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    <title><![CDATA[elDiario.es - José Manuel Vidal-Cordero]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/jose-manuel-vidal-cordero/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - José Manuel Vidal-Cordero]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La Alhambra de Granada, un enclave histórico (y biodiverso)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/alhambra-granada-enclave-historico-biodiverso_132_11232928.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5cb1e879-94ee-40e2-bb07-802678aac1fc_16-9-discover-aspect-ratio_default_1092127.jpg" width="1600" height="900" alt="La Alhambra de Granada, un enclave histórico (y biodiverso)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Quién nos iba a decir que un lugar con tanta historia fuera a la vez tan diverso, al menos en lo que a especies de hormigas se refiere</p></div><p class="article-text">
        En el ritmo acelerado de desarrollo urbano que caracteriza nuestro tiempo, las ciudades emergen y crecen a un ritmo vertiginoso, transformando el paisaje a su paso. Sin embargo, este progreso no viene sin consecuencias. En la literatura son numerosos los estudios que reportan c&oacute;mo la expansi&oacute;n de los n&uacute;cleos urbanos ha llevado consigo una fragmentaci&oacute;n alarmante de h&aacute;bitats naturales y una p&eacute;rdida significativa de diversidad biol&oacute;gica. A medida que las ciudades se expanden, los ecosistemas naturales que una vez prosperaron en estos lugares se ven amenazados, dejando a su paso un rastro de degradaci&oacute;n ambiental y p&eacute;rdida de biodiversidad.
    </p><p class="article-text">
        En el extremo opuesto, estudios recientes sugieren que los ambientes urbanos pueden acoger una alta diversidad, tanto de especies nativas, como ex&oacute;ticas y que, incluso pueden sobrepasar en riqueza de especies a las zonas rurales cercanas, sobre todo seg&uacute;n la calidad de los espacios verdes incluidos en ellos. En las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, se est&aacute; poniendo m&aacute;s de manifiesto c&oacute;mo las &aacute;reas verdes que adornan nuestras ciudades no solo ofrecen un respiro bienvenido del ajetreo urbano, sino que tambi&eacute;n pueden jugar un papel vital en el mantenimiento de la biodiversidad. Estos oasis naturales no solo son hogar de una gran variedad de seres vivos, sino que tambi&eacute;n desempe&ntilde;an un papel crucial en la preservaci&oacute;n de la diversidad gen&eacute;tica y la conectividad ecol&oacute;gica. Desde bosques y grandes parques hasta jardines comunitarios, estas &aacute;reas verdes no solo benefician a la vida silvestre, sino que tambi&eacute;n mejoran la calidad del aire, el agua y el bienestar humano en nuestras ciudades. 
    </p><p class="article-text">
        Imagina por un momento que tienes la oportunidad de visitar la que un d&iacute;a fue la capital del reino nazar&iacute;: Granada. Y que, durante tu estancia en dicha ciudad, despu&eacute;s de haberte maravillado con los Palacios Nazar&iacute;es, la Alcazaba, el Palacio del Generalife y sus maravillosos jardines, decides salir del entorno monumental de la Alhambra en su conjunto, pasando por los bosques que la rodean hasta volver al centro de la ciudad. Al terminar la traves&iacute;a caes en la cuenta de que paseaste por un conjunto de espacios naturales y artificiales que han tenido una historia com&uacute;n, representando un espacio urbanizado y naturalizado que forma parte de la ciudad de Granada. La sensaci&oacute;n de conexi&oacute;n con la naturaleza ha sido fascinante, como tambi&eacute;n lo es la integraci&oacute;n de los elementos naturales dentro del espacio urbano. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Para evaluar la biodiversidad que engloba estos ecosistemas urbanos, las aves e insectos son los dos grupos animales más utilizados en este tipo de estudios</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El conjunto monumental de la Alhambra encierra una agrupaci&oacute;n de espacios entre los que encontramos diversos tipos de jardines, algunos de ellos medievales, y los bosques m&aacute;s frondosos y diversos con casi seis siglos de antig&uuml;edad, que la ciudad de Granada ha mantenido hasta la actualidad. Todo ello nos hace preguntarnos: &iquest;hasta qu&eacute; punto un enclave hist&oacute;rico de esta &iacute;ndole puede resultar a la vez biodiverso? Pues bien, un equipo de investigadores de la Estaci&oacute;n Biol&oacute;gica de Do&ntilde;ana y la Universidad de Granada parece haber encontrado respuesta a la pregunta, poniendo de manifiesto el buen estado de conservaci&oacute;n de los bosques del recinto de la Alhambra, especialmente el bosque de San Pedro, situado en la margen norte, entre las murallas del recinto hist&oacute;rico y el arroyo del Darro. 
    </p><p class="article-text">
        Para evaluar la biodiversidad que engloba estos ecosistemas urbanos, las aves e insectos son los dos grupos animales m&aacute;s utilizados en este tipo de estudios. De entre los insectos, caracter&iacute;sticas como: la gran abundancia, riqueza de especies, diversidad ecol&oacute;gica y lo accesible de su identificaci&oacute;n y manejo, hacen de las hormigas un grupo modelo. Las hormigas como indicadores de la salud de los ecosistemas o bioindicadores, permitiendo utilizarlas para monitorear los cambios en los ecosistemas producidos por las perturbaciones. En el citado trabajo, los investigadores estudiaron las comunidades de hormigas que viven en las zonas ajardinadas, urbanizadas y los bosques del conjunto monumental de la Alhambra de Granada. &nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Figura elaborada por Laura García                            </span>
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        Los investigadores encontraron que la Alhambra de Granada alberga una comunidad de hormigas compuesta por veintis&eacute;is especies diferentes, entre las que se encuentran algunas propias de bosques y &aacute;rboles maduros, y otras relacionadas con ambientes degradados, entre ellas una especie invasora. La diferente proporci&oacute;n de unas u otras especies es indicativo del grado de estabilidad o de alteraci&oacute;n de los ecosistemas. El bosque de San Pedro, el cual rodea la Alhambra por el norte, result&oacute; ser el lugar que recogi&oacute; un mayor n&uacute;mero de especies de hormigas en comparaci&oacute;n con el resto de lugares tenidos en cuenta. Adem&aacute;s, este bosque presentaba el mayor porcentaje de especies de hormigas que indicaban que el lugar era estable, maduro y frondoso, lo cual no ser&iacute;a de extra&ntilde;ar sabiendo que el origen de dicho bosque se remonta al reinado del sult&aacute;n Muley-Hacen, hace unos 600 a&ntilde;os, habiendo permanecido -al menos hasta que se llev&oacute; a cabo el estudio- bastante inalterado y con el acceso restringido. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los jardines y huertos, la mayor parte de los cuales permanecen en el lugar original, en algunos casos durante varios siglos, mantenían una comunidad de hormigas propia de ambientes abiertos, soleados, pero estables</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por otro lado, los jardines y huertos, la mayor parte de los cuales permanecen en el lugar original, en algunos casos durante varios siglos, manten&iacute;an una comunidad de hormigas propia de ambientes abiertos, soleados, pero estables. De hecho, la &uacute;nica especie invasora que encontraron en el recinto monumental es la hormiga &ldquo;argentina&rdquo; (<em>Linepithema humile</em>), especialmente abundante en la zona de las taquillas y aparcamientos -mira por donde las zonas m&aacute;s alteradas y degradadas-, siendo escasa o inexistente en el resto de los ambientes del conjunto de la Alhambra.
    </p><p class="article-text">
        Qui&eacute;n nos iba a decir que un lugar con tanta historia fuera a la vez tan diverso, al menos en lo que a especies de hormigas se refiere. De la misma manera, ser&iacute;a deseable que se diera a conocer a la ciudadan&iacute;a la diversidad en otros grupos animales (aves, mam&iacute;feros, mariposas, escarabajos, etc.). Esto mismo, ayudar&iacute;a a valorar m&aacute;s a&uacute;n estas masas forestales, justificando el mantenimiento de los jardines y bosques urbanos lo menos alterados posible ya que, cada vez m&aacute;s, estos bosques son un formidable complemento natural para una ciudad y un sector de la ciudad especialmente abigarrado y cada vez m&aacute;s transitado. Su conexi&oacute;n con otras &aacute;reas verdes, como son el bosque de ribera del r&iacute;o Darro y el Parque Periurbano de la Dehesa del Generalife, puede asegurar su permanencia como puente de conexi&oacute;n natural entre la ciudad y el entorno silvestre, algo especialmente importante para los bosques ubicados en los espacios urbanos, evitando as&iacute; su aislamiento y fragmentaci&oacute;n y convirti&eacute;ndose en reserva de especies nativas en el propio medio urbano y a su vez en una barrera contra las especies invasoras.
    </p><p class="article-text">
        Enlace a la publicaci&oacute;n: <a href="https://www.entomologica.es/publicaciones-boletin/art2012" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">https://www.entomologica.es/publicaciones-boletin/art2012</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Manuel Vidal-Cordero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/alhambra-granada-enclave-historico-biodiverso_132_11232928.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 22 Mar 2024 09:28:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Insectos,Alhambra,Ecosistemas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lo que el fuego se llevó]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/fuego-llevo_132_7949064.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6bf8299a-76d5-4f7b-9bcf-8df59f8e5597_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lo que el fuego se llevó"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Existen dos tipos de escenarios donde estudiar los efectos que tiene el fuego sobre las comunidades de organismos de las zonas propensas a incendios.</p></div><p class="article-text">
        En junio de 2017, presuntamente debido a la negligencia humana, Do&ntilde;ana se enfrent&oacute; al peor incendio que haya conocido jam&aacute;s. Durante diez d&iacute;as, m&aacute;s de diez mil hect&aacute;reas fueron cambiando la verde esperanza por el negro luto, y si bien, las llamas no penetraron en el parque nacional, el coraz&oacute;n de este paraje Patrimonio de la Humanidad, m&aacute;s del 70% de las hect&aacute;reas quemadas se encontraron dentro del parque natural. Cerca de 2000 personas desalojadas del Parador de Mazag&oacute;n y zonas vecinas, 50000 personas aisladas en Matalasca&ntilde;as tras el corte de las carreteras, cr&iacute;as de lince trasladadas a otros centros, ejemplares adultos liberados, en fin&hellip; Esto es solo un ejemplo m&aacute;s de las situaciones que pueden llegar a vivirse a partir de estas fechas por estas latitudes. Seg&uacute;n datos del Ecobar&oacute;metro recogidos cada a&ntilde;o desde el 2001, los incendios forestales siguen siendo la primera preocupaci&oacute;n medioambiental de los andaluces.
    </p><h3 class="article-text">Un viejo conocido: el fuego</h3><p class="article-text">
        Todo esto hace comprensible el hecho de que hoy d&iacute;a vivamos en una sociedad en la que la palabra fuego solo traiga a la cabeza una serie de pensamientos negativos, y el sensacionalismo de los medios de comunicaci&oacute;n tampoco es que ayude mucho. Pero no debemos olvidar que el fuego ya exist&iacute;a antes que nosotros, que su origen acompa&ntilde;a a la aparici&oacute;n de las plantas terrestres y de los primeros sistemas forestales. De hecho, en los ecosistemas mediterr&aacute;neos, el fuego es el agente de perturbaci&oacute;n natural m&aacute;s importante y desempe&ntilde;a un papel clave en la din&aacute;mica y la estructura de las comunidades animales y vegetales, moldeando los ecosistemas y siendo necesario para el inicio del proceso de regeneraci&oacute;n y sucesi&oacute;n ecol&oacute;gica. Como resultado de miles de a&ntilde;os conviviendo con el fuego, una gran variedad de especies de plantas aut&oacute;ctonas de ambientes propensos a incendios, como en gran parte de la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica y otras &aacute;reas de la regi&oacute;n mediterr&aacute;nea, presentan adaptaciones a los incendios. La capacidad de rebrotar tras el fuego, la capacidad de germinar a partir de semillas que solo se activan por el calor o por el humo, o la posesi&oacute;n de cortezas gruesas son algunos ejemplos de ellas. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Sin embargo, el r&eacute;gimen natural de los incendios forestales ha cambiado en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, debido a las actividades humanas, a un r&eacute;gimen antr&oacute;pico caracterizado por un aumento en la frecuencia, la intensidad y los patrones espaciales fundamentalmente. Este cambio puede tener consecuencias importantes para la estabilidad de los ecosistemas, por lo tanto, comprender las respuestas de las comunidades de los organismos al fuego es de vital importancia para predecir sus consecuencias en los ecosistemas forestales mediterr&aacute;neos y establecer unas estrategias de gesti&oacute;n y conservaci&oacute;n adecuadas.
    </p><h3 class="article-text">Efectos del fuego</h3><p class="article-text">
        Aunque el principal efecto directo de los incendios forestales es la destrucci&oacute;n masiva de la flora, sus efectos indirectos son diversos y complejos de estudiar. Y si bien existe una amplia literatura acerca de las respuestas de diversas especies vegetales al fuego, por otro lado, la comprensi&oacute;n de c&oacute;mo la fauna responde al fuego es mucho m&aacute;s limitada y el papel evolutivo que tiene el fuego en los animales todav&iacute;a se pasa por alto. Los resultados de un reciente estudio llevado a cabo por nuestro grupo de investigaci&oacute;n, y enviado a una prestigiosa revista de ecolog&iacute;a forestal, muestran c&oacute;mo el incendio en un bosque mediterr&aacute;neo afect&oacute; de forma diferente la estructura y composici&oacute;n de las comunidades de hormigas y ara&ntilde;as de la zona, tanto en su diversidad taxon&oacute;mica como en la funcional. Adem&aacute;s, tanto en hormigas como en ara&ntilde;as, observamos dos grupos de especies: en las zonas quemadas, las especies tienen rasgos de su historia de vida que promueven la supervivencia, persistencia y colonizaci&oacute;n de &aacute;reas abiertas, y, en las zonas que el fuego no alcanz&oacute;, las especies tienen rasgos m&aacute;s t&iacute;picos de organismos que viven en h&aacute;bitats con vegetaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Sea como fuere, a grandes rasgos, existen dos tipos de escenarios donde estudiar los efectos que tiene el fuego sobre las comunidades de organismos de las zonas propensas a incendios. En uno de ellos, se estudia los efectos que ha tenido el fuego una vez ocurrido el incendio, algo as&iacute; como llegar al lugar del crimen despu&eacute;s de haberse cometido el mismo. La otra opci&oacute;n es usar el fuego c&oacute;mo herramienta de gesti&oacute;n para alcanzar un objetivo deseado. Esta opci&oacute;n es conocida como quema prescrita y ofrece la ventaja de poder estudiar la zona tanto antes como despu&eacute;s de quemarla. 
    </p><h3 class="article-text">El proyecto CILIFO</h3><p class="article-text">
        El proyecto CILIFO: Centro Ib&eacute;rico para la Investigaci&oacute;n y Lucha contra los Incendios Forestales, es un proyecto de Cooperaci&oacute;n Transfronteriza Espa&ntilde;a &ndash; Portugal &ndash; Interreg POCTEP, que nos ofrece un marco perfecto donde estudiar los efectos del fuego sobre la fauna y la din&aacute;mica de recuperaci&oacute;n de sus comunidades desde cada una de las perspectivas citadas. &nbsp;&nbsp;&nbsp;
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        Tres de las cuatro zonas de estudio en las que la Estaci&oacute;n Biol&oacute;gica de Do&ntilde;ana trabaja dentro de CILIFO son sistemas de con&iacute;feras afectados por un incendio forestal en 2017, una de ellas es el mismo incendio de Do&ntilde;ana. La cuarta zona de estudio se encuentra en el interior del Parque Nacional de Do&ntilde;ana donde en octubre de 2020 se llevaron a cabo la quema prescrita de tres parcelas de monte mixto de una hect&aacute;rea cada una, con objeto de rejuvenecer estos ecosistemas y mejorar el h&aacute;bitat del conejo, una presa clave para animales tan emblem&aacute;ticos y amenazados como el lince ib&eacute;rico o el &aacute;guila imperial.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Algunas de las tareas que estamos llevando a cabo dentro del proyecto CILIFO es el seguimiento de las comunidades de artr&oacute;podos y vertebrados en las zonas de estudio. El estudio de las comunidades de artr&oacute;podos epigeos es llevado a cabo mediante la colocaci&oacute;n de trampas de ca&iacute;da, sin embargo, para el seguimiento de las comunidades de polinizadores empleamos transectos directos, censos focales en plantas con flor y la colocaci&oacute;n de unas trampas que simulan flores conocidas como trampas Moericke. En relaci&oacute;n al seguimiento de las comunidades de vertebrados, mediante la instalaci&oacute;n de cajas-nido para paseriformes y el monitoreo de la ocupaci&oacute;n de &eacute;stas perseguimos favorecer la reaparici&oacute;n de especies que han perdido sus lugares naturales de nidificaci&oacute;n por causa del incendio de Do&ntilde;ana de 2017.&nbsp;Para valorar la eficacia de esta actuaci&oacute;n de restauraci&oacute;n estamos llevando a cabo tambi&eacute;n un seguimiento de los paseriformes en las parcelas experimentales mediante censos visuales y auditivos. Por otro lado, para el seguimiento de las comunidades de mam&iacute;feros, empleamos el uso de c&aacute;maras de fototrampeo, trampas Sherman para capturar micromam&iacute;feros y grabadoras que recogen los ultrasonidos emitidos por los murci&eacute;lagos.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, una serie de actuaciones que nos ayudar&aacute;n a conocer las respuestas al fuego en diferentes taxones con objeto de mejorar nuestra capacidad de predecir las respuestas de los ecosistemas, y tambi&eacute;n, a mejorar la forma en que gestionamos la conservaci&oacute;n de la biodiversidad y el h&aacute;bitat frente a los cambios globales.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Manuel Vidal-Cordero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/fuego-llevo_132_7949064.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 20 May 2021 19:21:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lo que el fuego se llevó]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fuego,Medio ambiente,Andalucía]]></media:keywords>
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