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    <title><![CDATA[elDiario.es - David Ramos Pérez]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/david-ramos-perez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - David Ramos Pérez]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Poblamiento, ordenación del territorio, sostenibilidad y riesgo volcánico en La Palma: apuntes para el debate]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/opinion/poblamiento-ordenacion-territorio-sostenibilidad-riesgo-volcanico-apuntes-debate-la-palma_129_8486410.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/24acf2fe-81f7-4050-89a8-10b5029f01de_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="David Ramos Pérez."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">OPINIÓN - Actuemos con celeridad, pero que ello no nos impida actuar con inteligencia para sentar las bases del modelo territorial que nos ayude a minimizar los impactos de futuras erupciones</p></div><p class="article-text">
        La reciente erupci&oacute;n volc&aacute;nica de Cumbre Vieja, con su rastro de destrucci&oacute;n y desesperaci&oacute;n, ha generado un notable desasosiego en la sociedad palmera fruto de un cambio sustancial en la percepci&oacute;n del riesgo volc&aacute;nico. Adem&aacute;s, por primera vez, una mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n del archipi&eacute;lago ha comenzado a tomar conciencia de los riesgos asociados al vulcanismo existente en las islas, habitualmente minimizado en el debate pol&iacute;tico y cuya trascendencia en los medios de comunicaci&oacute;n generalmente ha sido escasa. Los volcanes canarios y los relieves asociados a los mismos no eran sino un recurso tur&iacute;stico m&aacute;s que ofrecer a quienes nos visitan, un testigo inofensivo de &eacute;pocas remotas en las que se hab&iacute;an formado las islas. Aunque toda la evidencia cient&iacute;fica existente impugnaba esa visi&oacute;n y el vulcanismo hist&oacute;rico ya hab&iacute;a dado suficientes pruebas de la capacidad destructiva de los volcanes en Canarias, el riesgo volc&aacute;nico ha sido casi un tema tab&uacute; en las islas, donde se tachaba de alarmista a quien lo planteaba y se alertaba de los posibles efectos sobre la demanda tur&iacute;stica que tendr&iacute;a airear esa cuesti&oacute;n. Que el primer Plan Especial de Protecci&oacute;n Civil y Atenci&oacute;n de Emergencias por riesgo volc&aacute;nico en la Comunidad Aut&oacute;noma de Canarias (PEVOLCA) se aprobase en julio de 2010 es un buen ejemplo de la escasa trascendencia dada al tema en el contexto de la protecci&oacute;n civil en las islas.
    </p><p class="article-text">
        La erupci&oacute;n, la magnitud de su impacto socioecon&oacute;mico y el cambio en la percepci&oacute;n social del riesgo volc&aacute;nico abren asimismo las puertas al debate sobre la necesidad de considerar dicho riesgo a la hora de abordar la ordenaci&oacute;n del territorio en Canarias. Hasta ahora, su capacidad para condicionar los usos del suelo residenciales y las caracter&iacute;sticas constructivas de las edificaciones era inexistente. Si la minimizaci&oacute;n del riesgo volc&aacute;nico conformaba el pensamiento dominante no cab&iacute;a esperar otra cosa, especialmente cuando los primeros mapas oficiales de riesgo volc&aacute;nico de Canarias, incluidos en la actualizaci&oacute;n del PEVOLCA aprobada en 2018, muestran un archipi&eacute;lago aparentemente caracterizado por el riesgo bajo o muy bajo. Algo que parad&oacute;jicamente contradicen los <a href="https://villademazo.com/wp-content/uploads/2021/10/Folleto_ciudadania_PAIV.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Planes de Actuaci&oacute;n Insular ante el Riesgo Volc&aacute;nico de La Palma</a> (2019) y <a href="https://www.tenerife.es/portalcabtfe/es/temas/proteccion-civil/plan-de-actuacion-insular-frente-al-riesgo-volcanico-de-la-isla-de-tenerife-paiv/52-proteccion-civil/12194-plan-de-actuacion-insular-frente-al-riesgo-volcanico-de-la-isla-de-tenerife-paiv" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tenerife</a> (2020), a&uacute;n en fase de aprobaci&oacute;n, donde por primera vez se explicita en un documento oficial en Canarias la existencia de espacios de riesgo volc&aacute;nico muy alto, alto y moderado.
    </p><p class="article-text">
        La pr&aacute;ctica desaparici&oacute;n de asentamientos como Todoque y El Para&iacute;so, as&iacute; como de cientos de viviendas y parcelas agr&iacute;colas dispersas por el territorio afectado por la colada, junto a la situaci&oacute;n extrema que se vive en La Laguna, ha llevado a numerosos responsables pol&iacute;ticos a se&ntilde;alar que todo lo destruido ser&iacute;a reconstruido donde se encontraba antes de la erupci&oacute;n, asegurando as&iacute; la continuidad de los barrios afectados por la lava. De ah&iacute; la exigencia de medidas excepcionales en materia de urbanismo y ordenaci&oacute;n del territorio que permitan ocupar la colada r&aacute;pidamente, obviando la lecci&oacute;n en materia de riesgo volc&aacute;nico que da la erupci&oacute;n. Lamentablemente, quienes en un primer momento mostraron sus dudas sobre una reconstrucci&oacute;n <em>in situ</em> y plantearon la necesidad de reflexionar sobre la misma y sobre el modelo de poblamiento dominante a la luz del riesgo volc&aacute;nico, fueron r&aacute;pidamente descalificados en las redes sociales, donde la acusaci&oacute;n m&aacute;s suave los tildaba de desconocedores de la realidad de la isla y de su poblamiento tradicional.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la realidad del poblamiento en El Paso, Los Llanos de Aridane y Tazacorte, los tres municipios que constituyen el Valle de Aridane, es mucho m&aacute;s compleja de lo que sugieren esos planteamientos. El alto grado de dispersi&oacute;n que caracteriza en la actualidad el h&aacute;bitat de la zona afectada por la erupci&oacute;n no puede achacarse exclusivamente a la forma tradicional de ocupar el espacio en las median&iacute;as rurales de Canarias. De hecho, seg&uacute;n los datos del Catastro, &uacute;nicamente un 12,7% de las edificaciones destruidas fueron construidas antes de 1950, por lo que la dispersi&oacute;n del poblamiento existente est&aacute; estrechamente relacionada a las transformaciones econ&oacute;micas de las d&eacute;cadas posteriores.
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                    alt="Gráfico de las edificaciones destruidas por el volcán Cumbre Vieja según el año de construcción (9/11/2021)."
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                Gráfico de las edificaciones destruidas por el volcán Cumbre Vieja según el año de construcción (9/11/2021).                            </span>
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        El desarrollo de la agricultura intensiva de exportaci&oacute;n vinculada al cultivo del pl&aacute;tano entre los a&ntilde;os cincuenta y setenta del siglo pasado es la primera de esas transformaciones. Aunque las explotaciones se concentraron en la costa, entre los 300 metros de altura y el litoral, el crecimiento de la actividad econ&oacute;mica y de la poblaci&oacute;n asociado al auge de esta actividad redund&oacute; en una acentuaci&oacute;n del poblamiento disperso de las median&iacute;as del Valle, aunque de menor magnitud de lo que se piensa. Seg&uacute;n el Catastro, lo construido entre 1951 y 1970 apenas supone el 15,5% de las edificaciones sepultadas por la colada. Y si consideramos que los efectos de esa etapa expansiva se prolongaron dos d&eacute;cadas m&aacute;s, hasta 1990, entonces un 38,4% de lo destruido por el volc&aacute;n habr&iacute;a sido construido a lo largo de esos cuarenta a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Ello evidencia que el 48,9% de las edificaciones desaparecidas tienen como m&aacute;ximo una antig&uuml;edad de treinta a&ntilde;os, por lo que deben relacionarse preferentemente con la segunda transformaci&oacute;n econ&oacute;mica del Valle, la asociada al desarrollo de la actividad tur&iacute;stica desde finales de los a&ntilde;os ochenta, con la llegada a La Palma de los primeros vuelos ch&aacute;rter procedentes de Alemania. En los municipios del Valle y especialmente en sus median&iacute;as meridionales emergi&oacute; una potente oferta de alojamientos tur&iacute;sticos en suelo r&uacute;stico, dispersa en edificaciones aisladas y beneficiada por las excelentes caracter&iacute;sticas paisaj&iacute;sticas y clim&aacute;ticas de ese espacio.
    </p><p class="article-text">
        Una parte de estos alojamientos son legales y otra nunca regulariz&oacute; su situaci&oacute;n. A ello se ha sumado a partir de 2015 la normativa de vivienda vacacional que encontr&oacute; en la isla una notable experiencia previa, que junto a la legislaci&oacute;n en materia de ordenaci&oacute;n territorial, han facilitado la construcci&oacute;n de nuevas viviendas en suelo r&uacute;stico siempre y cuando tengan una finalidad tur&iacute;stica. Por ello no resulta extra&ntilde;o que entre las edificaciones sepultadas hasta el 9 de noviembre, estimamos la existencia de 213 alojamientos reglados y no reglados con una capacidad superior a las 900 camas, as&iacute; como 156 piscinas, confirm&aacute;ndose un evidente desarrollo de la funci&oacute;n tur&iacute;stica.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el flujo tur&iacute;stico vino acompa&ntilde;ado de un flujo migratorio que llev&oacute; a la isla nuevos residentes originarios de algunos de los principales pa&iacute;ses emisores de esos turistas, fundamentalmente alemanes, pero tambi&eacute;n suizos, neerlandeses y brit&aacute;nicos, una parte significativa de los cuales opt&oacute; por instalar su residencia en este mismo espacio, restaurando antiguas viviendas o construy&eacute;ndolas de nueva planta.
    </p><p class="article-text">
        Ambas transformaciones terminaron reforzando el car&aacute;cter urbano del casco de Los Llanos de Aridane, un n&uacute;cleo que supera actualmente los 12.000 habitantes y que junto con la capital insular es clave en la organizaci&oacute;n funcional de La Palma. A pesar de su peque&ntilde;o tama&ntilde;o, este n&uacute;cleo evolucion&oacute; de agrociudad dependiente del cultivo del pl&aacute;tano a centro urbano que alberga funciones comerciales y servicios cuya &aacute;rea de influencia se extiende por todo el oeste insular.
    </p><p class="article-text">
        Y en ese tr&aacute;nsito termin&oacute; gener&aacute;ndose un amplio espacio, extendido al sur del n&uacute;cleo urbano, en el que a las actividades propias de las anteriores transformaciones se sumaron nuevas actividades comerciales y de servicios, as&iacute; como el refuerzo de la funci&oacute;n residencial, derivado tanto de la carest&iacute;a de la vivienda en el centro de Los Llanos como de la b&uacute;squeda de espacios de mayor calidad ambiental.&nbsp;Un espacio en el que aunque perviven elementos cl&aacute;sicos de la ruralidad, asociados al dominio de las actividades agrarias, se observan l&oacute;gicas y din&aacute;micas de funcionamiento propias de los espacios suburbanos que han tomado cuerpo durante las &uacute;ltimas d&eacute;cadas en torno a los centros urbanos de diferente tama&ntilde;o. Todo ello incentivado por la escasa disciplina urban&iacute;stica que ha caracterizado durante d&eacute;cadas a los tres municipios del Valle y la eliminaci&oacute;n de las restricciones que priorizaban el suelo r&uacute;stico para usos agrarios a partir de la aprobaci&oacute;n de la primera <a href="http://www.gobiernodecanarias.org/boc/2002/089/001.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>ley de las islas verdes</em></a><em> </em>en 2002. Ambos factores ayudan a entender tambi&eacute;n la existencia de centenares de edificaciones ilegales en la zona afectada por la colada, tal y como ponen de manifiesto <a href="https://planetacanario.com/la-catastrofica-erupcion-la-palma-ha-destruido-2-122-edificaciones-de-las-que-842-no-figuran-en-el-catastro/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las discrepancias entre el n&uacute;mero de inmuebles destruidos seg&uacute;n el Catastro y los que derivan del an&aacute;lisis de im&aacute;genes de sat&eacute;lite que lleva a cabo Copernicus</a>.
    </p><p class="article-text">
        De todo ello deriva la notable complejidad que supone la reconstrucci&oacute;n de un espacio como el mencionado, afectado por una urbanizaci&oacute;n difusa y una escasez de n&uacute;cleos articuladores, especialmente tras la desaparici&oacute;n de Todoque y los graves estragos sufridos por La Laguna. Esa urbanizaci&oacute;n difusa est&aacute; lejos de responder al poblamiento tradicional de las median&iacute;as palmeras e intentar replicarla sobre las coladas no solo resulta t&eacute;cnicamente complejo dado el espesor alcanzado por las mismas, la desaparici&oacute;n del suelo y el cambio en la geomorfolog&iacute;a, sino que probablemente tampoco sea deseable desde una perspectiva de ordenaci&oacute;n territorial que atienda a criterios de sostenibilidad ambiental, de eficiencia en la prestaci&oacute;n de servicios p&uacute;blicos y de minimizaci&oacute;n del riesgo volc&aacute;nico. Ello no significa que a medio plazo pueda recuperarse la actividad agr&iacute;cola en determinadas partes de las coladas, recurriendo nuevamente a la sorriba como en el siglo pasado, pero dif&iacute;cilmente tendr&aacute; lugar una repoblaci&oacute;n de ese espacio.
    </p><p class="article-text">
        Al objeto de evitar el desarraigo, la b&uacute;squeda de soluciones habitacionales en otras zonas de median&iacute;as de la isla donde los afectados pudieran replicar las caracter&iacute;sticas de su antigua vivienda y parcela es una opci&oacute;n que conviene valorar, aunque su materializaci&oacute;n es compleja y en ning&uacute;n caso permitir&iacute;a recrear los lazos comunitarios que exist&iacute;an. Adem&aacute;s, dado que la mayor parte de los damnificados estaban familiar y laboralmente vinculados a los municipios del Valle de Aridane, probablemente resulte una opci&oacute;n poco atractiva.
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; que todo indique que lo m&aacute;s adecuado sea reasentar al grueso de la poblaci&oacute;n en suelos urbanos de las tres cabeceras municipales, aunque siendo especialmente cuidadoso con el tipo de intervenci&oacute;n, apostando por un urbanismo sostenible de peque&ntilde;a escala. Actuaciones que no solo sirvan de ejemplo de lo que deben ser las nuevas formas de construir y habitar, sino que adem&aacute;s generen un nuevo sentido de pertenencia entre sus moradores que ayude a minimizar el desarraigo. Saberse protagonistas de un proyecto innovador que implica habitar viviendas energ&eacute;ticamente eficientes insertas en un paisaje urbano de calidad puede contribuir a ello. En ese sentido, que el Plan General de Los Llanos de Aridane, el municipio m&aacute;s afectado, se encuentre en proceso de revisi&oacute;n, debe considerarse como una oportunidad para que el equipo redactor participe en la selecci&oacute;n de las alternativas que mejor se adaptan a la <a href="https://www.gobiernodecanarias.org/planificacionterritorial/temas/evaluacion-ambiental/evaluacion-ambiental-de-planes-l21-2013/eae-ordinaria-pgo-los-llanos-de-aridane/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estrategia de ordenaci&oacute;n urbana esbozada en el borrador que aprob&oacute; el pleno municipal en agosto de 2019</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque la ley lo permita, aventurarse en una excepcionalidad generalizada en materia de urbanismo y ordenaci&oacute;n del territorio puede conducir a resultados muy insatisfactorios, que mermen a&uacute;n m&aacute;s la calidad de nuestros espacios urbanizados y perpet&uacute;en en el tiempo el malestar y el descontento de los afectados. Hay que apostar por m&aacute;s y mejor ordenaci&oacute;n y planificaci&oacute;n, acompa&ntilde;ada eso s&iacute; de una aceleraci&oacute;n de los tiempos de resoluci&oacute;n de los procedimientos administrativos, lastrados desde hace d&eacute;cadas por falta de personal capaz de asumir el ingente volumen de trabajo que supone la revisi&oacute;n de la documentaci&oacute;n urban&iacute;stica. Y ello es esencialmente v&aacute;lido para el resto de intervenciones que implicar&aacute; la tarea de reconstrucci&oacute;n. Actuemos con celeridad, pero que ello no nos impida actuar con inteligencia para sentar las bases del modelo territorial que nos ayude a minimizar los impactos de futuras erupciones y nos permita asimismo afrontar con mejores perspectivas los profundos cambios que el Valle de Aridane y La Palma tendr&aacute;n que afrontar en un contexto de transici&oacute;n energ&eacute;tica y lucha contra el cambio clim&aacute;tico.<strong>&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>*David Ramos P&eacute;rez es natural de Los Llanos de Aridane y profesor de Geograf&iacute;a Humana en la Universidad de Salamanca</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[David Ramos Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/opinion/poblamiento-ordenacion-territorio-sostenibilidad-riesgo-volcanico-apuntes-debate-la-palma_129_8486410.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 Nov 2021 09:41:41 +0000]]></pubDate>
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