<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Anna Pacheco]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/anna-pacheco/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Anna Pacheco]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/1032323/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[El niño]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/micromachismos/nino_132_7322523.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6fec8e0d-b0ea-4c2c-b9df-715dfb777485_16-9-aspect-ratio_default_1014527.jpg" width="1491" height="839" alt="El niño"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Después de un año de la charla feminista en Operación Triunfo, la escritora y periodista Anna Pacheco sigue recibiendo comentarios sobre su físico. En este relato, la autora recuerda la singular relación que estableció con uno de sus 'haters'</p></div><p class="article-text">
        Un d&iacute;a el ni&ntilde;o me dej&oacute; de hablar y yo me sent&iacute; vac&iacute;a. Nuestra relaci&oacute;n hab&iacute;a empezado de la forma menos ortodoxa: '&iquest;Por qu&eacute; tienes las tetas tan ca&iacute;das?' Yo le dije que se lo explicar&iacute;a si, a cambio, &eacute;l me dec&iacute;a por qu&eacute; estaba ah&iacute;. Ah&iacute;, quiero decir, dentro de un DM de Instagram; ah&iacute;, quiero decir, dispuesto a hablar con una desconocida con una insistencia admirable. Cada d&iacute;a me formulaba esa pregunta a eso de las siete de la tarde. Llegu&eacute; a pensar que quer&iacute;a una explicaci&oacute;n cient&iacute;fica. Que quiz&aacute;s la necesitaba de verdad. &iquest;Por qu&eacute; hay sol y nubes y por qu&eacute; hay estrellas y por qu&eacute; los perros son amigos del hombre? Los ni&ntilde;os preguntan cosas y los adultos responden. &iquest;Qui&eacute;n te ha tra&iacute;do hasta aqu&iacute;?, le dije al ni&ntilde;o antes de decirle que yo sab&iacute;a que era un ni&ntilde;o. Me dijo que le hab&iacute;an pasado un v&iacute;deo m&iacute;o unos amigos suyos pero que &eacute;l, <em>en verdad</em>, ni lo hab&iacute;a visto ni nada. Este gesto sincero, el reconocimiento de no haber visto la charla, me llen&oacute; de una extra&ntilde;a ternura. Entablamos conversaci&oacute;n de inmediato.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por sus fotos etiquetadas, descubr&iacute; que el ni&ntilde;o era un ni&ntilde;o. No deb&iacute;a de tener m&aacute;s de 12 a&ntilde;os. Vi sus fotos en la plaza y en un banco. Desde ese momento yo solo pude verlo como el personaje ese de 'BoJack' escondido dentro de una gabardina de adulto, tambaleante. A veces me daba ganas de hacerle cosquillas para que se cayera al suelo. El ni&ntilde;o no deb&iacute;a medir m&aacute;s de 1.20 y sus amigos med&iacute;an parecido. Os juro que luego me habl&oacute; &eacute;l. Me dijo que esperaba que no me importara que me hubiera abierto DM. Le dije, con actitud algo victoriana, demostr&aacute;ndole qui&eacute;n era la adulta aqu&iacute;, que <em>internet era un lugar desolador</em>. El ni&ntilde;o, entonces, se mostr&oacute; preocupado: &iquest;Te molestan mucho? &iquest;Qui&eacute;nes?, le dije. &iquest;Ni&ntilde;os c&oacute;mo t&uacute;? Me pregunt&oacute;, entonces, que como sab&iacute;a que &eacute;l era un ni&ntilde;o y le dije que le hab&iacute;a visto en sus fotos etiquetadas, que eran p&uacute;blicas y se pod&iacute;an ver. Ah. Pero estoy a punto de cumplir 12. Le felicit&eacute; por anticipado. Se mostr&oacute; contento y sin dudarlo me dio un coraz&oacute;n rojo a mi respuesta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El ni&ntilde;o se qued&oacute; dormidito en mis DMs hasta el d&iacute;a siguiente, yo no quise despertarlo. Al d&iacute;a siguiente, despu&eacute;s de pernoctar en mi pensi&oacute;n, despu&eacute;s de dormirse sobre sus propios DMs; de alguna forma despu&eacute;s de dormirse sobre mis tetas, el ni&ntilde;o despert&oacute; de otro modo. M&aacute;s sereno. Me dijo: 'Todav&iacute;a no he visto el v&iacute;deo, &iquest;pero podr&iacute;as recomendarme libros de feminismo NO de hembrismo?'. El ni&ntilde;o hab&iacute;a despertado con una nueva vocaci&oacute;n que yo me vi obligada a asistir. No en forma de recomendaci&oacute;n. El hembrismo no existe, ni&ntilde;o, eso se lo han inventado tus amigos. &iquest;Ah, noooo? Su lenguaje virtual nunca era muy exclamativo, m&aacute;s bien econ&oacute;mico y directo. Pero aqu&iacute; agreg&oacute; varias oooooos, lo cual interpret&eacute; nuevamente como una suerte de revelaci&oacute;n para &eacute;l. &iquest;Y si era verdad que a este ni&ntilde;o nadie le hab&iacute;a explicado que el hembrismo no existe? &iquest;Ese ni&ntilde;o quer&iacute;a un libro y yo habr&iacute;a de d&aacute;rselo? O una pel&iacute;cula, me dijo. Tampoco soy mucho de leer ni de pol&iacute;tica de momento pero me gusta estar informado de todo. Nuevamente ese <em>de momento</em> me pareci&oacute; un acto de fe. 
    </p><p class="article-text">
        El ni&ntilde;o cre&iacute;a en s&iacute; mismo, &iquest;c&oacute;mo yo no habr&iacute;a de creer en &eacute;l? Definitivamente, la noche le hab&iacute;a sentado bien. El ni&ntilde;o volvi&oacute; a dormir conmigo. Me pregunt&eacute; qu&eacute; pasar&iacute;a si al d&iacute;a siguiente el ni&ntilde;o preguntaba de nuevo por el contenido y la forma de mis tetas y si la situaci&oacute;n, ahora, ser&iacute;a medio imp&uacute;dica despu&eacute;s de que yo me hubiera convertido, accidentalmente, en una especie de profesora o mentora para &eacute;l. Me hab&iacute;a llevado &eacute;l hasta ah&iacute;. Me vi obligada a imaginarme a m&iacute; misma excus&aacute;ndome ante las autoridades de Instagram. Me vi forzada a pensar un momento que dejarlo dormir ah&iacute; era como darle de mi leche. Al d&iacute;a siguiente volvi&oacute; a dormir conmigo y hasta me dio las buenas noches.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dud&eacute; sobre si proporcionarle material pedag&oacute;gico o no, finalmente me vi arrastrada por un instinto salvador. No pude evitarlo. Le pas&eacute; tres videos de Youtube sobre feminismo adaptado a su edad. El ni&ntilde;o me dio las gracias y no me contest&oacute; m&aacute;s. El ni&ntilde;o me estaba haciendo ghosting. &iquest;Qu&eacute; te han parecido?, le pregunt&eacute; despu&eacute;s de varias semanas. &iquest;Te interesaron? S&iacute;, aunque a&uacute;n no he visto tu v&iacute;deo. Quise decirle que no se preocupara por eso, me daba la sensaci&oacute;n que se sent&iacute;a en deuda conmigo, quer&iacute;a liberarlo de toda culpa. No te preocupes por eso, hombre, hay muchos m&aacute;s videos sobre el tema. 
    </p><p class="article-text">
        S&eacute; que le gust&oacute; que le llamara hombre, pues contest&oacute; jajajjaja gracias. Sent&iacute; que estaba recuperando nuestra relaci&oacute;n. Quer&iacute;a, es m&aacute;s, que el ni&ntilde;o me preguntara cosas. Estaba a su disposici&oacute;n. Ni&ntilde;o, &iquest;dir&iacute;as que has visto alguna vez una teta? No me atrev&iacute; a preguntarle eso. Borr&eacute; el mensaje antes de acabarlo. Me preocupaba de verdad que creyera que una mujer, mayor para &eacute;l, se le insinuaba, claro que tambi&eacute;n me preocupaba que el ni&ntilde;o no hubiera visto jam&aacute;s una teta. En cualquier caso, yo no iba pasando fotos no deseadas a menores de edad. Sin duda, ese no era mi estilo.
    </p><p class="article-text">
        En todo caso, al cabo de dos semanas, el ni&ntilde;o volvi&oacute;, &eacute;l solo y sin necesidad de fototeta. Yo estaba desayunando: Hoy un amigo m&iacute;o me ha pasado fotos tuyas de tu instaaa. Le respond&iacute;, genuinamente interesada: &iquest;Y hab&eacute;is encontrado algo nuevo? Jajjaajaja no. El ni&ntilde;o regresado ahora se re&iacute;a m&aacute;s que antes. Este cambio en su textura digital me dej&oacute; preocupada. &iquest;Y si me han cambiado al ni&ntilde;o? Viejo ni&ntilde;o no se re&iacute;a. Nunca se le pudo reprochar que se re&iacute;a de m&iacute;, ni siquiera de mis tetas, viejo ni&ntilde;o preguntaba. Este ni&ntilde;o de ahora no paraba de re&iacute;rse. Dime, &iquest;hab&eacute;is detectado algo raro? &iquest;Debo preocuparme? El ni&ntilde;o se re&iacute;a como un loco, escribi&oacute; dos l&iacute;neas enteras de risas. Pens&eacute; que quiz&aacute;s hab&iacute;amos pasado alg&uacute;n tipo de barrera. 
    </p><p class="article-text">
        Oye, ni&ntilde;o, &iquest;y qu&eacute; foto te han pasado? Por saber. Una en la que se te ven las tetas jajajjaja. El ni&ntilde;o nuevo de la risa adjunt&oacute; enlace a una foto m&iacute;a en ba&ntilde;ador en Lanzarote, me acordaba de esa foto. Aaaaah, s&iacute;, excelentes vacaciones. Jjajajajaj ya me imagino. Este &uacute;ltimo mensaje me rompi&oacute; definitivamente el coraz&oacute;n. Ese ni&ntilde;o no era mi ni&ntilde;o. Ni&ntilde;o viejo quer&iacute;a realmente entender el universo. Antes de que me diera tiempo a llorar la muerte del ni&ntilde;o viejo, entraron a mi bandeja tres mensajes con similar potencial de sanaci&oacute;n:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>&laquo;Tranquila, no soy fascista ni machista, ni capitalista, ni fetichista. Soy un hombre civilizado dispuesto a entenderlo todo&raquo; </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&laquo;Hola Anna. Soy Pedro, colombiano, bi&oacute;logo. &iquest;Alg&uacute;n libro sumamente interesante que me recomiendes para combatir mis malos pensamientos de hombre?&raquo;&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&laquo;Putilla, &iquest;te gusta la carne a la brasa?&raquo;</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Anna Pacheco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/micromachismos/nino_132_7322523.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Mar 2021 20:52:53 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/6fec8e0d-b0ea-4c2c-b9df-715dfb777485_16-9-aspect-ratio_default_1014527.jpg" length="102232" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/6fec8e0d-b0ea-4c2c-b9df-715dfb777485_16-9-aspect-ratio_default_1014527.jpg" type="image/jpeg" fileSize="102232" width="1491" height="839"/>
      <media:title><![CDATA[El niño]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/6fec8e0d-b0ea-4c2c-b9df-715dfb777485_16-9-aspect-ratio_default_1014527.jpg" width="1491" height="839"/>
      <media:keywords><![CDATA[Machismo]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
