<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Luis González Morera]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/luis-gonzalez-morera/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Luis González Morera]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/1035831/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Tajuya, punto de encuentro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/tajuya-punto-encuentro_129_8422005.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f82ccfc0-0073-4d77-84ac-853e56ea1d5a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tajuya, punto de encuentro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">OPINIÓN - Pero Tajuya también es punto de encuentro para quienes el volcán es el fondo perfecto para un selfie, o una foto de grupo con signo de victoria y muecas variadas. Y no todos son adolescentes o jóvenes veinteañeros.</p></div><p class="article-text">
        6.30 de la madrugada, y la noche ser&iacute;a cerrada sobre la plaza de la iglesia de Tajuya, si no fuera por la antorcha que permanece prendida desde el 19 de septiembre en lo que era el camino de Cabeza de Vaca.
    </p><p class="article-text">
        Al equipo de TVE que desde las 6 hace directos para el canal 24 horas, hay que sumar al vecino que cuando se cansa de no dormir por el ruido del volc&aacute;n viene para encararse a &eacute;l y grabarlo. Al vecino se le suman los numerosos equipos de televisi&oacute;n que seguir&aacute;n llegando. Tambi&eacute;n encontramos alg&uacute;n aficionado o profesional de la fotograf&iacute;a que con su descomunal objetivo parece que entra en el r&iacute;o de lava.
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute;, mientras se va percibiendo el aumento del tr&aacute;fico en la cercana carretera, van llegando los aut&eacute;nticos protagonistas, con prism&aacute;ticos, m&oacute;viles, y la mirada fija en un punto, su casa, su huerta o su lugar de trabajo. All&iacute;, entre sollozos y con un cigarrillo en sus temblorosas manos, vemos las l&aacute;grimas de Carmen, que es testigo de c&oacute;mo la lava sepulta su casa y la de sus padres en Camino Cumplido, o los nervios de Remedios que lleva d&iacute;as siendo testigo del cerco negro que acecha a su vivienda en lo que queda de Para&iacute;so, o de Juan, que nervioso suspira porque parece que la lava ha pasado de largo, a pocos metros de su propiedad en el Callej&oacute;n de la Gata. Todav&iacute;a nadie se imagina lo que vendr&aacute; en los pr&oacute;ximos d&iacute;as, con la llegada a la Laguna y la evacuaci&oacute;n nocturna en los barrios de Tazacorte.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e4415840-3061-4f73-9da5-f2002db2ef8a_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e4415840-3061-4f73-9da5-f2002db2ef8a_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e4415840-3061-4f73-9da5-f2002db2ef8a_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e4415840-3061-4f73-9da5-f2002db2ef8a_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e4415840-3061-4f73-9da5-f2002db2ef8a_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e4415840-3061-4f73-9da5-f2002db2ef8a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e4415840-3061-4f73-9da5-f2002db2ef8a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El volcán de Cabeza de Vaca desde Tajuya. Foto: JOSÉ BRINGAS"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El volcán de Cabeza de Vaca desde Tajuya. Foto: JOSÉ BRINGAS                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Pero hay m&aacute;s, cuando apenas amanece, en Tajuya se detienen trabajadores que comienzan su jornada, comentan, comparan con el d&iacute;a anterior y tras hacer la foto de rigor se van. Despu&eacute;s, y mezclados con equipos de otros medios informativos, van llegando jubilados, alg&uacute;n adolescente todav&iacute;a sin clases, y una representaci&oacute;n de amplio colectivo de voluntarios llegados de otras islas.
    </p><p class="article-text">
        Los momentos de revuelo los ofrece el volc&aacute;n, una explosi&oacute;n, una nube m&aacute;s intensa, o un olor extra&ntilde;o...eso y la aparici&oacute;n de un chaleco rojo con las letras IGN a la espalda. Es un cient&iacute;fico y los periodistas se lanzan a la b&uacute;squeda de algo con lo que saciar a sus editores, que necesitan novedades, noticias, contenidos llamativos para programas e informativos.
    </p><p class="article-text">
        Pero Tajuya tambi&eacute;n es punto de encuentro para quienes el volc&aacute;n es el fondo perfecto para un selfie, o una foto de grupo con signo de victoria y muecas variadas. Solos, en parejas o en manada, se alisan el pelo, se colocan las gafas de sol y ponen la pose que consideran apropiada para el momento&hellip; y no todos son adolescentes o j&oacute;venes veintea&ntilde;eros.
    </p><p class="article-text">
        El volc&aacute;n es la excusa, Tajuya el escenario, la vida all&iacute;, tan diversa y sorprendente como siempre ha sido, como siempre ser&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        Posdata; Aunque las personas aqu&iacute; nombradas han sido con nombres ficticios, los tres a d&iacute;a de hoy, han perdido sus casas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis González Morera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/tajuya-punto-encuentro_129_8422005.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 22 Oct 2021 12:41:30 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f82ccfc0-0073-4d77-84ac-853e56ea1d5a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="57240" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f82ccfc0-0073-4d77-84ac-853e56ea1d5a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="57240" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Tajuya, punto de encuentro]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f82ccfc0-0073-4d77-84ac-853e56ea1d5a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pensar en verde, aún ante la adversidad: “Hay que reconstruir sí o sí” la mayor granja solar de La Palma afectada por el volcán]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/sociedad/reconstruir-si-mayor-granja-solar-afectada-volcan-la-palma_1_8406540.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/114a1034-2bf5-4a3a-81f4-33cef8a4c9ae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pensar en verde, aún ante la adversidad: “Hay que reconstruir sí o sí” la mayor granja solar de La Palma afectada por el volcán"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Alberto Armas, propietario de la planta fotovoltaica, se queja de que ninguna administración se haya interesado por la situación de sus instalaciones</p></div><p class="article-text">
        El avance imparable de la lava y la ca&iacute;da de cenizas que ya lleva afectando a la isla de La Palma durante m&aacute;s de cuatro semanas ha dejado m&uacute;ltiples sectores y colectivos afectados directa e indirectamente. Casas de familia y de alquiler vacacional, agricultura, ganader&iacute;a, sector servicios, barrios enteros&hellip; Es dif&iacute;cil centrar la atenci&oacute;n en los casos particulares cuando hay una afectaci&oacute;n tan generalizada en la zona.&nbsp;Alberto Armas, copropietario de la planta fotovoltaica Gamesa Solar en Las Manchas, y sepultada parcialmente por la colada sur, nos ha hablado de la situaci&oacute;n actual de la misma y sus planes de futuro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La granja solar se inaugur&oacute; en septiembre de 2008 y est&aacute; instalada sobre un terreno de 12.000 metros cuadrados, antigua propiedad de la familia de Alberto. Sobre esta superficie se encontraban alrededor de 2000 paneles solares, los cuales llegaban a tener una producci&oacute;n de hasta 1 megavatio (MW). Ahora, con solo un 10% del espacio ocupado por la colada de lava, la infraestructura ha quedado completamente inutilizada, puesto que ha afectado a la zona donde se encontraba la l&iacute;nea de evacuaci&oacute;n de la planta, esencial para su funcionamiento. Adem&aacute;s, Alberto Armas detalla c&oacute;mo la integridad de las placas solares que no han sido sepultadas por la lava est&aacute; tambi&eacute;n en peligro, ya que el peso de las cenizas y el pic&oacute;n ha afectado a su estructura.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/31cb0296-0f2b-443b-9632-5c64d672a546_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/31cb0296-0f2b-443b-9632-5c64d672a546_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/31cb0296-0f2b-443b-9632-5c64d672a546_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/31cb0296-0f2b-443b-9632-5c64d672a546_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/31cb0296-0f2b-443b-9632-5c64d672a546_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/31cb0296-0f2b-443b-9632-5c64d672a546_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/31cb0296-0f2b-443b-9632-5c64d672a546_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Los paneles están cubiertos de ceniza. "
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Los paneles están cubiertos de ceniza.                             </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Las previsiones de futuro para este empresario manchero no son muy halag&uuml;e&ntilde;as. Primero ha de esperar a que todo esto acabe para ver el estado final de la zona. Otro factor a&ntilde;adido es que para la limpieza de un espacio tan amplio y de estas caracter&iacute;sticas, que actualmente ya tiene monta&ntilde;as de ceniza de m&aacute;s de un metro de altura, no basta con palas y cubos, es necesaria una cuadrilla de operarios y camiones. Entonces ser&aacute; cuando podr&aacute; hacerse una idea real de las p&eacute;rdidas ocasionadas. Pese a las dificultades, Alberto es consciente que es probable que deba reconstruir desde cero. &ldquo;Las condiciones del terreno son &oacute;ptimas para producci&oacute;n solar, por su altura y orientaci&oacute;n tiene el m&aacute;ximo de horas de sol y una ventilaci&oacute;n constante gracias a los vientos alisios&rdquo;, comenta el propietario.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es por lo ya detallado, y por su convencimiento personal de que el futuro est&aacute; en las energ&iacute;as verdes, lo que le empuja a relanzar el proyecto cuando sea posible. Pero cuando se habla de ayudas p&uacute;blicas y se nombran a los sectores afectados, un caso tan singular como &eacute;ste no parece haberse tenido en cuenta. &ldquo;A m&iacute; como propietario no se ha dirigido nadie, ni pol&iacute;ticos ni instituciones, a preguntar por mi situaci&oacute;n y la de la planta, si podemos hacer frente a ello o si necesitamos ayuda. La verdad es que estoy decepcionado por esa parte&rdquo;, reflexiona el empresario manchero. Pese a todo, Alberto Armas quiere relanzar el proyecto si es necesario, por su cuenta, aunque admite que cualquier compa&ntilde;&iacute;a en el viaje ser&aacute; bien recibida.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9277502f-072f-457e-8908-1c0bfb24cdf3_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9277502f-072f-457e-8908-1c0bfb24cdf3_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9277502f-072f-457e-8908-1c0bfb24cdf3_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9277502f-072f-457e-8908-1c0bfb24cdf3_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9277502f-072f-457e-8908-1c0bfb24cdf3_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9277502f-072f-457e-8908-1c0bfb24cdf3_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9277502f-072f-457e-8908-1c0bfb24cdf3_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Afección de la colada a la planta fotovoltaica."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Afección de la colada a la planta fotovoltaica.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Para alguien nacido y criado en Las Manchas, el fen&oacute;meno volc&aacute;nico no es ajeno a su d&iacute;a a d&iacute;a. Ya en la erupci&oacute;n del volc&aacute;n de San Juan, su abuelo perdi&oacute; parte de su finca, y su casa se qued&oacute; a escasos 40 metros de la colada de San Juan. Ahora, este nuevo volc&aacute;n amenaza otra vez, desde el norte, la misma casa donde creci&oacute;. En todo caso, &eacute;l apuesta por seguir actuando en la zona, invirtiendo especialmente en energ&iacute;a verde con objetivo final la autosuficiencia energ&eacute;tica. &ldquo;Es un terreno f&eacute;rtil, con unas condiciones estupendas para estas instalaciones, que adem&aacute;s de beneficiosas para el medio ambiente, son rentables en lo econ&oacute;mico. Hay que reconstruirlo s&iacute; o s&iacute;&rdquo;, sentencia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis González Morera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/sociedad/reconstruir-si-mayor-granja-solar-afectada-volcan-la-palma_1_8406540.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 18 Oct 2021 11:39:49 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/114a1034-2bf5-4a3a-81f4-33cef8a4c9ae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="145866" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/114a1034-2bf5-4a3a-81f4-33cef8a4c9ae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="145866" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Pensar en verde, aún ante la adversidad: “Hay que reconstruir sí o sí” la mayor granja solar de La Palma afectada por el volcán]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/114a1034-2bf5-4a3a-81f4-33cef8a4c9ae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La pausa entre el ruido de informativos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/pausa-ruido-informativos_129_8393148.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c29f6a53-c3a1-4ef3-86a9-6ec368d74169_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La pausa entre el ruido de informativos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">OPINIÓN - En el periodismo, las noticias caducan, la actualidad manda, y a veces, lo dramático vende. Muchos nos sentimos incómodos (como mínimo) al escuchar frases como: “Necesito gente que lo haya pasado mal”, o ver periodistas corriendo detrás de camionetas cargadas de enseres. Quizás esa no sea la mejor forma de actuar.</p></div><p class="article-text">
        La informaci&oacute;n es un instrumento vital en nuestro d&iacute;a a d&iacute;a. Una frase as&iacute;, normalmente suena a algo obvio y repetitivo. Casi un eslogan de alguna teleoperadora de internet. Hay que estar informado, es cierto, pero hasta hace no tanto, la rutina te permit&iacute;a desconectar y tomarte el d&iacute;a a d&iacute;a con algo m&aacute;s de calma. No exist&iacute;a la inmediatez y la accesibilidad actual, a las que debemos estar bien agradecidos. Debe conocerse las novedades que acontecen en el volc&aacute;n y alrededor de &eacute;l, sin duda. Un flujo r&aacute;pido y preciso de informaci&oacute;n es lo que ha permitido la organizaci&oacute;n en el voluntariado, en las recogidas de enseres, en las donaciones solidarias&hellip; Pero tambi&eacute;n ha tra&iacute;do otras consecuencias.
    </p><p class="article-text">
        En el periodismo, las noticias caducan, la actualidad manda, y a veces, lo dram&aacute;tico vende. Muchos nos sentimos inc&oacute;modos (como m&iacute;nimo) al escuchar frases como: &ldquo;Necesito gente que lo haya pasado mal&rdquo;, o ver periodistas corriendo detr&aacute;s de camionetas cargadas de enseres. Quiz&aacute;s esa no sea la mejor forma de actuar.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/15863923-06e6-4622-b3c3-7a9631a35186_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/15863923-06e6-4622-b3c3-7a9631a35186_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/15863923-06e6-4622-b3c3-7a9631a35186_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/15863923-06e6-4622-b3c3-7a9631a35186_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/15863923-06e6-4622-b3c3-7a9631a35186_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/15863923-06e6-4622-b3c3-7a9631a35186_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/15863923-06e6-4622-b3c3-7a9631a35186_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Periodistas cubriendo el volcán de Cumbre Vieja. Foto: JOSÉ BRINGAS"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Periodistas cubriendo el volcán de Cumbre Vieja. Foto: JOSÉ BRINGAS                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Durante la primera semana de erupci&oacute;n, entre la marabunta de focos, c&aacute;maras, micr&oacute;fonos y tr&iacute;podes, encontr&eacute; un equipo de dos personas que trabajaban de otra manera. Estaba claro que su objetivo era distinto al de los informativos, alejados de la b&uacute;squeda incesante de novedades que contar en el pr&oacute;ximo directo. Eran documentalistas, Daniel Landa, director, y Vicente Vinsen <em>Modino</em>.
    </p><p class="article-text">
        Me llam&oacute; la atenci&oacute;n que nada m&aacute;s llegar al centro neur&aacute;lgico en el que se ha convertido la plaza de la iglesia de Tajuya, simplemente se quedaron mirando, desolados. Para contar una historia como esta es necesario estar implicado con el pueblo que lo vive, y es algo que no se puede hacer desde un hotel al otro lado de la isla.
    </p><p class="article-text">
        Pese a su experiencia previa en volcanes activos y en plena erupci&oacute;n, este, que no se si llamar <em>el nuestro</em>, es radicalmente distinto al resto. Sin saber el tiempo del que disponen, sin las ventajas que ofrece ser parte de una gran corporaci&oacute;n medi&aacute;tica que te da acceso a sitios que deber&iacute;an ser inaccesibles, Daniel y Vinsen ten&iacute;an, y siguen teniendo un objetivo en mente: un documental que los palmeros podamos visitar cuando, pasado el tiempo, queramos recordar lo vivido en estos d&iacute;as. Que entre todo el ruido de la actualidad, alguien est&eacute; pensando en la posteridad.
    </p><p class="article-text">
        A d&iacute;a de hoy es un documental inacabado, puesto que la historia a&uacute;n no tiene final, ni parece que se acerque. Los informativos seguir&aacute;n informando. Los corresponsales, en su mayor&iacute;a, seguir&aacute;n yendo y viniendo. El volc&aacute;n continuar&aacute; escupiendo lava y seguir&aacute; apareciendo en la esquinita de la televisi&oacute;n. Pero todo esto acabar&aacute;, y aunque quiz&aacute;s sea pronto para pensar en ello, estamos viviendo un hecho hist&oacute;rico. Y se agradece que alguien est&eacute; aqu&iacute; para documentarlo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis González Morera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/pausa-ruido-informativos_129_8393148.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 13 Oct 2021 16:34:53 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c29f6a53-c3a1-4ef3-86a9-6ec368d74169_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="57240" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c29f6a53-c3a1-4ef3-86a9-6ec368d74169_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="57240" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La pausa entre el ruido de informativos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c29f6a53-c3a1-4ef3-86a9-6ec368d74169_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Agustín Perera, propietario de una granja sepultada por el volcán: “No me vengas a buscar en seis meses para darme las ayudas, si no se conceden en un mes, no llegaremos nosotros”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/sociedad/sector-ganadero-necesita-ayudas-asegurar-supervivencia_1_8383714.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d5749730-49ad-4e5c-b8b1-6b70c89bf581_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Agustín Perera, propietario de una granja sepultada por el volcán: “No me vengas a buscar en seis meses para darme las ayudas, si no se conceden en un mes, no llegaremos nosotros”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El sector ganadero reclama apoyo de las administraciones para asegurar su supervivencia tras la erupción de Cabeza de Vaca</p></div><p class="article-text">
        La erupci&oacute;n en Cabeza de Vaca no solo est&aacute; destruyendo una de las zonas agr&iacute;colas m&aacute;s f&eacute;rtiles de Canarias, sino que, adem&aacute;s, ha afectado enormemente a la ganader&iacute;a. Las im&aacute;genes en las que se ve&iacute;a la evacuaci&oacute;n de cabras por las fuerzas de seguridad del Estado es s&oacute;lo la punta del iceberg en la historia de hasta cinco granjas destruidas por la lava, y otras tantas afectadas. Una vez superado el shock inicial aparecen nuevos problemas y nuevos gastos que ponen fecha l&iacute;mite a la supervivencia de peque&ntilde;as queser&iacute;as familiares. Agust&iacute;n Perera, propietario de Quesos Perera, una de las granjas sepultadas bajo el volc&aacute;n, cuenta lo que le dijo a las autoridades. &ldquo;No me vengas a buscar en seis meses para darme la ayuda, porque no voy a estar. Si esas ayudas no se conceden en un mes o mes y medio, no llegaremos nosotros&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Agust&iacute;n, con 32 a&ntilde;os, lleva siendo ganadero desde hace diez a&ntilde;os, y hered&oacute; la granja de su padre con 30 cabras, para ahora tener 300 m&aacute;s. Su granja estaba en el momento de m&aacute;xima producci&oacute;n de leche el 19 de septiembre, y desde la ma&ntilde;ana de ese d&iacute;a, notando el aumento s&iacute;smico llam&oacute; a sus trabajadores para estar preparados por lo que pudiera suceder. Tras la erupci&oacute;n y acompa&ntilde;ado por agentes de seguridad, pudo acercarse para comprobar que estuvieran vivas, y alimentar a sus cabras. Dos d&iacute;as despu&eacute;s, tras organizar el transporte y nueva ubicaci&oacute;n de la granja, pudo evacuar a su ganado, pero todo el equipamiento necesario para la elaboraci&oacute;n y mantenimiento del queso, se ha perdido, junto a la inversi&oacute;n econ&oacute;mica que ello conlleva.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e1e31a8e-a42a-44c4-99cc-9cd4ed59bb7c_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e1e31a8e-a42a-44c4-99cc-9cd4ed59bb7c_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e1e31a8e-a42a-44c4-99cc-9cd4ed59bb7c_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e1e31a8e-a42a-44c4-99cc-9cd4ed59bb7c_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e1e31a8e-a42a-44c4-99cc-9cd4ed59bb7c_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e1e31a8e-a42a-44c4-99cc-9cd4ed59bb7c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e1e31a8e-a42a-44c4-99cc-9cd4ed59bb7c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La granja estaba en el momento de máxima producción de leche el 19 de septiembre. Foto: LUIS GONZÁLEZ MORERA"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La granja estaba en el momento de máxima producción de leche el 19 de septiembre. Foto: LUIS GONZÁLEZ MORERA                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Las expectativas para el &uacute;ltimo trimestre del a&ntilde;o han dado un vuelco total. Espera salvar de la producci&oacute;n habitual de 500 litros la mitad, debido a enfermedad y muerte de algunas cabras, y el estr&eacute;s de la evacuaci&oacute;n. Ahora, Agust&iacute;n tiene a su manada en una granja alquilada, que debe rehabilitar para reordenar su ganado de la forma apropiada. Un sinf&iacute;n de nuevos obst&aacute;culos a los que ha de sumar los gastos previamente comprometidos para su granja, que ahora ya no existe. Es por esto que cuando le preguntamos, Agust&iacute;n Perera no puede asegurar su futuro en el negocio ganadero, y reivindica la necesidad de ayudas urgentes para las granjas directamente afectadas, puesto que dependen de ellas para su supervivencia.
    </p><p class="article-text">
        Pese a las dificultades, Agust&iacute;n est&aacute; profundamente agradecido de la comunidad, de otros ganaderos, amigos y conocidos que le ayudaron con la evacuaci&oacute;n de sus cabras, y de empresas que le est&aacute;n suministrando el alimento de los animales de manera gratuita. &ldquo;Vino a ayudarme gente que no conoc&iacute;a&rdquo;, cuenta Agust&iacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/939874df-bd82-4f51-aae5-24c3e4ea5a58_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/939874df-bd82-4f51-aae5-24c3e4ea5a58_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/939874df-bd82-4f51-aae5-24c3e4ea5a58_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/939874df-bd82-4f51-aae5-24c3e4ea5a58_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/939874df-bd82-4f51-aae5-24c3e4ea5a58_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/939874df-bd82-4f51-aae5-24c3e4ea5a58_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/939874df-bd82-4f51-aae5-24c3e4ea5a58_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Agustín Perera heredó la granja de su padre con 30 cabras. Foto: LUIS GONZÁLEZ MORERA"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Agustín Perera heredó la granja de su padre con 30 cabras. Foto: LUIS GONZÁLEZ MORERA                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Para esta ganader&iacute;a, la evacuaci&oacute;n de los animales de las explotaciones en peligro por su cercan&iacute;a al volc&aacute;n, ha interrumpido la normal actividad de estas explotaciones que, de forma inmediata, sufrir&aacute;n una disminuci&oacute;n radical de sus ingresos ante la imposibilidad de retomar su actividad. en los emplazamientos en los que han sido realojados, pues no disponen de las infraestructuras necesarias para el orde&ntilde;o y la elaboraci&oacute;n de queso sobre las que se sustentaba su renta principal. Por esto el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentaci&oacute;n ha habilitado un paquete de ayudas por 20,8 millones de euros para afectados por el volc&aacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis González Morera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/sociedad/sector-ganadero-necesita-ayudas-asegurar-supervivencia_1_8383714.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 Oct 2021 15:31:29 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d5749730-49ad-4e5c-b8b1-6b70c89bf581_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1553897" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d5749730-49ad-4e5c-b8b1-6b70c89bf581_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1553897" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Agustín Perera, propietario de una granja sepultada por el volcán: “No me vengas a buscar en seis meses para darme las ayudas, si no se conceden en un mes, no llegaremos nosotros”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d5749730-49ad-4e5c-b8b1-6b70c89bf581_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una noche en El Time]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/noche-time_129_8369820.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/37283b6e-e6a9-4008-ad3c-23daeebf0e18_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una noche en el Time"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">OPINIÓN - Según avanzan las horas de la noche se relevan los actores, se mezcla lo real y lo onírico; la noche y el día, la oscuridad y la luz del volcán. Aquí se une la desgracia y el espectáculo, y estas dos caras de la misma moneda coexisten lado a lado y se prestan ayuda mutuamente.</p></div><p class="article-text">
        Las estampas de la noche a las 4 de la madrugada suelen ser ca&oacute;ticas, pintorescas e inesperadas. No puedes buscar este tipo de escenas, s&oacute;lo dejarte absorber y ser parte de lo que te ofrecen en ese lugar y momento concreto. Ese lugar, en este caso, es el mirador de El Time en Tijarafe, uno de esos puntos privilegiados desde los que observar la cada vez menos nueva erupci&oacute;n en Cumbre Vieja. Ya sea turista, residente o periodista, la vista desde este lugar sobrecoge e impresiona por igual. Seg&uacute;n avanzan las horas de la noche se relevan los actores, se mezcla lo real y lo on&iacute;rico; la noche y el d&iacute;a, la oscuridad y la luz del volc&aacute;n. Aqu&iacute; se une la desgracia y el espect&aacute;culo, y estas dos caras de la misma moneda coexisten lado a lado y se prestan ayuda mutuamente.
    </p><p class="article-text">
        Llegamos a este lugar tras una noche de b&uacute;squeda del punto ideal para ver la llegada de la lava al mar (que no se produjo) anunciada para las siguientes horas. All&iacute;, en lo alto del mirador, con las sillas alineadas hacia el volc&aacute;n, una figura silenciosa, acompa&ntilde;ado de su c&aacute;mara de fotos, hab&iacute;a cogido sitio desde hac&iacute;a algunas horas. Como si de un chiste se tratara a &eacute;ste se unieron dos turistas m&aacute;s, de la isla de Gran Canaria, y dos periodistas locales. Y as&iacute; es como estallan las conversaciones:
    </p><p class="article-text">
        -&ldquo;Mira, con este telescopio se ve la colada perfectamente&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        -&ldquo;&iquest;Y cu&aacute;ndo va a llegar eso al mar?&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        -&ldquo;Por d&oacute;nde dice usted que va la lava?&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        -&ldquo;Qu&eacute; espect&aacute;culo...&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        La noche avanza a su paso, la lava lo hace a&uacute;n m&aacute;s lentamente. La atm&oacute;sfera cambia. Una persona afectada por el volc&aacute;n se acerca a El Time hablando por tel&eacute;fono con alg&uacute;n familiar. Se lleva las manos a la cabeza. Le cuesta describir lo que ve. El resto de actores siguen contemplando la escena. Se ofrece apoyo, unos prism&aacute;ticos y cerveza, por si fuera necesario, para calmar al se&ntilde;or que no se cree lo que ve. Al principio no es capaz de observar de cerca, con la ayuda del telescopio antes mencionado, lo que a unos les fascina y a otros les paraliza. Tras unos minutos se arma de valor, acerca la vista, y busca entre el negro de la noche y el rojo de la tierra.
    </p><p class="article-text">
        -&ldquo;Esa colada va para mi comercio&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        All&iacute;, a las 4 de la ma&ntilde;ana no se escuchar&iacute;a nada m&aacute;s que el ir y venir de alg&uacute;n veh&iacute;culo. Cualquier otra noche puede ser, pero no &eacute;sta. El fot&oacute;grafo, los periodistas, los que han venido a ver el volc&aacute;n, el afectado, y otros muchos que iban y ven&iacute;an, dieron a esa noche un aire de confraternidad. Unos compartieron su preocupaci&oacute;n con el damnificado y &eacute;l incluso pudo disfrutar de un fugaz vistazo a los cr&aacute;teres de la luna menguante. Desde el mirador de El Time, mirando hacia fuera, la vista es privilegiada. Pero la realidad, con sus caras amables y las m&aacute;s amargas, estaba pasando dentro, mucho m&aacute;s cerca. Quiz&aacute;s demasiado como para verla con perspectiva.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis González Morera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/noche-time_129_8369820.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 05 Oct 2021 14:50:44 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/37283b6e-e6a9-4008-ad3c-23daeebf0e18_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="57240" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/37283b6e-e6a9-4008-ad3c-23daeebf0e18_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="57240" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Una noche en El Time]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/37283b6e-e6a9-4008-ad3c-23daeebf0e18_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Había una esquela]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/habia-esquela_129_8362813.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/44ba7558-dc64-474d-ab76-9afb1f61da4d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Había una esquela"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">OPINIÓN - Horas después, la marquesina, el banco, la piedra y la esquela, junto a buena parte del barrio de Todoque, serían sepultados por toneladas de lava, de esa lava que brota kilómetros más arriba, en Tacande, en las bocas abiertas en Cabeza de Vaca.</p></div><p class="article-text">
        En un banco, de una marquesina, de una parada de guaguas de un desalojado Todoque hab&iacute;a una esquela trabada con una piedra. La esquela cumpl&iacute;a con su funci&oacute;n, comunicar a los residentes en este barrio de Los Llanos de Aridane el fallecimiento de un vecino, y adem&aacute;s informarles acerca del d&iacute;a y la hora de su entierro, y recordar qui&eacute;nes eran sus allegados y familiares m&aacute;s cercanos. Horas despu&eacute;s, la marquesina, el banco, la piedra y la esquela, junto a buena parte del barrio de Todoque, ser&iacute;an sepultados por toneladas de lava, de esa lava que brota kil&oacute;metros m&aacute;s arriba, en Tacande, en las bocas abiertas en Cabeza de Vaca.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las esquelas, un folio impreso con marco negro en se&ntilde;al de luto, siguen siendo un elemento habitual en toda la isla de La Palma, para muchos pasan desapercibidas, otros paran y las leen detenidamente, no quieren faltar al entierro o a la misa que anuncian, no quieren dejar de dar sus condolencias a los familiares del fallecido. La esquela es una regla no escrita. La familia siente la necesidad de comunicar la noticia del fallecimiento. Los vecinos, cuando la ven tras la inicial curiosidad, sienten la responsabilidad de acompa&ntilde;ar a los deudos.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b0cdd393-b35e-49e3-9214-42d8490a5608_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b0cdd393-b35e-49e3-9214-42d8490a5608_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b0cdd393-b35e-49e3-9214-42d8490a5608_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b0cdd393-b35e-49e3-9214-42d8490a5608_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b0cdd393-b35e-49e3-9214-42d8490a5608_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b0cdd393-b35e-49e3-9214-42d8490a5608_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b0cdd393-b35e-49e3-9214-42d8490a5608_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Marquesina del barrio de Todoque afectado por la lava del volcán."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Marquesina del barrio de Todoque afectado por la lava del volcán.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Estos d&iacute;as las esquelas siguen estando, cogidas con piedras, en esquinas, calles y plazas de San Borond&oacute;n, La Laguna, San Nicol&aacute;s, Tacande, Jedey o Tajuya. En la plaza de la iglesia de la Sagrada Familia de Tajuya, esa que el p&aacute;rroco Domingo Guerra ha dejado abierta d&iacute;a y noche para que vecinos, visitantes y periodistas pudieran guarecerse cuando arrecia la ceniza, e incluso cuando llueve o hace fr&iacute;o, tambi&eacute;n hemos podido ver esquelas. Para la pl&eacute;yade de periodistas for&aacute;neos llegados a la isla con el objetivo de cubrir el devenir del volc&aacute;n, ha sido una curiosidad, algo para muchos desconocidos y para otros ya casi olvidado. Similar fue la reacci&oacute;n de un artista, autor de una de las obras que ocupan paredes ciegas de edificios de Los Llanos de Aridane, que al encontrar estos folios impresos en las calles de la ciudad, decidi&oacute; incorporar una esquela a su mural, rubricando su autor&iacute;a en el interior.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La esquela comunica el final de una vida, por eso la de Las Manchas no est&aacute; impresa, la del Valle de Aridane no se ha redactado, la de La Palma no existe. Porque como dice el ya nombrado Domingo Guerra, uno de esos palmeros que ha vivido tres volcanes, la gente de esta tierra saldr&aacute; adelante, superar&aacute; esta herida todav&iacute;a abierta igual que ya hemos hecho en el pasado. Contamos con el car&aacute;cter y la voluntad necesarias. Ese es el elemento principal. Las ayudas, tanto las procedentes de la solidaridad ciudadana como las de los organismos p&uacute;blicos, son precisas y ser&aacute;n muy bien recibidas, pero la iniciativa debe ser nuestra y esto nunca lo debemos olvidar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis González Morera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/habia-esquela_129_8362813.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 03 Oct 2021 15:19:25 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/44ba7558-dc64-474d-ab76-9afb1f61da4d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="57240" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/44ba7558-dc64-474d-ab76-9afb1f61da4d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="57240" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Había una esquela]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/44ba7558-dc64-474d-ab76-9afb1f61da4d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Dónde estabas cuando el volcán?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/estabas-volcan_1_8357810.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/92ee3b36-d800-4827-b6ea-60f79e795d0a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Dónde estabas cuando el volcán?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">OPINIÓN - Es una pregunta que desde hace ya unos días debemos acostumbrarnos los palmeros, y hasta preparar una respuesta. Podrías estar en la playa, en una sobremesa o haciendo lo de cualquier 19 de septiembre, pero quedará marcado en nuestra memoria como el malpaís quedará en la isla</p></div><p class="article-text">
        Y t&uacute;, &iquest;d&oacute;nde estabas cuando el volc&aacute;n? Es una pregunta que desde hace ya unos d&iacute;as debemos acostumbrarnos los palmeros, y hasta preparar una respuesta. Podr&iacute;as estar en la playa, en una sobremesa o haciendo lo de cualquier 19 de septiembre, pero quedar&aacute; marcado en nuestra memoria como el malpa&iacute;s quedar&aacute; en la isla. Quiz&aacute;s estabas prevenido, con una maletita con ropa y esenciales, o conoces a alguien que estaba siendo evacuado de manera preventiva. O puede que fueras de los primeros en buscar sitio para ver lo que se ven&iacute;a encima, sin llegar a imaginar la cantidad de emociones que ello provocar&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Yo me encontraba fuera de mi tierra, uno de tantos estudiantes que salimos de la isla para formarnos y solo volvemos en vacaciones y otras fiestas de guardar. Siempre se ha escuchado que la posibilidad del volc&aacute;n est&aacute; ah&iacute;. Eso de que nuestros mayores han visto uno (o m&aacute;s). Eso de que est&aacute;bamos en pleno enjambre s&iacute;smico. Pero en mi cabeza no cab&iacute;a la posibilidad. Aqu&iacute; no pasan esas desgracias. Fuera, la realidad era otra, pero esa historia ya la conocen.
    </p><p class="article-text">
        Nuestra isla no abre informativos, pens&eacute;, y ahora es dif&iacute;cil encontrar una pantalla en la que no aparezca el volc&aacute;n, a&uacute;n sin nombre. Y donde est&aacute;n las c&aacute;maras, m&aacute;s temprano que tarde, aparecen pol&iacute;ticos y autoridades. Esperemos que ni unos ni otros nos olviden, y que cuando el morbo haya pasado, recuerden que las consecuencias de la erupci&oacute;n siguen, y seguir&aacute;n ah&iacute; durante mucho tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Yo les quiero relatar el fuego interno que sent&iacute; cuando escuch&eacute; la noticia de la erupci&oacute;n. Una impotencia, preocupaci&oacute;n y desconcierto que, pese a ser &iacute;nfimo a lo vivido sobre el terreno, me llev&oacute; a La Palma en cuesti&oacute;n de d&iacute;as, mentalizado, pero no preparado para la imagen que estaba a punto de encontrarme; de la curiosidad a la desolaci&oacute;n en lo que bajas desde Tacande a Todoque. Adi&oacute;s a esa falda de pinar, adi&oacute;s a ese paisaje de casitas desperdigadas. El volc&aacute;n y la lava han venido para quedarse y arrasa con aquello que se lo discuta.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, hay que vivirlo. Es algo que nos ha marcado a los palmeros durante generaciones, y este volc&aacute;n har&aacute; lo propio con la m&iacute;a, a fin de cuentas, la realidad volc&aacute;nica de esta tierra que nos ha hecho ser quien somos. Como los pinos que cubren a&uacute;n las cumbres de la isla, aguantaremos. Todo esto pasar&aacute;, pero sin dejarnos del todo. Este volc&aacute;n marcar&aacute; la tierra, propiedades, familias y, sobre todo, otro cap&iacute;tulo en nuestra memoria colectiva como si de una cicatriz se tratara. Esa cicatriz que al verla, nos recuerda el dolor, pero tambi&eacute;n la viva muestra de que seguimos adelante.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis González Morera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/estabas-volcan_1_8357810.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 01 Oct 2021 13:07:18 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/92ee3b36-d800-4827-b6ea-60f79e795d0a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="55647" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/92ee3b36-d800-4827-b6ea-60f79e795d0a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="55647" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[¿Dónde estabas cuando el volcán?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/92ee3b36-d800-4827-b6ea-60f79e795d0a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
  </channel>
</rss>
