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    <title><![CDATA[elDiario.es - Ramón Soriano]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/ramon-luis-soriano/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Ramón Soriano]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[A propósito de Messi y Charlie Hebdo: renta mínima y renta máxima]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/proposito-messi-charlie-hebdo-renta-minima-renta-maxima_129_8246371.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e9d035fb-7276-4167-8717-127111911324_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="A propósito de Messi y Charlie Hebdo: renta mínima y renta máxima"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Messi, el ídolo consagrado, vitoreado en la actualidad como los grandes gladiadores en Roma, está en su derecho de llorar en Barcelona y a renglón seguido sonreír en París, pero muchos pensamos que en la trastienda de los lloros y las risas se esconde un liberalismo feroz y sin freno</p></div><p class="article-text">
        Hemos sido testigos de opiniones encontradas en el caso Messi, quien abandon&oacute; el F&uacute;tbol Club Barcelona para ser fichado por el Paris-Saint-Germain (PSG). Opiniones en pro y en contra. Para unos el futbolista-estrella estaba en su derecho de exigir conforme a su val&iacute;a y los precios del mercado deportivo. Para otros no ten&iacute;a derecho a poner en peligro la estabilidad econ&oacute;mica del club exigiendo emolumentos y retribuciones desorbitadas.
    </p><p class="article-text">
        Poco despu&eacute;s, a mediados de agosto, el semanario sat&iacute;rico franc&eacute;s, Charlie Hebdo, que en enero de 2015 sufri&oacute; un sangriento atentado de fundamentalistas isl&aacute;micos, publicaba una sorprendente portada en la que se ve&iacute;a&nbsp; a tres mujeres afganas vestidas con el burka y en la espalda el nombre de Messi o su n&uacute;mero de camiseta deportiva. Convertida la portada en viral en las redes se han hecho muchas interpretaciones de ella motivadas por la relaci&oacute;n del presidente qatar&iacute; del PSG con el riqu&iacute;simo y autoritario Estado de Qatar, denunciado varias veces por Amnist&iacute;a Internacional, fuente de financiaci&oacute;n del PSG. Yo creo que la portada entra de lleno en la cuesti&oacute;n que nos ocupa, la relaci&oacute;n entre renta m&iacute;nima y renta m&aacute;xima, intentando contrastar&nbsp;la riqueza sin l&iacute;mites de un Estado, que se permite pagar los alt&iacute;simos y chirriantes sueldos de los deportistas de &eacute;lite como Messi, y la situaci&oacute;n miserable de las mujeres afganas, sometidas ahora por los talibanes, esclavas dom&eacute;sticas, sin libertades, sin ni siquiera derecho sobre su propio cuerpo, semejante, aunque con menor dramatismo, a la situaci&oacute;n de las mujeres&nbsp; -s&uacute;bditas, que no ciudadanas- en Qatar. Dos caras de una misma moneda.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quienes desde hace a&ntilde;os venimos proponiendo una renta m&iacute;nima incondicionada para todos los ciudadanos y nos hemos congratulado del <em>ingreso m&iacute;nimo vital</em> aprobado por el Gobierno de coalici&oacute;n (a pesar de la r&eacute;mora en su implantaci&oacute;n y de los problemas de tramitaci&oacute;n), tambi&eacute;n hemos defendido la limitaci&oacute;n de una renta m&aacute;xima, pues nadie debe estar por encima de un techo retributivo y patrimonial. Y no es sencillamente porque desde el punto de mira del derecho atente al primer derecho fundamental de nuestra Constituci&oacute;n: la dignidad de la persona,&nbsp; &ldquo;fundamento del orden pol&iacute;tico y de la paz social&rdquo; (art. 10.1 dela CE), y desde el punto de vista social acent&uacute;e a&uacute;n m&aacute;s los extremos de la desigualdad social entre las personas, sino por los problemas que provoca. La dignidad de la persona no se refiere exclusiva y&nbsp;directamente a la persona en cuesti&oacute;n, aislada socialmente, sino que debe ser contemplada comparativamente en relaci&oacute;n con otros, cuyas ventajas pueden llegar a humillar o hacen desmerecer el trabajo, esfuerzo y contribuci&oacute;n a la comunidad de la gran mayor&iacute;a. Igualmente tiene un sentido relacional desde el punto de vista jur&iacute;dico el principio de igualdad de las personas. Perm&iacute;tanme que transcriba un precepto de la CE, que hasta la fecha ha sido desarrollado por los poderes p&uacute;blicos (singularmente el Tribunal Constitucional) desde una &oacute;ptica conservadora: &ldquo;Corresponde a los poderes p&uacute;blicos promover las condiciones para que la libertad y la igualdad del individuo y de los grupos en que se integran sean reales y efectivas; <em>remover los obst&aacute;culos que impidan o dificulten su plenitud</em> y facilitar la participaci&oacute;n de todos los ciudadanos en la vida pol&iacute;tica, econ&oacute;mica cultural y social&rdquo; (art. 9.2 de la CE, cursivas m&iacute;as)&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si desde una concepci&oacute;n republicana consideramos que todas las personas deben disponer de recursos m&iacute;nimos para vivir y participar en la vida p&uacute;blica, y que es obligaci&oacute;n del Estado atender a esta necesidad vital, tambi&eacute;n creemos que debe existir un techo retributivo, con la finalidad de que no ponga en peligro el tr&aacute;fico ordinario jur&iacute;dico y econ&oacute;mico de organizaciones y empresas, que no d&eacute; lugar al fomento desmedido de la competencia en el sector, que no cause la desproporci&oacute;n absoluta entre trabajo y precio, que no sea un instrumento para ahondar en la desigualdad social, que no comporte la&nbsp; incompatibilidad entre la concentraci&oacute;n de la propiedad privada sin l&iacute;mite y el fin del inter&eacute;s general exigido por el art. 128, 1 y 2 de la CE como norte de actuaci&oacute;n de los poderes p&uacute;blicos (precepto sin apenas concreci&oacute;n normativa en la actualidad),&nbsp;que no da&ntilde;e al concepto de libertad como no dominaci&oacute;n de terceros dif&iacute;cil de mantener en las relaciones de poder generadas por las grandes fortunas&hellip; pero sobre todo que haga realidad los art&iacute;culos-maestros de nuestra Constituci&oacute;n, aun en gestaci&oacute;n tras m&aacute;s de cuarenta a&ntilde;os desde la aprobaci&oacute;n de nuestra norma fundamental: el art. 10.1 y el art. 9.2 CE, antes citados.
    </p><p class="article-text">
        La renta b&aacute;sica es un <em>desider&aacute;tum</em> hist&oacute;rico desde que Thomas Paine dise&ntilde;&oacute; a finales del siglo XVIII en su Inglaterra natal un programa para evitar la pobreza de los brit&aacute;nicos mediante un sistema impositivo creciente gravando a las herencias en el momento de su transmisi&oacute;n a los herederos. Se crear&iacute;a un &ldquo;fondo nacional&rdquo;, del que se detraer&iacute;an cantidades para ayudar a los brit&aacute;nicos en dos momentos decisivos de sus vidas, cuando comienzan y abandonan el trabajo: a los 21 y 50 a&ntilde;os. Sin ning&uacute;n tipo de condici&oacute;n o contraprestaci&oacute;n. &iquest;Extra&ntilde;a medida? Pues pregunten a la gente que han visto c&oacute;mo nuestro Estado gravaba sus herencias al heredar. La renta b&aacute;sica es solo una cantidad m&oacute;dica concedida por el Estado incondicionadamente para poder atender a las necesidades m&aacute;s elementales de las personas y garantizar su derecho a la subsistencia. No se trata de un subsidio m&aacute;s sometido a la voluntad de los Gobiernos de turno, sino de una renta garantizada.
    </p><p class="article-text">
        Actualmente un alto n&uacute;mero de economistas ha dise&ntilde;ado una renta b&aacute;sica para nuestro pa&iacute;s utilizando m&eacute;todos de simulaci&oacute;n de financiaci&oacute;n diversos, que el lector interesado puede encontrar en la web de la &ldquo;Red Renta B&aacute;sica, secci&oacute;n Espa&ntilde;a&rdquo;. El reconocimiento jur&iacute;dico de la renta b&aacute;sica culminar&iacute;a el proceso de construcci&oacute;n en nuestro pa&iacute;s del Estado social y democr&aacute;tico de Derecho (art. 1.1. de la CE)&nbsp; e incorporar&iacute;a a nuestro ordenamiento jur&iacute;dico un derecho social de cierre de la lista de los derechos sociales. Ser&iacute;an muchos sus beneficios&nbsp; y el mayor de ellos la supresi&oacute;n de la pobreza extrema y de la estigmatizaci&oacute;n social que conlleva. Tambi&eacute;n contamos con un abanico de dise&ntilde;os de limitaci&oacute;n de la renta m&aacute;xima, comenzando por el difundido programa del economista Piketty en su libro <em>Capital e Ideolog&iacute;a.</em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ambas, renta b&aacute;sica y limitaci&oacute;n de la renta m&aacute;xima forman parte de la tradici&oacute;n republicana. Esta tradici&oacute;n ha defendido la peque&ntilde;a propiedad, que permite al ciudadano ser independiente y libre y poder participar en la vida p&uacute;blica de su pa&iacute;s, y tambi&eacute;n ha condenado a la gran propiedad por generar una extrema desigualdad entre los ciudadanos y dejar abierta una ventana a la corrupci&oacute;n Sirva de muestra un p&aacute;rrafo de Montesquieu: &ldquo;En una buena democracia no basta que las parcelas de tierra sean iguales, sino que han de ser peque&ntilde;as&rdquo;. El republicanismo ha pretendido un m&iacute;nimo para todos y se ha opuesto a las grandes fortunas. Una posici&oacute;n totalmente contraria al liberalismo, que siempre ha dejado manos libres a los grandes propietarios y al acaparamiento&nbsp;de la riqueza por unos pocos, permitiendo su crecimiento sin l&iacute;mite.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entre renta b&aacute;sica reconocida y renta m&aacute;xima incontrolada, colocadas en los extremos, hay vasos comunicantes, que quiz&aacute;s no haya advertido el lector. Porque es un hecho que la primera nos hace m&aacute;s iguales y la segunda m&aacute;s desiguales. La desigualdad de la renta m&aacute;xima incontrolada detiene y fractura la igualdad que persigue la renta b&aacute;sica. Y no olvidemos que todos los informes sin excepci&oacute;n de la Uni&oacute;n Europea &ndash;adem&aacute;s de los informes de C&aacute;ritas y las ONG- muestran c&oacute;mo la desigualdad ha ido aumentando entre los espa&ntilde;oles: los ricos son m&aacute;s ricos y los pobres m&aacute;s pobres. Las clases medias &ndash;advierte C&aacute;ritas- ahora se arriman a sus comedores sociales. Por lo tanto, quienes defienden un liberalismo a machamartillo, que pasa por la m&aacute;xima liberalizaci&oacute;n del acceso y tr&aacute;fico de la riqueza y de la capacidad contractual de las partes en el mercado, no deben olvidar que el liberalismo no es simplemente una teor&iacute;a pol&iacute;tica al uso, que promueve un <em>maximum </em>de garant&iacute;a de los derechos de libertad y un <em>m&iacute;nimum</em> de Estado de brazos ca&iacute;dos, sino una teor&iacute;a muy consecuente en la pr&aacute;ctica: la que abre los brazos a la extensi&oacute;n de la desigualdad entre las personas hasta cotas inconcebibles. Extremo contraste entre las cifras astron&oacute;micas que perciben los deportistas de &eacute;lite, los altos cargos de las finanzas, los altos responsables pol&iacute;ticos, que no paran de subirse sus retribuciones desvergonzadamente ante el crecimiento imparable de las masas de los pobres, los antiguos y los nuevos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Messi, el &iacute;dolo consagrado, vitoreado en la actualidad como los grandes gladiadores en Roma, est&aacute; en su derecho de llorar en Barcelona y a rengl&oacute;n seguido sonre&iacute;r en Par&iacute;s, pero muchos pensamos que en la trastienda de los lloros y las risas se esconde un liberalismo feroz y sin freno, que encumbra a unos pocos privilegiados y condena a la gran mayor&iacute;a a una indigencia sin futuro. Un liberalismo indecente.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ramón Soriano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/proposito-messi-charlie-hebdo-renta-minima-renta-maxima_129_8246371.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Aug 2021 19:58:36 +0000]]></pubDate>
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