<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Sonia de Gregorio Hurtado]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/sonia-de-gregorio-hurtado/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Sonia de Gregorio Hurtado]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/1033906/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[La regeneración urbana integrada como clave del Plan Estratégico Municipal de Madrid]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/regeneracion-urbana-integrada-clave-plan-estrategico-municipal-madrid_129_12398540.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a67399ac-a78b-4261-88a3-3d48b6f3cc7a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La regeneración urbana integrada como clave del Plan Estratégico Municipal de Madrid"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cabe preguntarse por qué una política con capacidad de contribuir a la prosperidad y resiliencia del conjunto urbano, al afrontar la situación de desventaja de los barrios donde se radica y reproduce la vulnerabilidad, se descarta o está perdiendo prioridad</p></div><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os venimos constatando que la regeneraci&oacute;n urbana de los barrios desfavorecidos es una pol&iacute;tica p&uacute;blica que ha perdido visibilidad en el marco de la Uni&oacute;n Europea-UE- y el contexto espa&ntilde;ol.  En relaci&oacute;n con el primero, ha perdido presencia expl&iacute;cita en el discurso pol&iacute;tico, as&iacute; como en el eje urbano de la Pol&iacute;tica de Cohesi&oacute;n que la financia a trav&eacute;s del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER).  En efecto, como comprobamos a trav&eacute;s de nuestra investigaci&oacute;n, la trasposici&oacute;n de este eje al contexto espa&ntilde;ol para su implementaci&oacute;n en el periodo 2014-2020 (a trav&eacute;s de un instrumento denominado Estrategias de Desarrollo Urbano Sostenible Integrado &ndash;EDUSI-) deriv&oacute; en que s&oacute;lo el 17% de dichas estrategias aplicasen una l&oacute;gica de regeneraci&oacute;n de barrios vulnerables. En el periodo anterior (2007-2013) el 100% de las estrategias o programas implementados en el mismo contexto (a trav&eacute;s de un instrumento denominado Iniciativa Urbana) hab&iacute;an materializado un enfoque de ese  tipo.
    </p><p class="article-text">
        La p&eacute;rdida de vigencia de la regeneraci&oacute;n no es s&oacute;lo propia de los marcos mencionados, sino que se extiende m&aacute;s all&aacute;. Observamos que en uno de los pa&iacute;ses que contribuyeron a dar forma a esta pol&iacute;tica p&uacute;blica en su origen, actuando como pionero, se verifica la misma t&oacute;nica. Se trata de Reino Unido,  donde algunos autores se&ntilde;alan que la regeneraci&oacute;n urbana ha desaparecido en gran medida del discurso de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas. Hall ha apuntado que el pa&iacute;s se encuentra en un escenario &ldquo;post-regeneraci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aunque todav&iacute;a necesitamos tiempo y perspectiva para entender plenamente lo que est&aacute; sucediendo, nos encontramos en un momento que hace pensar que la regeneraci&oacute;n urbana de los barrios desfavorecidos est&aacute; perdiendo la capacidad de mantenerse en la agenda de aquellos gobiernos (de la UE, nacionales, regionales, locales) que la hab&iacute;an introducido expl&iacute;citamente en a&ntilde;os y d&eacute;cadas anteriores.  Al mismo tiempo, se observa que es una pol&iacute;tica p&uacute;blica sin capacidad de entrar en la agenda de aquellos gobiernos que no la hab&iacute;an implementado hasta ahora.  En este escenario hay excepciones inspiradoras. Por ejemplo, Catalu&ntilde;a ha vuelto a lanzar en mayo de 2025 su Ley de Barrios. 
    </p><p class="article-text">
        Ante este escenario, cabe preguntarse por qu&eacute; una pol&iacute;tica con capacidad de contribuir a la prosperidad y resiliencia del conjunto urbano, al afrontar la situaci&oacute;n de desventaja de los barrios donde se radica y reproduce la vulnerabilidad, se descarta o est&aacute; perdiendo prioridad.  Es una cuesti&oacute;n parad&oacute;jica si tenemos en cuenta que conocemos el problema y donde localiza, tambi&eacute;n si tenemos en cuenta los desaf&iacute;os que gravitan sobre estos barrios.  Como se&ntilde;al&oacute; Parkinson hace algunas d&eacute;cadas, la respuesta est&aacute; en las l&oacute;gicas que cada vez con mayor fuerza ven en la ciudad un contexto que tiene que mejorar su competitividad econ&oacute;mica y operar para producir plusval&iacute;as, y no como un &aacute;mbito en el que actuar a trav&eacute;s de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas para afrontar problemas o necesidades.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, en relaci&oacute;n con el tema que nos ocupa, la pr&aacute;ctica y la teor&iacute;a han puesto de manifiesto que la transformaci&oacute;n urbana al uso, que da buenos resultados en los barrios &ldquo;pr&oacute;speros&rdquo; de las ciudades, no saca a los barrios vulnerables de su situaci&oacute;n problem&aacute;tica. La l&oacute;gica integrada y participada de la regeneraci&oacute;n, que da lugar a estrategias que son cocreadas por la comunidad local, es la &uacute;nica que ha mostrado capacidad de mejorar la situaci&oacute;n de los enclaves desfavorecidos si la atenci&oacute;n sobre los mismos se mantiene en el tiempo y se dota de una dimensi&oacute;n social relevante.  Hay mucha evidencia en Europa que demuestra este extremo, tanto en la pr&aacute;ctica como recogida por la literatura.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, la policrisis presente y su territorializaci&oacute;n en las ciudades produce efectos negativos en estas, dando lugar a lo que se ha denominado una &ldquo;crisis urbana compleja&rdquo; por parte de autores como Westman. Las consecuencias de la misma ser&aacute;n mucho peores en los barrios desfavorecidos, ya que parten de una situaci&oacute;n de mayor vulnerabilidad. El cambio clim&aacute;tico, el aumento de la desigualdad social, la polarizaci&oacute;n pol&iacute;tica y el menoscabo de los valores democr&aacute;ticos, el individualismo, la soledad no deseada, junto a otros desaf&iacute;os, cercenan m&aacute;s la calidad de vida de las personas que habitan estos enclaves que la de los residentes en otros barrios. 
    </p><p class="article-text">
        Llevando la mirada de esta reflexi&oacute;n a Madrid, ciudad en la que desarrollo mi actividad profesional, identificamos que el municipio nunca se ha dotado de una pol&iacute;tica de regeneraci&oacute;n urbana integrada (en algunos momentos, como el presente, se ha dotado de programas de rehabilitaci&oacute;n centrados en la mejora f&iacute;sica de los barrios).  Esta falta de respuesta a trav&eacute;s de una pol&iacute;tica espec&iacute;fica choca con la magnitud del problema, ya que muchos de los barrios de la periferia, pero tambi&eacute;n algunas &aacute;reas de &aacute;mbitos m&aacute;s centrales, est&aacute;n en la situaci&oacute;n descrita.  Una situaci&oacute;n de vulnerabilidad que se mantiene inalterada en el tiempo y que cuando se dan eventos disruptivos (como la pandemia, los eventos clim&aacute;ticos extremos &ndash;pi&eacute;nsese en Filomena-) se recrudece.
    </p><p class="article-text">
        Esta  realidad pone de manifiesto la necesidad, pertinencia y oportunidad que constituye el lanzamiento de un instrumento de regeneraci&oacute;n urbana integrada en nuestra ciudad, con una fuerte dimensi&oacute;n social, acompa&ntilde;ada de acci&oacute;n en los ejes f&iacute;sico/clim&aacute;tico, econ&oacute;mico y de gobernanza y desarrollada en <em>partenariado</em> con las comunidades locales y todos los actores interesados en participar.  Madrid es una ciudad &ldquo;rica&rdquo; que tiene recursos para atender las problem&aacute;ticas de los barrios vulnerables. Es cuesti&oacute;n de priorizar, de volver a poner en el foco de las pol&iacute;ticas urbanas y el urbanismo las necesidades y problemas de la ciudad, dejando de primar sobre todo la competitividad econ&oacute;mica. 
    </p><p class="article-text">
        Desde este texto se plantea la importancia de que esta mirada entre de lleno en el nuevo Plan General (o Plan Estrat&eacute;gico Municipal) que est&aacute; desarrollando Madrid, de manera que la regeneraci&oacute;n urbana integrada constituya uno de los ejes principales de actuaci&oacute;n del mismo.  Esta visi&oacute;n de momento no ha sido incorporada, pero de hacerlo constituir&iacute;a uno de los ejes m&aacute;s transformadores hacia la sostenibilidad, la cohesi&oacute;n social y la resiliencia del instrumento que se est&aacute; generando.  Es cuesti&oacute;n de priorizarlo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sonia de Gregorio Hurtado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/regeneracion-urbana-integrada-clave-plan-estrategico-municipal-madrid_129_12398540.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Jun 2025 04:00:51 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a67399ac-a78b-4261-88a3-3d48b6f3cc7a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="4625643" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a67399ac-a78b-4261-88a3-3d48b6f3cc7a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="4625643" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La regeneración urbana integrada como clave del Plan Estratégico Municipal de Madrid]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a67399ac-a78b-4261-88a3-3d48b6f3cc7a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Madrid y sus árboles]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/madrid-arboles_129_10482074.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bd14058e-f5b1-4f5a-83d1-3d123c0f2e57_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Madrid y sus árboles"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En un momento en el que la reintroducción de la naturaleza en la ciudad se configura como uno de los ejes de acción principales que están adoptando muchas ciudades europeas para afrontar problemáticas ambientales, sociales y económicas interconectadas, no se entiende la decisión de la Comunidad de Madrid</p><p class="subtitle">No todo es sol: plazas de Madrid que resisten la oleada de calor y cemento con árboles, fuentes y bancos</p></div><p class="article-text">
        En febrero de este a&ntilde;o unas vallas de obra rodearon 124 pl&aacute;tanos del Parque de Arganzuela en Madrid R&iacute;o.&nbsp; Con motivo del trazado de la l&iacute;nea 11 de Metro iban a ser talados seg&uacute;n un proyecto emanado de la Comunidad de Madrid.&nbsp; Inmediatamente ciudadanos a t&iacute;tulo particular y las asociaciones vecinales de la zona se movilizaron solicitando al Ayuntamiento que diera marcha atr&aacute;s en la aprobaci&oacute;n de tala y llevando a cabo pasos que han conseguido, de momento, pararla. Desde entonces hasta el d&iacute;a de hoy la fotograf&iacute;a de estos pl&aacute;tanos ha llenado p&aacute;ginas de peri&oacute;dicos locales, nacionales e internacionales, integrada en noticias que han cuestionado la decisi&oacute;n del Ayuntamiento de Madrid de talar un arbolado espl&eacute;ndido e irremplazable.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En un momento en el que la reintroducci&oacute;n de la naturaleza en la ciudad se configura como uno de los ejes de acci&oacute;n principales que est&aacute;n adoptando muchas ciudades europeas para afrontar problem&aacute;ticas ambientales, sociales y econ&oacute;micas interconectadas, no se entiende la decisi&oacute;n de la Comunidad de Madrid (CAM) de plantear un trazado para la l&iacute;nea 11 que sacrifica numerosos &aacute;rboles, as&iacute; como no se sostiene la falta de acci&oacute;n cr&iacute;tica del Ayuntamiento de Madrid frente a un planteamiento del Gobierno Regional que va en detrimento de la imagen de la ciudad, la sostenibilidad y la calidad de vida de los residentes de la capital.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Existiendo alternativas de trazado para la l&iacute;nea 11, que son viables t&eacute;cnica y econ&oacute;micamente, el Ayuntamiento ha asumido desde el primer momento la eliminaci&oacute;n de esos &aacute;rboles (de hecho firm&oacute; una primera aprobaci&oacute;n de tala, que ha deca&iacute;do a los seis meses) y no tenemos noticia de que haya instado a la CAM a cambiar el trazado.&nbsp;En relaci&oacute;n a un tema de este calado el Consistorio no deber&iacute;a comportarse como un mero &ldquo;intermediario&rdquo; que firma la aprobaci&oacute;n de tala observando la Ley del Arbolado de la Comunidad de Madrid, aceptando un proyecto perjudicial para la ciudad.&nbsp; Lo que se espera del mismo es que se rija por criterios de sostenibilidad, act&uacute;e en base a la legalidad urban&iacute;stica encardinada en su propio planeamiento (que protege parte de este arbolado, especialmente el situado dentro de Madrid R&iacute;o) y, sobre todo, que defienda frente a la Comunidad de Madrid los intereses de la ciudadan&iacute;a en relaci&oacute;n a un tema sobre el que la opini&oacute;n p&uacute;blica madrile&ntilde;a est&aacute; claramente posicionada sin fisuras y m&aacute;s all&aacute; de ideolog&iacute;as pol&iacute;ticas.&nbsp;Existe un clamor social que reivindica que estos &aacute;rboles deben ser salvados y protegidos.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se podr&iacute;a argumentar que si el Ayuntamiento no da pasos en este sentido estar&iacute;a desatendiendo una cuesti&oacute;n que ha emergido como de gran importancia social en nuestra ciudad, como muestra la capacidad de movilizaci&oacute;n y concentraci&oacute;n de apoyos por parte de vecinos, asociaciones, profesionales del urbanismo y otras pol&iacute;ticas urbanas, organizaciones de diferente tipo, e instituciones de &aacute;mbito nacional.&nbsp;En este contexto&nbsp;&iquest;puede seguir el Ayuntamiento de Madrid desoyendo todas estas voces al acatar el proyecto de trazado?&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de esto, el Consistorio no estar&iacute;a siendo coherente con algunos de los instrumentos estrat&eacute;gicos que ha aprobado en la anterior legislatura, en donde esgrime principios y compromisos en sentido contrario a estas talas.&nbsp; Por ejemplo, en la <em>Estrategia de localizaci&oacute;n de los objetivos de desarrollo sostenible de la Agenda 2030 en la ciudad de Madrid de 2021</em>, el&nbsp; Ayuntamiento se ha comprometido con&nbsp; la siguiente meta: &ldquo;De aqu&iacute; a 2030 asegurar la conservaci&oacute;n y uso sostenible de los bosques y zonas verdes de la ciudad incrementando la cobertura arb&oacute;rea&rdquo;.&nbsp; Por otra parte, en el documento <em>Madrid 360. Hoja de ruta hacia la neutralidad clim&aacute;tica de la ciudad en 2050</em> se establece como objetivo de adaptaci&oacute;n al cambio clim&aacute;tico &ldquo;Refrescar la ciudad&rdquo; a trav&eacute;s de Soluciones Basadas en la Naturaleza. Asimismo, se incluye el objetivo estrat&eacute;gico de &ldquo;Promover la inclusi&oacute;n de la naturaleza en la ciudad&rdquo; con el fin de dar lugar a m&uacute;ltiples co-beneficios.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Solicitar al Ayuntamiento que escuche a la ciudadan&iacute;a y sea coherente con su propio planeamiento urban&iacute;stico y marcos estrat&eacute;gicos puede sonar ingenuo, dado que estamos acostumbradas al uso ret&oacute;rico que muchas instituciones (no s&oacute;lo madrile&ntilde;as) hacen de sus instrumentos de pol&iacute;tica, pero se trata de un paso ineludible si queremos avanzar en democracia local y dar lugar entre todas a un modelo de ciudad capaz de afrontar los importantes desaf&iacute;os presentes.&nbsp;La sostenibilidad y la lucha contra el cambio clim&aacute;tico son metas dif&iacute;ciles de alcanzar, que requieren esfuerzo y compromiso por parte de todos.&nbsp;En ese contexto las instituciones han de abrir camino poniendo en pr&aacute;ctica formas de hacer que dejen atr&aacute;s l&oacute;gicas no participativas y materialistas propias del siglo pasado
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, la aprobaci&oacute;n de estas talas no s&oacute;lo conllevar&iacute;a la eliminaci&oacute;n de un arbolado que desempe&ntilde;a importantes y numerosos servicios medioambientales, sociales, paisaj&iacute;sticos e identitarios para la sociedad madrile&ntilde;a, sino que sentar&iacute;a un precedente peligroso, lanzando el mensaje de que las instituciones pueden implementar decisiones que contradigan los instrumentos de planeamiento y estrat&eacute;gicos en vigor, llevando a cabo acciones contrarias&nbsp; a los mismos (aunque encuentren la manera de hacerlas &ldquo;legales&rdquo;) y rechazadas por la ciudadan&iacute;a.&nbsp; Madrid no deber&iacute;a tener que cargar con esa amenaza.
    </p><p class="article-text">
        Como dec&iacute;a al principio, estos &aacute;rboles siguen en peligro de tala.&nbsp;Sin embargo, si comparamos la situaci&oacute;n de febrero de este a&ntilde;o y el momento presente encontramos un panorama distinto que ver con la movilizaci&oacute;n mencionada.&nbsp;La observaci&oacute;n de lo que socialmente est&aacute; aconteciendo en torno a la defensa de este arbolado es inspirador y muestra que se est&aacute; dando un proceso de construcci&oacute;n de capacidad local de una escala que hace tiempo no se ve&iacute;a en Madrid.&nbsp;A d&iacute;a de hoy, los &aacute;rboles amenazados son ya mucho m&aacute;s que unos ejemplares magn&iacute;ficos a proteger.&nbsp; Se han convertido en un s&iacute;mbolo de resistencia para parte de la ciudadan&iacute;a y sus asociaciones ante un Ayuntamiento que no quiere escuchar y sigue planteando de manera tozuda una idea de desarrollo que prima la econom&iacute;a (en este caso la facilidad de ejecuci&oacute;n y reducci&oacute;n de los tiempos de obra) por encima de valores medioambientales y sociales, por encima de valores intangibles como la belleza, la memoria, y el sentimiento de pertenencia.&nbsp;El movimiento de defensa de estos &aacute;rboles viene creciendo en base a un efecto bola de nieve que cuenta cada vez con m&aacute;s apoyos y por el momento no da se&ntilde;ales de agotamiento. Est&aacute;&nbsp;mostrando y reclamando otra manera de pensar la ciudad basada en el bien com&uacute;n.&nbsp;Desde ese marco, asociaciones vecinales y colectivos de distinto tipo estamos intentando contribuir a salvar este arbolado, pero quiz&aacute;s est&eacute; pasando algo diferente, de mayor calado, y mucho m&aacute;s transformador: quiz&aacute;s estos &aacute;rboles nos han hecho despertar y nos est&aacute;n ayudando a imaginar y reclamar &ldquo;otro Madrid&rdquo;, otro modelo de ciudad sostenible, participativa y m&aacute;s amable, en donde podamos volver a caminar bajo su sombra.&nbsp; 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sonia de Gregorio Hurtado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/madrid-arboles_129_10482074.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 01 Sep 2023 20:42:36 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/bd14058e-f5b1-4f5a-83d1-3d123c0f2e57_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="942382" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/bd14058e-f5b1-4f5a-83d1-3d123c0f2e57_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="942382" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Madrid y sus árboles]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/bd14058e-f5b1-4f5a-83d1-3d123c0f2e57_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Madrid,Ayuntamientos,Urbanismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Elecciones municipales, partidos políticos y 'ciudad']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/elecciones-municipales-partidos-politicos-ciudad_129_9605805.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9b109fe0-430a-4d4d-a0a2-d9fc86ea5e3a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Elecciones municipales, partidos políticos y &#039;ciudad&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es responsabilidad de los partidos plantear una reflexióny proponer respuestas que vayan en el sentido del cambio de paradigma urbano que cada vez más personas anhelamos</p></div><p class="article-text">
        Nos acercamos a un momento de elecciones municipales.&nbsp; A diferencia de en ocasiones anteriores, la cuesti&oacute;n de &ldquo;la ciudad&rdquo;, afrontada desde la asunci&oacute;n de un modelo a medio y largo plazo para la misma, parece haber entrado en el debate social a ra&iacute;z de la pandemia.&nbsp;Una prueba de ello es la atenci&oacute;n que desde los medios de comunicaci&oacute;n se viene poniendo en esta cuesti&oacute;n.&nbsp;Todo ello, a diferencia <a href="https://www.locuslab.eu/2018/11/20/la-ciudad-en-la-agenda-politica/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de lo que pasaba hace pocos a&ntilde;os</a>, empieza a poner una cierta y sana &ldquo;presi&oacute;n&rdquo; sobre los partidos pol&iacute;ticos que confluyen a esas elecciones.&nbsp; Ciudadanos y ciudadanas cada vez m&aacute;s consciente del impacto que los barrios donde desarrollan su vida cotidiana (porque viven, trabajan, estudian en ellos&hellip;) tienen en su calidad de vida y la de las personas que tienen a su cargo, ejercen una mirada cr&iacute;tica sobre las medidas que se adoptan desde los gobiernos locales o se presentan en los programas electorales.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las elecciones constituyen un momento de oportunidad democr&aacute;tica para revisar el estado de nuestras ciudades y desde ah&iacute; proponer una visi&oacute;n ilusionante y realista para avanzar hacia un futuro urbano m&aacute;s resiliente y sostenible a nivel de barrio, de distrito, de ciudad, y &iquest;por qu&eacute; no? de &aacute;rea funcional.&nbsp; Desde mi punto de vista, teniendo en cuenta el contexto presente, esa revisi&oacute;n no puede no hacerse desde lo que la pandemia ha supuesto para nuestras ciudades y desde una reflexi&oacute;n sobre c&oacute;mo ha determinado su realidad.&nbsp; Esta reflexi&oacute;n pone de relieve debilidades y deficiencias, as&iacute; como hojas de ruta adoptadas por los gobiernos locales que nos alejan de los principios de la sostenibilidad en muchos municipios.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ante la tentaci&oacute;n de los partidos pol&iacute;ticos de pasar p&aacute;gina respecto a lo sucedido durante la pandemia para proponernos un futuro urbano prometedor en clave electoral, creo que es responsabilidad de todos ellos tener en cuenta el aprendizaje que el COVID-19 nos deja a este respecto al afrontar sus programas de cara a las elecciones municipales de 2023.&nbsp;Esto es porque, como en el &aacute;mbito sanitario, tambi&eacute;n en lo relativo a lo urbano la pandemia ha actuado poniendo sobre la mesa de manera clara la vulnerabilidad que anteriormente no hab&iacute;a sido atendida.&nbsp;Lo que ha sucedido apunta a que no hay camino posible hacia la resiliencia si dicha vulnerabilidad no es afrontada.&nbsp; Cualquier otra cosa que se nos proponga ser&iacute;a una huida hacia adelante.
    </p><p class="article-text">
        La vulnerabilidad relacionada con la cuesti&oacute;n urbana que la pandemia nos hizo visible de manera dolorosa fue de muy distinto tipo.&nbsp;Quiz&aacute;s la m&aacute;s dram&aacute;tica tuvo que ver con un recrudecimiento de la vulnerabilidad en todos aquellos &aacute;mbitos donde los municipios ten&iacute;an mapeada la concentraci&oacute;n de la pobreza urbana y el riesgo de exclusi&oacute;n social.&nbsp;Este aprendizaje no nos puede dejar indiferentes una vez m&aacute;s.&nbsp;Para construir visiones de &ldquo;ciudad sostenible&rdquo; es condici&oacute;n entender y atender dicha vulnerabilidad socio-econ&oacute;mica y f&iacute;sica de manera decidida y sostenida en el tiempo. Los partidos pol&iacute;ticos han de decirnos c&oacute;mo piensan hacerlo &iquest;va a estar la regeneraci&oacute;n urbana de estos enclaves plenamente integrada en sus programas electorales?
    </p><p class="article-text">
        Otra cuesti&oacute;n que la pandemia nos ha puesto sobre la mesa ha sido lo limitado de los servicios y equipamientos p&uacute;blicos para dar respuesta a la realidad social de nuestras ciudades en la tercera d&eacute;cada de este siglo.&nbsp;Categor&iacute;as vulnerables como las personas mayores se encontraron en situaciones de semi-abandono y fuerte soledad no deseada debido al confinamiento.&nbsp;La acci&oacute;n vecinal en el marco de las comunidades locales actu&oacute; dando respuestas, llegando de manera capilar all&iacute; donde no lo hac&iacute;an las instituciones.&nbsp;Esta ense&ntilde;anza pone en evidencia que hay que repensar los equipamientos en clave contempor&aacute;nea para que sean capaces de responder a las necesidades de todos los grupos sociales, distribuy&eacute;ndolos de manera estrat&eacute;gica desde una clave de proximidad (f&iacute;sica, pero tambi&eacute;n simb&oacute;lica) con el fin de avanzar hacia una ciudad que nos cuide a todas.&nbsp;Se trata de una cuesti&oacute;n que los partidos pol&iacute;ticos habr&iacute;an de afrontar en la reflexi&oacute;n que gu&iacute;e sus programas electorales.
    </p><p class="article-text">
        Esto &uacute;ltimo lleva a se&ntilde;alar otra debilidad que qued&oacute; patente durante la pandemia: la vulnerabilidad del tejido asociativo y las ONG locales, que contaban con recursos y un sost&eacute;n institucional insuficiente para hacer frente a lo dram&aacute;tico de la situaci&oacute;n social que se present&oacute;.&nbsp; La acci&oacute;n que llevaron a cabo las asociaciones de vecinos y vecinas y las ONG evidencia que un eje imprescindible de avance hacia la sostenibilidad urbana es el reforzamiento del tejido asociativo, incentiv&aacute;ndolo y dot&aacute;ndolo de recursos (econ&oacute;micos, t&eacute;cnicos&hellip;).&nbsp; Contar con comunidades locales con identidad y capacidad de acci&oacute;n es un recurso hacia la resiliencia del que nuestras ciudades no pueden prescindir.&nbsp; M&aacute;s all&aacute; de lo mencionado, hoy sabemos que cuestiones como la mitigaci&oacute;n del cambio clim&aacute;tico y otros retos ambientales s&oacute;lo podr&aacute;n afrontarse de manera exitosa desde una clave de comunidad local.&nbsp;Tambi&eacute;n a este respecto los partidos pol&iacute;ticos deben decirnos qu&eacute; van a hacer: &iquest;c&oacute;mo van a construir capacidad local fortaleciendo las comunidades en los barrios?&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No es posible mapear en este texto todas las debilidades y ejes de vulnerabilidad que la pandemia ha puesto sobre la mesa en relaci&oacute;n a lo urbano (la conectividad y modelo de movilidad, el espacio p&uacute;blico, la participaci&oacute;n en las decisiones sobre la ciudad de todos los actores incluyendo la ciudadan&iacute;a&hellip;).&nbsp;Por esa raz&oacute;n quiero cerrar refiri&eacute;ndome a una que determina todas las dem&aacute;s: el modelo de ciudad.&nbsp;La pandemia tambi&eacute;n ha reforzado la evidencia de que el modelo de ciudad basado en el crecimiento urbano y econ&oacute;mico ha dado lugar a ciudades donde en el momento presente se remarcan los impactos medioambientales negativos y las diferencias sociales, donde se dan procesos de crecimiento que exacerbar&aacute;n dichas diferencias a futuro (por ejemplo, pi&eacute;nsese en Madrid Nuevo Norte versus los desarrollos del Sureste, en el caso de Madrid).&nbsp;Seguir por este camino es una huida hacia adelante.&nbsp;Hay gran consenso en todos los campos disciplinares en que estamos en un momento de cambio.&nbsp;Cambios en todos los &aacute;mbitos, incluyendo c&oacute;mo pensamos la ciudad y c&oacute;mo damos respuesta a los grandes retos urbanos que tenemos por delante.&nbsp;Por eso en este momento tambi&eacute;n es responsabilidad de los partidos pol&iacute;ticos plantear una reflexi&oacute;n a este respecto y proponer respuestas que vayan en el sentido del cambio de paradigma urbano que cada vez m&aacute;s personas anhelamos.&nbsp;Se trata de una visi&oacute;n inspiradora, pertinente y necesaria a asumir, algo pendiente que es una oportunidad afrontar con ocasi&oacute;n de la cita electoral que tendremos en 2023.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sonia de Gregorio Hurtado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/elecciones-municipales-partidos-politicos-ciudad_129_9605805.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 08 Oct 2022 20:18:31 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/9b109fe0-430a-4d4d-a0a2-d9fc86ea5e3a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="3481385" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/9b109fe0-430a-4d4d-a0a2-d9fc86ea5e3a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3481385" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Elecciones municipales, partidos políticos y 'ciudad']]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/9b109fe0-430a-4d4d-a0a2-d9fc86ea5e3a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La regeneración urbana, resiliencia para el futuro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/regeneracion-urbana-resiliencia-futuro_129_8988969.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ac118e9d-5673-4285-b762-96849d1be5fe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La regeneración urbana, resiliencia para el futuro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mientras se verifica el avance dubitativo de nuestras sociedades hacia la identificación de un modelo que nos permita hacer la transición verde que nos reclama el Pacto Verde Europeo, los fondos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia tienen la intención de empezar a prepararnos mejor frente a un futuro incierto</p><p class="subtitle">Resistir en el Centro</p></div><p class="article-text">
        En el momento presente todas las que trabajamos cerca de las administraciones locales estamos presenciando la posibilidad de llegada de importantes recursos econ&oacute;micos a las ciudades y pueblos de nuestro pa&iacute;s procedentes del Plan de Recuperaci&oacute;n, Transformaci&oacute;n y Resiliencia. Esta cuesti&oacute;n coyuntural se mantendr&aacute; hasta 2026, con una reducci&oacute;n notable de las inversiones a partir de 2024, y apunta a la oportunidad que supone la recepci&oacute;n de estos fondos si se utilizan de manera adecuada y all&iacute; donde m&aacute;s se necesita. Esto es clave en el momento presente, en el que nos encontramos frente a una crisis socioecon&oacute;mica (debida a la pandemia y la situaci&oacute;n geopol&iacute;tica asociada a la invasi&oacute;n de Ucrania) agravada por una preocupante situaci&oacute;n de decadencia ambiental de la que no llegamos a ver una salida clara. 
    </p><p class="article-text">
        En un marco en el que se verifica el avance dubitativo de nuestras sociedades hacia la identificaci&oacute;n de un modelo que nos permita hacer la transici&oacute;n verde y justa que nos reclama el Pacto Verde Europeo, estos fondos tienen la intenci&oacute;n de empezar a prepararnos mejor frente a un futuro cada vez m&aacute;s incierto. Todo esto pone en evidencia la gran oportunidad que supone la llegada de los recursos a los entes locales, al tiempo que saca a la luz la problem&aacute;tica que conlleva el dise&ntilde;o, tramitaci&oacute;n e implementaci&oacute;n de los mismos en un tiempo r&eacute;cord por parte de las administraciones implicadas.
    </p><p class="article-text">
        Al mirar esta cuesti&oacute;n desde una perspectiva urbana, es importante poner la atenci&oacute;n en un tema sustantivo: el efecto de estos fondos solo ser&aacute; capaz de prepararnos mejor para el futuro si se destinan all&iacute; donde los cambios son m&aacute;s necesarios. De nada servir&aacute; dar pasos adelante en temas emergentes si no resolvemos las principales carencias que tradicionalmente restan resiliencia a nuestros barrios y ciudades, y a nuestra sociedad. A esto hay que sumar que mejorar nuestro nivel de resiliencia es uno de los objetivos esenciales de la movilizaci&oacute;n de estos recursos por parte de Bruselas. Teniendo todo esto en cuenta, una de las cuestiones que debe recibir una atenci&oacute;n inequ&iacute;voca en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os es la situaci&oacute;n de los barrios m&aacute;s desfavorecidos de las ciudades, aquellos donde la vida de las personas se perpet&uacute;a en un ciclo de vulnerabilidad del que no encuentran salida. A pesar de las llamadas de atenci&oacute;n sobre la creciente importancia de este tema (por ejemplo, hace poco Caritas public&oacute; un informe alertando sobre el aumento de la exclusi&oacute;n social en el &aacute;mbito de la Comunidad de Madrid y diferentes entes internacionales han venido se&ntilde;alando a Espa&ntilde;a la importancia de abordar reformas para reducir las desigualdades), se trata de una cuesti&oacute;n que viene recibiendo poca atenci&oacute;n en los &uacute;ltimos a&ntilde;os desde las pol&iacute;ticas que acometen las distintas administraciones en nuestro marco (con excepciones como el Pa&iacute;s Vasco y algunos ayuntamientos). La desatenci&oacute;n creciente hacia la misma se explica desde el cariz que han venido tomando las pol&iacute;ticas urbanas en las &uacute;ltimas dos d&eacute;cadas en el contexto espa&ntilde;ol, fuertemente influenciadas por el marco de la Uni&oacute;n Europea (UE) desde donde se ha ido consolidando una mirada que prima otros temas y enfoques en relaci&oacute;n a lo urbano. Este hecho ha relegado paulatinamente a un segundo plano la regeneraci&oacute;n de los barrios vulnerables que, sin embargo, fue un tema central durante la d&eacute;cada de los noventa y los primeros a&ntilde;os de este siglo. 
    </p><p class="article-text">
        La desatenci&oacute;n hacia la mejora integral de estos barrios est&aacute; tambi&eacute;n presente en el Plan de Recuperaci&oacute;n. La observaci&oacute;n de su estructura muestra que no contempla la financiaci&oacute;n de programas de regeneraci&oacute;n urbana (integrada) en los barrios desfavorecidos. Los recursos dirigidos a la cuesti&oacute;n urbana son muy relevantes, pero se est&aacute;n destinando a convocatorias que financian cuestiones sectoriales, principalmente la rehabilitaci&oacute;n energ&eacute;tica de edificios y la creaci&oacute;n de oficinas para gestionarla, la renaturalizaci&oacute;n, la movilidad y la digitalizaci&oacute;n. Aunque se prev&eacute; la acci&oacute;n rehabilitadora a nivel de barrio, la misma financia solo la rehabilitaci&oacute;n de los edificios residenciales y la mejora del espacio p&uacute;blico a trav&eacute;s de la figura de los denominados &ldquo;Entornos de Rehabilitaci&oacute;n Residencial Programada&rdquo;. Esto supone la p&eacute;rdida de una oportunidad que podr&iacute;a haber contribuido de manera importante a reducir las crecientes desigualdades en nuestras ciudades al actuar en los &aacute;mbitos donde se concentra la exclusi&oacute;n social (y el riesgo de la misma) de manera hol&iacute;stica, con medidas que actuasen contempor&aacute;neamente en lo f&iacute;sico, lo social, lo econ&oacute;mico y en el &aacute;mbito de la gobernanza. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, existe la posibilidad de que los entes locales, y en concreto los ayuntamientos, act&uacute;en desde la mirada integrada que conlleva la regeneraci&oacute;n urbana utilizando las convocatorias sectoriales del Plan de Recuperaci&oacute;n. Para ello podr&iacute;an concentrarlas en los barrios que m&aacute;s vulnerabilidad socioecon&oacute;mica presentan en base a estrategias comprensivas de regeneraci&oacute;n. Solo desde una mirada comprensiva la acci&oacute;n en los barrios vulnerables tendr&aacute; el potencial de acabar con d&eacute;cadas de estigmatizaci&oacute;n interna y externa y generar un efecto palanca capaz de empezar a revertir la situaci&oacute;n en la que se encuentran. As&iacute; pues, el Plan de Recuperaci&oacute;n emerge como una gran oportunidad para actuar como base para la transformaci&oacute;n &ldquo;f&iacute;sica&rdquo; de estos barrios (que es la que m&aacute;s recursos se lleva en este tipo de proyectos), a los que los ayuntamientos pueden sumar recursos propios o procedentes de otras fuentes para implementar medidas en las otras dimensiones que deben ser atendidas. La mala noticia es que no todas las ciudades podr&aacute;n hacer este camino. Para llevar a cabo esta visi&oacute;n necesitan contar con una identificaci&oacute;n clara de los barrios donde se concentra la vulnerabilidad socioecon&oacute;mica y haber definido un modelo de ciudad a alcanzar a medio plazo. No se trata solo de contar con una agenda urbana en donde se enumeren objetivos e indicadores de sostenibilidad alineados con los objetivos de la <em>Agenda 2030 para el desarrollo sostenible</em>, sino de una verdadera idea de ciudad en donde la conectividad, la mezcla de usos, la localizaci&oacute;n de los mismos, su densidad e incluso, en algunos casos, su configuraci&oacute;n espacial se pongan al servicio de la revitalizaci&oacute;n social y econ&oacute;mica de estos barrios.
    </p><p class="article-text">
        Para ello se requiere una mirada comprensiva hacia la sostenibilidad y una acci&oacute;n fuertemente guiada por el bien com&uacute;n, pero tambi&eacute;n una visi&oacute;n estrat&eacute;gica que entienda el retorno positivo que en t&eacute;rminos de resiliencia socio-econ&oacute;mica y ambiental puede tener la acci&oacute;n de regeneraci&oacute;n de estos entornos. Se requiere tambi&eacute;n audacia desde la pol&iacute;tica puesto que poner los barrios vulnerables en el centro de la visi&oacute;n de recuperaci&oacute;n de nuestras ciudades es un reto transformador, pero tambi&eacute;n ambicioso y que va contracorriente. Ninguna ciudad, ning&uacute;n pueblo, ser&aacute; capaz de hacer una transici&oacute;n ecol&oacute;gica justa y aumentar de manera relevante su nivel de resiliencia si hace una proyecci&oacute;n hacia el futuro que deja los barrios vulnerables desatendidos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sonia de Gregorio Hurtado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/regeneracion-urbana-resiliencia-futuro_129_8988969.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 16 May 2022 19:41:01 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ac118e9d-5673-4285-b762-96849d1be5fe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1400057" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ac118e9d-5673-4285-b762-96849d1be5fe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1400057" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La regeneración urbana, resiliencia para el futuro]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ac118e9d-5673-4285-b762-96849d1be5fe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Urbanismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Resistir en el Centro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/resistir-centro_129_8647093.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0245b64d-0c16-4b25-bcee-294b8c13f58b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Resistir en el Centro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una ciudad, un distrito, no puede ser sostenible si no es capaz de sostener la vida cotidiana de sus residentes, si los lleva a mudarse por falta de calidad de vida o no les deja otra opción que vivir “resistiendo”</p><p class="subtitle">Vallecas, el puente de la M-30 y la gentrificación</p></div><p class="article-text">
        Justo hace tres a&ntilde;os, en nuestra a&ntilde;orada normalidad prepand&eacute;mica, viajaba a Venecia para hacer una estancia investigadora.&nbsp;La experiencia me permiti&oacute; entrar en contacto con su realidad y entender que tras la Venecia tur&iacute;stica hay una ciudad en la que sus residentes intentan llevar adelante su vida cotidiana de la mejor manera posible en cada uno de los <em>sestieri</em> (los seis barrios en los que est&aacute; estructurada).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En las conversaciones sobre la ciudad, con personas muy diferentes, muchas de ellas me se&ntilde;alaban que trabajan all&iacute;, pero viv&iacute;an en alguno de los municipios del entorno. Una buena parte hab&iacute;a vivido durante un periodo en Venecia, pero finalmente hab&iacute;a decidido mudarse para tener una cotidianeidad m&aacute;s f&aacute;cil y econ&oacute;micamente m&aacute;s asequible. 
    </p><p class="article-text">
        Entre los que todav&iacute;a habitaban la ciudad, me llam&oacute; la atenci&oacute;n que en alg&uacute;n momento de nuestras conversaciones se&ntilde;alaban siempre que vivir y habitar Venecia se hab&iacute;a convertido para ellos en una cuesti&oacute;n de &ldquo;resistencia&rdquo;: Si quer&iacute;an seguir all&iacute;, donde estaba su vida, no les quedaba otra posibilidad que resistir, haciendo renuncias ante la creciente turistificaci&oacute;n que les ven&iacute;a dejando sin dotaciones, espacio p&uacute;blico, comercio de proximidad, vivienda y ocio asequible, etc.&nbsp;El cariz que hab&iacute;a tomado la pol&iacute;tica local tambi&eacute;n les hab&iacute;a dejado sin la posibilidad de participar respecto a las decisiones sobre el desarrollo de la ciudad, incluso sobre las m&aacute;s locales, relativas a los <em>sestieri</em>.&nbsp;A esta situaci&oacute;n es a la que autores como Salvatore Settis se refieren cuando hablan de la agon&iacute;a de Venecia.
    </p><p class="article-text">
        Todo esto ha vuelto a mi cabeza de manera recurrente a lo largo de los &uacute;ltimos a&ntilde;os, al no poder evitar ver paralelismos entre el proceso que observ&eacute; y me refer&iacute;an en Venecia y lo que se est&aacute; verificando en el Distrito Centro de Madrid.&nbsp;Se trata de dos &aacute;mbitos y ciudades muy diferentes pero que, como tantas otras, presentan similitudes en relaci&oacute;n a los procesos econ&oacute;micos que las est&aacute;n transformando. Vivir en el Distrito Centro se est&aacute; convirtiendo tambi&eacute;n en una cuesti&oacute;n de &ldquo;resistencia&rdquo;, de vivir haciendo renuncias para hacer frente a una vida cotidiana que va haci&eacute;ndose m&aacute;s dif&iacute;cil en base a las din&aacute;micas que lo est&aacute;n transformando.
    </p><p class="article-text">
        El Distrito lleva tiempo inmerso en una creciente turistificaci&oacute;n que hasta hace unos a&ntilde;os no era preocupante, al convivir de manera m&aacute;s o menos equilibrada con el uso predominantemente residencial y el modelo basado en barrios de proximidad que ha venido caracterizando al Centro.&nbsp;Sin embargo, este proceso se ha seguido potenciando, o al menos no se ha limitado, habiendo dado lugar poco a poco a &aacute;reas cada vez mayores que dejan de funcionar como &aacute;mbitos de proximidad y cotidianeidad para los residentes.&nbsp; Aunque la cuesti&oacute;n tiene consecuencias para todos, las personas mayores, los ni&ntilde;os, y quienes realizan los cuidados son los colectivos que sufren en mayor medida los efectos de este cambio.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Distrito est&aacute; siendo objeto de una din&aacute;mica compleja de transformaci&oacute;n, no siempre expl&iacute;cita, donde los factores m&aacute;s visibles de turistificaci&oacute;n vienen de la mano de la proliferaci&oacute;n de las viviendas de uso tur&iacute;stico y de la falta de decisi&oacute;n institucional a la hora de limitar su n&uacute;mero y aplicar la regulaci&oacute;n vigente, as&iacute; como de la continua conversi&oacute;n de edificios de otros usos (muchos de uso residencial) en hoteles o edificios de viviendas de alquiler tur&iacute;stico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La concentraci&oacute;n de oferta de hospedaje en el Distrito, y en concreto en algunas zonas del mismo, no es neutral y est&aacute; teniendo efectos en el car&aacute;cter del espacio p&uacute;blico, as&iacute; como en la desaparici&oacute;n del comercio y el ocio de proximidad, y del encarecimiento del que queda.&nbsp;La oferta que exist&iacute;a se est&aacute; sustituyendo por comercio, servicios y ocio orientados a los turistas a un nivel ya inasumible para todos aquellos que quieren y necesitan hacer vida de barrio.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta tendencia se recrudece al sumarse a ella un modelo de Distrito Centro ya consolidado y muy orientado desde hace a&ntilde;os al ocio a escala de ciudad.&nbsp;Zonas enteras de los barrios del Centro han visto en los &uacute;ltimos 15-20 a&ntilde;os c&oacute;mo iban perdiendo la mezcla comercial y de servicios que ofrec&iacute;an sus locales de planta baja para convertirse en &aacute;reas monouso orientadas a la restauraci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La intensidad de esta tendencia ha aumentado&nbsp;durante la pandemia, debido a que gran parte de esa actividad hostelera se ha trasladado al sanctasanct&oacute;rum de la ciudad: el espacio p&uacute;blico. Los beneficios que ofrece el exterior para evitar los contagios han hecho que muchas aceras y plazas se hayan ocupado con terrazas al servicio de bares y restaurantes en muchas &aacute;reas de la ciudad.&nbsp;En el caso del Distrito Centro esta cuesti&oacute;n ha tenido menos resonancia medi&aacute;tica que en el caso otras &aacute;reas, mientras que el efecto est&aacute; siendo especialmente negativo, debido a que ya era un enclave con una parte relevante de su espacio p&uacute;blico dedicado a esta actividad (partiendo de una situaci&oacute;n cercana a la saturaci&oacute;n).&nbsp;A esto se suma un tejido urbano formado por calles y plazas de peque&ntilde;o tama&ntilde;o donde falta espacio para el desplazamiento de los peatones, la estancia y la socializaci&oacute;n, el juego y recreo de ni&ntilde;os y mayores, etc.&nbsp; 
    </p><p class="article-text">
        La aparici&oacute;n de las denominadas terrazas-COVID se asumi&oacute; por los vecindarios en el peor momento de la pandemia.&nbsp;Hoy siguen presentes y hay una gran incertidumbre sobre si realmente se desmontar&aacute;n a partir del 31 de enero (plazo dado por el Ayuntamiento para aprobar la nueva ordenanza que regular&aacute; la cuesti&oacute;n).&nbsp;Si se mantienen ser&aacute;n uno de los factores que acelerar&aacute;n la p&eacute;rdida de calidad de vida de los residentes del Distrito, debido a que adem&aacute;s de ocupar el espacio p&uacute;blico, producen un volumen inasumible de ruido, incluso dentro de las viviendas, en un &aacute;mbito que ya antes de la pandemia hab&iacute;a sido objeto de una ordenanza espec&iacute;fica de protecci&oacute;n ac&uacute;stica por la relevancia de este problema.
    </p><p class="article-text">
        Todas estas transformaciones en curso est&aacute;n cambiando la forma en la que los residentes usan y sienten el Distrito.&nbsp;No solo se est&aacute; viendo afectando su acceso objetivo a comercio, servicios y espacio p&uacute;blico. Lo verdaderamente preocupante es que tambi&eacute;n se est&aacute; viendo afectado su acceso subjetivo: lugares totalmente copados por actividades hosteleras de gran intensidad (sobre todo los fines de semana) van siendo descartados poco a poco por los residentes, quienes dejan de usarlos.&nbsp;Todo esto es solo una parte de las transformaciones que refieren y viven los vecinos y vecinas del Centro (podr&iacute;amos sumar el precio de la vivienda y la gentrificaci&oacute;n ligada al mismo, el encarecimiento de la cesta de la compra en los barrios, cuestiones relativas al tr&aacute;fico y el aparcamiento, los problemas de conectividad que est&aacute;n planteando algunas peatonalizaciones, etc.).&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La transformaci&oacute;n que se est&aacute; dando en esta parte de la ciudad pone de relieve que la situaci&oacute;n del Distrito no es un problema estrictamente local, sino reflejo de un problema de mayor escala: un problema de modelo de ciudad, e incluso de calado metropolitano que va atr&aacute;s en el tiempo.&nbsp;En el modelo vigente el casco hist&oacute;rico se est&aacute; h&iacute;per-especializando en&nbsp;el ocio y el turismo, renunci&aacute;ndose a dotarle de una base econ&oacute;mica m&aacute;s diversa y a distribuir esas actividades tambi&eacute;n en otros distritos de la ciudad que se beneficiar&iacute;an de la aparici&oacute;n de hoteles, de viviendas de uso tur&iacute;stico, de locales de ocio y restauraci&oacute;n (que animasen sus plazas y calles, y llevaran actividad econ&oacute;mica complementaria a la existente).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se trata de una visi&oacute;n que permitir&iacute;a avanzar en una ciudad verdaderamente polic&eacute;ntrica, m&aacute;s cohesionada social y econ&oacute;micamente, que restituyera la atenci&oacute;n hacia &aacute;mbitos y elementos de valor social, paisaj&iacute;stico y simb&oacute;lico de los diferentes barrios madrile&ntilde;os que presentan gran potencial y atractivo.&nbsp;Dif&iacute;cil implementar este enfoque si no se inicia una reflexi&oacute;n integrada y participativa sobre esta problem&aacute;tica y se act&uacute;a, porque el Distrito Centro est&aacute; cercano a su punto de no retorno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, no es imposible si se intenta, y es necesario para avanzar en los objetivos de la <em>Agenda 2030 para el desarrollo sostenible </em>y la <em>Nueva Agenda Urbana</em> de Naciones Unidas, as&iacute; como de la <em>Agenda Urbana para la Uni&oacute;n Europea</em>, con los que el Ayuntamiento de Madrid se ha comprometido.&nbsp;Una ciudad, un distrito, no puede ser sostenible si no es capaz de sostener la vida cotidiana de sus residentes, si los lleva a mudarse por falta de calidad de vida o no les deja otra opci&oacute;n que vivir &ldquo;resistiendo&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sonia de Gregorio Hurtado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/resistir-centro_129_8647093.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 15 Jan 2022 21:39:53 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0245b64d-0c16-4b25-bcee-294b8c13f58b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="4368069" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0245b64d-0c16-4b25-bcee-294b8c13f58b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="4368069" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Resistir en el Centro]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0245b64d-0c16-4b25-bcee-294b8c13f58b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Gentrificación,Turistificación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿La ciudad de los 15 minutos?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ciudad-15-minutos_129_8366499.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/01dedeba-fb05-44a6-bc4f-1173f55dc7fa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿La ciudad de los 15 minutos?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Plantearla como un concepto nuevo anula la memoria de la experiencia descrita y nos impide algo clave a la hora de actuar en la ciudad: utilizar el pasado para aprender de manera continua (algo relevante en todas las disciplinas para evitar volver a caer en errores cometidos en el pasado)</p></div><p class="article-text">
        Desde el inicio de la pandemia, la ciudad ha emergido como tema de reflexi&oacute;n social.&nbsp;Desde ese momento se han multiplicado los art&iacute;culos y espacios en medios de comunicaci&oacute;n que se orientan al tema urbano buscando en&nbsp;&eacute;l respuestas a muchos de los problemas que han&nbsp;llegado o se magnificaron con la crisis sanitaria.&nbsp;El h&aacute;bitat donde muchos de nosotros desarrollamos nuestra cotidianidad, y tanto determina nuestra calidad de vida, se perfilaba poco a poco, por fin en nuestro pa&iacute;s, como una cuesti&oacute;n de inter&eacute;s social.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La reflexi&oacute;n en torno a la ciudad est&aacute; dando lugar a propuestas de gran inter&eacute;s, que animan la &ldquo;conversaci&oacute;n social&rdquo; sobre la misma y la siguen acercando a la ciudadan&iacute;a, algo de lo que tenemos que felicitarnos y potenciar.&nbsp;Contar con una sociedad m&aacute;s preocupada por su espacio p&uacute;blico, su movilidad, el nivel de contaminaci&oacute;n del aire, los equipamientos de su barrio, su capacidad de participar en los procesos de toma de decisiones, etc. se configura de cara a los pr&oacute;ximos a&ntilde;os como un factor con gran capacidad de transformaci&oacute;n y mejora de los enclaves urbanos, independientemente de su tama&ntilde;o.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dentro de las propuestas que esta mirada m&aacute;s atenta hacia la cuesti&oacute;n urbana ha generado, destaca una por la gran repercusi&oacute;n medi&aacute;tica, la difusi&oacute;n y la adhesi&oacute;n con la que cuenta.&nbsp;Se trata de &ldquo;La ciudad de los 15 minutos&rdquo; que se nos propone desde el &aacute;mbito franc&eacute;s y, concretamente, desde la acci&oacute;n que est&aacute; acometiendo Par&iacute;s.&nbsp;La principal idea fuerza de esta forma de entender la ciudad y la acci&oacute;n en la misma se basa en el principio de que todo lo que necesitamos para desarrollar nuestra vida cotidiana (escuela, centro de salud, parque, mercado, etc. y nuestro puesto de trabajo) est&eacute; localizado como m&aacute;ximo a 15 minutos andando desde nuestro domicilio.&nbsp;Se trata de una gran propuesta que no es novedosa, como ya han se&ntilde;alado algunas voces desde el urbanismo y las disciplinas hermanas.&nbsp;Toma el concepto de &ldquo;ciudad de proximidad&rdquo;, enraizado en la acci&oacute;n de planificaci&oacute;n y ordenaci&oacute;n urbana desde hace d&eacute;cadas en el marco occidental, y le asocia una medida de tiempo, los quince minutos, con el fin de limitar la movilidad y avanzar as&iacute; hacia ciudades m&aacute;s sostenibles.
    </p><p class="article-text">
        De entre los elementos que caracterizan la manera y el enfoque con los que se presenta el concepto de &ldquo;la ciudad de los 15 minutos&rdquo; quiero poner la atenci&oacute;n en uno desde este texto: el hecho de que se plantee, como se est&aacute; haciendo de manera generalizada, como una propuesta novedosa para afrontar la compleja problem&aacute;tica urbana del presente. Dar por novedosa y, desde ah&iacute;, asumir acr&iacute;ticamente la propuesta conceptual de &ldquo;la ciudad de los 15 minutos&rdquo; conlleva riesgos.&nbsp;El principal, desde mi punto de vista, es que invisibiliza el valor de la cultura urban&iacute;stica, al no establecer una relaci&oacute;n directa y deudora de las numeros&iacute;simas experiencias te&oacute;ricas y pr&aacute;cticas que desde el urbanismo occidental han puesto la ciudad de proximidad en el centro de su propuesta anteriormente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Trayendo a colaci&oacute;n la experiencia reciente en nuestro pa&iacute;s, este es el caso, por ejemplo, de los planes que dieron lugar en la d&eacute;cada de los ochenta a nuevos desarrollos, as&iacute; como a actuaciones de remodelaci&oacute;n de la ciudad existente, que buscaban expl&iacute;citamente la mezcla de usos y dar lugar a barrios<strong> </strong>que contaban en su &aacute;mbito con los equipamientos, servicios y zonas verdes necesarios para el desarrollo de la vida cotidiana, trabajando con el concepto de identidad.&nbsp;Tambi&eacute;n buscaban potenciar el comercio de proximidad y generar en la ciudad centralidades distribuidas donde se pudieran ubicar usos terciarios que ofrecieran puestos de trabajo en los propios barrios o en su proximidad.&nbsp;Por mencionar algunos, me referir&eacute; a los Planes Generales de Ordenaci&oacute;n Urbana de M&aacute;laga, Tarragona, Madrid, A Coru&ntilde;a, Gij&oacute;n o Sevilla, entre otros, que formaron parte de esa &ldquo;gran generaci&oacute;n de planes&rdquo;, como la denomin&oacute; Juan Jes&uacute;s Trapero (Catedr&aacute;tico de Urbanismo y Ordenaci&oacute;n del Territorio de la ETSAM) unos a&ntilde;os despu&eacute;s.&nbsp;No s&oacute;lo hicieron una aportaci&oacute;n relevante al urbanismo espa&ntilde;ol, sino tambi&eacute;n al europeo.&nbsp;Desde instancias internacionales se observaron con mucho inter&eacute;s, consider&aacute;ndose, como apunt&oacute; Mauricio Marcelloni (Profesor del IUAV), una excepci&oacute;n en un panorama europeo dominado ya en esos a&ntilde;os por los procesos de desregulaci&oacute;n que afectaban negativamente al planeamiento y la acci&oacute;n en la ciudad.&nbsp;En nuestro pa&iacute;s, a esta experiencia le sigui&oacute; otra muy diferente en los a&ntilde;os noventa y los dos mil.&nbsp;De ella resultaron numerosos ejemplos de nuevos desarrollos cuya esencia est&aacute; bien representada por los PAUs (Planes de Actuaci&oacute;n Urban&iacute;stica) de Madrid, donde el concepto proximidad, de barrio, junto con otros criterios radicados en la cultura urban&iacute;stica, desaparecieron a favor de criterios externos a la disciplina.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Observar todo esto permite poner sobre la mesa la cuesti&oacute;n a la que quer&iacute;a llegar: plantear &ldquo;la ciudad de los 15 minutos&rdquo; como un concepto nuevo anula la memoria de la experiencia descrita y nos impide algo clave a la hora de actuar en la ciudad: utilizar el pasado para aprender de manera continua (algo relevante en todas las disciplinas para evitar volver a caer en errores cometidos en el pasado, como se&ntilde;alaba Umberto Eco). Contextualizar las propuestas del presente en la acci&oacute;n pasada es necesario, ya que nos permite poder trabajar con y desde la cultura urban&iacute;stica, el &uacute;nico modo en el que el urbanismo puede dar lugar a respuestas significativas para la sociedad a la que sirve.&nbsp;Adem&aacute;s, mirar el presente con la perspectiva que da el&nbsp; pasado nos permite navegar con discernimiento por el exceso de informaci&oacute;n en el que nos movemos y, desde ah&iacute;, hacernos&nbsp; preguntas relevantes. 
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, respecto a la experiencia mencionada cabe preguntarse: &iquest;qu&eacute; cambios precipitaron para que la acci&oacute;n en la ciudad (en general) renunciase al concepto de &ldquo;proximidad&rdquo; a partir de los a&ntilde;os noventa? &iquest;Por qu&eacute; ha sido necesaria la aparici&oacute;n de un concepto como &ldquo;la ciudad de los 15 minutos&rdquo; para poner en valor ante la sociedad algo tan asumido en la teor&iacute;a y la acci&oacute;n urban&iacute;stica como el concepto de &ldquo;proximidad&rdquo;? No hacernos preguntas como estas lleva a que las ciudades asuman el concepto de la ciudad de los 15 minutos de manera ret&oacute;rica y a veces contradictoria (al convivir este concepto, por ejemplo, con procesos de vaciamiento de comercio y servicios de proximidad en los cascos urbanos).&nbsp;Por el contrario, la capacidad de hacernos preguntas como las se&ntilde;aladas hace aflorar muchos de los temas y problem&aacute;ticas sustantivas sobre los que el urbanismo y las disciplinas con las que necesariamente se relaciona al actuar en la ciudad tienen que reflexionar, hacer autocr&iacute;tica y trabajar.&nbsp;Desde mi punto de vista, s&oacute;lo interrog&aacute;ndonos sobre el presente de la ciudad desde el conocimiento y la perspectiva que aporta el pasado podr&aacute; nuestra sociedad transitar el camino hacia la transici&oacute;n ecol&oacute;gica y justa, junto con otros grandes retos de las ciudades en el momento presente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sonia de Gregorio Hurtado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ciudad-15-minutos_129_8366499.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 05 Oct 2021 20:06:01 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/01dedeba-fb05-44a6-bc4f-1173f55dc7fa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="170302" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/01dedeba-fb05-44a6-bc4f-1173f55dc7fa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="170302" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[¿La ciudad de los 15 minutos?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/01dedeba-fb05-44a6-bc4f-1173f55dc7fa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El territorio y los enclaves urbanos en España 2050]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/territorio-enclaves-urbanos-espana-2050_129_8051799.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4f8b553b-6bc5-4541-81f7-254de018bcc2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El territorio y los enclaves urbanos en España 2050"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es clave contar con una hoja de ruta y un marco estable de reflexión basado en un conocimiento profundo de la realidad, para que el contexto cambiante no nos acabe arrastrando a un lugar alejado de nuestros objetivos y nuestras oportunidades</p></div><p class="article-text">
        El pasado 20 de mayo se present&oacute; el documento &ldquo;Espa&ntilde;a 2050&rdquo;.&nbsp;Es de inter&eacute;s se&ntilde;alar que la mayor parte de los an&aacute;lisis que se han hecho del mismo han pasado por alto una cuesti&oacute;n que siendo de gran importancia ha sido apuntada en pocos casos: se trata del tema de los enclaves urbanos (las ciudades y los pueblos), es decir de la atenci&oacute;n que desde el documento se presta a los lugares donde desarrollamos nuestras vidas, donde trascurre diariamente nuestra cotidianeidad.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El denominado &ldquo;modelo de ciudad&rdquo; que se plantea y materializa en el enclave urbano donde vivimos y/o trabajamos determina nuestra calidad de vida mucho m&aacute;s que otras cuestiones a las que prestamos tradicionalmente m&aacute;s atenci&oacute;n como opini&oacute;n p&uacute;blica y que tienen m&aacute;s presencia en la agenda pol&iacute;tica.&nbsp; Por ejemplo, podemos vivir en ciudades en donde la concentraci&oacute;n de gases derivados de las emisiones del tr&aacute;fico a algunas horas del d&iacute;a, o durante d&iacute;as enteros, sea perjudicial para nuestra salud; o podemos vivir en ciudades que se hayan dotado de estrategias de movilidad sostenible para ir reduciendo gradualmente el tr&aacute;fico de paso en el viario no estructurante con el fin de asegurar a la ciudadan&iacute;a un aire que no comprometa su salud.&nbsp; La realidad f&iacute;sica, cultural y social en la que desarrollamos nuestra vida est&aacute; llena de ejemplos de este tipo.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; pues, el tema de los enclaves urbanos no pod&iacute;a faltar en un documento con la intenci&oacute;n de proceso y de visi&oacute;n prospectiva hacia un futuro m&aacute;s sostenible y un pa&iacute;s m&aacute;s pr&oacute;spero y resiliente que adopta &ldquo;Espa&ntilde;a 2050&rdquo;.&nbsp;Se aborda&nbsp; dentro del Eje 6, titulado &ldquo;Promover un desarrollo territorial equilibrado, justo y sostenible&rdquo;, donde la cuesti&oacute;n se acomete junto a la tem&aacute;tica territorial.
    </p><p class="article-text">
        La inclusi&oacute;n de este eje en el documento es doblemente importante y significativa, particularmente en nuestro contexto: En primer lugar, porque se da el paso de iniciar una reflexi&oacute;n conjunta (y pendiente) con todos los actores relevantes sobre una tem&aacute;tica que tradicionalmente se ha preferido evitar desde la acci&oacute;n del Gobierno (aunque hay excepciones interesantes, como la que podr&iacute;a estar iniciando en el presente la Agenda Urbana Espa&ntilde;ola).&nbsp; Esta limitaci&oacute;n se ha debido, entre otras cuestiones, a que las principales competencias en relaci&oacute;n a las pol&iacute;ticas territoriales y urbanas recaen en el &aacute;mbito de las Comunidades Aut&oacute;nomas y los Ayuntamientos, y al modo en el que ha evolucionado la gobernanza multinivel en el &aacute;mbito de estas pol&iacute;ticas en nuestro pa&iacute;s, basado en un estilo poco colaborativo entre los diferentes niveles institucionales.&nbsp; Esto explica que siendo los temas urbano y territorial claves para el desarrollo equilibrado y la prosperidad socio-econ&oacute;mica, no hayan sido objeto de pol&iacute;ticas incentivadoras de un modelo de territorio y de ciudad fuertemente radicados en la sostenibilidad (social, ambiental, econ&oacute;mica, clim&aacute;tica) desde el nivel del Gobierno, como s&iacute; lo son en otros pa&iacute;ses de la Uni&oacute;n Europea desde hace d&eacute;cadas.&nbsp; Desde el Eje 6 del documento se mira este tema con una visi&oacute;n renovada, con el fin de iniciar un camino que desmonte inercias que manten&iacute;an anquilosada la acci&oacute;n p&uacute;blica a este respecto.&nbsp; Se habla as&iacute;, entre otras cuestiones, de la posibilidad de dar pasos hacia una pol&iacute;tica urbana colaborativa a nivel de pa&iacute;s, algo que puesto negro sobre blanco hace un a&ntilde;o en un texto institucional hubiera sonado a utop&iacute;a y que hoy abre posibilidades inspiradoras en este campo de pol&iacute;tica.&nbsp; Mi impresi&oacute;n es que la ambici&oacute;n de marcos como el Green Deal de la Uni&oacute;n Europea no pueden llegar a alcanzar su potencial si no es desde una mirada de este tipo.
    </p><p class="article-text">
        La segunda raz&oacute;n por la que la reflexi&oacute;n sobre los enclaves urbanos es de gran importancia estriba en el hecho de que el sistema territorial formado por ciudades y pueblos, y el modelo urbano que se concreta en estos &uacute;ltimos, son elementos claves para avanzar en relaci&oacute;n a los grandes retos que tenemos en este momento como sociedad y como pa&iacute;s, as&iacute; como para aprovechar las oportunidades que nos plantea el presente (sobre todo derivadas de la implementaci&oacute;n de los fondos <em>Next Generation</em> y del nuevo marco financiero multianual de la Uni&oacute;n Europea 2021-2027, pero tambi&eacute;n de la reflexi&oacute;n a la que est&aacute; dando lugar la pandemia en relaci&oacute;n a inercias y limitaciones estructurales que deber&iacute;amos poder superar como pa&iacute;s en un momento marcado por grandes cambios).&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, si el siglo XX se cerr&oacute; volviendo su mirada a las ciudades como nodos claves de actuaci&oacute;n para afrontar dichos retos,&nbsp; el siglo XXI nos est&aacute; poniendo sobre la mesa la importancia de entenderlas dentro de sus sistemas territoriales para evitar miradas sectorizadas que nos impidan aprehender din&aacute;micas que no se circunscriben a los l&iacute;mites administrativos de los municipios, de las regiones o incluso de las fronteras nacionales.&nbsp;Asimismo, cada vez emergen m&aacute;s claramente las interrelaciones entre lo rural y lo urbano como uno de los ejes de acci&oacute;n en donde se concretar&aacute;n muchas de las respuestas m&aacute;s transformadoras hacia un futuro m&aacute;s sostenible.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Teniendo todo esto en cuenta, actuar en el &aacute;mbito territorial y los enclaves urbanos permite dar respuestas a retos de escala global desde la actuaci&oacute;n local, pero para ello es necesaria una acci&oacute;n planificadora que establezca el horizonte de desarrollo sostenible al que queremos llegar (en este caso en 2050).&nbsp;La descarbonizaci&oacute;n de las ciudades, la regeneraci&oacute;n de los barrios desfavorecidos, la vivienda asequible, la adaptaci&oacute;n al cambio clim&aacute;tico, la digitalizaci&oacute;n de los enclaves urbanos, una gobernanza local cada vez m&aacute;s democr&aacute;tica, el avance hacia modelos de econom&iacute;a circular en las ciudades y sus &aacute;reas funcionales, etc. son oportunidades y objetivos que presentan un gran potencial de mejora de calidad de vida para toda la ciudadan&iacute;a, as&iacute; como de avance hacia un futuro m&aacute;s resiliente y socioecon&oacute;micamente pr&oacute;spero para nuestro pa&iacute;s.&nbsp; Por otro lado, son objetivos imprescindibles para dar pasos hacia las metas que marcan la Agenda 2030 (con sus Objetivos de Desarrollo Sostenible) y la Nueva Agenda Urbana de Naciones Unidas, as&iacute; como el Green Deal y la Agenda Urbana para la Uni&oacute;n Europea, con los que est&aacute; comprometido nuestro pa&iacute;s.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Son tambi&eacute;n objetivos que requieren cambios de calado, por lo que no van a alcanzarse si no se persiguen con ah&iacute;nco y a trav&eacute;s de una acci&oacute;n sostenida, informada, planificada y coordinada entre todos los actores relevantes.&nbsp; Los procesos de transformaci&oacute;n y adaptaci&oacute;n del calibre de los mencionados no se hacen de una vez, requieren un esfuerzo continuo y estructurado y una mirada a largo plazo.&nbsp;Es por esto clave contar con una hoja de ruta y un marco estable de reflexi&oacute;n basado en un conocimiento profundo de la realidad, para que el contexto cambiante e incierto que caracteriza nuestro presente no nos acabe arrastrando a un lugar alejado de nuestros objetivos y nuestras oportunidades, a un lugar al que no quer&iacute;amos llegar como sociedad.&nbsp;La posibilidad de andar este camino en relaci&oacute;n a las tem&aacute;ticas territorial y urbana, y de hacerlo de manera conjunta con todos los actores que consideran que tienen algo que decir a este respecto, es una aportaci&oacute;n relevante y nueva de &ldquo;Espa&ntilde;a 2050&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sonia de Gregorio Hurtado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/territorio-enclaves-urbanos-espana-2050_129_8051799.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 27 Jun 2021 20:33:27 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4f8b553b-6bc5-4541-81f7-254de018bcc2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="7692924" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4f8b553b-6bc5-4541-81f7-254de018bcc2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="7692924" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El territorio y los enclaves urbanos en España 2050]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4f8b553b-6bc5-4541-81f7-254de018bcc2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
  </channel>
</rss>
