<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Alejandro Quiroga]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/alejandro-quiroja/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Alejandro Quiroga]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/1033626/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Las herencias de Boris Johnson]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/herencias-boris-johnson_132_9189736.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/66e594ad-8eca-470a-8d6e-5a8eb36d6638_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las herencias de Boris Johnson"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El destructivo legado de Johnson no solo pasa por socavar la democracia en el Reino Unido sino también por incumplir los tratados internacionales, como puso de manifiesto su pretensión de modificar unilateralmente el protocolo de Irlanda del Norte</p></div><p class="article-text">
        El pasado 7 de julio de Boris Johnson fue obligado a dejar su puesto como l&iacute;der de los conservadores brit&aacute;nicos tras una rebeli&oacute;n interna en su gabinete. El hecho que dio lugar al aluvi&oacute;n de dimisiones de ministros y secretarios de estado fue la noticia dada por la BBC, el 4 de julio, de que el primer ministro hab&iacute;a sido informado personalmente de que el n&uacute;mero dos de su grupo parlamentario, Chris Pincher, ten&iacute;a varios antecedentes de acoso sexual a j&oacute;venes asesores y compa&ntilde;eros Tories. Johnson hab&iacute;a negado previamente saber nada de las acusaciones, pero lo cierto es que las conoc&iacute;a desde 2019. El caso Pincher era una mentira m&aacute;s en el largu&iacute;simo historial de Boris Johnson, quien tambi&eacute;n hab&iacute;a negado que se hubieran celebrado fiestas en Downing Street durante el confinamiento, haber recibido ilegalmente miles de libras para redecorar su casa y haber otorgado a empresas dirigidas por amigos suyos varios contratos Covid por valor de cientos de millones de libras de dinero p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        La dif&iacute;cil relaci&oacute;n del l&iacute;der conservador con la verdad ven&iacute;a de lejos. Antes de llegar a primer ministro Johnson era conocido por sus promesas incumplidas, incluyendo la de dedicar 350 millones de libras extras todas las semanas a la Seguridad Social brit&aacute;nica si el Reino Unido sal&iacute;a de la Uni&oacute;n Europea; por sus mentiras, como el anuncio de la entrada inminente de Turqu&iacute;a en la Uni&oacute;n Europea en la campa&ntilde;a del Brexit; y por sus insultos a mujeres musulmanas, homosexuales, madres solteras y subsaharianos. Nada de esto pareci&oacute; importar a amplios sectores del electorado brit&aacute;nico que le otorgaron una aplastante mayor&iacute;a en los comicios de diciembre de 2019, por mucho que ahora algunos votantes Tories se rasguen las vestiduras con la deshonestidad de Johnson. En realidad, las mentiras de Johnson nos dicen mucho de una pol&iacute;tica contempor&aacute;nea marcada por la posverdad, esto es, por el uso sistem&aacute;tico de informaci&oacute;n que se sabe falsa y que se propaga por redes sociales y medios convencionales a la par.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n cabe tener en cuenta que este marco de posverdad viene acompa&ntilde;ado de pol&iacute;ticas que socavan los sistemas democr&aacute;ticos. Porque estas actitudes, en las cuales un dirigente considera que se puede retorcer la realidad sin mayor problema, suelen ir acompa&ntilde;adas de intentos por cambiar las normas cuando no se adaptan a sus deseos. En sus a&ntilde;os de gobierno Boris Johnson ha suspendido el parlamento ilegalmente, ha restringido los derechos de manifestaci&oacute;n y de asilo, ha suprimido ayudas sociales para los m&aacute;s necesitados y ha legislado para abolir el Comit&eacute; de &Eacute;tico de la C&aacute;mara de los Comunes, despu&eacute;s de que un diputado conservador fuera condenado por corrupci&oacute;n por este organismo. Adem&aacute;s, el gobierno Johnson cre&oacute; una &lsquo;l&iacute;nea VIP&rsquo; por la que se otorgaron, durante los primeros a&ntilde;os de la pandemia del Covid, decenas de contratos millonarios a empresas de amigos del presidente y sus ministros, salt&aacute;ndose todo tipo de controles establecidos para los procesos de licitaciones p&uacute;blicas.
    </p><p class="article-text">
        Todo este desprecio por la universalidad de las normas y el Estado de derecho tenemos que entenderlo dentro de un contexto hist&oacute;rico en el que los Tories se han ido transformando en un partido de derecha radical populista. En este aspecto Boris Johnson ha jugado un papel muy destacado, con su plan para deportar a Ruanda a solicitantes de asilo, su ataque a lo pol&iacute;ticamente correcto y su chovinismo, si bien es cierto que el nacionalismo exacerbado y el discurso antiinmigraci&oacute;n llevan a&ntilde;os marcando la agenda del Partido Conservador brit&aacute;nico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Brexit es, por supuesto, la materializaci&oacute;n m&aacute;s dram&aacute;tica de este tipo de pol&iacute;ticas y la mayor herencia que deja Boris Johnson. Hace pocos d&iacute;as Guy Verhofstadt, el representante de la Uni&oacute;n Europea en las negociaciones del Brexit, escrib&iacute;a en estas mismas p&aacute;ginas que la &ldquo;pol&iacute;tica populista desacreditada, agotada y fracturada que dejan Johnson y el hombre al que tanto admiraba, el expresidente de Estados Unidos Donald Trump, nos perseguir&aacute; a todos durante a&ntilde;os&rdquo;. El destructivo legado de Johnson no solo pasa por socavar la democracia en el Reino Unido sino tambi&eacute;n por incumplir los tratados internacionales, como puso de manifiesto su pretensi&oacute;n de modificar unilateralmente el protocolo de Irlanda del Norte. No se trataba de solucionar algo puntual, sino que el protocolo era un elemento m&aacute;s de confrontaci&oacute;n en una estrategia de larga duraci&oacute;n por la que se intentaba convertir a la Uni&oacute;n Europea en un enemigo perenne al cual culpar de todo tipo de agravios.
    </p><p class="article-text">
        Los dos candidatos que quedan en la carrera para sustituir a Boris Johnson, Rishi Sunak, ministro de econom&iacute;a, y Liz Truss, ministra de exteriores, son de corte continuista y no parece que vayan a cambiar sustancialmente las pol&iacute;ticas del depuesto l&iacute;der conservador. Pero tampoco los laboristas han mostrado inter&eacute;s en romper con los marcos nacionalistas establecidos por Johnson. Su l&iacute;der Keir Starmer quiere lo que a todas luces es un imposible: que el Brexit sea provechoso econ&oacute;micamente para el pueblo brit&aacute;nico, pero acepta sin problemas los t&eacute;rminos &lsquo;duros&rsquo; de la salida de la Uni&oacute;n Europea negociada por Johnson.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tres a&ntilde;os despu&eacute;s de haber llegado al liderazgo del Partido Conservador Boris Johnson ha sido defenestrado por sus propios compa&ntilde;eros, pero su legado de mentiras, erosi&oacute;n de la democracia y nacionalismo exacerbado han constituido un marco de referencia de actuaci&oacute;n pol&iacute;tica que nos va a acompa&ntilde;ar durante mucho m&aacute;s tiempo. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Quiroga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/herencias-boris-johnson_132_9189736.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 26 Jul 2022 20:41:35 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/66e594ad-8eca-470a-8d6e-5a8eb36d6638_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1264082" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/66e594ad-8eca-470a-8d6e-5a8eb36d6638_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1264082" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Las herencias de Boris Johnson]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/66e594ad-8eca-470a-8d6e-5a8eb36d6638_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Boris Johnson,Reino Unido]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El envés del antifascismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/enves-antifascismo_132_8023484.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/44f2dae4-55a1-4867-b674-28ad355c636c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El envés del antifascismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La integración de Vox en el bloque constitucionalista se ha realizado en torno a un concepto de nación española que no ha pasado por la cultura política del antifranquismo</p></div><p class="article-text">
        Este domingo, el Partido Popular, Ciudadanos y Vox van a reeditar la famosa foto de Col&oacute;n. El 10 de febrero de 2019, los mismos partidos se concentraron en la madrile&ntilde;a Plaza de Col&oacute;n, bajo el lema 'una Espa&ntilde;a unida', para protestar contra la posibilidad de que hubiera un relator en las negociaciones entre el Gobierno espa&ntilde;ol y el de la Generalitat catalana. En esta ocasi&oacute;n la protesta se producir&aacute; ante la posibilidad de que el gobierno central indulte a los pol&iacute;ticos condenados por el <em>proc&eacute;s</em> y en defensa de la &ldquo;unidad nacional&rdquo;. La convocatoria se realiza contra &ldquo;el progresivo desmantelamiento de funciones del Estado, reducido a mero soporte de un Gobierno irresponsable y sectario que pretende suspender la Constituci&oacute;n&rdquo;. Santiago Abascal ha animado a la participaci&oacute;n para detener los &ldquo;ataques del Gobierno y de los partidos que lo apoyan, incluidos los separatistas empe&ntilde;ados en destruir la Naci&oacute;n&rdquo;. Alberto N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o, por su parte, ha explicado que esto &ldquo;va de los que defendemos la Constituci&oacute;n y los que no&rdquo; y ha defendido que el PP participe en una manifestaci&oacute;n &ldquo;donde acuden partidos constitucionalistas&rdquo; &#8213;incluyendo a Vox&#8213;.
    </p><p class="article-text">
        En principio, la protesta conjunta de PP, Ciudadanos y Vox no deber&iacute;a generar mayor sorpresa. Al fin y al cabo, estas fuerzas pol&iacute;ticas conservadoras y ultraderechistas se definen en gran medida por su defensa de un nacionalismo espa&ntilde;ol que tiene como motor ideol&oacute;gico su oposici&oacute;n frontal a los nacionalismos subestatales. Adem&aacute;s, en el centro de esta construcci&oacute;n narrativa y simb&oacute;lica est&aacute; la idea de que los partidos de centro izquierda son tambi&eacute;n enemigos de la naci&oacute;n al ser c&oacute;mplices de los desmanes de los independentistas catalanes y vascos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, si ampliamos el marco de an&aacute;lisis, la acci&oacute;n coordinada de partidos que se definen como de centroderecha y liberales con formaciones ultraderechistas para monopolizar la legitimidad del Estado-naci&oacute;n, s&iacute; es un caso un tanto excepcional en las democracias europeas. En lo referente a las relaciones entre derecha y ultraderecha, Espa&ntilde;a es diferente.
    </p><p class="article-text">
        Hay razones hist&oacute;ricas evidentes para explicar la anomal&iacute;a del caso espa&ntilde;ol. Las pol&iacute;ticas de exclusi&oacute;n de la ultraderecha comenzaron en Europa en 1945 tras la derrota de los nazis. Socialistas, comunistas, liberales y democratacristianos formaron gobiernos de coalici&oacute;n en los que la participaci&oacute;n de los fascistas era impensable. Por todo el Viejo Continente, los gobernantes incorporaron las narrativas nacionales mitos antifascistas de resistencia popular. En Europa occidental, los Estados-naci&oacute;n se refundaron sobre postulados patri&oacute;ticos que equiparaban antifascismo con democracia. Por motivos obvios, la Espa&ntilde;a franquista ni pudo, ni quiso, crear una narrativa nacional antifascista y democr&aacute;tica. Tampoco se produjo una refundaci&oacute;n nacional de corte antifascista tras la muerte del dictador. La reforma del r&eacute;gimen franquista en una monarqu&iacute;a constitucional conllev&oacute; una serie de continuidades en lo relativo a personal pol&iacute;tico, funcionariado e instituciones estatales que imposibilit&oacute; una revisi&oacute;n rupturista antifranquista del concepto de Espa&ntilde;a. Uno de los casos m&aacute;s claros de continuidad fue la Alianza Popular de Manuel Fraga, que a finales de la d&eacute;cada de los ochenta acab&oacute; de aglutinar a todas las fuerzas derechistas significativas sin llevar a cabo una ruptura expl&iacute;cita con el franquismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La ca&iacute;da de los reg&iacute;menes comunistas convulsion&oacute; el panorama pol&iacute;tico europeo en la d&eacute;cada de los noventa. Los efectos del desguace del Estado del bienestar, la deslocalizaci&oacute;n de grandes empresas, las privatizaciones y en aumento de las migraciones dieron lugar al surgimiento o la reactivaci&oacute;n de movimientos ultranacionalistas que, en algunos pa&iacute;ses, acab&oacute; con el cord&oacute;n sanitario que se hab&iacute;a impuesto a la extrema derecha desde el fin de la Segunda Guerra Mundial. En Italia, Silvio Berlusconi incorpor&oacute; a los posfascistas de Allianza Nazionale a varios de sus gobiernos de coalici&oacute;n. En 1999, el Partido de la Libertad de Austria, en cuya g&eacute;nesis hab&iacute;an estado miembros de las SS, entr&oacute; en el ejecutivo de la mano del Partido Popular austriaco. Ya en el siglo XXI, la ultraderecha ha entrado en varios gobiernos nacionales y las l&iacute;neas de ese cord&oacute;n sanitario se han ido difuminando. Es m&aacute;s, en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas la extrema derecha ha ido marcando el discurso a muchos gobiernos conservadores, cada vez m&aacute;s alejados de los principios cristiano dem&oacute;cratas y m&aacute;s receptivos a la demagogia patri&oacute;tica y el discurso antiinmigraci&oacute;n. No obstante, los conservadores alemanes y franceses han seguido mostrando, en l&iacute;neas generales, su rechazo a pactar con la ultraderecha por sus postulados antidemocr&aacute;ticos, antieurope&iacute;stas y xen&oacute;fobos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, a diferencia de otros pa&iacute;ses europeos, la extrema derecha pas&oacute; los tres primeros lustros del siglo XXI siendo pol&iacute;ticamente irrelevante, si bien era conocido que los nost&aacute;lgicos del franquismo se agrupaban electoralmente en torno al Partido Popular. S&oacute;lo la aparici&oacute;n de Vox en las elecciones andaluzas del 2018 y su posterior consolidaci&oacute;n en las generales y auton&oacute;micas de 2019 acabaron por &lsquo;normalizar&rsquo; el panorama espa&ntilde;ol con respecto a Europa. En este proceso de equiparaci&oacute;n, tambi&eacute;n se normalizaron las colaboraciones y los pactos entre los partidos conservadores y la extrema derecha. Ni el Partido Popular ni Ciudadanos cuestionaron en ning&uacute;n momento la posibilidad de pactar con Vox. La carencia de una cultura antifascista y la falta de una ruptura con el franquismo posibilitaron no solo los pactos en ayuntamientos y comunidades aut&oacute;nomas, sino el hecho de que se viera como natural que se alcanzaran acuerdos con la ultraderecha. Luego vinieron la defensa de los homenajes p&uacute;blicos a la Divisi&oacute;n Azul por parte de Vox, la retirada del callejero madrile&ntilde;o de nombres de hist&oacute;ricos dirigentes socialistas con el apoyo del PP, Ciudadanos y Vox y la destrucci&oacute;n f&iacute;sica del monumento que homenajeaba a las v&iacute;ctimas de la represi&oacute;n franquista tras la Guerra Civil en el Cementerio de la Almudena por orden de Jos&eacute; Luis Mart&iacute;nez Almeida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No cabe duda de que hay otros factores que han contribuido a la normalizaci&oacute;n de Vox en el tablero pol&iacute;tico espa&ntilde;ol. El hecho de que el partido ultraderechista est&eacute; dirigido por varios antiguos miembros del Partido Popular, el trato ben&eacute;volo recibido en muchos medios de comunicaci&oacute;n y la relativizaci&oacute;n de sus postulados xen&oacute;fobos, antifeministas y antidemocr&aacute;ticos por parte de los l&iacute;deres de los partidos conservadores tambi&eacute;n han servido para presentar a Vox como una formaci&oacute;n leg&iacute;tima.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con todo, y de ah&iacute; la importancia del an&aacute;lisis hist&oacute;rico a largo plazo para entender la inmediatez de la pol&iacute;tica actual, la integraci&oacute;n de Vox en el bloque constitucionalista se ha realizado en torno a un concepto de naci&oacute;n espa&ntilde;ola que no ha pasado por la cultura pol&iacute;tica del antifranquismo. En este sentido, la foto de Col&oacute;n es el env&eacute;s del antifascismo democr&aacute;tico que a&uacute;n hoy gu&iacute;a los principios y las actuaciones de tantos cristianodem&oacute;cratas, liberales y conservadores europeos.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Quiroga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/enves-antifascismo_132_8023484.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 11 Jun 2021 21:07:34 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/44f2dae4-55a1-4867-b674-28ad355c636c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="105921" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/44f2dae4-55a1-4867-b674-28ad355c636c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="105921" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El envés del antifascismo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/44f2dae4-55a1-4867-b674-28ad355c636c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
  </channel>
</rss>
