<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Rachel Clarke]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/rachel-clarke/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Rachel Clarke]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/1037174/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[La fiesta navideña en Downing Street es un insulto a las víctimas de la pandemia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/fiesta-navidena-downing-street-insulto-victimas-pandemia_129_8563272.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8d561d15-cc24-449c-9bb0-aaded528d271_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La fiesta navideña en Downing Street es un insulto a las víctimas de la pandemia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El pasado invierno, el Servicio Nacional de Salud de Reino Unido tenía que elegir a los pacientes con mayor probabilidad de sobrevivir por la falta de recursos para atenderlos a todos. Esta médica cuenta su rutina dramática el día de la fiesta que ha puesto a Boris Johnson contra las cuerdas</p><p class="subtitle">Boris Johnson dice estar "furioso" tras difundirse el vídeo de una fiesta de su Gobierno pese a las restricciones</p></div><p class="article-text">
        Escrib&iacute; esto, al borde de las l&aacute;grimas, cuando a&uacute;n no hab&iacute;a salido ni un solo ministro a defender la posici&oacute;n del Gobierno sobre <a href="https://www.eldiario.es/internacional/boris-johnson-dice-furioso-difundirse-video-fiesta-gobierno-pese-restricciones_1_8561149.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">esa fiesta el 18 de diciembre del a&ntilde;o pasado en Downing Street</a>. Es sencillamente indefendible. No hay matices ni grados posibles. Tan blanco y negro como la vida y la muerte. Si alg&uacute;n representante electo estuvo presente en una fiesta de tan mal gusto deber&iacute;a dimitir. Ellos lo saben y nosotros tambi&eacute;n. S&oacute;lo una parodia miserable de la idea de &ldquo;servicio p&uacute;blico&rdquo; les permitir&iacute;a continuar en el cargo. 
    </p><p class="article-text">
        Hasta unas horas antes de <a href="https://www.eldiario.es/internacional/boris-johnson-dice-furioso-difundirse-video-fiesta-gobierno-pese-restricciones_1_8561149.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pedir perd&oacute;n</a>, <a href="https://www.eldiario.es/temas/boris-johnson/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Boris Johnson</a> y sus ministros segu&iacute;an insistiendo en que no se hab&iacute;a celebrado dicha fiesta. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La m&aacute;xima prioridad es asegurarse de que se salvan vidas&rdquo;, dijo este mi&eacute;rcoles el ex ministro de Sanidad, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=kRzvRwVyjQ0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Matt Hancock</a>, siempre listo para sacar r&eacute;dito personal de una pandemia. En declaraciones al programa de la cadena ITV Good Morning Britain, Hancock dijo que no pod&iacute;a hablar sobre el aparente incumplimiento de las normas porque en ese momento estaba muy ocupado salvando vidas. &iquest;Perd&oacute;n? S&iacute;, s&iacute;, se trata del mismo Matt Hancock que vio la necesidad de besarse con su ayudante Gina Coladangelo aquella tarde en el Ministerio de Sanidad mientras se le supon&iacute;a ocupado gestionando la pandemia. Suficiente como para darle arcadas a cualquier profesional de la medicina como yo.
    </p><h3 class="article-text">M&eacute;dicos desesperados y pol&iacute;ticos de fiesta</h3><p class="article-text">
        As&iacute; que perm&iacute;tanme recordarles lo que est&aacute;bamos haciendo en el Servicio Nacional de Salud (NHS, por sus siglas en ingl&eacute;s) mientras los miembros de la &eacute;lite del Gobierno aparentemente participaban del jolgorio. Aquel 18 de diciembre, la desesperaci&oacute;n era palpable en los pasillos de los hospitales. Est&aacute;bamos pasando por la r&eacute;plica m&aacute;s espantosa de la primera ola de la COVID-19. El uso de la palabra &ldquo;espantosa&rdquo; es deliberado. <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/lejos-peor-he-visto-anos-profesion-sistema-nacional-salud-reino-unido-borde-abismo_1_6740759.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Las salas de los hospitales y las unidades de cuidados intensivos estaban llenas de v&iacute;ctimas de la pandemia</a>. Los pacientes se asfixiaban mientras busc&aacute;bamos iPads para que pudieran comunicarse con sus familiares. Algunos murieron porque tuvimos que racionar los respiradores artificiales. Fue medicina de guerra en su forma m&aacute;s brutal.
    </p><p class="article-text">
        Aquel 18 de diciembre, mientras nos dicen que hab&iacute;a miembros del Gobierno y de su equipo de asesores mordisqueando quesos y bebiendo champ&aacute;n, mis colegas y yo est&aacute;bamos pali&aacute;ndole los s&iacute;ntomas a personas demasiado fr&aacute;giles y d&eacute;biles como para tener una oportunidad de sobrevivir a la COVID-19. Ancianos o personas inmunodeprimidas, por lo general. Ya saben, esos miembros &ldquo;prescindibles&rdquo; de la manada. En muchas ocasiones, lo &uacute;nico que pod&iacute;amos hacer era darles morfina para quitarles el terror de luchar por el aire. No hay sensaci&oacute;n m&aacute;s aterradora que la de no poder respirar.
    </p><p class="article-text">
        Parte del espanto ten&iacute;a que ver con que ya hab&iacute;amos pasado antes por ah&iacute;. Mientras Downing Street aparentemente estaba de fiesta, nosotros <a href="https://www.eldiario.es/internacional/hospitales-reino-unido-ambulancias-esperando-puertas-urgencias-durante-horas_1_7152591.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">contempl&aacute;bamos por segunda vez el mismo horror</a>. Los asesores cient&iacute;ficos del Gobierno llevaban tiempo avisando de la necesidad de imponer restricciones durante el invierno. En lugar de escucharlos, Boris Johnson cedi&oacute; al populismo barato de convertirse en el hombre que &ldquo;salv&oacute;&rdquo; la Navidad, un mes&iacute;as de &ldquo;tienda de todo a 100&rdquo; para el que su propia autopromoci&oacute;n era m&aacute;s importante que salvar vidas. &ldquo;Qu&eacute; monstruosa arrogancia&rdquo;, recuerdo haber pensado entonces. 
    </p><h3 class="article-text">La dignidad de los ciudadanos</h3><p class="article-text">
        El 18 de diciembre, 68.442 personas hab&iacute;an muerto por COVID-19. Para el 19 de febrero, <a href="https://coronavirus.data.gov.uk/details/deaths?areaType=overview&amp;areaName=United%20Kingdom" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">esa cifra hab&iacute;a ascendido hasta los 121.867 fallecidos</a>. M&aacute;s de 50.000 muertes por COVID-19 en solo dos meses. El impronunciable coste de la altaner&iacute;a de un Gobierno.
    </p><p class="article-text">
        Pero parad&oacute;jicamente, el aspecto m&aacute;s desgarrador de todo esto fue tambi&eacute;n el m&aacute;s positivo. Un d&iacute;a tras otro pude ver la asombrosa dignidad de los ciudadanos. La abnegaci&oacute;n de los seres queridos obedeciendo voluntariamente las normas, aunque el coste de hacerlo fuera inconmensurable. La abnegaci&oacute;n de los que no pudieron visitar a sus esposas, a sus maridos o a sus padres en el hospital; de los que optaron por quedarse en casa para no poner en peligro a los dem&aacute;s; de los que perdieron la oportunidad de despedirse; y de los que tuvieron que asistir por Zoom a los funerales y pasar su duelo en aislamiento.
    </p><p class="article-text">
        En una ocasi&oacute;n tuve que rogar, suplicar y arrastrarme ante mis superiores para convencerles de que autorizaran la entrada de un adolescente y su madre para despedirse de su padre, que se mor&iacute;a por COVID-19 durante mi guardia. &iquest;Pueden imaginarlo? &iquest;Una enfermedad tan mortal y que se contagia tan f&aacute;cilmente que los hospitales se ven obligados a imponer restricciones as&iacute; de draconianas? En aquella ocasi&oacute;n, me permitieron admitir al ni&ntilde;o y a su madre. Les concedieron una hora junto a la cama del moribundo al que amaban. &iquest;Pero a cu&aacute;ntos otros no se les permiti&oacute;?
    </p><p class="article-text">
        Aunque Boris Johnson se haya re&iacute;do y haya bromeado durante toda la pandemia, lo cierto es que la ciudadan&iacute;a siempre ha sabido que el sacrificio personal es un acto radical de bondad y que la entereza de cada uno ha servido para salvar vidas. Nos hemos contenido voluntariamente porque sencillamente nos preocupamos por los dem&aacute;s. Por el contrario, si es cierto lo que hemos o&iacute;do sobre la fiesta, sobre las bromas, la complacencia y el incumplimiento de las normas por parte del Gobierno, ser&iacute;a un aut&eacute;ntico corte de manga a un m&iacute;nimo de decencia humana. Se les deber&iacute;a caer la cara de verg&uuml;enza.
    </p><p class="article-text">
        <em>*Rachel Clarke es m&eacute;dica de cuidados paliativos y autora del libro 'Breathtaking: Inside the NHS in a Time of Pandemic'.</em>
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de Francisco de Z&aacute;rate
    </p><p class="article-text">
        (La redacci&oacute;n de elDiario.es ha actualizado este art&iacute;culo para incluir las declaraciones de Boris Johnson de este mi&eacute;rcoles)
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rachel Clarke]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/fiesta-navidena-downing-street-insulto-victimas-pandemia_129_8563272.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Dec 2021 21:06:14 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/8d561d15-cc24-449c-9bb0-aaded528d271_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1098882" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/8d561d15-cc24-449c-9bb0-aaded528d271_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1098882" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La fiesta navideña en Downing Street es un insulto a las víctimas de la pandemia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8d561d15-cc24-449c-9bb0-aaded528d271_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Boris Johnson,Reino Unido,Covid-19,Pandemia,Restricciones]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
