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    <title><![CDATA[elDiario.es - Irene Fernández Molina]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/irene-fernandez-molina/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Irene Fernández Molina]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Lo que pasa en la frontera]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/pasa-frontera_129_7978524.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/84ee430d-1796-4bdc-9175-a75495432d0f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lo que pasa en la frontera"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta crisis es la culminación de un largo proceso de instrumentalización del control migratorio subcontratado por parte de Marruecos y del fracaso de unas políticas europeas de externalización que hacen agua por todas partes</p></div><p class="article-text">
        Lo que pasa en la frontera del estrecho de Gibraltar viene de lejos y de varias direcciones. Viene del Sur y viene del Norte. Lo que pasa se debe tanto a la creciente centralidad e instrumentalizaci&oacute;n del control migratorio dentro de la pol&iacute;tica exterior de Marruecos como a las pol&iacute;ticas de externalizaci&oacute;n de fronteras de la Uni&oacute;n Europea (UE) y sus Estados miembros. Son las dos caras inseparables de la misma moneda: las condiciones estructurales creadas por una potencia hegem&oacute;nica, aunque algo venida a menos, y la respuesta estrat&eacute;gica l&oacute;gica de su socio subalterno. La externalizaci&oacute;n de fronteras se basa a fin de cuentas en pensar que lo que pasa en la frontera se queda en la frontera, como si fuera Las Vegas. Que los trapos sucios de la fortificaci&oacute;n antimigratoria se pueden lavar lejos de las capitales del Norte sin que las salpiquen &eacute;tica, legal o pol&iacute;ticamente. Pero, dentro de la asimetr&iacute;a de poder, las contrapartidas a terceros pa&iacute;ses vecinos que esta pol&iacute;tica requiere generan una relaci&oacute;n inherentemente transaccional, tanto en su habitual versi&oacute;n cooperativa como en la m&aacute;s &aacute;spera y coercitiva, esa que s&iacute; que ha salpicado en la &uacute;ltima semana.
    </p><p class="article-text">
        La de Marruecos y la UE es una de las relaciones m&aacute;s largas y profundas en este delicado terreno de los tratos fronterizos. En 1999, cuando a ra&iacute;z de la entrada en vigor del Tratado de Schengen se empezaba a dar forma a la dimensi&oacute;n exterior de las pol&iacute;ticas de inmigraci&oacute;n y asilo de la UE, el vecino del sur del Mediterr&aacute;neo occidental fue elegido como <a href="https://www.consilium.europa.eu/uedocs/cms_data/docs/pressdata/en/misc/13993.en0%20ann.doc.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">conejillo de Indias del primer plan de acci&oacute;n en la materia</a> dise&ntilde;ado por un grupo de trabajo del Consejo bajo coordinaci&oacute;n de Espa&ntilde;a. En la interacci&oacute;n de Marruecos con las instituciones europeas prevalec&iacute;a ya su papel de pa&iacute;s de tr&aacute;nsito de flujos migratorios varios hacia el Norte sobre su condici&oacute;n hist&oacute;rica poscolonial &mdash;nunca abandonada&mdash; de pa&iacute;s emisor de emigrantes. La concesi&oacute;n m&aacute;s directa en respuesta a las primeras presiones europeas sobre el control subcontratado de la migraci&oacute;n irregular fue la aprobaci&oacute;n, en 2003, de la <a href="https://adala.justice.gov.ma/production/legislation/fr/penal/immigration%20clandestine.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">primera ley de inmigraci&oacute;n y extranjer&iacute;a</a> de la historia del reino, criticada como innecesariamente restrictiva y desligada de las necesidades nacionales por algunas voces internas que rechazaban el ingrato papel de &ldquo;gendarme de Europa&rdquo;. Fueron tambi&eacute;n los a&ntilde;os del establecimiento del SIVE y el patrullaje conjunto con Espa&ntilde;a en el estrecho, y de la creaci&oacute;n de una Direcci&oacute;n de Migraci&oacute;n y Vigilancia de Fronteras dentro del Ministerio del Interior en Rabat.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de compensaciones materiales en forma de ayuda financiera y condiciones comerciales, en los a&ntilde;os 2000 la diligente cooperaci&oacute;n de Marruecos ten&iacute;a fuertes motivaciones pol&iacute;ticas vinculadas a la que era su segunda prioridad en pol&iacute;tica exterior: el estrechamiento m&aacute;ximo de lazos bilaterales con Bruselas y la obtenci&oacute;n del llamado <a href="https://eeas.europa.eu/archives/docs/morocco/docs/document_conjoint_fr.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Estatuto Avanzado UE-Marruecos</a> en reconocimiento de lo que se ve&iacute;a como una relaci&oacute;n especial, que finalmente se alcanzar&iacute;a en 2008. De ah&iacute; el af&aacute;n por adoptar el lenguaje de los derechos humanos, presentarse como un &ldquo;socio cre&iacute;ble&rdquo; y apelar a la &ldquo;responsabilidad compartida&rdquo; Norte-Sur dentro de un &ldquo;enfoque global&rdquo; sobre las migraciones, seg&uacute;n los leitmotivs del discurso oficial de la &eacute;poca. Marruecos supo incluso convertir en una oportunidad la <a href="https://journals.openedition.org/anneemaghreb/291" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">crisis provocada por los asaltos a las vallas de Ceuta y Melilla en 2005</a>, en la que su imagen internacional se vio empa&ntilde;ada por las violaciones de derechos humanos cometidas por sus fuerzas de seguridad. Desempolvando el viejo papel ideal de &ldquo;puente&rdquo; entre Europa y &Aacute;frica, las autoridades del reino reclamaron a la UE un nuevo &ldquo;Plan Marshall&rdquo; de ayuda financiera para prevenir las migraciones subsaharianas en origen y tomaron la iniciativa de convocar, al a&ntilde;o siguiente, la primera Conferencia Ministerial Euroafricana sobre Migraci&oacute;n y Desarrollo, origen del bautizado como <a href="https://www.rabat-process.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Proceso de Rabat</a>. La posterior <a href="https://www.consilium.europa.eu/uedocs/cms_data/docs/pressdata/en/er/112260.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">declaraci&oacute;n de la UE</a> con motivo del Estatuto Avanzado destacar&iacute;a entre los m&eacute;ritos de Marruecos tanto su liderazgo diplom&aacute;tico en el di&aacute;logo euroafricano como su eficaz cooperaci&oacute;n en la lucha contra la &ldquo;inmigraci&oacute;n ilegal&rdquo; en la frontera. Tan s&oacute;lo le reprochaba el mareo de la perdiz en las eternas negociaciones de un acuerdo de readmisi&oacute;n con la UE que incluyera a nacionales de terceros pa&iacute;ses, la gran obsesi&oacute;n europea, aparcada en 2010 tras 10 a&ntilde;os y 15 rondas infructuosas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica migratoria de Rabat iba a dar dos nuevos giros en la d&eacute;cada pasada. El primero de ellos, en 2013, fue el anuncio de una <a href="https://www.maroc.ma/fr/discours-royaux/discours-de-sm-le-roi-loccasion-du-38eme-anniversaire-de-la-marche-verte" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;nueva pol&iacute;tica migratoria</a>&rdquo; destinada a dar respuesta al creciente n&uacute;mero de migrantes subsaharianos asentados en situaci&oacute;n irregular en territorio marroqu&iacute;, ya fuera voluntaria o forzosamente, por la imposibilidad de cruzar a Europa &mdash;<a href="http://www.cese.ma/media/2020/10/Migration-et-march%C3%A9-du-travail.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s de 100.000 seg&uacute;n algunas estimaciones</a>&mdash;. La adopci&oacute;n de una Estrategia Nacional de Inmigraci&oacute;n y Asilo deb&iacute;a verse acompa&ntilde;ada de tres nuevas leyes en la materia y una regularizaci&oacute;n masiva de inmigrantes. En la pr&aacute;ctica se dio prioridad y gran pompa a esta &uacute;ltima, con dos campa&ntilde;as consecutivas y <a href="https://www.jeuneafrique.com/546679/societe/maroc-assouplissement-des-criteres-de-regularisation-des-sans-papiers/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">casi 50.000 permisos de residencia aprobados</a> en 2014 y 2016-2017. En el plano del discurso, tan novedosa medida se vio rodeada de un &eacute;nfasis exagerado en la transformaci&oacute;n de Marruecos de pa&iacute;s de origen y tr&aacute;nsito a pa&iacute;s de destino de los flujos migratorios, cuando en realidad una cosa no quitaba la otra y los dos primeros papeles segu&iacute;an m&aacute;s que vigentes. Este era un argumentario conveniente con fines de pol&iacute;tica exterior, para dar lustre a la imagen del reino en el continente africano coincidiendo con el relanzamiento de la &ldquo;nueva pol&iacute;tica africana&rdquo;. El objetivo estrat&eacute;gico, cumplido en 2017, era acceder a la Uni&oacute;n Africana, e intentar neutralizar desde dentro la influencia prosaharaui de potencias como Argelia, Nigeria y Sud&aacute;frica en esta organizaci&oacute;n regional. Se corri&oacute; un tupido velo, en cambio, sobre la <a href="https://www.tandfonline.com/doi/full/10.1080/13629395.2020.1758449" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">influencia europea en la &ldquo;nueva pol&iacute;tica migratoria</a>&rdquo;, cuando lo cierto es que esta coincid&iacute;a tanto cronol&oacute;gicamente como en sus principales objetivos con la <a href="https://data.consilium.europa.eu/doc/document/ST-6139-2013-ADD-1-REV-3/en/pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Asociaci&oacute;n para la Movilidad UE-Marruecos</a> firmada en 2013, y diversas declaraciones de la UE indican la conexi&oacute;n entre ambas iniciativas.
    </p><p class="article-text">
        Soplaban en Rabat vientos de emancipaci&oacute;n de las directrices europeas, al menos de cara a la galer&iacute;a, con las negociaciones del acuerdo de readmisi&oacute;n encalladas de nuevo en 2015. El punto de inflexi&oacute;n que inclin&oacute; la balanza hacia un enfoque m&aacute;s abiertamente transaccional que nunca se produjo en 2016. Entonces, el <a href="https://www.consilium.europa.eu/en/press/press-releases/2016/03/18/eu-turkey-statement/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">acuerdo UE-Turqu&iacute;a sobre refugiados</a> cre&oacute; un potente modelo de negociaci&oacute;n estrat&eacute;gica exitosa y maximizaci&oacute;n de beneficios para todos los pa&iacute;ses de tr&aacute;nsito enfrentados al inusitado aumento de las demandas de control migratorio y la paralela despreocupaci&oacute;n por los derechos humanos de la UE y sus estados miembros. Otra consecuencia pr&aacute;ctica del acuerdo con Turqu&iacute;a fue el bloqueo de la ruta migratoria del Mediterr&aacute;neo oriental. Con la ruta central tambi&eacute;n estabilizada tras el establecimiento del Gobierno de Acuerdo Nacional en Libia, el flujo migratorio se concentr&oacute; en la ruta occidental: las llegadas por mar desde Marruecos a las costas espa&ntilde;olas multiplicaron dr&aacute;sticamente <a href="https://data2.unhcr.org/en/situations/mediterranean/location/5226" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de alrededor de 8.000 en 2016 a 58.500 en 2018</a>, y la palanca de negociaci&oacute;n de Rabat creci&oacute; en igual medida. Aunque las autoridades marroqu&iacute;es descartaron un acuerdo formal en la l&iacute;nea del turco, los esfuerzos extraordinarios de sus fuerzas de seguridad para detener el aumento de las entradas en territorio espa&ntilde;ol durante la <a href="https://www.nytimes.com/2018/10/22/world/africa/morocco-crackdown-sub-saharan-migrants-spain.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">crisis del verano de 2018</a>, con numerosos abusos, redadas y traslados forzosos, hac&iacute;an pensar que se estaba respondiendo de forma oportunista a las nuevas promesas de la UE de 140 millones de euros en&nbsp; asistencia financiera para el control fronterizo. Se hab&iacute;a pasado r&aacute;pido la p&aacute;gina de la &ldquo;nueva pol&iacute;tica migratoria&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por si esto fuera poco, el cambio de actitud de Rabat en materia de cooperaci&oacute;n migratoria coincidi&oacute; con el inicio de una crisis diplom&aacute;tica a mayor escala y sin precedentes con Bruselas (2016-2019), a ra&iacute;z de las sentencias del Tribunal de Justicia de la UE sobre el acuerdo bilateral de comercio agr&iacute;cola &mdash;y posteriormente los de pesca y aviaci&oacute;n&mdash; que anulaban su aplicaci&oacute;n al S&aacute;hara Occidental debido al estatus jur&iacute;dico diferenciado de este territorio. La percepci&oacute;n de una amenaza nunca vista a su &ldquo;causa nacional&rdquo; llev&oacute; por primera vez a algunos representantes marroqu&iacute;es a vincular esta de forma expresa y amenazadora con el control migratorio. Fue entonces cuando el ministro de Agricultura y hombre fuerte del rey, Aziz Akhannouch, declar&oacute;: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo quer&eacute;is [los europeos] que hagamos el trabajo de bloquear la emigraci&oacute;n africana y hasta la marroqu&iacute; si hoy Europa no quiere trabajar con nosotros? [&hellip;] <a href="https://www.lavanguardia.com/politica/20170206/414056941698/marruecos-advierte-a-la-ue-de-las-consecuencias-si-no-habla-con-una-sola-voz.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&iquest;Por qu&eacute; vamos a seguir haciendo de gendarmes</a> [&hellip;]?&rdquo;. Cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s han cambiado mucho las tornas del conflicto del S&aacute;hara Occidental, con Marruecos de nuevo a la ofensiva y la baraja del proceso de negociaci&oacute;n de la ONU rota por la <a href="https://www.politicaexterior.com/eeuu-sahara-occidental-marruecos-israel-el-diablo-esta-en-los-cabos-sueltos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">declaraci&oacute;n del presidente Donald Trump de reconocimiento</a> de la soberan&iacute;a marroqu&iacute; sobre el territorio. Pero m&aacute;s all&aacute; de los detonantes inmediatos de esta crisis, lo que pasa en la frontera no es sino la culminaci&oacute;n de un largo proceso de instrumentalizaci&oacute;n del control migratorio subcontratado por parte de Rabat y del fracaso de unas pol&iacute;ticas europeas de externalizaci&oacute;n que hacen agua por todas partes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Irene Fernández Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/pasa-frontera_129_7978524.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 29 May 2021 20:09:50 +0000]]></pubDate>
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