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    <title><![CDATA[elDiario.es - Sergio Romero]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/sergio-romero/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Sergio Romero]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[28F, mi única trinchera]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/28f-unica-trinchera_132_7259224.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d484c4f2-4d7f-420d-9837-10e898d34299_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="28F, mi única trinchera"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La verdadera respuesta a la pregunta de si es necesario reivindicar más autonomía para Andalucía es sí. Siempre será sí. Esta es la única trinchera que acepto.</p></div><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as, me preguntaron si despu&eacute;s de cuatro d&eacute;cadas era necesario seguir reivindicando m&aacute;s autonom&iacute;a para Andaluc&iacute;a. Inmediatamente, contest&eacute; que no, pero luego dud&eacute;. Como cada 28 de febrero, Andaluc&iacute;a se viste de fiesta para celebrar y celebrarse, entrega medallas a sus hijos y se presenta ante el mundo orgullosa de su diversidad, de su acento, de su talento y de su cultura. De ser una tierra &uacute;nica en el mundo.
    </p><p class="article-text">
        Pero entonces me volv&iacute;a una y otra vez aquello de &laquo;reivindicar m&aacute;s autonom&iacute;a&raquo;, y pens&eacute; en Catalu&ntilde;a, en los a&ntilde;os de proc&eacute;s desafiando al Estado por un modelo territorial asim&eacute;trico y ego&iacute;sta. Pens&eacute; en la fractura pol&iacute;tica y en la aparici&oacute;n de nuevos partidos regionalistas, que llegan al Congreso a defenderse del olvido. Y pens&eacute; tambi&eacute;n en las generaciones m&aacute;s recientes, en los miles de j&oacute;venes andaluces que han nacido en plena autonom&iacute;a, a las que las manifestaciones de 1980 por la libertad quedan tan lejos que ni siquiera les supone un debate.
    </p><p class="article-text">
        A veces el primer error est&aacute; en creer que los principios, incluso los m&aacute;s s&oacute;lidos, son indestructibles.
    </p><p class="article-text">
        Hace cuatro d&eacute;cadas, Andaluc&iacute;a logr&oacute; algo cuyo legado nos llega hasta hoy. Al menos, en su esencia, porque la consecuci&oacute;n de un hito hist&oacute;rico, pol&iacute;tico o social no deber&iacute;a liberarnos del trabajo de reafirmarlo cada d&iacute;a a quienes lo disfrutamos. Creer que la autonom&iacute;a es un derecho que nadie nos puede arrebatar aumenta el riesgo de despistarnos, y en un momento como hoy, donde la memoria es fr&aacute;gil y la justicia territorial tiene cada vez menos fuerza para competir contra el marketing y los intereses pol&iacute;ticos, tan mala es la presencia de partidos que creen que la autonom&iacute;a es un fracaso y la soluci&oacute;n es un Estado centralizado, como de partidos antisistema que desean dar un paso m&aacute;s y utilizarla como herramienta de secesi&oacute;n. M&aacute;s a&uacute;n cuando todos esos valores por los que gritamos hace 40 a&ntilde;os quedan sepultados bajo el silencio de quienes, tambi&eacute;n andaluces, no los defienden por una cuesti&oacute;n de ideolog&iacute;a o de oportunidad pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Los movimientos sociales, como las ideolog&iacute;as, evolucionan con el paso del tiempo. Hoy no reivindicamos lo mismo que en 1980. Ya no salimos a la calle para instaurar la autonom&iacute;a y reclamar competencias. Y es cierto que el &eacute;xito del andalucismo puede medirse por la vigencia de su Estatuto. Pero esas mismas demandas sociales est&aacute;n hoy en otro plano. No es aceptable que Andaluc&iacute;a sea la regi&oacute;n con mayor poblaci&oacute;n y necesidades y no tenga su reflejo nunca en el reparto presupuestario. No es aceptable que, para calmar el clima social en Catalu&ntilde;a, se le nieguen a Andaluc&iacute;a miles de millones para sanidad, educaci&oacute;n y pol&iacute;ticas sociales, m&aacute;s a&uacute;n con los niveles de precariedad, fracaso y fractura social. Ni que, liderando las cifras de paro en Espa&ntilde;a y paro juvenil en Europa, nadie se haya planteado nunca seriamente una estrategia de pa&iacute;s para acabar con esta lacra.
    </p><p class="article-text">
        El mejor ant&iacute;doto contra la desmemoria y los tiempos l&iacute;quidos es hablar con hechos y crear oportunidades, como est&aacute; haciendo Ciudadanos desde que lleg&oacute; al gobierno. Andaluc&iacute;a est&aacute; inmersa en un cambio profundo, y aunque los lazos con la gente que sali&oacute; a las calles hace 41 a&ntilde;os siguen fuertes, tenemos que insistir, entendiendo que el camino no es desprenderse de nuestros derechos ni ser m&aacute;s independientes.
    </p><p class="article-text">
        Todas esas reivindicaciones est&aacute;n m&aacute;s cerca de lo que creemos. El camino para una autonom&iacute;a plena hoy es darle a los andaluces una Ley de Lucha contra el Fraude y la Corrupci&oacute;n pol&iacute;tica, como la que acabamos de llevar al Parlamento. Es pedir justicia territorial y equidad en el reparto de presupuestos y Fondos Europeos, dar herramientas y ayudas a quienes generan empleo. Es invertir en formaci&oacute;n profesional, acabar las infraestructuras abandonadas durante a&ntilde;os, premiar el talento y reconocer la autoridad de los profesores en las aulas, como haremos con la nueva Ley de Ciudadanos. Es equiparar el sueldo de nuestros sanitarios con los de otras provincias, aumentar las ayudas al emprendedor, proteger a los ni&ntilde;os con nuestra Ley de Infancia y a la mujer de la lacra del machismo, a los j&oacute;venes, que son nuestro futuro, y a los parados de m&aacute;s de 50 a&ntilde;os, que son nuestra experiencia. Es, sencillamente, mejorar la vida de la gente para sentirnos a&uacute;n m&aacute;s orgullosos de lo que somos.
    </p><p class="article-text">
        Por todo ello, la verdadera respuesta a la pregunta de si es necesario reivindicar m&aacute;s autonom&iacute;a para Andaluc&iacute;a es s&iacute;. Siempre ser&aacute; s&iacute;. Esta es la &uacute;nica trinchera que acepto. Puede que cada 28 de febrero lo escenifiquemos frente al Parlamento. Yo prefiero ponerlo en pr&aacute;ctica el resto del a&ntilde;o comprometi&eacute;ndose con el futuro de los andaluces por encima de nuestros propios principios. As&iacute; lo siento, y as&iacute; lo seguir&eacute; haciendo hasta que acabe el privilegio de servir a todos los andaluces. &iexcl;Feliz autonom&iacute;a!
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sergio Romero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/28f-unica-trinchera_132_7259224.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Feb 2021 19:53:39 +0000]]></pubDate>
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