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    <title><![CDATA[elDiario.es - Adela Muñoz]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/adela-munoz/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Adela Muñoz]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Un Goya para María Lejárraga]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/goya-maria-lejarraga_132_9889673.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d1f8a97d-39b9-46c1-ae8a-2c47e0b42991_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un Goya para María Lejárraga"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Posiblemente, muchos lectores conozcan las claves para entender este hecho singular. ¿Quién fue María Lejárraga? ¿Por qué era tan importante rescatarla del olvido, gracias precisamente al documental de Laura Hojman? </p></div><p class="article-text">
        El pasado 20 de enero tuvo lugar un evento singular en la librer&iacute;a Ca&oacute;tica de Sevilla: la presentaci&oacute;n del libro <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/lejarragamania-cartas-mujeres-espana-ven-luz-firmadas-autora_1_9844733.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cartas a las mujeres de Espa&ntilde;a,</a> publicado por primera vez en 1916.&nbsp;El hecho era singular porque, a pesar de que la aut&eacute;ntica autora muri&oacute; hace muchos a&ntilde;os, hubo firma de libros y bati&oacute; r&eacute;cord de ventas.
    </p><p class="article-text">
        Esta presentaci&oacute;n tuvo como protagonistas a dos j&oacute;venes mujeres sevillanas que han conseguido lo que, a priori, parec&iacute;a imposible: devolver la vida a una mujer excepcional, Mar&iacute;a Lej&aacute;rraga. Una de ellas, la que firm&oacute; el libro de Mar&iacute;a, era<a href="https://www.eldiario.es/autores/laura-hojman/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Laura Hojman,</a> una joven cineasta sevillana que ha realizado el documental <em>A las mujeres de Espa&ntilde;a</em> sobre la vida y obra de Mar&iacute;a. Christina Linares, la otra protagonista, es la directora de Renacimiento, la editorial que ha reeditado el libro que se present&oacute; en Ca&oacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Posiblemente, muchos lectores conozcan las claves para entender este hecho singular. &iquest;Qui&eacute;n fue Mar&iacute;a Lej&aacute;rraga? &iquest;Por qu&eacute; era tan importante rescatarla del olvido, gracias precisamente al documental de Laura Hojman? Para los que no la conozcan incluyo algunas pinceladas sobre la vida y obra de esta singular dramaturga.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">De hecho, la ruptura traumática de su relación con Gregorio fue el inicio de una nueva etapa en su vida en la que se implicó abiertamente en la lucha en defensa de los derechos de las mujeres, aunque no dejó de escribir las obras que firmaba Gregorio</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Mar&iacute;a Lej&aacute;rraga, nacida en La Rioja en 1874 y criada en Madrid, ha sido conocida durante casi un siglo por su nombre de casada, Mar&iacute;a Mart&iacute;nez Sierra, dado que fue la esposa de Gregorio Mart&iacute;nez Sierra, director teatral y creador de la primera editorial Renacimiento. Pero ella fue mucho m&aacute;s. Fue la aut&eacute;ntica autora de la extensa obra que firm&oacute; Mart&iacute;nez Sierra, que incluye m&aacute;s de 70 obras de ficci&oacute;n e innumerables art&iacute;culos period&iacute;sticos. Para darnos idea de la amplitud de los registros como escritora de Mar&iacute;a Lej&aacute;rraga, la pel&iacute;cula de Jos&eacute; Luis Garci <em>Canci&oacute;n de cuna</em> est&aacute; basada en una de sus obras y el libreto de la composici&oacute;n musical de Manuel de Falla, <em>El amor brujo</em>, es tambi&eacute;n suyo.
    </p><p class="article-text">
        El matrimonio de Mar&iacute;a y Gregorio tuvo un abrupto final cuando &eacute;l tuvo una hija con la hermos&iacute;sima primera actriz de su compa&ntilde;&iacute;a. Pero la vida y la creatividad de Mar&iacute;a no termin&oacute; ah&iacute;. De hecho, la ruptura traum&aacute;tica de su relaci&oacute;n con Gregorio fue el inicio de una nueva etapa en su vida en la que se implic&oacute; abiertamente en la lucha en defensa de los derechos de las mujeres, aunque no dej&oacute; de escribir las obras que firmaba Gregorio. As&iacute;, en 1926 fue una de las socias fundadoras del <em>Lyceum Club</em>, organizaci&oacute;n feminista que tuvo que soportar las burlas y los ataques de la sociedad bienpensante de la &eacute;poca, que ve&iacute;a en su existencia una amenaza a la moral. M&aacute;s adelante se afili&oacute; al partido Socialista y durante la Segunda Rep&uacute;blica obtuvo un acta de diputada por Granada, ciudad con la que ten&iacute;a una gran vinculaci&oacute;n, en las elecciones de 1933.
    </p><p class="article-text">
        Tras la muerte de su marido comenz&oacute; a firmar sus obras como Mar&iacute;a Mart&iacute;nez Sierra. Cuando, por motivos de supervivencia, reclam&oacute; como coautora parte de los derechos de la obra que hab&iacute;a escrito en vida de &eacute;ste, fue atacada y acusada de usurpadora, tras lo cual tanto ella como su obra fueron desterradas de la Espa&ntilde;a franquista. <a href="http://mentazar.ddns.net/hypatia/index.php/publicaciones/prensa/articulos-maginaria/172-maria-de-la-o" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La rescataron del olvido </a>Mar&iacute;a Laffitte, Condesa de Campoalange, en su obra <em>La mujer en Espa&ntilde;a, cien a&ntilde;os de historia</em>, publicada en Espa&ntilde;a en 1963, Antonina Rodrigo en su extensa biograf&iacute;a, <em>Mar&iacute;a Lej&aacute;rraga, una mujer en la sombra</em> (1994) y las hispanistas americanas Alda Blanco y Patricia O'Connor, tambi&eacute;n a finales del siglo pasado. 
    </p><p class="article-text">
        Tras haber estado oculta durante varios decenios, resulta parad&oacute;jico que muchos de los estudios dedicados a Mar&iacute;a a comienzos del siglo XXI se hayan focalizado en establecer la autor&iacute;a de su obra, por lo que de alguna manera pueden estar volviendo a rob&aacute;rnosla a ella, a su prosa limpia, a su visi&oacute;n apasionadamente feminista de la sociedad, a su desbordante creatividad y a su alegr&iacute;a<em>. </em>Porque Mar&iacute;a fue la alegr&iacute;a personificada hasta el punto de que consigui&oacute; iluminar la vida de genios creativos de personalidades tan complejas como Manuel de Falla, al que le enviaba cartas dirigidas a <em>A mi don Manu&eacute;</em>, en las que mezclaba referencias a la complicidad creativa que hab&iacute;a entre ambos con reconvenciones cari&ntilde;osas a las m&uacute;ltiples man&iacute;as del compositor. Falla fue uno de los pocos amigos a los que Mar&iacute;a confes&oacute; su sufrimiento por la presencia en la vida de Gregorio de Catalina, la actriz que le dio una hija. 
    </p><p class="article-text">
        Puede que quien mejor definiera su esencia fuera otro de sus grandes amigos, el poeta Juan Ram&oacute;n Jim&eacute;nez:
    </p><p class="article-text">
        <em>Y Mar&iacute;a, tres veces amapola, Mar&iacute;a, </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>agua y lira, tres veces, la que llev&oacute; al poeta </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>como un ni&ntilde;o a trav&eacute;s de estos parques de llanto, </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>tendr&aacute; una rosa o un oro en vez de aquel violeta </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>del coraz&oacute;n florido que la quer&iacute;a tanto.</em>
    </p><p class="article-text">
        Laura Hojman no solo ha plasmado en su documental la trascendencia y la vigencia de la obra de Mar&iacute;a, sino que ha conseguido algo mucho m&aacute;s dif&iacute;cil: transmitirnos la alegr&iacute;a que la mantuvo viva y activa durante casi 100 a&ntilde;os. Laura ha hecho el milagro de devolverla a la vida. Por eso, Laura firm&oacute; los libros de Mar&iacute;a en Ca&oacute;tica y Mar&iacute;a Lej&aacute;rraga es candidata al mejor documental en la 37 edici&oacute;n de los Goya.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adela Muñoz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/goya-maria-lejarraga_132_9889673.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Jan 2023 19:03:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Feminismo,Mujer,Premios Goya]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Desbandá y la mentira]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/desbanda-mentira_132_7852230.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b00cba81-ee1a-4150-9949-6ca98d9abed6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Desbandá y la mentira"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En pleno siglo XXI, el día 14 de abril de 2021, noventa aniversario de la proclamación de la II República, el portavoz de un partido asumió la tesis del Gobierno franquista en la sesión parlamentaria de ese día (...). España ha contemplado esta monstruosa mentira con indiferencia como si la cosa no fuera con nosotros.</p></div><p class="article-text">
        A la madre de mi amigo la llevaban en brazos porque ten&iacute;a poco m&aacute;s de un a&ntilde;o,&nbsp;pero sus hermanos Antonio y Manuel, de tres y seis a&ntilde;os, no conservaban malos recuerdos de ese d&iacute;a. Era como una romer&iacute;a, con mucha gente por caminos de la sierra y por la carretera; cuando o&iacute;an aviones se escond&iacute;an en los ca&ntilde;averales. El mar se ve&iacute;a a la derecha, al fondo del precipicio, y en &eacute;l hab&iacute;a unos barcos negros muy grandes de los que sal&iacute;an unos destellos de luz mientras sonaba un ruido como de petardos, pero mucho m&aacute;s fuerte. Al principio, entre tanta gente, aviones y barcos, los t&iacute;os de mi amigo no se lo pasaron mal, pero luego se cansaron y no se pod&iacute;an parar a descansar; adem&aacute;s, casi no hab&iacute;a comida ni agua. Los ni&ntilde;os lloraban, mucha gente llevaba trapos manchados de sangre, sobre todo en los pies, y algunos se quedaban en las cunetas como si estuvieran dormidos. Despu&eacute;s de un tiempo, que a los t&iacute;os de mi amigo se les hizo eterno, llegaron al pueblo donde estaba la casa de su t&iacute;o. 
    </p><p class="article-text">
        La familia de la madre de mi amigo tuvo suerte, &ldquo;solo&rdquo; recorrieron los 100 kil&oacute;metros que separan La Herradura, el pueblo donde viv&iacute;an ellos, de Adra, donde en la casa de su t&iacute;o pudieron descansar y comer. No obstante, la mayor parte de los que huyeron de M&aacute;laga el 8 de febrero de 1937 tuvieron que llegar hasta Almer&iacute;a. Fue la huida a la desesperada de una poblaci&oacute;n aterrorizada ante la inminencia de la entrada de las tropas golpistas, <a href="https://www.lavanguardia.com/politica/20191101/471304585863/el-fantasma-de-queipo-de-llano-carlos-marmol.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuyo comportamiento hab&iacute;a descrito el general Queipo de Llano</a>, &nbsp;en los <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/queipo-llano_1_1157309.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">discursos que retransmit&iacute;a</a> desde Sevilla<a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">[1]</a>. Huyendo de una situaci&oacute;n que intu&iacute;an catastr&oacute;fica, muchas familias malague&ntilde;as con ancianos y ni&ntilde;os, recorrieron a pie, en pleno invierno, <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/infierno-camino_1_5034892.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s de 200 kil&oacute;metros mientras eran bombardeados desde el aire por la aviaci&oacute;n golpista y desde el mar por los buques Canarias, Baleares y Almirante Cervera de los sublevados.</a>
    </p><p class="article-text">
        Cuando acab&oacute; la guerra, la familia de la madre de mi amigo no pudo volver a su casa en La Herradura porque la hab&iacute;a ocupado otra familia. Los padres tampoco recuperaron su trabajo como maestros, porque hab&iacute;an sido depurados. Un d&iacute;a, el padre desapareci&oacute; y la madre se echaba a llorar si le preguntaban por &eacute;l. Luego se fueron a otro pueblo donde su madre pudo volver a dar clases y all&iacute;, lleg&oacute; un hombre muy flaco y muy triste al cabo de unos a&ntilde;os que le dijo a la madre de mi amigo que era su padre. Al poco se puso malo y se muri&oacute; cuando la madre de mi amigo era una chiquilla de doce a&ntilde;os.<a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">[2]</a>
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/malaga/norman-bethune-documento-historia-desbanda-memoria_1_1142109.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Norman Bethune,</a>&nbsp;m&eacute;dico canadiense de las brigadas internacionales que us&oacute; su ambulancia para transportar a tantas familias como pudo en esos cinco fat&iacute;dicos d&iacute;as, huyeron de M&aacute;laga unas 40.000 personas y murieron en el trayecto m&aacute;s de 3.000. Otros autores elevan la cifra<a href="https://www.elconfidencial.com/espana/andalucia/2021-02-07/carretera-de-almeria-desbanda-malaga_2938820/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> por encima de los 150.000 y los 8.000, respectivamente.</a> Fue un suceso tan inhumano, que lleg&oacute; a abochornar hasta al bando &ldquo;nacional&rdquo; que intent&oacute;, y en parte consigui&oacute;, ocultarlo. De hecho, <a href="https://www.laopiniondemalaga.es/opinion/2007/02/05/crimen-carretera-almeria-29185817.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">es much&iacute;simo menos conocid</a>o que otras matanzas que hicieron los sublevados, como la de la plaza de toros de Badajoz o la de Guernica, en las que el n&uacute;mero de muertos fue sensiblemente inferior. 
    </p><p class="article-text">
        La Guerra Civil no la pudieron ocultar, pero los que dieron el golpe de estado y la desencadenaron, en un alarde de cinismo, acusaron a su v&iacute;ctima, el Gobierno de la Rep&uacute;blica, de ser el causante de la misma.
    </p><p class="article-text">
        En pleno siglo XXI,<strong> el d&iacute;a 14 de abril de 2021,</strong> noventa aniversario de la proclamaci&oacute;n de la II Rep&uacute;blica, el portavoz de un partido asumi&oacute; la tesis del Gobierno franquista en la sesi&oacute;n parlamentaria de ese d&iacute;a, definiendo la II Rep&uacute;blica, proclamada sin derramamiento de sangre, como &ldquo;<em>un r&eacute;gimen criminal secuestrado por socialistas y comunistas y que llev&oacute; a Espa&ntilde;a a la Guerra Civil</em>&rdquo;. <strong>De esa forma justificaba las acciones criminales de los que bombardearon civiles indefensos como la familia materna de mi amigo. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a ha contemplado esta monstruosa mentira con indiferencia como si la cosa no fuera con nosotros. Pero va con todos nosotros y muy especialmente con nosotras. Porque, hasta la Segunda Rep&uacute;blica, las mujeres espa&ntilde;olas tuvieron la consideraci&oacute;n de menores de edad, por lo que para hacer cosas como abrir una cuenta en el banco, contratar una l&iacute;nea telef&oacute;nica, comprar o vender inmuebles, heredar o hacer testamento, viajar, votar o tener un &nbsp;trabajo, ten&iacute;an que tener el permiso de sus maridos. Todas esas prerrogativas fueron barridas cuando los criminales que bombardearon la carretera de M&aacute;laga el 8 de febrero de 1937 ganaron la guerra, por lo que las cient&iacute;ficas, periodistas, artistas, escritoras o pol&iacute;ticas, que hab&iacute;an florecido en Espa&ntilde;a durante la Segunda Rep&uacute;blica, tuvieron que quedarse en sus casas con las patas quebradas o huir de Espa&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        Dijo Goebbels que una mentira repetida mil veces se convierte en verdad. Para que eso ocurra hace falta el silencio c&oacute;mplice de los que escuchan. 
    </p><p class="article-text">
        En memoria de los millones de mujeres enterradas en vida tras el triunfo del franquismo, en memoria de las v&iacute;ctimas nunca reconocidas de la <em>Desband&aacute;</em>, para que nuestras hijas y nietas no tengan que vivir nunca lo que vivieron nuestras abuelas y por respeto a la verdad, no m&aacute;s silencio c&oacute;mplice ante mentiras monstruosas. 
    </p><p class="article-text">
          <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">[1]</a> &ldquo;<em>Nuestros valientes Legionarios y Regulares han demostrado a los rojos cobardes lo que significa ser hombre de verdad. Y, a la vez, a sus mujeres. Esto es totalmente justificado porque estas comunistas y anarquistas predican el amor libre. Ahora por lo menos sabr&aacute;n lo que son hombres de verdad y no milicianos maricones&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        Queipo de Llano, Sevilla, Uni&oacute;n Radio Sevilla (Cadena SER), comienzos de 1937 
    </p><p class="article-text">
        <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">[2]</a> Antonina Rodrigo, <em>MUJERES GRANADINAS REPRESALIADAS</em>, Ed. Diputaci&oacute;n de Granada, 2018. Incluye la biograf&iacute;a de Nicolasa Ortega Hita, la abuela de mi amigo.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adela Muñoz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/desbanda-mentira_132_7852230.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 25 Apr 2021 06:08:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Desbandá y la mentira]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Andalucía,Democracia,Memoria Histórica]]></media:keywords>
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