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    <title><![CDATA[elDiario.es - Tomás Cano López]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/tomas-cano-lopez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Tomás Cano López]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Separados al nacer: el experimento prohibido y la controversia genética-ambiente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/experimento-genetica-igualdad-ambiente_132_8304601.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4a5ab8fa-463b-46d7-9581-07a3b40d5a8d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Separados al nacer: el experimento prohibido y la controversia genética-ambiente"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El caso de las niñas intercambiadas al nacer en La Rioja es una ocasión para pensar en lo que sabemos sobre la importancia del entorno y de la genética en las oportunidades vitales, así como sobre nuestras intuiciones morales.</p></div><p class="article-text">
        La semana pasada salt&oacute; a los medios <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/hospital-logrono-cambio-error-bebes-2002_1_8280056.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la noticia</a> de que unas ni&ntilde;as hab&iacute;an sido intercambiadas al nacer en un hospital de Logro&ntilde;o hace casi 20 a&ntilde;os. Un error en el hospital hizo que las ni&ntilde;as se fueran del hospital a un hogar equivocado: crecer&iacute;an con unos padres (o abuelos) sin vinculaci&oacute;n gen&eacute;tica, pero creyendo que s&iacute; compart&iacute;an la misma sangre. Una de las ni&ntilde;as ha denunciado el caso a los tribunales y pide una indemnizaci&oacute;n de tres millones de euros por da&ntilde;os morales. El procedimiento judicial est&aacute; en tr&aacute;mite.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ser intercambiado al nacer representa un caso muy at&iacute;pico en sociedades contempor&aacute;neas, y es considerado como un experimento cient&iacute;fico prohibido por razones &eacute;ticas evidentes. Pero, &iquest;y si el intercambio al nacer no fuera algo at&iacute;pico, sino la norma? Imaginemos por un momento un futuro dist&oacute;pico y oscuro donde se estableciera una pol&iacute;tica autoritaria que decretara que cada beb&eacute;, despu&eacute;s de nacer, se intercambiar&iacute;a de forma aleatoria entre distintos madres y padres. No habr&iacute;a v&iacute;nculos biol&oacute;gicos entre padres e hijos, tan solo sociales. Nuestros hijos no se parec&iacute;an a nosotros, ni nosotros a nuestros padres. Un hijo intercambiado<em> </em>de una madre europea rubia con ojos azules y pelo liso podr&iacute;a ser, por ejemplo, un ni&ntilde;o de &Aacute;frica con ojos oscuros, piel de color y pelo rizado. Es decir, una especie de loter&iacute;a del nacimiento, pero llevada a su m&aacute;xima expresi&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin duda, es una cuesti&oacute;n que despierta miedo y por lo que seguramente a nadie le gustar&iacute;a pasar, pero proponemos que por un momento nos imaginemos que no sabemos qui&eacute;nes ser&aacute;n nuestros hijos, o incluso que no supi&eacute;ramos qui&eacute;nes somos nosotros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un experimento de pensamiento parecido es lo que el fil&oacute;sofo americano John Rawls denomin&oacute; &ldquo;el velo de la ignorancia&rdquo;. Si no supi&eacute;ramos de qu&eacute; raza o complexi&oacute;n fueran a ser nuestros hijos, nuestros ideales y acciones sobre la salud, la migraci&oacute;n, el g&eacute;nero o el bien com&uacute;n podr&iacute;an cambiar. Quiz&aacute; pondr&iacute;amos m&aacute;s &eacute;nfasis en el bienestar de las madres y padres, porque cualquiera podr&iacute;a estar cuidando de nuestros hijos biol&oacute;gicos, y (casi todos) queremos lo mejor para nuestros hijos. Quiz&aacute; desparecer&iacute;a el racismo, pues nuestro hijo (no biol&oacute;gico) podr&iacute;a ser de Asia, &Aacute;frica o Suram&eacute;rica, y no querr&iacute;amos que discriminaran por motivos de raza a la persona que estamos criando. Y, quiz&aacute;, tambi&eacute;n se reducir&iacute;a la desigualdad social: hijos de familias ricas pasar&iacute;an a ser criados por familias pobres, y viceversa, posiblemente igualando los resultados de partida desiguales de estos ni&ntilde;os a trav&eacute;s de una redistribuci&oacute;n aleatoria de los hijos al nacimiento. Ya en los a&ntilde;os 60, en una ut&oacute;pica isla del Pac&iacute;fico llamada Pala, el visionario escritor Aldous Huxley vislumbr&oacute; la posibilidad de establecer <em>clubes de adopci&oacute;n mutua </em>para que, los ni&ntilde;os nacidos en familias con graves problemas, pudieran tener un mejor futuro en otras familias vecinas mejor avenidas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es evidente que este experimento mental de abolir la familia biol&oacute;gica y distribuir ni&ntilde;os como quien baraja y reparte naipes no es deseable ni viable en la pr&aacute;ctica, ya sea con fines dist&oacute;picos o ut&oacute;picos, pero nos ayuda a darnos cuenta de la potencia del azar a la hora de establecer el pa&iacute;s, el ambiente familiar y la gen&eacute;tica que nos forjar&aacute;n como personas e influenciar&aacute;n nuestras oportunidades vitales.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Los Hermanos Intercambiados en Colombia&nbsp;</strong></h3><p class="article-text">
        Aunque el caso de las ni&ntilde;as intercambiadas al nacer en Logro&ntilde;o parezca un caso &uacute;nico, no lo es: se estima que en <a href="https://www.cambridge.org/core/books/implementing-article-3-of-the-united-nations-convention-on-the-rights-of-the-child/baby-switching-what-is-best-for-the-baby/4FD79737BB45956C3442E6E16CD1C305" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">uno de cada mil nacimientos</a> ocurre un intercambio por error. En la mayor&iacute;a de casos, no obstante, el error se descubre antes de que madre e hija salgan del hospital. De entre los casos que no se descubren hasta a&ntilde;os o d&eacute;cadas despu&eacute;s del nacimiento, uno de los m&aacute;s sonados fue el de los <a href="https://www.elperiodico.com/es/internacional/20150724/dos-pares-de-gemelos-intercambiados-al-nacer-se-conocen-25-anos-despue-4384116" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hermanos Colombianos Jorge y William</a>.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;El caso de Jorge y William fue especialmente at&iacute;pico porque no solo fueron beb&eacute;s intercambiados al nacer, sino que, adem&aacute;s, ambos ten&iacute;an hermanos gemelos id&eacute;nticos: Carlos y Wilber. Jorge creci&oacute; con Carlos y Wilber con William, pero, en realidad, ninguna de estas dos parejas eran hermanos biol&oacute;gicos, y, por supuesto, tampoco eran gemelos id&eacute;nticos. Cada uno ten&iacute;a su hermano biol&oacute;gico en otro lugar. Casi 20 a&ntilde;os despu&eacute;s, por azar, descubrieron que fueron intercambiados en el hospital donde nacieron.
    </p><p class="article-text">
        Desde que se conoci&oacute; el error, algunos <a href="https://us.macmillan.com/books/9781250101907" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigadores han analizado el caso</a> de cerca para avanzar el estudio sobre c&oacute;mo influyen nuestros genes y entorno en nuestra preferencias, habilidades o comportamientos. No sin importantes controversias, el uso de gemelos como experimento natural para la investigaci&oacute;n social ya empez&oacute; en el siglo XIX con Francis Galton, estad&iacute;stico, eugenista y primo segundo de Charles Darwin. Galton ide&oacute; las bases del m&eacute;todo de gemelos para discernir el peso de la gen&eacute;tica y el ambiente. Si los gemelos monocig&oacute;ticos, que comparten todo su genoma, son mucho m&aacute;s parecidos en cualquier rasgo que los gemelos dicig&oacute;ticos (mellizos), que solo comparten un 50% de sus genes, se podr&iacute;a establecer que esta diferencia es debida a la gen&eacute;tica, ya que tanto los gemelos id&eacute;nticos como los mellizos nacen en el mismo d&iacute;a y comparten la mayor parte de su ambiente familiar y sociocultural. Galton aplic&oacute; las primeras versiones de este m&eacute;todo para argumentar que el genio art&iacute;stico y cient&iacute;fico se transmit&iacute;a por canales gen&eacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        En la actualidad, este dise&ntilde;o de investigaci&oacute;n sigue us&aacute;ndose de forma m&aacute;s rigurosa para establecer cu&aacute;nto pesa la gen&eacute;tica y el ambiente sobre la personalidad o el comportamiento. No obstante, este m&eacute;todo a&uacute;n tiene problemas: por ejemplo, los hermanos gemelos no solo comparten gen&eacute;tica sino tambi&eacute;n su entorno (misma familia, colegio o barrio). Es por este motivo por el que los hermanos intercambiados al nacer por error en Colombia ofrecen un caso de estudio relevante para el an&aacute;lisis de c&oacute;mo influye el entorno en el desarrollo, ya que, aunque s&iacute; compart&iacute;an los mismos genes, fueron expuestos a entornos distintos. Una pareja se crio en la ciudad, Bogot&aacute;, en un entorno de clase media; la otra, en un pueblo rural (La Paz), en el seno de una familia pobre (ver Figura). Si los investigadores encontraran que Carlos en su adultez tiene, por ejemplo, un desarrollo cognitivo superior a Wilburg, pero similar a Jorge, este resultado ser&iacute;a evidencia de c&oacute;mo el entorno es capaz de modular el desarrollo humano, m&aacute;s all&aacute; de los genes. De cualquier forma, un solo caso de estudio en investigaci&oacute;n no sirve para contestar preguntas, sino m&aacute;s bien para abrirlas.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Esquema de la relación entre los hermanos gemelos intercambiados al nacer                            </span>
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        <em>Nota: </em>La l&iacute;nea negra de vincula a los hermanos seg&uacute;n su identificaci&oacute;n gen&eacute;tica. El cuadro rojo une a los hermanos seg&uacute;n su entorno social compartido despu&eacute;s del parto. El c&iacute;rculo azul une a los hermanos que fueron intercambiados al nacimiento (Carlos y William). Las fotos fueron tomadas por la Dr. Segal para su libro &ldquo;Accidental Brothers&rdquo; (St. Martin&rsquo;s Press), y son utilizadas aqu&iacute; con permiso de la autora, que prepara un nuevo libro: &ldquo;Deliberately Divided: Inside the Controversial Study of Twins and Triplets Adopted Apart&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Estas preguntas abiertas intentaron contestar <a href="https://www.science.org/doi/abs/10.1126/science.2218526" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">distintos investigadores</a> analizando hermanos gemelos id&eacute;nticos (monocig&oacute;ticos) que hab&iacute;an crecido en hogares distintos. En esta ocasi&oacute;n, los gemelos no fueron separados por error en el hospital, sino que fueron separados por haber sido dados en adopci&oacute;n a distintas familias. Algunas investigaciones que usaron este dise&ntilde;o metodol&oacute;gico encontraron que, en efecto, los hermanos que hab&iacute;an crecido en familias con m&aacute;s recursos econ&oacute;micos y culturales, ten&iacute;an un mayor desarrollo cognitivo que sus hermanos gen&eacute;ticamente id&eacute;nticos, que hab&iacute;an crecido en familias con menos recursos. Por lo tanto, podemos concluir que la inteligencia y otros rasgos de personalidad no son inmutables, sino que tambi&eacute;n se pueden modelar hasta cierto punto en funci&oacute;n de las experiencias vitales, la instrucci&oacute;n y los recursos socio-econ&oacute;micos a los que los ni&ntilde;os est&eacute;n expuestos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otros hallazgos incipientes sobre epigen&eacute;tica y neurociencia cognitiva (v.g., plasticidad neuronal) tambi&eacute;n apuntan en esta direcci&oacute;n. El perfil epigen&eacute;tico hace referencia a la capacidad del entorno de modelar la activaci&oacute;n de genes, como si se tratara de un interruptor. Esto puede ocurrir tan pronto como la gestaci&oacute;n, donde uno de los hermanos est&aacute; m&aacute;s cerca a la exposici&oacute;n de a unos impulsos (por ejemplo, el latido del coraz&oacute;n de la madre). Es decir, el fenotipo puede alterar el genotipo a trav&eacute;s de experiencias como distintas gestaciones, pero tambi&eacute;n por una ocupaci&oacute;n laboral determinada. Una investigaci&oacute;n cl&aacute;sica encontr&oacute; que los taxistas de Londres desarrollaron hipocampos&mdash;la parte del cerebro ocupada de la representaci&oacute;n espacial&mdash;que eran de mayor tama&ntilde;o que las personas que no conduc&iacute;an taxis. 
    </p><p class="article-text">
        El estudio de las influencias gen&eacute;ticas sobre los comportamientos o habilidades individuales ha sido un tab&uacute; para las ciencias sociales hasta hace pocos a&ntilde;os. Este tab&uacute; se debe en buena medida al grave da&ntilde;o que hicieron las teor&iacute;as de darwinismo social, las pseudociencias como la frenolog&iacute;a, la institucionalizaci&oacute;n de la eugenesia por parte del r&eacute;gimen nazi, y el uso pol&iacute;tico de explicaciones gen&eacute;ticas para justificar la desigualdad y el racismo. Todo ello contribuy&oacute; a la preponderancia de explicaciones socioculturales e institucionales para dar cuenta de las diferencias humanas desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Siguiendo la noci&oacute;n de <em>blank slate</em> o t&aacute;bula rasa, los cient&iacute;ficos sociales han evitado el debate de la g&eacute;netica y la biolog&iacute;a como una bestia negra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En cambio, desde la psicolog&iacute;a, es ya un est&aacute;ndar en la disciplina el reconocer la influencia de la gen&eacute;tica a la hora de condicionar probabil&iacute;sticamente el desarrollo humano como una ley cient&iacute;fica. Desde las ciencias sociales tambi&eacute;n se est&aacute; empezando a seguir esta l&iacute;nea para estudiar c&oacute;mo el ambiente o las experiencias sociales interaccionan con la gen&eacute;tica a la hora de explicar la salud o el estatus socioecon&oacute;mico. As&iacute;, el caso de las ni&ntilde;as intercambiadas en Logro&ntilde;o, o el de los hermanos colombianos, abren preguntas relevantes para la sociolog&iacute;a, la &eacute;tica o la epigen&eacute;tica. Por ejemplo, &iquest;es la influencia de la gen&eacute;tica similar en las distintas clases sociales? <a href="https://academic.oup.com/esr/advance-article/doi/10.1093/esr/jcab026/6339981" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Estudios usando datos de registro con miles de gemelos</a> plantean que el peso de la gen&eacute;tica a la hora de explicar el nivel educativo o socioecon&oacute;mico es mayor para las familias de clases sociales m&aacute;s aventajadas. Cabe preguntarse aqu&iacute;, por tanto, qu&eacute; mecanismos llevan a que la influencia de los genes y el ambiente var&iacute;e por clase social. Una de las posibles teor&iacute;as es que el peso de la gen&eacute;tica es menor para las familias con menos recursos socio-econ&oacute;micos, porque sus hijos no pueden expresar su potencial gen&eacute;tico debido a limitaciones ambientales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otra pregunta relevante puede aparecer si le damos la vuelta a la transmisi&oacute;n intergeneracional de comportamientos: es decir, hemos hablado hasta ahora de c&oacute;mo los padres trasmiten recursos y genes a sus hijos, afectando as&iacute; sus destinos, pero &iquest;c&oacute;mo afecta la carga gen&eacute;tica de los hijos las vidas y destinos de los padres? Predisposiciones gen&eacute;ticas de los hijos al estudio, a las adicciones o la (in)estabilidad emocional pueden tambi&eacute;n alterar los comportamientos o la salud de los padres.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Precisamente por estas complejas interacciones y correlaciones entre genes y ambiente, es sumamente dif&iacute;cil determinar d&oacute;nde empiezan y acaban la gen&eacute;tica y el ambiente. Con los conocimientos proporcionados por el Proyecto Genoma Humano y la recopilaci&oacute;n cada vez m&aacute;s barata de marcadores de ADN para grandes muestras (biobancos), actualmente es posible medir el ADN directamente a nivel molecular y crear &iacute;ndices de variantes gen&eacute;ticas asociados a un determinado rasgo. Quiz&aacute; en un futuro no muy lejano podamos determinar con mayor precisi&oacute;n la delgada l&iacute;nea entre lo innato y lo adquirido, pero el uso que hagamos de esta informaci&oacute;n est&aacute; plagado de espinosos debates &eacute;ticos y morales. Desde una perspectiva m&aacute;s dist&oacute;pica, nos encontramos con el peligro de que las empresas aseguradoras se hagan con esta informaci&oacute;n para predecir el riesgo con mayor precisi&oacute;n y discriminar gen&eacute;ticamente con sus tarifas. Desde un lado m&aacute;s ut&oacute;pico, hay quienes defienden el potencial de la investigaci&oacute;n gen&oacute;mica para la medicina y la educaci&oacute;n personalizadas.
    </p><p class="article-text">
        Desde el punto de vista ideol&oacute;gico y moral, las posiciones m&aacute;s conservadoras usar&aacute;n la investigaci&oacute;n gen&eacute;tica para argumentar que las pol&iacute;ticas sociales son in&uacute;tiles y que las desigualdades son inevitables. Desde algunas posiciones liberales, se defender&aacute; que, si se consiguiera la igualdad de oportunidades en ambientes socioculturales, la sociedad m&aacute;s justa y eficiente a la que podr&iacute;amos aspirar ser&iacute;a aquella en la que solo fuera la gen&eacute;tica la que explicara nuestros resultados en el sistema educativo o en el mercado de trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, independientemente del peso que la biolog&iacute;a o el ambiente tengan sobre el destino de las personas, lo que s&iacute; parece claro es que una parte de las diferencias entre individuos se debe a algo tan injusto como las loter&iacute;as gen&eacute;tica y ambiental, pues nadie elige ni sus genes, ni el pa&iacute;s en el que nace. Las herramientas para corregir la injusticia que puede suponer la loter&iacute;a del nacimiento y, hacer una sociedad m&aacute;s justa e igualitaria, est&aacute;n disponibles. Ahora solo hace falta ponerlas en pr&aacute;ctica. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tomás Cano López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/experimento-genetica-igualdad-ambiente_132_8304601.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Sep 2021 19:58:39 +0000]]></pubDate>
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