<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Manuela Villa Acosta]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/manuela-villa-acosta/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Manuela Villa Acosta]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/1037107/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Feria del Libro, herencia republicana y patrimonio cultural de Madrid]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/feria-libro-herencia-republicana-patrimonio-cultural-madrid_129_10011840.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7bbfe8c8-73c1-45fd-928f-dba3cd7375d8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Feria del Libro, herencia republicana y patrimonio cultural de Madrid"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta cita con la lectura ha sobrevivido 90 años, sorteando los diversos avatares de la Historia, siempre fiel a su esencia. Todos los madrileños y madrileñas tenemos alguna anécdota en la Feria del libro, un recuerdo en familia, con amigos, el encuentro con algún autor o autora que admiramos… La Feria del libro ha estado siempre ahí para nosotros</p></div><p class="article-text">
        A las 12 de la ma&ntilde;ana del 25 de abril de 1933, inauguraba el alcalde de Madrid Pedro Rico la primera edici&oacute;n de la Feria del libro en el Paseo de Recoletos.
    </p><p class="article-text">
        Un evento cultural, comercial y festivo que tiene sus or&iacute;genes en un trabajo estudiantil que aspiraba a promover la compra de libros. Una celebraci&oacute;n que se inspir&oacute; en la Fiesta del libro de aquel entonces y que ha calado de manera profunda en la vida popular de nuestra regi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Esta cita con la lectura ha sobrevivido 90 a&ntilde;os, sorteando los diversos avatares de la Historia, y siempre fiel a su esencia. Esto es, ser una celebraci&oacute;n al aire libre en casetas ef&iacute;meras, de entrada gratuita, con un descuento del 10% en la compra de libros, que fomenta el encuentro personal con los autores gracias al ritual de la firma de ejemplares y con una masiva participaci&oacute;n del p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        Todos los madrile&ntilde;os y madrile&ntilde;as tenemos alguna an&eacute;cdota en la Feria del libro, un recuerdo en familia, con amigos, el encuentro con alg&uacute;n autor o autora que admiramos&hellip; La Feria del libro ha estado siempre ah&iacute; para nosotros.
    </p><p class="article-text">
        No debemos tampoco olvidar los or&iacute;genes republicanos de esta fiesta: esa forma de entender la cultura como un derecho de todas las personas y no como el privilegio de unos pocos. Recordemos que, en 1933, m&aacute;s del 25% de los espa&ntilde;oles eran analfabetos, y por ello, tanto los intelectuales de la &eacute;poca como el Gobierno de la Rep&uacute;blica, se afanaron por acercar la cultura y la educaci&oacute;n a la gente a trav&eacute;s de proyectos como La Barraca, las Misiones pedag&oacute;gicas o la propia Feria del libro.
    </p><p class="article-text">
        Nuestra feria es, pues, heredera de esa manera popular, festiva y cercana de llevar la cultura a las calles. Pensemos que en 1933 los libros y las librer&iacute;as eran objetos y lugares reservados para unos pocos. &ldquo;Familiarizar a las gentes con el libro y hacer comprender a tantos como lo necesitan, que es una calumnia rid&iacute;cula eso de que el libro muerde, de que cr&iacute;a miseria, de que echa de casa, es una labor casi fabulosa&rdquo;, se puede leer en una cr&oacute;nica de la &eacute;poca.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La Feria del libro, por tanto, naci&oacute; con el objetivo de educar y democratizar la cultura, de hacerla m&aacute;s accesible y de crear un espacio de visibilidad y socializaci&oacute;n en torno al libro y la lectura en Madrid.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y, desde entonces, ha perdurado fiel a su esp&iacute;ritu, fiel a su legado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por ello, desde el PSOE-M, hemos impulsado una iniciativa en la Asamblea de Madrid para fortalecer esta celebraci&oacute;n con la m&aacute;xima protecci&oacute;n patrimonial posible. Una propuesta que aspiraba al consenso de todos los partidos, pero que no lo ha conseguido porque, tanto M&aacute;s Madrid como Podemos, han declinado sumarse a nuestro impulso.
    </p><p class="article-text">
        Hemos querido promover que la Feria del libro sea declarada Bien de Inter&eacute;s Cultural porque seguimos imaginando un Madrid con m&aacute;s y mejor cultura, y porque proteger nuestro legado supone poner en valor los espacios f&iacute;sicos y simb&oacute;licos que compartimos y que nos recuerdan que este es un lugar que merece la pena ser vivido.
    </p><p class="article-text">
        Recordemos tambi&eacute;n que nuestro patrimonio cultural es fuente de bienestar social, adem&aacute;s de motor econ&oacute;mico, puesto que es la principal raz&oacute;n que tienen los turistas para visitarnos.
    </p><p class="article-text">
        Protegemos as&iacute; una forma muy nuestra de disfrutar de los libros y la lectura: al aire libre y en un espacio natural emblem&aacute;tico como el Parque del Retiro.
    </p><p class="article-text">
        Es precisamente esta convivencia sostenible entre el ser humano, la cultura y la naturaleza, la principal caracter&iacute;stica que la UNESCO destac&oacute; al declarar el Paisaje de la Luz como Patrimonio Mundial.
    </p><p class="article-text">
        La UNESCO tambi&eacute;n nos advirti&oacute; de que deb&iacute;amos seguir tomando medidas que velaran por la protecci&oacute;n de este entorno &uacute;nico. Proteger la Feria del Libro es una forma de hacerlo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Lobato, Manuela Villa Acosta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/feria-libro-herencia-republicana-patrimonio-cultural-madrid_129_10011840.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Mar 2023 05:01:23 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7bbfe8c8-73c1-45fd-928f-dba3cd7375d8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="158082" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7bbfe8c8-73c1-45fd-928f-dba3cd7375d8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="158082" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Feria del Libro, herencia republicana y patrimonio cultural de Madrid]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7bbfe8c8-73c1-45fd-928f-dba3cd7375d8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Pueden nuestros museos mirar hacia atrás con sosiego?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/museos-mirar-sosiego_129_9817601.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dcfd6ccf-50d0-43a3-a620-a9a7e6b88716_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Pueden nuestros museos mirar hacia atrás con sosiego?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es comprensible la reticencia social al cambio y al progreso, ya que hablamos de un desarrollo que hace retumbar el origen mismo de los museos. Pero también están en juego nuestros valores de justicia y reparación</p></div><p class="article-text">
        En 1810, la sudafricana Sara Baartman fue llevada a Londres y exhibida como un &ldquo;extraordinario fen&oacute;meno de la naturaleza&rdquo; semidesnuda en una jaula. Conocida como la <em>Venus Hotentote</em>, Sara era manoseada p&uacute;blicamente y tambi&eacute;n prostituida. Falleci&oacute; en Par&iacute;s con 26 a&ntilde;os y su esqueleto, su cerebro y sus &oacute;rganos genitales fueron expuestos en el <em>Museo del Hombre</em> de Par&iacute;s hasta que, finalmente, sus restos regresaron a Sud&aacute;frica en 2002.
    </p><p class="article-text">
        En 1830 un africano de identidad desconocida fue desenterrado en su tierra al poco de morir, disecado y llevado a Par&iacute;s. A lo largo del siglo XX, este hombre, conocido como <em>el Negro de Banyoles</em>, fue exhibido en el Museo Darder de esta ciudad catalana hasta que, en el a&ntilde;o 2000, el Gobierno espa&ntilde;ol devolvi&oacute; sus restos a Botsuana, donde descansan hoy.
    </p><p class="article-text">
        Estos son dos s&iacute;mbolos contundentes del horror que supuso la colonizaci&oacute;n y del papel que desempe&ntilde;aron los museos en la misma. Su devoluci&oacute;n tambi&eacute;n es el inicio de un proceso de descolonizaci&oacute;n en nuestros museos que ha evolucionado a medida que avanzaba la globalizaci&oacute;n y nuestra sensibilidad hacia &ldquo;el otro&rdquo; iba cambiando.
    </p><p class="article-text">
        Con nuestros ojos del presente, la colonizaci&oacute;n puede ser vista como uno de los pilares de nuestra civilizaci&oacute;n. Pero no es menos verdad que tambi&eacute;n fue -dig&aacute;moslo alto y claro- un c&uacute;mulo de procesos violentos de ocupaci&oacute;n de territorios que conllev&oacute; la aniquilaci&oacute;n y el sometimiento de sus poblaciones a trav&eacute;s de la esclavitud, de la negaci&oacute;n de sus culturas y de la apropiaci&oacute;n de su riqueza.
    </p><p class="article-text">
        En un mundo globalizado la cuesti&oacute;n no es tanto qui&eacute;n es culpable de todo aquello. Lo que nos debe ocupar es qu&eacute; consecuencias tuvieron estas gestas y qu&eacute; podemos hacer para que la Historia sea m&aacute;s justa, m&aacute;s precisa, m&aacute;s plural&hellip; Y para que busque la confraternidad, el entendimiento y la construcci&oacute;n de un relato conjunto de futuro.
    </p><p class="article-text">
        La descolonizaci&oacute;n de los museos lleva a&ntilde;os siendo clave en los principales espacios de debate especializados en museograf&iacute;a. En algunos casos el expolio colonial est&aacute; en el origen del museo. Es el caso del British Museum, que nace al calor de una colecci&oacute;n amasada gracias a los beneficios de plantaciones esclavistas en Jamaica. O del Museo del Louvre, cuyas piezas egipcias (incluyendo la Piedra de Rosetta) fueron el bot&iacute;n de la campa&ntilde;a de Napole&oacute;n en Egipto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, a falta de un estudio en profundidad, los casos m&aacute;s conocidos no son tan claros. El Tesoro de Quimbaya se exhibe en el Museo de Am&eacute;rica y est&aacute; reclamado por Colombia, pero su origen no fue estrictamente un bot&iacute;n de guerra ya que fue donado por el presidente colombiano en 1892. Y en el Museo Nacional de Antropolog&iacute;a se decidi&oacute; recientemente no mostrar las momias extra&iacute;das del desierto de Atacama (Chile) en 1864 y que el pueblo Chiu Chiu aspira a enterrar en su tierra, aunque no haya habido una petici&oacute;n oficial.
    </p><p class="article-text">
        Estamos hablando de la restituci&oacute;n de patrimonio usurpado, que es la pieza m&aacute;s sensible del puzle, pero tambi&eacute;n hablamos de modificaciones en la narrativa de los museos y de mejorar la informaci&oacute;n para permitir que los visitantes puedan contextualizar las obras expuestas. Revisiones todas ellas necesarias y posibles.
    </p><p class="article-text">
        Esta reformulaci&oacute;n del relato es una constante en los principales museos del mundo. El movimiento <em>Black Lives Matter</em> (Las vidas negras importan) tambi&eacute;n ha supuesto en Occidente una revisi&oacute;n generalizada de las colecciones, de las obras que se exponen y del origen &eacute;tnico-racial del personal de los museos y centros de arte.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Observando los movimientos pol&iacute;ticos recientes en los pa&iacute;ses de nuestro entorno, encontramos que uno de los m&aacute;s cabales hasta el momento ha sido el del presidente franc&eacute;s Emmanuel Macron. Primero encarg&oacute; un informe t&eacute;cnico a historiadores y muse&oacute;grafos, y despu&eacute;s acat&oacute; el informe y devolvi&oacute;, en 2019, parte del bot&iacute;n saqueado a la Rep&uacute;blica de Ben&iacute;n para &ldquo;mantener unas relaciones m&aacute;s equitativas con este pa&iacute;s&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es comprensible la reticencia social al cambio y al progreso, ya que hablamos de un desarrollo que hace retumbar el origen mismo de los museos. Pero tambi&eacute;n est&aacute;n en juego nuestros valores de justicia y reparaci&oacute;n. Por ello, creo necesario que nos abramos a debatir de manera pausada y t&eacute;cnica c&oacute;mo podemos ajustar nuestros museos a la sensibilidad social contempor&aacute;nea.
    </p><p class="article-text">
        No es un proceso f&aacute;cil, pero s&iacute; es necesario.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Propongo dejar el debate en manos de historiadores y muse&oacute;grafos, alej&aacute;ndolo de la pol&eacute;mica y de las &ldquo;guerras culturales&rdquo;. Escuchemos a los especialistas y adoptemos medidas consecuentes que nos dejen llegar a acuerdos, avanzar juntos hacia sociedades m&aacute;s justas y mirar con mayor tranquilidad a nuestro pasado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manuela Villa Acosta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/museos-mirar-sosiego_129_9817601.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 23 Dec 2022 05:01:01 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/dcfd6ccf-50d0-43a3-a620-a9a7e6b88716_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2968321" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/dcfd6ccf-50d0-43a3-a620-a9a7e6b88716_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2968321" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[¿Pueden nuestros museos mirar hacia atrás con sosiego?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/dcfd6ccf-50d0-43a3-a620-a9a7e6b88716_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por el derecho a la cultura: bien esencial y sector estratégico de nuestro país]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/derecho-cultura-esencial-sector-estrategico-pais_129_9031115.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d58e56c2-c77d-4fdf-a44d-9fea282ce8dd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vista de archivo una sala del Museo Picasso durante una Noche de los Museos."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nos encontramos en un mundo incierto y acelerado, y en este contexto inestable, debemos ser capaces de dotar al Estado de las herramientas necesarias para proteger la cultura y garantizar los derechos de las personas a participar en la vida cultural de su comunidad</p></div><p class="article-text">
        El modelo cultural espa&ntilde;ol est&aacute; en crisis. La pandemia ha puesto de manifiesto la importancia que tiene la cultura en nuestras vidas, pero tambi&eacute;n ha revelado la fragilidad estructural que escond&iacute;a un sector cultural profesional que &mdash;salvo honrosas excepciones&mdash; todav&iacute;a se intenta recuperar de unas heridas de gravedad m&aacute;xima.
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de muchos de los problemas que el sector de la cultura nos traslada a diario subyace una cuesti&oacute;n de fondo: la escasa relevancia que tiene la cultura para la mayor parte de la sociedad espa&ntilde;ola, y &mdash;como consecuencia natural&mdash; la escasa envergadura que muchas veces tiene la cultura para los poderes p&uacute;blicos no estrictamente vinculados a esta materia. Pervive el estigma de la cultura como un mero entretenimiento, as&iacute; como el estereotipo de los creadores como &ldquo;bohemios y so&ntilde;adores&rdquo;, pero no como esforzados profesionales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entre las causas &mdash;y acaso tambi&eacute;n los efectos&mdash; de esa falta de relevancia social, sin duda figura la ausencia de una legislaci&oacute;n transversal espec&iacute;fica en relaci&oacute;n con la cultura. Tenemos una Ley de Sanidad, una Ley de Educaci&oacute;n, una Ley de Transici&oacute;n Ecol&oacute;gica, una Ley de Igualdad, una Ley del Deporte, una Ley de Protecci&oacute;n y Bienestar Animal, junto a tantas otras... Tambi&eacute;n disfrutamos de leyes que afectan al &aacute;mbito cultural, pero de manera parcial: Ley de Patrimonio Hist&oacute;rico, Ley del Cine, Ley del Libro, Ley de Propiedad Intelectual&hellip; Pero no existe, ni ha existido nunca en Espa&ntilde;a, una Ley de Cultura que regule cuestiones tan b&aacute;sicas para su adecuado funcionamiento como la participaci&oacute;n de la ciudadan&iacute;a en la vida cultural, la libertad de creaci&oacute;n, la diversidad cultural, la financiaci&oacute;n p&uacute;blica y privada de la cultura, la competencia transversal de la cultura, etc. No sucede as&iacute; en otros pa&iacute;ses de nuestro entorno cultural como Francia, Colombia, Ecuador, Per&uacute;, M&eacute;xico, Brasil o Panam&aacute;, que s&iacute; se han dotado de una ley general de cultura.
    </p><p class="article-text">
        A la vez, nuestra Constituci&oacute;n es una de las m&aacute;s avanzadas de nuestro entorno en lo que respecta a cultura. Ya en su pre&aacute;mbulo se establecen dos compromisos de gran trascendencia: uno con la diversidad cultural y otro con la cultura como fundamento para una digna calidad de vida.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, en el art&iacute;culo 3 se habla de la riqueza ling&uuml;&iacute;stica de Espa&ntilde;a como patrimonio cultural de especial respeto y protecci&oacute;n, y en el art&iacute;culo 9.2 se habla de la promoci&oacute;n de la participaci&oacute;n de la ciudadan&iacute;a en la vida cultural con el fin de que la libertad y la igualdad sean reales y efectivas.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s adelante, el art&iacute;culo 20 expresa la garant&iacute;a de la libertad de producci&oacute;n y creaci&oacute;n art&iacute;stica y literaria, y el art&iacute;culo 44 declara el acceso a la cultura como un derecho universal que los poderes p&uacute;blicos deben promover.
    </p><p class="article-text">
        Los art&iacute;culos 148 y 149, por su parte, establecen la concepci&oacute;n descentralizada de la cultura, pero otorgan al Estado competencias para preservar tratamientos generales y fomentar valores y expresiones culturales comunes. All&iacute; se formula tambi&eacute;n la necesidad de promover canales de comunicaci&oacute;n cultural entre el Estado y las Comunidades Aut&oacute;nomas (de acuerdo con ellas).
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de todo esto, el 12 de octubre de 2021 el Bolet&iacute;n Oficial del Estado publicaba en una ley con el siguiente art&iacute;culo: &ldquo;Se considera la cultura, a todos los efectos, un bien b&aacute;sico y de primera necesidad&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es decir, la cultura es un bien esencial: mejora la convivencia, la libertad de pensamiento, el sentimiento de pertenencia a una comunidad o la formaci&oacute;n en valores democr&aacute;ticos de diversidad, pluralismo, igualdad, reconocimiento, di&aacute;logo&hellip; Tambi&eacute;n es fuente de riqueza emocional, que es la que nos producen las obras de los artistas, as&iacute; como nuestro patrimonio hist&oacute;rico, algo que dif&iacute;cilmente podemos encontrar en otros &aacute;mbitos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Recapitulemos un momento. La cultura es un sector econ&oacute;micamente estrat&eacute;gico para nuestro pa&iacute;s. Por la enorme riqueza que genera, pero tambi&eacute;n porque Picasso, Almod&oacute;var, Almudena Grandes, el flamenco, el Museo del Prado o los festivales de m&uacute;sica son motores de otros sectores econ&oacute;micos b&aacute;sicos para nuestro pa&iacute;s, como el turismo o la hosteler&iacute;a. Pero la cultura es, adem&aacute;s, un derecho fundamental, recogido como tal en la Constituci&oacute;n Espa&ntilde;ola, y un bien b&aacute;sico y de primera necesidad, as&iacute; reconocido por el Congreso de los Diputados y el Gobierno de Espa&ntilde;a en el a&ntilde;o 2021.
    </p><p class="article-text">
        Todo ello hace de la cultura un sector estrat&eacute;gico y esencial. Insisto, la cultura es un sector esencial &mdash;por su excepcionalidad&mdash; y estrat&eacute;gico para nuestro pa&iacute;s. Y como tal debemos protegerlo y promoverlo a trav&eacute;s de una legislaci&oacute;n acorde con esta naturaleza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Necesitamos una legislaci&oacute;n general de cultura que actualmente no est&aacute; desarrollada. Existe legislaci&oacute;n por sectores o por tem&aacute;ticas, y se est&aacute; elaborando legislaci&oacute;n general de cultura o de derechos culturales en comunidades aut&oacute;nomas como Navarra, Canarias o Arag&oacute;n. Pero todav&iacute;a queda mucho por hacer.
    </p><p class="article-text">
        Creemos que desarrollar los derechos culturales tendr&aacute; como consecuencia natural el incremento en el valor que la sociedad espa&ntilde;ola otorga a la cultura. Trabajar desde la perspectiva de los derechos culturales puede sustanciarse en desarrollos clave para este &aacute;mbito como por ejemplo: 1. El desarrollo de m&eacute;tricas que registren el impacto econ&oacute;mico &mdash;directo e indirecto&mdash; y social que tiene la cultura para nuestro pa&iacute;s. 2. La elaboraci&oacute;n de una ley de financiaci&oacute;n, tanto p&uacute;blica como privada, que dote a la cultura de un marco de trabajo global para su sostenibilidad econ&oacute;mica. 3. La articulaci&oacute;n de la comunicaci&oacute;n sobre materia cultural entre el Estado central, las comunidades aut&oacute;nomas y los municipios, mejorando la seguridad jur&iacute;dica de los agentes culturales que tienen que atravesar las diecisiete normativas diferentes que se aplican, por ejemplo, a la celebraci&oacute;n de espect&aacute;culos en vivo. 4. La protecci&oacute;n de la diversidad cultural frente a un mundo cada vez m&aacute;s digitalizado, en el que las grandes plataformas imponen su punto de vista en las negociaciones con los poderes p&uacute;blicos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nos encontramos en un mundo incierto y acelerado, con multitud de cambios dr&aacute;sticos que se avecinan y que afectan tambi&eacute;n a la cultura, como la crisis energ&eacute;tica, el r&aacute;pido desarrollo de nuevos entornos digitales, el auge de la ultraderecha o la construcci&oacute;n de bloques geoestrat&eacute;gicos enfrentados. En este contexto inestable, debemos ser capaces de dotar al Estado de las herramientas necesarias para proteger la cultura y garantizar los derechos de las personas a participar en la vida cultural de su comunidad. Todo esto se puede conseguir mediante un desarrollo normativo transversal en materia de cultura, y a ser posible con el acuerdo de la mayor&iacute;a de los partidos pol&iacute;ticos. Esta es la l&iacute;nea en la que seguimos trabajando.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manuela Villa Acosta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/derecho-cultura-esencial-sector-estrategico-pais_129_9031115.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 28 May 2022 04:01:43 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d58e56c2-c77d-4fdf-a44d-9fea282ce8dd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="7082179" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d58e56c2-c77d-4fdf-a44d-9fea282ce8dd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="7082179" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Por el derecho a la cultura: bien esencial y sector estratégico de nuestro país]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d58e56c2-c77d-4fdf-a44d-9fea282ce8dd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Museos,Constitución Española,PSOE]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cultura para la paz. Cultura para la guerra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/cultura-paz-cultura-guerra_129_8929142.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8d8e487e-340a-4c53-bbf8-05612503b21c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cultura para la paz. Cultura para la guerra"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El lenguaje artístico puede ser un arma que utilicemos desde la trinchera, pero también puede ser una herramienta de unión que apele a esas emociones que todos los seres humanos tenemos en común</p></div><p class="article-text">
        La cultura es una herramienta para la paz, la convivencia, el di&aacute;logo y la democracia. Pero mal utilizada, tambi&eacute;n puede ser un arma arrojadiza que sirve para dilatar aquello que nos separa y ensanchar nuestras diferencias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a y los pa&iacute;ses de su entorno est&aacute;n cada vez m&aacute;s polarizados en t&eacute;rminos pol&iacute;ticos, seg&uacute;n el estudio <em>More in common</em>. La polarizaci&oacute;n significa que al adversario ideol&oacute;gico no se le confronta ni con sosiego ni debatiendo ideas. Aunque la pol&iacute;tica es el arte de llegar a acuerdos, en un clima polarizado esto no es posible. Las opiniones distintas se desechan sin ser verdaderamente escuchadas y a los adversarios pol&iacute;ticos no se les da ni la m&aacute;s m&iacute;nima credibilidad o legitimidad. Esta peligrosa simplificaci&oacute;n de la realidad socava la calidad de nuestra convivencia democr&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, la cultura es enarbolada por cada bando como una bandera. La polarizaci&oacute;n coincide con las llamadas &ldquo;guerras culturales&rdquo; que se dan entre dos formas de entender el mundo, asociadas respectivamente a las categor&iacute;as tradicionales de izquierda y derecha. Unas luchas que tienen sus principales s&iacute;mbolos en el feminismo, el antirracismo, los derechos LGTBI, la Agenda 2030 y la lucha contra el cambio clim&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Alrededor de estos temas, los pol&iacute;ticos -jaleados por la opini&oacute;n p&uacute;blica-, llevamos un tiempo cavando unas trincheras cada vez m&aacute;s profundas.
    </p><p class="article-text">
        Pero ahora la guerra real ha vuelto a Europa y esto deber&iacute;a hacernos reflexionar.
    </p><p class="article-text">
        La invasi&oacute;n de Ucrania por parte de la Rusia de Putin pone de manifiesto lo peligroso que puede ser atrincherarse en posiciones culturales inamovibles, y lo f&aacute;cil que es pasar de la trinchera metaf&oacute;rica a la trinchera real. Porque, aunque en el nuevo orden mundial sigan primando lo econ&oacute;mico y lo geoestrat&eacute;gico, no podemos ni debemos despreciar lo cultural, que tambi&eacute;n tiene una gran relevancia en la edificaci&oacute;n de bloques.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, en la composici&oacute;n del mundo que representa e impone Vlad&iacute;mir Putin, la cultura tiene un papel crucial. Putin ans&iacute;a preservar una cierta cultura tradicional rusa en el mundo, incluido el idioma, aniquilando otras formas culturales que no considera leg&iacute;timas. El presidente ruso forma parte de uno de esos bandos de las antes mencionadas &ldquo;guerras culturales&rdquo;. Una facci&oacute;n que parece estar en contra de los valores contempor&aacute;neos y de progreso de Occidente, en concreto en contra de los derechos LGTBI y de la igualdad real entre hombres y mujeres. Estas posiciones ideol&oacute;gicas le han valido el cari&ntilde;o y la admiraci&oacute;n de la ultraderecha europea, con quien comparte trinchera cultural.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n para la muralista e ilustradora ucraniana Daviduk la guerra se libra en t&eacute;rminos culturales. Desde que comenz&oacute; la invasi&oacute;n, pasa las noches elaborando dibujos b&eacute;licos que sirven para decorar las calles ucranianas y elevar el esp&iacute;ritu de resistencia de la ciudadan&iacute;a ante el enemigo. Daviduk exige en sus carteles la cancelaci&oacute;n de la cultura rusa en Ucrania. &ldquo;No debe de haber nada en ruso ni procedente de Rusia en nuestro pa&iacute;s, por lo menos en un tiempo&rdquo;, relata a El Pa&iacute;s. Ella no es la &uacute;nica creadora ucraniana que defiende la cancelaci&oacute;n de la cultura rusa como arma de guerra.
    </p><p class="article-text">
        Que la cultura es un arma pol&iacute;tica lo ha interiorizado a la perfecci&oacute;n el presidente de Ucrania. El actor, guionista y productor Zelenski saca partido de las herramientas del teatro y el audiovisual, y consigue poner a la opini&oacute;n p&uacute;blica mundial a favor de su causa. El l&iacute;der ucraniano maneja con soltura la construcci&oacute;n del relato, la &eacute;pica, la transmisi&oacute;n de emociones, el encuadre de la c&aacute;mara o el mensaje de los gestos, el vestuario y la escenograf&iacute;a. Su oficina es un plat&oacute; desde el que lanza al mundo mensajes pol&iacute;ticos con las mejores herramientas del cine y del teatro.
    </p><p class="article-text">
        Parte del &eacute;xito de Zelenski se explica en que el lenguaje art&iacute;stico influye directamente en nuestras emociones. Por ello es tambi&eacute;n un alivio en momentos de angustia. Pero precisamente por lo mismo, puede ser utilizado como una potente arma pol&iacute;tica. Un arma que posibilita la construcci&oacute;n de un relato y de eso que se denomina, en pol&iacute;tica, la creaci&oacute;n de un estado de &aacute;nimo colectivo. Unas herramientas de influencia en la opini&oacute;n p&uacute;blica cuya potencia se multiplica en un momento en el que vivimos al albur del consumo masivo de informaci&oacute;n digital.
    </p><p class="article-text">
        Nosotros, que no vivimos una guerra real, tenemos la responsabilidad de utilizar la cultura para la paz y de abandonar definitivamente las trincheras de las &ldquo;guerras culturales&rdquo;. El lenguaje art&iacute;stico puede ser un arma que utilicemos desde la trinchera, pero tambi&eacute;n puede ser una herramienta de uni&oacute;n que apele a esas emociones que todos los seres humanos tenemos en com&uacute;n. Recordemos a diario que, como pasa entre rusos y ucranianos, hay m&aacute;s cosas que nos unen que las que nos separan. Vivimos momentos hist&oacute;ricos que requieren unidad, y as&iacute; nos lo recuerda constantemente el Presidente del Gobierno.
    </p><p class="article-text">
        Empleemos el tiempo y la energ&iacute;a que dedicamos a construir trincheras para dotarnos de espacios de convivencia y puesta en com&uacute;n pausada. Antes de llegar al enfrentamiento f&iacute;sico, la cultura puede ser ese pegamento que conecte posiciones que <em>a priori</em> nos parec&iacute;an irreconciliables. As&iacute; lo contaban a El Pa&iacute;s dos m&uacute;sicos de la Orquesta de Odesa que han tenido que dejar sus instrumentos y sustituirlos por armas: &ldquo;La cultura ser&aacute; la &uacute;nica forma de reconciliaci&oacute;n en el futuro. El lenguaje universal del arte ser&aacute; el veh&iacute;culo para cicatrizar la brecha que en estos momentos est&aacute; llena de alambres y espinos&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A trav&eacute;s de la m&uacute;sica, la literatura, la poes&iacute;a, las artes visuales, el cine o el teatro, podemos ponernos en la piel del otro, comprender sus preocupaciones, sus miedos y su forma de ver el mundo. La cultura es una herramienta de convivencia, pero tambi&eacute;n puede ser un arma afilada para hacer la guerra. Tengamos cuidado con ahondar tanto en nuestras diferencias, porque la Historia nos demuestra, una y otra vez, que esto puede llevarnos a justificar una &ldquo;guerra real&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La empat&iacute;a que genera la cultura nos puede permitir salir de la trinchera, acercar nuestras posiciones y volver a coser todo aquello que se ha roto. Pong&aacute;monos a ello. No demos por hecha nuestra forma de vida, los derechos que hemos conseguido y nuestra democracia. Luchemos, pero buscando convencer al otro, acerc&aacute;ndole a nuestras posiciones y trabajando para entender las suyas. Si no hacemos esto, pronto nos podemos ver atrapados en nuestras propias trincheras, metaf&oacute;ricas o reales.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manuela Villa Acosta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/cultura-paz-cultura-guerra_129_8929142.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 27 Apr 2022 04:00:31 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/8d8e487e-340a-4c53-bbf8-05612503b21c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="4449347" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/8d8e487e-340a-4c53-bbf8-05612503b21c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="4449347" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Cultura para la paz. Cultura para la guerra]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8d8e487e-340a-4c53-bbf8-05612503b21c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De pilinguis y cajeras: la cultura engrandece nuestras aspiraciones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/pilinguis-cajeras-cultura-engrandece-aspiraciones_129_8823858.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/338486a4-a8ab-4d94-ba25-2ad4ab5dd266_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Cómo vamos a soñar con ser astronautas, cantantes de un grupo de rock, luchadoras o bomberas si en las historias que leemos, en las películas que vemos o en la música que escuchamos no encontramos ese espejo en el que mirarnos?</p></div><p class="article-text">
        Mi abuela era ama de casa pero siempre so&ntilde;&oacute; con ser vedette. &laquo;Hubiese sido una cantante fant&aacute;stica, pero no pudo ser porque eso era de &ldquo;pilinguis&rdquo;&raquo;, me dec&iacute;a mientras cocinaba. A m&iacute; de peque&ntilde;a esa historia me parec&iacute;a normal. Mi padre es m&uacute;sico y en casa era frecuente ver a otros m&uacute;sicos y a cantantes famosos. Siempre hombres. Las mujeres eran las novias de los m&uacute;sicos, las coristas o las bailarinas. Durante mi infancia yo hac&iacute;a ballet cl&aacute;sico, pero lo que de verdad quer&iacute;a ser era cajera de supermercado. Mi aspiraci&oacute;n era humilde y hasta hace bien poco pens&eacute; que eso era normal. Pero el feminismo nos ha obligado a revisar lo que muchas cre&iacute;amos que era normal.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; quer&iacute;a ser cajera de supermercado porque es lo que ve&iacute;a a mi alrededor. Hoy s&eacute; que las aspiraciones de las ni&ntilde;as se forjan a trav&eacute;s de los referentes que habitan su realidad. Esos referentes pueden ser los roles de g&eacute;nero que ven en sus casas, pero tambi&eacute;n aquellos que pueblan las historias que leen, las pel&iacute;culas que ven en el cine, los videojuegos que juegan o los grupos musicales que siguen.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo vamos a so&ntilde;ar con ser astronautas, cantantes de un grupo de rock, luchadoras o bomberas si en las historias que leemos, en las pel&iacute;culas que vemos o en la m&uacute;sica que escuchamos no encontramos ese espejo en el que mirarnos?
    </p><p class="article-text">
        Es por ello que el avance en igualdad de g&eacute;nero en el sector cultural es especialmente relevante. Como dec&iacute;a la jueza Ruth Bader Ginsburg, &ldquo;las mujeres deben estar en todos los lugares donde se toman decisiones&rdquo;.&nbsp;Y esto es clave en todos los &aacute;mbitos de la vida. Pero es que desde la cultura construimos ese espejo en el que nos miramos. Desde la cultura se escriben y se reescriben las historias de las mujeres en los cuentos, en las novelas, pel&iacute;culas, series, videojuegos, obras de teatro, zarzuelas... Es decir, que somos nosotras, &ndash;las mujeres de la cultura&ndash;, las que podemos generar referentes femeninos positivos, que nos hagan so&ntilde;ar y que permitan que nuestras hijas aspiren a ser bomberas, astronautas, luchadoras, ingenieras o presidentas del Gobierno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A este respecto, aunque hemos mejorado, los informes de igualdad de g&eacute;nero no son muy halag&uuml;e&ntilde;os en nuestro sector. Pese a que es un sector muy feminizado, &ndash;el 48,1% de trabajadores del sector de la cultura y del ocio son mujeres&ndash;, las mujeres escasean en determinados espacios de poder. Hasta un 92% de directores de orquesta son hombres, el 68% de premios nacionales de arte se los han llevado hombres o el 70% de trabajadores del sector del videojuego son varones, seg&uacute;n el Informe mundial de 2022 que elabora la UNESCO cada cuatro a&ntilde;os sobre el sector cultural.
    </p><p class="article-text">
        Avanzamos, pero tambi&eacute;n retrocedemos. La pandemia ha agudizado lo que coloquialmente conocemos como el &ldquo;doble turno&rdquo; que llevamos a cabo muchas mujeres. Esto es, un horario formal de trabajo remunerado al que se une un horario de trabajo asistencial y de cuidados. El cierre de escuelas y guarder&iacute;as hizo que muchas mujeres tuvieran que dedicarle m&aacute;s tiempo a los cuidados y menos horas a su trabajo formal. Este trance ha alejado para siempre a muchas de ellas de sus profesiones art&iacute;sticas o culturales.
    </p><p class="article-text">
        Desde las instituciones p&uacute;blicas debemos profundizar en las medidas puestas en marcha para paliar esta situaci&oacute;n. La lucha contra la precariedad que se consolida en la reforma laboral del Gobierno, va a beneficiar sin duda a las mujeres, que ver&aacute;n c&oacute;mo sus contratos de corta duraci&oacute;n se convierten en indefinidos y c&oacute;mo las diferencias salariales se van igualando. Tambi&eacute;n debemos intensificar las medidas de acci&oacute;n afirmativa en la contrataci&oacute;n, la promoci&oacute;n, la financiaci&oacute;n y los premios. Promover herramientas de medici&oacute;n y hacer seguimiento de las mismas es otra de las medidas a nuestro alcance. Y por &uacute;ltimo, debemos reforzar la legislaci&oacute;n relativa a la aplicaci&oacute;n de la igualdad de g&eacute;nero en la cultura. Es especialmente relevante en aquellas &aacute;reas de consumo masivo que condicionan los relatos y el imaginario colectivo de una sociedad democr&aacute;tica. Ya sea porque pintamos, cantamos, dirigimos pel&iacute;culas, somos directoras de casting, gestoras culturales o directoras de orquesta, tenemos en nuestras manos la posibilidad de construir los mejores espejos para que nuestras hijas se miren e imaginen lo que quieren ser. Para esta gesta necesitamos de todas. Tambi&eacute;n de todos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manuela Villa Acosta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/pilinguis-cajeras-cultura-engrandece-aspiraciones_129_8823858.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 12 Mar 2022 05:01:19 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/338486a4-a8ab-4d94-ba25-2ad4ab5dd266_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2393095" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/338486a4-a8ab-4d94-ba25-2ad4ab5dd266_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2393095" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[De pilinguis y cajeras: la cultura engrandece nuestras aspiraciones]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/338486a4-a8ab-4d94-ba25-2ad4ab5dd266_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Igualdad,Educación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Abrir las puertas. La cultura como herramienta de participación de los jóvenes en la democracia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/abrir-puertas-cultura-herramienta-participacion-jovenes-democracia_129_8699147.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5334178e-48ac-49c8-be11-739b529c4d58_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Abrir las puertas. La cultura como herramienta de participación de los jóvenes en la democracia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una juventud empoderada, con acceso a canales institucionales y con el acompañamiento de profesionales, puede generar los cambios necesarios para mejorar su vida y recuperar la confianza en las instituciones democráticas</p></div><p class="article-text">
        Cuando hay una generaci&oacute;n que se ha encontrado tantas puertas cerradas, observar una que est&eacute; entreabierta puede llegar a ser revolucionario. La acci&oacute;n pol&iacute;tica se olvida a menudo de los m&aacute;s de 2,6 millones de j&oacute;venes espa&ntilde;oles que esperan que los telediarios hablen de ellos sin estigmas, sin an&aacute;lisis de brocha gorda, que hablen de ellos con ellos. Incorporar la mirada joven a las instituciones es fundamental porque dentro de ellas puede coserse una gran alianza intergeneracional y la cultura puede ser el hilo que lo haga posible.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En verano de 2021, en un centro cultural de Madrid, una docena de trabajadoras culturales menores de 35 a&ntilde;os se preguntaban c&oacute;mo podr&iacute;an transformar las grandes administraciones culturales. &ldquo;Queremos encontrar puertas a las que llamar&rdquo; dice una de las componentes de Galaxxia, la plataforma que organiz&oacute; el encuentro. Alrededor de las mismas fechas, un grupo de j&oacute;venes de la plataforma &ldquo;El futuro es ahora&rdquo; acud&iacute;a al Congreso de los Diputados para reclamar medidas concretas de trabajo, vivienda, salud mental o medioambiente. Pero tambi&eacute;n demandaban espacios estables de di&aacute;logo intergeneracional para hacer o&iacute;r su voz. Seg&uacute;n una encuesta realizada por esta plataforma, el 87% de los j&oacute;venes se siente poco o nada representado por los partidos pol&iacute;ticos y el 92% considera que su opini&oacute;n no importa a las personas que les gobiernan.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, a lo largo y ancho del territorio, miles de j&oacute;venes ocupan gran parte de su tiempo escuchando m&uacute;sica, leyendo libros o c&oacute;mics, dibujando, viendo pel&iacute;culas y jugando a videojuegos. Estas expresiones art&iacute;sticas funcionan para ellos como veh&iacute;culos con los que elaborar sus ideas propias sobre la vida, generar v&iacute;nculos emocionales y confeccionar una mirada cr&iacute;tica hacia el contexto social que nos rodea. En ocasiones, la cultura les permite tambi&eacute;n expresar su anhelo por una vida digna y su necesidad de una pol&iacute;tica emp&aacute;tica, que sepa escuchar, observar y darles la oportunidad de decidir sobre su presente m&aacute;s inmediato. Es conocida la capacidad que tienen los artistas j&oacute;venes para alentarnos a cambiar el mundo.
    </p><p class="article-text">
        Somos muchos los que estamos preocupados porque <em>algo les pasa</em> a nuestros j&oacute;venes. El Parlamento Europeo ha declarado 2022 como &ldquo;A&ntilde;o Europeo de la Juventud&rdquo;, y nos insta a fomentar con urgencia la participaci&oacute;n de los j&oacute;venes en las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas a todos los niveles. La Cultura es un gran punto de partida para esta labor porque sus valores, sus ideales y su lenguaje universal son elementos clave en la emancipaci&oacute;n de una generaci&oacute;n que est&aacute; llamada a ser la vanguardia de nuestra sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Con este esp&iacute;ritu, el bono cultural de 400 euros anuales para personas que cumplan 18 a&ntilde;os que ya ha sido anunciado por el Gobierno, est&aacute; llamado a fomentar un acceso m&aacute;s universal de los j&oacute;venes a la cultura, independientemente de su estrato social o de su lugar de residencia. Una medida que acompa&ntilde;a a otras como el bono de alquiler joven, el incremento de becas y ayudas a estudiantes o la reforma laboral que busca poner coto a la temporalidad en la contrataci&oacute;n. Todos ellos son pasos de gigante hacia la resoluci&oacute;n de algunos de los obst&aacute;culos estructurales que impiden la integraci&oacute;n de un joven en la vida adulta y en la democracia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero podemos hacer m&aacute;s. Podemos abrir las puertas de los espacios donde se toman las decisiones para que los j&oacute;venes participen. Ya hay dos iniciativas pioneras en Espa&ntilde;a que lo est&aacute;n haciendo. Por un lado, el Gobierno de La Rioja ha abierto una convocatoria para seleccionar a un equipo de 30 personas de entre 18 y 35 a&ntilde;os que dise&ntilde;en proyectos piloto para impulsar el desarrollo del entorno rural. Es el &ldquo;#G30 Juventud La Rioja&rdquo;. Y por su parte, el Ayuntamiento de Barcelona tiene actualmente abierto un espacio de consulta p&uacute;blica conformado por 99 j&oacute;venes de entre 16 y 29 a&ntilde;os. El objetivo en ambos casos es definir las pol&iacute;ticas municipales juveniles de los pr&oacute;ximos a&ntilde;os en consonancia con las problem&aacute;ticas y preocupaciones de estos ciudadanos.
    </p><p class="article-text">
        En el &aacute;mbito cultural, existen algunas iniciativas en Europa en las que se incluye a los j&oacute;venes en la elaboraci&oacute;n de pol&iacute;ticas culturales. Los formatos son variados y van desde espacios permanentes de contraste y co-gobernanza a grupos de elaboraci&oacute;n de recomendaciones y difusi&oacute;n transversal de las mismas entre las &aacute;reas gubernamentales implicadas. En Espa&ntilde;a, podemos hablar del consejo asesor <em>Teen Team</em> que creamos en su d&iacute;a en el centro de creaci&oacute;n contempor&aacute;nea Matadero Madrid, donde doce personas de entre 14 y 20 a&ntilde;os co-programaron durante cuatro a&ntilde;os la parrilla de actividades del Festival de adolescentes <em>Festeen</em>. Una f&oacute;rmula para que los j&oacute;venes se sintieran m&aacute;s vinculados al centro y para que los participantes del consejo mejoraran sus competencias laborales. Se consiguieron ambos objetivos, pero tambi&eacute;n pas&oacute; algo inesperado y muy relevante, los componentes se organizaron pol&iacute;ticamente para liderar el movimiento &ldquo;Queremos entrar&rdquo;; un proceso de incidencia pol&iacute;tica que culmin&oacute; en la reforma de la ley que prohib&iacute;a el acceso de menores a conciertos de salas de m&uacute;sica en vivo de la Comunidad de Madrid.
    </p><p class="article-text">
        Lo que queremos proponer desde aqu&iacute;, inspirados por el lema <em>nada sobre nosotras sin nosotras</em>, es que abramos espacios de encuentro y reflexi&oacute;n entre las &aacute;reas de Juventud y de Cultura. Tambi&eacute;n queremos instar a los Consejos de la Juventud, tanto nacionales como regionales, a que tengan m&aacute;s en cuenta la Cultura en sus estatutos y en sus acciones. Y queremos instar a que se promuevan m&aacute;s iniciativas legislativas y ejecutivas a lo largo y ancho del territorio que nos permitan abrir espacios de participaci&oacute;n cultural joven dentro de nuestros gobiernos. En definitiva, que instituyamos como algo corriente abrir f&oacute;rmulas de participaci&oacute;n y consulta sobre los aspectos culturales que afectan directamente a la vida de los j&oacute;venes.
    </p><p class="article-text">
        Una juventud empoderada, con acceso a canales institucionales y con el acompa&ntilde;amiento de profesionales, puede generar los cambios necesarios para mejorar su vida y recuperar la confianza en las instituciones democr&aacute;ticas y en el Estado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En tiempos de hiperventilaci&oacute;n y brechas, la Cultura puede ser ese oasis donde todos quepamos, un puente que conecte pasado con futuro y que sea capaz siempre de crear algo nuevo. La tarea no es sencilla: abrir las puertas, atreverse a entrar, hacerse a un lado o trabajar desde la diferencia, son labores que requieren de generosidad y esfuerzo. Nosotros creemos que <em>abriendo puertas</em> a la gente joven solo podemos ganar y aprender de una generaci&oacute;n que es nativa digital, con ideas frescas y creativas, con ilusi&oacute;n, capacidad de trabajo y m&aacute;s preparados que cualquiera de las generaciones anteriores. Aunque las ideas nuevas asusten, ninguna vieja idea ha cambiado el mundo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Víctor Camino, Manuela Villa Acosta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/abrir-puertas-cultura-herramienta-participacion-jovenes-democracia_129_8699147.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 31 Jan 2022 05:01:03 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/5334178e-48ac-49c8-be11-739b529c4d58_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="76892" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/5334178e-48ac-49c8-be11-739b529c4d58_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="76892" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Abrir las puertas. La cultura como herramienta de participación de los jóvenes en la democracia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/5334178e-48ac-49c8-be11-739b529c4d58_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cultura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cultura para la vida: hacia las bellas artes como herramienta para mejorar la sociedad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/cultura-vida-bellas-artes-herramienta-mejorar-sociedad_129_8551880.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2e7c89b3-aee8-4be3-ae47-de163c7e9d94_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cultura para la vida: hacia las bellas artes como herramienta para mejorar la sociedad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La cultura tiene una plasticidad única para mejorar la vida de las personas si la dejamos entrar en los espacios reservados a las políticas sanitarias, educativas, medioambientales e incluso en el ámbito de la justicia</p></div><p class="article-text">
        La cultura nos permite hacer cosas tan b&aacute;sicas y necesarias como comunicarnos, celebrar la vida o sanar las heridas que nos deja la muerte. El lenguaje, el baile, la moda, la m&uacute;sica, los objetos que nos rodean, lo que comemos o las canciones con las que dormimos a nuestros hijos&hellip; son todas ellas parte de eso que llamamos cultura.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ese profundo enraizamiento que tiene la cultura en nuestras vidas -individuales y sociales-, como formaci&oacute;n, como identidad, como civilizaci&oacute;n, como sistema simb&oacute;lico o como patrimonio&hellip; es lo que nos permite, precisamente, ser m&aacute;s audaces y ampliar hasta el infinito el espectro de nuestras pr&aacute;cticas art&iacute;sticas y de nuestras pol&iacute;ticas culturales.
    </p><p class="article-text">
        Pese a ello, el rol social habitual que nuestra sociedad asigna a las pr&aacute;cticas art&iacute;sticas sigue relegado a una construcci&oacute;n social del siglo XVIII. Es decir, a aquello que hemos denominado &ldquo;las bellas artes&rdquo;. La danza, la escultura, la m&uacute;sica, la pintura, la poes&iacute;a, o -m&aacute;s contempor&aacute;neamente-, el cine, la fotograf&iacute;a, el c&oacute;mic y los videojuegos. Esta misma divisi&oacute;n prevalece en la organizaci&oacute;n de las administraciones p&uacute;blicas del Estado que se dedican a la cultura: con secciones poco porosas que se ocupan de una o varias de estas &aacute;reas.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n es cada vez m&aacute;s frecuente escuchar el lamento de que la cultura no cuenta en nuestra sociedad, que no est&aacute; presente -por ejemplo-, en las pol&iacute;ticas de urbanismo, de sanidad, de educaci&oacute;n, de justicia, de medioambiente... Efectivamente, no es habitual que la cultura sea uno de los par&aacute;metros que se tienen en cuenta en los grandes debates pol&iacute;ticos de desarrollo de un pa&iacute;s, de una regi&oacute;n o de una ciudad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como tambi&eacute;n sucede en otros pa&iacute;ses de nuestro entorno, la sociedad espa&ntilde;ola sigue entendiendo mayoritariamente que la cultura es el conjunto de esas bellas artes que alimentan nuestra alma. Un alma que reserva la danza, la literatura o el teatro principalmente para sus momentos de ocio y de entretenimiento. As&iacute; pues, seg&uacute;n esta perspectiva, la cultura es algo de lo que podr&iacute;amos prescindir en un momento dado. Es un divertimento o un lujo que se pueden permitir algunos y que nada tiene que ver con la construcci&oacute;n de sociedades m&aacute;s justas.
    </p><p class="article-text">
        Pero la cultura, como la vida, es un elemento fluido y en continua evoluci&oacute;n. Es una pr&aacute;ctica que construimos entre todos y entre todas. Y como todo lo vivo, cambia de forma y se abre paso entre los muros y diques que construimos para ella. &iquest;C&oacute;mo es posible que no hayamos revisado las viejas divisiones de hace dos siglos si vivimos en un mundo que cambia a la velocidad de la luz?
    </p><p class="article-text">
        Pensemos en las pr&aacute;cticas art&iacute;sticas que se cuelan en las escuelas para trabajar el curr&iacute;culum lectivo de sus alumnos y alumnas, motivando e integrando a los y a las m&aacute;s vulnerables. En la cultura como receta m&eacute;dica que recomiendan los m&eacute;dicos de atenci&oacute;n primaria de la Comunidad Valenciana para casos de soledad no deseada o de depresi&oacute;n. En los m&uacute;sicos que entran en los hospitales para mejorar la vida de sus enfermos. En las pr&aacute;cticas de mediaci&oacute;n cultural que se cuelan en las c&aacute;rceles de mujeres y que les permiten conmutar sus penas por participaci&oacute;n en la vida cultural. O en las pr&aacute;cticas art&iacute;sticas contempor&aacute;neas que reivindican nuestros saberes rurales ancestrales y llenan de sentimiento de pertenencia y de orgullo a los habitantes de zonas que son perif&eacute;ricas por rurales. Estos son solamente algunos ejemplos de cultura para la vida que se desarrollan en nuestro pa&iacute;s. Existen cientos de ellos, pero con nuestra vieja clasificaci&oacute;n del siglo XVIII, &iquest;d&oacute;nde podemos colocar estas experiencias? &iquest;Tiene sentido derivarlas a uno u otro caj&oacute;n en funci&oacute;n de la disciplina desde la que se trabaje? &iquest;Y qu&eacute; hacemos cuando convergen varias disciplinas?
    </p><p class="article-text">
        La cultura tiene una plasticidad &uacute;nica para mejorar la vida de las personas si la dejamos entrar en los espacios reservados a las pol&iacute;ticas sanitarias, educativas, medioambientales e incluso en el &aacute;mbito de la justicia. El Gobierno de Espa&ntilde;a ha iniciado el camino para romper estas barreras de la cultura al incluirla en sus principales pol&iacute;ticas transversales de digitalizaci&oacute;n del pa&iacute;s, de lucha contra la despoblaci&oacute;n, de implantaci&oacute;n de la Agenda 2030 o de lucha contra la pobreza infantil.
    </p><p class="article-text">
        Ahora nos toca a la sociedad en su conjunto y a los practicantes del arte seguir trabajando en la construcci&oacute;n de un relato en torno a la relevancia que tiene la cultura para nuestras vidas en el marco de la contemporaneidad. Es el momento id&oacute;neo. Una de las consecuencias de la pandemia es que ha puesto de manifiesto para la gran mayor&iacute;a de la sociedad que la cultura es una herramienta esencial contra el des&aacute;nimo y contra la desesperaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Amemos nuestras disciplinas art&iacute;sticas, pero estemos tambi&eacute;n abiertos a incluir nuevas &aacute;reas que nos permitan capitanear la b&uacute;squeda de soluciones a los principales retos que tenemos en nuestras sociedades contempor&aacute;neas. Cultura para la vida es cultura para mejorar la educaci&oacute;n, la salud, la cohesi&oacute;n social y territorial, la justicia, el racismo o la igualdad entre hombres y mujeres. Nuestras herramientas son la poes&iacute;a, la pintura, la danza, el teatro, la m&uacute;sica. A trav&eacute;s de todas ellas llevamos milenios imaginando mundos mejores. Y si podemos imaginarlos, tenemos que ser capaces de construirlos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manuela Villa Acosta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/cultura-vida-bellas-artes-herramienta-mejorar-sociedad_129_8551880.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Dec 2021 05:01:39 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/2e7c89b3-aee8-4be3-ae47-de163c7e9d94_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="718921" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/2e7c89b3-aee8-4be3-ae47-de163c7e9d94_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="718921" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Cultura para la vida: hacia las bellas artes como herramienta para mejorar la sociedad]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/2e7c89b3-aee8-4be3-ae47-de163c7e9d94_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Arte,Cultura,Bellas Artes,PSOE]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
