<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Carles Manera]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/carles-manera/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Carles Manera]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/1033554/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[El rapto de Europa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/rapto-europa_129_12508962.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/824b128a-f207-4fa6-88fc-038b4188ef26_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1006y281.jpg" width="1200" height="675" alt="El rapto de Europa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta postración ante Estados Unidos sorprende ante los signos evidentes de la debilidad económica de un coloso que no lo es más que el potencial titán europeo, porque sus indicadores son peores que los comunitarios</p><p class="subtitle">Acuerdo UE-EEUU: el Tratado de la Humillación Atlántica</p></div><p class="article-text">
        Un toro blanco, hermoso, Zeus encarnado, seduce a una princesa fenicia, Europa. Es enga&ntilde;ada. Hemos visto la reedici&oacute;n mitol&oacute;gica en Escocia, hace unos d&iacute;as: un elefante republicano &ndash;en este caso, nada hermoso&ndash; ha acabado por persuadir a una Europa sin capacidad reactiva, entregada. Enga&ntilde;ada. Y es que Trump ha ganado el pulso a Von der Leyen. El encuentro, realizado en territorio europeo, pero en la propiedad del magnate &ndash;uno de sus campos de golf&ndash;, supuso una puesta en escena que fregaba claramente la humillaci&oacute;n de la dirigente comunitaria, generosa en exceso a los deseos de Trump. Un desequilibrio lacerante para los intereses del viejo continente. Porque este desenlace significa, claro y raso: que Europa paga, y que Estados Unidos recauda. Los productos europeos, que ten&iacute;an unos aranceles del 1,47%, se alzar&aacute;n a una media del 15%, sin contrapartida por parte de Estados Unidos. En paralelo, Europa se compromete a comprar armamento y energ&iacute;a al pa&iacute;s norteamericano. Un negocio redondo para la administraci&oacute;n estadounidense.
    </p><p class="article-text">
        En esta negociaci&oacute;n no ha habido equilibrio alguno. Se ha dinamitado la teor&iacute;a del equilibrio de John Nash, que dice que el equilibrio se da cuando no existen incentivos para que ning&uacute;n jugador cambie su estrategia, dado que cualquier cambio unilateral desembocar&iacute;a en un peor resultado para ese jugador. Es pura teor&iacute;a de juegos. Von der Leyen ha variado, de manera unilateral, su estrategia de mantener una firmeza econ&oacute;mica frente a Estados Unidos, teniendo en cuenta la variabilidad de situaciones comerciales entre los estados miembros y la potencia americana. Si el temor era evitar una guerra comercial, ese objetivo es fallido: ya existe.
    </p><p class="article-text">
        De alguna forma, la presidenta de la Comisi&oacute;n Europea ha asumido el relato de Trump, focalizando su obsesi&oacute;n en la balanza comercial &ndash;y no en la de capital y servicios, donde existe una clara ventaja estadounidense, algo incomprensible que esa tecla no se haya pulsado por parte de los negociadores europeos&ndash;, de manera que lo que se persigue es atenuar desequilibrios comerciales aparentes en las relaciones entre Europa y Estados Unidos. Se ha ca&iacute;do en una trampa, auspiciada por la cuesti&oacute;n de la defensa europea y las promesas de ayuda de un presidente de Estados Unidos cuya palabra vale m&aacute;s bien poco. Como la de Zeus en su desigual relaci&oacute;n con la princesa fenicia. La fiabilidad que tiene es muy baja, a tenor de lo que vamos conociendo. Pero, adem&aacute;s, las consecuencias negativas para Europa se pueden extender a los procesos de negociaci&oacute;n con otros <em>partners</em>: qu&eacute; mensaje se les va a trasladar si no es el de la debilidad, para avanzar en otros escenarios de intercambios econ&oacute;micos. 
    </p><p class="article-text">
        Estamos ante una nueva cesi&oacute;n a Trump, cuyas formas y narrativas van cosechando &eacute;xitos. La OTAN ya se pleg&oacute; a sus caprichos con el absurdo 5% en gasto militar sobre PIB &ndash;con la honrosa excepci&oacute;n de Espa&ntilde;a&ndash;. Tantas genuflexiones da&ntilde;an no solo las rodillas, sino el esp&iacute;ritu europeo, si es que puede ser invocado. Y esta postraci&oacute;n ante Estados Unidos sorprende ante los signos evidentes de la debilidad econ&oacute;mica de un coloso que no lo es m&aacute;s que el potencial tit&aacute;n europeo, porque sus indicadores son peores que los comunitarios en buena parte de sus expresiones (PIB, inflaci&oacute;n, comercio, fortaleza industrial, confianza monetaria), con tres aspectos determinantes:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>La desindustrializaci&oacute;n de Estados Unidos no se va a corregir con pol&iacute;ticas proteccionistas, habida cuenta los procesos de deslocalizaci&oacute;n realizados por importantes empresas norteamericanas. Es m&aacute;s, esto va a consolidar una senda inflacionista que impactar&aacute; sobre el consumidor local estadounidense. Esto lo ve claro la Reserva Federal, que ralentiza la bajada de tipos de inter&eacute;s soportando la lluvia de insultos de Trump al presidente de la FED Jerome Powell.</li>
                                    <li>Los movimientos de Trump est&aacute;n cebando la debilidad del d&oacute;lar &ndash;algo que parece perseguir el magnate&ndash;, pero, al mismo tiempo, est&aacute;n arrinconando su moneda como refugio, en favor del euro. No es gratuito pensar en la utilizaci&oacute;n de una herramienta clave, fundamental: la emisi&oacute;n de eurobonos, tal y como se&ntilde;alan en un reciente trabajo Olivier Blanchard y &Aacute;ngel Ubide.</li>
                                    <li>Los fondos de inversi&oacute;n se retraen de Estados Unidos, y parte de ellos se canalizan hacia Europa. Esto lo estamos viendo en variables sobre acciones, fondos soberanos, de alto rendimiento y en grado de inversi&oacute;n. Desde marzo hasta junio de 2025, el aspecto de todos esos fondos por Europa est&aacute; ganando terreno, ante la volubilidad de las decisiones de Trump.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Es decir, mientras observamos dificultades en la econom&iacute;a de Estados Unidos, que pueden agravarse con los despidos masivos y el descontento que ello puede generar en segmentos de poblaci&oacute;n; mientras apreciamos c&oacute;mo la administraci&oacute;n Trump ataca infraestructuras b&aacute;sicas de la ciencia, las universidades, los institutos de investigaci&oacute;n, recortando importantes recursos hipotecando el futuro econ&oacute;mico; mientras Estados Unidos se va autoaislando con estas pol&iacute;ticas que alimentan la des-regulaci&oacute;n, las privatizaciones, el ataque a los derechos humanos, la justificaci&oacute;n de genocidios y su apoyo; mientras todo esto est&aacute; sucediendo y se&ntilde;alando la debilidad de ese coloso con pies de barro, Europa agacha la cabeza y no es capaz de, a pesar de su desuni&oacute;n en muchos &aacute;mbitos, dar un golpe sobre la mesa. Y s&iacute;: negociar. Y hacerlo en clave del equilibrio de Nash. No dej&aacute;ndose llevar por la llamada de ese elefante oscuro que invita a cabalgar a la princesa europea sobre sus lomos para llevarnos no a una Creta agradable, sino a una situaci&oacute;n de debilidad manifiesta m&aacute;s propia de las puertas del Averno. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carles Manera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/rapto-europa_129_12508962.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 01 Aug 2025 20:30:23 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/824b128a-f207-4fa6-88fc-038b4188ef26_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1006y281.jpg" length="668926" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/824b128a-f207-4fa6-88fc-038b4188ef26_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1006y281.jpg" type="image/jpeg" fileSize="668926" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El rapto de Europa]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/824b128a-f207-4fa6-88fc-038b4188ef26_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1006y281.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[UE - Unión Europea]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vasallaje económico, pleitesía política]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/vasallaje-economico-pleitesia-politica_129_12431523.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d97bdf21-28bf-4df3-b620-0252997312f1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vasallaje económico, pleitesía política"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En un alarde de incontinencia –y de irresponsabilidad–, Alberto Núñez Feijóo ha declarado que si él llega al gobierno de la nación cumplirá con el 5% exigido por Trump. A su vez, subraya el líder derechista, bajará los impuestos. Ya es cansino que tengamos que repetir, por enésima vez, que la curva de Laffer está ya en el cesto de los papeles</p></div><p class="article-text">
        La actitud del m&aacute;ximo dirigente de la OTAN, Mark Rutte, con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ya ha sido reiteradamente calificada como entreguismo vergonzante que excede cualquier regla de cortes&iacute;a diplom&aacute;tica. No insistiremos. Pero m&aacute;s all&aacute; del rid&iacute;culo con el que este personaje se ha manifestado, la cuesti&oacute;n trascendente es hasta qu&eacute; punto el capitalismo, en la versi&oacute;n <em>tecnofeudal</em> que caracteriza la econom&iacute;a de Estados Unidos (siguiendo al economista Yanis Varoufakis), se est&aacute; imponiendo en el concierto internacional, en el que los mayores actores globales por su peso pol&iacute;tico, econ&oacute;mico y militar (<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Alemania" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alemania</a>, <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Canad%C3%A1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Canad&aacute;</a>, <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Francia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Francia</a>, <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Italia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Italia</a>, <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Jap%C3%B3n" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jap&oacute;n</a>, <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Reino_Unido" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Reino Unido</a> y la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Uni%C3%B3n_Europea" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Uni&oacute;n Europea,</a> entre otros)  agasajan y rinden vasallaje a un presidente cuyo pa&iacute;s, Estados Unidos, no est&aacute; pasando, precisamente, por una coyuntura econ&oacute;mica s&oacute;lida. Dos acontecimientos importantes, de signo distinto, pero suficientemente ilustrativos, determinan esta afirmaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Por un lado, la decisi&oacute;n del G-7 eximiendo del pago de impuestos a las multinacionales estadounidenses para que los beneficios que obtienen en los pa&iacute;ses en los que operan escapen a una m&iacute;nima contribuci&oacute;n fiscal. Esta determinaci&oacute;n contradice lo que se ha ido avanzando en diferentes encuentros econ&oacute;micos en los que, entre otros, los <a href="https://gabriel-zucman.eu/files/report-g20.pdf" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">importantes trabajos de Gabriel Zucman</a> han constituido una gu&iacute;a clave para establecer mecanismos tributarios que afecten a los grandes consorcios empresariales y a los milmillonarios. Por su parte, Olivier Blanchard, jefe del FMI entre 2008 y 2015, ha indicado que &ldquo;El acuerdo sobre el impuesto m&iacute;nimo, logrado con esfuerzo, represent&oacute; un avance, evitando una carrera a la baja en el impuesto a las ganancias. Este acuerdo lo vuelve pr&aacute;cticamente inoperante. Y el G-7 obtuvo muy poco a cambio&hellip; Esto me preocupa sobre la postura negociadora de Europa en las actuales negociaciones arancelarias&rdquo;<em>.</em>
    </p><p class="article-text">
        La capitulaci&oacute;n que se ha visto en la reuni&oacute;n del G-7, aceptando que las multinacionales de Estados Unidos eludan el impuesto m&iacute;nimo global del 15%, demuestra una vez m&aacute;s que urgen reglas de juego que corrijan los enormes desequilibrios de renta y riqueza en el mundo. Los dirigentes del G-7, sin embargo, han entregado, genuflexos, esta gran gabela a Trump que, infantilmente ufano, se ve como claro vencedor ante sus <em>vasallos</em>. 
    </p><p class="article-text">
        Otro aspecto crucial, la guerra en Gaza, constituye tambi&eacute;n un acto de pleites&iacute;a hacia Trump en su cruzada por defender al gobierno de Netanyahu y su conducta genocida en la Franja. La condena al ataque de Ham&aacute;s de octubre de 2024 &ndash;demos los gritos de rigor, no vayamos a ser acusados de favorecer el terrorismo&ndash; no puede esconder que estemos asistiendo a una respuesta desproporcionada de naturaleza genocida que ha puesto en serios desequilibrios a la regi&oacute;n, extremados, adem&aacute;s, con la llamada &ldquo;guerra de los doce d&iacute;as&rdquo;, entre Israel e Ir&aacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        En tal contexto, la actitud de la Uni&oacute;n Europea ha sido lamentable. Con respuestas tibias, sin la contundencia que se espera de un espacio geopol&iacute;tico y econ&oacute;mico sustancial. Los silencios europeos alimentan la desafecci&oacute;n ciudadana donde anidan los &ldquo;huevos de la serpiente&rdquo;: la ultraderecha. Tambi&eacute;n aqu&iacute; son urgentes respuestas inequ&iacute;vocas que supongan elevarse desde el arrodillamiento previo a Estados Unidos para encarar la situaci&oacute;n con rigor econ&oacute;mico y herramientas diplom&aacute;ticas y pol&iacute;ticas. Lo ha subrayado Josep Borrell, presidente del CIDOB y ex alto representante de la UE para la Pol&iacute;tica Exterior: &ldquo;(...) lo que est&aacute; pasando en Gaza es una tragedia sin nombre y Europa se ha desacreditado frente al resto del mundo. Con la excepci&oacute;n de Espa&ntilde;a, Irlanda y de alg&uacute;n otro pa&iacute;s, todos le han dicho a Netanyahu que est&aacute; matando a demasiada gente, pero que le dejan continuar y adem&aacute;s haci&eacute;ndolo con nuestras armas&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>No es la defensa, es m&aacute;s guerra comercial </strong></h2><p class="article-text">
        En paralelo, nos encontramos el 5% sobre PIB de gasto en defensa, un <em>sorpasso </em>al<em> </em>2% acordado en la cumbre de la OTAN de Newport celebrada en 2014 con el objetivo puesto en 2024. De entrada, debe decirse que el 5% sobre el PIB, m&aacute;s all&aacute; de lo redondo del n&uacute;mero, parece no ser m&aacute;s que un guarismo convertido en tot&eacute;mico. El vehemente inter&eacute;s de Estados Unidos en incrementar el gasto de la OTAN en defensa, &iquest;es por la defensa o es por el inter&eacute;s de su conglomerado militar e industrial, a&ntilde;adiendo a su pol&iacute;tica arancelaria m&aacute;s elementos que persigan, por la v&iacute;a del chantaje, disminuir su d&eacute;ficit comercial?
    </p><p class="article-text">
        La econom&iacute;a de Estados Unidos se ralentiza. Se contrae un &ndash;0,5% en el primer trimestre de 2025. Es obvio que la idea del equipo de Trump &ndash;a quien le importa un bledo la defensa de Europa&ndash; es contribuir tambi&eacute;n a revertir esa situaci&oacute;n a trav&eacute;s de su industria armament&iacute;stica. De ah&iacute; su obsesi&oacute;n por comprometer el nivel de gasto de la OTAN al 5% porque sabe que gran parte de ese gasto se convertir&aacute; en ventas y exportaciones de su industria militar. Ahora bien, lo que Estados Unidos exige a la OTAN no se aviene con los datos de la propia econom&iacute;a norteamericana: 3,1% en 2023 y 2,7% en 2024, estos son los porcentajes sobre PIB en Estados Unidos en gasto en Defensa. Es decir, por debajo del 5% que exige a sus aliados.
    </p><p class="article-text">
        Datos hist&oacute;ricos sobre gasto norteamericano en Defensa contribuyen a situar mejor el tema: en plena guerra del Vietnam &ndash;con un despliegue militar enorme por parte del ej&eacute;rcito norteamericano&ndash; Estados Unidos invert&iacute;a el 8,6%, y entre 1979-1985 (todav&iacute;a en plena Guerra Fr&iacute;a, con proyectos fara&oacute;nicos como la Guerra de las Galaxias) ese indicador oscilaba entre el 4,5% y el 5,7%. Con estas cifras para esas coyunturas, exigir el 5% a los pa&iacute;ses de la OTAN es claramente desproporcionado. Y desproporcionado, adem&aacute;s, cuando la &uacute;nica amenaza que pudiera percibirse &ndash;m&aacute;s all&aacute; de la agresi&oacute;n que sufre Ucrania&ndash; provendr&iacute;a de Rusia, un pa&iacute;s cuyo PIB es 20 veces inferior al PIB que suman los Estados Unidos y la UE e, incluso, ocho veces inferior al PIB de la UE (FMI 2024, estimado en octubre de 2023). 
    </p><h2 class="article-text"><strong>La estrategia comercial de Trump</strong></h2><p class="article-text">
         La estrategia central de Trump es comercial, no es otra. Preocupaci&oacute;n por la defensa europea: ninguna. La tesis determinante es incrementar los pedidos militares a las industrias estadounidenses en plena fase de desindustrializaci&oacute;n, conduciendo a las naciones a un esfuerzo descomunal. Y habida cuenta de que existe otra tenaza que oprime: el informe del FMI ('<em>Euro Area: IMF Staff Concluding Statement 2025'</em>) advierte que, dada la evoluci&oacute;n de la deuda, se debe ir hacia pol&iacute;ticas de disciplina fiscal que implicar&iacute;an ajustes muy severos en las cuentas p&uacute;blicas europeas. Como consecuencia, aparecen en el horizonte recortes en aquellas partidas de gasto que permitir&iacute;an compensar el incremento de gasto en el apartado de defensa. No hace falta ser muy perspicaz para intuir que los ajustes se realizar&iacute;an esencialmente en el gasto social: sanidad, educaci&oacute;n, cuidados, pensiones&hellip; haciendo a&uacute;n mayor el nido en el que se incubar&iacute;an los huevos de la serpiente. 
    </p><p class="article-text">
        La UE tiene otras alternativas, aquellas que la conducir&iacute;an a su propia autonom&iacute;a estrat&eacute;gica: coordinar los esfuerzos en defensa de cada Estado miembro con el resto de los Estados de la Uni&oacute;n; dirigir el gasto y la inversi&oacute;n hacia las capacidades industriales de la que ya disponen los Estados miembros; centrarse en inversiones con mayores multiplicadores sobre la renta, la riqueza y el empleo; unificar el mando de la coordinaci&oacute;n&hellip; alternativas que marcar&iacute;an caminos muy distintos al que se propone desde la Administraci&oacute;n Trump que deber&iacute;an concitar el apoyo sin restricciones de los gobiernos de los Estados de la Uni&oacute;n, del Parlamento Europeo  y de la CE. Sin embargo, actitudes que s&oacute;lo est&aacute;n encaminadas al &ldquo;apaciguamiento&rdquo; de un personaje tan rid&iacute;culo e ignorante como mat&oacute;n, aunque se considere todopoderoso porque &ldquo;reina&rdquo; sobre el 25% del PIB mundial, nos sit&uacute;an &ndash;si la decepci&oacute;n acabara por embargarnos&ndash; ante escenarios lamentables sobre los que la Historia est&aacute; llena de ense&ntilde;anzas.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, la posici&oacute;n del presidente del Gobierno ha sido contundente, y ha promovido dos grandes movimientos: por un lado, la comprensi&oacute;n de la opini&oacute;n p&uacute;blica y parlamentaria en pa&iacute;ses europeos &ndash;Gran Breta&ntilde;a, Italia, B&eacute;lgica&ndash; cuyos dirigentes callaron en La Haya ante Trump, de forma que la v&iacute;a espa&ntilde;ola es observada con admiraci&oacute;n en debates pol&iacute;ticos y art&iacute;culos positivos en la prensa internacional; por otro, el enfado de dirigentes europeos: el caso de la italiana Meloni es ilustrativo, pues sabe que cumplir con el 5% es un camino de enorme complejidad que puede conducir a protestas sociales, de manera que la posici&oacute;n espa&ntilde;ola la deja en mal lugar cuando el gobierno italiano se propon&iacute;a asentir, firmar y no cumplir, y ten&iacute;a como objetivo t&aacute;ctico que Espa&ntilde;a hiciera lo propio, tambi&eacute;n sin rechistar.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Y en Espa&ntilde;a?</strong></h2><p class="article-text">
        En un alarde de incontinencia &ndash;y de irresponsabilidad&ndash;, Alberto N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o ha declarado que si &eacute;l llega al gobierno de la naci&oacute;n cumplir&aacute; con el 5% exigido por Trump. A su vez, subraya el l&iacute;der derechista, bajar&aacute; los impuestos. Ya es cansino que tengamos que repetir, por en&eacute;sima vez, que la curva de Laffer est&aacute; ya en el cesto de los papeles. Pero las opciones conservadoras la rescatan, desarrugan el papel &ndash;o la servilleta&ndash; y la vuelven a releer e interpretar. Ante esa ideolog&iacute;a expl&iacute;cita, veamos algunos datos: en 2024, Espa&ntilde;a dedic&oacute; casi el 1,3% del PIB al gasto en defensa: unos 20 mil millones de euros. Llegar al 2% equivale a unos 33 mil millones de euros; es decir; 13 mil millones de euros m&aacute;s. Si fuera el 5%, como parece querer Feij&oacute;o, supondr&iacute;a &ndash;dependiendo obviamente de la evoluci&oacute;n del PIB&ndash; una asignaci&oacute;n de unos 70 mil millones de euros: 50 mil millones de euros adicionales a lo que se espera con el 2%.
    </p><p class="article-text">
        Esto significar&iacute;a un desaf&iacute;o fiscal de consecuencias catastr&oacute;ficas para las partidas que desarrollan y consolidan el Estado del Bienestar. Los cap&iacute;tulos de sanidad, educaci&oacute;n, servicios sociales, incluyendo otras infraestructuras p&uacute;blicas, ser&iacute;an los m&aacute;s damnificados. Esto no se aten&uacute;a con reducciones de ingresos, como indica Feij&oacute;o; todas las evidencias &ndash;y cuando decimos todas es esto: todas&ndash; constatan que esa pol&iacute;tica tributaria reduce las capacidades fiscales y supone un incremento notable del d&eacute;ficit p&uacute;blico y de la deuda p&uacute;blica. Este es el escenario en el que se podr&iacute;an encontrar las cuentas p&uacute;blicas de Espa&ntilde;a si determinadas ocurrencias se desarrollaran. 
    </p><p class="article-text">
         El tema de la aportaci&oacute;n econ&oacute;mica a la OTAN tiene dos derivadas cruciales en el caso de Espa&ntilde;a: la noci&oacute;n de soberan&iacute;a no exenta de la voluntad de colaborar solidariamente en la medida de las capacidades de cada pa&iacute;s, lo que comporta realizar los c&aacute;lculos precisos para evitar distorsiones en el presupuesto p&uacute;blico; y la aportaci&oacute;n de propuestas razonables, que no est&eacute;n circunscritas a la pelea pol&iacute;tica cotidiana &ndash;muy t&oacute;xica en estos momentos&ndash; y, sobre todo, que no enga&ntilde;en a la poblaci&oacute;n. Llegar al 2% sobre el PIB representa un esfuerzo, sin duda; pero hacerlo al 5% supone un hachazo sobre el Estado del Bienestar. Nadie en su sano juicio va a llegar a esa cifra; solo la defienden el fanatismo y la genuflexi&oacute;n ante Trump.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Conclusi&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        La desglobalizaci&oacute;n desencadenada desde la llegada de Donald Trump est&aacute; provocando movimientos tect&oacute;nicos en la geopol&iacute;tica internacional. Y, en este contexto, buena parte de los gobiernos &ndash;con la excepci&oacute;n del Gobierno espa&ntilde;ol&ndash; han optado por una conducta m&aacute;s entreguista, aseverativa de buena parte de los caprichos del presidente estadounidense. Muestras de vasallaje y entreguismo que no son garant&iacute;a de nada, y menos con la conducta voluble y desordenada de un personaje que, lamentablemente, gobierna sobre m&aacute;s del 25% del PIB mundial. Es necesario que, sobre todo en la Uni&oacute;n Europea, se deshinquen las rodillas de la tierra y se hable en condiciones de igualdad, sin admitir amenazas, sin tolerar narrativas matonistas, con la dignidad fundamental para que las posiciones de Trump no se consoliden ni se acaben extendiendo como una densa mancha de alquitr&aacute;n que todo lo ahoga.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carles Manera, Jorge Fabra Utray]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/vasallaje-economico-pleitesia-politica_129_12431523.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 03 Jul 2025 20:20:22 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d97bdf21-28bf-4df3-b620-0252997312f1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2683087" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d97bdf21-28bf-4df3-b620-0252997312f1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2683087" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Vasallaje económico, pleitesía política]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d97bdf21-28bf-4df3-b620-0252997312f1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Otan]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[España 1931, España 2025. La Historia rima]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/fsbraespana-1931-espana-2025-historia-rima_129_12388816.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e1d23f9b-323c-4875-8c5c-328954d1941a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="España 1931, España 2025. La Historia rima"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los ascensos al poder de opciones de izquierda han generado siempre, desde 1931, movimientos de desestabilización por parte del cosmos de las derechas: de los tanques y las palabras flamígeras y falsas, a los argumentos distópicos sustentados en mentiras, tergiversaciones y bulos</p></div><h2 class="article-text">La Rep&uacute;blica asediada.</h2><p class="article-text">
        Pedro Sainz Rodr&iacute;guez, que fue ministro de Educaci&oacute;n al inicio de la dictadura de Franco, public&oacute; en 1978 un libro ('Testimonios y recuerdos', Planeta) en el que expresa los intensos agravios que supon&iacute;an las pol&iacute;ticas de la Segunda Rep&uacute;blica espa&ntilde;ola, toda vez que &ldquo;se obligaba a los terratenientes a roturar y cultivar tierras bald&iacute;as, se proteg&iacute;a al trabajador de la agricultura tanto como al de la industria, se creaban escuelas laicas, se introduc&iacute;a el divorcio, se secularizaban los cementerios y pasaban los hospitales a depender directamente del Estado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Un libro p&oacute;stumo del historiador econ&oacute;mico Josep Fontana ('La Rep&uacute;blica', Universitat Pompeu Fabra, Barcelona 2025), que recoge sus clases de doctorado impartidas en la UPF sobre la Segunda Rep&uacute;blica espa&ntilde;ola, con una ingente actualizaci&oacute;n bibliogr&aacute;fica y una gran cantidad de documentaci&oacute;n de primera mano, ilustra el desarrollo de un proyecto que fue bombardeado desde el primer momento por las fuerzas reaccionarias. Estamos ante una de las investigaciones m&aacute;s serias y rigurosas sobre el tema, tanto por su bagaje documental y archiv&iacute;stico, como por la bibliograf&iacute;a manejada. En este estudio se subraya el prop&oacute;sito central de la Rep&uacute;blica: la adopci&oacute;n de un r&eacute;gimen democr&aacute;tico que, con una clara radicalidad en su sentido etimol&oacute;gico, iniciara cambios y avances ya observados en otras naciones: incidir en la ra&iacute;z de los problemas que arrastraba la sociedad y la econom&iacute;a espa&ntilde;ola (analfabetismo, escasez de medidas sanitarias, dejadez por la cultura, problemas agrarios e industriales en donde el papel de los <em>lobbies</em> empresariales era intenso). 
    </p><p class="article-text">
        Y es que ya desde el mismo 14 de abril de 1931 aparecieron las primeras se&ntilde;ales de la agitaci&oacute;n y conspiraci&oacute;n para la subversi&oacute;n contra la proclamaci&oacute;n de la Segunda Rep&uacute;blica (&Aacute;ngel Vi&ntilde;as,  '&iquest;Qui&eacute;n quiso la guerra civil? Historia de una conspiraci&oacute;n', Planeta 2019). Las derechas continuaron un agrio y violento proceso de descalificaci&oacute;n hacia el nuevo r&eacute;gimen: &ldquo;Gobierno ileg&iacute;timo&rdquo;, &ldquo;amenaza catalanista&rdquo;, &ldquo;revoluci&oacute;n comunista&rdquo;&hellip; constitu&iacute;an algunos de los ep&iacute;tetos recurrentes que buscaban, desde los primeros d&iacute;as, desestabilizar al gobierno de la Rep&uacute;blica. En paralelo, se activaban otras herramientas, como el ruido de sables en las salas de banderas, en evidente conexi&oacute;n y sinton&iacute;a con empresarios y financieros. La Iglesia bendec&iacute;a todo esto, aportando la p&aacute;tina de una espiritualidad con claros intereses: el temor a perder prebendas como el control de la educaci&oacute;n, entre otras.
    </p><p class="article-text">
        La tesis &ldquo;golpista&rdquo; seg&uacute;n la cual un gobierno ileg&iacute;timo persegu&iacute;a la revoluci&oacute;n comunista &ndash;en una etapa en la que el partido comunista era una formaci&oacute;n con escasa representaci&oacute;n&ndash; seduc&iacute;a a las capas sociales m&aacute;s poderosas: la visi&oacute;n falangista y filo-fascista conformaba el complejo ideol&oacute;gico, con referentes en la Alemania de Hitler y la Italia de Mussolini. Un entramado dispar, en el que las fuerzas mon&aacute;rquicas tomaron la iniciativa, azuz&oacute; la llamada a los generales africanistas para que dieran un golpe de Estado (la &ldquo;Sanjurjada&rdquo;, fallido <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Golpe_de_Estado" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">golpe de Estado</a> el 10 de agosto de 1932). Pero, hasta su culminaci&oacute;n en julio de 1936 &ndash;ya desplazados los mon&aacute;rquicos por fuerzas de extrema derecha&ndash;, toda una estrategia golpista se expandi&oacute; sin reparos: propagaci&oacute;n de mentiras, boicots reiterados a la acci&oacute;n gubernamental &ndash;sobre todo entre 1931 y 1933&ndash;, exageraci&oacute;n m&aacute;xima de los supuestos peligros que acarreaban los avances que estaban cuajando &ndash;entre otros: la creaci&oacute;n de plazas para siete mil maestros, la construcci&oacute;n de diecisiete mil escuelas, el desempe&ntilde;o de las Misiones Pedag&oacute;gicas, y las t&iacute;midas propuestas de una reforma agraria nunca llevada a t&eacute;rmino en su totalidad, etc.&ndash;. Un verdadero &ldquo;peligro&rdquo;, como advert&iacute;a el ministro franquista Sainz Rodr&iacute;guez. 
    </p><h2 class="article-text">Una estrategia que se repite</h2><p class="article-text">
        Vayamos a la actualidad. En 2018, tras una moci&oacute;n de censura, se articul&oacute; un gobierno progresista. &Eacute;ste era inmediatamente calificado como &ldquo;gobierno ileg&iacute;timo&rdquo;, &ldquo;socialcomunista&rdquo;, &ldquo;bolivariano&rdquo;, con un dise&ntilde;o de comunicaci&oacute;n que enarbolaba, sin tapujos, un procedimiento profundo de desgaste, de desestabilizaci&oacute;n del nuevo Ejecutivo. En tal contexto, a las dificultades objetivas como la irrupci&oacute;n de una pandemia, la erupci&oacute;n de un volc&aacute;n, las consecuencias de los acontecimientos en Catalu&ntilde;a, el estallido de una guerra en Europa, el repunte de la inflaci&oacute;n, la letalidad de la DANA, un apag&oacute;n generalizado&hellip; entre otros desaf&iacute;os acaecidos en un margen temporal breve, se respondi&oacute; desde el Gobierno con m&aacute;s inversiones, ayudas, subvenciones, apoyos fiscales, preservaci&oacute;n de puestos de trabajo y normativas tendentes a restablecer puentes de di&aacute;logo para &ldquo;desinflamar&rdquo; la confrontaci&oacute;n pol&iacute;tica, en particular en Catalu&ntilde;a. La respuesta de las derechas en todos esos retos, todos inesperados y que constitu&iacute;an problemas de Estado, fue la negaci&oacute;n de cualquier soporte al Gobierno &ndash;el caso de la pandemia es ilustrativo al respecto&ndash;. Negativas plagadas de contra-informaciones auspiciadas sobre mentiras, exageraciones, tergiversaciones y deshumanizaci&oacute;n de cargos p&uacute;blicos. Algo muy parecido &ndash;aunque la rima sea, como es natural, imperfecta&ndash; a lo observado d&eacute;cadas antes, durante la Segunda Rep&uacute;blica. 
    </p><p class="article-text">
        La hoja de ruta de las derechas contempor&aacute;neas tiene todos los ingredientes de un manual golpista. Pero los datos factuales no son in&eacute;ditos: hist&oacute;ricamente los hemos visto en otras etapas del pasado. Id&eacute;ntica jerga, igual connivencia entre los sectores m&aacute;s poderosos de la sociedad y de la econom&iacute;a, radicalizaci&oacute;n de los mensajes verbales queriendo presentar un estado ca&oacute;tico y casi comatoso del Gobierno.
    </p><p class="article-text">
        Las coordenadas b&aacute;sicas de este portafolio del desequilibrio no se sustentan, sin embargo, sobre un proyecto concreto de gobierno: el &uacute;nico proyecto es desbancar como sea al existente, al que se considera, record&eacute;moslo de nuevo, ileg&iacute;timo. No hay un programa b&aacute;sico, de cierto rigor en econom&iacute;a, un terreno en el que no se va m&aacute;s all&aacute; de predicar la bajada de impuestos y la reducci&oacute;n del gasto p&uacute;blico, junto a una irrefrenable obsesi&oacute;n en privatizar servicios esenciales, como la sanidad y la educaci&oacute;n. Se trata de liquidar los resortes b&aacute;sicos del Estado del Bienestar, esa pretensi&oacute;n que el otrora ministro franquista Sainz Rodr&iacute;guez consideraba que era excesiva &ndash;record&eacute;moslo de nuevo&ndash; en sus formulaciones incipientes durante el primer bienio republicano<strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s definir como &ldquo;golpistas&rdquo; los comportamientos de la derecha sea excesivo, toda vez que no hay tanques ni infanter&iacute;a transitando calles y campos, como s&iacute; los hubo en la Espa&ntilde;a de 1932 y de 1936, en el Chile de 1973 o en Espa&ntilde;a en febrero de 1981. Pero la munici&oacute;n utilizada es ahora m&aacute;s porosa, m&aacute;s permeable, amparada en muchas ocasiones en el anonimato, en la mentira, en la manipulaci&oacute;n m&aacute;s directa y efectiva: redes sociales, pseudo-medios de comunicaci&oacute;n y, dig&aacute;moslo claro, tambi&eacute;n medios de comunicaci&oacute;n de apariencia respetable. Y tambi&eacute;n &ldquo;equidistancia&rdquo; que, al parecer, en algunos ambientes se considera muy &ldquo;elegante&rdquo; y muy &ldquo;ecu&aacute;nime&rdquo;. Y tambi&eacute;n la &ldquo;utilizaci&oacute;n pol&iacute;tica de la justicia&rdquo; que un jurista respetado por su indudable y transversal prestigio no dud&oacute; en calificar<strong> </strong>&ldquo;&hellip; como una especie de golpe de Estado institucional&rdquo; (Tom&aacute;s de la Quadra, '<a href="https://elpais.com/opinion/2022-09-05/las-palabras-y-las-cosas.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Las palabras y las cosas</a>', <em>El Pa&iacute;s</em>, 4 de septiembre 2022).
    </p><h2 class="article-text">Datos&hellip; y conclusi&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Frente a declaraciones de una tendenciosidad anti-hist&oacute;rica por parte de dirigentes conservadores en relaci&oacute;n a la Rep&uacute;blica, la guerra civil y la situaci&oacute;n socioecon&oacute;mica actual, los cient&iacute;ficos sociales (historiadores, economistas, soci&oacute;logos, polit&oacute;logos) debemos aportar datos que permitan evaluar los programas y las iniciativas de los gobiernos a los que se cuestiona su legitimidad sin prueba alguna.
    </p><p class="article-text">
        La Rep&uacute;blica vivi&oacute; una coyuntura internacional convulsa, con la crisis de 1929 como tel&oacute;n de fondo y el ascenso del nazismo y del fascismo en Europa. Para Espa&ntilde;a, y centr&aacute;ndonos en el terreno econ&oacute;mico, ese contexto supuso una dram&aacute;tica disminuci&oacute;n de las exportaciones entre 1929 y 1935. Sin embargo, la devaluaci&oacute;n de la peseta atenu&oacute; esa ca&iacute;da exportadora y contuvo las importaciones, contribuyendo a que el desequilibrio de la balanza comercial no fuera muy relevante. Se produjo, adem&aacute;s, una reducci&oacute;n de las inversiones extranjeras e interiores (la inversi&oacute;n privada cay&oacute; a la mitad entre 1930 y 1932). Esto explica la p&eacute;rdida de producci&oacute;n de las industrias b&aacute;sicas, productoras de bienes de capital, como la siderurgia. El crac de 1929 era el contexto internacional. Ahora bien, dos indicadores en Espa&ntilde;a funcionaron en sentido contrario a lo que estaba acaeciendo en el mundo desarrollado: la estabilidad de los precios (es decir, sin deflaci&oacute;n, como s&iacute; suced&iacute;a en Estados Unidos y en buena parte de Europa, con ca&iacute;das de los precios en torno al 25%), el mantenimiento de la producci&oacute;n industrial global (incremento en la fabricaci&oacute;n de bienes de consumo) y un ligero pero claro aumento de la renta nacional que contrasta con el incremento del paro, aunque este lo fuera en dimensiones inferiores a lo que era observable, por ejemplo, en Estados Unidos (con una tasa cercana al 30%) y en Alemania (33%) (Pablo Mart&iacute;n Ace&ntilde;a, Ed., 'Pasado y presente. De la Gran Depresi&oacute;n del siglo XX a la Gran Recesi&oacute;n del siglo XXI', Fundaci&oacute;n BBVA, Madrid, 2011).
    </p><p class="article-text">
           &iquest;C&oacute;mo se explica esta aparente paradoja? Fontana se&ntilde;ala, como uno de los elementos centrales, la mejora en la redistribuci&oacute;n de la riqueza consecuencia del aumento de los salarios durante la Rep&uacute;blica. El aumento de la demanda de bienes de consumo que sigui&oacute; permiti&oacute; expandir la producci&oacute;n industrial de un importante conglomerado de empresas. Ahora bien, esta explicaci&oacute;n debe ser acompa&ntilde;ada por otras: los aumentos salariales, las amenazas a la propiedad que implicaba una reforma agraria por muy limitada que fuera (Ricardo Robledo, Ed., 'Sombras del progreso. Las huellas de la historia agraria', Cr&iacute;tica, Barcelona) y el miedo a una escalada revolucionaria, fren&oacute; todo inter&eacute;s del sector privado empresarial hacia su transformaci&oacute;n, inclin&aacute;ndolo, por el contrario, al enfrentamiento en 1936 contra la Rep&uacute;blica. 
    </p><p class="article-text">
        Regresemos otra vez a la actualidad. Los datos disponibles subrayan un avance incuestionable de la econom&iacute;a espa&ntilde;ola:
    </p><p class="article-text">
        1. El elevado ahorro de los hogares: avances en el empleo y en la remuneraci&oacute;n por asalariado.
    </p><p class="article-text">
        2. Un endeudamiento de los hogares a la baja: 67,9% (deuda/renta), 15 puntos por debajo del &aacute;rea euro.
    </p><p class="article-text">
        3. El crecimiento de la riqueza real de los hogares (5,1%).
    </p><p class="article-text">
        4. Los pagos por intereses de la deuda se han reducido: 2,6% de la renta de los hogares (media comunitaria: 2,4%) y continuar&aacute;n reduci&eacute;ndose en 2025 por la ca&iacute;da del Eur&iacute;bor.
    </p><p class="article-text">
        5. En el campo de las empresas, la proporci&oacute;n de sus deudas sobre beneficios se mantuvo estable y a niveles reducidos en 2024. 
    </p><p class="article-text">
        No hay caos. Cinco elementos adicionales deben anotarse. 
    </p><p class="article-text">
        1. Incremento de las exportaciones espa&ntilde;olas, del orden del 8,5% interanual &ndash;dato de marzo 2025: 34.000 millones de euros&ndash;, con super&aacute;vit de m&aacute;s de 1.500 millones de euros con la Uni&oacute;n Europea y un incremento del 2,6% en las exportaciones hacia Estados Unidos (fuente: Secretar&iacute;a de Estado de Comercio, a partir de estad&iacute;sticas oficiales). 
    </p><p class="article-text">
        2. Crecimiento econ&oacute;mico del 2,6% de Espa&ntilde;a para 2025 (cuatro veces m&aacute;s que la media comunitaria). Se augura un crecimiento del 2% para 2026, una inflaci&oacute;n en la senda del 2% y una tasa de paro inferior al 10%.
    </p><p class="article-text">
        3. Despegue de la bolsa de valores, superando los 14.000 puntos con holgura, una situaci&oacute;n que no se conoc&iacute;a desde 2008. 
    </p><p class="article-text">
        4. Incremento de la productividad, reduciendo el <em>gap</em> con la Uni&oacute;n Europea (fuente: Informe Anual del Banco de Espa&ntilde;a). 
    </p><p class="article-text">
        5. Las agencias de rating (Standard&amp;Poor&rsquo;s, Moody&rsquo;s, Fitch) otorgan una calificaci&oacute;n positiva (dato de mayo de 2025) para la deuda soberana de Espa&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        Esto, en s&iacute;ntesis, refleja la confianza en la evoluci&oacute;n econ&oacute;mica espa&ntilde;ola, edificada sobre el crecimiento del PIB, la mejora del mercado laboral y la estabilidad fiscal, seg&uacute;n los informes conocidos de las agencias. Esto es fundamental para determinar el coste de financiaci&oacute;n del pa&iacute;s y la percepci&oacute;n de riesgo por parte de inversores internacionales. 
    </p><p class="article-text">
        La otra cara de la moneda: enormes dificultades en el acceso a la vivienda, transiciones en el campo de la energ&iacute;a, desigualdad y pobreza &ndash;con &eacute;nfasis en la poblaci&oacute;n infantil&ndash; y necesidad de una mayor profundizaci&oacute;n del Estado del Bienestar. El contexto en el que se opera es de gran incertidumbre: pol&iacute;tica arancelaria de Estados Unidos, ralentizaci&oacute;n econ&oacute;mica en Alemania y Francia, impactos de la guerra europea, avance de las opciones pol&iacute;ticas de ultraderecha con evidentes sellos antieurope&iacute;stas. Y, como dec&iacute;amos antes, con un <em>agit-prop</em> tendente a dibujar todo como entr&oacute;pico, en estado casi terminal. 
    </p><p class="article-text">
        Estamos, pues, ante un extra&ntilde;o caos. Porque sin esconder los problemas que existen, muchos indicadores delatan una situaci&oacute;n econ&oacute;mico-social totalmente alejada del precipicio, alejada del estado catastr&oacute;fico que se pregona. La insistente b&uacute;squeda de datos &ndash;en la que est&aacute; empe&ntilde;ada la derecha&ndash; que insin&uacute;en una debacle no tiene &eacute;xito, de manera que se persiste en explorar argumentos que s&oacute;lo encuentran descanso en la tergiversaci&oacute;n, en la mentira y en la extrapolaci&oacute;n de los lamentables regalos que reciben de la falta de &eacute;tica de personajes emboscados cerca del poder. Ni vemos un 35% de paro ni la destrucci&oacute;n de 900.000 empresas, ni apreciamos una huida masiva de capitales, ni la exterminaci&oacute;n del tejido productivo, ni la presencia de cr&iacute;ticas feroces por parte de las autoridades comunitarias. Su propuesta: el alimento del caos, que coloca a sus promotores en una posici&oacute;n que podr&iacute;amos calificar de &ldquo;pol&iacute;tica cu&aacute;ntica&rdquo;: criticar sin tregua lo que se hace y sus resultados, con disparos de mortero hacia el gobierno central, al mismo tiempo que &ldquo;sacan pecho&rdquo; ante los mismos datos que se critican cuando se regionalizan. 
    </p><p class="article-text">
        Lo que interesa resaltar, en definitiva, es:
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Los ascensos al poder de opciones de izquierda han generado siempre, desde 1931, movimientos de desestabilizaci&oacute;n por parte del cosmos de las derechas: sucedi&oacute; durante la Rep&uacute;blica, sucedi&oacute; con la llegada al gobierno de los socialistas en 1982 y 2004 y, ahora, desde 2018 hasta el presente con un ejecutivo progresista. De los tanques y las palabras flam&iacute;geras y falsas, a los argumentos dist&oacute;picos sustentados en mentiras, tergiversaciones, bulos y extrapolaciones. 
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Esta estrategia sobre-inflama cualquier acontecimiento &ndash;sea este grande o modesto&ndash; con la idea central de maximizar negativamente las consecuencias. Las descalificaciones personales, los insultos, las manipulaciones y la deshumanizaci&oacute;n de individuos concretos constituyen todos factores reiterados en diferentes per&iacute;odos hist&oacute;ricos y en la actualidad. Ahora, adem&aacute;s, con el auxilio de la Inteligencia Artificial.
    </p><p class="article-text">
         &mdash;La Rep&uacute;blica no ten&iacute;a como objetivo hacer una revoluci&oacute;n social en el sentido que le daban las derechas, los empresarios y la Iglesia. De hecho, la presencia de comunistas y anarquistas en los gobiernos republicanos fue testimonial. Incluso, durante la guerra civil los comunistas insistieron en que no era el momento de revoluci&oacute;n social alguna sino de defender la democracia. La pretensi&oacute;n de la Rep&uacute;blica y de quienes la defendieron era , justamente, esa. En una coyuntura de renuncia de gobiernos democr&aacute;ticos europeos, Espa&ntilde;a supon&iacute;a una esperanza para todos los que entend&iacute;an que la amenaza era el nazismo y el fascismo, y denunciaban el riesgo que infer&iacute;a la tolerancia inconsciente de pol&iacute;ticos que parec&iacute;an minimizar la convivencia con dictaduras fascistas, bloqueando, conscientemente y al mismo tiempo, las relaciones con un r&eacute;gimen radicalmente reformista, poco revolucionario como era el de la Espa&ntilde;a republicana. &ldquo;Es a nosotros a quienes defendemos cuando defendemos Madrid&rdquo; (citado en el libro de Fontana) escrib&iacute;a Cecil Day Lewis, tambi&eacute;n conocido como Nicholas Blake, poeta brit&aacute;nico que milit&oacute; en las Brigadas Internacionales. Es la defensa de la democracia frente a la dictadura.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Las hip&eacute;rboles que estamos viendo hoy en d&iacute;a desde voceros de las derechas coinciden con lo que sabemos de esa fase de la historia contempor&aacute;nea de Espa&ntilde;a: la Rep&uacute;blica, segada por la intransigencia, la incultura, la violencia y la pretensi&oacute;n inconfesada de mantener el estado de postraci&oacute;n, miseria y analfabetismo al conjunto de la poblaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Es importante que sepamos que la Historia, en may&uacute;sculas, no se repite; pero tiene rimas &ndash;aunque no sean siempre consonantes&ndash; porque los parecidos y semblanzas son claramente observables. 
    </p><p class="article-text">
        La experiencia de la Rep&uacute;blica tiene otra lectura, m&aacute;s pol&iacute;tica, para las izquierdas de la Espa&ntilde;a actual: la desuni&oacute;n perjudica al conjunto progresista, afianza el paso de las derechas, lamina nuevas posibilidades de cambio, de transformaci&oacute;n. En tal sentido, el gran historiador Eric Hobsbawm dec&iacute;a que &ldquo;la izquierda tiene el h&aacute;bito de pelear m&aacute;s consigo misma que contra el enemigo&rdquo;. Las izquierdas no pueden dividirse de forma irremediable por ideas, como tambi&eacute;n se&ntilde;al&oacute; en su momento el escritor Eduardo Galeano. Tener la raz&oacute;n antes que tener el poder es una v&iacute;a que puede proporcionar una cierta &ndash;falsa e infantil&ndash; tranquilidad de conciencia. Cambiar las cosas no es sencillo: requiere tiempo, esfuerzo, resoluci&oacute;n de discrepancias, de enfados, de distanciamientos incluso. Se debe tener claro cu&aacute;l es la alternativa, tener claro lo que se puede tener delante y que puede perderse o no conseguirse si se elevan a categor&iacute;as algor&iacute;tmicas diferencias internas menores (lo que se tuvo en los a&ntilde;os treinta en Espa&ntilde;a y que se perdi&oacute; con consecuencias letales durante d&eacute;cadas). Esto tambi&eacute;n es &ldquo;Memoria Democr&aacute;tica&rdquo;. Que la izquierda no pierda su propia memoria.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carles Manera, Jorge Fabra Utray]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/fsbraespana-1931-espana-2025-historia-rima_129_12388816.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Jun 2025 20:37:41 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e1d23f9b-323c-4875-8c5c-328954d1941a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="494749" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e1d23f9b-323c-4875-8c5c-328954d1941a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="494749" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[España 1931, España 2025. La Historia rima]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e1d23f9b-323c-4875-8c5c-328954d1941a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[2022. Incertidumbres económicas lejos del Apocalipsis]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/2022-incertidumbres-lejos-apocalipsis_129_8622423.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/99e75380-ffc5-4387-81db-a647f45a7026_16-9-discover-aspect-ratio_default_1037983.jpg" width="5778" height="3250" alt="El escaparate de una tienda en una de las calles comerciales de Mérida."></p><p class="article-text">
        <strong>1. Incierto contexto</strong>
    </p><p class="article-text">
        El riesgo se puede medir. La incertidumbre, no. La econom&iacute;a se encuentra hoy en un estado de gran incertidumbre, auspiciado por la evoluci&oacute;n de la pandemia. Tal situaci&oacute;n va a extenderse a lo largo de 2022, tras el final de un 2021 igualmente sacudido por incertidumbres que arrancaban del a&ntilde;o anterior: hace apenas doce meses que el proceso de vacunaci&oacute;n no se hab&iacute;a puesto en marcha, lo que alimentaba no pocos temores. Y los apocal&iacute;pticos pronosticaban que era dif&iacute;cil &ndash;cuando no imposible&ndash; tener no ya el 90% de la poblaci&oacute;n vacunada &ndash;dato de hoy mismo&ndash;, sino un porcentaje que, se pronosticaba, no llegar&iacute;a ni al 50%. 
    </p><p class="article-text">
        El discurso tremendista en econom&iacute;a ha presidido muchos de los debates en foros diversos y en redes sociales: se ha utilizado para atacar la pol&iacute;tica econ&oacute;mica del gobierno y de la propia Comisi&oacute;n Europea, independientemente de sus resultados objetivos. Todo muy alejado del escrutinio de los datos y bajo la influencia total de la ideolog&iacute;a. La vacuidad en las tribunas; los mensajes argumentales de ciertos discursos pol&iacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        La incertidumbre tiene causas en la crisis actual: son v&iacute;ricas, es decir, sanitarias no tanto econ&oacute;micas, aunque sus efectos sean econ&oacute;micos. Esto, in&eacute;dito en la historia econ&oacute;mica reciente, dificulta cualquier augurio que quiera hacerse para los pr&oacute;ximos meses, cuyo desarrollo vendr&aacute; condicionado por los siguientes factores:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>La propia trayectoria del virus y las respuestas sanitarias y pol&iacute;ticas que se arbitren para enfrentarlo;</li>
                                    <li>Las curvas del precio de la electricidad y los diques de contenci&oacute;n, nacionales y comunitarios que se dise&ntilde;en;</li>
                                    <li>El dibujo de la inflaci&oacute;n y las medidas en pol&iacute;tica monetaria;</li>
                                    <li>La congesti&oacute;n en la distribuci&oacute;n de mercanc&iacute;as, espoleada por factores disruptivos en la cadena productiva global;</li>
                                    <li>Los comportamientos que van a tener la inversi&oacute;n y el consumo, aspectos que ata&ntilde;en con mayor precisi&oacute;n a la pol&iacute;tica fiscal;</li>
                                    <li>La disponibilidad y ejecuci&oacute;n del NGEU;</li>
                                    <li>La evoluci&oacute;n del turismo extranjero;</li>
                                    <li>La tasa de ahorro, cuya trayectoria se relaciona con la pulsi&oacute;n del consumo.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        C&oacute;mo articular una ecuaci&oacute;n coherente con ingredientes tan sometidos, en algunos casos, al azar, a la aparici&oacute;n abrupta de cisnes negros &ndash;una nueva mutaci&oacute;n v&iacute;rica, por ejemplo&ndash;, que tensiona toda previsi&oacute;n realizada a partir de datos aparentemente fiables: crecimiento econ&oacute;mico, afiliaciones a la Seguridad Social, recaudaciones tributarias, evoluci&oacute;n de la tasa de paro, etc. 
    </p><p class="article-text">
        He aqu&iacute; el desaf&iacute;o para el economista, para el cient&iacute;fico social, insertos ambos en un engranaje de pensamiento que comporta la transversalidad del conocimiento: escuchar atentamente a vir&oacute;logos, m&eacute;dicos, bi&oacute;logos, f&iacute;sicos, un compendio de aportaciones para buscar, con informaci&oacute;n diversa, el mejor diagn&oacute;stico y, por tanto, las iniciativas que pal&iacute;en la situaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Arriesgu&eacute;monos. Tomemos algunos indicadores solventes y apartemos de nuestra vista esa soflama tan querida por los economistas, el <em>caeteris paribus</em>. Sobre todo porque, en la econom&iacute;a real, nada permanece inalterable: <em>eppur si muove</em>, una expresi&oacute;n que encaja muy bien. 
    </p><p class="article-text">
        En tal sentido, trabajar con modelos matem&aacute;ticos que no contemplan inc&oacute;gnitas azarosas, desconocidas &ndash;y no nos referimos a los residuos de Solow, que &eacute;l mismo calific&oacute; como la medida de nuestra ignorancia&ndash; representa un ejercicio complejo. Tal vez puede ser m&aacute;s provechoso trabajar con estad&iacute;sticas m&aacute;s descriptivas. Este es un riesgo, medible, ante la incertidumbre abstracta. 
    </p><p class="article-text">
        Bajemos pues al lago de los datos &ndash;sin pirotecnia econom&eacute;trica&ndash; y comentemos por partes concretas, siempre con la cautela que recomienda, insistimos en ello, esa incertidumbre de dif&iacute;cil mesura.
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. Una inflaci&oacute;n que puede ser transitoria</strong>
    </p><p class="article-text">
        El a&ntilde;o 2021 se cierra con un repunte claro de los precios &ndash;5,6% en Espa&ntilde;a&ndash;, si bien la inflaci&oacute;n subyacente sigue siendo baja, ya que apenas llega al 2%. Los impactos de segunda ronda son, por el momento, inexistentes. Atentos a lo que acontezca en el futuro inmediato en este punto. Instituciones econ&oacute;micas de referencia &ndash;Banco Central Europeo, Banco de Espa&ntilde;a, Fondo Monetario Internacional&ndash; apuntan que es razonable plantear que los precios corregir&aacute;n esa senda m&aacute;s alcista en el primer semestre de 2022 &ndash;se prev&eacute; una correcci&oacute;n a la baja en los precios de la energ&iacute;a y de la electricidad&ndash;, si bien su umbral general puede situarse por encima del 3%. Una inc&oacute;gnita clave a observar atentamente.
    </p><p class="article-text">
        Esto no deber&iacute;a ser un motivo dram&aacute;tico de inquietud. Quiz&aacute;s debemos aceptar que la senda de los precios sea algo superior a los l&iacute;mites estrictos, aleatorios, que se han marcado en los tratados internacionales y en los portafolios de los bancos centrales.
    </p><p class="article-text">
        Pensemos que hace apenas unos meses, la preocupaci&oacute;n radicaba en el proceso deflacionario, un indicador preocupante que denotaba un problema evidente: la debilidad de la demanda agregada, un s&iacute;ntoma de profundidad de la crisis de crecimiento. Esta caracter&iacute;stica, la deflaci&oacute;n, es la que ha definido las principales crisis econ&oacute;micas del capitalismo &ndash;1873, 1929, 2008, 2020, con la &uacute;nica excepci&oacute;n de 1973 y 1979&ndash;. Por tanto, esa debiera ser una mayor causa de desasosiego, m&aacute;s que una inflaci&oacute;n del 3-4%. Pero la vieja ortodoxia domina.
    </p><p class="article-text">
        Ante esto, la disyuntiva de los bancos centrales se centra en si suben los tipos de inter&eacute;s. Este aspecto est&aacute; siendo alentado por el sector m&aacute;s <em>mainstream</em> del mundo acad&eacute;mico y de las instituciones econ&oacute;micas: la reedici&oacute;n del &ldquo;miedo a los mercados&rdquo;, que tanto influy&oacute; en decisiones equivocadas &ndash;1937, con el presidente Roosevelt; 2010, bajo la batuta de Merkel&ndash;. Aqu&iacute; no se puede integrar en el mismo discurso lo que sucede en Estados Unidos con lo que est&aacute; pasando en Europa. La Fed ha anticipado las fechas del <em>tapering</em>; el BCE ha indicado que reducir&aacute; las compras de deuda, manteniendo los tipos de inter&eacute;s bajos. La recuperaci&oacute;n en la Uni&oacute;n Europea es retardataria, en relaci&oacute;n a Estados Unidos. Otro pron&oacute;stico: los tipos de inter&eacute;s se mantendr&aacute;n estables en Europa, porque se interpreta que la inflaci&oacute;n se corregir&aacute; a la baja: este y no otro es el mensaje de Lagarde, desde el BCE. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. Un crecimiento econ&oacute;mico robusto</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las correcciones realizadas por las instituciones sobre el crecimiento econ&oacute;mico han levantado polvaredas en los medios de comunicaci&oacute;n y en las esferas pol&iacute;tica y econ&oacute;mica. Los apocal&iacute;pticos han vuelto al ataque con este tema. Sin esos histrionismos, algunos economistas han desempolvado el concepto de la estanflaci&oacute;n para resumir lo que est&aacute; pasando ahora: estancamiento m&aacute;s inflaci&oacute;n e incremento del paro, con un claro recordatorio a las crisis de 1973 y 1979, avivadas por el incremento en los precios del petr&oacute;leo (ahora ser&iacute;a la electricidad el detonante). Un argumento de presi&oacute;n a los bancos centrales para que suban los tipos de inter&eacute;s, tal y como se hizo en los a&ntilde;os setenta. Y, quiz&aacute;s, volver a la austeridad de la Gran Recesi&oacute;n. Pero los n&uacute;meros no acompa&ntilde;an. 
    </p><p class="article-text">
        Tomando el caso de Espa&ntilde;a, los ajustes del PIB &ndash;incorporando el m&aacute;s reciente del INE, en relaci&oacute;n al &uacute;ltimo trimestre analizado, publicado hace apenas una semana&ndash; sit&uacute;an el cierre de 2021 con un crecimiento del 5%, inferior al que ha expuesto el gobierno. Se ha criticado mucho esto, ya que los Presupuestos Generales del Estado se han elaborado a partir de una tasa de crecimiento superior; pero, al mismo tiempo, recu&eacute;rdese que esos presupuestos han sido calificados por las mismas instituciones europeas como &ldquo;contractivos&rdquo;, es decir, sin agotar los posibles m&aacute;rgenes de expansi&oacute;n que ten&iacute;an. El caso de Italia ser&iacute;a el contrapunto a esto. En cualquier caso, un crecimiento econ&oacute;mico del 5% en 2021 rompe con la tendencia regresiva de 2020, con otro factor m&aacute;s: la tasa de paro se ha reducido hasta el 14% &ndash;nueve meses seguidos de descenso&ndash;, las afiliaciones a la Seguridad Social superan ya las conocidas en 2008, y la recaudaci&oacute;n fiscal ha crecido un 16% (sin incremento de la presi&oacute;n fiscal). Esta evoluci&oacute;n econ&oacute;mica se explica a su vez por las medidas adoptadas por el gobierno en pol&iacute;tica fiscal:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Ayudas a las empresas: 7 mil millones de euros,</li>
                                    <li>Fondo COVID: 16 mil millones de euros,</li>
                                    <li>Transferencias a las regiones: 14 mil millones de euros,</li>
                                    <li>Previsi&oacute;n, para 2022, de 7 mil millones de euros entre la compensaci&oacute;n del IVA de 2017 y la condonaci&oacute;n de las liquidaciones negativas del modelo de financiaci&oacute;n de 2020,</li>
                                    <li>Implementaci&oacute;n de los ERTE, que han paralizado la destrucci&oacute;n de empleo y el cierre empresarial.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Esto ha supuesto que las comunidades aut&oacute;nomas &ndash;que tienen las competencias sanitarias&ndash; cierren el 2021 con un ligero super&aacute;vit (+0,1% sobre PIB), un escenario s&oacute;lo perceptible en dos ejercicios en un pasado m&aacute;s lejano &ndash;2004 y 2006&ndash;, seg&uacute;n <a href="https://documentos.fedea.net/pubs/eee/eee2021-32.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un reciente estudio de Fedea.</a>
    </p><p class="article-text">
        <strong>4. Sigamos explorando ese futuro incierto</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los dos puntos anteriores han especificado aspectos clave en la evoluci&oacute;n de la econom&iacute;a. Las proyecciones hacia el futuro son &ndash;recu&eacute;rdese nuestra introducci&oacute;n&ndash; inestables. Debemos fijarnos con las tendencias que diferentes instituciones est&aacute;n marcando, de cara al 2022, 2023 y 2024. Los dos &uacute;ltimos a&ntilde;os, demasiado alejados para ser certeros. Pero determinan la visi&oacute;n que se tiene. Los c&aacute;lculos del Banco de Espa&ntilde;a ofrecen un claro panorama de recuperaci&oacute;n, a pesar de los retrocesos ya comentados. Veamos seis indicadores clave:
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/88d05f56-a22a-41cb-9180-46e0d5e1f1de_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/88d05f56-a22a-41cb-9180-46e0d5e1f1de_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/88d05f56-a22a-41cb-9180-46e0d5e1f1de_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/88d05f56-a22a-41cb-9180-46e0d5e1f1de_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/88d05f56-a22a-41cb-9180-46e0d5e1f1de_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/88d05f56-a22a-41cb-9180-46e0d5e1f1de_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/88d05f56-a22a-41cb-9180-46e0d5e1f1de_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Previsiones de tasas de crecimiento para la economía española"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Previsiones de tasas de crecimiento para la economía española                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Estos n&uacute;meros&nbsp;remarcan varios aspectos:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>El mantenimiento del crecimiento econ&oacute;mico,</li>
                                    <li>La transitoriedad esperada de la inflaci&oacute;n,</li>
                                    <li>La reducci&oacute;n en la tasa de paro,</li>
                                    <li>La contracci&oacute;n de la deuda p&uacute;blica,</li>
                                    <li>El crecimiento de las exportaciones,</li>
                                    <li>El avance de la inversi&oacute;n.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Se reitera que estamos hablando de previsiones, que deben tomarse con prevenci&oacute;n y cautela. Pero las tendencias son hacia la consolidaci&oacute;n en la recuperaci&oacute;n para 2022 y la ralentizaci&oacute;n en 2023 y 2024. 
    </p><p class="article-text">
        Insistimos en nuestras advertencias iniciales: la incertidumbre va a estar presente en todo este contexto, motivada por la evoluci&oacute;n de la pandemia y sus impactos directos sobre las disrupciones en las cadenas globales de producci&oacute;n y de distribuci&oacute;n y los precios de futuro del gas. 
    </p><p class="article-text">
        Pero la apocalipsis se seguir&aacute; utilizando para desviar el an&aacute;lisis m&aacute;s adecuado de las variables econ&oacute;micas. Esa apocalipsis deber&iacute;a ser medida con datos, desde el momento en que configura enormes riesgos. Pero los indicadores que se est&aacute;n manejando, con diferencias num&eacute;ricas entre las instituciones, coinciden en un punto com&uacute;n: la recuperaci&oacute;n es efectiva, solo posiblemente transgredida por esos cisnes negros que, abruptamente, pueden aparecer, aunque sean por ahora desconocidos. La incertidumbre, de nuevo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carles Manera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/2022-incertidumbres-lejos-apocalipsis_129_8622423.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 02 Jan 2022 20:14:29 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/99e75380-ffc5-4387-81db-a647f45a7026_16-9-discover-aspect-ratio_default_1037983.jpg" length="6613615" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/99e75380-ffc5-4387-81db-a647f45a7026_16-9-discover-aspect-ratio_default_1037983.jpg" type="image/jpeg" fileSize="6613615" width="5778" height="3250"/>
      <media:title><![CDATA[2022. Incertidumbres económicas lejos del Apocalipsis]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/99e75380-ffc5-4387-81db-a647f45a7026_16-9-discover-aspect-ratio_default_1037983.jpg" width="5778" height="3250"/>
      <media:keywords><![CDATA[Economía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una economía que se fortalece]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/economia-fortalece_129_8176167.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/477a761c-6b15-441b-b270-d2ed24dfec93_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una economía que se fortalece"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A pesar de la incertidumbre, con la mejora tangible de la actividad y de las expectativas empresariales por la recuperación en la facturación, la economía española ha entrado en una senda de crecimiento con perspectivas positivas en la evolución de sus primordiales indicadores</p></div><p class="article-text">
        Un Consejo de Ministros eminentemente econ&oacute;mico ha proporcionado informaciones importantes para calibrar la perspectiva que el Gobierno tiene sobre la evoluci&oacute;n de la econom&iacute;a. Tres factores cruciales cabe destacar: 
    </p><p class="article-text">
        1. <strong>La fijaci&oacute;n del techo de gasto presupuestario</strong>, que mantiene la cifra ya proporcionada para 2021 y que persistir&aacute; en 2022: 196.000 millones de euros. El dato es de impresi&oacute;n, y denota la voluntad del Ejecutivo por desarrollar un presupuesto expansivo, que descansa sobre una incentivaci&oacute;n de la capacidad inversora alimentada, a su vez, por los fondos europeos. Un factor clave, esencial, para la recuperaci&oacute;n. Esta, a su vez, condicionar&aacute; en positivo los ingresos fiscales, de forma que esas palancas de inversi&oacute;n y gasto p&uacute;blico van a ser efectivas en el cierre del c&iacute;rculo: la demanda agregada. 
    </p><p class="article-text">
        2. <strong>El anuncio de un posible incremento del SMI para septiembre</strong>, a pesar de que la ministra Calvi&ntilde;o no lo ha asegurado de manera taxativa. No cabe duda de que esa conjetura supondr&iacute;a, en conjunto, una contribuci&oacute;n al incremento de la demanda agregada, toda vez que beneficiar&iacute;a a cerca de 1,6 millones de personas trabajadoras. Esto puede deducirse de un trabajo de investigaci&oacute;n publicado por el Banco de Espa&ntilde;a, que recoge <a href="https://www.bde.es/f/webbde/SES/Secciones/Publicaciones/PublicacionesSeriadas/DocumentosOcasionales/21/Fich/do2113.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los resultados de un minucioso estudio firmado por Cristina Barcel&oacute;</a> et alter. Se indica que la subida de 2019 del 22,3% del SMI tuvo un efecto menor que la del 8% en 2017 en su impacto sobre la creaci&oacute;n de empleos.<strong> </strong>En otros t&eacute;rminos:<strong> </strong>ese incremento, casi tres veces superior en 2019 en relaci&oacute;n a 2017, ha tenido una incidencia similar en su vertiente de no creaci&oacute;n de puestos de trabajo. El motivo es que el salario m&iacute;nimo no alcanz&oacute;, con la subida de 2019, un nivel con respecto al salario mediano que generase efectos no lineales. En tal sentido, este trabajo, firmado por investigadores del Banco de Espa&ntilde;a, no dice que se hayan destruido empleos con el aumento del SMI; se&ntilde;ala que la creaci&oacute;n de empleo se habr&iacute;a ralentizado en algunos colectivos. Las conclusiones a las que se llegan est&aacute;n, en todo caso, presididas por la cautela y la prudencia. Pero es importante retener que el dato agregado ha sido la creaci&oacute;n de empleo del orden del 2,3% en 2019, a&ntilde;o de aplicaci&oacute;n del SMI. El debate sigue abierto, y urge por tanto nutrir bien los argumentos, que deben estar definidos por el rigor.
    </p><p class="article-text">
        3. <strong>Las previsiones econ&oacute;micas</strong>. En Espa&ntilde;a, como en el resto del mundo, realizar augurios econ&oacute;micos en estos momentos es arriesgado. La evoluci&oacute;n de la pandemia constituye todav&iacute;a el factor que marca y determina las previsiones que puedan realizarse. El importante avance de las vacunas, sin embargo, permite albergar esperanzas positivas. Esto es lo que se indica por parte del equipo econ&oacute;mico del Gobierno. Y esto se alinea con todas las instituciones econ&oacute;micas, que subrayan en sus informes de prospectiva avanzada &ndash;incluyendo el reciente documento del FMI&ndash; un crecimiento econ&oacute;mico de Espa&ntilde;a notable: el m&aacute;s relevante del conjunto europeo. Aqu&iacute; cabe incluir tambi&eacute;n las revisiones que est&aacute;n realizando &ndash;en la misma senda&ndash; las entidades europeas, con la Comisi&oacute;n Europea y Eurostat como referentes principales. En paralelo, desde la esfera financiera (Banco Central Europeo, BBVA, Funcas, Banco de Espa&ntilde;a) se patentiza una clara sinton&iacute;a en id&eacute;ntica direcci&oacute;n: las perspectivas son positivas, para el cierre de 2021 y 2022. La quinta ola pand&eacute;mica puede trastocar todo esto, si se persiste en conductas inapropiadas. Pero existen concordancias innegables entre diferentes instituciones econ&oacute;micas.
    </p><p class="article-text">
        Una s&iacute;ntesis apretada de los diferentes documentos consultados (con especial referencia a las aportaciones del Servicio de Estudios del Banco de Espa&ntilde;a) indica lo siguiente, desde dos bases concretas: 
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>La mejora tangible de la actividad econ&oacute;mica; </li>
                                    <li>Y la de las expectativas empresariales por recuperaci&oacute;n en la facturaci&oacute;n (Encuestas a Empresas: Banco de Espa&ntilde;a). </li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Para ilustrar todo esto, seis indicadores son determinantes.
    </p><p class="article-text">
        Primero, una <strong>revisi&oacute;n al alza del crecimiento econ&oacute;mico para 2021 y 2022</strong>: el crecimiento del segundo trimestre de 2021 ha sido del 2,2%, lo que permite augurar una <strong>tasa entre el 4% y el 6% entre 2021 y 2023</strong>. Segundo, un escenario de <strong>inflaci&oacute;n controlada, entre el 1,2% y el 1,9%,</strong> con repuntes muy puntuales, que adem&aacute;s va a contar con la revisi&oacute;n que ya ha hecho el BCE en cuanto al horizonte inflacionario, que se ampl&iacute;a a una tasa superior al 2%. Tercero, una <strong>senda de vacunaci&oacute;n</strong> ya completa que va a llegar, en funci&oacute;n de los datos disponibles por el momento, <strong>hasta el 70% de la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola en agosto</strong>. Cuarto, la <strong>reducci&oacute;n de la incertidumbre empresarial</strong>: 6,2% en 2021, 2,8% en 2022 y 1,8% en 2023. Cinco, el <strong>recorte esperado del paro</strong>: 15,6% en 2021, 14,7% en 2022 y 13,7% en 2023. Y seis, la <strong>reducci&oacute;n del d&eacute;ficit p&uacute;blico</strong>: &ndash;8,2% en 2021, &ndash;4,9% en 2022 y &ndash;4,3% en 2023.
    </p><p class="article-text">
        Estos seis indicadores se alimentan, a su vez &ndash;como se ha indicado m&aacute;s arriba&ndash; de las previsiones de inversi&oacute;n p&uacute;blica, la gran palanca de la recuperaci&oacute;n, con las iniciativas del <em>Next Generation EU</em> como exponente esencial: esto es lo que se desprende de la fijaci&oacute;n, importante, del techo de gasto. La absorci&oacute;n en el PIB de esas inversiones del <em>NGEU</em> se calculan en un punto porcentual para 2021, 2,3 puntos porcentuales en 2022 y 1,7 puntos porcentuales en 2023. Esto proporciona la magnitud de lo que se ha conseguido en la Uni&oacute;n Europea y su previsible impacto en el tejido productivo. Una gran oportunidad que no debe desaprovecharse. El corolario de todo esto que estamos explicando es el incremento del consumo privado, con una reducci&oacute;n, ya apreciable, de la tasa de ahorro: la poblaci&oacute;n vuelve a gastar. De nuevo, otro de los componentes b&aacute;sicos de la demanda agregada.
    </p><p class="article-text">
        Las incertidumbres: cuatro, b&aacute;sicamente. Una: la recuperaci&oacute;n del turismo. La temporada 2021 no es considerada como &ldquo;normal&rdquo; &ndash;el contraste siempre es 2019&ndash;. Pero las previsiones se&ntilde;alan una recuperaci&oacute;n de los ingresos que puede oscilar entre el 35% y el 45% sobre 2019, al cerrar el a&ntilde;o. Aqu&iacute; la volatilidad es elevada, habida cuenta de que depende mucho de los avatares de la evoluci&oacute;n pand&eacute;mica no solo en Espa&ntilde;a &ndash;y en sus regiones motoras en turismo de masas&ndash;, sino en los mercados emisores. Dos: calibrar la destrucci&oacute;n del tejido productivo y la hist&eacute;resis. Tres: la velocidad de aplicaci&oacute;n del <em>NGEU</em>. Y cuatro: la efectividad de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, la econom&iacute;a espa&ntilde;ola ha entrado en una senda de crecimiento con perspectivas positivas en la evoluci&oacute;n de sus primordiales indicadores. Lo que se ha comunicado desde el Consejo de Ministros no se desdice de lo que, como hemos apuntado en esta nota de urgencia, otras entidades est&aacute;n previendo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carles Manera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/economia-fortalece_129_8176167.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 28 Jul 2021 20:10:48 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/477a761c-6b15-441b-b270-d2ed24dfec93_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="3127857" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/477a761c-6b15-441b-b270-d2ed24dfec93_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3127857" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Una economía que se fortalece]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/477a761c-6b15-441b-b270-d2ed24dfec93_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Previsiones económicas,Covid-19,Paro,Crecimiento económico]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[G7, fiscalidad: un acuerdo importante que debe ampliarse]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/g7-fiscalidad-acuerdo-importante-debe-ampliarse_129_8009442.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f55feaa2-28e0-47f0-a365-6dec2a5db371_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="G7, fiscalidad: un acuerdo importante que debe ampliarse"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La realidad, la dura y estricta situación económico-financiera, impone sentido común y el arrinconamiento de los catecismos al uso: biblias menores que solo han conseguido incrementar la riqueza de los ricos y elevar la desigualdad de los más vulnerables</p><p class="subtitle">Los principales países del mundo acuerdan un impuesto mínimo global del 15% a las empresas</p></div><p class="article-text">
        El acuerdo del G7 sobre una reforma del sistema fiscal global, rubricado en Londres, supondr&aacute; mayores contribuciones fiscales para las grandes empresas tecnol&oacute;gicas. &Eacute;stas deber&aacute;n cotizar el Impuesto de Sociedades en los lugares donde operan, de manera que esto ataca de forma directa la elusi&oacute;n fiscal conocida hasta la fecha. El m&iacute;nimo acordado es de un 15%, a partir de la propuesta de Estados Unidos, que incluso solicitaba un porcentaje que superaba ligeramente el 20%. 
    </p><p class="article-text">
        La espoleta de este hist&oacute;rico pacto han sido las consecuencias de las medidas adoptadas para hacer frente al coronavirus por parte de los gobiernos. Desenlaces que est&aacute;n suponiendo incrementos relevantes en las deudas p&uacute;blicas y, adem&aacute;s, fuertes desequilibrios presupuestarios y expansiones del d&eacute;ficit p&uacute;blico. A los grandes retos que tiene la econom&iacute;a mundial, como la lucha contra el cambio clim&aacute;tico, los desaf&iacute;os demogr&aacute;ficos, la digitalizaci&oacute;n en la producci&oacute;n y en los servicios, la movilidad sostenible, la transici&oacute;n energ&eacute;tica, se debe a&ntilde;adir el impacto demoledor de la crisis v&iacute;rica. Urge financiaci&oacute;n para encarar todo esto. 
    </p><p class="article-text">
        Para ello, se ha abordado por el G7 un aspecto que algunos economistas ven&iacute;an reclamando ya desde la Gran Recesi&oacute;n: la necesidad de revisar el entramado fiscal de las naciones; y, a su vez, la perentoriedad por trabajar en tasas y/o impuestos de perfil global. De hecho, debe recordarse que autores como Thomas Piketty y Gabriel Zucman ya propon&iacute;an en 2012 figuras tributarias de car&aacute;cter internacional, sim&eacute;tricas para evitar movimientos especulativos de capital, que incid&iacute;an sobre el patrimonio. Y que trataban de combatir las econom&iacute;as offshore y sus opacidades fiscales (cons&uacute;ltese: John Urry, <em>Offshore. La deslocalizaci&oacute;n de la riqueza</em>, Capit&aacute;n Swing, Madrid, 2017).
    </p><p class="article-text">
        Lo acordado en Londres incide en lo comentado, ya que trata de: 
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Acoplar la fiscalidad al desarrollo imparable de la era digital </li>
                                    <li>Avanzar en la coordinaci&oacute;n fiscal, con el objetivo de evitar asimetr&iacute;as </li>
                                    <li>Eliminar los dumpings fiscales, acciones que implican, en el medio plazo, la ca&iacute;da en las recaudaciones tributarias y, por tanto, la menor efectividad del gasto p&uacute;blico.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Seg&uacute;n indica Zucman (<em>La riqueza oculta de las naciones</em>, Pasado&amp;Presente, Barcelona, 2013), en los para&iacute;sos fiscales se ocultan unos 6 billones de euros: ello infiere un fraude, un verdadero robo a los estados, que supera los 130.000 millones de euros. Hag&aacute;monos una idea m&aacute;s precisa: en seis a&ntilde;os, aflorar ese dinero negro permitir&iacute;a recuperar pr&aacute;cticamente la partida de 750.000 millones de euros que se han puesto en marcha para desplegar el Next Generation Europe. La magnitud es de impresi&oacute;n, y no se detiene aqu&iacute;. En efecto, seg&uacute;n c&aacute;lculos del Observatorio Fiscal de la Uni&oacute;n Europea, incrementar el impuesto m&iacute;nimo al 25% supondr&iacute;a casi cuatro veces m&aacute;s ingresos que el del 15%: de unos 48.000 millones en el caso del 15% a cerca de 170.000 millones con el 25% y 270.000 millones si habl&aacute;semos del 30% (v&eacute;ase el <a href="https://www.taxobservatory.eu/wp-content/uploads/2021/06/TaxObservatory_Report_Tax_Deficit_June2021.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe</a> firmado por Mona Barake, Theresa Neef, Paul-E. Chouc y Gabriel Zucman: <em>Collecting the tax d&eacute;ficit of multinacional companies: simulations for the European Union</em>, junio de 2021, p&aacute;gs. 27-28).
    </p><p class="article-text">
        La medida debe saludarse positivamente, como exponente de un avance hacia gobernanzas mundiales de las finanzas p&uacute;blicas que eviten competencias desleales. Pero este novedoso planteamiento, que resultar&iacute;a ins&oacute;lito hace tan solo dos a&ntilde;os, sugiere otros aspectos. En primer lugar, se&ntilde;ala el cambio que se est&aacute; operando en el paradigma econ&oacute;mico: incremento de la fiscalidad sobre multinacionales e incluso franjas m&aacute;s ricas de la poblaci&oacute;n &ndash;como se est&aacute; debatiendo en Estados Unidos&ndash;, frente a aquellos que todav&iacute;a se obstinan en la reducci&oacute;n de impuestos como artilugio central en pol&iacute;tica econ&oacute;mica. Herramienta ya fallida, como se ha demostrado en la historia econ&oacute;mica. 
    </p><p class="article-text">
        En segundo t&eacute;rmino, el acuerdo de Londres sacude las cestas de impuestos de los pa&iacute;ses, en una direcci&oacute;n determinada: la exploraci&oacute;n de figuras tributarias de car&aacute;cter ambiental, que sustituyan a otros impuestos y tasas para evitar incrementos en la presi&oacute;n fiscal. La descarbonizaci&oacute;n tambi&eacute;n ha de incidir en la creatividad de los expertos fiscales, y la noci&oacute;n de progresividad es la que debe defenderse en cualquiera de las f&oacute;rmulas que puedan adoptarse. 
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, el papel de los bancos centrales y del sistema financiero en todo esto, con nuevas orientaciones que deber&aacute;n contemplar los nuevos retos a los que alud&iacute;amos antes (sobre esto, v&eacute;ase: S. Dikau-U. Volzc: <em>Central bank mandates, sustainability objectives and the promotion of green finance</em>, Ecological Economics, vol. 184, junio 2021). 
    </p><p class="article-text">
        Los incrementos de deuda p&uacute;blica son claros por los grandes esfuerzos que se est&aacute;n realizando en las finanzas p&uacute;blicas. A su vez, se impone escrutar con detalle qu&eacute; est&aacute; pasando con las deudas privadas que, en algunos casos &ndash;la historia econ&oacute;mica lo ense&ntilde;a de nuevo&ndash;, se acaban por traducir en deuda p&uacute;blica. Estos aumentos de las ratios deuda/PIB deber&aacute;n abordarse, m&aacute;s temprano que tarde, en el seno de la Comisi&oacute;n Europea y del Banco Central Europeo, en el caso de la UE. 
    </p><p class="article-text">
        La revisi&oacute;n de los procesos de endeudamiento va a ser otra importante encrucijada para el mundo econ&oacute;mico y financiero. Esto parece ahora mismo un tab&uacute;. Pero recuerden: tambi&eacute;n lo eran el equilibrio presupuestario a ultranza, la austeridad, la reducci&oacute;n de la deuda, la retracci&oacute;n de la inversi&oacute;n, el control a toda costa de la inflaci&oacute;n&hellip;y la subida de impuestos. Este &uacute;ltimo punto es, quiz&aacute;s, el que ha generado posturas m&aacute;s f&eacute;rreas por parte del <em>mainstream </em>y de las opciones pol&iacute;ticas m&aacute;s conservadoras, que siempre pregonan la curva de Laffer como arma arrojadiza. Pero he aqu&iacute; que el G7 se ha saltado este dogma. La curva, a la papelera. Y es que, n&uacute;meros cantan &ndash;Eurostat, FMI, Banco Mundial, Oxfam&ndash;, la realidad, la dura y estricta situaci&oacute;n econ&oacute;mico-financiera, impone sentido com&uacute;n y el arrinconamiento de los catecismos al uso: biblias menores que solo han conseguido incrementar la riqueza de los ricos y elevar la desigualdad de los m&aacute;s vulnerables. Esperemos estar ahora en una senda m&aacute;s provechosa, m&aacute;s econ&oacute;mica &ndash;en el sentido aristot&eacute;lico&ndash; y menos cremat&iacute;stica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carles Manera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/g7-fiscalidad-acuerdo-importante-debe-ampliarse_129_8009442.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 06 Jun 2021 20:07:18 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f55feaa2-28e0-47f0-a365-6dec2a5db371_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="266285" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f55feaa2-28e0-47f0-a365-6dec2a5db371_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="266285" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[G7, fiscalidad: un acuerdo importante que debe ampliarse]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f55feaa2-28e0-47f0-a365-6dec2a5db371_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Impuestos,Impuesto de Sociedades]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
