<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Nerea Bilbao Aldaiturriaga]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/nerea-bilbao-aldaiturriaga/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Nerea Bilbao Aldaiturriaga]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/1033061/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué hay en el genoma?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/hay-genoma_132_8903026.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/698f3bce-9ced-48f1-b768-389976737f86_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Qué hay en el genoma?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Todavía no comprendemos la complejidad que existe detrás de todas y cada una de las letras que componen nuestro genoma</p><p class="subtitle">El 'alfabeto de la vida' ve la luz: publicada la secuencia más completa del genoma de un ser humano</p></div><p class="article-text">
        Nos estamos acostumbrando a hablar sobre el &aacute;cido desoxirribonucleico (ADN), per, no s&eacute; si realmente entendemos este concepto como se deber&iacute;a. El ADN son dos cadenas compuestas por letras (nucle&oacute;tidos) que constituyen el genoma. En un momento concreto del ciclo de la c&eacute;lula el ADN se agrupa en cromosomas, un total de 23 pares en humanos. Pero, no por ello, el ADN deja de ser una mol&eacute;cula continua. Pero &iquest;c&oacute;mo funciona? Existe un esquema general para obtener un producto (prote&iacute;nas) a partir del ADN utilizando un intermediario llamado &aacute;cido ribonucleico mensajero (ARNm). En t&eacute;rminos correctos se dice que el ARNm se transcribe a partir del ADN y que las prote&iacute;nas se traducen a partir de ARNm. Este esquema es m&aacute;s sencillo de lo que en realidad sabemos, pero nos sirve como punto de partida.
    </p><h3 class="article-text">Proyecto genoma humano</h3><p class="article-text">
        Todav&iacute;a no comprendemos la complejidad que existe detr&aacute;s de todas y cada una de las letras que componen nuestro genoma. Pero, su efecto biol&oacute;gico va m&aacute;s all&aacute; de la composici&oacute;n de nucle&oacute;tidos. Desde 1990 existen proyectos en los que se ha hecho el mayor de los esfuerzos econ&oacute;micos y colaborativos posibles para este fin. El m&aacute;s importante de estos proyectos se denomina Proyecto Genoma Humano (PGH; en ingl&eacute;s, Human Genome Project). A modo de resumen, se obtuvieron <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/grc/human/data" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">3.272.116.950 pares de bases</a>, es decir, corresponden a 6.544.233.900 nucle&oacute;tidos. El dato m&aacute;s curioso fue que solamente se encontraron 20.000 genes. Este hallazgo fue un punto de inflexi&oacute;n ya que, se pensaba que los elementos que m&aacute;s influ&iacute;an en el fenotipo ser&iacute;an los genes. Sin embargo, estos proyectos han demostrado que lo realmente importante es la regulaci&oacute;n de estos genes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La idea principal es que existen tantos genomas como individuos con distintas variaciones que los identifica como &uacute;nicos, es decir, no existen dos genomas iguales en el planeta a excepci&oacute;n de los gemelos monocoriales (desarrollados a partir del mismo &oacute;vulo). Este proyecto nos ha permitido saber que estas variaciones solamente corresponden al 0.01% de la secuencia de nucle&oacute;tidos, es decir, que somo un 99.9% id&eacute;nticas e id&eacute;nticos. De hecho, con esta informaci&oacute;n se ha podido constituir un genoma de referencia. Este genoma ha supuesto una gu&iacute;a tanto de consulta como de nuevas ideas para todos los grupos de investigaci&oacute;n del mundo, y es impensable hoy en d&iacute;a no poder acceder a esta informaci&oacute;n con un solo <em>click</em>. Precisamente, otro de los grandes hitos de este proyecto fue el desarrollo de la tecnolog&iacute;a necesaria para obtener informaci&oacute;n del genoma de manera &aacute;gil y sencilla: secuenciaci&oacute;n. He querido definirla de esa manera porque no me gustar&iacute;a que nos qued&aacute;ramos con la idea de que secuenciar solamente es &uacute;til para saber la lista de nucle&oacute;tidos, ya que tambi&eacute;n somos capaces de secuenciar ARN o prote&iacute;nas. En consecuencia, la cantidad de datos generados requiere nuevos abordajes computacionales para poder descifrar el mensaje oculto tan complejo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Proyecto ENCODE:&nbsp; era de los ARNs no-codificantes</strong>
    </p><p class="article-text">
        En paralelo y con objetivos distintos tambi&eacute;n tenemos que mencionar el proyecto International Hapmap Project (que fue como mi segunda piel durante la tesis) que pretend&iacute;a saber qu&eacute; variaciones se heredaban conjuntamente (porque el ADN se hereda en bloques) y un paso m&aacute;s all&aacute;, el proyecto Encyclopedia of DNA Elements (ENCODE). Este proyecto pretende hacer un cat&aacute;logo de todos los elementos que surgen del genoma. Precisamente, este proyecto confirm&oacute; que la complejidad no est&aacute; detr&aacute;s de los genes sino que, el 98% del genoma est&aacute; constituido por lo que llam&oacute; ADN basura que comprende las partes del ADN que no son codificantes y que consisten, principalmente, en regiones repetitivas. A partir de estas regiones del genoma se transcriben los ARNs no codificantes (en ingl&eacute;s, 'non coding RNAs' o ncRNAs).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los ncRNAs son elementos que se transcriben pero no se traducen a prote&iacute;na. Lo que estudiabamos durante la carrera eran los ARNs tales como mensajeros, de interferencia y ribos&oacute;micos, pero existen muchas m&aacute;s clases que juegan un papel fundamental en la regulaci&oacute;n del genoma. En general, los ncRNAs se pueden dividir&nbsp; dependiendo del tama&ntilde;o y tal y como hemos comentado previamente sobre la importancia de la regulaci&oacute;n de los genes un ncRNA puede controlar muchos genes. Adem&aacute;s, distintos tipos de ncRNAs pueden interactuar entre s&iacute; formando complejas redes de interacci&oacute;n. Esta es la principal propiedad que resulta atractiva en este tipo de mol&eacute;culas. Precisamente por eso, much&iacute;simos grupos de investigaci&oacute;n se han centrado en el estudio de los ncRNAs en distintas patolog&iacute;as. En el caso particular del c&aacute;ncer, su relevancia reside en la capacidad de actuar como oncogenes y como genes supresores de tumores.&nbsp;&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Proyecto T2T-CHM13v1.1: genoma completo</h3><p class="article-text">
        Las secuencias repetitivas mencionadas previamente supon&iacute;an un reto para las t&eacute;cnicas de secuenciaci&oacute;n, puesto que las repeticiones generan errores. Estos errores se producen porque hasta ahora, el genoma se secuenciaba generando peque&ntilde;as copias para cada lugar del genoma y se solapaban como piezas de puzle completando el puzle. El reducido tama&ntilde;o de estas secuencias (100-500 nucle&oacute;tidos de media) no permit&iacute;a establecer el verdadero orden de las secuencias repetitivas, porque no se sab&iacute;an d&oacute;nde colocarlas adecuadamente. Por eso, estas secuencias supon&iacute;an lagunas en el genoma de referencia que ten&iacute;amos hasta ahora.
    </p><p class="article-text">
        Por fin, y despu&eacute;s de mas de 20 a&ntilde;os, se ha podido conocer la secuencia del genoma completo. Esto significa que no hay lagunas en las secuencias complicadas que hemos mencionado previamente. La clave para conseguirlo, entre otras cuestiones t&eacute;cnicas, ha sido la utilizaci&oacute;n de copias de fragmentos del genoma m&aacute;s largas (10.000-25.000 nucle&oacute;tidos de media) que permiten resolver la complejidad estructural de la versi&oacute;n anterior de genoma, es decir la GRCh38, incluyendo zonas centrom&eacute;ricas y telom&eacute;ricas (zonas constituidas por secuencias repetitivas), brazos cortos de cromosomas acroc&eacute;ntricos (cromosomas 13, 14, 15, 21, 22), cromosoma Y y el cromosoma X completos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta nueva versi&oacute;n del genoma se denomina T2T-CHM13v1.1 y contiene 3,054,815,472 pares de bases de ADN nuclear, y 16,569 pares de bases de ADN mitocondrial con una predicci&oacute;n de19,969 genes. Este genoma no proviene de ning&uacute;n individuo sino de una mola hidatiforme completa. Este tipo de embri&oacute;n se origina de la fecundaci&oacute;n de un espermatozoide y un &oacute;vulo sin n&uacute;cleo y sin ADN materno. Por lo tanto, s&oacute;lo tendr&iacute;amos los 23 cromosomas paternos. El siguiente paso tras la fecundaci&oacute;n son divisiones mit&oacute;ticas (divisi&oacute;n celular) en la que un fallo en la disyunci&oacute;n (separaci&oacute;n de cromosomas) provoca que los cromosomas paternos puedan duplicarse. De esta manera, el &oacute;vulo fecundado comienza a multiplicarse.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por ello, el genoma de este &ldquo;embri&oacute;n&rdquo; no representa el genoma de las personas de nuestra especie siendo &eacute;ste uno de los l&iacute;mites de este proyecto. En el futuro reciente se planea aplicar la tecnolog&iacute;a empleada en este proyecto, es decir, la secuenciaci&oacute;n de fragmentos ultralargos para analizar individuos de distintas poblaciones, tal y como que se ha realizado en proyectos anteriores. Paralelamente, se analizar&aacute;n individuos con distintas patolog&iacute;as para recoger la variabilidad subyacente que pudiera estar relacionada con su origen.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, es importante subrayar que para la ejecuci&oacute;n de estos proyectos se estableci&oacute; una red de cooperaci&oacute;n entre distintos pa&iacute;ses para aunar esfuerzos en el proyecto para evitar derroche de recursos. En otras palabras, la uni&oacute;n hace la fuerza y este abordaje, donde se fomenta la comunicaci&oacute;n, es la &uacute;nica manera de lograr este tipo de hitos en ciencia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Bibliograf&iacute;a</strong>
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>https://www.science.org/doi/10.1126/science.abl5403?url_ver=Z39.88-2003&amp;rfr_id=ori:rid:crossref.org&amp;rfr_dat=cr_pub%20%200pubmed#</li>
                                    <li><a href="https://www.genome.gov/Funded-Programs-Projects/ENCODE-Project-ENCyclopedia-Of-DNA-Elements" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">https://www.genome.gov/Funded-Programs-Projects/ENCODE-Project-ENCyclopedia-Of-DNA-Elements</a></li>
                                    <li><a href="https://montoliu.naukas.com/2020/11/23/el-tamano-de-nuestro-genoma/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">https://montoliu.naukas.com/2020/11/23/el-tamano-de-nuestro-genoma/</a></li>
                                    <li><a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC7856203/pdf/nihms-1654549.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC7856203/pdf/nihms-1654549.pdf</a></li>
                                    <li><a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/29170536/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/29170536/</a></li>
                                    <li><a href="https://www.science.org/doi/10.1126/science.abj6987" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">https://www.science.org/doi/10.1126/science.abj6987</a></li>
                                    <li>http://www.patologia.es/volumen35/vol35-num2/35-2n07.htm </li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nerea Bilbao Aldaiturriaga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/hay-genoma_132_8903026.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 Apr 2022 18:16:58 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/698f3bce-9ced-48f1-b768-389976737f86_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="10116062" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/698f3bce-9ced-48f1-b768-389976737f86_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="10116062" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[¿Qué hay en el genoma?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/698f3bce-9ced-48f1-b768-389976737f86_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[VIH: lo que debes saber]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/vih-debes_132_8902616.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Nuestra especie ha coexistido con distintos virus que tambi&eacute;n han provocado pandemias, quiz&aacute;s&nbsp; m&aacute;s ajenas a nuestro d&iacute;a a d&iacute;a. Sin embargo, conocer nuestras mayores amenazas aumenta nuestras posibilidades de supervivencia. En esta ocasi&oacute;n nos centraremos en recordar al virus de la inmunideficiencia humana (VIH) porque en un tiempo fue letal y parece que ha ca&iacute;do en el olvido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este virus constituye una de las 20 infecciones por transmisi&oacute;n sexual (ITS) cuya creciente incidencia en los &uacute;ltimos a&ntilde;os es alarmante. Por ejemplo, seg&uacute;n el servicio de vigilancia del ministerio, la s&iacute;filis, presentaba en 1995 una tasa por cada 100000 habitantes de 2,57 y ha pasado a 13,29 en 2019. Seg&uacute;n, Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS) ese aumento se advierte entre los mas j&oacute;venes y, se ha relacionado con el hecho de mantener relaciones sin preservativo.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; es el VIH?</h3><p class="article-text">
        El VIH es un virus de la familia de los lentivirus que se origin&oacute; en poblaciones de chimpanc&eacute;s hace mas de 100 a&ntilde;os y que da lugar al S&iacute;ndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA) y define la serie de s&iacute;ntomas e infecciones que van asociados a la deficiencia adquirida del sistema inmunitario. Desde entonces, se ha expandido a lo largo de los &uacute;ltimos 30 a&ntilde;os lo que ha conllevado a estigma social para aquellos que lo padecen. La buena noticia es que su investigaci&oacute;n ha permitido dar con un tratamiento eficaz para controlar la replicaci&oacute;n del virus y evitar la progresi&oacute;n de la enfermedad. La replicaci&oacute;n del virus es el proceso de multiplicaci&oacute;n de las part&iacute;culas virales en el interior de nuestras c&eacute;lulas porque los virus necesitan de sus recursos para multiplicarse.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>&iquest;Qu&eacute; ocurre cuando nos infectamos?&nbsp;</strong></h3><p class="article-text">
        Este virus infecta los linfocitos T (un tipo de gl&oacute;bulos blancos o leucocitos) CD4+. CD son las siglas de c&uacute;mulo de diferenciaci&oacute;n que son mol&eacute;culas marcadoras en la superficie celular encargadas de reconocer ciertos anticuerpos. El linfocito T CD4+ infectado se destruye en 24 horas al completar el virus un ciclo infeccioso que comprende 7 fases:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        1. Enlace o fijaci&oacute;n a CD4+ del linfocito.
    </p><p class="article-text">
        2. Fusi&oacute;n entre la envoltura del virus y el linfocito.
    </p><p class="article-text">
        3. Transcripci&oacute;n inversa para convertir el ARN del virus en ADN. Debido a que el VIH es capaz de realizar este paso, se denominan tambi&eacute;n retrovirus.
    </p><p class="article-text">
        4. Integraci&oacute;n, este ADN del virus se combina con el ADN del linfocito T.
    </p><p class="article-text">
        5. Multiplicaci&oacute;n: las prote&iacute;nas que conforman el virus se sintetizan aprovechando la maquinaria del linfocito T.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        6. Ensamblaje: las prote&iacute;nas que conforman el virus se unen para formar el virus inmaduro.
    </p><p class="article-text">
        7. Gemaci&oacute;n: el virus inmaduro se expulsa al exterior.
    </p><p class="article-text">
        Cada vez que una c&eacute;lula infectada por el VIH se divide crea una nueva copia del ADN del VIH que lleva integrado adem&aacute;s, sus propios genes. La copia del ADN del VIH puede ser inactiva (latente) o activa. En este caso el virus toma el control de las funciones de la c&eacute;lula infectada haciendo que se produzcan y liberen muchas nuevas copias de VIH lo que conllevar&aacute; a que invadan otras c&eacute;lulas.
    </p><p class="article-text">
        Unas pocas c&eacute;lulas infectadas no son destruidas albergando al virus latente durante periodos muy prolongados en lo que se conoce como reservorio. Mas adelante retomaremos esta caracter&iacute;stica del virus para profundizar en las estrategias de su tratamiento.
    </p><h3 class="article-text">Fases de infecci&oacute;n del VIH</h3><p class="article-text">
        Hay tres fases de infecci&oacute;n por el VIH:
    </p><p class="article-text">
        La infecci&oacute;n aguda por el VIH es la etapa m&aacute;s temprana de infecci&oacute;n por ese virus (2 a 4 semanas de adquirirla). Durante esta fase, algunas personas tienen s&iacute;ntomas similares a los de la gripe. En esta fase, el VIH se reproduce r&aacute;pidamente y se propaga por todo el cuerpo. Durante la fase de infecci&oacute;n aguda por el VIH, la concentraci&oacute;n de ese virus en la sangre es muy alta, lo cual aumenta considerablemente su riesgo de transmisi&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la infecci&oacute;n cr&oacute;nica (o infecci&oacute;n asintom&aacute;tica o latencia cl&iacute;nica) contin&uacute;a multiplic&aacute;ndose en el organismo, pero en concentraciones muy bajas. Las personas con infecci&oacute;n cr&oacute;nica por el VIH pueden no tener s&iacute;ntoma alguno relacionado con el VIH.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El SIDA es la fase final y m&aacute;s grave de la infecci&oacute;n por el VIH. Puesto que el virus ha destruido el sistema inmunitario, el cuerpo no puede luchar contra las infecciones oportunistas y el c&aacute;ncer. Sin tratamiento, por lo general, las personas con SIDA sobreviven unos 3 a&ntilde;os.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;C&oacute;mo nos infectamos?</h3><p class="article-text">
        Para que nos infectemos es necesario que el VIH penetre en el organismo y entre en contacto con nuestra sangre o mucosas (revestimiento del interior de la boca, vagina, pene y recto). Por lo tanto, existen 3 v&iacute;as o situaciones de potencial infecci&oacute;n:
    </p><p class="article-text">
        1. V&iacute;a sexual: en las relaciones sexuales con penetraci&oacute;n (anal, vaginal u oral) sin&nbsp;<a href="https://www.sanidad.gob.es/ciudadanos/enfLesiones/enfTransmisibles/sida/prevencion/preservativo.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">preservativo</a>.
    </p><p class="article-text">
        2. V&iacute;a sangu&iacute;nea: al compartir jeringas, agujas, otro material de inyecci&oacute;n o cualquier instrumento cortante que haya estado en contacto con sangre infectada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        3. V&iacute;a madre-hijo/a: cuando la mujer tiene el VIH, la transmisi&oacute;n del virus puede tener lugar durante el embarazo, el parto o la lactancia.
    </p><p class="article-text">
        Por lo tanto, y mensaje importante con el que debemos quedarnos, el VIH NO se transmite por&nbsp; saliva (tos y estornudos), l&aacute;grimas, sudor, ni por picaduras de insectos o por el contacto con animales dom&eacute;sticos ni contactos como los besos y caricias; tampoco compartiendo lugares de trabajo, colegios, gimnasios o piscinas, WC p&uacute;blicos y duchas; tampoco compartiendo vasos, cubiertos o alimentos.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">&iquest;C&oacute;mo se detecta y c&oacute;mo conseguimos saber en qu&eacute; momento de la enfermedad nos encontramos?</h3><p class="article-text">
        En primer lugar, ante la sospecha de haberse podido infectar es importante saber que en algunas farmacias es posible hacer un test de autodiagn&oacute;stico sin necesidad de receta m&eacute;dica para confirmar las sospechas. En caso de que es test sea positivo se debe confirmar en un laboratorio certificado.
    </p><p class="article-text">
        Anticuerpos y ant&iacute;genos de VIH
    </p><p class="article-text">
        Esta prueba trata de detectar anticuerpos contra el VIH en la sangre o la saliva y tambi&eacute;n puede detectar ant&iacute;genos del propio virus. El sistema inmunitario produce anticuerpos cuando una persona est&aacute; expuesta a bacterias o virus como el VIH. Un ant&iacute;geno es una parte de un virus que desencadena una respuesta inmunitaria. Cuando una persona ha estado expuesta al VIH, los ant&iacute;genos aparecen en la sangre antes de que el cuerpo produzca anticuerpos contra el VIH.
    </p><p class="article-text">
        La prueba de anticuerpos contra el VIH puede averiguar si una persona tiene el VIH de 3 a 12 semanas despu&eacute;s de la infecci&oacute;n. La prueba de ant&iacute;genos &nbsp;detecta el VIH de 2 a 6 semanas despu&eacute;s de la infecci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Recuento de CD4
    </p><p class="article-text">
        El recuento celular de los linfocitos T CD4+ es la cuantificaci&oacute;n de este tipo de c&eacute;lulas en un volumen concreto.
    </p><p class="article-text">
        1. Valor normal: 500-1000/mm3.
    </p><p class="article-text">
        2. Valor anormal: 250-500/mm3, signo de posible infecci&oacute;n por VIH.
    </p><p class="article-text">
        3. Valores SIDA: menos de 200/mm3.
    </p><p class="article-text">
        Determinaci&oacute;n en plasma del ARN mediante PCR
    </p><p class="article-text">
        Una vez confirmada la infecci&oacute;n el estado de la enfermedad se controla mediante la detecci&oacute;n de la carga viral (copias de ARN viral por mililitro de plasma). En t&eacute;rminos generales existen varios niveles:
    </p><p class="article-text">
        1. Carga viral plasm&aacute;tica detectable &amp;gt;50 copias/ml, lo que indica infecci&oacute;n activa.
    </p><p class="article-text">
        2. Carga viral plasm&aacute;tica est&aacute;ndar indetectable: &amp;lt;50 copias/ml.
    </p><p class="article-text">
        3. Viremia residual: 3-15 copias/ml.
    </p><p class="article-text">
        El estado de carga viral indetectable y la viremia residual significan tener la enfermedad controlada.&nbsp; Por lo que, se considera que se puede hacer vida normal con su correspondiente seguimiento, por ejemplo, iniciar tratamientos de reproducci&oacute;n asistida. El tratamiento debe iniciarse en cuanto se confirme la infecci&oacute;n.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;En qu&eacute; consiste el tratamiento?</h3><p class="article-text">
        El tratamiento pautado para aquellas personas infectadas se denomina tratamiento antiretroviral (TAR o FARV) con f&aacute;rmacos anti-VIH. Los FARV tienen como diana las enzimas transcriptasa inversa, proteasa, integrasa y envuelta viral. No entraremos en detalles de la evoluci&oacute;n ni mecanismo de acci&oacute;n de los f&aacute;rmacos que conforman los TAR, pero, en las notas de este art&iacute;culo se incluir&aacute;n referencias al respecto. Gracias a los TAR, una elevada proporci&oacute;n de pacientes infectados por el VIH tienen una calidad de vida y una funcionalidad socio-familiar y laboral pr&aacute;cticamente normales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A pesar de ello, existen dos fen&oacute;menos que dificultan el tratamiento y que conllevan al fracaso del mismo:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        1. Las variantes v&iacute;ricas que confieren resistencias a los TAR (es decir, virus con mutaciones que afectan a la eficacia de estos f&aacute;rmacos).
    </p><p class="article-text">
        2. La existencia de reservorio celular.
    </p><p class="article-text">
        3. La falta de adherencia del tratamiento.
    </p><p class="article-text">
        La resistencia a los f&aacute;rmacos TAR al igual que ocurre con los antibi&oacute;ticos se define como la alteraci&oacute;n de la eficacia de los tratamientos. Quiz&aacute;s, la resistencia a los antibi&oacute;ticos sea un fen&oacute;meno mas conocido donde la automedicaci&oacute;n y la pauta incompleta por pronta mejor&iacute;a (muy t&iacute;pico que se pauten 7 d&iacute;as y al 5 d&iacute;a dejamos de tomar el antibi&oacute;tico porque consideramos que la mejor&iacute;a significa fin de la infecci&oacute;n). Seg&uacute;n un reciente estudio en la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola&nbsp; aproximadamente el 7% de los pacientes no tratados previamente mostraban resistencia a alg&uacute;n TAR. Esto significa que esta poblaci&oacute;n de personas no puede controlar la enfermedad.
    </p><p class="article-text">
        El reservorio celular latente de VIH consiste principalmente en linfocitos T CD4+ memoria en estado de reposo que pueden tener una vida media de m&aacute;s de 4 a&ntilde;os. Precisamente, el hecho de que permanezcan tanto tiempo en reposo representa el obst&aacute;culo principal para la erradicaci&oacute;n del virus. Por eso, la infecci&oacute;n por VIH es incurable con TAR porque, aunque sea posible frenar completamente la replicaci&oacute;n del virus durante largos periodos, al suspender el tratamiento se reinicia la replicaci&oacute;n a expensas de este reservorio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Existe vacuna contra el VIH?</strong>
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n no disponemos de vacuna que frene expansi&oacute;n del virus. Y es que esto, &iquest;no aporta gran valor al hito de las vacunas contra el COVID tras mas de 40 a&ntilde;os investigando esta enfermedad?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estamos cada vez mas cerca. La primera posible vacuna est&aacute; al llegar cuyo ensayo se llama MOSAICO. En esta vacuna se utilizan partes diferentes del virus porque creen que la combinaci&oacute;n de estas partes es la que va a ser capaz de producir inmunidad&ldquo;, apunta Vicente Estrada, jefe de Enfermedades Infecciosas del Hospital Cl&iacute;nico San Carlos de Madrid. Es importante recalcar que se trata de una vacuna preventiva lo que significa que se pautar&iacute;a a personas no infectadas o seronegativas.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Mensajes para llevar a casa</h3><p class="article-text">
        Este puede ser el en&eacute;simo art&iacute;culo sobre el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) pero, como ya sab&eacute;is la repetici&oacute;n es la madre de la retenci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        1. No se transmite por contacto cotidiano pero, debemos conocer el estado de salud de las personas con las que nos relacionamos sexualmente sin protecci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        2. Los pacientes infectados por el VIH tratados con TAR tienen una calidad de vida y una funcionalidad socio-familiar y laboral pr&aacute;cticamente normales excepto aquellos que presentan resistencias.
    </p><p class="article-text">
        4. En Espa&ntilde;a la prueba del VIH es gratuita y confidencial para todos y se realiza en farmacias.
    </p><p class="article-text">
        3. No hay vacuna todav&iacute;a, pero est&aacute; cerca y ser&iacute;a preventiva.
    </p><h3 class="article-text">Bibliograf&iacute;a</h3><p class="article-text">
        1. <a href="https://www.sanidad.gob.es/ciudadanos/enfLesiones/enfTransmisibles/sida/vigilancia/Vigilancia_ITS_1995_2019.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">https://www.sanidad.gob.es/ciudadanos/enfLesiones/enfTransmisibles/sida/vigilancia/Vigilancia_ITS_1995_2019.pdf</a>
    </p><p class="article-text">
        2. <a href="https://www.unaids.org/es/frequently-asked-questions-about-hiv-and-aids" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">https://www.unaids.org/es/frequently-asked-questions-about-hiv-and-aids</a>
    </p><p class="article-text">
        3. <a href="https://hivinfo.nih.gov/es/understanding-hiv/fact-sheets/las-fases-de-la-infeccion-por-el-vih" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">https://hivinfo.nih.gov/es/understanding-hiv/fact-sheets/las-fases-de-la-infeccion-por-el-vih</a>
    </p><p class="article-text">
        4. <a href="https://www.elsevier.es/es-revista-enfermedades-infecciosas-microbiologia-clinica-28-articulo-caracteristicas-virologicas-del-vih-S0213005X10004040" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">https://www.elsevier.es/es-revista-enfermedades-infecciosas-microbiologia-clinica-28-articulo-caracteristicas-virologicas-del-vih-S0213005X10004040</a>
    </p><p class="article-text">
        5. <a href="https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/000594.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/000594.htm</a>
    </p><p class="article-text">
        6. <a href="https://www.omsida.org/la-vacuna-contra-el-vih-cada-vez-mas-cerca/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">https://www.omsida.org/la-vacuna-contra-el-vih-cada-vez-mas-cerca/</a>
    </p><p class="article-text">
        7. <a href="https://www.sanidad.gob.es/ciudadanos/enfLesiones/enfTransmisibles/sida/queesSidaVih.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">https://www.sanidad.gob.es/ciudadanos/enfLesiones/enfTransmisibles/sida/queesSidaVih.htm</a>
    </p><p class="article-text">
        8. <a href="https://hivinfo.nih.gov/es/understanding-hiv/fact-sheets/el-ciclo-de-vida-del-vih" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">https://hivinfo.nih.gov/es/understanding-hiv/fact-sheets/el-ciclo-de-vida-del-vih</a>
    </p><p class="article-text">
        9.<a href="https://gesida-seimc.org/wp-content/uploads/2020/07/TAR_GUIA_GESIDA_2020_COMPLETA_Julio.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">https://gesida-seimc.org/wp-content/uploads2020/07TAR_GUIA_GESIDA_2020_COMPLETA_Julio.pdf</a>
    </p><p class="article-text">
        10. <a href="https://www.elsevier.es/es-revista-enfermedades-infecciosas-microbiologia-clinica-28-articulo-tratamiento-antirretroviral-infeccion-por-el-S0213005X11000899" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">https://www.elsevier.es/es-revista-enfermedades-infecciosas-microbiologia-clinica-28-articulo-tratamiento-antirretroviral-infeccion-por-el-S0213005X11000899</a>
    </p><p class="article-text">
        11. Manual para T&eacute;cnico Superior de Laboratorio Cl&iacute;nico y Biom&eacute;dico. F.J. Merida y E.E. Moreno. Panamericana.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nerea Bilbao Aldaiturriaga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/vih-debes_132_8902616.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 29 Dec 2022 20:46:36 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[VIH: lo que debes saber]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[VIH,SIDA]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[VIH: lo que debes saber]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/vih-debes_132_8688291.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/84968526-4a8c-43e2-9c69-30eae3d7b3d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="VIH: lo que debes saber"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este virus constituye una de las 20 infecciones por transmisión sexual (ITS) cuya creciente incidencia en los últimos años es alarmante</p></div><p class="article-text">
        Nuestra especie ha coexistido con distintos virus que tambi&eacute;n han provocado pandemias, quiz&aacute;s&nbsp; m&aacute;s ajenas a nuestro d&iacute;a a d&iacute;a. Sin embargo, conocer nuestras mayores amenazas aumenta nuestras posibilidades de supervivencia. En esta ocasi&oacute;n nos centraremos en recordar al virus de la inmunideficiencia humana (VIH) porque en un tiempo fue letal y parece que ha ca&iacute;do en el olvido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este virus constituye una de las 20 infecciones por transmisi&oacute;n sexual (ITS) cuya creciente incidencia en los &uacute;ltimos a&ntilde;os es alarmante. Por ejemplo, seg&uacute;n el servicio de vigilancia del ministerio, la s&iacute;filis, presentaba en 1995 una tasa por cada 100.000 habitantes de 2,57 y ha pasado a 13,29 en 2019. Seg&uacute;n la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS), ese aumento se advierte entre los mas j&oacute;venes y, se ha relacionado con el hecho de mantener relaciones sin preservativo.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; es el VIH?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El VIH es un virus de la familia de los lentivirus que se origin&oacute; en poblaciones de chimpanc&eacute;s hace mas de 100 a&ntilde;os y que da lugar al S&iacute;ndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA) y define la serie de s&iacute;ntomas e infecciones que van asociados a la deficiencia adquirida del sistema inmunitario. Desde entonces, se ha expandido a lo largo de los &uacute;ltimos 30 a&ntilde;os lo que ha conllevado a estigma social para aquellos que lo padecen. La buena noticia es que su investigaci&oacute;n ha permitido dar con un tratamiento eficaz para controlar la replicaci&oacute;n del virus y evitar la progresi&oacute;n de la enfermedad. La replicaci&oacute;n del virus es el proceso de multiplicaci&oacute;n de las part&iacute;culas virales en el interior de nuestras c&eacute;lulas porque los virus necesitan de sus recursos para multiplicarse.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; ocurre cuando nos infectamos?</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este virus infecta los linfocitos T (un tipo de gl&oacute;bulos blancos o leucocitos) CD4+. CD son las siglas de c&uacute;mulo de diferenciaci&oacute;n que son mol&eacute;culas marcadoras en la superficie celular encargadas de reconocer ciertos anticuerpos. El linfocito T CD4+ infectado se destruye en 24 horas al completar el virus un ciclo infeccioso que comprende 7 fases:&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li>Enlace o fijaci&oacute;n a CD4+ del linfocito.</li>
                                    <li>Fusi&oacute;n entre la envoltura del virus y el linfocito.</li>
                                    <li>Transcripci&oacute;n inversa para convertir el ARN del virus en ADN. Debido a que el VIH es capaz de realizar este paso, se denominan tambi&eacute;n retrovirus.</li>
                                    <li>Integraci&oacute;n, este ADN del virus se combina con el ADN del linfocito T.</li>
                                    <li>Multiplicaci&oacute;n: las prote&iacute;nas que conforman el virus se sintetizan aprovechando la maquinaria del linfocito T.&nbsp;</li>
                                    <li>Ensamblaje: las prote&iacute;nas que conforman el virus se unen para formar el virus inmaduro.</li>
                                    <li>Gemaci&oacute;n: el virus inmaduro se expulsa al exterior.</li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        Cada vez que una c&eacute;lula infectada por el VIH se divide crea una nueva copia del ADN del VIH que lleva integrado adem&aacute;s, sus propios genes. La copia del ADN del VIH puede ser inactiva (latente) o activa. En este caso el virus toma el control de las funciones de la c&eacute;lula infectada haciendo que se produzcan y liberen muchas nuevas copias de VIH lo que conllevar&aacute; a que invadan otras c&eacute;lulas.
    </p><p class="article-text">
        Unas pocas c&eacute;lulas infectadas no son destruidas albergando al virus latente durante periodos muy prolongados en lo que se conoce como reservorio. M&aacute;s adelante retomaremos esta caracter&iacute;stica del virus para profundizar en las estrategias de su tratamiento.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Fases de infecci&oacute;n del VIH</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay tres fases de infecci&oacute;n por el VIH:
    </p><p class="article-text">
        La infecci&oacute;n aguda por el VIH es la etapa m&aacute;s temprana de infecci&oacute;n por ese virus (2 a 4 semanas de adquirirla). Durante esta fase, algunas personas tienen s&iacute;ntomas similares a los de la gripe. En esta fase, el VIH se reproduce r&aacute;pidamente y se propaga por todo el cuerpo. Durante la fase de infecci&oacute;n aguda por el VIH, la concentraci&oacute;n de ese virus en la sangre es muy alta, lo cual aumenta considerablemente su riesgo de transmisi&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la infecci&oacute;n cr&oacute;nica (o infecci&oacute;n asintom&aacute;tica o latencia cl&iacute;nica) contin&uacute;a multiplic&aacute;ndose en el organismo, pero en concentraciones muy bajas. Las personas con infecci&oacute;n cr&oacute;nica por el VIH pueden no tener s&iacute;ntoma alguno relacionado con el VIH.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El SIDA es la fase final y m&aacute;s grave de la infecci&oacute;n por el VIH. Puesto que el virus ha destruido el sistema inmunitario, el cuerpo no puede luchar contra las infecciones oportunistas y el c&aacute;ncer. Sin tratamiento, por lo general, las personas con SIDA sobreviven unos 3 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo nos infectamos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para que nos infectemos es necesario que el VIH penetre en el organismo y entre en contacto con nuestra sangre o mucosas (revestimiento del interior de la boca, vagina, pene y recto). Por lo tanto, existen 3 v&iacute;as o situaciones de potencial infecci&oacute;n:
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li>V&iacute;a sexual: en las relaciones sexuales con penetraci&oacute;n (anal, vaginal u oral) sin&nbsp;<a href="https://www.sanidad.gob.es/ciudadanos/enfLesiones/enfTransmisibles/sida/prevencion/preservativo.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">preservativo</a>.</li>
                                    <li>V&iacute;a sangu&iacute;nea: al compartir jeringas, agujas, otro material de inyecci&oacute;n o cualquier instrumento cortante que haya estado en contacto con sangre infectada.&nbsp;</li>
                                    <li>V&iacute;a madre-hijo/a: cuando la mujer tiene el VIH, la transmisi&oacute;n del virus puede tener lugar durante el embarazo, el parto o la lactancia.</li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        Por lo tanto, y mensaje importante con el que debemos quedarnos, el VIH NO se transmite por&nbsp; saliva (tos y estornudos), l&aacute;grimas, sudor, ni por picaduras de insectos o por el contacto con animales dom&eacute;sticos ni contactos como los besos y caricias; tampoco compartiendo lugares de trabajo, colegios, gimnasios o piscinas, WC p&uacute;blicos y duchas; tampoco compartiendo vasos, cubiertos o alimentos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo se detecta y c&oacute;mo conseguimos saber en qu&eacute; momento de la enfermedad nos encontramos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, ante la sospecha de haberse podido infectar es importante saber que en algunas farmacias es posible hacer un test de autodiagn&oacute;stico sin necesidad de receta m&eacute;dica para confirmar las sospechas. En caso de que es test sea positivo se debe confirmar en un laboratorio certificado.
    </p><p class="article-text">
        Anticuerpos y ant&iacute;genos de VIH
    </p><p class="article-text">
        Esta prueba trata de detectar anticuerpos contra el VIH en la sangre o la saliva y tambi&eacute;n puede detectar ant&iacute;genos del propio virus. El sistema inmunitario produce anticuerpos cuando una persona est&aacute; expuesta a bacterias o virus como el VIH. Un ant&iacute;geno es una parte de un virus que desencadena una respuesta inmunitaria. Cuando una persona ha estado expuesta al VIH, los ant&iacute;genos aparecen en la sangre antes de que el cuerpo produzca anticuerpos contra el VIH.
    </p><p class="article-text">
        La prueba de anticuerpos contra el VIH puede averiguar si una persona tiene el VIH de 3 a 12 semanas despu&eacute;s de la infecci&oacute;n. La prueba de ant&iacute;genos detecta el VIH de 2 a 6 semanas despu&eacute;s de la infecci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Recuento de CD4
    </p><p class="article-text">
        El recuento celular de los linfocitos T CD4+ es la cuantificaci&oacute;n de este tipo de c&eacute;lulas en un volumen concreto.
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li>Valor normal: 500-1000/mm3.</li>
                                    <li>Valor anormal: 250-500/mm3, signo de posible infecci&oacute;n por VIH.</li>
                                    <li>Valores SIDA: menos de 200/mm3.</li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        Determinaci&oacute;n en plasma del ARN mediante PCR
    </p><p class="article-text">
        Una vez confirmada la infecci&oacute;n el estado de la enfermedad se controla mediante la detecci&oacute;n de la carga viral (copias de ARN viral por mililitro de plasma). En t&eacute;rminos generales existen varios niveles:
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li>Carga viral plasm&aacute;tica detectable &amp;gt;50 copias/ml, lo que indica infecci&oacute;n activa.</li>
                                    <li>Carga viral plasm&aacute;tica est&aacute;ndar indetectable: &amp;lt;50 copias/ml.</li>
                                    <li>Viremia residual: 3-15 copias/ml.</li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        El estado de carga viral indetectable y la viremia residual significan tener la enfermedad controlada.&nbsp; Por lo que, se considera que se puede hacer vida normal con su correspondiente seguimiento, por ejemplo, iniciar tratamientos de reproducci&oacute;n asistida,. El tratamiento debe iniciarse en cuanto se confirme la infecci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;En qu&eacute; consiste el tratamiento?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El tratamiento pautado para aquellas personas infectadas se denomina tratamiento antiretroviral (TAR o FARV) con f&aacute;rmacos anti-VIH. Los FARV tienen como diana las enzimas transcriptasa inversa, proteasa, integrasa y envuelta viral. No entraremos en detalles de la evoluci&oacute;n ni mecanismo de acci&oacute;n de los f&aacute;rmacos que conforman los TAR, pero, en las notas de este art&iacute;culo se incluir&aacute;n referencias al respecto. Gracias a los TAR, una elevada proporci&oacute;n de pacientes infectados por el VIH tienen una calidad de vida y una funcionalidad socio-familiar y laboral pr&aacute;cticamente normales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A pesar de ello, existen dos fen&oacute;menos que dificultan el tratamiento y que conllevan al fracaso del mismo:&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li>Las variantes v&iacute;ricas que confieren resistencias a los TAR (es decir, virus con mutaciones que afectan a la eficacia de estos f&aacute;rmacos).</li>
                                    <li>La existencia de reservorio celular.</li>
                                    <li>La falta de adherencia del tratamiento.</li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        La resistencia a los f&aacute;rmacos TAR al igual que ocurre con los antibi&oacute;ticos se define como la alteraci&oacute;n de la eficacia de los tratamientos. Quiz&aacute;s, la resistencia a los antibi&oacute;ticos sea un fen&oacute;meno mas conocido donde la automedicaci&oacute;n y la pauta incompleta por pronta mejor&iacute;a (muy t&iacute;pico que se pauten 7 d&iacute;as y al 5 d&iacute;a dejamos de tomar el antibi&oacute;tico porque consideramos que la mejor&iacute;a significa fin de la infecci&oacute;n). Seg&uacute;n un reciente estudio en la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola&nbsp; aproximadamente el 7% de los pacientes no tratados previamente mostraban resistencia a alg&uacute;n TAR. Esto significa que esta poblaci&oacute;n de personas no puede controlar la enfermedad.
    </p><p class="article-text">
        El reservorio celular latente de VIH consiste principalmente en linfocitos T CD4+ memoria en estado de reposo que pueden tener una vida media de m&aacute;s de 4 a&ntilde;os. Precisamente, el hecho de que permanezcan tanto tiempo en reposo representa el obst&aacute;culo principal para la erradicaci&oacute;n del virus. Por eso, la infecci&oacute;n por VIH es incurable con TAR porque, aunque sea posible frenar completamente la replicaci&oacute;n del virus durante largos periodos, al suspender el tratamiento se reinicia la replicaci&oacute;n a expensas de este reservorio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Existe vacuna contra el VIH?</strong>
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n no disponemos de vacuna que frene expansi&oacute;n del virus. Y es que esto, &iquest;no aporta gran valor al hito de las vacunas contra el COVID tras mas de 40 a&ntilde;os investigando esta enfermedad?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estamos cada vez mas cerca. La primera posible vacuna est&aacute; al llegar cuyo ensayo se llama MOSAICO. En esta vacuna se utilizan partes diferentes del virus porque creen que la combinaci&oacute;n de estas partes es la que va a ser capaz de producir inmunidad&ldquo;, apunta Vicente Estrada, jefe de Enfermedades Infecciosas del Hospital Cl&iacute;nico San Carlos de Madrid. Es importante recalcar que se trata de una vacuna preventiva lo que significa que se pautar&iacute;a a personas no infectadas o seronegativas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Mensajes para llevar a casa</strong>
    </p><p class="article-text">
        Este puede ser el en&eacute;simo art&iacute;culo sobre el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) pero, como ya sab&eacute;is la repetici&oacute;n es la madre de la retenci&oacute;n.&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li>No se transmite por contacto cotidiano pero, debemos conocer el estado de salud de las personas con las que nos relacionamos sexualmente sin protecci&oacute;n.</li>
                                    <li>Los pacientes infectados por el VIH tratados con TAR tienen una calidad de vida y una funcionalidad socio-familiar y laboral pr&aacute;cticamente normales excepto aquellos que presentan resistencias.</li>
                                    <li>En Espa&ntilde;a la prueba del VIH es gratuita y confidencial para todos y se realiza en farmacias.</li>
                                    <li>No hay vacuna todav&iacute;a, pero est&aacute; cerca y ser&iacute;a preventiva.</li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        <strong>Bibliograf&iacute;a</strong>
    </p><p class="article-text">
        1. <a href="https://www.sanidad.gob.es/ciudadanos/enfLesiones/enfTransmisibles/sida/vigilancia/Vigilancia_ITS_1995_2019.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">https://www.sanidad.gob.es/ciudadanos/enfLesiones/enfTransmisibles/sida/vigilancia/Vigilancia_ITS_1995_2019.pdf</a>
    </p><p class="article-text">
        2. <a href="https://www.unaids.org/es/frequently-asked-questions-about-hiv-and-aids" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">https://www.unaids.org/es/frequently-asked-questions-about-hiv-and-aids</a>
    </p><p class="article-text">
        3. <a href="https://hivinfo.nih.gov/es/understanding-hiv/fact-sheets/las-fases-de-la-infeccion-por-el-vih" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">https://hivinfo.nih.gov/es/understanding-hiv/fact-sheets/las-fases-de-la-infeccion-por-el-vih</a>
    </p><p class="article-text">
        4. <a href="https://www.elsevier.es/es-revista-enfermedades-infecciosas-microbiologia-clinica-28-articulo-caracteristicas-virologicas-del-vih-S0213005X10004040" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">https://www.elsevier.es/es-revista-enfermedades-infecciosas-microbiologia-clinica-28-articulo-caracteristicas-virologicas-del-vih-S0213005X10004040</a>
    </p><p class="article-text">
        5. <a href="https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/000594.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/000594.htm</a>
    </p><p class="article-text">
        6. <a href="https://www.omsida.org/la-vacuna-contra-el-vih-cada-vez-mas-cerca/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">https://www.omsida.org/la-vacuna-contra-el-vih-cada-vez-mas-cerca/</a>
    </p><p class="article-text">
        7. <a href="https://www.sanidad.gob.es/ciudadanos/enfLesiones/enfTransmisibles/sida/queesSidaVih.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">https://www.sanidad.gob.es/ciudadanos/enfLesiones/enfTransmisibles/sida/queesSidaVih.htm</a>
    </p><p class="article-text">
        8. <a href="https://hivinfo.nih.gov/es/understanding-hiv/fact-sheets/el-ciclo-de-vida-del-vih" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">https://hivinfo.nih.gov/es/understanding-hiv/fact-sheets/el-ciclo-de-vida-del-vih</a>
    </p><p class="article-text">
        9.<a href="https://gesida-seimc.org/wp-content/uploads/2020/07/TAR_GUIA_GESIDA_2020_COMPLETA_Julio.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">https://gesida-seimc.org/wp-content/uploads2020/07TAR_GUIA_GESIDA_2020_COMPLETA_Julio.pdf</a>
    </p><p class="article-text">
        10. <a href="https://www.elsevier.es/es-revista-enfermedades-infecciosas-microbiologia-clinica-28-articulo-tratamiento-antirretroviral-infeccion-por-el-S0213005X11000899" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">https://www.elsevier.es/es-revista-enfermedades-infecciosas-microbiologia-clinica-28-articulo-tratamiento-antirretroviral-infeccion-por-el-S0213005X11000899</a>
    </p><p class="article-text">
        11. Manual para T&eacute;cnico Superior de Laboratorio Cl&iacute;nico y Biom&eacute;dico. F.J. Merida y E.E. Moreno. Panamericana.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nerea Bilbao Aldaiturriaga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/vih-debes_132_8688291.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 26 Jan 2022 20:51:07 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/84968526-4a8c-43e2-9c69-30eae3d7b3d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="110609" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/84968526-4a8c-43e2-9c69-30eae3d7b3d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="110609" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[VIH: lo que debes saber]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/84968526-4a8c-43e2-9c69-30eae3d7b3d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[VIH,Virus,Ciencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Estrés en septiembre]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/estres-septiembre_132_8446814.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6a4a6526-4769-401a-b74f-4c1f59742744_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Estrés en septiembre"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuando el estrés en el trabajo se vuelve crónico se produce el síndrome de agotamiento, quemazón, desgaste o burnout</p></div><p class="article-text">
        En octubre se ha celebrado el d&iacute;a de la salud mental. El estr&eacute;s deb&iacute;a ser el tema del siguiente art&iacute;culo porque ha sido un com&uacute;n denominador en casi todos los est&iacute;mulos o entradas en redes sociales, lecturas, podcasts, conversaciones, etc. que he tenido en el &uacute;ltimo mes. No descarto que el algoritmo me persiga. Este septiembre ha sido &ldquo;especial&rdquo; porque no sab&iacute;amos ni c&oacute;mo iba a ser: presencial o no presencial, teletrabajar o no, en paro o trabajando. A esto hay que a&ntilde;adirle la carga mental derivada de los &ldquo;comienzos&rdquo;, como por ejemplo, eternas listas de material escolar, ropa nueva marcada con nombres, horarios nuevos de conciliaci&oacute;n, adaptaciones, &iquest;me apunto al gimnasio?, chequeo m&eacute;dico, &iquest;voy a salir de fiesta?&hellip;y un largo etc. En toda esta vor&aacute;gine nuestro cerebro busca un bote salvavidas en forma de literatura o consejos de c&oacute;mo organizarse para llegar a todo. Y es que, necesitamos rutina. Organizaci&oacute;n y rutina para intentar llegar a todo. La carga mental e intentar llegar a todo entre muchas otras razones es lo que nos genera ansiedad y estr&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        No s&eacute; si s&oacute;lo es mi percepci&oacute;n pero se est&aacute;n haciendo verdaderos esfuerzos por lanzar un mensaje sobre ser conscientes de cuidar nuestra salud mental. Es decir, ser conscientes de si somos capaces de adaptarnos al medio al que vivimos o no. Seg&uacute;n la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS) las enfermedades que afectan a la salud mental incluyen la depresi&oacute;n, trastorno bipolar, esquizofrenia, demencia y trastornos cognitivos. Es interesante destacar que la propia organizaci&oacute;n puntualiza que la salud mental y estos trastornos no solo vienen determinados por los atributos individuales como la capacidad de gesti&oacute;n de nuestras propias emociones, conductas sociales sino que tambi&eacute;n entran en juego nuestra coyuntura econ&oacute;mica, cultural y social como las pol&iacute;ticas nacionales, protecci&oacute;n social, calidad de vida, condiciones laborales y apoyo de la comunidad. Adem&aacute;s, el estr&eacute;s, la susceptibilidad gen&eacute;tica, infecci&oacute;n perinatal y exposici&oacute;n a peligros ambientales tambi&eacute;n contribuyen en la salud mental. En conclusi&oacute;n, nuestra salud mental no s&oacute;lo depende de nosotros y que, tenemos que intentar estar atentos a nuestro entorno para tener una correcta salud mental.
    </p><h3 class="article-text">Inflamaci&oacute;n fisiol&oacute;gica y salud mental</h3><p class="article-text">
        Somos nuestros peores enemigos mentales. Esa voz interior tiene un impacto directo en c&oacute;mo nos sentimos. Y c&oacute;mo nos hablamos nos afecta a nuestro cuerpo y la mente lo vive como si fuera real. Los pensamientos nos cambian fisiol&oacute;gicamente (Marian Rojas-Estape, 2021). Pero, &iquest;de qu&eacute; manera? Desde hace a&ntilde;os se ha observado que los marcadores inflamatorios se encuentran elevados en individuos con depresi&oacute;n (<a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC8474663/#bib17" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Dowlati et&nbsp;al., 2010</a>;&nbsp;<a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC8474663/#bib27" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Haapakoski et&nbsp;al., 2015</a>). Sin embargo, no se sabe si la depresi&oacute;n produce ese aumento de la inflamaci&oacute;n o viceversa. Es decir, se han descrito distintas razones por las que se puede derivar en depresi&oacute;n, por ejemplo, nuestra&nbsp;susceptibilidad gen&eacute;tica, haber padecido situaciones adversas en infancia y el propio estr&eacute;s. O por el contrario, son nuestras conductas (sedentarismo, dieta, substancias de abuso) las que pueden aumentar los procesos inflamatorio y como consecuencia, deriva en perfiles depresivos&nbsp;(<a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC8474663/#bib6" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Berk et&nbsp;al., 2013</a>;&nbsp;<a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC8474663/#bib38" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Kiecolt-Glaser et&nbsp;al., 2015</a>;&nbsp;<a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC8474663/#bib70" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Raison et&nbsp;al., 2006</a>). 
    </p><h3 class="article-text">Estr&eacute;s, &iquest;c&oacute;mo nos afecta a nuestra salud mental?</h3><p class="article-text">
        El estr&eacute;s, seg&uacute;n la OMS, es el conjunto de reacciones fisiol&oacute;gicas que prepara el organismo para la acci&oacute;n. Y seg&uacute;n cancer.gov produce cambios qu&iacute;micos que elevan la presi&oacute;n arterial, la frecuencia card&iacute;aca y las concentraciones de az&uacute;car en la sangre. Tambi&eacute;n suele producir sentimientos de frustraci&oacute;n, ansiedad, enojo o depresi&oacute;n. Precisamente, el debut de la depresi&oacute;n en ocasiones est&aacute; precedido por el estr&eacute;s (<a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC8474663/#bib28" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hammen, 2005</a>) y est&aacute; asociado con un elevado nivel de actividad inflamatoria (<a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC8474663/#bib73" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rohleder, 2019</a>). De hecho, hay estudios que apoyan de manera convincente la relaci&oacute;n entre el estr&eacute;s e inflamaci&oacute;n en la etiolog&iacute;a de la depresi&oacute;n (<a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC8474663/#bib81" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Slavich, 2020</a>;&nbsp;<a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC8474663/#bib82" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Slavich and Irwin, 2014</a>). 
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, y relacionado con la depresi&oacute;n, cuando el estr&eacute;s en el trabajo se vuelve cr&oacute;nico se produce el s&iacute;ndrome de agotamiento, quemaz&oacute;n, desgaste o burnout. Este s&iacute;ndrome tiene tal impacto socio-econ&oacute;mico que en 2022 aparecer&aacute; en la pr&oacute;xima Clasificaci&oacute;n Internacional de Enfermedades de la OMS. &iquest;Y qu&eacute; se siente? Todos lo sabemos: agotamiento extremo donde cada nueva tarea en el trabajo es cada vez m&aacute;s estresante y frustrante; agotamiento emocional y falta energ&iacute;a para trabajar adem&aacute;s de rendimiento reducido.
    </p><p class="article-text">
        Existen mas s&iacute;ntomas que los que he mencionado previamente, pero, no es mi objetivo dar todas las respuestas ni s&iacute;ntomas de todo lo que afecta a nuestra salud mental. En cierta manera, estos estados emocionales son habituales en ciertas etapas o momentos. Pero, resultan realmente peligroso cuando se cronifican. Y por eso, es vital acudir donde profesionales que diagnostiquen y nos ayuden a ordenarnos.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Existe susceptibilidad gen&eacute;tica a estos estados mentales?</h3><p class="article-text">
        Aproximadamente el 30% de nuestro comportamiento no lo podemos cambiar porque lo heredamos. En este contexto, podemos decir que efectivamente existen distintas personalidades. La personalidad depresiva existe al igual que existen personas hipersensibles que son mas susceptibles a estar tristes. Cuando se habla de estr&eacute;s y gen&eacute;tica es inevitable no hablar de lo que llaman epigen&eacute;tica conductual.&nbsp;Por un lado la epigen&eacute;tica se centra en el estudio de las marcas qu&iacute;micas que nuestros padres nos transmiten y permanecen a lo largo del tiempo. Pero, al margen del factor heredado, esta disciplina estudia c&oacute;mo la expresi&oacute;n de los genes est&aacute; influenciada por las experiencias y el ambiente produciendo diferencias en la conducta, la cognici&oacute;n, la personalidad, y la salud mental. Los estudios a este respecto en la &uacute;ltima d&eacute;cada han desvelado que la funci&oacute;n cerebral puede estar influenciada por cambios en el perfil epigen&eacute;tico del individuo. Estos cambios se han visto en des&oacute;rdenes psiqui&aacute;tricos como la depresi&oacute;n, en enfermedades con cierta base gen&eacute;tica como el autismo o el s&iacute;ndrome de X fr&aacute;gil, s&iacute;ndrome de Rett y esquizofrenia (<a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC7942223/#R115" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Grayson &amp; Guidotti, 2013</a>;&nbsp;<a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC7942223/#R121" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Guidotti &amp; Grayson, 2011</a>;&nbsp;<a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC7942223/#R167" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Kuehner, Bruggeman, Wen, &amp; Yao, 2019</a>;&nbsp;<a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC7942223/#R255" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ptak &amp; Petronis, 2010</a>;&nbsp;<a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC7942223/#R354" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Zhubi, Cook, Guidotti, &amp; Grayson, 2014</a>). Por lo tanto, la alteraci&oacute;n de nuestra conducta puede estar condicionada por cambios en nuestro perfil epigen&eacute;tico. Este campo es uno de los mas prometedores y objeto de muchos estudios, por lo que, a&uacute;n queda mucho por descubrir sobre la relaci&oacute;n epigenoma y conducta.
    </p><p class="article-text">
        Pero, y entonces, &iquest;de qu&eacute; depende 70% restante de nuestra conducta? Varios estudios apuntan al status socioecon&oacute;mico. Al parecer, las personas consideradas como de status bajo tienden a tener dietas menos saludables, experimentan mas estr&eacute;s y tienen menor higiene del sue&ntilde;o (<a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC8474663/#bib23" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gold et&nbsp;al., 2020</a>;&nbsp;<a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC8474663/#bib67" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">O'Connor et&nbsp;al., 2009</a>;&nbsp;<a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC8474663/#bib81" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Slavich, 2020</a>). Otro factor muy importante es el consumo de substancias&nbsp;suelen ser adictivas como el tabaco, alcohol y otros estupefacientes porque est&aacute;n directamente relacionadas con la depresi&oacute;n y la inflamaci&oacute;n que hemos mencionado previamente (<a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC8474663/#bib25" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gon&ccedil;alves et&nbsp;al., 2011</a>;&nbsp;<a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC8474663/#bib84" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Taylor et&nbsp;al., 2014</a>). En mi opini&oacute;n, esto es generalizar demasiado. Aun as&iacute;, me quedo con la idea de que el ambiente nos afecta, y bastante.
    </p><h3 class="article-text">Conductas sanas</h3><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo tener una correcta salud mental? No voy a descubrir la p&oacute;lvora. Parece que esta f&oacute;rmula funciona: cuidar la alimentaci&oacute;n, actividad f&iacute;sica regular, ser altru&iacute;sta, sentimiento de pertenencia a un grupo, dormir (higiene del sue&ntilde;o), evitar est&iacute;mulos constantes (redes sociales) y aburrirse, aprender constantemente y vivir en el presente. Si, a pesar de ello, no nos sentimos en todo nuestro ser y no sabemos si acudir donde un profesional, tenemos que leer. Leer sobre el tema que nos preocupa nos hace libres de pensamiento y nos da opciones. Y por &uacute;ltimo y no menos importante, pide ayuda y si puede ser, ayuda profesional con la que conectes.
    </p><p class="article-text">
        Este art&iacute;culo est&aacute; inspirado en la historia de&nbsp;una lectora valiente que contact&oacute; conmigo para informarse sobre si el estr&eacute;s continuado pod&iacute;a cambiar su gen&eacute;tica, y como consecuencia, ser la causa de diferentes s&iacute;ntomas. 
    </p><h3 class="article-text"><strong>Recursos recomendados</strong></h3><p class="article-text">
        Encuentra tu persona vitamina. Marian Rojas Estap&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        Podcast de Cristina Mitre. C&oacute;mo manejar el estr&eacute;s. Dr. Mario Alonso Puig. Episodio 143.
    </p><p class="article-text">
        Podcast de Cristina Mitre. Felicidad, placer y bienestar: Entiende tu cerebro y vive mejor. Dr. Facundo Manes. Libro Ser Humanos. Episodio 143.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Bibliograf&iacute;a</strong></h3><p class="article-text">
        Dowlati Y, Herrmann N, Swardfager W, Liu H, Sham L, Reim EK, Lanct&ocirc;t KL. A meta-analysis of cytokines in major depression. Biol Psychiatry. 2010 Mar 1;67(5):446-57. doi: 10.1016/j.biopsych.2009.09.033. Epub 2009 Dec 16. PMID: 20015486. 
    </p><p class="article-text">
        Haapakoski R, Mathieu J, Ebmeier KP, Alenius H, Kivim&auml;ki M. Cumulative meta-analysis of interleukins 6 and 1&beta;, tumour necrosis factor &alpha; and C-reactive protein in patients with major depressive disorder. Brain Behav Immun. 2015 Oct;49:206-15. doi: 10.1016/j.bbi.2015.06.001. Epub 2015 Jun 9. PMID: 26065825; PMCID: PMC4566946. 
    </p><p class="article-text">
        Berk, M., Williams, L.J., Jacka, F.N.&nbsp;<em>et al.</em>&nbsp;So depression is an inflammatory disease, but where does the inflammation come from?.&nbsp;<em>BMC Med</em>&nbsp;11,&nbsp;200 (2013). https://doi.org/10.1186/1741-7015-11-200 
    </p><p class="article-text">
        Kiecolt-Glaser JK, Derry HM, Fagundes CP. Inflammation: depression fans the flames and feasts on the heat. Am J Psychiatry. 2015 Nov 1;172(11):1075-91. doi: 10.1176/appi.ajp.2015.15020152. Epub 2015 Sep 11. PMID: 26357876; PMCID: PMC6511978. 
    </p><p class="article-text">
        Raison CL, Capuron L, Miller AH. Cytokines sing the blues: inflammation and the pathogenesis of depression. Trends Immunol. 2006 Jan;27(1):24-31. doi: 10.1016/j.it.2005.11.006. Epub 2005 Nov 28. PMID: 16316783; PMCID: PMC3392963. 
    </p><p class="article-text">
        Hammen C. Stress and depression. Annu Rev Clin Psychol. 2005;1:293-319. doi: 10.1146/annurev.clinpsy.1.102803.143938. PMID: 17716090.
    </p><p class="article-text">
        Rohleder N. Stress and inflammation - The need to address the gap in the transition between acute and chronic stress effects. Psychoneuroendocrinology. 2019 Jul;105:164-171. doi: 10.1016/j.psyneuen.2019.02.021. Epub 2019 Feb 20. PMID: 30826163. 
    </p><p class="article-text">
        Shields GS, Spahr CM, Slavich GM. Psychosocial Interventions and Immune System Function: A Systematic Review and Meta-analysis of Randomized Clinical Trials. JAMA Psychiatry. 2020 Oct 1;77(10):1031-1043. doi: 10.1001/jamapsychiatry.2020.0431. PMID: 32492090; PMCID: PMC7272116. 
    </p><p class="article-text">
        Slavich, G.M., 2020. Social safety theory: a biologically based evolutionary perspective on life stress, health, and behavior. Annu. Rev. Clin. Psychol. 
    </p><p class="article-text">
        Slavich, G.M., Irwin, M.R., 2014. From stress to inflammation and major depressive disorder: a social signal transduction theory of depression. Psychol. Bull. 140, 774&ndash;815. 
    </p><p class="article-text">
        Guidotti A, Grayson DR, Caruncho HJ. Epigenetic RELN Dysfunction in Schizophrenia and Related Neuropsychiatric Disorders.&nbsp;<em>Front Cell Neurosci</em>. 2016;10:89. Published 2016 Apr 5. doi:10.3389/fncel.2016.00089 
    </p><p class="article-text">
        Guidotti A, Grayson DR. A neurochemical basis for an epigenetic vision of psychiatric disorders (1994-2009). Pharmacol Res. 2011 Oct;64(4):344-9. doi: 10.1016/j.phrs.2011.05.026. Epub 2011 Jun 15. PMID: 21699980; PMCID: PMC4144181. 
    </p><p class="article-text">
        Kuehner JN, Bruggeman EC, Wen Z, Yao B. Epigenetic Regulations in Neuropsychiatric Disorders. Front Genet. 2019 Apr 4;10:268. doi: 10.3389/fgene.2019.00268. PMID: 31019524; PMCID: PMC6458251. 
    </p><p class="article-text">
        Ptak C, Petronis A. Epigenetic approaches to psychiatric disorders. Dialogues Clin Neurosci. 2010;12(1):25-35. doi: 10.31887/DCNS.2010.12.1/cptak. PMID: 20373664; PMCID: PMC3181944. 
    </p><p class="article-text">
        Zhubi A, Cook EH, Guidotti A, Grayson DR. Epigenetic mechanisms in autism spectrum disorder. Int Rev Neurobiol. 2014;115:203-44. doi: 10.1016/B978-0-12-801311-3.00006-8. PMID: 25131546.
    </p><p class="article-text">
        eyard, P., 2014. Change in mental health after smoking cessation: systematic review and metaanalysis. BMJ 348. 
    </p><p class="article-text">
        Gold SM, K&ouml;hler-Forsberg O, MossMorris R, Mehnert A, Miranda JJ, Bullinger M, Steptoe A, Whooley MA, Otte C. Comorbid depression in medical diseases. Nat Rev Dis Primers. 2020 Aug 20;6(1):69. doi: 10.1038/s41572-020-0200-2. PMID: 32820163.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mac Giollabhui N. Inflammation and depression: Research designs to better understand the mechanistic relationships between depression, inflammation, cognitive dysfunction, and their shared risk factors. Brain Behav Immun Health. 2021 May 27;15:100278. doi: 10.1016/j.bbih.2021.100278. PMID: 34589778; PMCID: PMC8474663. 
    </p><p class="article-text">
        Gatta E, Saudagar V, Auta J, Grayson DR, Guidotti A. Epigenetic landscape of stress surfeit disorders: Key role for DNA methylation dynamics.&nbsp;<em>Int Rev Neurobiol</em>. 2021;156:127-183. doi:10.1016/bs.irn.2020.08.002 
    </p><p class="article-text">
        Gon&ccedil;alves, R., Coletta, R., Silverio, K., Benevides, L., Casati, M., Da Silva, J., Nociti, F., 2011. Impact of smoking on inflammation: overview of molecular mechanisms. Inflamm. Res. 60, 409&ndash;424.
    </p><p class="article-text">
        Taylor, G., McNeill, A., Girling, A., Farley, A., Lindson-Hawley, N., Av
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nerea Bilbao Aldaiturriaga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/estres-septiembre_132_8446814.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 30 Oct 2021 19:30:41 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/6a4a6526-4769-401a-b74f-4c1f59742744_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="70280" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/6a4a6526-4769-401a-b74f-4c1f59742744_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="70280" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Estrés en septiembre]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/6a4a6526-4769-401a-b74f-4c1f59742744_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Movimiento B por la regulación de la biología sanitaria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/movimiento-b-regulacion-biologia-sanitaria_132_8252470.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4409b4ba-883f-4a69-bbba-37368b003dee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Movimiento B por la regulación de la biología sanitaria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Estamos hartos de ser excelentes y de hacer trabajo cualificado y seguir mendigando y siendo excepción o rareza en oportunidades laborales. De ser los que perdemos</p></div><p class="article-text">
        Soy bi&oacute;loga y no llevo tantos a&ntilde;os de andadura como otros compa&ntilde;eros que ya se encuentran hastiados y se r&iacute;en (por no llorar) del incesante menosprecio y olvido de nuestra profesi&oacute;n. S&iacute;, ser bi&oacute;loga o bi&oacute;logo es una profesi&oacute;n de bata y de bota. Pero, en este art&iacute;culo me centrar&eacute; en los de bata para reivindicar la profesi&oacute;n de bi&oacute;log@ sanitari@. Lo llamaremos el movimiento B porque con esta letra podemos acoger todas las titulaciones que est&aacute;n capacitados para ejercer dicha profesi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El decano del Colegio Oficial de Bi&oacute;logos, Pere Camprub&iacute; i Garc&iacute;a, constata absolutamente cada uno de los &ldquo;avances&rdquo; en esta materia. Nos recuerda que s&iacute; existe la profesi&oacute;n de bi&oacute;log@ de acuerdo a la ley 75/1980, de 26 de diciembre, de creaci&oacute;n del Colegio Oficial de Bi&oacute;logos. Pero la sensaci&oacute;n general es de que estamos desprotegidos legalmente. Nos contratan como t&eacute;cnicos titulado bi&oacute;logos u otras figuras contractuales que no son lo que rigen las leyes que menciona en sus art&iacute;culos. No quiero atacar a los colegios de bi&oacute;logos, pero &iquest;se podr&iacute;a hacer algo m&aacute;s? En este punto me gustar&iacute;a agradecer a la Dra. Tejada, decana del colegio de bi&oacute;logos de Euskadi, por tratar de dar visibilidad a esta realidad en los medios de comunicaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dicha falta de definici&oacute;n de nuestras funciones conlleva al intrusismo laboral constante por la contrataci&oacute;n de t&eacute;cnicos, al menos en el sector privado. Al tratarse de una titulaci&oacute;n de menor calibre su contrataci&oacute;n es m&aacute;s econ&oacute;mica. Este pa&iacute;s es ejemplo de &ldquo;exigir&rdquo; a estos profesionales m&aacute;s de lo que sus competencias legales permiten, a veces. Es cierto que la experiencia es un grado y estudiar no nos garantiza dominar t&eacute;cnicas. Pero s&iacute; que marca la diferencia porque somos capaces de responder ante necesidades debido a que tenemos m&aacute;s conocimiento del contexto biol&oacute;gico, somos inventores de la mayor&iacute;a de las t&eacute;cnicas que utilizan d&iacute;a a d&iacute;a para diagnosticar, somos dise&ntilde;adores de vacunas, descubridores de fen&oacute;menos que dan lugar a enfermedades, creamos vida y algoritmos que puedan predecir enfermedades, entre muchas otras aptitudes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nos discriminan en el reparto de plazas de formaci&oacute;n sanitaria especializada (FSE). Desconozco qui&eacute;n o qui&eacute;nes son los responsables de que este a&ntilde;o haya habido un descenso del 8% de plazas BIR aunque el titular subraya que &ldquo;ha aumentado el n&uacute;mero de dichas plazas&rdquo;. Por si sirve de algo, este art&iacute;culo es un llamamiento a los jefes de secci&oacute;n que no saben que podemos ser parte de su servicio o no quieren bi&oacute;logas y bi&oacute;logos para formar un equipo preparado en sus laboratorios. &iquest;Qu&eacute; miedo hay en tener un equipo multidisciplinar? &iquest;Ustedes saben el conocimiento que debemos adquirir para llegar a responder correctamente al 95% de las preguntas del examen para la FSE? Y, ya que hemos abierto la caja de Pandora, &iquest;qu&eacute; pasa con las plazas desiertas y rechazadas por otros colectivos? Supongo que habr&aacute;n sido conscientes de que en un futuro inmediato les ser&aacute; muy dif&iacute;cil encontrar m&eacute;dicos o farmac&eacute;uticos que se quieran especializar en laboratorio cl&iacute;nico. Sin ir m&aacute;s lejos este a&ntilde;o, fuimos testigos de c&oacute;mo estas plazas quedaban desiertas a medida que avanzaba la adjudicaci&oacute;n de las mismas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Llevamos m&aacute;s de 25 a&ntilde;os dedic&aacute;ndonos a especialidades como la Reproducci&oacute;n Asistida y Gen&eacute;tica y se nos ignora la creaci&oacute;n de dichas especialidades. Porque la necesidad est&aacute; creada, un 9% de los beb&eacute;s en Espa&ntilde;a son fruto de tratamientos de reproducci&oacute;n asistida seg&uacute;n nuestro Ministerio de Sanidad y va en aumento. Somos un pa&iacute;s referente y l&iacute;deres en el mundo y seguimos as&iacute;. Legislar estas profesiones es una cuesti&oacute;n de absoluta necesidad. La falta de regulaci&oacute;n de la especialidad provoca una gran heterogeneidad en el tipo de servicios, lo que significa que los servicios var&iacute;an de hospital a hospital, citando a Encarna Guill&eacute;n presidenta de la Asociaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Gen&eacute;tica Humana (AEGH). Esto conlleva al retraso de diagn&oacute;sticos y sus correspondientes tratamientos en los pacientes, entorpece la prevenci&oacute;n de nuevos casos en las familias, disminuye la eficiencia del sistema sanitario. En ambas disciplinas, la carencia de especialidad conlleva adem&aacute;s a que profesionales de larga trayectoria no puedan trabajar de ello ni estabilizarse ni a nivel profesional ni a nivel personal, ya que lo primero condiciona lo segundo; y a que se adjudiquen a profesionales de otras especialidades.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No pretendo quitar m&eacute;rito ni desprestigiar otras profesiones pero que sepas, lector, que somos una necesidad. Entendemos que lo que nos pasa a nosotros ocurre en otros sectores, s&iacute;, y tambi&eacute;n estamos hartos de ser excelentes y de hacer trabajo cualificado y seguir mendigando y siendo excepci&oacute;n o rareza en oportunidades laborales. De ser los que perdemos. Hoy por hoy, no somos sanitarios. La hoja de ruta es sencilla: empecemos por admitir y legislar la figura de bi&oacute;logo sanitario, sigamos por crear las especialidades y finalicemos con un reparto equitativo de las plazas de FSE. Para recordar esta hoja de ruta reivindicaremos el movimiento B, mediante cartas y formularios firmados, art&iacute;culos, manifestaciones y protestas.
    </p><p class="article-text">
        Lectura recomendada: Recomiendo el art&iacute;culo de posicionamiento de la Asociaci&oacute;n para el Estudio de la Biolog&iacute;a de la Reproducci&oacute;n (ASEBIR) para saber la situaci&oacute;n actual de acuerdos con Ministerio sobre todo lo mencionado previamente.
    </p><p class="article-text">
        Iniciativas en curso: Distintos colectivos est&aacute;n enviando carta a la comisi&oacute;n europea a trav&eacute;s de este enlace: <a href="https://ec.europa.eu/assets/sg/report-a-breach/complaints_en/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">https://ec.europa.eu/assets/sg/report-a-breach/complaints_en/</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo y no menos importante, me gustar&iacute;a agradecer a Elisa Arias (@srta_opositora) su colaboraci&oacute;n en el art&iacute;culo y a todos y cada uno de l@s bi&oacute;log@s (y todas titulaciones afines) que reivindican esta realidad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nerea Bilbao Aldaiturriaga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/movimiento-b-regulacion-biologia-sanitaria_132_8252470.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 29 Aug 2021 20:20:15 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4409b4ba-883f-4a69-bbba-37368b003dee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="3131884" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4409b4ba-883f-4a69-bbba-37368b003dee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3131884" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Movimiento B por la regulación de la biología sanitaria]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4409b4ba-883f-4a69-bbba-37368b003dee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Euskadi]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El reloj biológico masculino]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/reloj-biologico-masculino_132_8143799.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2216bc36-14c4-46e4-89d2-2a81d218eee6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El reloj biológico masculino"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">He leído por ahí, que “la tendencia a no tener hijos en España depende de su economía y de su mercado de trabajo” y sí, es una razón, pero, yo creo que hay muchas más razones que van más allá del dinero que tenemos. Se le llama cambio de prioridades. O, simplemente, no querer tener hijos</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Tener hijos e hijas o no, vaya cuesti&oacute;n. Es una decisi&oacute;n que, en mi opini&oacute;n, si no se toma con cierta ligereza nunca se toma. Es decir, que necesitamos tantas cosas que hasta no tener todo, tener hijos queda como lo &uacute;ltimo en la lista. Esto es generalizar demasiado, s&iacute;. Afortunadamente, tenemos nuevas maneras de vivir, filosof&iacute;a profesional, diversidad en circunstancias y situaciones que nos dificultan la elecci&oacute;n. En este punto, me viene a la mente un dicho: no se puede tener todo en la vida. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Llevamos a&ntilde;os con noticias como que la natalidad ha descendido (seg&uacute;n el Instituto Nacional de Estad&iacute;stica, de un 21.60% en 1996 al 7.15% en 2020) y que la pir&aacute;mide demogr&aacute;fica se ha invertido (es decir, que tenemos m&aacute;s fallecimientos que nacimientos). He le&iacute;do por ah&iacute;, que &ldquo;la tendencia a no tener hijos en Espa&ntilde;a depende de su econom&iacute;a y de su mercado de trabajo&rdquo; y s&iacute;, es una raz&oacute;n, pero, yo creo que hay muchas m&aacute;s razones que van m&aacute;s all&aacute; del dinero que tenemos. Se le llama cambio de prioridades. O, simplemente, no querer tener hijos. No fui realmente consciente de esta realidad hasta que hace unos a&ntilde;os cay&oacute; en mis manos un art&iacute;culo que dec&iacute;a que el 70% de las mujeres de 35 a&ntilde;os no quieren ser madres seg&uacute;n la Sociedad Espa&ntilde;ola de Fertilidad (SEF). Hasta tenemos t&eacute;rminos para describirlo: maternofobia. Es decir, la decisi&oacute;n de ser madres ha pasado a ser de ella, casi exclusivamente.&nbsp;Esto se debe a que en la mayor&iacute;a de los casos es ella quien renuncia y ahora es consciente de ello.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Entre los que nos &ldquo;animamos&rdquo; sabemos que nuestro estilo de vida retrasa la decisi&oacute;n hasta l&iacute;mites biol&oacute;gicos y la presi&oacute;n de ser madre suele recaer en nosotras porque nuestra salud es vital pero, he aqu&iacute; unos motivos por los que ellos tambi&eacute;n deben de preocuparse. En primer lugar, cabe destacar que el 25-35% de las causas de infertilidad son de origen masculino seg&uacute;n la SEF. Estas causas son las alteraciones en la producci&oacute;n de gametos (cantidad y calidad de los espermatozoides) y alteraciones que impiden o dificultan el contacto entre los gametos (relacionados con erecci&oacute;n y la eyaculaci&oacute;n). Este diario tuvo la suerte de poder entrevistar al andr&oacute;logo Nicol&aacute;s Garrido que citaba que &ldquo;tenemos motivos para preocuparnos cada vez m&aacute;s de la importancia de la infertilidad masculina&rdquo; porque se ha demostrado que la calidad seminal est&aacute; descendiendo desde hace tiempo. Las principales razones de esta alarmante p&eacute;rdida de calidad no est&aacute;n claros, pero apuntan a la obesidad, estr&eacute;s, qu&iacute;micos (plaguicidas) y t&oacute;xicos de nuestro d&iacute;a a d&iacute;a. </span>
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El 25-35% de las causas de infertilidad son de origen masculino según la SEF</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Adem&aacute;s, los hombres tambi&eacute;n tienen reloj biol&oacute;gico. El t&eacute;rmino edad paterna avanzada resuena cada vez m&aacute;s y se ha establecido en 40 a&ntilde;os cuando en mujeres es de 38. Sorprendentemente, no distan mucho entre s&iacute;. &iquest;Qu&eacute; puede ocurrir a partir de esta edad?&nbsp;Si nos centramos en la muestra seminal, se desconoce la raz&oacute;n, pero la calidad y cantidad disminuyen. Por otro lado, el consumo de alcohol, tabaco y otros t&oacute;xicos afectan a la integridad gen&eacute;tica del propio espermatozoide. Esto ocurre porque estos t&oacute;xicos provocan estr&eacute;s oxidativo en los espermatozoides y como consecuencia, da&ntilde;o en el ADN y muerte de los mismos. Otro concepto importante relacionado con el ADN es el n&uacute;mero de cromosomas de los espermatozoides maduros (los espermatozoides sufren un proceso de maduraci&oacute;n de varias etapas). Y es que, un estudio reciente ha demostrado que hay mayor aneuploid&iacute;a (n&uacute;mero incorrecto de cromosomas) en hombres a partir de 40 a&ntilde;os (14% de aneuploid&iacute;a en varones mayores de 40 a&ntilde;os frente 4% en varones m&aacute;s j&oacute;venes). Las aneuploid&iacute;as en mujeres las conocemos porque las tenemos asociadas a la causa principal de enfermedades gen&eacute;ticas como s&iacute;ndrome de Down (trisom&iacute;a del cromosoma 21). En el caso de los hombres,&nbsp;los errores en la maduraci&oacute;n de los espermatozoides que afectan a los cromosomas (en este caso, cromosoma 21) pueden derivar en casos de s&iacute;ndrome de Down en el 10% de los casos. Todo lo anteriormente mencionado (el estado del ADN y cromosomas de los espermatozoides) al parecer est&aacute; relacionado con el mayor n&uacute;mero de abortos observado en casos de edad paterna avanzada. Tanto los abortos, como la imposibilidad de concebir tras intentarlo hasta rozar la obsesi&oacute;n, son realidades muy duras que, como vemos, los dos miembros de la pareja son part&iacute;cipes.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Por lo tanto, la salud reproductiva en varones es igual de importante que en las mujeres. Pero, exceptuando afecciones o molestias, no hay conciencia de su conocimiento ni seguimiento como el que podemos tener nosotras como son las visitas a consultas ginecol&oacute;gicas que nos recomiendan cada cierto tiempo.&nbsp;A lo mejor, un programa en el que se pudiera incluir un seminograma (prueba para cantidad y calidad de la muestra seminal) tras situaciones concretas como infecciones o traumatismos o simplemente, antecedentes familiares podr&iacute;a darnos tiempo a concienciarnos y conocer nuestras posibilidades en un futuro. Adem&aacute;s, al igual que se vitrifican (un tipo de congelaci&oacute;n ultrarr&aacute;pida) los &oacute;vulos, las muestras seminales tambi&eacute;n se pueden preservar. Es decir, contamos con herramientas y t&eacute;cnicas para tener una correcta salud reproductiva. A pesar de ello, una vez m&aacute;s, para abordar los problemas reproductivos es fundamental cuidarse y tener h&aacute;bitos de vida saludables. Porque la prevenci&oacute;n puede ser la clave. </span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nerea Bilbao Aldaiturriaga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/reloj-biologico-masculino_132_8143799.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 18 Jul 2021 17:41:35 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/2216bc36-14c4-46e4-89d2-2a81d218eee6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="398217" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/2216bc36-14c4-46e4-89d2-2a81d218eee6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="398217" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El reloj biológico masculino]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/2216bc36-14c4-46e4-89d2-2a81d218eee6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Crees que estás representado en los ensayos clínicos?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/crees-representado-ensayos-clinicos_132_8023483.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/483cabc2-7025-45d5-ba18-3226765105ad_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Crees que estás representado en los ensayos clínicos?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Vamos por buen camino, pero se sigue “recetando” a mujeres en base a resultados basados en la complejidad biológica del hombre</p></div><p class="article-text">
        La experiencia de la pandemia ha destacado que investigar es la &uacute;nica manera que tenemos de adaptarnos. Pero, la investigaci&oacute;n es un proceso que requiere a&ntilde;os de intentos fallidos. Parece que en esta generaci&oacute;n s&oacute;lo valoramos los &eacute;xitos y si son r&aacute;pidos, mejor. La realidad es que el fracaso es necesario para aprender. Para los ansiosos que necesitan todo para ayer, puede que la ciencia les resulte un gasto que no nos genera riqueza inmediata. Pero, para una cient&iacute;fica es agradable ver que en el &uacute;ltimo a&ntilde;o el inter&eacute;s por la ciencia ha incrementado en los medios y redes sociales. Como consecuencia, esto ha acarreado el exceso de informaci&oacute;n, dif&iacute;cil de gestionar para quienes no tienen la preparaci&oacute;n suficiente como para discernir entre qu&eacute; es verdad y qu&eacute; no lo es. Un ejemplo claro es la vacunaci&oacute;n del Sars-Cov-2. Llevamos d&eacute;cadas con calendarios de vacunaci&oacute;n que se han ido adaptando a lo largo de los a&ntilde;os bajo los criterios de expertos. En este sentido nadie se ha preocupado en saber qu&eacute; farmac&eacute;utica era la que comercializaba las vacunas que nos administraban o qu&eacute; base biol&oacute;gica hab&iacute;a bajo las mismas. Y quiz&aacute;s, lo realmente importante es que llevamos d&eacute;cadas sin que las mujeres estemos igualmente representadas en los estudios para su administraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En la actualidad, seg&uacute;n las Naciones Unidas, somos tantas mujeres como hombres, 49,9 frente a 50,1%, respectivamente, y probablemente siempre ha sido as&iacute;, porque biol&oacute;gicamente, salvo excepciones, la elecci&oacute;n de g&eacute;nero (uni&oacute;n entre &oacute;vulo (X) y espermatozoide (X o Y)) es equitativa. Pero esta igualdad en n&uacute;mero no nos hace iguales a nivel biol&oacute;gico. Es m&aacute;s, debemos&nbsp;ser conscientes de que entre los dos g&eacute;neros biol&oacute;gicos existen grandes diferencias anat&oacute;micas y bioqu&iacute;micas (por ejemplo, hormonales), que en muchas ocasiones no han sido valoradas en los ensayos. Y esto se ha debido a que la figura de la mujer ha estado y est&aacute; infrarrepresentada en dichos ensayos.
    </p><p class="article-text">
        Hist&oacute;ricamente, nuestra exclusi&oacute;n se ha debido al hecho de ser gestantes, estar en edad reproductiva y/o de presentar variabilidad hormonal. &nbsp;En primer lugar, el motivo de excluir gestantes es para protegerlas de posibles desastres como los ocurridos con ciertos f&aacute;rmacos como la talidomida (para nauseas), con el que se observaron abortos y malformaciones en fetos. A consecuencia de ello, en la d&eacute;cada de los 70, la Agencia Nacional del Medicamento americana (FDA) decidi&oacute; que se deb&iacute;a excluir a todas las mujeres en edad f&eacute;rtil de las fases iniciales de los ensayos. Sin embargo, se termin&oacute; excluyendo a todas las mujeres independientemente de la etapa vital en la que estuviesen, dado que adem&aacute;s las mujeres presentamos lo que se denomina variabilidad hormonal, que puede interferir con el efecto del f&aacute;rmaco. Por esta razones, existe una baja representaci&oacute;n de las mujeres en los estudios, lo que a su vez implica un <span class="highlight" style="--color:white;">d&eacute;ficit de informaci&oacute;n sobre la respuesta a f&aacute;rmacos ante condiciones que nos afectan s&oacute;lo a nosotras (c&aacute;ncer de mama, ovario y &uacute;tero; osteoporosis, menopausia, depresi&oacute;n, lo que es m&aacute;s prevalente en mujeres y enfermedades cardiovasculares, entre otros). Por </span>ello, ser&iacute;a necesario analizar a las participantes por subgrupos, dependiendo de la fase del ciclo en la que estuviesen.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Tomemos como ejemplo la falta de informaci&oacute;n que existi&oacute; con respecto al tratamiento de las enfermedades del coraz&oacute;n, una de las principales causas de muerte en hombres pero, tambi&eacute;n en mujeres. Durante d&eacute;cadas fue considerada como propia de hombres, pero resulta que presenta una fisiopatolog&iacute;a diferente en un sexo y en el otro. Los&nbsp;s&iacute;ntomas&nbsp;&ldquo;cl&aacute;sicos&rdquo;&nbsp;de&nbsp;angina&nbsp;son&nbsp;m&aacute;s&nbsp;caracter&iacute;sticos en hombres que en mujeres. Nuestro dolor es menos preponderante, hay m&aacute;s s&iacute;ntomas &ldquo;at&iacute;picos&rdquo; e inespec&iacute;ficos, con malestar, cansancio, n&aacute;useas, disnea, fatiga y palpitaciones, con menos sudoraci&oacute;n y mayor n&uacute;mero de s&iacute;ntomas que los&nbsp;hombres. No fue hasta el a&ntilde;o 2007, cuando termin&oacute; el estudio sobre isquemia coronaria en mujeres WISE&nbsp;</span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>(Women's Ischemia Syndrome Evaluation Study</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">), cuando &nbsp;se pudo tener constancia de esta diferencia, tanto en relaci&oacute;n con sus s&iacute;ntomas como en los mecanismos de producci&oacute;n. La explicaci&oacute;n es simple: los estr&oacute;genos (hormonas sexuales femeninas) son cardioprotectoras durante nuestra vida f&eacute;rtil; sin embargo, nuestro ciclo vital hormonal var&iacute;a y en la menopausia hay una disminuci&oacute;n de estas hormonas lo que explica, en parte, el mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares. Estas conclusiones ayudaron a ir optimizando el tratamiento de las enfermedades cardiovasculares en cada grupo. Pero, hay expertos que dicen que, todav&iacute;a hoy, no disponemos de datos suficientes relativos a mujeres, como la Dra. Hayes de la Cl&iacute;nica Mayo.&nbsp;Este es s&oacute;lo un ejemplo, y soy consciente de que no es posible explicar la complejidad de los ensayos cl&iacute;nicos en unas l&iacute;neas, pero confirma que el desconocimiento de informaci&oacute;n relativa a nuestro grupo nos afecta en nuestra atenci&oacute;n sanitaria.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En un intento por mejorar la representatividad de todos los grupos en los ensayos cl&iacute;nicos, desde 1993 en los Estados Unidos es obligatorio que todos los estudios cl&iacute;nicos financiados por los Institutos Nacionales de Salud (NIH) incluyan mujeres, hombres y minor&iacute;as &eacute;tnicas. En la Uni&oacute;n Europea se est&aacute; promoviendo este equilibrio desde 2007. Sin embargo, un estudio centrado en los comit&eacute;s de &eacute;tica de algunos estados miembro ha determinado que no se siguen los requisitos de equidad porque seg&uacute;n sus autores: &ldquo;Ni la normativa ni los mecanismos que apoyan los procedimientos de evaluaci&oacute;n &eacute;tica exigen la inclusi&oacute;n equitativa de hombres y mujeres en los estudios&rdquo;. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Para nuestra fortuna, los ensayos cl&iacute;nicos de la vacunaci&oacute;n del Sars-Cov-2 s&iacute; que parecen que han mostrado equidad a la hora de representarnos. Adem&aacute;s, la comunidad cient&iacute;fica ha hecho un gran esfuerzo por incluir a las mujeres embarazadas en estos estudios, lo cual supone un hito. La clave en estos ensayos ha sido valorar el riesgo-beneficio que tendr&aacute; una paciente ante la toma de un f&aacute;rmaco. Seg&uacute;n los investigadores </span>Woodworth KR, et al., 2020 y Allotey J, et al., 2020<span class="highlight" style="--color:white;">, el riesgo del propio virus es que el embarazo no llegue a t&eacute;rmino y de que los beb&eacute;s tengan que ser ingresados por complicaciones propias de los s&iacute;ntomas. En consecuencia, el riesgo del contagio es mayor que las propias reacciones adversas de la vacuna, por lo que es menos arriesgado incluirlas en la vacunaci&oacute;n que se contagien del virus. En esta l&iacute;nea, ya se han publicado varios estudios que tras el an&aacute;lisis individual de dichas reacciones adversas confirman que se deber&iacute;a incluir este grupo en la vacunaci&oacute;n con asesoramiento para cada caso.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Vamos por buen camino, pero se sigue &ldquo;recetando&rdquo; a mujeres en base a resultados basados en la complejidad biol&oacute;gica del hombre.&nbsp;En consecuencia,&nbsp;en algunos casos puede haber sobremedicaci&oacute;n&nbsp;y la incorrecta valoraci&oacute;n de los efectos secundarios&nbsp;que sufren las mujeres ante algunos compuestos. Por eso, necesitamos diversidad en estos estudios (ampliar el marco y pensar qu&eacute; grupos de riesgo merecen ser estudiados) y necesitamos an&aacute;lisis por grupos, porque hoy en d&iacute;a tenemos herramientas para acoger la complejidad del individuo con sus circunstancias. </span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nerea Bilbao Aldaiturriaga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/crees-representado-ensayos-clinicos_132_8023483.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 10 Jun 2021 19:45:32 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/483cabc2-7025-45d5-ba18-3226765105ad_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="40245" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/483cabc2-7025-45d5-ba18-3226765105ad_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="40245" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[¿Crees que estás representado en los ensayos clínicos?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/483cabc2-7025-45d5-ba18-3226765105ad_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Euskadi]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
