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    <title><![CDATA[elDiario.es - Xaquín Fernández Leiceaga]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/xaquin-fernandez-leiceaga/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Xaquín Fernández Leiceaga]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Los empleos de Feijóo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/empleos-feijoo_129_10385788.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/aa490035-3802-483c-992f-6f3292d87c75_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los empleos de Feijóo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Durante la larga presidencia de Feijóo se destruyó empleo en Galicia. Es más, fue el período en que más cayó la ocupación. Sólo durante el extendido tiempo de Fraga y, de forma mucho más intensa, en el concentrado mandato de Touriño aumentó el número de puestos de trabajo</p></div><p class="article-text">
        Uno de los lances m&aacute;s desconcertantes del cara a cara del 10 de julio pasado entre los m&aacute;ximos aspirantes a ocupar La Moncloa gir&oacute; alrededor de los datos de empleo, con el candidato conservador acusando al presidente S&aacute;nchez de incapacidad para generar los puestos de trabajo que deb&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Me confieso algo esc&eacute;ptico sobre la relaci&oacute;n directa entre la acci&oacute;n de un gobierno y el empleo. Adem&aacute;s de elementos estad&iacute;sticos (cambios en la metodolog&iacute;a o influencia de la estacionalidad, por ejemplo), lo m&aacute;s relevante es que una buena parte de los empleos los crean los empresarios (tambi&eacute;n el sector p&uacute;blico contribuye, claro) y lo hacen en funci&oacute;n de un entorno global en el que la coyuntura econ&oacute;mica internacional juega un papel destacado. &iquest; Y el gobierno? Por supuesto que influye, tanto por sus pol&iacute;ticas de demanda como, normalmente a medio plazo, de oferta. Pero no es el &uacute;nico factor ni posiblemente el mas decisivo, sobre todo desde que la pol&iacute;tica monetaria es aut&oacute;noma y se decide a un nivel supranacional.
    </p><p class="article-text">
        Con estas (serias) cautelas, echemos un vistazo al primer cuadro.
    </p><p class="article-text">
        Con esta perspectiva comprobamos que la observaci&oacute;n del candidato Feij&oacute;o dif&iacute;cilmente se sostiene. Durante la presidencia de S&aacute;nchez se han creado en Espa&ntilde;a 1,1 millones de puestos de trabajo en t&eacute;rminos netos (algo m&aacute;s cuando se conozcan los datos del segundo trimestre de este a&ntilde;o), en l&iacute;nea con lo sucedido con las presidencias de Gonz&aacute;lez y Rajoy (pero en un per&iacute;odo de tiempo mucho m&aacute;s corto), y sustancialmente mejor que en el tiempo de Su&aacute;rez o Zapatero. S&oacute;lo palidecen estos datos ante los del per&iacute;odo Aznar.&nbsp;Por trimestre, es el segundo mejor registro.
    </p><p class="article-text">
        Pero el presidente S&aacute;nchez ha tenido que lidiar con un suceso ex&oacute;geno, de &aacute;mbito internacional, de enorme impacto, como la pandemia. Escrutando lo sucedido en los &uacute;ltimos tres a&ntilde;os, una vez pasado lo peor de la COVID 19, descubrimos que el ritmo de creaci&oacute;n de empleo ha superado incluso la media del per&iacute;odo Aznar. Es complicado argumentar en estas circunstancias con la m&eacute;trica de la ocupaci&oacute;n que el tiempo de S&aacute;nchez al frente del Gobierno de Espa&ntilde;a ha sido un fracaso, m&aacute;xime cuando sabemos que la calidad del mismo, gracias a la reducci&oacute;n de la temporalidad, se ha visto incrementada sensiblemente, como resultado directo de una reforma laboral a la que los partidos de la derecha se opusieron.
    </p><p class="article-text">
        La estrategia argumental de Feij&oacute;o es m&aacute;s desconcertante para los que conocemos la econom&iacute;a de Galicia. Podemos replicar para Galicia el ejercicio anterior y observar como se ha comportado la creaci&oacute;n de empleo con los diversos presidentes de la Xunta. Y establecer una comparaci&oacute;n con Espa&ntilde;a, muy ilustrativa: dado que los factores de contexto coinciden, incluidas la pol&iacute;tica econ&oacute;mica del gobierno central, los elementos aut&oacute;ctonos (la pol&iacute;tica econ&oacute;mica de la Xunta de Galicia y tambi&eacute;n la estructura econ&oacute;mica propia: especializaci&oacute;n sectorial, mercados de referencia, etc.) es m&aacute;s decisiva. Pues bien, esto hemos hecho en el siguiente cuadro.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Cuadro 2"
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            <span class="title">
                Cuadro 2                            </span>
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        Pues bien, la primera sorpresa (para el lector no gallego y para muchos que lo son) es que durante la larga presidencia de Feij&oacute;o se ha destruido empleo en Galicia. Es m&aacute;s, ha sido el per&iacute;odo en que m&aacute;s ha ca&iacute;do la ocupaci&oacute;n, con una considerable distancia sobre el segundo. S&oacute;lo durante el extendido tiempo de Fraga y, de forma mucho m&aacute;s intensa, en el concentrado mandato de Touri&ntilde;o ha aumentado el n&uacute;mero de puestos de trabajo. Digamos que, en una aproximaci&oacute;n inicial, el ganador es Touri&ntilde;o y el farolillo rojo, Feij&oacute;o. Pero, &iquest;no era un gran gestor?
    </p><p class="article-text">
        Para evitar visiones simples hemos elaborado un cuadro comparativo con Espa&ntilde;a. &iquest;Qu&eacute; hubiese pasado en Galicia si la evoluci&oacute;n del empleo hubiese sido la misma que en el conjunto del pa&iacute;s? &iquest;Cu&aacute;ntos ocupados m&aacute;s (o menos) hubi&eacute;semos tenido? Pasen y vean.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Cuadro 3"
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                Cuadro 3                            </span>
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        Si Galicia se comportase como Espa&ntilde;a, durante el mandato de Feij&oacute;o se hubiesen tenido que crear 48.570 empleos, pero como se han destruido 78.900, el d&eacute;ficit asciende a 127.470 ocupados. Este es el resultado comparado, que puede achacarse a factores varios, pero ahora, sin duda, la pol&iacute;tica de la Xunta de Galicia influye m&aacute;s. Y si Feij&oacute;o ha debido lidiar con el&nbsp; efecto de la crisis financiera y la pandemia, el conjunto de Espa&ntilde;a tambi&eacute;n: su influencia est&aacute; descontada. No es un resultado ineluctable: el per&iacute;odo Touri&ntilde;o muestra super&aacute;vit de n&uacute;mero de ocupados en Galicia, aunque es una singular excepci&oacute;n en nuestro ya dilatado autogobierno. Es cierto que las cifras comparadas no son tan negativas para el mandato de Feij&oacute;o como en las presidencias de Fdez. Albor, Laxe o Fraga (punto a favor), pero los que estudiamos la econom&iacute;a de Galicia sabemos que hasta el cambio de siglo el ajuste de la poblaci&oacute;n activa agraria ha restado con singular intensidad vigor a la evoluci&oacute;n de la ocupaci&oacute;n neta. Y este efecto ha pr&aacute;cticamente desaparecido en los &uacute;ltimos a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, no es s&oacute;lo que el presidente S&aacute;nchez pueda presumir de una buena evoluci&oacute;n de la ocupaci&oacute;n durante su mandato; es que el presidente de la Xunta no puede decir lo mismo del suyo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Xaquín Fernández Leiceaga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/empleos-feijoo_129_10385788.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 19 Jul 2023 04:01:44 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[Para los pocos, contra los muchos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/para-los-pocos-contra-los-muchos_129_9564238.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ac058fb6-a7b7-4661-85be-aff789c42e89_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Para los pocos, contra los muchos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con los casi 100 millones de euros de recaudación anual se pueden contratar aproximadamente 2.500 profesionales sanitarios, que buena falta hacen en el Servicio Andaluz de Salud, por ejemplo. Parece incluso insensato con lo que está cayendo renunciar a recursos que podrían destinarse a aliviar las dificultades derivadas de la inflación</p></div><p class="article-text">
        El presidente de la Junta de Andaluc&iacute;a ha proclamado su intenci&oacute;n de suprimir de facto el Impuesto de Patrimonio (IP) en su comunidad -algo que no hab&iacute;a formado parte de su campa&ntilde;a-; probablemente lo har&aacute;, dada la mayor&iacute;a absoluta de que dispone. Este impuesto, seg&uacute;n los datos del a&ntilde;o 2020, cuenta con 19.000 sujetos pasivos en dicha comunidad (algo menos del 0,5% del total de declarantes en el IRPF), con un patrimonio medio de 2,7 millones de euros, y una cuota de 5.561 euros por contribuyente.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; hacerlo? &iquest;Hay razones de eficiencia y equidad para actuar de una forma tan dr&aacute;stica sobre la estructura tributaria? No lo parece. Espa&ntilde;a ha visto agravada la desigualdad en la renta en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, en una tendencia compartida con buena parte de las sociedades occidentales; los coeficientes de desigualdad son a&uacute;n mayores si en vez de la renta analizamos la riqueza (para 2017, en Espa&ntilde;a, el &iacute;ndice de Gini es 0,341 y 0,599 respectivamente). La riqueza est&aacute; muy concentrada en los estratos de poblaci&oacute;n de m&aacute;s edad. Su gravamen redistribuye tambi&eacute;n entre generaciones. As&iacute;, el IP tiene un impacto recaudatorio limitado pero favorece la progresividad del sistema tributario, con un efecto redistributivo leve pero positivo: reduce la desigualdad.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, siguiendo los argumentos de la Comisi&oacute;n de Personas Expertas (2022), la imposici&oacute;n de la riqueza acumulada sin importar su rendimiento efectivo alienta el uso eficiente de los bienes y favorece por tanto el crecimiento econ&oacute;mico. Y funciona como un instrumento de control tributario, para la comprobaci&oacute;n de la renta de los contribuyentes de m&aacute;s capacidad econ&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        De ser as&iacute;, &iquest;por qu&eacute; esa decisi&oacute;n? La primera raz&oacute;n ser&iacute;a de oportunidad pol&iacute;tica: Moreno Bonilla habr&iacute;a interpretado su mayor&iacute;a absoluta como un mandato para poner en marcha su programa m&aacute;ximo en materia fiscal, que consistir&iacute;a en reducir la imposici&oacute;n sobre unos pocos para debilitar los servicios p&uacute;blicos de muchos. Digamos incidentalmente que su l&iacute;der y valedor, N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o, ha reducido sustancialmente los tipos en el Impuesto de Patrimonio en Galicia como un &uacute;ltimo acto antes de abandonar la Xunta: una rebaja en la cuota de alrededor de 3.000 euros de media para los algo m&aacute;s de 7.000 contribuyentes (con una media en renta de 231 mil euros).
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;era esto lo que ped&iacute;an los electores andaluces? Con los casi 100 millones de euros de recaudaci&oacute;n anual se pueden contratar aproximadamente 2.500 profesionales sanitarios, que buena falta hacen en el Servicio Andaluz de Salud, por ejemplo. Parece incluso insensato con lo que est&aacute; cayendo renunciar a recursos que podr&iacute;an destinarse a aliviar las dificultades derivadas de la inflaci&oacute;n en las capas sociales m&aacute;s fr&aacute;giles. No, no estoy seguro siquiera de que &eacute;sta fuese una demanda del n&uacute;cleo m&aacute;s militante de los votantes conservadores.
    </p><p class="article-text">
        La segunda raz&oacute;n ser&iacute;a de competencia fiscal. Dado que Madrid bonifica el 100% del Impuesto de Patrimonio y con ello ha conseguido atraer a su territorio un cierto n&uacute;mero de contribuyentes de alta riqueza, Andaluc&iacute;a estar&iacute;a tentada a seguir esa senda. Es una estrategia arriesgada y que creemos que no funcionar&aacute; con igual fuerza. En primer lugar, porque la extensi&oacute;n mata la intensidad (si todos siguen la pauta nadie gana en movilidad de grandes fortunas y todos pierden la recaudaci&oacute;n); y, en segundo lugar, porque algunos factores que favorecen a Madrid son irrepetibles (su dimensi&oacute;n econ&oacute;mica y urbana, ser el iniciador de esta senda o contar con la sede del Gobierno central, entre otras). Indiquemos adem&aacute;s que esta renuncia a una base tributaria cedida dificulta una s&oacute;lida posici&oacute;n en la enconada disputa sobre los fondos destinados a las comunidades aut&oacute;nomas.
    </p><p class="article-text">
        Pero, de ser la causa b&aacute;sica de este movimiento la competencia entre territorios para atraer contribuyentes de alta renta, su materializaci&oacute;n nos est&aacute; se&ntilde;alando los costes de dilatar en el tiempo la reforma tributaria (con una modernizaci&oacute;n sustancial de la imposici&oacute;n sobre la riqueza) y la reforma de la financiaci&oacute;n auton&oacute;mica (que deber&iacute;a incluir alg&uacute;n tipo de armonizaci&oacute;n de los tributos cedidos sobre la riqueza). Aunque la pandemia y la guerra de Putin han desbaratado las condiciones para hacerlo, siguen siendo reformas imprescindibles y la recuperaci&oacute;n de la normalidad nos llevar&aacute; a afrontarlas con prontitud para mejorar el equilibrio social y territorial de Espa&ntilde;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Xaquín Fernández Leiceaga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/para-los-pocos-contra-los-muchos_129_9564238.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 23 Sep 2022 20:31:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Para los pocos, contra los muchos]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Descifrando a Feijóo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/descifrando-feijoo_129_8878541.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5701d41f-4069-47c8-8304-f031be94d4c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1326y351.jpg" width="1200" height="675" alt="Descifrando a Feijóo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sabe que por edad y por la aceleración de la vida política española tiene una única oportunidad segura (y en todo caso otra improbable). Pondrá toda la carne en el asador para lograr una victoria. Y lo hará buscando aliarse con aquellos que Casado despreció en el pasado (como la patronal) y procurando no incomodar a aliados posibles en el futuro (como el PNV)</p></div><p class="article-text">
        El futuro presidente del PP posee una larga trayectoria pol&iacute;tica. Fundamentalmente en Galicia. Ello le ha permitido generar una imagen para la opini&oacute;n p&uacute;blica espa&ntilde;ola que no siempre se compadece con su actuaci&oacute;n f&aacute;ctica. Esta tensi&oacute;n entre imagen y realidad comenzar&aacute; a desvanecerse en cuanto aterrice en Madrid. Para prepararse, dejo aqu&iacute; algunas observaciones y predicciones.
    </p><p class="article-text">
        Feij&oacute;o carece de una ideolog&iacute;a conservadora definida. Ha declarado haber votado al primer Felipe Gonz&aacute;lez, pero tambi&eacute;n ha asumido postulados de la derecha m&aacute;s agresiva en su corta etapa de oposici&oacute;n en Galicia. Dentro de ese extenso abanico de posiciones, siempre ha sido un pol&iacute;tico que rechaza la aventura, sin dejarse encerrar por ninguna de las escuelas ideol&oacute;gicas que conviven dentro de la derecha espa&ntilde;ola: ni liberal al estilo castizo de Esperanza Aguirre, ni nacionalista al modo de Abascal, ni reaccionario como Mayor Oreja. M&aacute;s al estilo indefinido o difuso propio de Rajoy. Por tanto, buscar&aacute; en cada punto conflictivo de la agenda un enfoque que le permita erosionar al Gobierno, aunque comparta el fondo del asunto, si considera que tiene que hacerlo; o un peque&ntilde;o muro argumentativo en el que parapetarse aunque no sea relevante o sea inconsistente con otras posiciones. Lo que le tornar&aacute; m&aacute;s escurridizo que Casado.
    </p><p class="article-text">
        En consecuencia, ser&aacute; pragm&aacute;tico y oportunista. Elegir&aacute; con gran libertad aquella f&oacute;rmula que considere le dar&aacute; m&aacute;s r&eacute;ditos electorales. Y no dudar&aacute; en revisarla si hace falta para maximizar sus resultados sociales o consolidar alianzas internas. Una flexibilidad que lo llevar&aacute; a comportarse de forma abierta y moderna en las cuestiones morales o de derechos individuales (denunciando lo que considere excesos en la defensa del feminismo o de las libertades p&uacute;blicas), a ser autonomista en la cuesti&oacute;n territorial (aunque duramente opuesto al independentismo), a mostrarse partidario de rebajar siempre los impuestos (pero dif&iacute;cilmente le veremos en contra de las medidas de car&aacute;cter social): m&aacute;s cuidadoso en la formulaci&oacute;n de sus propuestas, multiforme y esquivo.
    </p><p class="article-text">
        Feij&oacute;o le concede enorme importancia a las estrategias de comunicaci&oacute;n. Entiende, con raz&oacute;n, que lo son casi todo. Est&aacute; acostumbrado a generar noticias desde el abrumador poder medi&aacute;tico de la Presidencia de la Xunta, con un equipo numeroso y enorme influencia. Lo que en Galicia generaba una niebla permanente que difuminaba el perfil de las pol&iacute;ticas aplicadas, aunque fuesen contradictorias o menos ambiciosas que las proclamadas. Ahora en la oposici&oacute;n no tendr&aacute; la misma capacidad de decidir la agenda o de imponer mensajes. Pero cabe esperar una visi&oacute;n coordinada de la comunicaci&oacute;n y un intento de condicionar la agenda. Aunque el entorno period&iacute;stico sea m&aacute;s plural y complicado de gestionar.
    </p><p class="article-text">
        Pese a su perfil moderado, la provocaci&oacute;n, la mentira o las <em>fake news </em>no le arredran. Fue, brevemente, l&iacute;der de la oposici&oacute;n en Galicia entre mediados de 2006 y principios de 2009 y no titube&oacute; en lanzar a sus diputados a ataques personales, a alimentar bulos (el lujo de Touri&ntilde;o, la nevera del coche de Quintana, etc.), a amplificar y distorsionar decisiones corrientes (la sustituci&oacute;n del coche del Presidente de la Xunta), a agitar campa&ntilde;as de miedo (&ldquo;los comunistas&rdquo; se van a quedar con las tierras agrarias), o a utilizar la divisi&oacute;n social (alentando posiciones extremas que advert&iacute;an de la imposici&oacute;n de la lengua gallega...)... Es probable que la campa&ntilde;a del 2005 en Galicia pueda ahora repetirse, de forma corregida y aumentada, usando los medios formales y las redes sociales.
    </p><p class="article-text">
        Seguir&aacute; un plan. A diferencia de la err&aacute;tica singladura de Casado, con Feij&oacute;o va a existir una l&iacute;nea de acci&oacute;n planificada, a partir del an&aacute;lisis de la situaci&oacute;n y de los estudios demosc&oacute;picos. En Galicia (2006-2009) busc&oacute; fomentar el abstencionismo de dos sectores complementarios de la izquierda: los m&aacute;s sensibles al mensaje populista contra el lujo y la riqueza y los electores centristas que no asimilaban bien la presencia del BNG en el gobierno gallego; y us&oacute; la fuerte presencia sobre el terreno del PP -complementada con una campa&ntilde;a final de Rajoy muy efectiva- para llevar a las urnas a los votantes conservadores. Ahora la coyuntura es m&aacute;s compleja, por la presencia de Vox y la heterogeneidad de Espa&ntilde;a. Sin duda va a explotar a fondo las diferencias que puedan existir en el Gobierno de coalici&oacute;n, as&iacute; como el efecto del apoyo de nacionalistas perif&eacute;ricos sobre un electorado &ldquo;centralista&rdquo;. Denuncia del radicalismo y del independentismo como leitmotiv de su oposici&oacute;n, siempre combinados con mano tendida y moderaci&oacute;n en otros &aacute;mbitos.
    </p><p class="article-text">
        Feij&oacute;o es un hombre de poder. No solo porque ha estado en posiciones de gobierno casi toda su carrera pol&iacute;tica. Tambi&eacute;n porque se ve a s&iacute; mismo como un gestor, que persigue la eficiencia y que&nbsp;puede, con mente abierta, encontrar buenas ideas en otras fuerzas pol&iacute;ticas. Con una gran ambici&oacute;n, que sus cuatro mayor&iacute;as absolutas no pueden m&aacute;s que alentar. Sabe que por edad y por la aceleraci&oacute;n de la vida pol&iacute;tica espa&ntilde;ola tiene una &uacute;nica oportunidad segura (y en todo caso otra improbable). Pondr&aacute; toda la carne en el asador para lograr una victoria. Y lo har&aacute; buscando aliarse con aquellos que Casado despreci&oacute; en el pasado (como la patronal) y procurando no incomodar a aliados posibles en el futuro (como el PNV). Y va a reconocer tambi&eacute;n las posiciones de poder internas del PP. Sabe, adem&aacute;s, que solo si el PP es reconocido como una opci&oacute;n viable de gobierno puede aspirar al voto &uacute;til de la derecha que puede hacerle tanto da&ntilde;o a Vox.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como hombre de poder va a apoyarse en los presidentes auton&oacute;micos del PP. Deber&aacute; consolidar su posici&oacute;n interna para llegar en buenas condiciones a la cita electoral de 2023. Y, a diferencia de Casado, buscar&aacute; el acomodo con los presidentes auton&oacute;micos. Su batalla no ser&aacute; por el control a largo plazo de su partido. Al contrario, dejar&aacute; hacer en cada uno de los territorios, apoyar&aacute; a fondo a cada uno de ellos para su reelecci&oacute;n, y, a cambio, pedir&aacute; su colaboraci&oacute;n para que, con manos libres, pueda ganarle a Pedro S&aacute;nchez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Intentar&aacute; soslayar la delicada cuesti&oacute;n Ayuso (que es doble: qu&eacute; hacer con su presunta corrupci&oacute;n, c&oacute;mo limitar sus ambiciones), combinando la defensa de su honorabilidad con la aceptaci&oacute;n de la actuaci&oacute;n de la fiscal&iacute;a -limitando de paso su potencial desaf&iacute;o-.
    </p><p class="article-text">
        Combinar&aacute; una posici&oacute;n pactista en aquellas cuestiones que quiera sacar de la agenda, con una explotaci&oacute;n feroz de las debilidades del adversario. As&iacute;, ofrecer&aacute; algunos acuerdos, en aquellas cuestiones que entienda no son rentables electoralmente y cultivar&aacute; una imagen de moderaci&oacute;n, de centralidad y de responsabilidad. Aunque la negociaci&oacute;n pueda ser ardua. Al mismo tiempo, procurar&aacute; morder (y con determinaci&oacute;n) en &aacute;mbitos como los que antes indicamos (impuestos y situaci&oacute;n econ&oacute;mica, cesiones al independentismo, quiz&aacute;s aspectos populistas relativos al uso de fondos y recursos p&uacute;blicos, etc.) para mantener el tono elevado de movilizaci&oacute;n en la derecha y competir con Vox. Ser&aacute; un combinaci&oacute;n de mano tendida y pose de estadista con pu&ntilde;o de hierro para explotar las debilidades.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Combatir&aacute; a Vox con dureza en el plano del discurso, aceptando firmar pactos con la extrema derecha para mantener cuotas de poder. El auge reciente de Vox ha sido facilitado por la aquiescencia acr&iacute;tica y el seguidismo de la dirigencia popular, que ahora no se producir&aacute;. Pero tiene que enfrentar, al mismo tiempo, la gobernabilidad en instituciones auton&oacute;micas y municipales, ahora y despu&eacute;s de las pr&oacute;ximas convocatorias (Andaluc&iacute;a, primavera de 2023): en esos casos autorizar&aacute; los gobiernos de coalici&oacute;n con Vox, si son necesarios, poniendo el acento en el contenido del programa de gobierno. En Galicia ha defendido el criterio de la lista m&aacute;s votada para, a continuaci&oacute;n, descartarlo en la ciudad de Ourense, por ejemplo, donde ha apoyado una lista independiente (siendo el partido socialista el m&aacute;s votado) para facilitar la permanencia de su candidato en la presidencia de la Diputaci&oacute;n. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Xaquín Fernández Leiceaga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/descifrando-feijoo_129_8878541.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 01 Apr 2022 20:43:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Descifrando a Feijóo]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Financiamento autonómico: de Peter Pan a Carlos Marx]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/galicia/blog/opinion/financiamento-autonomico-peter-pan-carlos-marx_132_8515841.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/02b9c59a-5905-416c-95d0-2a604b11c39f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Financiamento autonómico: de Peter Pan a Carlos Marx"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Os oito presidentes deberían deixar de ver na facenda central a única autoridade tributaria relevante e explicar como obterían os recursos que demandan</p></div><p class="article-text">
        Oito presidentes auton&oacute;micos te&ntilde;en cita estes d&iacute;as en Santiago de Compostela coa intenci&oacute;n de facer avanzar a reforma do modelo de financiamento, caducado en 2014. &Eacute; unha boa nova, por motivos varios. As&iacute;, no fondo tr&aacute;tase de elevar o monto dos recursos destinados &aacute;s funci&oacute;ns de gasto que definen, a&iacute;nda que non en exclusiva, o noso sistema de benestar. Pero tam&eacute;n porque o funcionamento actual do modelo constit&uacute;e un dos alicerces do equilibrio territorial en Espa&ntilde;a. E, por &uacute;ltimo, a procura pluripartidaria de soluci&oacute;ns non est&aacute; sobrada de exemplos. 
    </p><p class="article-text">
        Un primeiro acordo ser&aacute; doado de acadar: as autonom&iacute;as de r&eacute;xime com&uacute;n precisan recursos adicionais -certo- e debe ser a Administraci&oacute;n central a que faga o esforzo de provelos -non tanto. Matizo isto porque as comunidades contan xa desde hai anos con instrumentos impositivos que lles permiten axustar os seus ingresos &aacute;s decisi&oacute;ns de gasto (IRPF, Sucesi&oacute;ns, Patrimonio, Transmisi&oacute;ns Patrimoniais&hellip;). E a facenda central vai estar nunha situaci&oacute;n tensa nos vindeiros anos, cando deba facer fronte &aacute;s demandas crecentes de gasto ocasionadas polo avellentamento poboacional afrontando un imprescindible proceso de consolidaci&oacute;n do d&eacute;ficit. Nos &uacute;ltimos anos, ademais, asumiu boa parte da carga financeira da d&eacute;beda auton&oacute;mica (desde 2012), ou a propia d&eacute;beda (durante a pandemia). Caber&aacute;n tam&eacute;n as demandas das comunidades aut&oacute;nomas de r&eacute;xime com&uacute;n? Si, sempre que saia adiante unha reforma tributaria que ampl&iacute;e a base fiscal e produza rendementos serios, cunha distribuci&oacute;n adecuada entre os diversos niveis de goberno.
    </p><p class="article-text">
        Os oito presidentes auton&oacute;micos deber&iacute;an deixar de ver na facenda central a &uacute;nica autoridade tributaria relevante e superar o seu particular s&iacute;ndrome de Peter Pan para explicar como obter&iacute;an os recursos que demandan, usando os instrumentos de que xa dispo&ntilde;en ou fac&eacute;ndose respons&aacute;beis dos axustes no sistema impositivo. 
    </p><p class="article-text">
        Un &aacute;mbito adicional de reflexi&oacute;n, <em>a priori</em> m&aacute;is controvertido, ser&aacute; o da distribuci&oacute;n dos ingresos totais asignados ao nivel auton&oacute;mico entre as diferentes comunidades de r&eacute;xime com&uacute;n. Carlos Marx fabricou, na s&uacute;a <em>Cr&iacute;tica ao Programa de Gotha</em>, unha f&oacute;rmula maxistral para a equidade: que cada un aporte segundo as s&uacute;as capacidades, que cada quen reciba en funci&oacute;n das s&uacute;as necesidades. O resultado supor&aacute; que o goberno de cada territorio dispor&aacute; da mesma cantidade por unidade de necesidade, con independencia das capacidades tributarias respectivas. Partindo de realidades econ&oacute;micas e sociais moi diversas, establece un poderoso mecanismo de nivelaci&oacute;n entre comunidades, que atende ademais &aacute; influencia sobre o gasto das caracter&iacute;sticas da poboaci&oacute;n (a idade, por exemplo) ou do poboamento (a dispersi&oacute;n, <em>verbi gratia</em>). Esto xa existe, a&iacute;nda que con manifestas imperfecci&oacute;ns. As decisi&oacute;ns sobre a intensidade da nivelaci&oacute;n practicada (total ou parcial) ou sobre as vari&aacute;beis que aproximen mellor custes unitarios e necesidades de gasto para cada funci&oacute;n (sanidade, educaci&oacute;n, inclu&iacute;da a universitaria, pol&iacute;tica social ou o coidado do territorio) far&aacute;n posible optimizar o funcionamento do modelo, partindo do actual. 
    </p><p class="article-text">
        Agora quizais entendamos mellor porque Madrid, Catalunya e Balears non est&aacute;n entre as comunidades convocadas: son aquelas que gozan de maior capacidade tributaria por habitante e polo tanto as m&aacute;is reactivas fronte &aacute; nivelaci&oacute;n total. Pero tampouco est&aacute;n convocadas Murcia, Andaluc&iacute;a ou a Comunidade Valenciana -seguramente os territorios peor tratados no modelo actual. A aposta pola equidade que alg&uacute;n defendemos non deber&iacute;a ser un pretexto para protexer posici&oacute;ns de privilexio herdadas sen xustificaci&oacute;n presente. Por m&aacute;is que o realismo pol&iacute;tico aconselle que os axustes nas favorecidas te&ntilde;an lugar mediante un proceso demorado. 
    </p><p class="article-text">
        En fin, a defensa da igualdade plena grazas a unha nivelaci&oacute;n eficaz e un c&aacute;lculo correcto de capacidades e necesidades &eacute; compatible coa asunci&oacute;n responsable do deber de todo gobernante: explicar &aacute; cidadan&iacute;a que non hai comidas gratis, e que unha administraci&oacute;n que coida ben das persoas esixe un sistema fiscal poderoso. Por a&iacute; deber&iacute;a transitar a f&oacute;rmula para desbloquear unha reforma imprescindible. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Xaquín Fernández Leiceaga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/galicia/blog/opinion/financiamento-autonomico-peter-pan-carlos-marx_132_8515841.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 23 Nov 2021 10:12:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Financiamento autonómico: de Peter Pan a Carlos Marx]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Galicia,Xunta de Galicia,Financiación autonómica,Alberto Núñez Feijóo]]></media:keywords>
    </item>
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