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    <title><![CDATA[elDiario.es - Ernest Reig]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/ernest-reig/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Ernest Reig]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Los nuevos fondos europeos: ¿una oportunidad para la política industrial valenciana?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/nuevos-fondos-europeos-oportunidad-politica-industrial-valenciana_129_7387158.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b074b280-c925-4a3b-b2e8-d79afa1d999e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los nuevos fondos europeos: ¿una oportunidad para la política industrial valenciana?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El enfoque de la política industrial deberá ser más ‘micro’ que ‘macro’, es decir artesanía fina más que trazo grueso.</p></div><p class="article-text">
        La industria valenciana se encuentra hoy, y de forma imprevista, ante una coyuntura que puede serle muy favorable en cuanto pueda darse por plenamente controlada la situaci&oacute;n sanitaria. La llegada de los fondos europeos destinados a superar las consecuencias econ&oacute;micas de la COVID y a facilitar la renovaci&oacute;n del sistema productivo y las reformas estructurales en los Estados miembros de la Uni&oacute;n Europea (UE), en virtud del programa&nbsp;<em>Next Generation European Union</em>&nbsp;(NGEU), constituye una oportunidad que no debe desaprovecharse. El dise&ntilde;o de esta gran operaci&oacute;n europea para la recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica tiene unas prioridades transversales muy claras - digitalizaci&oacute;n, apoyo a la transici&oacute;n hacia una Econom&iacute;a Verde, y cohesi&oacute;n social y territorial &ndash; y unos plazos muy definidos, que concluyen respectivamente a finales de 2023 y 2026, para comprometer y para ejecutar los fondos mediante proyectos presentados por los Estados, por lo que es evidente que no hay tiempo que perder.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una parte muy significativa de estos fondos se van sin duda a comprometer en macro-proyectos basados en operaciones de colaboraci&oacute;n p&uacute;blico/privada que van a tener como protagonistas a grandes empresas de sectores como el de la energ&iacute;a, el transporte, las telecomunicaciones, las infraestructuras o la industria farmac&eacute;utica, y a los Ministerios de la Administraci&oacute;n General del Estado (AGE). Es razonable que sea as&iacute;, ya que muchos de esos proyectos pueden actuar como tractores de otras actividades y de empresas de menor dimensi&oacute;n. Sin embargo existen dos riesgos impl&iacute;citos que ser&iacute;a deseable evitar. El primero es que se concentre excesivamente el esfuerzo inversor en las regiones donde est&aacute;n localizadas las principales instalaciones de dichas empresas, que previsiblemente ser&aacute;n las m&aacute;s desarrolladas, y que a la vez se ponga en marcha una cadena de agravios regionales sin fin, a medida que las autoridades regionales compitan por los mismos proyectos. No hay que olvidar que las prioridades inversoras de car&aacute;cter sectorial dan lugar impl&iacute;citamente, a&uacute;n sin pretenderlo en forma directa, a prioridades territoriales. Es innegable que ello lleva siempre aparejado el riesgo de clientelismo pol&iacute;tico, o el de que la proximidad geogr&aacute;fica a los centros de decisi&oacute;n de la AGE condicione demasiado la selecci&oacute;n de proyectos. El segundo riesgo es que en regiones, como la valenciana, en que predominan muy ampliamente las peque&ntilde;as y medianas empresas, una parte importante del tejido productivo pueda quedar al margen de los beneficios que esta nueva financiaci&oacute;n europea le puede aportar para mejorar su competitividad. Recientemente el profesor Josep Antoni Ybarra se hac&iacute;a tambi&eacute;n eco de esta &uacute;ltima preocupaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los riesgos mencionados se reducir&aacute;n si se asigna directamente a la gesti&oacute;n de las autoridades regionales una determinada proporci&oacute;n de los fondos, siguiendo un reparto con criterios similares &ndash;nivel de renta, poblaci&oacute;n, desempleo&ndash; a los que ha utilizado la Comisi&oacute;n Europea para hacer el reparto entre los Estados. Pero no deber&iacute;a de tratarse tan s&oacute;lo de autonom&iacute;a para la gesti&oacute;n, sino para el dise&ntilde;o de las prioridades a aplicar en cada Comunidad Aut&oacute;noma. En estos momentos no es todav&iacute;a evidente c&oacute;mo va a interpretar el Gobierno central espa&ntilde;ol la participaci&oacute;n en los&nbsp;<em>planes de resiliencia y recuperaci&oacute;n</em>&nbsp;de los otros niveles de gobierno, el auton&oacute;mico y el local. La Comisi&oacute;n Europea es agn&oacute;stica al respecto: lo deja en funci&oacute;n del ordenamiento jur&iacute;dico propio de cada pa&iacute;s, limit&aacute;ndose a formular recomendaciones muy gen&eacute;ricas- Existe el riesgo, por tanto, de que la participaci&oacute;n de las Comunidades Aut&oacute;nomas (CCAA) se interprete en forma restrictiva, limit&aacute;ndose el gobierno de Espa&ntilde;a a recibir sugerencias auton&oacute;micas y a mantener informadas a las partes interesadas de decisiones adoptadas de forma centralizada. Proceder de otra manera, incorporando directamente a las CCAA en la elaboraci&oacute;n del plan, es sin duda m&aacute;s complicado, porque resulta necesario combinar objetivos transversales y territoriales, pero posiblemente ser&iacute;a tambi&eacute;n m&aacute;s coherente con la estructura pol&iacute;tica del Estado espa&ntilde;ol. Al parecer la propuesta oficial va en la l&iacute;nea de distribuir territorialmente el fondo REACT-EU &ndash;consider&aacute;ndolo como un refuerzo de las pol&iacute;ticas territoriales de cohesi&oacute;n y bienestar social&ndash; pero reservar el paquete m&aacute;s importante, el correspondiente al Plan de Recuperaci&oacute;n y Resiliencia, al &aacute;mbito central de decisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Bajo la hip&oacute;tesis, quiz&aacute;s demasiado optimista, de que las prioridades del Estado espa&ntilde;ol presentadas a Bruselas vayan a tener alguna modulaci&oacute;n regional, la pregunta que surge es cu&aacute;les deber&iacute;an ser esas prioridades, espec&iacute;ficas para cada regi&oacute;n, y qui&eacute;n deber&iacute;a establecerlas. Pero es el caso que no es necesario inventar una respuesta arbitraria puesto que ya existe una herramienta&nbsp;&nbsp;disponible para ello. La cre&oacute; hace unos a&ntilde;os la Uni&oacute;n Europea, y es la denominada&nbsp;<em>Estrategia de Especializaci&oacute;n Inteligente</em>, que se plasma en documentos muy tangibles, con objetivos en materia de innovaci&oacute;n y pol&iacute;tica industrial, y que ya ha venido aplic&aacute;ndose en los a&ntilde;os 2014-20 en las regiones espa&ntilde;olas y en las del resto de pa&iacute;ses de la UE. La base conceptual de esta&nbsp;<em>Estrategia</em>&nbsp;es que cada gobierno regional apoya aquellas l&iacute;neas de innovaci&oacute;n y especializaci&oacute;n que mejor permiten aprovechar los recursos humanos, los conocimientos disponibles y la estructura productiva preexistente en su regi&oacute;n para avanzar a partir de ah&iacute; sin dar saltos en el vac&iacute;o. En Espa&ntilde;a la descentralizaci&oacute;n pol&iacute;tica ha permitido que los planes en que dichas&nbsp;<em>Estrategias</em>&nbsp;se han concretado se hayan elaborado desde cada Comunidad Aut&oacute;noma, y as&iacute; podr&aacute; seguir haci&eacute;ndose. De hecho est&aacute; prevista la continuidad de este instrumento de pol&iacute;tica regional para 2021-27, y por ello, ser&iacute;a perfectamente factible establecer su conexi&oacute;n con los fondos NGEU, que podr&iacute;an aportar recursos adicionales al cumplimiento de sus objetivos. Con ello podr&iacute;a evitarse, o al menos mitigarse si queremos ser realistas, una carrera sin demasiado sentido por participar en los mismos proyectos o desarrollar las mismas actividades en todos los sitios. En el caso de la Generalitat Valenciana ha sido la Conselleria de&nbsp;&nbsp;Innovaci&oacute;n, Universidades, Ciencia y Sociedad Digital, la que ha tenido a su cargo el dise&ntilde;o y la aplicaci&oacute;n de esta&nbsp;<em>Estrategia</em>, mediante un sistema inclusivo que garantiza la presencia y la participaci&oacute;n activa de los agentes econ&oacute;micos y sociales, los expertos y la Administraci&oacute;n a la hora de determinar la orientaci&oacute;n del Sistema Valenciano de Innovaci&oacute;n (SVI), que es el objeto fundamental de la&nbsp;<em>Estrategia</em>, y de hacer un seguimiento de las medidas adoptadas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los datos de una reciente encuesta, preparatoria de una nueva fase de esa&nbsp;<em>Estrategia&nbsp;</em>valenciana, han permitido captar cu&aacute;les son algunos de los puntos d&eacute;biles y tambi&eacute;n de las fortalezas del SVI. Como ya es sabido el gasto en I+D en proporci&oacute;n al PIB valenciano sigue siendo bajo, incluso por referencia a los ya de por s&iacute; reducidos niveles que caracterizan a Espa&ntilde;a en su conjunto, y la burocracia ligada a la gesti&oacute;n de las ayudas y de los proyectos es excesiva. Adem&aacute;s muchos j&oacute;venes investigadores padecen de precariedad laboral, a la vez que resulta complicado retener en la regi&oacute;n el talento que en ella se genera. Obviamente tambi&eacute;n hay coincidencia entre los encuestados en el elevado lastre que impone la infrafinanciaci&oacute;n auton&oacute;mica, que frena pol&iacute;ticas de desarrollo e innovaci&oacute;n m&aacute;s ambiciosas. Pero a la vez se constata que se va superando el problema tradicional de la baja contribuci&oacute;n empresarial al esfuerzo en I+D, y existe un amplio consenso respecto a que se cuenta con una amplia dotaci&oacute;n de cient&iacute;ficos y tecn&oacute;logos muy bien cualificados cuyas publicaciones cient&iacute;ficas&nbsp;&nbsp;&nbsp;pesan en el conjunto espa&ntilde;ol m&aacute;s de lo que estrictamente corresponder&iacute;a por el peso de la poblaci&oacute;n valenciana en el total, lo que es sin duda una buena se&ntilde;al. Un punto fundamental en que coinciden los encuestados es que la intensidad en la transferencia de los resultados de la investigaci&oacute;n a resultados aprovechables comercialmente por las empresas es todav&iacute;a insuficiente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Queda por abordar una importante cuesti&oacute;n, y es la de los objetivos y formas de actuaci&oacute;n que debe revestir una Pol&iacute;tica Industrial y de Innovaci&oacute;n valenciana que aspire a beneficiarse de los fondos NGEU. Naturalmente deber&aacute; mantener un car&aacute;cter transversal, con objetivos en materia de protecci&oacute;n medioambiental, desarrollo de la digitalizaci&oacute;n o fomento de la Econom&iacute;a Circular, y sin perder de vista que la innovaci&oacute;n debe tener como objetivo la mejora de la calidad de vida de la poblaci&oacute;n y los avances en productividad, condici&oacute;n necesaria para que mejoren los salarios de los valencianos. Pero adem&aacute;s en los tiempos que corren la Pol&iacute;tica Industrial ya no puede consistir en un conjunto de medidas, o paquetes de &lsquo;ayudas&rsquo;, que tengan como destinatarios a determinados &lsquo;sectores&rsquo; o a algunas &lsquo;empresas campeonas&rsquo;, o que pretendan objetivos irrealizables, como ser&iacute;a lograr que el peso del empleo industrial en nuestra econom&iacute;a vuelva a ser el que se daba en los a&ntilde;os setenta u ochenta del siglo pasado. Eso es algo que ya no ocurre en ning&uacute;n pa&iacute;s desarrollado, y por eso mismo conviene no obsesionarse excesivamente por distinguir las manufacturas de los servicios, especialmente de los servicios no tradicionales, ya que ambos tipos de actividad se complementan y pueden interactuar muy positivamente.
    </p><p class="article-text">
        El enfoque de la pol&iacute;tica industrial deber&aacute; ser m&aacute;s &lsquo;micro&rsquo; que &lsquo;macro&rsquo;, es decir artesan&iacute;a fina m&aacute;s que trazo grueso. Ser&aacute; en cierto modo &lsquo;intervencionista&rsquo;, en el sentido de que el sector p&uacute;blico, aqu&iacute; como en otros pa&iacute;ses europeos, jugar&aacute; un papel importante, m&aacute;s importante que el que desear&iacute;a reconocerle un liberalismo demasiado simplista. Pero deber&aacute; ser un intervencionismo inteligente, no una planificaci&oacute;n desde los despachos oficiales ajena a las realidades concretas, y deber&aacute; practicar una relaci&oacute;n abierta con las empresas que les ayude a descubrir oportunidades de mercado y nuevos nichos de negocio sin limitarse a unos sectores muy determinados. As&iacute; podr&aacute; facilitar f&oacute;rmulas de cooperaci&oacute;n entre empresas, y entre &eacute;stas y los centros p&uacute;blicos de investigaci&oacute;n para la transferencia de conocimiento, y en definitiva servir&aacute; para crear escenarios que permitan a las empresas definir con m&aacute;s seguridad sus expectativas de inversi&oacute;n. Afortunadamente tampoco en este terreno partimos de cero. La Agencia Valenciana de la Innovaci&oacute;n ha creado ya&nbsp;<em>comit&eacute;s de innovaci&oacute;n especializados</em>&nbsp;donde coinciden cient&iacute;ficos de reconocido prestigio, empresarios, directores de institutos tecnol&oacute;gicos y otros expertos. Estos comit&eacute;s delimitan los principales retos a abordar en materia de innovaci&oacute;n, y proponen soluciones para hacerles frente, identificando las acciones necesarias para su implementaci&oacute;n en el seno de las empresas, y se han complementado con la creaci&oacute;n de&nbsp;<em>unidades cient&iacute;ficas de innovaci&oacute;n empresarial</em>&nbsp;en los centros de investigaci&oacute;n para facilitar la transferencia de tecnolog&iacute;a en &aacute;reas como la neurociencia, la f&iacute;sica corpuscular, los materiales y la biomedicina. El objetivo debe ser elevar el contenido tecnol&oacute;gico de las actividades productivas existentes, y crecer hacia otras actividades nuevas m&aacute;s intensivas en conocimiento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, la conciencia de las m&uacute;ltiples carencias de la denominada &lsquo;econom&iacute;a del conocimiento&rsquo; en tierras valencianas no debiera oscurecer los logros que se van obteniendo, o la aparici&oacute;n de iniciativas que est&aacute;n contribuyendo a ello de forma destacada. Algunas son muy recientes como&nbsp;<em>Inndromeda</em>, creada el a&ntilde;o pasado, que es una asociaci&oacute;n en la que participan la Confederaci&oacute;n Empresarial de la Comunitat Valenciana (CEV), los centros valencianos del Consejo Superior de Investigaciones Cient&iacute;ficas (CSIC), la Red de Institutos Tecnol&oacute;gicos de la Comunitat Valenciana (Redit),&nbsp;&nbsp;las universidades y la Generalitat, y cuya finalidad es apoyar la incorporaci&oacute;n de las nuevas tecnolog&iacute;as al tejido productivo valenciano. Habr&aacute; que esperar a&uacute;n alg&uacute;n tiempo para analizar sus resultados, pero la propuesta reviste mucho inter&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Concluyo se&ntilde;alando que si se desea aprovechar los nuevos fondos europeos para impulsar la pol&iacute;tica industrial y de innovaci&oacute;n valenciana conviene partir de realidades concretas que ya existen. La continuidad a largo plazo en el apoyo a unas l&iacute;neas de actuaci&oacute;n bien seleccionadas, aunque siempre revisables, resulta fundamental para que esa pol&iacute;tica tenga &eacute;xito. Es muy importante evitar la tentaci&oacute;n de descubrir el Mediterr&aacute;neo cada cuatro a&ntilde;os.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><em><strong>Ernest Reig </strong></em><em>es catedr&aacute;tico de la Universitat de Val&egrave;ncia e investigador del IVIE</em></li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ernest Reig]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/nuevos-fondos-europeos-oportunidad-politica-industrial-valenciana_129_7387158.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 08 Apr 2021 08:11:19 +0000]]></pubDate>
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