<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Paul Garner]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/paul-garner/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Paul Garner]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/1033707/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Si tienes COVID persistente como yo, no pierdas la esperanza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/si-tienes-covid-persistente-no-pierdas-esperanza_129_8036377.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4f86f737-1f1a-4792-9126-4fb51735b084_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Si tienes COVID persistente como yo, no pierdas la esperanza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Para cada persona es diferente, pero en mi caso encontrar una explicación de mis propios síntomas fue la clave</p><p class="subtitle">Un año viviendo con COVID persistente: "Nos hemos centrado en salvar la vida, ahora tenemos que ver cómo estas personas la recuperan"</p></div><p class="article-text">
        La COVID-19 no afecta igual a todas las personas. Para algunos es una enfermedad leve. Para otros, letal. En mi caso, se convirti&oacute; en una enfermedad poco conocida que los m&eacute;dicos llaman s&iacute;ndrome post-COVID-19 y que la mayor&iacute;a de la gente conoce como COVID-19 persistente.
    </p><p class="article-text">
        Soy profesor de enfermedades infecciosas y una de las primeras personas <a href="https://www.theguardian.com/world/2020/may/15/weird-hell-professor-advent-calendar-covid-19-symptoms-paul-garner" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en informar sobre la COVID-19 persistente</a> en Reino Unido, donde se estima que hay <a href="https://www.theguardian.com/society/2021/jun/04/1-million-people-in-uk-report-experiencing-long-covid" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un mill&oacute;n de personas</a> experimentando los s&iacute;ntomas de amplia gama que son caracter&iacute;sticos de esta condici&oacute;n. Del mismo modo que el coronavirus provoca enfermedades de distinta gravedad, la experiencia de cada persona con la COVID-19 persistente es diferente y personal.
    </p><p class="article-text">
        Quiero compartir la historia de c&oacute;mo me recuper&eacute;. Para los que todav&iacute;a luchan contra la COVID-19 persistente, quiero que tengan esperanza y que sepan que la recuperaci&oacute;n es posible.
    </p><p class="article-text">
        Cuando me contagi&eacute; con COVID-19, me qued&eacute; sin poder hacer nada, con dolores de cabeza, dolores musculares, agotamiento y dolor en el pecho durante tres meses. En un momento me sent&iacute; mejor y trat&eacute; de seguir por Internet una sesi&oacute;n intensiva de entrenamiento que me mand&oacute; directamente de vuelta otra semana a la cama. Siguieron varios meses de malestar, agotamiento y niebla cerebral.
    </p><p class="article-text">
        Como m&eacute;dico cient&iacute;fico quer&iacute;a encontrarle sentido a la naturaleza aleatoria de mi enfermedad, a por qu&eacute; hab&iacute;a d&iacute;as en que ten&iacute;a graves retrocesos. Con una aplicaci&oacute;n para medir la fatiga registraba mis s&iacute;ntomas varias veces al d&iacute;a y trataba de relacionarlas con mi estado de &aacute;nimo, mi dieta y otras actividades. Me obsesion&eacute; con mis s&iacute;ntomas. Buscaba explicaciones en grupos de Facebook, no dejaba de pensar sobre las causas, y empezaba a preguntarme si alguna vez me recuperar&iacute;a.
    </p><h3 class="article-text">Escuchar otros testimonios me ayud&oacute;</h3><p class="article-text">
        La casualidad me llev&oacute; a un camino de recuperaci&oacute;n al que muy pocos tienen acceso. Un compa&ntilde;ero acad&eacute;mico me puso en contacto con una persona que se hab&iacute;a recuperado del s&iacute;ndrome de fatiga cr&oacute;nica (tambi&eacute;n conocido como encefalomielitis mi&aacute;lgica) y que se convirti&oacute; en mi &ldquo;mentor de recuperaci&oacute;n&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La convincente explicaci&oacute;n que me dieron sobre lo que ocurr&iacute;a en el cerebro y el cuerpo cambi&oacute; mi forma de entender mis propios s&iacute;ntomas. Encontr&eacute; otras historias personales en <a href="https://www.recoverynorway.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Recovery Norway</a>, una p&aacute;gina web creada por personas que se hab&iacute;an recuperado de la encefalomielitis mi&aacute;lgica. Los relatos recopilados en Internet por el grupo me dieron esperanza.
    </p><p class="article-text">
        Comprend&iacute; que probablemente el contagio de COVID-19 hab&iacute;a inducido una respuesta de estr&eacute;s fisiol&oacute;gico, poniendo a mi cerebro en un estado de alta activaci&oacute;n con un efecto inmediato en mis sistemas inmune, hormonal, card&iacute;aco y gastrointestinal. Al enfermar, el cerebro me desconect&oacute; con la fatiga, como se supone que debe hacer, hasta que me recuper&eacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Mi sistema nervioso buscaba se&ntilde;ales de alarma, descritas por el m&eacute;dico de Oslo Vegar Wyller como &ldquo;falsas alarmas para la fatiga&rdquo;, y despu&eacute;s de un tiempo, <a href="https://protect-eu.mimecast.com/s/5vSYCQ6lGfkGk0nSkkSty?domain=simplypsychology.org" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el condicionamiento cl&aacute;sico</a> (aprendido por asociaci&oacute;n) provocaba los s&iacute;ntomas de &ldquo;retroceso&rdquo; en respuesta a esas se&ntilde;ales.
    </p><p class="article-text">
        Encontrar una explicaci&oacute;n, entenderla y aceptarla me ayud&oacute;. No digo que vaya a ayudar con toda seguridad a otras personas que sufren el s&iacute;ndrome post-COVID-19, pero tal vez s&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Mi recuperaci&oacute;n avanz&oacute; r&aacute;pidamente en las siguientes dos semanas. Cada vez que ten&iacute;a s&iacute;ntomas empleaba t&eacute;cnicas de visualizaci&oacute;n. Hac&iacute;a peque&ntilde;os ejercicios de meditaci&oacute;n o, si estaba agotado, me concentraba en buenos recuerdos y los reviv&iacute;a. Empec&eacute; a hacer ejercicio con cuidado, dando paseos cortos y poco intensos en bicicleta. Me expon&iacute;a as&iacute; a peque&ntilde;as dosis de actividad diaria, pero sin aumentar demasiado r&aacute;pido mi consumo de energ&iacute;a. Me sent&iacute;a muy diferente, feliz, y por fin pude volver a mi entrenamiento f&iacute;sico habitual.
    </p><p class="article-text">
        Ten&iacute;a reservadas desde antes unas vacaciones en la isla caribe&ntilde;a de Granada y all&iacute; me fui con unos amigos. Por desgracia, me enferm&eacute; de dengue. Me recuper&eacute;, pero unas semanas despu&eacute;s, ya de vuelta en casa, mi m&eacute;dico me dijo que mis enzimas hep&aacute;ticas ten&iacute;an un nivel ligeramente anormal, algo de esperar despu&eacute;s del dengue. 
    </p><p class="article-text">
        La preocupaci&oacute;n me hizo reaccionar, &iquest;tal vez ten&iacute;a un da&ntilde;o real en los &oacute;rganos? Volvi&oacute; la fatiga y las alarmas volvieron a sonar. Llegu&eacute; a estar tan fatigado que era como si me hubieran drogado. Pero mi mentor de recuperaci&oacute;n me hizo reaccionar y me di cuenta de que todo se hab&iacute;a activado con la noticia sobre las enzimas hep&aacute;ticas. Tambi&eacute;n comprend&iacute; que aunque la sensaci&oacute;n fuera real, yo ten&iacute;a cierto control. En una tarde helada, me duch&eacute; y me fui a Sefton Park para una sesi&oacute;n de entrenamiento: fue una sensaci&oacute;n incre&iacute;ble, como si se hubiera encendido un interruptor.
    </p><p class="article-text">
        La COVID-19 persistente es un t&eacute;rmino nuevo y est&aacute; compuesto por una variedad de estados que los m&eacute;dicos a&uacute;n est&aacute;n tratando de desentra&ntilde;ar. A algunas personas, la COVID-19 les ha causado da&ntilde;os graves en los tejidos. Mi experiencia con la COVID-19 persistente no ha supuesto, afortunadamente, da&ntilde;o en los &oacute;rganos, aunque eso fuera lo que yo tem&iacute;a desde el principio. 
    </p><p class="article-text">
        En vez de eso tuve una COVID-19 persistente de agotamiento profundo. En ese momento fue aterrador pero si sal&iacute; de ah&iacute; no fue gracias a pruebas o medicamentos, sino a escuchar a los que ya se hab&iacute;an recuperado. Confiar en mi mentor de recuperaci&oacute;n y tener una explicaci&oacute;n veros&iacute;mil de lo que me estaba ocurriendo me permiti&oacute; poner a trabajar mi mente para reinterpretar mis s&iacute;ntomas.
    </p><p class="article-text">
        La COVID-19 persistente es horrible y es real. No se la deseo a nadie. Es diferente para cada persona y la historia de recuperaci&oacute;n no se aplica a todas. Pero hay testimonios de personas que mejoran, y una de esas me permiti&oacute; encontrar un camino de recuperaci&oacute;n. Espero que mientras tratamos de mejorar nuestra comprensi&oacute;n de este aspecto de la pandemia, compartir mi historia sirva para que otros tambi&eacute;n sientan alivio.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><em>Paul Garner es profesor de investigaci&oacute;n de enfermedades infecciosas en la Escuela de Medicina Tropical de Liverpool</em></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Traducido por Francisco de Z&aacute;rate.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paul Garner]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/si-tienes-covid-persistente-no-pierdas-esperanza_129_8036377.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 20 Jun 2021 19:48:13 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4f86f737-1f1a-4792-9126-4fb51735b084_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2653465" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4f86f737-1f1a-4792-9126-4fb51735b084_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2653465" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Si tienes COVID persistente como yo, no pierdas la esperanza]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4f86f737-1f1a-4792-9126-4fb51735b084_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Covid-19,Coronavirus,Pandemia]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
