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    <title><![CDATA[elDiario.es - Diego Peñarrubia]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/diego-jose-penarrubia-blasco/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Diego Peñarrubia]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Claves para la economía de 2022]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/economia/claves-economia-2022_1_8615416.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/73fd115b-50a5-4032-bc7c-f886702bc799_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Claves para la economía de 2022"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Soy optimista respecto a la evolución económica de nuestra Región en 2022. Creo que la última estimación del FMI de un 5,8% de crecimiento para el conjunto de España puede alcanzarse a poco que los aspectos sanitarios nos den un respiro</p></div><p class="article-text">
        Llegados a estas fechas, puntuales como los anuncios de perfumes, aparecen los res&uacute;menes del a&ntilde;o y las previsiones para el siguiente. A la Econom&iacute;a se le ha acusado con frecuencia de acertar solo cuando pronostica el pasado; para leer el futuro y equivocarse ya est&aacute;n las cartas, nosotros aspiramos al papel del m&eacute;dico que, en base al diagn&oacute;stico actual, prescribe tratamientos, y nadie le pide que acierte si va a tener o no fiebre dentro de unos meses, lo que depender&aacute; de mil imponderables propios y ajenos.
    </p><p class="article-text">
        Hecha la disculpa pertinente, toca aproximarse a un ejercicio especialmente dif&iacute;cil este a&ntilde;o, con una evoluci&oacute;n pand&eacute;mica que marcar&aacute; todo y que nos deja sin saber si sorber o soplar, porque los buenos datos de vacunaci&oacute;n se mezclan con la incertidumbre de las nuevas variantes; adem&aacute;s, nuestra especializaci&oacute;n tur&iacute;stica nos hace especialmente sensibles a las restricciones (voluntarias o forzadas) de la movilidad y a los datos, no solo nacionales. La evoluci&oacute;n previsible de la econom&iacute;a regional (y la espa&ntilde;ola y, con las l&oacute;gicas diferencias, la europea y la mundial) se asienta desde esa incertidumbre fundamental en cuatro pilares que determinar&aacute;n el ritmo de recuperaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Un primer elemento positivo es el volumen de ahorro privado a la espera de ser gastado, a poco que la situaci&oacute;n sanitaria lo permita. Ya se ha notado este a&ntilde;o en decisiones como las reformas de viviendas, pero en 2022 se va a seguir trasladando a decisiones de gasto que estimulan la actividad y el empleo. Tambi&eacute;n se va a reflejar en decisiones de jubilaci&oacute;n (y, en general, de abandono de la poblaci&oacute;n activa), cuando sea posible, porque muchas personas, tal y como ha sucedido en Estados Unidos, han descubierto que otra forma de vivir es posible, con todo lo que implica de relevo generacional.
    </p><p class="article-text">
        Un segundo elemento positivo es la puesta en marcha de las diversas inversiones ligadas a fondos europeos. En la Regi&oacute;n creo que no se ha puesto suficientemente en valor el impacto que suponen ya las obras del soterramiento, del arco noroeste y de la v&iacute;a a Lorca, pero todas estas inversiones se van a ver acompa&ntilde;adas por otras y van a suponer una inyecci&oacute;n de actividad.
    </p><p class="article-text">
        La sombra m&aacute;s importante que, en mi opini&oacute;n, se cierne sobre la econom&iacute;a regional del 22, dejando los efectos directos de la pandemia de lado, es la evoluci&oacute;n de la inflaci&oacute;n y los tipos de inter&eacute;s. Cabe recordar que el objetivo expl&iacute;cito de la pol&iacute;tica monetaria europea es mantener la inflaci&oacute;n en el entorno del 2%, y est&aacute; por el 5. <a href="https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/covid-e-inflacion_132_8444232.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ya escrib&iacute; en este medio sobre las causas y las consecuencias de ello</a>, pero si la situaci&oacute;n persiste y se traslada a condiciones de financiaci&oacute;n m&aacute;s estrictas, puede suponer un problema grave, porque acelerar&aacute; las necesidades de consolidaci&oacute;n fiscal de nuestras administraciones p&uacute;blicas. Nadie plantea ahora la vuelta a la austeridad, pero entre ello y el escenario de alegre expansi&oacute;n monetaria y fiscal en el que vivimos hay mucho terreno.
    </p><p class="article-text">
        A la vista de todo lo anterior, soy optimista respecto a la evoluci&oacute;n econ&oacute;mica de nuestra Regi&oacute;n en 2022. Creo que la &uacute;ltima estimaci&oacute;n del FMI de un 5,8% de crecimiento para el conjunto de Espa&ntilde;a puede alcanzarse a poco que los aspectos sanitarios nos den un respiro, y que deber&iacute;amos estar preparando c&oacute;mo dar la mejor respuesta a los retos estructurales que acompa&ntilde;ar&aacute;n y definir&aacute;n esa recuperaci&oacute;n, desde la vivienda a la formaci&oacute;n y desde la mejora de la justicia al aprovechamiento de las enormes oportunidades que para nuestra Regi&oacute;n supone la transici&oacute;n ecol&oacute;gica. 
    </p><p class="article-text">
        El cuarto pilar que quiero destacar no descansa en imponderables sanitarios o en la macroeconom&iacute;a internacional, sino en nuestro propio marco pol&iacute;tico. Se suele decir que la econom&iacute;a se beneficia de la estabilidad pol&iacute;tica, pero yo creo que en contextos de fuerte incertidumbre como el actual, adem&aacute;s de estabilidad hay que pedir perspectiva; una parte de la clase pol&iacute;tica y medi&aacute;tica, adem&aacute;s de la propia din&aacute;mica generada por las redes, parece vivir para la tensi&oacute;n y la crispaci&oacute;n, y hace muy dif&iacute;cil un debate serio sobre qu&eacute; necesitamos como sociedad para salir m&aacute;s fuertes. Creo que el acuerdo de Presupuestos Generales ha sido muy positivo en este sentido, y el de la reforma laboral puede serlo, si somos capaces de huir de la etiqueta f&aacute;cil (deroga o no, conmigo o contra m&iacute;) y ponemos en el centro el reto que supone que la generaci&oacute;n m&aacute;s joven y golpeada por las dos &uacute;ltimas crisis (la financiera y la sanitaria) pueda construir desde el a&ntilde;o que empieza su futuro.&nbsp;Que as&iacute; sea.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diego Peñarrubia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/economia/claves-economia-2022_1_8615416.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Dec 2021 07:11:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Claves para la economía de 2022]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Covid e inflación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/covid-e-inflacion_132_8444232.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2093c7eb-7955-47d3-87e1-7906621900c0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Covid e inflación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nos habíamos acostumbrado a un horizonte de estabilidad de precios y creíamos que había venido para quedarse [...]. Este rebrote de la inflación no tiene porqué ser un problema muy grave [...] pero es urgente afrontarlo entre todos</p></div><p class="article-text">
        La tasa de inflaci&oacute;n interanual en octubre del 21 se ha situado en Espa&ntilde;a en el 5,5%, la m&aacute;s alta desde 1992. En el momento de escribir estas l&iacute;neas no conocemos la de la eurozona, pero en septiembre se situ&oacute; en el 3,4 y en Estados Unidos en el 5,4%, en ambos casos en m&aacute;ximos de muchos a&ntilde;os. El aumento en la inflaci&oacute;n parece un fen&oacute;meno general, que afectar&aacute; a la mayor parte de la econom&iacute;a mundial y el debate se centra ahora mismo en la persistencia que mostrar&aacute; y en las consecuencias que se derivar&aacute;n de &eacute;l. Como esas consecuencias nos afectar&aacute;n a todos y condicionar&aacute;n la pol&iacute;tica econ&oacute;mica, merece la pena dedicar un tiempo a pensar en sus causas.
    </p><p class="article-text">
        La subida general de precios (eso es la inflaci&oacute;n) est&aacute; claramente conectada con los problemas de abastecimiento que estamos observando en muchos productos. En las &uacute;ltimas semanas han aparecido noticias sobre sectores tan dispares como medicamentos, papel de imprenta, microchips o licores, aparte de los conocidos en el gas y otros combustibles. Desconozco los detalles de muchos casos, pero si nos limitamos a ver una lista de casos aislados perderemos de vista una ra&iacute;z con elementos generales, derivados de la pandemia, con tres ejes:
    </p><p class="article-text">
        - En primer lugar, reducciones en la oferta. A&ntilde;o y medio sin actividad en muchos sectores ha conducido a quiebras, reducciones de empleo y otros ajustes. El petr&oacute;leo cay&oacute; en la primavera de 2020 a precios incluso negativos y con ello se paralizaron las inversiones en exploraci&oacute;n y apertura de pozos. Algo parecido puede haber pasado en muchos sectores; un ejemplo extremo es lo que ha pasado en la construcci&oacute;n: seguimos haciendo (o reformando) muchas menos casas que hace tres lustros, pero como la mayor&iacute;a de las empresas quebraron y muchos profesionales se jubilaron, se fueron del pa&iacute;s o se buscaron otro empleo, ahora faltan empresas y trabajadores a poco que la demanda se recupera parcialmente.
    </p><p class="article-text">
        - En segundo lugar, un aumento repentino en la demanda. A&ntilde;o y medio de limitaciones han llevado las tasas de ahorro familiar a m&aacute;ximos en muchos pa&iacute;ses y ese gasto no realizado se est&aacute; produciendo ahora, como un embalse que abre sus compuertas. Incluso en sectores en descenso tendencial (como las bodas, por razones demogr&aacute;ficas y culturales), el embalsamiento de la demanda puede llevar a cifras r&eacute;cord, tan transitorias como enga&ntilde;osas.
    </p><p class="article-text">
        - Por &uacute;ltimo, los problemas en el transporte. La globalizaci&oacute;n ha conducido a que la log&iacute;stica sea una pieza b&aacute;sica en la conexi&oacute;n entre oferta y demanda en la mayor&iacute;a de los sectores. De nuevo, a&ntilde;o y medio de actividad reducida han hecho que muchos transportistas cierren, o los trabajadores despedidos se busquen otro empleo. Ahora surge una mayor demanda de transporte, justo cuando la capacidad de respuesta es menor. Adem&aacute;s, el sector ven&iacute;a de una tendencia preocupante porque los bajos salarios, inicialmente provocados por la oferta de mano de obra cualificada, sobre todo del Este de Europa, hab&iacute;a terminado por expulsar a una parte de esos trabajadores, sumado a un envejecimiento de los profesionales locales (de nuevo, en parte por la falta de atractivo para los j&oacute;venes y, en parte, por el envejecimiento de la oferta extra que generaba la obtenci&oacute;n del carnet de camiones en el servicio militar obligatorio). La falta de camioneros agrava la falta de contenedores (m&aacute;s tr&aacute;fico repentino y menos camiones est&aacute; generando acumulaci&oacute;n de contenedores en los puertos, lo que a su vez encarece el &ldquo;envase&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta triple amenaza se ve complementada con factores espec&iacute;ficos en mercados concretos, como el Brexit o la gesti&oacute;n geopol&iacute;tica del gas en Argelia o Rusia, pero dibujan un panorama lo bastante general como para poner en marcha la espiral precios-salarios que es lo que, en &uacute;ltima instancia, hace que la inflaci&oacute;n sea un proceso din&aacute;mico con tendencia a perpetuarse: los trabajadores intentar&aacute;n subir los salarios para no perder poder adquisitivo, y las empresas intentar&aacute;n repercutir a sus precios las subidas de costes (laborales o no) para no perder m&aacute;rgenes.
    </p><p class="article-text">
        En resumen, las causas del brote inflacionario est&aacute;n claras; mucho m&aacute;s que sus consecuencias, porque &eacute;stas dependen de su duraci&oacute;n y de la respuesta que genere en la pol&iacute;tica monetaria. Los economistas hemos interiorizado la idea de que la inflaci&oacute;n es siempre, al menos a largo plazo, un fen&oacute;meno monetario, pero en la exposici&oacute;n anterior el dinero no parece jugar un papel decisivo, lo que sumado a que las enormes inyecciones de liquidez de los &uacute;ltimos 12 a&ntilde;os no generaron inflaci&oacute;n, pone la frase de Friedman en cuarentena. Creo que a la din&aacute;mica generada por precios y salarios le sienta especialmente bien el nombre de &ldquo;espiral&rdquo; porque, como tal, puede mostrar una din&aacute;mica explosiva (hacia afuera) o convergente (hacia el origen): que esa din&aacute;mica genere una tasa de inflaci&oacute;n creciente o decreciente va a depender del contexto econ&oacute;mico en el que se produzca. En una econom&iacute;a en recesi&oacute;n, tanto las empresas como los trabajadores pierden poder de mercado all&iacute; donde ofertan y ello generar&aacute; subidas cada vez menores, y lo contrario en una econom&iacute;a en expansi&oacute;n. La cuesti&oacute;n es que s&oacute;lo es posible que haya m&aacute;s actividad econ&oacute;mica y mayores precios si hay m&aacute;s dinero o &eacute;ste circula m&aacute;s r&aacute;pido, porque en cada transacci&oacute;n se necesita una contraparte monetaria. Por tanto, si la cantidad de medios de pago no crece a la misma velocidad que dichas transacciones, los tipos de inter&eacute;s tender&aacute;n a subir. 
    </p><p class="article-text">
        Es l&oacute;gico que, en una econom&iacute;a que todav&iacute;a est&aacute; empezando a recuperarse de las enormes secuelas de la covid, la pol&iacute;tica monetaria &ldquo;mire para otro lado&rdquo; e insista en que las presiones inflacionarias son transitorias, pero corremos el riesgo de que esta actitud consolide la inflaci&oacute;n y las expectativas sobre ella y la subida de tipos aplazada impacte en una econom&iacute;a (todav&iacute;a m&aacute;s) endeudada. Eso s&iacute; ser&iacute;a una tormenta perfecta, y no es una hip&oacute;tesis ni lejana (se habla incluso del primer semestre de 2022) ni improbable (es f&aacute;cil encontrar opiniones para casi todos los gustos).
    </p><p class="article-text">
        Nos hab&iacute;amos acostumbrado a un horizonte de estabilidad de precios y cre&iacute;amos que hab&iacute;a venido para quedarse, como un elemento estructural del nuevo paisaje, secular como el euro. Este rebrote de la inflaci&oacute;n no tiene porqu&eacute; ser un problema muy grave (puede hasta animar la recuperaci&oacute;n con tipos de inter&eacute;s reales muy negativos y diluir nuestra deuda), pero es urgente afrontarlo entre todos. Los gobiernos, enfrentando regulaciones injustas como la del mercado el&eacute;ctrico y los otros cuellos de botella se&ntilde;alados, pero cada particular puede aportar su granito de arena en su compra diaria, comparando precios, porque es la mejor forma de desincentivar subidas abusivas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diego Peñarrubia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/covid-e-inflacion_132_8444232.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 30 Oct 2021 04:01:08 +0000]]></pubDate>
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