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    <title><![CDATA[elDiario.es - Sara Luque]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/sara-luque-2/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Sara Luque]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Algunas claves biológicas y hormonales para saber tratar con adolescentes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/claves-biologicas-hormonales-tratar-adolescentes_128_8753806.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/02fe43df-19ed-457a-8328-752545a5a3d9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1324y2794.jpg" width="1200" height="675" alt="Algunas claves biológicas y hormonales para saber tratar con adolescentes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En su libro 'El cerebro del adolescente', el doctor en biología y profesor e investigador David Bueno analiza el comportamiento adolescente a través de la observación de la configuración cerebral en esta edad y su reflejo en la conducta</p><p class="subtitle">Por qué a los adolescentes les cuesta tanto meterse en la ducha</p></div><p class="article-text">
        Ahora mismo en una casa cualquiera de una familia cualquiera un adolescente entra en su habitaci&oacute;n y cierra de un portazo despu&eacute;s de tener una discusi&oacute;n con sus padres porque no le dejan salir hasta tarde, porque quiere hacerse un piercing en el ombligo y no le dan permiso o porque ha suspendido una asignatura debido a que &ndash;no le cabe duda&ndash; el profesor le tiene man&iacute;a. Mientras, sus padres no entienden por qu&eacute; esa persona a la que cre&iacute;an conocer se ha convertido en alguien altivo y que anda siempre a la defensiva.
    </p><p class="article-text">
        La adolescencia es ruidosa, intensa, incomprensible, muchas veces combativa y a ratos muy molesta para quienes lidian con ella en casa o en las aulas. &iquest;Qu&eacute; tiene esta etapa vital que tanto cuesta a los adultos comprender? &iquest;No hemos sido todos adolescentes antes de llegar a la edad adulta? Para David Bueno, doctor en biolog&iacute;a y profesor e investigador en la Universidad de Barcelona, la falta de entendimiento entre adolescentes y adultos tiene que ver con c&oacute;mo se construye la memoria y con las diferencias entre los cerebros de unos y otros. En su reci&eacute;n publicado libro <em>El cerebro del adolescente</em> (Grijalbo, 2021), Bueno analiza el comportamiento de los j&oacute;venes de esta edad a trav&eacute;s de la observaci&oacute;n de la configuraci&oacute;n cerebral en esos a&ntilde;os y su reflejo en la conducta.
    </p><p class="article-text">
        La principal dificultad a la que se enfrentan las personas encargadas de la educaci&oacute;n y los cuidados del adolescente es que ha llegado ese momento en que ya no pueden tratarlos como ni&ntilde;os, pero tampoco como adultos. &ldquo;Los ni&ntilde;os son m&aacute;s f&aacute;ciles de manejar porque est&aacute;n siempre pendientes de su entorno y los adultos estamos empoderados para funcionar por nosotros mismos. Los adolescentes est&aacute;n ensayando la vida de adultos sin haber sido nunca adultos; les falta toda la experiencia pero ya no son ni&ntilde;os. Si los tratamos como ni&ntilde;os nos van a rebotar porque est&aacute;n buscando su espacio de independencia. Si les damos toda la independencia como a un adulto, pueden meterse en un berenjenal. Es como jugar al juego de la cuerda; el truco para ganar es tirar y soltar un poco. Hay que tratarlos casi como ni&ntilde;os pero soltando de vez en cuando&rdquo;, explica el autor.
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                David Bueno                            </span>
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        Desde un punto de vista sobre todo conceptual pero tambi&eacute;n gen&eacute;tico y molecular, seg&uacute;n narra David Bueno en el libro, la adolescencia es a la especie humana lo que la metamorfosis a algunas especies animales. Un momento de profundos cambios f&iacute;sicos y neuronales que tiene sus ra&iacute;ces en la biolog&iacute;a y la gen&eacute;tica.
    </p><h3 class="article-text">Motivaci&oacute;n y descanso, claves </h3><p class="article-text">
        En la adolescencia adquiere especial importancia la presencia de motivaciones, actividades que les llenen y les lleven a la b&uacute;squeda de objetivos vitales con los que construir una imagen de posibilidades para su futuro. Esto es as&iacute;, seg&uacute;n explica David Bueno, porque est&aacute;n en un momento de grandes preguntas existenciales y reflexiones sobre lo que son, lo que quieren ser y c&oacute;mo conseguirlo. De ah&iacute; que el papel de madres, padres y profesionales de la educaci&oacute;n como ayudantes en esa b&uacute;squeda sea fundamental para que los adolescentes no caigan en lo que se conoce como apag&oacute;n emocional. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La motivaci&oacute;n genera sensaciones de bienestar, permite una maduraci&oacute;n m&aacute;s arm&oacute;nica del cerebro y lo energiza. Les podemos ayudar generando espacios con est&iacute;mulos, no sobreestimul&aacute;ndolos, no haciendo que hagan m&aacute;s de lo que pueden hacer, porque ser adolescente es muy cansado debido a los altibajos hormonales. Pero s&iacute; hay que generar un ambiente en casa o en el centro educativo donde puedan permitir que aflore su aut&eacute;ntico yo, el que est&aacute;n intentando descubrir. Que hagan las cosas no solo por obligaci&oacute;n, sino porque est&aacute;n convencidos, por motivaci&oacute;n. Cada vez que se motivan se activan las redes neuronales de motivaci&oacute;n y eso las fortalece, lo que implica que les va a ser m&aacute;s f&aacute;cil motivarse durante el resto de su vida&rdquo;, comenta Bueno.
    </p><p class="article-text">
        Tan importante como mantener a un adolescente motivado es <a href="https://www.eldiario.es/nidos/deja-dormir-adolescente-consentirle-necesita_1_2800952.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dejarle descansar</a>. Para esos s&aacute;bados y domingos durmiendo hasta casi el mediod&iacute;a tambi&eacute;n hay una explicaci&oacute;n de origen biol&oacute;gico. Y es que, tal y como se narra en este libro: &ldquo;Cuando los adolescentes no duermen lo suficiente, se inhibe parcialmente la poda neuronal, que es el proceso de eliminaci&oacute;n de conexiones neuronales, imprescindible para que maduren sus comportamientos y alcancen la madurez plena&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Indefensi&oacute;n ante el estr&eacute;s</h3><p class="article-text">
        Cuando una persona se encuentra ante una situaci&oacute;n de estr&eacute;s, su cuerpo libera cortisol, la a veces denominada &ldquo;hormona del estr&eacute;s&rdquo;, pero tambi&eacute;n entra en juego otra menos conocida, llamada tetrahidropregnanolona, encargada de mitigar la ansiedad producida por el estr&eacute;s. Una especie de sedante natural que se empieza a producir alrededor de treinta minutos despu&eacute;s de haber vivido un suceso estresante. En la adolescencia, sin embargo, no solo los niveles de cortisol son m&aacute;s altos de por s&iacute;, provocando estados de mayor ansiedad e ira, sino que la tetrahidropregnanolona tiene exactamente el efecto contrario que en una persona adulta: no relaja, sino que aumenta la ansiedad. 
    </p><p class="article-text">
        Tal y como explica David Bueno: &ldquo;Como los adolescentes tienen que afrontar por primera vez situaciones de adulto sin tener la experiencia, tienen que estar siempre m&aacute;s alerta por si acaso; por eso su nivel de estr&eacute;s es un poco m&aacute;s elevado. Si adem&aacute;s hacemos cualquier actividad que les estresa todav&iacute;a m&aacute;s, r&aacute;pidamente pueden llegar a niveles de estr&eacute;s cr&oacute;nico, ya sea moderado o agudo, que es perjudicial para la construcci&oacute;n del cerebro. No permite que reflexionen bien y dificulta todas las funciones cerebrales que les van a permitir llegar bien a la juventud y a la edad adulta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de estas cuestiones hormonales, los ritmos de vida actuales, marcados por un aumento del sedentarismo y por la cultura de la inmediatez, junto a las consecuencias de la pandemia, han contribuido tambi&eacute;n a situar a los adolescentes en una posici&oacute;n de indefensi&oacute;n ante el estr&eacute;s y la ansiedad.
    </p><p class="article-text">
         &ldquo;Hay un incremento social generalizado de las prisas. La tecnolog&iacute;a digital acelera todos los procesos y hace que percibamos la realidad como algo que tiene que ser inmediato y no aprendemos a demorar. Los adolescentes no saben gestionar esto bien porque no han madurado todav&iacute;a. La pandemia ha hecho esto todav&iacute;a m&aacute;s grave por dos motivos. Por un lado, la incertidumbre: no saber si ma&ntilde;ana van a ir al instituto o estar&aacute;n confinados en casa, si podr&aacute;n ver a sus amigos, si los ex&aacute;menes ser&aacute;n telem&aacute;ticos o presenciales. Por otro lado est&aacute; el hecho de que no hayan podido socializar suficientemente con sus iguales. El cerebro adolescente busca desesperadamente socializar con otros adolescentes; es la forma que tienen de encontrar iguales. Porque est&aacute;n en las mismas condiciones y porque va a ser con ellos con los que van a establecer la sociedad del futuro&rdquo;, detalla David Bueno.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el Ministerio de Sanidad, en 2020 la atenci&oacute;n hospitalaria a personas de entre 10 y 24 a&ntilde;os por autolesiones lleg&oacute; a las 4.048 consultas, casi cuatro veces m&aacute;s que hace veinte a&ntilde;os, cuando la cifra se situaba en 1.270. Tras la pandemia, el suicidio se ha situado como la principal causa de muerte no natural entre los j&oacute;venes de 15 a 29 a&ntilde;os, adem&aacute;s de haber incrementado notablemente tambi&eacute;n los intentos frustrados. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El estr&eacute;s mal gestionado lleva en todos, pero m&aacute;s en adolescentes, a sensaciones de estar sobrepasados. Puede provocar tristeza aguda, depresi&oacute;n y algo que ha aumentado mucho y de lo que se habla poco, como son las tentativas de suicidio, que se han incrementado brutalmente. Por eso es tan importante mantener ambientes relajados, estimulantes pero sin que se sientan sobrepasados por las circunstancias o por su entorno, porque si entran en este bucle de estr&eacute;s es dif&iacute;cil sacarlos. Su misma biolog&iacute;a, sus propias descargas hormonales, se encarga de mantener este circuito de estr&eacute;s en marcha&rdquo;, apostilla el autor.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sara Luque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/claves-biologicas-hormonales-tratar-adolescentes_128_8753806.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 16 Feb 2022 22:02:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Crianza,familias,Salud mental,Adolescentes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lyona, ilustradora: "Aceptar que tienes problemas de fertilidad duele y hacerlo en público no es fácil"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/lyona-ilustradora-aceptar-tienes-problemas-fertilidad-duele-hacerlo-publico-no-facil_1_8517945.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e491938b-baaf-48cf-b086-c74bb0bcab3f_16-9-discover-aspect-ratio_default_1035252.jpg" width="1635" height="920" alt="Lyona, ilustradora: &quot;Aceptar que tienes problemas de fertilidad duele y hacerlo en público no es fácil&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La ilustradora y realizadora Marta Puig, más conocida como Lyona, cuenta en su nuevo cómic su proceso hacia la maternidad tardía y su experiencia con la endometriosis y los tratamientos de reproducción asistida</p><p class="subtitle">"Las mujeres que tienen abortos o sufren infertilidad experimentan un duelo no reconocido"</p></div><p class="article-text">
        En el quinto episodio de la tercera temporada de <em>Sex Education</em>, Jean Milburn -interpretada por la actriz Gillian Anderson- est&aacute; en el hospital someti&eacute;ndose a una <a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/vean-ecografia_129_5386513.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ecograf&iacute;a </a>rutinaria. Est&aacute; embarazada, tiene 47 a&ntilde;os y el m&eacute;dico le pregunta: &ldquo;En las notas dice que no quiere saber el sexo, &iquest;ha cambiado de opini&oacute;n?&rdquo;.&nbsp;&ldquo;No quiero, gracias. Prefiero esperar&rdquo;, contesta Jean. Entonces, con tono paternalista y condescendiente, el doctor afirma que es lo que eligen muchas mujeres mayores, &ldquo;quieren concentrarse en un embarazo seguro&rdquo;, a&ntilde;ade y le hace un repaso de las posibles dificultades a las que se puede enfrentar por un embarazo tard&iacute;o. Ella le asegura que ya le han contado esto muchas veces y que sabe a lo que se enfrenta. El m&eacute;dico apostilla: &ldquo;Es f&aacute;cil olvidar que ser un progenitor mayor puede afectar negativamente a la vida de los hijos&rdquo;. &ldquo;&iquest;Tiene hijos, doctor?&rdquo;, pregunta ella. &ldquo;S&iacute;, dos&rdquo;, responde &eacute;l. &ldquo;&iquest;Y piensa que tener un padre que es un gilipollas habr&aacute; tenido un efecto negativo en sus vidas?&rdquo;, concluye Jean.
    </p><p class="article-text">
        Sobre ser madre a partir de los 40 reflexiona en su nuevo c&oacute;mic la ilustradora y realizadora Marta Puig, m&aacute;s conocida como Lyona, que cuenta su proceso personal hacia la maternidad tard&iacute;a, los tratamientos de reproducci&oacute;n asistida y todas las dificultades que conllevan en <em>Madr&iquest;eh? </em>(Random C&oacute;mics, 2021). Desde el humor, la cotidianidad y con la intenci&oacute;n de acercar una realidad cada vez m&aacute;s frecuente a todo tipo de p&uacute;blicos, Lyona narra una historia llena de altibajos, de incertidumbre y, muchas veces, de soledad.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos diez a&ntilde;os, la edad media de la primera maternidad en Espa&ntilde;a ha aumentado de los 29 a los casi 32, seg&uacute;n datos del INE. Las razones para no ser madre est&aacute;n relacionadas con la precariedad, la falta de estabilidad econ&oacute;mica y el deseo de las <a href="https://www.eldiario.es/navarra/ultimas-noticias/mujeres-presentan-mayor-vulnerabilidad-hombres-procesos-divorcio-estudio_1_8516325.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mujeres </a>de desarrollarse en otros aspectos vitales que no tengan que ver con la crianza. Los tratamientos de reproducci&oacute;n asistida o la congelaci&oacute;n de &oacute;vulos han hecho que las posibilidades de ser madre m&aacute;s all&aacute; de los 40 aumenten. Pero el camino puede ser largo y complicado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Enfrentarse al tab&uacute; de la infertilidad</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lyona sab&iacute;a que quer&iacute;a ser madre desde que ten&iacute;a 18 a&ntilde;os pero sus circunstancias personales, el trabajo y un entorno en el que ve&iacute;a c&oacute;mo otras mujeres lo iban retrasando y lo consegu&iacute;an, la llevaron a esperar hasta los 38. Es en ese momento en el que, tal y como ilustra en este c&oacute;mic, empieza a conocer mejor c&oacute;mo funciona el aparato reproductor femenino. Descubre los test de ovulaci&oacute;n, que las mujeres tienen una ventana f&eacute;rtil de cinco d&iacute;as al mes, que la reserva ov&aacute;rica cae en picado a partir de los 37 a&ntilde;os y la prueba de la hormona antim&uuml;lleriana, que sirve para determinar la capacidad de una mujer para producir &oacute;vulos f&eacute;rtiles.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Vas viendo que todo el mundo tiene hijos cada vez m&aacute;s tarde y piensas que no tendr&aacute;s problemas. Yo estaba s&uacute;per tranquila. Siempre que iba a revisiones ginecol&oacute;gicas, preguntaba si estaba todo bien y me dec&iacute;an que s&iacute;; te miran con una ecograf&iacute;a y ah&iacute; parece que est&aacute; todo bien. Pero cuando te haces la antim&uuml;lleriana y te dicen en n&uacute;meros c&oacute;mo est&aacute; tu reserva ov&aacute;rica, ves que no vas a poder. Creo que nos falta mucha informaci&oacute;n&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Lyona, como tantas otras mujeres que deciden quedarse embarazadas alrededor de los 40, descubre que solo va a poder hacerlo con ovodonaci&oacute;n -los &oacute;vulos de otra mujer- y t&eacute;cnicas de reproducci&oacute;n asistida. Adem&aacute;s, en su caso, sin la posibilidad de someterse a los tratamientos a trav&eacute;s de la sanidad p&uacute;blica, que pone el l&iacute;mite de edad en 40 a&ntilde;os. &ldquo;Aceptar que tienes problemas de fertilidad duele y hacerlo en p&uacute;blico no es f&aacute;cil. Cuando era peque&ntilde;a, recuerdo que si hab&iacute;a alguien en la familia que no pod&iacute;a tener hijos era algo que se escond&iacute;a. Llevamos en el ADN la sensaci&oacute;n de que una mujer tiene que ser f&eacute;rtil y tiene que poder procrear. Si no, no est&aacute; entera. Y aunque ya estamos deconstruidas y sabemos que no es as&iacute;, hay algo que duele, que te frustra y cuesta mucho&rdquo;, cuenta Lyona.
    </p><p class="article-text">
        Aunque en su caso ha contado con el apoyo de familia, amigas y de su pareja, tambi&eacute;n reconoce haberse sentido sola en muchos momentos por lo dif&iacute;cil que resulta comunicar c&oacute;mo te encuentras durante el proceso. &ldquo;A ra&iacute;z del libro, me he encontrado a muchas mujeres que me explicaban que no lo hab&iacute;an compartido con sus familiares. Creo que todav&iacute;a falta mucho apoyo emocional y psicol&oacute;gico a todos estos procesos, porque vas a la cl&iacute;nica, te sueltan un mont&oacute;n de informaci&oacute;n y tienes que procesarla. Ha sido el proceso m&aacute;s duro de mi vida, pero a la que vas superando obst&aacute;culos, te vas curtiendo y vas aprendiendo a relativizar y a autoconvencerte de que, si no funciona, no pasa nada. A m&iacute; me ha ayudado mucho hablarlo con mis amigas y con mi familia&rdquo;, apunta.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Endometriosis e infertilidad</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una de las complicaciones a las que Lyona debe enfrentarse cuando decide que ha llegado el momento de quedarse embarazada es su endometriosis. A pesar de haber sufrido a lo largo de su vida fuertes dolores menstruales que consultaba con los m&eacute;dicos, nadie le nombr&oacute; nunca esta enfermedad. &ldquo;El dolor de regla es normal. Puedes tomar un antiinflamatorio si te duele mucho&rdquo;, le dice un m&eacute;dico que ilustra en el c&oacute;mic. Hasta que, con 37, acude al traumat&oacute;logo por un fuerte dolor en las lumbares que no le permite ni tan siquiera moverse de la cama, le hacen una resonancia magn&eacute;tica y detectan un n&oacute;dulo que coincide con un foco profundo de endometriosis. 
    </p><p class="article-text">
        Tal y como se explica en el libro <em>Endometriosis. La gu&iacute;a para entender qu&eacute; es y c&oacute;mo cuidarte </em>(Grijalbo, 2021), escrito por el Doctor Francisco Carmona e ilustrado por la propia Lyona: &ldquo;En la endometriosis, el endometrio se implanta fuera de su lugar habitual. Desde ese lugar, se prepara cada mes para un posible embarazo. Como el endometrio no est&aacute; en su sitio, la regla no tiene salida y por tanto se queda en el interior del cuerpo. Estos restos de menstruaci&oacute;n son los responsables del dolor y producen adherencias, es decir, que &oacute;rganos como los intestinos y los ovarios se quedan pegados entre s&iacute;, lo que contribuye a&uacute;n m&aacute;s al dolor y a la infertilidad.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        La endometriosis tarda en diagnosticarse entre cinco y diez a&ntilde;os de media. A muchas mujeres, nunca les llegar&aacute; el diagn&oacute;stico debido a la normalizaci&oacute;n de los dolores que se padecen durante la menstruaci&oacute;n. &ldquo;Se ha investigado muy poco y hay muy poca informaci&oacute;n. De hecho, hay muy pocos ginec&oacute;logos que sepan sobre endometriosis. Me encuentro con muchas mujeres que me escriben, que no viven en Madrid o en Barcelona, y no tienen la posibilidad de ir a un especialista; les toca ir a un ginec&oacute;logo que a lo mejor sabe de endometriosis o a lo mejor no. Hay poca investigaci&oacute;n porque es una enfermedad que afecta solo a mujeres, o a personas con &uacute;tero, y hasta ahora no hab&iacute;a interesado o se menospreciaba. Es normal que la regla moleste porque hay una inflamaci&oacute;n, pero no es normal que no te puedas levantar de la cama y que llores de dolor. En ese momento tienes que exigir que te revisen bien&rdquo;, explica Lyona. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>La infertilidad tambi&eacute;n es cosa de hombres</strong>
    </p><p class="article-text">
        En <em>Madr&iquest;eh? </em>Lyona ilustra su historia como una monta&ntilde;a rusa emocional marcada por una importante inversi&oacute;n econ&oacute;mica y muchas esperas con final desconocido tras comenzar el proceso de fecundaci&oacute;n in vitro. Para encontrar una cl&iacute;nica que le d&eacute; la confianza que ella y su pareja necesitan recurre a su primo Jordi, que tambi&eacute;n tuvo que pasar por esto debido a un diagn&oacute;stico tard&iacute;o de varicocele, la dilataci&oacute;n de las venas dentro de la piel que sostiene los test&iacute;culos y que no permite la movilidad &oacute;ptima de los espermatozoides. 
    </p><p class="article-text">
        Las mujeres tenemos al nacer entre uno y dos millones de ovocitos. Con el paso de los a&ntilde;os, los vamos perdiendo en cada ovulaci&oacute;n. En el caso de los hombres, no hay un n&uacute;mero limitado de espermatozoides, pero s&iacute; alteraciones en su carga gen&eacute;tica y envejecimiento seg&uacute;n pasa el tiempo. &ldquo;Muchas veces los problemas no son solo de la mujer; tambi&eacute;n hay un problema en los espermatozoides que, con la edad, puede que no tengan movilidad o suficiente calidad. Hay una idea de que los hombres no tienen esa prisa o ese reloj biol&oacute;gico pero s&iacute; existe. Creo que los hombres no son demasiado conscientes de que tambi&eacute;n les afecta a ellos, no solo a las mujeres&rdquo;, apunta Lyona.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sara Luque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/lyona-ilustradora-aceptar-tienes-problemas-fertilidad-duele-hacerlo-publico-no-facil_1_8517945.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 25 Nov 2021 21:32:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lyona, ilustradora: "Aceptar que tienes problemas de fertilidad duele y hacerlo en público no es fácil"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fertilidad,Endometriosis,Reproducción asistida,Maternidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nacer con 870 gramos de peso: familias que afrontan la llegada de bebés muy prematuros]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/nacer-870-gramos-peso-familias-afrontan-llegada-bebes-prematuros_1_8387230.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/224826d8-285b-4252-9f64-0ff0d6d43d12_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nacer con 870 gramos de peso: familias que afrontan la llegada de bebés muy prematuros"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Según datos del INE, en nuestro país nacieron 22.858 bebés prematuros en 2019; es decir 1 de cada 13 partos, lo que sitúa a España como uno de los países europeos con mayor tasa de nacimientos pre-término</p><p class="subtitle">La escolarización forzosa de niños prematuros: "Si mi hija hubiera nacido a término, con sus tres kilos, habría empezado un curso más tarde"</p></div><p class="article-text">
        Luna lleg&oacute; a este mundo antes de tiempo. Naci&oacute; prematura. Si le preguntas a ella te explica que lo que pas&oacute; es que ten&iacute;a mucho calor y se escap&oacute;. Ahora tiene cuatro a&ntilde;os y buena salud. Su madre, Mar&iacute;a, y su padre, Fernando, viendo c&oacute;mo Luna crece con normalidad, consideran que han tenido mucha suerte despu&eacute;s de todo. Sab&iacute;an que las probabilidades de que tuviera alg&uacute;n tipo de problema f&iacute;sico o neurol&oacute;gico eran altas y, aunque conscientes de que deben seguir muy pendientes de su desarrollo, son optimistas.
    </p><p class="article-text">
        El embarazo de Mar&iacute;a, la madre de Luna, dur&oacute; 26 semanas. Desde el segundo mes empez&oacute; a tener sangrados y p&eacute;rdida de l&iacute;quido amni&oacute;tico. En una de las constantes visitas al hospital le dijeron que ten&iacute;a placenta previa, una complicaci&oacute;n por la que este &oacute;rgano crece en la parte baja de la matriz, obstruyendo el cuello uterino. &ldquo;Me dec&iacute;an que era normal y me mandaban a casa. Pero empec&eacute; a perder mucho l&iacute;quido. A la semana 20 me detectaron una fisura en la bolsa amni&oacute;tica y me ingresaron&rdquo;, cuenta Mar&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n datos del INE, en nuestro pa&iacute;s nacieron 22.858 beb&eacute;s prematuros en 2019. En Espa&ntilde;a, uno de cada 13 partos es prematuro, situ&aacute;ndonos como uno de los pa&iacute;ses europeos con mayor tasa de nacimientos pre-t&eacute;rmino.
    </p><p class="article-text">
        Ni todos los embarazos de mujeres que dan a luz beb&eacute;s prematuros son iguales, ni todos los reci&eacute;n nacidos con esta condici&oacute;n tienen las mismas caracter&iacute;sticas. El problema que Mar&iacute;a tuvo con la placenta en su embarazo es una de las causas poco frecuentes por las que un beb&eacute; nace antes de que la gestaci&oacute;n llegue a t&eacute;rmino, igual que lo son otras como la tendencia familiar o problemas anat&oacute;micos del c&eacute;rvix. 
    </p><p class="article-text">
        El doctor S&aacute;nchez-Luna, jefe de Neonatolog&iacute;a del Hospital Gregorio Mara&ntilde;&oacute;n, apunta al retraso actual de la edad de maternidad como el factor clave de nacimientos prematuros actualmente. &ldquo;La media de edad en que se empieza a tener hijos en Espa&ntilde;a est&aacute; entre los 32 y 33 a&ntilde;os. Junto a Italia, esto nos hace de los pa&iacute;ses en los que se llega m&aacute;s tarde a la maternidad. Y a mayor edad, mayor riesgo de que se tolere peor el embarazo y no llegue a t&eacute;rmino&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Luna naci&oacute; en el Hospital Gregorio Mara&ntilde;&oacute;n de Madrid que, junto al hospital La Paz, tambi&eacute;n en la capital, es de los que cuenta con los indicadores de supervivencia m&aacute;s altos de nuestro pa&iacute;s. Tras tres d&iacute;as en el hospital, Mar&iacute;a sufri&oacute; un prolapso del cord&oacute;n umbilical, una complicaci&oacute;n precedente al parto por la que el cord&oacute;n cae a trav&eacute;s del cuello del &uacute;tero por delante del beb&eacute;. Luna nac&iacute;a con una ces&aacute;rea de urgencia, entrando en la categor&iacute;a de los que se denominan prematuros extremos, nacidos antes de la semana 28 y por debajo de los 1.500 gramos de peso. Ella pesaba 870 gramos.
    </p><h3 class="article-text">Sin especialidad de neonatolog&iacute;a reconocida </h3><p class="article-text">
        Las condiciones de vida en las primeras semanas de un prematuro dependen de m&uacute;ltiples factores. El m&aacute;s importante: el tiempo de gestaci&oacute;n, que marca las tres principales categor&iacute;as: prematuros extremos (antes de la semana 28), muy prematuros (entre las semanas 28 y32) y prematuros de moderados a tard&iacute;os (de la semana 32 a la 37). 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es importante transmitir a la sociedad que la prematuridad es muy variada. El mayor volumen de prematuros nacen entre la semana 34 y la 36. En general, en este tipo de ni&ntilde;os los problemas suelen ser leves y muy transitorios. El problema realmente importante de la prematuridad son los ni&ntilde;os que nacen antes de la semana 28, que llamamos de alto riesgo. Pesan menos de 1500 gramos de peso y deben nacer en centros especializados porque generalmente van a necesitar tratamientos m&aacute;s avanzados&rdquo;, explica S&aacute;nchez-Luna.
    </p><p class="article-text">
        En las grandes ciudades, asegura, tanto los centros sanitarios que atienden inicialmente a estos ni&ntilde;os como los centros de seguimiento tienen todos los recursos y garantizan la atenci&oacute;n por parte de profesionales con un entrenamiento y una capacitaci&oacute;n adecuadas. &ldquo;Aun as&iacute; todav&iacute;a no tenemos la especialidad de neonatolog&iacute;a reconocida, algo que s&iacute; tienen, por ejemplo, en Estados Unidos desde el a&ntilde;o 1975. Aqu&iacute; no conseguimos que sucesivos gobiernos admitan definitivamente que nuestros pediatras especializados en neonatolog&iacute;a lo est&eacute;n de forma acreditada&rdquo;, reclama el m&eacute;dico.
    </p><h3 class="article-text">Celso y Carlota</h3><p class="article-text">
        Celso y Carlota tambi&eacute;n adelantaron su llegada. Ahora tienen un a&ntilde;o y cuatro meses y fueron de los que nacieron en plena llegada de la pandemia, cuando las medidas de seguridad eran extremas y la poblaci&oacute;n estaba confinada. Celso y Carlota crecen sanos y su padre, Blas, y su madre, Jana, est&aacute;n aprendiendo a separar, poco a poco, la experiencia de la pandemia de la de ser padres de prematuros. Lo consiguen gracias a que ven c&oacute;mo sus peque&ntilde;os mejoran d&iacute;a a d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Jana, fueron 29 semanas y seis d&iacute;as de gestaci&oacute;n y sus beb&eacute;s fueron muy prematuros. Los m&eacute;dicos detectaron que los beb&eacute;s no crec&iacute;an y estaban destinando todas sus energ&iacute;as a fortalecer solo los &oacute;rganos esenciales; el resto pod&iacute;an debilitarse. Cuando hab&iacute;a que ingresar a Jana, Blas estaba con ella en el hospital y, dadas las circunstancias especiales por el coronavirus, desde el Hospital Gregorio Mara&ntilde;&oacute;n le dieron la opci&oacute;n de permanecer ingresado con ella; sin cama, pero con men&uacute; de comidas. &ldquo;Al final esto qued&oacute; en an&eacute;cdota, porque estaban muy preparados, pero en ese momento est&aacute;bamos en fase cero. Cuando nacen eso se te olvida. Estar all&iacute; era estar donde quer&iacute;as estar. Aprendimos mucho, estaban muy dispuestos, muy pacientes, no escatimaban en nada&rdquo;, cuenta Blas.
    </p><p class="article-text">
        El coronavirus supuso para esta familia, igual que para otras que tuvieron beb&eacute;s en pandemia, la imposibilidad de recibir visitas. &ldquo;La principal limitaci&oacute;n es que solo pod&iacute;a entrar un adulto por ni&ntilde;o y eso para todas las familias era un trastorno enorme pero para nosotros, al tener dos, no lo notamos tanto. &Iacute;bamos por la ma&ntilde;ana y volv&iacute;amos por la tarde y nos cambi&aacute;bamos de ni&ntilde;o. Pero no pod&iacute;a ir nadie m&aacute;s: ni abuelos ni nada&rdquo;, explica el padre de Celso y Carlota.
    </p><h3 class="article-text">La vuelta a casa</h3><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de tres meses en el hospital, Luna pod&iacute;a irse; ya pesaba 2.100 gramos. &ldquo;La vuelta a casa es un d&iacute;a que est&aacute;s deseando que llegue y cuando llega, est&aacute;s muerta de miedo. Nosotros nos fuimos con el ox&iacute;geno y con un pulsiox&iacute;metro, que es lo que mide las pulsaciones y la saturaci&oacute;n del ox&iacute;geno. Es verdad que has aprendido a manejarlo perfectamente en el hospital; se esfuerzan mucho por que t&uacute; participes. Aun as&iacute; no sabes si lo vas a hacer bien&rdquo;, cuenta Mar&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Carlota y Celso se fueron con un pre-alta antes de los tres meses de ingreso. En su caso, les pautaron un seguimiento domiciliario. &ldquo;Una vez alcanzan cierto peso y van evolucionando bien prefieren que est&eacute;s en casa; hay m&aacute;s tranquilidad y ya te han ense&ntilde;ado lo que tienes que saber para cuidarlos. La enfermera ven&iacute;a una vez por semana pero tambi&eacute;n te dan una b&aacute;scula y te llaman todos los d&iacute;as para comprobar el peso&rdquo;, explica Blas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de la informaci&oacute;n que el personal sanitario pone a disposici&oacute;n de las familias, es fundamental el papel de asociaciones como APREM (Asociaci&oacute;n de Padres de Prematuros de Espa&ntilde;a), que ofrece formaci&oacute;n y apoyo emocional por parte de familias voluntarias y personal especializado. &ldquo;Lo que nos demandan es sobre todo apoyo emocional y que les resolvamos dudas en torno a las prestaciones y ayudas que pueden tener estas familias. Vienen con muchas cuestiones relacionadas con el CUME (permiso para cuidado de hijo menor afectado de c&aacute;ncer y otras enfermedades graves)&rdquo;, dice Concha G&oacute;mez, presidenta de APREM.
    </p><p class="article-text">
        Blas supo de esta posibilidad gracias a que se puso en contacto con la trabajadora social del hospital. A d&iacute;a de hoy, puede seguir en casa cuidando de sus hijos gracias a que ha reducido su jornada laboral y espera poder prorrogarla mientras los m&eacute;dicos les recomienden no llevar a Carlota y Celso a la guarder&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a, la madre de Luna, sin embargo, nunca tuvo conocimiento del CUME. &ldquo;Nadie me lo explic&oacute;; en el hospital me vio una asistente social pero de esto no me habl&oacute;. Siempre te dicen que lo recomendable es que tu hija no vaya al colegio hasta que no tenga los dos a&ntilde;os pero cuando Luna ten&iacute;a un a&ntilde;o y pico yo me ten&iacute;a que incorporar a trabajar. Luego me enter&eacute; en el trabajo de que pod&iacute;a haber solicitado ese subsidio. Te falta informaci&oacute;n y est&aacute;s en una situaci&oacute;n en la que tampoco est&aacute;s para buscarla&rdquo;, aclara.&ldquo;
    </p><h3 class="article-text">Falta de medios</h3><p class="article-text">
        Cuenta la presidenta de APREM que &ldquo;a veces lo que necesitan las familias es un poco de luz, de esperanza, y uno de los objetivos de estas escuelas es generar expectativas positivas, porque adem&aacute;s hoy se puede. Cada ni&ntilde;o es un mundo, cada familia, cada desarrollo, pero si ves los datos cada vez salen mejor adelante. Muchas familias quieren ver ejemplos de otras familias donde las cosas han ido razonablemente bien&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El seguimiento de un prematuro durante sus primeros a&ntilde;os de vida requiere de especialistas en neonatolog&iacute;a, neumolog&iacute;a, oftalmolog&iacute;a, y tambi&eacute;n terapeutas ocupacionales, fisioterapeutas, nutricionistas. Para una correcta evaluaci&oacute;n de estos ni&ntilde;os y ni&ntilde;as es primordial una atenci&oacute;n temprana de calidad. &ldquo;Es importante que la atenci&oacute;n temprana no empiece pasados varios meses o incluso a&ntilde;os, sino desde que est&aacute; en el hospital. En el caso de Madrid, la atenci&oacute;n temprana depende de los servicios sociales. Y hay una gran desigualdad entre comunidades aut&oacute;nomas&rdquo;, apunta Concha.
    </p><p class="article-text">
        La experiencia de Blas en este sentido se ha visto condicionada por la falta de recursos y el colapso de las administraciones que ha tra&iacute;do consigo la pandemia. Los tr&aacute;mites han sido lentos y complejos hasta el punto de no lograr su primera cita hasta once meses despu&eacute;s del nacimiento de los mellizos y solo para Celso; Carlota sigue a la espera. &ldquo;Ya con Celso tuve que pelearme bastante y hacer muchas llamadas. Con Carlota, a finales de septiembre, las respuestas que me dan es que tienen mucha gente y que van con retraso. Ya es complicado el proceso porque la valoraci&oacute;n la hacen con mascarilla, sin juguetes que los ni&ntilde;os puedan compartir, tocar y chupar; hay una limitaci&oacute;n muy grande y a eso se le suma una falta de medios bestial&rdquo;, concluye Blas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sara Luque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/nacer-870-gramos-peso-familias-afrontan-llegada-bebes-prematuros_1_8387230.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 13 Oct 2021 19:53:37 +0000]]></pubDate>
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