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    <title><![CDATA[elDiario.es - Iñaki Barcena Hinojal]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/inaki_barcena_hinojal/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Iñaki Barcena Hinojal]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Universidad y crisis ecosocial: sobre parresía anticapitalista y despido improcedente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/universidad-crisis-ecosocial-parresia-anticapitalista-despido-improcedente_132_8474030.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c653b938-95b5-4887-b47e-f93666c4eb58_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Universidad y crisis ecosocial: sobre parresía anticapitalista y despido improcedente"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nunca el movimiento ecologista ha tenido tanto apoyo científico en su crítica al modelo de producción y de consumo imperante desde que entramos en la era del Antropoceno/ Capitaloceno, y sin embargo en la academia todavía es muy difícil sostener posturas anticapitalistas, antimercantiles o críticas respecto a las falsas soluciones tecnológicas de la crisis ecosocial.</p></div><p class="article-text">
        El pasado mes de agosto una <a href="https://ctxt.es/es/20210801/Politica/36900/IPCC-cambio-climatico-colapso-medioambiental-decrecimiento.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">filtraci&oacute;n desvelaba que el Sexto Informe de Evaluaci&oacute;n del IPCC</a>, el grupo de expertos de NN.UU. para el cambio clim&aacute;tico, se&ntilde;alaba que la &uacute;nica forma de evitar el colapso clim&aacute;tico es apartarse de cualquier modelo social y econ&oacute;mico basado en el crecimiento perpetuo. Esto es, el capitalismo, adem&aacute;s de insostenible, es la causa principal de la emergencia clim&aacute;tica en que vivimos. Naomi Klein lo describe magistralmente en <em>Esto lo cambia todo,</em> donde pone en cuesti&oacute;n las pol&iacute;ticas de libre mercado como soluci&oacute;n a la crisis ecol&oacute;gica y plantea reconstruir las econom&iacute;as locales frente a la globalizaci&oacute;n neoliberal de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, errado camino antidemocr&aacute;tico y devastador de sociedades y ecosistemas.
    </p><p class="article-text">
        Nunca el movimiento ecologista ha tenido tanto apoyo cient&iacute;fico en su cr&iacute;tica al modelo de producci&oacute;n y de consumo imperante desde que entramos en la era del Antropoceno/Capitaloceno, y sin embargo en la academia todav&iacute;a es muy dif&iacute;cil sostener posturas anticapitalistas, antimercantiles o cr&iacute;ticas respecto a las falsas soluciones tecnol&oacute;gicas de la crisis eco-social. As&iacute; lo demuestra el despido (improcedente pero de bajo coste econ&oacute;mico y pol&iacute;tico) de nuestro compa&ntilde;ero <a href="https://steilas.eus/es/2021/10/15/steilas-denuncia-el-despido-del-companero-adrian-almazan-por-parte-de-la-universidad-de-deusto/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Adri&aacute;n Almaz&aacute;n</a> a comienzos de septiembre.
    </p><p class="article-text">
        Hace ahora cincuenta a&ntilde;os el economista y matem&aacute;tico rumano Nicholas Georgescu-Roegen publicaba su obra magna <em>La ley de la entrop&iacute;a y el proceso econ&oacute;mico</em>, en la que partiendo de las leyes termodin&aacute;micas pon&iacute;a las bases para la econom&iacute;a ecol&oacute;gica. Jos&eacute; Manuel Naredo, estad&iacute;stico y economista madrile&ntilde;o, nos dice que, a pesar del medio siglo transcurrido, el triunfo de la &ldquo;revoluci&oacute;n cient&iacute;fica&rdquo; sugerida por Georgescu-Roegen en econom&iacute;a no ha llegado y no obstante es condici&oacute;n necesaria para que triunfe la transici&oacute;n ecosocial de la que hoy se habla.
    </p><p class="article-text">
        Naredo nos ense&ntilde;&oacute; que en Estocolmo, en 1972, con ocasi&oacute;n de la primera &ldquo;cumbre&rdquo; mundial de NN.UU. sobre medio ambiente y sociedad se acu&ntilde;o el t&eacute;rmino &ldquo;ecodesarrollo&rdquo;, que fue abandonado por la presi&oacute;n diplom&aacute;tica de Henry Kissinger y despu&eacute;s trastocado en &ldquo;desarrollo sostenible&rdquo;. En Estocolmo los representantes oficiales de la entonces Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica se vanagloriaban de que la crisis ecol&oacute;gica era un problema de los pa&iacute;ses capitalistas, mientras que ellos pose&iacute;an las armas para combatir dicha crisis: el partido comunista y el Estado socialista. La cat&aacute;strofe de Chernobyl, el desastre del Mar Aral y muchos otros desaguisados ecol&oacute;gicos han demostrado lo contrario.
    </p><p class="article-text">
        Georgescu-Roegen y Naredo son dos altos ejemplos para el necesario cambio de paradigma econ&oacute;mico. Los antiguos griegos estimaban la virtud de la <em>parres&iacute;a</em>: el hablar libremente que implica no s&oacute;lo la libertad de expresi&oacute;n sino la obligaci&oacute;n de hablar con la verdad para el bien com&uacute;n, incluso arrostrando el peligro individual. Necesitamos que la <em>parres&iacute;a </em>de maestros como Naredo y Georgescu-Roegen gu&iacute;e la labor del profesorado, as&iacute; como el trabajo de los y las investigadoras cr&iacute;ticas con el modelo producci&oacute;n y de consumo imperantes y con la ciencia econ&oacute;mica neocl&aacute;sica oficial.
    </p><p class="article-text">
        En estos momentos, cuando en Glasgow se celebra la COP26 para encontrar salidas y compromisos pol&iacute;ticos que hagan frente a la emergencia clim&aacute;tica, dejar la palabrer&iacute;a y tomar seriamente en cuenta las advertencias de la ciencia es una cuesti&oacute;n clave para cambiar de rumbo. La concatenaci&oacute;n del discurso cient&iacute;fico y de la movilizaci&oacute;n y presi&oacute;n de la sociedad civil y del movimiento ecologista es m&aacute;s clara que nunca, pero no supone garant&iacute;a de que las pol&iacute;ticas necesarias se pondr&aacute;n en pr&aacute;ctica porque el sistema econ&oacute;mico en que vivimos, el capitalismo, necesita crecer sin descanso para poder mantenerse en pie. Denunciar la inviabilidad del capitalismo verde o ecocapitalismo es algo que no est&aacute; bien visto en nuestras instituciones pol&iacute;ticas y en nuestras universidades.
    </p><p class="article-text">
         Desde hace d&eacute;cadas hemos visto como la econom&iacute;a ambiental neocl&aacute;sica (que no ecol&oacute;gica) intenta integrar las externalidades ambientales en la contabilidad estatal sin poner en cuesti&oacute;n su &ldquo;valorizaci&oacute;n&rdquo; como parte del producto interior bruto. El <em>greenwashing</em> o &ldquo;lavado de cara&rdquo; verde es una herramienta fraudulenta para poder seguir produciendo mercanc&iacute;as dudosamente eco-bio-verdes que posibilitan el crecimiento econ&oacute;mico a cualquier precio. Y en el campo energ&eacute;tico,<a href="https://ctxt.es/es/20211001/Firmas/37623/Juan-Bordera-Antonio-Turiel-cambio-climatico-negocio-energia-negacionismo-Next-Generation.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> el paso del negacionismo al &ldquo;negocionismo&rdquo;</a> (Bordera y Turiel) est&aacute; suponiendo una ingente avalancha de macroproyectos de energ&iacute;as renovables que invaden el mundo rural y cuestionan su futuro, con la intenci&oacute;n de ganar dinero a cualquier precio. No menos importante es el campo tecnol&oacute;gico donde la digitalizaci&oacute;n, la robotizaci&oacute;n y la inteligencia artificial se ofrecen como la panacea inmaterial para enfrentarnos a la crisis ecosocial.
    </p><p class="article-text">
        Oponerse a este tipo de planteamientos y estrategias no es de recibo en muchas universidades, y a nuestro amigo y compa&ntilde;ero Adri&aacute;n le ha costado el puesto de trabajo. Sab&iacute;an muy bien quienes le contrataron en la Universidad de Deusto en septiembre del 2020, en plena pandemia, cu&aacute;les eran sus ideas y su curr&iacute;culum. No le han despedido por ser un mal profesor o un flojo investigador: todo lo contrario, las valoraciones de su docencia e investigaci&oacute;n son excelentes. El problema parece tener que ver m&aacute;s bien con la <em>parres&iacute;a </em>del joven investigador: quiz&aacute;s los dirigentes del Centro de &Eacute;tica Aplicada y de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanas pensaron que encauzar&iacute;an sus devaneos ecologistas radicales y tras un curso entero sin conseguirlo han optado por un despido ideol&oacute;gico, algo que (como nos dec&iacute;a un jurista de esta prestigiosa universidad) conculca un derecho constitucional.
    </p><p class="article-text">
        Los jesuitas fundaron la Universidad de Deusto en 1886 en el puerto bilba&iacute;no por ser un enclave comercial y econ&oacute;mico privilegiado. Esta universidad privada y cara ha sido y es el centro de formaci&oacute;n acad&eacute;mica de las &eacute;lites gobernantes y econ&oacute;micas vascas y espa&ntilde;olas durante el &uacute;ltimo siglo. Instituci&oacute;n que dice &ldquo;cumplir su misi&oacute;n de servicio de la fe, a trav&eacute;s de su servicio a la ciencia y a la cultura, evitando toda instrumentaci&oacute;n de la cultura y del ser universitario&rdquo;. Y en su compromiso con la Responsabilidad Social Universitaria (RSU) &ldquo;renueva y concreta su misi&oacute;n de servicio a la sociedad, promoviendo una ciudadan&iacute;a responsable y comprometida, consciente de los problemas sociales y de su capacidad de transformar la realidad&rdquo;. &Eacute;sta era precisamente la funci&oacute;n de Adri&aacute;n Almaz&aacute;n como profesor de &eacute;tica: pero la &eacute;tica ecol&oacute;gica radical, la cr&iacute;tica anticapitalista y las posiciones opuestas a la tecnolofilia no parecen caber en las paredes de la universidad vizca&iacute;na.
    </p><p class="article-text">
        Es larga la lista de personas (tanto alumnado como profesorado) represaliadas y expulsadas de la Universidad de Deusto por sus ideas. El caso de Adri&aacute;n es el &uacute;ltimo hasta hoy; muchas cosas tendr&aacute;n que cambiar en la instituci&oacute;n de la Compa&ntilde;&iacute;a de Jes&uacute;s para que sea realmente el &uacute;ltimo. Pero, mientras tanto, las instituciones pol&iacute;ticas vascas y espa&ntilde;olas deber&iacute;an tomar cartas en el asunto y dejar de financiar un centro educativo que ataca y conculca la libertad de c&aacute;tedra.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Iñaki Barcena Hinojal, Jorge Riechmann]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Nov 2021 05:01:33 +0000]]></pubDate>
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