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    <title><![CDATA[elDiario.es - José Miguel Ochoa]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/jose-miguel-ochoa-2/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - José Miguel Ochoa]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Iglesias, castillos y leyendas en el origen del reino de Navarra: una ruta por la Merindad de Sangüesa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/iglesias-castillos-leyendas-origen-reino-navarra-ruta-merindad-sanguesa_130_8634424.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/374c3130-0949-42b3-ba84-a5b30f4558fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Iglesias, castillos y leyendas en el origen del reino de Navarra: una ruta por la Merindad de Sangüesa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La frontera con el vecino reino de Aragón se ha mantenido casi inmutable en el devenir de los siglos de la llamada Reconquista, algo bastante extraño en aquellos convulsos años</p><p class="subtitle">Salud - Beber es un gran placer</p></div><p class="article-text">
        La Merindad de Sang&uuml;esa es la m&aacute;s oriental y la m&aacute;s extensa de Navarra, pues ocupaba el sector nororiental del antiguo &ldquo;reyno&rdquo;, desde el l&iacute;mite con los llanos y f&eacute;rtiles valles de la Ribera hasta las altas monta&ntilde;as de los Pirineos. En su momento fue tambi&eacute;n una de las m&aacute;s ricas, ya que la lana y la madera eran sus principales recursos econ&oacute;micos, siendo esta &uacute;ltima transportada en las almad&iacute;as que por los r&iacute;os Irati y <a href="https://www.eldiario.es/navarra/ultimas-noticias/caparroso-melida-historica-localidades-aragon_1_4456788.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Arag&oacute;n </a>arrastraban los troncos hasta el Ebro en direcci&oacute;n al Mediterr&aacute;neo. Se da el caso de que su frontera con el vecino reino de Arag&oacute;n se ha mantenido casi inmutable en el devenir de los siglos de la llamada Reconquista, algo bastante extra&ntilde;o en aquellos convulsos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Hemos iniciado la ruta en Sang&uuml;esa, que da nombre a la merindad y donde vamos a encontrar todos los servicios que necesitemos. Pero, si os parece, dejaremos su visita para el final de la etapa. Desde la misma salida iremos ganando cota de manera imperceptible hasta coronar el que, a falta de otro nombre conocido, hemos llamado Alto de Javier. Un r&aacute;pido descenso nos lleva hasta el complejo que rodea el Castillo de Javier, lugar donde naci&oacute; (1506) y vivi&oacute; San Francisco de Javier, patr&oacute;n de Navarra y cofundador junto a San Ignacio de Loyola de la Compa&ntilde;&iacute;a de Jes&uacute;s. Se trata de un magn&iacute;fico edificio comenzado a construir en el siglo X y que ser&iacute;a ordenado destruir por el &iacute;nclito Cardenal Cisneros tras la conquista de Navarra por Fernando el Cat&oacute;lico. Por suerte, solo se derrib&oacute; parcialmente, aunque a finales del XIX estaba casi en ruinas. Afortunadamente, sus propietarios comenzaron a reconstruirlo, obra que culminar&iacute;a con un logrado edificio finalizado en 1952. La Bas&iacute;lica, aneja a la fortaleza, se edific&oacute; en el siglo XIX. Comentar tambi&eacute;n que todos los a&ntilde;os, los dos primeros fines de semana de marzo, tiene lugar una larga y multitudinaria peregrinaci&oacute;n desde todos los lugares de Navarra, conocida como La Javierada, para honrar al santo, siguiendo la tradici&oacute;n que se remonta a 1886.
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                Mapa con los detalles de la ruta                            </span>
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        Tras la interesante visita, nos dirigiremos a Yesa, cuyos habitantes reciben el apodo de &ldquo;pecheros&rdquo;<em>,</em> debido al impuesto que se ten&iacute;a que pagar para poder pasar de tierras navarras a la antigua Corona de Arag&oacute;n y que se cobraba en la Casa de la cadena, donde estaba la hilera de eslabones que imped&iacute;a el paso. Muy cerca, podremos conocer las ruinas de un puente de piedra del siglo XII sobre el r&iacute;o Arag&oacute;n que conserva restos romanos. Es conocido como Puente de los Roncaleses por la legendaria batalla que sostuvieron aqu&iacute; los habitantes del Valle de Roncal contra el ej&eacute;rcito musulm&aacute;n durante la Reconquista. Ser&aacute; mejor que no intent&eacute;is atravesarlo en bici ni a pie, por cuanto le faltan 3 de sus 7 arcos tras su destrucci&oacute;n en la &uacute;ltima carlistada. Asimismo, la localidad ha dejado su nombre al Embalse de Yesa, el &ldquo;mar del Pirineo&rdquo;, construido para aprovechar las aguas del r&iacute;o Arag&oacute;n que une a ambos reinos, hoy comunidades auton&oacute;micas vecinas y devenido en apreciado para&iacute;so para deportes n&aacute;uticos. Si queremos darnos a orillas del pantano un relajante ba&ntilde;o en aguas sulfurosas solo tenemos que acercarnos a Tiermas, que est&aacute; a un paso.
    </p><p class="article-text">
        Para los mejor preparados va nuestra recomendaci&oacute;n de visitar el Monasterio de San Salvador de Leyre, por una subida corta pero dura, con 3,4 km al 8% de pendiente media y largos tramos en que esta mantiene los dobles d&iacute;gitos, con un m&aacute;ximo del 15%. De este monasterio existe documentaci&oacute;n escrita del a&ntilde;o 848 referente a la visita de San Eulogio de C&oacute;rdoba. Es uno de los monasterios m&aacute;s relevantes de Espa&ntilde;a tanto hist&oacute;rica como arquitect&oacute;nicamente, con partes rom&aacute;nicas del periodo temprano muy bien conservadas. En &eacute;l se encuentra el pante&oacute;n en el que yacen los primeros reyes de Pamplona (precedente del Reino de Navarra). Ser&iacute;a prolijo relatar aqu&iacute; todo lo que encierra este recinto, pero es de obligada visita si os os atrev&eacute;is a superar la exigente subida. Y c&oacute;mo no, tiene su particular leyenda en la del abad Virila que se qued&oacute; dormido oyendo el canto de un ruise&ntilde;or y despert&oacute; 300 a&ntilde;os despu&eacute;s. Podemos ver su imagen en la preciosa cripta rom&aacute;nica que sirve para nivelar el terreno sobre el que se asienta la iglesia principal.
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                La altimetría de la subida al monasterio de Leyre                            </span>
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        El siguiente pueblo que encontraremos ser&aacute; Li&eacute;dena, punto de cruce de varias de las rutas m&aacute;s importantes de la merindad. Precisamente en una de ellas, a la salida de la localidad hacia la sierra de Izco, veremos a nuestra derecha el Puente del Diablo, cuyas ruinas vemos encajadas en la misma boca de la foz de Lumbier. Para superar el r&iacute;o Irati, el pueblo de Li&eacute;dena decidi&oacute; levantar en el siglo XVI un puente, y escogi&oacute; para ello la salida de la espectacular foz, que es donde el cauce es m&aacute;s estrecho. Y por estos mismos parajes encontraremos las ruinas de la villa romana descubierta en los a&ntilde;os veinte de la pasada centuria.
    </p><p class="article-text">
        Pocos kil&oacute;metros m&aacute;s adelante, en el nudo de rotondas que dispersan los trayectos hacia la capital del reino o hacia el Valle de Salazar, se ubica, casi prisionera del progreso, la Venta de Judas, donde se cambiaba el tiro de las diligencias que hac&iacute;an el trayecto del Valle de Roncal a Pamplona. Nosotros tomaremos direcci&oacute;n sur y tras un alto arribaremos a Aibar, bonito pueblo medieval encaramado en la monta&ntilde;a. Disfrutaremos de su rico patrimonio partiendo de la iglesia de Santa Mar&iacute;a, para ir subiendo por las estrechas y empedradas calles hasta llegar a la iglesia, tambi&eacute;n rom&aacute;nica, de San Pedro que cuenta con una hermosa portada renacentista junto a una plaza de amplias vistas. En el camino vamos dejando antiguas casas de piedra, con sus escudos, puertas de arcos de medio punto, ventanas geminadas y pasos porticados. Tambi&eacute;n conocido como el pueblo de los duendes<em>,</em> se encuentra situado en la comarca de la Baja Monta&ntilde;a de Navarra y en honor a su pasado medieval celebra cada 2 de noviembre un mercado medieval. Aunque no quedan vestigios del cerco amurallado que domin&oacute; la poblaci&oacute;n se han encontrado varias hachas pulimentadas que datan de la Edad del Bronce. Asimismo dos importantes v&iacute;as atraviesan su t&eacute;rmino municipal: el Camino de Santiago aragon&eacute;s y la Real Ca&ntilde;ada de los salacencos hacia las Bardenas Reales.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En Sangüesa ya existían núcleos fijos de población en la época romana. Existe documentación con este nombre ya en el año 882. Por su ubicación fronteriza, fue un importante baluarte defensivo navarro contra los musulmanes y luego contra los aragoneses</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Solo queda visitar Sang&uuml;esa donde ya exist&iacute;an n&uacute;cleos fijos de poblaci&oacute;n en la &eacute;poca romana. Existe documentaci&oacute;n con este nombre ya en el a&ntilde;o 882. Por su ubicaci&oacute;n fronteriza, fue un importante baluarte defensivo navarro contra los musulmanes y luego contra los aragoneses. Entre tantas cosas a visitar, sin duda destaca la iglesia de Santa Mar&iacute;a la Real con su&nbsp; monumental portada rom&aacute;nica. Relatar todas exceder&iacute;a el &aacute;mbito de este art&iacute;culo, as&iacute; que despu&eacute;s de reponer fuerzas en alguno de sus restaurantes, podemos preparar una visita a pie. Solo hay que documentarse un poco, cosa que resulta f&aacute;cil porque la Oficina de Turismo est&aacute; justo frente a la iglesia de Santa Mar&iacute;a. El paseo no va a suponernos un gran esfuerzo porque el n&uacute;cleo central de Sang&uuml;esa es muy reducido y nos va a permitir solazarnos en su visita, recordando los mil y un descubrimientos de esta intensa jornada ciclista de poco m&aacute;s de 50 kil&oacute;metros que, eso s&iacute;, discurren por un trazado ciertamente rompepiernas.
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            <p style="text-align: center;"><a href="https://telegram.me/en_bici" target="_blank"><img src="https://static.eldiario.es/eldiario/public/content/file/original/2021/0118/13/siguenos-en-telegram-lideres-entre-los-medios-espanoles-78ba19d.png" alt="síguenos en Telegram" /></a></p>
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      <dc:creator><![CDATA[José Miguel Ochoa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/iglesias-castillos-leyendas-origen-reino-navarra-ruta-merindad-sanguesa_130_8634424.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 05 Jan 2022 20:12:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Iglesias, castillos y leyendas en el origen del reino de Navarra: una ruta por la Merindad de Sangüesa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Navarra,Rutas,Rutas por montaña,Bicicletas,Bicicletas eléctricas,Carril bici,Ciclismo,Ciclistas,Movilidad,Movilidad urbana,Movilidad sostenible,Agentes de movilidad]]></media:keywords>
    </item>
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      <title><![CDATA[Un ciclista nunca se jubila]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/el-velodromo/ciclista-jubila_132_8507328.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d3fbc6d3-b5c4-4597-b839-75686dba3cc8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un ciclista nunca se jubila"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es obvio que con el paso de los años se pierden facultades y cada vez cuesta más pasar la pierna por encima del sillín, pero lo importante es seguir manteniendo un cierto nivel de reflejos. Las carencias físicas son soslayables</p><p class="subtitle">Rutas - En bici por la orografía inmisericorde de la Ribeira Sacra gallega</p></div><p class="article-text">
        Se me hace dif&iacute;cil explicar, y m&aacute;s en este caso condicionado por mi formaci&oacute;n t&eacute;cnica, las vivencias y sentimientos que acompa&ntilde;an al disfrute de nuestro querido deporte en esa fase de la vida en la que ya tienes un pie levantado para dar el paso final que te lleve a cruzar la frontera definitiva. Salvo excepciones, para los que a&uacute;n seguimos pedaleando el ciclismo fue el primer amor de nuestra vida. A&uacute;n recuerdo aquella bici de pi&ntilde;&oacute;n fijo y ruedas macizas que me regalaron por mi tercer cumplea&ntilde;os. Por aquel entonces tener una bici era casi un lujo. Bien es cierto que luego, por circunstancias profesionales y familiares, le hemos sido bastante infieles porque, como sab&eacute;is, requiere mucha dedicaci&oacute;n. Pero cuando te acercas al final de la vida laboral vas retomando la relaci&oacute;n y el amor es a&uacute;n m&aacute;s fuerte que en sus inicios. Y es diferente: trasciende al puro deporte y te lleva a conocer gentes y rincones encantadores que de otro modo, a buen seguro, te hubieras perdido.
    </p><p class="article-text">
        Cuando digo esto me acuerdo de multitud de vivencias, como aquel d&iacute;a de invierno en que a las cinco de la tarde con dos grados de temperatura y nevando ligeramente, se me ocurri&oacute; meterme por una carretera de la monta&ntilde;a leonesa que conduc&iacute;a a un pueblo perdido en el que en la actualidad apenas viven media docena de personas. All&iacute; me pill&oacute; por banda una viejecita que me cont&oacute; toda la historia del pueblo, de cuando ten&iacute;a a los lobos en la puerta de casa en las nevadas noches invernales o cuando lo quemaron por completo en la Guerra Civil y otras peque&ntilde;as historias. Baj&eacute; helado&hellip; pero feliz.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Está claro que todo tiene su final y espero tener la lucidez suficiente para saber cuándo. Pero en cualquier caso, sean cuales sean vuestras circunstancias, disfrutad de la bicicleta como más os guste</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Es obvio que con el paso de los a&ntilde;os se pierden facultades y cada vez cuesta m&aacute;s pasar la pierna por encima del sill&iacute;n, pero lo importante es seguir manteniendo un cierto nivel de reflejos. Las carencias f&iacute;sicas son soslayables. En mi caso, y he sido un buen andar&iacute;n, siento muchas menos molestias sobre la bicicleta que andando. Solo es cuesti&oacute;n de conocer tus limitaciones. Nunca he sido partidario del ciclismo competitivo, de ir a tope sin pensar en el resto del grupo ni esperarles, porque la competici&oacute;n me deja un regusto a ego&iacute;smo, a af&aacute;n de notoriedad, de intentar ser superior al resto, pecadillos en definitiva hermanos menores de los pecados capitales. Nada tiene que ver esto con fijarte retos personales en los que solo buscas superarte a ti mismo o al menos mantenerte seg&uacute;n van cayendo los a&ntilde;os. En estas circunstancias, cada vez cuesta m&aacute;s salir en grupo, al menos en grupo numeroso y variopinto. Con la edad casi vas haciendo una selecci&oacute;n natural de acompa&ntilde;antes en funci&oacute;n de gustos comunes. Personalmente siempre intento buscar rutas nuevas que a veces no te llevan a ning&uacute;n sitio, pero en otras encuentras lugares y gentes incre&iacute;bles en absoluta paz y sin agobios de tr&aacute;fico. Y aunque lo respeto, nunca he entendido a los grupos que d&iacute;a tras d&iacute;a recorren los mismos itinerarios por carreteras atestadas de tr&aacute;fico y a veces con la cabeza metida en el manillar viendo solo cinco metros de asfalto por delante de la rueda. Es como pedalear en casa sobre la est&aacute;tica delante de una televisi&oacute;n apagada&hellip; pero corriendo m&aacute;s peligro.
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                Ochoa, en bicicleta                            </span>
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        Y por &uacute;ltimo, el placer de pedalear solo. Con la edad, cada vez lo valoras m&aacute;s. No tienes ninguna limitaci&oacute;n de horario, ritmo, distancia, rampas, lugares, etc. Ir por estrechas carreteras perdidas en plena naturaleza, metido en tus propios pensamientos y disfrutando de lo que te rodea, no tiene precio. En los &uacute;ltimos diez a&ntilde;os he conocido mucho m&aacute;s de mi comunidad aut&oacute;noma de lo que lo hab&iacute;a hecho en los sesenta anteriores. A veces necesitas momentos as&iacute; para evadirte un poco de este injusto e inhumano mundo que hemos ido creando. Est&aacute; claro que todo tiene su final y espero tener la lucidez suficiente para saber cu&aacute;ndo. Pero en cualquier caso, sean cuales sean vuestras circunstancias, disfrutad de la bicicleta como m&aacute;s os guste. Yo solo he expuesto mi opini&oacute;n personal, pero cualquier otra es igualmente respetable. Pedalear siempre os har&aacute; bien en los aspectos f&iacute;sico y an&iacute;mico. Y que sea por muchos a&ntilde;os.
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            <p style="text-align: center;"><a href="https://telegram.me/en_bici" target="_blank"><img src="https://static.eldiario.es/eldiario/public/content/file/original/2021/0118/13/siguenos-en-telegram-lideres-entre-los-medios-espanoles-78ba19d.png" alt="síguenos en Telegram" /></a></p>
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      <dc:creator><![CDATA[José Miguel Ochoa]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Nov 2021 20:45:54 +0000]]></pubDate>
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