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    <title><![CDATA[elDiario.es - Jenn Díaz]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/jenn-diaz/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Jenn Díaz]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El país que odiaba a las mujeres]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/pais-odiaba-mujeres_129_10550063.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/95601a7e-98f2-477b-bf54-1fa157637411_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El país que odiaba a las mujeres"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Las mujeres de El Salvador no sólo luchan contra la vulneración flagrante de derechos humanos que eso supone, sino que también deben luchar contra la criminalización de las que sufren emergencias obstétricas", escribe la diputada de ERC</p></div><p class="article-text">
        No es ning&uacute;n secreto que El Salvador es uno de los pa&iacute;ses del mundo con medidas m&aacute;s restrictivas contra la salud y los derechos sexuales y reproductivos. No se permite abortar en ninguna de las excepciones que despiertan mayor consenso: la inviabilidad de la vida del feto fuera del &uacute;tero, el peligro para la vida de la mujer o las violaciones. Ni siquiera cuando las violaciones son a menores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las mujeres de El Salvador no s&oacute;lo luchan contra la vulneraci&oacute;n flagrante de derechos humanos que eso supone, sino que tambi&eacute;n deben luchar contra la criminalizaci&oacute;n de las mujeres que sufren emergencias obst&eacute;tricas. No s&oacute;lo deben pelear por la implementaci&oacute;n de la educaci&oacute;n integral sobre sexualidad en las aulas. No s&oacute;lo deben pelear contra unas cifras escalofriantes de embarazos no deseados en menores de edad. No s&oacute;lo deben pelear por conseguir las tres causales &mdash;de m&iacute;nimos&mdash; para garantizar derechos b&aacute;sicos. 
    </p><p class="article-text">
        No s&oacute;lo deben pelear y asumir el trabajo que deber&iacute;a hacer el estado. No s&oacute;lo deben pelear contra los fundamentalistas, los antiderechos y la religi&oacute;n decidiendo por ellas. No s&oacute;lo pelean para defender derechos, sino que lo hacen &mdash;y c&oacute;mo lo hacen&mdash; por no tener mujeres condenadas a treinta a&ntilde;os en la c&aacute;rcel por haber tenido una emergencia obst&eacute;trica. S&iacute;, si una mujer tiene una emergencia obst&eacute;trica &mdash;un aborto espont&aacute;neo, un problema durante el embarazo o una complicaci&oacute;n cualquiera&mdash; es criminalizada y acusada por homicidio agravado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay dos casos emblem&aacute;ticos en El Salvador que dan buena cuenta de la situaci&oacute;n salvaje que viven las mujeres en el pa&iacute;s. Por un lado, el Caso Manuela. Una mujer que sufri&oacute; una emergencia obst&eacute;trica, a la atendieron en un hospital. La profesional que la atendi&oacute; concluy&oacute; que la emergencia obst&eacute;trica era un aborto denunciable, y acab&oacute; condenada a treinta a&ntilde;os de prisi&oacute;n por homicidio agravado. Para el estado de El Salvador, Manuela &mdash;nombre ficticio&mdash; era una asesina. Dos a&ntilde;os despu&eacute;s, muri&oacute; esposada a una cama, v&iacute;ctima de un c&aacute;ncer. El Caso Manuela fue denunciado ante la Corte Interamericana de los Derechos Humanos y se conden&oacute; a El Salvador: por no haber respetado el derecho a la vida privada, a la integridad personal y a la salud. Algunas de las medidas de reparaci&oacute;n obligan al estado a dise&ntilde;ar, socializar e implementar protocolos contra la violencia obst&eacute;trica. Y tambi&eacute;n, y paso indispensable para proteger a las mujeres pero tambi&eacute;n a los profesionales de la salud, a proteger el derecho al secreto profesional. El personal de los hospitales puede acogerse a dicho derecho para no denunciar a las mujeres que presentan emergencias obst&eacute;tricas: doble derecho, a quien sufre la emergencia y a quien debe atenderla. A d&iacute;a de hoy, los protocolos est&aacute;n dise&ntilde;ados, pero no se dan a conocer porque no hay voluntad pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        El segundo caso, el de Beatriz, se encuentra ahora mismo en proceso en la Corte Interamericana de Derechos Humanos, despu&eacute;s de la audiencia p&uacute;blica en el mes de marzo. Beatriz, una mujer joven, embarazada por segunda vez, padec&iacute;a lupus. El embarazo le supon&iacute;a un riesgo para su vida&hellip; pero, adem&aacute;s, si tomamos como referencia y criterio t&eacute;cnico las tres causales, cumpl&iacute;a dos de los tres presupuestos y no garantizados en El Salvador: Beatriz, adem&aacute;s de padecer lupus, ten&iacute;a un embarazo sin ninguna posibilidad de vida fuera del &uacute;tero. El feto era anencef&aacute;lico, una malformaci&oacute;n que impide el desarrollo del cr&aacute;neo y el cerebro. Beatriz, si El Salvador tuviera una ley que abogara por permitir el aborto en las tres causales, cumpl&iacute;a dos en una sola persona. Los m&eacute;dicos que acompa&ntilde;aron su embarazo recomendaron, como &uacute;nica salida para su caso, el aborto. A&ntilde;os m&aacute;s tarde, Beatriz acab&oacute; muriendo por una neumon&iacute;a, tras un accidente de tr&aacute;fico leve. Su cuerpo se vio muy afectado por todas las complicaciones que vivi&oacute; y no pudo responder a las complicaciones derivadas del accidente. En cuesti&oacute;n de meses, quiz&aacute; antes de que acabe el a&ntilde;o, la Corte Interamericana de los Derechos Humanos se pronunciar&aacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De la misma forma que el Caso Manuela supuso un avance con respecto a la violencia obst&eacute;trica y al reconocimiento de la responsabilidad del estado salvadore&ntilde;o, el Caso Beatriz puede suponer un avance para la despenalizaci&oacute;n del aborto para El Salvador y tambi&eacute;n para los pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina y el Caribe. Manuela y Beatriz son v&iacute;ctimas de estado. Son las vidas de dos mujeres de origen humilde, de zonas rurales, con derechos sexuales y reproductivos, con salud sexual y con derechos humanos vulnerados por el estado en el que les toc&oacute; vivir. Evidentemente, si Manuela y Beatriz hubieran tenido otro poder adquisitivo, no estar&iacute;amos hablando de sus casos. Como en todos los pa&iacute;ses que criminalizan el aborto &mdash;en el caso de El Salvador, tambi&eacute;n las urgencias obst&eacute;tricas&mdash;, el aborto no desaparece: simplemente se vuelve un privilegio, un lujo, un peligro o la causa de muerte de muchas ni&ntilde;as y mujeres, en funci&oacute;n de tu clase social y tus posibilidades econ&oacute;micas. 
    </p><p class="article-text">
        En medio de este contexto tremendo, las compa&ntilde;eras de la Colectiva Feminista para el Desarrollo Local y la Agrupaci&oacute;n Ciudadana por la Despenalizaci&oacute;n del Aborto son la &uacute;nica esperanza, la &uacute;nica luz en medio de tanta oscuridad: han sacado de la c&aacute;rcel, a estas alturas, a 72 mujeres acusadas de homicidio agravado por emergencias obst&eacute;tricas. Las feministas, organizadas en la regi&oacute;n, aseguran que El Salvador, el estado, odia a las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, 28 de septiembre, D&iacute;a por la Despenalizaci&oacute;n del Aborto en Am&eacute;rica Latina y el Caribe, lo &uacute;nico que podemos hacer es dignificar las vidas de Manuela y Beatriz: el estado, el patriarcado, los antiderechos y la religi&oacute;n volvieron sus cuerpos pol&iacute;tica. Recogemos el testimonio y politizamos tambi&eacute;n su resiliencia: que la pr&oacute;xima vez que se vuelva a hablar de El Salvador y de derechos sexuales y reproductivos, sea para una nueva era en la que la Corte Interamericana de los Derechos Humanos siga del lado de los derechos sexuales y reproductivos, del lado de la vida. Lo &uacute;nico que podemos hacer, a estas alturas, es pedir justicia para Manuela, para Beatriz y para todas aquellas mujeres en todo el mundo que siguen sin tener garantizados los derechos sexuales y reproductivos.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diputada de ERC en el Parlament y miembro del intergrupo de Drets Sexuals i Reproductius, Jenn Díaz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/pais-odiaba-mujeres_129_10550063.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 28 Sep 2023 07:22:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El país que odiaba a las mujeres]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Derechos civiles,Derecho al aborto,El Salvador]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No son competencias, es miedo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/no-son-competencias-miedo_129_7823329.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a3c65727-42ee-4993-88f9-f726b8b2505c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No son competencias, es miedo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las feministas y las víctimas de violencia machista no queremos esperar que un partido residual en Catalunya decida con los jueces nuestro futuro escudándose en las competencias</p></div><p class="article-text">
        El PP quiere limitar los derechos de las v&iacute;ctimas de violencia machista. Quiere acotarlos a su ideolog&iacute;a. Hace unos d&iacute;as supimos que el PP ha presentado un recurso de inconstitucionalidad contra parte de la ley catalana que blinda el derecho de las mujeres a vivir libres de violencia machista, la 17/2020. Como siempre, los populares, que cada vez son m&aacute;s residuales en Catalunya, utilizan a los jueces para ganar en los tribunales lo que son incapaces de ganar en las urnas: legitimidad. Es el miedo a que el mundo cambie, un mundo que favorec&iacute;a sus intereses particulares y obviaba los del resto.
    </p><p class="article-text">
        En concreto, enmiendan cuatro aspectos de la ley. El primero, en el que se mencionan las mujeres, adolescentes y ni&ntilde;as trans. El segundo, la definici&oacute;n de consentimiento. El tercero, las tipolog&iacute;as de las violencias machistas que desbordan las leyes estatales, como por ejemplo la violencia de segundo orden. Y el cuarto, la necesidad que todos los partidos pol&iacute;ticos se doten de planes de igualdad y protocolos.
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, quisiera hacer una reflexi&oacute;n alrededor de c&oacute;mo, los &uacute;ltimos meses, confluyen con el mismo argumentario fuerzas pol&iacute;ticas que van desde Vox hasta el PSOE, pasando por el PP y el Partido Feminista de Lidia Falc&oacute;n&hellip; FAES incluida. Lo &uacute;nico que ha hecho la ley 17/2020 referente a los derechos trans es actualizar la legislaci&oacute;n catalana a los consensos alrededor de la ley contra la LGTBIfobia y las recomendaciones hechas por la CEDAW, la OMS o el Consejo de Europa. Pero puesto que estamos hablando de un recurso de inconstitucionalidad, y sin &aacute;nimo de convertirme yo en la defensora de la justicia espa&ntilde;ola, quisiera recordar a los diputados del PP que ya existen sentencias del Tribunal Supremo espa&ntilde;ol al respecto.
    </p><p class="article-text">
        Concretamente en 2019, el Supremo declar&oacute; que en la identidad de g&eacute;nero de las personas trans &ldquo;debe primar el aspecto psicol&oacute;gico y psicosocial sobre el puramente cromosom&aacute;tico, gonadal e incluso morfol&oacute;gico&rdquo;. Tambi&eacute;n advirti&oacute; de que el reconocimiento de su identidad de g&eacute;nero no puede ser condicionado &ldquo;a su sometimiento a una operaci&oacute;n quir&uacute;rgica de reasignaci&oacute;n de sexo, esterilizaci&oacute;n o terapia hormonal&rdquo;. El amor hacia su Constituci&oacute;n deber&iacute;a haberles alertado que, hace dos a&ntilde;os, el Supremo vincul&oacute; los derechos de las personas trans con el respeto a la dignidad de la persona y al libre desarrollo de la personalidad (art&iacute;culo 10.1 de la Constituci&oacute;n) y el derecho a la intimidad (art&iacute;culo 18.1 de la Constituci&oacute;n). La nueva ley se adapta a las recomendaciones europeas sobre derechos humanos. Las v&iacute;ctimas de violencia machista incluyen, por supuesto, las ni&ntilde;as, adolescentes y mujeres trans. Y lo har&aacute;, en el siglo XXI, sin patologizar su identidad. Si es v&iacute;ctima de violencia machista, es sujeto de la ley.
    </p><p class="article-text">
        Consideran, tambi&eacute;n, que a&ntilde;adir a la ley una definici&oacute;n de &lsquo;consentimiento&rsquo; es una invasi&oacute;n de competencias. El problema que tienen con esta definici&oacute;n no es de qui&eacute;n son las competencias, sino poder empezar a tratar la violencia sexual como lo que es. La definici&oacute;n de &lsquo;consentimiento&rsquo; que aparece en la nueva ley catalana sigue los principios de la Convenci&oacute;n de Estambul. Quiz&aacute;s el PP preferir&iacute;a que Catalunya hiciera como Turqu&iacute;a y abandonara el Convenio de Estambul, pero nada m&aacute;s lejos de la realidad. El inconveniente que ve el PP en esta definici&oacute;n no es competencial, sino ideol&oacute;gico.
    </p><p class="article-text">
        La ley 5/2008 fue pionera precisamente porque abri&oacute; el abanico de las violencias machistas, estructurales y sist&eacute;micas que hemos sufrido las mujeres a lo largo de la historia. Esto quiere decir que la violencia machista tiene varias formas (f&iacute;sica, psicol&oacute;gica, sexual, obst&eacute;trica, econ&oacute;mica, digital, de segundo orden o vicaria) y &aacute;mbitos (familiar, laboral, social o comunitario, digital, institucional, pol&iacute;tico o esfera p&uacute;blica y educativa), que es como est&aacute; ordenada dicha ley. Es precisamente esta manera de concebir la violencia machista lo que hace que la ley catalana sea referente.
    </p><p class="article-text">
        La violencia de segundo orden, que ha sido incluida por primera vez en el Estado, es la que sufren las personas que apoyan a las v&iacute;ctimas de violencia. Pueden ser profesionales (abogadas, servicios sociales, psic&oacute;logas), personas pr&oacute;ximas a la v&iacute;ctima o desconocidos. La incorporaci&oacute;n de la violencia de segundo orden es un mensaje inequ&iacute;voco: la v&iacute;ctima no est&aacute; sola. Un clamor popular hecho ley. El PP cree que &ldquo;el vasto y extenso cat&aacute;logo se aparta desorbitadamente de la esfera de competencias propias&rdquo;. Este &ldquo;vasto y extenso cat&aacute;logo&rdquo; ya exist&iacute;a en el a&ntilde;o 2008.
    </p><p class="article-text">
        Y, finalmente, tienen un problema con los planes de igualdad y los protocolos contra el acoso en el &aacute;mbito de la pol&iacute;tica. Est&aacute; demostrado que las mujeres en pol&iacute;tica y en la esfera p&uacute;blica tienen que sufrir una violencia espec&iacute;fica. Precisamente porque la violencia pol&iacute;tica contra las mujeres limita su participaci&oacute;n y env&iacute;a un mensaje a toda la ciudadan&iacute;a decidimos a&ntilde;adirla al &ldquo;vasto y extenso cat&aacute;logo&rdquo; de formas de violencia machista. Hicimos lo mismo en la ley 17/2020 y as&iacute; tambi&eacute;n lo recomienda el Plan de Igualdad del Parlament de Catalunya. Esta modificaci&oacute;n deber&iacute;a hacerse, s&iacute; y tambi&eacute;n, en la ley de partidos org&aacute;nica&hellip; Sin embargo, no queremos esperar m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; pues, y como resumen de los &uacute;ltimos diez a&ntilde;os de pol&iacute;tica catalana, este es el motivo por el cual muchas feministas somos tambi&eacute;n independentistas. No queremos esperar a Madrid para avanzar en materia de derechos. Mientras el constitucionalismo para leyes catalanas porque no se ajustan a sus intereses, Catalunya quiere continuar avanzando. Las feministas y las v&iacute;ctimas de violencia machista no queremos esperar que un partido residual en Catalunya decida con los jueces nuestro futuro escud&aacute;ndose en las competencias: queremos decidirlo en nuestras instituciones, y queremos hacerlo nosotros mismas. La ley 17/2020 est&aacute; redactada en base a los consensos de Catalunya, no al gusto de cuatro diputados del PP.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jenn Díaz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/no-son-competencias-miedo_129_7823329.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 15 Apr 2021 07:48:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[No son competencias, es miedo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Violencia machista,Parlament de Catalunya,PP - Partido Popular,Violencia de género]]></media:keywords>
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