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    <title><![CDATA[elDiario.es - Ander Jiménez Cava]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/ander-jimenez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Ander Jiménez Cava]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Trintxerpe: inseguridad, racismo y convivencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/trintxerpe-inseguridad-racismo-convivencia_132_11758497.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2dee6d42-19f6-4902-bded-ec490eb3d9ee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Trintxerpe: inseguridad, racismo y convivencia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Ante la inseguridad, hay una salida falsa (el racismo) y una solución (la convivencia). El racismo es señalar y criminalizar a las personas por su etnia u origen. Organizar patrullas ciudadanas para apalear a gente sin hogar. Ejecutar auténticas razias para expulsarlos. La noche de los cristales rotos. Utilizar la violencia para amedrentarlos y que se vayan"</p></div><p class="article-text">
        En agosto un grupo de magreb&iacute;es ocuparon un local en Trintxerpe. Una lonja. Una infravivienda para vivir. Desde entonces, al parecer, han aumentado los delitos menores, hurtos, altercados, amenazas, etc. Los vecinos se&ntilde;alan a los habitantes de la lonja. Que son vecinos tambi&eacute;n. El pasado viernes la cosa fue a m&aacute;s porque hubo un robo en los vestuarios del campo de f&uacute;tbol. Uno de los m&oacute;viles robados ten&iacute;a geolocalizador. Apuntaba a la misma lonja de Araneder.
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces, unos 300 vecinos se han movilizado, han hecho manifestaciones y se han concentrado contra la inseguridad. Dicen que est&aacute;n hartos de la situaci&oacute;n y lo seguir&aacute;n haciendo hasta que se solucione el problema. Adem&aacute;s, el pasado lunes por la noche, un grupo de 20 encapuchados atacaron la lonja y echaron de all&iacute; a sus habitantes.
    </p><p class="article-text">
        Una manifestante responde a preguntas de un periodista: &ldquo;Trintxerpe es un barrio diverso construido gracias a la inmigraci&oacute;n. Aqu&iacute; muchos somos migrantes, lo que no queremos es delincuencia.&rdquo; Otro responde: &ldquo;La delincuencia est&aacute; creciendo en Euskadi y todos sabemos qui&eacute;nes son&rdquo;. Dos perspectivas ante un mismo problema, una que es racista y otra que no lo es. Una perspectiva que apela a una identidad diversa; otro que acusa a todo un colectivo por raz&oacute;n de origen.
    </p><p class="article-text">
        Esta situaci&oacute;n se da en un contexto en que la propaganda medi&aacute;tica magnifica las caracter&iacute;sticas &eacute;tnicas cuando se comete un delito, el racismo est&aacute; en auge en toda Europa; todos los partidos de ultraderecha tienen el mismo m&iacute;nimo com&uacute;n denominador: la defensa de sociedades supuestamente homog&eacute;neas &eacute;tnica y culturalmente. A partir de ah&iacute; se deriva su rechazo a la inmigraci&oacute;n, sus pol&iacute;ticas fronterizas, su propaganda destinada a asociar la delincuencia con el extranjero. La ultraderecha dice que la naci&oacute;n est&aacute; en peligro porque est&aacute; en peligro su 'etnicidad'. Todo esto hace que algunos vinculen una etnia determinada, en este caso la magreb&iacute;, con la inseguridad. Y tenga miedo y desconfianza. Y sospeche cuando un joven marroqu&iacute; se est&aacute; fumando un cigarro tranquilamente en una parada de autob&uacute;s, es decir, aumenta el racismo. Porque el racismo siempre estuvo vinculado al miedo y a la ignorancia. Y es evidente que opera en este contexto.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, los &ldquo;culpables&rdquo; son chavales que no tienen nada, y por lo tanto no tienen miedo a perder nada. Que viven en la calle, o en una infravivienda como una lonja. La vida no tiene mucho sentido para ellos. Est&aacute;n solos y no tienen ning&uacute;n futuro. Su situaci&oacute;n de miseria, que es un problema social (no individual, ni &eacute;tnico), es la que provoca que act&uacute;en un poco con arreglo a la ley de la selva: sacar la navaja, robar&hellip; Hemos de ser conscientes que viven una situaci&oacute;n de pobreza desesperada, de desarraigo, de desesperanza, que les hace tener poca consideraci&oacute;n con respecto al vecino. Si su compromiso con la comunidad es nulo es porque est&aacute;n excluidos de esta.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco parece muy inteligente tomar a una parte por el todo, y acusar de racismo al grueso de los manifestantes que piden seguridad, tal y como he le&iacute;do en redes a ciertos perfiles que se dicen de izquierdas. Acusar a estos de racismo es asumir la tesis de la ultraderecha seg&uacute;n la cual hay gran parte de la ciudadan&iacute;a que cree que la soluci&oacute;n a la inseguridad es una sociedad culturalmente uniforme. Ese es su nicho de voto. As&iacute; es como la ultraderecha alimenta los discursos de odio y les dicen: &ldquo;Mirad, vosotros sois las v&iacute;ctimas de la inseguridad, y adem&aacute;s la izquierda os se&ntilde;ala&rdquo;. Por eso, no discriminar entre alguien que pide seguridad y un fascista encapuchado que se dedica a apalear a migrantes, es lo mismo que no discriminar entre un delincuente y una persona con unas determinadas caracter&iacute;sticas &eacute;tnicas. Es una estupidez. Es concederle un bote de gasolina a la ultraderecha. Y es peligroso por contraproducente, al menos si lo que pretendemos es una sociedad que viva la multiculturalidad como una forma de riqueza, y no como un trauma social.
    </p><p class="article-text">
        Ante la inseguridad, hay una salida falsa (el racismo) y una soluci&oacute;n (la convivencia). El racismo es se&ntilde;alar y criminalizar a las personas por su etnia u origen. Organizar patrullas ciudadanas para apalear a gente sin hogar. Ejecutar aut&eacute;nticas razias para expulsarlos. La noche de los cristales rotos. Utilizar la violencia para amedrentarlos y que se vayan. Desconfiar de las personas que no se parecen tanto a ti por el color de su piel. Meter en el mismo saco al trabajador y al asaltante simplemente por venir del mismo pa&iacute;s, no solo es injusto y aumenta la inseguridad, sino que ese es precisamente el caldo de cultivo del fascismo. Ya lo vivimos en Europa en el siglo XX y la cosa no acab&oacute; bien.
    </p><p class="article-text">
        Pero la convivencia no es una campa&ntilde;a publicitaria de una instituci&oacute;n ni un anuncio de Benetton. La convivencia solo puede darse si atendemos a la cuesti&oacute;n social. A la pobreza y a la desesperaci&oacute;n. Al desarraigo. La convivencia se da cuando todo el mundo tiene las mismas oportunidades de futuro, derecho a una vivienda y a un trabajo dignos. A una formaci&oacute;n para ganarse la vida. A unos servicios sociales que atiendan a la gente m&aacute;s vulnerable. La convivencia se da cuando el sistema educativo no segrega. La respuesta a la inseguridad es social, y la tiene la izquierda, pero en lugar de explicarla, est&aacute; enfangada en la vor&aacute;gine de una batalla cultural cuyo marco lo ha establecido la extrema derecha.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ander Jiménez Cava]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/trintxerpe-inseguridad-racismo-convivencia_132_11758497.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 24 Oct 2024 19:45:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Trintxerpe: inseguridad, racismo y convivencia]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Comunicación e identidad política]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/comunicacion-e-identidad-politica_132_10328172.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/801975dd-215b-4c72-bbc2-111d09d29af8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Comunicación e identidad política"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">“Si Sumar no contiene esa identidad 'podemita' que, aunque aún se esté gestando, ya tiene unos liderazgos y una militancia fuerte, sentonces no podrá ser más que un artefacto electoral para una coyuntura determinada”
</p></div><p class="article-text">
        La democracia parlamentaria es un instrumento para ordenar los intereses en conflicto que hay en la sociedad a trav&eacute;s de los partidos. Sin embargo, los partidos cada vez se parecen m&aacute;s a empresas destinadas a producir cargos p&uacute;blicos que a organizaciones pol&iacute;ticas que representan los intereses de una parte del conflicto social.  
    </p><p class="article-text">
        En la medida en que esto ocurre gana m&aacute;s peso la comunicaci&oacute;n y pierde peso la ideolog&iacute;a; gana peso la imagen y la consigna y pierde peso el discurso y el proyecto de sociedad planteado por cada opci&oacute;n pol&iacute;tica. Pero un proyecto de izquierdas no es un artefacto comunicativo que se agote con cada legislatura.
    </p><p class="article-text">
        Una buena estrategia de comunicaci&oacute;n puede generar unos buenos resultados electorales; pero lo que nunca podr&aacute; generar es identidad pol&iacute;tica. La identidad pol&iacute;tica la crea la historia, la ideolog&iacute;a, la organizaci&oacute;n, pero tambi&eacute;n los liderazgos de determinadas personas, esos que generan vinculaci&oacute;n emocional de la gente hacia un determinado espacio pol&iacute;tico, que se sienta parte de &eacute;l. 
    </p><p class="article-text">
        Liderazgos fuertes que, inevitablemente, crean filias y fobias. En esta ocasi&oacute;n, largarlos a la primera de cambio no ha sido fruto de un an&aacute;lisis objetivo sobre qu&eacute; es lo mejor para el espacio pol&iacute;tico a la izquierda del PSOE, sino que responde a una reestructuraci&oacute;n de poder interno, adem&aacute;s, condicionada por la inmediatez de unas elecciones en las que previsiblemente los fascistas entrar&aacute;n en el Gobierno central.
    </p><p class="article-text">
        Podemos surgi&oacute; en 2015 y su embri&oacute;n identitario fue el 15M; pero a&uacute;n no ha tenido suficiente tiempo para generar una identidad pol&iacute;tica fuerte que le haga perdurar como los viejos partidos. Bastante trabajo ha tenido ya con implantarse en los territorios (cosa que dif&iacute;cilmente podr&aacute; hacer Sumar) y lidiar con las sucesivas brechas internas.
    </p><p class="article-text">
        Si el pr&oacute;ximo proyecto Sumar no contiene esa identidad 'podemita' que, aunque a&uacute;n se est&eacute; gestando, ya tiene unos liderazgos y una militancia fuerte, si se despoja a Sumar de esa identidad, entonces no podr&aacute; ser m&aacute;s que un artefacto electoral para una coyuntura determinada, un producto comunicativo m&aacute;s que un proyecto pol&iacute;tico, y al margen de que los resultados puedan ser buenos (o malos) en esta ocasi&oacute;n, &iquest;qu&eacute; pasar&aacute; dentro de 4 a&ntilde;os? 
    </p><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica no acaba el d&iacute;a despu&eacute;s de las elecciones&hellip; &iquest;Qu&eacute; vamos a hacer entonces? &iquest;Buscar otra vez a quien m&aacute;s ilusione seg&uacute;n las encuestas? &iquest;Tenemos que empezar a buscar ya al diputado o diputada que despunte para intentar construir un nuevo proyecto a partir de &eacute;l o de ella utilizando otros colores, otras consignas y otras expresiones? Eso es sencillamente inviable.
    </p><p class="article-text">
        La comunicaci&oacute;n pol&iacute;tica es el envoltorio en el que un proyecto pol&iacute;tico se presenta, cuando el envoltorio cobra m&aacute;s importancia que el contenido es que nos hemos vuelto rematadamente idiotas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ander Jiménez Cava]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/comunicacion-e-identidad-politica_132_10328172.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 26 Jun 2023 19:45:47 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hay un elefante identitario en la habitación de la izquierda]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/hay-elefante-identitario-habitacion-izquierda_132_8942008.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/65890cfc-0cf8-469d-947a-9d326beb3e4b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hay un elefante identitario en la habitación de la izquierda"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las políticas identitarias les facilitan la campaña a liberales, alt-right, ultraderecha y todo ese espectro sociológico que conforma/aglutina a las fuerzas de la reacción</p></div><p class="article-text">
        La irrupci&oacute;n de las pol&iacute;ticas identitarias en el debate p&uacute;blico es un hecho que ninguna organizaci&oacute;n que aspire a influir socialmente o a transformar el estado de las cosas puede obviar. La controversia no radica en si se trata de una cuesti&oacute;n m&aacute;s propia de las derechas o de las izquierdas; sino en c&oacute;mo abordar, desde una perspectiva emancipatoria, este reto pol&iacute;tico abierto en las sociedades posmodernas que se manifiesta en t&eacute;rminos culturales.
    </p><p class="article-text">
        Definimos pol&iacute;tica de la identidad como aquella que concibe el sujeto pol&iacute;tico en funci&oacute;n de las caracter&iacute;sticas identitarias del grupo al que apela. Sea el color de la piel, etnia, nacionalidad, g&eacute;nero, orientaci&oacute;n sexual, etc.; pero m&aacute;s all&aacute; de esta condici&oacute;n, lo que determina una pol&iacute;tica identitaria es su reivindicaci&oacute;n de la particularidad; o sea, el hecho de que su objetivo &uacute;ltimo es la defensa de la unicidad de una comunidad 'separada'<em> </em>del resto que posee (debe poseer) unos derechos espec&iacute;ficos por su condici&oacute;n identitaria. En lo relativo a la transformaci&oacute;n de la sociedad, ha quedado demostrado que las pol&iacute;ticas de la identidad no funcionan como un factor aglutinador de las diferentes luchas, sino como una fuerza centr&iacute;fuga que prioriza el reconocimiento de las identidades a la igualdad social.
    </p><p class="article-text">
        Esos 'derechos' basados en la identidad no tienen nada que ver con los que resultan de las pol&iacute;ticas de discriminaci&oacute;n positiva, destinados a favorecer a un grupo para corregir una situaci&oacute;n de agravio; sino que son 'derechos' cuyo fundamento es la negaci&oacute;n de la posibilidad de un proyecto pol&iacute;tico que contemple la universalidad humana. En teor&iacute;a, las pol&iacute;ticas de discriminaci&oacute;n positiva tienen un car&aacute;cter provisional en la medida en que, una vez resuelto el conflicto, dejan de tener justificaci&oacute;n. Las pol&iacute;ticas de la identidad, sin embargo, tienen la peculiaridad de querer convertir en permanente esta situaci&oacute;n provisional; es decir, su objetivo &uacute;ltimo no es la igualdad, o poner fin a una discriminaci&oacute;n; sino definir la comunidad pol&iacute;tica sobre la base de las se&ntilde;as identitarias de un grupo determinado.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, no se trata de que las pol&iacute;ticas de la identidad pertenezcan a una especie de campo simb&oacute;lico en contraposici&oacute;n a las pol&iacute;ticas redistributivas cuya reivindicaci&oacute;n son unas condiciones materiales dignas de existencia. No. El principal rasgo definitorio de las pol&iacute;ticas de la identidad es que se contraponen a una concepci&oacute;n universalista de la pol&iacute;tica y, por tanto, rechazan la existencia de unos valores comunes fuera del marco identitario.
    </p><p class="article-text">
        Y es que las pol&iacute;ticas de redistribuci&oacute;n tambi&eacute;n pueden adquirir una dimensi&oacute;n simb&oacute;lica cuando, por ejemplo, una persona de origen humilde, sin estudios superiores, de baja renta, ocupa la presidencia de un gobierno. Por otra parte, la desigualdad manifiesta en el acceso a los recursos por parte de las llamadas minor&iacute;as es un hecho material y cuantificable y tiene que ver con su salud, su educaci&oacute;n, su trabajo. 
    </p><p class="article-text">
        El problema de las pol&iacute;ticas identitarias no es qui&eacute;n conforma el sujeto pol&iacute;tico en s&iacute;, sino qu&eacute; es el sujeto pol&iacute;tico para ellas. Frente a los grandes aglutinadores hist&oacute;ricos que han servido para transformar la sociedad en su conjunto, las mujeres en el caso del feminismo, los negros en el caso de los derechos civiles; las pol&iacute;ticas identitarias proponen el difuso concepto de &ldquo;identidades disidentes&rdquo; que se oponen a un simb&oacute;lico hombre blanco y occidental cuyo medio de dominaci&oacute;n deriva fundamentalmente de un privilegio cultural. La mayor aportaci&oacute;n de esta corriente ideol&oacute;gica es se&ntilde;alar a ese 'otro' simb&oacute;lico como causante de todo mal; lo que, a su vez, comporta una especie de bula para confrontar su responsabilidad, por pertenecer a una minor&iacute;a oprimida, a la hora de cuestionar sus relaciones cotidianas. Su concepci&oacute;n de la pol&iacute;tica no radica en el hacer, sino en el ser.
    </p><p class="article-text">
        Las pol&iacute;ticas identitarias les facilitan la campa&ntilde;a a liberales, alt-right, ultraderecha y todo ese espectro sociol&oacute;gico que conforma/aglutina a las fuerzas de la reacci&oacute;n. Y es que sus estrategas, agitadores y propagandistas (desde Le Pen a UTBH), tan solo tienen que apelar a la resistencia, cuasi instintiva, de gente a la que se le exige penitencia por estar tocada por una identidad espec&iacute;fica que constituir&iacute;a una especie de pecado original.
    </p><p class="article-text">
        Para empezar a desatar este nudo gordiano debemos definir unos valores humanos compartidos sin la intermediaci&oacute;n de redes sociales, plataformas digitales, y algunos departamentos pol&iacute;ticos de ciertas universidades norteamericanas. Es decir, debemos entender que la definici&oacute;n de estos valores vendr&aacute; necesariamente de las relaciones igualitarias que intentamos construir desde abajo; en la casa, en el trabajo y en el barrio.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ander Jiménez Cava]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/hay-elefante-identitario-habitacion-izquierda_132_8942008.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 25 Apr 2022 19:45:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Hay un elefante identitario en la habitación de la izquierda]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Batido social-transformador e ikurriñas como capotes de brega]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/batido-social-transformador-e-ikurrinas-capotes-brega_132_7907317.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9fd14522-0bca-45aa-a95c-953b00d5030c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Batido social-transformador e ikurriñas como capotes de brega"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si el concepto de soberanía para EH Bildu se basa en una aspiración de cambio social que se justifica por unas supuestas "condiciones favorables", entonces que expliquen por qué le tienden la mano una y otra vez al PNV</p><p class="subtitle">Contexto - Sin candidatura alternativa, Otegi será reelegido como líder de EH Bildu tras el congreso de la semana próxima</p></div><p class="article-text">
        El pr&oacute;ximo domingo Arnaldo Otegi revalidar&aacute; su cargo como coordinador general de EH Bildu. Sabemos que saldr&aacute; elegido porque nadie ha propuesto ninguna alternativa a la plancha presentada por la actual mesa pol&iacute;tica. Por eso, para saber hacia d&oacute;nde va EH Bildu los pr&oacute;ximos a&ntilde;os, me parece relevante hacer un peque&ntilde;o comentario pol&iacute;tico sobre las declaraciones que hizo Otegi el otro d&iacute;a a prop&oacute;sito del 1 de mayo.
    </p><p class="article-text">
        En un v&iacute;deo difundido por EH Bildu, el coordinador general apunta algunas claves sobre el momento hist&oacute;rico, en mi opini&oacute;n, algunas de ellas, acertadas. Como, por ejemplo, cuando afirma que debido a la proletarizaci&oacute;n de la clase media (una &ldquo;clase&rdquo; autopercibida, no resultante de las relaciones de producci&oacute;n), una mayor&iacute;a de esta se radicaliza y vira hacia posiciones autoritarias, en un claro paralelismo con el periodo de entreguerras.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n menciona cosas obvias como que la izquierda, hoy, viene del fracaso del socialismo realmente existente, es cierto, pero no viene solo de ah&iacute;; viene del paradigma socialdem&oacute;crata de la Europa de posguerra, viene de mayo del 68, y m&aacute;s recientemente, viene de las corrientes acad&eacute;micas posmodernas de las universidades norteamericanas.
    </p><p class="article-text">
        Pero tras el fin de ETA y el giro socialdem&oacute;crata de la izquierda abertzale se han abierto otros campos de militancia en Euskadi. J&oacute;venes que no cargan la mochila de la violencia pol&iacute;tica, por una evidente cuesti&oacute;n generacional, se organizan en torno a Gazte Koordinadora Sozialista (GKS) a trav&eacute;s de la impugnaci&oacute;n del progresismo institucional, y con el recrudecimiento de las contradicciones sociales como fuerza aglutinadora. Es un hecho palpable que su militancia ha conseguido desbordar en muchos pueblos a Ernai, la organizaci&oacute;n juvenil sat&eacute;lite de Sortu. Obviar este movimiento es un ejercicio pol&iacute;tico interesado que empobrece el an&aacute;lisis sobre el lugar de donde viene la izquierda, y tambi&eacute;n sobre a d&oacute;nde va.
    </p><p class="article-text">
        A esta escisi&oacute;n a la izquierda de la izquierda vasca, hay que sumarle otra bien distinta (y esto hay que dejarlo claro) formada por esos nost&aacute;lgicos e irredentos que a&ntilde;oran un escenario de enfrentamiento armado con el Estado, afortunadamente solo visible en <em>twitter</em>; y otra, m&aacute;s nost&aacute;lgica aun, que idealiza una Nafarroa puramente vasca en el sentido nacional-identitario, y cuyo argumento principal es la existencia de una arcadia encarnada en el reino medieval.
    </p><p class="article-text">
        En lo referente a la izquierda no abertzale, Arnaldo Otegi, en un intento descarado de cooptaci&oacute;n del voto de Podemos en Euskadi, nos habla de soberan&iacute;a en unos t&eacute;rminos muy alejados de los tradicionales defendidos por el mundo abertzale. Pero, a pesar de su pretensi&oacute;n marxista (pues alude vagamente a conceptos como &ldquo;condiciones favorables&rdquo; y &ldquo;relaci&oacute;n de fuerzas&rdquo;) es una concepci&oacute;n de la naci&oacute;n puramente utilitaria que &eacute;l justifica por el hecho de que, supuestamente, Euskal Herria es m&aacute;s proclive a la transformaci&oacute;n social.
    </p><p class="article-text">
        Y es que Otegi habla del concepto de soberan&iacute;a desde una perspectiva basada en una supuesta caracter&iacute;stica del pueblo vasco: aquella que lo define como &ldquo;m&aacute;s izquierdista&rdquo; que el resto del Estado. En este sentido, hemos de admitir que aqu&iacute; no existe una derecha en los mismos t&eacute;rminos que se expresa en Espa&ntilde;a, pero habr&iacute;a que preguntarse hasta qu&eacute; punto esta percepci&oacute;n no es un clich&eacute;. Y es que algunos datos (los relativos al nivel de renta, el peso de la sanidad privada o la educaci&oacute;n concertada, la menor afluencia de migraci&oacute;n respecto al resto del Estado, etc. por no hablar de la hegemon&iacute;a de la derecha neoliberal jeltzale en las instituciones m&aacute;s importantes) hacen que nos cuestionemos esa idea mitificada de la Euskal Herria rebelde e izquierdista, tan extendida como dudosa. Los que he mencionado son solo algunos ejemplos que deber&iacute;an hacernos sospechar si es real esa concepci&oacute;n de una naci&oacute;n m&aacute;s <em>jatorra</em> y progresista que el resto del Estado. De nuevo, salvando las distancias; pues aqu&iacute;, aunque exista Neguri y ese racismo sutil contra el &ldquo;de fuera&rdquo;, es verdad que el espacio sociol&oacute;gico de Vox es muy minoritario (a&uacute;n: no olvidemos lo que ha pasado en Catalunya hace menos de 3 meses).
    </p><p class="article-text">
        Sobre este concepto de soberan&iacute;a, llama la atenci&oacute;n cierta ingenuidad del coordinador general de EH Bildu, ya que habla de &ldquo;condiciones de posibilidad&rdquo; para la transformaci&oacute;n social asumiendo Euskal Herria como &uacute;nico marco de referencia. &iquest;Qu&eacute; capacidad real de trasformaci&oacute;n de sus propias relaciones sociales tendr&iacute;a una Euskadi independiente en el contexto del capitalismo global? &iquest;Cu&aacute;l ser&iacute;a su agencia pol&iacute;tica a la hora de transformar el modelo econ&oacute;mico? Otegi no responde a estas preguntas, consciente de que la correlaci&oacute;n de fuerzas se disputa en un &aacute;mbito supranacional (si no que se lo pregunten a Syriza). De lo que se trata, en mi opini&oacute;n, es de tejer alianzas en la izquierda dentro y fuera de contextos nacionales heterog&eacute;neos, que trasciendan esas agendas particulares que postergan el objetivo com&uacute;n. Y es que no existe otro modo de torcerles el brazo a las &eacute;lites econ&oacute;micas y financieras que gobiernan el mundo.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, si el concepto de soberan&iacute;a para EH Bildu se basa en una aspiraci&oacute;n de cambio social que se justifica por esas supuestas &ldquo;condiciones favorables&rdquo;, entonces que expliquen por qu&eacute; le tienden la mano una y otra vez al PNV, llegando a pactar en 2018 en el contexto de la ponencia del autogobierno vasco, dos tipos de ciudadan&iacute;a diferenciadas. &iquest;C&oacute;mo se vincula esa anomal&iacute;a identitaria con la voluntad popular? Y &iquest;por qu&eacute; en la &uacute;ltima campa&ntilde;a electoral volvieron a tender la mano al PNV cuando el marco de disputa era el eje izquierda-derecha? Una cosa est&aacute; clara: sea Espa&ntilde;a irreformable o no, y por muy leg&iacute;tima que sea la causa independentista; supeditar, por principio, las condiciones materiales de vida de la gente a la agenda nacional no es lo que se espera de un partido de izquierdas.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ander Jiménez Cava]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/batido-social-transformador-e-ikurrinas-capotes-brega_132_7907317.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 07 May 2021 05:35:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Batido social-transformador e ikurriñas como capotes de brega]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,EH Bildu,Arnaldo Otegi]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pornografía emocional para la paja política]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/pornografia-emocional-paja-politica_132_7175962.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/44e31f70-d460-4cc5-9254-8d0817be88b9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pornografía emocional para la paja política"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los de Vox también necesitan mimitos. A algunos esto les parecerá inconcebible, pero son nuestras razones políticas y no la capacidad de amar lo que nos separa de la ultraderecha. Utilizar los sentimientos como un anzuelo político, de forma partidaria, tal y como haría un antiabortista cualquiera, es jugar sucio</p></div><p class="article-text">
        Las redes sociales han producido una politizaci&oacute;n masiva elevada a la m&aacute;xima simpleza. La figura del tuitstar es, en gran parte, responsable de ello. Hay cientos de internautas h&aacute;biles en el uso de las palabras y los silencios, de la iron&iacute;a y los zascas. La comunicaci&oacute;n pol&iacute;tica hoy es una apelaci&oacute;n desesperada a los sentidos m&aacute;s primarios del p&uacute;blico a trav&eacute;s de videoselfis y tweets. En todo caso, el problema en s&iacute; no es el formato que ha provocado este fen&oacute;meno; sino su contenido. En concreto, me gustar&iacute;a llamar la atenci&oacute;n sobre su expresi&oacute;n m&aacute;s sofisticada, su reverso esponjoso: la aparici&oacute;n de una nueva demagogia tan descarada que ha incluido en su ret&oacute;rica besos, cari&ntilde;os y abrazos como si fueran elementos ideol&oacute;gicos. Nos tiran bellotas y all&aacute; que vamos los cerdos.
    </p><p class="article-text">
        Esta b&uacute;squeda indisimulada del apoyo popular mediante el chantaje emocional m&aacute;s zafio y otras t&eacute;cnicas de confusi&oacute;n compromete la libertad pol&iacute;tica y la igualdad social (o m&aacute;s bien su posibilidad), tal y como denunci&oacute; Arist&oacute;teles en su Pol&iacute;tica hace ya veinticuatro siglos. Ni nos hace m&aacute;s libres ni aumenta la participaci&oacute;n de la gente; al contrario, nos hace esclavos de los aduladores y adictos al mensaje reconfortante que legitima nuestros prejuicios. La conciencia se convierte en un osito de peluche al que abrazarnos para no sentirnos solos, la pol&iacute;tica en un libro de la secci&oacute;n de autoayuda: nuestra autoestima como objeto de transformaci&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Feminizar la política consiste en reconocer los trabajos ligados a la esfera reproductiva, publificándolos y reconociendo todos los derechos de las mujeres que los desempeñan</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Lo realmente perverso de este m&eacute;todo es que pretende el monopolio de la sensibilidad. Pero la verdad es que hasta el enemigo m&aacute;s intransigente se da besitos y abrazos. O sea, los de Vox tambi&eacute;n necesitan mimitos. A algunos esto les parecer&aacute; inconcebible, pero: son nuestras razones pol&iacute;ticas y no la capacidad de amar lo que nos separa de la ultraderecha. Utilizar los sentimientos como un anzuelo pol&iacute;tico, de forma partidaria, tal y como har&iacute;a un antiabortista cualquiera, es jugar sucio.
    </p><p class="article-text">
        A menudo, la ternurizaci&oacute;n del lenguaje pol&iacute;tico se vincula a la feminizaci&oacute;n de la pol&iacute;tica, una versi&oacute;n menos beligerante, desprovista de agresividad, que se contrapone a la concepci&oacute;n conflictiva de la misma y que viene a sustituir esa pelea de gallos que, hist&oacute;ricamente, ha sido atribuida al g&eacute;nero masculino. El problema es que este concepto de pol&iacute;tica es una trampa para las mujeres; y es que, justo cuando las mujeres se abren un hueco a codazos en el debate p&uacute;blico se las pretende reducir a su parcela estereotipada. Resulta que, seg&uacute;n esta idea tergiversada de feminizaci&oacute;n de la pol&iacute;tica, ellas deben hacerlo &ldquo;de otra manera&rdquo;: de una manera acorde a su g&eacute;nero, al rol de mujer complaciente que les asigna el patriarcado. Ellas no deber&iacute;an levantar la voz y pegar un pu&ntilde;etazo encima de la mesa. No. Porque subyace la idea machista seg&uacute;n la cual su papel es rebajar la tensi&oacute;n, descansar a los guerreros. Dec&iacute;a una diputada de izquierda: &ldquo;Quiz&aacute; sea una lectura feminista de la historia, pero con las batallas perdemos todos&rdquo;. Umm&hellip; No. Eso no es una lectura feminista. De hecho, es todo lo contrario.
    </p><p class="article-text">
        Feminizar la pol&iacute;tica consiste en reconocer los trabajos ligados a la esfera reproductiva, publific&aacute;ndolos y reconociendo todos los derechos de las mujeres que los desempe&ntilde;an. Los trabajos de cuidados son, en su mayor&iacute;a, ocupados por mujeres como resultado de la divisi&oacute;n sexual del trabajo. Acabar con esa divisi&oacute;n y darles la importancia que merecen, tal es el objetivo de la izquierda. En la escuela infantil, en la residencia de ancianos y en el propio hogar. Porque son indispensables para el desarrollo de las personas, porque son los que nos permiten sobrevivir como especie. Nos va la vida en ello. Se trata, pues, de tratar a las mujeres como mayores de edad, no de tratar a los adultos como si fu&eacute;ramos beb&eacute;s.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuán fácil empatizar con un neoliberal como Rivera porque exhibe un cachorrito</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Mas all&aacute; de esa visi&oacute;n paternalista sobre las mujeres, a quienes parece que se les conceda legitimidad como interlocutoras siempre y cuando no monten foll&oacute;n; sustituir la argumentaci&oacute;n pol&iacute;tica honesta por la manipulaci&oacute;n de los afectos no es una buena idea. Por ejemplo, ser&iacute;a f&aacute;cil que nos estremeci&eacute;ramos escuchando una historia lacrim&oacute;gena de un empresario que tiene que vender la empresa y mudarse a su segunda residencia, mientras nos presentan a los que se mueren de hambre como una masa enardecida desprovista de compasi&oacute;n que hace huelgas. Cu&aacute;n f&aacute;cil empatizar con un neoliberal como Rivera porque exhibe un cachorrito. Solo un an&aacute;lisis racional de las causas objetivas de la historia puede acercarnos a la verdad y evitar tanto la victimizaci&oacute;n del verdugo como el trastorno de la naturaleza del bien. Porque las emociones se pueden manipular en todos los sentidos y por todos los partidos. Subordinarnos a ellas sin racionalizarlas nos aborrega, nos conduce al error, y tiene consecuencias pol&iacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        La consecuencia pol&iacute;tica m&aacute;s importante es el abandono de posiciones pol&iacute;ticas firmes (que no dogm&aacute;ticas). La supeditaci&oacute;n de nuestras ideas a &ldquo;otra forma de hacer pol&iacute;tica&rdquo; basada en el consenso a toda costa y en la evitaci&oacute;n de la confrontaci&oacute;n pone en riesgo la materializaci&oacute;n de aquello por lo que luchamos. Y es que hay cosas que no permiten modulaci&oacute;n. La igualdad efectiva entre los sexos, el fin de la explotaci&oacute;n, que todo el mundo tenga derecho a una vivienda, a la salud y a la educaci&oacute;n en las mismas condiciones. Todas estas son cuestiones innegociables y no pueden ser esponjizadas. Pero tampoco pueden ser justificadas mediante la utilizaci&oacute;n (en muchas ocasiones pasivo-agresiva) de nuestros sentimientos. Porque decir que las emociones humanas nos pertenecen a todos por igual tambi&eacute;n es reclamar la redistribuci&oacute;n de la riqueza, e incluye tratar tanto a partidarios como a detractores con respeto, como a personas adultas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ander Jiménez Cava]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/pornografia-emocional-paja-politica_132_7175962.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 28 Jan 2021 21:09:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pornografía emocional para la paja política]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Política,Partidos Políticos]]></media:keywords>
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