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    <title><![CDATA[elDiario.es - Laila Yousef]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/laila-yousef/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Laila Yousef]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La risa política de los talibanes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/risa-politica-talibanes_129_8307902.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4b3b4815-e5dc-4e6d-8810-94715db27713_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La risa política de los talibanes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se podría decir que la risa es un acto además de racional y social, especialmente político, como lo es el carácter de otras actividades prohibidas a las mujeres por los talibanes: hablar en público o acceder al sistema educativo y al mercado laboral</p></div><p class="article-text">
        Queda prohibido que las mujeres r&iacute;an en voz alta. As&iacute; rezaba el art&iacute;culo 12 del c&oacute;digo talib&aacute;n vigente en el pasado, presumible de ser reinstaurado con el golpe de Estado perpetrado este agosto. Esa sonrisa prohibida a las mujeres, con quienes no se cuenta para la formaci&oacute;n del nuevo gobierno y que apenas se atreven a salir a las calles, se ve replicada por las diferentes im&aacute;genes de los ufanos l&iacute;deres talibanes de vuelta en el poder.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Bergson en <em>La risa</em> (1899) desarroll&oacute; la idea de que solo puede ser comprendida como un acto social que pone en suspenso los sentimientos y cancela las emociones para poder hablar al intelecto. Se podr&iacute;a decir que la risa es un acto adem&aacute;s de racional y social, especialmente pol&iacute;tico, como lo es el car&aacute;cter de otras actividades prohibidas a las mujeres por los talibanes: hablar en p&uacute;blico o acceder al sistema educativo y al mercado laboral. A trav&eacute;s de la risa hacemos patente nuestra presencia, es una manera de afirmar nuestra existencia como sujetos, una forma de decir aqu&iacute; estoy, me posiciono. Los talibanes dicen que proh&iacute;ben la risa porque es provocativa hacia los hombres, pero esa explicaci&oacute;n heteropatriarcal y machista incluye m&aacute;s: los talibanes rechazan la risa de las mujeres porque supone invadir el &aacute;mbito de la decisi&oacute;n y del posicionamiento pol&iacute;tico tradicionalmente masculino. Las mujeres en Afganist&aacute;n ya no pueden re&iacute;r porque ya no son sujetos pol&iacute;ticos. Y mientras a las mujeres se les arrebatan esos derechos b&aacute;sicos, habr&iacute;a que preguntarse por la naturaleza de los talibanes, &iquest;acaso se les puede considerar entes pol&iacute;ticos? Al gobierno talib&aacute;n le preocupa poco que Estados Unidos y la Uni&oacute;n Europea se nieguen a ello porque China y Rusia, entre otros, ya lo est&aacute;n haciendo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Reconocimiento, reconocer, <em>recognoscere</em>, un &ldquo;re&rdquo; que incluye un &ldquo;volver a&rdquo; conocer, implica un movimiento de ida y vuelta, esto es, el gobierno talib&aacute;n espera reconocimiento por parte de potenciales aliados, pero porque ya reconoce un marco pol&iacute;tico. Ya explic&oacute; Carl Schmitt que tan importantes eran los enemigos como los amigos; en <em>Teor&iacute;a del partisano</em> (1963) desarroll&oacute; la idea de que el guerrillero necesita siempre del apoyo de un &ldquo;tercero interesado&rdquo;, que le d&eacute; armas y reconocimiento en una tendencia hacia la regularidad. El gobierno talib&aacute;n no puede identificarse con lo que Schmitt consideraba un partisano, al menos no el cl&aacute;sico, pero, como yihadistas, los talibanes obedecen, pese a su irregularidad, a una tendencia a la estructuraci&oacute;n, a la gubernamentalidad. Y esto presenta variables externas e internas.
    </p><p class="article-text">
        Muchos, v&eacute;ase Ir&aacute;n y Rusia, se apuntan a leer esta crisis en clave de fracaso de Estados Unidos. A Pakist&aacute;n no le interesa una nueva crisis de refugiados, pero el apoyo a los talib&aacute;n es hist&oacute;rico. China busca asentar su hegemon&iacute;a geopol&iacute;tica sin plantear problemas al reconocimiento al gobierno talib&aacute;n y atento a qu&eacute; tipo de r&eacute;dito puede obtener de la explotaci&oacute;n de tierras raras y litio de Afganist&aacute;n. Estos terceros interesados construyen la piedra de b&oacute;veda que sostiene el arco del reconocimiento al gobierno talib&aacute;n. Es decir, Afganist&aacute;n es pieza pol&iacute;tica clave en el tablero internacional y, como tal, as&iacute; lo ser&aacute; el gobierno talib&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En clave interna, el depuesto gobierno afgano no fue capaz de vertebrar el pa&iacute;s, debido a un combinado de falta de cultura y tradici&oacute;n democr&aacute;tica, de incapacidad para integrar su complejidad &eacute;tnica y tribal y debido a la desastrosa intervenci&oacute;n estadounidense y la rampante corrupci&oacute;n presente tanto en la administraci&oacute;n interna como por parte de las fuerzas extranjeras. Afganist&aacute;n no es s&oacute;lo Kabul, pero el centralismo de algunos relatos ha cegado los deseos occidentales, que se han entusiasmado leyendo noticias sobre la apertura de cafeter&iacute;as en la capital estos &uacute;ltimos a&ntilde;os, pensando que la democratizaci&oacute;n era eso y que iba a buen ritmo. Sin embargo, ni la democratizaci&oacute;n era solo eso, ni se extend&iacute;a de igual manera por todo el pa&iacute;s. Estados Unidos se crey&oacute; la ficci&oacute;n que hab&iacute;a construido en torno al relato de Afganist&aacute;n: que hab&iacute;a instaurado estabilidad mientras usaba drones contra una poblaci&oacute;n civil que jam&aacute;s abrazar&iacute;a la causa de la democracia, que la inversi&oacute;n de millones de d&oacute;lares en el armamento de un ej&eacute;rcito y en las estructuras de un gobierno d&eacute;bil, y no el fomento de una cultura civil, es lo que construye un pa&iacute;s, o que era sorprendente el avance de los talibanes despu&eacute;s de darles d&iacute;a y hora exacta de su retirada.
    </p><p class="article-text">
        En la medida en que los talibanes han sido capaces de ocupar un espacio de poder y est&aacute;n siendo reconocidos por terceros, van adquiriendo entidad pol&iacute;tica. Y, aunque el gobierno talib&aacute;n represente todo aquello que rechazamos, esa indeseabilidad no le resta car&aacute;cter pol&iacute;tico; desde una &oacute;ptica realista, lo que le hace pol&iacute;tico a un agente no es su deseo de imponer la paz y la separaci&oacute;n de poderes, sino su capacidad para buscar aliados que le reconozcan y para hacerse con el poder, algo que los talibanes ya han logrado. Esta descripci&oacute;n de la pol&iacute;tica como mera gesti&oacute;n del poder quiz&aacute;s sea una definici&oacute;n de m&iacute;nimos, una pol&iacute;tica negativa, a la que no podemos resignarnos, pero que hay que tomar como punto de partida.
    </p><p class="article-text">
        Afganist&aacute;n siempre expulsa al extranjero y, una vez m&aacute;s, vuelve a desafiar la maquinaria hist&oacute;rica occidental, para recordarle a esta su incapacidad. Ni Estados Unidos con cuatro presidentes, ni la URSS fueron capaces de imponer su sistema. Los talibanes pueden re&iacute;r, y no solo porque Occidente haya fracasado ideol&oacute;gicamente, sino porque aquello de lo que no cab&iacute;a duda, su poder&iacute;o militar y su preeminencia internacional, han quedado puestas en entredicho. Desde su particular posici&oacute;n de inferioridad geopol&iacute;tica han alterado las coordenadas de la pol&iacute;tica internacional, se advierte en ellos la toma de conciencia del tablero internacional y del funcionamiento de las relaciones internacionales, est&aacute;n en condiciones de soltar una carcajada porque se han convertido en sujetos pol&iacute;ticos, mientras, a las mujeres afganas les han robado su sonrisa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laila Yousef]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/risa-politica-talibanes_129_8307902.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Sep 2021 20:47:04 +0000]]></pubDate>
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