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    <title><![CDATA[elDiario.es - Lucía Marañón]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/lucia-maranon/]]></link>
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      <title><![CDATA[Consecuencias de género]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/consecuencias-genero_132_7283876.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ddc5a66e-ad4b-4dd3-9c47-6406e2fa50b2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Consecuencias de género"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El género, en gran parte, toma decisiones por nosotras y nos marca para siempre. Por ello, es esencial que sigamos avanzando hacia la consecución de la igualdad real</p></div><p class="article-text">
        La educaci&oacute;n en la igualdad empieza desde peque&ntilde;as. Repasemos los tramos de edad y cu&aacute;les son las consecuencias hasta el final de nuestras vidas como consecuencia del g&eacute;nero, aquellas funciones, comportamientos o atributos que cada sociedad asigna a los hombres y las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Nada m&aacute;s nacer, nos califican como hombres y mujeres, aunque esto vaya cambiando. Cuando vas a comprar cosas para un beb&eacute;, las de ni&ntilde;o est&aacute;n llenas de azul y las de ni&ntilde;a de rosa. Aunque pueda parecer menor esta diferenciaci&oacute;n por colores que ha cambiado a lo largo de la historia, la realidad cultural vigente ha elegido el color azul para los ni&ntilde;os porque representa la fuerza y la decisi&oacute;n, mientras que el rosa se asocia a la delicadeza. La calificaci&oacute;n de g&eacute;nero al nacer contin&uacute;a cuando a las ni&ntilde;as se las marca haci&eacute;ndoles agujeros para ponerles pendientes, una costumbre que viene de los romanos y se cree que se debe a que cre&iacute;an que ten&iacute;an que marcar a las mujeres para que sintieran dolor por el hecho de haber nacido mujeres. Hay otras manifestaciones con similar enfoque de marcaje, sometimiento y/o diferenciaci&oacute;n, siendo una las m&aacute;s agresivas la ablaci&oacute;n del cl&iacute;toris de las reci&eacute;n nacidas que a&uacute;n contin&uacute;a en otras latitudes del planeta.
    </p><p class="article-text">
        En la ni&ntilde;ez, les compramos a los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as juguetes que les van marcando: a las ni&ntilde;as se las va inculcando los cuidados, las tareas del hogar, las profesiones u ocupaciones &ldquo;predestinadas&rdquo; a las mujeres; y a los ni&ntilde;os se les regala juguetes pensando en que se encarguen del bricolaje, medios de transporte o deportes. En esta etapa, clave en el aprendizaje, no sabemos distinguir lo que nos inculcan y creemos que eso es lo que tenemos que hacer. Adem&aacute;s, lo reforzamos con las actitudes en el hogar, pues lamentablemente a&uacute;n en muchos hogares las tareas de casa son desarrolladas por la mujer y el hombre no es corresponsable.
    </p><p class="article-text">
        Si la base educativa no ha sido la igualdad, esta carencia se ve reflejada en la forma de relacionarse y de gestionar las emociones que tienen los j&oacute;venes, a trav&eacute;s de relaciones t&oacute;xicas, celos, posesividad&hellip; El c&oacute;mo nos relacionamos a esa temprana edad marcar&aacute; nuestras relaciones futuras incluso cuando se nos presupone cierta madurez.
    </p><p class="article-text">
        Cuando llega el momento de acceder a un trabajo, las profesiones se ven claramente feminizadas y masculinizadas. Ahora ya no hablamos de juguetes, sino del curro real. Por ejemplo, los servicios de limpieza, las profesiones enfocadas al cuidado, las de atenci&oacute;n al cliente, maestras de educaci&oacute;n infantil y primaria, profesionales de cocina. Por el contrario, los hombres se dedican m&aacute;s a profesiones de la construcci&oacute;n y obra, mec&aacute;nica, conductores de medios de transporte, ingenier&iacute;a o ciencia. A esto le debemos de sumar el techo de cristal, ya que los cargos de responsabilidad son mayoritariamente desarrollados por hombres por el solo hecho de ser hombres. Es el llamado efecto Matilda: muchos avances importantes para la sociedad fueron descubiertos por mujeres, pero nunca se les dio su lugar por el simple hecho de serlo.
    </p><p class="article-text">
        Las mujeres pagamos doblemente las crisis. As&iacute; sucedi&oacute; con la de 2008 y est&aacute; sucediendo en la actualidad con la crisis sanitaria y econ&oacute;mica provocada por la pandemia del COVID. Seg&uacute;n el informe &lsquo;El impacto de los ERTE en el empleo de las mujeres&rsquo;, de CCOO, las mujeres suponen el 51% de las personas incluidas en ERTE, a pesar de que solo suponen el 48% de la poblaci&oacute;n asalariada seg&uacute;n la EPA y un 48,5% seg&uacute;n la afiliaci&oacute;n al r&eacute;gimen general de la Seguridad Social, incluso siendo las profesiones feminizadas consideradas esenciales. Adem&aacute;s, sin crisis o con ella, las mujeres son las que mayoritariamente solicitan permisos de conciliaci&oacute;n frente a los hombres y tambi&eacute;n son las que m&aacute;s solicitan excedencia. Seg&uacute;n el Instituto de la Mujer, en 2019, el 90.93% de las excedencias solicitadas fueron de mujeres y el 9.07% de los hombres. Las mujeres en edad reproductiva son menos contratadas que los hombres. Una vez m&aacute;s la sociedad nos castiga por querer y poder ser madres.
    </p><p class="article-text">
        Las mujeres que est&aacute;n en edad de ser pensionistas en bastantes casos se encuentran en situaci&oacute;n de pobreza en un per&iacute;odo vital de especial vulnerabilidad. En el pasado, estas mujeres se quedaban en casa desarrollando las tareas del hogar y el cuidado de los hijos. Este trabajo, a pesar de ser mucho, no es ni remunerado, ni cotiza a la Seguridad Social, por lo que generalmente dependen de las pensiones de sus parejas, viudedad o incluso se quedan sin ingresos si se han divorciado. Una buena proporci&oacute;n de las que tienen sus propias pensiones son m&iacute;nimas, ya que han cotizado los a&ntilde;os justos para cobrarlas y el porcentaje de cotizaci&oacute;n ha sido bajo, por estar relegadas a trabajos peor pagados y precarios.
    </p><p class="article-text">
        Este breve resumen vital nos indica que el g&eacute;nero, en gran parte, toma decisiones por nosotras y nos marca para siempre. Por ello, es esencial que sigamos avanzando hacia la consecuci&oacute;n de la igualdad real.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Marañón]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 08 Mar 2021 08:05:29 +0000]]></pubDate>
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