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    <title><![CDATA[elDiario.es - Rosa Magallón Botaya]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/rosa-magallon/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Rosa Magallón Botaya]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[“A pesar de los progresos, el retroceso es patente. No hay recambio generacional de las mujeres, no hay balanza equitativa”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/pesar-progresos-retroceso-patente-no-hay-recambio-generacional-mujeres-no-hay-balanza-equitativa_132_7210700.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d945497f-1a83-44ae-99e8-ee668de53cbe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“A pesar de los progresos, el retroceso es patente. No hay recambio generacional de las mujeres, no hay balanza equitativa”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Rosa Magallón Botaya es la primera mujer en ser profesora titular de Medicina de Familia, labor que desempeña en la Universidad de Zaragoza sin dejar sus consultas, tampoco la investigación o su activismo como mujer progresista</p><p class="subtitle">En el Día de la Mujer y la Niña en la Ciencia, esta científica reflexiona acerca de la dura tarea que supone para las mujeres alcanzar sus aspiraciones profesionales, también advierte de que hoy en día no existe un recambio generacional de mujeres en carreras científicas</p></div><p class="article-text">
        Me gustar&iacute;a empezar esta reflexi&oacute;n so&ntilde;ando con un mundo, no muy lejano, en el que el D&iacute;a internacional que celebramos hoy fuera el d&iacute;a de la ni&ntilde;a y el ni&ntilde;o en la ciencia. Como muchas otras cosas en nuestro mundo es necesario hacer una discriminaci&oacute;n positiva para visibilizar un hecho que se repite d&iacute;a tras d&iacute;a, a&ntilde;o tras a&ntilde;o, y que est&aacute; muy interiorizado en nuestra sociedad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las mujeres tienden a orientarse, muchos piensan que gen&eacute;ticamente, a las profesiones de los cuidados y, los hombres, a las de la tecnolog&iacute;a; de aqu&iacute; parte un primer error de concepto, el pensamiento m&aacute;gico de que las profesiones asociadas a los cuidados, esencialmente femeninas, no puedan generar ciencia, evidencia e innovaci&oacute;n social. Pero, sin embargo, ah&iacute; est&aacute;n los grandes grupos de investigadores en ramas de las ciencias biom&eacute;dicas y b&aacute;sicas, en su mayor&iacute;a lideradas por hombres. Y eso que las facultades de estas profesiones est&aacute;n ocupadas en su mayor&iacute;a por mujeres. Me pregunto cu&aacute;nto tiempo tiene que pasar para equilibrar esta balanza, en la que las mujeres que hoy en d&iacute;a est&aacute;n iniciando su carrera investigadora, su grado universitario, su formaci&oacute;n espec&iacute;fica, para que ocupen puestos de liderazgo y sean visibles en la misma proporci&oacute;n que los hombres de su misma generaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ha pasado un siglo, en algunos casos m&aacute;s y en otros menos, desde que mujeres, muchas de ellas progresistas, tuvieron que luchar internamente en una ambivalencia desquiciante entre sus deseos y lucha por la igualdad y el trabajo intelectual para lucimiento de sus parejas, sin ning&uacute;n tipo de reconocimiento p&uacute;blico de su autor&iacute;a. Excelente ejemplo de ello, la reciente novela La Mujer sin Nombre (Vanessa Monfort), donde detalla el debate interno de una mujer, Mar&iacute;a Lejarraga, que en el inicio de su vida adulta ve normal ser la escritora y &uacute;nica autora de toda la obra teatral que firmaba su marido, pero que en su evoluci&oacute;n personal hacia la madurez y el feminismo, comprende que ha cedido su intelectualidad en un falso concepto del amor y de la sumisi&oacute;n, en el contexto de una sociedad en la que a la mujer solo se le presum&iacute;an otras capacidades m&aacute;s dom&eacute;sticas. Hay otros muchos ejemplos de vidas similares, innumerables, que afortunadamente se van rescatando del injusto olvido, mujeres a la sombra de las obligaciones impuestas por la sociedad o a la sombra de otros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ha pasado tiempo desde entonces, hemos avanzado, sin duda, la mujer se ha incorporado al mundo acad&eacute;mico, cient&iacute;fico y tecnol&oacute;gico; sin embargo, algo falla o simplemente no avanzamos lo que nos gustar&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Mi larga experiencia profesional se asemeja a la de muchas de las mujeres de mi generaci&oacute;n. Iniciamos nuestra andadura cient&iacute;fica tarde, mucho m&aacute;s tarde que nuestros colegas varones y eso las que lo iniciamos, porque las trabas laborales (y en eso hemos perdido actualmente logros importantes) hacen que nuestras profesiones sean inestables, hasta bien entrada la cuarentena, con suerte. Y eso desmotiva. Tampoco incentiva la predisposici&oacute;n cultural, ambiental, educacional, a los distintos caminos profesionales en funci&oacute;n de si eres ni&ntilde;o o ni&ntilde;a. Ni incentiva la desigualdad en las oportunidades si eres hombre o eres mujer.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es una percepci&oacute;n muy sutil que puede ser incluso negada o no percibida por muchas de nosotras y por una sociedad en la que tenemos una pomposa Ley de Igualdad, pero en la que los puestos de responsabilidad, en la pol&iacute;tica, en la industria, en los puestos directivos de los servicios p&uacute;blicos, instituciones, etc., en la vida en general, siguen siendo ocupados por hombres. Y mucho tiene que ver esta sutileza, que aparentemente est&aacute; basada en la inercia o en la costumbre, con una visi&oacute;n de patriarcado de la sociedad, dif&iacute;cilmente erradicable, a la que no le interesa la igualdad real y la p&eacute;rdida de privilegios asociados al cromosoma Y. Tampoco en la ciencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es tan sutil este engranaje que nosotras mismas lo justificamos porque consideramos que la crianza y los cuidados siguen siendo nuestros, como lo cree tambi&eacute;n la sociedad, a pesar de las medidas escaparate. Y dejamos de lado otras aspiraciones igual de leg&iacute;timas que las de nuestros compa&ntilde;eros varones, para un <em>m&aacute;s adelante </em>que nunca llega.
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute;, me preocupa profundamente al final de mi vida profesional y cient&iacute;fica que, a pesar de los progresos, el retroceso es patente. No hay recambio generacional de las mujeres, no hay balanza equitativa, al menos en la investigaci&oacute;n en Ciencias de la Salud, especialmente en mi &aacute;mbito de actuaci&oacute;n, la Atenci&oacute;n Primaria de Salud, pero en general en todos los campos de la investigaci&oacute;n y la ciencia. Porque la vida, las sucesivas crisis, la inestabilidad laboral creciente, la profunda agon&iacute;a de la atenci&oacute;n primaria desmotiva para la consulta, desmotiva para llevar a la pr&aacute;ctica todo ese bagaje cultural, personal, cient&iacute;fico y t&eacute;cnico que has cargado en tu mochila de principiante, junto con toda esa inquietud para aportar al conocimiento, a la ciencia y a los servicios p&uacute;blicos toda tu sabidur&iacute;a, y poder devolver con creces a la sociedad&nbsp; todo lo que se ha empleado en tu formaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por eso, el D&iacute;a de la Mujer y la Ni&ntilde;a en la Ciencia sigue siendo hoy necesario, m&aacute;s necesario que nunca si cabe, porque sin capital humano no es posible desarrollar Ciencia para Sociedad. Y la mujer debe de formar parte de este desarrollo. Aspiro personalmente a que pueda finalizar mi vida cient&iacute;fica y profesional con un cambio de rumbo en el que mujeres poderosas, ilusionadas, formadas e informadas asuman el papel que les corresponde en la ciencia y en la Sociedad. Y a que los que tienen responsabilidad pol&iacute;tica y de gesti&oacute;n lo entiendan&nbsp; y act&uacute;en en consecuencia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosa Magallón Botaya]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Feb 2021 10:01:05 +0000]]></pubDate>
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