<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Victoria V. Alfaro]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/victoria-v-alfaro/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Victoria V. Alfaro]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/1032469/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Una Asamblea Ciudadana por el Clima de verdad, no un simulacro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/asamblea-ciudadana-clima-no-simulacro_129_7357699.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/47951c27-fe1f-4ae3-9c82-b8b9fa2ad999_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una Asamblea Ciudadana por el Clima de verdad, no un simulacro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La participación ciudadana es decisiva para acabar con décadas de inacción y profundos bloqueos institucionales. De hecho, debemos reducir las emisiones y la economía fósil en un 8% cada año de esta década</p></div><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos tiempos est&aacute;n proliferando Asambleas Ciudadanas deliberativas elegidas por sorteo, un instrumento basado en los or&iacute;genes de la democracia real. Intentan dar respuesta a la manifiesta insuficiencia del actual sistema pol&iacute;tico para resolver problemas que requieren una visi&oacute;n a medio-largo plazo o para superar las presiones de importantes lobbies econ&oacute;micos.
    </p><p class="article-text">
        Si hay un claro ejemplo de esta incapacidad es el de la crisis clim&aacute;tica y ecol&oacute;gica. Desde la d&eacute;cada de los 70 los poderes pol&iacute;ticos y econ&oacute;micos tienen la evidencia de que el modelo actual de desarrollo econ&oacute;mico conduce a un desastre global. En las siguientes d&eacute;cadas se han escrito r&iacute;os de tinta sobre el tema y se han realizado m&uacute;ltiples cumbres o procesos. Y el resultado de todo ello es que, pese a las recomendaciones cient&iacute;ficas, en vez de reducirse, desde 1990 las emisiones de gases de efecto invernadero han aumentado en un 60%. Y los Acuerdos de Par&iacute;s de 2015, que ning&uacute;n estado est&aacute; cumpliendo, ya est&aacute;n desfasados seg&uacute;n la propia ONU, es decir, que su cumplimiento ser&iacute;a insuficiente para evitar un aumento desastroso de la temperatura global. En otras palabras: las instituciones pol&iacute;ticas se muestran pertinazmente incapaces de estar a la altura y a la velocidad de los acontecimientos clim&aacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        En palabras de Arantxa Mendiharat (co-autora de <em>La democracia es posible. Sorteo c&iacute;vico y deliberaciones para rescatar el poder de la ciudadan&iacute;a)</em> &ldquo;&hellip;el sistema de partidos tiene sus periodos electorales que hacen muy dif&iacute;cil afrontar decisiones de muy largo plazo o cuestiones que supongan replantear de manera tan radical nuestra manera de vivir, de producir, de consumir&hellip; &rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es por eso que Extinction Rebellion incluy&oacute; desde sus inicios como una de sus tres demandas centrales la constituci&oacute;n de las Asambleas Ciudadanas, para romper la din&aacute;mica de impotencia pol&iacute;tica y adoptar las medidas necesarias.
    </p><p class="article-text">
        Cuando Gregoire Fraty fue convocado en 2019 a la <em>Convention Citoyenne pour le Climat</em> -Asamblea Ciudadana Clim&aacute;tica- que se organiz&oacute; en Francia, &eacute;l no sab&iacute;a nada sobre la emergencia clim&aacute;tica ni sobre participaci&oacute;n ciudadana. Sencillamente, fue elegido por sorteo para participar en la primera Asamblea Clim&aacute;tica realizada en Europa, junto a otras 149 personas a partir de una edad de 16 a&ntilde;os, para configurar una muestra representativa de la poblaci&oacute;n francesa seg&uacute;n criterios de g&eacute;nero, edad, territorio, profesi&oacute;n y nivel socioecon&oacute;mico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Gregoire Fraty acept&oacute;, por civismo y por el futuro de su hija de tres a&ntilde;os. En su libro reci&eacute;n publicado, <em>Moi, citoyen</em> (Yo, ciudadano), relata esa experiencia de participaci&oacute;n que le ha cambiado la vida.
    </p><p class="article-text">
        Durante la primera sesi&oacute;n en octubre 2019 escuch&oacute; la presentaci&oacute;n cient&iacute;fica detallada de la magnitud real de la crisis ambiental. Tambi&eacute;n escuch&oacute; el dram&aacute;tico balance de la inacci&oacute;n p&uacute;blica y que los efectos ser&aacute;n devastadores para &eacute;sta y las pr&oacute;ximas generaciones. Al salir de esta primera sesi&oacute;n, Gregoire Fraty, como otras muchas personas integrantes de la asamblea, tuvo una crisis de ansiedad: &ldquo;algunos se pusieron a llorar y todos estuvimos en estado de shock&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En junio de 2020, tras nueve meses de intenso trabajo en plena pandemia, la asamblea ciudadana hab&iacute;a reaccionado con fuerza colectiva para superar el choque inicial: present&oacute; al gobierno un informe de 146 propuestas.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>&iquest;Asamblea Ciudadana por el Clima o simulacro digital?</strong></h3><p class="article-text">
        Las oleadas de desobediencia civil no violenta movilizadas por Extinction Rebellion en el Reino Unido y la presi&oacute;n conjunta de grupos sociales y ecologistas en Francia, lograron que en 2020 se establecieran Asambleas Clim&aacute;ticas en Inglaterra, Francia y, a partir de noviembre hasta la fecha, en Escocia.
    </p><p class="article-text">
        En enero de 2020, el gobierno espa&ntilde;ol, siguiendo los pasos de pa&iacute;ses de nuestro entorno, hac&iacute;a una declaraci&oacute;n de emergencia clim&aacute;tica, junto a un programa de acciones, entre ellas la presentaci&oacute;n de una Ley del Clima -actualmente en tramitaci&oacute;n parlamentaria- y el anuncio de la convocatoria de una Asamblea Ciudadana por el Clima. A diferencia de Francia, Reino Unido y Escocia, donde las restricciones por la pandemia del COVID no fueron obst&aacute;culo, el gobierno espa&ntilde;ol se escud&oacute; en ellas para no llevar a cabo su convocatoria durante el 2020.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n consta en los presupuestos de este a&ntilde;o y seg&uacute;n mensajes recientes, todo indica que en breve se presentar&aacute;.<em> </em>Nos parece parad&oacute;jico de entrada que la convocatoria pueda ser posterior a la aprobaci&oacute;n de la Ley del Clima, al contrario de lo ocurrido en Francia, donde se hizo en orden inverso, justamente con la previsi&oacute;n de recoger las propuestas en la ley. Una Ley del Clima espa&ntilde;ola que parece que se aprobar&aacute; con unos objetivos de reducci&oacute;n de emisiones absolutamente insuficientes y que incumplir&aacute;n de manera flagrante lo marcado por la UE.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, parece que se organizar&iacute;a de manera virtual mientras que todos los &oacute;rganos de nuestra democracia representativa se re&uacute;nen presencialmente cumpliendo con las reglas sanitarias.
    </p><p class="article-text">
        Bas&aacute;ndonos en las recientes experiencias europeas, presentamos aqu&iacute; lo que consideramos fundamentos m&iacute;nimos para que esta Asamblea Ciudadana por el Clima sea realmente un instrumento que merezca tal nombre.
    </p><h3 class="article-text"><strong>El objetivo concreto de la asamblea</strong></h3><p class="article-text">
        El Parlamento Europeo propuso en septiembre pasado una reducci&oacute;n de emisiones de efecto invernadero en un 60% -respecto a los niveles 1990- en 2030. Posteriormente, en diciembre, el Consejo Europeo - con el voto favorable del gobierno espa&ntilde;ol- dej&oacute; en un 55% este objetivo de reducci&oacute;n de las emisiones. Creemos que ambos objetivos se quedan cortos, si queremos realmente mantenernos por debajo de 1,5 grados de aumento de la temperatura global. Sin embargo,<em> </em>los objetivos marcados por las instituciones europeas son los m&iacute;nimos que deber&iacute;a recoger la pregunta que se encomiende a la Asamblea Ciudadana.<em>&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n nos parece clave que, junto a unos objetivos de reducci&oacute;n de emisiones adecuados, la pregunta incluya, como se hizo en el caso franc&eacute;s, la necesidad de que las propuestas se hagan con una visi&oacute;n que garantice la justicia social.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cualquier pregunta que baje de estos m&iacute;nimos o que se formule en t&eacute;rminos ambiguos, supondr&iacute;a un brindis al sol. No se puede convocar una Asamblea Ciudadana por el Clima a bombo y platillo y encargarle como tarea que sea c&oacute;mplice del incumplimiento de los m&iacute;nimos compromisos ya adquiridos por el propio gobierno.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Un compromiso pol&iacute;tico vinculante: deliberar para actuar</strong></h3><p class="article-text">
        &Eacute;ste es un punto clave y estos d&iacute;as ya han empezado a o&iacute;rse voces desde la ortodoxia jur&iacute;dica y constitucional aduciendo que la Asamblea Ciudadana por el Clima no es una instituci&oacute;n reconocida en nuestro ordenamiento pol&iacute;tico y que, por lo tanto, no cabe tal car&aacute;cter vinculante. Pero el fondo de la cuesti&oacute;n no es &eacute;ste, sino si existe voluntad pol&iacute;tica de poner la acci&oacute;n de gobierno y el respaldo parlamentario al servicio de las propuestas que surjan de la ciudadan&iacute;a informada. En caso afirmativo, har&iacute;a falta un compromiso o &ldquo;contrato&rdquo; con la Asamblea y con la ciudadan&iacute;a de todo el pa&iacute;s, claramente explicitado, con los procedimientos y canales institucionales que pueden llevarse a cabo para implementar las diferentes propuestas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin ese fuerte compromiso democr&aacute;tico, la Asamblea se convertir&iacute;a en un &oacute;rgano consultivo m&aacute;s como otros tant&iacute;simos, en los que las administraciones escuchan atentamente a la ciudadan&iacute;a para luego seguir haciendo lo mismo de siempre.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Garantizar y difundir la deliberaci&oacute;n ciudadana</strong></h3><p class="article-text">
        El Comit&eacute; o grupo de personas encargadas de la gesti&oacute;n de todo el proceso -en cuyos detalles no nos extenderemos aqu&iacute;- tambi&eacute;n tiene una importancia obvia, por lo que se requerir&iacute;a una composici&oacute;n que asegure su independencia, as&iacute; como una presencia equilibrada y transparente.
    </p><p class="article-text">
        El n&uacute;mero de sesiones y la duraci&oacute;n de la asamblea deben ser los necesarios para que personas que no son especialistas en la materia puedan recibir un n&uacute;mero suficiente de aportaciones de personas expertas y tener un proceso adecuado de deliberaci&oacute;n y selecci&oacute;n de propuestas. En el caso de la asamblea inglesa, por ejemplo, fue manifiestamente insuficiente. En este sentido, creemos que la presencialidad tambi&eacute;n aumentar&iacute;a la calidad del proceso.
    </p><p class="article-text">
        En la composici&oacute;n de las personas que compondr&aacute;n la asamblea tambi&eacute;n habr&iacute;a que incluir la representaci&oacute;n proporcional de algunos colectivos que no forman parte de nuestro censo electoral, como j&oacute;venes entre 16 y 18 a&ntilde;os o ciudadan&iacute;a residente sin nacionalidad espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        Se debe asegurar el v&iacute;nculo entre la asamblea y el resto de la ciudadan&iacute;a, haciendo p&uacute;blicas las sesiones y estableciendo instrumentos de difusi&oacute;n e interacci&oacute;n entre ambas. En este aspecto nos parece mucho mejor la experiencia francesa, que con un &oacute;rgano de comunicaci&oacute;n aut&oacute;nomo y eficaz logr&oacute; una amplia recepci&oacute;n p&uacute;blica: un sondeo realizado report&oacute; que 7 de cada 10 personas conoc&iacute;an y hab&iacute;an o&iacute;do hablar de sus conclusiones y 3 de cada 5 consideraban que la Convenci&oacute;n estaba legitimada para hacer propuestas en nombre de la ciudadan&iacute;a francesa.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a ha batido este a&ntilde;o su r&eacute;cord de desconfianza pol&iacute;tica: un 49,5 % de la poblaci&oacute;n considera que partidos y pol&iacute;ticos &ldquo;son el principal problema que existe actualmente en Espa&ntilde;a&rdquo;, justo despu&eacute;s del desempleo. La convocatoria de estas asambleas por parte de un n&uacute;mero creciente de gobiernos supone un reconocimiento impl&iacute;cito de la insuficiencia e incapacidad del sistema pol&iacute;tico actual. La asamblea francesa ha servido adem&aacute;s para extender a toda la ciudadan&iacute;a y a los medios el debate sobre la emergencia clim&aacute;tica y ha puesto en la agenda pol&iacute;tica y medi&aacute;tica temas como el delito de ecocidio o los tratados de comercio e inversi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pero ya no hay tiempo para &ldquo;victorias morales&rdquo; y &ldquo;consultas&rdquo;: la participaci&oacute;n ciudadana es decisiva para acabar con d&eacute;cadas de inacci&oacute;n y profundos bloqueos institucionales. De hecho, debemos reducir las emisiones y la econom&iacute;a f&oacute;sil en un 8% cada a&ntilde;o de esta d&eacute;cada.&nbsp;En este sentido, Extinction Rebellion no podr&aacute; avalar una asamblea que sea un mero simulacro participativo y, de no darse las m&iacute;nimas condiciones en la propuesta que presente pr&oacute;ximamente el gobierno, seguir&aacute; vigente nuestra tercera demanda de una Asamblea Ciudadana sobre la justicia clim&aacute;tica y ecol&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        Porque no estamos hablando de negociar unas reivindicaciones ecologistas, estamos hablando de c&oacute;mo evitar el fin de la habitabilidad del &uacute;nico planeta que tenemos. Despu&eacute;s de m&aacute;s de cuatro d&eacute;cadas de pertinaz y consciente inacci&oacute;n de los poderes pol&iacute;ticos y econ&oacute;micos, la y la destrucci&oacute;n de biodiversidad y la transformaci&oacute;n clim&aacute;tica ya est&aacute;n en curso y el margen de negociaci&oacute;n con ellas es m&iacute;nimo y no admite m&aacute;s simulacros.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Àlex Guillamon, Agnès Delage, Jaume Osete, Victoria V. Alfaro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/asamblea-ciudadana-clima-no-simulacro_129_7357699.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 31 Mar 2021 04:00:15 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/47951c27-fe1f-4ae3-9c82-b8b9fa2ad999_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="261091" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/47951c27-fe1f-4ae3-9c82-b8b9fa2ad999_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="261091" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Una Asamblea Ciudadana por el Clima de verdad, no un simulacro]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/47951c27-fe1f-4ae3-9c82-b8b9fa2ad999_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
  </channel>
</rss>
