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    <title><![CDATA[elDiario.es - Juan Bordera]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/juan-bordera/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Juan Bordera]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[¿Las fuerzas de seguridad del Estado no nos van a proteger de las amenazas importantes?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/fuerzas-seguridad-no-proteger-amenazas-importantes_129_9089119.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/faf4663e-3bd8-4ba4-86b9-6e318540b51d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Las fuerzas de seguridad del Estado no nos van a proteger de las amenazas importantes?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los que levantamos una voz de alarma el 6 de abril de este año sobre el impacto real y global del cambio climático en nuestras vidas, los miembros del colectivo Rebelión Científica –que se manifestó coordinadamente en más de 25 países–, estamos ahora siendo tratados en España como si fuésemos terroristas</p></div><p class="article-text">
        La sociedad adormecida en la que vivimos sigue depositando su confianza en el <em>Estado protector</em> sin revisar si realmente le est&aacute; protegiendo de lo que le amenaza. Bendice el uso de las armas contra Estados lejanos en una invasi&oacute;n disparada por la crisis energ&eacute;tica y la dependencia global de unos combustibles f&oacute;siles que, adem&aacute;s de envenenar nuestro clima, se agotan. Todo bien y muy normal. Reprimir violencia con m&aacute;s violencia, sobre todo si ocurre lejos de casa y sirve para vender unas cuantas armas, se acepta con naturalidad y se aprueban subvenciones. Pero parecer&iacute;a que no es protecci&oacute;n suficiente y el <em>Estado protector </em>da algunos pasos m&aacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los que levantamos una voz de alarma el 6 de abril de este a&ntilde;o sobre el impacto real y global del cambio clim&aacute;tico en nuestras vidas, los miembros del colectivo Rebeli&oacute;n Cient&iacute;fica, -que se manifest&oacute; coordinadamente en m&aacute;s de 25 pa&iacute;ses- estamos ahora siendo <a href="https://www.eldiario.es/politica/brigada-antiterrorista-detiene-decena-activistas-climaticos-lanzaron-pintura-congreso_1_9087247.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tratados en Espa&ntilde;a como si fu&eacute;semos terroristas</a>. Avisados con 24 horas de antelaci&oacute;n, por tel&eacute;fono, para presentarnos urgentemente en comisar&iacute;a a declarar y a estar un tiempo en el calabozo. La alternativa era pasar a ser sujetos buscados que pudieran ser detenidos en cualquier momento. Parece que el Estado ha decidido proteger a la ciudadan&iacute;a de esta forma nueva de peligro que es el conocimiento cient&iacute;fico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este suceso tan desproporcionado e injusto ha generado numerosas reacciones de rechazo entre las que podemos mencionar la del prestigioso cient&iacute;fico de la NASA en California Peter Kalmus, <a href="https://twitter.com/ClimateHuman/status/1537213198000005121?s=20&amp;t=IvGvs1s65mQHa-N6T_zn2g" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">quien se muestra sorprendido</a> por el tratamiento como terroristas de quienes denuncian la inacci&oacute;n clim&aacute;tica. En palabras del Secretario General de las Naciones Unidas, los terroristas son quienes permiten que millones de personas mueran o tengan que abandonar sus hogares por el cambio clim&aacute;tico. Sin embargo, en Espa&ntilde;a, las fuerzas de seguridad del Estado no han dudado en atemorizar, reprimir e imputar apresuradamente cargos graves a aquellos que llamamos la atenci&oacute;n sobre lo que realmente nos amenaza. Las imputaciones son&nbsp;nada menos que delito de da&ntilde;os contra las instituciones del Estado, alegando unos costes de reparaci&oacute;n de 3.306,69 euros, algo sorprendente porque nosotros mismos recogimos y limpiamos todo al terminar, y el peque&ntilde;o equipo de limpieza que vino a continuaci&oacute;n remat&oacute; la tarea en menos de 10 minutos. Tambi&eacute;n se nos imputa &ldquo;alterar de forma notoria la sesi&oacute;n que se estaba realizando en el Congreso de Diputados&rdquo;, algo mucho m&aacute;s sorprendente a&uacute;n porque numerosos diputados que estaban en esa sesi&oacute;n pueden atestiguar que no se escuch&oacute; nada de lo que ocurr&iacute;a fuera, y, tal como se puede ver en numerosas declaraciones en los medios y en las redes sociales de diversos diputados, nuestra protesta no tuvo el m&aacute;s m&iacute;nimo impacto en la sesi&oacute;n del Congreso. Ya se han pedido explicaciones al Ministro de Interior; en especial explicaciones de c&oacute;mo el Secretario General del Congreso de Diputados ha podido hacer un informe afirmando que alteramos la sesi&oacute;n.&nbsp;
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=x89r4k2" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        Estamos en una emergencia. Eso declararon los Gobiernos de medio mundo al establecer emergencias clim&aacute;ticas en sus respectivos pa&iacute;ses e incluso con la mera firma del Acuerdo de Par&iacute;s. Pero parece ser que la verdadera emergencia ahora es detenernos. Que el peligro somos nosotros.
    </p><p class="article-text">
        En alg&uacute;n momento, el conocimiento de lo que nos amenaza, que no es patrimonio de las Fuerzas de Seguridad del Estado -ese conocimiento est&aacute; mucho m&aacute;s cerca de la ciencia- se convirti&oacute; en el verdadero peligro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En alg&uacute;n momento, la sensatez se perdi&oacute; y se decidi&oacute; proteger a la ciudadan&iacute;a de quienes poseen ese conocimiento. De aquellos que asumen el privilegio (y la obligaci&oacute;n) que ese conocimiento les confiere, y act&uacute;an en consecuencia ante el mayor reto de la historia de nuestra civilizaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En alg&uacute;n momento, alguien decidi&oacute; que los peligrosos son los que echan agua de remolacha a las columnas del Congreso y no los que se lucran echando gases de efecto invernadero a una atm&oacute;sfera contaminada y recalentada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Reduciendo a los que elevamos la voz de la ciencia desprotegen a quien en teor&iacute;a deben proteger, y todos, protectores y protegidos, perdemos un tiempo, una salud y unas energ&iacute;as m&aacute;s escasas y valiosas que nunca. Porque son justo las que necesitamos para mitigar y adaptarnos al cambio clim&aacute;tico y a la crisis energ&eacute;tica. <em>Spoiler</em>: ninguno de los dos problemas va a desaparecer. Est&aacute;n aqu&iacute; para quedarse.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Es evidente que las fuerzas de seguridad del Estado buscan que la cumbre de la OTAN, que se celebrar&aacute; a finales de este mes en Madrid, discurra sin incidentes. Una vez m&aacute;s, yerran el tiro, porque con estas medidas desproporcionadas despiertan sentimientos de rabia e impotencia, de injusticia y descontento. Sentimientos que son precisamente los que alimentan y justifican nuevas insurgencias y revueltas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s ir&oacute;nico de todo esto es que esta sobreactuaci&oacute;n errada de las fuerzas de seguridad ha tenido lugar en mitad de la ola de calor m&aacute;s fuerte y temprana desde 1981, muy inusual a principios del mes de junio. De hecho, una ola de calor que podr&iacute;a ser un r&eacute;cord absoluto de los &uacute;ltimos dos milenios y que sin duda est&aacute; impulsada por el cambio clim&aacute;tico. Lejos de protegernos de lo que nos amenaza, las fuerzas de seguridad se entretienen cuestionando, reprimiendo y acorralando a quienes nos preocupamos por las amenazas aut&eacute;nticas y urgentes que se ciernen sobre la ciudadan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Pero la responsabilidad ahora recae no solo en esas fuerzas de seguridad, que en el fondo reciben &oacute;rdenes. Recae en todos y todas nosotros. Si permitimos que este atropello tenga lugar sin explicaciones ni rectificaciones, &iquest;qui&eacute;n quedar&aacute; para alzar la voz?
    </p><p class="article-text">
        No obstante, aprovechemos la ocasi&oacute;n. Hagamos que esto sea un punto de inflexi&oacute;n positivo. Apoy&eacute;monos para cambiar la inercia social, pol&iacute;tica y econ&oacute;mica. Frenemos la emisi&oacute;n de gases de efecto invernadero. Abandonemos la senda de crecimiento indefinido apoyada en los combustibles f&oacute;siles. Estamos tan entretenidos con lo cotidiano que no nos damos cuenta del poco margen que tenemos para actuar.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fernando Valladares, Juan Bordera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/fuerzas-seguridad-no-proteger-amenazas-importantes_129_9089119.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Jun 2022 09:20:27 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El decrecimiento y el siglo de los límites]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/decrecimiento-siglo-limites_132_8187813.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b182565c-fe3f-4497-a64f-ed666e501a96_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El decrecimiento y el siglo de los límites"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Cómo hacemos deseable lo que parece imposible pero es manifiestamente inevitable? Ese es el debate clave. Pero sólo podrá darse cuando se acepte que no hay otra opción y por fin superemos la fase de hacer visible al elefante negro en la habitación que está a centímetros de aplastarnos.</p></div><p class="article-text">
        Cuando se habla &ndash;o se escribe&ndash; sobre el debate seguir creciendo/decrecimiento es como si me convirtiese en un pastor alem&aacute;n y sonara un silbato para perros. Presto atenci&oacute;n inmediatamente, porque me parece que ah&iacute; est&aacute; el debate m&aacute;s crucial de nuestro tiempo, el siglo de los l&iacute;mites. Nada crece eternamente. Nada. O lo gestionamos, o nos sobrevendr&aacute; igualmente y a ver c&oacute;mo de bien lo gestionan los lobbies empresariales y la mano invisible (ja, ja). Cualquier declaraci&oacute;n sobre el tema me parece m&aacute;s importante que los <em>audios de Florentino quitando y poniendo periodistas</em> &ndash;y mira que esos audios dan para varias temporadas m&aacute;s oscuras que <em>Los Soprano</em> y relatan la podredumbre de las cloacas de nuestra matria/patria mejor que <em>House of Cards</em>&ndash;.
    </p><p class="article-text">
        Abri&oacute; el debate hace unos d&iacute;as Elizabeth Duval en su <a href="https://ctxt.es/es/20210701/Firmas/36646/consumo-izquierda-cilicio-derechita-libertad-Elizabeth-Duval.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Carnaval</em></a>, en ella dec&iacute;a: &ldquo;Cu&aacute;nto tenemos que aprender, desde la izquierda, del despreciable mundo del&nbsp;<em>marketing</em>&nbsp;y los publicistas:&nbsp;<em>decrecimiento&nbsp;</em>es una palabra que no suena demasiado sexy ni chula, que seguramente d&eacute; un poco de miedo&hellip;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Literalmente un par de d&iacute;as despu&eacute;s, <a href="https://ctxt.es/es/20210701/Firmas/36675/gravedad-equilibrio-decrecimiento-suficiencia-reparto-cuidado-Yayo-Herrero.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Yayo Herrero precisaba</a> en una tribuna espl&eacute;ndida: &ldquo;Muchas veces decimos que en tiempos de cambio clim&aacute;tico y translimitaci&oacute;n, el inevitable aterrizaje en la tierra tiene que ser m&aacute;s el resultado de la seducci&oacute;n que del temor. Claro que hace falta seducir, pero tambi&eacute;n creo, que abandonar una cultura construida sobre la promesa de la escapada del peso, del esfuerzo y del dolor, que reh&uacute;ye el conflicto y mira hacia otro lado cuando se trata de la violencia y la explotaci&oacute;n, requiere pasar un duelo:&nbsp;la constataci&oacute;n del fracaso de las promesas de la triada progreso, tecnolog&iacute;a y capital para garantizar la felicidad y la dignidad a todas. La suficiencia, el reparto y el cuidado, cuestiones centrales para encarar el inevitable decrecimiento de la esfera material de la econom&iacute;a, s&oacute;lo se convierten en horizontes deseables si hay consciencia de la finitud, la vulnerabilidad y el previsible colapso. Me temo que para desconectarse de la droga dura hay que pasar el mono.&rdquo; 
    </p><p class="article-text">
        La pregunta que se aborda en ambos textos no puede ser m&aacute;s importante: &iquest;es posible convencer con palabras como decrecimiento o colapso a una mayor&iacute;a? Yo dir&iacute;a que s&iacute;. Bueno, en realidad yo solo no. Para el 93% de los franceses encuestados en el <a href="https://presse.ademe.fr/2021/05/14eme-barometre-de-la-consommation-responsable-2021.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&uacute;ltimo bar&oacute;metro del consumo responsable</a> hay que revisar todo o parte de nuestro modelo econ&oacute;mico, incluido un 52% que afirma que hay que repensarlo completamente y abandonar el mito del crecimiento infinito.
    </p><p class="article-text">
        Una declaraci&oacute;n esperanzadora y sorprendente. Sin embargo, me atrevo a pronosticar que si esa misma encuesta se hiciese en Espa&ntilde;a el resultado ser&iacute;a bastante menos positivo para los decrecentistas. Y la clave es el porqu&eacute;. Por qu&eacute; en Francia hay semejante concienciaci&oacute;n &ndash;y hasta <a href="https://www.partipourladecroissance.net/?p=9668" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un recientemente formado Partido por el Decrecimiento, que se presenta a las presidenciales</a>- y aqu&iacute; a&uacute;n seguimos mayoritariamente instalados en el discurso de <em>&ldquo;Con el decrecimiento no se liga, ni se ganan elecciones&rdquo;,</em> Juan Carlos Monedero dixit. Volveremos a Francia m&aacute;s adelante.
    </p><p class="article-text">
        Es muy evidente &ndash;si se tienen los datos- la masacre que est&aacute; provocando el <em>funcionamiento</em> del sistema econ&oacute;mico en la <a href="https://www.dw.com/es/wwf-la-fauna-vertebrada-se-ha-reducido-un-68-en-50-a%C3%B1os/a-54901481" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">biodiversidad</a>: 68% de todos los vertebrados del mundo extinguidos en los &uacute;ltimos 50 a&ntilde;os, y la tasa de extinci&oacute;n de especies a un nivel similar al de los 5 eventos masivos de extinci&oacute;n previos. Cabr&iacute;a hablar m&aacute;s consecuentemente de de-funcionamiento del sistema econ&oacute;mico. Tambi&eacute;n es cada vez m&aacute;s visible el aumento de las inundaciones, incendios y r&eacute;cords de temperatura fuera de toda l&oacute;gica. <em>La loter&iacute;a del caos clim&aacute;tico del antropoceno</em>, que &uacute;ltimamente ofrece una cantidad creciente de boletos perdedores en forma de fen&oacute;menos extremos y, desgraciadamente, el sorteo acaba de comenzar.
    </p><p class="article-text">
        Un caos clim&aacute;tico cuyos puntos de no retorno, avis&oacute; <a href="https://ctxt.es/es/20210701/Firmas/36562/ola-de-calor-lytton-record-temperatura-bordera-IPCC.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una filtraci&oacute;n del propio IPCC hace pocos d&iacute;as</a>, o han sido sobrepasados, o est&aacute;n terriblemente cerca, como los de <a href="https://www.businessinsider.com/greenland-melting-ice-sheet-past-tipping-point-2020-8" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Groenlandia</a> o el <a href="https://www.theguardian.com/environment/2021/jul/14/amazon-rainforest-now-emitting-more-co2-than-it-absorbs" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Amazonas</a>, que se ha constatado recientemente que ya emite m&aacute;s carbono del que es capaz de absorber. Y no somos ni por asomo conscientes de lo que va a suponer cruzar esos puntos de no retorno. Lo que s&iacute; sabemos es que todos los subsistemas clim&aacute;ticos &ndash;Groenlandia, Permafrost...- se relacionan entre ellos como los &oacute;rganos de un enfermo.
    </p><p class="article-text">
        Afortunadamente, s&iacute; existe <a href="https://www.pnas.org/content/115/33/8252" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un estudio seminal de algunos de los mejores cient&iacute;ficos que tenemos, que determina que eso nos llevar&iacute;a a un cambio clim&aacute;tico desbocado y a la denominada </a><a href="https://www.pnas.org/content/115/33/8252" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tierra Invernadero</em></a>. En ese nuevo estado del clima en la Tierra &ndash;que podr&iacute;a suponer entre 4 y 5 grados m&aacute;s de media, la vida y c&oacute;mo sobrevivir&iacute;amos, ser&iacute;a una inc&oacute;gnita. Y esa es la trayectoria de colisi&oacute;n que llevamos.
    </p><p class="article-text">
        Al respecto de los grados hay una cosa que no se suele entender bien por parte de algunas personas esc&eacute;pticas, ingenuas o desinformadas. Si la temperatura media de la Tierra es de poco menos de 15<span class="highlight" style="--color:#ffffff;">&deg;, una subida de dos grados, en proporci&oacute;n, es como si un cuerpo humano subiera 5 grados. Mant&eacute;n a un ser humano con m&aacute;s de 40 grados de temperatura corporal. A ver cu&aacute;nto aguanta estable.</span> La alfabetizaci&oacute;n ecosocial, la educaci&oacute;n ambiental de la poblaci&oacute;n, es una condici&oacute;n imprescindible en la que estamos muy mal preparados para el reto que tenemos que enfrentar. En las leyes existe aquello de <span class="highlight" style="--color:#ffffff;"><em>ignorantia juris non excusat</em></span>. Y con las leyes naturales pasa lo mismo, pero peor. No conocerlas no solo no significa no sufrir los efectos de infringirlas, sino la garant&iacute;a de que hacerlo ser&aacute; mucho m&aacute;s probable.
    </p><p class="article-text">
        El otro tema que los decrecentistas solemos sacar a pasear siempre es el energ&eacute;tico. El modelo capitalista &ndash;y cualquier modelo productivista, por muy automatizado que sea&ndash;, derrocha recursos energ&eacute;ticos y materiales cr&iacute;ticos que van a escasear &ndash;y cuyo precio ya est&aacute; aumentado&ndash;, m&aacute;xime cuando hay que maniobrar (hacia un aterrizaje de emergencia, no hacia otros planetas) r&aacute;pidamente, para no cambiar m&aacute;s el clima de la Tierra y dirigirnos hacia <em>terra inc&oacute;gnita</em>.
    </p><p class="article-text">
        No solo nada crece eternamente &ndash;como todo ser que no sea economista neoliberal intuye&ndash; sino que sin duda, el decrecimiento es ya inevitable y pr&oacute;ximo. Hay quien dice que en parte ya est&aacute; ocurriendo, excepto para los multimillonarios/fil&aacute;ntropos que se forran hasta en tiempos de pandemia. Lo que por desgracia no es nada inevitable, es seguir lo que el <em>decrecimiento</em> &ndash;la propuesta te&oacute;rica&ndash; defiende. El cient&iacute;fico del CSIC y experto en energ&iacute;a <a href="https://www.elsaltodiario.com/energia/antonio-turiel-necesitamos-cambio-cultural-requiere-decadas-problema" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Antonio Turiel ya ha explicado tambi&eacute;n por aqu&iacute;</a> la urgencia del asunto, pero resumiendo mucho: <a href="https://www.vice.com/en/article/z3xw3x/new-research-vindicates-1972-mit-prediction-that-society-will-collapse-soon" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los l&iacute;mites del crecimiento est&aacute;n ah&iacute;, visibles para quien se atreva a mirar al abismo</a> que, como avis&oacute; Nietzsche, te devolver&aacute; la mirada.
    </p><p class="article-text">
        Volvamos a Francia: aun habiendo m&uacute;ltiples motivos que explican su concienciaci&oacute;n por encima de la media sobre los problemas de un sistema que <em>si crece se destruye, si no crece no funciona</em>, hay uno que destaca: en el pa&iacute;s galo se ha hablado clara y continuamente de la inevitabilidad del decrecimiento &ndash;de hecho la teor&iacute;a cobr&oacute; forma all&iacute;&ndash; y tambi&eacute;n de la m&aacute;s que probable consecuencia en forma de colapso si se pretende ignorar la realidad. La <a href="https://ctxt.es/es/20210501/Politica/35985/Colapsolog%C3%ADa-entrevista-Pablo-Servigne-medioambiente-biodiversidad.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">colapsolog&iacute;a tambi&eacute;n naci&oacute; all&iacute;, de la mano del doctor en Biolog&iacute;a Pablo Servigne</a>, con un libro que est&aacute; siendo un superventas en varias lenguas y que acab&oacute; convirti&eacute;ndose en la base de una de las series que m&aacute;s &eacute;xito han tenido durante la pandemia. &iquest;Esto explica que tengan alcald&iacute;as verdes en las grandes ciudades, sean pioneros en los m&eacute;todos de asambleas ciudadanas para reaccionar a la emergencia clim&aacute;tica, o puedan presumir de encuestas como la que he comentado anteriormente? No. Pero es el primer paso en la soluci&oacute;n a cualquier problema: no negar que existe. Cualquier cambio pol&iacute;tico suele venir precedido de un cambio cultural previo que lo posibilita.
    </p><p class="article-text">
        Y esto nos lleva a otra pregunta &iquest;por qu&eacute; es tan necesario un cambio cultural? Porque muchas de las fallas de nuestra sociedad son m&aacute;s viejas que el an&iacute;s del mono. Son antropol&oacute;gicas, vienen de lejos. Tan de lejos que al menos 26 civilizaciones han colapsado antes que la nuestra. Y en parte por los mismos desarreglos. Estamos insertos en una especie de <em>D&iacute;a de la Marmota civilizatorio</em>. <a href="https://irreductible.naukas.com/2011/02/08/los-renos-de-la-isla-de-saint-matthew/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cada vez se nos concede una nueva oportunidad de evitar procesos que en realidad le ocurren a casi todos los seres vivos</a>, como a aquellos renos de la isla de Saint Matthew. No somos tan especiales. Nos creemos que podemos, pero como Monedero, pues va a ser que no, que de momento no <em>podemos</em>.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo a Elizabeth Duval no puedo no reconocerle, que en el fondo tiene bastante raz&oacute;n. Hay que imaginar algo m&aacute;s <em>sexy</em> que la teor&iacute;a del decrecimiento para convencer a m&aacute;s personas. Algo que ponga el &eacute;nfasis en aquello que subyace a esa teor&iacute;a, pero que s&oacute;lo se ve profundizando m&aacute;s all&aacute; del tab&uacute; que provoca el palabro: decrecer en jornada laboral, en presi&oacute;n sobre los ecosistemas, en contaminaci&oacute;n, en part&iacute;culas por mill&oacute;n de CO2, en desigualdad, <a href="https://www.elsaltodiario.com/saltamontes/plasticenta-parimos-plastico" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en micropl&aacute;sticos hasta en las placentas</a> &ndash;todas estas cosas est&aacute;n formuladas dentro de las propuestas decrecentistas- no solo no est&aacute; mal, se trata del &uacute;nico camino para no convertirnos en un planeta inh&oacute;spito para la vida. En Am&eacute;rica Latina se le llama <em>buenvivir</em>, quiz&aacute; por ah&iacute; convencer&iacute;amos m&aacute;s, pero es que por all&iacute; no tienen que decrecer tanto como en Occidente.
    </p><p class="article-text">
        Lo que tiene de bueno el t&eacute;rmino decrecimiento (por eso se escogi&oacute; el palabro y <a href="https://amp.elperiodico.com/es/economia/20210602/empresarios-acto-conjunto-esade-ampliacion-aeropuerto-barcelona-el-prat-11786070" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por eso lo atacan los lobbies empresariales que a estas alturas a&uacute;n quieren ampliar puertos y aeropuertos</a>) es que es muy dif&iacute;cil de cooptar, tal y como ya le ha ocurrido en el capitalismo a <em>ecol&oacute;gico, sostenible, verde, bio</em>, etc&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Tal vez no ser&aacute; excesivamente seductor, pero precisamente es que si queremos dar un paso adelante en ese camino antropol&oacute;gico que como especie habr&aacute; que recorrer s&iacute; o s&iacute;, igual es bueno que no lo sea. Para irnos acostumbrando a abandonar el m&aacute;rquetin y la publicidad cuanto m&aacute;s mejor, y asumiendo esos l&iacute;mites que siempre han estado ah&iacute;, y no hay manera de seducirlos para que negocien.
    </p><p class="article-text">
        Las preguntas del siglo de los l&iacute;mites son: &iquest;c&oacute;mo seducir con una cierta renuncia? &iquest;C&oacute;mo salir de <em>la trampa de la civilizaci&oacute;n</em>? &ndash;&eacute;sta s&iacute; es cierta, no como aquella que algunos pretenden ver en la diversidad&ndash;. En palabras de Jorge Riechmann: lo ecol&oacute;gicamente necesario, es pol&iacute;ticamente imposible. &iquest;C&oacute;mo hacemos deseable lo que parece imposible pero es manifiestamente inevitable? &Eacute;se es el debate clave. Pero s&oacute;lo podr&aacute; darse cuando se acepte que no hay otra opci&oacute;n y por fin superemos la fase de hacer visible <a href="https://fastlovestudios.com/the-black-elephant-in-the-room/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">al elefante negro en la habitaci&oacute;n</a> que est&aacute; a cent&iacute;metros de aplastarnos. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Bordera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/decrecimiento-siglo-limites_132_8187813.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 Aug 2021 19:36:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El decrecimiento y el siglo de los límites]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Transición ecológica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El 'Putsch' del Capitolio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/putsch-capitolio_132_6827568.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fd6730e5-d6b4-4909-8fa7-20a8c0fff285_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El &#039;Putsch&#039; del Capitolio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La presidencia de Trump ha sido el reino de la posverdad: en cuatro años la lista de mentiras se acerca a las 20.000 , contabilizadas a un ritmo endiablado de una docena por día. Como 20.000 eran hace pocos días los soldados apostados en el interior del Capitolio, que, al pasar la noche allí, han dejado otras imágenes para la historia de este año que empieza fuerte</p></div><p class="article-text">
        Un homenaje a Rosa Luxemburgo y a Berta C&aacute;ceres
    </p><p class="article-text">
        Voy a tratar de hacer un recorrido a toda velocidad &ndash;disculpen historiadores escrupulosos&ndash; sobre algunas cuestiones y paralelismos que espero enriquezcan el debate imprescindible sobre c&oacute;mo enfrentar a la extrema derecha. Ya dijo el genio alem&aacute;n aquello de que <em>la historia se repite: primero como una gran tragedia, despu&eacute;s como una miserable farsa</em>. Quiz&aacute; alguien vea simples coincidencias en el relato que voy a trazar. Ojal&aacute; ese alguien tenga raz&oacute;n. Ojal&aacute;, en cualquier caso, nunca lleguemos a comprobarlo. Como es bien sabido, cada ascenso de la extrema derecha se nutre de una previa revoluci&oacute;n fracasada.
    </p><p class="article-text">
        A principios del siglo XX una joven <a href="https://ctxt.es/es/20170111/Culturas/10544/Rosa-Luxemburgo-socialismo-historia-marxismo-comunismo-Revolucion.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">flor</a> nac&iacute;a al calor de la Comuna de Par&iacute;s &ndash;fue engendrada y cultivada en la actual Polonia, semanas antes del estallido de la revuelta comunal&ndash;. Rozalia Luksemburg, o como fue m&aacute;s conocida aqu&iacute;, Rosa Luxemburgo, buscaba otra revoluci&oacute;n desde su adolescencia, quiz&aacute; una revancha inconsciente que solo su memoria celular recordaba. Como internacionalista de acci&oacute;n y antibelicista de convicci&oacute;n que era, no le bastaban las posibles <em>reformas </em>que otros propon&iacute;an y se tuvo que exiliar. Pese a ello, dio con sus huesos en la c&aacute;rcel muchas veces por defender sus ideas. Se encontr&oacute; en definitiva &ndash;como les suele pasar solo a las grandes almas&ndash; con la realidad de estar demasiado avanzada para su tiempo, tanto, que el gobierno socialdem&oacute;crata alem&aacute;n liquid&oacute; la <em>revoluci&oacute;n espartaquista</em>, y ella no sin antes haber podido gritar, refiri&eacute;ndose a la revoluci&oacute;n inevitable &ldquo;yo fui, yo soy, yo ser&eacute;&rdquo;, acab&oacute; siendo brutal y tr&aacute;gicamente asesinada el d&iacute;a <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">15 de </span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"><em>enero de</em></span> <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">1919 por los </span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"><em>Freikorps</em></span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"> &ndash;una guerrilla paramilitar de exveteranos militares frustrados tras la derrota b&eacute;lica, de esos a los que les gusta lo de fusilar&ndash;.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s, otros infraseres, inspirados por un engendro </span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"><em>eg&oacute;latra narcisista e histri&oacute;nico</em></span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"> &ndash;nota mental: recordar esta lista de ep&iacute;tetos&ndash; que se hac&iacute;a llamar </span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"><em>il Duce,</em></span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"> dieron un intento fallido de golpe de estado que comenz&oacute; en una de las cervecer&iacute;as m&aacute;s grandes de Munich, la </span><a href="https://es.wikipedia.org/wiki/B%C3%BCrgerbr%C3%A4ukeller" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">B&uuml;rgerbr&auml;ukeller</span></a><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">, en la que los nazis llevaban calentando a la masa durante a&ntilde;os mientras la bebida enfriaba sus gaznates. De ah&iacute; el nombre que se le dio: el </span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"><em>putsch de la cervecer&iacute;a</em></span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">. Entre aquellos golpistas contra la Rep&uacute;blica de Weimar sobresal&iacute;an dos, Erich Ludendorff, que hab&iacute;a sido uno de los generales y estrategas m&aacute;s brillantes en el bando prusiano en la Gran Guerra, y otro veterano mucho menos conocido, un austr&iacute;aco llamado Adolf Hitler. El golpe por fortuna fracas&oacute; estrepitosamente y los responsables sufrieron solo unas peque&ntilde;as penas de c&aacute;rcel, que se acortaron a&uacute;n m&aacute;s con los indultos (aunque a alguno de ellos le dio tiempo a escribir un libro sobre </span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"><em>su lucha</em></span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">), o directamente, en el caso del h&eacute;roe de guerra Ludendorff, fueron absueltos.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">A principios del siglo XXI, una joven nacida en Honduras llamada Berta C&aacute;ceres luchaba &ndash;desde que ayud&oacute; a la fundaci&oacute;n del COPINH en 1993&ndash; contra lo que Pasolini defini&oacute; ya en los setenta como </span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"><em>el verdadero fascismo,</em></span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"> por su capacidad de homogeneizaci&oacute;n y destrucci&oacute;n:</span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"><em> </em></span><a href="https://www.youtube.com/watch?v=auaszyJnf4A" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"><em>la sociedad de consumo</em></span></a><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">. Concretamente contra los proyectos que destru&iacute;an el medio ambiente de Honduras mediante pr&aacute;cticas extractivistas &ndash;esto es, dame tus riquezas materiales que yo imprimo d&oacute;lares apretando un bot&oacute;n, y encima te endeudo econ&oacute;mica y ecol&oacute;gicamente&ndash; y tambi&eacute;n de otras muchas partes de la Latinoam&eacute;rica del segundo expolio: hidroel&eacute;ctricas, miner&iacute;a&hellip; Por su valent&iacute;a y resistencia fue galardonada con el conocido como premio Nobel de Ecolog&iacute;a, el Premio Goldman en 2015, por su defensa incorruptible de la tierra que la vio nacer y de la Tierra en may&uacute;sculas. Quiz&aacute; las primaveras, cuatro a&ntilde;os antes, ayudaron a generar la conciencia global necesaria para que ella se llevase un premio que merec&iacute;a, pero que la puso en el punto de mira, justo cuando la fuerza que esas primaveras hab&iacute;an desatado comenz&oacute; a flaquear &ndash;la revoluci&oacute;n que no cuaja, otra vez&ndash;. Unos pocos a&ntilde;os despu&eacute;s de haberse quitado de encima al presidente leg&iacute;timo Manuel Zelaya en 2009, mediante el t&iacute;pico golpe de estado habitual en la zona, con toda probabilidad, la misma mafia internacional que orquest&oacute; el golpe, orquest&oacute; su muerte. Ning&uacute;n hombre y menos a&uacute;n ninguna mujer iba a interponerse en el avance del </span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"><em>progreso</em></span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">, debieron de pensar</span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"><em>.</em></span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"> Ocurri&oacute;, cosas ir&oacute;nicas que tiene la vida, en la localidad de La Esperanza, el 2 de marzo de 2016. Y como reza el dicho m&aacute;s repetido tras su asesinato, </span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"><em>trataron de enterrarnos sin saber que &eacute;ramos semillas</em></span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">. El COPINH prosigue su lucha contra el capitalismo destructor de la vida, entre otras con el apoyo de su hija, </span><a href="https://ctxt.es/es/20180606/Politica/20028/Gorka-Castillo-Laura-Zu%C3%B1iga-honduras-Berta-Caceres-asesinato.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Laura Z&uacute;&ntilde;iga</span></a><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Desgraciadamente, ahora mismo nos encontramos con una situaci&oacute;n en la que los paralelismos que siguen son tambi&eacute;n realmente espeluznantes, capaces de ejercer propiedadades antigravitatorias en el vello de la piel sensible. El que probablemente pasar&aacute; a la historia como el presidente m&aacute;s mentiroso </span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"><em>&ndash;y, recordar nota: eg&oacute;latra narcisista e histri&oacute;nico </em></span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">&ndash; de la historia de Estados Unidos, Donald Trump, llevaba tiempo incendiando las mentes de los m&aacute;s inestables desde las cervecer&iacute;as de la &eacute;poca &ndash;Twitter, las redes y los medios de masas son ahora los puntos de encuentro&ndash;. Su presidencia ha sido el reino de la posverdad: en cuatro a&ntilde;os </span><a href="https://www.huffingtonpost.es/entry/donald-trump-cuatro-anos-al-compas-de-20000-mentiras_es_5f439d6ac5b6305f325a0598" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">la lista de mentiras se acerca a las 20.000</span></a> , <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">contabilizadas a un ritmo endiablado de una docena por d&iacute;a </span>&ndash;las registradas<span class="highlight" style="--color:#ffffff;">&ndash;. Como 20.000 eran hace pocos d&iacute;as los soldados apostados en el interior del Capitolio, que, al pasar la noche all&iacute;, han dejado </span><a href="https://www.independentespanol.com/noticias/eeuu/capitolio-trump-juicio-politico-soldados-duermen-b1786749.html?utm_source=redirect" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">otras im&aacute;genes para la historia</span></a> de este a&ntilde;o que empieza fuerte<span class="highlight" style="--color:#ffffff;">, provocadas por las del asalto (el pasado D&iacute;a de Reyes) de los </span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"><em>Freikorps</em></span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"> versi&oacute;n conspiranoide y bizarra. Menudo d&iacute;a de la Epifan&iacute;a el del putsch del Capitolio. Entre los golpistas a&uacute;n no conocemos nadie a quien temer que pueda compararse con Hitler, pero tal vez esto sea el entrante. Y Trump, </span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"><em>il NeoDuce </em></span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">&ndash;imagin&eacute;moslo en la oposici&oacute;n o en la c&aacute;rcel: &iquest;qu&eacute; da m&aacute;s miedo?&ndash; de una &eacute;poca de conflictos aderezados con bulos cuyo gran primer plato puede no haber llegado, o puede estar al caer, teniendo en cuenta que </span><a href="https://elcomercio.pe/mundo/eeuu/capitolio-el-fbi-alerta-que-se-preparan-protestas-armadas-en-los-50-capitolios-de-estados-unidos-desde-el-17-de-enero-donald-trump-joe-biden-noticia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">seg&uacute;n el FBI se esperan protestas en 50 Capitolios estatales a partir de este mismo 17 de enero</span></a><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Lo que no se podr&iacute;a tolerar es que los asaltantes no sean juzgados con dureza. Porque si hubieran sido negros se habr&iacute;an pasado media vida entre rejas. Y lo sabemos todos, ellos tambi&eacute;n. Lo cual est&aacute; incrementando la fractura m&aacute;s abierta en el pa&iacute;s m&aacute;s armado del mundo &ndash;tienen varias del tama&ntilde;o de la falla de San Andr&eacute;s&ndash;. Si ante un precedente as&iacute; las respuestas son tibias sanciones, que se acortan incluso mediante indultos o buenas conductas, se est&aacute; sentando el peligroso precedente de identificar el hecho de tomar un Capitolio con un riesgo bajo, lo que estimular&iacute;a m&aacute;s eventos similares, y quiz&aacute; no solo en Estados Unidos. Adem&aacute;s, igual a alg&uacute;n desconocido le da la vena creativa y escribe otro libelo de la paranoia que cala en la sociedad en el breve paso de un lustro, qui&eacute;n sabe. Lo que s&iacute; sabemos es qu&eacute; vino despu&eacute;s.</span>
    </p><p class="article-text">
        Volviendo a ellas dos, <em>la rosa y la que se perdi&oacute; en La Esperanza</em>, tanto el asesinato de Rosa del que se han cumplido 102 a&ntilde;os hace unos d&iacute;as, como el de Berta, responden a los mismos patrones, y simbolizan el exterminio de activistas y personas inc&oacute;modas para la <em>megam&aacute;quina</em> capitalista. Hay cientos de casos cada a&ntilde;o similares al de Berta. Ahora el enemigo principal del capital es una activista defensora de la tierra, de los r&iacute;os y las tribus originarias y sus codiciados recursos. Y en la &eacute;poca de Rosa, las matanzas estaban a la orden del d&iacute;a en la Alemania de la primera posguerra mundial, y en muchos otros lugares de conflicto de clase tras la revoluci&oacute;n rusa, porque, si en aquella &eacute;poca lo que m&aacute;s pod&iacute;a incomodar al poder era una mujer, revolucionaria, jud&iacute;a y comunista, quiz&aacute; en nuestra &eacute;poca lo que m&aacute;s incomodaba era otra mujer, revolucionaria, pero ind&iacute;gena y ecofeminista. Y ese cambio algo importante quiere decir.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Bordera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/putsch-capitolio_132_6827568.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 20 Jan 2021 05:00:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El 'Putsch' del Capitolio]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Donald Trump,Ultraderecha,Estados Unidos,Golpe de Estado]]></media:keywords>
    </item>
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