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    <title><![CDATA[elDiario.es - Ana García Alcolea]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/ana-garcia-alcolea/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Ana García Alcolea]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Crónica de una oposición destructiva]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/cronica-oposicion-destructiva_129_12946612.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/42725faf-d953-40a2-94e3-653d55391407_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Crónica de una oposición destructiva"></p><p class="article-text">
        Una pensionista me preguntaba con inquietud esta ma&ntilde;ana: &ldquo;&iquest;Tendr&eacute; que devolver lo cobrado de m&aacute;s en enero?&rdquo;. Le respond&iacute; que esperemos que la norma se apruebe por separado, como el a&ntilde;o pasado. Pero ese &ldquo;esperemos&rdquo; supone la materializaci&oacute;n del fracaso pol&iacute;tico. Porque mientras PP, VOX y Junts bloquean la revalorizaci&oacute;n de las pensiones, millones de personas quedan suspendidas en la incertidumbre. No es casual. Es sistem&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        La lista de rechazos de la extrema derecha y de la derecha extrema constituye un aut&eacute;ntico manual de c&oacute;mo votar en contra de los intereses de la ciudadan&iacute;a. Se opusieron a la reforma laboral, ese texto que est&aacute; poniendo freno a la precariedad en el empleo. Se negaron a proteger el poder adquisitivo de nuestros mayores mediante la reforma y revalorizaci&oacute;n de las pensiones. Mantienen su rechazo frontal a elevar el salario m&iacute;nimo interprofesional, para condenar a quienes tienen sueldos m&aacute;s bajos a la supervivencia. Y bloquean la reducci&oacute;n de la jornada de trabajo, esa conquista hist&oacute;rica que nos devolver&iacute;a lo m&aacute;s valioso: tiempo de vida.
    </p><p class="article-text">
        Cuando las tragedias golpearon, tampoco estuvieron. Las v&iacute;ctimas de la dana, de los incendios, del accidente ferroviario de Adamuz, todas recibieron su negativa a las ayudas. La prohibici&oacute;n de desahuciar a familias vulnerables que no pueden pagar el alquiler, una norma de m&iacute;nima humanidad, fue igualmente rechazada. Y lo mismo sucedi&oacute; con el bono energ&eacute;tico ampliado y la protecci&oacute;n frente al corte de suministro el&eacute;ctrico, condenando a la exclusi&oacute;n energ&eacute;tica a miles de hogares. Cada vez que la solidaridad exige sus votos, sufragan en contra.
    </p><p class="article-text">
        Lo peligroso es que justifican estos bloqueos enarbolando la bandera del miedo, sea a la migraci&oacute;n, a la ocupaci&oacute;n o a la igualdad. Su &uacute;nica coherencia es la oposici&oacute;n destructiva, que hacen desde sus sillones en Madrid, lejos de las cocinas donde se calcula c&oacute;mo ahorrarse unos c&eacute;ntimos, lejos de los hogares que reciben facturas de luz impagables o cartas de desahucios, lejos de una realidad sufriente mientras desde sus esca&ntilde;os ejercitan su derecho al &lsquo;no&rsquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este bloqueo perpetuo erosiona la democracia y normaliza la idea de que es leg&iacute;timo sacrificar derechos de la ciudadan&iacute;a por estrategia partidista. El objetivo no es el bien com&uacute;n, es debilitar al adversario pol&iacute;tico. Ahora bien, desde la honestidad, tengo que censurar tambi&eacute;n la p&eacute;sima estrategia legislativa de los decretos &oacute;mnibus que mezclan medidas dispares. El chantaje del &ldquo;o todo o nada&rdquo; no suele funcionar. El fondo de estas normas es indiscutiblemente beneficioso para la mayor&iacute;a social. Pero la forma importa, porque ofrece coartadas a quienes buscan excusas para votar en contra sin asumir el coste pol&iacute;tico de su oposici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Habr&aacute; que mejorar los m&eacute;todos. Pero entretanto, mantengamos la memoria intacta. Hay partidos que votan sistem&aacute;ticamente a favor de la gente y otros en contra. Y cuando llegue el momento de elegir, recordemos qui&eacute;n estuvo y qui&eacute;n brill&oacute; por su ausencia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana García Alcolea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/cronica-oposicion-destructiva_129_12946612.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 29 Jan 2026 20:30:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Crónica de una oposición destructiva]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No habrá paz para quienes se lucran a costa de los derechos sociales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/no-habra-paz-lucran-costa-derechos-sociales_129_13181120.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Este 1&ordm; de Mayo volveremos a salir a las calles para exigir mejoras en las condiciones de trabajo y de vida del conjunto de la clase obrera, en defensa de los derechos laborales y sociales conquistados. Porque el sindicalismo de clase debe ser capaz de hacer propuestas, de ser combativo y de negociar avances, sin renunciar nunca a movilizar a la clase trabajadora para conseguir una sociedad m&aacute;s justa.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En la escala macro, el contexto internacional se complica por momentos, la guerra contra Ir&aacute;n, iniciada por Trump y Netanyahu, no solo est&aacute; costando vidas irrecuperables y deteriorando el consenso respecto a los derechos humanos y la justicia, tambi&eacute;n puede provocar un da&ntilde;o a la econom&iacute;a y al empleo de la Uni&oacute;n Europea que a&uacute;n somos incapaces de calibrar.&nbsp;Cierto es que, de momento, el impacto est&aacute; siendo menor que tras la guerra en Ucrania, gracias a las medidas pol&iacute;ticas puestas en marcha, muchas de ellas fruto del di&aacute;logo social, para avanzar en la soberan&iacute;a energ&eacute;tica.&nbsp;</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Necesitamos esa independencia para no ser rehenes de los intereses econ&oacute;micos y colonizadores de dirigentes obcecados en hacer negocio con la guerra y alimentar un parad&oacute;jico ego como &ldquo;hombres de paz&rdquo;, mientras provocan conflictos sin el m&aacute;s m&iacute;nimo respeto por el derecho internacional y la vida humana.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En este escenario convulso medran las pol&iacute;ticas de la extrema derecha que, no solo no ofrecen ninguna soluci&oacute;n a los problemas que tenemos, sino que provocan enfrentamientos entre personas trabajadoras, extendiendo discursos de odio contra migrantes, contra las mujeres, y levantan sospechas sobre la diversidad.&nbsp;</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Intoxican aunque saben que migrar es un derecho y que nuestro pa&iacute;s, y toda Europa, van a necesitar todas las manos disponibles para ocupar puestos de trabajo que se ir&aacute;n creando en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os. Adem&aacute;s de ser de justicia esta regularizaci&oacute;n, el proceso tambi&eacute;n es una inversi&oacute;n que retornar&aacute; en forma de cotizaciones, cultura, y buen hacer. El hecho de que la Generalitat haya planteado un recurso contra el decreto de extranjer&iacute;a es una falta de humanidad y un error estrat&eacute;gico.&nbsp;</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Nuestra derecha patria promueve el odio y amenaza el mantenimiento del estado de bienestar con el deterioro de los servicios p&uacute;blicos. Incita el odio a la diversidad, se opone a las pol&iacute;ticas de igualdad, defiende el racismo y la xenofobia y propugna el negacionismo de la crisis clim&aacute;tica. Incluso despu&eacute;s de haber experimentado las consecuencias de forma extrema el 29 de octubre de 2024, siguen negando el cambio clim&aacute;tico y esquilmando los recursos y las pol&iacute;ticas que necesita la transici&oacute;n justa en nuestro pa&iacute;s.&nbsp;</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En el nivel micro subleva asistir al espect&aacute;culo de c&oacute;mo las derechas y las extremas derechas votan sistem&aacute;ticamente en contra de los intereses de la mayor&iacute;a social: las subidas del SMI, la reforma de las pensiones, las medidas para vivienda que podr&iacute;a ayudar a miles de personas a desarrollar sus proyectos de vida, o la reducci&oacute;n de jornada.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Ante esta ofensiva retr&oacute;grada, el sindicalismo de clase reivindica un impulso del di&aacute;logo social &uacute;til, que pueda establecer estrategias de creaci&oacute;n de empleo digno, mejorar los salarios a trav&eacute;s de la negociaci&oacute;n colectiva, garantizar el derecho constitucional a la vivienda, que supone un reto social de primer orden, as&iacute; como avanzar en igualdad y enfrentar la violencia machista que tambi&eacute;n se produce en el &aacute;mbito laboral.&nbsp;</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Pero, &iquest;es posible reducir la jornada y subir los salarios? Dos datos importantes, por un lado el r&eacute;cord en beneficios empresariales de los &uacute;ltimos a&ntilde;os autoriza a exigir un reparto de la riqueza generada con un gran esfuerzo de la clase trabajadora. Por otro lado, la cantidad de horas extra en el Pa&iacute;s Valenciano, muchas de las cuales no se remuneran, y que suponen un fraude que impide crear miles de puestos de trabajo a jornada completa.&nbsp;</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Se puede reducir la jornada por la v&iacute;a normativa para despu&eacute;s trasladarla a la negociaci&oacute;n colectiva. Porque aunque hoy en d&iacute;a en muchos sectores productivos ya tienen una reducci&oacute;n similar es fundamental proteger a quienes no pueden acceder a una negociaci&oacute;n colectiva fuerte porque el tama&ntilde;o de la empresa les impide incluso tener representantes.&nbsp;</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Por todo ello, este 1&ordm; de Mayo hacemos un llamamiento a la movilizaci&oacute;n en defensa de los derechos sociales y laborales. Exigimos que se vuelva a poner encima de la mesa la reducci&oacute;n de jornada por ley y el crecimiento de los salarios por la v&iacute;a de la negociaci&oacute;n colectiva, para un reparto justo de los incrementos de beneficios. Convocamos a reclamar igualdad real, cuidado de la salud y seguridad laboral.&nbsp;</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Marcharemos en defensa del sindicalismo como herramienta para ganar en democracia, por las pensiones, por un modelo de cuidados que proteja a las personas cuidadas y a quienes cuidan, por la educaci&oacute;n y la sanidad p&uacute;blica de calidad, por la industria y el campo, por el acceso a una vivienda digna, a la cultura y a los derechos humanos.&nbsp;Son cuestiones b&aacute;sicas para avanzar como sociedad. Sin derechos sociales y laborales, no habr&aacute; justicia social. Ahora m&aacute;s que nunca, es necesario proteger lo conquistado y movilizarnos para ganar el futuro.</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana García Alcolea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/no-habra-paz-lucran-costa-derechos-sociales_129_13181120.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Apr 2026 08:38:46 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[No habrá paz para quienes se lucran a costa de los derechos sociales]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Generalitat deberá decidir si gobierna para el pueblo valenciano o para Génova 13]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/generalitat-debera-decidir-si-gobierna-pueblo-valenciano-genova-13_129_13003863.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        La pol&iacute;tica, cuando se aleja de la realidad a pie de calle, corre el riesgo de convertirse en un juego de estrategia partidista. Pero hay temas con los que no se deber&iacute;a jugar, y la <strong>financiaci&oacute;n auton&oacute;mica</strong> es uno de ellos. De este sistema dependen nuestros hospitales, nuestros centros de salud, la educaci&oacute;n de nuestras criaturas, la calidad de los servicios sociales que atienden a nuestros mayores o el impulso de nuestros sectores productivos.
    </p><p class="article-text">
        Desde 2014 que caduc&oacute; el modelo, ni el PP ni el PSOE han logrado pactar uno nuevo que sit&uacute;e a nuestra autonom&iacute;a donde le corresponde, oblig&aacute;ndonos a un endeudamiento perpetuo para evitar una ciudadan&iacute;a de segunda. Hoy, sin embargo, hay una ventana de oportunidad que no podemos permitirnos cerrar con ligereza. Se ha puesto sobre la mesa una propuesta que eleva los ingresos estimados de 1.700 a casi <strong>3.700 millones de euros</strong>, sumando adem&aacute;s un fondo clim&aacute;tico de 1.000 millones de euros, vital para una regi&oacute;n tan vulnerable al cambio clim&aacute;tico como la nuestra.
    </p><p class="article-text">
        A esto se a&ntilde;ade la posibilidad de una <strong>condonaci&oacute;n de casi 12.000 millones de euros de deuda</strong>. Decir que no a este alivio financiero, que supondr&iacute;a un ahorro masivo en intereses, ser&iacute;a una irresponsabilidad por parte del Consell. Aunque el objetivo final coincidimos en que debe ser alcanzar los 40.000 millones, tal como estima el comit&eacute; de personas expertas de les Corts.
    </p><p class="article-text">
        El president de la Generalitat no puede permitir que su partido marque la estrategia desde Madrid ignorando nuestras necesidades. La lealtad institucional se demuestra sent&aacute;ndose a negociar con la ministra de Hacienda, <strong>Mar&iacute;a Jes&uacute;s Montero</strong>. Es imperativo que <strong>Juanfran P&eacute;rez Llorca</strong> nos represente en la defensa de unas reivindicaciones que han conseguido un consenso hist&oacute;rico: un nuevo modelo de financiaci&oacute;n m&aacute;s justo para el territorio, la condonaci&oacute;n de la deuda acumulada por la infrafinanciaci&oacute;n y la creaci&oacute;n de un fondo transitorio que cubra las necesidades de los servicios p&uacute;blicos mientras el nuevo sistema entra en vigor.
    </p><p class="article-text">
        Desde CCOO PV vamos m&aacute;s lejos todav&iacute;a. El debate no puede cerrarse sin dos cuestiones de fondo. La primera: una reforma fiscal progresiva y valiente, porque hay margen si nos fijamos en la media europea y en los extraordinarios beneficios empresariales que acumula el IVEX 35. La segunda: la corresponsabilidad fiscal de las comunidades aut&oacute;nomas, porque no es de recibo bajar impuestos a las clases privilegiadas, mientras se pide m&aacute;s dinero al Gobierno central para cubrir el d&eacute;ficit. 
    </p><p class="article-text">
        Ya sabemos que hay quien aprovecha el debate fiscal para agitar el viejo mantra neoliberal de que &ldquo;el dinero donde mejor est&aacute; es en el bolsillo de la gente&rdquo;. Basta con mirar al otro lado del Atl&aacute;ntico, donde la gente muere porque no puede pagar un tratamiento m&eacute;dico, o se endeuda de por vida para costearse una carrera universitaria. Un sue&ntilde;o americano que parece querer exportar PP y Vox, pero d&eacute;cadas de conquistas sociales en nuestro pa&iacute;s no pueden deshacerse en nombre de una ideolog&iacute;a que confunde el mercado con la solidaridad, y que degrada lo p&uacute;blico para despu&eacute;s privatizarlo. 
    </p><p class="article-text">
        La Generalitat debe elegir si quiere ser un actor &uacute;til en la mejora de la vida de la gente o si prefiere seguir haciendo trampas con el discurso de la recaudaci&oacute;n mientras descuida pol&iacute;ticas clave como la vivienda p&uacute;blica. En enero, el president P&eacute;rez Llorca proclam&oacute; ante los medios de comunicaci&oacute;n que antepondr&iacute;a los intereses valencianos en la negociaci&oacute;n de la financiaci&oacute;n auton&oacute;mica. Ahora toca demostrarlo y esperar que la respuesta del Ministerio de Hacienda est&eacute; a la altura.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana García Alcolea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/generalitat-debera-decidir-si-gobierna-pueblo-valenciano-genova-13_129_13003863.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 Feb 2026 11:32:19 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La Generalitat deberá decidir si gobierna para el pueblo valenciano o para Génova 13]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lo que hacemos en la vida tiene su eco en la eternidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/vida-eco-eternidad_129_12878476.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Tomo prestada esta frase de la pel&iacute;cula&nbsp;<em>Gladiator</em>&nbsp;para reflejar un 2025 cargado de injusticias por unos, de intentos de avanzar en derechos por otros, opacados por el principal problema que tiene la sociedad: el acceso a la vivienda. Y es que este ha sido un a&ntilde;o marcado por un crecimiento econ&oacute;mico en t&eacute;rminos macroecon&oacute;micos que no ha sido percibido por el conjunto de la ciudadan&iacute;a debido al aumento del precio de la energ&iacute;a, de la cesta de la compra o de la vivienda, que hace imposible que se puedan desarrollar proyectos de vida. Se queda corto el esfuerzo por subir el Salario M&iacute;nimo Interprofesional, las pensiones o los salarios mediante los convenios colectivos. Pero, &iquest;qu&eacute; habr&iacute;a pasado si ni siquiera se hubieran incrementado?
    </p><p class="article-text">
        La ciudadan&iacute;a podr&aacute; descubrirlo si en las pr&oacute;ximas elecciones generales decide no acudir a votar o hacerlo por opciones de derecha y extrema derecha. Unas opciones que se han posicionado sistem&aacute;ticamente en contra de los intereses de la mayor&iacute;a, votando en contra, por ejemplo, de la subida de la pensi&oacute;n m&aacute;s de un 15 % en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Prep&aacute;rense el bolsillo si entran a gobernar PP y VOX que vienen curvas. Volver&aacute; el discurso falaz de que las pensiones son insostenibles para engordar los planes privados, tal y como nos han metido el miedo con la ocupaci&oacute;n ilegal para que gastemos en empresas de seguridad.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n han intentado, y parcialmente conseguido, estigmatizar a las personas migrantes a base de mentiras y discursos de odio. Lo hemos visto en Torre Pacheco y en Badalona. Resulta incomprensible cuando todos los organismos especializados inciden en la necesidad de las personas migrantes para cubrir los puestos de trabajo que se van a crear en Europa en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os. Pero, sobre todo, por una cuesti&oacute;n de derechos humanos. &iquest;Alguien puede pensar que le resulta f&aacute;cil a una persona migrante realizar traves&iacute;as peligrosas arriesgando su vida y despidi&eacute;ndose de su familia sin saber si volver&aacute; a verla? &iquest;Alguien se pregunta por qu&eacute; lo hacen? Con un peque&ntilde;o ejercicio de empat&iacute;a, las preguntas se contestan solas.
    </p><h2 class="article-text">Salarios y negociaci&oacute;n colectiva</h2><p class="article-text">
        Los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha habido crecimiento en los beneficios empresariales a nivel global. Por eso mismo, tenemos que exigir un reparto justo de la riqueza y avanzar en la negociaci&oacute;n del pr&oacute;ximo Acuerdo para el Empleo y la Negociaci&oacute;n Colectiva, que aportar&aacute; mejoras en las condiciones de trabajo. Este VI AENC, junto con el incremento del Salario M&iacute;nimo Interprofesional sin que las empresas apliquen la absorci&oacute;n o compensaci&oacute;n para que veamos realmente subir los salarios, son retos de primer orden.
    </p><h2 class="article-text">La crisis de la vivienda</h2><p class="article-text">
        El Gobierno valenciano no est&aacute; desarrollando una pol&iacute;tica integral de vivienda. Entre otras cuestiones, no est&aacute; aplicando la ley estatal que podr&iacute;a facilitar la disminuci&oacute;n de los precios. El acceso a una vivienda digna y asequible, ya sea en r&eacute;gimen de alquiler o en propiedad, se ha convertido en un drama para una gran parte de la poblaci&oacute;n valenciana, especialmente para las personas j&oacute;venes. Por ese motivo, nos hemos movilizado junto a otras entidades sociales y sindicales para garantizar este derecho constitucional.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">La dana y sus consecuencias pol&iacute;ticas</h2><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o ha sido convulso, con movilizaciones todos los meses para exigir responsabilidades a un Gobierno que dej&oacute; abandonado al pueblo valenciano cuando m&aacute;s se le necesitaba. Ha sido imposible pasar p&aacute;gina porque tras la dimisi&oacute;n de Maz&oacute;n se ha configurado un gobierno continuista, con pol&iacute;ticas que censuramos, como la insistente reducci&oacute;n de impuestos que va en detrimento de la atenci&oacute;n de las personas m&aacute;s vulnerables. Seguiremos en la propuesta constructiva aunque no nos quieran hacer caso. Esperemos que el 2026 sea el a&ntilde;o del fortalecimiento del di&aacute;logo social a partir de la reuni&oacute;n del pr&oacute;ximo enero y, por supuesto, del respeto al papel constitucional que los agentes sociales y econ&oacute;micos desarrollamos.
    </p><h2 class="article-text">Reducci&oacute;n de jornada laboral</h2><p class="article-text">
        Otro hito del 2025 ha sido el acuerdo bilateral alcanzado para la reducci&oacute;n del tiempo de trabajo entre el Gobierno, CCOO y UGT, dado que la CEOE, tras m&aacute;s de un a&ntilde;o de negociaciones y de recibir muchas propuestas y alternativas, se ha retirado del pacto en un nuevo ejercicio de ego&iacute;smo. Hemos visto c&oacute;mo nuevamente la derecha de este pa&iacute;s &mdash;PP, Vox y Junts&mdash; votaba en contra de los intereses de la clase trabajadora, no permitiendo en el Congreso ni que se iniciara el debate.
    </p><h2 class="article-text">Retos para 2026</h2><p class="article-text">
        CCOO PV debe jugar el papel que se espera de la primera organizaci&oacute;n sindical y social del Pa&iacute;s Valenciano, al servicio de la mejora de las condiciones de trabajo y de vida de la clase trabajadora. Para afianzar el desarrollo social y econ&oacute;mico de esta comunidad, tenemos por delante retos a implementar en el &aacute;mbito del di&aacute;logo social para la creaci&oacute;n de empleo inclusivo, sostenido y sostenible, la eliminaci&oacute;n de toda forma de discriminaci&oacute;n y la transformaci&oacute;n de nuestro modelo productivo.
    </p><p class="article-text">
        Reclamamos pol&iacute;ticas ante el cambio clim&aacute;tico y las emergencias, medidas para acabar con las diferentes brechas de g&eacute;nero y erradicar esa violencia machista que niega la extrema derecha. Asimismo, demandamos el impulso de un sistema potente de cuidados que genere trabajo decente y dignifique la situaci&oacute;n que viven miles de personas, en su amplia mayor&iacute;a mujeres. Es necesario acabar con las estructuras patriarcales, con ese machismo rampante que quiere frenar la igualdad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con la mayor de las ilusiones, empezamos con determinaci&oacute;n y esperanza el a&ntilde;o 2026.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Salud y derechos.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Ana Garc&iacute;a Alcolea </strong>es secretaria General de CCOO PV.</li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana García Alcolea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/vida-eco-eternidad_129_12878476.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 31 Dec 2025 08:07:51 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Lo que hacemos en la vida tiene su eco en la eternidad]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Unos servicios públicos amenazados]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/servicios-publicos-amenazados_129_12732775.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Los servicios p&uacute;blicos salvan vidas. Lo hemos visto en multitud de situaciones: en la pandemia, en los rescates de la dana, cuando sufrimos una enfermedad grave, en los incendios y un largo etc&eacute;tera.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, si no salvan m&aacute;s vidas es porque la clase pol&iacute;tica no lo permite. &iquest;Alguien sigue pensando que el modelo de privatizaci&oacute;n es la soluci&oacute;n? Seguramente solo lo piensan las empresas que se benefician de los recursos econ&oacute;micos que pagamos entre todos y todas para disponer de unos servicios p&uacute;blicos de calidad.
    </p><p class="article-text">
        Pero cuando hablamos de servicios p&uacute;blicos no solo hablamos de sanidad, de educaci&oacute;n y de servicios sociales, estos &uacute;ltimos, por cierto, bastante maltrechos por los incumplimientos del Gobierno valenciano y la modificaci&oacute;n de la normativa. Hablamos de cuerpos de polic&iacute;as, de bomberos, de recogida de basura, de limpieza viaria, de parques y jardines, de las ITV, de la justicia, de Hacienda, de Seguridad Social, de servicios p&uacute;blicos de empleo auton&oacute;micos y estatales, de servicios municipales, entre muchos otros.
    </p><p class="article-text">
        En las comunidades aut&oacute;nomas gobernadas por opciones de derecha y con el apoyo de la extrema derecha vemos c&oacute;mo la sanidad, la educaci&oacute;n y los servicios sociales se van deteriorando y, en algunos casos, emprenden el camino de la privatizaci&oacute;n, aunque sea parcial.
    </p><p class="article-text">
        Estamos viendo demoras en diagn&oacute;sticos vitales, recortes de derechos por falta de medios, hospitales comarcales o centros de salud rurales sin profesionales por la precariedad de las condiciones de trabajo, y favores a la sanidad privada, a base de mantener o incrementar las concesiones sanitarias (el Baix Vinalop&oacute;) o de derivar listas de espera.
    </p><p class="article-text">
        Mientras la sanidad p&uacute;blica se deteriora, la sanidad privada no hace m&aacute;s que aumentar sus beneficios, incrementando sus p&oacute;lizas de seguro o gestionando paquetes enteros de listas de espera. Vemos que faltan docentes y medios tecnol&oacute;gicos en los colegios e institutos p&uacute;blicos. &iquest;C&oacute;mo afronta la Conselleria de Educaci&oacute;n los futuros cierres de colegios e institutos ante fen&oacute;menos meteorol&oacute;gicos? &iquest;C&oacute;mo se afronta la futura jubilaci&oacute;n de miles de funcionarios y de funcionarias en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os?
    </p><p class="article-text">
        El 30 de octubre nos concentramos en todo el pa&iacute;s para reclamar al ministro &Oacute;scar L&oacute;pez que negocie mejores condiciones laborales para los 3,5 millones de empleadas y empleados p&uacute;blicos. Salimos a reclamar unos servicios p&uacute;blicos de calidad, incrementos salariales y m&aacute;s empleo p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        Estamos ante la urgente necesidad de defender el estado del bienestar, amenazado por el deterioro progresivo de los servicios p&uacute;blicos. Un deterioro que est&aacute; provocando una mayor respuesta social, que es un gran term&oacute;metro para valorar la calidad de los mismos. Ah&iacute; est&aacute;n las manifestaciones por los incendios de este verano, por la mala gesti&oacute;n de la sanidad o la pr&oacute;xima huelga en la educaci&oacute;n en el Pa&iacute;s Valenci&agrave;.
    </p><p class="article-text">
        Se ha denunciado en m&uacute;ltiples ocasiones la falta de personal y el envejecimiento de las plantillas, por lo que hemos reclamado cambios profundos para la modernizaci&oacute;n de los servicios p&uacute;blicos. Y para ello se debe revertir lo perdido en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        A ello le sumamos los incumplimientos en el Pa&iacute;s Valenci&agrave; del acuerdo que hubo al inicio de legislatura en el &aacute;mbito p&uacute;blico, entre ellos, el establecimiento de las 35 horas de jornada en sanidad.
    </p><p class="article-text">
        Esta mala gesti&oacute;n se ve agravada por la permanente infrafinanciaci&oacute;n que padecemos con respecto a otros territorios y que lastra el desarrollo de nuestros servicios p&uacute;blicos. Por ello, emplazamos de nuevo al PP y al PSOE a pactar un modelo de financiaci&oacute;n justa para nuestro territorio y, en general, para todas las comunidades aut&oacute;nomas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana García Alcolea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/servicios-publicos-amenazados_129_12732775.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 31 Oct 2025 17:23:43 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Unos servicios públicos amenazados]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vamos a contar verdades, tralará]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/contar-verdades-tralara_129_12486424.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        De vez en cuando conviene recordar lo que sucede en este pa&iacute;s con algunos partidos pol&iacute;ticos, porque la memoria es fr&aacute;gil y es clave desmontar bulos. El PP repite, cada vez que puede, que es el partido de los trabajadores, aunque sus hechos demuestren que tal afirmaci&oacute;n queda lejos de la realidad.
    </p><p class="article-text">
        No ha votado a favor de ninguna subida del Salario M&iacute;nimo Interprofesional. Cuando gobern&oacute; lo dej&oacute; congelado en 735 &euro; y, estando en la oposici&oacute;n, ha subido un 61 % hasta los 1.184 &euro; al mes en 14 pagas. Su presidente, Alberto N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o, se refer&iacute;a en el &uacute;ltimo Congreso del partido a que el incremento &ldquo;indiscriminado&rdquo; del SMI solo conlleva &ldquo;esfuerzo salarial de las empresas y esfuerzo impositivo para los trabajadores&rdquo;. Todav&iacute;a no doy cr&eacute;dito a tama&ntilde;o atrevimiento, viniendo de alguien que lo multiplica unas cu&aacute;ntas veces. 
    </p><p class="article-text">
        Se ve que la apuesta popular pasa por la contradicci&oacute;n que supone mantener la pobreza laboral y activar el consumo interno. Duele imaginar la situaci&oacute;n de tantas familias trabajadoras durante la reciente crisis inflacionista si no se hubiese logrado esa subida. Porque esta medida, aunque mejorable, ha servido para reducir la brecha salarial. Un paso m&aacute;s de los muchos que hay que dar para alcanzar la igualdad real y efectiva.
    </p><p class="article-text">
        Bien es cierto que tanto esa subida como los incrementos salariales conseguidos en la negociaci&oacute;n colectiva por la v&iacute;a de los convenios se los est&aacute; llevando crudos el negocio inmobiliario. El agosto eterno que algunos hacen con la vivienda es un problema de primer orden para quienes dependemos de un salario, y en las CCAA gobernadas por el PP, y sustentadas por Vox, se est&aacute; agravando.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n quiere el se&ntilde;or Feij&oacute;o limitar el subsidio por desempleo, tal y como anunci&oacute; en su particular c&oacute;nclave. Una reforma al m&aacute;s puro estilo Rajoy que solo provoc&oacute; despidos masivos, m&aacute;s baratos, y una reducci&oacute;n de las prestaciones por desempleo, haci&eacute;ndonos creer que viv&iacute;amos &ldquo;por encima de nuestras posibilidades&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En la actualidad, y en las ant&iacute;podas de aquella, la &uacute;ltima reforma laboral ha permitido mejorar la estabilidad en la contrataci&oacute;n en nuestro pa&iacute;s. Una reforma que a&uacute;n debe avanzar en cuestiones que no se pudieron incorporar en el acuerdo con el Gobierno y la CEOE. Volvi&oacute; el PP a oponerse, salvo un diputado que &ldquo;cometi&oacute; un error&rdquo;. Tampoco fue entendida por otros partidos de izquierda que prefirieron votar en contra del di&aacute;logo social.
    </p><p class="article-text">
        El partido de los trabajadores tambi&eacute;n vot&oacute; en contra de la reforma de pensiones, tan necesaria para garantizar el presente y el futuro del sistema y que volvi&oacute; a recuperar los incrementos acorde al IPC. &iquest;Valorar&aacute;n sus votantes pensionistas que cuando m&aacute;s lo necesitaban se las subieron un miserable 0,25 %? &iquest;O que su ministro de Hacienda nos recortaba mientras beneficiaba grandes empresas? Al parecer, les ahorr&oacute; 1.000 millones de euros en impuestos, amnisti&oacute; a 30.000 defraudadores fiscales y rescat&oacute; a la banca por 140.000 millones de euros que nunca devolvi&oacute;. La clase trabajadora se &ldquo;apretaba el cintur&oacute;n&rdquo; cuando una &eacute;lite intercambiaba sobres con iniciales que, a d&iacute;a de hoy, no todas tienen nombre.
    </p><p class="article-text">
        Otras muchas cuestiones siguen pendientes. Es fundamental evitar el uso sistem&aacute;tico del despido en cuanto hay alg&uacute;n problema. A pesar de que el Supremo le haya dado un portazo al asunto, la Carta Social Europea debe cumplirse. En Espa&ntilde;a el despido es libre y, aunque no es gratis, sale demasiado barato. Cuando no hay motivo para el despido y as&iacute; se determina en un juzgado, las empresas son las que deciden si la persona trabajadora vuelve o no a la empresa.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n ha quedado en el congelador la reducci&oacute;n de jornada. Las enmiendas a la totalidad son un desprop&oacute;sito y su &uacute;nico objetivo es el de cargarse un acuerdo entre Gobierno y sindicatos. La CEOE se neg&oacute; a suscribirlo, a pesar de que se pusieron elementos encima de la mesa como la implantaci&oacute;n progresiva o las ayudas a las pymes, con la excusa de negociarlo en los convenios colectivos. Oiga, que eso ya se hace, pero es necesario, tal y como pas&oacute; con las 40 horas semanales, establecerlo por ley para proteger y cubrir a quienes no tienen la posibilidad de que se les apliquen esos convenios. Por cierto, una medida que ya ha anunciado PP, Vox y Junts que tampoco va a votar a favor.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, y no menos indignante, es la necesidad de sosegar el clima de crispaci&oacute;n avivado por la ultraderecha, llamando a cazar inmigrantes. Una irresponsabilidad intolerable que debemos combatir. No dejaremos que esa extrema derecha, ni quienes tampoco han condenado tajantemente el ataque materializado en Torre Pacheco, quiebre nuestra democracia. No permitiremos que perjudiquen los intereses como pa&iacute;s. No toleraremos el racismo ni la xenofobia con la que pretenden impregnar de odio a la ciudadan&iacute;a. Basta de contar mentiras.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Ana Garc&iacute;a Alcolea </strong>es secretaria general de CCOO PV</li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana García Alcolea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/contar-verdades-tralara_129_12486424.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 24 Jul 2025 21:34:39 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Vamos a contar verdades, tralará]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Respuestas sindicales para vivir mejor]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/respuestas-sindicales-vivir-mejor_129_12342630.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Hace escasamente una semana que terminamos nuestro Congreso de CCOO PV, en el que hemos marcado la hoja de ruta para los pr&oacute;ximos cuatro a&ntilde;os. Se trata de un proceso democr&aacute;tico en el que planteamos qu&eacute; cuestiones son relevantes. Una de las principales tiene que ver con la mayor tragedia de la historia del Pa&iacute;s Valenci&agrave; de la que se cumplen siete meses.
    </p><p class="article-text">
        Mientras los m&aacute;ximos responsables del tard&iacute;o aviso a la poblaci&oacute;n no asuman <strong>responsabilidades pol&iacute;ticas</strong>, tal y como est&aacute; reclamando la sociedad valenciana en cada manifestaci&oacute;n, ser&aacute; imposible pasar p&aacute;gina. Y es que despu&eacute;s de tanto tiempo no tenemos informaci&oacute;n suficiente de c&oacute;mo avanza la recuperaci&oacute;n social y econ&oacute;mica, de c&oacute;mo est&aacute;n las personas que llevan meses sin poder salir de sus domicilios por tener estropeados los ascensores, las que siguen sin disponer de veh&iacute;culo, y un largo etc&eacute;tera. M&aacute;s all&aacute; de la urgencia y de la atenci&oacute;n m&aacute;s inmediata, necesitamos medidas estructurales que tengan en cuenta el cambio clim&aacute;tico, que sean participadas por el conjunto de la ciudadan&iacute;a y sobre las que podamos hacer un seguimiento. 
    </p><p class="article-text">
        Otra de las l&iacute;neas centrales que nos hemos trazado para el pr&oacute;ximo mandato tiene que ver con el <strong>reparto de la riqueza</strong>, desde la disputa de los salarios y de la jornada. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, los incrementos salariales han sido insuficientes para mantener el poder adquisitivo, aumentando el desequilibrio en la distribuci&oacute;n de rentas entre capital y trabajo. Para hacerle frente, hemos de rearmar nuestra negociaci&oacute;n colectiva, haciendo protagonistas a las personas trabajadoras en la construcci&oacute;n de las propuestas. Hay m&aacute;rgenes para la redistribuci&oacute;n, dados los elevados beneficios empresariales de los &uacute;ltimos a&ntilde;os, por lo que apelamos a las patronales a que se comprometan con la justicia social.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de salarios dignos, el sindicato apuesta por incorporar en el Estatuto de las y los Trabajadores, las 37 horas y media de jornada semanal acordadas con el Gobierno central. Las transformaciones sufridas en nuestro mercado de trabajo, y el hecho de que cada semana se hagan m&aacute;s de un mill&oacute;n de horas extra en nuestro territorio, posibilitan reducir las 40 horas para crear empleo y, sobre todo, para vivir mejor. Apelamos, por tanto, a los partidos pol&iacute;ticos a que se comprometan con la clase trabajadora y voten a favor de nuestros derechos.
    </p><p class="article-text">
        Otro derecho constitucional que exigimos garantizar es el del <strong>acceso a una vivienda digna y asequible</strong>, porque la falta de vivienda castiga a las de siempre, a las personas trabajadoras que ven c&oacute;mo tienen que dedicar m&aacute;s del 40% de sus ingresos a pagarla. Tambi&eacute;n a la juventud, sin capacidad adquisitiva para emanciparse. No puede ser que les estemos condenando a no poder desarrollar sus proyectos de vida.
    </p><p class="article-text">
        Nos hemos marcado otros retos, algunos no son nuevos, como seguir enarbolando la bandera del <strong>trabajo decente</strong>. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha mejorado la situaci&oacute;n de precariedad y pobreza laboral en el Pa&iacute;s Valenci&agrave;, aumentando la contrataci&oacute;n indefinida y reduciendo la temporalidad. Pero no es suficiente, dado que m&aacute;s de 300.000 personas quieren trabajar y no pueden, por lo que es imprescindible tomar medidas.
    </p><p class="article-text">
        Para que nadie se quede atr&aacute;s, tenemos que potenciar la <strong>formaci&oacute;n para el empleo</strong> a lo largo de la vida laboral, entendida como un derecho irrenunciable de la clase trabajadora. Por este motivo, a pesar de que el di&aacute;logo social languidece en nuestra comunidad, valoramos haber tenido una primera reuni&oacute;n con la direcci&oacute;n del Labora, que entiende la su importancia en el contexto de transformaciones en el que estamos inmersos.
    </p><p class="article-text">
        Prioritario tambi&eacute;n dar continuidad a nuestro compromiso para <strong>avanzar hacia una igualdad real</strong>, combatiendo las brechas laborales y la violencia de g&eacute;nero. La situaci&oacute;n de las mujeres en el mercado de trabajo contin&uacute;a siendo discriminatoria, en cuanto al acceso al empleo, el tipo de contrato, el salario o la jornada. Reivindicar mejores condiciones laborales e impulsar la negociaci&oacute;n de los planes de igualdad es nuestra principal contribuci&oacute;n a la lucha emancipatoria de las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Debemos ir a la ra&iacute;z, poner el foco en la divisi&oacute;n sexual del trabajo que genera un modelo de cuidados sustentando en el trabajo gratuito de las mujeres, en lugar de estar sostenido de forma corresponsable por las familias, las empresas y el Estado. Apostamos por consensuar un <strong>pacto integral por los cuidados</strong> que fortalezca los servicios p&uacute;blicos y mejore las condiciones laborales del sector. 
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo me referir&eacute; a una reclamaci&oacute;n que ha venido impulsando nuestra organizaci&oacute;n: el <strong>cambio de modelo de financiaci&oacute;n</strong>. Las situaciones vividas en los &uacute;ltimos tiempos han evidenciado la necesidad de un estado de bienestar suficientemente dotado de personal y recursos, as&iacute; como de una mayor inversi&oacute;n en los sectores productivos. Esto implica acometer una reforma fiscal que ampl&iacute;e el margen recaudatorio, la condonaci&oacute;n de la deuda ileg&iacute;tima y exigir corresponsabilidad fiscal de las comunidades aut&oacute;nomas. 
    </p><p class="article-text">
        Las l&iacute;neas de actuaci&oacute;n del sindicato para los pr&oacute;ximos cuatro a&ntilde;os se dirigen, de forma complementaria, a lograr que la clase trabajadora viva mejor, algo que no ser&aacute; posible sin provocar la p&eacute;rdida de privilegios de quienes viven a costa de la injusticia social.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana García Alcolea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/respuestas-sindicales-vivir-mejor_129_12342630.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 30 May 2025 11:33:25 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Respuestas sindicales para vivir mejor]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Este Primero de Mayo defendamos lo conquistado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/mayo-defendamos-conquistado_129_12259571.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Volvemos a salir a la calle para exigir mejoras en las condiciones de trabajo y de vida del conjunto de la clase trabajadora. Marcharemos en defensa de los derechos laborales y sociales, para proteger lo conquistado. Y lo haremos desde un sindicalismo combativo, que negocia y se moviliza para conseguir una sociedad m&aacute;s justa.
    </p><p class="article-text">
        Estamos viviendo momentos complejos, en un contexto internacional marcado por una guerra comercial sin precedentes, iniciada por Trump, que est&aacute; forzando a negociaciones bilaterales, y cuyo impacto en la Uni&oacute;n Europea a&uacute;n somos incapaces de calibrar. Un conflicto de intereses que requiere del dise&ntilde;o de mecanismos eficaces para protegerse de las posibles consecuencias. La Uni&oacute;n Europea ha de establecer medidas coordinadas para minimizar la repercusi&oacute;n en la econom&iacute;a y el empleo, con las pol&iacute;ticas expansivas que tan buenos resultados han tenido en las &uacute;ltimas crisis.
    </p><p class="article-text">
        No como la respuesta que se dio a la crisis financiera de 2008, que nos trajo destrucci&oacute;n de empleo, recesi&oacute;n econ&oacute;mica y recortes en derechos laborales y sociales a la clase trabajadora. Adem&aacute;s de crecer el desempleo, descendieron los salarios, algo que justific&oacute; el presidente de la CEOE de aquel momento, asegurando que hab&iacute;amos vivido &ldquo;por encima de nuestras posibilidades&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En el actual escenario, la extrema derecha, lejos de aportar alguna soluci&oacute;n, se limita a provocar enfrentamientos entre las personas trabajadoras. Culpan falsamente del empeoramiento de las condiciones laborales a las mujeres y a las personas migrantes, a quienes acusan de &ldquo;quitarnos el trabajo&rdquo;. Una mentira m&aacute;s que extienden a trav&eacute;s de redes sociales y de medios de comunicaci&oacute;n afines, incitando al odio.
    </p><p class="article-text">
        Pretenden cargarse el estado de bienestar con el deterioro de los servicios p&uacute;blicos. Promueven el odio a la diversidad, se oponen a las pol&iacute;ticas de igualdad, defienden el racismo y la xenofobia y propugnan el negacionismo de la crisis clim&aacute;tica, incluso tras la dana sufrida el pasado 29 de octubre. &iquest;C&oacute;mo se pueden seguir negando las consecuencias de la crisis clim&aacute;tica y esquilmando los recursos que deber&iacute;an dedicarse a una transici&oacute;n justa en nuestro pa&iacute;s?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para m&aacute;s inri, critican el Pacto Verde Europeo y negocian en las Cortes Valencianas un Presupuesto que ajusta las pol&iacute;ticas ecologistas, y amenaza a las organizaciones sindicales y empresariales con el recorte a la compensaci&oacute;n por un trabajo constitucional encomendado en el art&iacute;culo 7 de la Constituci&oacute;n.&nbsp;No asumen que los sindicatos somos un pilar de la democracia, y que hemos luchado por conseguir derechos y libertades en este pa&iacute;s. Nos atacan porque no quieren que los y las trabajadoras se organicen y reclamen derechos. Act&uacute;an en las instituciones como abusones en un patio de colegio, quieren generar miedo y fragmentar la oposici&oacute;n colectiva, apelando al individualismo para debilitar la conquista de derechos sociales.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, esa extrema derecha patria se suma a la oposici&oacute;n al proyecto europeo. Cuanto m&aacute;s lo ataquen, mayor presi&oacute;n tendr&aacute;n que ejercer los Estados miembro para seguir avanzando en una UE fuerte y unida, con una mayor integraci&oacute;n pol&iacute;tica que priorice la justicia social, reduzca las desigualdades y acabe con la pobreza. En definitiva, una Europa que defienda un modelo social donde se pongan los recursos y los medios para crear empleo de calidad, donde tengamos autosuficiencia energ&eacute;tica basada entre otras cuestiones, en energ&iacute;as renovables que nos permitan reducir la dependencia de otros pa&iacute;ses y poder combatir el cambio clim&aacute;tico. Y todo ello, con la participaci&oacute;n del sindicalismo de clase como defensores de la democracia y la justicia social.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El impulso del di&aacute;logo social es imprescindible para la creaci&oacute;n de empleo digno, mejorar los salarios, garantizar el derecho a la vivienda, avanzar en igualdad de g&eacute;nero y erradicar la violencia machista.&nbsp;En paralelo, reclamamos un compromiso pol&iacute;tico para aprobar en el tr&aacute;mite parlamentario el acuerdo entre Gobierno y sindicatos que fija la jornada m&aacute;xima legal en 37,5 horas semanales, tras m&aacute;s de 40 a&ntilde;os con una jornada semanal de 40 horas.&nbsp;El r&eacute;cord en beneficios empresariales de los &uacute;ltimos a&ntilde;os permite repartir una riqueza ganada con gran esfuerzo de la clase trabajadora. 
    </p><p class="article-text">
        Apelamos a los partidos pol&iacute;ticos a votar a favor de la clase trabajadora. Porque es l&iacute;cito reducir la jornada por la v&iacute;a normativa, para despu&eacute;s trasladarla a la negociaci&oacute;n colectiva. Porque aunque hoy en d&iacute;a en muchos sectores productivos ya tienen una reducci&oacute;n de jornada similar, es fundamental proteger a quienes no pueden acceder a una negociaci&oacute;n colectiva fuerte, porque el tama&ntilde;o de su empresa les impide incluso tener representantes sindicales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este 1&ordm; de Mayo hacemos un llamamiento a la movilizaci&oacute;n en defensa de los derechos sociales y laborales, y a respaldar el proyecto europeo como pilar de democracia social, convivencia y progreso. Ahora m&aacute;s que nunca, es necesario proteger lo conquistado y ganar el futuro. Y desde nuestro car&aacute;cter internacionalista queremos tener presentes a quienes est&aacute;n sufriendo las consecuencias de las guerras, muy especialmente al pueblo palestino, v&iacute;ctima de un genocidio.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana García Alcolea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/mayo-defendamos-conquistado_129_12259571.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 30 Apr 2025 08:48:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Este Primero de Mayo defendamos lo conquistado]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Para cuándo la reforma del modelo de financiación autonómica?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/reforma-modelo-financiacion-autonomica_129_12092603.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Este mi&eacute;rcoles hemos asistido a un nuevo sainete pol&iacute;tico a prop&oacute;sito de la financiaci&oacute;n auton&oacute;mica. Parece preciso explicar con claridad en qu&eacute; consiste el problema porque, si salimos a la calle y preguntamos al azar, probablemente haya quien tenga una idea al respecto, pero seguramente muy pocas&nbsp;certezas.
    </p><p class="article-text">
        El actual modelo de financiaci&oacute;n, caducado desde 2014, consiste en la transferencia de fondos a las comunidades aut&oacute;nomas, siendo el m&aacute;s importante el Fondo de Garant&iacute;a de Servicios P&uacute;blicos Fundamentales. El Pa&iacute;s Valenciano ha percibido unos ingresos inferiores que el resto de autonom&iacute;as, con la&nbsp;consiguiente infradotaci&oacute;n derivada que nos sigue lastrando como territorio. La mejora del sistema no es una cuesti&oacute;n balad&iacute;. Sencillamente, o ganamos en suficiencia financiera, o la poblaci&oacute;n seguir&aacute; sufriendo el deterioro<strong> </strong>de la asistencia sanitaria, de la educaci&oacute;n y del sistema de protecci&oacute;n social.
    </p><p class="article-text">
        Pese a los intentos de enfrentarnos, desde el sindicato nunca la hemos entendido como guerra entre territorios. De hecho, va a ser complicada una mejora seria del sistema si no interiorizamos que para tener servicios p&uacute;blicos de calidad, Espa&ntilde;a necesita una reforma fiscal en profundidad. La buena noticia es que tenemos margen para mejorar la recaudaci&oacute;n en nuestro pa&iacute;s, algo imprescindible para establecer un modelo m&aacute;s eficiente, capaz de aumentar los ingresos del sistema y redistribuir entre las comunidades. 
    </p><p class="article-text">
        Cada d&iacute;a que pasa sin solucionar este asunto, aumentan las divergencias. En funci&oacute;n de la mayor o menor capacidad de gasto transferida a cada comunidad, su poblaci&oacute;n cuenta con unas prestaciones de mayor o menor calidad. Una desigualdad azarosa, y a todas luces injusta, que establece diferencias injustificadas seg&uacute;n el lugar de residencia. En el&nbsp;caso del Pa&iacute;s Valenciano, esta situaci&oacute;n se traduce en un endeudamiento que va creciendo, del que hay que pagar intereses, por lo que otra de las premisas del nuevo modelo, debe ser la condonaci&oacute;n total de la deuda ileg&iacute;tima. 
    </p><p class="article-text">
        Reclamamos un nuevo modelo con criterios transparentes, que atienda a la suficiencia de recursos, asegure la equidad y facilite la solidaridad interterritorial. Tan necesario es solventar la insuficiencia de ingresos globales, que lastran nuestras pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, como marcar como criterio la corresponsabilidad fiscal de las CCAA. No es l&iacute;cito bajar impuestos a unos pocos (normalmente a quienes m&aacute;s tienen y m&aacute;s deber&iacute;an aportar) y al mismo tiempo pedir m&aacute;s ingresos. 
    </p><p class="article-text">
        Este mi&eacute;rcoles, a nuestro entender, se ha cometido un grave error pol&iacute;tico. Unos y otros, porque los partidos que m&aacute;s peso tienen en las Cortes Generales, no son capaces de pactar un modelo justo para todo el Estado. Se equivoca por tanto el PSOE al no poner ya los mimbres de un nuevo modelo encima de la mesa y limitarse al parche de la condonaci&oacute;n, a todas luces insuficiente para el Pa&iacute;s Valenciano. Es como participar en una carrera de atletismo con los pies atados.
    </p><p class="article-text">
        Aunque la medida puede suponer una mejora parcial, sigue dejando a la valenciana en situaci&oacute;n de inferioridad respecto al resto de comunidades aut&oacute;nomas, a pesar del reconocimiento de que es la peor financiada de todo el Estado. Pese a la mencionada condonaci&oacute;n, nuestro territorio no dispondr&aacute; de los recursos necesarios para cubrir las transferencias. Aun en el caso de que dediquemos recursos a mejorar sanidad, educaci&oacute;n o servicios sociales, ser&aacute; en detrimento de otras pol&iacute;ticas de desarrollo econ&oacute;mico y social.
    </p><p class="article-text">
        Y se equivoca el PP al levantarse de la mesa y no plantear las necesidades fundamentales de la ciudadan&iacute;a valenciana; por votar en contra de un RD-ley que nos daba a cuenta m&aacute;s de 800 millones de euros y por no pactar la senda de d&eacute;ficit que podr&iacute;a beneficiarnos. Sabemos que es dif&iacute;cil, porque &iquest;c&oacute;mo van a pedir corresponsabilidad fiscal las CCAA en las que gobierna el PP, que baja impuestos de forma sistem&aacute;tica a unos pocos?, &iquest;c&oacute;mo se pueden dar ayudas y mantener los servicios sin la debida recaudaci&oacute;n solidaria por parte de quienes m&aacute;s tienen?, &iquest;c&oacute;mo se financia la recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica y social dejando de recaudar millones de euros?
    </p><p class="article-text">
        Resulta decepcionante ver c&oacute;mo juegan con la financiaci&oacute;n de la que dependen unos servicios p&uacute;blicos empobrecidos. La ciudadan&iacute;a valenciana tiene derecho a acceder en igualdad de condiciones a la educaci&oacute;n p&uacute;blica y de calidad, a una asistencia sanitaria suficientemente dotada y a unos servicios sociales dignos, independientemente de su c&oacute;digo postal.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana García Alcolea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/reforma-modelo-financiacion-autonomica_129_12092603.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 28 Feb 2025 10:37:55 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Para cuándo la reforma del modelo de financiación autonómica?]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ante la ignominia de recortar derechos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/ignominia-recortar-derechos_129_12008479.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Todo en pol&iacute;tica va muy r&aacute;pido. De hecho, mientras me propon&iacute;a escribir estas l&iacute;neas, el Gobierno ha llegado a un acuerdo con Junts que, curiosamente, el PP va a votar favorablemente, a pesar de haber argumentado, con su rechazo al decreto &Oacute;mnibus, todo lo contrario. Las derechas muestran as&iacute; que est&aacute;n jugando con los derechos de la gente, sin importarles la angustia de los 12 millones de pensionistas, ni la de quienes perciben el Ingreso M&iacute;nimo Vital, utilizan el transporte p&uacute;blico, est&aacute;n en riesgo de desahucio o a punto de ver desaparecer las ayudas para pagar suministros b&aacute;sicos o paliar las consecuencias de la dana. 
    </p><p class="article-text">
        Esta acci&oacute;n, que solo puede tacharse de oportunista, nos ha llevado a los sindicatos a convocar movilizaciones este domingo 2 de febrero a las 12 horas en toda Espa&ntilde;a. Y es que lo que pas&oacute; el 22 de enero en el Congreso fue una agresi&oacute;n sin precedentes a la mayor&iacute;a social, la clase trabajadora, y especialmente a las personas m&aacute;s vulnerables. El PP justific&oacute; su negativa a cuento de un palacete que ya negoci&oacute; Aznar y Rajoy; y Junts minti&oacute; sobre que se permit&iacute;a la subida del IVA de alimentos b&aacute;sicos y de la electricidad. Y como no era suficiente, repitieron el mantra de la &ldquo;okupaci&oacute;n&rdquo;, contribuyendo a expandir la alarma social ficticia que han creado y que no se sostiene con datos. Solo el 0,06 % de los hogares son &ldquo;okupados&rdquo; y, si se trata de vivienda habitual, el desalojo se produce con rapidez. 
    </p><p class="article-text">
        <em>Fake news</em> para enturbiar y manipular a la opini&oacute;n p&uacute;blica, sin reparar en el creciente hartazgo de la ciudadan&iacute;a ante la impunidad de las acciones de quienes deben ser (y actuar) como nuestros representantes. Algo de todo ello estamos viendo con la gesti&oacute;n de la dana, cuando pol&iacute;ticos sin escr&uacute;pulos lanzan el bulo de que las ayudas del Gobierno de Espa&ntilde;a se tienen que devolver o pagar intereses. No es decente aprovechar la situaci&oacute;n que vive la gente ante una cat&aacute;strofe, que pudo ser anunciada con mayor antelaci&oacute;n por el Consell, para sacar r&eacute;dito partidista. Y no caer&eacute; en el t&oacute;pico de meter todo comportamiento pol&iacute;tico en el mismo saco, porque son muchas las ocasiones en las que este noble arte cumple su funci&oacute;n, la de resolver los problemas de una ciudadan&iacute;a que tambi&eacute;n deber&iacute;a hacer el esfuerzo por mantenerse informada para separar el trigo de la paja.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que con este nuevo acuerdo la gran parte del escudo social se mantiene, incluyendo alguna otra medida en materia de vivienda que refuerza la pr&oacute;rroga de la moratoria de desahucios. Aun as&iacute;, quedan pendientes de una aprobaci&oacute;n posterior, la pr&oacute;rroga del Salario M&iacute;nimo Interprofesional, que esperamos se resuelva de forma inmediata, y m&aacute;s con el &uacute;ltimo pacto entre Gobierno y sindicatos para subirlo en 2025. Asimismo, se han ca&iacute;do de la norma las ayudas a la movilidad el&eacute;ctrica, las subvenciones a la modernizaci&oacute;n tecnol&oacute;gica de pymes, medidas de modernizaci&oacute;n de las administraciones p&uacute;blicas, el paquete de incentivos fiscales, medidas tributarias, mejoras de financiaci&oacute;n territorial, o las entregas a cuenta a las comunidades aut&oacute;nomas.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, hacemos un llamamiento a la ciudadan&iacute;a a participar masivamente en estas movilizaciones e invitamos a otras organizaciones sociales, sindicales y pol&iacute;ticas que compartan estas reivindicaciones a sumarse, para que el oportunismo pol&iacute;tico no se plasme en recortes, para exigir que no se juegue con la gente y se nos tome como rehenes, porque los derechos sociales no pueden utilizarse como arma arrojadiza. Lo decimos poniendo la vista en las importantes medidas que todav&iacute;a deben tramitarse en las Cortes Generales, como la reducci&oacute;n de la jornada o los Presupuestos Generales del Estado que deber&aacute;n incorporar, entre otras cuestiones, ayudas a las personas afectadas por la dana.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana García Alcolea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/ignominia-recortar-derechos_129_12008479.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Jan 2025 22:16:01 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Ante la ignominia de recortar derechos]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Despedimos un año marcado por el encarecimiento de la vivienda, la reducción de la jornada y la dana]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/despedimos-ano-marcado-encarecimiento-vivienda-reduccion-jornada-dana_129_11929635.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        El empobrecimiento se ha convertido en el principal reto que como sociedad debe llevarnos a reforzar nuestro estado de bienestar. Las medidas expansivas que se han tomado en 2024, como el incremento del Salario M&iacute;nimo Interprofesional, de las pensiones o la actualizaci&oacute;n de los convenios colectivos, no han sido suficientes para mantener el poder adquisitivo de los salarios. As&iacute; que, aunque la econom&iacute;a a nivel macro crece, el conjunto de la ciudadan&iacute;a sigue teniendo dificultades para llegar a fin de mes. 
    </p><p class="article-text">
        A esto se a&ntilde;ade la situaci&oacute;n de la vivienda, que para el Gobierno valenciano es m&aacute;s un bien de mercado que un derecho. Muestra de ello es la modificaci&oacute;n normativa para poder descalificar la vivienda protegida de forma temprana, haciendo que la inversi&oacute;n p&uacute;blica pase a manos privadas, adem&aacute;s de su negativa a aplicar la ley estatal que le permitir&iacute;a declarar zonas tensionadas y as&iacute; limitar los precios. El acceso a una vivienda digna y asequible, ya sea en alquiler o en propiedad, se ha convertido en un drama para una gran parte de la poblaci&oacute;n valenciana, especialmente para las personas j&oacute;venes.
    </p><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o se ha caracterizado tambi&eacute;n por la ruptura del gobierno de coalici&oacute;n, a cuenta de las personas migrantes. Vox vuelve a tirar, como en tantas otras ocasiones, de racismo e inhumanidad y deja a Maz&oacute;n en minor&iacute;a, complic&aacute;ndole la aprobaci&oacute;n de los Presupuestos de la Generalitat. La misma dificultad en la que se encuentra S&aacute;nchez, que debe hacer continuos equilibrios que ralentizan muchos de los avances sociales pendientes en la mesa del di&aacute;logo social. En este contexto, hemos conseguido acordar la reducci&oacute;n de la jornada laboral sin merma salarial, un avance significativo para redistribuir los beneficios econ&oacute;micos de la productividad en favor de la igualdad y de la calidad de vida de la clase trabajadora. Un pacto bilateral entre el Gobierno y sindicatos, dado que la CEOE, en un nuevo ejercicio de ego&iacute;smo, se ha descolgado. Pero no todo acaba aqu&iacute;, falta la tramitaci&oacute;n parlamentaria y veremos qu&eacute; grupos pol&iacute;ticos se posicionan al lado de los trabajadores y, fundamentalmente, de las trabajadoras.
    </p><p class="article-text">
        Estamos ante dos Gobiernos de signo distinto cuya convivencia es compleja. Por un lado, el Ejecutivo central puede ser un l&iacute;mite a la penetraci&oacute;n de la agenda neoliberal del Consell, y por otro, el auton&oacute;mico tiene capacidad para reducir considerablemente el efecto de las pol&iacute;ticas progresistas fruto de la concertaci&oacute;n. En el Pa&iacute;s Valenciano, el di&aacute;logo social goza de peor salud, aunque crece en n&uacute;mero de reuniones, excepto las submesas de educaci&oacute;n y de sanidad que siguen paralizadas, sigue sin avances sustanciales en contenido. Asimismo, es destacable que no se hayan respetado los acuerdos del Bot&agrave;nic, alguno de ellos en materias tan sensibles como servicios sociales. Un pacto que ven&iacute;a a mejorar la calidad de la atenci&oacute;n y las condiciones de trabajo de su personal en cuanto a jornada y salario. Esta situaci&oacute;n la ha venido a empeorar la Ley de simplificaci&oacute;n administrativa que, entre otras cuestiones, elimina la obligaci&oacute;n de la prestaci&oacute;n de servicios b&aacute;sicos de infancia, de violencia de g&eacute;nero, de acogida o de atenci&oacute;n ante situaciones de necesidad social, por parte de la Administraci&oacute;n P&uacute;blica. Tambi&eacute;n duplica, hasta llegar a 150, las plazas m&aacute;ximas permitidas en las residencias de personas mayores&nbsp;dependientes, retrocediendo a un modelo caduco por anteponer los intereses empresariales.
    </p><p class="article-text">
        Y es que la calidad de nuestros servicios p&uacute;blicos viene determinada por el esfuerzo presupuestario, pero tambi&eacute;n por la suficiencia de recursos que debe provenir de un cambio en el modelo de financiaci&oacute;n auton&oacute;mico, ligado a una reforma fiscal en profundidad. Mientras tanto, la condonaci&oacute;n de la deuda, que parece que a principios de a&ntilde;o se concretar&aacute; en el Consejo de Pol&iacute;tica Fiscal y Financiera, es un paso, aunque a todas luces insuficiente. Ser&aacute;n los dos grandes partidos que gobiernan en el Estado y en las comunidades aut&oacute;nomas, los que deben anteponer el bienestar de la ciudadan&iacute;a a los c&aacute;lculos electoralistas para reformar el modelo. Este a&ntilde;o ser&aacute; m&aacute;s que necesario, puesto que tenemos que hacer frente a una previsible ralentizaci&oacute;n de la econom&iacute;a valenciana como consecuencia de la dana. 
    </p><p class="article-text">
        Hay un antes y un despu&eacute;s de esta cat&aacute;strofe. Todav&iacute;a seguimos en estado de <em>shock</em> colectivo por las 224 personas fallecidas, las tres desaparecidas y las p&eacute;rdidas materiales. Una vez que pase la situaci&oacute;n de emergencia, en la que a&uacute;n estamos, veremos las consecuencias de salud f&iacute;sica y mental provocadas. Y es que pasados casi dos meses, sigue habiendo mucho por hacer, responsabilidades por asumir y preguntas que contestar. &iquest;Por qu&eacute; no se tomaron en consideraci&oacute;n los avisos de los organismo oficiales? &iquest;Por qu&eacute; la Generalitat constituy&oacute; el Cecopi d&iacute;as antes pero la alarma se emiti&oacute; cuando ya hab&iacute;a gente fallecida? &iquest;Por qu&eacute; el president no asume ning&uacute;n tipo de error a pesar de haber estado desaparecido durante horas? &iquest;Por qu&eacute; est&aacute; situado en una guerra infructuosa de cifras comparativas con el Gobierno central sobre qui&eacute;n pone m&aacute;s o miente sobre que las ayudas se tienen que devolver? 
    </p><p class="article-text">
        Demasiados porqu&eacute;s a resolver antes de vernos desbordadas de nuevo por los efectos del cambio clim&aacute;tico. Demasiados retos por delante para articular el desarrollo social y econ&oacute;mico de esta comunidad aut&oacute;noma. En este 2025, CCOO PV jugar&aacute; el papel que se espera de la primera organizaci&oacute;n sindical y social del Pa&iacute;s Valenciano, para avanzar en la mejora de las condiciones de trabajo y de vida de la gente, con determinaci&oacute;n y con esperanza. Salud.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana García Alcolea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/despedimos-ano-marcado-encarecimiento-vivienda-reduccion-jornada-dana_129_11929635.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Dec 2024 09:21:26 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Despedimos un año marcado por el encarecimiento de la vivienda, la reducción de la jornada y la dana]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Reducir la jornada para vivir mejor]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/reducir-jornada-vivir-mejor_129_11687049.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Han pasado 40 a&ntilde;os desde que se implant&oacute; en nuestro pa&iacute;s la jornada laboral de referencia de 40 horas semanales. Demasiados a&ntilde;os sin que los incrementos de productividad, favorecidos por la transici&oacute;n digital, se traduzcan en una disminuci&oacute;n del tiempo de trabajo. Sin embargo, s&iacute; han repercutido en los beneficios empresariales que contin&uacute;an en ascenso, hasta alcanzar los 311.000 millones de euros en 2023. 
    </p><p class="article-text">
        Es justo, por tanto, que los sindicatos reclamemos una redistribuci&oacute;n de la riqueza y que la recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica, producida en buena medida a costa de una clase trabajadora que ha cargado con las consecuencias de una inflaci&oacute;n desbocada, nos revierta. En este caso, por la v&iacute;a de la reducci&oacute;n de la jornada, sin reducci&oacute;n salarial. Si tomamos en consideraci&oacute;n el volumen de horas extra que se realizan, la mayor&iacute;a ni siquiera pagadas, adem&aacute;s de denunciar el fraude que supone para qui&eacute;nes lo sufren y para las arcas p&uacute;blicas, da cuenta de los miles de puestos de trabajo que se podr&iacute;an generar.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n debemos contemplar, a la hora de la implantaci&oacute;n de esta medida, que ya en muchos sectores y empresas hemos negociado convenios que recogen jornadas inferiores a las 40 horas semanales. Hemos de tener en cuenta que las horas semanales son una referencia, y que lo importante es que, una vez se reduzca a 37,5 horas, lo podamos trasladar a los convenios colectivos con la distribuci&oacute;n anual de la jornada que va a depender del sector productivo y su idiosincrasia. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que no compartimos la estrategia de la CEOE, que sigue azuzando el miedo hacia una hipot&eacute;tica destrucci&oacute;n de la econom&iacute;a y amenazando con bloquear la adaptaci&oacute;n de los convenios colectivos. Su &uacute;ltima advertencia ha sido la de asegurar que solo ceder&aacute; si obtiene una rebaja significativa de los costes laborales. Traducido al lenguaje del com&uacute;n de los mortales, la patronal demuestra su patriotismo admitiendo p&uacute;blicamente que quiere aportar menos al sostenimiento del estado del bienestar, aunque sin renunciar a reclamar ayudas para sus sectores productivos.
    </p><p class="article-text">
        En cambio, los sindicatos consideramos que esta medida, adem&aacute;s de para la creaci&oacute;n de empleo, tendr&aacute; un impacto positivo en la salud f&iacute;sica y mental del conjunto de trabajadores y trabajadoras. Reducir&aacute; el impacto de las bajas m&eacute;dicas o los accidentes, ya sean <em>in itinere</em> o en el centro de trabajo. Favorecer&aacute; la igualdad de oportunidades, la conciliaci&oacute;n familiar y la corresponsabilidad en los cuidados. Tendr&aacute; beneficios ambientales, tal y como pudimos comprobar en pandemia, al reducirse las emisiones vinculadas a la movilidad, o disminuir el uso energ&eacute;tico para establecer pol&iacute;ticas de mitigaci&oacute;n frente al cambio clim&aacute;tico. Y desde luego, contribuir&aacute; a revitalizar la actividad econ&oacute;mica, especialmente en los sectores relacionados con el ocio y el tiempo libre.
    </p><p class="article-text">
        Pero por encima de todo, servir&aacute; para que la gente viva mejor, porque humanizar&aacute; las relaciones laborales, porque responder&aacute; a la demanda de &ldquo;trabajar para vivir y no vivir para trabajar&rdquo;. Argumentos nos sobran para tratar de que se materialice esta reducci&oacute;n de jornada hasta las 37,5 horas por ley, con la mira puesta en que puedan disminuirse hasta las 35 a trav&eacute;s de la negociaci&oacute;n colectiva.
    </p><p class="article-text">
        Por eso esta semana iniciamos movilizaciones, y digo bien, iniciamos, porque seguiremos presionando a la CEOE para intentar alcanzar un acuerdo. Y en el caso de que sea inviable, porque insista en mantener propuestas alejadas de la realidad y de lo que necesita este pa&iacute;s, emplazaremos al Gobierno a que cumpla con su obligaci&oacute;n y legisle. Y a los partidos pol&iacute;ticos a que se retraten en el Congreso, votando a favor de la clase trabajadora o en contra, como ya lo hizo la derecha y extrema derecha con la reforma laboral, la de las pensiones o la subida del salario m&iacute;nimo interprofesional.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana García Alcolea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/reducir-jornada-vivir-mejor_129_11687049.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Sep 2024 08:40:45 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Reducir la jornada para vivir mejor]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un más que previsible otoño caliente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/previsible-otono-caliente_129_11556919.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Acerc&aacute;ndonos al par&eacute;ntesis veraniego que nos permitir&aacute; coger impulso para afrontar un inicio de curso presumiblemente convulso, me dispongo a realizar un somero repaso de la actualidad, empezando por la internacional. La agenda sigue muy marcada por la guerra en Ucrania y el genocidio perpetrado por Israel contra la poblaci&oacute;n civil de Palestina en la franja de Gaza. Lejos de normalizar la situaci&oacute;n, seguimos llamando a la movilizaci&oacute;n para exigir una respuesta m&aacute;s taxativa de la comunidad internacional y mostrar nuestra solidaridad con el pueblo palestino. No dejamos tampoco de recordar que hay m&aacute;s conflictos armados a gran escala en Burkina Faso, Somalia, Sud&aacute;n, Yemen, Myanmar, Nigeria o Siria. Ni que el Sahara sigue siendo territorio ocupado.
    </p><p class="article-text">
        Un panorama que tendr&aacute; un impacto a&uacute;n desconocido seg&uacute;n el resultado de las elecciones de Estados Unidos y sus repercusiones a nivel europeo. Aunque ninguno de los candidatos plantea propuestas revolucionarias, no nos enga&ntilde;emos, el <em>trumpismo</em> puede traer consecuencias dram&aacute;ticas para la estabilidad a escala mundial. Y es que la oleada reaccionaria se extiende, haciendo escala en Argentina, con la aprobaci&oacute;n de la Ley de Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos, o en la propia Europa, donde la derecha y la extrema derecha han crecido en votos. Destacable el fen&oacute;meno Alvise que ha obtenido, sin realizar campa&ntilde;a electoral al uso, m&aacute;s de 800.000.
    </p><p class="article-text">
        La abstenci&oacute;n ha superado el 50 %, cuesti&oacute;n que nos lleva a pensar que para la ciudadan&iacute;a es un proceso electoral muy lejano de su d&iacute;a a d&iacute;a, cuando en realidad, m&aacute;s del 80 % de las cuestiones que se aprueban en Europa tienen una afectaci&oacute;n directa en nuestro pa&iacute;s. Cierto es que no ha habido debacle de las izquierdas, como algunos auguraban, o que en pocas semanas hemos visto c&oacute;mo Meloni ha perdido las elecciones municipales en Italia, los conservadores han sufrido una hist&oacute;rica derrota en Gran Breta&ntilde;a y el Nuevo Frente Popular ha desbancado al partido de Le Pen en Francia, signos que dan ox&iacute;geno a la democracia.
    </p><p class="article-text">
        En nuestro pa&iacute;s, la crispaci&oacute;n pol&iacute;tica est&aacute; eclipsando el debate de la situaci&oacute;n econ&oacute;mica y de la necesidad de encontrar respuestas a problemas reales de la ciudadan&iacute;a como la vivienda, la calidad en el empleo o de los servicios p&uacute;blicos. La configuraci&oacute;n del Gobierno no permite una estabilidad y mayor&iacute;as holgadas para desplegar una agenda social amplia que nos haga ganar en derechos, dando continuidad a los grandes ejes de la legislatura pasada. En estas circunstancias, el di&aacute;logo social deber&iacute;a adquirir un papel preeminente. Son muchas las cuestiones pendientes, como la derogaci&oacute;n de la Ley mordaza; dar continuidad a la reforma laboral, modificando la regulaci&oacute;n del despido y la estructura de la negociaci&oacute;n colectiva; reorientar las reformas en materia de Seguridad Social, para concretar la cotizaci&oacute;n por ingresos reales en el trabajo aut&oacute;nomo; reducir la jornada laboral; ampliar la protecci&oacute;n de las personas desempleadas; continuar el Plan de Recuperaci&oacute;n, Transformaci&oacute;n y Resiliencia para contribuir a la transformaci&oacute;n del tejido productivo espa&ntilde;ol; acordar una estrategia de cuidados y reforzar las pol&iacute;ticas de igualdad. 
    </p><p class="article-text">
        Otro gran reto es el de la vivienda, cuya legislaci&oacute;n ha quedado en papel mojado por su inaplicaci&oacute;n en las comunidades aut&oacute;nomas gobernadas por la derecha. Y es que en nuestro territorio estamos sufriendo los efectos del cambio de ciclo. Las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas en importantes materias como la sanidad, la educaci&oacute;n, la formaci&oacute;n profesional, los cuidados o la vivienda, afrontan un reto decisivo para determinar si se da o no un avance social. De momento, el ritmo en las reuniones de las mesas del di&aacute;logo social es m&aacute;s que mejorable, ya que algunas ni siquiera se han convocado. Una muestra de que la voluntad pol&iacute;tica est&aacute; m&aacute;s cercana a las palabras que a los hechos.
    </p><p class="article-text">
        En cambio, podemos decir que la evoluci&oacute;n del empleo es la mejor variable de la econom&iacute;a espa&ntilde;ola. Somos el pa&iacute;s de Europa que m&aacute;s lo genera, batiendo r&eacute;cords de cotizantes a la Seguridad Social. Ahora hemos de incidir en su calidad y seguir la hoja de ruta que el sindicato marc&oacute; este 1&ordm; de Mayo: empleo decente, reindustrializaci&oacute;n, transici&oacute;n energ&eacute;tica, fortalecimiento de los servicios p&uacute;blicos y un pacto estatal por los cuidados. El primer paso de esta estrategia pasa por una reducci&oacute;n de la jornada laboral sin merma salarial. Para exigirlo, si no hay avances, comenzaremos el curso con movilizaciones. Las amenazas de la patronal, que ya fallaron en sus predicciones apocal&iacute;pticas de destrucci&oacute;n de empleo por las subidas salariales, y que pretenden bloquear los convenios colectivos, tendr&aacute;n una contestaci&oacute;n en las calles. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana García Alcolea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/previsible-otono-caliente_129_11556919.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 29 Jul 2024 15:06:57 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Un más que previsible otoño caliente]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El derecho a la vivienda: ni está ni se le espera]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/derecho-vivienda-le-espera_129_11481842.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        La proliferaci&oacute;n de alquileres tur&iacute;sticos, algo que conocemos muy bien en ciudades como Valencia o Alicante, est&aacute; expulsando a muchas vecinas y vecinos de sus barrios. Las ciudades son para vivir, y despu&eacute;s para visitarlas, o as&iacute; deber&iacute;a ser. La mayor&iacute;a de gente que nos visita son personas trabajadoras que tienen todo el derecho a irse de vacaciones, pero el problema est&aacute; en un modelo tur&iacute;stico desorbitado que repercute directamente en el precio de la vivienda y en las condiciones laborales del sector. 
    </p><p class="article-text">
        En su momento, desde CCOO hemos defendido la creaci&oacute;n de una tasa tur&iacute;stica. Una tasa que deb&iacute;a implantarse, como en otras ciudades de Espa&ntilde;a y de Europa, con recaudaci&oacute;n auton&oacute;mica y dedicada a proyectos de conservaci&oacute;n del patrimonio, de accesibilidad para personas con discapacidad o de limpieza de residuos. Una tasa que, a pesar de que est&aacute; demostrado que no ahuyenta a turistas, tuvo una cerrada oposici&oacute;n. Todav&iacute;a me pregunto cu&aacute;l es la alternativa que plantean a la masificaci&oacute;n tur&iacute;stica, al deterioro del patrimonio cultural o a la gentrificaci&oacute;n de los barrios. De momento, la desconocemos.
    </p><p class="article-text">
        El acceso a la vivienda en nuestro pa&iacute;s tiene dificultades estructurales que ninguno de los gobiernos anteriores ha querido afrontar. Las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas han favorecido la especulaci&oacute;n inmobiliaria. De hecho, hoy en d&iacute;a la vivienda parece m&aacute;s un bien de mercado, muy rentable, en vez de un derecho. Se est&aacute; invirtiendo mucho dinero en el sector inmobiliario para obtener una rentabilidad r&aacute;pida fruto de la especulaci&oacute;n, y se est&aacute; dejando de invertir en sectores de mayor valor a&ntilde;adido o en una industria m&aacute;s sostenible. No estamos generando empleo, estamos generando rentistas.
    </p><p class="article-text">
        La media de edad para emanciparse est&aacute; ya por encima de los 30 a&ntilde;os. Es imposible irse de casa si tienes que invertir el 93,9 % de tu salario en el alquiler, adem&aacute;s de cubrir el resto de los gastos, como la comida o el transporte. Existe una total desconexi&oacute;n entre el mercado del alquiler y los salarios de las personas inquilinas. Adem&aacute;s, es nula la capacidad de negociaci&oacute;n con los propietarios, las inmobiliarias siguen cobr&aacute;ndoles honorarios y los requisitos de acceso son excesivos.
    </p><p class="article-text">
        Podemos seguir acordando medidas como la subida del salario m&iacute;nimo interprofesional o incrementos salariales por la v&iacute;a de los convenios colectivos, que todo se lo come la vivienda. Quienes tienen hipoteca han visto c&oacute;mo se ha disparado con las subidas de los tipos de inter&eacute;s. Quienes tienen alquiler han sufrido un encarecimiento de casi un 40 % desde 2008. Quienes tienen menos recursos se ven abocados a compartir piso y una habitaci&oacute;n en Valencia te puede costar 500 &euro; al mes. Frente a esta complejidad, las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas de vivienda ni est&aacute;n ni se las espera, confiando en la sacrosanta autorregulaci&oacute;n. Y mientras obviamos las disfunciones del libre mercado, la situaci&oacute;n se vuelve insostenible, haciendo cada vez m&aacute;s dif&iacute;cil acceder a una vivienda digna. 
    </p><p class="article-text">
        Las ayudas al alquiler y el bono joven pueden enfocar las luces de cruce, pero no tienen sentido si no se acompa&ntilde;an de las dem&aacute;s. Las antiniebla deben visibilizar las ventajas de la eliminaci&oacute;n de los alquileres tur&iacute;sticos, la limitaci&oacute;n de precios o declaraci&oacute;n de zonas tensionadas. Es necesario recordar que la ley estatal posibilita la regulaci&oacute;n de precios en las zonas tensionadas. Pero su aplicaci&oacute;n se deja en manos de las comunidades aut&oacute;nomas y, en la nuestra, ya se ha anunciado que no se iba a aplicar.
    </p><p class="article-text">
        Las luces largas deben se&ntilde;alar la rehabilitaci&oacute;n de viviendas antiguas y la ampliaci&oacute;n, o creaci&oacute;n, de un parque p&uacute;blico en r&eacute;gimen de alquiler social o de compra, porque construir m&aacute;s no implica que bajen los precios. Las luces de marcha atr&aacute;s deben recorrer el camino del gobierno valenciano anterior, que ten&iacute;a proyectado poner a disposici&oacute;n de quienes m&aacute;s lo necesitan la vivienda de la SAREB.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo sociedad, qu&eacute; le estamos ofreciendo a la ciudadan&iacute;a y, muy especialmente, a la juventud? Podemos aseverar que con la vivienda, como con otras cuestiones, el ascensor social se ha estropeado. Ahora mismo es un factor de desigualdad de primer orden. De d&oacute;nde vivimos depende nuestra salud, que podamos acceder a uno u otro empleo, a una u otra formaci&oacute;n, a uno u otro servicio p&uacute;blico. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, apostar por el estado de bienestar es apostar por acabar con esa desigualdad estructural en el acceso a la vivienda, instalada en nuestro pa&iacute;s por donde miremos, incluso m&aacute;s all&aacute; de las grandes ciudades. La justicia social pasa por hacer cumplir este derecho establecido en la Constituci&oacute;n, garantizado por cualquier gobierno, sea del color que sea.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana García Alcolea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/derecho-vivienda-le-espera_129_11481842.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 27 Jun 2024 09:06:53 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El derecho a la vivienda: ni está ni se le espera]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ni un paso atrás en Europa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/paso-europa_129_11417431.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Estamos a las puertas de unas elecciones europeas que resultan clave para el conjunto de la ciudadan&iacute;a espa&ntilde;ola y en las que est&aacute; en juego retroceder o avanzar. Elegir pol&iacute;ticas de derechas podr&iacute;a suponer la aplicaci&oacute;n de recortes con afectaci&oacute;n directa en los servicios p&uacute;blicos, como ya hemos visto en tiempos pasados. Apostar por pol&iacute;ticas progresistas tendr&iacute;a como derivada una mayor protecci&oacute;n de los servicios p&uacute;blicos, el establecimiento de medidas para el crecimiento econ&oacute;mico y la creaci&oacute;n de empleo, para que nadie se quede atr&aacute;s. Unas medidas que fueron ejemplo en plena pandemia y durante la crisis inflacionista, proyectadas en direcci&oacute;n contraria a las adoptadas con la crisis financiera de 2008 y que tanto da&ntilde;o hicieron a la clase trabajadora, con despidos masivos y devaluaci&oacute;n salarial como f&oacute;rmula estrella. 
    </p><p class="article-text">
        Si como apuntan las encuestas crece la extrema derecha, que ni siquiera se cree la Uni&oacute;n Europea y que pretende desintegrarla, se van a condicionar las pol&iacute;ticas de alianzas. En vez de reforzar las instituciones europeas para abordar las transformaciones necesarias, corremos el riesgo de desintegraci&oacute;n. Eso significar&aacute; que no pintaremos nada en el mundo y que se pondr&aacute;n en marcha pol&iacute;ticas contra los intereses de la clase trabajadora, como ya hemos visto en las Cortes generales cuando sistem&aacute;ticamente PP y Vox han votado en contra de la reforma laboral, la de pensiones o la subida del SMI. Pero tambi&eacute;n van a ir en contra de la mayor&iacute;a social, especialmente en materia de igualdad, como estamos viviendo a lo largo y ancho del territorio nacional. Un riesgo que no nos podemos permitir.
    </p><p class="article-text">
        Europa parece lejana a los problemas del d&iacute;a a d&iacute;a de la ciudadan&iacute;a, pero el resultado de estas elecciones va a marcar el camino hacia la consecuci&oacute;n de derechos y libertades para los pr&oacute;ximos a&ntilde;os, tan importantes para las trabajadoras y los trabajadores, m&aacute;s de lo que se pueda imaginar. Porque en muchas cuestiones, la legislaci&oacute;n que se aplica en Espa&ntilde;a, proviene de las instituciones europeas en porcentajes superiores al 80 %. Muchas de nuestras leyes acaban siendo la transposici&oacute;n de normativas que se han decidido all&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Fij&aacute;ndonos en c&oacute;mo nos va en Espa&ntilde;a, podemos decir que el empleo ha mejorado gracias a toda una serie de reformas, fruto del di&aacute;logo social, que segu&iacute;an unos par&aacute;metros establecidos en Europa y que han dado como resultado una mayor estabilidad en nuestro mercado laboral. La temporalidad se ha reducido, aunque la parcialidad involuntaria sigue siendo elevada y el desempleo todav&iacute;a est&aacute; en niveles inaceptables, a pesar del buen ritmo de creaci&oacute;n de empleo. 
    </p><p class="article-text">
        Otro paso dado, pero que necesita de una mayor firmeza, es el del incremento salarial. Hay margen para ello, solo hay que ver c&oacute;mo en 2023 ha habido r&eacute;cord hist&oacute;rico de m&aacute;rgenes empresariales. Se debe desterrar por tanto ese mantra de las patronales espa&ntilde;olas por el que debemos ser m&aacute;s productivos sirviendo en bandeja de plata la precariedad laboral. Esto ya no es cre&iacute;ble con todos los datos encima de la mesa y con las previsiones de crecimiento. En nuestra opini&oacute;n, se dan los mimbres para modificar la normativa laboral que propicie una reducci&oacute;n de la jornada y el incremento de los salarios. Una posibilidad que podr&iacute;a estar en riesgo con los resultados de las pr&oacute;ximas elecciones europeas si avanza la derecha y la extrema derecha, posicionadas del lado del capitalismo m&aacute;s agresivo que hayamos conocido, recrudeciendo el conflicto capital-trabajo.
    </p><p class="article-text">
        No es cuesti&oacute;n de meter el miedo en el cuerpo a nadie, sino todo lo contrario, de infundir esperanza en que podemos contribuir a que se pongan en marcha pol&iacute;ticas distintas para responder a las transiciones digital y ecol&oacute;gica. Avances en materia de natalidad y de cuidados, para no dejarlos en el &aacute;mbito familiar, donde las que salen perdiendo son siempre las mujeres con el dichoso rol de g&eacute;nero. Son retos que se resolver&aacute;n en funci&oacute;n de qui&eacute;n tenga la mayor&iacute;a en Europa. No ser&aacute; lo mismo el negacionismo de la desigualdad entre hombres y mujeres, o del cambio clim&aacute;tico, que legislar teniendo en cuenta que hay que gobernar avanzando en derechos y protegiendo el medioambiente.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, tenemos a las puertas de Europa conflictos b&eacute;licos que no se podr&aacute;n resolver si quienes est&aacute;n a los mandos son coaliciones de progreso o de extrema derecha. No es lo mismo respetar los derechos humanos que justificar la masacre que, por ejemplo, se est&aacute; perpetrando contra el pueblo palestino. Y por lo que hemos visto, las derechas &ldquo;amables&rdquo; se han destapado y han abandonado la opci&oacute;n del cord&oacute;n sanitario de estos &uacute;ltimos a&ntilde;os, puesto que est&aacute;n dispuestas a negociar y acordar como dec&iacute;a hace unos d&iacute;as Ursula Von der Leyen.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, la clase trabajadora debemos decidir entre avance o retroceso, y para ello debemos movilizarnos como lo hicimos el 23 de julio en Espa&ntilde;a, votando por la defensa de nuestros intereses. Si no votamos, lo har&aacute;n qui&eacute;nes no quieren la igualdad entre mujeres y hombres ni derechos LGTBI, qui&eacute;nes niegan la violencia de g&eacute;nero, justifican el genocidio y no respaldaron la reforma laboral, la de las pensiones o del SMI. Votar&aacute;n qui&eacute;nes defienden la especulaci&oacute;n inmobiliaria, el turismo masificado y obtienen grandes beneficios mientras se niegan a subir salarios. Votar&aacute;n qui&eacute;nes niegan el cambio clim&aacute;tico, est&aacute;n en contra de reforzar la sanidad, la educaci&oacute;n o los servicios sociales p&uacute;blicos y albergan mantener privilegios para unas &eacute;lites y no derechos para la mayor&iacute;a social. T&uacute; decides.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana García Alcolea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/paso-europa_129_11417431.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 03 Jun 2024 10:23:56 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Ni un paso atrás en Europa]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un Primero de Mayo de avances y reivindicaciones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/mayo-avances-reivindicaciones_129_11333011.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Estamos ante un nuevo Primero de Mayo, y lo hace en medio de un panorama pol&iacute;tico sometido a fuertes turbulencias. Una crispaci&oacute;n permanente, que ha subido los decibelios &uacute;ltimamente a prop&oacute;sito de la reflexi&oacute;n del Presidente del Gobierno sobre si vale la pena o no continuar, justo entre las elecciones vascas y las catalanas, y a dos meses de unas elecciones europeas que van a decidir el rumbo de las pol&iacute;ticas de la UE, que es tanto como decir, que van a decidir el margen para realizar pol&iacute;ticas p&uacute;blicas en nuestro Pa&iacute;s. En mi opini&oacute;n, la capacidad de movilizaci&oacute;n de la clase trabajadora en favor de la izquierda europea es el primer paso para dar continuidad a los avances sociales que han caracterizado estos &uacute;ltimos a&ntilde;os. La mirada de este Primero de Mayo debe estar puesta en las europeas del 9 de junio donde vamos a jugarnos si avanzamos o por el contrario empiezan las pol&iacute;ticas de austeridad y recortes que ya hemos vivido no hace tanto.
    </p><p class="article-text">
        El &eacute;xito de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas desplegadas con la gran participaci&oacute;n sindical desde la crisis del Covid a esta parte, ha supuesto, a su vez, el fracaso de las recetas neoliberales aplicadas con especial &eacute;nfasis en anteriores per&iacute;odos recesivos. Por la v&iacute;a de los hechos, se han ratificado los planteamientos del sindicalismo de clase, siendo compatibles una bater&iacute;a de mejoras legislativas, eso s&iacute;, con el margen concedido por la Troika europea, dirigidas a dignificar las condiciones de vida y trabajo de la mayor&iacute;a social, con la mejor tasa de empleo de nuestra historia, como acredita la cifra record de personas afiliadas a la SS.
    </p><p class="article-text">
        Avalados por los logros de la pasada legislatura, casi todos en el marco del Di&aacute;logo Social, este Primero de Mayo reclamamos espacio en la agenda social y pol&iacute;tica de este pa&iacute;s para incidir en los avances que deben darse en las relaciones y que quedan todav&iacute;a por abordar. La reducci&oacute;n de la jornada laboral hasta las 37,5 horas, la mejora en las condiciones de despido, la extensi&oacute;n de derechos de la ley rider a la totalidad de personas trabajadoras en el &aacute;mbito de las plataformas, aumentar la participaci&oacute;n de las personas trabajadoras en la empresa, o un marco de adaptaci&oacute;n efectiva de las personas trabajadoras a las transiciones en el empleo son algunas de estas mejoras a acometer. Reclamamos &ldquo;menos jornada y m&aacute;s salarios&rdquo; con las miras puestas en el Pleno Empleo, que ya no parece un sue&ntilde;o inalcanzable, y lo hacemos en un contexto donde los beneficios empresariales se han incrementado un 64% durante los &uacute;ltimos 5 a&ntilde;os. &nbsp;Mientras que el propio Observatorio de M&aacute;rgenes Empresariales cifra una mejora sustancial de la productividad por asalariado (16%), las patronales siguen reticentes a abordar un reparto m&aacute;s justo de las rentas del trabajo, algo del todo insostenible.
    </p><p class="article-text">
        Poco a poco constatamos que est&aacute; mejorando significativamente la composici&oacute;n del empleo. Una parte muy considerable del empleo creado se concentra en ocupaciones t&eacute;cnicas. Aunque todav&iacute;a andamos lejos de considerar suficientes estos cambios, apuntan una potencialidad nada desde&ntilde;able ahora que est&aacute; por producirse el cambio de modelo productivo que con tanta insistencia reclamamos. En este momento, se hace m&aacute;s necesario que nunca una apuesta rotunda en materia de pol&iacute;ticas sectoriales. Sin un pacto por la industria que aproveche toda la potencialidad que nos brinda la transici&oacute;n digital y energ&eacute;tica de nuestro Pa&iacute;s, aprovechando los Fondos Next Generation, no va a ser posible cambiar la fisonom&iacute;a de nuestro empleo para encaminarlo hacia los est&aacute;ndares que definen el trabajo decente. Debe ser una ventana de oportunidades para el Pa&iacute;s Valenci&agrave;, un territorio particularmente necesitado de diversificar y ampliar el tejido productivo, dada nuestra excesiva dependencia del sector servicios. Las dificultades por las que atraviesan sectores de tanto peso como la industria del autom&oacute;vil, y ya en menor medida el sector de la cer&aacute;mica, invita a pensar que urge una respuesta p&uacute;blica s&oacute;lida que permita acelerar el proceso de cambio que estamos viviendo. Es necesaria la voluntad presupuestaria, pero tambi&eacute;n pol&iacute;tica si queremos el avance social y econ&oacute;mico que necesitamos en nuestro territorio. Precisamente esa es la exigencia que se oir&aacute; en las calles una jornada tan reivindicativa como festiva como es el Primero de Mayo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana García Alcolea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/mayo-avances-reivindicaciones_129_11333011.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 30 Apr 2024 17:41:01 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Un Primero de Mayo de avances y reivindicaciones]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un 2023 de inflación, elecciones, movilización y falta de diálogo social]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/2023-inflacion-elecciones-movilizacion-falta-dialogo-social_129_10802596.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        A estas alturas del calendario es dif&iacute;cil escapar del consiguiente balance sobre aquellas cuestiones que han caracterizado la agenda pol&iacute;tica y sindical en el a&ntilde;o que se escapa. No pecar&eacute; de original y har&eacute; lo propio, aprovechando para situar algunas expectativas que habr&iacute;an de concretarse en 2024.
    </p><p class="article-text">
        El contexto internacional sigue condicionando la marcha de nuestra econom&iacute;a. El drama de la guerra de Ucrania parece haber sido eclipsado por el genocidio al que est&aacute; siendo sometido el pueblo Palestino. Otra muestra de barbarie dif&iacute;cil de asimilar, tanto como que la comunidad internacional sea incapaz de adoptar una posici&oacute;n. Salvo honrosas excepciones, la equidistancia es generalizada &iquest;D&oacute;nde ha quedado el respeto a la Declaraci&oacute;n Universal de Derechos Humanos?
    </p><p class="article-text">
        Los efectos de la inflaci&oacute;n siguen siendo severos, aunque con cierta tendencia a la moderaci&oacute;n, un respiro al que han contribuido las medidas para combatir una crisis que ha mermado el poder de compra de unos salarios congelados. El empobrecimiento de la poblaci&oacute;n es una amenaza seria de involuci&oacute;n de nuestro estado de bienestar. Las medidas estructurales de contrapartida a la recepci&oacute;n de fondos europeos en la recuperaci&oacute;n post COVID, la reforma laboral, el incremento del SMI y de las pensiones, han sido determinantes, aunque apenas han logrado mantener el poder de compra de los salarios. 
    </p><p class="article-text">
        El &eacute;xito de la reforma laboral se ha concretado en una reducci&oacute;n dr&aacute;stica de la temporalidad en la contrataci&oacute;n y se han recuperado derechos en materia de negociaci&oacute;n colectiva. Los mantras neoliberales han quedado fulminados por la realidad de que no solo no se ha destruido empleo, sino que se ha creado y de mayor calidad. 
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno deber&iacute;a volver a ampararse en el di&aacute;logo social como la forma m&aacute;s s&oacute;lida de construcci&oacute;n de derechos. El error a prop&oacute;sito de la modificaci&oacute;n del subsidio por desempleo casi sin di&aacute;logo y concertaci&oacute;n social no deber&iacute;a repetirse, a la vista de la productividad obtenida desde el per&iacute;metro del di&aacute;logo social en la pasada legislatura.
    </p><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica de tipos de inter&eacute;s del BCE ha actuado como un factor neutralizador de la t&iacute;mida revalorizaci&oacute;n salarial pactada en la negociaci&oacute;n colectiva. Una subida que seguimos peleando convenio a convenio, con las miras puestas en la constante reivindicaci&oacute;n del V Acuerdo para el Empleo y la Negociaci&oacute;n Colectiva.
    </p><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o se ha caracterizado tambi&eacute;n por los procesos electorales. Contra todo pron&oacute;stico se ha mantenido el gobierno progresista en la naci&oacute;n, una coalici&oacute;n de fr&aacute;giles equilibrios aritm&eacute;ticos que podr&iacute;an limitar la agenda de avances pendientes de negociaci&oacute;n en la Mesa del Di&aacute;logo Social. Las primeras iniciativas de la legislatura arrancan sin tener en cuenta el papel constitucional reservado a los agentes sociales m&aacute;s representativos, una funci&oacute;n que la negociaci&oacute;n entre partidos debe respetar. 
    </p><p class="article-text">
        Otro gobierno de coalici&oacute;n, en este caso de derechas, gobierna el Pa&iacute;s Valenciano tras casi 8 a&ntilde;os de Bot&agrave;nic. Dos gobiernos de signo distinto cuya convivencia se percibe compleja. El central puede ser un l&iacute;mite a la penetraci&oacute;n de la agenda neoliberal del gobierno de Maz&oacute;n, y el auton&oacute;mico tiene capacidad suficiente para reducir el efecto de las pol&iacute;ticas progresistas derivadas del di&aacute;logo social estatal. Sirva como ejemplo que, al tiempo que se reclama un cambio de modelo productivo y la compensaci&oacute;n por el d&eacute;ficit ocasionado por la insuficiencia del modelo auton&oacute;mico para mantener los servicios p&uacute;blicos, la primera decisi&oacute;n del Consell haya sido la supresi&oacute;n y la reducci&oacute;n de tipos impositivos para las rentas m&aacute;s altas, en un ejercicio de esquizofrenia pol&iacute;tica que solo es la antesala de lo que est&aacute; por llegar.
    </p><p class="article-text">
        Una vez que el cambio de modelo de financiaci&oacute;n auton&oacute;mica se ha colocado en la agenda pol&iacute;tica inmediata, CCOO PV insistir&aacute; en la demanda de una reforma fiscal en profundidad que mejore la suficiencia recaudatoria del sistema. Nos va mucho en juego, la calidad de nuestros servicios p&uacute;blicos no pueden depender de un sobreesfuerzo presupuestario o del aumento insostenible del d&eacute;ficit p&uacute;blico. La cuesti&oacute;n del &ldquo;finan&ccedil;ament&rdquo; no puede convertirse en un arma arrojadiza al servicio de los intereses partidistas, por lo que esperamos altura de miras pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        2023 tambi&eacute;n ha sido un a&ntilde;o de intensificaci&oacute;n de esfuerzos sindicales para contribuir a la igualdad laboral real entre hombres y mujeres, a trav&eacute;s de los planes de igualdad. Las m&uacute;ltiples brechas de g&eacute;nero persistentes tienen su reflejo en el mercado laboral, y que hay que erradicar con determinaci&oacute;n. Reivindicamos un compromiso pol&iacute;tico con un sistema potente de cuidados que genere trabajo decente y dignifique la situaci&oacute;n que viven miles de personas, en su amplia mayor&iacute;a mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Tras la puesta en marcha del nuevo Consell la activaci&oacute;n del Di&aacute;logo Social debe ser una prioridad, dado que el compromiso del president de la Generalitat de relanzar las mesas del di&aacute;logo social no se ha cumplido. La &uacute;nica reuni&oacute;n mantenida ha servido para finiquitar el Acuerdo de mejora de las condiciones de trabajo, en el &aacute;mbito de la jornada y salarial de los servicios sociales.
    </p><p class="article-text">
        Cuando hablamos de activar el di&aacute;logo social hablamos de la necesidad de interlocuci&oacute;n para articular el desarrollo social y econ&oacute;mico de esta comunidad econ&oacute;mica, hablamos de generaci&oacute;n de empleo inclusivo, sostenido y sostenible, de la eliminaci&oacute;n de toda forma de discriminaci&oacute;n, de la transformaci&oacute;n de nuestro modelo productivo. Los sindicatos de clase debemos jugar el papel que se espera de las primeras organizaciones sociales del PV, puestas al servicio del avance colectivo hacia una sociedad m&aacute;s justa donde vivir y trabajar. Con ese deseo complejo nos adentraremos con determinaci&oacute;n y esperanza en el a&ntilde;o 2024. Salud.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana García Alcolea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/2023-inflacion-elecciones-movilizacion-falta-dialogo-social_129_10802596.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 Dec 2023 13:24:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Un 2023 de inflación, elecciones, movilización y falta de diálogo social]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sociedad, derechos y extrema derecha]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/sociedad-derechos-extrema-derecha_129_10635130.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Estos d&iacute;as tiene lugar en el complejo de La Petxina de Valencia, la celebraci&oacute;n del Congreso &ldquo;Sociedad, derechos y extrema derecha&rdquo;. A iniciativa de la Fundaci&oacute;n Primero de Mayo de CCOO se ha reunido un plantel excepcional de ponentes para reflexionar sobre el fen&oacute;meno del auge de la extrema derecha. Creo que se acierta plenamente en escoger Valencia, porque nos permite avivar el recuerdo del II Congreso Internacional de Intelectuales para la Defensa de la Cultura, realizado en el hemiciclo de nuestra Casa Consistorial en 1937, cuando en plena Guerra Civil Valencia era el epicentro de la Rep&uacute;blica Espa&ntilde;ola. Este Congreso, que reuni&oacute; a escritores de medio mundo, result&oacute; ser una respuesta inequ&iacute;voca del compromiso de la intelectualidad con la democracia. Durante unos d&iacute;as, Valencia se convirti&oacute; en la capital del antifascismo mundial.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Ahora que vivimos un cierto resurgimiento de la extrema derecha en muchos pa&iacute;ses del mundo, el elemento movilizador que caracteriz&oacute; aquel encuentro de 1937 est&aacute; plenamente vigente. As&iacute; que no se me ocurre mejor escenario que la ciudad de Valencia para tejer complicidades y dotarnos de herramientas para identificar y combatir las nuevas formas de la extrema derecha, cada vez m&aacute;s presentes y con m&aacute;s influencia en buena parte de las democracias occidentales. Aparentemente, el fen&oacute;meno ha mutado, pero en el fondo sigue siendo, como lo era entonces, la principal amenaza para la convivencia, los derechos y las libertades de la mayor&iacute;a social.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Su capacidad de influencia est&aacute; contribuyendo a una radicalizaci&oacute;n, m&aacute;s o menos grosera, de las derechas de tradici&oacute;n m&aacute;s liberal. Una simbiosis que se est&aacute; demostrando como un elemento disruptivo que afecta de lleno a la normalidad de la democracia, en cuya defensa, el sindicalismo de clase est&aacute; llamado a jugar un papel determinante. El movimiento obrero internacional debe aplicarse en dar respuesta a una ideolog&iacute;a, que tiene r&eacute;plicas en todas las latitudes del mundo, &nbsp;y que tiene como punto de mira el retroceso de los derechos de la clase trabajadora, luego &nbsp;impugna directamente el papel garante de las organizaciones sindicales all&iacute; donde logran gobernar.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">A pesar de las maniqueas maniobras de distracci&oacute;n, tenemos que mostrar rotundidad al afirmar que las nuevas formas de esta derecha suponen el resurgimiento del fascismo en el contexto internacional. Pese a los esfuerzos por adaptaci&oacute;n de su mensaje, Trump, Bolsonaro, Orban, Salvini, Meloni, Le Penn o Abascal son perfectamente identificables como elementos reaccionarios de extrema derecha. La aceptaci&oacute;n del juego parlamentario y la aparente renuncia al uso de la violencia para imponer su ideario pol&iacute;tico, no maquilla un discurso totalitario que emparenta, sin mucho disimulo, con los reg&iacute;menes fascistas de entonces.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Su objetivo es el mantenimiento de la hegemon&iacute;a cultural para conservar, y si es el caso restaurar, privilegios de las &eacute;lites a las que sirven. Para eso ya no es necesario acabar con la democracia, basta con hacerse con el control de las instituciones y ejercer el poder </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>de facto</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">. Se frenan as&iacute; los avances sociales y se retuerce el sistema hasta que est&aacute; suficientemente adaptado para servir a sus intereses. Todo ello, a costa de los derechos de la mayor&iacute;a social y de la calidad democr&aacute;tica de los pa&iacute;ses en que gobiernan, porque con la legitimidad obtenida a trav&eacute;s de las urnas, aniquilan principios tan b&aacute;sicos como la divisi&oacute;n de poderes o la libertad de prensa. Estamos hablando de un fen&oacute;meno internacional, que se sirve de la democracia representativa como herramienta de blanqueamiento de lo que es: fascismo en estado puro.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El auge de la extrema derecha es consecuencia en buena medida de las pol&iacute;ticas neoliberales y de las enormes desigualdades sociales intensificadas por la gesti&oacute;n austericida de la crisis financiera de 2008. Si a aquella crisis de la que a duras penas nos cost&oacute; recuperarnos una d&eacute;cada, le sumamos los efectos del nuevo contexto geopol&iacute;tico y la ins&oacute;lita inflaci&oacute;n de dos d&iacute;gitos, el resultado es un empobrecimiento generalizado de las clases populares. Esto, sumado al hast&iacute;o y al descr&eacute;dito de la pol&iacute;tica, ha sido el mejor caldo de cultivo para los discursos del odio, que han aprovechado la capacidad de penetraci&oacute;n que ofrece Internet y los medios de comunicaci&oacute;n proclives a amplificar bulos de toda &iacute;ndole, para generalizar un mensaje ultraconservador, ultranacionista, supremacista y autoritario. En muchos casos, ha seducido incluso a quienes m&aacute;s deber&iacute;an temerlo, a quienes no tienen casi nada, que malviven de un salario insuficiente, y que pueblan los barrios m&aacute;s populares de las ciudades de pa&iacute;ses como EEUU, Brasil, Hungr&iacute;a, Italia, Francia o nuestro propio pa&iacute;s.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El trazo ideol&oacute;gico sigue la misma constante, los partidos de la derecha alimentan la batalla cultural acudiendo a f&oacute;rmulas populistas para ampliar sus bases electorales, mientras que de manera soterrada imponen una agenda neoliberal que pasa inexcusablemente por la privatizaci&oacute;n progresiva de servicios y coberturas sociales, una reducci&oacute;n impositiva para las clases altas y un retroceso en los derechos de las personas trabajadoras. Con una enfermiza apolog&iacute;a del concepto deformado de &ldquo;libertad&rdquo;, se articulan teor&iacute;as conspirativas que fomentan el racismo y la xenofobia, se reacciona ante los avances en igualdad, que son tachados de ideolog&iacute;a de g&eacute;nero y hasta se niega el cambio clim&aacute;tico. Se requieren pocos matices para definir el sustrato ideol&oacute;gico de su discurso. De c&oacute;mo enfrentarlo, es de lo que se trata.</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana García Alcolea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/sociedad-derechos-extrema-derecha_129_10635130.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Oct 2023 09:52:39 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Sociedad, derechos y extrema derecha]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La precariedad que hay detrás del mito de la “falta de mano de obra”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/precariedad-hay-detras-mito-falta-mano-obra_129_10553847.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        La entrada en vigor de la reforma laboral ha supuesto una notable mejor&iacute;a en la estabilidad del empleo. Contra la l&oacute;gica de todas las reformas laborales conocidas hasta la fecha, la necesidad imperiosa de romper con la dualidad del mercado de trabajo se convirti&oacute; en el principal objetivo del gran acuerdo del di&aacute;logo social de la pasada legislatura. Un a&ntilde;o y medio despu&eacute;s, se ofrecen pocas dudas respecto al impacto, entre otras medidas, de la eliminaci&oacute;n del contrato de obra y servicio. Pr&aacute;cticamente la mitad de los contratos que se firman en nuestro pa&iacute;s ya son indefinidos. Si ponemos en relaci&oacute;n esta disminuci&oacute;n notable de la temporalidad con la subida del SMI, deber&iacute;a valorarse el &eacute;xito y la orientaci&oacute;n de esta reforma, que incide primordialmente sobre las realidades laborales m&aacute;s precarias.
    </p><p class="article-text">
        No cabe duda de que el rearme de la capacidad de la negociaci&oacute;n colectiva o la disminuci&oacute;n de la temporalidad en el empleo est&aacute;n operando de manera significativa en la reducci&oacute;n de la precariedad laboral. Pero no es menos cierto que resulta apremiante abordar la regeneraci&oacute;n de los sectores que mantienen su competitividad a costa de ofrecer unas p&eacute;simas condiciones de trabajo.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de que en este pa&iacute;s sigue habiendo m&aacute;s de 2.700.000 personas paradas, es en los sectores donde predomina el empleo de bajo valor a&ntilde;adido donde se concentra el recurrente debate de las ocupaciones de dif&iacute;cil cobertura. Asistimos frecuentemente a los argumentos empresariales m&aacute;s gruesos, aquellos que cuestionan las prestaciones sociales porque &ldquo;desincentivan la b&uacute;squeda de empleo&rdquo;. Mientras, se desecha cualquier discurso sensato que se refiera a las causas de la &ldquo;falta de mano de obra&rdquo;, a la incapacidad de generar empleo decente, a los bajos salarios, o a las jornadas de trabajo interminables (a las que se refer&iacute;a recientemente alguna voz de la patronal venida del Paleol&iacute;tico que apuntaba a la &ldquo;media jornada de 12 horas&rdquo;).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Curiosamente, son pocas las voces empresariales que alerten del efecto de la competencia desleal por incumplimientos de las m&aacute;s elementales normas laborales frente a quienes cumplen la normativa, pagan buenos salarios, y, en consecuencia, son ajenos a las dificultades a la hora de contratar personas trabajadoras.
    </p><p class="article-text">
        Estos discursos conviven con otros que atribuyen el problema a la falta de cualificaci&oacute;n de los candidatos. Las propias din&aacute;micas de rotaci&oacute;n laboral de sectores como, por ejemplo, el de la construcci&oacute;n, ha devenido en incapacidad para articular una respuesta a las necesidades de formaci&oacute;n de las personas trabajadoras en el &aacute;mbito de la empresa. De aquellos polvos, estos lodos. Este es uno de los grandes retos que tienen las Pol&iacute;ticas Activas de Empleo: la superaci&oacute;n del gap que permita una recualificaci&oacute;n espec&iacute;fica a los nuevos perfiles que requieren los saltos tecnol&oacute;gicos a trav&eacute;s de la formaci&oacute;n para el empleo.
    </p><p class="article-text">
        Esa hipot&eacute;tica carencia de trabajadores disponibles est&aacute; en el origen de la &uacute;ltima reforma expr&eacute;s, y sin di&aacute;logo social, del reglamento de la Ley de Extranjer&iacute;a, al objeto de facilitar la llegada de personas trabajadoras extranjeras extracomunitarias para ocupar los supuestos empleos vacantes. De &lsquo;facto&rsquo;, parece darse por buena la premisa neoliberal que apela a los desajustes oferta- demanda sin atender a los hechos causales del problema que est&aacute;n en la calidad del empleo y, en cierta medida, en la necesidad de dar un salto cualitativo en las pol&iacute;ticas activas ofertadas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En todo caso, no parece razonable facilitar la contrataci&oacute;n de personas migrantes bajo el pretexto de que el mercado de trabajo no ofrece la posibilidad de contratar perfiles t&eacute;cnicos como camarero o cocinero, propuestas de inclusi&oacute;n en el Cat&aacute;logo de ocupaciones de dif&iacute;cil cobertura de la CEV para la provincia de Castell&oacute;n, que se nos present&oacute; el pasado verano sin el menor atisbo de rubor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hace tiempo que venimos insistiendo al Servicio P&uacute;blico de Empleo Estatal en la necesidad de establecer mejoras t&eacute;cnicas del mecanismo de determinaci&oacute;n de la situaci&oacute;n del empleo, a fin de poder dotarnos de un cat&aacute;logo de ocupaciones de dif&iacute;cil cobertura m&aacute;s fiable, &aacute;gil y eficaz que permita precisi&oacute;n en las necesidades reales del mercado de trabajo espa&ntilde;ol.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Teniendo en cuenta que el &uacute;nico procedimiento para la elaboraci&oacute;n del Cat&aacute;logo de ocupaciones de dif&iacute;cil cobertura data del a&ntilde;o 2005, seguimos esperando impacientes que se cumpla con lo que ya est&aacute; comprometido: una revisi&oacute;n integral de los criterios para garantizar un sistema objetivo. Algo del todo pertinente ahora que, a d&iacute;as de conmemorar la Jornada Mundial por el Trabajo Decente, podemos presumir de haber iniciado el camino para dignificar las condiciones del empleo en nuestro pa&iacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana García Alcolea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/precariedad-hay-detras-mito-falta-mano-obra_129_10553847.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 28 Sep 2023 16:10:51 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La precariedad que hay detrás del mito de la “falta de mano de obra”]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Reforzar el Estado, la cohesión social y la convivencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/reforzar-cohesion-social-convivencia_129_10416690.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Parece haber pasado un siglo desde que el presidente del Gobierno anunciara, contra todo pron&oacute;stico, el adelanto de las elecciones generales. En medio de una creciente agresividad por parte de la derecha, hemos asistido a una de las campa&ntilde;as m&aacute;s toscas conocidas. &ldquo;Acabar con el sanchismo&rdquo; o &ldquo;S&aacute;nchez o Espa&ntilde;a&rdquo; han sido esl&oacute;ganes repetidos hasta la saciedad por la derecha m&aacute;s reaccionaria. No es de extra&ntilde;ar el clima de polarizaci&oacute;n pol&iacute;tica que percibe la ciudadan&iacute;a, habida cuenta del empe&ntilde;o con que el PP y VOX se han empleado en contribuir a esta percepci&oacute;n, s&oacute;lidamente edificada sobre dos variables: el insulto y la mentira.
    </p><p class="article-text">
        La estrategia del &lsquo;todo o nada&rsquo; a la que ha sucumbido el PP ha fracasado estrepitosamente. En un tiempo donde las certezas no abundan, parece confirmarse que la hora de las mayor&iacute;as absolutas, salvo excepciones puntuales, se ha acabado. La ciudadan&iacute;a ha refrendado con su voto la idea de que no hay aritm&eacute;tica parlamentaria de gobierno sin di&aacute;logo con quienes piensan distinto. Una derecha que necesita sumar con la ideolog&iacute;a que representa VOX, no suma, sino resta, en la medida en que cierra cualquier puerta de entendimiento en un Parlamento plurinacional y diverso, muy reactivo a las nostalgias del pasado. El PP espa&ntilde;ol deber&iacute;a aprender de sus hom&oacute;logos en&nbsp;Francia y Alemania, mejor les ir&iacute;a. A d&iacute;a de hoy, el PNV no est&aacute; dispuesto ni tan siquiera a sentarse con ese t&aacute;ndem. Feij&oacute;o ha perdido la partida y, a poco que S&aacute;nchez logre configurar una mayor&iacute;a, la cosa acabar&aacute; en jaque mate. Al tiempo.
    </p><p class="article-text">
        A pesar del calor, la participaci&oacute;n el 23 de julio ha superado en m&aacute;s de 4 puntos la registrada en los comicios de noviembre de 2019. En buena parte ha sido gracias al encomiable trabajo del personal de Correos que, pese a las muchas dificultades, se ha dejado la piel para que hayamos podido ejercer con absoluta normalidad nuestro derecho al voto. La sombra de duda agitada por la derecha, con alguna colaboraci&oacute;n desafortunada, es sencillamente impresentable. Aprovecho estas l&iacute;neas para rendir un merecido reconocimiento a las personas trabajadoras de este servicio p&uacute;blico, que se ha demostrado tan esencial como siempre.
    </p><p class="article-text">
        Les reconocer&eacute; que el resultado del pasado domingo supone un respiro. La posibilidad de tener instalado a VOX en el Consejo de Ministro tra&iacute;a ecos del pasado mayo. Aunque justo es reconocer que, en nuestra autonom&iacute;a, la distribuci&oacute;n de &aacute;reas de trabajo del nuevo Consell parece atenuar el peso de la ultraderecha, el discurso del PP en muchos aspectos deja poco espacio a la tranquilidad. Ya le dec&iacute;amos al president Maz&oacute;n que plantear una enmienda a la totalidad de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas del Gobierno de coalici&oacute;n no parece una garant&iacute;a de salvaguarda de los avances sociales de la &uacute;ltima legislatura. En este sentido, el resultado electoral de las pasadas generales, si es que efectivamente cristaliza en la conformaci&oacute;n de un nuevo Gobierno de progreso, puede ser un contrapunto m&aacute;s que necesario a la configuraci&oacute;n de poder institucional en el Pa&iacute;s Valenciano. Ahora que todo indica que la UE plantea un cambio de ciclo, con la vuelta a la regla de gasto y la definici&oacute;n de nuevas reglas fiscales, lo &uacute;ltimo que necesitamos es un BOE y un DOGV alineados en una deriva de recortes de servicios p&uacute;blicos y de los tributos que los sostienen.
    </p><p class="article-text">
        Desde el sindicato venimos insistiendo en que vivimos un momento de enorme trascendencia de modernizaci&oacute;n de nuestro pa&iacute;s. Debemos aprovechar el consenso alcanzado en la concertaci&oacute;n social para incidir en la definici&oacute;n de un marco legal de relaciones laborales, que ahora s&iacute;, permite sentar las bases para mejorar la productividad mediante la creaci&oacute;n de valor a&ntilde;adido, el fomento de la innovaci&oacute;n y el aprovechamiento de las potencialidades de las personas trabajadoras. Los fondos europeos deben servir para reactivar nuestra econom&iacute;a desde esta perspectiva, con inversiones encaminadas hacia un crecimiento econ&oacute;mico m&aacute;s sostenible e inclusivo, apoyado en la econom&iacute;a verde y la transici&oacute;n digital, en el desarrollo de sectores estrat&eacute;gicos, la I+D, la educaci&oacute;n y la formaci&oacute;n profesional. Eso es reforzar el Estado, la cohesi&oacute;n social y la convivencia. Hablamos de necesidades estructurales incompatibles con la negaci&oacute;n sistem&aacute;tica de los avances que nos ha tra&iacute;do la concertaci&oacute;n social, como la subida del SMI, la reforma laboral o la de las pensiones, pero tambi&eacute;n de la necesidad de acometer un proceso de convergencia fiscal con la UE para sostener el nuevo contrato social para el siglo XXI que reclama el sindicalismo de clase europeo. Est&aacute; por ver, cu&aacute;nto de esto hay de realidad, y cu&aacute;nto de deseo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana García Alcolea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/reforzar-cohesion-social-convivencia_129_10416690.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 29 Jul 2023 20:58:47 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Reforzar el Estado, la cohesión social y la convivencia]]></media:title>
    </item>
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