<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - María Bosque Senero]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/maria-bosque-senero/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - María Bosque Senero]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/1037180/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[La veterinaria que eligió Teruel para conservar una raza autóctona y probar que los pueblos pequeños tienen futuro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/agro/veterinaria-eligio-teruel-conservar-raza-autoctona-probar-pueblos-pequenos-futuro_1_13628111.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ddfaf40f-4290-474a-afdb-a62c0447ca20_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x821y271.jpg" width="1200" height="675" alt="La veterinaria que eligió Teruel para conservar una raza autóctona y probar que los pueblos pequeños tienen futuro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tras trabajar en Estados Unidos y Reino Unido, Marta regresó al medio rural y puso en marcha La Albarda junto a dos compañeros veterinarios. Su proyecto combina ganadería extensiva, venta directa, aprovechamiento de los recursos propios y el compromiso con la recuperación de la Serrana de Teruel</p><p class="subtitle">Sin setas y sin turistas: el cambio climático amenaza la economía rural de Aragón</p></div><p class="article-text">
        Hay decisiones que cambian el rumbo de una vida. Para Marta Barba, una de ellas fue detenerse y preguntarse si quer&iacute;a seguir viviendo para trabajar o empezar a organizar el trabajo en torno a la vida que deseaba tener.
    </p><p class="article-text">
        Su trayectoria profesional pod&iacute;a haberla llevado a permanecer lejos de Arag&oacute;n. Nacida en una peque&ntilde;a localidad oscense, amante de los grandes animales y veterinaria de formaci&oacute;n, se especializ&oacute; en medicina interna de &eacute;quidos e investigaci&oacute;n, lo que la llev&oacute; a realizar gran parte de su trabajo en Francia, Estados Unidos, Nottingham y Glasgow en el Reino Unido, entre otros pa&iacute;ses. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el regreso a sus ra&iacute;ces termin&oacute; abri&eacute;ndose paso entre los planes profesionales. Si algo ten&iacute;a claro Marta era que volver no iba a significar renunciar al conocimiento adquirido, sino buscar otra manera de ponerlo en pr&aacute;ctica. &ldquo;No quer&iacute;a que la vida se ajustase al trabajo, sino el trabajo a la vida&rdquo;, apunta la ganadera sobre su decisi&oacute;n de instalarse en Alcal&aacute; de la Selva, en Teruel, en la Sierra de G&uacute;dar, origen de sus compa&ntilde;eros Miguel Paricio y Antonio Monfort. 
    </p><p class="article-text">
        La de Marta, es una historia que habla de una mujer formada fuera, con experiencia internacional, que encontr&oacute; en el medio rural una oportunidad para construir una vida diferente. Pero, al mismo tiempo, esta oscense tambi&eacute;n representa a una generaci&oacute;n de mujeres que reivindican su espacio como profesionales y emprendedoras rurales, demostrando que quedarse o regresar a un pueblo peque&ntilde;o no significa renunciar a la formaci&oacute;n, a la innovaci&oacute;n, ni a las aspiraciones personales.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Volver no es retroceder</strong></h2><p class="article-text">
        Marta, Miguel y Antonio se conocieron estudiando Veterinaria en la Universidad de Zaragoza. Despu&eacute;s de diferentes experiencias profesionales, los tres compart&iacute;an el deseo de establecerse en el territorio y contribuir al desarrollo rural. Despu&eacute;s de pensar en distintos lugares donde establecer su proyecto se decidieron por la sierra de Gudar, una zona eminentemente ganadera en la provincia de Teruel. 
    </p><p class="article-text">
        A m&aacute;s de 1.400 metros de altura, en el a&ntilde;o 2020 pusieron en marcha La Albarda, un proyecto de ganader&iacute;a extensiva de vacuno que naci&oacute; con una idea clara: producir carne de calidad, respetar el bienestar animal y acercar el producto al consumidor sin depender de una larga cadena de intermediarios.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto no part&iacute;a de una empresa familiar heredada ni de una estructura previamente consolidada. &ldquo;No ten&iacute;amos negocio familiar, as&iacute; que empezamos de cero&rdquo;, subraya Marta mientras reivindica que empezar desde cero implica asumir muchos m&aacute;s riesgos, aprender sobre la marcha y afrontar dificultades que van desde la gesti&oacute;n de las fincas hasta la comercializaci&oacute;n. Conscientes de estas dificultades decidieron que, hasta que la explotaci&oacute;n fuera totalmente viable, dos de ellos conservar&iacute;an sus trabajos, una de ellos fue Marta, que continu&oacute; al frente de la gesti&oacute;n de la sede del CITA -Centro de Investigaci&oacute;n y Tecnolog&iacute;a Agroalimentaria de Arag&oacute;n- en Teruel. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora, seis a&ntilde;os m&aacute;s tarde, Marta y Antonio ya est&aacute;n totalmente incorporados en la explotaci&oacute;n y esperan que pronto tambi&eacute;n pueda hacerlo Miguel, el tercer socio. Comenzar de cero conlleva estos riesgos y la toma de decisiones complejas como esta, pero, tambi&eacute;n permite construir un modelo propio, con decisiones coherentes con la forma de entender el trabajo y el territorio. 
    </p><p class="article-text">
        Para Marta, La Albarda es mucho m&aacute;s que una actividad econ&oacute;mica, &ldquo;es una forma de vida&rdquo;. La frase resume una apuesta que no se limita a producir carne. Se trata de vivir en el medio rural, trabajar con sus recursos y contribuir a que siga existiendo actividad econ&oacute;mica en lugares donde cada nueva iniciativa puede marcar la diferencia.
    </p><p class="article-text">
        Marta tambi&eacute;n reivindica el efecto que puede tener el emprendimiento sobre el conjunto de una comunidad. &ldquo;Si unos emprenden, se crean din&aacute;micas que contagian al resto&rdquo;, confiesa. La llegada o permanencia de personas j&oacute;venes, la aparici&oacute;n de nuevas actividades y la colaboraci&oacute;n entre profesionales pueden contribuir a cambiar la percepci&oacute;n de los pueblos: de lugares donde escasean las oportunidades a espacios donde todav&iacute;a queda mucho por construir.
    </p><p class="article-text">
        Porque la despoblaci&oacute;n no se combate solo pidiendo a la gente que se quede. Tambi&eacute;n hacen falta proyectos capaces de generar actividad, aprovechar los recursos locales y ofrecer oportunidades de futuro. La Albarda es un ejemplo, un referente de esa voluntad de construir desde el territorio, con una mirada profesional que combina los conocimientos adquiridos fuera con las posibilidades que ofrece la tierra propia.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La Serrana de Teruel, una raza que merece seguir viva</strong></h2><p class="article-text">
        Entre las apuestas m&aacute;s significativas de La Albarda est&aacute; su compromiso con la Serrana de Teruel, una raza bovina aut&oacute;ctona ligada a la historia ganadera de la provincia y catalogada oficialmente como raza aut&oacute;ctona amenazada.
    </p><p class="article-text">
        La conservaci&oacute;n de una raza local no es solamente una cuesti&oacute;n de gen&eacute;tica animal. Tambi&eacute;n significa preservar una parte del patrimonio rural, de la adaptaci&oacute;n al territorio y de los conocimientos acumulados durante generaciones. Los tres socios han incorporado ejemplares de Serrana de Teruel a su ganader&iacute;a. Una raza que ha sido conservada hasta la fecha gracias al empe&ntilde;o &ldquo;de una decena de ganaderos de la zona, que nos han vendido unos cuantos ejemplares&rdquo;, explica Marta. La idea es explorar las posibilidades productivas de esta raza &ldquo;con menos cantidad de carne, pero de una calidad excelente&rdquo;, asegura la ganadera 
    </p><p class="article-text">
        La recuperaci&oacute;n de la Serrana de Teruel encaja en la filosof&iacute;a de estos tres emprendedores: dar valor a los recursos propios y buscar f&oacute;rmulas para que la conservaci&oacute;n de una raza amenazada tenga tambi&eacute;n una base econ&oacute;mica. Una idea alineada con la defensa de la soberan&iacute;a alimentaria y por la apuesta por un modelo de producci&oacute;n basado en la carne de pasto. 
    </p><p class="article-text">
        Porque proteger una raza no consiste &uacute;nicamente en evitar su desaparici&oacute;n. Tambi&eacute;n hace falta mantener los animales, dar a conocer sus caracter&iacute;sticas y conseguir que exista inter&eacute;s por los productos que pueden ofrecer. Los tres veterinarios tienen claro que la comercializaci&oacute;n de su carne puede contribuir a ese objetivo, siempre que se desarrolle de manera viable y respetando las particularidades de la raza. &ldquo;Estamos comenzando esta andadura y confiamos en que salga bien&rdquo;, apunta Marta Barba, consciente de que una raza ganadera que corre el riesgo de perderse puede convertirse tambi&eacute;n en una oportunidad para el territorio. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Del pasto a la mesa: cerrar el ciclo</strong></h2><p class="article-text">
        La Albarda apuesta por la ganader&iacute;a extensiva y ecol&oacute;gica, con sus setenta vacasy todos los terneros engordando al aire libre con la hierba y los forrajes como su alimentaci&oacute;n. A esa manera de criar el ganado se suma otra decisi&oacute;n fundamental: controlar el mayor n&uacute;mero posible de etapas de la producci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        La Albarda trabaja para integrar la producci&oacute;n agr&iacute;cola y ganadera, aprovechar las fincas que gestiona y producir en ellas el alimento de los animales, reduciendo la dependencia de recursos externos. La intenci&oacute;n es que el pastoreo y los forrajes cultivados en sus propias tierras tengan el mayor protagonismo posible, con una gesti&oacute;n adaptada a los ritmos de las estaciones y a las necesidades del reba&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, en lugar de limitarse a criar animales y venderlos a otros operadores, esta explotaci&oacute;n ha desarrollado la venta directa de carne al consumidor. El objetivo es acercar el producto a quien lo compra, explicar c&oacute;mo se ha producido y procurar que una mayor parte del valor generado permanezca en el propio proyecto. Pero tambi&eacute;n exige asumir nuevas responsabilidades: organizar pedidos, gestionar los lotes, coordinar el sacrificio y el despiece y distribuir la carne. &ldquo;Hay compradores que quieren apostar por este tipo de productos, lo que tenemos que hacer es pon&eacute;rselo f&aacute;cil a la hora de comprarlos&rdquo;, explica Marta. 
    </p><p class="article-text">
        A cambio de esta implementaci&oacute;n del trabajo, la relaci&oacute;n permite establecer un v&iacute;nculo m&aacute;s cercano con los consumidores, unos consumidores fieles que se adaptan al ciclo natural de la explotaci&oacute;n. &ldquo;Los restaurantes con los que trabajamos apuestan por nuestra forma de producci&oacute;n, son conscientes de que no siempre tenemos producto ni el mismo producto, y adaptan su carta a esa filosof&iacute;a&rdquo;, explica Marta Barba. 
    </p><p class="article-text">
        El proyecto busca, en definitiva, que la carne no sea un producto an&oacute;nimo, separado de la tierra y de las personas que lo han hecho posible. Quien compra no adquiere &uacute;nicamente un alimento: tambi&eacute;n puede respaldar una forma de producir que apuesta por el bienestar animal, la gesti&oacute;n responsable de los recursos y el mantenimiento de la actividad econ&oacute;mica en el medio rural. &ldquo;No puede seguir siendo lineal la explotaci&oacute;n de recursos porque estos son finitos, se acaban&rdquo;, subraya la veterinaria, defensora de la necesidad de buscar modelos de producci&oacute;n capaces de aprovechar los recursos sin comprometer su disponibilidad futura.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una forma de vida con futuro</strong></h2><p class="article-text">
        La historia de Marta Barba no solo cuenta la vida de una mujer que ha decidido apostar por la ganader&iacute;a, tambi&eacute;n habla de la posibilidad de construir una vida profesional y personal fuera de las grandes ciudades sin renunciar al conocimiento, a la innovaci&oacute;n ni a la ambici&oacute;n de emprender. Su trayectoria demuestra que el talento no tiene por qu&eacute; seguir siempre el camino de salida. Tambi&eacute;n puede recorrer el camino de vuelta y convertirse en una oportunidad para los lugares que, durante a&ntilde;os, han visto marcharse a buena parte de sus j&oacute;venes.
    </p><p class="article-text">
        La recuperaci&oacute;n de la Serrana de Teruel, la producci&oacute;n de alimentos en las propias fincas y la venta directa de carne son piezas de una misma apuesta: dar valor a los recursos locales, mantener el control sobre la actividad y demostrar que un pueblo peque&ntilde;o puede ser el escenario de un proyecto empresarial con identidad propia.
    </p><p class="article-text">
        Marta y sus compa&ntilde;eros han decidido construir ese futuro desde el trabajo cotidiano, los animales y la tierra. Su experiencia recuerda que innovar no significa alejarse de lo que se ha hecho durante generaciones, sino que pasa por recuperar aquello que estaba a punto de perderse, aplicar nuevos conocimientos y encontrar la manera de hacerlo viable.
    </p><p class="article-text">
        Y que apostar por una raza aut&oacute;ctona, cultivar el alimento del ganado y acercar la carne directamente al consumidor puede ser mucho m&aacute;s que una decisi&oacute;n empresarial: puede ser una forma concreta de defender el territorio, poniendo en valor la vida en los pueblos peque&ntilde;os demostrando que estos no pertenecen &uacute;nicamente al pasado, sino que siguen tejiendo su propio futuro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Bosque Senero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/agro/veterinaria-eligio-teruel-conservar-raza-autoctona-probar-pueblos-pequenos-futuro_1_13628111.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 02 Nov 2026 21:07:18 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ddfaf40f-4290-474a-afdb-a62c0447ca20_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x821y271.jpg" length="400846" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ddfaf40f-4290-474a-afdb-a62c0447ca20_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x821y271.jpg" type="image/jpeg" fileSize="400846" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La veterinaria que eligió Teruel para conservar una raza autóctona y probar que los pueblos pequeños tienen futuro]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ddfaf40f-4290-474a-afdb-a62c0447ca20_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x821y271.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“No somos una minoría a la que se pueda ignorar”: las mujeres rurales en Aragón reclaman igualdad y poder de decisión]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/politica/no-minoria-pueda-ignorar-mujeres-rurales-aragon-reclaman-igualdad-decision_1_13618144.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0051c2dd-8e58-4a00-9bd7-a518baf05310_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1212y465.jpg" width="1200" height="675" alt="“No somos una minoría a la que se pueda ignorar”: las mujeres rurales en Aragón reclaman igualdad y poder de decisión"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La presidenta de Fademur en Aragón, Carolina Llaquet, lanza duras críticas a PP y Vox por enterrar en las Cortes el Estatuto de las Mujeres Rurales. "Hay que tener un gran desconocimiento del medio rural, y de la situación de sus mujeres, para aseverar muchas de las cosas que escuchamos en el pleno", lamenta</p><p class="subtitle">Sin Estatuto y sin avances: PP y Vox vuelven a dejar en el aire los derechos de las mujeres rurales en Aragón</p></div><p class="article-text">
        Carolina Llaquet, presidenta de la Federaci&oacute;n de Asociaciones de Mujeres Rurales (Fademur) en Arag&oacute;n, denuncia en esta entrevista la falta de avances tras el rechazo del Estatuto de las Mujeres Rurales y alerta de las desigualdades que persisten en el acceso al empleo, los recursos y los espacios de poder. Frente a esta situaci&oacute;n, defiende que el futuro de los pueblos pasa por garantizar la autonom&iacute;a econ&oacute;mica de las mujeres, reforzar los servicios p&uacute;blicos y combatir la violencia machista sin que vivir en un municipio peque&ntilde;o suponga una desventaja.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo ha recibido Fademur el rechazo del Estatuto de las Mujeres Rurales en las Cortes de Arag&oacute;n? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Con profunda decepci&oacute;n e indignaci&oacute;n. Llevamos desde 2021 trabajando para que Arag&oacute;n cuente con un Estatuto de las Mujeres Rurales y no entendemos qu&eacute; ha cambiado para que ahora PP y Vox hayan decidido rechazarlo. Las Cortes conoc&iacute;an perfectamente el texto. Era exactamente la misma proposici&oacute;n de ley que se tom&oacute; en consideraci&oacute;n en diciembre de 2024, con el apoyo de todos los grupos excepto Vox. Una norma que sigui&oacute; los tr&aacute;mites parlamentarios establecidos. Se celebraron audiencias legislativas en las que participamos organizaciones y entidades vinculadas al medio rural y a la igualdad, y los propios grupos presentaron enmiendas durante el mes septiembre de 2025. Despu&eacute;s de lo sucedido el pasado d&iacute;a 8 de octubre nos preguntamos por qu&eacute; entonces s&iacute; consideraron oportuno legislar en esta materia&nbsp;y ahora no. &iquest;Qu&eacute; ha cambiado para que quienes entonces apoyaron su tramitaci&oacute;n ahora decidan darle la espalda?
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; supone esta decisi&oacute;n para las mujeres que viven y trabajan en nuestros pueblos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creemos que se ha perdido una oportunidad para situar a Arag&oacute;n a la vanguardia de la igualdad de g&eacute;nero en el medio rural. Hay que tener un gran desconocimiento del medio rural, y de la situaci&oacute;n de sus mujeres, para aseverar muchas de las cosas que escuchamos en el pleno y negar la necesidad de seguir avanzando en igualdad. Hemos conquistado derechos que nuestras madres y abuelas no tuvieron, pero todav&iacute;a persisten desigualdades importantes. Quiz&aacute; lo que incomoda no sea que las mujeres rurales hayamos conseguido ser visibles, sino que ahora reclamemos llegar a los espacios de poder y de toma de decisiones. Porque una cosa es aplaudirnos y otra muy distinta aceptar que tambi&eacute;n queremos decidir. La negativa de las Cortes a tramitar esta Ley&nbsp;significa renunciar a una herramienta legislativa que no afecta solamente a las mujeres de hoy, tambi&eacute;n al futuro de nuestros pueblos y a las oportunidades que tendr&aacute;n nuestras hijas e hijos para crecer y desarrollar sus proyectos de vida en igualdad. No se puede hablar de luchar contra la despoblaci&oacute;n y garantizar el futuro del medio rural mientras se renuncia a avanzar en igualdad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tras este rechazo, &iquest;cu&aacute;les van a ser los pr&oacute;ximos pasos de Fademur? &iquest;Contemplan retomar la iniciativa, negociar con los grupos parlamentarios o buscar otras v&iacute;as para impulsar las medidas que recog&iacute;a el Estatuto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Nosotras vamos a seguir trabajando en la misma l&iacute;nea en la que llevamos haci&eacute;ndolo desde hace m&aacute;s de veinte a&ntilde;os: defendiendo los derechos de las mujeres rurales y luchando por la igualdad y el progreso de las mujeres que viven en los pueblos aragoneses. El portazo de la derecha al Estatuto tira por tierra a&ntilde;os de trabajo y para retomarlo habr&iacute;a que comenzar de nuevo todo el recorrido parlamentario. Y, sinceramente, tenemos la sensaci&oacute;n de que, durante esta legislatura, cualquier intento de avanzar en esta materia va a ser como darse continuamente contra un muro. El Partido Popular parece estar cautivo de sus socios de Gobierno y haber cambiado sus prioridades en materia de igualdad. Nuestros representantes pol&iacute;ticos deben ser conscientes de que las mujeres somos aproximadamente la mitad de la poblaci&oacute;n de nuestros pueblos. No somos una minor&iacute;a a la que se pueda ignorar o ningunear sin consecuencias. Las mujeres rurales tambi&eacute;n votamos, tenemos voz y tenemos memoria. Y quienes hoy nos dan la espalda deben ser conscientes de que sus decisiones tambi&eacute;n tendr&aacute;n que explicarlas ante la ciudadan&iacute;a. Desde Fademur vamos a seguir vigilantes, reivindicando y exigiendo responsabilidades a quienes tienen la obligaci&oacute;n de garantizar esos derechos. Queremos una igualdad real y efectiva, que se traduzca en oportunidades, autonom&iacute;a econ&oacute;mica, participaci&oacute;n y capacidad de decisi&oacute;n. Y vamos a seguir trabajando por ella, gobierne quien gobierne.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tenemos la sensación de que, durante esta legislatura, cualquier intento de avanzar en esta materia va a ser como darse continuamente contra un muro. El Partido Popular parece estar cautivo de sus socios de Gobierno</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Ha cambiado la imagen de la mujer rural en los &uacute;ltimos a&ntilde;os? </strong>
    </p><p class="article-text">
        La imagen de las mujeres rurales ha cambiado much&iacute;simo, afortunadamente. Durante d&eacute;cadas hemos tenido que luchar contra una visi&oacute;n estereotipada que nos vinculaba casi exclusivamente al &aacute;mbito dom&eacute;stico, a los cuidados o a un trabajo en las explotaciones agrarias que, en muchas ocasiones, ni siquiera estaba reconocido. Adem&aacute;s, hemos conseguido que se hable de nosotras en plural. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; papel desempe&ntilde;an hoy las mujeres en la econom&iacute;a y la transformaci&oacute;n de los pueblos aragoneses, y qu&eacute; obst&aacute;culos persisten para que su trabajo tenga el reconocimiento que merece?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hoy las mujeres rurales somos agricultoras, ganaderas, empresarias, profesionales de todos los sectores, emprendedoras, investigadoras, responsables de proyectos innovadores y protagonistas de buena parte del dinamismo econ&oacute;mico y social de nuestros pueblos. Mujeres rurales somos las&nbsp;que se quedaron, las que regresamos y las que llegaron desde otros territorios y pa&iacute;ses para construir aqu&iacute; su proyecto de vida. Tambi&eacute;n hemos avanzado mucho en visibilidad y reconocimiento. Pero no podemos confundir la visibilidad con la igualdad. Todav&iacute;a persisten desigualdades en el acceso a los recursos, a la propiedad de la tierra, al empleo y, especialmente, a los espacios donde se toman las decisiones. Y seguimos asumiendo una parte desproporcionada de los cuidados, lo que condiciona nuestra autonom&iacute;a econ&oacute;mica y nuestras oportunidades. Nuestro gran reto ahora es conseguir que todo ese reconocimiento social se traduzca en derechos, independencia econ&oacute;mica y capacidad real de decisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;les son las principales dificultades que encuentran las mujeres que quieren emprender en el medio rural? </strong>
    </p><p class="article-text">
        El acceso a la financiaci&oacute;n, la falta de asesoramiento especializado, las dificultades para encontrar vivienda o las limitaciones de transporte y conectividad son algunos de los principales obst&aacute;culos. Y a todo ello se suma la desigual distribuci&oacute;n de los cuidados, que sigue condicionando las oportunidades profesionales de muchas mujeres. Tambi&eacute;n hay una dificultad que conocemos muy bien: la soledad de las emprendedoras. No siempre tienen cerca redes profesionales, espacios donde compartir experiencias o el acompa&ntilde;amiento necesario para sacar adelante sus proyectos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c609bbbc-692c-4985-968e-3545852866d4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c609bbbc-692c-4985-968e-3545852866d4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c609bbbc-692c-4985-968e-3545852866d4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c609bbbc-692c-4985-968e-3545852866d4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c609bbbc-692c-4985-968e-3545852866d4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c609bbbc-692c-4985-968e-3545852866d4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c609bbbc-692c-4985-968e-3545852866d4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Llaquet, junto a su hija en un campo."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Llaquet, junto a su hija en un campo.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; apoyos y servicios hacen falta para que puedan desarrollar sus proyectos profesionales sin tener que abandonar sus pueblos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En nuestros pueblos hay much&iacute;simo talento femenino y mujeres con ideas y proyectos que est&aacute;n generando actividad econ&oacute;mica, creando empleo y ofreciendo servicios que contribuyen al desarrollo de sus territorios. Pero emprender en el medio rural sigue siendo m&aacute;s complicado que hacerlo en una ciudad y, si adem&aacute;s eres mujer, a las dificultades territoriales se suman las desigualdades de g&eacute;nero. Desde Fademur impulsamos diferentes programas y proyectos que ofrecen formaci&oacute;n, asesoramiento y acompa&ntilde;amiento, adem&aacute;s de facilitar la creaci&oacute;n de redes de apoyo entre mujeres. Pero el emprendimiento no puede depender &uacute;nicamente del esfuerzo individual. Necesitamos pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que faciliten el acceso a la financiaci&oacute;n, servicios de proximidad, medidas de conciliaci&oacute;n y apoyo t&eacute;cnico adaptado a la realidad de nuestros pueblos. Emprender en el medio rural no deber&iacute;a ser una heroicidad ni una carrera de obst&aacute;culos. Deber&iacute;a ser una opci&oacute;n profesional tan viable como hacerlo en una ciudad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; medidas considera prioritarias para mejorar la conciliaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando no hay escuela infantil, transporte p&uacute;blico o recursos suficientes para atender a las personas dependientes, alguien tiene que asumir esas necesidades. Y sabemos que, todav&iacute;a hoy, esa responsabilidad sigue recayendo mayoritariamente sobre las mujeres. Son ellas quienes con m&aacute;s frecuencia reducen sus jornadas laborales, renuncian a oportunidades profesionales o abandonan el empleo para hacerse cargo de los cuidados. La falta de servicios p&uacute;blicos tiene consecuencias especialmente graves para las mujeres.&nbsp;Por eso necesitamos una red de servicios p&uacute;blicos de proximidad, adaptada a las caracter&iacute;sticas de cada territorio y, por supuesto, avanzar en corresponsabilidad, porque los cuidados no pueden seguir consider&aacute;ndose una responsabilidad exclusiva de las mujeres. No podemos pedir a las mujeres j&oacute;venes que se queden en nuestros pueblos, que trabajen, emprendan o formen una familia si despu&eacute;s no les ofrecemos las condiciones necesarias para hacerlo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; particularidades presenta la violencia machista en los pueblos y c&oacute;mo influyen el aislamiento, la dependencia econ&oacute;mica, la falta de privacidad o el miedo a pedir ayuda? </strong>
    </p><p class="article-text">
        En el medio rural concurren circunstancias que pueden dificultar especialmente que las mujeres v&iacute;ctimas de violencia machista&nbsp;pidan ayuda o consigan salir de una situaci&oacute;n de violencia. La falta de anonimato, el miedo al qu&eacute; dir&aacute;n, el aislamiento, la dependencia econ&oacute;mica o las dificultades para acceder a servicios especializados son barreras a&ntilde;adidas. En un pueblo peque&ntilde;o, donde todo el mundo se conoce, romper el silencio puede resultar especialmente dif&iacute;cil. Desde Fademur llevamos a&ntilde;os denunciando esta realidad. En 2021 pusimos en marcha el Observatorio de Violencia de G&eacute;nero en el Medio Rural, precisamente para visibilizar una problem&aacute;tica que las estad&iacute;sticas oficiales no siempre permiten analizar desde la perspectiva territorial. Y los datos son preocupantes: en 2025 el 33% de las mujeres asesinadas por sus parejas o exparejas en Espa&ntilde;a viv&iacute;an en municipios de menos de 20.000 habitantes. En 2024 esa cifra alcanzaba&nbsp;casi el 40 % del total. En lo que llevamos de 2026 los datos son m&aacute;s espeluznantes ya que estamos en el 45%. 19 de las 42 mujeres asesinadas este a&ntilde;o viv&iacute;an en el medio rural. Estas cifras demuestran que la violencia machista est&aacute; muy presente en nuestros pueblos y que necesitamos pol&iacute;ticas de prevenci&oacute;n, protecci&oacute;n y atenci&oacute;n adaptadas a sus particularidades.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En el medio rural concurren circunstancias que pueden dificultar especialmente que las mujeres víctimas de violencia machista pidan ayuda o consigan salir de una situación de violencia. La falta de anonimato, el miedo al qué dirán, el aislamiento, la dependencia económica o las dificultades para acceder a servicios especializados son barreras añadidas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; recursos tienen las v&iacute;ctimas para acceder a protecci&oacute;n, atenci&oacute;n psicol&oacute;gica, asesoramiento jur&iacute;dico y alojamiento seguro?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En Arag&oacute;n contamos con los servicios del Instituto Aragon&eacute;s de la Mujer, atenci&oacute;n psicol&oacute;gica y jur&iacute;dica en las comarcas, el tel&eacute;fono gratuito 900 504 405, disponible las 24 horas, y recursos de alojamiento y protecci&oacute;n para las v&iacute;ctimas. Pero no basta con que los recursos existan: hay que garantizar que lleguen realmente a todas las mujeres, con independencia del municipio en el que vivan. Necesitamos reforzar la atenci&oacute;n especializada, la coordinaci&oacute;n entre administraciones y, especialmente, la prevenci&oacute;n y la sensibilizaci&oacute;n social. Porque una mujer no puede tener menos posibilidades de salir de una situaci&oacute;n de violencia machista por vivir en un pueblo de cien habitantes que por vivir en Zaragoza.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una vez que una mujer consigue salir de una situaci&oacute;n de violencia machista, &iquest;cuenta con suficiente acompa&ntilde;amiento para recuperar su autonom&iacute;a econ&oacute;mica y reconstruir su vida, y con garant&iacute;as de seguimiento?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Salir de una situaci&oacute;n de violencia machista es un paso fundamental, pero muchas mujeres deben afrontar despu&eacute;s el reto de reconstruir su vida, recuperar su independencia econ&oacute;mica, encontrar empleo y vivienda y superar las secuelas psicol&oacute;gicas. En el medio rural, estas dificultades se agravan por la falta de oportunidades y recursos. Adem&aacute;s, muchas mujeres se ven obligadas a abandonar sus pueblos, sus ra&iacute;ces y su entorno para empezar de nuevo, algo que debemos evitar siempre que su seguridad lo permita. Desde Fademur creemos que es imprescindible reforzar el acompa&ntilde;amiento a medio y largo plazo, facilitando el acceso al empleo, la vivienda, la atenci&oacute;n psicol&oacute;gica y la conciliaci&oacute;n. Tambi&eacute;n es fundamental mejorar la coordinaci&oacute;n entre los servicios p&uacute;blicos, acercar los recursos especializados a los municipios m&aacute;s peque&ntilde;os y apostar por la prevenci&oacute;n. Porque no basta con ayudar a una mujer a salir de la violencia: debemos garantizar que pueda reconstruir su vida con libertad, seguridad e independencia econ&oacute;mica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Bosque Senero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/politica/no-minoria-pueda-ignorar-mujeres-rurales-aragon-reclaman-igualdad-decision_1_13618144.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 27 Oct 2026 22:29:58 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0051c2dd-8e58-4a00-9bd7-a518baf05310_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1212y465.jpg" length="176849" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0051c2dd-8e58-4a00-9bd7-a518baf05310_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1212y465.jpg" type="image/jpeg" fileSize="176849" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[“No somos una minoría a la que se pueda ignorar”: las mujeres rurales en Aragón reclaman igualdad y poder de decisión]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0051c2dd-8e58-4a00-9bd7-a518baf05310_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1212y465.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Feminismo,Igualdad,Gobierno de Aragón]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sin setas y sin turistas: el cambio climático amenaza la economía rural de Aragón]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/agro/setas-turistas-cambio-climatico-amenaza-economia-rural-aragon_1_13602809.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/19ddacf6-d5e4-4f75-b21e-80ccd3791105_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x633y91.jpg" width="1200" height="675" alt="Sin setas y sin turistas: el cambio climático amenaza la economía rural de Aragón"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La suspensión de las Jornadas Micológicas de Ayerbe pone en evidencia que la falta de lluvias puede alterar los ciclos naturales y perjudicar a los pequeños negocios que dependen del turismo rural
</p><p class="subtitle">El Pirineo aragonés, un olimpo micológico: el lugar donde encontrar todas las especies de setas del país
</p></div><p class="article-text">
        Este oto&ntilde;o, el monte no ha respondido a la cita. La escasez de setas ha obligado a suspender las XXXV Jornadas Micol&oacute;gicas de Ayerbe (Huesca), previstas para los d&iacute;as 24 y 25 de octubre. La falta de ejemplares suficientes para organizar la exposici&oacute;n ha dejado en suspenso una tradici&oacute;n de m&aacute;s de tres d&eacute;cadas y ha privado al municipio de una actividad que atrae visitantes y contribuye a dinamizar su econom&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La falta de precipitaciones y las elevadas temperaturas de los &uacute;ltimos meses han dejado los montes demasiado secos para que proliferen los hongos. Las lluvias recientes han llegado tarde: las setas necesitan humedad y tiempo para desarrollarse. Los mic&oacute;logos han calculado que apenas podr&iacute;an reunir entre 25 y 30 especies, frente a las m&aacute;s de 200 habituales en otras ediciones, uno dato con el que la organizaci&oacute;n tomaba la decisi&oacute;n definitiva de suspender la cita, ha explicado el alcalde de Ayerbe, Antonio Biescas. &ldquo;Hemos aguantado hasta el final&rdquo;, reconoce Biescas, que lamenta la cancelaci&oacute;n de unas jornadas con m&aacute;s de tres d&eacute;cadas de historia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Ayuntamiento calcula que la organizaci&oacute;n supone una inversi&oacute;n de entre 9.000 y 10.000 euros. Y, aunque no se puede atribuir esta cancelaci&oacute;n concreta exclusivamente al cambio clim&aacute;tico, esta cancelaci&oacute;n pone de manifiesto hasta qu&eacute; punto la actividad de los pueblos puede depender de unos ciclos naturales &ldquo;cada vez m&aacute;s dif&iacute;ciles de predecir&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Cuando no hay setas, el pueblo tambi&eacute;n lo nota&nbsp;</h2><p class="article-text">
        La suspensi&oacute;n de las jornadas no afecta &uacute;nicamente a los aficionados a la micolog&iacute;a. Una cita de estas caracter&iacute;sticas puede llenar mesas en bares y restaurantes, favorecer las reservas en alojamientos rurales y aumentar las ventas de tiendas y comercios locales. Cada visitante representa una oportunidad de consumo que se reparte entre distintos negocios, especialmente importantes en municipios peque&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las jornadas de Ayerbe estaban concebidas como una actividad divulgativa y tur&iacute;stica, con salidas al monte, talleres, conferencias y exposiciones. Su suspensi&oacute;n supone perder una oportunidad para atraer visitantes que podr&iacute;an consumir en bares y restaurantes, alojarse en casas rurales o comprar en los comercios locales porque, tal y como reconoce el alcalde &ldquo;dinamizar econ&oacute;micamente el municipio y todo su entorno&rdquo; es uno de los objetivos de esta cita.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El impacto concreto sobre los negocios de Ayerbe no se ha cuantificado p&uacute;blicamente, pero la importancia del turismo micol&oacute;gico para las econom&iacute;as rurales est&aacute; documentada. Un estudio del Gobierno de Arag&oacute;n, basado en encuestas realizadas en oficinas de turismo, concluy&oacute; que el 67% de los micoturistas pernoctaba en el destino, con una estancia media de 3,1 d&iacute;as, mientras que el 33% eran excursionistas. Adem&aacute;s, el 45% se&ntilde;alaba la recolecci&oacute;n de setas silvestres como principal motivo de la visita; el 40% se identificaba con el turismo micogastron&oacute;mico y el 15% con el micoturismo cultural.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El mismo estudio indica que el 10% de las personas encuestadas en las oficinas de turismo hab&iacute;a practicado micoturismo en Arag&oacute;n durante los tres a&ntilde;os anteriores. El turismo micol&oacute;gico, adem&aacute;s, suele vincularse a otras experiencias: la gastronom&iacute;a de temporada, las rutas por el entorno, el patrimonio y el contacto con la naturaleza. Si una actividad desaparece del calendario, el perjuicio potencial no se limita a la venta de setas o a los platos elaborados con ellas. Puede afectar al conjunto de la experiencia tur&iacute;stica que el pueblo ofrece.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque estos datos no miden el impacto actual en Ayerbe, muestran el potencial de esta actividad para generar pernoctaciones y gasto en el territorio. Cuando falla la temporada, las consecuencias pueden extenderse mucho m&aacute;s all&aacute; del monte. &ldquo;Se va a notar en el pueblo, en todos los establecimientos&rdquo;, apuntan desde el hostal local O Callej&oacute;n de Belchite, en e que se han anulado tres habitaciones de las seis que ofertan. &ldquo;Esta vez nos salva que tenemos contratadas comidas para otra actividad y otras tres habitaciones para una familia que viene al pueblo por otros motivos&rdquo;, apuntan desde este hostal, que es un ejemplo de c&oacute;mo peque&ntilde;os negocios rurales se ven directamente afectados por la suspensi&oacute;n de eventos tan importantes como lo son las Jornadas Micol&oacute;gicas en la localidad de Ayerbe.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Una situaci&oacute;n que se repite en Arag&oacute;n&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Ayerbe no es el primer municipio aragon&eacute;s que afronta una mala temporada micol&oacute;gica. En 2016, la falta de lluvias y las altas temperaturas anticipaban una campa&ntilde;a muy negativa, con preocupaci&oacute;n por la repercusi&oacute;n sobre la hosteler&iacute;a. En 2017, la sequ&iacute;a volvi&oacute; a perjudicar la temporada en comarcas como el Maestrazgo, aunque la situaci&oacute;n variaba seg&uacute;n el territorio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El propio Ayerbe ya hab&iacute;a vivido dificultades en 2022, cuando las escasas setas no impidieron mantener una programaci&oacute;n divulgativa y gastron&oacute;mica. Este a&ntilde;o, sin embargo, la falta de ejemplares ha llevado a suspender las jornadas, previstas para el &uacute;ltimo fin de semana de octubre. En 2025, el alcalde apuntaba a la importancia de cuidar el monte: &ldquo;No vale todo, el monte hay que cuidarlo porque si no, no habr&aacute; setas&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n de este a&ntilde;o recuerda que la adaptaci&oacute;n al cambio clim&aacute;tico no consiste &uacute;nicamente en proteger los cultivos o gestionar el agua. Tambi&eacute;n exige pensar c&oacute;mo diversificar la econom&iacute;a rural, reducir la dependencia de temporadas concretas y mantener el atractivo tur&iacute;stico cuando los recursos naturales escasean.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Bosque Senero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/agro/setas-turistas-cambio-climatico-amenaza-economia-rural-aragon_1_13602809.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 21 Oct 2026 21:20:51 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/19ddacf6-d5e4-4f75-b21e-80ccd3791105_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x633y91.jpg" length="155137" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/19ddacf6-d5e4-4f75-b21e-80ccd3791105_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x633y91.jpg" type="image/jpeg" fileSize="155137" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Sin setas y sin turistas: el cambio climático amenaza la economía rural de Aragón]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/19ddacf6-d5e4-4f75-b21e-80ccd3791105_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x633y91.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Setas,Micología,Sequía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sin Estatuto y sin avances: PP y Vox vuelven a dejar en el aire los derechos de las mujeres rurales en Aragón]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/politica/estatuto-avances-pp-vox-vuelven-aire-derechos-mujeres-rurales-aragon_1_13582312.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/82d8403b-c385-4399-b2e5-5bc8783aa691_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x892y499.jpg" width="1200" height="675" alt="Sin Estatuto y sin avances: PP y Vox vuelven a dejar en el aire los derechos de las mujeres rurales en Aragón"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El rechazo de la coalición a la iniciativa legislativa en las Cortes de Aragón vuelve a frenar una norma que nació para reforzar la igualdad, el reconocimiento profesional y la participación de las mujeres de las zonas rurales. Detrás de la votación hay una cuestión que va mucho más allá de la disputa entre partidos: qué oportunidades y garantías tienen las mujeres para construir su futuro sin abandonar sus pueblos</p><p class="subtitle">“Nos han hecho polvo”: asociaciones de mujeres alertan de la suspensión de las ayudas del Gobierno de Aragón
</p></div><p class="article-text">
        El medio rural aragon&eacute;s no se entiende sin sus mujeres. Han trabajado en explotaciones agr&iacute;colas y ganaderas, han sostenido negocios familiares, han levantado comercios, cuidado de generaciones enteras y mantenido vivos pueblos en los que los servicios, el empleo y las oportunidades no siempre han estado a la altura de sus necesidades. Sin embargo, una parte de ese trabajo ha quedado relegada a la categor&iacute;a de ayuda familiar, sin el reconocimiento profesional, econ&oacute;mico y social que merece.
    </p><p class="article-text">
        Una semana antes de la celebraci&oacute;n del D&iacute;a Internacional de las Mujeres Rurales (15 de octubre), el 8 de octubre, en las Cortes de Arag&oacute;n, la mayor&iacute;a formada por el PP y Vox rechaz&oacute; la toma en consideraci&oacute;n de la Proposici&oacute;n de Ley del Estatuto de las Mujeres Rurales de Arag&oacute;n, impulsada por el PSOE. La iniciativa contaba con el respaldo del resto de los grupos de la oposici&oacute;n, pero no pudo continuar su tramitaci&oacute;n parlamentaria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La reivindicaci&oacute;n del Estatuto de las Mujeres Rurales de Arag&oacute;n comenz&oacute; su recorrido institucional en mayo de 2022, cuando las Cortes respaldaron impulsar la iniciativa y el Gobierno auton&oacute;mico abri&oacute; el procedimiento para elaborar la norma. En marzo de 2023, el Ejecutivo lleg&oacute; a aprobar un proyecto de ley que contemplaba medidas de empleo, emprendimiento, conciliaci&oacute;n, prevenci&oacute;n de la violencia y participaci&oacute;n femenina. Sin embargo, aquel proceso no culmin&oacute; en una ley.
    </p><p class="article-text">
        El freno puesto por la coalici&oacute;n PP-Vox no significa que desaparezcan los derechos que ya reconocen las leyes vigentes, pero s&iacute; significa que Arag&oacute;n se queda, por ahora, sin una ley auton&oacute;mica espec&iacute;fica que re&uacute;na y refuerce las medidas planteadas en este estatuto. Una diferencia que las mujeres rurales califican de &ldquo;importantes&rdquo; porque una cosa es reconocer que las mujeres rurales son fundamentales para el territorio y otra convertir ese reconocimiento en herramientas concretas para mejorar sus condiciones de vida.
    </p><p class="article-text">
        Y mientras Arag&oacute;n contin&uacute;a esperando, otras comunidades s&iacute; han podido convertir estas demandas en un marco legal. Castilla-La Mancha aprob&oacute; su ley en 2019; Andaluc&iacute;a hizo lo propio en 2024, incluyendo a las mujeres rurales y del mar; y Asturias aprob&oacute; la suya en 2026. Son precedentes que demuestran que esta clase de legislaci&oacute;n auton&oacute;mica es posible y que Arag&oacute;n no est&aacute; ante una reivindicaci&oacute;n sin referentes.
    </p><h2 class="article-text">Mucho m&aacute;s que una ley: poder elegir d&oacute;nde vivir y c&oacute;mo trabajar</h2><p class="article-text">
        La importancia del Estatuto de las Mujeres Rurales reside en su prop&oacute;sito de abordar dificultades que, en muchos municipios, se acumulan: las barreras para acceder al empleo, las dificultades para emprender, la desigual distribuci&oacute;n de los cuidados, el reconocimiento insuficiente del trabajo agrario y la escasa presencia femenina en determinados espacios de decisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La propuesta presentada en las Corte pretend&iacute;a actuar sobre estos &aacute;mbitos mediante medidas de formaci&oacute;n, empleo, emprendimiento, conciliaci&oacute;n y corresponsabilidad, prevenci&oacute;n de la violencia contra las mujeres y mayor participaci&oacute;n femenina en organizaciones rurales. Adem&aacute;s, tambi&eacute;n planteaba reforzar la titularidad compartida de las explotaciones y el reconocimiento de las mujeres como profesionales del sector primario.<a href="https://www.lacomarca.net/pp-vox-frenan-estatuto-mujeres-rurales-propuesto-psoe-herramienta-mujeres-elijan-como-quieren-vivir/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&nbsp;</a>
    </p><p class="article-text">
        La diputada socialista Mar&iacute;a Ari&ntilde;o, encargada de defender la iniciativa en las Cortes, resumi&oacute; esa filosof&iacute;a con una frase que sit&uacute;a la libertad de elecci&oacute;n en el centro del debate: &ldquo;Esta ley no viene a imponer a ninguna mujer c&oacute;mo tiene que vivir, viene precisamente a hacer todo lo contrario, a darle herramientas para que elija c&oacute;mo quiere vivir&rdquo;.<a href="https://www.aragondigital.es/articulo/politica/pp-vox-rechazan-propuesta-ley-psoe-que-defiende-derechos-plenos-propios-siglo-xxi/202610081105531013435.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a>Ese es uno de los argumentos esenciales para entender el valor de la norma: no se trata de imponer que las mujeres permanezcan en los pueblos, sino de evitar que la falta de oportunidades condicione su decisi&oacute;n de marcharse.
    </p><h2 class="article-text">El trabajo invisibilizado que sostiene el campo y los pueblos</h2><p class="article-text">
        Durante generaciones, muchas mujeres han trabajado en el campo sin figurar necesariamente como titulares de las explotaciones, mientras, al mismo tiempo, se encargaban tambi&eacute;n las tareas dom&eacute;sticas, el cuidado de familiares y otras responsabilidades esenciales sin las que hubiera sido imposible mantener en funcionamiento las econom&iacute;as familiares. &ldquo;El titular era otro, el que cotizaba era otro, el propietario era otro y el que decid&iacute;a, en definitiva, siempre era otro&rdquo;, apuntaba Mar&iacute;a Ari&ntilde;o durante su intervenci&oacute;n en el debate parlamentario.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Participar en el trabajo de una explotaci&oacute;n no siempre ha significado disponer del mismo reconocimiento, autonom&iacute;a econ&oacute;mica o capacidad de decisi&oacute;n que otros miembros de la familia. Por eso, el estatuto aspira a que las mujeres no sean consideradas &uacute;nicamente colaboradoras de una actividad econ&oacute;mica, sino profesionales con derechos, capacidad de liderazgo y voz propia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otras voces se han sumado a la defensa del Estatuto de las Mujeres Rurales, por ejemplo, la parlamentaria de Chunta Aragonesista Mary Carmen Bozal lo vincul&oacute; con &ldquo;la igualdad, pero tambi&eacute;n (con) territorio, (...) servicios p&uacute;blicos, (...) empleo, (...) vivienda, (...) cuidados y (...) futuro para todas&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Porque la falta de reconocimiento no se limita a la agricultura y la ganader&iacute;a. Tambi&eacute;n afecta a las mujeres que gestionan peque&ntilde;os comercios, impulsan iniciativas culturales, trabajan en el turismo rural, prestan servicios profesionales o emprenden en municipios con mercados reducidos y mayores dificultades de acceso a determinados recursos, y que contribuyen de manera activa a mantener las comunidades y a generar actividad econ&oacute;mica. En este sentido, en las audiencias legislativas celebradas en las Cortes en mayo de 2025, representantes del &aacute;mbito cultural reclamaron expresamente que la futura norma reconociera el papel del trabajo art&iacute;stico y de la cultura en el desarrollo rural.
    </p><p class="article-text">
        El reto del Estatuto no es solamente reconocer a quienes ya trabajan en el campo, sino abarcar la diversidad de mujeres que hacen posible la vida en los pueblos y hacer frente a la desigualdad rural, una lucha que, como apunta Pilar Buj, de Arag&oacute;n-Teruel Existe, &ldquo;no puede esperar&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Por qu&eacute; se ha rechazado? El desacuerdo pol&iacute;tico sobre las medidas</h2><p class="article-text">
        El PP defiende que comparte el objetivo de mejorar las oportunidades de las mujeres rurales, pero pone en cuesti&oacute;n que el acceso a subvenciones y otros recursos p&uacute;blicos se condicione a alcanzar una representaci&oacute;n femenina m&iacute;nima del 40 % en determinados &oacute;rganos de direcci&oacute;n. El grupo considera que esa exigencia no se ajusta a la realidad actual de las organizaciones rurales, donde la representaci&oacute;n femenina todav&iacute;a no alcanza esos porcentajes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;La discrepancia con la propuesta presentada no se limita al objetivo general de aumentar la presencia de las mujeres, sino que afectaba a la forma de conseguirlo y a las consecuencias de no cumplirlo. La portavoz popular Mar&iacute;a Jos&eacute; Vicente sostiene que una buena intenci&oacute;n no convierte autom&aacute;ticamente una norma en una buena ley.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Vox, por su parte, duda de la utilidad y el enfoque de algunas de las medidas, y califica la propuesta de &ldquo;imposici&oacute;n ideol&oacute;gica&rdquo;, centrando adem&aacute;s su intervenci&oacute;n en el debate de las Cortes en otros problemas del sector agrario, como los precios, la burocracia y el relevo generacional.
    </p><p class="article-text">
        Desde el PSOE, Mar&iacute;a Ari&ntilde;o reprocha al PP haber cambiado de criterio respecto a la tramitaci&oacute;n anterior mientras que las organizaciones de mujeres rurales, han expresado su enfado y decepci&oacute;n. Carolina Llaquet, presidenta de FADEMUR Arag&oacute;n, calific&oacute; de &ldquo;incomprensible&rdquo; el rechazo, y recuerda todo el trabajo t&eacute;cnico y social desarrollado para impulsar la iniciativa.
    </p><p class="article-text">
        La consecuencia m&aacute;s inmediata del freno al estatuto es legislativa: ya que las medidas espec&iacute;ficas recogidas en la proposici&oacute;n no adquieren fuerza de ley por el mero hecho de haber sido debatidas. Las disposiciones que ya existen en otras normas siguen vigentes, pero las nuevas garant&iacute;as y obligaciones propuestas no entrar&aacute;n en vigor dejando varias cuestiones de calado de nuevo abiertas, como el reconocimiento profesional, la conciliaci&oacute;n y la corresponsabilidad, la participaci&oacute;n de la mujer en los espacios de decisi&oacute;n, el empleo y el emprendimiento y la prevenci&oacute;n de la violencia contra las mujeres, ya que el texto incorporaba actuaciones relacionadas con este &aacute;mbito, que no podr&aacute;n ponerse en marcha a trav&eacute;s de esta v&iacute;a.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">El papel de las organizaciones rurales: del debate institucional a las necesidades reales</h2><p class="article-text">
        La presencia de representantes de asociaciones y colectivos de mujeres rurales en las Cortes durante el debate del 8 de octubre evidenci&oacute; que el estatuto no es &uacute;nicamente un asunto entre partidos. Su contenido afecta a quienes viven, trabajan y desarrollan proyectos en los municipios aragoneses.
    </p><p class="article-text">
        El encuentro mantenido el 1 de octubre entre Pilar Alegr&iacute;a, Carolina Llaquet y Pilar P&eacute;rez ya hab&iacute;a mostrado la importancia de la interlocuci&oacute;n con las organizaciones rurales. FADEMUR Arag&oacute;n y la Red Aragonesa de Desarrollo Rural llevan a&ntilde;os trabajando y aportando perspectivas distintas, pero relevantes, sobre las necesidades de las mujeres y las condiciones para mantener la actividad econ&oacute;mica y social en los pueblos.
    </p><p class="article-text">
        Con el freno del Estatuto, el siguiente paso para las entidades rurales es evitar que las demandas expresadas durante a&ntilde;os queden reducidas a un episodio parlamentario, y ello exige seguir escuchando a las mujeres que trabajan en explotaciones, a las aut&oacute;nomas, a las emprendedoras, a las profesionales de los servicios y a quienes sostienen actividades culturales y comunitarias, adem&aacute;s de evaluar las medidas con criterios pr&aacute;cticos: qu&eacute; problemas resuelven, a qui&eacute;n benefician, qu&eacute; recursos necesitan, c&oacute;mo se adaptan a municipios de tama&ntilde;os diferentes y c&oacute;mo se mide su impacto, apuntan las organizaciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Arag&oacute;n puede seguir reconociendo en sus discursos que las mujeres son esenciales para el medio rural. Sin embargo, lo urgente es demostrarlo tambi&eacute;n con decisiones p&uacute;blicas. Porque el futuro del medio rural no se construye solo conservando sus paisajes y sus tradiciones, sino garantizando que quienes quieran vivir, trabajar y emprender en sus pueblos puedan hacerlo con derechos, autonom&iacute;a y posibilidades reales de elegir su propio camino, especialmente las mujeres. Y para ello, es necesario reunir en un marco auton&oacute;mico medidas con las que abordar las desigualdades que afectan al empleo, la participaci&oacute;n, la conciliaci&oacute;n, el reconocimiento profesional y su seguridad y bienestar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Bosque Senero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/politica/estatuto-avances-pp-vox-vuelven-aire-derechos-mujeres-rurales-aragon_1_13582312.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 13 Oct 2026 20:57:37 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/82d8403b-c385-4399-b2e5-5bc8783aa691_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x892y499.jpg" length="465570" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/82d8403b-c385-4399-b2e5-5bc8783aa691_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x892y499.jpg" type="image/jpeg" fileSize="465570" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Sin Estatuto y sin avances: PP y Vox vuelven a dejar en el aire los derechos de las mujeres rurales en Aragón]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/82d8403b-c385-4399-b2e5-5bc8783aa691_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x892y499.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Moverse para poder quedarse: la Bal d’Onsella busca su propia solución a la movilidad rural]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/moverse-quedarse-bal-d-onsella-busca-propia-solucion-movilidad-rural_1_13567888.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0a5e7046-fc43-42df-8ddb-a2296ffa4bc2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Moverse para poder quedarse: la Bal d’Onsella busca su propia solución a la movilidad rural"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La iniciativa ONsellaMOVE plantea una furgoneta eléctrica de nueve plazas y transporte bajo demanda para conectar los pueblos de este valle zaragozano con Sangüesa (Navarra), Sos del Rey Católico y otros servicios básicos</p><p class="subtitle">Recuperar la tierra, gestionar el agua y hacer comunidad: un proyecto que crece a orillas de un río entre Aragón y Catalunya</p></div><p class="article-text">
        En un pueblo peque&ntilde;o, coger un coche no siempre es simplemente coger un coche. Para un adolescente puede significar depender de que sus padres puedan llevarle al instituto. Para una persona mayor, tener que pedir un favor a un familiar o a un vecino para ir al m&eacute;dico o hacer la compra. Para una familia, organizar toda la semana alrededor de los desplazamientos. Y para quien ya no conduce, una carretera que sobre el mapa parece corta puede convertirse en una frontera.
    </p><p class="article-text">
        En la Bal d&rsquo;Onsella, la movilidad es una de esas cuestiones que se entienden mejor cuando se viven en el d&iacute;a a d&iacute;a que cuando se cuentan en kil&oacute;metros.
    </p><p class="article-text">
        La desaparici&oacute;n en 2025 del servicio de autob&uacute;s que conectaba los pueblos del valle con localidades como Sang&uuml;esa y Sos del Rey Cat&oacute;lico dej&oacute; durante m&aacute;s de un a&ntilde;o una realidad dif&iacute;cil de encajar en cualquier mapa de servicios p&uacute;blicos: pueblos habitados, pero sin una conexi&oacute;n regular para salir de ellos. La situaci&oacute;n afectaba especialmente a quienes no disponen de veh&iacute;culo propio, por eso ahora la comarca busca una respuesta desde el propio territorio.
    </p><p class="article-text">
        La respuesta tiene nombre: ONsellaMOVE, y forma parte de ONsellaCONECTA, una estrategia impulsada desde la localidad de Urri&eacute;s que pretende abordar la movilidad como un servicio m&aacute;s necesario para mantener vivos los pueblos. Una furgoneta el&eacute;ctrica de nueve plazas que tendr&aacute; una doble funci&oacute;n: por las ma&ntilde;anas trasladar&aacute; a estudiantes hacia el instituto de Sang&uuml;esa y, durante el resto del d&iacute;a, funcionar&aacute; como transporte bajo demanda para los vecinos. Una idea sencilla, pero fundamental para la supervivencia de estos pueblos.
    </p><h2 class="article-text">Para un joven, llegar al instituto tambi&eacute;n es poder elegir d&oacute;nde vivir</h2><p class="article-text">
        Para un adolescente de la Bal d&rsquo;Onsella, estudiar no deber&iacute;a depender del lugar donde haya nacido. Sin embargo, en el medio rural las distancias condicionan decisiones que en una ciudad apenas se perciben. El instituto est&aacute; fuera del pueblo. Los servicios sanitarios de referencia est&aacute;n fuera. Muchas actividades, compras, tr&aacute;mites o conexiones de transporte tambi&eacute;n est&aacute;n fuera.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de los j&oacute;venes, hay que tener en cuenta de que se encuentran cursando la Educaci&oacute;n Secundaria Obligatoria &ldquo;no se trata de un servicio optativo, sino de un derecho fundamental&rdquo; y de una competencia que corresponde directamente al Gobierno de Arag&oacute;n y que, sin embargo, &ldquo;jam&aacute;s se ha cubierto adecuadamente&rdquo;, apunta el alcalde la localidad de Urri&eacute;s, Armando Soria.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La realidad del territorio es aplastante&rdquo;, lamenta Armando Soria, y pone un ejemplo: &ldquo;Una familia que se levanta a las 6 o las 7 de la ma&ntilde;ana para ir a trabajar no puede llevar personalmente a sus hijos al instituto si este se encuentra en otro municipio. Al no existir un servicio p&uacute;blico de transporte escolar, la &uacute;nica alternativa real para estas familias es depender diariamente de la solidaridad de alg&uacute;n vecino o, sencillamente, verse obligadas a abandonar el pueblo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ante una situaci&oacute;n como la descrita anteriormente, y que se repite en numerosas zonas rurales de toda la comunidad, Soria expone que la respuesta por parte de la administraci&oacute;n pasa por la concesi&oacute;n de becas de transporte, unas ayudas que llegan a los hogares &ldquo;con una media de dos a&ntilde;os de retraso y que, por si fuera poco, no resuelven el problema de fondo: si no hay nadie disponible para llevar a los ni&ntilde;os cada ma&ntilde;ana, el dinero a futuro no sirve para nada&rdquo;, recuerda.
    </p><p class="article-text">
        En la localidad de Urri&eacute;s, donde nace este proyecto de movilidad rural, hay cuatro ni&ntilde;os en esta situaci&oacute;n a los que se suman dos en Undu&eacute;s de Lerda y uno en Isuerre. En el caso concreto de Urri&eacute;s, esto afecta de lleno a tres familias enfrentadas a un &ldquo;dilema cr&iacute;tico: si no se habilita una soluci&oacute;n de transporte, tendr&aacute;n que marcharse del lugar donde han elegido construir su vida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para que familias como estas no se vean obligadas a abandonar el pueblo, ONsellaMOVE quiere empezar por ah&iacute;: por garantizar el desplazamiento de los estudiantes hasta Sang&uuml;esa. No se trata &uacute;nicamente de facilitar un trayecto de ida y vuelta. Se trata de que una familia pueda plantearse vivir en un peque&ntilde;o municipio sin que cada ma&ntilde;ana tenga que organizar un complejo sistema de coches, horarios y favores. &ldquo;Resulta hiriente e incoherente que a las instituciones se les llene la boca hablando de lucha contra la despoblaci&oacute;n mientras se ahoga a las familias fall&aacute;ndoles en lo m&aacute;s b&aacute;sico: garantizar el acceso a la educaci&oacute;n obligatoria&rdquo;, clama el alcalde de Urri&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Porque la movilidad tambi&eacute;n forma parte de las oportunidades que ofrece un territorio. Y, a largo plazo, de sus posibilidades de futuro.
    </p><h2 class="article-text">El coche: la diferencia entre autonom&iacute;a y dependencia</h2><p class="article-text">
        La otra cara de la movilidad rural aparece cuando llega el momento en que conducir deja de ser una opci&oacute;n. En muchos pueblos peque&ntilde;os, el veh&iacute;culo particular ha terminado convirti&eacute;ndose en una extensi&oacute;n de los servicios p&uacute;blicos: sirve para ir al m&eacute;dico, comprar, acudir al banco, recoger un medicamento o simplemente encontrarse con otras personas.
    </p><p class="article-text">
        Es una necesidad recurrente, y m&aacute;s ahora, ya que con el nuevo mapa concesionario, los habitantes de la zona pueden llegar hoy hasta Sos, &ldquo;pero desde all&iacute; hasta nuestros pueblos est&aacute;n vendidos&rdquo;, recuerda el alcalde. Y es que solo los viernes los habitantes de la Bal d&acute;Onsella cuentan con combinaci&oacute;n de autob&uacute;s; el resto de los d&iacute;as, para ir o para volver, dependen de la buena voluntad y los favores de vecinos o ayuntamientos para poder bajar a la farmacia, a hacer la compra o a la peluquer&iacute;a. Gestiones y necesidades cotidianas que deber&iacute;an ser sencillas, pero a las que se les condena a renunciar &ldquo;solo por el hecho de ser pocos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Conscientes de la necesidad y urgencia de garantizar un modelo de movilidad digna cuando no tienes 5.000 usuarios en una l&iacute;nea, el transporte bajo demanda que plantea ONsellaMOVE tiene una importancia que va m&aacute;s all&aacute; de la movilidad sostenible. La intenci&oacute;n es que vecinos, especialmente mayores y personas sin veh&iacute;culo, puedan solicitar desplazamientos a localidades como Sang&uuml;esa o Sos del Rey Cat&oacute;lico para realizar compras, gestiones, acudir a servicios o conectar con otros medios de transporte.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a4a00ccc-4d78-4b88-8fb1-499cdd295386_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a4a00ccc-4d78-4b88-8fb1-499cdd295386_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a4a00ccc-4d78-4b88-8fb1-499cdd295386_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a4a00ccc-4d78-4b88-8fb1-499cdd295386_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a4a00ccc-4d78-4b88-8fb1-499cdd295386_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a4a00ccc-4d78-4b88-8fb1-499cdd295386_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a4a00ccc-4d78-4b88-8fb1-499cdd295386_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La furgoneta eléctrica, en uno de los municipios que forman parte del recorrido."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La furgoneta eléctrica, en uno de los municipios que forman parte del recorrido.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Es una cuesti&oacute;n de autonom&iacute;a, pero tambi&eacute;n de dignidad. Que una persona mayor pueda decidir cu&aacute;ndo necesita desplazarse sin tener que esperar a que un hijo, un hermano o un vecino tenga disponibilidad puede parecer algo peque&ntilde;o. En un pueblo, no lo es.
    </p><p class="article-text">
        La dependencia del coche tampoco afecta &uacute;nicamente a quienes no conducen. Una familia con hijos puede acabar haciendo aut&eacute;ntica ingenier&iacute;a log&iacute;stica: llevar a los ni&ntilde;os al colegio o al instituto, desplazarse para comprar, acudir al m&eacute;dico, realizar tr&aacute;mites y compatibilizar todo ello con el trabajo.
    </p><p class="article-text">
        En territorios donde las distancias entre servicios son importantes, el coche acaba absorbiendo una parte considerable del tiempo familiar, y ONsellaMOVE pretende liberar una parte de esa carga. Por eso, el proyecto insiste en que una parte fundamental para entenderlo es comprender que: la movilidad no es un servicio aislado, est&aacute; relacionada con la educaci&oacute;n, la sanidad, el comercio, el empleo, los cuidados y las relaciones sociales. Y si la movilidad falla, todos los servicios se vuelven m&aacute;s dif&iacute;ciles de utilizar.
    </p><h2 class="article-text">Una soluci&oacute;n pensada para un valle, no para un solo pueblo</h2><p class="article-text">
        Quiz&aacute; uno de los aspectos m&aacute;s interesantes de ONsellaMOVE sea precisamente que no plantea una soluci&oacute;n municipal para un problema municipal. La Bal d&rsquo;Onsella comparte caracter&iacute;sticas y necesidades: pueblos peque&ntilde;os, poblaci&oacute;n dispersa, servicios concentrados en localidades de mayor tama&ntilde;o y una fuerte dependencia del veh&iacute;culo particular. Por eso la respuesta tambi&eacute;n se plantea de forma compartida.
    </p><p class="article-text">
        ONsellaMOVE nace impulsado por el equipo y la experiencia de la plataforma de comercio local RedOnsella que integra a cinco municipios: Undu&eacute;s de Lerda, Isuerre, Lobera de Onsella, Long&aacute;s y Urri&eacute;s, lo que supone que durante el a&ntilde;o unos 200 vecinos se benefician de un servicio que multiplica su n&uacute;mero de usuarios en verano y otras fechas festivas del calendario, incluidos los fines de semana. &ldquo;Nos encantar&iacute;a seguir sumando pueblos&rdquo;, apunta Soria, que reconoce que son muchos los vecinos de otras localidades de la zona que ya acuden a RedOnsella.
    </p><p class="article-text">
        El nuevo proyecto, centrado en la movilidad rural, nace dentro de ONsellaCONECTA, una iniciativa que pretende conectar a los distintos municipios del territorio y a sus habitantes. La filosof&iacute;a en ambos casos es similar: si un peque&ntilde;o pueblo por s&iacute; solo tiene dificultades para mantener determinados servicios, varios pueblos que comparten problemas pueden buscar juntos una soluci&oacute;n. No se trata, por tanto, de que cada localidad tenga que inventar su propio sistema, se trata de &ldquo;hacer comarca&rdquo;. Una decisi&oacute;n que en territorios rurales, puede ser determinante para su supervivencia.
    </p><h2 class="article-text">De acercar la compra a aproximar el transporte</h2><p class="article-text">
        RedOnsella ayuda a entender de d&oacute;nde nace esta manera de trabajar. La iniciativa surgi&oacute; para facilitar las compras a los vecinos y, al mismo tiempo, mantener actividad econ&oacute;mica dentro del territorio. Vecinos como Charo Ripalda explicaban que pod&iacute;an comprar en el propio entorno y recibir los productos en sus casas sin tener que ir a Sang&uuml;esa o a Ejea a hacer la compra antes de subir al pueblo. Otros, como Enrique, vecino de Urri&eacute;s, destacaban en sus inicios lo f&aacute;cil que era utilizar este sistema para recibir la compra a domicilio.
    </p><p class="article-text">
        Tras cerca de dos a&ntilde;os y medio prestando este servicio; vecinos y mayores de Isuerre como Juanita, Pilar&iacute;n, Gabriela, Esmeralda o Floren; Carmen, Sonia, Charo o Juli en Lobera; o personas como Loli, Mari y Sixto en Urri&eacute;s, conf&iacute;an y encargan su compra durante todo el a&ntilde;o a RedOnsella. &ldquo;Solo por ver el impacto en sus vidas diarias, este proyecto ya es un rotundo &eacute;xito&rdquo;, subraya Soria.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la red trabaja con m&aacute;s de diez productores locales a los que se les proporciona visibilidad, tienda online y un canal directo de reparto por todo el valle. &ldquo;Somos conscientes de que debemos seguir buscando f&oacute;rmulas de crecimiento que refuercen su viabilidad econ&oacute;mica a largo plazo. Por eso, aprovechando la nueva licitaci&oacute;n de ONsellaMOVE, vamos a volver a licitar tambi&eacute;n RedOnsella, creando sinergias que optimicen los recursos del territorio&rdquo;, explica el alcalde de Urri&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Todos los testimonios recabados sobre esta iniciativa tienen en com&uacute;n algo importante: que un servicio rural funciona cuando acaba formando parte de la vida cotidiana. Y ahora, ONsellaMOVE busca hacer lo mismo pero con los desplazamientos. La primera conecta productos, la segunda conecta personas y ambas parten de la necesidad de encontrar una respuesta a la misma pregunta: &iquest;qu&eacute; hace falta para que alguien pueda seguir viviendo en un pueblo peque&ntilde;o sin que cada necesidad le obligue a marcharse?
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3906f0ac-1743-4bdc-8bae-966081a2ad1c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3906f0ac-1743-4bdc-8bae-966081a2ad1c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3906f0ac-1743-4bdc-8bae-966081a2ad1c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3906f0ac-1743-4bdc-8bae-966081a2ad1c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3906f0ac-1743-4bdc-8bae-966081a2ad1c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3906f0ac-1743-4bdc-8bae-966081a2ad1c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3906f0ac-1743-4bdc-8bae-966081a2ad1c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Otra imagen de la furgoneta eléctrica que forma parte de la iniciativa ONsellaMOVE."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Otra imagen de la furgoneta eléctrica que forma parte de la iniciativa ONsellaMOVE.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        A veces, cuando se habla de despoblaci&oacute;n, la conversaci&oacute;n se centra en atraer nuevos habitantes: vivienda, empleo, conectividad digital, emprendimiento, turismo. Todo eso es necesario, pero existe otra cuesti&oacute;n menos visible: que quienes ya viven en los pueblos puedan desarrollar all&iacute; una vida normal. Una vida que pasa por poder estudiar, comprar, ir al m&eacute;dico, trabajar, cuidar o visitar a la familia y amigos.
    </p><p class="article-text">
        La movilidad es transversal a todas esas necesidades, y ONsellaMOVE nace como &ldquo;una pieza m&aacute;s de una pol&iacute;tica de permanencia&rdquo;, aseguran sus impulsores, ya que no pretende &uacute;nicamente que la gente se desplace; pretende que la falta de transporte no se convierta en una raz&oacute;n para abandonar el territorio.
    </p><p class="article-text">
        El propio Ayuntamiento de Urri&eacute;s presenta el proyecto desde esa perspectiva: que los vecinos puedan vivir donde quieren vivir sin sentirse desplazados por la falta de servicios, cuidados o atenci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">El reto ser&aacute; convertir la idea en un servicio &uacute;til y rentable</h2><p class="article-text">
        El proyecto todav&iacute;a se encuentra en fase de implantaci&oacute;n y el veh&iacute;culo est&aacute; pendiente de su puesta en funcionamiento. Por eso habr&aacute; que esperar para comprobar c&oacute;mo responde en la pr&aacute;ctica: qu&eacute; demanda tendr&aacute;, qu&eacute; horarios ser&aacute;n necesarios, qu&eacute; pueblos utilizar&aacute;n m&aacute;s el servicio y c&oacute;mo se adaptar&aacute; a las necesidades reales de los vecinos.
    </p><p class="article-text">
        El primer paso se dar&aacute; esta misma semana cuando est&aacute; previsto que el MITECO de el pistoletazo de salida para comenzar a ejecutar los fondos de la subvenci&oacute;n. &ldquo;A partir de ese instante, tendremos que acelerar con los pliegos y licitaciones: la adquisici&oacute;n de la furgoneta, la contrataci&oacute;n del conductor o conductora, la adecuaci&oacute;n de las instalaciones necesarias y todo el aparataje log&iacute;stico&rdquo;, explica Armando Soria.
    </p><p class="article-text">
        La parte m&aacute;s compleja ser&aacute; precisar las condiciones de la licitaci&oacute;n para la persona u entidad que gestione el proyecto y, sobre todo, &ldquo;ofrecer un margen operativo suficiente para que quien lo dirija pueda tener la rentabilidad necesaria que garantice la viabilidad y continuidad de ONsellaMOVE en el tiempo&rdquo;, reconoce Soria.
    </p><p class="article-text">
        Sus principales usuarios ser&aacute;n ocho menores estudiantes y m&aacute;s de un centenar de vecinos que llevan a&ntilde;os reclamando una soluci&oacute;n real y estable para su problema de movilidad en un entorno poco poblado, pero en el que quieren permanecer. Por ello, la verdadera medida del &eacute;xito de ONsellaMOVE no ser&aacute; el n&uacute;mero de kil&oacute;metros que recorra la furgoneta, sino cu&aacute;ntas cosas permitir&aacute; hacer a quienes viven en el valle. Porque un pueblo no est&aacute; vivo solamente cuando tiene habitantes. Est&aacute; vivo cuando esos habitantes pueden hacer su vida, y saben que pueden salir teniendo la oportunidad de volver a casa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Bosque Senero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/moverse-quedarse-bal-d-onsella-busca-propia-solucion-movilidad-rural_1_13567888.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 11 Oct 2026 04:01:03 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0a5e7046-fc43-42df-8ddb-a2296ffa4bc2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="358974" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0a5e7046-fc43-42df-8ddb-a2296ffa4bc2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="358974" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Moverse para poder quedarse: la Bal d’Onsella busca su propia solución a la movilidad rural]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0a5e7046-fc43-42df-8ddb-a2296ffa4bc2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Movilidad,Zonas rurales,Despoblación rural]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La fosa más grande de Aragón vuelve a abrirse: las balas de pequeño calibre que cuentan cómo fueron los asesinatos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/fosa-grande-aragon-vuelve-abrirse-balas-pequeno-calibre-cuentan-asesinatos_1_13574522.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1de2eca3-69dd-4986-a9f8-84c77d02dc33_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La fosa más grande de Aragón vuelve a abrirse: las balas de pequeño calibre que cuentan cómo fueron los asesinatos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La segunda fase de las exhumaciones del cementerio de Ejea de los Caballeros ha recuperado ya 20 cuerpos y continuará hasta finales de octubre. Se han encontrado numerosos impactos de bala y pocos indicios de tortura. El equipo trabaja ahora en el espacio ya abierto y en un segundo tramo cuya dimensión y número de víctimas todavía se desconocen
</p><p class="subtitle">“Mi tío y mi abuelo están en esta zanja”: trabajos de exhumación en Ejea 
</p></div><p class="article-text">
        La tierra vuelve a abrirse en el cementerio de Ejea de los Caballeros. La segunda fase de los trabajos de exhumaci&oacute;n de la fosa com&uacute;n en la que se estima que se hallan cerca de 165 personas asesinadas ha permitido recuperar ya 20 cuerpos. El equipo de arque&oacute;logos y antrop&oacute;logos forenses continuar&aacute; trabajando hasta finales de octubre con un doble objetivo: terminar de recuperar los restos del espacio que ya hab&iacute;a sido abierto y avanzar en un segundo tramo del enterramiento, del que todav&iacute;a no se sabe cu&aacute;ntas personas puede contener.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La cifra convierte esta intervenci&oacute;n en una de las actuaciones de recuperaci&oacute;n de represaliados m&aacute;s importantes que se est&aacute;n desarrollando en Arag&oacute;n. Los sondeos realizados en noviembre de 2024 ya hab&iacute;an mostrado la dimensi&oacute;n de lo que pod&iacute;a esconder el cementerio: las cinco catas abiertas dieron resultado positivo y en todas ellas aparecieron cuerpos. En una llegaron a contabilizarse al menos siete v&iacute;ctimas en un espacio de apenas un metro cuadrado. La primera estimaci&oacute;n situ&oacute; en torno a 150 el n&uacute;mero de personas asesinadas que pod&iacute;an encontrarse en la zona, una cifra que posteriormente se elev&oacute; hasta 165.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la primera fase de exhumaci&oacute;n, desarrollada en 2025, fueron recuperados 23 cuerpos. Ahora, con los 20 restos localizados en esta segunda intervenci&oacute;n, el equipo contin&uacute;a sacando a la luz una parte de las v&iacute;ctimas de la represi&oacute;n que fueron enterradas en este espacio durante las primeras semanas de la Guerra Civil.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero esta nueva campa&ntilde;a no solo est&aacute; permitiendo recuperar cuerpos. Tambi&eacute;n est&aacute; aportando informaci&oacute;n sobre c&oacute;mo murieron.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Las heridas que deja la munici&oacute;n&nbsp;</h2><p class="article-text">
        La mitad de los primeros 20 cuerpos recuperados en esta segunda fase ya han pasado por el proceso de lavado y limpieza. Los restos han sido catalogados atendiendo, entre otros aspectos, al sexo y a las caracter&iacute;sticas antropol&oacute;gicas, patolog&iacute;as previas o cualquier otra caracter&iacute;stica individual que pueda servir para comparar los restos con la informaci&oacute;n disponible sobre las personas desaparecidas. &ldquo;Buscamos cualquier caracter&iacute;stica que pueda ayudarnos a identificarles&rdquo;, explica Miriam Gracia, antrop&oacute;loga que participa en los trabajos.
    </p><p class="article-text">
        Una de las informaciones m&aacute;s relevantes que est&aacute;n dejando los restos &oacute;seos que han salido a la luz tiene que ver con las lesiones. Los especialistas no han encontrado, por el momento, muchos indicios compatibles con torturas, pero s&iacute; han localizado, sin embargo, numerosos orificios provocados por proyectiles.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/87e4633c-b577-4da9-b48d-ea3d61c5ce1e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/87e4633c-b577-4da9-b48d-ea3d61c5ce1e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/87e4633c-b577-4da9-b48d-ea3d61c5ce1e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/87e4633c-b577-4da9-b48d-ea3d61c5ce1e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/87e4633c-b577-4da9-b48d-ea3d61c5ce1e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/87e4633c-b577-4da9-b48d-ea3d61c5ce1e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/87e4633c-b577-4da9-b48d-ea3d61c5ce1e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Restos hallados en la fosa de Ejea"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Restos hallados en la fosa de Ejea                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Son impactos que apuntan a munici&oacute;n de peque&ntilde;o calibre, procedente de pistolas de unos siete mil&iacute;metros, un tipo de arma muy habitual durante los a&ntilde;os treinta, tal y como asegura el equipo de exhumaci&oacute;n. El calibre, por s&iacute; solo, no permite reconstruir las circunstancias concretas de cada muerte, pero las caracter&iacute;sticas de estos proyectiles aportan una informaci&oacute;n significativa: para que un disparo de este tipo resultara efectivo y provocara la muerte era necesario realizarlo a muy corta distancia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este es un detalle que golpea especialmente a quienes llevan a&ntilde;os trabajando en la recuperaci&oacute;n de estas v&iacute;ctimas, como Javier Sumelzo, portavoz de la asociaci&oacute;n memorialista Batall&oacute;n Cinco Villas, quien considera que esta circunstancia permite acercarse a la dimensi&oacute;n de la violencia ejercida contra quienes fueron enterrados en la fosa y habla de &ldquo;la crueldad de los asesinos&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n antropol&oacute;gica, en todo caso, contin&uacute;a. Cada cuerpo recuperado debe ser tratado de manera individual en un espacio habilitado para ellos en el cementerio de Ejea, que se est&aacute; quedando peque&ntilde;o. Tambi&eacute;n ser&aacute;n documentados y estudiados antes de incorporarlos al proceso de identificaci&oacute;n gen&eacute;tica. El objetivo &uacute;ltimo sigue siendo poner nombre a los restos y devolverlos a sus familias para que puedan despedirse de ellos y darles sepultura &ldquo;con la dignidad que merecen&rdquo;, insiste el equipo.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Una fosa que todav&iacute;a no ha terminado de hablar&nbsp;</h2><p class="article-text">
        La dimensi&oacute;n de la intervenci&oacute;n sigue sin estar completamente definida. Las primeras catas realizadas en 2024 localizaron 14 cuerpos y mostraron que el enterramiento pod&iacute;a ser mucho mayor de lo que se hab&iacute;a documentado hasta entonces. El c&aacute;lculo de unas 165 v&iacute;ctimas procede de la investigaci&oacute;n hist&oacute;rica y documental realizada por el equipo arqueol&oacute;gico y por la asociaci&oacute;n Batall&oacute;n Cinco Villas, y sigue siendo una estimaci&oacute;n abierta. De hecho, los trabajos ya hab&iacute;an advertido de la posible existencia de otros espacios de enterramiento fuera de la zona inicialmente delimitada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y detr&aacute;s de esa cifra hay decenas de nombres. Los registros conservados permiten reconstruir una parte de la historia de quienes acabaron en este cementerio. Entre las v&iacute;ctimas identificadas en la documentaci&oacute;n aparecen vecinos de Ejea como Carmelo Jim&eacute;nez Aranda, Manuel Gin&eacute;s Guill&eacute;n, Jos&eacute; S&aacute;nchez Sanz, Julia Abad&iacute;a Navarro, Jos&eacute; Lou Llorens o Francisco Long&aacute;s Urb&oacute;n, junto a personas procedentes de otros municipios de la comarca y de localidades m&aacute;s alejadas. El censo de patrimonio memorial de Arag&oacute;n recoge al menos 72 personas naturales o vecinas de Ejea asesinadas en los alrededores de la localidad y se&ntilde;ala que muchas de ellas, aunque casi con seguridad no todas, estar&iacute;an enterradas en la gran fosa del cementerio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero la fosa de Ejea no es &uacute;nicamente una fosa de Ejea. La localidad era la cabeza del partido judicial y su c&aacute;rcel se convirti&oacute; durante los primeros meses de la guerra en uno de los principales centros de detenci&oacute;n de la zona. Hasta el 31 de diciembre de 1936 fueron detenidas e ingresadas all&iacute; 501 personas. De ellas, los registros indican que 333 fueron sacadas de la prisi&oacute;n para ser fusiladas, mientras que otras fuentes y la investigaci&oacute;n hist&oacute;rica manejada por los equipos memorialistas sit&uacute;an en al menos 365 las personas sacadas de la c&aacute;rcel para ser asesinadas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por aquella c&aacute;rcel pasaron vecinos de una veintena de municipios. Entre las localidades que aparecen vinculadas a las v&iacute;ctimas que podr&iacute;an estar en la fosa figuran Pedrola, Pinseque, Pradilla, Tarazona, Uncastillo, Luesia o Farasdu&eacute;s, adem&aacute;s de municipios de Navarra y Soria.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">La fosa sale del cementerio y entra en el pueblo&nbsp;</h2><p class="article-text">
        La intervenci&oacute;n de este oto&ntilde;o est&aacute; teniendo adem&aacute;s una consecuencia que trasciende el propio trabajo arqueol&oacute;gico: la fosa empieza a ser conocida por un n&uacute;mero cada vez mayor de vecinos. El trabajo que se desarrolla tras las paredes del camposanto ha despertado el inter&eacute;s de personas que hasta ahora conoc&iacute;an la existencia de la fosa, pero no necesariamente la dimensi&oacute;n de la intervenci&oacute;n, y las visitas al cementerio se han incrementado durante esta semana.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Uno de los momentos que ha contribuido a sacar el proyecto del &aacute;mbito estrictamente memorialista ha sido la visita de la periodista y divulgadora Nieves Concostrina. Estuvo el martes en el cementerio, donde conoci&oacute; de primera mano los trabajos y recibi&oacute; explicaciones del equipo que est&aacute; llevando a cabo la exhumaci&oacute;n. Horas despu&eacute;s traslad&oacute; parte de esa informaci&oacute;n al p&uacute;blico durante la conferencia &lsquo;Memoria para indiferentes&rsquo;, organizada por la asociaci&oacute;n Batall&oacute;n Cinco Villas, con la colaboraci&oacute;n del Ayuntamiento de Ejea de los Caballeros. La charla se celebr&oacute; en el Teatro de la Villa de Ejea, que llen&oacute; sus 400 localidades y dej&oacute; a las puertas a un centenar de personas m&aacute;s sin entrada.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7dce9b31-3284-42fa-9903-fd8fcd5dfa00_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7dce9b31-3284-42fa-9903-fd8fcd5dfa00_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7dce9b31-3284-42fa-9903-fd8fcd5dfa00_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7dce9b31-3284-42fa-9903-fd8fcd5dfa00_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7dce9b31-3284-42fa-9903-fd8fcd5dfa00_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7dce9b31-3284-42fa-9903-fd8fcd5dfa00_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7dce9b31-3284-42fa-9903-fd8fcd5dfa00_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Miriam Gracia, antropóloga, junto a los restos"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Miriam Gracia, antropóloga, junto a los restos                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La visita de la divulgadora tuvo adem&aacute;s un elemento especialmente simb&oacute;lico: la conferencia se abri&oacute; con fotograf&iacute;as de la propia fosa de Ejea y con algunos de los datos que los especialistas hab&iacute;an compartido con la periodista durante su visita al cementerio esa misma ma&ntilde;ana.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La memoria dej&oacute; as&iacute; de ser solo una cuesti&oacute;n de archivos, nombres y familias que buscan a sus desaparecidos. Durante unas horas, la fosa se convirti&oacute; tambi&eacute;n en el punto de partida de una conversaci&oacute;n p&uacute;blica sobre la violencia de la Guerra Civil y sobre la necesidad de recuperar los restos de quienes fueron asesinados y enterrados sin que sus familias pudieran despedirlos.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Los estudiantes ante la fosa&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Ese acercamiento entre investigaci&oacute;n y sociedad se ha materializado tambi&eacute;n con la visita de una veintena de estudiantes del M&aacute;ster de Historia Contempor&aacute;nea de la Universidad de Zaragoza al cementerio de Ejea, acompa&ntilde;ados por la catedr&aacute;tica &Aacute;ngela Cenarro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los estudiantes han conocido sobre el terreno c&oacute;mo se desarrolla una exhumaci&oacute;n y escuchar las explicaciones del equipo encargado de los trabajos. No se trata &uacute;nicamente de
    </p><p class="article-text">
        observar c&oacute;mo se recuperan restos humanos: la fosa permite conectar la investigaci&oacute;n hist&oacute;rica con la arqueolog&iacute;a, la antropolog&iacute;a forense y las futuras pruebas gen&eacute;ticas que pueden conducir a la identificaci&oacute;n de las v&iacute;ctimas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es precisamente esa combinaci&oacute;n de disciplinas la que explica la dimensi&oacute;n del proyecto iniciado en Ejea. Cuando comenzaron los primeros sondeos, los expertos ya advert&iacute;an de que no se trataba de una intervenci&oacute;n sencilla y la investigaci&oacute;n hist&oacute;rica permitir&aacute; en un tiempo poner nombres, pueblos y fechas all&iacute; donde durante d&eacute;cadas solo hubo interrogantes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los 20 cuerpos recuperados en esta segunda fase todav&iacute;a no tienen nombre, algunos han pasado ya por las primeras labores de limpieza y estudio antropol&oacute;gico, y despu&eacute;s llegar&aacute; el momento de cruzar la informaci&oacute;n obtenida de los huesos con los datos de las familias y las muestras de ADN.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los trabajos de esta fase, liderado por equipo del director arqueol&oacute;gico Javier Ruiz y sufragados con recursos del Ayuntamiento del Ejea, continuar&aacute;n hasta finales de octubre con la incertidumbre de conocer cu&aacute;ntas personas permanecen bajo tierra en el segundo tramo, anegado de lodo por las lluvias de esta semana, que pronto empezar&aacute; a ser explorado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Bosque Senero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/fosa-grande-aragon-vuelve-abrirse-balas-pequeno-calibre-cuentan-asesinatos_1_13574522.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 09 Oct 2026 20:40:23 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/1de2eca3-69dd-4986-a9f8-84c77d02dc33_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="479160" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/1de2eca3-69dd-4986-a9f8-84c77d02dc33_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="479160" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La fosa más grande de Aragón vuelve a abrirse: las balas de pequeño calibre que cuentan cómo fueron los asesinatos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/1de2eca3-69dd-4986-a9f8-84c77d02dc33_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica,Fosas comunes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Recuperar la tierra, gestionar el agua y hacer comunidad: un proyecto que crece a orillas de un río entre Aragón y Catalunya]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/recuperar-tierra-gestionar-agua-comunidad-proyecto-crece-orillas-rio-aragon-catalunya_1_13534723.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e517c492-2ea3-4e69-bf85-3c130c94fd9d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Recuperar la tierra, gestionar el agua y hacer comunidad: un proyecto que crece a orillas de un río entre Aragón y Catalunya"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El proyecto nacido en la Vall Rovira (Teruel) ha recaudado 15.200 euros en su campaña de micromecenazgo y prepara la puesta en marcha de un espacio comunitario junto al río Algars

</p><p class="subtitle">Un cactus como alimento para el ganado: la solución para las zonas secas que Aragón mantiene bloqueada
</p></div><p class="article-text">
        Un r&iacute;o puede ser frontera y, al mismo tiempo, camino. El Algars separa Arag&oacute;n de Catalunya en los mapas, pero la vida alrededor de sus orillas cuenta una historia bastante menos ordenada. En la Vall Rovira, en Arens de Lled&oacute;, la asociaci&oacute;n Boodaville lleva a&ntilde;os experimentando con otra manera de trabajar la tierra y de vivir en sociedad. Con la mayor&iacute;a de edad cumplida, esta asociaci&oacute;n ha decidido dar un paso m&aacute;s en su proyecto Rovira Regenerativa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En una segunda fase, ha recaudado 15.200 euros a trav&eacute;s de la puesta en marcha de una campa&ntilde;a de micromecenazgo. La cifra supera el objetivo m&iacute;nimo de 14.000 euros que se hab&iacute;a marcado la campa&ntilde;a y, ahora, la asociaci&oacute;n tiene la mirada puesta en una nueva parcela que albergar&aacute; un equipamiento pensado como un lugar abierto al pueblo.
    </p><p class="article-text">
        Al otro lado del r&iacute;o, en Caseres, prepara un nuevo espacio donde poder compartir lo aprendido hasta ahora y buscar respuestas a la pregunta que Lou Gurney, responsable del proyecto, planteaba al presentar la campa&ntilde;a de micromecenazgo: &ldquo;&iquest;Y si cultivar alimentos pudiera sanar la tierra, fortalecer la comunidad y crear medios de vida viables todo al mismo tiempo?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El dise&ntilde;o incluye un huerto comunitario con plantas aut&oacute;ctonas que funcione tambi&eacute;n como banco de semillas y espacio informativo; un vivero de plantas y &aacute;rboles para futuros sistemas agroforestales; y una peque&ntilde;a tienda de productos locales. Tambi&eacute;n quieren que sea un punto de encuentro donde realizar talleres, propiciar el intercambio de conocimientos y poner en marcha actividades. En definitiva, se plantea como una manera de abrir el proyecto a m&aacute;s personas ofreciendo un lugar donde la vecindad pueda encontrarse.
    </p><h2 class="article-text">Una experiencia que nace en Arag&oacute;n y borra fronteras</h2><p class="article-text">
        Antes de pensar en el jard&iacute;n de Caseres hubo una finca. Y antes de Rovira Regenerativa hubo Boodaville. Lou Gurney est&aacute; al frente de la asociaci&oacute;n desde 2008, cuando comenz&oacute; a desarrollar en la Vall Rovira una finca demostrativa de unas 1,5 hect&aacute;reas basada en los principios de la permacultura. Rovira Regenerativa naci&oacute; y se desarroll&oacute; en la provincia de Teruel, y durante a&ntilde;os, el espacio ha acogido cursos, voluntariado, intercambios juveniles y experiencias educativas.
    </p><p class="article-text">
        En 2022, dieron un paso m&aacute;s y giraron la mirada hacia el vi&ntilde;edo vecino: dos hect&aacute;reas de vi&ntilde;as que llevaban dos a&ntilde;os sin actividad, propiedad de Benita y Manuel quienes aseguran que les &ldquo;dol&iacute;a verlas abandonadas&rdquo;. Dos a&ntilde;os despu&eacute;s, el equipo entr&oacute; en el terreno, y con la ayuda y la experiencia de Benita, recogi&oacute; las uvas y consigui&oacute; elaborar cientos de botellas de vino. Aquella intervenci&oacute;n acab&oacute; convirti&eacute;ndose en el punto de partida pr&aacute;ctico de Rovira Regenerativa. Este a&ntilde;o, una vez finalizada la campa&ntilde;a, cuentan que tienen 459 botellas listas. &ldquo;El vino regenerativo, combinado con la lucha contra la despoblaci&oacute;n, es un mensaje muy potente que interesa a la poblaci&oacute;n local&rdquo;, aseguran desde la asociaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La finca se ha ido ampliando y cambiando, y hoy el proyecto trabaja sobre unas ocho hect&aacute;reas de vi&ntilde;edo, bosque y almendros y aplica un dise&ntilde;o agroforestal que pretende combinar producci&oacute;n agr&iacute;cola, recuperaci&oacute;n del suelo, biodiversidad y mejor gesti&oacute;n del agua. Aunque la vi&ntilde;a sigue siendo el cultivo principal, alrededor se incorporan olivos, frutales, plantas arom&aacute;ticas, verduras perennes y especies silvestres: &ldquo;La idea del dise&ntilde;o de agroforester&iacute;a es que tenemos muchas especies diferentes&rdquo;, explica Gurney.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No se trata, por tanto, de sustituir una plantaci&oacute;n por otra. Lo que se pretende es construir un sistema en el que diferentes elementos tengan una funci&oacute;n propia y en el que la producci&oacute;n agr&iacute;cola conviva con la regeneraci&oacute;n del ecosistema, contando tambi&eacute;n con la fauna: &ldquo;los animales son una pieza clave para un sistema de agricultura regenerativa&rdquo;, aseguran.
    </p><h2 class="article-text">El agua: protagonista en un paisaje mediterr&aacute;neo y seco&nbsp;</h2><p class="article-text">
        La sequ&iacute;a de los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha sido uno de los grandes caballos de batalla de la finca: &ldquo;un aprendizaje&rdquo;, a&ntilde;aden. Al trabajar a orillas de una r&iacute;o, el Algars, y de tener sus aguas como fuente de riqueza y reconocimiento, el proyecto ha decidido trabajar con especialistas en hidrolog&iacute;a para dise&ntilde;ar un sistema que permita captar mejor el agua de lluvia y mantenerla durante m&aacute;s tiempo en el terreno. El objetivo es que &ldquo;el agua no atraviese la finca r&aacute;pidamente, sino que pueda alimentar el suelo y favorecer la vida&rdquo;, explican.
    </p><p class="article-text">
        La agricultura regenerativa, se plantea como respuesta a un problema muy concreto: c&oacute;mo seguir produciendo en un territorio donde cada vez resulta m&aacute;s dif&iacute;cil gestionar el agua y mantener la fertilidad del suelo. En 2023 llegaron 1.500 ejemplares de &aacute;rboles a trav&eacute;s de Life Terra. Principalmente especies productivas y otras destinadas a crear estructura y diversidad dentro del sistema. El propio proyecto reconoce que algunos de esos &aacute;rboles tuvieron que afrontar su primer a&ntilde;o en unas condiciones de sequ&iacute;a especialmente duras.
    </p><h2 class="article-text">Las personas en el centro del proyecto</h2><p class="article-text">
        Una de las partes menos visibles de Rovira Regenerativa est&aacute; fuera de las parcelas. Boodaville ha construido alrededor de la finca una red internacional de voluntarios, estudiantes y participantes. Seg&uacute;n los datos facilitados por el proyecto, m&aacute;s de 1.500 personas de 30 pa&iacute;ses han pasado por sus actividades.
    </p><p class="article-text">
        Es tambi&eacute;n un lugar de aprendizaje que, en esta nueva fase del proyecto, se propone dar un salto de escala y tambi&eacute;n de p&uacute;blico. Hasta ahora, la asociaci&oacute;n ha contado con la experiencia de los agricultores de la zona, y sus recursos, por ejemplo, utiliza esti&eacute;rcol de caballos procedente de vecinos, sin qu&iacute;micos, para enriquecer el suelo. Ahora, el objetivo es implicar a esos vecinos para que tambi&eacute;n dispongan de un espacio donde conocerse y compartir experiencias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, mientras que en la finca de Arens de Lled&oacute; se trabaja la tierra, en Caseres se quiere trabajar, adem&aacute;s, la relaci&oacute;n con el pueblo. El futuro jard&iacute;n se ha proyectado como un lugar donde alguien pueda acercarse a aprender qu&eacute; plantas son propias del territorio, llevarse una planta, intercambiar semillas, participar en un taller o comprar un producto elaborado cerca por sus propios vecinos, con la misma calidad y criterios que ellos.
    </p><p class="article-text">
        Es una apuesta peque&ntilde;a en tama&ntilde;o, pero ambiciosa en lo que pretende provocar, aseguran desde la asociaci&oacute;n, que lucha para que &ldquo;el conocimiento generado en una finca experimental no se quede dentro de ella&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La elecci&oacute;n de Caseres responde a &ldquo;la l&oacute;gica geogr&aacute;fica&rdquo;. La finca de Boodaville est&aacute; en Arag&oacute;n, pero este municipio catal&aacute;n es la localidad m&aacute;s cercana, un territorio que la propia organizaci&oacute;n define como &ldquo;situado entre Catalunya y Arag&oacute;n&rdquo;, y que permite al proyecto crecer siguiendo el territorio que el r&iacute;o Algars ya habita. Rovira Regenerativa quiere probar si lo que empez&oacute; como una experiencia agr&iacute;cola puede convertirse tambi&eacute;n en un lugar de encuentro para las personas que habitan a orillas del r&iacute;o. De momento, han conseguido algo m&aacute;s sencillo: que una semilla tenga d&oacute;nde plantarse.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Bosque Senero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/recuperar-tierra-gestionar-agua-comunidad-proyecto-crece-orillas-rio-aragon-catalunya_1_13534723.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 24 Sep 2026 21:19:54 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e517c492-2ea3-4e69-bf85-3c130c94fd9d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="382709" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e517c492-2ea3-4e69-bf85-3c130c94fd9d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="382709" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Recuperar la tierra, gestionar el agua y hacer comunidad: un proyecto que crece a orillas de un río entre Aragón y Catalunya]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e517c492-2ea3-4e69-bf85-3c130c94fd9d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Más de 400 euros por llenar el depósito del tractor: el gasóleo agrícola dispara los costes del campo español]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/agro/400-euros-llenar-deposito-tractor-gasoleo-agricola-dispara-costes-campo-espanol_1_13519586.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/333b59a3-8c97-4a80-b223-efbe2f592542_16-9-discover-aspect-ratio_default_1151486.jpg" width="1430" height="805" alt="Más de 400 euros por llenar el depósito del tractor: el gasóleo agrícola dispara los costes del campo español"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El combustible alcanza los 1,405 euros por litro de media y llenar un depósito de 300 litros cuesta ya 421,5 euros. Las organizaciones agrarias reclaman mantener las ayudas que terminan el 30 de septiembre mientras los profesionales del campo califican la situación de “devastadora”</p><p class="subtitle">El enquistamiento del conflicto en Irán inflama los precios energéticos y propicia la peor cuesta de septiembre en años</p></div><p class="article-text">
        Francisco, agricultor de Ciudad Real, lleg&oacute; este martes a repostar su tractor y comprob&oacute; en el surtidor cu&aacute;nto ha cambiado la factura en apenas seis meses. El litro de gas&oacute;leo agr&iacute;cola cost&oacute; 1,588 euros. Navarro asegura que antes de la escalada de precios pagaba alrededor de un euro o, como mucho, 1,10 euros. &ldquo;Es devastador&rdquo;, lamenta mientras muestra el ticket del repostaje. Su caso resume el problema al que se enfrenta buena parte del campo espa&ntilde;ol: trabajar cuesta cada vez m&aacute;s y el agricultor no puede trasladar autom&aacute;ticamente ese incremento al precio de lo que produce.
    </p><p class="article-text">
        F&eacute;lix y Vicente son dos j&oacute;venes aragoneses que trabajan proporcionando servicios a los agricultores con su maquinaria agr&iacute;cola. Esta subida pone en jaque sus trabajos: &ldquo;Tendr&iacute;a que subir la hora de trabajo a los agricultores&rdquo; reconoce F&eacute;lix, que se&ntilde;ala que a la subida del precio de las horas de taller, el de las ruedas y los recambios de la maquinaria ahora tambi&eacute;n tienen que asumir la subida en el gas&oacute;leo &ldquo;y sin el combustible no podemos salir al campo, es fundamental&rdquo;, a&ntilde;ade Vicente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El precio medio ponderado nacional del gas&oacute;leo agr&iacute;cola alcanz&oacute; el 7 de septiembre los 1,405 euros por litro, seg&uacute;n el &uacute;ltimo informe semanal del Ministerio de Agricultura. Son 14,3 c&eacute;ntimos m&aacute;s que un a&ntilde;o antes y un 45,6% m&aacute;s que el 23 de febrero, cuando se situaba en 0,96 euros. Con la referencia media nacional, llenar un dep&oacute;sito de 300 litros cuesta ahora 421,50 euros, frente a los 289,50 euros de entonces. La diferencia es de 132 euros por dep&oacute;sito.
    </p><p class="article-text">
        La subida no puede llegar en &ldquo;peor momento&rdquo;, aseguran los agricultores. Y es que justo en estas semanas comienza una de las campa&ntilde;as que m&aacute;s maquinaria exige. Espa&ntilde;a cuenta con cerca de 5,75 millones de hect&aacute;reas de cereal de grano, de las que aproximadamente 4,93 millones son de secano, seg&uacute;n los datos provisionales de la ESYRCE 2025. Si se toma como referencia un consumo de entre 50 y 70 litros de gas&oacute;leo por hect&aacute;rea, el incremento del precio respecto a septiembre de 2025 supone entre 7,15 y 10 euros m&aacute;s por hect&aacute;rea. Aplicado a una superficie equivalente a todo el cereal de secano espa&ntilde;ol, la subida se traduce en una horquilla de gasto de entre 35 y 49 millones de euros adicionales en combustible, aunque se trata de una estimaci&oacute;n y no de un c&aacute;lculo oficial de los costes de la campa&ntilde;a. Unos costes que algunos agricultores prev&eacute;n que puedan llegar a disparar hasta 70 u 80 euros m&aacute;s por cada hect&aacute;rea trabajada.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el calendario a&ntilde;ade otra preocupaci&oacute;n: el 30 de septiembre termina la ayuda extraordinaria al gas&oacute;leo agr&iacute;cola. Si no se prorroga, el sector afrontar&aacute; desde el 1 de octubre el final de una medida que permite compensar parte del incremento del combustible. En este sentido, COAG reclama que la ayuda se mantenga al menos hasta final de a&ntilde;o y que se revise el l&iacute;mite m&aacute;ximo de 20 c&eacute;ntimos por litro.
    </p><h2 class="article-text">Un 45,6% m&aacute;s de precio por el mismo combustible</h2><p class="article-text">
        El incremento registrado durante los &uacute;ltimos meses tiene su origen en la fuerte subida experimentada por los carburantes despu&eacute;s del inicio del conflicto en Oriente Medio. El precio medio nacional del gas&oacute;leo agr&iacute;cola pas&oacute; de los 0,96 euros por litro de finales de febrero, a los 1,405 euros registrados el 7 de septiembre. Adem&aacute;s, los datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentaci&oacute;n -MAPA- muestran diferencias entre los surtidores convencionales y los de las cooperativas agrarias, que ofrecen precios inferiores.
    </p><p class="article-text">
        El resultado es que el coste del combustible se ha convertido en una partida cada vez m&aacute;s importante para unas explotaciones que necesitan maquinaria para pr&aacute;cticamente todas las fases del cultivo. Preparar la tierra, abonar, sembrar, aplicar tratamientos y recolectar implica consumo de gas&oacute;leo, aunque la cantidad var&iacute;a considerablemente seg&uacute;n el cultivo, el terreno y el sistema de laboreo.
    </p><p class="article-text">
        COAG considera que la magnitud de la subida hace insuficientes las medidas actualmente vigentes, por eso, la organizaci&oacute;n agraria ha solicitado una reuni&oacute;n urgente con el Ministerio de Agricultura para reclamar una respuesta ante este &ldquo;dr&aacute;stico&rdquo; aumento de los costes.
    </p><h2 class="article-text">Casi cinco millones de hect&aacute;reas de cereal afrontan ahora el encarecimiento</h2><p class="article-text">
        El problema adquiere especial relevancia por el peso del cereal en la agricultura espa&ntilde;ola. Seg&uacute;n los resultados provisionales de la Encuesta sobre Superficies y Rendimientos de Cultivos de 2025, Espa&ntilde;a ten&iacute;a 5,746 millones de hect&aacute;reas de cereales de grano, de las que 4,93 millones correspond&iacute;an a superficies de secano.
    </p><p class="article-text">
        La pr&oacute;xima campa&ntilde;a obliga a los agricultores a asumir buena parte de los gastos necesarios para poner la tierra en condiciones &oacute;ptimas para la siembra. En el conjunto del pa&iacute;s, si se aplicara el incremento de 14,3 c&eacute;ntimos por litro a un consumo de 50 litros por hect&aacute;rea, el sobrecoste ser&iacute;a de 7,15 euros; con 70 litros, alcanzar&iacute;a los 10 euros. Sobre 4,93 millones de hect&aacute;reas de cereal de secano, el resultado ser&iacute;a de aproximadamente 35,2 millones de euros en el primer escenario y 49 millones en el segundo.
    </p><p class="article-text">
        Como dato, ASAJA calcula que actualmente son necesarias unas tres toneladas por hect&aacute;rea en secano y cinco en regad&iacute;o &uacute;nicamente para cubrir costes. En el caso del ma&iacute;z, sit&uacute;a los costes en torno a 2.600 euros por hect&aacute;rea. Por lo tanto, una explotaci&oacute;n media que consume unos 15.000 litros al a&ntilde;o habr&iacute;a pasado de gastar unos 12.000 euros en 2021 a unos 24.000 euros con los precios actuales, seg&uacute;n los c&aacute;lculos de esta organizaci&oacute;n agraria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero la preocupaci&oacute;n se extiende adem&aacute;s a otras actividades del sector primario en las que el gas&oacute;leo interviene directamente. Todos los cultivos, adem&aacute;s del cereal, se ven perjudicados por el sobre coste del gas&oacute;leo, y se suma a la lista el transporte de las producciones, de modo que el aumento del carburante afecta de manera directa o indirecta a toda la cadena productiva.
    </p><h2 class="article-text">El 30 de septiembre se acaba la ayuda. Y ahora &iquest;qu&eacute;?</h2><p class="article-text">
        El siguiente punto de inflexi&oacute;n tiene una fecha concreta: el d&iacute;a 30 de septiembre de 2026. Ese d&iacute;a finaliza el periodo de aplicaci&oacute;n de la ayuda extraordinaria al gas&oacute;leo agr&iacute;cola aprobada por el Gobierno durante el verano, mediante el Real Decreto-ley 18/2026, para amortiguar el incremento de los carburantes.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, desde el 1 de julio, la ayuda se calcula sobre el diferencial de precio y puede alcanzar hasta el 70% de esa diferencia, aunque con un tope de 20 c&eacute;ntimos por litro. Seg&uacute;n los c&aacute;lculos de COAG, con el precio actual ese l&iacute;mite impide compensar todo el sobrecoste: la organizaci&oacute;n estima que el agricultor contin&uacute;a soportando 42,7 c&eacute;ntimos adicionales por litro y que 22,7 c&eacute;ntimos quedan fuera de la ayuda m&aacute;xima.
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n fiscal tampoco es id&eacute;ntica a la de los primeros meses del a&ntilde;o. Y es que la evoluci&oacute;n prevista para el gas&oacute;leo B -Gas&oacute;leo agr&iacute;cola- se ha reducido y desde el 1 de julio volvi&oacute; a aplicarse el IVA general del 21%, frente al tipo reducido del 10% que hab&iacute;a estado vigente durante la primera mitad del a&ntilde;o, tal y como se&ntilde;alan desde la organizaci&oacute;n profesional agraria COAG.
    </p><p class="article-text">
        Desde este escenario, el sector mira ahora al 1 de octubre con incertidumbre. Si no se aprueba una nueva pr&oacute;rroga, desaparecer&aacute; la ayuda extraordinaria y aumentar&aacute; el coste efectivo del combustible para agricultores y ganaderos. Los sindicatos calculan que el desembolso en el surtidor aumentar&iacute;a otros 9,2 c&eacute;ntimos por litro con el final de las medidas actualmente vigentes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La organizaci&oacute;n COAG no ha sido la &uacute;nica en reclamar al Gobierno que prorrogue las medidas al menos hasta el 31 de diciembre de 2026. UPA Castilla y Le&oacute;n ya reclam&oacute; el 14 de agosto que el Gobierno prolongase hasta finales de a&ntilde;o la ayuda actual de 20 c&eacute;ntimos por litro. La organizaci&oacute;n considera que la medida es insuficiente ante el elevado precio del combustible y calific&oacute; su extensi&oacute;n como una actuaci&oacute;n &ldquo;prioritaria&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">De Arag&oacute;n a Madrid: un problema que se repite</h2><p class="article-text">
        El testimonio de Francisco, el de F&eacute;lix o el de Vicente, no son casos aislados. El encarecimiento de los carburantes ya hab&iacute;a provocado protestas y reclamaciones de las organizaciones agrarias en distintas comunidades durante los &uacute;ltimos meses.
    </p><p class="article-text">
        En marzo, agricultores madrile&ntilde;os denunciaban que el aumento del coste del combustible podr&iacute;a suponer unos 4.000 euros adicionales durante el ejercicio y, por ello, reclamaron un sistema de gas&oacute;leo profesional que permitiera al sector trabajar con un precio m&aacute;s estable.
    </p><p class="article-text">
        Las organizaciones agrarias de Castilla y Le&oacute;n tambi&eacute;n denunciaron durante la primavera fuertes incrementos del gas&oacute;leo B. COAG Castilla y Le&oacute;n lleg&oacute; a situar en abril el precio en algunos puntos de la comunidad por encima de 1,50 euros por litro y reclam&oacute; medidas para evitar que la escalada de costes recayera directamente sobre las explotaciones.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, la organizaci&oacute;n agraria ASAJA da un paso m&aacute;s: Reclama a las administraciones que vigilen la formaci&oacute;n de los precios y cuestiona la rapidez con la que las subidas del crudo se trasladan al surtidor, poniendo el foco, adem&aacute;s, en la fiscalidad de los carburantes al se&ntilde;alar que los costes de producci&oacute;n &mdash;carburantes, fertilizantes y semillas&mdash; est&aacute;n aumentando mientras los precios de venta permanecen pr&aacute;cticamente estancados.
    </p><p class="article-text">
        En este escenario y con los precios actuales, las organizaciones agrarias consideran que la subida compromete &ldquo;seriamente&rdquo; la rentabilidad de la campa&ntilde;a de cereal, ya que &ldquo;si el agricultor no puede asumir el coste de sembrar, el problema puede terminar afectando a la producci&oacute;n de cereal y al conjunto de la cadena agroalimentaria&rdquo;, ha advertido el secretario general de COAG, Andr&eacute;s G&oacute;ngora.
    </p><p class="article-text">
        Tanto por parte de los agricultores y prestadores de servicios al sector primario, como de las organizaciones agrarias profesionales, sus reclamaciones coinciden en un mismo punto: el combustible es un coste que el agricultor necesita asumir antes de obtener su producci&oacute;n y que no siempre puede recuperar despu&eacute;s a trav&eacute;s del precio de venta.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, mientras los tractores comienzan a preparar las tierras para la pr&oacute;xima campa&ntilde;a, el campo espa&ntilde;ol afronta dos inc&oacute;gnitas simult&aacute;neas: cu&aacute;nto seguir&aacute; costando el gas&oacute;leo y qu&eacute; medidas estar&aacute;n vigentes cuando llegue el 1 de octubre.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Bosque Senero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/agro/400-euros-llenar-deposito-tractor-gasoleo-agricola-dispara-costes-campo-espanol_1_13519586.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 18 Sep 2026 20:07:32 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/333b59a3-8c97-4a80-b223-efbe2f592542_16-9-discover-aspect-ratio_default_1151486.jpg" length="224113" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/333b59a3-8c97-4a80-b223-efbe2f592542_16-9-discover-aspect-ratio_default_1151486.jpg" type="image/jpeg" fileSize="224113" width="1430" height="805"/>
      <media:title><![CDATA[Más de 400 euros por llenar el depósito del tractor: el gasóleo agrícola dispara los costes del campo español]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/333b59a3-8c97-4a80-b223-efbe2f592542_16-9-discover-aspect-ratio_default_1151486.jpg" width="1430" height="805"/>
      <media:keywords><![CDATA[Agricultura,Agricultores,Gasolina,Combustibles]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Bancos que recogen la memoria de un pueblo: El Burgo de Ebro reúne las 'batallitas' de sus mayores en códigos QR]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/bancos-recogen-memoria-pueblo-burgo-ebro-reune-batallitas-mayores-codigos-qr_1_13510108.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/893dd0eb-69b3-4f10-81c4-e1687c2a64b6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1236y418.jpg" width="1200" height="675" alt="Bancos que recogen la memoria de un pueblo: El Burgo de Ebro reúne las &#039;batallitas&#039; de sus mayores en códigos QR"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Vecinos mayores de esta localidad zaragozana ponen voz a la memoria del municipio a través de un videopodcast que rescata sus recuerdos y experiencias para las nuevas generaciones</p><p class="subtitle">Las tablets toman los muros del castillo medieval de Albalate para reconstruir su historia</p></div><p class="article-text">
        Sentarse en un banco de El Burgo de Ebro, levantar la vista y encontrarse con una peque&ntilde;a puerta hacia el pasado ser&aacute; algo posible dentro de muy poco en esta localidad de la provincia de Zaragoza. Una placa llevar&aacute; el nombre de uno de los vecinos mayores que protagonizan Batallitas Rural y, junto a ella, un c&oacute;digo QR. Bastar&aacute; con escanearlo para escuchar su voz, conocer sus recuerdos y descubrir c&oacute;mo era el pueblo cuando ellos eran j&oacute;venes. El banco seguir&aacute; ah&iacute;, en la calle, pero tambi&eacute;n quedar&aacute; convertido en un peque&ntilde;o archivo de memoria. Es la particular forma que ha encontrado El Burgo de Ebro para que las historias de sus mayores no se pierdan.
    </p><p class="article-text">
        Recuerdos que se han contado una y mil veces en las sobremesas, en las plazas, en las cuadrillas o al calor de una conversaci&oacute;n familiar. Historias aparentemente peque&ntilde;as que, sin embargo, explican c&oacute;mo era la vida de todo un pueblo, salen de la sobremesa para convertirse en Patrimonio compartido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Clemente Aguir&aacute;n, a sus 75 a&ntilde;os, tiene unas cuantas Batallitas en su archivo de vivencias de juventud. Entre plato y plato, en las comidas familiares, suele cont&aacute;rselas a sus nietos, David, de 14 a&ntilde;os, y Silvia, de 7. Ellos escuchan con cari&ntilde;o y tambi&eacute;n con cierta sorpresa al imaginarse a su abuelo perdiendo los dientes de leche despu&eacute;s de darse un golpe con una caballer&iacute;a. O cuando descubren que aquel abuelo suyo tambi&eacute;n fue joven, juerguista y pod&iacute;a llegar a casa cuando quisiera, aunque al d&iacute;a siguiente tuviera que levantarse temprano para ir a trabajar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El de Clemente es uno de tantos testimonios, que junto con los de Paquita Monterde, &Aacute;ngel P&eacute;rez y otros cuatro vecinos m&aacute;s, en total siete testimonios que se recogen en un formato sencillo, pero eficaz: en la calle, sentados en una silla con un micr&oacute;fono a plena luz del d&iacute;a, como si de una tarde a la fresca se tratara.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>La memoria del pueblo, contada por quienes la vivieron</strong></h2><p class="article-text">
        A trav&eacute;s del formato de video podcast, Batallitas Rural busca poner en el centro a personas mayores con una vinculaci&oacute;n especial con el municipio y que tengan recuerdos, experiencias o an&eacute;cdotas capaces de contar una parte de la historia de El Burgo de Ebro.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto nace de Volies, una organizaci&oacute;n especializada en voluntariado e impacto social, y est&aacute; impulsado por Amazon, que cuenta con uno de sus centros de datos en el municipio. &ldquo;Para AWS InCommunities apoyar este proyecto supone conectar dos generaciones de la misma comunidad, y que la gente joven de nuestros equipos locales aprenda del legado que los mayores atesoran, al tiempo que acercamos a las personas mayores la mirada actual de un mundo m&aacute;s digital que el que ellos conocieron&rdquo;, explica Carlos Vald&eacute;s, responsable de -Amazon Web Services- AWS InCommunities para el sur de EMEA.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/78627a8e-1516-4979-9a5e-1e4b0630151e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/78627a8e-1516-4979-9a5e-1e4b0630151e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/78627a8e-1516-4979-9a5e-1e4b0630151e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/78627a8e-1516-4979-9a5e-1e4b0630151e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/78627a8e-1516-4979-9a5e-1e4b0630151e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/78627a8e-1516-4979-9a5e-1e4b0630151e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/78627a8e-1516-4979-9a5e-1e4b0630151e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Encuentro entre voluntarios y mayores en el centro social de El Burgo de Ebro."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Encuentro entre voluntarios y mayores en el centro social de El Burgo de Ebro.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El Ayuntamiento de El Burgo de Ebro, por su parte, colabora en la iniciativa y ha sido parte activa de la selecci&oacute;n de los protagonistas. La f&oacute;rmula se plante&oacute; desde el principio como un concurso abierto a los vecinos. Cualquier persona pod&iacute;a proponer a un mayor cuya trayectoria, experiencias o manera de ser representasen la esencia del pueblo. Los candidatos deb&iacute;an tener preferentemente m&aacute;s de 65 a&ntilde;os y estar empadronados en El Burgo o haber mantenido una vinculaci&oacute;n importante con la localidad.
    </p><p class="article-text">
        Vicente Royo Mart&iacute;nez, alcalde de El Burgo de Ebro, destaca el valor de dejar ese legado a las generaciones futuras: &ldquo;Son recuerdos que podr&aacute;n ver sus hijos, sus nietos y futuras generaciones. Es una forma de conservar la historia del pueblo contada por quienes la vivieron&rdquo;. No se trata de buscar grandes personajes ni de reconstruir la historia oficial del municipio. El objetivo era encontrar a quienes conservan en la memoria esas peque&ntilde;as piezas que, juntas, explican una &eacute;poca y a un pueblo.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un banco como c&aacute;psula del tiempo</strong></h2><p class="article-text">
        La grabaci&oacute;n se ha llevado a cabo en El Burgo, recogiendo los recuerdos de la vida rural, de las antiguas fiestas y de una &eacute;poca en la que la agricultura constitu&iacute;a uno de los principales medios de vida. Algunos de los participantes confiesan que se han llegado a emocionar al poner en palabras delante de una c&aacute;mara algunos episodios de su juventud.
    </p><p class="article-text">
        Y es que, aunque en apariencia Batallitas recoge relatos menores &ndash;historias de abuelos que vuelven una y otra vez sobre episodios que sus familias ya han escuchado&ndash;, juntas dibujan el retrato de una generaci&oacute;n y, con &eacute;l, el de un pueblo.
    </p><p class="article-text">
        Los protagonistas seleccionados dar&aacute;n nombre a bancos apadrinados por Batallitas Rural. En cada uno habr&aacute; una placa con su nombre y un c&oacute;digo QR que permitir&aacute; acceder al episodio que protagoniza. As&iacute;, una conversaci&oacute;n grabada en 2026 podr&aacute; escucharse en el espacio p&uacute;blico y quedar vinculada f&iacute;sicamente al pueblo.
    </p><p class="article-text">
        La idea es sencilla, pero simb&oacute;lica, porque un banco sirve para sentarse, pero el c&oacute;digo QR invita a detenerse un poco m&aacute;s. Y al otro lado del tel&eacute;fono aparecer&aacute; una persona que quiz&aacute; vivi&oacute; en ese mismo lugar durante d&eacute;cadas y que puede contar c&oacute;mo era antes. La tecnolog&iacute;a, en este caso, no sustituye a la memoria sino que la conserva y la hace accesible a todas las personas que, a partir de ahora, pasen por la localidad.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>De una conversaci&oacute;n a un archivo vivo</strong></h2><p class="article-text">
        El Ayuntamiento define el proyecto como una forma de preservar la memoria colectiva y la identidad de El Burgo de Ebro, al tiempo que busca combatir la soledad no deseada y favorecer el encuentro entre generaciones, una idea que tambi&eacute;n apuntan desde la organizaci&oacute;n del proyecto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El videopodcast crea un espacio para que los mayores hablen de su vida, de sus recuerdos y de las transformaciones que han visto en el municipio. Y lo hace acompa&ntilde;&aacute;ndolos de voluntarios de Amazon y miembros de la comunidad, en conversaciones &ldquo;concebidas desde la cercan&iacute;a&rdquo;, con una dimensi&oacute;n que va m&aacute;s all&aacute; del formato audiovisual, tal y como explica Volies que insisten en defender este proyecto como una forma de preservar la memoria colectiva, reforzar la identidad local, contribuir a combatir la soledad no deseada y generar v&iacute;nculos intergeneracionales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el caso de El Burgo de Ebro, esa conexi&oacute;n adquiere un significado particular. Amazon est&aacute; presente en el municipio a trav&eacute;s de su centro de datos y el proyecto busca precisamente que esa presencia empresarial tenga tambi&eacute;n una &ldquo;dimensi&oacute;n de comunidad&rdquo;. Volies explica que la iniciativa quiere reconocer a las personas mayores que representan la esencia de cada municipio, preservar su historia y crear v&iacute;nculos entre generaciones. Y, en&nbsp;su planteamiento, tambi&eacute;n supone una manera de estrechar la relaci&oacute;n entre las empresas que est&aacute;n empezando a formar parte de un territorio, no exentas de pol&eacute;mica, y las comunidades en las que desarrollan su actividad.
    </p><p class="article-text">
        En cada municipio donde se asienta temporalmente Batallitas Rurales, el proyecto busca aliarse con ayuntamientos, fundaciones o el voluntariado corporativo de empresas tecnol&oacute;gicas o energ&eacute;ticas localizadas en la zona para financiar y producir los episodios.
    </p><p class="article-text">
        En la actualidad, El Burgo de Ebro cuenta con un centro de datos operativo; con una superficie construida de 13.350 m&sup2; y dise&ntilde;ado para escalar progresivamente hasta alcanzar una potencia de 100 MW a pleno rendimiento, y un macrocomplejo adicional en fase de construcci&oacute;n que albergar&aacute; cuatro edificios sobre una parcela total de 97.065 m&sup2;, con una demanda de consumo energ&eacute;tico de 1.766.000 MWh al a&ntilde;o y una infraestructura h&iacute;drica que requerir&aacute; casi 200.000 metros c&uacute;bicos de agua al a&ntilde;o para su refrigeraci&oacute;n (equivalente al consumo de una localidad de 5.000 habitantes) tomados del Canal Imperial de Arag&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El Burgo de Ebro no es la &uacute;nica localidad espa&ntilde;ola donde se ha implantado Batallitas Rural; antes estuvo en Palos de la Frontera (Huelva), donde la energ&eacute;tica Moeve (antes Cepsa) ha iniciado la construcci&oacute;n de una planta de hidr&oacute;geno renovable. Palos de la Frontera no alberga servidores, como El Burgo de Ebro, pero s&iacute; que se proyecta como el lugar donde se generar&aacute; la energ&iacute;a limpia que estos necesitan.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>El pueblo, los verdaderos protagonistas</strong>
    </p><p class="article-text">
        El estreno de los episodios est&aacute; previsto para el 23 de octubre de 2026, D&iacute;a Internacional de las Personas Mayores, en una &lsquo;premiere&rsquo; abierta a los vecinos. El Ayuntamiento ha planteado el encuentro como un aut&eacute;ntico estreno cinematogr&aacute;fico, con los protagonistas como estrellas de la jornada.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de ese d&iacute;a, cuando las luces se apaguen, quedar&aacute;n las grabaciones, los bancos y los c&oacute;digos QR. Pero, sobre todo, quedar&aacute;n las voces de estos vecinos y vecinas. Porque un pueblo no solo se construye con calles, edificios o documentos. Tambi&eacute;n se levanta y se mantiene gracias a aquello que alguien recuerda cuando le preguntan c&oacute;mo era la vida antes all&iacute;. Y en El Burgo de Ebro han decidido que esas historias, merecen ser conservadas antes de que se las lleve el tiempo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Bosque Senero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/bancos-recogen-memoria-pueblo-burgo-ebro-reune-batallitas-mayores-codigos-qr_1_13510108.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 17 Sep 2026 20:32:02 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/893dd0eb-69b3-4f10-81c4-e1687c2a64b6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1236y418.jpg" length="237122" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/893dd0eb-69b3-4f10-81c4-e1687c2a64b6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1236y418.jpg" type="image/jpeg" fileSize="237122" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Bancos que recogen la memoria de un pueblo: El Burgo de Ebro reúne las 'batallitas' de sus mayores en códigos QR]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/893dd0eb-69b3-4f10-81c4-e1687c2a64b6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1236y418.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los vecinos de Tauste, en Zaragoza, alzan la voz por la ubicación de una planta de biometano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/vecinos-tauste-zaragoza-alzan-voz-ubicacion-planta-biometano_1_13505307.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cf12d46e-db95-4e17-97e8-7185e40655d0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los vecinos de Tauste, en Zaragoza, alzan la voz por la ubicación de una planta de biometano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A Vecinal, la asociación que logró que se replanteara la ubicación del lavadero sanitario de camiones en la localidad cincovillesa, reclama ahora información y participación ciudadana sobre una instalación que prevé tratar 260.000 toneladas de residuos al año</p><p class="subtitle">Los vecinos de Tauste (Zaragoza), contra la ubicación de un lavadero sanitario de camiones: “Está declarado como actividad molesta e insalubre”</p></div><p class="article-text">
        Tauste, localidad zaragozana ubicada en la comarca de las Cinco Villas, tiene sobre la mesa el proyecto de una planta de valorizaci&oacute;n de residuos para la producci&oacute;n de biometano y otra de fabricaci&oacute;n de fertilizantes, ambas promovidas por Biorig Energy Tauste. La iniciativa se encuentra en tramitaci&oacute;n ambiental ante el Instituto Aragon&eacute;s de Gesti&oacute;n Ambiental (INAGA), que abri&oacute; el pasado 17 de agosto el periodo de informaci&oacute;n p&uacute;blica del estudio de impacto ambiental y del proyecto b&aacute;sico de autorizaci&oacute;n ambiental integrada. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la documentaci&oacute;n difundida, la instalaci&oacute;n ocupar&aacute; una superficie de alrededor de 106.700 metros cuadrados y tendr&aacute; capacidad para procesar unas 260.000 toneladas anuales de residuos org&aacute;nicos, procedentes fundamentalmente de la actividad agropecuaria. La producci&oacute;n prevista supera los 15,6 millones de metros c&uacute;bicos de biometano al a&ntilde;o &mdash;que se inyectar&iacute;an a la red gasista&mdash;, adem&aacute;s de unas 262.254 toneladas anuales de fertilizante org&aacute;nico. 
    </p><p class="article-text">
        La dimensi&oacute;n de la infraestructura es precisamente uno de los elementos que ha llevado a A Vecinal a pedir un debate m&aacute;s amplio. Este movimiento ciudadano ha presentado alegaciones al proyecto, sobre el que cuestiona la idoneidad del emplazamiento. Adem&aacute;s, la asociaci&oacute;n abre el debate sobre el modelo de desarrollo territorial que promueve este tipo de actividad en zonas rurales como Tauste o Ejea de los Caballeros. &laquo;Tememos que pueda generar un efecto llamada para m&aacute;s instalaciones ganaderas de diferente &iacute;ndole&raquo;, advierte el presidente del colectivo vecinal, Paco S&aacute;nchez Murillo. 
    </p><h2 class="article-text">La pregunta de A Vecinal: no solo qu&eacute; planta, sino d&oacute;nde</h2><p class="article-text">
        La asociaci&oacute;n ya se hizo conocida en Tauste por su oposici&oacute;n a la ubicaci&oacute;n inicialmente prevista para un lavadero sanitario de camiones, promovido por una Agrupaci&oacute;n de Defensa Sanitaria (ADS) vinculada al sector porcino. En aquel caso, A Vecinal consigui&oacute; movilizar m&aacute;s de 1.300 alegaciones de los vecinos y defendi&oacute; que el problema no era la actividad en s&iacute;, sino su proximidad a zonas habitadas y a determinados equipamientos del municipio, especialmente a la residencia de personas mayores Sancho Abarca III. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora, la entidad considera que una instalaci&oacute;n de estas dimensiones merece ser analizada no solo desde el punto de vista industrial, sino tambi&eacute;n territorial. Entre sus preocupaciones figuran la cercan&iacute;a al casco urbano, el tr&aacute;fico pesado previsto, los malos olores, la gesti&oacute;n de los residuos y subproductos resultantes, as&iacute; como las caracter&iacute;sticas hidr&aacute;ulicas de los terrenos elegidos. 
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, la asociaci&oacute;n sostiene que la parcela se encuentra junto a un barranco que actualmente recoge aguas y filtraciones procedentes de los regad&iacute;os; un punto que, seg&uacute;n explica S&aacute;nchez, &laquo;cumple la funci&oacute;n de colector con una amplia cuenca pluvial que ya nos ha dado problemas en caso de lluvias torrenciales&raquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El colectivo busca ir un paso m&aacute;s all&aacute;. A corto plazo, plantea organizar charlas y asambleas informativas abiertas al vecindario, con la posibilidad de contar con la participaci&oacute;n de la propia empresa promotora si se considera oportuno. 
    </p><p class="article-text">
        El objetivo es dar &laquo;voz y participaci&oacute;n&raquo; a una ciudadan&iacute;a que considera que todav&iacute;a no se siente suficientemente concernida por el proyecto. Desde A Vecinal apuntan adem&aacute;s a una cuesti&oacute;n que trasciende el caso concreto de Tauste: la percepci&oacute;n de que en poblaciones m&aacute;s peque&ntilde;as resulta m&aacute;s fluida la concienciaci&oacute;n y la participaci&oacute;n ciudadana ante problemas que afectan directamente al territorio. Por ello, la intenci&oacute;n de la agrupaci&oacute;n es que el debate no quede restringido a quienes han presentado alegaciones o siguen la tramitaci&oacute;n administrativa, sino que alcance al conjunto de la poblaci&oacute;n. 
    </p><h2 class="article-text">El alcalde defiende la utilidad de la planta, pero remite al INAGA</h2><p class="article-text">
        El Ayuntamiento de Tauste tambi&eacute;n ha fijado una primera posici&oacute;n p&uacute;blica. El alcalde, Miguel &Aacute;ngel Franc&eacute;s, considera que una infraestructura de estas caracter&iacute;sticas puede resultar &uacute;til para gestionar los purines generados por las numerosas explotaciones porcinas de la zona. Franc&eacute;s se&ntilde;ala que este tipo de plantas permite &laquo;transformar un producto que, desgraciadamente, en esta zona est&aacute; muy presente&raquo;. Al mismo tiempo, insiste en que las instalaciones deben cumplir &laquo;escrupulosamente todos los requisitos&raquo; y traslada al INAGA la responsabilidad de determinar la viabilidad ambiental del proyecto. 
    </p><p class="article-text">
        El regidor apunta asimismo que durante el periodo de exposici&oacute;n p&uacute;blica no se presentaron alegaciones en el Consistorio, mientras que A Vecinal s&iacute; las ha formalizado ante el procedimiento ambiental abierto por el Gobierno de Arag&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        La postura municipal introduce as&iacute; otro elemento en la discusi&oacute;n: la planta puede contemplarse como una herramienta para abordar uno de los problemas derivados de la elevada carga ganadera de la comarca, pero su autorizaci&oacute;n deber&aacute; quedar condicionada al cumplimiento riguroso de las exigencias ambientales y administrativas. 
    </p><h2 class="article-text">260.000 toneladas implican transporte y digestato</h2><p class="article-text">
        La cifra de 260.000 toneladas anuales permite vislumbrar la magnitud log&iacute;stica del complejo, aunque no basta por s&iacute; sola para calcular el volumen de tr&aacute;fico pesado: para ello es necesario conocer la capacidad media de los veh&iacute;culos, los d&iacute;as de funcionamiento, el origen de los residuos y el porcentaje que llegar&aacute; por cada ruta. 
    </p><p class="article-text">
        Por esta raz&oacute;n, la vecindad exige que el mapa de procedencia de los residuos y las rutas de transporte formen parte del debate p&uacute;blico. El impacto difiere sustancialmente entre una instalaci&oacute;n abastecida mayoritariamente por explotaciones situadas a pocos kil&oacute;metros y otra que necesite captar materia prima de un &aacute;mbito geogr&aacute;fico mucho m&aacute;s amplio. 
    </p><p class="article-text">
        A ello se suma la gesti&oacute;n del digestato, el material resultante tras la producci&oacute;n del biog&aacute;s. El balance ambiental de una planta no termina en la puerta de salida del biometano. La digesti&oacute;n anaerobia no destruye los nutrientes de los residuos ganaderos; una parte importante permanece en el digestato, que debe ser tratado, comercializado o aplicado como fertilizante. 
    </p><p class="article-text">
        Esta circunstancia puede constituir una ventaja si existe una planificaci&oacute;n agr&iacute;cola adecuada, pero exige precisar la cantidad de producto que se generar&aacute;, su composici&oacute;n, los lugares de destino, la superficie agr&iacute;cola disponible y los controles que se aplicar&aacute;n. 
    </p><h2 class="article-text">El gasoducto, un factor clave en el inter&eacute;s de la zona</h2><p class="article-text">
        En las Cinco Villas existen, al menos, dos grandes iniciativas en fase de informaci&oacute;n p&uacute;blica: la de Tauste y otra en Ejea de los Caballeros. El proyecto de Ejea, promovido por Cinco Villas Green Gas, contempla el tratamiento de unas 400.000 toneladas anuales y la producci&oacute;n de alrededor de 111 GWh de biometano, situ&aacute;ndose a unos 3,6 kil&oacute;metros del casco urbano. 
    </p><p class="article-text">
        Entre Tauste y Ejea, ambas instalaciones suman una capacidad prevista de tratamiento superior a las 650.000 toneladas anuales. Si a este escenario se a&ntilde;ade el proyecto de Calamocha, la cuesti&oacute;n deja de ser puramente municipal. El interrogante es si Arag&oacute;n debe evaluar estas instalaciones caso por caso o si convendr&iacute;a definir qu&eacute; modelo de implantaci&oacute;n de plantas de biog&aacute;s y biometano desea para sus comarcas rurales y qu&eacute; capacidad de absorci&oacute;n tiene cada territorio. 
    </p><p class="article-text">
        La ubicaci&oacute;n de Tauste y Ejea no es casual. La zona dispone de infraestructura gasista y, en el caso de Tauste, se ha tramitado una nueva posici&oacute;n en el gasoducto Gallur-Tauste-Ejea para permitir la inyecci&oacute;n directa de biometano en la red. Esto facilita que una materia prima abundante en una comarca ganadera se transforme en gas renovable y se distribuya con facilidad. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, esta ventaja t&eacute;cnica explica tambi&eacute;n la inquietud de colectivos como A Vecinal: si la presencia de gasoductos convierte a determinados municipios en polos de atracci&oacute;n para estas plantas, &iquest;qu&eacute; criterios se emplear&aacute;n para decidir cu&aacute;ntas pueden instalarse y en qu&eacute; ubicaciones? 
    </p><h2 class="article-text">Calamocha tambi&eacute;n se moviliza</h2><p class="article-text">
        Un caso significativo es el de Calamocha (Teruel), donde tambi&eacute;n hay proyectada una planta de biometano a partir de residuos agr&iacute;colas y ganaderos. La iniciativa, promovida por Casiopea Green Gas, contempla una inversi&oacute;n superior a los 17 millones de euros y fue declarada de inter&eacute;s p&uacute;blico por el Ayuntamiento en 2025. Posteriormente, el Gobierno de Arag&oacute;n la declar&oacute; &laquo;inversi&oacute;n de inter&eacute;s auton&oacute;mico&raquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n en Calamocha guarda un paralelismo evidente con la de Tauste: en ambos municipios la actividad ganadera genera un problema de gesti&oacute;n de purines y las plantas de biog&aacute;s se presentan como una posible v&iacute;a de soluci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        El alcalde de Calamocha, Manuel Rando, explic&oacute; recientemente la postura municipal y la problem&aacute;tica local. En rueda de prensa, Rando se&ntilde;al&oacute; que el municipio ya padece una afecci&oacute;n por purines y nitratos que podr&iacute;a agravarse con el crecimiento previsto de la caba&ntilde;a porcina. El regidor defendi&oacute; el peso de la ganader&iacute;a en la econom&iacute;a local, pero advirti&oacute; de que la contaminaci&oacute;n de las aguas por nitratos requiere soluciones urgentes. 
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, Rando sostiene que &laquo;una planta de biog&aacute;s puede ser parte de la soluci&oacute;n siempre que cumpla los requerimientos establecidos&raquo;. No obstante, la postura del Ayuntamiento contrasta con la oposici&oacute;n vecinal. La plataforma Stop Biog&aacute;s Jiloca reconoce que el problema de los purines es real y que el biog&aacute;s puede ayudar a mitigarlo, pero cuestiona el sobredimensionamiento y la cercan&iacute;a de la planta a los n&uacute;cleos poblados. 
    </p><p class="article-text">
        El escenario de Calamocha demuestra que el debate trasciende el posicionamiento a favor o en contra del biometano. Plantea dudas sobre la escala que deben tener estas plantas, su localizaci&oacute;n, el volumen de residuos a tratar y la garant&iacute;a de que la soluci&oacute;n a un problema ambiental no genere nuevos impactos en el territorio. 
    </p><p class="article-text">
        De hecho, el Ayuntamiento de Calamocha y la promotora han intentado acercar el funcionamiento de estas infraestructuras a la poblaci&oacute;n local. En marzo, una delegaci&oacute;n de concejales y representantes asociativos visit&oacute; en Alemania varias plantas de la empresa para conocer su operaci&oacute;n sobre el terreno y resolver dudas respecto al proyecto turolense. 
    </p><h2 class="article-text">Un debate de alcance auton&oacute;mico</h2><p class="article-text">
        Los casos expuestos ponen de manifiesto que la controversia sobre el biog&aacute;s y el biometano est&aacute; adquiriendo una dimensi&oacute;n auton&oacute;mica. Tauste, Calamocha y Ejea de los Caballeros forman parte de un fen&oacute;meno m&aacute;s amplio donde confluyen la gesti&oacute;n de residuos ganaderos, la producci&oacute;n de energ&iacute;a renovable, las oportunidades econ&oacute;micas para el medio rural y las incertidumbres sobre sus impactos ambientales, log&iacute;sticos y territoriales. 
    </p><p class="article-text">
        Arag&oacute;n vive un notable auge de proyectos de biog&aacute;s y biometano. En marzo de 2026 figuraban 75 iniciativas en distintas fases de tramitaci&oacute;n en la comunidad, seg&uacute;n datos del Gobierno de Arag&oacute;n, si bien el n&uacute;mero de instalaciones en funcionamiento es a&uacute;n muy reducido. 
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, 22 proyectos hab&iacute;an superado ya el periodo de informaci&oacute;n p&uacute;blica desde 2022, repartidos en 19 municipios de las tres provincias. Estas cifras explican que la discusi&oacute;n se reproduzca de forma recurrente en el medio rural, con visiones contrapuestas entre ayuntamientos, promotores y vecinos. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Bosque Senero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/vecinos-tauste-zaragoza-alzan-voz-ubicacion-planta-biometano_1_13505307.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 12 Sep 2026 20:01:56 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/cf12d46e-db95-4e17-97e8-7185e40655d0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="40615" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/cf12d46e-db95-4e17-97e8-7185e40655d0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="40615" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Los vecinos de Tauste, en Zaragoza, alzan la voz por la ubicación de una planta de biometano]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/cf12d46e-db95-4e17-97e8-7185e40655d0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El doble olvido del exilio republicano: Gabriela, la mujer que aparece en el archivo como 'la esposa de']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/doble-olvido-exilio-republicano-gabriela-mujer-aparece-archivo-esposa_1_13493832.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d171aca1-d1ca-4552-8456-aac36d2ec1f9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x634y170.jpg" width="1200" height="675" alt="El doble olvido del exilio republicano: Gabriela, la mujer que aparece en el archivo como &#039;la esposa de&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una exposición pretende completar la historia del exilio republicano, contada durante décadas poniendo el foco en los hombres. El caso de Gabriela Carrillo Sánchez, vinculada a un pueblo de las Cinco Villas, demuestra hasta qué punto las mujeres quedaron relegadas incluso en los propios documentos que conservan su memoria, sobre todo, de las mujeres del rural</p><p class="subtitle">Al rescate de su olvido: la historia de las mujeres extranjeras que contaron la Guerra Civil española</p></div><p class="article-text">
        Hay nombres que aparecen en los archivos y otros que apenas dejan una huella. Antonio Pardo Tris tiene una ficha propia en el Portal de Archivos Espa&ntilde;oles. Naci&oacute; en Farasdu&eacute;s en 1913, era agricultor y arboricultor, militante del PSOE y de la UGT y combati&oacute; durante la Guerra Civil en el Ej&eacute;rcito Popular de la Rep&uacute;blica. Tras la derrota republicana pas&oacute; por el campo franc&eacute;s de Argel&egrave;s-sur-Mer y el 24 de mayo de 1939 embarc&oacute; en el <em>Sinaia</em> rumbo a M&eacute;xico. Lleg&oacute; a Veracruz el 13 de junio. Despu&eacute;s trabaj&oacute; en Puebla y Chihuahua.
    </p><p class="article-text">
        Su historia est&aacute; documentada. La de su mujer aparece de otra manera. Se llamaba Gabriela Carrillo S&aacute;nchez. Naci&oacute; en 1920 y estaba casada con Antonio Pardo. Su nombre aparece en la misma ficha de PARES, pero no como protagonista de una trayectoria propia. Aparece vinculada al expediente de su marido. La documentaci&oacute;n de la Junta de Auxilio a los Republicanos Espa&ntilde;oles recoge que Antonio Pardo recibi&oacute; ayuda para &eacute;l y para su esposa Gabriela.
    </p><p class="article-text">
        Es una frase aparentemente administrativa, pero tambi&eacute;n puede leerse como el reflejo de una forma de contar la historia. &Eacute;l tiene nombre, profesi&oacute;n, militancia, itinerario pol&iacute;tico, campo de internamiento, barco y destino. Ella aparece como su esposa. Y ah&iacute; empieza esta historia. No porque Gabriela sea necesariamente un caso excepcional, sino porque su nombre permite hacerse una pregunta mucho m&aacute;s amplia que invita a reflexionar sobre cu&aacute;ntas mujeres participaron en el exilio republicano y quedaron registradas, cuando lo hicieron, a la sombra de un hombre.
    </p><h2 class="article-text">Las mujeres no fueron acompa&ntilde;antes de la historia</h2><p class="article-text">
        El exilio republicano afect&oacute; a m&aacute;s de medio mill&oacute;n de personas tras la victoria franquista. Entre ellas hab&iacute;a miles de mujeres. La Fundaci&oacute;n 14 de Abril ha construido precisamente la exposici&oacute;n <em>Mujeres en el Exilio: Represi&oacute;n y Olvido</em> para recuperar esa parte de la historia. La muestra se&ntilde;ala que las mujeres sufrieron el exilio exterior, pero tambi&eacute;n distintas formas de exilio interior, y reivindica el papel de los miles de mujeres an&oacute;nimas cuya presencia ha quedado silenciada.
    </p><p class="article-text">
        La localidad cincovillesa de Luesia ha acogido en agosto la muestra<em> Mujeres en el Exilio: Represi&oacute;n y Olvido</em>, formada por 13 paneles a trav&eacute;s de los que pretende precisamente recuperar a las mujeres an&oacute;nimas junto a aquellas que tuvieron una trayectoria destacada como maestras, escritoras, cient&iacute;ficas, artistas, pol&iacute;ticas o deportistas. 
    </p><p class="article-text">
        La Fundaci&oacute;n 14 de Abril ha concebido esta exposici&oacute;n tambi&eacute;n como material educativo para llevarla hasta las aulas de los centros educativos de Arag&oacute;n que la soliciten, acompa&ntilde;ada de actividades y material de libre descarga en la web de la entidad. &ldquo;El objetivo de todas nuestras propuestas es ayudar a que la memoria democr&aacute;tica est&eacute; presente en los centros escolares porque consideramos que est&aacute; olvidada en los curr&iacute;culos y creemos que esta es la asignatura pendiente de nuestra democracia&rdquo;, explica Adolfo Barrena, comisario de esta exposici&oacute;n que hasta ahora ha recorrido ocho municipios de las tres provincias aragonesas. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En los centros de ense&ntilde;anza se valora positivamente y hay que rese&ntilde;ar que ya est&aacute; solicitada para el pr&oacute;ximo curso en varios puntos de Arag&oacute;n&rdquo;, explica Barrena. Sobre su paso por las localidades aragonesas, como Luesia, el responsable asegura que &ldquo;se detecta mucha emotividad en quienes asisten&rdquo; y que &ldquo;agradecen tanto los materiales como la charla-debate posterior&rdquo; porque &ldquo;tienen oportunidad de dar detalles de la experiencia vivida en relaci&oacute;n al exilio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde la fundaci&oacute;n insisten en que no se trata de sustituir una historia masculina por otra femenina, sino que se trata de completar una historia incompleta. &ldquo;De mirar los mismos acontecimientos desde otro lugar&rdquo;, a trav&eacute;s de los ojos de aquellas mujeres que abandonaron sus casas y sus pueblos, atravesaron la frontera, llegaron a Francia y otros lugares y tuvieron que sobrevivir en un pa&iacute;s desconocido. Mujeres que pasaron por campos de refugiados, cuidaron de sus hijos, trabajaron y participaron en redes de solidaridad y resistencia manteniendo sus v&iacute;nculos pol&iacute;ticos. Mujeres que, sencillamente, intentaron reconstruir una vida despu&eacute;s de haberlo perdido casi todo.
    </p><h2 class="article-text">Cinco Villas: antes del exilio estuvo la represi&oacute;n</h2><p class="article-text">
        En las Cinco Villas, lugar en el que ha recalado la exposici&oacute;n este verano, la historia tiene adem&aacute;s una particularidad. La comarca ten&iacute;a un fuerte arraigo republicano y socialista y qued&oacute; desde el inicio de la Guerra Civil en manos de los sublevados. La investigadora Cristina S&aacute;nchez ha estudiado la represi&oacute;n desde una perspectiva feminista y ha documentado c&oacute;mo las mujeres sufrieron formas de violencia espec&iacute;ficamente sexuadas: cortes de pelo, humillaciones p&uacute;blicas, violaciones, detenciones y asesinatos.
    </p><p class="article-text">
        La violencia alcanz&oacute; localidades como Ejea de los Caballeros, Sos del Rey Cat&oacute;lico, Tauste, Farasdu&eacute;s y Uncastillo. No se trataba &uacute;nicamente de castigar una determinada actividad pol&iacute;tica sino que el cuerpo de las mujeres se convirti&oacute; tambi&eacute;n en un lienzo para representar ese castigo: Raparlas, exhibirlas, humillarlas, se&ntilde;alarlas. Una violencia que ten&iacute;a una &ldquo;dimensi&oacute;n p&uacute;blica y ejemplarizante&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Mientras algunos hombres huyeron y acabaron formando parte de las comunidades del exilio, muchas mujeres se quedaron en la comarca, soportaron una represi&oacute;n que tambi&eacute;n se dirig&iacute;a contra ellas por sus propias ideas, por sus v&iacute;nculos familiares o por el papel que hab&iacute;an desempe&ntilde;ado durante la Rep&uacute;blica. Algunas fueron encarceladas, otras asesinadas y todas fueron obligadas a callar.
    </p><h2 class="article-text">La relaci&oacute;n con un var&oacute;n como billete de entrada</h2><p class="article-text">
        Un camino que no fue f&aacute;cil para las que se quedaron, y tampoco para las que decidieron huir. En este sentido, la historiadora Alba Mart&iacute;nez Mart&iacute;nez, en uno de sus art&iacute;culos publicados en Historia Contempor&aacute;nea en 2019, apunta a que el procedimiento administrativo de reconocimiento del refugiado pol&iacute;tico estaba construido sobre una imagen &ldquo;masculinizada de lo que significaba ser perseguido pol&iacute;ticamente&rdquo;, los expedientes de mujeres que solicitaron ser reconocidas como refugiadas pol&iacute;ticas en Francia con los que Mart&iacute;nez ha trabajado, conservados en el fondo de Solidaridad Democr&aacute;tica Espa&ntilde;ola de la Fundaci&oacute;n Francisco Largo Caballero, constatan que las mujeres tuvieron dificultades para demostrar mediante &ldquo;pruebas materiales&rdquo; una persecuci&oacute;n que, en la mayor&iacute;a de los casos, hab&iacute;a sido distinta de la sufrida por los hombres y, por lo tanto, no se contemplaba como tal. 
    </p><p class="article-text">
        La historiadora Alicia Alted Vigil ya se&ntilde;alaba en 1997 que la historiograf&iacute;a hab&iacute;a prestado una atenci&oacute;n insuficiente a la experiencia femenina del exilio republicano. Su investigaci&oacute;n defend&iacute;a la necesidad de estudiar la presencia de las mujeres no solo como acompa&ntilde;antes, sino tambi&eacute;n por su participaci&oacute;n en la vida pol&iacute;tica, p&uacute;blica y en la supervivencia cotidiana del exilio. 
    </p><p class="article-text">
        Estudios posteriores han profundizado en esa misma idea: que la vinculaci&oacute;n con un var&oacute;n fue determinante incluso para su consideraci&oacute;n administrativa como refugiadas: el hombre pod&iacute;a aparecer como el &ldquo;aut&eacute;ntico&rdquo; refugiado mientras la trayectoria pol&iacute;tica o represiva de la mujer quedaba relegada. As&iacute;, y tal y como a&ntilde;ade Alba Mart&iacute;nez Mart&iacute;nez, finalmente muchas mujeres terminaron consiguiendo el reconocimiento o el aval &ldquo;por su relaci&oacute;n con familiares varones&rdquo; represaliados, independientemente de que sus propias actividades pol&iacute;ticas y experiencias represivas fueran suficientemente reconocidas.
    </p><p class="article-text">
        Esta informaci&oacute;n revela que la invisibilidad no se produjo solamente despu&eacute;s, cuando los historiadores escribieron los libros, sino que tambi&eacute;n pod&iacute;a producirse en el propio momento del exilio. Una mujer pod&iacute;a ser una refugiada, una represaliada, una militante, una trabajadora o una madre que hab&iacute;a cruzado la frontera. Pero en un expediente, pod&iacute;a acabar siendo, sencillamente, la esposa de un refugiado. As&iacute; han llegado hasta nuestros d&iacute;as y Gabriela Carrillo S&aacute;nchez permite poner nombre y rostro a esa paradoja.
    </p><h2 class="article-text">Acabar con el doble olvido. Ponerlas en el centro </h2><p class="article-text">
        Este enfoque refuerza la teor&iacute;a de la doble invisibilizaci&oacute;n que sufrieron estas mujeres: primero, por ser mujeres y, despu&eacute;s, por ser exiliadas. La expresi&oacute;n a la que aluden investigadores e historiadoras es el doble olvido. 
    </p><p class="article-text">
        El g&eacute;nero ha condicionado c&oacute;mo fueron reconocidas, documentadas y recordadas las mujeres en la historia del exilio republicano en Espa&ntilde;a durante d&eacute;cadas, y la historiograf&iacute;a reciente est&aacute; intentando corregir ese desequilibrio. La investigaci&oacute;n hist&oacute;rica lleva tiempo en la tarea de reconstruir esas vidas de las mujeres refugiadas cuestionando el relato tradicional del exilio basado en la lucha, la militancia y el hero&iacute;smo masculino. 
    </p><p class="article-text">
        Si se cuenta el exilio &uacute;nicamente desde la perspectiva de quienes combatieron, dirigieron organizaciones o escribieron libros, solo se est&aacute; contando una parte de lo ocurrido. Por eso, los testimonios de las mujeres introducen otras experiencias a la historia tal y como ha llegado hasta la actualidad; contempla el cuidado, la familia, el trabajo, el desarraigo y la vida cotidiana. 
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, el Ministerio de la Presidencia ha publicado una extensa obra colectiva dedicada a las mujeres del exilio republicano de 1939 y a la recuperaci&oacute;n de unas trayectorias que durante mucho tiempo quedaron fuera de los grandes relatos sobre la guerra, la posguerra y el exilio. El volumen, titulado <em>Mujeres en el exilio republicano de 1939</em>, publicado en 2021, incorpora a las intelectuales y militantes, y recupera la experiencia de aquellas que no tuvieron una trayectoria p&uacute;blica y que quedaron reducidas a menudo a su condici&oacute;n de esposas, madres o acompa&ntilde;antes.
    </p><h2 class="article-text">La penalizaci&oacute;n por ser mujer rural</h2><p class="article-text">
        Tanto para las exiliadas, como para las que permanecieron en sus casas, el territorio al que pertenecieron tambi&eacute;n ha sido un elemento limitante, y por eso la historia se cuenta de manera muy diferente cuando descendemos al &aacute;mbito rural. Una mujer como Gabriela Carrillo S&aacute;nchez no procede de Madrid, Barcelona o Valencia. Su historia comienza en Farasdu&eacute;s, una localidad de la comarca de las Cinco Villas y contin&uacute;a, al menos seg&uacute;n la documentaci&oacute;n localizada, ligada al destino de un hombre que termin&oacute; en M&eacute;xico.
    </p><p class="article-text">
        Una perspectiva que est&aacute; empezando a ser tomada en cuenta tal y como demuestra la tesis doctoral de 2022 de Alba Mart&iacute;nez Mart&iacute;nez, titulada <em>Las refugiadas del exilio republicano espa&ntilde;ol en Francia. G&eacute;nero, identidades y experiencias (1939-1978)</em>. Este trabajo no se centra en las grandes figuras femeninas del exilio, sino en las mujeres &ldquo;corrientes&rdquo; que llegaron a Francia, y plantea que el g&eacute;nero fue un elemento constitutivo de su identidad como refugiadas, el llamado &ldquo;paradigma de la acompa&ntilde;ante&rdquo;, que las coloc&oacute; en una posici&oacute;n de subordinaci&oacute;n administrativa, pol&iacute;tica y social respecto a los hombres.
    </p><p class="article-text">
        La historia de Gabriela es ejemplo de ese paradigma y abre una v&iacute;a para mirar el exilio desde la experiencia de las mujeres del mundo rural, las que no ocuparon cargos ni quedaron reflejadas en sus obras. Las mujeres en el exilio que aparecen como &ldquo;esposa de&rdquo; en los documentos oficiales no lo hacen solo por una cuesti&oacute;n de catalogaci&oacute;n, detr&aacute;s hay un fen&oacute;meno social que reduce la experiencia de todas ellas a una mera relaci&oacute;n familiar, sin identidad propia, aseguran las expertas. 
    </p><p class="article-text">
        Este hecho produce un hueco en la Historia. Las decisiones de estas mujeres, sus trabajos, sus p&eacute;rdidas, sus redes y su forma de sobrevivir desaparecen, relegando al olvido la experiencia particular de miles de personas, con nombres desconocidos de mujer, que tambi&eacute;n escribieron la Historia del Exilio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Bosque Senero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/doble-olvido-exilio-republicano-gabriela-mujer-aparece-archivo-esposa_1_13493832.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 10 Sep 2026 19:57:23 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d171aca1-d1ca-4552-8456-aac36d2ec1f9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x634y170.jpg" length="275290" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d171aca1-d1ca-4552-8456-aac36d2ec1f9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x634y170.jpg" type="image/jpeg" fileSize="275290" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El doble olvido del exilio republicano: Gabriela, la mujer que aparece en el archivo como 'la esposa de']]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d171aca1-d1ca-4552-8456-aac36d2ec1f9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x634y170.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Feminismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El campo respira tras el 'no' de Bruselas al vacuno brasileño: “Aquí llevamos tiempo con exigencias cuando allí cabe todo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/economia/campo-respira-no-bruselas-vacuno-brasileno-llevamos-tiempo-exigencias_1_13486189.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a5655d5e-05c1-4bfa-85d6-71b8506e0222_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150442.jpg" width="1598" height="899" alt="El campo respira tras el &#039;no&#039; de Bruselas al vacuno brasileño: “Aquí llevamos tiempo con exigencias cuando allí cabe todo&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La suspensión de las importaciones por la falta de garantías sobre el cumplimiento de las normas europeas de antimicrobianos ya es una realidad. Las organizaciones agrarias celebran una decisión que consideran un avance hacia la reciprocidad mientras los ganaderos reclaman que no haya prórrogas. La miel y el pollo a la espera de volver a entrar en la lista de admitidos. </p><p class="subtitle">El acuerdo comercial entre la UE y EEUU cumple un año bajo la tensión de las amenazas de Trump</p></div><p class="article-text">
        El jueves, d&iacute;a 3 de septiembre, ya es una fecha marcada en rojo en el calendario de la ganader&iacute;a espa&ntilde;ola. La Uni&oacute;n Europea anunciaba la suspensi&oacute;n de la entrada de carne de vacuno procedente de Brasil al considerar que el pa&iacute;s sudamericano no ha aportado las garant&iacute;as necesarias para demostrar que cumple las exigencias comunitarias sobre el uso de determinados medicamentos antimicrobianos.
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n, prevista en el Reglamento de Ejecuci&oacute;n (UE) 2026/1189, ha sido acogida con ganas por el sector en Espa&ntilde;a. Las organizaciones agrarias y c&aacute;rnicas la interpretan como una primera victoria despu&eacute;s de meses &mdash;y a&ntilde;os&mdash; reclamando que los productos importados se sometan a unas condiciones equivalentes a las que soportan los productores europeos.
    </p><p class="article-text">
        La organizaci&oacute;n agraria ASAJA habla directamente de un &ldquo;paso hacia la reciprocidad real&rdquo; y exige a Bruselas que mantenga la firmeza y aplique la suspensi&oacute;n sin pr&oacute;rrogas. En el comunicado por la organizaci&oacute;n, recuerda que los ganaderos europeos est&aacute;n obligados a cumplir unas exigencias cada vez mayores en seguridad alimentaria, trazabilidad y bienestar animal y, por lo tanto, considera l&oacute;gico que esas mismas reglas se apliquen a quienes quieran vender carne en el mercado comunitario.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bf8d6096-8e0d-4581-9431-4d2371690e53_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bf8d6096-8e0d-4581-9431-4d2371690e53_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bf8d6096-8e0d-4581-9431-4d2371690e53_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bf8d6096-8e0d-4581-9431-4d2371690e53_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bf8d6096-8e0d-4581-9431-4d2371690e53_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bf8d6096-8e0d-4581-9431-4d2371690e53_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/bf8d6096-8e0d-4581-9431-4d2371690e53_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Vacas de carne."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Vacas de carne.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Sin embargo, este sindicato profesional va m&aacute;s all&aacute; y advierte que el veto s&oacute;lo tendr&aacute; verdadero efecto si se controla su cumplimiento en frontera. Seg&uacute;n ASAJA, el protocolo brasile&ntilde;o de certificaci&oacute;n se encuentra todav&iacute;a en una fase inicial y &ldquo;ninguna granja ha sido certificada&rdquo;, por ello reclaman que se refuercen los controles y que las restricciones no se limiten exclusivamente a los antimicrobianos, sino que tengan en cuenta tambi&eacute;n las dem&aacute;s irregularidades detectadas en las auditor&iacute;as comunitarias.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, la Comisi&oacute;n Europea explica que sus normas forman parte de la estrategia comunitaria contra la resistencia a los antimicrobianos. Entre otras cuestiones, la normativa europea proh&iacute;be utilizar determinados antimicrobianos para promover el crecimiento de los animales y reserva algunos medicamentos para su utilizaci&oacute;n en seres humanos. En este sentido, Bruselas sostiene que Brasil no ha presentado las garant&iacute;as necesarias para demostrar que sus sistemas cumplen estas exigencias. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Las mismas reglas para todos&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os, el malestar del campo espa&ntilde;ol ha ido en aumento y sin frenos por una situaci&oacute;n enquistada: mientras las explotaciones europeas acumulan obligaciones sanitarias, ambientales, administrativas y de bienestar animal, los ganaderos llevan tiempo reclamando que la carne importada no pueda competir en el mercado comunitario con unas reglas diferentes.
    </p><p class="article-text">
        Desde ARAGA, Federico Lorente, presidente de la Asociaci&oacute;n de Agricultores y Ganaderos de Arag&oacute;n, lamenta que esta decisi&oacute;n no se haya tomado antes, y subraya que la suspensi&oacute;n de las importaciones procedente de Brasil &ldquo;confirma que nuestra oposici&oacute;n al acuerdo Mercosur estaba m&aacute;s que justificada&rdquo; ya que se trata de &ldquo;pa&iacute;ses que no cumplen con las mismas garant&iacute;as sanitarias con las que estamos cumpliendo los ganaderos europeos y espa&ntilde;oles&rdquo;, asegura Lorente. 
    </p><p class="article-text">
        La Asociaci&oacute;n de Ganaderos 19 de Abril, de Salamanca, tambi&eacute;n reclam&oacute; en el mes de julio que la suspensi&oacute;n no esperase hasta septiembre. El colectivo denunciaba entonces el &ldquo;agravio comparativo&rdquo; y los &ldquo;dobles est&aacute;ndares&rdquo; que, a su juicio, sufren los productores locales frente a los de terceros pa&iacute;ses. Tambi&eacute;n en ese momento puso de manifiesto que los ganaderos espa&ntilde;oles afrontan exigencias estrictas en sanidad, medicamentos veterinarios, bienestar animal, medio ambiente, sostenibilidad y trazabilidad.
    </p><p class="article-text">
        Un sentimiento que se ha repetido en distintas partes del territorio. En Galicia, el presidente de la Asociaci&oacute;n de Gandeiros da Suprema, Santiago Rego, resum&iacute;a este desacuerdo ante las diferencias entre ambos modelos productivos as&iacute;: &ldquo;Aqu&iacute; levamos tempo con esixencias, al&iacute; cabe todo&rdquo; -&ldquo;Aqu&iacute; llevamos tiempo con exigencias; all&iacute; cabe todo&rdquo;-. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Este no es el punto final, es el comienzo</strong></h2><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n llega en un momento especialmente delicado para el vacuno espa&ntilde;ol, que afronta un escenario de precios debilitados, costes elevados y dificultades para colocar la producci&oacute;n en determinados mercados exteriores.
    </p><p class="article-text">
        En Galicia, por ejemplo, el sector ha alertado durante los &uacute;ltimos meses de la ca&iacute;da de los precios en origen y de una rentabilidad cada vez m&aacute;s ajustada. La situaci&oacute;n resulta especialmente sensible despu&eacute;s del fuerte incremento de precios registrado durante 2025 y comienzos de 2026. Por eso, para los ganaderos, que Brasil deje de tener acceso al mercado comunitario mientras no acredite el cumplimiento de las exigencias europeas supone, sobre todo, una cuesti&oacute;n de igualdad de condiciones.
    </p><p class="article-text">
        Las organizaciones representativas de toda la cadena ganadero-c&aacute;rnica &mdash;entre ellas ASAJA, ASOPROVAC, UPA, Cooperativas Agro-alimentarias, ANICE y otras&mdash; coinciden en calificar la entrada en vigor de la medida como un &ldquo;punto de inflexi&oacute;n&rdquo;. El mensaje com&uacute;n es claro: si Brasil quiere volver a vender carne en Europa, tendr&aacute; que demostrar primero que cumple las reglas. Sin embargo, tambi&eacute;n reclaman que no se convierta en una actuaci&oacute;n temporal. 
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, el campo sabe que la celebraci&oacute;n de hoy tiene letra peque&ntilde;a. ASAJA considera que el 3 de septiembre &ldquo;no es un punto final&rdquo;, sino el comienzo de una pol&iacute;tica de reciprocidad que debe poder comprobarse sobre el terreno. La organizaci&oacute;n reclama controles fronterizos m&aacute;s fuertes y que cualquier eventual reapertura est&eacute; respaldada por garant&iacute;as reales y par&aacute;metros que se puedan verificar.
    </p><p class="article-text">
        Las organizaciones ganaderas y c&aacute;rnicas han pedido a Bruselas que se comprometa, y que no se conforme con el papel  as&iacute; como que mantenga los controles hasta que Brasil pueda acreditar de forma &ldquo;plena, verificable y auditable&rdquo; que cumple los requisitos comunitarios. Y es que el foco tambi&eacute;n est&aacute; puesto sobre el acuerdo UE-Mercosur ya que Brasil es uno de los cuatro pa&iacute;ses integrantes del bloque junto con Argentina, Uruguay y Paraguay, y ASAJA considera dif&iacute;cil separar completamente la suspensi&oacute;n del debate comercial abierto tras el acuerdo. Un acuerdo que, tal y como recuerda la organizaci&oacute;n agraria, todav&iacute;a debe superar el proceso de ratificaci&oacute;n en el Parlamento Europeo.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Brasil, un proveedor m&aacute;s all&aacute; del vacuno</strong></h2><p class="article-text">
        Brasil fue en 2025 el segundo mayor proveedor de carne de vacuno de la Uni&oacute;n Europea, con m&aacute;s de 92.000 toneladas exportadas al mercado comunitario por un valor superior a 713 millones de euros. Por eso, esta decisi&oacute;n no es menor desde el punto de vista comercial para el sector ganadero espa&ntilde;ol. Pero esta suspensi&oacute;n no afecta solo al vacuno, tambi&eacute;n lo hace a otras categor&iacute;as de productos de origen animal procedentes de Brasil, entre ellas &eacute;quidos, tripas, productos de acuicultura, miel y aves de corral -especialmente al pollo-. 
    </p><p class="article-text">
        En cuanto al plazo en el que podr&iacute;an reanudarse las importaciones desde Brasil, el Ejecutivo europeo no ha querido adelantar fechas, aunque se desprende de sus declaraciones que los plazos ser&aacute;n distintos para cada sector afectado. En el caso de las aves de corral y la miel tienen una particularidad, y es que podr&iacute;an volver a ser autorizadas en las pr&oacute;ximas semanas si la auditor&iacute;a en curso concluye con resultados satisfactorios. Sin embargo, la Comisi&oacute;n Europea apunta a que, en el caso de la carne de vacuno, los plazos se podr&iacute;an alargar m&aacute;s en el tiempo debido a la duraci&oacute;n de los ciclos de producci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, fuentes directas de la Comisi&oacute;n Europea han precisado que &ldquo;Brasil es un socio importante de la UE&rdquo; y que por ello: &ldquo;Estamos trabajando en estrecha colaboraci&oacute;n para garantizar que cumpla con estos requisitos. Una vez que se demuestre dicho cumplimiento, podr&aacute;n reanudarse las exportaciones a la UE&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Bosque Senero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/economia/campo-respira-no-bruselas-vacuno-brasileno-llevamos-tiempo-exigencias_1_13486189.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 03 Sep 2026 18:23:47 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a5655d5e-05c1-4bfa-85d6-71b8506e0222_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150442.jpg" length="210392" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a5655d5e-05c1-4bfa-85d6-71b8506e0222_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150442.jpg" type="image/jpeg" fileSize="210392" width="1598" height="899"/>
      <media:title><![CDATA[El campo respira tras el 'no' de Bruselas al vacuno brasileño: “Aquí llevamos tiempo con exigencias cuando allí cabe todo"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a5655d5e-05c1-4bfa-85d6-71b8506e0222_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150442.jpg" width="1598" height="899"/>
      <media:keywords><![CDATA[Ganadería,Comercio exterior]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los agricultores que ayudaron a sofocar incendios en Aragón aún esperan el pago del gasóleo: “No hemos recibido nada”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/economia/agricultores-ayudaron-sofocar-incendios-aragon-esperan-pago-gasoleo-no-hemos-recibido_1_13467428.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a08c3426-2f18-461e-a2aa-ab70135dcc6a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los agricultores que ayudaron a sofocar incendios en Aragón aún esperan el pago del gasóleo: “No hemos recibido nada”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Gobierno de Aragón recuerda que los agricultores voluntarios están incluidos en las compensaciones previstas en el Decreto-ley 6/2025 y asegura que explicará el procedimiento para solicitar el abono “en las próximas semanas”</p><p class="subtitle">Los agricultores de Aragón piden formar parte del operativo de incendios: “Somos los primeros interesados en apagarlos”
</p></div><p class="article-text">
        Los agricultores que durante los incendios forestales de este verano han puesto sus tractores y maquinaria a disposici&oacute;n de las labores de extinci&oacute;n esperan ahora recuperar el dinero que gastaron para hacerlo. Entre los principales costes asumidos por los profesionales del campo est&aacute; el combustible utilizado durante las horas de trabajo y los desplazamientos.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno de Arag&oacute;n asegura que estos agricultores ser&aacute;n compensados y que el procedimiento para solicitar el abono se concretar&aacute; una vez que las emergencias hayan pasado a la fase de recuperaci&oacute;n. As&iacute; lo trasladan desde Presidencia del Gobierno de Arag&oacute;n, que sit&uacute;a estas compensaciones en el Decreto-ley 6/2025, de 2 de octubre, aprobado como marco general para atender los da&ntilde;os y p&eacute;rdidas provocados por situaciones de emergencia de protecci&oacute;n civil.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este es el Decreto Marco que establece las ayudas ante cualquier emergencia de protecci&oacute;n civil&rdquo;, explica el Ejecutivo auton&oacute;mico. En concreto, el art&iacute;culo 5 establece la compensaci&oacute;n a personas f&iacute;sicas o jur&iacute;dicas que hayan efectuado prestaciones personales o de bienes durante una emergencia. El departamento competente en materia de emergencias debe sufragar los gastos ocasionados cuando esas prestaciones se hayan realizado en las condiciones previstas por la norma. Desde el Gobierno de Arag&oacute;n aseguran que este art&iacute;culo &ldquo;incluye a los agricultores voluntarios&rdquo; y que &ldquo;siempre, en todas y cada una de las emergencias, se pagan esos da&ntilde;os&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cada vez que hay una emergencia de protecci&oacute;n civil anunciamos las correspondientes ayudas que, aunque vienen recogidas en este decreto marco, se especifican en cada emergencia&rdquo;, explican desde Presidencia. Tambi&eacute;n explican que el sistema se activa una vez superada la fase de emergencia. &ldquo;Lo habitual es que cuando la emergencia pasa a fase recuperaci&oacute;n, es decir, cuando el incendio est&aacute; ya apagado, se abre el plazo para solicitar las compensaciones. Siempre se hace as&iacute;&rdquo;, se&ntilde;alan.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, desde finales del mes de junio, cuando se declar&oacute; el primer incendio en el que intervinieron agricultores de la comunidad, la Administraci&oacute;n todav&iacute;a no ha abonado estos gastos, tal y como denuncian los afectados. Y, hasta la fecha, tampoco se ha explicado a los interesados cu&aacute;l es el procedimiento concreto para realizar la petici&oacute;n de las compensaciones. El Gobierno asegura que &ldquo;en su momento se explicar&aacute;&rdquo; y que ser&aacute; cuando los incendios est&eacute;n extinguidos cuando se concrete c&oacute;mo deber&aacute;n realizarse estos tr&aacute;mites, algo que suceder&aacute; previsiblemente &ldquo;en las pr&oacute;ximas semanas&rdquo;, tal y como han adelantado fuentes del ejecutivo a este medio. 
    </p><h2 class="article-text">No han cobrado todav&iacute;a</h2><p class="article-text">
        Mientras la Administraci&oacute;n, sigue sin fijar una fecha concreta y contin&uacute;a preparando este procedimiento, quienes est&aacute;n colaborando con sus propios medios necesitan saber cuanto antes qui&eacute;n asumir&aacute; el coste de una ayuda que, en muchos casos, est&aacute;n prestando a costa de su propio combustible, del desgaste de su maquinaria y de sus horas de trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Es el caso de Fernando Luna, agricultor de Robres y uno de los profesionales que acudieron con su maquinaria al incendio declarado en Leci&ntilde;ena para abrir franjas de seguridad y colaborar en la contenci&oacute;n de las llamas. Preguntado por si ya les han abonado los gastos de gas&oacute;leo derivados de su participaci&oacute;n, su respuesta es clara: &ldquo;No&rdquo;. Tampoco, seg&uacute;n explica, les han comunicado cu&aacute;ndo se realizar&aacute; el pago.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b66833ae-a217-477d-a55c-ebcf3e605cfa_16-9-aspect-ratio_50p_1149887.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b66833ae-a217-477d-a55c-ebcf3e605cfa_16-9-aspect-ratio_50p_1149887.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b66833ae-a217-477d-a55c-ebcf3e605cfa_16-9-aspect-ratio_75p_1149887.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b66833ae-a217-477d-a55c-ebcf3e605cfa_16-9-aspect-ratio_75p_1149887.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b66833ae-a217-477d-a55c-ebcf3e605cfa_16-9-aspect-ratio_default_1149887.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b66833ae-a217-477d-a55c-ebcf3e605cfa_16-9-aspect-ratio_default_1149887.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b66833ae-a217-477d-a55c-ebcf3e605cfa_16-9-aspect-ratio_default_1149887.jpg"
                    alt="Agricultores con sus tractores en el incendio de Leciñena"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Agricultores con sus tractores en el incendio de Leciñena                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La incertidumbre se extiende tambi&eacute;n a la documentaci&oacute;n que tendr&aacute;n que aportar para justificar los gastos. &ldquo;En Robres hemos presentado un listado de horas al Ayuntamiento&rdquo;, explica Luna, que se&ntilde;ala as&iacute; uno de los mecanismos utilizados por los agricultores para dejar constancia del trabajo realizado durante la emergencia.
    </p><p class="article-text">
        Los que salieron a hacer frente al incendio de Or&eacute;s explican una situaci&oacute;n similar: &ldquo;Nos dijeron lo que hab&iacute;a que hacer para cobrarlo, presentar ticket o declaraci&oacute;n responsable&rdquo;, confirma Diego Pem&aacute;n, ganadero de Uncastillo, localidad afectada por este incendio. &ldquo;Al Ayuntamiento se presentaron todos gastos que en teor&iacute;a hubo y que se calcularon desde el grupo de voluntarios teniendo en cuenta donaciones de comida, aguas y dem&aacute;s, y los gastos de gasoil&rdquo;, recuerda Pem&aacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        En Uncastillo se estima que colaboraron 58 tractores y 30 todorerrenos del pueblo, adem&aacute;s de los de los vecinos de localidades pr&oacute;ximas a esta villa. Los gastos derivados del combustible en la localidad rondaron los 11.000 euros, a los que se sumaron los cerca de 3.000 euros de los todoterrenos y m&aacute;s de 15.000 euros de tractoristas voluntarios de pueblos pr&oacute;ximos a la zona. Desde que llevaron estos documentos a sus respectivos ayuntamientos, ninguno de estos agricultores y ganaderos han tenido noticia de la evoluci&oacute;n de estos tr&aacute;mites por parte de las autoridades competentes.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, la cuesti&oacute;n m&aacute;s importante para ellos es saber c&oacute;mo se traducir&aacute; en la pr&aacute;ctica la compensaci&oacute;n anunciada por el Gobierno de Arag&oacute;n: qu&eacute; documentaci&oacute;n definitiva tendr&aacute;n que presentar, c&oacute;mo se calcular&aacute; el importe y, lo m&aacute;s acuciante de todo, cu&aacute;ndo recibir&aacute;n &ldquo;un dinero necesario para nosotros&rdquo;, recuerdan los afectados, que en muchos casos est&aacute;n soportando p&eacute;rdidas en sus explotaciones debido a los temporales de viento, lluvia y granizo de extrema violencia registrados desde el fin de semana en distintos puntos de la comunidad. 
    </p><h2 class="article-text">Movilizaci&oacute;n vecinal para sufragar gastos</h2><p class="article-text">
        La incertidumbre sobre cu&aacute;ndo y c&oacute;mo se compensar&aacute; a los agricultores ha llevado a algunos vecinos a organizar iniciativas propias para intentar ayudar a quienes est&aacute;n participando activamente en las labores de extinci&oacute;n del incendio de Las Pe&ntilde;as de Riglos. La Asociaci&oacute;n Vivir en la Canal de Berd&uacute;n ha puesto en marcha una campa&ntilde;a de recogida de fondos destinada a sufragar los gastos de los agricultores que han aportado en maquinaria, combustible y tiempo en la emergencia. 
    </p><p class="article-text">
        Su presidente, Peter Rich, explica que la iniciativa surge ante la falta de informaci&oacute;n clara por parte del ejecutivo aragon&eacute;s. Adem&aacute;s, ha subrayado en distintas declaraciones que &ldquo;Cada tractor puede consumir hasta 500 litros de gasoil al d&iacute;a&rdquo;, un gasto al que hay que sumar el desgaste de los aperos y otras aver&iacute;as que pueden derivar del desgaste general debido al trabajo de unas &ldquo;m&aacute;quinas cuyo valor puede ascender hasta 300.000 euros&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f950d899-dc6a-4e2b-960d-896ff12e529b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f950d899-dc6a-4e2b-960d-896ff12e529b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f950d899-dc6a-4e2b-960d-896ff12e529b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f950d899-dc6a-4e2b-960d-896ff12e529b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f950d899-dc6a-4e2b-960d-896ff12e529b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f950d899-dc6a-4e2b-960d-896ff12e529b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f950d899-dc6a-4e2b-960d-896ff12e529b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Los agricultores también colaboraron en el incendio de Riglos"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Los agricultores también colaboraron en el incendio de Riglos                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Cuando se hizo p&uacute;blica esta iniciativa vecinal, el Gobierno de Arag&oacute;n emiti&oacute; un comunicado calific&aacute;ndola de &ldquo;bulo&rdquo; y asegur&oacute; por varios canales de comunicaci&oacute;n que era el Ejecutivo el que se iba a hacer cargo de esos gastos. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, en el incendio de las Pe&ntilde;as de Riglos, no el Gobierno de Arag&oacute;n pero s&iacute; otra instituci&oacute;n p&uacute;blica, en este caso la Comarca de la Jacetania, ha aprobado 40.000 euros espec&iacute;ficamente para cubrir el combustible de agricultores y ganaderos voluntarios que utilizaron su propia maquinaria en las labores de extinci&oacute;n del fuego. El acuerdo se aprob&oacute; por unanimidad en el pleno comarcal del 20 de agosto y la informaci&oacute;n publicada el d&iacute;a 21 se&ntilde;ala que la cuant&iacute;a de 55.000 euros aprobada de urgencia -40.000 &euro; para combustible y otros 15.000 &euro; para diferentes gastos- tienen como finalidad realizar un &ldquo;pago r&aacute;pido&rdquo; a quienes colaboraron en el incendio. Por el momento no se ha confirmado que las transferencias ya se hayan efectuado a los interesados. 
    </p><h2 class="article-text">Incendios ya extinguidos y sin compensaci&oacute;n para los agricultores</h2><p class="article-text">
        Durante el verano de 2026, Arag&oacute;n ha sufrido varios incendios forestales de especial relevancia. El incendio de Tamarite de Litera -Huesca- se declar&oacute; el 25 de junio y afect&oacute; a unas 4.525 hect&aacute;reas, aunque la mayor parte correspondi&oacute; a superficie agr&iacute;cola. El 30 de junio se declar&oacute; el incendio de Leci&ntilde;ena, Robres y Alcubierre -Zaragoza-, en la Sierra de Alcubierre, que afect&oacute; a m&aacute;s de 3.000 hect&aacute;reas, con aproximadamente un 80 % de masa forestal. Adem&aacute;s de los incendios en Loporzano, Castillonroy y Plan -Huesca-, Almonacid de la Sierra -Zaragoza- y de Ejulve -Teruel-, uno de los episodios m&aacute;s graves comenz&oacute; el 15 de julio en Or&eacute;s, en la comarca de las Cinco Villas (Zaragoza), donde el fuego lleg&oacute; a afectar a unas 15.700 hect&aacute;reas. 
    </p><p class="article-text">
        Hasta la fecha el incendio declarado el 10 de agosto ya denominado como gran incendio de Las Pe&ntilde;as de Riglos -Huesca-, con unas 14.500 hect&aacute;reas calcinadas y m&aacute;s de 1.000 personas desalojadas de 19 municipios, se encuentra desde el d&iacute;a 21 de agosto controlado, aunque todav&iacute;a no se considera oficialmente extinguido. 
    </p><p class="article-text">
        Quitando este, el resto de los incendios en los que ha habido colaboraci&oacute;n por parte de los agricultores en las labores de extinci&oacute;n se han dado ya por extinguidos, algunos desde hace semanas, es decir, la emergencia ha pasado a fase recuperaci&oacute;n, por lo que tal y como explican desde Presidencia se deber&iacute;a &ldquo;abrir el plazo para solicitar las compensaciones&rdquo;. Sin embargo, los agricultores aseguran no haber recibido informaci&oacute;n a este respecto. 
    </p><h2 class="article-text">El gas&oacute;leo, entre los gastos que se quieren compensar</h2><p class="article-text">
        La base jur&iacute;dica de estas ayudas se encuentra en el Decreto-ley 6/2025, cuyo art&iacute;culo 5 establece que el Gobierno de Arag&oacute;n compensar&aacute; los gastos, da&ntilde;os o perjuicios derivados de la prestaci&oacute;n de bienes o servicios durante una emergencia, incluidos los realizados por agricultores voluntarios, seg&uacute;n la interpretaci&oacute;n de Presidencia. Aprobado en octubre de 2025 y convalidado posteriormente por las Cortes de Arag&oacute;n, el decreto permite adem&aacute;s extender estas ayudas a otros acontecimientos catastr&oacute;ficos cuando se solicite su declaraci&oacute;n como emergencia de inter&eacute;s nacional o como zona afectada gravemente por una emergencia de protecci&oacute;n civil.
    </p><p class="article-text">
        La principal preocupaci&oacute;n de los agricultores es el coste del combustible consumido durante las horas de colaboraci&oacute;n. El Gobierno de Arag&oacute;n asegura que estos gastos est&aacute;n incluidos dentro de las compensaciones.
    </p><p class="article-text">
        La Administraci&oacute;n deber&aacute; concretar ahora c&oacute;mo se acredita ese consumo y qu&eacute; sistema se utilizar&aacute; para calcular el importe que corresponde a cada agricultor. Desde Presidencia insisten en que el procedimiento se explicar&aacute; cuando las emergencias pasen a la fase de recuperaci&oacute;n. Ser&aacute; entonces cuando se conozcan los plazos para solicitar las compensaciones, los requisitos y la forma en la que se determinar&aacute; el importe que recibir&aacute; cada agricultor.
    </p><p class="article-text">
        Hasta entonces, quienes se subieron al tractor para ayudar a frenar las llamas, quienes han puesto horas de trabajo, maquinaria y combustible para colaborar en la extinci&oacute;n, tendr&aacute;n que esperar a que esos gastos, tal y como asegura el Gobierno de Arag&oacute;n, sean finalmente resarcidos y que los costes derivados de esa participaci&oacute;n no terminen saliendo de sus bolsillos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Bosque Senero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/economia/agricultores-ayudaron-sofocar-incendios-aragon-esperan-pago-gasoleo-no-hemos-recibido_1_13467428.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 26 Aug 2026 19:10:01 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a08c3426-2f18-461e-a2aa-ab70135dcc6a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="334732" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a08c3426-2f18-461e-a2aa-ab70135dcc6a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="334732" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Los agricultores que ayudaron a sofocar incendios en Aragón aún esperan el pago del gasóleo: “No hemos recibido nada”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a08c3426-2f18-461e-a2aa-ab70135dcc6a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Incendios,Agricultores,Aragón,Gobierno de Aragón]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tauste vuelve a escuchar la voz del pueblo a través de 300 grabaciones guardadas durante tres décadas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/tauste-vuelve-escuchar-voz-pueblo-traves-300-grabaciones-guardadas-durante-tres-decadas_1_13459519.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b85ba100-d4d5-4531-ae49-5431012cca3e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x187y127.jpg" width="1200" height="675" alt="Tauste vuelve a escuchar la voz del pueblo a través de 300 grabaciones guardadas durante tres décadas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Canciones, jotas, rezos, cuentos y recuerdos de los vecinos de entonces, cientos de grabaciones realizadas en los años noventa por Mario Gros y Luis Miguel Bajén, pueden escucharse ahora en internet gracias al trabajo de organización llevado a cabo por El Patiaz: “Necesitábamos rescatar del olvido las voces del pueblo”</p><p class="subtitle">El hallazgo de 14 pastoradas, un genero teatral desaparecido, permite conocer el aragonés del siglo XIX
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Se vende hilo, agujas de coser, ovillos blanco y negro y el calendario de Mariano Castillo&rdquo;. La voz de Ascensi&oacute;n Montolar Vera, vecina de Tauste, recuerda uno de los bandos que resonaban en las calles de esta localidad de la comarca de Cinco Villas &mdash;Zaragoza&mdash;, d&eacute;cadas atr&aacute;s. El recuerdo de un instante que se vuelve eterno.
    </p><p class="article-text">
        Un archivo hist&oacute;rico puede conservar una fotograf&iacute;a, una carta, un acta o un libro. Un archivo sonoro conserva algo diferente: la presencia de quien habla. En Tauste, lo saben bien. Durante d&eacute;cadas, las voces de vecinos de Tauste que hab&iacute;an cantado, contado historias, recitado romances, recordado costumbres o simplemente compartido aquello que conservaban en la memoria, permanecieron guardadas en cintas de casete. 
    </p><p class="article-text">
        Treinta a&ntilde;os despu&eacute;s, esas voces vuelven a escucharse gracias al trabajo llevado a cabo por la Asociaci&oacute;n Cultural El Patiaz y su Archivo de la Tradici&oacute;n Oral de Tauste, un fondo de m&aacute;s de 300 grabaciones realizadas durante los a&ntilde;os noventa y que ahora ha sido digitalizado, organizado y puesto a disposici&oacute;n del p&uacute;blico a trav&eacute;s de la p&aacute;gina web de la asociaci&oacute;n. &ldquo;Un espacio vivo donde la memoria taustana puede escucharse, estudiarse y compartirse&rdquo;, apuntan desde la asociaci&oacute;n, que incide en la necesidad de &ldquo;rescatar del olvido las voces&rdquo; intentando que, de alguna manera, ese pasado vuelva a formar parte del presente de la vecindad de la villa.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/666b77ad-7396-4638-a612-a12b09bd6fea_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x415y575.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/666b77ad-7396-4638-a612-a12b09bd6fea_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x415y575.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/666b77ad-7396-4638-a612-a12b09bd6fea_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x415y575.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/666b77ad-7396-4638-a612-a12b09bd6fea_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x415y575.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/666b77ad-7396-4638-a612-a12b09bd6fea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x415y575.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/666b77ad-7396-4638-a612-a12b09bd6fea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x415y575.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/666b77ad-7396-4638-a612-a12b09bd6fea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x415y575.jpg"
                    alt="Mario Gros y Luis Miguel Bajén en la presentación del archivo digitalizado"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Mario Gros y Luis Miguel Bajén en la presentación del archivo digitalizado                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La novedad no est&aacute; en las grabaciones. Esas voces llevan m&aacute;s de tres d&eacute;cadas esperando. Lo nuevo es que ya no es necesario acudir a una antigua cinta para encontrarlas: el archivo permite consultarlas directamente en internet, clasificadas por contenidos y acompa&ntilde;adas de un buscador. Hay canciones de cuna y de falda, canciones infantiles, coplas, dichos, bandos y reclamos, jotas y boleros. Tambi&eacute;n oraciones y testimonios relacionados con la Semana Santa, romances, poemas, cuentos, adivinanzas, materiales del Dance de Tauste e incluso las voces utilizadas antiguamente para dirigirse a caballer&iacute;as y ganado. El Patiaz se&ntilde;ala adem&aacute;s que en la organizaci&oacute;n del fondo se ha respetado &ldquo;la expresi&oacute;n y la graf&iacute;a original&rdquo; de los testimonios.
    </p><p class="article-text">
        En la calle, esta iniciativa ha sido &ldquo;un &eacute;xito&rdquo;. &ldquo;Vamos haciendo visibles partes del Archivo a trav&eacute;s de las redes sociales y la gente est&aacute; respondiendo muy bien, a los vecinos les gusta escucharse y, sobre todo, escuchar a las personas que ya no est&aacute;n&rdquo;, explica Jes&uacute;s Alegre, miembro de la Asociaci&oacute;n El Patiaz y uno de los impulsores de este proyecto, que ha contado con el respaldo de toda la Junta y del resto de miembros activos de la entidad. 
    </p><h2 class="article-text">Del casete a internet</h2><p class="article-text">
        La recuperaci&oacute;n tiene adem&aacute;s un valor documental a&ntilde;adido. La propia asociaci&oacute;n considera que la investigaci&oacute;n desarrollada por Gros y Baj&eacute;n en las Cinco Villas constituye una de las recopilaciones m&aacute;s completas sobre la tradici&oacute;n oral aragonesa.
    </p><p class="article-text">
        En marzo de 2025, antes de la presentaci&oacute;n del archivo digital, Gros y Baj&eacute;n regresaron a Tauste para participar en las XXVI Jornadas sobre la Historia de la localidad. All&iacute; repasaron canciones, melod&iacute;as y tradiciones recogidas durante aquella investigaci&oacute;n. El Patiaz destac&oacute; entonces que el trabajo realizado d&eacute;cadas atr&aacute;s hab&iacute;a permitido conservar un patrimonio que hab&iacute;a pasado de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El trabajo con los contenidos de Tauste del archivo de Tradici&oacute;n Oral de Arag&oacute;n surgi&oacute;, seg&uacute;n explica Jes&uacute;s Alegre, ante la necesidad de ordenar un material que resultaba &ldquo;dif&iacute;cil de consultar&rdquo;. &ldquo;Nos cost&oacute; encontrar una soluci&oacute;n v&aacute;lida&rdquo; hasta dar con un sistema &ldquo;&aacute;gil y sencillo&rdquo;, asegura Alegre, que permite facilitar el acceso a estos contenidos a todos los vecinos que se acercan hasta este archivo. Una herramienta que, ahora, El Patiaz pone a disposici&oacute;n de otros municipios interesados en reorganizar de la misma manera los testimonios y materiales correspondientes a su territorio. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/651aa953-f291-47ee-b6f2-a955e7931c0e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/651aa953-f291-47ee-b6f2-a955e7931c0e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/651aa953-f291-47ee-b6f2-a955e7931c0e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/651aa953-f291-47ee-b6f2-a955e7931c0e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/651aa953-f291-47ee-b6f2-a955e7931c0e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/651aa953-f291-47ee-b6f2-a955e7931c0e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/651aa953-f291-47ee-b6f2-a955e7931c0e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Página web &#039;El Pataz&#039;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Página web &#039;El Pataz&#039;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La iniciativa se enmarca en la trayectoria de una asociaci&oacute;n que lleva cerca de tres d&eacute;cadas trabajando en la recuperaci&oacute;n y difusi&oacute;n del patrimonio de Tauste y que cuenta con m&aacute;s de 700 socios. Alrededor de quince participan habitualmente en la organizaci&oacute;n de actividades y en el desarrollo de nuevos proyectos. A pesar de &ldquo;la armon&iacute;a para llevar a cabo estos proyectos que existe entre quienes mantienen activa la asociaci&oacute;n&rdquo;, Alegre y el resto de la Junta, lamentan la falta de relevo generacional, que pone en riesgo la continuidad de su labor a largo plazo.  
    </p><p class="article-text">
        Por eso, desde El Patiaz, no solo animan a otros municipios a contactar con ellos para conocer el sistema que han puesto en marcha para hacer m&aacute;s accesible su Archivo de Tradici&oacute;n Oral y seguir as&iacute; el camino iniciado por Tauste, tambi&eacute;n invitan a sus vecinos y vecinas a que se acerquen a conocer la asociaci&oacute;n y a formar parte de ella.
    </p><h2 class="article-text">M&agrave;s all&aacute; de la tradici&oacute;n oral: el compromiso con el patrimonio humano de un pueblo</h2><p class="article-text">
        Para entender qu&eacute; acaba de recuperar Tauste hay que viajar hasta principios de los a&ntilde;os noventa. Entonces, los investigadores y folcloristas Mario Gros y Luis Miguel Baj&eacute;n emprendieron una labor de recopilaci&oacute;n de la tradici&oacute;n oral aragonesa que terminar&iacute;a dando lugar al Archivo de Tradici&oacute;n Oral de Arag&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En 1992 crearon este archivo con el prop&oacute;sito de investigar y conservar la cultura popular transmitida oralmente. Uno de sus primeros grandes trabajos se desarroll&oacute; en la comarca de las Cinco Villas. Durante dos a&ntilde;os reunieron m&aacute;s de 5.000 documentos sonoros y 2.000 im&aacute;genes, y en 1994 publicaron 'La tradici&oacute;n oral en las Cinco Villas'. Tauste destac&oacute; especialmente por la &ldquo;cantidad y la riqueza&rdquo; del material conseguido a trav&eacute;s de la colaboraci&oacute;n de sus vecinos.
    </p><p class="article-text">
        Gros y Baj&eacute;n no buscaban &uacute;nicamente canciones. Su trabajo part&iacute;a de un concepto mucho m&aacute;s amplio de lo que com&uacute;nmente se entiende por tradici&oacute;n oral. En un texto dedicado a aquella experiencia, Mario Gros explica que decidieron que sus encuestas deb&iacute;an ir m&aacute;s all&aacute; de sus propios intereses y que ten&iacute;an que registrar &ldquo;todo lo que pudiera ser grabado&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/508aa166-5f5b-4542-b450-520f641ad434_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x1001y228.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/508aa166-5f5b-4542-b450-520f641ad434_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x1001y228.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/508aa166-5f5b-4542-b450-520f641ad434_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x1001y228.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/508aa166-5f5b-4542-b450-520f641ad434_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x1001y228.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/508aa166-5f5b-4542-b450-520f641ad434_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1001y228.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/508aa166-5f5b-4542-b450-520f641ad434_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1001y228.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/508aa166-5f5b-4542-b450-520f641ad434_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1001y228.jpg"
                    alt="Miembros de la asociación trabajando en la biblioteca, ordenando documentos y haciendo los envíos que pide gente de libros y de información"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Miembros de la asociación trabajando en la biblioteca, ordenando documentos y haciendo los envíos que pide gente de libros y de información                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Aquella decisi&oacute;n explica la riqueza del fondo que hoy recupera El Patiaz. En las cintas quedaron registradas manifestaciones musicales, pero tambi&eacute;n cuentos, adivinanzas, dichos, pregones, oraciones, romances y otras formas de literatura oral. En definitiva, no solo aquello que se cantaba, sino tambi&eacute;n la manera en que una comunidad hablaba y recordaba.
    </p><p class="article-text">
        Luis Miguel Baj&eacute;n ha explicado en trabajos posteriores el origen de su inter&eacute;s por esta tradici&oacute;n. Su acercamiento al folklore naci&oacute;, entre otras cosas, de comprobar el escaso conocimiento que exist&iacute;a sobre la m&uacute;sica tradicional y de escuchar a personas que lamentaban que las expresiones que hab&iacute;an aprendido de sus antepasados estuvieran desapareciendo. Tres d&eacute;cadas despu&eacute;s, aquellas preocupaciones siguen dando sentido al archivo que ahora se presenta actualizado y m&aacute;s accesible gracias a la aplicaci&oacute;n de los avances de la tecnolog&iacute;a.
    </p><h2 class="article-text">Cuando el patrimonio tiene voz</h2><p class="article-text">
        No es lo mismo leer el nombre de una canci&oacute;n que escuchar c&oacute;mo la cantaba una vecina de Tauste. No es lo mismo encontrar escrito un dicho que o&iacute;r su pronunciaci&oacute;n. Una transcripci&oacute;n puede conservar las palabras, pero no el timbre de una voz, su cadencia y sus pausas, su acento o la forma en que una persona recuerda aquello que aprendi&oacute; cuando era ni&ntilde;a. Este es el valor humano del archivo. 
    </p><p class="article-text">
        Las m&aacute;s de 300 grabaciones permiten acercarse a un Tauste que ya no existe exactamente como entonces, pero que contin&uacute;a presente en las voces de quienes la vivieron. Para una familia, adem&aacute;s de escuchar la voz de alguien que ya no est&aacute; entre nosotros, puede significar reencontrarse con una forma de hablar o cantar que pertenece a otra generaci&oacute;n. Para un investigador, significa disponer de una fuente para estudiar la cultura popular. Para un joven de la localidad, el archivo le brinda la oportunidad de descubrir que determinadas palabras, canciones o costumbres que no nacieron ayer, sino que forman parte de una historia mucho m&aacute;s larga. Y para el propio municipio supone tener accesible su memoria, adem&aacute;s de ponerla en valor.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto encaja en la trayectoria que El Patiaz viene desarrollando desde hace d&eacute;cadas, centrada en la recuperaci&oacute;n y difusi&oacute;n del patrimonio local. La asociaci&oacute;n trabaja con documentos, fotograf&iacute;as, publicaciones y otros materiales que permiten reconstruir la historia de Tauste, y en los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha recurrido tambi&eacute;n a la colaboraci&oacute;n de los propios vecinos para identificar personas y acontecimientos presentes en documentos gr&aacute;ficos antiguos.
    </p><p class="article-text">
        El archivo oral de esta villa de la comarca de las Cinco Villas lleva esa participaci&oacute;n un paso m&aacute;s all&aacute;. En este caso, los protagonistas no son &uacute;nicamente quienes investigan y conservan los documentos, son tambi&eacute;n las personas que prestaron su voz.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Bosque Senero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/tauste-vuelve-escuchar-voz-pueblo-traves-300-grabaciones-guardadas-durante-tres-decadas_1_13459519.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 25 Aug 2026 20:34:41 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b85ba100-d4d5-4531-ae49-5431012cca3e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x187y127.jpg" length="29279" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b85ba100-d4d5-4531-ae49-5431012cca3e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x187y127.jpg" type="image/jpeg" fileSize="29279" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Tauste vuelve a escuchar la voz del pueblo a través de 300 grabaciones guardadas durante tres décadas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b85ba100-d4d5-4531-ae49-5431012cca3e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x187y127.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una noche de pedrisco arrasa 4.000 hectáreas de cultivos en Cinco Villas: “Es como si hubiera pasado un tornado”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/agro/noche-pedrisco-arrasa-4-000-hectareas-cultivos-cinco-villas-si-hubiera-pasado-tornado_1_13463737.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/df326706-49b3-4109-9abb-582caa5ae9a3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una noche de pedrisco arrasa 4.000 hectáreas de cultivos en Cinco Villas: “Es como si hubiera pasado un tornado”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La tormenta suma en una sola noche y en una sola comarca el 60% de los daños registrados en Aragón en todo el verano</p><p class="subtitle">El verano pasado, el granizo acabó con el 100% de la hortaliza y el cereal en algunas zonas de Cinco Villas
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Hab&iacute;a &aacute;rboles arrancados de cuajo, se ve&iacute;an las ra&iacute;ces&rdquo;. As&iacute; cuenta una vecina de Bardenas la situaci&oacute;n de sus campos tras la tormenta de pedrisco que atraves&oacute; las Cinco Villas durante la madrugada del domingo 23 de agosto, que ha dejado una primera estimaci&oacute;n de unas 4.000 hect&aacute;reas afectadas en la comarca zaragozana. &ldquo;Es como si hubiera pasado un tornado con una violencia tremenda&rdquo;, a&ntilde;aden los vecinos de las localidades afectadas. Ahora, los da&ntilde;os y los estertores de la tormenta son el tema de conversaci&oacute;n en los bares y en las panader&iacute;as de estos pueblos en los que un importante n&uacute;mero de familias viven del sector primario. 
    </p><p class="article-text">
        Una sola noche ha cambiado el balance de un verano especialmente dif&iacute;cil para el campo aragon&eacute;s. La cifra de hect&aacute;reas afectadas, todav&iacute;a provisional y pendiente de peritaci&oacute;n, adquiere toda su dimensi&oacute;n cuando se compara con los datos que Agroseguro manejaba apenas unos d&iacute;as antes: m&aacute;s de 6.700 hect&aacute;reas de cultivos asegurados afectados por episodios tormentosos en el conjunto de Arag&oacute;n durante la primera mitad de agosto.
    </p><p class="article-text">
        Dicho de otra manera: en una sola noche, una comarca ha sufrido el equivalente al 60% de los da&ntilde;os acumulados en toda la comunidad aut&oacute;noma durante las semanas anteriores del mes de agosto. La superficie que esta &uacute;nica tormenta ha podido da&ntilde;ar en Cinco Villas equivale a casi seis de cada diez hect&aacute;reas que Agroseguro hab&iacute;a contabilizado como afectadas por episodios tormentosos en todo Arag&oacute;n durante la primera mitad de agosto. De las 4.000 hect&aacute;reas afectadas, la organizaci&oacute;n agraria UAGA calcula que unas 2.000 han quedado directamente arrasadas y que el 100 % de los cultivos estivales se ha perdido en varias zonas de la comarca. Y la cifra podr&iacute;a aumentar. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9f9da6f0-9336-46f9-bbfa-5e0f981c5810_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9f9da6f0-9336-46f9-bbfa-5e0f981c5810_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9f9da6f0-9336-46f9-bbfa-5e0f981c5810_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9f9da6f0-9336-46f9-bbfa-5e0f981c5810_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9f9da6f0-9336-46f9-bbfa-5e0f981c5810_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9f9da6f0-9336-46f9-bbfa-5e0f981c5810_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9f9da6f0-9336-46f9-bbfa-5e0f981c5810_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Granizo caído en las Cinco Villas"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Granizo caído en las Cinco Villas                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        No se trata, no obstante, de comparar dos cifras exactamente homog&eacute;neas. Los 6.700 hect&aacute;reas de Agroseguro corresponden a cultivos asegurados afectados por episodios tormentosos en Arag&oacute;n, mientras que las 4.000 hect&aacute;reas de Cinco Villas son una primera estimaci&oacute;n local de superficie da&ntilde;ada por la tormenta de este fin de semana. La comparaci&oacute;n sirve para dimensionar la magnitud del episodio, pero el balance definitivo tendr&aacute; que llegar despu&eacute;s de las peritaciones.
    </p><h2 class="article-text">Biota, la localidad m&aacute;s afectada</h2><p class="article-text">
        El golpe m&aacute;s fuerte se lo ha llevado el entorno del municipio de Biota, donde las primeras estimaciones sit&uacute;an en unas 2.000 hect&aacute;reas la superficie pr&aacute;cticamente devastada, especialmente en las zonas de regad&iacute;o. El alcalde de la localidad, Ezequiel Marco, explica que mientras en el n&uacute;cleo urbano la tormenta dej&oacute; principalmente agua, en el monte la situaci&oacute;n fue muy diferente. &ldquo;Todo nuestro monte, sobre todo en la zona de regad&iacute;o, ha quedado completamente arrasado&rdquo;, se&ntilde;ala. En esas tierras hab&iacute;a br&oacute;coli, ma&iacute;z y girasol, entre otros cultivos.
    </p><p class="article-text">
        La descripci&oacute;n da una idea de la desigual distribuci&oacute;n del episodio: no toda la comarca recibi&oacute; el mismo golpe. La tormenta descarg&oacute; con una intensidad extraordinaria sobre determinadas zonas, dejando parcelas pr&aacute;cticamente destruidas mientras otras quedaron mucho menos afectadas. A las 2.000 hect&aacute;reas estimadas en Biota se suman otras 2.000 en los montes de S&aacute;daba, El Bayo, Pinsoro y Bardenas, los siguientes municipios m&aacute;s afectados despu&eacute;s de Biota seg&uacute;n las primeras valoraciones realizadas sobre el terreno.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3ce1366-2e49-439e-91db-cba58999c852_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x714y889.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3ce1366-2e49-439e-91db-cba58999c852_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x714y889.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3ce1366-2e49-439e-91db-cba58999c852_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x714y889.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3ce1366-2e49-439e-91db-cba58999c852_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x714y889.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3ce1366-2e49-439e-91db-cba58999c852_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x714y889.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3ce1366-2e49-439e-91db-cba58999c852_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x714y889.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c3ce1366-2e49-439e-91db-cba58999c852_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x714y889.jpg"
                    alt="Nave afectada en Castelserás"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Nave afectada en Castelserás                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Las afecciones no solo se contabilizan en cultivos, tambi&eacute;n en instalaciones, sobre todo de riego, que han sufrido los impactos del granizo. Entre los afectados est&aacute; Sergio S&aacute;nchez, agricultor de S&aacute;daba, que adem&aacute;s de sufrir los da&ntilde;os sobre sus cultivos pudo comprobar la violencia del episodio a trav&eacute;s de una infraestructura muy concreta de su explotaci&oacute;n. &ldquo;Ten&iacute;a unas sondas en los campos que captan las se&ntilde;ales de agua, y ayer, despu&eacute;s de la tormenta, dej&eacute; de recibir se&ntilde;ales porque el pedrisco me los hab&iacute;a roto todos&rdquo;, relata.
    </p><p class="article-text">
        El testimonio resulta especialmente significativo porque muestra que la intensidad del granizo no se limit&oacute; a producir da&ntilde;os superficiales en las plantas. El pedrisco lleg&oacute; a destrozar dispositivos instalados en las parcelas. Los agricultores describen que los bloques de granizo que precipit&oacute; la tormenta llegaron a alcanzar un tama&ntilde;o similar al de las pelotas de ping-pong.
    </p><h2 class="article-text">El almendro, golpeado con la cosecha a las puertas</h2><p class="article-text">
        Entre los cultivos m&aacute;s afectados se encuentran los almendros. La primera estimaci&oacute;n apunta a entre 200 y 300 hect&aacute;reas de almendra da&ntilde;adas en distintos puntos de la comarca de Cinco Villas. Los &aacute;rboles han sufrido una fuerte defoliaci&oacute;n y, en las zonas m&aacute;s castigadas, han quedado pr&aacute;cticamente sin hojas. La propia almendra, tambi&eacute;n ha recibido directamente los impactos del granizo.
    </p><p class="article-text">
        El momento en el que se ha vivido este episodio tormentoso agrava el problema, todav&iacute;a m&aacute;s, ya que buena parte de las almendras se encuentran a escasas fechas de la recolecci&oacute;n. La consecuencia inmediata puede ser una p&eacute;rdida muy elevada de la cosecha de 2026. Sin embargo, la preocupaci&oacute;n para los agricultores de este cultivo no se queda aqu&iacute; porque el efecto de estos da&ntilde;os podr&iacute;a prolongarse m&aacute;s all&aacute; de esta campa&ntilde;a. &ldquo;Una granizada de esta intensidad no solo provoca la ca&iacute;da de almendras, sino tambi&eacute;n da&ntilde;os f&iacute;sicos en el fruto y p&eacute;rdidas de calidad&rdquo;, apuntan los expertos. 
    </p><p class="article-text">
        Los afectados explican que ahora viene la parte silenciosa que m&aacute;s miedo les da: la evoluci&oacute;n del &aacute;rbol durante las pr&oacute;ximas semanas, que ser&aacute; clave para saber si el da&ntilde;o se limita al fruto y al follaje o si tambi&eacute;n ha afectado a los brotes y a la madera. Si la estructura del &aacute;rbol ha quedado da&ntilde;ada, la tormenta tendr&aacute; consecuencias sobre la capacidad productiva de estas plantaciones de cara a la pr&oacute;xima campa&ntilde;a y siguientes. 
    </p><h2 class="article-text">Ma&iacute;z, girasol y hort&iacute;colas, entre los cultivos arrasados</h2><p class="article-text">
        En Biota, la localidad que se ha llevado la peor parte de esta brutal tormenta de granizo, el ma&iacute;z, el girasol y el br&oacute;coli se encuentran entre las producciones directamente afectadas. Algunos cultivos se encontraban en fases avanzadas de desarrollo, lo que eleva el impacto econ&oacute;mico negativo para los agricultores propietarios de los campos que en algunos casos, tal y como han confesado los afectados, se puede decir que han quedado &ldquo;arrasados&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2b0257a8-74eb-497f-9e8a-e4fe6c3f98ee_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2b0257a8-74eb-497f-9e8a-e4fe6c3f98ee_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2b0257a8-74eb-497f-9e8a-e4fe6c3f98ee_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2b0257a8-74eb-497f-9e8a-e4fe6c3f98ee_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2b0257a8-74eb-497f-9e8a-e4fe6c3f98ee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2b0257a8-74eb-497f-9e8a-e4fe6c3f98ee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2b0257a8-74eb-497f-9e8a-e4fe6c3f98ee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Campos de maíz afectados en la zona de Biota"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Campos de maíz afectados en la zona de Biota                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En el ma&iacute;z, el grado de p&eacute;rdida depender&aacute; de si el granizo ha afectado fundamentalmente a las hojas o tambi&eacute;n ha roto tallos y provocado da&ntilde;os en las mazorcas. En el girasol, el impacto puede alcanzar tanto al tallo como al cap&iacute;tulo y a las semillas. En el caso de las hort&iacute;colas, como el br&oacute;coli, el margen de recuperaci&oacute;n es mucho menor cuando el producto comercial ha recibido directamente el impacto del pedrisco.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, las 4.000 hect&aacute;reas afectadas no equivalen autom&aacute;ticamente a 4.000 hect&aacute;reas de cosecha perdida. La superficie es la primera dimensi&oacute;n del problema; la segunda, todav&iacute;a por determinar, ser&aacute; el porcentaje de da&ntilde;o real de cada parcela.
    </p><h2 class="article-text">El golpe llega despu&eacute;s de un agosto ya de por s&iacute; excepcional</h2><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo balance espec&iacute;fico publicado por Agroseguro el 13 de agosto se&ntilde;alaba que los episodios tormentosos hab&iacute;an provocado da&ntilde;os sobre m&aacute;s de 6.700 hect&aacute;reas de cultivos asegurados en Arag&oacute;n. Huesca acumulaba casi 3.940 hect&aacute;reas declaradas con siniestro; Teruel superaba las 1.500 y Zaragoza contabilizaba casi 1.270.
    </p><p class="article-text">
        En Huesca, los cultivos herb&aacute;ceos, fundamentalmente ma&iacute;z y soja, eran los m&aacute;s perjudicados, con casi 3.450 hect&aacute;reas siniestradas. En Teruel se hab&iacute;an registrado tambi&eacute;n da&ntilde;os significativos en frutos secos, cereales de primavera y olivar.
    </p><p class="article-text">
        A escala nacional, Agroseguro hab&iacute;a contabilizado hasta el 13 de agosto m&aacute;s de 22.300 hect&aacute;reas de cultivos asegurados afectadas espec&iacute;ficamente por pedrisco. Entre las producciones m&aacute;s da&ntilde;adas figuraban la uva de vino, el almendro y los cultivos herb&aacute;ceos extensivos.
    </p><p class="article-text">
        En frutos secos, fundamentalmente almendro, se registraban entonces alrededor de 5.800 hect&aacute;reas declaradas con siniestro, mientras que los cultivos herb&aacute;ceos extensivos sumaban unas 5.050 hect&aacute;reas, principalmente ma&iacute;z. La tormenta de la madrugada del 23 de agosto en la comarca de Cinco Villas a&ntilde;ade ahora un nuevo episodio de enorme intensidad este verano en la comunidad. 
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Un mal d&iacute;a para ser alcalde&rdquo;: El temporal se ceba con los municipios de Teruel</h2><p class="article-text">
        En la provincia de Teruel tambi&eacute;n se han registrado da&ntilde;os importantes que han afectado a un total de 900 hect&aacute;reas, cifra aproximada que se maneja desde la organizaci&oacute;n agraria UAGA. En el municipio de Valdealgorfa, la producci&oacute;n ecol&oacute;gica se ha visto gravemente afectada por el episodio de granizo vivido este fin de semana. Los cultivos de nogales y frutales, han tenido importantes da&ntilde;os, aunque han sido las plantaciones de manzano las que se han llevado la peor parte de las consecuencias del temporal.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/369c594a-f782-4793-9c7a-05ee79257cf9_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/369c594a-f782-4793-9c7a-05ee79257cf9_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/369c594a-f782-4793-9c7a-05ee79257cf9_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/369c594a-f782-4793-9c7a-05ee79257cf9_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/369c594a-f782-4793-9c7a-05ee79257cf9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/369c594a-f782-4793-9c7a-05ee79257cf9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/369c594a-f782-4793-9c7a-05ee79257cf9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Árboles caídos en Valdealgorfa"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Árboles caídos en Valdealgorfa                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Las tormentas no solo han afectado a los cultivos, tambi&eacute;n han provocado da&ntilde;os en pinos y cipreses, e instalaciones municipales. En el municipio de Castelser&aacute;s, el temporal ha provocado graves desperfectos en el pabell&oacute;n municipal, cuya cubierta fue parcialmente arrancada por el viento y dej&oacute; entrar despu&eacute;s el agua y el granizo, afectando a su estructura de madera. El alcalde, Santiago Angl&eacute;s, hac&iacute;a esta declaraci&oacute;n a La Comarca tras la tormenta: &ldquo;Ha sido un mal d&iacute;a para ser alcalde&rdquo;. Angl&eacute;s explica que la tormenta le sorprendi&oacute; cuando regresaba al municipio con su familia y que tuvieron que refugiarse en una peque&ntilde;a granja; incluso su veh&iacute;culo sufri&oacute; da&ntilde;os por el granizo. Parte de la cubierta del pabell&oacute;n sali&oacute; despedida hasta las inmediaciones del colegio y la guarder&iacute;a, lo que oblig&oacute; a acordonar la zona. 
    </p><p class="article-text">
        En Alca&ntilde;iz, el alcalde, Miguel &Aacute;ngel Esteban, apunta que el casco urbano ha quedado relativamente a salvo, aunque s&iacute; se han registrado afecciones en las zonas agr&iacute;colas, especialmente en direcci&oacute;n a Castelser&aacute;s y en el entorno de Valdealgorfa. En esta &uacute;ltima localidad, la alcaldesa, Reyes Gimeno, cuenta como la intensa lluvia provoc&oacute; acumulaciones de agua en terrazas y otras zonas exteriores de viviendas, mientras los da&ntilde;os en las explotaciones agr&iacute;colas todav&iacute;a estaban pendientes de valoraci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Un balance que todav&iacute;a no est&aacute; cerrado</h2><p class="article-text">
        La fotograf&iacute;a actual de los da&ntilde;os en la comarca de Cinco Villas es provisional. A falta de conocer los resultados de las peritaciones, en los almendros tambi&eacute;n habr&aacute; que comprobar durante las pr&oacute;ximas semanas si la defoliaci&oacute;n va acompa&ntilde;ada de da&ntilde;os en brotes y madera. En el resto de cultivos ser&aacute; necesario determinar cu&aacute;nto producto puede salvarse y cu&aacute;nto ha quedado definitivamente inutilizado.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/77dfedc4-1115-428d-92e0-53f6ef322b88_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/77dfedc4-1115-428d-92e0-53f6ef322b88_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/77dfedc4-1115-428d-92e0-53f6ef322b88_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/77dfedc4-1115-428d-92e0-53f6ef322b88_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/77dfedc4-1115-428d-92e0-53f6ef322b88_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/77dfedc4-1115-428d-92e0-53f6ef322b88_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/77dfedc4-1115-428d-92e0-53f6ef322b88_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Árbol caído en Valdealgorfa"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Árbol caído en Valdealgorfa                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Algo que preocupa y mucho a las organizaciones agrarias son las afecciones a los forrajes, un cultivo que no cuenta de manera habitual con seguro agrario, lo que hace que las p&eacute;rdidas sean &ldquo;especialmente dif&iacute;ciles de cubrir&rdquo; para los agricultores afectados. Adem&aacute;s, se encontraban en plena fase de crecimiento y &ldquo;los da&ntilde;os sufridos comprometen directamente el pr&oacute;ximo corte, reduciendo la producci&oacute;n que los agricultores esperaban obtener&rdquo;, aseguran desde UAGA. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, lo que s&iacute; est&aacute; claro es la excepcional intensidad del episodio vivido en esta comarca y su concentraci&oacute;n territorial. En una sola noche, el pedrisco ha provocado en Cinco Villas una superficie de da&ntilde;os equivalente al 60 por ciento de los siniestros acumulados por episodios tormentosos en Arag&oacute;n hasta mediados de agosto. Los profesionales del campo, muchos de ellos propietarios de explotaciones familiares, hacen ya c&aacute;lculos del impacto de las p&eacute;rdidas econ&oacute;micas en el corto plazo, y en las heridas que la tormenta habr&aacute; causado a largo plazo, especialmente en las plantaciones de almendros, porque &ldquo;una granizada as&iacute; no solo hace da&ntilde;o en el momento, nos puede trastocar tambi&eacute;n la cosecha del 2027&rdquo;, lamentan.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Bosque Senero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/agro/noche-pedrisco-arrasa-4-000-hectareas-cultivos-cinco-villas-si-hubiera-pasado-tornado_1_13463737.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 24 Aug 2026 21:23:14 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/df326706-49b3-4109-9abb-582caa5ae9a3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="607925" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/df326706-49b3-4109-9abb-582caa5ae9a3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="607925" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Una noche de pedrisco arrasa 4.000 hectáreas de cultivos en Cinco Villas: “Es como si hubiera pasado un tornado”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/df326706-49b3-4109-9abb-582caa5ae9a3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cultivos,Zaragoza,Agricultura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los 13.500 kilómetros que frenarían incendios en Aragón, olvidados entre maleza y burocracia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/13-500-kilometros-salvar-aragon-incendios-peligro-desaparecer_1_13444746.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0a91486e-8293-44c6-9e97-2c7d1e3f9ab6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los 13.500 kilómetros que frenarían incendios en Aragón, olvidados entre maleza y burocracia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aragón tiene casi 13.500 kilómetros de vías pecuarias, una de las redes más extensas del país, sin embargo, alrededor del 43% de sus municipios siguen sin completar la clasificación, lo que aumenta el riesgo de perder estos caminos que son una herramienta fundamental para mantener la ganadería extensiva, a través de la trashumancia, y para prevenir incendios</p><p class="subtitle">El incendio de Riglos amenaza la cuna de Aragón: las llamas entran en el entorno de San Juan de la Peña y acechan el Monasterio Nuevo
</p></div><p class="article-text">
        Cada primavera, cuando la nieve comenzaba a retirarse del Pirineo, miles de ovejas emprend&iacute;an un viaje que llevaba siglos repiti&eacute;ndose. Durante d&iacute;as recorr&iacute;an decenas de kil&oacute;metros por las caba&ntilde;eras aragonesas, acompa&ntilde;adas por los pastores y sus perros, hasta alcanzar los pastos de monta&ntilde;a. All&iacute; pasar&iacute;an el verano. En oto&ntilde;o, el camino se hac&iacute;a a la inversa. Aquellos desplazamientos no solo alimentaban al ganado; tambi&eacute;n modelaban el paisaje, manten&iacute;an abiertos los montes y conectaban pueblos separados por cientos de kil&oacute;metros. Hoy, en muchos de aquellos caminos, el silencio ha robado el protagonismo al caracter&iacute;stico sonido de los cencerros.
    </p><p class="article-text">
        La reciente petici&oacute;n de Ecologistas en Acci&oacute;n para que el Gobierno central apruebe la Red Nacional de V&iacute;as Pecuarias vuelve a poner el foco sobre un patrimonio que en Arag&oacute;n tiene una dimensi&oacute;n extraordinaria: casi 13.500 kil&oacute;metros de v&iacute;as pecuarias identificadas, de las que unas 11.000 ya han sido clasificadas, lo que supone cerca de 47.000 hect&aacute;reas de dominio p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la red sigue lejos de estar plenamente protegida. Seg&uacute;n los datos oficiales del Gobierno de Arag&oacute;n recopilados en el diagn&oacute;stico del Plan Forestal y actualizados por la Red PAC, poco m&aacute;s de la mitad de los municipios aragoneses cuentan con el proyecto de clasificaci&oacute;n aprobado, o lo que es lo mismo: Alrededor del 43% de los municipios siguen sin completar la clasificaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Las caba&ntilde;eras de Arag&oacute;n frenadas por la administraci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Arag&oacute;n posee una red de v&iacute;as pecuarias comparable a las grandes comunidades trashumantes como Castilla y Le&oacute;n o Extremadura. Sin embargo, mientras estas han avanzado durante las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, Arag&oacute;n mantiene todav&iacute;a importantes diferencias entre provincias. Huesca supera el 80% de municipios con las v&iacute;as clasificadas, Zaragoza ronda el 45% y Teruel apenas alcanza el 30% &mdash;a pesar de ser la que m&aacute;s ha avanzado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os&mdash;. Estos datos demuestran que el reto no es la falta de patrimonio, sino completar su protecci&oacute;n y gesti&oacute;n. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e2b52094-0b9e-461f-a7de-2aa8591ceabc_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e2b52094-0b9e-461f-a7de-2aa8591ceabc_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e2b52094-0b9e-461f-a7de-2aa8591ceabc_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e2b52094-0b9e-461f-a7de-2aa8591ceabc_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e2b52094-0b9e-461f-a7de-2aa8591ceabc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e2b52094-0b9e-461f-a7de-2aa8591ceabc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e2b52094-0b9e-461f-a7de-2aa8591ceabc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Cabañera real de Javalambre"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cabañera real de Javalambre                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Sin clasificaci&oacute;n no puede haber deslinde, sin deslinde resulta mucho m&aacute;s dif&iacute;cil recuperar los caminos y sin caminos continuos la trashumancia pierde viabilidad. Todo esto dificulta conocer con precisi&oacute;n el trazado de muchas caba&ntilde;eras y protegerlas frente a ocupaciones o alteraciones.
    </p><p class="article-text">
        Pero no se trata solo de un tr&aacute;mite administrativo, el problema va m&aacute;s all&aacute;, porque cuando desaparece una v&iacute;a pecuaria no solo se pierde un camino; tambi&eacute;n se debilita una herramienta para prevenir incendios, se dificulta la trashumancia y se pone un obst&aacute;culo m&aacute;s a la ganader&iacute;a extensiva, una forma de vida que lleva d&eacute;cadas luchando por sobrevivir.
    </p><h2 class="article-text">Una red con potencial eclipsada por la falta de gesti&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Teniendo en cuenta los datos Arag&oacute;n no parte de una mala situaci&oacute;n por falta de patrimonio, y todav&iacute;a tiene margen para reforzar su protecci&oacute;n y gesti&oacute;n. Andaluc&iacute;a lleva casi tres d&eacute;cadas ejecutando planes espec&iacute;ficos de clasificaci&oacute;n, deslinde, restauraci&oacute;n y se&ntilde;alizaci&oacute;n. Navarra, comunidad foral con la que Arag&oacute;n comparte algunas de las caba&ntilde;eras hist&oacute;ricas m&aacute;s importantes, como la Ca&ntilde;ada Real de los Roncaleses, que atraviesa las Cinco Villas, es un buen espejo en el que mirarse. La diferencia entre ambas no radica tanto en la extensi&oacute;n de la red como en la estrategia de gesti&oacute;n. Navarra ha entendido las ca&ntilde;adas como un patrimonio natural y cultural que sigue teniendo utilidad en el siglo XXI: facilitan la trashumancia, act&uacute;an como corredores ecol&oacute;gicos y forman parte de la identidad del territorio. 
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Arag&oacute;n posee un patrimonio mucho mayor, pero todav&iacute;a tiene el desaf&iacute;o de convertir sus caba&ntilde;eras en una aut&eacute;ntica infraestructura verde al servicio de la ganader&iacute;a extensiva, la biodiversidad y la prevenci&oacute;n de incendios. La comunidad aragonesa ha avanzado de forma irregular y dependiente de los recursos disponibles en cada momento. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3ed8b26d-8e7a-4021-80bd-9ffc4454d9c5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3ed8b26d-8e7a-4021-80bd-9ffc4454d9c5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3ed8b26d-8e7a-4021-80bd-9ffc4454d9c5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3ed8b26d-8e7a-4021-80bd-9ffc4454d9c5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3ed8b26d-8e7a-4021-80bd-9ffc4454d9c5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3ed8b26d-8e7a-4021-80bd-9ffc4454d9c5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3ed8b26d-8e7a-4021-80bd-9ffc4454d9c5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Una cabañera en la provincia de Huesca"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una cabañera en la provincia de Huesca                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El resultado es que Navarra ha demostrado que las v&iacute;as pecuarias pueden seguir siendo una infraestructura &uacute;til en el momento actual, pero Arag&oacute;n no necesita construir esa red: ya la tiene. El desaf&iacute;o ahora consiste en recuperar, proteger y volver a llenar de vida los miles de kil&oacute;metros cuya protecci&oacute;n jur&iacute;dica todav&iacute;a no est&aacute; completamente garantizada.  
    </p><h2 class="article-text">Tres d&eacute;cadas de retraso</h2><p class="article-text">
        Ecologistas en Acci&oacute;n, la Plataforma Ib&eacute;rica por los Caminos P&uacute;blicos, la Federaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Deportes de Monta&ntilde;a y Escalada y numerosas asociaciones ambientales y senderistas de toda Espa&ntilde;a han reclamado al Ministerio para la Transici&oacute;n Ecol&oacute;gica y el Reto Demogr&aacute;fico la aprobaci&oacute;n definitiva del Real Decreto que desarrolla la Red Nacional de V&iacute;as Pecuarias, cuyo proyecto fue sometido por primera vez a informaci&oacute;n p&uacute;blica en 2023. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Sin embargo, m&aacute;s de treinta a&ntilde;os despu&eacute;s de la aprobaci&oacute;n de la ley, a&uacute;n no ha sido desarrollada, pese a su importancia para garantizar el mantenimiento de la trashumancia y por sus valores ambientales, deportivos y sociales&rdquo;, explican desde Ecologistas en acci&oacute;n. Adem&aacute;s, recuerdan que la declaraci&oacute;n de la trashumancia como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad &ldquo;resulta dif&iacute;cilmente efectiva sin una red de v&iacute;as pecuarias protegida y plenamente operativa&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Sin caba&ntilde;eras no hay trashumancia</h2><p class="article-text">
        Mucho antes de que existieran las carreteras, las caba&ntilde;eras conectaban los pastos del Pirineo con las tierras bajas del valle del Ebro y las sierras turolenses. Gracias a estas sendas, los reba&ntilde;os pod&iacute;an desplazarse siguiendo el ritmo de las estaciones, aprovechando los recursos naturales sin sobreexplotarlos.
    </p><p class="article-text">
        Hoy muchas de esas rutas siguen existiendo sobre el papel, pero numerosos tramos permanecen invadidos, interrumpidos o sin uso ganadero. El efecto inmediato es que esta forma de ganader&iacute;a est&aacute; &ldquo;en retroceso&rdquo;. Al deterioro de muchas v&iacute;as pecuarias se suman el envejecimiento del sector primario y la falta de relevo generacional. Una ecuaci&oacute;n cuyo resultado se traduce en: dificultad para llevar a cabo en el contexto actual una pr&aacute;ctica que la UNESCO reconoce como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
    </p><p class="article-text">
        Pero la p&eacute;rdida de las caba&ntilde;eras no solo afecta a los pastores ni al sector ganadero. Tambi&eacute;n supone m&aacute;s vegetaci&oacute;n acumulada, mayor riesgo de incendios y un territorio cada vez m&aacute;s despoblado de familias y pueblos vivos. Recuperar estos caminos es proteger un patrimonio hist&oacute;rico, pero tambi&eacute;n apoyar un modelo de ganader&iacute;a extensiva que contribuye a conservar la biodiversidad, mantener el paisaje y fijar poblaci&oacute;n en el medio rural.
    </p><h2 class="article-text">Matar al fuego reviviendo al ganado</h2><p class="article-text">
        Cada verano, cuando las altas temperaturas convierten los montes aragoneses en un polvor&iacute;n, el debate suele centrarse en los medios de extinci&oacute;n. Mientras unas voces dicen que &ldquo;se necesitan m&aacute;s bomberos&rdquo;. Otras responden: &ldquo;No, se necesitan m&aacute;s helic&oacute;pteros&rdquo;. Sin embargo, los expertos recuerdan que la mejor forma de combatir los grandes incendios es evitar que el monte acumule combustible: prevenci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        En esa tarea, los reba&ntilde;os desempe&ntilde;an un papel fundamental. Porque cuando un reba&ntilde;o atraviesa una caba&ntilde;era no solo se desplaza. Los animales hacen un trabajo silencioso, constante y gratuito desde hace siglos. A su paso por los caminos consumen hierbas, arbustos y vegetaci&oacute;n que, semanas despu&eacute;s, podr&iacute;a alimentar un incendio. Este aprovechamiento natural, conocido como <em>pastoreo preventivo</em>, reduce la biomasa, mantiene el paisaje en mosaico y dificulta la propagaci&oacute;n del fuego.
    </p><p class="article-text">
        Las v&iacute;as pecuarias permiten precisamente ese movimiento del ganado entre diferentes zonas de pasto. Sin estos corredores p&uacute;blicos, la ganader&iacute;a extensiva pierde movilidad y el territorio una de sus herramientas m&aacute;s eficaces y sostenibles para prevenir incendios. En un contexto de cambio clim&aacute;tico y de veranos cada vez m&aacute;s extremos, recuperar las caba&ntilde;eras es tambi&eacute;n una forma de invertir en prevenci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; dice el Gobierno de Arag&oacute;n</h2><p class="article-text">
        El Gobierno de Arag&oacute;n defiende que, aunque la clasificaci&oacute;n de alrededor de 300 t&eacute;rminos municipales contin&uacute;a pendiente y constituye uno de los principales retos para la protecci&oacute;n efectiva de la red, en los &uacute;ltimos tres a&ntilde;os se ha producido un cambio. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n explica la Consejer&iacute;a de Medio Ambiente, desde 2024 el Gobierno de Arag&oacute;n ha comenzado a aplicar &ldquo;por primera vez en la comunidad aut&oacute;noma&rdquo; el principio establecido en la legislaci&oacute;n estatal y auton&oacute;mica de que los ingresos obtenidos por autorizaciones, ocupaciones, aprovechamientos, sanciones y otras actuaciones relacionadas con las v&iacute;as pecuarias deben destinarse a su conservaci&oacute;n, vigilancia y mejora.
    </p><p class="article-text">
        Este cambio se materializ&oacute; con la creaci&oacute;n del fondo de mejoras de v&iacute;as pecuarias, identificado como fondo financiador 72030, en la Ley de Presupuestos de la Comunidad Aut&oacute;noma para 2024. A trav&eacute;s de este mecanismo se destinaron 502.881,49 euros a la mejora de las v&iacute;as pecuarias durante 2024. Debido a la pr&oacute;rroga presupuestaria, esa misma cantidad se ha mantenido en 2025 y se est&aacute; destinando tambi&eacute;n durante 2026.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0bcc8ab4-9eec-4a81-8030-d72dd5663f6a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x518y608.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0bcc8ab4-9eec-4a81-8030-d72dd5663f6a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x518y608.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0bcc8ab4-9eec-4a81-8030-d72dd5663f6a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x518y608.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0bcc8ab4-9eec-4a81-8030-d72dd5663f6a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x518y608.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0bcc8ab4-9eec-4a81-8030-d72dd5663f6a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x518y608.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0bcc8ab4-9eec-4a81-8030-d72dd5663f6a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x518y608.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0bcc8ab4-9eec-4a81-8030-d72dd5663f6a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x518y608.jpg"
                    alt="Cabañera sin mantenimiento"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cabañera sin mantenimiento                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Las actuaciones llevadas a cabo desde entonces; centradas en desbroces, mejoras de pastizales y de los firmes de caminos que discurren por el interior de las v&iacute;as pecuarias, as&iacute; como la construcci&oacute;n y reparaci&oacute;n de refugios y apriscos, se han desarrollado en diferentes puntos de Arag&oacute;n, aunque con especial intensidad en la provincia de Zaragoza. Adem&aacute;s, el ejecutivo recuerda que tambi&eacute;n se han ejecutado actuaciones para construir y mejorar balsas y abrevaderos destinados al ganado.
    </p><p class="article-text">
        Pero el avance, apuntan desde Ecologistas en Acci&oacute;n, &ldquo;contin&uacute;a siendo insuficiente&rdquo; comparado con el trabajo que est&aacute;n llevando a cabo comunidades aut&oacute;nomas como Andaluc&iacute;a o la vecina Comunidad Foral de Navarra. 
    </p><p class="article-text">
        Por el momento, desde agosto de 2023, hasta agosto de 2026, se ha aprobado la clasificaci&oacute;n de las v&iacute;as pecuarias existentes en siete t&eacute;rminos municipales, y est&aacute; en tr&aacute;mite la de dos m&aacute;s, tal y como apuntan fuentes de la consejer&iacute;a que no se pronuncia sobre el tiempo que llevar&aacute; completar la clasificaci&oacute;n de los t&eacute;rminos municipales que todav&iacute;a carecen de ella, avanzar posteriormente en la delimitaci&oacute;n y recuperaci&oacute;n de los trazados y conseguir que una red de casi 13.500 kil&oacute;metros pueda funcionar de manera efectiva como infraestructura para la ganader&iacute;a extensiva, como corredor ecol&oacute;gico y como herramienta de prevenci&oacute;n frente a los incendios.
    </p><p class="article-text">
        Porque las caba&ntilde;eras aragonesas no han desaparecido. El desaf&iacute;o es conseguir que vuelvan a estar plenamente reconocidas, protegidas y utilizadas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Bosque Senero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/13-500-kilometros-salvar-aragon-incendios-peligro-desaparecer_1_13444746.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 13 Aug 2026 20:07:26 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0a91486e-8293-44c6-9e97-2c7d1e3f9ab6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="419111" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0a91486e-8293-44c6-9e97-2c7d1e3f9ab6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="419111" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Los 13.500 kilómetros que frenarían incendios en Aragón, olvidados entre maleza y burocracia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0a91486e-8293-44c6-9e97-2c7d1e3f9ab6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No faltan helicópteros; faltan gestores del monte: la otra cara de los incendios en Aragón]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/no-faltan-helicopteros-faltan-gestores-monte-cara-incendios-aragon_1_13427808.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/115eded4-ec36-4ffc-8f38-54c79fff8ba9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No faltan helicópteros; faltan gestores del monte: la otra cara de los incendios en Aragón"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mientras Aragón invierte cada año más recursos en extinción, ingenieros de montes y agrónomos alertan de que el problema está también en el territorio: más de un millón de hectáreas están en manos de 158.000 propietarios forestales privados sin una gestión activa y acumulando combustible que convierte cualquier chispa en un gran incendio</p></div><p class="article-text">
        Helic&oacute;pteros, aviones anfibios, brigadas helitransportadas, autobombas, drones y centenares de profesionales desplegados sobre el terreno. Nunca Arag&oacute;n hab&iacute;a contado con un dispositivo de extinci&oacute;n tan potente como el actual y, sin embargo, el verano de 2026 est&aacute; dejando una de las campa&ntilde;as de incendios m&aacute;s complejas de los &uacute;ltimos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        La paradoja es evidente. Si los medios para apagar el fuego son cada vez mejores, &iquest;por qu&eacute; los grandes incendios siguen creciendo en intensidad, velocidad y superficie quemada?
    </p><p class="article-text">
        Para Ignacio P&eacute;rez-Soba, decano del Colegio Oficial de Ingenieros de Montes en Arag&oacute;n, la respuesta no est&aacute; en el aire, sino bajo los pies de quienes combaten las llamas. El problema, sostiene desde hace a&ntilde;os, no es &uacute;nicamente c&oacute;mo se extinguen los incendios, sino c&oacute;mo se est&aacute; gestionando el territorio mucho antes de que aparezca la primera columna de humo. Su tesis, compartida recientemente junto al decano del Colegio Oficial de Ingenieros Agr&oacute;nomos de Arag&oacute;n, Navarra y Pa&iacute;s Vasco, Jes&uacute;s &Aacute;ngel Betr&aacute;n, es clara: los incendios forestales no pueden seguir abord&aacute;ndose como una emergencia estacional, sino como un problema estructural de ordenaci&oacute;n del territorio.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, P&eacute;rez-Soba va un paso m&aacute;s all&aacute;. En el cap&iacute;tulo que acaba de publicar sobre la problem&aacute;tica de los incendios forestales en Espa&ntilde;a sostiene que en la actualidad los &ldquo;incendios forestales&rdquo; son cada vez menos exclusivamente forestales. &ldquo;Los incendios forestales son, ante todo, un fen&oacute;meno rural&rdquo;, escribe, porque es en el territorio rural donde confluyen las condiciones que explican su origen, su propagaci&oacute;n y sus consecuencias. Esa afirmaci&oacute;n obliga, a su juicio, a cambiar tambi&eacute;n el enfoque de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas: la prevenci&oacute;n no puede recaer &uacute;nicamente en los servicios forestales, sino que debe implicar a la agricultura, la ganader&iacute;a, la planificaci&oacute;n territorial y el desarrollo rural.
    </p><h2 class="article-text">Ni basta con &ldquo;limpiar&rdquo; el monte ni con contratar m&aacute;s helic&oacute;pteros </h2><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os, el debate p&uacute;blico sobre los incendios ha girado casi exclusivamente alrededor de dos preguntas: si hacen falta m&aacute;s medios de extinci&oacute;n y si basta con &ldquo;limpiar el monte&rdquo;.  
    </p><p class="article-text">
        Cuando un incendio alcanza un comportamiento extremo, genera su propia meteorolog&iacute;a y supera la capacidad de ataque de los equipos terrestres y a&eacute;reos, el margen de actuaci&oacute;n es muy reducido. El trabajo de los quipos de extinci&oacute;n (que en Arag&oacute;n son principalmente las brigadas forestales del Gobierno de Arag&oacute;n, conocido como &ldquo;dispositivo INFOAR&rdquo;) consiste entonces en proteger vidas humanas y evitar que el fuego alcance los n&uacute;cleos habitados.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, la verdadera prevenci&oacute;n empieza mucho antes. &ldquo;Solo con un sector profesional forestal fuerte podremos tener incendios m&aacute;s d&eacute;biles&rdquo;, ha repetido P&eacute;rez-Soba en distintas intervenciones p&uacute;blicas, defendiendo que la gesti&oacute;n activa del monte constituye la herramienta m&aacute;s eficaz frente a los grandes incendios.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el decano del Colegio de Ingenieros de Montes de Arag&oacute;n incide en denunciar que &ldquo;expresiones como &rdquo;los incendios se apagan en invierno&ldquo; o &rdquo;hay que limpiar el monte&ldquo; simplifican en exceso una realidad en la que intervienen factores ecol&oacute;gicos, econ&oacute;micos, sociales y culturales&rdquo;, al mismo tiempo que recuerda que &ldquo;un problema tan complejo&rdquo; no debe ser abordado con &ldquo;explicaciones o soluciones extremadamente simplistas&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Una vegetaci&oacute;n que se expande, y sin nadie que la gestione</h2><p class="article-text">
        Los expertos explican que el gran cambio sufrido por Arag&oacute;n en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas no ha sido &uacute;nicamente, ni siquiera principalmente, clim&aacute;tico. Tambi&eacute;n han cambiado tanto el paisaje como la sociedad rural. 
    </p><p class="article-text">
        El abandono de la explotaci&oacute;n de las le&ntilde;as y el marcad&iacute;simo descenso de la agricultura de monta&ntilde;a o marginal y de la ganader&iacute;a extensiva han causado y causan que el paisaje rural haya perdido cultivos agr&iacute;colas, eriales y pastizales, ganando matorrales y cubiertas arboladas. Esta realidad es en s&iacute; positiva: es la cicatrizaci&oacute;n de las heridas causadas por siglos de sobreexplotaci&oacute;n y maltrato humanos. 
    </p><p class="article-text">
        El problema no es la expansi&oacute;n de la vegetaci&oacute;n forestal, sino que &eacute;sta se haya producido a la vez que pasaban dos cosas en Espa&ntilde;a: hab&iacute;a un cambio estructural profund&iacute;simo de la actividad agroforestal, que pas&oacute; a hacer una agricultura y una ganader&iacute;a mucho m&aacute;s intensivas, y en muchos lugares abandon&oacute; los montes, dejando de tener actividad profesional en ellos; y disminuy&oacute;, en casi todas las Comunidades Aut&oacute;nomas, la inversi&oacute;n p&uacute;blica en gesti&oacute;n forestal. En esta disminuci&oacute;n influy&oacute; mucho que se difundieran entre la sociedad urbana (y por tanto, tambi&eacute;n en la clase pol&iacute;tica), prejuicios contra la corta de madera: lamentablemente el ciudadano espa&ntilde;ol medio actual cree poco menos que un crimen la corta de cualquier &aacute;rbol. Nada m&aacute;s falso: la ingenier&iacute;a de montes lleva casi 180 a&ntilde;os demostrando en Espa&ntilde;a que unas cortas bien hechas, que imiten los procesos naturales de muerte del arbolado, son una magn&iacute;fica herramienta para mejorar y rejuvenecer los bosques.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; pues, justo cuando se plante&oacute; un nuevo y amplio reto de gesti&oacute;n de la vegetaci&oacute;n forestal, descendieron los presupuestos dedicados a la ingenier&iacute;a de montes, y la sociedad se desvincul&oacute; de los montes. El resultado: millones de metros c&uacute;bicos de madera se incorporan cada a&ntilde;o a nuestros bosques, sin adecuada gesti&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        A ello se suma otro factor que este verano ha sido especialmente determinante: una vegetaci&oacute;n extremadamente seca tras semanas sin precipitaciones significativas y varios episodios consecutivos de calor extremo. Esa combinaci&oacute;n ha incrementado la energ&iacute;a liberada por los incendios y ha reducido enormemente la capacidad de controlarlos durante las primeras horas.
    </p><h2 class="article-text">Poner el foco sobre: &iquest;qui&eacute;n gestiona realmente el monte?</h2><p class="article-text">
        En un art&iacute;culo publicado en el Heraldo de Arag&oacute;n, firmado por los decanos P&eacute;rez-Soba y Betr&aacute;n, y secundado por el resto de decanos de los Colegios Profesionales de Ingenier&iacute;a de Arag&oacute;n, defienden que la prevenci&oacute;n de incendios es &ldquo;asunto de todas las ingenier&iacute;as&rdquo;. Una frase que encierra una idea mucho m&aacute;s profunda de lo que parece.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Gestionar el territorio no consiste &uacute;nicamente en apagar incendios&rdquo;, explican. &ldquo;Consiste en decidir qu&eacute; cultivos permanecen activos, qu&eacute; montes se aclaran, qu&eacute; caminos forestales nuevos son precisos, d&oacute;nde y c&oacute;mo pasta el ganado, c&oacute;mo se aprovecha la biomasa o qui&eacute;n se responsabiliza del mantenimiento de miles de hect&aacute;reas forestales&rdquo;, apuntan. 
    </p><p class="article-text">
        Y es justo en este punto donde aparece uno de los problemas que arrastra Arag&oacute;n: cerca de la mitad de la superficie forestal pertenece a propietarios privados. En numerosos casos se trata de parcelas extremadamente fragmentadas, heredadas durante generaciones, con titulares dif&iacute;ciles de localizar o cuya rentabilidad econ&oacute;mica resulta insuficiente para justificar inversiones peri&oacute;dicas en trabajos selv&iacute;colas.
    </p><p class="article-text">
        El Diagn&oacute;stico del Plan Forestal de Arag&oacute;n, elaborado por el Departamento de Agricultura, Ganader&iacute;a y Medio Ambiente, indica que: el 58,5 % de la superficie forestal aragonesa es de titularidad p&uacute;blica (1.475.140 hect&aacute;reas), y el 41,5 % restante es de titularidad privada, lo que supone m&aacute;s de un mill&oacute;n de hect&aacute;reas en manos alrededor de 158.000 propietarios particulares de monte privado diseminados por toda la comunidad.
    </p><p class="article-text">
        La propiedad est&aacute; muy fragmentada, y esa fragmentaci&oacute;n dificulta la gesti&oacute;n forestal. El Plan Forestal propone un &ldquo;Plan de dinamizaci&oacute;n y concentraci&oacute;n de la propiedad forestal privada aragonesa&rdquo;. Mientras existan millones de hect&aacute;reas con propietarios desconocidos, dudosos o incapaces de gestionar individualmente sus parcelas, resulta muy complicado planificar tratamientos forestales, restauraciones o infraestructuras de prevenci&oacute;n. Por ello, P&eacute;rez-Soba recuerda que, uno de los principales obst&aacute;culos para desarrollar una gesti&oacute;n preventiva eficaz, es precisamente la falta de claridad en la propiedad del monte.  
    </p><h2 class="article-text">El monte no puede mantenerse solo con subvenciones</h2><p class="article-text">
        Otra de las ideas que el decano del Colegio de Ingenieros de Montes pone sobre la mesa rompe con uno de los planteamientos m&aacute;s habituales sobre la conservaci&oacute;n de los bosques. Un monte no puede mantenerse solo mediante inversiones p&uacute;blicas. &ldquo;Permanece bien gestionado cuando genera actividad econ&oacute;mica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Durante siglos, el bosque fue un espacio productivo. Proporcionaba madera, carb&oacute;n vegetal, le&ntilde;a, resina, pastos, caza o setas. Esa actividad obligaba a mantener caminos abiertos y realizar aprovechamientos peri&oacute;dicos que reduc&iacute;an de forma natural la carga de combustible. Cuando esa econom&iacute;a desaparece, tambi&eacute;n desaparecen quienes trabajan diariamente en el monte. 
    </p><p class="article-text">
        La vegetaci&oacute;n crece durante d&eacute;cadas sin apenas intervenci&oacute;n humana y el resultado es un bosque m&aacute;s denso, con &aacute;rboles compitiendo por el agua, abundante matorral y grandes cantidades de biomasa seca acumulada. Esta fotograf&iacute;a fija se convierte en el escenario perfecto para que cualquier chispa termine convirti&eacute;ndose en un incendio de comportamiento extremo como los que se est&aacute;n viviendo este verano en Arag&oacute;n y en el resto de Espa&ntilde;a.
    </p><h2 class="article-text">De apagar incendios a gestionar paisajes</h2><p class="article-text">
        El cambio de estrategia frente a los incendios forestales pasa, seg&uacute;n defienden los decanos de los colegios de Ingenieros de Montes y de Ingenieros Agr&oacute;nomos, por actuar sobre el territorio mucho antes de que llegue el verano. Ignacio P&eacute;rez-Soba y Jes&uacute;s &Aacute;ngel Betr&aacute;n sostienen que la prevenci&oacute;n no puede limitarse a abrir cortafuegos o reforzar los dispositivos de extinci&oacute;n cuando comienza la campa&ntilde;a estival. La clave est&aacute; en recuperar una gesti&oacute;n integral del territorio, en el que bosques, cultivos y pastos sean espacios gestionados y activos. Se trata, en definitiva, de &ldquo;dise&ntilde;ar un territorio m&aacute;s resistente al fuego y menos vulnerable a los incendios de alta intensidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ese modelo requiere devolver al monte su funci&oacute;n productiva y favorecer actividades que contribuyen a su mantenimiento. La ganader&iacute;a extensiva ayuda a controlar de forma natural la vegetaci&oacute;n que alimenta los incendios; el aprovechamiento de la biomasa convierte un exceso de combustible forestal en un recurso con valor energ&eacute;tico; y en general los proyectos de ordenaci&oacute;n de montes permiten planificar una gesti&oacute;n integral. 
    </p><p class="article-text">
        Los ingenieros inciden en que la prevenci&oacute;n debe dejar de entenderse como un gasto asociado a la campa&ntilde;a de incendios para convertirse en una inversi&oacute;n permanente en gesti&oacute;n del territorio y desarrollo rural, capaz de generar actividad econ&oacute;mica, fijar poblaci&oacute;n y reducir el riesgo de que una chispa termine convirti&eacute;ndose en un gran incendio forestal.
    </p><h2 class="article-text">Una nueva pol&iacute;tica para el monte</h2><p class="article-text">
        Para P&eacute;rez-Soba y Betr&aacute;n, la prevenci&oacute;n de los incendios forestales no puede seguir siendo una responsabilidad exclusiva de los servicios de extinci&oacute;n o de un &uacute;nico departamento de la Administraci&oacute;n. Exigen una estrategia compartida en la que participen ingenieros de montes, ingenieros agr&oacute;nomos, administraciones p&uacute;blicas, propietarios forestales, agricultores, ganaderos y ayuntamientos. La gesti&oacute;n del territorio, defienden, debe convertirse en una pol&iacute;tica permanente que trascienda la campa&ntilde;a de verano y que integre la actividad agr&iacute;cola, ganadera y forestal como herramientas clave para reducir el riesgo de grandes incendios.
    </p><p class="article-text">
        Ese cambio de modelo pasa por adoptar medidas concretas que permitan recuperar un territorio m&aacute;s resiliente frente al fuego. Entre ellas, proponen favorecer la creaci&oacute;n de agrupaciones de propietarios para gestionar de forma conjunta parcelas forestales muy fragmentadas, actualizar la informaci&oacute;n catastral y registral para identificar con claridad la titularidad de los montes, incentivar fiscalmente la gesti&oacute;n forestal sostenible y consolidar un mercado estable para todos los productos forestales, que d&eacute; valor a&ntilde;adido al monte. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n consideran prioritario apoyar la ganader&iacute;a extensiva como m&eacute;todo natural para reducir la carga de combustible y sobre todo promover trabajos y actividades forestales, no solo de las brigadas de la Administraci&oacute;n Forestal, sino de empresas privadas y de otras Administraciones P&uacute;blicas, como las locales.
    </p><h2 class="article-text">Las cifras del fuego: las series hist&oacute;ricas demuestran que no hay m&aacute;s incendios que en los a&ntilde;os 80</h2><p class="article-text">
        La sensaci&oacute;n de que cada verano arden m&aacute;s montes forma parte ya del imaginario colectivo. Sin embargo, las estad&iacute;sticas oficiales dibujan un panorama m&aacute;s complejo. P&eacute;rez-Soba recuerda que el an&aacute;lisis de los incendios debe hacerse sobre series hist&oacute;ricas largas y no a partir de una campa&ntilde;a concreta. &ldquo;En el sector forestal toda tendencia se manifiesta en plazos largos&rdquo;, advierte.
    </p><p class="article-text">
        Los datos de la Estad&iacute;stica General de Incendios Forestales (EGIF), que recopila informaci&oacute;n homog&eacute;nea desde 1968, muestran que el n&uacute;mero de incendios en Espa&ntilde;a lleva a&ntilde;os descendiendo. Tras alcanzar m&aacute;ximos superiores a los 25.000 incendios anuales en la d&eacute;cada de los noventa, desde 2012 la cifra se estabiliza en torno a los 12.000, menos de la mitad del m&aacute;ximo hist&oacute;rico. Tambi&eacute;n ha disminuido el n&uacute;mero de grandes incendios forestales y la superficie media quemada por incendio respecto a los peores a&ntilde;os registrados.
    </p><p class="article-text">
        Entonces, &iquest;por qu&eacute; existe la percepci&oacute;n de que los incendios son cada vez peores? El ingeniero de montes apunta varias razones. Por un lado, la enorme repercusi&oacute;n medi&aacute;tica que tienen los grandes incendios durante el verano; por otro, la espectacularidad de las im&aacute;genes a&eacute;reas y la falta de especializaci&oacute;n t&eacute;cnica en buena parte de la informaci&oacute;n publicada. Todo ello contribuye, sostiene, a construir una visi&oacute;n parcial de un fen&oacute;meno mucho m&aacute;s complejo de lo que suele reflejar el debate p&uacute;blico.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;El incendio se apaga en invierno? No: se apaga todo el a&ntilde;o, todos los a&ntilde;os</h2><p class="article-text">
        La campa&ntilde;a de 2026 ha demostrado que Arag&oacute;n dispone de profesionales altamente cualificados para combatir el fuego. Pero tambi&eacute;n est&aacute; poniendo de manifiesto que existe un l&iacute;mite que los medios de extinci&oacute;n no pueden superar cuando el territorio acumula d&eacute;cadas de abandono.
    </p><p class="article-text">
        La reflexi&oacute;n que plantean Ignacio P&eacute;rez-Soba y Jes&uacute;s &Aacute;ngel Betr&aacute;n trasciende la gesti&oacute;n de una emergencia concreta. Su mensaje apunta a un cambio de modelo: dejar de considerar el incendio como un problema exclusivamente de extinci&oacute;n y empezar a entenderlo como la consecuencia visible de un territorio cada vez m&aacute;s abandonado.
    </p><p class="article-text">
        Porque, cuando el fuego llega en verano, las decisiones que realmente pod&iacute;an haber reducido su intensidad se tomaron &mdash;o se dejaron de tomar&mdash; muchos meses, o muchos a&ntilde;os, antes. Y en ese tiempo, concluyen los ingenieros, el protagonista ya no es el helic&oacute;ptero ni la autobomba. Es el propietario forestal, el agricultor, el ganadero, el t&eacute;cnico y la administraci&oacute;n capaces de mantener un monte vivo, rentable y gestionado durante los doce meses del a&ntilde;o. 
    </p><p class="article-text">
        La diferencia entre un monte que arde y otro que resiste no empieza cuando despega el primer helic&oacute;ptero. Empieza en la forma en que una sociedad decide gestionar -o no- su territorio rural.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Bosque Senero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/no-faltan-helicopteros-faltan-gestores-monte-cara-incendios-aragon_1_13427808.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 09 Aug 2026 20:04:59 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/115eded4-ec36-4ffc-8f38-54c79fff8ba9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="115534" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/115eded4-ec36-4ffc-8f38-54c79fff8ba9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="115534" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[No faltan helicópteros; faltan gestores del monte: la otra cara de los incendios en Aragón]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/115eded4-ec36-4ffc-8f38-54c79fff8ba9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las tablets toman los muros del castillo medieval de Albalate para reconstruir su historia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/cultura/tablets-toman-muros-castillo-medieval-albalate-reconstruir-historia_1_13420843.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/88c0e00c-1db4-4d35-a18d-829bde9652c7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x535y819.jpg" width="1200" height="675" alt="Las tablets toman los muros del castillo medieval de Albalate para reconstruir su historia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Entre muros levantados hace siglos también hay espacio para la innovación. Albalate del Arzobispo ha incorporado tablets y experiencias inmersivas a las visitas de su castillo para hacer más accesible su patrimonio, enriquecer la experiencia de los visitantes y consolidar el castillo como un motor de desarrollo para la comarca
</p><p class="subtitle">El bonito claustro medieval que esconde la catedral más antigua de Aragón
</p></div><p class="article-text">
        La explicaci&oacute;n se detiene unos segundos. El grupo levanta la vista hacia una estancia centenaria del Castillo-Palacio Arzobispal de Albalate del Arzobispo y, casi al mismo tiempo, baja la mirada hacia la pantalla de una tablet. En ella aparece una imagen que ayuda a reconstruir lo que el tiempo ha borrado. Donde hoy quedan muros desnudos, la tecnolog&iacute;a dibuja espacios habitados; donde solo se intuye el paso de los siglos, surgen detalles que permiten comprender mejor la historia.
    </p><p class="article-text">
        No hay prisas. Las preguntas aparecen con naturalidad y el gu&iacute;a contin&uacute;a el recorrido. La escena resume una idea que hace apenas unos a&ntilde;os parec&iacute;a dif&iacute;cil de imaginar: un castillo medieval y una herramienta digital compartiendo protagonismo para contar la misma historia.
    </p><p class="article-text">
        La introducci&oacute;n de tablets en las visitas al Castillo-Palacio Arzobispal es un paso m&aacute;s en la estrategia de valorizaci&oacute;n tur&iacute;stica del castillo, y hacia la modernizaci&oacute;n de la experiencia de sus visitantes, cada vez m&aacute;s diversos y con necesidades diferentes. Sin embargo, lejos de convertir la visita en una experiencia puramente digital, la tecnolog&iacute;a act&uacute;a como una herramienta al servicio del patrimonio; facilita que cada estancia cobre vida y ayuda a quien lo ve a imaginar c&oacute;mo fue el edificio en sus diferentes etapas hist&oacute;ricas.
    </p><p class="article-text">
        La experiencia digital que llega al Castillo-Palacio Arzobispal de Albalate del Arzobispo se despliega en distintos espacios del mismo. En el patio, los visitantes pueden disfrutar de una visi&oacute;n inmersiva en 360&ordm;; la terraza combina la realidad virtual con una recreaci&oacute;n tambi&eacute;n en 360&ordm;, mientras que la capilla incorpora t&eacute;cnicas de realidad aumentada que enriquecen la interpretaci&oacute;n de este espacio hist&oacute;rico. 
    </p><h2 class="article-text">Innovar tambi&eacute;n es una forma de conservar</h2><p class="article-text">
        Durante mucho tiempo, la conservaci&oacute;n del patrimonio se ha centrado casi de manera exclusiva en la restauraci&oacute;n de piedras, consolidaci&oacute;n de muros o reparaci&oacute;n de cubiertas. Hoy, esa misi&oacute;n va un paso m&aacute;s all&aacute;, demostrando con iniciativas como esta que, velar por el patrimonio tambi&eacute;n consiste en conseguir que quien visita un monumento entienda por qu&eacute; merece la pena conservarlo.
    </p><p class="article-text">
        La incorporaci&oacute;n de tablets a las visitas del castillo responde precisamente a esa filosof&iacute;a. La entrada de un nuevo elemento no pretende sustituir la experiencia de caminar por un edificio con siglos de historia ni el relato de quienes lo conocen. En este caso el de su gu&iacute;a, Alfredo Mart&iacute;nez, un profesional altamente valorado por quienes han realizado visitas con &eacute;l, que se confiesa un apasionado de su trabajo, y que ha participado activamente en este proyecto que apenas est&aacute; comenzando a despegar con la llegada de las tablets. 
    </p><p class="article-text">
        Si algo tiene claro el equipo multidisciplinar que est&aacute; al frente de este proyecto, es que una pantalla nunca podr&aacute; sustituir la emoci&oacute;n de atravesar una puerta que ha permanecido abierta durante siglos. Pero s&iacute; puede ayudar a imaginar, identificar o contextualizar episodios hist&oacute;ricos que, sin una explicaci&oacute;n visual, resultar&iacute;an dif&iacute;ciles de entender. Y es que, tal y como subrayan los expertos, cuando la tecnolog&iacute;a se pone al servicio del patrimonio, no resta autenticidad; suma comprensi&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Musealizaci&oacute;n, <em>videomaping</em> y realidad aumentada y virtual</h2><p class="article-text">
        Las &uacute;ltimas actuaciones, financiadas a trav&eacute;s de una convocatoria de ayudas del Instituto para la Transici&oacute;n Justa (ITJ), han permitido consolidar el torre&oacute;n isl&aacute;mico y acometer distintas intervenciones en la Sala G&oacute;tica, con una inversi&oacute;n de 284.383 euros. A ello se suma la digitalizaci&oacute;n de la musealizaci&oacute;n del monumento, dotada con otros 51.546 euros, que incorpora herramientas tecnol&oacute;gicas para enriquecer la experiencia de la visita. &ldquo;Se trata de acercar a la gente a las nuevas tecnolog&iacute;as y de ofrecer una forma diferente de conocer la historia y nuestro patrimonio. Creemos que la experiencia ha gustado a quienes ya la han probado&rdquo;, explica la alcaldesa de Albalate del Arzobispo, Celia Trull&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La digitalizaci&oacute;n del castillo no termina con la incorporaci&oacute;n de las tablets. El proyecto nace con vocaci&oacute;n de crecer e integrar, en pr&oacute;ximas fases, distintas herramientas como la realidad aumentada, la realidad virtual o el <em>videomapping</em> para ofrecer una interpretaci&oacute;n cada vez m&aacute;s inmersiva del monumento. &ldquo;La idea es acercar al visitante esa realidad oculta que se esconde detr&aacute;s de la historia y de los restos que conservamos. Para hacerla m&aacute;s comprensible recurrimos a estas tres tecnolog&iacute;as&rdquo;, explica el coordinador del proyecto, Jos&eacute; &Aacute;ngel Guimer&aacute;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2a14314d-5965-498d-9428-fa530fe9dda4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2a14314d-5965-498d-9428-fa530fe9dda4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2a14314d-5965-498d-9428-fa530fe9dda4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2a14314d-5965-498d-9428-fa530fe9dda4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2a14314d-5965-498d-9428-fa530fe9dda4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2a14314d-5965-498d-9428-fa530fe9dda4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2a14314d-5965-498d-9428-fa530fe9dda4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Visitas guiadas al castillo de Albalate"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Visitas guiadas al castillo de Albalate                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El recorrido se completa con contenidos audiovisuales que ayudan a contextualizar la evoluci&oacute;n del castillo y permiten descubrir detalles que, de otro modo, pasar&iacute;an inadvertidos, como los canecillos recuperados recientemente de la antigua techumbre.
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de esta iniciativa hay un equipo multidisciplinar que combina conocimiento hist&oacute;rico, restauraci&oacute;n patrimonial e innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica. El historiador y gu&iacute;a local Alfredo Mart&iacute;nez Tirado, el arquitecto especializado en restauraci&oacute;n Jos&eacute; &Aacute;ngel Gil Bord&aacute;s, el documentalista y coordinador t&eacute;cnico Jos&eacute; &Aacute;ngel Guimer&aacute; Maurel y la empresa Invelon Technologies han unido sus conocimientos para demostrar que la mejor manera de preservar el patrimonio no siempre consiste solo en restaurarlo, sino tambi&eacute;n en encontrar nuevas formas de contarlo.
    </p><h2 class="article-text">El patrimonio tambi&eacute;n genera futuro </h2><p class="article-text">
        Albalate del Arzobispo ha apostado por implantar las palabras: digitalizaci&oacute;n, innovaci&oacute;n o transformaci&oacute;n tecnol&oacute;gica, desde otra escala. Lo ha hecho utilizando su principal patrimonio como puerta de entrada. Sin embargo, no se trata &uacute;nicamente de ofrecer una visita m&aacute;s atractiva, esta innovaci&oacute;n tiene otra funci&oacute;n, la de demostrar que el medio rural tambi&eacute;n puede incorporar herramientas actuales sin renunciar a su identidad. La innovaci&oacute;n no siempre llega en forma de grandes infraestructuras. A veces cabe en una mochila y acompa&ntilde;a a un gu&iacute;a durante una visita, como estas tablets. 
    </p><p class="article-text">
        Cada persona que entra en el castillo deja algo m&aacute;s que una entrada vendida. En muchas ocasiones prolonga la visita con una comida en el municipio, una compra en un comercio local o un paseo por sus calles. Ese movimiento, aparentemente peque&ntilde;o, alimenta una econom&iacute;a hiperlocal a veces, que necesita motivos para seguir atrayendo visitantes durante todo el a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, mejorar la experiencia tur&iacute;stica no es un detalle menor. Es una inversi&oacute;n en oportunidades. Y una salvaguarda a futuro. En este contexto, los pueblos no compiten &uacute;nicamente por atraer turistas, tambi&eacute;n lo hacen para ofrecer a una sociedad acostumbrada a consumir im&aacute;genes, v&iacute;deos y experiencias, una oferta cada vez m&aacute;s inmersiva y de calidad. 
    </p><p class="article-text">
        Pero, el verdadero reto consiste en hacerlo sin convertir el patrimonio en un espect&aacute;culo. Y en Albalate del Arzobispo la apuesta es: utilizar la tecnolog&iacute;a para reforzar el valor de la historia, no para eclipsarla. As&iacute;, mientras la piedra prevalece, las tablets ayudan a que el visitante no solo observe un edificio hist&oacute;rico, sino que imagine c&oacute;mo fue, qui&eacute;nes lo habitaron y por qu&eacute; este enclave contin&uacute;a siendo uno de los grandes s&iacute;mbolos patrimoniales del Bajo Mart&iacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Cuando un pueblo mira al futuro sin dejar de mirar a su pasado</h2><p class="article-text">
        Hay proyectos que pasan desapercibidos en el territorio porque no implican grandes inversiones ni inauguraciones multitudinarias. Sin embargo, terminan explicando mejor que muchos discursos hacia d&oacute;nde quieren caminar los pueblos, y la apuesta de Albalate por maridar patrimonio y tecnolog&iacute;a es arriesgada, pero nace de la base de que la segunda, no borra la identidad rural, y que cuando se utiliza con sentido ayuda a reforzarla. 
    </p><p class="article-text">
        El Castillo-Palacio Arzobispal lleva a&ntilde;os recuperando protagonismo gracias a distintas actuaciones de conservaci&oacute;n, restauraci&oacute;n y promoci&oacute;n. La aprobaci&oacute;n de un plan director marc&oacute; adem&aacute;s la hoja de ruta para seguir consolid&aacute;ndolo como uno de los referentes patrimoniales de Arag&oacute;n y como un motor de dinamizaci&oacute;n para el municipio.
    </p><p class="article-text">
        A primera vista, cuesta imaginar una tablet entre muros levantados hace siglos. Sin embargo, en el Castillo-Palacio Arzobispal de Albalate del Arzobispo ambas realidades ya conviven con naturalidad. La piedra sigue contando historias, pero ahora encuentra un nuevo aliado para llegar m&aacute;s y mejor a quienes cruzan su puerta para descubrirla.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Bosque Senero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/cultura/tablets-toman-muros-castillo-medieval-albalate-reconstruir-historia_1_13420843.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 05 Aug 2026 19:56:07 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/88c0e00c-1db4-4d35-a18d-829bde9652c7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x535y819.jpg" length="203234" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/88c0e00c-1db4-4d35-a18d-829bde9652c7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x535y819.jpg" type="image/jpeg" fileSize="203234" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Las tablets toman los muros del castillo medieval de Albalate para reconstruir su historia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/88c0e00c-1db4-4d35-a18d-829bde9652c7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x535y819.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Patrimonio,Tecnología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Construir un nido para salvar un paisaje: la lucha por recuperar la carraca europea en el Bajo Aragón]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/construir-nido-salvar-paisaje-lucha-recuperar-carraca-europea-aragon_1_13417616.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4367a03b-e4fe-499c-a0d9-f52d5be0899e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Construir un nido para salvar un paisaje: la lucha por recuperar la carraca europea en el Bajo Aragón"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El proyecto 'CasaCarraca', del ornitólogo Luis Bolonio, busca recuperar la población de esta ave mediante la instalación de cajas nido y la implicación de vecinos, escolares y agricultores. Un ejemplo de proyectos que no reciben ayudas públicas, pero que salen adelante con la implicación de la vecindad
</p><p class="subtitle">Aragón participa en un proyecto nacional para la conservación del alimoche, una de las aves carroñeras más amenazadas de Europa
</p></div><p class="article-text">
        El serr&iacute;n cae sobre la mesa mientras un destornillador aprieta el &uacute;ltimo tornillo. Es el paso final para que unas tablas de madera se conviertan en una peque&ntilde;a caja, con una abertura circular en uno de sus laterales. No parece gran cosa. Sin embargo, quienes la construyen saben que, dentro de unos meses, puede convertirse en el hogar de una de las aves m&aacute;s bellas y amenazadas del Bajo Arag&oacute;n: la carraca europea (Coracias garrulus).
    </p><p class="article-text">
        Cada primavera, esta ave de plumaje azul el&eacute;ctrico y unos 15 cent&iacute;metros, recorre miles de kil&oacute;metros desde el &Aacute;frica subsahariana hasta la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica. Un camino que viene haciendo durante siglos, pero cuyo destino hacia el Bajo Arag&oacute;n hab&iacute;a comenzado a cambiar hace unos a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        El abandono de espacios como granjas o casas de campo tradicionales, y la p&eacute;rdida de chopos o almendros viejos, han ido dejando a las carracas sin cavidades y huecos naturales donde poner sus huevos. Por ese motivo, la migraci&oacute;n a esta zona de Arag&oacute;n estaba dejando de tener sentido para la carraca. 
    </p><p class="article-text">
        Consciente de esta realidad que las cifras avalan, el ornit&oacute;logo Luis Bolonio ha puesto en marcha en Arag&oacute;n el proyecto 'CasaCarraca', una iniciativa que se sufraga con recursos propios y que est&aacute; implicando a vecinos, escolares, voluntarios y amantes de la naturaleza participando en la construcci&oacute;n de 36 casetas refugio de madera con un objetivo com&uacute;n: que la carraca encuentre un lugar donde criar cuando regrese al Bajo Arag&oacute;n de su largo viaje desde &Aacute;frica.
    </p><h2 class="article-text">La implicaci&oacute;n de quienes conocen el territorio</h2><p class="article-text">
        El proyecto ha iniciado la instalaci&oacute;n de 36 cajas nido repartidas por distintos enclaves del Bajo Arag&oacute;n Hist&oacute;rico, especialmente en zonas pr&oacute;ximas a las Saladas de Alca&ntilde;iz y otros espacios donde todav&iacute;a persisten algunas parejas reproductoras de carraca. Cada ubicaci&oacute;n es el resultado de un estudio llevado a cabo previamente para aumentar las posibilidades de &eacute;xito, y forma parte de un plan mucho m&aacute;s amplio que incluye censos, seguimiento de ejemplares y acciones de divulgaci&oacute;n. Y es que, como asegura el ornit&oacute;logo: &ldquo;La que tenemos en la comarca es una poblaci&oacute;n en una situaci&oacute;n muy fr&aacute;gil, muy vulnerable y que en poco tiempo se podr&iacute;a extinguir&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d81c9543-b6ea-4795-85db-c3ddf50c75b5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x215y244.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d81c9543-b6ea-4795-85db-c3ddf50c75b5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x215y244.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d81c9543-b6ea-4795-85db-c3ddf50c75b5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x215y244.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d81c9543-b6ea-4795-85db-c3ddf50c75b5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x215y244.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d81c9543-b6ea-4795-85db-c3ddf50c75b5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x215y244.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d81c9543-b6ea-4795-85db-c3ddf50c75b5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x215y244.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d81c9543-b6ea-4795-85db-c3ddf50c75b5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x215y244.jpg"
                    alt="Cajas de madera para que aniden"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cajas de madera para que aniden                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La carraca tiene una particularidad que comparte con otras aves: no construye su propio nido, por lo que depende de los agujeros abiertos por los p&aacute;jaros carpinteros o de las cavidades en edificios para cobijarse. Cuando desaparecen los &aacute;rboles viejos o se rehabilitan las masadas sellando todos sus huecos, la especie pierde autom&aacute;ticamente sus lugares de reproducci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Por eso las cajas nido se han convertido en una herramienta tan eficaz. Est&aacute;n fabricadas en madera y dise&ntilde;adas espec&iacute;ficamente para la especie, reproduciendo las condiciones que antes ofrec&iacute;a el propio paisaje. Los primeros resultados ya invitan al optimismo: buena parte de las primeras cajas instaladas antes de la llegada de las aves fueron ocupadas durante la misma temporada de cr&iacute;a.
    </p><h2 class="article-text">Un proyecto sin premio ni financiaci&oacute;n que sale adelante con recursos propios</h2><p class="article-text">
        'CasaCarraca' no pretende limitarse a colocar refugios artificiales. La iniciativa va m&aacute;s all&aacute; y pasa por implicar a agricultores, ganaderos, cazadores, propietarios de fincas, centros educativos y asociaciones locales. Porque la filosof&iacute;a del proyecto entiende que la conservaci&oacute;n solo es posible si nace desde el medio rural, contando con quienes m&aacute;s lo conocen, lo mantienen y lo habitan.
    </p><p class="article-text">
        Este proyecto tambi&eacute;n pone de manifiesto otra realidad habitual en el medio rural: muchas iniciativas nacen antes de contar con financiaci&oacute;n. 'CasaCarraca' es un buen ejemplo de ello. La idea no logr&oacute; acceder a las ayudas a las que opt&oacute; a trav&eacute;s de un v&iacute;deo que los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as del CRA Alifara grabaron para presentar el proyecto y conseguir as&iacute; salvar de la extinci&oacute;n a esta especie, como ha sucedido en Guadalajara. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Despu&eacute;s de que los programas de desarrollo local no contestaran a nuestros mensajes, decidimos seguir adelante con la iniciativa, pag&aacute;ndola nosotros&rdquo;, explica el ornit&oacute;logo. La falta de recursos p&uacute;blicos no fren&oacute; la puesta en marcha de algo que muchos ya hab&iacute;an integrado en su lista de <em>&ldquo;debe al pueblo&rdquo;</em>. Y eso es, precisamente, lo que ha sacado adelante 'CasaCarraca', que el entorno m&aacute;s pr&oacute;ximo ha hecho suyo el proyecto.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/63cff957-67b1-46f6-b7ed-5380a2cf03d0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x195y168.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/63cff957-67b1-46f6-b7ed-5380a2cf03d0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x195y168.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/63cff957-67b1-46f6-b7ed-5380a2cf03d0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x195y168.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/63cff957-67b1-46f6-b7ed-5380a2cf03d0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x195y168.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/63cff957-67b1-46f6-b7ed-5380a2cf03d0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x195y168.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/63cff957-67b1-46f6-b7ed-5380a2cf03d0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x195y168.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/63cff957-67b1-46f6-b7ed-5380a2cf03d0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x195y168.jpg"
                    alt="Carraca europea"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Carraca europea                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        A pesar de la precariedad en los recursos, hay &ldquo;algo bonito&rdquo; en esta historia. &ldquo;La gente ha empezado a preguntar c&oacute;mo colaborar, as&iacute; que ahora estamos pensando c&oacute;mo poner en marcha alg&uacute;n mecanismo, por ejemplo, de micromecenazgo&rdquo;, que permita la viabilidad de 'CasaCarraca', a&ntilde;ade Bolonio. Tambi&eacute;n &ldquo;hay empresas interesadas en financiar el proyecto, al menos parcialmente&rdquo;, apunta, y la asociaci&oacute;n ecologista aragonesa ANSAR va a donar 10 cajas nido para instalar el pr&oacute;ximo a&ntilde;o. Casi sin buscarlo, a esta iniciativa se le abre una ventana con vistas al futuro, en un lugar donde no la hab&iacute;a buscado. Y mientras estos futuros apoyos llegan, hay uno que es ya una realidad tangible y vital. 
    </p><p class="article-text">
        Se trata del impulso de los escolares del CRA, que est&aacute;n participado en la construcci&oacute;n y decoraci&oacute;n de varias cajas nido, y tambi&eacute;n en su instalaci&oacute;n. Mientas construyen las casas prenden c&oacute;mo vive la carraca, por qu&eacute; necesita estos refugios y qu&eacute; papel desempe&ntilde;an los paisajes agr&iacute;colas tradicionales en la conservaci&oacute;n de la biodiversidad. Al mismo tiempo que unos sujetan los tornillos y otros pintan los listones, tambi&eacute;n descubren que proteger la naturaleza puede empezar con un gesto tan sencillo como lo es el construir un peque&ntilde;o nido. Una caja de madera que puede llegar a salvar de la extinci&oacute;n a un ave que forma parte del paisaje y de la tradici&oacute;n del Bajo Arag&oacute;n y el Bajo Mart&iacute;n. 
    </p><h2 class="article-text">S&iacute;mbolo de un problema mucho mayor</h2><p class="article-text">
        El descenso de la poblaci&oacute;n de carraca es el &ldquo;s&iacute;mbolo de un problema mucho mayor&rdquo;, asegura el ornit&oacute;logo Luis Bolonio. Cuando desaparecen los &aacute;rboles viejos, las construcciones del campo quedan vac&iacute;as, los barbechos se reducen y los insectos escasean, no solo se pierde una especie, el paisaje rural se empobrece. Por ello, fabricar una caja nido es mucho m&aacute;s que un trabajo de carpinter&iacute;a. Es una forma de devolver al paisaje un hogar que atrae vida. 
    </p><p class="article-text">
        Lejos de ser un investigador de laboratorio, Bolonio conoce el mundo rural desde dentro. Fue ganadero de cabras en extensivo en el Alto Tajo antes de especializarse en conservaci&oacute;n de la biodiversidad. M&aacute;s tarde trabaj&oacute; durante a&ntilde;os en &Aacute;frica Occidental desarrollando proyectos de cooperaci&oacute;n vinculados al desarrollo rural y la convivencia entre las personas y la fauna salvaje. Hoy preside la asociaci&oacute;n CEBIME (Conservaci&oacute;n y Estudio de la Biodiversidad en Medios Esteparios) y participa en diferentes investigaciones sobre aves esteparias y conservaci&oacute;n del territorio.
    </p><p class="article-text">
        Su historia con la carraca comenz&oacute; hace m&aacute;s de dos d&eacute;cadas en Guadalajara. All&iacute; comprob&oacute; que apenas sobreviv&iacute;an unas pocas parejas reproductoras y decidi&oacute; actuar. La soluci&oacute;n parec&iacute;a sencilla: construir cajas nido que sustituyeran los huecos naturales desaparecidos, pero detr&aacute;s de aquella idea hab&iacute;a mucho m&aacute;s que carpinter&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Hab&iacute;a censos, seguimiento cient&iacute;fico, colaboraci&oacute;n con agricultores y propietarios de fincas, restauraci&oacute;n del h&aacute;bitat y un convencimiento que Bolonio repite siempre que habla del proyecto: conservar una especie significa conservar tambi&eacute;n el paisaje que la hace posible. Los resultados terminaron dando la raz&oacute;n al equipo porque donde apenas quedaban unas pocas parejas reproductoras, la poblaci&oacute;n comenz&oacute; a recuperarse hasta convertirse en uno de los principales ejemplos de conservaci&oacute;n de la carraca en Espa&ntilde;a; salvando a esta especie de la extinci&oacute;n en esa zona.
    </p><h2 class="article-text">A las puertas de la extinci&oacute;n en el Bajo Arag&oacute;n</h2><p class="article-text">
        El primer censo provincial de carraca europea realizado por CasaCarraca en la comarca del Bajo Arag&oacute;n en 2025 dibuj&oacute; un escenario preocupante. El estudio localiz&oacute; cuatro subpoblaciones distribuidas en 12.169 hect&aacute;reas y cens&oacute; un total de 17 parejas reproductoras en toda la provincia de Teruel. De ellas, 11 se concentran entre el Bajo Arag&oacute;n y el Bajo Mart&iacute;n, donde se encuentra el 65 % de la poblaci&oacute;n turolense, mientras que las seis restantes viven en el entorno de la Laguna del Ca&ntilde;izar. Adem&aacute;s, el trabajo permiti&oacute; identificar por primera vez dos subpoblaciones desconocidas hasta ahora, en la Huerta de Ga&eacute;n y en los Llanos del Regallo-Va&ntilde;imala.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/63b5bcfb-e739-442e-bda4-b52fa816361b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x277y182.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/63b5bcfb-e739-442e-bda4-b52fa816361b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x277y182.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/63b5bcfb-e739-442e-bda4-b52fa816361b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x277y182.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/63b5bcfb-e739-442e-bda4-b52fa816361b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x277y182.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/63b5bcfb-e739-442e-bda4-b52fa816361b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x277y182.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/63b5bcfb-e739-442e-bda4-b52fa816361b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x277y182.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/63b5bcfb-e739-442e-bda4-b52fa816361b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x277y182.jpg"
                    alt="Divulgación sobre la carraca europea"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Divulgación sobre la carraca europea                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Los datos recogidos por el equipo de Bolonio muestran tambi&eacute;n la rapidez con la que la especie est&aacute; retrocediendo en esta zona. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os han desaparecido al menos seis parejas reproductoras en el Bajo Arag&oacute;n, lo que supone un declive del 35 %. En cinco de esos antiguos nidos hoy cr&iacute;an cern&iacute;calos vulgares, una se&ntilde;al de que las cavidades siguen siendo &uacute;tiles, pero ya no re&uacute;nen las condiciones que necesita la carraca. A ello se suma otro problema de fondo: la desaparici&oacute;n sinuosa, pero sin freno hasta ahora, del pito real ib&eacute;rico; el p&aacute;jaro carpintero que excava los huecos naturales de los que depende la carraca para reproducirse. 
    </p><p class="article-text">
        A d&iacute;a de hoy, solo dos parejas de carraca siguen utilizando este tipo de cavidades naturales; el resto ocupa edificios rurales muy deteriorados o intenta criar en construcciones modernas con orificios inadecuados que no garantizan el &eacute;xito de la reproducci&oacute;n para estas aves. 
    </p><p class="article-text">
        Con este diagn&oacute;stico sobre la mesa, CasaCarraca ya ha dise&ntilde;ado una hoja de ruta para los pr&oacute;ximos a&ntilde;os. El plan contempla instalar 60 nuevos nidales para consolidar las tres subpoblaciones del Bajo Arag&oacute;n y el Bajo Mart&iacute;n, ampliar el censo hacia la ribera zaragozana del Ebro, conectar las distintas poblaciones mediante nuevos puntos de reproducci&oacute;n, estudiar con emisores GPS los h&aacute;bitos de alimentaci&oacute;n de la carraca y analizar la situaci&oacute;n del pito real ib&eacute;rico, considerado una especie clave para la supervivencia del primero. Todo ello acompa&ntilde;ado del mantenimiento de los nidos y de un seguimiento continuado de la poblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Un trabajo ingente que, hasta ahora, ha sido posible poner en marcha gracias al alumnado y el profesorado del CRA Alifara, y al resto de vecinas y agricultores que han apostado por salvar a un p&aacute;jaro azul turquesa y anaranjado construyendo nidos con el fin de que &eacute;ste siga eligiendo surcar el cielo de Teruel para ver nacer a sus cr&iacute;as. 
    </p><p class="article-text">
        Un trabajo manual con madera, tornillos y alambre que va m&aacute;s all&aacute; de fabricar un nido. Lo que los vecinos del Bajo Arag&oacute;n est&aacute;n intentando es demostrar que con colaboraci&oacute;n y un buen gu&iacute;a, pueden llegar a conseguir que una parte de la memoria natural de la zona, vuelva a encontrar razones para regresar a su comarca cada primavera.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Bosque Senero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/construir-nido-salvar-paisaje-lucha-recuperar-carraca-europea-aragon_1_13417616.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Aug 2026 20:22:23 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4367a03b-e4fe-499c-a0d9-f52d5be0899e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="20015" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4367a03b-e4fe-499c-a0d9-f52d5be0899e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="20015" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Construir un nido para salvar un paisaje: la lucha por recuperar la carraca europea en el Bajo Aragón]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4367a03b-e4fe-499c-a0d9-f52d5be0899e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Biodiversidad,Aves,Teruel]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El profesor que desafía los prejuicios con máscaras africanas: "Es un vehículo de narración cultural, histórica y restitutiva"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/profesor-desafia-prejuicios-mascaras-africanas-vehiculo-narracion-cultural-historica-restitutiva_1_13398531.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/05e61690-4585-4008-bd91-7a200e62aba8_16-9-discover-aspect-ratio_default_1148016.jpg" width="1589" height="894" alt="El profesor que desafía los prejuicios con máscaras africanas: &quot;Es un vehículo de narración cultural, histórica y restitutiva&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">
El docente Alfonso Revilla, del campus de la Unizar en Huesca, está construyendo una línea de trabajo singular que utiliza el arte africano como herramienta para hablar de inclusión, diversidad y educación </p></div><p class="article-text">
        Las m&aacute;scaras africanas observan en silencio desde los muros de piedra del castillo de A&iacute;nsa. Frente a ellas, la tierra del Pirineo. Y entre unas y otras, una conversaci&oacute;n. Una de esas que solo el arte sabe mantener. Desde el silencio. A trav&eacute;s del simbolismo que cada una de las partes encierra. En un territorio donde hablar de cultura es tambi&eacute;n hablar de comunidad, el Festival Castillo de A&iacute;nsa ha reservado, en su edici&oacute;n de 2026, un espacio para mirar hacia las personas con capacidades diferentes, una parte de la sociedad que, demasiadas veces, se quedan fuera del foco. 
    </p><p class="article-text">
        Las jornadas 'Habitando los m&aacute;rgenes' han convertido durante unos d&iacute;as al Sobrarbe en un lugar donde el arte africano ha dialogado con las obras creadas por j&oacute;venes con discapacidad intelectual de ArteCor Monegros. Una l&iacute;nea que abri&oacute; a mediados del siglo pasado una mujer que nunca visit&oacute; A&iacute;nsa y que, sin embargo, ha estado muy presente entre las piedras del castillo.
    </p><p class="article-text">
        Se llamaba Judith Scott. Naci&oacute; en Estados Unidos en 1943 con s&iacute;ndrome de Down y sordera profunda. Cuando apenas ten&iacute;a siete a&ntilde;os fue separada de su hermana gemela e ingresada en una instituci&oacute;n donde pas&oacute; casi cuatro d&eacute;cadas. Nadie esperaba nada de ella. Nadie imaginaba que aquella mujer silenciosa acabar&iacute;a convirti&eacute;ndose en una de las escultoras m&aacute;s reconocidas del art brut contempor&aacute;neo.
    </p><p class="article-text">
        Su historia podr&iacute;a parecer muy lejana al Pirineo. Pero no lo es. Porque cuando el Festival Castillo de A&iacute;nsa decidi&oacute; dedicar unas jornadas al arte, la discapacidad y el medio rural, eligi&oacute; precisamente la vida de Judith Scott para recordar una idea sencilla: el talento necesita m&aacute;s oportunidades que permisos. Una historia que se ha podido conocer a trav&eacute;s de la proyecci&oacute;n del documental biogr&aacute;fico '&iquest;Qu&eacute; tienes debajo del sombrero?' (2006), dirigido por Lola Barrera e I&ntilde;aki Pe&ntilde;afiel y considerado como una de las obras documentales m&aacute;s importantes sobre arte y discapacidad en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        El documental contextualiza la exposici&oacute;n y el objetivo de este proyecto aragon&eacute;s, poniendo como ejemplo a la artista estadounidense; una mujer, fuera del foco y con discapacidad, condiciones muy similares a las de las personas que colaboran en la muestra de A&iacute;nsa &ndash;con capacidades diferentes y residentes en el mundo rural&ndash; que han encontrado en el arte una forma de expresi&oacute;n, reivindicaci&oacute;n y de ocupar un espacio en la sociedad actual. Y &iquest;por qu&eacute; a trav&eacute;s del arte africano?
    </p><h2 class="article-text">Herramienta para hablar de inclusi&oacute;n y territorio</h2><p class="article-text">
        Desde el Campus de Huesca de la Universidad de Zaragoza, Alfonso Revilla, docente e investigador, ha convertido el arte africano en una herramienta para hablar de educaci&oacute;n, diversidad, inclusi&oacute;n y memoria colectiva. Lejos de la visi&oacute;n folcl&oacute;rica o etnogr&aacute;fica con la que durante d&eacute;cadas se contemplaron, Revilla reivindica la dimensi&oacute;n cultural y social de estas piezas. &ldquo;El arte africano no solo es un medio de expresi&oacute;n est&eacute;tica, tambi&eacute;n es un veh&iacute;culo de narraci&oacute;n cultural, hist&oacute;rica y restitutiva&rdquo;, explicaba durante la presentaci&oacute;n de la exposici&oacute;n 'Alteridad e identidad: arte africano m&aacute;s all&aacute; de la frontera', organizada por la Universidad de Zaragoza en 2024.
    </p><p class="article-text">
        Ese planteamiento ha ido tomando forma en diferentes proyectos impulsados desde la universidad. Primero fue una exposici&oacute;n did&aacute;ctica para acercar el contexto hist&oacute;rico y simb&oacute;lico del arte africano a los futuros maestros. Despu&eacute;s, con la iniciativa 'Presentificaci&oacute;n' llev&oacute; m&aacute;scaras, esculturas y objetos ceremoniales a los escaparates del centro de Huesca, sacando el arte de los museos para integrarlo en la vida cotidiana de las personas, convirtiendo as&iacute; a la ciudad en un espacio de reflexi&oacute;n compartida.
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;ltima parada de ese recorrido ha sido A&iacute;nsa, donde las jornadas 'Habitando los m&aacute;rgenes' han propuesto a sus visitantes un di&aacute;logo entre piezas tradicionales africanas y las obras creadas por j&oacute;venes con discapacidad intelectual de ArteCor Monegros. Un proyecto que se adentra en un terreno nunca antes explorado y que no se ha basado en una simple convivencia est&eacute;tica. Ha sido una conversaci&oacute;n entre dos maneras de entender el arte como expresi&oacute;n de la comunidad, del cuidado, de la identidad y del lugar donde vives.
    </p><h2 class="article-text">Cambiar la mirada sobre la discapacidad y el rural</h2><p class="article-text">
        La elecci&oacute;n de ArteCor para participar en esta propuesta llevada a cabo en A&iacute;nsa tampoco es casual. Esta asociaci&oacute;n trabaja desde hace a&ntilde;os en Monegros utilizando el arte y la artesan&iacute;a como herramientas de inclusi&oacute;n. En A&iacute;nsa, al situar sus creaciones junto a esculturas y m&aacute;scaras africanas, la exposici&oacute;n ha dado un paso m&aacute;s all&aacute;. Ha puesto en cuesti&oacute;n otra frontera: la que todav&iacute;a separa el arte reconocido, de las creaciones que llevan a cabo personas con capacidades diferentes.  
    </p><p class="article-text">
        Esto explica muy bien el planteamiento de 'Habitando los m&aacute;rgenes': una m&aacute;scara ritual africana no lleg&oacute; a Huesca para ocupar una vitrina. Tampoco viaj&oacute; hasta el castillo de A&iacute;nsa para convertirse en una pieza ex&oacute;tica que admirar durante unos minutos. Su funci&oacute;n era m&aacute;s clara y mucho m&aacute;s profunda: obligar al espectador a mirar de otra manera.
    </p><p class="article-text">
        La propuesta del investigador Alfonso Revilla en este sentido ha sido hacer conversar al arte africano con obras contempor&aacute;neas creadas en el medio rural aragon&eacute;s, por personas con capacidades diferentes, moviendo los m&aacute;rgenes para obligar al p&uacute;blico a cambiar la mirada y observar el mundo para descubrir y entender otras formas de convivir. 
    </p><p class="article-text">
        Las piezas han despertado inter&eacute;s de quienes las han podido ver &ldquo;sobre todo nos preguntaban por el significado de cada una de ellas&rdquo;, explica Alfonso Revilla, que, aunque reconoce que es dif&iacute;cil decir si el objetivo de &ldquo;cambiar la mirada del p&uacute;blico y hacerles reflexionar&rdquo; se ha cumplido, ya que no se han hecho m&eacute;tricas de la exposici&oacute;n, s&iacute; que tira de experiencia y reconoce que &ldquo;toda propuesta de arte africano en contextos postcoloniales es una invitaci&oacute;n a hacer una reflexi&oacute;n cr&iacute;tica desde el arte que al p&uacute;blico le suele interesar, sobre todo teniendo en cuenta el inter&eacute;s y las preguntas que han generado las piezas en esta exposici&oacute;n&rdquo;, aclara.
    </p><p class="article-text">
        Este es un trabajo a largo plazo, y aunque hasta la fecha no se ha decidido de manera oficial, todo apunta a que el pr&oacute;ximo curso la l&iacute;nea de trabajo del Campus de Huesca, a trav&eacute;s de este profesor, puede tener continuidad con una muestra que reunir&aacute; m&aacute;s de 50 piezas y que se expondr&aacute;n, en este caso, en una zona urbana. 
    </p><h2 class="article-text">Una exposici&oacute;n que pone en valor el arte libre de etiquetas</h2><p class="article-text">
        &ldquo;El arte africano nos obliga a cuestionar nuestros prejuicios&rdquo;, ha apuntado en numerosas intervenciones Alfonso Revilla. Por ello, la exposici&oacute;n 'Invisibles; habitando los m&aacute;rgenes', una muestra comisariada por este profesor junto con Ra&uacute;l Urs&uacute;a, que ha reunido una veintena de piezas de &Aacute;frica occidental y central junto a creaciones elaboradas por artistas de ArteCor, ha sido un ejemplo de su l&iacute;nea de pensamiento expuesta para ser observada por el p&uacute;blico ne&oacute;fito.
    </p><p class="article-text">
        Esculturas, m&aacute;scaras y objetos rituales vinculados a la fertilidad, la protecci&oacute;n o el cuidado colectivo conviviendo en el mismo espacio y tiempo con obras nacidas en la tierra altoaragonesa. Las texturas del barro, los &oacute;xidos o los pigmentos naturales evocan r&iacute;os, monta&ntilde;as y paisajes del Pirineo, estableciendo un puente inesperado entre dos mundos que comparten una misma manera de entender la comunidad. Porque el verdadero hilo conductor es una pregunta: &iquest;qu&eacute; papel puede desempe&ntilde;ar el arte en un pueblo, en una comarca, en un territorio que lucha por mantener vivas sus oportunidades? 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ddd3f941-d05d-4ee7-8993-140034bc13cf_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ddd3f941-d05d-4ee7-8993-140034bc13cf_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ddd3f941-d05d-4ee7-8993-140034bc13cf_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ddd3f941-d05d-4ee7-8993-140034bc13cf_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ddd3f941-d05d-4ee7-8993-140034bc13cf_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ddd3f941-d05d-4ee7-8993-140034bc13cf_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ddd3f941-d05d-4ee7-8993-140034bc13cf_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Escultura de la exposición impulsada por Alfonso Revilla y comisariada por este profesor junto con Raúl Ursúa."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Escultura de la exposición impulsada por Alfonso Revilla y comisariada por este profesor junto con Raúl Ursúa.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La propuesta de tanto de Revilla como de Urs&uacute;a es invitar a la sociedad actual a buscar la respuesta en lo colectivo: asociaciones, centros educativos, administraciones y entidades sociales que trabajan cada d&iacute;a en favor de la discapacidad, la creatividad y el desarrollo rural. Porque &ldquo;en los pueblos la cultura no se contempla como un hecho aislado, se articula como una red&rdquo; que conecta personas, proyectos y formas distintas de entender, sentir y habitar el territorio. 
    </p><p class="article-text">
        Por eso, que el escenario elegido haya sido A&iacute;nsa, un municipio del Pirineo aragon&eacute;s, tampoco es una serendipia. En el medio rural, &ldquo;donde las distancias obligan a cuidar m&aacute;s de los v&iacute;nculos&rdquo;, iniciativas como esta demuestran que la cultura puede ser una herramienta para invitar a la gente a quedarse, apostar por un proyecto de vida, generar comunidad y hacer visible aquello que durante demasiado tiempo permaneci&oacute; invisible; a los &ldquo;diferentes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Entre la piedra medieval del castillo, el barro del Pirineo y las historias que llegan desde &Aacute;frica o desde el estudio de Judith Scott, en A&iacute;nsa, el arte africano ha dejado de ser un objeto de estudio para &ldquo;demostrar que se puede convertir en una herramienta de mediaci&oacute;n cultural&rdquo;. As&iacute;, la discapacidad deja de abordarse desde la asistencia para hacerlo desde la creaci&oacute;n. Y el medio rural deja de ser un escenario perif&eacute;rico para transformarse en un laboratorio donde experimentar nuevas formas de inclusi&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Bosque Senero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/profesor-desafia-prejuicios-mascaras-africanas-vehiculo-narracion-cultural-historica-restitutiva_1_13398531.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 Jul 2026 20:47:02 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/05e61690-4585-4008-bd91-7a200e62aba8_16-9-discover-aspect-ratio_default_1148016.jpg" length="444420" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/05e61690-4585-4008-bd91-7a200e62aba8_16-9-discover-aspect-ratio_default_1148016.jpg" type="image/jpeg" fileSize="444420" width="1589" height="894"/>
      <media:title><![CDATA[El profesor que desafía los prejuicios con máscaras africanas: "Es un vehículo de narración cultural, histórica y restitutiva"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/05e61690-4585-4008-bd91-7a200e62aba8_16-9-discover-aspect-ratio_default_1148016.jpg" width="1589" height="894"/>
      <media:keywords><![CDATA[Huesca,Arte,Medio rural]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
