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    <title><![CDATA[elDiario.es - José Andrés Fernández Cornejo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/jose-andres-fernandez-cornejo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - José Andrés Fernández Cornejo]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Cuatro tradiciones éticas ante la tragedia migratoria en el Mediterráneo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/cuatro-tradiciones-eticas-tragedia-migratoria-mediterraneo_129_10394517.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7e7a13aa-006f-479b-9a30-0a6377b718f8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuatro tradiciones éticas ante la tragedia migratoria en el Mediterráneo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde el punto de vista utilitarista, las barreras a la inmigración legal y la muerte de tantas personas que quieren venir a trabajar a la UE, constituyen, desde la perspectiva del bienestar económico y material de la ciudadanía europea, un despilfarro de capital, energía y talento humanos</p></div><p class="article-text">
        El desastre del <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/ultimas-horas-pesquero-naufragado-jonico-siento-ultima-noche-vida_1_10299007.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">barco de migrantes</a> que tuvo lugar el pasado 14 de junio frente a las costas de Mesenia (Grecia) nos interpela de lleno a la ciudadan&iacute;a europea. La muerte de 600 personas que viajaban a Europa en busca de una vida mejor puso en primera plana el hecho de que todos los a&ntilde;os mueren miles de personas en las puertas de Europa, y de que esto es una consecuencia de nuestra <a href="https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/suenos-truncados-mar-jonico_132_10305016.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pol&iacute;tica migratoria</a>. Pararse a pensar en esta cuesti&oacute;n suele generar un sentimiento de incomodidad, cuando no de frustraci&oacute;n o turbaci&oacute;n. Para estar m&aacute;s tranquilos, tendemos a invisibilizar este drama y a las personas que hay detr&aacute;s. Este desconcierto tiene su origen en que estamos tratando con un hecho que es sentido como marcadamente malo, injusto e inmoral.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estamos hablando de &eacute;tica, as&iacute; que puede ser &uacute;til recordar las principales tradiciones dentro de este &aacute;mbito, para intentar encajar este desastre migratorio dentro de cada una de ellas y, en fin, pensar en c&oacute;mo podemos actuar&hellip;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Vamos a distinguir cuatro &eacute;ticas diferentes. Primero, la &eacute;tica deontol&oacute;gica o <a href="https://www.alianzaeditorial.es/libro/filosofia/fundamentacion-para-una-metafisica-de-las-costumbres-immanuel-kant-9788420608495/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">kantiana</a>. Se trata de una &eacute;tica del deber. &ldquo;Hago esto porque es lo correcto&rdquo;. En l&iacute;nea con los principios de la ilustraci&oacute;n europea, todos los seres humanos gozan de una misma e infinita dignidad. Los seres humanos son libres -a diferencia de otras especies, no est&aacute;n &ldquo;<a href="https://www.guillermoescolareditor.com/libro/el-puesto-del-hombre-en-el-cosmos_94616/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">incrustados</a>&rdquo; en su medio natural, y &ldquo;eligen&rdquo; constantemente sus acciones. El car&aacute;cter correcto de una acci&oacute;n yace en la intenci&oacute;n. Si la intenci&oacute;n es buena, la acci&oacute;n es buena. Esto se relaciona con dos lemas kantianos (imperativo categ&oacute;rico): &ldquo;trata siempre a las otras personas tal y como si fueran los fines de tus acciones y no los medios&hellip;&rdquo; -Act&uacute;o por amor a la norma justa, y no por mi propio inter&eacute;s. Y &ldquo;act&uacute;a de manera que pudieras desear que tu conducta se convirtiera en ley natural&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Segunda, la &eacute;tica utilitarista (<a href="https://global.oup.com/academic/product/an-introduction-to-the-principles-of-morals-and-legislation-9780198205166?cc=us&amp;lang=en&amp;" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bentham</a>, <a href="https://www.cambridge.org/core/books/utilitarianism/3A446B8AF3BD081490C8BCD32493A94E" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Stuart Mill</a>,&hellip;). &Eacute;sta pone el &eacute;nfasis en las consecuencias de las acciones (consecuencialismo). Si las consecuencias de determinadas decisiones (por ejemplo, de una pol&iacute;tica econ&oacute;mica), contribuyen a aumentar la suma de utilidades (el bienestar o la felicidad) de quienes componen la sociedad, esa es una acci&oacute;n correcta.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tercera, la &eacute;tica de la virtud (<a href="https://www.alianzaeditorial.es/libro/clasicos-de-grecia-y-roma/etica-a-nicomaco-aristoteles-9788420688459/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Arist&oacute;teles</a>), que tiene que ver con la b&uacute;squeda de vivir una vida moral. Se trata de hacer un proceso personal que nos permita desarrollar una disposici&oacute;n y un temperamento nobles (que nada tiene que ver con la nobleza estamental). Una acci&oacute;n es buena si es acorde con ese modelo de ser humano virtuoso. La persona virtuosa tender&aacute; a actuar de manera correcta.
    </p><p class="article-text">
        Y a&ntilde;ado una cuarta, la &eacute;tica fenomenol&oacute;gica de la empat&iacute;a (y del cuidado), basada en c&oacute;mo se nos aparecen los otros. Siguiendo a <a href="https://www.livredepoche.com/livre/totalite-et-infini-9782253053514" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Levinas</a>, en el &ldquo;rostro del otro&rdquo; experimentamos su vulnerabilidad y un sentimiento incomprensible de responsabilidad con &eacute;l/ella. Es la &eacute;tica basada en la empat&iacute;a (o simpat&iacute;a) que tambi&eacute;n estaba en la tradici&oacute;n de los &ldquo;sentimientos morales&rdquo; de los ilustrados escoceses (<a href="https://www.libertyfund.org/books/the-theory-of-moral-sentiments/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Smith</a>, Hutcheson, Hume).
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la &eacute;tica deontol&oacute;gica, el desastre migratorio es algo moralmente malo porque no estamos respetando una norma o principio universal de proteger la vida y la (igual) dignidad de todas las personas (comp&aacute;rese la reacci&oacute;n medi&aacute;tica ante el desastre de Mesenia con la del del <a href="https://elpais.com/planeta-futuro/red-de-expertos/2023-06-22/quizas-el-mar-se-trago-la-compasion.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">submarino</a> de recreo desaparecido unos d&iacute;as despu&eacute;s). Esta norma universal es la que abre la <a href="https://www.un.org/es/about-us/universal-declaration-of-human-rights" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Declaraci&oacute;n Universal de Derechos Humanos</a> de Naciones Unidas.
    </p><p class="article-text">
        Desde el punto de vista utilitarista, las barreras a la inmigraci&oacute;n legal y la muerte de tantas personas que quieren venir a trabajar a la UE, constituyen, desde la perspectiva del bienestar econ&oacute;mico y material de la ciudadan&iacute;a europea, un despilfarro de capital, energ&iacute;a y talento humanos que son necesarios en una Europa con una poblaci&oacute;n envejecida y con escasez de mano de obra en muchos sectores. Desde la perspectiva de las sociedades de origen de las personas migrantes, es obvia la p&eacute;rdida de bienestar derivada del dolor por la p&eacute;rdida de tantos seres queridos, por dejar de recibir remesas de ingresos de los emigrados, y por la p&eacute;rdida de una parte de aquellos y aquellas destinados a modernizar y a hacer avanzar a sus sociedades de origen.
    </p><p class="article-text">
        Desde la perspectiva de la &eacute;tica de la virtud, no estamos actuando de manera correcta/virtuosa si, sabiendo que ahora mismo est&aacute; sucediendo algo tan grave, no estamos haciendo algo que contribuya a acabar con esta situaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Y desde la perspectiva de la &eacute;tica de la empat&iacute;a, cuando miro, por ejemplo, al rostro de una persona que acaba de llegar en patera a nuestras costas, experimento y siento su vulnerabilidad, de manera que s&eacute;, aunque me cueste explicarlo, que hay algo que no estamos haciendo bien.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y qu&eacute; hacemos? El problema es abrumador y yo no tengo la receta de pol&iacute;tica p&uacute;blica completa que nos permita superar el problema. Pero s&iacute; propongo que nos inspiremos en estas cuatro tradiciones &eacute;ticas a la hora de elaborar nuestra actitud ante este desastre.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La &eacute;tica deontol&oacute;gica nos marca el rumbo y nos dice que es intolerable lo que est&aacute; pasando; la &eacute;tica utilitarista nos da razones de inter&eacute;s com&uacute;n para defender que haya una mayor facilidad para migrar legalmente a la UE y un mayor apoyo al desarrollo econ&oacute;mico y social de muchos pa&iacute;ses de donde provienen las personas migrantes. La &eacute;tica de la virtud nos conmina a que seamos valientes y no miremos a otro lado; y la &eacute;tica de la empat&iacute;a nos invita no solo a no mirar a otro lado, sino a tener una mirada sensible hacia esas personas que intentan construir una vida digna en Europa.
    </p><p class="article-text">
        Y ya, de paso que estamos en periodo electoral, podemos ver con estas lentes de las escuelas &eacute;ticas qu&eacute; es lo que dicen los <a href="https://elpais.com/espana/elecciones-generales/2023-07-12/espana-en-los-programas-electorales-inmigracion-de-las-regularizaciones-de-sumar-a-las-medidas-imposibles-de-vox.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">programas electorales</a> de los principales partidos pol&iacute;ticos espa&ntilde;oles sobre la inmigraci&oacute;n. Uno de ellos -Sumar- propone algo que encaja bastante bien con lo que significa &ldquo;actuar correctamente&rdquo;: realizar, ya, una regularizaci&oacute;n extraordinaria de inmigrantes en Espa&ntilde;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Andrés Fernández Cornejo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/cuatro-tradiciones-eticas-tragedia-migratoria-mediterraneo_129_10394517.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 21 Jul 2023 04:00:39 +0000]]></pubDate>
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    <item>
      <title><![CDATA['Sugar daddies' y sexo transaccional en los tiempos del 8M]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/sugar-daddies-sexo-transaccional-tiempos-8m_129_8098396.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bfaf4e96-2e62-40ad-bb73-752b97c1b8ab_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Sugar daddies&#039; y sexo transaccional en los tiempos del 8M"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La sociedad y sus normas no dejan de evolucionar y ya no hay vuelta atrás. Por esta razón, llama particularmente la atención cómo unas actitudes tan rancias como la de estos hombres demandantes de sexo transaccional, encuentran acomodo en un sistema de reglas tan diferente</p></div><p class="article-text">
        Hace poco tiempo, una colega me cont&oacute; algo bastante raro que le hab&iacute;a pasado. Una conocida la anim&oacute; a acudir con ella a una selecta reuni&oacute;n de amigos que tendr&iacute;a lugar en un chalet de lujo. Finalmente se decidi&oacute; a ir. En el evento hab&iacute;a unas treinta personas. Transcurrido un rato, y tras algunas conversaciones en corrillos en donde predominaban las chanzas y las invectivas sobre &ldquo;el coletas&rdquo;, se hizo el silencio y ellas comenzaron, una por una, a exponer su curr&iacute;culums, sus m&eacute;ritos, sus aficiones, su estilo, ante una suerte de tribunal que formaban los varones all&iacute; presentes. Mi amiga empez&oacute; a sentirse bastante inc&oacute;moda. Cuando lleg&oacute; su turno, manifest&oacute; que no entend&iacute;a el motivo por el cual ten&iacute;a que exponer sus m&eacute;ritos y, sobre todo, por qu&eacute; los se&ntilde;ores que hab&iacute;a por all&iacute; no hac&iacute;an lo mismo. Sinti&oacute; que la miraban como se mira a una enajenada, y tras ello abandon&oacute; la reuni&oacute;n sinti&eacute;ndose muy enfadada y humillada.
    </p><p class="article-text">
        Mi colega no sab&iacute;a de antemano que iba a acudir a un evento de <a href="https://www.lavanguardia.com/vivo/lifestyle/20210124/6191762/sugardaddy-sugarbabies-crisis-pandemia-relaciones-interes.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;sugar daddy</a>&rdquo;. No conozco los detalles, pero la reuni&oacute;n consist&iacute;a m&aacute;s o menos en lo siguiente: de un lado, estaban una serie de varones (heterosexuales y cisg&eacute;nero), que para poder concurrir al evento ten&iacute;an que acreditar unos ingresos brutos anuales m&iacute;nimos de 150.000 euros. Del otro lado, estaban una serie de mujeres, j&oacute;venes y atractivas, que para poder asistir a la reuni&oacute;n ten&iacute;an que acreditar el tener &ldquo;cultura y estilo&rdquo; (por ejemplo, ser profesional del mundo del dise&ntilde;o ser&iacute;a una buena tarjeta de presentaci&oacute;n). Despu&eacute;s de una copa de bienvenida, ellas ten&iacute;an que presentar sus m&eacute;ritos ante el &ldquo;tribunal&rdquo;, tras lo cual, cada uno de ellos proced&iacute;a a elegir a la candidata que m&aacute;s le hab&iacute;a gustado.
    </p><p class="article-text">
        Este tipo de pr&aacute;cticas es una modalidad de un fen&oacute;meno, m&aacute;s general, conocido como <a href="https://www.unaids.org/en/resources/documents/2018/transactional-sex-and-hiv-risk" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;sexo transaccional</a>&rdquo;. Para entender de qu&eacute; se trata y c&oacute;mo su origen est&aacute; en una situaci&oacute;n de desigualdad estructural, vamos a ver un ejemplo que tiene lugar en un contexto totalmente diferente. En muchas zonas de &Aacute;frica subsahariana hay mujeres j&oacute;venes y desfavorecidas que proporcionan compa&ntilde;&iacute;a y sexo a uno o varios hombres de su comunidad, normalmente de m&aacute;s edad, a cambio de que ellos paguen algunos de los diversos gastos y necesidades que ellas tienen. Este tipo de relaci&oacute;n no tiene en sus comunidades el estatus de relaci&oacute;n de pareja, sino de intercambio, y las mujeres que las practican est&aacute;n estigmatizadas socialmente. Este tipo de pr&aacute;ctica es consecuencia de la acci&oacute;n simult&aacute;nea de tres factores: pobreza (falta de recursos), desigualdad de g&eacute;nero (ellas tienen menos oportunidades de conseguir ingresos en el mercado laboral, ellas tienen un rol de subordinaci&oacute;n y dependencia del var&oacute;n&hellip;) y consumismo (fuerte presi&oacute;n para consumir lo que dictan las modas y las redes sociales). Este tipo de pr&aacute;cticas acarrean un grave riesgo sanitario (la incidencia del VIH es muy alta entre este grupo social) y, adem&aacute;s, hipoteca el futuro de muchas de estas j&oacute;venes.
    </p><p class="article-text">
        N&oacute;tese que el fen&oacute;meno &ldquo;sugar daddy&rdquo;, aunque se d&eacute; en una posici&oacute;n social situada en el otro extremo, encaja bastante bien en este &uacute;ltimo molde de las j&oacute;venes desfavorecidas de &Aacute;frica. Las chicas que participan en los eventos <a href="https://www.elespanol.com/reportajes/20190609/pasar-sugar-baby-millonario-saudi-ofrecio-eur/404460580_0.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;sugar daddy</a>&rdquo; son normalmente j&oacute;venes profesionales y con estudios universitarios que tienen problemas econ&oacute;micos, sobre todo en momentos de crisis, como la presente crisis de la Covid. Es decir, est&aacute;n en situaciones de &ldquo;pobreza relativa&rdquo;. Adem&aacute;s, se mueven a&uacute;n (a diferencia de la mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n) en un universo simb&oacute;lico en donde las mujeres ocupan una posici&oacute;n de subordinaci&oacute;n y dependencia del var&oacute;n (desigualdad de g&eacute;nero). Y sienten una fuerte presi&oacute;n por adquirir productos y marcas de lujo y por alcanzar, r&aacute;pido, un alto estatus social (consumismo).
    </p><p class="article-text">
        El fen&oacute;meno &ldquo;sugar daddy&rdquo; ya aparec&iacute;a de forma discreta en las p&aacute;ginas de citas en l&iacute;nea, como Meetic o Tinder. Sin embargo, recientemente han surgido en Espa&ntilde;a diversas p&aacute;ginas dedicadas exclusivamente a este tipo de sexo transaccional. Algunas de ellas son Sugar Daddy Espa&ntilde;a, Sugar Daters, Sudy, Seeking Arrangement o MySugardaddy. Todas estas p&aacute;ginas establecen el intercambio &ldquo;hombre maduro ofrece estatus y dinero&rdquo; y &ldquo;mujer joven, atractiva y con estilo ofrece compa&ntilde;&iacute;a y&hellip;&rdquo;. Todas estas plataformas tienen un intenso sesgo hetero-patriarcal, aunque hay algunas de ellas que hacen referencia tambi&eacute;n a las &ldquo;mommy sugar&rdquo;. Esto &uacute;ltimo no deja de ser una estrategia de <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Tokenism" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tokenismo</a> &ndash;utilizar uno o dos casos de participantes at&iacute;picos, a modo de florero, para dar una apariencia de inclusi&oacute;n, donde en realidad no la hay.
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, mi intenci&oacute;n es la de moralizar lo m&iacute;nimo posible y centrarme en reflexionar sobre cu&aacute;l es el perfil psicol&oacute;gico y humano de los hombres que act&uacute;an como &ldquo;sugar daddies&rdquo;. Dado mi limitado conocimiento sobre este grupo de personas, me voy a limitar a proponer algunas ideas, algunas conjeturas y, sobre todo, muchas preguntas.
    </p><p class="article-text">
        En los tiempos actuales, de normalizaci&oacute;n social del discurso feminista de la igualdad y de los 8M, las normas sociales de g&eacute;nero son muy diferentes que las que hab&iacute;a hace tan solo unos pocos a&ntilde;os. A modo de ejemplo, al lig&oacute;n de anta&ntilde;o que fanfarroneaba con sus camaradas de sus conquistas, ahora lo llamamos &ldquo;depredador sexual&rdquo;. La sociedad y sus normas no dejan de evolucionar y ya no hay vuelta atr&aacute;s. Por esta raz&oacute;n, llama particularmente la atenci&oacute;n c&oacute;mo unas actitudes tan rancias, como la de estos hombres demandantes de sexo transaccional, encuentran acomodo en un sistema de reglas tan diferente.
    </p><p class="article-text">
        Ya que hablamos de reglas o normas sociales (usos, costumbres y normas formales), voy a hacer una r&aacute;pida digresi&oacute;n sobre las mismas. &iquest;C&oacute;mo se mantiene el orden social? &iquest;Por qu&eacute; la mayor&iacute;a de las personas cumple las normas? &iquest;C&oacute;mo act&uacute;a ese control social? Siguiendo a <a href="https://www.akal.com/libro/las-reglas-del-metodo-sociologico_32685/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Durkheim</a>, esto puede suceder por dos razones. En primer lugar, a lo largo de nuestra vida, de nuestra socializaci&oacute;n, interiorizamos esas normas. Y si no las cumplimos, nos sentimos culpables por ello. Esa culpabilidad es una forma de sanci&oacute;n social que nos compele a cumplir las reglas. Y, en segundo lugar, si lo anterior no funciona, est&aacute; la sanci&oacute;n social proveniente de los otros. Si no cumplo la norma, los otros (mis amigos, mis pares, mi jefa,...) desaprobar&aacute;n mi conducta, se enfadar&aacute;n conmigo, se reir&aacute;n de m&iacute; (o, si son normas formales, se me aplicar&aacute; el reglamento o la ley).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el caso de los &ldquo;sugar daddies&rdquo;, digamos que la norma social vigente (desde la perspectiva de los hombres) establece algo as&iacute; como &ldquo;hay que tratar a las mujeres como iguales&rdquo;, y el caso es que estos hombres no la cumplen y no parece que se sientan culpables por ello. No parece que con ellos funcione el argumento de la interiorizaci&oacute;n. Eso s&iacute;, habr&iacute;a que ver c&oacute;mo se autojustifican, c&oacute;mo resuelven la <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Cognitive_dissonance" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;disonancia cognitiva</a>&rdquo; que probablemente experimentan muchos de ellos&hellip; &iquest;Y la segunda forma de control social? &iquest;La desaprobaci&oacute;n por parte de las personas de su entorno? Parece que esta desaprobaci&oacute;n tampoco rige para ellos. Estos se&ntilde;ores parece que resisten todos los controles sociales a la norma. Act&uacute;an contra una conciencia colectiva (de la igualdad) que no es la de ellos. Son unos &ldquo;disidentes&rdquo; (&iexcl;<a href="http://www.gallimard.fr/Catalogue/GALLIMARD/Bibliotheque-des-Histoires/Surveiller-et-punir" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">donde hay poder hay resistencia</a>!) Eso s&iacute;, parece que hay causas mejores para ejercer la disidencia&hellip;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;En qu&eacute; <a href="https://www.penguin.co.uk/books/134/13488/the-social-construction-of-reality/9780140135480.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">universo simb&oacute;lico</a> se mueven estos hombres? &iquest;Qu&eacute; sentido dan a la compra de afectividad (un buen ox&iacute;moron&hellip; &iquest;el dinero lo puede comprar todo?) y de sexo que realizan? Esa actitud de cosificar el cuerpo femenino, &iquest;aparece tambi&eacute;n en otros &aacute;mbitos de su interacci&oacute;n con las mujeres? &iquest;Aparece con sus compa&ntilde;eras de trabajo? &iquest;Con sus hijas?
    </p><p class="article-text">
        La identidad es algo construido, es como un relato de uno mismo que va cambiando con el tiempo. Seg&uacute;n el <a href="https://www.ucpress.edu/book/9780520056763/symbolic-interactionism" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">interaccionismo simb&oacute;lico</a>, en una medida relevante, esa identidad se conforma en nuestra interacci&oacute;n con los dem&aacute;s. Necesito sentir que los otros me ven, me perciben, de una manera positiva, como yo creo que soy. Por ejemplo, si me considero una persona solidaria (si para m&iacute; es importante mi identidad como persona solidaria), en cuanto surja la oportunidad, actuar&eacute; de forma solidaria porque necesito tener la sensaci&oacute;n de que soy percibido por los dem&aacute;s de esa manera (yo necesito percibirme as&iacute; a trav&eacute;s de los ojos del otro). &iquest;Y c&oacute;mo quieren ser percibidos los &ldquo;sugar daddies&rdquo;? Conjeturo que estos hombres necesitan sentirse en el espejo de los dem&aacute;s como poderosos y exitosos (como &ldquo;triunfadores&rdquo;), pero de una manera muy simple y superficial (como algunas letras de la m&uacute;sica trap): a trav&eacute;s de s&iacute;mbolos como el autom&oacute;vil de alta gama, las marcas de lujo y las mujeres &ldquo;j&oacute;venes y guapas&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otra forma de ver esto es a trav&eacute;s de la cuesti&oacute;n de la masculinidad (que no deja de ser un &aacute;mbito m&aacute;s de la identidad). Cuando hacemos referencia a &ldquo;las masculinidades&rdquo; estamos hablando de qu&eacute; consideramos que significa ser hombre en diferentes culturas, en diferentes momentos y dentro de diferentes grupos, y de qu&eacute; consecuencias sobre los propios hombres tienen esas experiencias. El concepto de <a href="https://www.routledge.com/Masculinities/Connell/p/book/9781741145199" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;masculinidad hegem&oacute;nica</a>&rdquo; hace referencia, con un cariz cr&iacute;tico, al ideal cultural, a la idea dominante de masculinidad que ha prevalecido en los pa&iacute;ses occidentales (un &ldquo;verdadero hombre&rdquo; evita conductas y actitudes que puedan parecer femeninas u homosexuales, tiene el control, es estoico, es dominante, se obsesiona por el logro, restringe su emocionalidad, est&aacute; siempre preparado para el sexo (heterosexual),&hellip;). Por supuesto, siempre han existido otras masculinidades, consideradas subordinadas o marginadas, pero ese concepto de masculinidad hegem&oacute;nica, en la que se miran las dem&aacute;s, tiene bastante fuerza simb&oacute;lica. Por ejemplo, muchos hombres que han sido socializados en ese ideal hegem&oacute;nico, en la actualidad viven con cierto desconcierto el r&aacute;pido y radical cambio en las normas sociales de g&eacute;nero, hacia unas basadas en la igualdad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el ideal hegem&oacute;nico de masculinidad puede estar cambiando. Hay quienes hablan de una <a href="https://www.routledge.com/Inclusive-Masculinity-The-Changing-Nature-of-Masculinities/Anderson/p/book/9780415893909" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;masculinidad inclusiva</a>&rdquo;, en donde ya se habr&iacute;a producido un cambio en la masculinidad de referencia hacia una mucho m&aacute;s compatible con los valores imperantes en la actualidad y, en particular, con la superaci&oacute;n de la homofobia. Y tambi&eacute;n hay quienes hablan de una <a href="https://www.researchgate.net/publication/260911917_Hybrid_Masculinities_New_Directions_in_the_Sociology_of_Men_and_Masculinities" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;masculinidad h&iacute;brida</a>&rdquo;, que mantendr&iacute;a algunos aspectos esenciales de la masculinidad tradicional, pero en la que se incorporar&iacute;an elementos de identidad asociados con otras masculinidades subordinadas o marginadas (por ejemplo, incorporando algunos aspectos de masculinidades homosexuales o de otros grupos &eacute;tnicos).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los &ldquo;sugar daddies&rdquo; no encajan en el constructo de masculinidad inclusiva ni en el de masculinidad h&iacute;brida. Probablemente tienen unas identidades que encajan mejor con algunos rasgos de la masculinidad hegem&oacute;nica (tradicional), sobre todo con los que tienen que ver con la necesidad de controlar, de dominar, de demostrar poder, y con lo que, a veces, se denomina, &ldquo;actitud playboy&rdquo;.&nbsp; Esta necesidad de demostrar, sobre todo a los otros hombres, a sus pares, que se es poderoso, queda perfectamente reflejada en esta frase, tomada de una de las p&aacute;ginas web de &ldquo;sugar dating&rdquo;: &ldquo;Un papito exitoso disfruta de privilegios que otros hombres no tienen en sus relaciones normales. Para empezar, sus novias son un agasajo al ojo: chicas exuberantes con atractivo sexual tal que arrancar&aacute; miradas de envidia de sus compa&ntilde;eros y colegas&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En los estudios sobre masculinidades se habla a menudo del <a href="https://www.researchgate.net/profile/Joseph-Pleck/publication/232603411_The_gender_role_strain_paradigm_An_update/links/0deec5159bf8ba919f000000/The-gender-role-strain-paradigm-An-update.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;paradigma de la tensi&oacute;n (malestar) del rol de g&eacute;nero</a>&rdquo;. &Eacute;ste hace referencia a que los est&aacute;ndares culturales de masculinidad, tal y como quedan incorporados en la socializaci&oacute;n de g&eacute;nero, tienen potencialmente efectos negativos sobre los varones. Estos efectos negativos pueden ser de tres tipos: &ldquo;discrepancia con el rol de g&eacute;nero&rdquo;, cuando se da un desencuentro entre lo que demanda ese est&aacute;ndar cultural y las propias caracter&iacute;sticas de la persona (por ejemplo, ser homosexual cuando el est&aacute;ndar cultural demanda que tienes que ser heterosexual); &ldquo;trauma con el rol de g&eacute;nero&rdquo;, que significa que, aunque m&aacute;s o menos se satisfagan las expectativas relacionadas con la masculinidad, el proceso que ha llevado a satisfacer dichas expectativas, o su mismo cumplimiento, resultan traum&aacute;ticos para el individuo (como consecuencia de las renuncias realizadas o del desarrollo de comportamientos que van contra sus propios valores); y &ldquo;disfuncionalidad con el rol de g&eacute;nero&rdquo;, que significa que el hecho de satisfacer esos est&aacute;ndares de masculinidad puede tener consecuencias negativas, ya que, en s&iacute; mismos, varios de esos rasgos y comportamientos que componen la masculinidad hegem&oacute;nica pueden generar malestar (por ejemplo, no exteriorizar los sentimientos o tener conductas violentas). Los &ldquo;sugar daddies&rdquo; es muy posible que no experimenten problemas de &ldquo;discrepancia&rdquo;; pero, si se mira qu&eacute; hay por detr&aacute;s de su actuaci&oacute;n (actuaci&oacute;n en el sentido <a href="https://www.penguinrandomhouse.com/books/61106/the-presentation-of-self-in-everyday-life-by-erving-goffman/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dramat&uacute;rgico/teatral</a>) como playboys triunfadores, qu&eacute; hay en materia de experiencias previas, es muy posible que se encuentren bastantes casos de disfuncionalidad y, sobre todo, de trauma.
    </p><p class="article-text">
        Otra cuesti&oacute;n. En las p&aacute;ginas web de &ldquo;sugar daddy&rdquo; se afirma que una ventaja para las mujeres (llamadas &ldquo;sugar baby&rdquo;) que se apuntan a estas plataformas y que tienen relaciones con &ldquo;sugar daddies&rdquo;, es que pueden ascender, de esta manera, en la escala social. En una de estas p&aacute;ginas se afirma lo siguiente: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; busca una sugar baby? (&hellip;) Estatus social. Conocer personas interesantes que pueden impulsar su carrera. Moverse en c&iacute;rculos exclusivos y positivos para mejorar en su vida&rdquo;. Realmente, &iquest;pr&aacute;cticas como las comentadas al comienzo del art&iacute;culo constituyen la &ldquo;gran sociedad&rdquo;? &iquest;Son c&iacute;rculos exclusivos? Y, sobre todo, estos hombres que compran compa&ntilde;&iacute;a y sexo, &iquest;realmente van a admitir alguna vez en su &ldquo;gran sociedad&rdquo;, como iguales, a estas &ldquo;sugar babies&rdquo;?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Son mejores estos clientes de sexo transaccional que los clientes habituales de la prostituci&oacute;n? &iquest;Se perciben a s&iacute; mismos con un estatus superior al del resto de clientes de la prostituci&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        En este mundo del &ldquo;sugar dating&rdquo; se habla de &ldquo;la soledad del ejecutivo&rdquo;, del &ldquo;hombre de alta capacidad adquisitiva&rdquo;, de &ldquo;los empresarios que se sienten solos cuando hacen viajes de negocios&rdquo;&hellip; &iquest;Representa todo esto, de verdad, el mundo del empresariado y del liderazgo empresarial? &iquest;Qu&eacute; hacemos con las ejecutivas, las empresarias, el emprendimiento, el liderazgo transformacional, el &ldquo;liderazgo aut&eacute;ntico&rdquo;, la &eacute;tica en los negocios, la responsabilidad corporativa o las escuelas de negocios? Quiero creer que estamos tratando con algo no representativo (ni siquiera de lo que suced&iacute;a en el pasado), caduco, m&iacute;sero y muy minoritario.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Andrés Fernández Cornejo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/sugar-daddies-sexo-transaccional-tiempos-8m_129_8098396.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 03 Jul 2021 20:20:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Sugar daddies' y sexo transaccional en los tiempos del 8M]]></media:title>
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