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    <title><![CDATA[elDiario.es - Pablo Santacana]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/pablo-santacana/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Pablo Santacana]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[De Hollywood a Madrid Río: los letreros con nombre de ciudad que invaden nuestras calles]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/hollywood-madrid-rio-letreros-nombre-ciudad-invaden-calles_1_8004171.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/105d4920-1105-402e-9431-1819dc59f042_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De Hollywood a Madrid Río: los letreros con nombre de ciudad que invaden nuestras calles"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La fiebre por decorar las ciudades con su nombres llega a Madrid después de que ciudades pioneras como Amsterdam ya rechazaran este tipo de intervención urbana</p></div><p class="article-text">
        Est&aacute;n por todas partes: bloqueando calles peatonales o decorando rotondas de acceso, sobre la cima de monta&ntilde;as o junto a la ribera del mar. Como una moda que se asume sin cuestionarla, cada vez son m&aacute;s las ciudades que instalan letreros con sus nombres en el espacio p&uacute;blico. Disfrazadas de arte urbano, estas intervenciones forman parte de campa&ntilde;as promocionales que parad&oacute;jicamente buscan lo identitario de la forma m&aacute;s gen&eacute;rica posible: un letrero.
    </p><p class="article-text">
        Su objetivo principal es claro: ser el photocall de instagramers y visitantes que suban su imagen a las redes sociales y sirvan de reclamo del atractivo tur&iacute;stico del municipio, o mejor dicho, de su nombre. El &uacute;ltimo a sumarse a la moda ha sido Jos&eacute; Luis Mart&iacute;nez Almeida, alcalde de Madrid, quien inaugur&oacute; este pasado marzo un letrero de doce metros de largo con la palabra &ldquo;Madrid&rdquo; en la explanada de Puente del Rey. Mientras ciudades como Amsterdam hace a&ntilde;os que renegaron de esta estrategia de m&aacute;rketing por su falta de conexi&oacute;n real con el contexto local, muchos ayuntamientos contin&uacute;an apostando por este modelo de marketing urbano que sustituye formas m&aacute;s org&aacute;nicas de construir ciudad. Hay una breve historia detr&aacute;s una tendencia no falta de cr&iacute;tica.
    </p><h3 class="article-text">1923. Hollywood y el nacimiento de la ciudad-marca</h3><p class="article-text">
        Para entender el nivel con el que las estrategias de m&aacute;rketing est&aacute;n colonizando el paisaje urbano, es necesario retroceder a los or&iacute;genes de esta tendencia. A ra&iacute;z de una campa&ntilde;a para publicitar una nueva promoci&oacute;n inmobiliaria privada, la empresa &ldquo;Woodruff and Shoults&rdquo; construy&oacute; el famoso letrero de Hollywood al noroeste de Los &Aacute;ngeles en 1923. Elevado a icono del cine por la propia industria cinematogr&aacute;fica (el cartel aparec&iacute;a en la entradilla de 20th Century Fox, entre otras), el letrero se convirti&oacute; en el reclamo de un lugar (Hollywood), y de un tiempo (la Edad de Oro). Su &eacute;xito llev&oacute; a que la estructura original, pensada para un uso temporal, se restaurara en varias ocasiones gracias a donaciones privadas (y medi&aacute;ticas, incluyendo a Hugh Hefner, Tom Hanks o Steven Spielberg). Su historia refleja la construcci&oacute;n de una identidad local creada en paralelo a su identidad comercial, ya que Hollywood no puede entenderse disociada de la industria del cine, y viceversa.
    </p><h3 class="article-text">1969. Cullera y el reclamo</h3><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, el modelo de Hollywood no tard&oacute; en replicarse. A finales de los 60, en pleno <em>boom</em> del turismo &ndash;la industria nacional&ndash;&nbsp; Enrique Torres G&oacute;mez, artista local de Cullera, propuso al ayuntamiento escribir el nombre de la ciudad al estilo Hollywood. El letrero utilizar&iacute;a como soporte la propia colina que antes ocultaba los encantos de la ciudad a los conductores de la carretera N-332. Pintadas en cal sobre la roca de la colina, las letras, aunque de menor tama&ntilde;o que las de Hollywood (40 metros de longitud frente a los 107 de Hollywood) han sufrido una suerte similar, y desde 2009, ya restauradas, son iluminadas de noche por el ayuntamiento de la localidad.
    </p><p class="article-text">
        Buscando la visibilidad del municipio dentro del recorrido costero valenciano, el letrero fue en este caso un reclamo directo del ayuntamiento,&nbsp; y no una estrategia de marketing apropiada por la ciudad.
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                Marbella.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">1993. Marbella y el cartel de la corrupci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        Algo similar pensar&iacute;a Jes&uacute;s Gil, paradigma de los alcaldes asociados a la corrupci&oacute;n costera, cuando propuso su particular versi&oacute;n del letrero para Marbella. Tras el intento fallido de construir un cartel blanco copiando a Cullera (que imitaba a su vez a Hollywood) en el pico de La Concha, el equipo de Gil construy&oacute; un gran arco con el nombre de la ciudad para dar la bienvenida a los turistas que ven&iacute;an desde M&aacute;laga por la A-7. Hoy en d&iacute;a, tambi&eacute;n restaurado, el arco sigue siendo s&iacute;mbolo de Marbella, aunque su asociaci&oacute;n con las &eacute;pocas m&aacute;s decadentes bajo el gobierno de Gil no hacen buena prensa a la ciudad: el letrero de Marbella es para muchos el icono de un modelo de ciudad asociado a la corrupci&oacute;n y la sobreexplotaci&oacute;n urbana.
    </p><h3 class="article-text">2004. 'I amsterdam'</h3><p class="article-text">
        Para llegar a la situaci&oacute;n de hoy, es clave nombrar el ejemplo que marc&oacute; un precedente para el desarrollo de los letreros de ciudades, y tambi&eacute;n su declive. Para mantener su popularidad como destino tur&iacute;stico frente a una ca&iacute;da de visitantes, &Aacute;msterdam form&oacute; en 2004 una asociaci&oacute;n p&uacute;blico-privada para realizar una nueva campa&ntilde;a de m&aacute;rketing para la ciudad. Dise&ntilde;ada por la agencia <a href="http://www.kesselskramer.com/about" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">KesselsKramer</a>, la campa&ntilde;a se centraba en un juego de palabras, &ldquo;Iamsterdam&rdquo;, (yo-soy-sterdam) reproducido en varias partes de la ciudad, y esculpido en letras gigantes frente a su principal museo, el Rijksmuseum. Aunque fue colocado pocos meses despu&eacute;s del lanzamiento de Facebook, y seis a&ntilde;os antes de que existiera Instagram, el letrero se viraliz&oacute; r&aacute;pidamente como atracci&oacute;n tur&iacute;stica, llegando a m&aacute;s de 8.000 im&aacute;genes por d&iacute;a subidas a las redes.
    </p><p class="article-text">
        El &eacute;xito de la campa&ntilde;a hizo que fotografiarse frente al letrero sustituyera a otras actividades culturales, como visitar el propio Rijksmuseum. Frente a esa situaci&oacute;n, y acosada por un descontrolado crecimiento del turismo de masas, la ciudad decidi&oacute; prescindir del cartel en 2018. La medida se tom&oacute; a ra&iacute;z de una petici&oacute;n de Femke Roosma, concejala del partido GroenLinks. Sumado a la causa de continuas aglomeraciones, Roosma aleg&oacute; que el cartel transmit&iacute;a un mensaje err&oacute;neo sobre los valores de la ciudad. En un comunicado recogido por The Telegraph, Roosma dijo: &ldquo;Este eslogan reduce la ciudad a un fondo en una historia de m&aacute;rketing. Los amsterdameses quieren recuperar el control de la ciudad&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">El city m&aacute;rketing</h3><p class="article-text">
        La historia de marketing a la que se refiere Roosma es la misma que Hollywood, Cullera o Marbella buscaron en su momento. Definida por los expertos como &ldquo;City Branding&rdquo;, el marketing comercial aplicado a lugares es un recurso habitual para construir una imagen positiva y m&aacute;s atrayente de las ciudades. Seg&uacute;n la compa&ntilde;&iacute;a Saffron Brand Consultants, creadora del Saffron European City Brand Barometer, la &ldquo;marca&rdquo; de un lugar es &ldquo;la percepci&oacute;n que la gente tiene con ese lugar&rdquo;. A trav&eacute;s de campa&ntilde;as de publicidad, el city marketing moldea la percepci&oacute;n de las ciudades utilizando elementos f&aacute;cilmente entendibles y claramente identificables, como sus nombres esculpidos en letreros de gran tama&ntilde;o.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para Diego Peris, del colectivo madrile&ntilde;o TodoxlaPraxis, la instalaci&oacute;n del nuevo cartel en Madrid responde a esa forma de entender la ciudad como un producto en vez de como un lugar. En 2011, el colectivo instal&oacute; un gran letrero al estilo Hollywood en La Ca&ntilde;ada Real de Madrid. El letrero subvert&iacute;a las estrategias de m&aacute;rketing tradicionales para visibilizar la situaci&oacute;n precaria de La Ca&ntilde;ada, pero tambi&eacute;n para generar nuevos s&iacute;mbolos que transformaran su imaginario, y que la prensa dejase de utilizar im&aacute;genes de chabolas yonquis para referirse al asentamiento informal. La estrategia funcion&oacute;, y aunque el cartel estuvo poco tiempo en pie (ninguna estrella financi&oacute; su reparaci&oacute;n como en el caso de Hollywood), su silueta sobre las colinas es a&uacute;n hoy un recurso para los medios para hablar de los muchos problemas que a&uacute;n sufre el barrio.
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                Cartel en la Cañada Real                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Para Luc&iacute;a S&aacute;nchez, autora de &ldquo;Arte p&uacute;blico en el espacio urbano&rdquo;, un trabajo de investigaci&oacute;n becado en 2020 por el Departamento de Paisaje Urbano del Ayuntamiento madrile&ntilde;o, el principal problema es confundir &ldquo;placemaking&rdquo; con &ldquo;place-marketing&rdquo;. Mientras que placemaking es una manera de construir ciudad a partir de la participaci&oacute;n de la ciudadan&iacute;a, &ldquo;place-marketing&rdquo; se refiere a la consideraci&oacute;n del espacio p&uacute;blico como un producto monetizable.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para Peris, es fundamental que la imagen de las ciudades se construya por sus ciudadanos. En Palomeras Bajas (Vallecas) Todoxlapraxis configur&oacute; en 2012 otro gran letrero con las palabras &ldquo;El Barrio es nuestro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La frase fue escogida a trav&eacute;s de un proceso participativo a partir de la memoria de la lucha vecinal del barrio, y ha sido incluida en otro proyecto participativo asociado a la actividad vecinal del barrio: El Museo al Aire Libre de Palomeras Bajas.&nbsp; En 2017, otro gran letrero con la palabra IMAGINA visit&oacute; el barrio. Construido por un colectivo de colectivos (David C&aacute;rdenas, EEEstudio, Juanito Jones, Lys Villalba y Zuloark) , las letras fueron parte del proyecto F.U.A. (Furniture+Urban+Alphabets) y sirvieron para presentar el programa de intervenciones urbanas participativas Imagina Madrid de Intermediae-Matadero. En este caso, el letrero se construy&oacute; a partir de elementos obsoletos recuperados de los almacenes municipales en la Casa de Campo, como las tulipas de antiguas farolas o las maderas desgastadas de los bancos madrile&ntilde;os. En voz de Lys Villalba, una de las arquitectas responsables del proyecto, y profesora de la Escuela de Arquitectura de Madrid, &ldquo;F.U.E muestra c&oacute;mo podemos construir espacios urbanos pensados para el encuentro (bancos, mesas, tumbonas, gradas) a partir de materiales reutilizados y, a la vez, c&oacute;mo este tipo de intervenciones ef&iacute;meras pueden dise&ntilde;arse para tener segundas vidas. Tras recorrer Madrid, las letras de Vallecas equipan ahora la plaza de Matadero&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Un cartel financiado por una empresa</h3><p class="article-text">
        En Madrid R&iacute;o, el letrero tambi&eacute;n ha querido justificarse desde el reciclaje, enmarcado en una campa&ntilde;a de Ecovidrio. Seg&uacute;n Luc&iacute;a S&aacute;nchez, el inter&eacute;s comercial de esta entidad supone un problema adicional para el nuevo letrero de Madrid: &ldquo;La administraci&oacute;n p&uacute;blica, como mediador cultural, tiene que asegurarse de que las actuaciones p&uacute;blicas est&aacute;n basadas en lo p&uacute;blico, es decir, que conllevan alg&uacute;n proceso de intercambio con las personas, ya sea participativo o de diagn&oacute;stico.&rdquo; Para ella, &ldquo;cuando el inter&eacute;s de una intervenci&oacute;n urbana es comercial, se alquila el espacio p&uacute;blico de forma temporal a la marca para que instale elementos publicitarios. Pero parece que escribir &rdquo;Madrid&ldquo; justifica su colocaci&oacute;n. Como si te regalan un collar que pone tu nombre. Y te lo tienes que dejar puesto siempre. Y decir muy alto qui&eacute;n te lo ha regalado.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Uno de los principales problemas de convertir la identidad de una ciudad en una marca, es que a esa marca pueden sumarse f&aacute;cilmente otras que tengan intereses m&aacute;s privados. En el caso de Ecovidrio, el problema surge tambi&eacute;n desde la justificaci&oacute;n del letrero como elemento reciclado. Frente al citado ejemplo de &ldquo;El barrio es nuestro&rdquo;, concebido junto a sus vecinos, o el de F.U.A., construido a partir de materiales reciclados, el letrero de Madrid R&iacute;o ha sido instalado sin proceso previo y el porcentaje de material reciclado se limita a una fina capa de vidrio reciclado (calc&iacute;n) en su superficie. La colocaci&oacute;n de letreros corporativos y la promoci&oacute;n de ciudades-marca resuena a&uacute;n m&aacute;s extra&ntilde;a dentro de la fuerte crisis del actual modelo de turismo de masas acuciada por la pandemia. Frente a otros ejemplos,, el cartel de Madrid parte con ventaja. La escultura reproduce tambi&eacute;n la osa y el madro&ntilde;o, el icono castizo de la Puerta del Sol que identific&oacute; la ciudad mucho antes de que el m&aacute;rketing definiera nuestras ciudades.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Santacana]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/hollywood-madrid-rio-letreros-nombre-ciudad-invaden-calles_1_8004171.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 06 Jun 2021 20:07:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De Hollywood a Madrid Río: los letreros con nombre de ciudad que invaden nuestras calles]]></media:title>
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