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    <title><![CDATA[elDiario.es - Diego Herrera]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/diego-herrera/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Diego Herrera]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[El Donbás o cómo vivir ocho años en las trincheras]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/donbas-vivir-ocho-anos-trincheras_1_8764966.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8d9d982c-31dd-43e6-8f3d-89807f325eb6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Donbás o cómo vivir ocho años en las trincheras"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La tensión crece mientras las miradas están puestas en la región del este de Ucrania, controlada en parte por separatistas prorrusos y donde sus vecinos están acostumbrados a vivir entre soldados, explosiones y penuria</p><p class="subtitle">Qué está pasando en el Donbás y quiénes son los separatistas del este de Ucrania</p></div><p class="article-text">
        La tensi&oacute;n por una posible invasi&oacute;n rusa de Ucrania sigue creciendo con la atenci&oacute;n centrada en el Donb&aacute;s, la regi&oacute;n fronteriza del este del pa&iacute;s controlada en parte por grupos separatistas prorrusos. Las tropas de Rusia que se hab&iacute;an movilizado para unos ejercicios militares en la vecina Bielorrusia seguir&aacute;n desplegadas de manera indefinida, seg&uacute;n<a href="https://www.eldiario.es/politica/rusia-bielorrusia-amplian-tiempo-inspeccion-fuerzas-conjuntas_1_8764598.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> anunci&oacute; este domingo el ministro de Defensa de Bielorrusia</a>, V&iacute;ctor Jrenin, que justific&oacute; la decisi&oacute;n con &ldquo;la escalada de la situaci&oacute;n&rdquo; en el Donb&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Entretanto, las autoridades separatistas han empezado a mostrar im&aacute;genes de la evacuaci&oacute;n de civiles a Rusia y este domingo declararon la suspensi&oacute;n de todas las actividades p&uacute;blicas, seg&uacute;n un comunicado <a href="https://t.me/itsdonetsk/9071" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">compartido en Telegram, la aplicaci&oacute;n de mensajer&iacute;a</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Pero estos d&iacute;as en las calles de Marinka, Kurajovo o Krasnogorivka, en el Oblast de Donetsk al&nbsp;este de Ucrania, se pueden escuchar testimonios de personas que no notan diferencias sustanciales en sus vidas porque est&aacute;n acostumbradas a convivir con la guerra desde hace ocho a&ntilde;os. La que ven cada d&iacute;a al abrir las ventanas de sus casas.
    </p><h3 class="article-text">Violaciones del alto el fuego</h3><p class="article-text">
        En las &uacute;ltimas horas, el frente se ha reactivado con la multiplicaci&oacute;n de ataques e incidentes. Este s&aacute;bado, la&nbsp;<a href="https://www.osce.org/special-monitoring-mission-to-ukraine/512629" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">OSCE denunci&oacute; m&aacute;s de 1.500 violaciones de alto el fuego</a> registradas el viernes. 
    </p><p class="article-text">
        En Stanitsa Luganska, el jueves, los lanzamientos de proyectiles sucedieron muy cerca de la frontera, donde los civiles cruzan hacia o desde la autoproclamada Rep&uacute;blica Popular de Lugansk. 
    </p><p class="article-text">
        Entre los da&ntilde;os investigados por la OSCE est&aacute;n los causados en una guarder&iacute;a.&nbsp;La organizaci&oacute;n&nbsp;no ha podido determinar qu&eacute; tipo de proyectil fue el que impact&oacute; en el edificio. Miembros de la polic&iacute;a no dejaron acceder a los observadores al recinto, aunque s&iacute;&nbsp;se&nbsp;observaron un cr&aacute;ter, un agujero en la pared y tres ventanas rotas, seg&uacute;n su informe.
    </p><p class="article-text">
        Anna, vecina de Stanitsa Luganska de 70 a&ntilde;os, llora desconsolada: &ldquo;No podemos vivir tranquilos, antes viv&iacute;amos como hermanos, y ahora se matan unos a otros, mi marido ha tenido un&nbsp;derrame&nbsp;cerebral&nbsp;por esta&nbsp;maldita guerra&rdquo;, dice. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Dos soldados en las antiguas instalaciones de una fábrica, hoy la línea del frente de Avdiivka.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">Cruzar para cobrar la pensi&oacute;n</h3><p class="article-text">
        Sigue siendo habitual pasar al lado ucraniano para obtener la pensi&oacute;n, visitar familiares o comprar productos que son m&aacute;s baratos, seg&uacute;n afirma un ciudadano que explica que acaba de cruzar, pero que prefiere no dar su nombre. &ldquo;Tenemos que andar alrededor de dos&nbsp;kil&oacute;metros&nbsp;para cruzar y luego ir a otro pueblo a cobrar nuestra pensi&oacute;n, m&aacute;s varios autobuses, es agotador&rdquo;, dice. 
    </p><p class="article-text">
        La pandemia cambi&oacute; la situaci&oacute;n para muchos civiles, que ahora solo cuentan con dos puntos de cruce, en Stanitsa Luganska y Novotroitsk. En 2019, se produjeron 13.991 millones de cruces en estos puntos entre las zonas tomadas por los prorrusos y el territorio que sigue bajo control del Gobierno ucraniano, mientras que en 2021 la cifra fue de&nbsp;<a href="https://app.powerbi.com/view?r=eyJrIjoiOTU4ODVjYTktNjk3ZC00N2E5LTlkNTQtYzk3ZTYzNzliYjk4IiwidCI6IjdhNTE3MDMzLTE1ZGYtNDQ1MC04ZjMyLWE5ODJmZTBhYTEyNSIsImMiOjh9" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">662.000 cruces</a>. El punto fronterizo m&aacute;s transitado en 2021 fue en Stanitsa Luganska, con 625.000 cruces.
    </p><p class="article-text">
        En el frente de Marinka, cerca de la ciudad de Donetsk, en los &uacute;ltimos d&iacute;as se ha notado un incremento de incidentes y los bombardeos desde ambos lados se suceden. El jueves, una mujer fue herida mientras esperaba al autob&uacute;s en esta localidad.
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                Tres mujeres que viven junto a la línea del frente de Toretsk se reúnen en la calle para conversar                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">El peso de la guerra</h3><p class="article-text">
        Ya son ocho a&ntilde;os bajo las balas, y eso pesa, seg&uacute;n dice Dimitri, un soldado que lleva 13 a&ntilde;os en el ej&eacute;rcito. Dice que hace dos d&iacute;as decidi&oacute; colgar las botas militares y marcharse del ej&eacute;rcito: &ldquo;Estoy cansado ya, apenas puedo ver a mi familia, he perdido amigos en el frente&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        La invasi&oacute;n rusa es&nbsp;un hecho&nbsp;que no contempla Aleg, un soldado del ej&eacute;rcito ucraniano que observa los movimientos del enemigo desde su posici&oacute;n en Marinka. &ldquo;Yo no creo que Rusia nos vaya atacar, es todo un juego para mostrar poder&rdquo;, dice. 
    </p><p class="article-text">
        Este viernes, las dos autoproclamadas rep&uacute;blicas anunciaron la evacuaci&oacute;n hacia Rusia de ni&ntilde;os, mujeres y ancianos. El presidente ruso, Vladimir Putin, anunci&oacute; que su pa&iacute;s conceder&aacute;&nbsp;<a href="https://t.me/government_rus/2246" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">10.000 rublos</a>&nbsp;(unos 114 euros al cambio) a cada desplazado que llegue a Rostov, la regi&oacute;n rusa al otro lado de la frontera. Mientras tanto, la autoproclamada Rep&uacute;blica de Donetsk ha aprobado&nbsp;<a href="https://dnrsovet.su/zayavlenie-glavy-dnr-denisa-pushilina-o-nachale-vseobshhej-mobilizatsii/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un decreto de movilizaci&oacute;n general</a>&nbsp;y llama a combatir a todo aquel ciudadano que sea apto para ello.
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                Nikolai, un vecino, camina por una calle de Toretsk                            </span>
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        En Avdiivka, mientras los lanzamientos de artiller&iacute;a interrumpen la tranquilidad, Vladimir, un exminero que trabajaba en Donetsk, recuerda con terror los primeros a&ntilde;os de la guerra. En 2015, cay&oacute; herido cuando trabajaba en la huerta de su casa. &ldquo;Escuch&eacute; un proyectil mientras se acercaba y, por instinto, me tir&eacute; al suelo. La metralla me hiri&oacute; en la pierna y el cuello&rdquo;, dice.&nbsp;Ahora solo vuelve a&nbsp;casa en verano o a hacer alguna reparaci&oacute;n mientras el resto del tiempo est&aacute; en el centro de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        En este pueblo la sociedad parece estar dividida, y muchos no hablan por miedo a represalias. Una mujer, que no quiere publicar su nombre, dice&nbsp;vivir en Donetsk habitualmente y explica que ha vuelto a cuidar a su hijo enfermo:&nbsp;&ldquo;La vida all&iacute;, para la gente com&uacute;n, es muy parecida aqu&iacute;, nosotros no somos terroristas&rdquo;. Comenta que ha llegado a trav&eacute;s de Rusia y para volver har&aacute; lo mismo, algo que&nbsp;comenta &ldquo;es ilegal&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Penuria cerca del frente</h3><p class="article-text">
        A la poblaci&oacute;n del frente le toca esquivar las bombas y lidiar con unas pensiones que arrastran a la poblaci&oacute;n m&aacute;s envejecida a una&nbsp;vida de abandono, tristeza y desesperanza.
    </p><p class="article-text">
        Apenas quedan j&oacute;venes por las calles de estas casas cercanas al frente. Uno de los pocos que se encuentran, Maxim, de 18 a&ntilde;os, ayuda este s&aacute;bado a su padre a cortar le&ntilde;a para calentar su casa. Cuando empez&oacute; la guerra, apenas ten&iacute;a 11 a&ntilde;os. &ldquo;Yo no era consciente del todo de lo que estaba pasando, ahora con 18 a&ntilde;os ya no me dan miedo los bombardeos, me he habituado a esta situaci&oacute;n&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        Un poco m&aacute;s al norte del Oblast de Donetsk, Toretsk una ciudad de tradici&oacute;n minera, la poblaci&oacute;n vuelve a sentir el miedo y entre sus vecinos se observan problemas m&aacute;s all&aacute; de la guerra. Muchos vecinos trabajaban en la ciudad de Donetsk, en el lado que no est&aacute; controlado por el Gobierno ucraniano. La divisi&oacute;n de esta regi&oacute;n ha provocado que muchos perdieran su trabajo y hoy cuesta encontrar un futuro laboral en esta zona. A eso se ha unido el problema de unas pensiones que no dan para sobrevivir.
    </p><p class="article-text">
        En la &uacute;ltima casa antes de la l&iacute;nea de contacto vive Nikolai. Entre &eacute;l y su hijo de 33 a&ntilde;os alquilan&nbsp;una &uacute;nica habitaci&oacute;n donde cocinan y duermen. La bodega les sirvi&oacute; de refugio cuando los bombardeos no cesaban. Ahora sufren la falta de recursos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Antes me dedicaba a la construcci&oacute;n, ahora estoy jubilado, cobro 2.000 grivnas (unos 62 euros), y ese dinero no da para sobrevivir y no puedo trabajar porque tengo problemas en las piernas&rdquo;, dice el padre. 
    </p><p class="article-text">
        Nikolai sale de su casa y camina con su bast&oacute;n por una calle embarrada hasta una peque&ntilde;a tienda. Pide varios productos y cuenta el dinero que queda en la cartera. &ldquo;Deja la botella de aceite&rdquo;, le sugiere a la tendera.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diego Herrera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/donbas-vivir-ocho-anos-trincheras_1_8764966.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 20 Feb 2022 21:45:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Donbás o cómo vivir ocho años en las trincheras]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ucrania,Crisis Ucrania,Rusia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Aravus, un pueblo atrapado en el frente entre Armenia y Azerbaiyán: "Mientras el mundo calle, aquí no habrá paz"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/aravus-pueblo-atrapado-frente-armenia-azerbaiyan-mundo-calle-no-habra-paz_1_8189873.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/65416245-8f18-4491-b5a7-1257cbef30fc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Aravus, un pueblo atrapado en el frente entre Armenia y Azerbaiyán: &quot;Mientras el mundo calle, aquí no habrá paz&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las tensiones entre ambos países han aumentado en los últimos días, con tres soldados armenios fallecidos en enfrentamientos con Azerbaiyán</p><p class="subtitle">Qué está pasando ahora en Nagorno-Karabaj y otras claves para entender el conflicto entre Armenia y Azerbaiyán</p></div><p class="article-text">
        Nueve meses despu&eacute;s de la <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/exodo-guerra-nagorno-karabaj-no-atrevo-deshacer-maleta-no-sentir-he-ido_1_6429067.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">derrota de Armenia ante Azerbaiy&aacute;n en la guerra de Nagorno Karabaj</a> y la firma de un alto el fuego, el conflicto territorial est&aacute; lejos de solucionarse.
    </p><p class="article-text">
        Desde el pasado mayo las tensiones en frontera han aumentado considerablemente. Armenia denuncia que las tropas de Azerbaiy&aacute;n han invadido y construido posiciones militares en su territorio y las escaramuzas se vienen sucediendo desde entonces en diferentes lugares del pa&iacute;s. Los puntos donde Azerbaiy&aacute;n ha cruzado las l&iacute;neas fronterizas est&aacute;n principalmente en las provincias de Gegharkunik y Syunik.
    </p><p class="article-text">
        La semana pasada, tres soldados armenios fallecieron en las cercan&iacute;as de la localidad de Geghamasar, provincia de Gegharkunik, debido a enfrentamientos armados con el pa&iacute;s enemigo. La escaramuza se desarroll&oacute; en las posiciones cercanas a esta localidad, en la frontera este de la Rep&uacute;blica de Armenia.
    </p><p class="article-text">
        Fuerzas <a href="https://www.france24.com/es/asia-pac%C3%ADfico/20210729-tension-frontera-armenia-azerbaiy%C3%A1n-choques" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">rusas mediaron entre las partes para restaurar el alto el fuego</a>, pero tan solo unas horas despu&eacute;s, el jueves por la ma&ntilde;ana, estallaron nuevos combates que dejaron a un militar armenio herido a causa de los disparos.
    </p><p class="article-text">
        A ello se suman las tensiones en las zonas donde Armenia perdi&oacute; territorio tras la guerra de 2020, que dej&oacute; <a href="https://www.bbc.com/news/world-europe-55174211" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">alrededor de 5.000 fallecidos</a>. Un ejemplo de estas tensiones es Aravus, en la provincia de Syunik. El pueblo perdi&oacute; gran parte del terreno y en &eacute;l se establecieron posiciones militares azerbaiyanas y armenias. A diario, los residentes del pueblo, acompa&ntilde;ados de soldados armenios, patrullan la localidad para evitar un nuevo avance enemigo.
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                    alt="Varios soldados esperan a salir a vigilar la línea de contacto en Aravus."
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                Varios soldados esperan a salir a vigilar la línea de contacto en Aravus.                            </span>
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        Seg&uacute;n su alcalde, Argam Hovsepyan, las tropas de Azerbaiy&aacute;n se han apropiado de alrededor de 62 hect&aacute;reas y todos ellos cuentan con los documentos legales que as&iacute; lo demuestran. El alcalde afirma: &ldquo;Hay alrededor de 13 posiciones azerbaiyanas alrededor del pueblo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En esta localidad, las patrullas para controlar que Azerbaiy&aacute;n no invada a&uacute;n m&aacute;s el territorio armenio est&aacute;n formadas por soldados del ej&eacute;rcito armenio y vecinos del pueblo que quieren defender sus tierras su cosecha y sus bienes.
    </p><p class="article-text">
        Lena, una mujer de 81 a&ntilde;os, acoge en su casa a soldados armenios. Su casa est&aacute; a un kil&oacute;metro de la posici&oacute;n azer&iacute; y a 500 metros del puesto armenio. Esta vecina les prepara la comida y les da una cama para que puedan descansar. Su hogar es el lugar de intercambio de debates y de historias de la guerra que comentan entre soldados y vecinos, muchos de los cuales fueron combatientes voluntarios en la guerra de Nagorno Karabaj.
    </p><p class="article-text">
        La noche es el momento de reuni&oacute;n de los residentes voluntarios y soldados para patrullar por las tierras de este peque&ntilde;o pueblo. La casa de Lena y su hijo, Argam, alcalde del pueblo, es el punto de reuni&oacute;n y de partida. Los vecinos van llegando y uno de ellos se encarga de repartir los AK-47 entre los all&iacute; presentes.&nbsp;El comandante da las oportunas instrucciones y comienza una de tantas largas noches de vigilancia.
    </p><p class="article-text">
        Varios de los aldeanos de Aravus han perdido parte de sus tierras que ahora est&aacute;n bajo control azerbaiyano. La econom&iacute;a de este pueblo se basa en la agricultura y la ganader&iacute;a y la perdida de esas tierras supone un gran perjuicio para unas familias que ya de por s&iacute;, viven con lo justo.
    </p><p class="article-text">
        Graif es uno de esos aldeanos que estuvieron en la guerra y ha decidido coger el arma ahora para defender sus tierras, su familia y su sustento econ&oacute;mico, dice. &ldquo;Antes ten&iacute;a 30 vacas, pero al invadir Azerbaiy&aacute;n estas tierras, las tuve que vender porque no ten&iacute;a con que alimentarlas y me he quedado con dos&rdquo;, cuenta. Todo lo que hab&iacute;a sembrado ha quedado en la zona bajo control de Azerbaiy&aacute;n. &ldquo;Me da igual el dinero, solo quiero recuperar mi tierra para poder seguir labr&aacute;ndola&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Seriosa dirige su ganado cerca de una posición de Azerbaiyán.                            </span>
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        En este pueblo hab&iacute;a unas 1.270 cabezas de ganado, seg&uacute;n su alcalde, ahora apenas hay 170. Muchas de esas cabezas de ganado las han vendido, como Graif, pero otra gran parte ha sido robada por las tropas azerbaiyanas, seg&uacute;n denuncian.&nbsp;Seriosa, un aldeano de 59 a&ntilde;os, recuerda como a un vecino se les escaparon varias vacas hacia el lado azer&iacute; y las tropas no quisieron devolverle su ganado, pese al intento de negociaciones. 
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;l tambi&eacute;n tuvo que vender parte de su ganado: &ldquo;Antes de esta situaci&oacute;n ten&iacute;a 300 ovejas, ahora no tengo ninguna. Las vend&iacute;&rdquo;. A Seriosa ahora le quedan unas pocas vacas que saca a pastar cada ma&ntilde;ana temprano. Hace unas semanas se acerc&oacute; demasiado a la posici&oacute;n azerbaiyana con sus vacas: &ldquo;Varios soldados me amenazaron con matarme a m&iacute; y a mi familia si me acercaba otra vez por ah&iacute;&rdquo;. Pese al intento de negociaciones, &eacute;l tambi&eacute;n ha perdido siete hect&aacute;reas de tierra y perder&aacute; su cosecha, al igual que muchos de sus vecinos.
    </p><p class="article-text">
        Este pueblo tambi&eacute;n ha acogido a varios desplazados de Nagorno Karabaj. Valery, un hombre de 70 a&ntilde;os, es uno de ellos. &Eacute;l tuvo que huir de la regi&oacute;n de Lachin durante la ultima guerra de Nagorno Karabaj (2020) y se asent&oacute; aqu&iacute; donde tambi&eacute;n ten&iacute;a tierras que recibi&oacute; del kolj&oacute;s despu&eacute;s de la ca&iacute;da de la URSS. Pero gran parte de esas tierras tambi&eacute;n se las han robado. Valery subsiste con la pensi&oacute;n que cobra. &Eacute;l ya luch&oacute; en la primera guerra de Karabaj y esta noche, como todas, piensa vigilar una frontera que le ha quitado el sustento econ&oacute;mico al pueblo de Aravus.
    </p><p class="article-text">
        Las tensiones no cesan y los soldados creen que si la situaci&oacute;n continua as&iacute;, una guerra podr&iacute;a estallar en cualquier momento. Gnel, uno de los soldados que patrullan por las monta&ntilde;as de esta peque&ntilde;a aldea, dice: &ldquo;Mientras el mundo calle, aqu&iacute; no habr&aacute; paz&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El soldado hace entonces referencia a unos v&iacute;deos difundidos en la red en los que se ve supuestamente c&oacute;mo soldados de Azerbaiy&aacute;n cometen atrocidades durante la guerra. &ldquo;Lo de esos videos es una aut&eacute;ntica barbarie. Yo soy soldado y tengo que matar al enemigo en combate, pero matar de esa manera a civiles o soldados desarmados y salir impune... &iquest;D&oacute;nde est&aacute; Europa?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las tensiones entre ambos pa&iacute;ses han impedido delimitar oficialmente las fronteras entre Armenia y Azerbaiy&aacute;n en Nagorno Karabaj y ahora es el Gobierno ruso el que intenta intermediar para establecer est&aacute;s demarcaciones territoriales bas&aacute;ndose en mapas de la &eacute;poca sovi&eacute;tica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diego Herrera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/aravus-pueblo-atrapado-frente-armenia-azerbaiyan-mundo-calle-no-habra-paz_1_8189873.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 02 Aug 2021 19:22:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Aravus, un pueblo atrapado en el frente entre Armenia y Azerbaiyán: "Mientras el mundo calle, aquí no habrá paz"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Armenia,Azerbaiyán]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Anna Zhekova, la periodista pionera que ha retratado Moldavia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/anna-zhekova-periodista-pionera-retratado-moldavia_1_8130891.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8f7fea4d-db82-45a6-896a-a0ed8874c9f6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Anna Zhekova, la periodista pionera que ha retratado Moldavia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La periodista, de 81 años, ha pasado décadas informando desde la región de Gagauzia y ahora se intenta adaptar a la realidad actual de un país en crisis mientras sus habitantes se van a trabajar a Rusia, Turquía y Alemania</p></div><p class="article-text">
        Al sur de las tierras negras de Moldavia se encuentra la regi&oacute;n aut&oacute;noma de Gagauzia. All&iacute; empez&oacute; a trabajar Anna Zhekova, una periodista de ahora 81 a&ntilde;os y que fue una de las primeras personas en escribir en un peri&oacute;dico en la lengua local.
    </p><p class="article-text">
        Gagauzia goza un estatus especial dentro de la Rep&uacute;blica de Moldavia desde 1994 tras la lucha de sus vecinos despu&eacute;s de la ca&iacute;da de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica en 1991. En esta regi&oacute;n vive la minor&iacute;a &eacute;tnica gaga&uacute;z que procede de Dobrija (Bulgaria) y que habla en gaga&uacute;z, una lengua t&uacute;rquica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Zhekova naci&oacute; en la capital, Comrat, en 1940, en plena Segunda Guerra Mundial, cuando el territorio era parte de Ruman&iacute;a. La periodista ha sido narradora y parte importante de la historia de su tierra. &ldquo;He vivido en Ruman&iacute;a, la URSS y ahora en la autonom&iacute;a gaga&uacute;z de la Rep&uacute;blica de Moldavia&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        Anna recuerda su juventud y a&ntilde;ora los tiempos sovi&eacute;ticos porque, dice, para ella la vida era m&aacute;s f&aacute;cil. Zhekova tuvo la oportunidad de estudiar y se licenci&oacute; en Biolog&iacute;a en la Universidad de Chisinau, aunque esta no acab&oacute; siendo su profesi&oacute;n. Entre 1962 y 1964 ejerci&oacute; en una rama de su profesi&oacute;n como piscicultora en Krasnodar, en el sur de Rusia, y en Krasnoyar, en Siberia. 
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            <span class="title">
                Anna elabora pan casero en su casa                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        A su vuelta a la capital gaga&uacute;z trabaj&oacute; como maestra de Biolog&iacute;a y Qu&iacute;mica en una escuela, en 1965.&nbsp;Ese a&ntilde;o la vida de Anna cambi&oacute;. &ldquo;Los alumnos no me hac&iacute;an caso, hac&iacute;an lo que quer&iacute;an y yo no aguantaba m&aacute;s, me cans&eacute; y dej&eacute; el trabajo&rdquo;, dice. 
    </p><p class="article-text">
        Al ver que no encajaba como profesora comenz&oacute; a buscar otras opciones laborales y encontr&oacute; su lugar como periodista en diciembre de ese mismo a&ntilde;o en el peri&oacute;dico <em>La palabra de Lenin</em>, un diario del barrio de Comrat en Gagauzia. El redactor jefe le concedi&oacute; un mes de prueba y comenz&oacute; cobrando 60 rublos (0,68 euros). En aquella &eacute;poca ese salario era suficiente para vivir. &ldquo;Parece que 60 rublos es poco, pero en aquella &eacute;poca era mucho dinero, con un rublo pod&iacute;amos comprar, por ejemplo, seis panes&rdquo;, explica. Entonces fue <a href="http://www.themoldovandiaries.com/diary/anna-zhekova/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una de las primeras personas</a> que escribi&oacute; en un peri&oacute;dico en la lengua local. 
    </p><p class="article-text">
        El primer encargo que Zhekova recibi&oacute; rozaba la linea entre el humor y la noticia. &ldquo;Me mandaron escribir sobre una gallina que pon&iacute;a muchos huevos en el <em>koljos</em> &ndash;granja colectiva sovi&eacute;tica-&nbsp;de Cioc-Maidan (Gagauzia)&rdquo;, dice entre risas.
    </p><h3 class="article-text">Moldavia hoy</h3><p class="article-text">
        La realidad laboral actual en Moldavia es muy diferente, apenas hay trabajo en el pa&iacute;s y si lo hay son salarios muy bajos. Los j&oacute;venes emigran a Rusia, Turqu&iacute;a y Alemania para poder tener un salario digno. En 2004, eran 3,3 millones de habitantes en la Rep&uacute;blica de Moldavia; en 2020, son 2,64 millones. De esa cifra una gran cantidad de personas pasa medio a&ntilde;o fuera del pa&iacute;s trabajando.
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                La periodista Anna Zhekova trabajando desde su ordenador                            </span>
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        La emigraci&oacute;n ha sido la gran protagonista en<a href="https://www.eldiario.es/politica/el-pais-mas-pobre-de-europa-elegira-presidente-entre-prorruso-y-europeista_1_6378280.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> las elecciones celebradas en el pa&iacute;s en el &uacute;ltimo a&ntilde;o</a>. Una poblaci&oacute;n cansada de la corrupci&oacute;n, la falta de avances sociales y econ&oacute;micos y obligados a emigrar ha decidido cambiar el rumbo del pa&iacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        La di&aacute;spora ha sido quien ha llevado esa balanza hacia Europa y Maia Sandu es la protagonista de este cambio. Ella fue la fundadora del Partido Acci&oacute;n y Solidaridad &ndash;con una visi&oacute;n m&aacute;s proeuropea&ndash; y <a href="https://www.eldiario.es/politica/maia-sandu-la-alternativa-europeista_1_6430704.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se proclam&oacute; vencedora en las elecciones </a>presidenciales de noviembre de 2020. Esta victoria supuso un paso importante en la deriva del pa&iacute;s que se corrobor&oacute; definitivamente el 11 de julio, con la victoria en las elecciones parlamentarias de Igor Grosu, candidato a primer ministro del Partido Acci&oacute;n y Solidaridad, con el 52% de los votos. En esta ocasi&oacute;n, la di&aacute;spora tambi&eacute;n jug&oacute; un papel importante con 209.000 votantes (de ellos, el 86% vot&oacute; por Grosu).
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diego Herrera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/anna-zhekova-periodista-pionera-retratado-moldavia_1_8130891.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 18 Jul 2021 19:57:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Anna Zhekova, la periodista pionera que ha retratado Moldavia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Periodismo,Moldavia,Unión Soviética]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Armenia afronta las primeras elecciones de la posguerra con una sociedad polarizada por la derrota en Nagorno Karabaj]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/armenia-afronta-primeras-elecciones-posguerra-sociedad-polarizada-derrota-nagorno-karabaj_1_8049998.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fbd28de1-2511-43bc-8228-52a78f4872ff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Armenia afronta las primeras elecciones de la posguerra con una sociedad polarizada por la derrota en Nagorno Karabaj"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La firma del alto el fuego entre Armenia y Azerbaiyán supuso la pérdida de buena parte del territorio de Nagorno Karabaj, que pasó a manos azeríes. La derrota provocó un gran descontento social, que se medirá en las urnas este domingo.</p><p class="subtitle">Hemeroteca. El éxodo de la guerra en Nagorno Karabaj: "No me atrevo a deshacer la maleta para no sentir que me he ido para siempre"</p></div><p class="article-text">
        Dos d&iacute;as despu&eacute;s del comienzo de la guerra de <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/pasando-ahora-nagorno-karabaj-claves-entender-conflicto-armenia-azerbaiyan_1_6257766.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nagorno Karabaj</a>, sin decir nada a su familia, Norik parti&oacute; hacia la autoproclamada Rep&uacute;blica de Artsaj. Este joven de 36 a&ntilde;os decidi&oacute; alistarse en el ej&eacute;rcito armenio y luchar por el territorio que consideraba su tierra, disputado por Armenia y Azerbaiy&aacute;n. En aquel momento, grandes carteles con el lema &ldquo;Vamos a ganar&rdquo; ocupaban las principales calles de la capital armenia y la ciudadan&iacute;a se volcaba unida en apoyo a las fuerzas armadas y los desplazados del conflicto. 
    </p><p class="article-text">
        Hoy, siete meses despu&eacute;s de un alto el fuego que supuso la perdida de buena parte del territorio de Nagorno Karabaj, el soldado de 36 a&ntilde;os vive sin movilidad de cintura para abajo debido a un disparo recibido durante los &uacute;ltimos d&iacute;as de ofensiva azer&iacute;. Se pregunta si vali&oacute; la pena: &ldquo;Las decisiones de este gobierno han perjudicado nuestra patria&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La superioridad tecnol&oacute;gica de Azerbaiy&aacute;n, principalmente por el apoyo de Turqu&iacute;a, no nos permit&iacute;a hacerlos frente en igualdad, atacaban con drones desde el aire, hasta los conductores ten&iacute;an miedo de salir a la carretera&rdquo;, afirma Norik con tristeza en el centro donde se recupera de sus heridas. 
    </p><p class="article-text">
        Tras 44 d&iacute;as de una guerra marcada por la clara ventaja militar azer&iacute; e iniciada a finales de septiembre de 2020, el primer ministro armenio, Nikol Pashinian, firm&oacute; un acuerdo con Azerbaiy&aacute;n, en el que ced&iacute;a gran parte del territorio de Nagorno Karabaj, ubicado dentro de las fronteras azer&iacute;es pero hasta entonces poblada y controlada por ciudadanos de etnia armenia. <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/desplazados-nagorno-karabaj-acuerdo-paz-miedo-no-volver-casa_1_6401666.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El alto el fuego fue recibido con incomprensi&oacute;n</a> por parte de su poblaci&oacute;n y desplazados por el conflicto, que se vieron traicionados por el gobierno armenio y decepcionados con la comunidad internacional. 
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n provoc&oacute; un gran descontento social que se medir&aacute; por primera vez en las urnas este domingo,&nbsp;despu&eacute;s de que el Gobierno armenio se viese forzado a convocar elecciones anticipadas el pasado mes de marzo tras realizar una serie de consultas con el presidente de la Republica de Armenia, Arm&eacute;n Sarkisi&aacute;n y los tres partidos que integran el Parlamento de Armenia. 
    </p><p class="article-text">
        Para parte de la poblaci&oacute;n del pa&iacute;s, la firma del acuerdo que puso fin a 44 d&iacute;as de conflicto fue una traici&oacute;n a la patria. Muchos ciudadanos consideran en vano la muerte de alrededor de 3.900 compatriotas, m&aacute;s aproximadamente 11.000 heridos. Gran parte de estos heridos se recuperan, como lo hace Norik, en el Centro de Rehabilitaci&oacute;n de Defensores de la Patria de Erev&aacute;n. Antes de la guerra,  se dedicaba a la elaboraci&oacute;n de muebles. Ahora, busca una forma de reinventarse y comenzar una nueva vida a trav&eacute;s de la formaci&oacute;n en 3D o la apertura de un negocio como tallador.
    </p><h3 class="article-text">Miles de desplazados no han podido volver a casa</h3><p class="article-text">
        Siete meses despu&eacute;s del final del conflicto, 27.501 familias de <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/exodo-guerra-nagorno-karabaj-no-atrevo-deshacer-maleta-no-sentir-he-ido_1_6429067.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las 90.640 personas que tuvieron que huir</a> de Nagorno Karabaj a Armenia para protegerse de las bombas a&uacute;n no han podido volver a sus casas. Eleta es una de las desplazadas de guerra que sigue esperando el momento de poder regresar. En un taller de costura de la ONG Bari Mama, donde recibe formaci&oacute;n profesional para salir adelante, la mujer narra sus &uacute;ltimos a&ntilde;os en Nagorno Karabaj. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En 2018 compr&eacute; un piso en Hadrut y en 2019 me traslad&eacute; desde Tug, mi pueblo. Cuando comenz&oacute; la guerra, huimos. Nos prometieron que pod&iacute;amos volver a por nuestras cosas, pero la realidad no fue as&iacute;, los azer&iacute;es nos lo han arrebatado todo a m&iacute; y mis dos hijas&rdquo;, dice entre los telares del taller ubicado en Jrvezh, cerca de la capital armenia. 
    </p><p class="article-text">
        Ella ya pose&iacute;a alguna noci&oacute;n de costura pero, a trav&eacute;s de este proyecto, ha tenido la oportunidad de formarse de manera profesional y apoyarse en sus compa&ntilde;eras, adem&aacute;s de obtener un salario que le permite vivir con dignidad.
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                    alt="Venera observa a sus dos compañeras mientras conversan sobre el tejido en el taller de la ONG Bari Mama"
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                Venera observa a sus dos compañeras mientras conversan sobre el tejido en el taller de la ONG Bari Mama                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">&ldquo;Ahora no me queda nada&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Junto a Eleta se encuentra Venera tambi&eacute;n procede de Tug (Nagorno Karabaj) y trabajaba all&iacute; como profesora. El 5 de octubre huy&oacute; de su pueblo junto con su hija de 25 a&ntilde;os. Su otra hija de 30 a&ntilde;os y el resto de su familia vive en Stepanakert, la capital de la autoproblamada Rep&uacute;blica de Artsaj, que se mantiene bajo el control armenio. &ldquo;Al comienzo de la guerra pens&eacute; que ser&iacute;a cosa de tres d&iacute;as y todo volver&iacute;a a su cauce, como en otras ocasiones. Ahora no me queda nada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Marine viv&iacute;a en Arakel y trabajaba en un jard&iacute;n de infancia. Cuenta con terror el momento en que subieron a lo alto del pueblo cuando comenz&oacute; la guerra, de donde tuvo que huir a Armenia cinco d&iacute;as despu&eacute;s. Un amigo le dej&oacute; una casa en una localidad pr&oacute;xima a la capital y en febrero comenz&oacute; a formarse como costurera en este proyecto. Tiene miedo de lo que pueda pasar en las elecciones ante la polarizaci&oacute;n surgida tras la escalada del conflicto en Nagorno Karabaj: &ldquo;Tal vez tengamos una guerra civil&rdquo;, augura con temor.
    </p><p class="article-text">
        Las protestas contra la gesti&oacute;n del gobierno fueron la t&oacute;nica tras la firma del acuerdo con Azerbaiyan y la derrota en la guerra. La situaci&oacute;n para la Republica de Armenia se agrav&oacute; a&uacute;n m&aacute;s el pasado mes de mayo, cuando el Gobierno acus&oacute; al ej&eacute;rcito azer&iacute; de intentar sobrepasar el l&iacute;mite territorial impuesto en el acuerdo del alto el fuego en las regiones de Syunik y Gegharkunik.
    </p><p class="article-text">
        Esta situaci&oacute;n tampoco ha favorecido al primer ministro, Nikol Pashinian, de cara a las elecciones parlamentarias. La divisi&oacute;n de la sociedad se ha agudizado cada vez m&aacute;s en el &uacute;ltimo mes entre los partidarios de Pashinian y quienes apuestan por un cambio de gobierno. La alternativa m&aacute;s fuerte al partido proeuropeo Contrato Civil, del actual primer ministro en funciones, es la del partido de influencia prorusa Alianza Armenia, de Robert Kocharyan, quien fue presidente de la Republica de Nagorno Karabaj entre 1994-1997 y posteriormente presidente de la Republica de Armenia de 1998 a 2008.
    </p><h3 class="article-text">Posible vuelta a la situaci&oacute;n anterior de la revoluci&oacute;n armenia</h3><p class="article-text">
        Robert Kocharyan fue protagonista en una de las p&aacute;ginas negras de la historia de Armenia. En febrero de 2008, Nikol Pashinian fue uno de los protagonistas de las protestas, con motivo de los resultados de las elecciones presidenciales en las que Serzh Sargsyan, quien Kocharyan apoyaba, se proclam&oacute; vencedor con un 52% de los votos. 
    </p><p class="article-text">
        El 1 de marzo de 2008, Robert Kocharyan, quien era presidente en aquel momento, mand&oacute; reprimir violentas protestas que acabaron con la muerte de ocho opositores y dos polic&iacute;as. Posteriormente, estableci&oacute; un estado de emergencia en el que se produjeron detenciones de opositores, se prohibieron manifestaciones y se <a href="https://www.osce.org/yerevan/51932" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">censur&oacute; a parte de la prensa</a>. Kocharyan fue detenido e investigado por estos acontecimientos, hasta que en abril de 2021 fue absuelto por el Tribunal de Jurisdicci&oacute;n General de la ciudad de Erev&aacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Partidarios de Robert Kocharyan en un mitin en Erevan                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La campa&ntilde;a preelectoral en Armenia, al igual que todos los meses posteriores a la guerra en el Karabaj, se ha caracterizado por acaloradas discusiones entre el Gobierno y la oposici&oacute;n, que se acusaban mutuamente de las circunstancias que llevaron a la derrota en el conflicto con Azerbaiy&aacute;n, informa Efe. 
    </p><p class="article-text">
        El fracaso en la guerra y las cr&iacute;ticas a las decisiones tomadas entonces por Pashinian han catapultado de nuevo a Kocharyan, al que parte de la sociedad tambi&eacute;n mira con rechazo, por su pasado oscuro. La encuesta realizada por MPG Gallup a fecha 10 de junio da como vencedor a la Alianza Armenia con el 24,1% de los votos, muy  cerca del partido de Nikol Pashinian, Contrato Civil, con el 23,8% de los votos. 
    </p><p class="article-text">
        Nikol Pashinian ya ha convocado manifestaciones para despu&eacute;s de las elecciones y Kocharyan afirma que responder&aacute; con protestas si las autoridades ama&ntilde;an las elecciones. El pr&oacute;ximo domingo 20 de junio el pueblo armenio decide si continuar acerc&aacute;ndose a Europa o volver a la senda prorusa, un futuro muy incierto en un contexto vulnerable para la sociedad armenia y con Azerbaiy&aacute;n acechando en cada momento.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diego Herrera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/armenia-afronta-primeras-elecciones-posguerra-sociedad-polarizada-derrota-nagorno-karabaj_1_8049998.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 18 Jun 2021 20:27:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Armenia afronta las primeras elecciones de la posguerra con una sociedad polarizada por la derrota en Nagorno Karabaj]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Armenia,Conflictos armados,Posguerra,Elecciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Voces de la zona cero del conflicto en Ucrania: "Viví en el sótano dos años"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/vida-aumento-violencia-guerra-ucrania-estuve-viviendo-sotano-durante-anos_130_7381703.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5975ef0c-24db-4436-bc33-b23f478829d9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Voces de la zona cero del conflicto en Ucrania: &quot;Viví en el sótano dos años&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En los últimos días ha aumentado la tensión entre Rusia y Ucrania y se han multiplicado las violaciones del acuerdo de alto el fuego. Mientras tanto, la población civil sigue atrapada en un conflicto enquistado desde hace siete años</p></div><p class="article-text">
        La tensi&oacute;n entre Ucrania y Rusia ha aumentado en los &uacute;ltimos d&iacute;as ante la movilizaci&oacute;n de tropas en la l&iacute;nea del frente. La regi&oacute;n del Donbas, al este de Ucrania, es escenario desde principios de 2014 de una guerra entre Ucrania y las autoproclamadas Rep&uacute;blicas de Donetsk y Lugansk, apoyadas por Rusia. El conflicto ha dejado ya aproximadamente 14.000 fallecidos.
    </p><p class="article-text">
        En julio de 2020 se firm&oacute; el &uacute;ltimo alto el fuego de lo que se ha convertido en una guerra de trincheras, pero las infracciones del acuerdo se han duplicado. En la &uacute;ltima semana se ha producido una media de 400 violaciones diarias del alto el fuego, el doble que la media en el &uacute;ltimo mes, <a href="https://www.osce.org/files/2021-04-07%20Daily%20Report.pdf?itok=07846" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n datos de la misi&oacute;n de la OSCE</a>.
    </p><p class="article-text">
        Una joven de 23 a&ntilde;os recoge le&ntilde;a de una zona boscosa en Verknotoretske (Donetsk). &ldquo;Hay minas, pero voy con cuidado&rdquo;, dice. Cada ma&ntilde;ana se acerca a ese peque&ntilde;o bosque, jug&aacute;ndose la vida, para recoger le&ntilde;a ante la falta de dinero para carb&oacute;n. E<a href="https://www.ohchr.org/Documents/Countries/UA/31stReportUkraine-en.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">n 2020, 17 civiles murieron por la explosi&oacute;n de minas</a>.
    </p><p class="article-text">
        Desde comienzos de 2021 han muerto 27 soldados ucranianos. La guerra se ha enquistado, pero peri&oacute;dicamente se producen picos de violencia como este. En total, 3.375 civiles han muerto desde 2014 y m&aacute;s de 7.000 han resultado heridos, <a href="https://www.ohchr.org/Documents/Countries/UA/31stReportUkraine-en.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n datos de la ONU</a>.
    </p><p class="article-text">
        Dmitri Peskov, secretario de prensa del Kremlin, afirma que est&aacute;n moviendo sus tropas en territorio ruso en la direcci&oacute;n que lo consideran necesario para garantizar la seguridad de su pa&iacute;s. Por su parte, desde Ucrania el presidente Zelensky considera estos movimientos una provocaci&oacute;n y <a href="https://www.theguardian.com/world/2021/apr/06/ukraine-pressures-nato-for-membership-as-russia-amasses-troops-at-border" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha solicitado a la OTAN una hoja de ruta para convertirse en un miembro m&aacute;s de la alianza militar</a>.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, la poblaci&oacute;n civil intenta continuar con su vida en los pueblos de la l&iacute;nea del frente, sin embargo, muchos han tenido que huir. Seg&uacute;n datos de ACNUR el n&uacute;mero de desplazados internos en Ucrania es de 1,4 millones de personas, siendo el oblast de Donetsk, con 512.237, y el de Lugansk, con 282.493, los que m&aacute;s desplazados registran.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Maria sale de su piso en Opitne                            </span>
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        Opitne, un pueblo cercano al aeropuerto de Donetsk donde se produjeron fuertes enfrentamientos entre 2014 y 2015, es una de las zonas m&aacute;s golpeadas. Antes hab&iacute;a unos 700 habitantes, pero hoy no llegan a medio centenar.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estuve viviendo en el s&oacute;tano durante dos a&ntilde;os y sal&iacute;a a cocinar cuando los bombardeos no eran intensos. En una ocasi&oacute;n un proyectil cay&oacute; cerca de aqu&iacute; mientras cocinaba y tuve que ir corriendo al s&oacute;tano&rdquo;, dice Mar&iacute;a, la &uacute;nica de su familia que se ha quedado en el pueblo. Su marido muri&oacute; de un infarto y sus hijos y nietos huyeron. Cuenta indignada que se han llevado todo lo que hab&iacute;a en la casa de su hijo y que ahora vive algo m&aacute;s tranquila porque solo oye disparos a veces cuando cae la noche. Mar&iacute;a vive en su piso, pero no tiene agua, electricidad ni gas.
    </p><p class="article-text">
        La escasez de agua es algo com&uacute;n en la regi&oacute;n y la ONG checa People in Need se encarga, entre otras cosas, de intentar cubrir esta necesidad. Con la ayuda de un cami&oacute;n transportan agua a diferentes poblaciones cercanas al frente. Cuando llega el cami&oacute;n, salen a la puerta de sus casas los residentes con carretillas y garrafas listos para cubrir el suministro. La ONG tambi&eacute;n ha desarrollado proyectos de reconstrucci&oacute;n de viviendas golpeadas por los proyectiles y apoya psicol&oacute;gicamente a las v&iacute;ctimas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Natasha coge agua que la ONG People in Need entrega en Travneve"
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            <span class="title">
                Natasha coge agua que la ONG People in Need entrega en Travneve                            </span>
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        La l&iacute;nea que separa ambos lados del conflicto tambi&eacute;n ha dividido a las familias, algunas de las cuales no se han visto en 7 a&ntilde;os. Es el caso de Valentina, una mujer de 75 a&ntilde;os que vive en Travneve, a aproximadamente 50 kil&oacute;metros del centro de Donetsk. Cuando comenz&oacute; la guerra, un proyectil cay&oacute; en su casa y su hija huy&oacute; con su nieta en plena noche a la autoproclamada Rep&uacute;blica de Donetsk. Desde entonces ella est&aacute; sola y no ha vuelto a ver a su familia.
    </p><p class="article-text">
        Petia que vive con su mujer desde el comienzo del conflicto en su casa de Avdivka (Donetsk), situada a 500m de las trincheras del ej&eacute;rcito ucraniano y de un campo minado. Sus hijos huyeron de Avdivka al comienzo del conflicto, pero &eacute;l y su mujer Xenia decidieron quedarse.
    </p><h3 class="article-text">Ancianos en b&uacute;squeda de una pensi&oacute;n insuficiente</h3><p class="article-text">
        La poblaci&oacute;n de la tercera edad es la que m&aacute;s sufre las consecuencias de la guerra, denuncia Natasha. Esta mujer escap&oacute; durante un a&ntilde;o de conflicto y, al volver, tuvo que afrontar el pago de las facturas de electricidad porque hab&iacute;an ocupado su casa. 
    </p><p class="article-text">
        Los jubilados tienen pensiones bajas que rondan las 1.300-2.000 grivnas (39-60 euros), que no son suficientes ni para pagar el carb&oacute;n para calentar su casa, cuenta Ana, una anciana que vive sola en Pervomaisk.
    </p><p class="article-text">
        Los pueblos m&aacute;s peque&ntilde;os y pr&oacute;ximos a la l&iacute;nea del frente carecen de transporte p&uacute;blico y el viaje para cobrar la pensi&oacute;n o hacer la compra lo realizan en un taxi que les cobra alrededor de 500 grivnas, una gran parte de su pensi&oacute;n, denuncia Kola. Ese problema se multiplica por dos si la persona en cuesti&oacute;n vive en una de las dos autoproclamadas rep&uacute;blicas, ya que tienen que cruzar la frontera al lado ucraniano para poder recibir la pensi&oacute;n.
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            <span class="title">
                Colas para cruzar el punto fronterizo de Stanitsia Luganska                            </span>
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        En la actualidad, solo hay dos puntos fronterizos abiertos entre el territorio ucraniano y las autoproclamadas rep&uacute;blicas de Lugansk y Donetsk, el de Novotroitske (Oblast de Donetsk) y el de Stanitsia Luganska (Oblast de Lugansk). En el punto fronterizo de Stanitsia, cada ma&ntilde;ana cruzan cientos de residentes de las autoproclamadas rep&uacute;blicas que van a por su pensi&oacute;n o a visitar a familiares, pese a las restricciones que existen debido a la pandemia. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Antes las colas eran mucho m&aacute;s grandes, pero ahora, debido a la pandemia, el movimiento se ha reducido&rdquo;, dice uno de los ciudadanos mientras espera en la cola. Seg&uacute;n datos del Servicio Estatal de Guardia de Fronteras de Ucrania, en Stanitsia ha habido 371.000 cruces desde abril de 2020 hasta febrero de 2021. 3,1 millones de cruces menos que en el mismo periodo entre 2019 y 2020.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diego Herrera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/vida-aumento-violencia-guerra-ucrania-estuve-viviendo-sotano-durante-anos_130_7381703.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 07 Apr 2021 21:15:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Voces de la zona cero del conflicto en Ucrania: "Viví en el sótano dos años"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ucrania,Rusia]]></media:keywords>
    </item>
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