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    <title><![CDATA[elDiario.es - Lola García-Ajofrín]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/lola-garcia-ajofrin/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Lola García-Ajofrín]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[DOCUMENTAL | '377: La ley en la que nunca se puso el sol']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/documental-377-ley-puso-sol_130_8081355.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/93030b39-1016-4500-965c-56d19b7ad830_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="DOCUMENTAL | &#039;377: La ley en la que nunca se puso el sol&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En el siglo XIX, los británicos llevaron la "ley de la sodomía" a sus colonias y hoy sigue vigente en los códigos penales de unos 30 países, con el llamado artículo 377. Éstas son las historias de nueve personas LGTBI que viven en uno de esos países, Sri Lanka.</p></div><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        Frente a un espejo en su habitaci&oacute;n en Colombo, Sri Lanka, tras apagar el secador y despu&eacute;s de maquillarse los ojos con sombra con los trucos que aprendi&oacute; con tutoriales de YouTube, Susana explica que cuando se jubil&oacute; como contable en una empresa de prestigio, guard&oacute; el traje y la corbata en un armario y confes&oacute; a su esposa que &ldquo;quer&iacute;a ser mujer&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta mujer trans hab&iacute;a estado luchando contra su identidad durante casi 70 a&ntilde;os, tras una infancia en la que en casa la llamaban <em>&ldquo;pissu lama</em>&rdquo; (&ldquo;ni&ntilde;o loco&rdquo; en cingal&eacute;s) y dos matrimonios forzados con mujeres, cuando ella &ldquo;ya quer&iacute;a ser la chica&rdquo;. A sus 72 a&ntilde;os, Susana dice que, por fin, es ella misma. A&uacute;n sigue casada con su segunda esposa, una mujer musulmana y su hija, de 37, la sigue llamando &ldquo;pap&aacute;.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        La historia de Susana no empez&oacute; el d&iacute;a que su padre descubri&oacute; un sujetador bajo la almohada y le pregunt&oacute;: &ldquo;&iquest;Eres gay?&rdquo;, sino un siglo y medio antes.
    </p><h3 class="article-text">Antiguas colonias brit&aacute;nicas</h3><p class="article-text">
        En 2021, hay al menos<a href="https://www.unaids.org/en/resources/presscentre/pressreleaseandstatementarchive/2020/december/20201214_bhutan-law" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> 68 pa&iacute;ses</a> en los que las relaciones sexuales consentidas entre personas adultas del mismo sexo son ilegales. M&aacute;s de la mitad de esos pa&iacute;ses tienen algo en com&uacute;n: una vez fueron colonias brit&aacute;nicas. Sus c&oacute;digos penales incluyen delitos bajo la etiqueta de &ldquo;delitos contra natura&rdquo; que fueron introducidos por primera vez por los colonizadores en el C&oacute;digo Penal de la India en 1860 bajo <a href="https://www.hrw.org/report/2008/12/17/alien-legacy/origins-sodomy-laws-british-colonialism" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Secci&oacute;n 377</a> y luego, en todo el Imperio brit&aacute;nico.
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de las antiguas colonias brit&aacute;nicas obtuvieron la independencia gradualmente a principios del siglo XX, y muchos de los pa&iacute;ses restantes lograron la independencia despu&eacute;s del final de la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, en una treintena de esos territorios, se mantuvo una ley colonial arcaica: el art&iacute;culo 377 sobre delitos contra la naturaleza.
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                Los activistas Manju y Sherman de Rose.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">De Asia a &Aacute;frica o el Caribe</h3><p class="article-text">
        La secci&oacute;n 377 fue introducida por los colonizadores brit&aacute;nicos en el C&oacute;digo Penal de la India en 1860 y luego en todo el Imperio Brit&aacute;nico. &ldquo;Se encontraba en el coraz&oacute;n del proyecto colonizador brit&aacute;nico&rdquo;, explica Neela Ghoshal, directora asociada del programa de derechos LGTB de Human Rights Watch. &ldquo;Los brit&aacute;nicos buscaban someter a las personas en sus colonias no solo al control brit&aacute;nico, sino tambi&eacute;n a la moralidad brit&aacute;nica, de la &eacute;lite brit&aacute;nica para ser claros&rdquo;, a&ntilde;ade Ghoshal. Una de las razones por las que estas leyes no fueron derogadas despu&eacute;s de la independencia de estos pa&iacute;ses de la colonia brit&aacute;nica es porque, seg&uacute;n explica Ghosal, &ldquo;contin&uacute;an sirviendo a los intereses de los gobiernos incluso en sociedades poscoloniales.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        La secci&oacute;n 377 no se refiere expl&iacute;citamente a las personas LGTBI, sino que criminaliza lo que denominaron actos &ldquo;contra natura&rdquo;, que incluyen el sexo anal o el sexo con animales. Sin embargo, dicha ley se ha utilizado como una herramienta para castigar los actos sexuales entre personas del mismo sexo durante un siglo y medio, en pa&iacute;ses tan distantes y dispares como partes del Caribe, &Aacute;frica Oriental o el Sudeste Asi&aacute;tico.
    </p><h3 class="article-text">Matrimonios forzados, suicidios y arrestos en Sri Lanka</h3><p class="article-text">
        El 6 de septiembre de 2018, despu&eacute;s de una lucha de a&ntilde;os de activistas y abogados, el Tribunal Supremo de India despenaliz&oacute; los actos consensuales entre personas del mismo sexo en India al derogar la Secci&oacute;n 377 en una sentencia hist&oacute;rica en la que se cit&oacute; a Shakespeare:&nbsp;&ldquo;&iquest;Qu&eacute; hay en un nombre? Lo que llamamos rosa con cualquier otro nombre oler&iacute;a igual de dulce&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, a&uacute;n hay una treintena de pa&iacute;ses en el mundo en los que dicha ley sigue vigente. Uno de ellos es Sri Lanka. El c&oacute;digo penal de Sri Lanka cuenta con algunas disposiciones que son un &ldquo;corta y pega&rdquo; de la Secci&oacute;n 377 de la India. Son las <a href="https://www.amnesty.org/en/latest/news/2019/12/spectrum-sri-lanka-lgbti/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Secciones 365 y 365A</a> sobre &ldquo;delitos contra natura&rdquo;, que se han utilizado para criminalizar a la comunidad LGTBI durante m&aacute;s de un siglo.
    </p><p class="article-text">
        Lo llamativo es que el C&oacute;digo Penal de Sri Lanka fue promulgado en 1883 por gobernantes brit&aacute;nicos y todav&iacute;a est&aacute; en vigor, un siglo y medio m&aacute;s tarde, pese a que Sri Lanka se independiz&oacute; de la corona brit&aacute;nica en 1948.
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                Kiruthika, una activista lesbiana de la minoría tamil e hinduista de Sri Lanka muestra el tatuaje de su brazo.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">&ldquo;Esconderse es un tipo de presi&oacute;n mental&rdquo;</h3><p class="article-text">
        En un sof&aacute; de su casa en Colombo, rodeado de informes y documentos y junto a un gran oso de peluche, Damith Chandimal, un activista budista y defensor de los derechos humanos, explica que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha recopilado &ldquo;numerosos casos de suicidios, arrestos y abusos contra personas LGTBI en Sri Lanka&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Menciona la investigaci&oacute;n titulada &ldquo;Baila Ponnaya, Baila!&rdquo;, un informe que incluye 24 entrevistas en profundidad con trabajadoras sexuales trans en Colombo de 1999 a 2002. Chandimal explica que los entrevistados denunciaron abusos verbales y f&iacute;sicos, sobornos e incluso robos por parte de la polic&iacute;a. &ldquo;Ponnaya&rdquo; es una palabra peyorativa contra las personas trans.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Sri Lanka, estas disposiciones prev&eacute;n una pena de hasta diez a&ntilde;os de prisi&oacute;n. Aunque rara vez se aplican, la criminalizaci&oacute;n de la vida de las personas LGTBI alimenta la discriminaci&oacute;n y permite la impunidad de los abusos y la ret&oacute;rica de odio contra la comunidad. Adem&aacute;s, otra ley colonial, la &ldquo;Ordenanza sobre vagos y maleantes&rdquo;, que penaliza a &ldquo;toda persona que se comporte de manera desenfrenada o desordenada en cualquier v&iacute;a p&uacute;blica&rdquo;, se ha utilizado para criminalizar a las personas trans y a los trabajadoras sexuales a pesar de que la Constituci&oacute;n de Sri Lanka deber&iacute;a proteger el Derecho a la igualdad en virtud del art&iacute;culo 12.
    </p><p class="article-text">
        No existe una cifra clara del n&uacute;mero de personas LGTBI que han sido arrestadas o condenadas por &ldquo;delitos no naturales&rdquo; en los &uacute;ltimos a&ntilde;os en Sri Lanka. HRW denunci&oacute; que en 2018 &ldquo;la polic&iacute;a present&oacute; cargos contra al menos nueve hombres por &rdquo;homosexualidad&ldquo; bas&aacute;ndose en los datos de un informe de la polic&iacute;a. Adem&aacute;s, HRW y Equal Ground, una ONG local, <a href="https://www.hrw.org/news/2020/10/20/sri-lanka-forced-anal-exams-homosexuality-prosecutions" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicaron recientemente</a> que, desde 2017, las autoridades de Sri Lanka han sometido al menos a siete personas a ex&aacute;menes f&iacute;sicos forzados, que incluyen ex&aacute;menes anales y vaginales, con el objetivo de proporcionar pruebas de conducta homosexual.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de las detenciones, en un pa&iacute;s que criminaliza, lo que m&aacute;s pesa es el estigma. &ldquo;Y esconderse es una especie de presi&oacute;n mental&rdquo;, a&ntilde;ade Chandimal. Junto al estigma otro los tab&uacute;es de la isla son los muchos matrimonios ficticios entre personas gays y heterosexuales, que causan tanto dolor a ambas partes. &ldquo;Tengo muchos amigos gays de mi edad inmersos en relaciones heterosexuales con mujeres; el matrimonio es algo de lo que es muy dif&iacute;cil escapar&rdquo;, explica el cineasta y abogado de derechos humanos Visakesa Chandrasekaram, autor de la primera pel&iacute;cula de Sri Lanka que aborda las relaciones de las personas LGTBI en Sri Lanka y el peso de la sociedad: &ldquo;Frangipani.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        <em>El corto documental est&aacute; publicado por </em><a href="https://outride.rs/en/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Outriders</em></a><em>, un organizaci&oacute;n period&iacute;stica sin &aacute;nimo de lucro, con sede en Polonia, que cubre informaci&oacute;n internacional con formatos innovadores. La directora del documental, Lola Garc&iacute;a-Ajofr&iacute;n, es periodista espa&ntilde;ola.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lola García-Ajofrín]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/documental-377-ley-puso-sol_130_8081355.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 28 Jun 2021 20:00:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[DOCUMENTAL | '377: La ley en la que nunca se puso el sol']]></media:title>
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