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    <title><![CDATA[elDiario.es - Rosi Carro]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/rosi-carro/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Rosi Carro]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Un llamamiento a la movilización en contra del negocio de los zoos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/zoo-barcelona-orangutanes-ajuntament-barcelona-grandes-simios_132_10217514.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/15a8fbc3-2193-46bd-ab64-900ca7405e48_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un llamamiento a la movilización en contra del negocio de los zoos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Por mucho que el zoo de Barcelona hable de un nuevo modelo, la gran cantidad de especies exóticas que alberga perpetúa el rol colonial y de supremacía de nuestra especie, en unos términos que contribuyen a la actual destrucción acelerada del planeta. Los zoos actuales no son la solución, son el problema</p></div><p class="article-text">
        La Plataforma ZOOXXI lleva m&aacute;s de diez a&ntilde;os trabajando para conseguir la reconversi&oacute;n de los parques zool&oacute;gicos. Uno de los momentos cumbre de este trabajo fue la <a href="https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/zooxxi-iniciativa-ciudadana-reconversion-barcelona_132_1567155.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">modificaci&oacute;n de la Ordenanza de protecci&oacute;n de los animales de Barcelona, en 2019</a>, con un nuevo articulado que supone una completa reconversi&oacute;n del zoo de esta ciudad. Pero, &iquest;cu&aacute;l es el panorama actual? Se podr&iacute;a resumir como descorazonador.
    </p><p class="article-text">
        ZOOXXI ha interpuesto un recurso contencioso-administrativo para que el Ayuntamiento cumpla con la Ordenanza, pues el zoo de Barcelona sigue siendo el zoo de siempre, pero con un buen marketing. No s&oacute;lo eso, la Ley estatal de protecci&oacute;n de los derechos y el bienestar de los animales recibi&oacute; un gol en propia puerta cuando los lobistas prozoos consiguieron incluir una <a href="https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/ley-bienestar-animal-zoologicos-cetaceos_132_9970368.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">enmienda que blinda el espect&aacute;culo de cet&aacute;ceos en los parques zool&oacute;gicos</a>. Los zool&oacute;gicos y los acuarios son un negocio, y la movilizaci&oacute;n que llevaron a cabo para conseguir esta enmienda muestra que son un negocio poderoso. 
    </p><p class="article-text">
        El pasado mes de marzo, ZOOXXI puso en evidencia la <a href="https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/zoos-no-son-instituciones-cientificas_132_10079288.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">falta de rigor t&eacute;cnico y cient&iacute;fico de la millonaria instalaci&oacute;n de los orangutanes del zoo de Barcelona</a>:
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        La respuesta del zoo a nuestra denuncia p&uacute;blica fue la de siempre: negar la mayor para decir que los animales est&aacute;n perfectamente, que disponen de diversos aposentos mientras duran las obras, que todos los procedimientos est&aacute;n avalados por la asociaci&oacute;n europea de zoos y acuarios, y que expertos en primates garantizan su bienestar. Respuesta en la que el zoo, como suele ser habitual, no aporta ni una sola prueba, documento o protocolo que justifique dichas afirmaciones. 
    </p><p class="article-text">
        ZOOXXI ha vuelto a ir al zoo.<strong> </strong>En este nuevo v&iacute;deo se puede ver la situaci&oacute;n actual de los orangutanes:
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Los orangutanes no s&oacute;lo siguen sin poder acceder a las instalaciones exteriores, sino que la cr&iacute;a que naci&oacute; en mayo del a&ntilde;o pasado pr&aacute;cticamente lo &uacute;nico que conoce es el encierro y el ruido de las obras. El comportamiento del p&uacute;blico s&oacute;lo empeora la situaci&oacute;n. &iquest;D&oacute;nde queda eso de que el zoo es educativo? Los golpes en el cristal de la orangutana a causa del estr&eacute;s que le generan los visitantes son elocuentes. La situaci&oacute;n de la cr&iacute;a, que deber&iacute;a estar aprendiendo todo tipo de comportamientos naturales, es indigna. El hecho de que las obras incluyan la construcci&oacute;n de una marquesina vegetal, porque el sol refleja e impide que el p&uacute;blico pueda ver a&uacute;n mejor a los orangutanes en sus instalaciones interiores, revela que el inter&eacute;s m&aacute;ximo del zoo de Barcelona es la exhibici&oacute;n de sus animales.
    </p><p class="article-text">
        Pero vamos a&uacute;n m&aacute;s all&aacute;, pues la situaci&oacute;n de gorilas y chimpanc&eacute;s no es mucho mejor. Plataforma ZOOXXI anticipa que las siguientes denuncias p&uacute;blicas van a ser sobre la situaci&oacute;n de estos animales y que, ante el poderoso marketing del zoo de Barcelona, continuar&aacute; explicando a la ciudadan&iacute;a la realidad de los animales, cuya situaci&oacute;n no ha cambiado desde 2019. Estamos obligados a hacerlo ante la flagrante vulneraci&oacute;n de la normativa por parte del Ayuntamiento, pero tambi&eacute;n ante la dejadez de todos los partidos pol&iacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        Incluso en este periodo preelectoral, a ning&uacute;n partido parece quitarle el sue&ntilde;o tener en su su propia ciudad animales salvajes en condiciones lamentables, ni siquiera a los que votaron a favor de la modificaci&oacute;n de la Ordenanza. Por supuesto, a las universidades y dem&aacute;s instituciones que se sirven de los animales del zoo, tampoco. 
    </p><p class="article-text">
        Adaptarnos a un planeta que est&aacute; cambiando como nunca antes ha experimentado nuestra especie pasa, inexorablemente, por que cambiemos nuestra relaci&oacute;n con las dem&aacute;s especies. Despu&eacute;s de siglos de exhibici&oacute;n, s&oacute;lo un acto de fe puede aceptar que ver animales encerrados sirve de algo. Carece de toda racionalidad el argumento que justifica encerrar y exhibir individuos de una especie como f&oacute;rmula para recaudar dinero que financie proyectos para la conservaci&oacute;n de esa misma especie en libertad. El argumento definitivo -que los zoos custodian genes de especies que est&aacute;n en peligro en la naturaleza- para justificar la cr&iacute;a, intercambio y vida en cautividad de millones de animales que nunca se van a reintroducir en sus h&aacute;bitats naturales, tampoco se sostiene, y menos en un planeta cuyos ecosistemas van a experimentar una transformaci&oacute;n que somos incapaces de predecir.
    </p><p class="article-text">
        Los zoos son el paradigma de la contradicci&oacute;n humana. Si muchas personas caen en esta contradicci&oacute;n es porque los parques zool&oacute;gicos poseen algo que fascina a nuestra especie: los animales salvajes. &ldquo;Algo&rdquo; no, deber&iacute;a decir &ldquo;alguien&rdquo;, porque cada individuo encerrado en un zoo es &ldquo;alguien&rdquo;. A quien ponga esto en duda le animo a consultar la <a href="https://fcmconference.org/watch/vid/FCMC-Declaration.mp4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Declaraci&oacute;n de Cambridge sobre la Consciencia en Animales no Humanos</a>.
    </p><p class="article-text">
        Urge una actuaci&oacute;n conjunta de las entidades, asociaciones primatol&oacute;gicas, ONGs, sociedad civil organizada y personas individuales. Aunque la Ordenanza va m&aacute;s all&aacute;, y llevamos meses con la v&iacute;a judicial para tratar de hacerla cumplir, presionemos ahora mismo sobre algo en lo que, no me cabe la menor duda, estamos todas de acuerdo y se podr&iacute;a realizar inmediatamente: los zoos deben dejar de exhibir a los grandes simios. El art&iacute;culo 33 quater de la Ordenanza de protecci&oacute;n de los animales de Barcelona es un primer paso en esa direcci&oacute;n: &ldquo;Los recintos y las instalaciones del Zoo se adecuar&aacute;n para garantizar las medidas de sanidad, de bienestar animal y de seguridad m&aacute;s avanzadas, priorizando los intereses del animal en detrimento de su exhibici&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Dejar de exhibir a los grandes simios no s&oacute;lo es beneficioso para estos animales, sino que incluye un profundo mensaje educativo. El modelo actual de los zoos nos ancla al pasado y supone un freno a la necesidad imperiosa y urgente que tenemos los humanos como especie de repensar nuestra relaci&oacute;n con la naturaleza. Los zoos deben reconvertirse.
    </p><p class="article-text">
        Por mucho que el zoo de Barcelona hable de un nuevo modelo y plan estrat&eacute;gico, la gran cantidad de especies ex&oacute;ticas que alberga perpet&uacute;a el rol colonial y de supremac&iacute;a de nuestra especie, en unos t&eacute;rminos que contribuyen a la actual destrucci&oacute;n acelerada del planeta. Los zoos actuales no son la soluci&oacute;n, son el problema.
    </p><p class="article-text">
        Debemos organizarnos para pedir, como primer paso, el fin de la exhibici&oacute;n de los grandes simios.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosi Carro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/zoo-barcelona-orangutanes-ajuntament-barcelona-grandes-simios_132_10217514.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 21 May 2023 04:01:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un llamamiento a la movilización en contra del negocio de los zoos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Animales,Maltrato animal,Zoológicos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los zoos no son instituciones científicas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/zoos-no-son-instituciones-cientificas_132_10079288.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cee8db8d-4d79-4779-abf8-8fe6d4c01184_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los zoos no son instituciones científicas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle"> La instalación de orangutanes que el zoo de Barcelona inauguró a bombo y platillo en 2015 era una auténtica chapuza</p></div><p class="article-text">
        Cuando desde la sociedad civil denunciamos las barbaridades que los zoos comenten, se nos acusa de ser &ldquo;activistas&rdquo; y, como consecuencia, &ldquo;de falta de rigor cient&iacute;fico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este ha sido, b&aacute;sicamente, el &uacute;nico argumento del zoo de Barcelona para negar la evidencia: la instalaci&oacute;n de orangutanes que el zoo inaugur&oacute; a bombo y platillo en 2015 era una aut&eacute;ntica chapuza.
    </p><p class="article-text">
        Para los que quieren rigor, el cual suscribo, les animo a leer el anuncio de la <a href="https://contractaciopublica.cat/ca/detall-publicacio/8ec7b28a-f0e9-e79b-ab7b-066beb346565/87486675" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">licitaci&oacute;n</a> y el proyecto ejecutivo. Ya en la propia descripci&oacute;n de la prestaci&oacute;n del servicio se puede leer &ldquo;en concreto, se trata de ejecutar las obras de referencia para resolver las patolog&iacute;as y disfunciones en la instalaci&oacute;n de los orangutanes del zoo de Barcelona&rdquo;. No obstante, cuando abres el documento 'Proyecto ejecutivo mejora pabell&oacute;n orangutanes zoo', de m&aacute;s de 500 p&aacute;ginas, es cuando se ve el tama&ntilde;o de la tragedia.
    </p><p class="article-text">
        Pero empecemos por el principio. La nueva instalaci&oacute;n fue presentada por el Ayuntamiento de Barcelona en 2015, con un coste de m&aacute;s de <a href="https://ajuntament.barcelona.cat/premsa/2015/07/30/els-orangutans-estrenen-una-nova-instal%C2%B7lacio/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">1,2 millones de euros</a>. En este anuncio se dice, entre otras cuestiones, que los cuatro espacios de la flamante instalaci&oacute;n (dos interiores y dos exteriores) se encuentran conectados entre s&iacute; a trav&eacute;s de diversos accesos alternativos; que los espacios exteriores est&aacute;n totalmente naturalizados; y acaba, como siempre, remarcando la importancia de todo ello para la conservaci&oacute;n del orangut&aacute;n. Y tendr&aacute; que ser as&iacute;. Qui&eacute;n puede discutir si esta instalaci&oacute;n es o no buena para los orangutanes cuando, incluso, es finalista en los premios <a href="https://arquinfad.org/premisfad/edicions-anteriors/?edicio/2018/obra/9270/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">FAD Ciudad y Paisaje de 2018</a>. Esta es la valoraci&oacute;n del jurado: &ldquo;<strong>Desde el conocimiento profundo de la problem&aacute;tica de la conservaci&oacute;n</strong> y exposici&oacute;n de estos animales tan extraordinarios, se plantea una instalaci&oacute;n que media entre las condiciones de vida &oacute;ptimas de los orangutanes y la buena observaci&oacute;n de sus h&aacute;bitos en cautividad. El resultado es una fusi&oacute;n de arquitectura y paisajismo que, por un lado, <strong>es resistente y segura</strong> y, por el otro, es acogedora tanto para sus habitantes como para los visitantes.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Qu&eacute; debe pensar la ciudadan&iacute;a ante un despliegue de medios tan impresionante: pues que s&iacute;, que seguro que hay un elevado rigor cient&iacute;fico detr&aacute;s de todo esto, porque si arquitectos lo dicen, el zoo lo dice, las universidades que trabajan con el zoo lo dicen, la asociaci&oacute;n europea de zoos y acuarios lo dice, y el Ayuntamiento de Barcelona lo dice, es que todo lo que hace el zoo de Barcelona es pura ciencia de la conservaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Que en 2020 ZOOXXI denunciara que <a href="https://www.youtube.com/watch?v=i4dAt1zdkKo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el zoo de Barcelona segu&iacute;a vendiendo productos con aceite de palma</a>, es la t&iacute;pica denuncia activista sin profundidad. Que el visitante del zoo se coma unas galletitas con aceite de palma, vendidas por el zoo, mientras observa a los orangutanes encerrados en su instalaci&oacute;n, a la vez que lee un cartelito donde el zoo explica que los orangutanes est&aacute;n en peligro de extinci&oacute;n porque sus territorios est&aacute;n siendo arrasados para producir aceite de palma, es una incoherencia justificada porque a cambio esa persona est&aacute; recibiendo una complet&iacute;sima educaci&oacute;n, otro de los sacrosantos pilares de los zoos.
    </p><p class="article-text">
        Yo ahora plantear&iacute;a la siguiente cuesti&oacute;n, y es pedir al jurado de los premios FAD que revisen el proyecto ejecutivo de las obras de reforma de la instalaci&oacute;n de los orangutanes. En este documento se puede leer: &ldquo;disfunciones asociadas al dise&ntilde;o (facilidad de estancamiento de agua, imposibilidad de desmontaje, dificultad de mantenimiento)&rdquo;; en relaci&oacute;n a la instalaciones exteriores, las estructuras de &aacute;rboles con troncos de madera sobre hormig&oacute;n &ldquo;seg&uacute;n el zoo estos sistemas no han funcionado desde su inicio&rdquo;; en relaci&oacute;n a los t&uacute;neles de conexi&oacute;n se dice que &ldquo;en alguna ocasi&oacute;n ha quedado un animal acorralado&rdquo;. Una de las cuestiones m&aacute;s graves de todas es cuando se dice que: &ldquo;Hay que asumir que los orangutanes no se mover&aacute;n de las instalaciones mientras duren las obras&rdquo;. Y, &iquest;cu&aacute;nto duran las obras? Seg&uacute;n la licitaci&oacute;n, 8 meses y 15 d&iacute;as. Se tienen que desmontar y volver a montar todos los vidrios para hacer un correcto mantenimiento de todos los elementos met&aacute;licos, as&iacute; como cambiar todas las chapas de acero negro por inoxidable.
    </p><p class="article-text">
        Si alguien quiere hacerse una idea de c&oacute;mo estaban estas estructuras, le recomiendo vea las decenas de fotograf&iacute;as de las p&aacute;ginas 271 a 277 del pliego t&eacute;cnico. De hecho, en la p&aacute;gina 266 se puede encontrar las razones por las cu&aacute;les se ha llegado a tan alarmante situaci&oacute;n: &ldquo;la importancia de los da&ntilde;os objeto del presente estudio, y el hecho de que se hayan producido de forma tan generalizada y a una edad tan temprana (de forma incipiente justo despu&eacute;s de acabada la obra y con una evoluci&oacute;n progresiva) indican una ejecuci&oacute;n del proyecto con un &rdquo;grado de preparaci&oacute;n muy bajo&ldquo;, donde &rdquo;no se cualifican los resultados obtenidos de los pocos ensayos realizados&ldquo;. Todo esto tiene un coste para las arcas p&uacute;blicas de m&aacute;s de 600 mil euros.
    </p><p class="article-text">
        El pasado 24 de febrero fuimos &ndash;s&iacute;, los activistas- a tomar im&aacute;genes y pudimos comprobar c&oacute;mo los dos patios exteriores ten&iacute;an el suelo levantado y hab&iacute;a andamios en su interior. Esto significa que estos dos recintos estar&iacute;an as&iacute; durante varias semanas y que los orangutanes no podr&iacute;an acceder a ninguno de ellos.
    </p><p class="article-text">
        Hemos tomado im&aacute;genes de los orangutanes entre el 31 de enero y el 24 de febrero de 2023. Se pueden ver en este <a href="https://www.youtube.com/watch?v=YE1YtQ4PihA&amp;t=6s" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">v&iacute;deo</a>. El mal estado de los orangutanes no s&oacute;lo obedece a las obras. En el v&iacute;deo&nbsp;podr&eacute;is observar que se encuentran sin pelo en diversas partes de sus cuerpos. El acicalamiento es un comportamiento social natural, pero que en cautividad, porque no hay demasiadas cosas que hacer, se acaba traduciendo en una conducta aberrante autoinfligida (sin pelo en antebrazos y piernas) o producida por otros (sin pelo en cabeza y espalda). Otros problemas documentados en orangutanes en cautividad son autolesiones, ingesti&oacute;n de heces, miedo, v&oacute;mitos, agresi&oacute;n o conductas estereotipadas. De hecho a la orangutana <a href="https://zooxxi.org/storma-la-orangutan-sueca-que-no-se-integra-en-el-zoo-de-barcelona/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Storma</a>, procedente de un zoo de Suecia, le tuvieron que suministrar antipsic&oacute;ticos poco despu&eacute;s de su llegada en 2018.
    </p><p class="article-text">
        El zoo ha contestado a nuestra denuncia con su respuesta de siempre, diciendo que no es cierto lo que decimos, que los orangutanes est&aacute;n perfectamente, que expertos en primatolog&iacute;a han intensificado los cuidados de los animales. Lo que resulta sorprendente es que, con tanto experto - no olvidemos: arquitectos, universidades, asociaciones de zoos internacionales, conservadores de primates, veterinarios- , se diera por buena una instalaci&oacute;n que ha resultado ser una aut&eacute;ntica calamidad y que se haya tardado 6 a&ntilde;os en hacer algo al respecto.
    </p><p class="article-text">
        Pero ojal&aacute; &eacute;ste fuera el &uacute;nico problema, un mal d&iacute;a en una instalaci&oacute;n. El problema viene de lejos, y es que el bienestar de estos animales es tan bajo que los orangutanes han desarrollado conductas estereotipadas. No es de extra&ntilde;ar, dado que estos animales en la naturaleza son b&aacute;sicamente arbor&iacute;colas y llevan una vida semi-solitaria, lo que significa que para su bienestar la privacidad es primordial. No obstante, en el zoo se les obliga a vivir en espacios reducidos, en total exposici&oacute;n al p&uacute;blico y en grupos familiares que jam&aacute;s encontrar&iacute;amos en la naturaleza.
    </p><p class="article-text">
        Esto no es ciencia, y esto no s&oacute;lo pasa con los orangutanes. Un ejemplo paradigm&aacute;tico es lo que el zoo llama el bioma del Sahel. Poner una instalaci&oacute;n de leones, al lado de una instalaci&oacute;n de elefantes, al lado de una instalaci&oacute;n de jirafas, al lado de una instalaci&oacute;n de gacelas. Seg&uacute;n el zoo, esto conseguir&aacute; que las personas se conciencien sobre la situaci&oacute;n del Sahel y, por ende, los animales que viven en esta zona de &Aacute;frica est&eacute;n m&aacute;s protegidos. Sinceramente, a m&iacute; esto me parece que se aleja bastante de un razonamiento cient&iacute;fico y se aproxima m&aacute;s a un dogma de fe.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que le damos la vuelta a la historia, ahora los activistas vamos, no s&oacute;lo de la mano de la ciencia, sino tambi&eacute;n de las leyes. Es por eso que en estos momentos la Plataforma ZOOXXI se encuentra en un contencioso administrativo con el Ayuntamiento de Barcelona, para que cumpla con la modificaci&oacute;n de la ordenanza de protecci&oacute;n de los animales aprobada en su Pleno en 2019, y que supone una completa reconversi&oacute;n del zoo. El zoo est&aacute; incumpliendo las leyes, y los animales, la naturaleza y las arcas p&uacute;blicas est&aacute;n pagando las consecuencias.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosi Carro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/zoos-no-son-instituciones-cientificas_132_10079288.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 08 Apr 2023 04:00:58 +0000]]></pubDate>
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    <item>
      <title><![CDATA[¿Las especies exóticas invasoras serán la salvación de la naturaleza?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/especies-exoticas-invasoras-seran-salvacion-naturaleza_132_8529678.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/83789bbb-486d-475a-966d-977aafcd5e50_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Las especies exóticas invasoras serán la salvación de la naturaleza?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Después de que el Ayuntamiento de Madrid haya matado a tiros a las cotorras del parque Fuente del Berro por "control de especies invasoras", publicamos un artículo en el que se proponen diversos libros científicos sobre esta temática, analizando uno de ellos. Los autores ponen en cuestión el concepto de "especies exóticas invasoras"</p></div><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os diversos libros y publicaciones cient&iacute;ficas est&aacute;n proponiendo iniciar un debate sobre la idea de &ldquo;especie ex&oacute;tica invasora&rdquo;. Libros como <em>The New Wild. Why invasive species will be nature&rsquo;s salvation</em>, de Fred Pearce, y que ha inspirado el t&iacute;tulo del presente texto; <em>&iquest;De d&oacute;nde son los camellos? Creencias y verdades sobre las especies invasoras</em>, de Ken Thompson; <em>The Next Great Migration. The beauty and terror of life on the move</em>, de la periodista cient&iacute;fica Sonia Shah; o el art&iacute;culo <a href="https://www.nature.com/articles/474153a" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Don&rsquo;t judge species on their origins</a>&rdquo;, firmado por 19 cient&iacute;ficos y publicado en Nature, nos invitan a reflexionar al respecto.
    </p><p class="article-text">
        Entre las multitudes de ideas preconcebidas a su parecer, estos autores cuestionan el uso de las categor&iacute;as de invasi&oacute;n o autocton&iacute;a para clasificar a los animales como &ldquo;malos&rdquo; o &ldquo;buenos&rdquo; para los ecosistemas, advirtiendo que estos t&eacute;rminos pueden resultar perjudiciales para entender lo que est&aacute; pasando en un planeta completamente alterado por la acci&oacute;n humana. As&iacute;, aunque las especies aut&oacute;ctonas tambi&eacute;n se desplazan con frecuencia, sus movimientos no son considerados como invasiones por mucho impacto que tengan (en ese caso, nuestra especie las considera superpoblaci&oacute;n y tambi&eacute;n son objeto de persecuci&oacute;n y muerte).&nbsp;Y al contrario, las especies al&oacute;ctonas consideradas invasoras son &ldquo;siempre&rdquo; causantes de grandes desastres, ignorando cualquier posible impacto beneficioso. En opini&oacute;n de los autores, esta forma de an&aacute;lisis carece de rigor cient&iacute;fico y pondr&iacute;a en evidencia el conservadurismo del conservacionismo en general.
    </p><p class="article-text">
        Sin pretender realizar un an&aacute;lisis exhaustivo, incluimos algunas de las ideas fundamentales del libro de Ken Thompson, bi&oacute;logo y ec&oacute;logo de profesi&oacute;n. El libro incluye el cap&iacute;tulo <em>Notas, </em>&nbsp;en las que el autor ofrece las fuentes de datos y explicaciones espec&iacute;ficas que aparecen en cada cap&iacute;tulo. En los <em>Agradecimientos</em>, Thompson recalca que el libro no podr&iacute;a haberse escrito sin el arduo trabajo de cientos de cient&iacute;ficos, incluyendo el de aquellos con los que no coincide por completo. Su conclusi&oacute;n es que una gran parte de lo que se considera biolog&iacute;a de invasiones es exageraci&oacute;n poco fundada, constatando que el conocimiento que se tiene de &ldquo;lo nativo&rdquo; no es tan bueno como la mayor&iacute;a de la gente cree.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La primera duda que plantea el libro va directa al meollo de uno de los principales planteamientos aceptados sin discusi&oacute;n por la mayor&iacute;a de la comunidad cient&iacute;fica y, en consecuencia, por las instituciones, los medios de comunicaci&oacute;n y la sociedad en general: las especies ex&oacute;ticas consideradas invasoras son una de las principales causantes de la p&eacute;rdida de biodiversidad. No obstante, el autor reflexiona: si la mayor&iacute;a de especies en peligro se enfrentan a m&aacute;s de una amenaza, &iquest;son las especies ex&oacute;ticas una de las causas principales del declive de otras nativas,&nbsp;o se limitan a ocupar los huecos dejados por los efectos de la contaminaci&oacute;n, el cambio clim&aacute;tico y la degradaci&oacute;n del h&aacute;bitat, en un viaje inici&aacute;tico para estas especies provocado por el comportamiento de la especie humana? Las siguientes preguntas que el autor plantea, a las que procura dar respuestas, a veces inc&oacute;modas, son: &iquest;deben preocuparnos las especies for&aacute;neas? y, en caso afirmativo, &iquest;en qu&eacute; medida? &iquest;Cu&aacute;nto hay de verdad en las historias de terror sobre &ldquo;invasiones de especies for&aacute;neas&rdquo; que o&iacute;mos a diario? &iquest;Hasta qu&eacute; punto conocemos bien la biolog&iacute;a de las invasiones de especies ajenas? &iquest;De verdad hay alguna diferencia esencial entre esas invasiones y el avance y repliegue habituales de las especies originarias? &iquest;Sabemos siempre qu&eacute; es originario de un lugar y qu&eacute; no lo es? &iquest;Qu&eacute; efectividad tenemos en el control o la erradicaci&oacute;n de especies for&aacute;neas? &iquest;Es cierto que las especies ex&oacute;ticas causan tantos problemas como pensamos? &iquest;No ser&aacute; que la mayor&iacute;a se limita m&aacute;s bien a desenvolverse como mejor puede en medio del embrollo creado por la especie m&aacute;s peligrosa de todas, el <em>Homo sapiens</em>?&iquest;Es posible que nuestro miedo a las especies invasoras obstaculice la conservaci&oacute;n de la biodiversidad y, sobre todo, la respuesta a las amenazas del cambio clim&aacute;tico?
    </p><p class="article-text">
        Junto a todas estas cuestiones hay otra no menos importante: el dinero destinado a la conservaci&oacute;n. Siendo que los fondos para la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica son escasos, hay una tendencia comprensible a forzar la apertura de la bolsa del dinero presentando lo ajeno como una suerte de amenaza existencial para la vida. Si, adem&aacute;s, lo que se est&aacute; amenazando realmente es una actividad econ&oacute;mica relacionada con la biodiversidad local, ya tenemos el titular de prensa asegurado, y a la ciudadan&iacute;a convencida, para destinar grandes sumas de dinero a intentar eliminar al &ldquo;invasor&rdquo;, reflexiona el autor.
    </p><p class="article-text">
        A trav&eacute;s de multitud de ejemplos, el libro se&ntilde;ala las cantidades millonarias de dinero que se han destinado a un intento de erradicaci&oacute;n de especies ex&oacute;ticas invasoras, y lo infructuoso de dicho gasto. En relaci&oacute;n al t&iacute;tulo, Thomson pone en cuesti&oacute;n las creencias del lector: los cam&eacute;lidos aparecieron en Am&eacute;rica del Norte hace unos 40 millones de a&ntilde;os; much&iacute;simo m&aacute;s tarde, los camellos llegaron a Am&eacute;rica del Sur y a Asia, a trav&eacute;s del estrecho de Bering, transformado en tierra firme varias veces durante las cercanas glaciaciones del Pleistoceno; sus descendientes asi&aacute;ticos actuales son los dromedarios del norte de &Aacute;frica y del sudoeste de Asia; los sudamericanos son las llamas, alpacas, guanacos y vicu&ntilde;as; y, atenci&oacute;n, los &uacute;nicos dromedarios verdaderamente salvajes residen en Australia.
    </p><p class="article-text">
        En la actualidad, y a nivel global, cuantas m&aacute;s especies desplazamos por todo el planeta, ya sea de manera deliberada o fortuita, m&aacute;s se acerca la Tierra al estado en el que se encontraba 300 millones de a&ntilde;os atr&aacute;s, cuando toda tierra firme era una &uacute;nica superficie s&oacute;lida. Nos parecemos cada vez m&aacute;s a Pangea, porque el traslado de especies por doquier es equivalente a la fusi&oacute;n de todas las masas continentales que en su d&iacute;a se separaron en los continentes que hoy conocemos. De esta manera, la especie humana est&aacute; eliminando las barreras que suponen los continentes y que, anta&ntilde;o, dificultaban la dispersi&oacute;n e imped&iacute;an, dice el autor a modo de chascarrillo, que los canguros se encontraran con los camellos.
    </p><p class="article-text">
        Otra idea provocadora que apunta el libro es que este desplazamiento &ldquo;por doquier&rdquo; podr&iacute;a incrementar la biodiversidad local y tener poco o ning&uacute;n efecto sobre la biodiversidad global. Tambi&eacute;n cuestiona la asentada visi&oacute;n del mundo basada en nichos ecol&oacute;gicos. A modo de autocr&iacute;tica, el autor constata que los cient&iacute;ficos han demostrado una incapacidad para descifrar por qu&eacute; unos invasores triunfan m&aacute;s que otros: si acept&aacute;ramos que buena parte del &eacute;xito de unos frente a otros podr&iacute;a deberse al comportamiento de <em>nuestra</em> especie, tendr&iacute;amos muchas m&aacute;s herramientas para embarcarnos en el intento de controlar especies ex&oacute;ticas invasoras.
    </p><p class="article-text">
        El libro pone en cuesti&oacute;n tambi&eacute;n las decisiones pol&iacute;ticas: se toman decisiones como si los ec&oacute;logos comprendieran absolutamente el funcionamiento de los ecosistemas y como si pudieran predecir su comportamiento futuro. Pero el reloj ya no puede retroceder hasta un pasado previo a las invasiones. Y los ec&oacute;logos y conservadores deber&iacute;an quitarse los prejuicios y observar a estas especies viajeras supervivientes con miradas renovadas: la teor&iacute;a apunta a que los al&oacute;ctonos invasores, con poblaciones de expansi&oacute;n r&aacute;pida y que suelen partir de una dotaci&oacute;n gen&eacute;tica inusual y depauperada, tienen muchas posibilidades de sufrir una evoluci&oacute;n especialmente veloz. En ocasiones la evoluci&oacute;n, unida a la hibridaci&oacute;n, conduce con rapidez a una especie nueva a todos los efectos. Y tampoco la comunidad invadida permanece invariable, sino que evoluciona a su vez como respuesta a las invasiones. Esto no ser&iacute;a m&aacute;s que la punta del iceberg, dado que los invasores lo modifican todo dentro de un ecosistema, incluidas bacterias, hongos, nematodos y otros animales del suelo en los que apenas reparamos. No notamos estos cambios debido en parte a que no miramos, pero tambi&eacute;n a que no ten&iacute;amos mucha idea de cu&aacute;l era el estado anterior a la invasi&oacute;n. Por tanto, es dif&iacute;cil concebir, siquiera en teor&iacute;a, que nuestra intervenci&oacute;n pueda revertir hasta alcanzar alg&uacute;n estado &ldquo;pr&iacute;stino&rdquo; anterior, aunque se ignore el hecho de que ese estado es en gran medida un invento de nuestra imaginaci&oacute;n colectiva.
    </p><p class="article-text">
        En el cap&iacute;tulo &ldquo;Cinco mitos sobre invasiones&rdquo;, el libro desmenuza y pone en tela de juicio las siguientes premisas, fuertemente asentadas a d&iacute;a de hoy: 1) Las invasiones de al&oacute;ctonos merman la biodiversidad y las funciones del ecosistema; 2) Las especies al&oacute;ctonas nos cuestan una fortuna; 3) La culpa siempre es de los al&oacute;ctonos; 4) Los al&oacute;ctonos nos la tienen jurada; 5) Los forasteros son malos, los nativos son buenos.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de todas estas reflexiones, cualquier iniciativa para controlar especies al&oacute;ctonas se deber&iacute;a llevar a cabo con los ojos bien abiertos: estar seguros, a partir de un an&aacute;lisis sincero y objetivo de los mejores datos disponibles sobre su impacto positivo y negativo, de que causan un <em>perjuicio neto</em>. Habr&iacute;a que cerciorarse de que la propia especie al&oacute;ctona es el problema y no un mero s&iacute;ntoma de un problema medioambiental subyacente. Tampoco deber&iacute;amos jugar con las definiciones de &ldquo;nativo&rdquo; y &ldquo;for&aacute;neo&rdquo; para hacerlas concordar con nuestros prejuicios. Por &uacute;ltimo, se deber&iacute;a tener una certeza razonable de que los beneficios del control superar&aacute;n a los costes del mismo, teniendo en cuenta que los gastos de control podr&iacute;an prolongarse indefinidamente. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No hay marcha atr&aacute;s&rdquo; es el t&iacute;tulo de otro de sus cap&iacute;tulos. El mundo no ha parado de cambiar con el asentamiento de miles de especies introducidas. La erradicaci&oacute;n, salvo en una minor&iacute;a min&uacute;scula de casos (sobre todo islas peque&ntilde;as), no est&aacute; constituyendo una opci&oacute;n realista. Por otro lado, al mismo tiempo que dispersamos cantidades sin precedentes de especies, tornamos esa dispersi&oacute;n cada vez m&aacute;s necesaria, dada la destrucci&oacute;n y fragmentaci&oacute;n de los h&aacute;bitats naturales y la emergencia clim&aacute;tica, que obligar&aacute; a que todo se desplace, antes o despu&eacute;s. As&iacute;, en un planeta formado en su mayor&iacute;a por cultivos, ciudades y carreteras, y ante la emergencia clim&aacute;tica, se vuelve absurdo culpar a las especies al&oacute;ctonas consideradas invasoras de una situaci&oacute;n planetaria tan lamentable.
    </p><p class="article-text">
        Hasta aqu&iacute; el an&aacute;lisis del libro, que espero haya servido para aportar nuevos puntos de vista cient&iacute;ficos y para animar a seguir leyendo al respecto. Aprovecho estas l&iacute;neas para explicar que recientemente estuve en una jornada de di&aacute;logo entre conservacionistas y animalistas, organizada por la Federaci&oacute;n DEAN de Cantabria. Recogiendo el esp&iacute;ritu de ese formidable encuentro, y m&aacute;s all&aacute; de etiquetas que a veces nos autoimponemos, animo a que sigamos dialogando en unos tiempos de colapso planetario en los que las recetas conocidas ya no sirven. Necesitamos nuevas recetas que condimenten la ciencia con una &eacute;tica pr&aacute;ctica, de forma que obtengamos nuevas pr&aacute;cticas cient&iacute;ficas respetuosas con el resto de especies.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosi Carro]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 28 Nov 2021 05:01:34 +0000]]></pubDate>
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