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    <title><![CDATA[elDiario.es - José Ramón Juániz Maya]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/jose-ramon-juaniz-maya/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - José Ramón Juániz Maya]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El derecho a sonreír al futuro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/derecho-sonreir-futuro_129_8141499.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Quiz&aacute; recuerden estas palabras del papa Francisco en la entrevista de Jordi &Eacute;vole (31-3-2019), sobre las v&iacute;ctimas olvidadas de la guerra civil y la dictadura franquista:<em><strong>&nbsp;&ldquo;</strong></em><em>Una sociedad no puede sonre&iacute;r al futuro teniendo sus muertos escondidos&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; es. Tenemos derecho como pueblo como comunidad y como sociedad a sonre&iacute;r al futuro, pero solo podremos hacerlo desde la verdad del dolor de las v&iacute;ctimas y desde la recuperaci&oacute;n de la memoria hist&oacute;rica amordazada por el miedo y el silencio impuesto, y sobre la que primero la dictadura y todav&iacute;a hoy el franquismo sociol&oacute;gico, extendieron y siguen extendiendo falsedades y mentiras interesadas con clara voluntad revisionista que es necesario denunciar. &iexcl;Ya est&aacute; bien de tantas heridas abiertas! Tenemos derecho a sonre&iacute;r, s&iacute;, pero tambi&eacute;n tenemos derecho a compartir esa sonrisa con todas las personas de buena fe que quieran encontrarse en el dolor de las v&iacute;ctimas, huyendo de revanchismos, revisionismos o actitudes paternalistas y prepotentes, para construir entre todos una convivencia pac&iacute;fica y democr&aacute;tica en la que el odio nunca m&aacute;s tenga lugar.
    </p><p class="article-text">
        Y para lograr el objetivo de un convivencia pac&iacute;fica y democr&aacute;tica desde el encuentro y la reconciliaci&oacute;n, es necesario un ejercicio de justicia que garantice el derecho a la verdad de las v&iacute;ctimas, que repare &iacute;ntegramente el&nbsp;da&ntilde;o&nbsp;producido&nbsp;y&nbsp;alivie&nbsp;el&nbsp;dolor,&nbsp;porque&nbsp;&eacute;ste&nbsp;siempre&nbsp;ser&aacute;&nbsp;irreparable, y que enfrente a los victimarios con el reconocimiento y la responsabilidad de los cr&iacute;menes cometidos, al menos desde la generaci&oacute;n de una conciencia hist&oacute;rica como forma de justicia para las v&iacute;ctimas. Porque cuando esto no sucede en los procesos de transici&oacute;n, como es el caso de Espa&ntilde;a, la sociedad se fractura y se instala en la crispaci&oacute;n y el enfrentamiento permanente, sin que llegue nunca a superarse la din&aacute;mica de vencedores y vencidos, o lo que es lo mismo, de legales e ilegales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, podemos escuchar todos los d&iacute;as en cualquier medio, c&oacute;mo los vencedores siguen siendo los legales, los que detentan la &uacute;nica verdad hist&oacute;rica, los que se apropian de una Constituci&oacute;n que no aprobaron con su voto, pero que ahora defienden porque les protege. Todos los dem&aacute;s, seamos nacidos aqu&iacute; o llegados de tierras lejanas huyendo del hambre, la persecuci&oacute;n o la miseria, somos ilegales. Para ellos, para los que se siguen considerando vencedores o herederos de ellos, aunque hayan perdido las elecciones, todos los dem&aacute;s, incluso el Gobierno que nos representa democr&aacute;ticamente, todos somos<strong>&nbsp;</strong>ilegales. Y en ese paroxismo de prepotencia e ignorancia, ahora nos llaman &ldquo;dem&oacute;cratas sin ley&rdquo;, como si la democracia no fuera precisamente eso, el respeto a ley que nos marca las reglas del juego a todos. Y en su delirante equidistancia, nos equiparan a los golpistas de 1936, a los que califican de defensores de la ley sin democracia. &iquest;Qu&eacute; ley es posible sin democracia? &iquest;En qu&eacute; ley se amparan el genocidio y los cr&iacute;menes contra la humanidad de los golpistas y del franquismo?
    </p><p class="article-text">
        Es necesario romper esa din&aacute;mica de enfrentamiento y solo lo podremos lograr desde la verdad, la memoria y la justicia. Hora es ya de que aprendamos a resolver nuestros problemas por nosotros mismos, sin dejar siempre las cosas a medias. As&iacute; llevamos ya ochenta a&ntilde;os sin encontrarnos, sin aceptarnos y sin respetarnos.
    </p><p class="article-text">
        Primero, soportamos un aut&eacute;ntico genocidio por motivos pol&iacute;ticos que, como se&ntilde;alan Mart&iacute;n Pall&iacute;n y Escudero Alday &ldquo;los vencedores de la guerra ejecutaron sin pudor, ensoberbecidos por la imperial marcha de sus protectores nazis y fascistas italianos&rdquo;; aunque conviene no olvidarlo, con el silencio c&oacute;mplice primero de las potencias europeas del bando aliado y despu&eacute;s de EE.UU que abandonaron descaradamente a los dem&oacute;cratas espa&ntilde;oles, a la suerte de un r&eacute;gimen id&eacute;ntico a aquellos contra los que sacrificaron miles de vidas en defensa de la democracia y los derechos humanos. Despu&eacute;s, la transici&oacute;n a la democracia no fue desde luego un ejercicio mod&eacute;lico a la luz del derecho internacional, al colarse en ella la amnist&iacute;a para los cr&iacute;menes contra la humanidad del franquismo, si bien todos los que en ella luchamos por la democracia, explotamos de alegr&iacute;a al sentir y vivir las libertades injustamente arrebatadas tantos a&ntilde;os. Hubo tiempo para cambiar las cosas y declarar la inconstitucionalidad de la Ley de Amnist&iacute;a de 1977 en ese aspecto, como han hecho otros pa&iacute;ses con leyes similares.&nbsp;&nbsp;Pero no se hizo, y seguimos dejando las cosas a medias.
    </p><p class="article-text">
        Cost&oacute; muchos a&ntilde;os empezar a recuperar la verdad y la memoria, hasta que fruto de la presi&oacute;n popular se promulg&oacute; en 2007 la Ley de Memoria Hist&oacute;rica, avalada por un poder pol&iacute;tico de nuevo temeroso y carente de principios s&oacute;lidos, para dar cumplida respuesta a la urgencia de las pol&iacute;ticas reclamadas por las asociaciones de v&iacute;ctimas del franquismo y grupos memorialistas. No obstante, es justo reconocer que la ley de Memoria Hist&oacute;rica supuso una respuesta importante, aunque desorganizada, a las demandas de la sociedad civil y del propio Consejo de Europa, creando una pluralidad de pol&iacute;ticas dirigidas al reconocimiento de la verdad de los hechos sucedidos en Espa&ntilde;a durante la guerra y el franquismo.
    </p><p class="article-text">
        Lo que sucedi&oacute; con la memoria hist&oacute;rica en la d&eacute;cada 2009/2018, es bien conocido. De nuevo el ninguneo y la prepotencia de los vencedores con las v&iacute;ctimas:&nbsp;<em>&ldquo;ni un euro para la memoria hist&oacute;rica&rdquo;</em>&nbsp;(Rajoy). Finalmente, cuando el nuevo Gobierno progresista promueve acabar con la exaltaci&oacute;n del dictador, acordando su exhumaci&oacute;n del Valle de los Ca&iacute;dos, algo que ser&iacute;a consustancial a cualquier proceso de transici&oacute;n desde la dictadura a la democracia, y despu&eacute;s de cuarenta a&ntilde;os, es imposible obtener el acuerdo de todas las fuerzas democr&aacute;ticas. La confrontaci&oacute;n y la intolerancia siempre como sistema. Porque no es cierto, como dijo el l&iacute;der de la oposici&oacute;n hace unas semanas que&nbsp;<em>&ldquo;los espa&ntilde;oles ya nos reencontramos en 1978&rdquo;</em>.&nbsp;El pueblo espa&ntilde;ollleva muchas d&eacute;cadas&nbsp;busc&aacute;ndose&nbsp;a s&iacute;&nbsp;mismo. El mismo tiempo que los familiares de las v&iacute;ctimas olvidadas de la Guerra de Espa&ntilde;a y del franquismo, llevan buscando a sus muertos y a sus hijos robados.
    </p><p class="article-text">
        Pedir perd&oacute;n y ocultar la verdad; pedir perd&oacute;n y olvido para silenciar a las v&iacute;ctimas es un acto de desprecio permanente a la dignidad de las&nbsp;v&iacute;ctimas. Por eso es indispensable en nuestro pa&iacute;s superar el perd&oacute;n y olvido de la transici&oacute;n y de cuarenta a&ntilde;os de democracia, y abrir la vida a la verdad.
    </p><p class="article-text">
        Creemos que&nbsp;es ahora, cuando el Gobierno de coalici&oacute;n asume el compromiso de avanzar en la reconstrucci&oacute;n de la verdad y la memoria democr&aacute;tica, con el debate parlamentario del Anteproyecto de Ley de Memoria Democr&aacute;tica, cuando se dan las circunstancias hist&oacute;ricas, sociales y pol&iacute;ticas para que nuestra sociedad asuma el objetivo del cierre de esa fractura de dolor, silencio y olvido, en un proceso de encuentro restaurativo tanto a nivel pol&iacute;tico, como &eacute;tico y social. Es preciso encarar desde principios justos y firmes, sin dudas, tacticismos ni zigzagueos, la deuda &eacute;tica, pol&iacute;tica y jur&iacute;dica que nuestra democracia tiene con todas las v&iacute;ctimas olvidadas de la guerra y del franquismo; una deuda de verdad, justicia y reparaci&oacute;n que tiene tambi&eacute;n muchas d&eacute;cadas de impunidad.
    </p><p class="article-text">
        Y la reconstrucci&oacute;n de la verdad hist&oacute;rica, no solo la verdad del acto criminal, se logra dando la palabra a las v&iacute;ctimas, reconociendo sus sufrimientos y por lo tanto, rehabilit&aacute;ndolas en su dignidad de personas. Y para ello, es necesario abrir espacios p&uacute;blicos, no solo judiciales, en los que se pueda escuchar la voz de las v&iacute;ctimas, y en los que estas puedan realizar una experiencia positiva de terapia curativa de la palabra y la comunicaci&oacute;n, a los que nunca han podido acceder las v&iacute;ctimas del franquismo&nbsp;ni sus familiares directos y descendientes, a salvo puntuales trabajos&nbsp;de&nbsp;investigaci&oacute;n&nbsp;y&nbsp;period&iacute;sticos&nbsp;excelentes.&nbsp;Unos&nbsp;espacios&nbsp;que adem&aacute;s pretenden facilitar el di&aacute;logo restaurativo entre&nbsp;v&iacute;ctimas y victimarios y en todo caso, el relato heredado por sus familiares de las vivencias traum&aacute;ticas y del dolor transmitido a las nuevas generaciones.
    </p><p class="article-text">
        Por eso abogamos por la creaci&oacute;n en Espa&ntilde;a de una Comisi&oacute;n de la Verdad,&nbsp;&nbsp;uno de los mecanismos extrajudiciales habituales en el marco jur&iacute;dico del derecho internacional humanitario, en el &aacute;mbito de lo que se conoce como Justica Restaurativa en los procesos de Justicia Transicional, para la reparaci&oacute;n de los derechos de las v&iacute;ctimas de violaciones de los derechos humanos. Un organismo de naturaleza independiente y aut&oacute;noma, constituido por expertos internacionales, en cuya elecci&oacute;n deben de participar las organizaciones representantes de las v&iacute;ctimas y que deber&aacute; asumir tres funciones esenciales: primera, contribuir al esclarecimiento de la verdad y la reconstrucci&oacute;n de la memoria hist&oacute;rica de quienes padecieron violencia durante la Guerra&nbsp;&nbsp;de Espa&ntilde;a y la dictadura; segunda,&nbsp;&nbsp;promover y contribuir&nbsp;&nbsp;a la sanaci&oacute;n de las v&iacute;ctimas mediante el ejercicio p&uacute;blico y en espacios p&uacute;blicos, de una terapia curativa de la palabra y al mismo tiempo, promover la restauraci&oacute;n de su dignidad y su reparaci&oacute;n popular y comunitaria violadas; as&iacute; como el reconocimiento voluntario de responsabilidades individuales y colectivas, y tercera, fomentar la conciliaci&oacute;n y la convivencia democr&aacute;tica y el encuentro restaurativo de una sociedad fracturada por el dolor y el olvido, en toda su dimensi&oacute;n transgeneracional,&nbsp;&nbsp;para que las diferencias de cualquier tipo nunca m&aacute;s se pretendan resolver con el discurso del odio, la venganza y el uso de la violencia.
    </p><p class="article-text">
        Como es conocido, la Comunidad Valenciana goza de una magn&iacute;fica Ley de Memoria Democr&aacute;tica y para la Convivencia, la ley 14/2017, de 10 de noviembre; una Ley que, por cierto, ha servido de base a la redacci&oacute;n del Anteproyecto de ley Estatal de Memoria Democr&aacute;tica, siendo incluso transcrita literalmente en aspectos esenciales. Pues bien, en la Disposici&oacute;n<strong>&nbsp;</strong>Adicional Sexta, punto 1, se determina que el Consell&nbsp;<em>&ldquo;solicitar&aacute; del Gobierno del Estado la creaci&oacute;n de una Comisi&oacute;n de La Verdad sobre los hechos y acontecimientos acecidos durante la guerra civil y la dictadura franquista&rdquo;</em>; lo que es una gran previsi&oacute;n y ser&iacute;a muy oportuna la efectividad de dicho requerimiento precisamente ahora que se contempla el debate parlamentario de la ley estatal. Pero interesa destacar, sobre todo, el punto 2 de dicha disposici&oacute;n, en el que se determina perentoriamente que&nbsp;<em>&ldquo;el Consell crear&aacute; una Comisi&oacute;n de La Verdad de &aacute;mbito auton&oacute;mico, para hacer llegar sus conclusiones, fruto del an&aacute;lisis de la realidad valenciana, a la Comisi&oacute;n de &aacute;mbito estatal&rdquo;.&nbsp;</em>La previsi&oacute;n legal es magn&iacute;fica, pues incluso establece ya la articulaci&oacute;n de esta Comisi&oacute;n de la Comunitat Valenciana, con la que pueda crearse a nivel estatal.
    </p><p class="article-text">
        La pregunta que cabe formular ahora es la siguiente: &iquest;es oportuna la regulaci&oacute;n por v&iacute;a reglamentaria de la Comisi&oacute;n de La Verdad de la C. Valenciana antes de la discusi&oacute;n del Anteproyecto de Ley Estatal? En mi opini&oacute;n, al igual que la Ley 14/2017, de 10 octubre de la Comunitat Valenciana ha servido de modelo para el Anteproyecto de Ley Estatal de Memoria Democr&aacute;tica, es evidente que una acertada configuraci&oacute;n del modelo de Comisi&oacute;n de la Verdad en nuestra Comunidad podr&iacute;a tambi&eacute;n servir de ejemplo y de acicate, tanto para la propia creaci&oacute;n de aqu&eacute;lla, como para su configuraci&oacute;n con funciones similares a las que aqu&iacute; se puedan determinar. Por esta raz&oacute;n, considero que ser&iacute;a muy oportuno asumir lo antes posible el desarrollo reglamentario de la Ley 14/2017 en esta materia. Quede ah&iacute; esta idea.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, no se debe desconocer la dimensi&oacute;n sociol&oacute;gica y pol&iacute;tica de la represi&oacute;n de la memoria de las v&iacute;ctimas y la consiguiente impunidad, como factores contaminantes de la convivencia en paz y de la propia democracia. As&iacute;, como constata&nbsp;G&eacute;raldine Schwarz en su libro &ldquo;<em>Los amn&eacute;sicos (Historia de una familia europea</em>)&rdquo;, galardonado con el Premio al Libro Europeo de 2018, y de imprescindible lectura para comprender el auge de la extrema derecha en toda Europa,&nbsp;la ausencia de un profundo trabajo de memoria y la enorme deuda a&uacute;n no saldada con muchas de las v&iacute;ctimas de cr&iacute;menes contra la humanidad, cr&iacute;menes de guerra y graves violaciones a los derechos humanos,&nbsp;desnaturaliza los sistemas democr&aacute;ticos y genera sociedades&nbsp;&nbsp;amn&eacute;sicas con el pasado de terror m&aacute;s reciente, ego&iacute;stas, crispadas e intransigentes con la diferencia, aunque solo sea de opini&oacute;n, en las que casi no se reflexiona. Somos incapaces de debatir con calma y rigor incluso la dieta alimentaria. Solo se combaten las opiniones o hechos de otros (&ldquo;<em>y t&uacute; m&aacute;s&rdquo;</em>), se vive permanentemente en el sobresalto y en el ataque, y apenas casi nadie busca el camino que necesitamos: el del encuentro y la conciliaci&oacute;n que nos permita pasar a la otra orilla de la esperanza.
    </p><p class="article-text">
        Esa crispaci&oacute;n, ese odio y ese proceso creciente de amnesia que contamina Europa<em>&nbsp;</em>es el caldo de cultivo de<em>&nbsp;</em>un mensaje xen&oacute;fobo, racista, machista, hom&oacute;fobo, fascista y revisionista, o condescendiente con los cr&iacute;menes contra la humanidad de nuestro pasado com&uacute;n de represi&oacute;n de las libertades, de muerte y destrucci&oacute;n total, que impulsa a los partidos pol&iacute;ticos de extrema derecha que utilizan la democracia para destruirla.<em><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        Esta situaci&oacute;n que vivimos ahora en nuestro pa&iacute;s es hija de la impunidad de los cr&iacute;menes del franquismo. Porque la impunidad envalentona al criminal y se transmite, como el dolor de las v&iacute;ctimas, a las nuevas generaciones, educadas en la mentira y en el desprecio a las v&iacute;ctimas, a los vencidos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pensemos un momento sobre el significado de esta palabra, impunidad, en nuestro pa&iacute;s. La impunidad no es solo un concepto jur&iacute;dico que determin&oacute; la circunstancia de no recibir castigo los cr&iacute;menes de la Guerra de Espa&ntilde;a y del franquismo. La impunidad constituy&oacute; el modo social y pol&iacute;tico del franquismo y se convirti&oacute; en una sombra amenazadora de toda la vida social que todav&iacute;a pervive hoy en gran parte del cuerpo social. La impunidad no es solo perd&oacute;n y olvido. La impunidad no es neutra; existe y ha existido para tener consecuencias. Y esas consecuencias son la ruptura de la convivencia y de las reglas del juego de la democracia. Porque la impunidad es el caldo de cultivo de la corrupci&oacute;n, de la pol&iacute;tica como medio para enriquecerse, de la instrumentaci&oacute;n de los tribunales y los medios de comunicaci&oacute;n para hacer pol&iacute;tica, en algunos casos con resoluciones que provocan alarma social. Y as&iacute;, la impunidad, se convierte en el salvoconducto con el que se mueven entre todos nosotros, los que la periodista Rosa Mar&iacute;a Artal calificaba hace unos d&iacute;as como &ldquo;delincuentes de cuello blanco y mano sucia y los perturbadores de la democracia&rdquo;. Incluso se puede afirmar, metaf&oacute;ricamente, que la emergencia clim&aacute;tica tambi&eacute;n amenaza nuestras libertades tan duramente conseguidas; porque nuestra democracia puede desvanecerse por el agujero negro de la impunidad si todos no ponemos remedio activamente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las epidemias y las pandemias se combaten con vacunas que nos preparan para rechazar los virus que pretenden debilitarnos, para apropiarse de nuestra salud, de nuestra libertad y de nuestra alegr&iacute;a de vivir. Lo vemos estos d&iacute;as con coronavirus. Por eso hay que vacunarse tambi&eacute;n hoy contra la epidemia de amnesia de ese pasado m&aacute;s cercano, en el que los espa&ntilde;oles trabajamos y luchamos por la libertad y el bienestar para nosotros y las generaciones futuras y en el que muchos quedaron injustamente olvidados en ese camino. Y la mejor vacuna es el trabajo de la Memoria Hist&oacute;rica y abrir espacios para las v&iacute;ctimas.
    </p><p class="article-text">
        Un pueblo que olvida su dolor y su historia, dando carta de naturaleza a la impunidad, corre el riesgo de perder su conciencia cr&iacute;tica y con ella, su capacidad para&nbsp;encontrar&nbsp;la&nbsp;verdadera&nbsp;reconciliaci&oacute;n;&nbsp;lo&nbsp;que&nbsp;noscondenar&aacute; hist&oacute;ricamente a vivir instalados en la crispaci&oacute;n, el insulto y la intolerancia, cuando no en la repetici&oacute;n de nuevos episodios de violencia.
    </p><p class="article-text">
        No hay que bajar la guardia contra ese virus del olvido. Debemos estar alertas y combatirlo, porque si no se llevar&aacute; para siempre nuestro derecho a sonre&iacute;r al futuro.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<strong>Jos&eacute; Ram&oacute;n Ju&aacute;niz </strong>Maya es jurista, especializado en derecho internacional humanitario.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Ramón Juániz Maya]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/derecho-sonreir-futuro_129_8141499.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 16 Jul 2021 07:57:32 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El derecho a sonreír al futuro]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“Los Ángeles caídos. El fanatismo de los psiquiatras de Franco”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/angeles-caidos-fanatismo-psiquiatras-franco_129_7968017.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Reflexiones en torno al nuevo documental de  Rosa Brines y Félix Vidal</p></div><p class="article-text">
        S&iacute;, &aacute;ngeles ca&iacute;dos, o mejor, v&iacute;ctimas inocentes ocultadas en un negro limbo de la historia por la dictadura franquista. &Aacute;ngeles ca&iacute;dos tambi&eacute;n, los otros, los victimarios, los renombrados psiquiatras que cual fieles disc&iacute;pulos de un militarizado y sanguinario Lucifer, pusieron a su servicio el interesado discurso de una pseudociencia basada en la patologizaci&oacute;n del adversario pol&iacute;tico, del diferente y de las mujeres rebeldes contra un machismo ancestral, con el objetivo de la limpieza/exterminio de un pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        &Aacute;ngeles ca&iacute;dos, s&iacute;, pero unos y otros nunca olvidados. Los primeros, porque su persistente lucha en busca de la identidad arrebatada, de la personalidad negada o de la defensa de la dignidad de su condici&oacute;n femenina desde la igualdad, es la lucha de todos los dem&oacute;cratas en nuestro pa&iacute;s y permanece siempre en nuestra memoria colectiva como exigencia de reparaci&oacute;n y verdad. Y los otros, precisamente tambi&eacute;n, porque su identificaci&oacute;n, denuncia y cr&iacute;tica &eacute;tica y cient&iacute;fica es una exigencia de verdad, justicia, reparaci&oacute;n y garant&iacute;a de no repetici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute;, con su nuevo documental <em>&ldquo;Los &aacute;ngeles ca&iacute;dos. El fanatismo de los psiquiatras de Franco&rdquo;</em>, la periodista valenciana <strong>Rosa Brines</strong>, de nuevo trabajando junto a <strong>F&eacute;lix Vidal</strong>, eleva al cielo de de la verdad y la memoria a miles de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as robados por el franquismo y las tramas criminales que se perpetuaron en los primeros a&ntilde;os de nuestra democracia, junto con muchos homosexuales, perseguidos por aqu&eacute;l r&eacute;gimen de terror como enfermos en base a diagn&oacute;sticos y tratamientos diab&oacute;licos; as&iacute; como a miles de mujeres republicanas, en su mayor&iacute;a presas, a las que los promotores de esta pseudociencia machista consideraban <em>&ldquo;crueles, fan&aacute;ticas y movidas por apetencias sexuales&rdquo;.</em> Al mismo tiempo, la directora valenciana, apoy&aacute;ndose en la cr&iacute;tica cient&iacute;fica, brillantemente aportada por los psiquiatras <strong>C&aacute;ndido Polo</strong> y <strong>Enric Novella</strong>, somete al juicio de la historia a los responsables intelectuales de estos cr&iacute;menes de lesa humanidad, cuya impunidad siempre repugnar&aacute; nuestra conciencia colectiva.
    </p><p class="article-text">
        Si en su anterior documental <em>&ldquo;La amarga derrota de la Rep&uacute;blica&rdquo;</em>, <strong>Rosa Brines</strong> nos invitaba a una revisi&oacute;n profunda sobre las sombras y mentiras vertidas por los vencedores, y todav&iacute;a hoy por el franquismo sociol&oacute;gico, sobre la derrota de la Rep&uacute;blica. Ahora, con su nuevo trabajo, lanza una flecha cargada de verdad, dignidad y cr&iacute;tica cient&iacute;fica, a la conciencia de cualquier persona de buena fe que se sit&uacute;e cara a cara frente a este impresionante documental. Sin duda, la flecha da en la diana, porque nadie puede permanecer indiferente ante una carga de reflexi&oacute;n y cr&iacute;tica tan contundente como la que nos ofrece su trabajo. Esta es, creo sinceramente, su gran aportaci&oacute;n. <strong>Para m&iacute; es un sentimiento ya vivido</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Muchas veces, cuando en las sesiones del <strong>Tribunal Internacional de Justicia Restaurativa de El Salvador </strong>escucho los terribles testimonios que manifiestan verdaderas atrocidades con las mujeres, los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as salvadore&ntilde;os, incluso con los <em>nasciturus</em>, uno se estremece y se pregunta c&oacute;mo es posible que un ser humano sea capaz de ejecutar en un instante tal barbarie. Pero planificar la destrucci&oacute;n y la desaparici&oacute;n de personas a sangre fr&iacute;a, justific&aacute;ndola ideol&oacute;gicamente con argumentos pseudocient&iacute;ficos, hoy tipificados como cr&iacute;menes contra la humanidad, es sin lugar a dudas mucho m&aacute;s pernicioso, execrable y repugnante. Los renombrados creadores de todo este aparato ideol&oacute;gico desfilan como &aacute;ngeles ca&iacute;dos por el documental de <strong>Rosa Brine</strong>s que tambi&eacute;n da fe de sus publicaciones, dejando constancia de alguna de sus creaciones m&aacute;s estremecedoras. A la cabeza de todos, el gran maestre, el <strong>Dr. Vallejo N&aacute;gera</strong>, qui&eacute;n en su libro <em>&ldquo;La locura de la guerra. Psicopatolog&iacute;a de la guerra espa&ntilde;ola&rdquo;</em> sintetizaba as&iacute; el soporte ideol&oacute;gico de la sustracci&oacute;n de ni&ntilde;os por el franquismo:<em> &ldquo;La idea de las &iacute;ntimas relaciones entre marxismo e inferioridad mental ya la hab&iacute;amos expuesto anteriormente en otros trabajos&hellip;La comprobaci&oacute;n de nuestras hip&oacute;tesis tiene enorme trascendencia pol&iacute;tico-social, pues si militan en el marxismo de preferencia psic&oacute;patas antisociales, como es nuestra idea, la segregaci&oacute;n total de estos sujetos desde la infancia, podr&iacute;a liberar a la sociedad de plaga tan terrible&rdquo;</em><sup>. </sup>
    </p><p class="article-text">
        Es la idea destructiva, antes citada, de la patologizaci&oacute;n del adversario pol&iacute;tico, que en el caso de las mujeres alcanza niveles parox&iacute;sticos en Vallejo-N&aacute;gera: &ldquo;<em>Recu&eacute;rdese para comprender la activ&iacute;sima participaci&oacute;n del sexo femenino en la revoluci&oacute;n marxista, su caracter&iacute;stica labilidad ps&iacute;quica, la debilidad del equilibrio mental, la menor resistencia a las influencias ambientales, la inseguridad del control sobre la personalidad&hellip; Cuando desaparecen los frenos que contienen socialmente a la mujer y se liberan las inhibiciones frenatrices de las impulsiones instintivas; entonces despi&eacute;rtase en el sexo femenino el instinto de crueldad&hellip;; crueldad que no queda satisfecha con la ejecuci&oacute;n del crimen, sino que aumenta durante su comisi&oacute;n&rdquo;. </em>Y concluye su diagn&oacute;stico con esta brutal afirmaci&oacute;n:<em> &ldquo;La mujer suele desentenderse de la pol&iacute;tica, aunque su fanatismo o ideas religiosas la hayan impulsado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os a mezclarse activamente en ella, aparte de que en las revueltas pol&iacute;ticas tengan ocasi&oacute;n de satisfacer sus apetencias sexuales latentes</em>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lamentablemente, existen muchas experiencias en el mundo sobre el secuestro, robo y venta de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as. Pero sin lugar a dudas la desaparici&oacute;n forzada y sistem&aacute;tica de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as, catalogable como crimen de lesa humanidad y pr&aacute;ctica genocida, constituye un lugar de encuentro doloroso e ignominioso en el continente latinoamericano, especialmente en las <strong>Dictaduras militares de</strong> <strong>Argentina, Chile y Guatemala, </strong>y en el conflicto armado de<strong> El Salvador</strong>. Pero debemos poner en primer lugar de esta lista, sobre todo, por el n&uacute;mero tan terrible de desapariciones, el caso de la Espa&ntilde;a franquista; sin que nos olvidemos, claro est&aacute;, de la desaparici&oacute;n masiva de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as durante el holocausto nazi.
    </p><p class="article-text">
        Y es preciso reconocer que lo que en Latinoam&eacute;rica pas&oacute; con la infancia sacrificada y sobre todo desaparecida en la segunda mitad del siglo pasado, por la represi&oacute;n de las Dictaduras de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay, Per&uacute; y Uruguay en el cono sur, al igual que en El Salvador, Guatemala y Honduras, en el fino istmo de Centroam&eacute;rica, tiene su precedente ideol&oacute;gico y f&aacute;ctico m&aacute;s inmediato en el terrible drama de <em>&ldquo;los ni&ntilde;os robados por el franquismo</em>; <em>un sistema de desaparici&oacute;n de menores hijos de madres republicanas (muertas, presas, ejecutadas, exiliadas o simplemente desaparecidas) </em>-como se&ntilde;ala el Auto del Juez de la Audiencia Nacional de Espa&ntilde;a, <strong>Baltasar Garz&oacute;n </strong>de 18 de noviembre de 2008-, &rdquo;<em>puesto en pr&aacute;ctica a lo largo de varios a&ntilde;os, entre 1937 y 1950, y desarrollado bajo la cobertura de una aparente legalidad, al contrario de lo que d&eacute;cadas despu&eacute;s ocurrir&iacute;a en los pa&iacute;ses latinoamericanos (donde eran robados sin m&aacute;s), pero precisamente por ello, con unos efectos m&aacute;s perdurables en el tiempo y m&aacute;s dif&iacute;ciles de detectar y hacer que cesen&ldquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<em>Esta situaci&oacute;n, </em>-concluye <strong>Garz&oacute;n</strong>- <em>a pesar de lo terrible que puede parecer hoy d&iacute;a y de que a gran mayor&iacute;a de los ciudadanos les puede resultar casi inveros&iacute;mil, lo cierto es que presuntamente ocurri&oacute; y tuvo un claro car&aacute;cter sistem&aacute;tico, preconcebido y desarrollado con verdadera voluntad criminal para que las familias de aquellos ni&ntilde;os a las que no se les consideraba id&oacute;neas para tenerlos porque no encajaban en el nuevo r&eacute;gimen, no pudieran volver a tener contacto con ellos. De esta forma se propici&oacute; una desaparici&oacute;n &lsquo;legalizada&rsquo; de miles de menores de edad, con p&eacute;rdida de su identidad, en la d&eacute;cada de los a&ntilde;os 40, en aras a una m&aacute;s adecuada preparaci&oacute;n ideol&oacute;gica y la afecci&oacute;n al r&eacute;gimen; situaci&oacute;n que, en gran medida, podr&iacute;a haberse prolongado hasta hoy&rdquo;. </em>
    </p><p class="article-text">
         El documental de <strong>Rosa Brines</strong>, realizado por encargo de la <strong>Conselleria de Qualitat Democr&agrave;tica de la Generalitat Valenciana</strong>, encara con valent&iacute;a el drama de esta herida de los ni&ntilde;os robados del franquismo que sigue abierta, como otras, en nuestra sociedad, y para la que siguen reclamando verdad y justicia las v&iacute;ctimas y los grupos que exigen el respeto a la memoria hist&oacute;rica. Algunos han pretendido desvirtuar la relaci&oacute;n de este crimen contra la humanidad con el franquismo alegando que esta pr&aacute;ctica delictiva tambi&eacute;n se dio en los primeros a&ntilde;os de la democracia, lamentablemente vinculada a miembros corruptos de &oacute;rdenes religiosas. Pero como se&ntilde;alaba hace ya unos a&ntilde;os la periodista <strong>Montse Armengou</strong>, especialista en el tema, <em>&ldquo;cuando las v&iacute;ctimas se desvinculan de la dictadura se expresa una doble tragedia: no entendemos que muchas de las injusticias a las que nos enfrentamos hoy d&iacute;a arrancan de la dictadura y se han perpetuado en la democracia. Sigue siendo mucho m&aacute;s digerible pensar que unos se&ntilde;ores muy malos robaban ni&ntilde;os, en vez de contextualizarlo en un sistema pol&iacute;tico y religioso que favorec&iacute;a, alentaba y encubr&iacute;a esos robos. Adem&aacute;s, muchos afectados se imponen la pr&aacute;ctica idea de que es m&aacute;s f&aacute;cil culpar a una banda de traficantes que a una dictadura. Pero la consecuencia es clara; si el delito es com&uacute;n habr&aacute; prescrito; cuando, si fuera calificado como crimen de lesa humanidad ser&iacute;a imprescriptible&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la desaparici&oacute;n forzada de ni&ntilde;os robados a sus padres o familiares, constituye un delito de car&aacute;cter permanente. As&iacute; lo determina la <strong>Convenci&oacute;n Internacional para la Protecci&oacute;n de todas las personas contra las Desapariciones Forzadas</strong>, de 20 de diciembre de 2006. Los ni&ntilde;os desaparecidos, los ni&ntilde;os robados a sus familias son tambi&eacute;n las v&iacute;ctimas silenciosas e ignoradas del franquismo y de sus tramas perpetuadas en democracia. Muchos vivieron o viven a&uacute;n sus vidas con una identidad alterada y una historia personal incompleta. Sus familiares llevan d&eacute;cadas busc&aacute;ndolos. El mismo <em>tempo</em> que el pueblo espa&ntilde;ol lleva busc&aacute;ndose a s&iacute; mismo.
    </p><p class="article-text">
        Esa b&uacute;squeda se fundamenta en tres ideas b&aacute;sicas. La primera, la defensa del derecho a la identidad como sustrato esencial de la verdad. Porque sin identidad, la verdad se oculta tras la manipulaci&oacute;n y la mentira. Y sin identidad, la memoria se desvanece en lo desconocido. Por eso, identidad, verdad y memoria definen una relaci&oacute;n de causalidad necesaria que propicia la justicia restaurativa y abre el camino hacia la verdadera reconciliaci&oacute;n. La segunda idea b&aacute;sica es el proceso de reencuentro, como condici&oacute;n esencial de la reconciliaci&oacute;n. Reencuentro o nuevo encuentro entre personas de una misma familia, de una misma comunidad, de diferentes comunidades o de todo el pa&iacute;s, para construir un nuevo tejido social sobre la conciliaci&oacute;n, lo que puede ser la verdadera reconciliaci&oacute;n. Finalmente, se proyecta de forma evidente la idea de la reparaci&oacute;n/restauraci&oacute;n, como expresi&oacute;n de lo necesario, de lo justo. Y as&iacute;, desde la recuperaci&oacute;n de la identidad abolida o manipulada, la verdad rescata a la memoria de lo desconocido y surge el reencuentro restaurador de aqu&eacute;l tejido social roto, para conciliar de nuevo (reconciliar) la convivencia perdida. 
    </p><p class="article-text">
        Un camino que trabajos como el de Rosa Brines nos muestran desde el compromiso y la responsabilidad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Ramón Juániz Maya]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/angeles-caidos-fanatismo-psiquiatras-franco_129_7968017.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 25 May 2021 08:56:04 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[“Los Ángeles caídos. El fanatismo de los psiquiatras de Franco”]]></media:title>
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