<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Ignacio Martín Granados]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/ignacio-martin-granados/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Ignacio Martín Granados]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/1032390/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[La reputación como acelerador del voto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/reputacion-acelerador-voto_129_7338526.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/44717615-cf39-4e74-b007-9c71eac70ce5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La reputación como acelerador del voto"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Según Thinking Heads, si una persona considera que un líder tiene buena reputación y además confía en su partido, la probabilidad de que le acabe votando es del 54,8%, que en los actuales momentos en un porcentaje significativo</p></div><p class="article-text">
        Estamos acostumbrados a que la preocupaci&oacute;n ciudadana por la pol&iacute;tica, los partidos y los pol&iacute;ticos alcance m&aacute;ximos hist&oacute;ricos en cada bar&oacute;metro del CIS. Superando ya en su conjunto la barrera del 50%, los espa&ntilde;oles los eligen entre los principales problemas del pa&iacute;s. Cuanto menos, resulta parad&oacute;jico, y a la vez preocupante, que quienes deben gestionar lo p&uacute;blico y proponer soluciones para el desempleo, mejorar la econom&iacute;a o paliar los efectos de la COVID-19, sean motivo de preocupaci&oacute;n de sus conciudadanos.
    </p><p class="article-text">
        En esta misma l&iacute;nea incide el &ldquo;Bar&oacute;metro de confianza&rdquo; que anualmente elabora la multinacional Edelman evaluando el estado de la confianza hacia las instituciones p&uacute;blicas y privadas, incluyendo empresas, gobiernos, ONG y medios de comunicaci&oacute;n. En su &uacute;ltimo informe, los gobiernos caen al tercer lugar (53%) como instituci&oacute;n depositaria de la confianza de los ciudadanos. Pero esta es la media de los 27 pa&iacute;ses estudiados, porque en Espa&ntilde;a dicha confianza es del 34%.
    </p><p class="article-text">
        Efectivamente, ante una creciente desconfianza en la clase pol&iacute;tica que apuntala la desafecci&oacute;n ciudadana, los partidos y los pol&iacute;ticos deber&iacute;an poner soluci&oacute;n a una deriva que atenta contra la propia democracia. No en vano, el bar&oacute;metro del CIS del pasado mes de febrero reflejaba un dato que puede empezar a ser preocupante: el 78,6% de los espa&ntilde;oles considera que &ldquo;la democracia siempre es preferible a cualquier otra forma de gobierno&rdquo; frente a un 6,3% que apuesta por un r&eacute;gimen autoritario &ldquo;en algunas circunstancias&rdquo; y a otro 8% que le da igual &ldquo;un gobierno que otro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Vivimos en la era de la transparencia, en la que las acciones, los mensajes y los pensamientos, no s&oacute;lo de la clase pol&iacute;tica, sino de todas las instituciones y empresas, se ven sometidas a un profundo y riguroso examen por parte de los medios de comunicaci&oacute;n y la opini&oacute;n p&uacute;blica. Para un pol&iacute;tico, la coherencia de sus palabras con sus acciones son la base de la credibilidad que generar&aacute; confianza en los ciudadanos y, por tanto una imagen o reputaci&oacute;n que ser&aacute; su percepci&oacute;n p&uacute;blica entre los que despu&eacute;s se convertir&aacute;n en votantes. Ciertamente, el poeta Hes&iacute;odo, considerado el primer fil&oacute;sofo griego, ya dec&iacute;a que &ldquo;una mala reputaci&oacute;n es una carga, ligera de levantar, pesada de llevar y dif&iacute;cil de descargar&rdquo;, lo que traducido a las palabras m&aacute;s expl&iacute;citas de Warren Buffet significa que &ldquo;se necesitan 20 a&ntilde;os para construir una reputaci&oacute;n y 5 minutos para arruinarla&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En relaci&oacute;n con este asunto, la consultora Thinking Heads ha presentado el estudio &ldquo;<a href="https://info.thinkingheads.com/estudio-reputacion-politica" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El impacto de la reputaci&oacute;n de los l&iacute;deres pol&iacute;ticos en la intenci&oacute;n de voto en Espa&ntilde;a</a>&rdquo;. No es un tema balad&iacute;. La fragmentaci&oacute;n y reordenamiento del sistema de partidos al que venimos asistiendo desde 2014, la polarizaci&oacute;n del discurso pol&iacute;tico, el peso de las emociones en una pol&iacute;tica que cada vez parece discurrir por cauces menos racionales&hellip;, todo ello en un contexto de volatilidad electoral, provocan que no dispongamos de certidumbres y la pol&iacute;tica se haya convertido en un elemento vaporoso. Si, adem&aacute;s, le a&ntilde;adimos los ingredientes mencionados anteriormente de mala imagen de sus actores, ausencia de credibilidad, desconfianza y dudas sobre su capacidad de gesti&oacute;n, estaremos abonando un caldo de cultivo de insospechadas consecuencias.
    </p><p class="article-text">
        Por ese motivo es importante introducir en el debate p&uacute;blico el concepto de reputaci&oacute;n del l&iacute;der pol&iacute;tico. La metodolog&iacute;a utilizada en el mencionado estudio se basa en que la percepci&oacute;n es una emoci&oacute;n, pero una emoci&oacute;n que se construye sobre pilares racionales: el liderazgo (entendido como la capacidad para inspirar, con una visi&oacute;n clara de futuro y que sepa generar inter&eacute;s y adhesiones), la competencia (capacidad para gestionar pol&iacute;ticas y alcanzar consensos), los valores humanos (inter&eacute;s por los problemas de las personas, que sea accesible y tenga buena voluntad) y la integridad (que sea fiable, que cumpla lo que promete y que no se aproveche indebidamente de su posici&oacute;n). Y, todos unidos, constituyen el principio emocional de la reputaci&oacute;n: credibilidad, respeto, confianza y admiraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Algunos de los datos de dicho estudio, que deber&aacute; ser diseccionado minuciosamente, ser&aacute;n de mucho inter&eacute;s para los pol&iacute;ticos ya que certifica la importancia de la reputaci&oacute;n de cara a obtener un buen resultado electoral. Seg&uacute;n Thinking Heads, si una persona considera que un l&iacute;der tiene buena reputaci&oacute;n y adem&aacute;s conf&iacute;a en su partido, la probabilidad de que le acabe votando es del 54,8%, que en los actuales momentos en un porcentaje significativo. Si tiene confianza en el partido, pero el l&iacute;der atesora una mala reputaci&oacute;n, la probabilidad de voto baja al 18,1%. Por el contrario, si el que tiene buena reputaci&oacute;n es el l&iacute;der, pero se desconf&iacute;a del partido, la posibilidad de que acabemos depositando nuestro voto por &eacute;l desciende hasta el 8,4%, datos muy interesantes para convertir a los partidos pol&iacute;ticos en referentes y no solamente en contenedores de intereses electorales. Adem&aacute;s se evidencia que la afinidad ideol&oacute;gica, en consonancia con la actual volatilidad electoral, no es tan determinante como hace unos a&ntilde;os. Y, finalmente, si se desconf&iacute;a en ambos casos, la probabilidad de voto es casi nula, del 0,5%.
    </p><p class="article-text">
        A la luz de estos datos, se puede afirmar que la reputaci&oacute;n del l&iacute;der pol&iacute;tico sirve de acelerador del voto, por lo que introducir el concepto de reputaci&oacute;n pol&iacute;tica -en un escenario tan superfluo de banalidad y cosm&eacute;tica pol&iacute;tica- se considera fundamental. No s&oacute;lo porque la reputaci&oacute;n pol&iacute;tica puede ser un elemento de aceptaci&oacute;n de los actores pol&iacute;ticos en la sociedad y, por tanto, un factor que contribuya a la legitimaci&oacute;n del poder reduciendo la brecha ciudadana generada por la desafecci&oacute;n; sino porque l&iacute;deres m&aacute;s reputados, poseedores de los atributos en los que se basa el estudio, obtendr&aacute;n mejores resultados y, por tanto, la competencia electoral se producir&aacute; entre aquellos que tengan mejor reputaci&oacute;n, mejorando la opini&oacute;n p&uacute;blica de la acci&oacute;n pol&iacute;tica as&iacute; como, se supone, tambi&eacute;n la gesti&oacute;n p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;nico inconveniente es que la reputaci&oacute;n no se construye de un d&iacute;a para otro, sino que se basa en la cimentaci&oacute;n de acciones diarias debidamente dotadas de coherencia y credibilidad, aderezadas de esos atributos que apuntalan la reputaci&oacute;n: el liderazgo, la capacidad, los valores y la integridad. Cualquier partido y todos los candidatos deber&iacute;an anotar esta f&oacute;rmula de &eacute;xito para prepararse la siguiente contienda electoral. Porque, parafraseando a James Carville, el asesor pol&iacute;tico de Bill Clinton en las elecciones de 1992, &ldquo;es la reputaci&oacute;n, est&uacute;pido&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio Martín Granados]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/reputacion-acelerador-voto_129_7338526.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 23 Mar 2021 21:28:02 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/44717615-cf39-4e74-b007-9c71eac70ce5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1015867" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/44717615-cf39-4e74-b007-9c71eac70ce5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1015867" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La reputación como acelerador del voto]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/44717615-cf39-4e74-b007-9c71eac70ce5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
  </channel>
</rss>
