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    <title><![CDATA[elDiario.es - María Bosque Senero]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/maria-bosque-senero/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - María Bosque Senero]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Más de 400 euros por llenar el depósito del tractor: el gasóleo agrícola dispara los costes del campo español]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/agro/400-euros-llenar-deposito-tractor-gasoleo-agricola-dispara-costes-campo-espanol_1_13519586.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/333b59a3-8c97-4a80-b223-efbe2f592542_16-9-discover-aspect-ratio_default_1151486.jpg" width="1430" height="805" alt="Más de 400 euros por llenar el depósito del tractor: el gasóleo agrícola dispara los costes del campo español"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El combustible alcanza los 1,405 euros por litro de media y llenar un depósito de 300 litros cuesta ya 421,5 euros. Las organizaciones agrarias reclaman mantener las ayudas que terminan el 30 de septiembre mientras los profesionales del campo califican la situación de “devastadora”</p><p class="subtitle">El enquistamiento del conflicto en Irán inflama los precios energéticos y propicia la peor cuesta de septiembre en años</p></div><p class="article-text">
        Francisco, agricultor de Ciudad Real, lleg&oacute; este martes a repostar su tractor y comprob&oacute; en el surtidor cu&aacute;nto ha cambiado la factura en apenas seis meses. El litro de gas&oacute;leo agr&iacute;cola cost&oacute; 1,588 euros. Navarro asegura que antes de la escalada de precios pagaba alrededor de un euro o, como mucho, 1,10 euros. &ldquo;Es devastador&rdquo;, lamenta mientras muestra el ticket del repostaje. Su caso resume el problema al que se enfrenta buena parte del campo espa&ntilde;ol: trabajar cuesta cada vez m&aacute;s y el agricultor no puede trasladar autom&aacute;ticamente ese incremento al precio de lo que produce.
    </p><p class="article-text">
        F&eacute;lix y Vicente son dos j&oacute;venes aragoneses que trabajan proporcionando servicios a los agricultores con su maquinaria agr&iacute;cola. Esta subida pone en jaque sus trabajos: &ldquo;Tendr&iacute;a que subir la hora de trabajo a los agricultores&rdquo; reconoce F&eacute;lix, que se&ntilde;ala que a la subida del precio de las horas de taller, el de las ruedas y los recambios de la maquinaria ahora tambi&eacute;n tienen que asumir la subida en el gas&oacute;leo &ldquo;y sin el combustible no podemos salir al campo, es fundamental&rdquo;, a&ntilde;ade Vicente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El precio medio ponderado nacional del gas&oacute;leo agr&iacute;cola alcanz&oacute; el 7 de septiembre los 1,405 euros por litro, seg&uacute;n el &uacute;ltimo informe semanal del Ministerio de Agricultura. Son 14,3 c&eacute;ntimos m&aacute;s que un a&ntilde;o antes y un 45,6% m&aacute;s que el 23 de febrero, cuando se situaba en 0,96 euros. Con la referencia media nacional, llenar un dep&oacute;sito de 300 litros cuesta ahora 421,50 euros, frente a los 289,50 euros de entonces. La diferencia es de 132 euros por dep&oacute;sito.
    </p><p class="article-text">
        La subida no puede llegar en &ldquo;peor momento&rdquo;, aseguran los agricultores. Y es que justo en estas semanas comienza una de las campa&ntilde;as que m&aacute;s maquinaria exige. Espa&ntilde;a cuenta con cerca de 5,75 millones de hect&aacute;reas de cereal de grano, de las que aproximadamente 4,93 millones son de secano, seg&uacute;n los datos provisionales de la ESYRCE 2025. Si se toma como referencia un consumo de entre 50 y 70 litros de gas&oacute;leo por hect&aacute;rea, el incremento del precio respecto a septiembre de 2025 supone entre 7,15 y 10 euros m&aacute;s por hect&aacute;rea. Aplicado a una superficie equivalente a todo el cereal de secano espa&ntilde;ol, la subida se traduce en una horquilla de gasto de entre 35 y 49 millones de euros adicionales en combustible, aunque se trata de una estimaci&oacute;n y no de un c&aacute;lculo oficial de los costes de la campa&ntilde;a. Unos costes que algunos agricultores prev&eacute;n que puedan llegar a disparar hasta 70 u 80 euros m&aacute;s por cada hect&aacute;rea trabajada.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el calendario a&ntilde;ade otra preocupaci&oacute;n: el 30 de septiembre termina la ayuda extraordinaria al gas&oacute;leo agr&iacute;cola. Si no se prorroga, el sector afrontar&aacute; desde el 1 de octubre el final de una medida que permite compensar parte del incremento del combustible. En este sentido, COAG reclama que la ayuda se mantenga al menos hasta final de a&ntilde;o y que se revise el l&iacute;mite m&aacute;ximo de 20 c&eacute;ntimos por litro.
    </p><h2 class="article-text">Un 45,6% m&aacute;s de precio por el mismo combustible</h2><p class="article-text">
        El incremento registrado durante los &uacute;ltimos meses tiene su origen en la fuerte subida experimentada por los carburantes despu&eacute;s del inicio del conflicto en Oriente Medio. El precio medio nacional del gas&oacute;leo agr&iacute;cola pas&oacute; de los 0,96 euros por litro de finales de febrero, a los 1,405 euros registrados el 7 de septiembre. Adem&aacute;s, los datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentaci&oacute;n -MAPA- muestran diferencias entre los surtidores convencionales y los de las cooperativas agrarias, que ofrecen precios inferiores.
    </p><p class="article-text">
        El resultado es que el coste del combustible se ha convertido en una partida cada vez m&aacute;s importante para unas explotaciones que necesitan maquinaria para pr&aacute;cticamente todas las fases del cultivo. Preparar la tierra, abonar, sembrar, aplicar tratamientos y recolectar implica consumo de gas&oacute;leo, aunque la cantidad var&iacute;a considerablemente seg&uacute;n el cultivo, el terreno y el sistema de laboreo.
    </p><p class="article-text">
        COAG considera que la magnitud de la subida hace insuficientes las medidas actualmente vigentes, por eso, la organizaci&oacute;n agraria ha solicitado una reuni&oacute;n urgente con el Ministerio de Agricultura para reclamar una respuesta ante este &ldquo;dr&aacute;stico&rdquo; aumento de los costes.
    </p><h2 class="article-text">Casi cinco millones de hect&aacute;reas de cereal afrontan ahora el encarecimiento</h2><p class="article-text">
        El problema adquiere especial relevancia por el peso del cereal en la agricultura espa&ntilde;ola. Seg&uacute;n los resultados provisionales de la Encuesta sobre Superficies y Rendimientos de Cultivos de 2025, Espa&ntilde;a ten&iacute;a 5,746 millones de hect&aacute;reas de cereales de grano, de las que 4,93 millones correspond&iacute;an a superficies de secano.
    </p><p class="article-text">
        La pr&oacute;xima campa&ntilde;a obliga a los agricultores a asumir buena parte de los gastos necesarios para poner la tierra en condiciones &oacute;ptimas para la siembra. En el conjunto del pa&iacute;s, si se aplicara el incremento de 14,3 c&eacute;ntimos por litro a un consumo de 50 litros por hect&aacute;rea, el sobrecoste ser&iacute;a de 7,15 euros; con 70 litros, alcanzar&iacute;a los 10 euros. Sobre 4,93 millones de hect&aacute;reas de cereal de secano, el resultado ser&iacute;a de aproximadamente 35,2 millones de euros en el primer escenario y 49 millones en el segundo.
    </p><p class="article-text">
        Como dato, ASAJA calcula que actualmente son necesarias unas tres toneladas por hect&aacute;rea en secano y cinco en regad&iacute;o &uacute;nicamente para cubrir costes. En el caso del ma&iacute;z, sit&uacute;a los costes en torno a 2.600 euros por hect&aacute;rea. Por lo tanto, una explotaci&oacute;n media que consume unos 15.000 litros al a&ntilde;o habr&iacute;a pasado de gastar unos 12.000 euros en 2021 a unos 24.000 euros con los precios actuales, seg&uacute;n los c&aacute;lculos de esta organizaci&oacute;n agraria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero la preocupaci&oacute;n se extiende adem&aacute;s a otras actividades del sector primario en las que el gas&oacute;leo interviene directamente. Todos los cultivos, adem&aacute;s del cereal, se ven perjudicados por el sobre coste del gas&oacute;leo, y se suma a la lista el transporte de las producciones, de modo que el aumento del carburante afecta de manera directa o indirecta a toda la cadena productiva.
    </p><h2 class="article-text">El 30 de septiembre se acaba la ayuda. Y ahora &iquest;qu&eacute;?</h2><p class="article-text">
        El siguiente punto de inflexi&oacute;n tiene una fecha concreta: el d&iacute;a 30 de septiembre de 2026. Ese d&iacute;a finaliza el periodo de aplicaci&oacute;n de la ayuda extraordinaria al gas&oacute;leo agr&iacute;cola aprobada por el Gobierno durante el verano, mediante el Real Decreto-ley 18/2026, para amortiguar el incremento de los carburantes.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, desde el 1 de julio, la ayuda se calcula sobre el diferencial de precio y puede alcanzar hasta el 70% de esa diferencia, aunque con un tope de 20 c&eacute;ntimos por litro. Seg&uacute;n los c&aacute;lculos de COAG, con el precio actual ese l&iacute;mite impide compensar todo el sobrecoste: la organizaci&oacute;n estima que el agricultor contin&uacute;a soportando 42,7 c&eacute;ntimos adicionales por litro y que 22,7 c&eacute;ntimos quedan fuera de la ayuda m&aacute;xima.
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n fiscal tampoco es id&eacute;ntica a la de los primeros meses del a&ntilde;o. Y es que la evoluci&oacute;n prevista para el gas&oacute;leo B -Gas&oacute;leo agr&iacute;cola- se ha reducido y desde el 1 de julio volvi&oacute; a aplicarse el IVA general del 21%, frente al tipo reducido del 10% que hab&iacute;a estado vigente durante la primera mitad del a&ntilde;o, tal y como se&ntilde;alan desde la organizaci&oacute;n profesional agraria COAG.
    </p><p class="article-text">
        Desde este escenario, el sector mira ahora al 1 de octubre con incertidumbre. Si no se aprueba una nueva pr&oacute;rroga, desaparecer&aacute; la ayuda extraordinaria y aumentar&aacute; el coste efectivo del combustible para agricultores y ganaderos. Los sindicatos calculan que el desembolso en el surtidor aumentar&iacute;a otros 9,2 c&eacute;ntimos por litro con el final de las medidas actualmente vigentes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La organizaci&oacute;n COAG no ha sido la &uacute;nica en reclamar al Gobierno que prorrogue las medidas al menos hasta el 31 de diciembre de 2026. UPA Castilla y Le&oacute;n ya reclam&oacute; el 14 de agosto que el Gobierno prolongase hasta finales de a&ntilde;o la ayuda actual de 20 c&eacute;ntimos por litro. La organizaci&oacute;n considera que la medida es insuficiente ante el elevado precio del combustible y calific&oacute; su extensi&oacute;n como una actuaci&oacute;n &ldquo;prioritaria&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">De Arag&oacute;n a Madrid: un problema que se repite</h2><p class="article-text">
        El testimonio de Francisco, el de F&eacute;lix o el de Vicente, no son casos aislados. El encarecimiento de los carburantes ya hab&iacute;a provocado protestas y reclamaciones de las organizaciones agrarias en distintas comunidades durante los &uacute;ltimos meses.
    </p><p class="article-text">
        En marzo, agricultores madrile&ntilde;os denunciaban que el aumento del coste del combustible podr&iacute;a suponer unos 4.000 euros adicionales durante el ejercicio y, por ello, reclamaron un sistema de gas&oacute;leo profesional que permitiera al sector trabajar con un precio m&aacute;s estable.
    </p><p class="article-text">
        Las organizaciones agrarias de Castilla y Le&oacute;n tambi&eacute;n denunciaron durante la primavera fuertes incrementos del gas&oacute;leo B. COAG Castilla y Le&oacute;n lleg&oacute; a situar en abril el precio en algunos puntos de la comunidad por encima de 1,50 euros por litro y reclam&oacute; medidas para evitar que la escalada de costes recayera directamente sobre las explotaciones.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, la organizaci&oacute;n agraria ASAJA da un paso m&aacute;s: Reclama a las administraciones que vigilen la formaci&oacute;n de los precios y cuestiona la rapidez con la que las subidas del crudo se trasladan al surtidor, poniendo el foco, adem&aacute;s, en la fiscalidad de los carburantes al se&ntilde;alar que los costes de producci&oacute;n &mdash;carburantes, fertilizantes y semillas&mdash; est&aacute;n aumentando mientras los precios de venta permanecen pr&aacute;cticamente estancados.
    </p><p class="article-text">
        En este escenario y con los precios actuales, las organizaciones agrarias consideran que la subida compromete &ldquo;seriamente&rdquo; la rentabilidad de la campa&ntilde;a de cereal, ya que &ldquo;si el agricultor no puede asumir el coste de sembrar, el problema puede terminar afectando a la producci&oacute;n de cereal y al conjunto de la cadena agroalimentaria&rdquo;, ha advertido el secretario general de COAG, Andr&eacute;s G&oacute;ngora.
    </p><p class="article-text">
        Tanto por parte de los agricultores y prestadores de servicios al sector primario, como de las organizaciones agrarias profesionales, sus reclamaciones coinciden en un mismo punto: el combustible es un coste que el agricultor necesita asumir antes de obtener su producci&oacute;n y que no siempre puede recuperar despu&eacute;s a trav&eacute;s del precio de venta.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, mientras los tractores comienzan a preparar las tierras para la pr&oacute;xima campa&ntilde;a, el campo espa&ntilde;ol afronta dos inc&oacute;gnitas simult&aacute;neas: cu&aacute;nto seguir&aacute; costando el gas&oacute;leo y qu&eacute; medidas estar&aacute;n vigentes cuando llegue el 1 de octubre.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Bosque Senero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/agro/400-euros-llenar-deposito-tractor-gasoleo-agricola-dispara-costes-campo-espanol_1_13519586.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 18 Sep 2026 20:07:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Más de 400 euros por llenar el depósito del tractor: el gasóleo agrícola dispara los costes del campo español]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Agricultura,Agricultores,Gasolina,Combustibles]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Bancos que recogen la memoria de un pueblo: El Burgo de Ebro reúne las 'batallitas' de sus mayores en códigos QR]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/bancos-recogen-memoria-pueblo-burgo-ebro-reune-batallitas-mayores-codigos-qr_1_13510108.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/893dd0eb-69b3-4f10-81c4-e1687c2a64b6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1236y418.jpg" width="1200" height="675" alt="Bancos que recogen la memoria de un pueblo: El Burgo de Ebro reúne las &#039;batallitas&#039; de sus mayores en códigos QR"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Vecinos mayores de esta localidad zaragozana ponen voz a la memoria del municipio a través de un videopodcast que rescata sus recuerdos y experiencias para las nuevas generaciones</p><p class="subtitle">Las tablets toman los muros del castillo medieval de Albalate para reconstruir su historia</p></div><p class="article-text">
        Sentarse en un banco de El Burgo de Ebro, levantar la vista y encontrarse con una peque&ntilde;a puerta hacia el pasado ser&aacute; algo posible dentro de muy poco en esta localidad de la provincia de Zaragoza. Una placa llevar&aacute; el nombre de uno de los vecinos mayores que protagonizan Batallitas Rural y, junto a ella, un c&oacute;digo QR. Bastar&aacute; con escanearlo para escuchar su voz, conocer sus recuerdos y descubrir c&oacute;mo era el pueblo cuando ellos eran j&oacute;venes. El banco seguir&aacute; ah&iacute;, en la calle, pero tambi&eacute;n quedar&aacute; convertido en un peque&ntilde;o archivo de memoria. Es la particular forma que ha encontrado El Burgo de Ebro para que las historias de sus mayores no se pierdan.
    </p><p class="article-text">
        Recuerdos que se han contado una y mil veces en las sobremesas, en las plazas, en las cuadrillas o al calor de una conversaci&oacute;n familiar. Historias aparentemente peque&ntilde;as que, sin embargo, explican c&oacute;mo era la vida de todo un pueblo, salen de la sobremesa para convertirse en Patrimonio compartido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Clemente Aguir&aacute;n, a sus 75 a&ntilde;os, tiene unas cuantas Batallitas en su archivo de vivencias de juventud. Entre plato y plato, en las comidas familiares, suele cont&aacute;rselas a sus nietos, David, de 14 a&ntilde;os, y Silvia, de 7. Ellos escuchan con cari&ntilde;o y tambi&eacute;n con cierta sorpresa al imaginarse a su abuelo perdiendo los dientes de leche despu&eacute;s de darse un golpe con una caballer&iacute;a. O cuando descubren que aquel abuelo suyo tambi&eacute;n fue joven, juerguista y pod&iacute;a llegar a casa cuando quisiera, aunque al d&iacute;a siguiente tuviera que levantarse temprano para ir a trabajar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El de Clemente es uno de tantos testimonios, que junto con los de Paquita Monterde, &Aacute;ngel P&eacute;rez y otros cuatro vecinos m&aacute;s, en total siete testimonios que se recogen en un formato sencillo, pero eficaz: en la calle, sentados en una silla con un micr&oacute;fono a plena luz del d&iacute;a, como si de una tarde a la fresca se tratara.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>La memoria del pueblo, contada por quienes la vivieron</strong></h2><p class="article-text">
        A trav&eacute;s del formato de video podcast, Batallitas Rural busca poner en el centro a personas mayores con una vinculaci&oacute;n especial con el municipio y que tengan recuerdos, experiencias o an&eacute;cdotas capaces de contar una parte de la historia de El Burgo de Ebro.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto nace de Volies, una organizaci&oacute;n especializada en voluntariado e impacto social, y est&aacute; impulsado por Amazon, que cuenta con uno de sus centros de datos en el municipio. &ldquo;Para AWS InCommunities apoyar este proyecto supone conectar dos generaciones de la misma comunidad, y que la gente joven de nuestros equipos locales aprenda del legado que los mayores atesoran, al tiempo que acercamos a las personas mayores la mirada actual de un mundo m&aacute;s digital que el que ellos conocieron&rdquo;, explica Carlos Vald&eacute;s, responsable de -Amazon Web Services- AWS InCommunities para el sur de EMEA.
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                    alt="Encuentro entre voluntarios y mayores en el centro social de El Burgo de Ebro."
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                Encuentro entre voluntarios y mayores en el centro social de El Burgo de Ebro.                            </span>
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        El Ayuntamiento de El Burgo de Ebro, por su parte, colabora en la iniciativa y ha sido parte activa de la selecci&oacute;n de los protagonistas. La f&oacute;rmula se plante&oacute; desde el principio como un concurso abierto a los vecinos. Cualquier persona pod&iacute;a proponer a un mayor cuya trayectoria, experiencias o manera de ser representasen la esencia del pueblo. Los candidatos deb&iacute;an tener preferentemente m&aacute;s de 65 a&ntilde;os y estar empadronados en El Burgo o haber mantenido una vinculaci&oacute;n importante con la localidad.
    </p><p class="article-text">
        Vicente Royo Mart&iacute;nez, alcalde de El Burgo de Ebro, destaca el valor de dejar ese legado a las generaciones futuras: &ldquo;Son recuerdos que podr&aacute;n ver sus hijos, sus nietos y futuras generaciones. Es una forma de conservar la historia del pueblo contada por quienes la vivieron&rdquo;. No se trata de buscar grandes personajes ni de reconstruir la historia oficial del municipio. El objetivo era encontrar a quienes conservan en la memoria esas peque&ntilde;as piezas que, juntas, explican una &eacute;poca y a un pueblo.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un banco como c&aacute;psula del tiempo</strong></h2><p class="article-text">
        La grabaci&oacute;n se ha llevado a cabo en El Burgo, recogiendo los recuerdos de la vida rural, de las antiguas fiestas y de una &eacute;poca en la que la agricultura constitu&iacute;a uno de los principales medios de vida. Algunos de los participantes confiesan que se han llegado a emocionar al poner en palabras delante de una c&aacute;mara algunos episodios de su juventud.
    </p><p class="article-text">
        Y es que, aunque en apariencia Batallitas recoge relatos menores &ndash;historias de abuelos que vuelven una y otra vez sobre episodios que sus familias ya han escuchado&ndash;, juntas dibujan el retrato de una generaci&oacute;n y, con &eacute;l, el de un pueblo.
    </p><p class="article-text">
        Los protagonistas seleccionados dar&aacute;n nombre a bancos apadrinados por Batallitas Rural. En cada uno habr&aacute; una placa con su nombre y un c&oacute;digo QR que permitir&aacute; acceder al episodio que protagoniza. As&iacute;, una conversaci&oacute;n grabada en 2026 podr&aacute; escucharse en el espacio p&uacute;blico y quedar vinculada f&iacute;sicamente al pueblo.
    </p><p class="article-text">
        La idea es sencilla, pero simb&oacute;lica, porque un banco sirve para sentarse, pero el c&oacute;digo QR invita a detenerse un poco m&aacute;s. Y al otro lado del tel&eacute;fono aparecer&aacute; una persona que quiz&aacute; vivi&oacute; en ese mismo lugar durante d&eacute;cadas y que puede contar c&oacute;mo era antes. La tecnolog&iacute;a, en este caso, no sustituye a la memoria sino que la conserva y la hace accesible a todas las personas que, a partir de ahora, pasen por la localidad.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>De una conversaci&oacute;n a un archivo vivo</strong></h2><p class="article-text">
        El Ayuntamiento define el proyecto como una forma de preservar la memoria colectiva y la identidad de El Burgo de Ebro, al tiempo que busca combatir la soledad no deseada y favorecer el encuentro entre generaciones, una idea que tambi&eacute;n apuntan desde la organizaci&oacute;n del proyecto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El videopodcast crea un espacio para que los mayores hablen de su vida, de sus recuerdos y de las transformaciones que han visto en el municipio. Y lo hace acompa&ntilde;&aacute;ndolos de voluntarios de Amazon y miembros de la comunidad, en conversaciones &ldquo;concebidas desde la cercan&iacute;a&rdquo;, con una dimensi&oacute;n que va m&aacute;s all&aacute; del formato audiovisual, tal y como explica Volies que insisten en defender este proyecto como una forma de preservar la memoria colectiva, reforzar la identidad local, contribuir a combatir la soledad no deseada y generar v&iacute;nculos intergeneracionales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el caso de El Burgo de Ebro, esa conexi&oacute;n adquiere un significado particular. Amazon est&aacute; presente en el municipio a trav&eacute;s de su centro de datos y el proyecto busca precisamente que esa presencia empresarial tenga tambi&eacute;n una &ldquo;dimensi&oacute;n de comunidad&rdquo;. Volies explica que la iniciativa quiere reconocer a las personas mayores que representan la esencia de cada municipio, preservar su historia y crear v&iacute;nculos entre generaciones. Y, en&nbsp;su planteamiento, tambi&eacute;n supone una manera de estrechar la relaci&oacute;n entre las empresas que est&aacute;n empezando a formar parte de un territorio, no exentas de pol&eacute;mica, y las comunidades en las que desarrollan su actividad.
    </p><p class="article-text">
        En cada municipio donde se asienta temporalmente Batallitas Rurales, el proyecto busca aliarse con ayuntamientos, fundaciones o el voluntariado corporativo de empresas tecnol&oacute;gicas o energ&eacute;ticas localizadas en la zona para financiar y producir los episodios.
    </p><p class="article-text">
        En la actualidad, El Burgo de Ebro cuenta con un centro de datos operativo; con una superficie construida de 13.350 m&sup2; y dise&ntilde;ado para escalar progresivamente hasta alcanzar una potencia de 100 MW a pleno rendimiento, y un macrocomplejo adicional en fase de construcci&oacute;n que albergar&aacute; cuatro edificios sobre una parcela total de 97.065 m&sup2;, con una demanda de consumo energ&eacute;tico de 1.766.000 MWh al a&ntilde;o y una infraestructura h&iacute;drica que requerir&aacute; casi 200.000 metros c&uacute;bicos de agua al a&ntilde;o para su refrigeraci&oacute;n (equivalente al consumo de una localidad de 5.000 habitantes) tomados del Canal Imperial de Arag&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El Burgo de Ebro no es la &uacute;nica localidad espa&ntilde;ola donde se ha implantado Batallitas Rural; antes estuvo en Palos de la Frontera (Huelva), donde la energ&eacute;tica Moeve (antes Cepsa) ha iniciado la construcci&oacute;n de una planta de hidr&oacute;geno renovable. Palos de la Frontera no alberga servidores, como El Burgo de Ebro, pero s&iacute; que se proyecta como el lugar donde se generar&aacute; la energ&iacute;a limpia que estos necesitan.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>El pueblo, los verdaderos protagonistas</strong>
    </p><p class="article-text">
        El estreno de los episodios est&aacute; previsto para el 23 de octubre de 2026, D&iacute;a Internacional de las Personas Mayores, en una &lsquo;premiere&rsquo; abierta a los vecinos. El Ayuntamiento ha planteado el encuentro como un aut&eacute;ntico estreno cinematogr&aacute;fico, con los protagonistas como estrellas de la jornada.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de ese d&iacute;a, cuando las luces se apaguen, quedar&aacute;n las grabaciones, los bancos y los c&oacute;digos QR. Pero, sobre todo, quedar&aacute;n las voces de estos vecinos y vecinas. Porque un pueblo no solo se construye con calles, edificios o documentos. Tambi&eacute;n se levanta y se mantiene gracias a aquello que alguien recuerda cuando le preguntan c&oacute;mo era la vida antes all&iacute;. Y en El Burgo de Ebro han decidido que esas historias, merecen ser conservadas antes de que se las lleve el tiempo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Bosque Senero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/bancos-recogen-memoria-pueblo-burgo-ebro-reune-batallitas-mayores-codigos-qr_1_13510108.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 17 Sep 2026 20:32:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Bancos que recogen la memoria de un pueblo: El Burgo de Ebro reúne las 'batallitas' de sus mayores en códigos QR]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los vecinos de Tauste, en Zaragoza, alzan la voz por la ubicación de una planta de biometano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/vecinos-tauste-zaragoza-alzan-voz-ubicacion-planta-biometano_1_13505307.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cf12d46e-db95-4e17-97e8-7185e40655d0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los vecinos de Tauste, en Zaragoza, alzan la voz por la ubicación de una planta de biometano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A Vecinal, la asociación que logró que se replanteara la ubicación del lavadero sanitario de camiones en la localidad cincovillesa, reclama ahora información y participación ciudadana sobre una instalación que prevé tratar 260.000 toneladas de residuos al año</p><p class="subtitle">Los vecinos de Tauste (Zaragoza), contra la ubicación de un lavadero sanitario de camiones: “Está declarado como actividad molesta e insalubre”</p></div><p class="article-text">
        Tauste, localidad zaragozana ubicada en la comarca de las Cinco Villas, tiene sobre la mesa el proyecto de una planta de valorizaci&oacute;n de residuos para la producci&oacute;n de biometano y otra de fabricaci&oacute;n de fertilizantes, ambas promovidas por Biorig Energy Tauste. La iniciativa se encuentra en tramitaci&oacute;n ambiental ante el Instituto Aragon&eacute;s de Gesti&oacute;n Ambiental (INAGA), que abri&oacute; el pasado 17 de agosto el periodo de informaci&oacute;n p&uacute;blica del estudio de impacto ambiental y del proyecto b&aacute;sico de autorizaci&oacute;n ambiental integrada. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la documentaci&oacute;n difundida, la instalaci&oacute;n ocupar&aacute; una superficie de alrededor de 106.700 metros cuadrados y tendr&aacute; capacidad para procesar unas 260.000 toneladas anuales de residuos org&aacute;nicos, procedentes fundamentalmente de la actividad agropecuaria. La producci&oacute;n prevista supera los 15,6 millones de metros c&uacute;bicos de biometano al a&ntilde;o &mdash;que se inyectar&iacute;an a la red gasista&mdash;, adem&aacute;s de unas 262.254 toneladas anuales de fertilizante org&aacute;nico. 
    </p><p class="article-text">
        La dimensi&oacute;n de la infraestructura es precisamente uno de los elementos que ha llevado a A Vecinal a pedir un debate m&aacute;s amplio. Este movimiento ciudadano ha presentado alegaciones al proyecto, sobre el que cuestiona la idoneidad del emplazamiento. Adem&aacute;s, la asociaci&oacute;n abre el debate sobre el modelo de desarrollo territorial que promueve este tipo de actividad en zonas rurales como Tauste o Ejea de los Caballeros. &laquo;Tememos que pueda generar un efecto llamada para m&aacute;s instalaciones ganaderas de diferente &iacute;ndole&raquo;, advierte el presidente del colectivo vecinal, Paco S&aacute;nchez Murillo. 
    </p><h2 class="article-text">La pregunta de A Vecinal: no solo qu&eacute; planta, sino d&oacute;nde</h2><p class="article-text">
        La asociaci&oacute;n ya se hizo conocida en Tauste por su oposici&oacute;n a la ubicaci&oacute;n inicialmente prevista para un lavadero sanitario de camiones, promovido por una Agrupaci&oacute;n de Defensa Sanitaria (ADS) vinculada al sector porcino. En aquel caso, A Vecinal consigui&oacute; movilizar m&aacute;s de 1.300 alegaciones de los vecinos y defendi&oacute; que el problema no era la actividad en s&iacute;, sino su proximidad a zonas habitadas y a determinados equipamientos del municipio, especialmente a la residencia de personas mayores Sancho Abarca III. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora, la entidad considera que una instalaci&oacute;n de estas dimensiones merece ser analizada no solo desde el punto de vista industrial, sino tambi&eacute;n territorial. Entre sus preocupaciones figuran la cercan&iacute;a al casco urbano, el tr&aacute;fico pesado previsto, los malos olores, la gesti&oacute;n de los residuos y subproductos resultantes, as&iacute; como las caracter&iacute;sticas hidr&aacute;ulicas de los terrenos elegidos. 
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, la asociaci&oacute;n sostiene que la parcela se encuentra junto a un barranco que actualmente recoge aguas y filtraciones procedentes de los regad&iacute;os; un punto que, seg&uacute;n explica S&aacute;nchez, &laquo;cumple la funci&oacute;n de colector con una amplia cuenca pluvial que ya nos ha dado problemas en caso de lluvias torrenciales&raquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El colectivo busca ir un paso m&aacute;s all&aacute;. A corto plazo, plantea organizar charlas y asambleas informativas abiertas al vecindario, con la posibilidad de contar con la participaci&oacute;n de la propia empresa promotora si se considera oportuno. 
    </p><p class="article-text">
        El objetivo es dar &laquo;voz y participaci&oacute;n&raquo; a una ciudadan&iacute;a que considera que todav&iacute;a no se siente suficientemente concernida por el proyecto. Desde A Vecinal apuntan adem&aacute;s a una cuesti&oacute;n que trasciende el caso concreto de Tauste: la percepci&oacute;n de que en poblaciones m&aacute;s peque&ntilde;as resulta m&aacute;s fluida la concienciaci&oacute;n y la participaci&oacute;n ciudadana ante problemas que afectan directamente al territorio. Por ello, la intenci&oacute;n de la agrupaci&oacute;n es que el debate no quede restringido a quienes han presentado alegaciones o siguen la tramitaci&oacute;n administrativa, sino que alcance al conjunto de la poblaci&oacute;n. 
    </p><h2 class="article-text">El alcalde defiende la utilidad de la planta, pero remite al INAGA</h2><p class="article-text">
        El Ayuntamiento de Tauste tambi&eacute;n ha fijado una primera posici&oacute;n p&uacute;blica. El alcalde, Miguel &Aacute;ngel Franc&eacute;s, considera que una infraestructura de estas caracter&iacute;sticas puede resultar &uacute;til para gestionar los purines generados por las numerosas explotaciones porcinas de la zona. Franc&eacute;s se&ntilde;ala que este tipo de plantas permite &laquo;transformar un producto que, desgraciadamente, en esta zona est&aacute; muy presente&raquo;. Al mismo tiempo, insiste en que las instalaciones deben cumplir &laquo;escrupulosamente todos los requisitos&raquo; y traslada al INAGA la responsabilidad de determinar la viabilidad ambiental del proyecto. 
    </p><p class="article-text">
        El regidor apunta asimismo que durante el periodo de exposici&oacute;n p&uacute;blica no se presentaron alegaciones en el Consistorio, mientras que A Vecinal s&iacute; las ha formalizado ante el procedimiento ambiental abierto por el Gobierno de Arag&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        La postura municipal introduce as&iacute; otro elemento en la discusi&oacute;n: la planta puede contemplarse como una herramienta para abordar uno de los problemas derivados de la elevada carga ganadera de la comarca, pero su autorizaci&oacute;n deber&aacute; quedar condicionada al cumplimiento riguroso de las exigencias ambientales y administrativas. 
    </p><h2 class="article-text">260.000 toneladas implican transporte y digestato</h2><p class="article-text">
        La cifra de 260.000 toneladas anuales permite vislumbrar la magnitud log&iacute;stica del complejo, aunque no basta por s&iacute; sola para calcular el volumen de tr&aacute;fico pesado: para ello es necesario conocer la capacidad media de los veh&iacute;culos, los d&iacute;as de funcionamiento, el origen de los residuos y el porcentaje que llegar&aacute; por cada ruta. 
    </p><p class="article-text">
        Por esta raz&oacute;n, la vecindad exige que el mapa de procedencia de los residuos y las rutas de transporte formen parte del debate p&uacute;blico. El impacto difiere sustancialmente entre una instalaci&oacute;n abastecida mayoritariamente por explotaciones situadas a pocos kil&oacute;metros y otra que necesite captar materia prima de un &aacute;mbito geogr&aacute;fico mucho m&aacute;s amplio. 
    </p><p class="article-text">
        A ello se suma la gesti&oacute;n del digestato, el material resultante tras la producci&oacute;n del biog&aacute;s. El balance ambiental de una planta no termina en la puerta de salida del biometano. La digesti&oacute;n anaerobia no destruye los nutrientes de los residuos ganaderos; una parte importante permanece en el digestato, que debe ser tratado, comercializado o aplicado como fertilizante. 
    </p><p class="article-text">
        Esta circunstancia puede constituir una ventaja si existe una planificaci&oacute;n agr&iacute;cola adecuada, pero exige precisar la cantidad de producto que se generar&aacute;, su composici&oacute;n, los lugares de destino, la superficie agr&iacute;cola disponible y los controles que se aplicar&aacute;n. 
    </p><h2 class="article-text">El gasoducto, un factor clave en el inter&eacute;s de la zona</h2><p class="article-text">
        En las Cinco Villas existen, al menos, dos grandes iniciativas en fase de informaci&oacute;n p&uacute;blica: la de Tauste y otra en Ejea de los Caballeros. El proyecto de Ejea, promovido por Cinco Villas Green Gas, contempla el tratamiento de unas 400.000 toneladas anuales y la producci&oacute;n de alrededor de 111 GWh de biometano, situ&aacute;ndose a unos 3,6 kil&oacute;metros del casco urbano. 
    </p><p class="article-text">
        Entre Tauste y Ejea, ambas instalaciones suman una capacidad prevista de tratamiento superior a las 650.000 toneladas anuales. Si a este escenario se a&ntilde;ade el proyecto de Calamocha, la cuesti&oacute;n deja de ser puramente municipal. El interrogante es si Arag&oacute;n debe evaluar estas instalaciones caso por caso o si convendr&iacute;a definir qu&eacute; modelo de implantaci&oacute;n de plantas de biog&aacute;s y biometano desea para sus comarcas rurales y qu&eacute; capacidad de absorci&oacute;n tiene cada territorio. 
    </p><p class="article-text">
        La ubicaci&oacute;n de Tauste y Ejea no es casual. La zona dispone de infraestructura gasista y, en el caso de Tauste, se ha tramitado una nueva posici&oacute;n en el gasoducto Gallur-Tauste-Ejea para permitir la inyecci&oacute;n directa de biometano en la red. Esto facilita que una materia prima abundante en una comarca ganadera se transforme en gas renovable y se distribuya con facilidad. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, esta ventaja t&eacute;cnica explica tambi&eacute;n la inquietud de colectivos como A Vecinal: si la presencia de gasoductos convierte a determinados municipios en polos de atracci&oacute;n para estas plantas, &iquest;qu&eacute; criterios se emplear&aacute;n para decidir cu&aacute;ntas pueden instalarse y en qu&eacute; ubicaciones? 
    </p><h2 class="article-text">Calamocha tambi&eacute;n se moviliza</h2><p class="article-text">
        Un caso significativo es el de Calamocha (Teruel), donde tambi&eacute;n hay proyectada una planta de biometano a partir de residuos agr&iacute;colas y ganaderos. La iniciativa, promovida por Casiopea Green Gas, contempla una inversi&oacute;n superior a los 17 millones de euros y fue declarada de inter&eacute;s p&uacute;blico por el Ayuntamiento en 2025. Posteriormente, el Gobierno de Arag&oacute;n la declar&oacute; &laquo;inversi&oacute;n de inter&eacute;s auton&oacute;mico&raquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n en Calamocha guarda un paralelismo evidente con la de Tauste: en ambos municipios la actividad ganadera genera un problema de gesti&oacute;n de purines y las plantas de biog&aacute;s se presentan como una posible v&iacute;a de soluci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        El alcalde de Calamocha, Manuel Rando, explic&oacute; recientemente la postura municipal y la problem&aacute;tica local. En rueda de prensa, Rando se&ntilde;al&oacute; que el municipio ya padece una afecci&oacute;n por purines y nitratos que podr&iacute;a agravarse con el crecimiento previsto de la caba&ntilde;a porcina. El regidor defendi&oacute; el peso de la ganader&iacute;a en la econom&iacute;a local, pero advirti&oacute; de que la contaminaci&oacute;n de las aguas por nitratos requiere soluciones urgentes. 
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, Rando sostiene que &laquo;una planta de biog&aacute;s puede ser parte de la soluci&oacute;n siempre que cumpla los requerimientos establecidos&raquo;. No obstante, la postura del Ayuntamiento contrasta con la oposici&oacute;n vecinal. La plataforma Stop Biog&aacute;s Jiloca reconoce que el problema de los purines es real y que el biog&aacute;s puede ayudar a mitigarlo, pero cuestiona el sobredimensionamiento y la cercan&iacute;a de la planta a los n&uacute;cleos poblados. 
    </p><p class="article-text">
        El escenario de Calamocha demuestra que el debate trasciende el posicionamiento a favor o en contra del biometano. Plantea dudas sobre la escala que deben tener estas plantas, su localizaci&oacute;n, el volumen de residuos a tratar y la garant&iacute;a de que la soluci&oacute;n a un problema ambiental no genere nuevos impactos en el territorio. 
    </p><p class="article-text">
        De hecho, el Ayuntamiento de Calamocha y la promotora han intentado acercar el funcionamiento de estas infraestructuras a la poblaci&oacute;n local. En marzo, una delegaci&oacute;n de concejales y representantes asociativos visit&oacute; en Alemania varias plantas de la empresa para conocer su operaci&oacute;n sobre el terreno y resolver dudas respecto al proyecto turolense. 
    </p><h2 class="article-text">Un debate de alcance auton&oacute;mico</h2><p class="article-text">
        Los casos expuestos ponen de manifiesto que la controversia sobre el biog&aacute;s y el biometano est&aacute; adquiriendo una dimensi&oacute;n auton&oacute;mica. Tauste, Calamocha y Ejea de los Caballeros forman parte de un fen&oacute;meno m&aacute;s amplio donde confluyen la gesti&oacute;n de residuos ganaderos, la producci&oacute;n de energ&iacute;a renovable, las oportunidades econ&oacute;micas para el medio rural y las incertidumbres sobre sus impactos ambientales, log&iacute;sticos y territoriales. 
    </p><p class="article-text">
        Arag&oacute;n vive un notable auge de proyectos de biog&aacute;s y biometano. En marzo de 2026 figuraban 75 iniciativas en distintas fases de tramitaci&oacute;n en la comunidad, seg&uacute;n datos del Gobierno de Arag&oacute;n, si bien el n&uacute;mero de instalaciones en funcionamiento es a&uacute;n muy reducido. 
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, 22 proyectos hab&iacute;an superado ya el periodo de informaci&oacute;n p&uacute;blica desde 2022, repartidos en 19 municipios de las tres provincias. Estas cifras explican que la discusi&oacute;n se reproduzca de forma recurrente en el medio rural, con visiones contrapuestas entre ayuntamientos, promotores y vecinos. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Bosque Senero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/vecinos-tauste-zaragoza-alzan-voz-ubicacion-planta-biometano_1_13505307.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 12 Sep 2026 20:01:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los vecinos de Tauste, en Zaragoza, alzan la voz por la ubicación de una planta de biometano]]></media:title>
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      <title><![CDATA[El doble olvido del exilio republicano: Gabriela, la mujer que aparece en el archivo como 'la esposa de']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/doble-olvido-exilio-republicano-gabriela-mujer-aparece-archivo-esposa_1_13493832.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d171aca1-d1ca-4552-8456-aac36d2ec1f9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x634y170.jpg" width="1200" height="675" alt="El doble olvido del exilio republicano: Gabriela, la mujer que aparece en el archivo como &#039;la esposa de&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una exposición pretende completar la historia del exilio republicano, contada durante décadas poniendo el foco en los hombres. El caso de Gabriela Carrillo Sánchez, vinculada a un pueblo de las Cinco Villas, demuestra hasta qué punto las mujeres quedaron relegadas incluso en los propios documentos que conservan su memoria, sobre todo, de las mujeres del rural</p><p class="subtitle">Al rescate de su olvido: la historia de las mujeres extranjeras que contaron la Guerra Civil española</p></div><p class="article-text">
        Hay nombres que aparecen en los archivos y otros que apenas dejan una huella. Antonio Pardo Tris tiene una ficha propia en el Portal de Archivos Espa&ntilde;oles. Naci&oacute; en Farasdu&eacute;s en 1913, era agricultor y arboricultor, militante del PSOE y de la UGT y combati&oacute; durante la Guerra Civil en el Ej&eacute;rcito Popular de la Rep&uacute;blica. Tras la derrota republicana pas&oacute; por el campo franc&eacute;s de Argel&egrave;s-sur-Mer y el 24 de mayo de 1939 embarc&oacute; en el <em>Sinaia</em> rumbo a M&eacute;xico. Lleg&oacute; a Veracruz el 13 de junio. Despu&eacute;s trabaj&oacute; en Puebla y Chihuahua.
    </p><p class="article-text">
        Su historia est&aacute; documentada. La de su mujer aparece de otra manera. Se llamaba Gabriela Carrillo S&aacute;nchez. Naci&oacute; en 1920 y estaba casada con Antonio Pardo. Su nombre aparece en la misma ficha de PARES, pero no como protagonista de una trayectoria propia. Aparece vinculada al expediente de su marido. La documentaci&oacute;n de la Junta de Auxilio a los Republicanos Espa&ntilde;oles recoge que Antonio Pardo recibi&oacute; ayuda para &eacute;l y para su esposa Gabriela.
    </p><p class="article-text">
        Es una frase aparentemente administrativa, pero tambi&eacute;n puede leerse como el reflejo de una forma de contar la historia. &Eacute;l tiene nombre, profesi&oacute;n, militancia, itinerario pol&iacute;tico, campo de internamiento, barco y destino. Ella aparece como su esposa. Y ah&iacute; empieza esta historia. No porque Gabriela sea necesariamente un caso excepcional, sino porque su nombre permite hacerse una pregunta mucho m&aacute;s amplia que invita a reflexionar sobre cu&aacute;ntas mujeres participaron en el exilio republicano y quedaron registradas, cuando lo hicieron, a la sombra de un hombre.
    </p><h2 class="article-text">Las mujeres no fueron acompa&ntilde;antes de la historia</h2><p class="article-text">
        El exilio republicano afect&oacute; a m&aacute;s de medio mill&oacute;n de personas tras la victoria franquista. Entre ellas hab&iacute;a miles de mujeres. La Fundaci&oacute;n 14 de Abril ha construido precisamente la exposici&oacute;n <em>Mujeres en el Exilio: Represi&oacute;n y Olvido</em> para recuperar esa parte de la historia. La muestra se&ntilde;ala que las mujeres sufrieron el exilio exterior, pero tambi&eacute;n distintas formas de exilio interior, y reivindica el papel de los miles de mujeres an&oacute;nimas cuya presencia ha quedado silenciada.
    </p><p class="article-text">
        La localidad cincovillesa de Luesia ha acogido en agosto la muestra<em> Mujeres en el Exilio: Represi&oacute;n y Olvido</em>, formada por 13 paneles a trav&eacute;s de los que pretende precisamente recuperar a las mujeres an&oacute;nimas junto a aquellas que tuvieron una trayectoria destacada como maestras, escritoras, cient&iacute;ficas, artistas, pol&iacute;ticas o deportistas. 
    </p><p class="article-text">
        La Fundaci&oacute;n 14 de Abril ha concebido esta exposici&oacute;n tambi&eacute;n como material educativo para llevarla hasta las aulas de los centros educativos de Arag&oacute;n que la soliciten, acompa&ntilde;ada de actividades y material de libre descarga en la web de la entidad. &ldquo;El objetivo de todas nuestras propuestas es ayudar a que la memoria democr&aacute;tica est&eacute; presente en los centros escolares porque consideramos que est&aacute; olvidada en los curr&iacute;culos y creemos que esta es la asignatura pendiente de nuestra democracia&rdquo;, explica Adolfo Barrena, comisario de esta exposici&oacute;n que hasta ahora ha recorrido ocho municipios de las tres provincias aragonesas. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En los centros de ense&ntilde;anza se valora positivamente y hay que rese&ntilde;ar que ya est&aacute; solicitada para el pr&oacute;ximo curso en varios puntos de Arag&oacute;n&rdquo;, explica Barrena. Sobre su paso por las localidades aragonesas, como Luesia, el responsable asegura que &ldquo;se detecta mucha emotividad en quienes asisten&rdquo; y que &ldquo;agradecen tanto los materiales como la charla-debate posterior&rdquo; porque &ldquo;tienen oportunidad de dar detalles de la experiencia vivida en relaci&oacute;n al exilio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde la fundaci&oacute;n insisten en que no se trata de sustituir una historia masculina por otra femenina, sino que se trata de completar una historia incompleta. &ldquo;De mirar los mismos acontecimientos desde otro lugar&rdquo;, a trav&eacute;s de los ojos de aquellas mujeres que abandonaron sus casas y sus pueblos, atravesaron la frontera, llegaron a Francia y otros lugares y tuvieron que sobrevivir en un pa&iacute;s desconocido. Mujeres que pasaron por campos de refugiados, cuidaron de sus hijos, trabajaron y participaron en redes de solidaridad y resistencia manteniendo sus v&iacute;nculos pol&iacute;ticos. Mujeres que, sencillamente, intentaron reconstruir una vida despu&eacute;s de haberlo perdido casi todo.
    </p><h2 class="article-text">Cinco Villas: antes del exilio estuvo la represi&oacute;n</h2><p class="article-text">
        En las Cinco Villas, lugar en el que ha recalado la exposici&oacute;n este verano, la historia tiene adem&aacute;s una particularidad. La comarca ten&iacute;a un fuerte arraigo republicano y socialista y qued&oacute; desde el inicio de la Guerra Civil en manos de los sublevados. La investigadora Cristina S&aacute;nchez ha estudiado la represi&oacute;n desde una perspectiva feminista y ha documentado c&oacute;mo las mujeres sufrieron formas de violencia espec&iacute;ficamente sexuadas: cortes de pelo, humillaciones p&uacute;blicas, violaciones, detenciones y asesinatos.
    </p><p class="article-text">
        La violencia alcanz&oacute; localidades como Ejea de los Caballeros, Sos del Rey Cat&oacute;lico, Tauste, Farasdu&eacute;s y Uncastillo. No se trataba &uacute;nicamente de castigar una determinada actividad pol&iacute;tica sino que el cuerpo de las mujeres se convirti&oacute; tambi&eacute;n en un lienzo para representar ese castigo: Raparlas, exhibirlas, humillarlas, se&ntilde;alarlas. Una violencia que ten&iacute;a una &ldquo;dimensi&oacute;n p&uacute;blica y ejemplarizante&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Mientras algunos hombres huyeron y acabaron formando parte de las comunidades del exilio, muchas mujeres se quedaron en la comarca, soportaron una represi&oacute;n que tambi&eacute;n se dirig&iacute;a contra ellas por sus propias ideas, por sus v&iacute;nculos familiares o por el papel que hab&iacute;an desempe&ntilde;ado durante la Rep&uacute;blica. Algunas fueron encarceladas, otras asesinadas y todas fueron obligadas a callar.
    </p><h2 class="article-text">La relaci&oacute;n con un var&oacute;n como billete de entrada</h2><p class="article-text">
        Un camino que no fue f&aacute;cil para las que se quedaron, y tampoco para las que decidieron huir. En este sentido, la historiadora Alba Mart&iacute;nez Mart&iacute;nez, en uno de sus art&iacute;culos publicados en Historia Contempor&aacute;nea en 2019, apunta a que el procedimiento administrativo de reconocimiento del refugiado pol&iacute;tico estaba construido sobre una imagen &ldquo;masculinizada de lo que significaba ser perseguido pol&iacute;ticamente&rdquo;, los expedientes de mujeres que solicitaron ser reconocidas como refugiadas pol&iacute;ticas en Francia con los que Mart&iacute;nez ha trabajado, conservados en el fondo de Solidaridad Democr&aacute;tica Espa&ntilde;ola de la Fundaci&oacute;n Francisco Largo Caballero, constatan que las mujeres tuvieron dificultades para demostrar mediante &ldquo;pruebas materiales&rdquo; una persecuci&oacute;n que, en la mayor&iacute;a de los casos, hab&iacute;a sido distinta de la sufrida por los hombres y, por lo tanto, no se contemplaba como tal. 
    </p><p class="article-text">
        La historiadora Alicia Alted Vigil ya se&ntilde;alaba en 1997 que la historiograf&iacute;a hab&iacute;a prestado una atenci&oacute;n insuficiente a la experiencia femenina del exilio republicano. Su investigaci&oacute;n defend&iacute;a la necesidad de estudiar la presencia de las mujeres no solo como acompa&ntilde;antes, sino tambi&eacute;n por su participaci&oacute;n en la vida pol&iacute;tica, p&uacute;blica y en la supervivencia cotidiana del exilio. 
    </p><p class="article-text">
        Estudios posteriores han profundizado en esa misma idea: que la vinculaci&oacute;n con un var&oacute;n fue determinante incluso para su consideraci&oacute;n administrativa como refugiadas: el hombre pod&iacute;a aparecer como el &ldquo;aut&eacute;ntico&rdquo; refugiado mientras la trayectoria pol&iacute;tica o represiva de la mujer quedaba relegada. As&iacute;, y tal y como a&ntilde;ade Alba Mart&iacute;nez Mart&iacute;nez, finalmente muchas mujeres terminaron consiguiendo el reconocimiento o el aval &ldquo;por su relaci&oacute;n con familiares varones&rdquo; represaliados, independientemente de que sus propias actividades pol&iacute;ticas y experiencias represivas fueran suficientemente reconocidas.
    </p><p class="article-text">
        Esta informaci&oacute;n revela que la invisibilidad no se produjo solamente despu&eacute;s, cuando los historiadores escribieron los libros, sino que tambi&eacute;n pod&iacute;a producirse en el propio momento del exilio. Una mujer pod&iacute;a ser una refugiada, una represaliada, una militante, una trabajadora o una madre que hab&iacute;a cruzado la frontera. Pero en un expediente, pod&iacute;a acabar siendo, sencillamente, la esposa de un refugiado. As&iacute; han llegado hasta nuestros d&iacute;as y Gabriela Carrillo S&aacute;nchez permite poner nombre y rostro a esa paradoja.
    </p><h2 class="article-text">Acabar con el doble olvido. Ponerlas en el centro </h2><p class="article-text">
        Este enfoque refuerza la teor&iacute;a de la doble invisibilizaci&oacute;n que sufrieron estas mujeres: primero, por ser mujeres y, despu&eacute;s, por ser exiliadas. La expresi&oacute;n a la que aluden investigadores e historiadoras es el doble olvido. 
    </p><p class="article-text">
        El g&eacute;nero ha condicionado c&oacute;mo fueron reconocidas, documentadas y recordadas las mujeres en la historia del exilio republicano en Espa&ntilde;a durante d&eacute;cadas, y la historiograf&iacute;a reciente est&aacute; intentando corregir ese desequilibrio. La investigaci&oacute;n hist&oacute;rica lleva tiempo en la tarea de reconstruir esas vidas de las mujeres refugiadas cuestionando el relato tradicional del exilio basado en la lucha, la militancia y el hero&iacute;smo masculino. 
    </p><p class="article-text">
        Si se cuenta el exilio &uacute;nicamente desde la perspectiva de quienes combatieron, dirigieron organizaciones o escribieron libros, solo se est&aacute; contando una parte de lo ocurrido. Por eso, los testimonios de las mujeres introducen otras experiencias a la historia tal y como ha llegado hasta la actualidad; contempla el cuidado, la familia, el trabajo, el desarraigo y la vida cotidiana. 
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, el Ministerio de la Presidencia ha publicado una extensa obra colectiva dedicada a las mujeres del exilio republicano de 1939 y a la recuperaci&oacute;n de unas trayectorias que durante mucho tiempo quedaron fuera de los grandes relatos sobre la guerra, la posguerra y el exilio. El volumen, titulado <em>Mujeres en el exilio republicano de 1939</em>, publicado en 2021, incorpora a las intelectuales y militantes, y recupera la experiencia de aquellas que no tuvieron una trayectoria p&uacute;blica y que quedaron reducidas a menudo a su condici&oacute;n de esposas, madres o acompa&ntilde;antes.
    </p><h2 class="article-text">La penalizaci&oacute;n por ser mujer rural</h2><p class="article-text">
        Tanto para las exiliadas, como para las que permanecieron en sus casas, el territorio al que pertenecieron tambi&eacute;n ha sido un elemento limitante, y por eso la historia se cuenta de manera muy diferente cuando descendemos al &aacute;mbito rural. Una mujer como Gabriela Carrillo S&aacute;nchez no procede de Madrid, Barcelona o Valencia. Su historia comienza en Farasdu&eacute;s, una localidad de la comarca de las Cinco Villas y contin&uacute;a, al menos seg&uacute;n la documentaci&oacute;n localizada, ligada al destino de un hombre que termin&oacute; en M&eacute;xico.
    </p><p class="article-text">
        Una perspectiva que est&aacute; empezando a ser tomada en cuenta tal y como demuestra la tesis doctoral de 2022 de Alba Mart&iacute;nez Mart&iacute;nez, titulada <em>Las refugiadas del exilio republicano espa&ntilde;ol en Francia. G&eacute;nero, identidades y experiencias (1939-1978)</em>. Este trabajo no se centra en las grandes figuras femeninas del exilio, sino en las mujeres &ldquo;corrientes&rdquo; que llegaron a Francia, y plantea que el g&eacute;nero fue un elemento constitutivo de su identidad como refugiadas, el llamado &ldquo;paradigma de la acompa&ntilde;ante&rdquo;, que las coloc&oacute; en una posici&oacute;n de subordinaci&oacute;n administrativa, pol&iacute;tica y social respecto a los hombres.
    </p><p class="article-text">
        La historia de Gabriela es ejemplo de ese paradigma y abre una v&iacute;a para mirar el exilio desde la experiencia de las mujeres del mundo rural, las que no ocuparon cargos ni quedaron reflejadas en sus obras. Las mujeres en el exilio que aparecen como &ldquo;esposa de&rdquo; en los documentos oficiales no lo hacen solo por una cuesti&oacute;n de catalogaci&oacute;n, detr&aacute;s hay un fen&oacute;meno social que reduce la experiencia de todas ellas a una mera relaci&oacute;n familiar, sin identidad propia, aseguran las expertas. 
    </p><p class="article-text">
        Este hecho produce un hueco en la Historia. Las decisiones de estas mujeres, sus trabajos, sus p&eacute;rdidas, sus redes y su forma de sobrevivir desaparecen, relegando al olvido la experiencia particular de miles de personas, con nombres desconocidos de mujer, que tambi&eacute;n escribieron la Historia del Exilio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Bosque Senero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/doble-olvido-exilio-republicano-gabriela-mujer-aparece-archivo-esposa_1_13493832.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 10 Sep 2026 19:57:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Feminismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El campo respira tras el 'no' de Bruselas al vacuno brasileño: “Aquí llevamos tiempo con exigencias cuando allí cabe todo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/economia/campo-respira-no-bruselas-vacuno-brasileno-llevamos-tiempo-exigencias_1_13486189.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a5655d5e-05c1-4bfa-85d6-71b8506e0222_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150442.jpg" width="1598" height="899" alt="El campo respira tras el &#039;no&#039; de Bruselas al vacuno brasileño: “Aquí llevamos tiempo con exigencias cuando allí cabe todo&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La suspensión de las importaciones por la falta de garantías sobre el cumplimiento de las normas europeas de antimicrobianos ya es una realidad. Las organizaciones agrarias celebran una decisión que consideran un avance hacia la reciprocidad mientras los ganaderos reclaman que no haya prórrogas. La miel y el pollo a la espera de volver a entrar en la lista de admitidos. </p><p class="subtitle">El acuerdo comercial entre la UE y EEUU cumple un año bajo la tensión de las amenazas de Trump</p></div><p class="article-text">
        El jueves, d&iacute;a 3 de septiembre, ya es una fecha marcada en rojo en el calendario de la ganader&iacute;a espa&ntilde;ola. La Uni&oacute;n Europea anunciaba la suspensi&oacute;n de la entrada de carne de vacuno procedente de Brasil al considerar que el pa&iacute;s sudamericano no ha aportado las garant&iacute;as necesarias para demostrar que cumple las exigencias comunitarias sobre el uso de determinados medicamentos antimicrobianos.
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n, prevista en el Reglamento de Ejecuci&oacute;n (UE) 2026/1189, ha sido acogida con ganas por el sector en Espa&ntilde;a. Las organizaciones agrarias y c&aacute;rnicas la interpretan como una primera victoria despu&eacute;s de meses &mdash;y a&ntilde;os&mdash; reclamando que los productos importados se sometan a unas condiciones equivalentes a las que soportan los productores europeos.
    </p><p class="article-text">
        La organizaci&oacute;n agraria ASAJA habla directamente de un &ldquo;paso hacia la reciprocidad real&rdquo; y exige a Bruselas que mantenga la firmeza y aplique la suspensi&oacute;n sin pr&oacute;rrogas. En el comunicado por la organizaci&oacute;n, recuerda que los ganaderos europeos est&aacute;n obligados a cumplir unas exigencias cada vez mayores en seguridad alimentaria, trazabilidad y bienestar animal y, por lo tanto, considera l&oacute;gico que esas mismas reglas se apliquen a quienes quieran vender carne en el mercado comunitario.
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                Vacas de carne.                            </span>
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        Sin embargo, este sindicato profesional va m&aacute;s all&aacute; y advierte que el veto s&oacute;lo tendr&aacute; verdadero efecto si se controla su cumplimiento en frontera. Seg&uacute;n ASAJA, el protocolo brasile&ntilde;o de certificaci&oacute;n se encuentra todav&iacute;a en una fase inicial y &ldquo;ninguna granja ha sido certificada&rdquo;, por ello reclaman que se refuercen los controles y que las restricciones no se limiten exclusivamente a los antimicrobianos, sino que tengan en cuenta tambi&eacute;n las dem&aacute;s irregularidades detectadas en las auditor&iacute;as comunitarias.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, la Comisi&oacute;n Europea explica que sus normas forman parte de la estrategia comunitaria contra la resistencia a los antimicrobianos. Entre otras cuestiones, la normativa europea proh&iacute;be utilizar determinados antimicrobianos para promover el crecimiento de los animales y reserva algunos medicamentos para su utilizaci&oacute;n en seres humanos. En este sentido, Bruselas sostiene que Brasil no ha presentado las garant&iacute;as necesarias para demostrar que sus sistemas cumplen estas exigencias. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Las mismas reglas para todos&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os, el malestar del campo espa&ntilde;ol ha ido en aumento y sin frenos por una situaci&oacute;n enquistada: mientras las explotaciones europeas acumulan obligaciones sanitarias, ambientales, administrativas y de bienestar animal, los ganaderos llevan tiempo reclamando que la carne importada no pueda competir en el mercado comunitario con unas reglas diferentes.
    </p><p class="article-text">
        Desde ARAGA, Federico Lorente, presidente de la Asociaci&oacute;n de Agricultores y Ganaderos de Arag&oacute;n, lamenta que esta decisi&oacute;n no se haya tomado antes, y subraya que la suspensi&oacute;n de las importaciones procedente de Brasil &ldquo;confirma que nuestra oposici&oacute;n al acuerdo Mercosur estaba m&aacute;s que justificada&rdquo; ya que se trata de &ldquo;pa&iacute;ses que no cumplen con las mismas garant&iacute;as sanitarias con las que estamos cumpliendo los ganaderos europeos y espa&ntilde;oles&rdquo;, asegura Lorente. 
    </p><p class="article-text">
        La Asociaci&oacute;n de Ganaderos 19 de Abril, de Salamanca, tambi&eacute;n reclam&oacute; en el mes de julio que la suspensi&oacute;n no esperase hasta septiembre. El colectivo denunciaba entonces el &ldquo;agravio comparativo&rdquo; y los &ldquo;dobles est&aacute;ndares&rdquo; que, a su juicio, sufren los productores locales frente a los de terceros pa&iacute;ses. Tambi&eacute;n en ese momento puso de manifiesto que los ganaderos espa&ntilde;oles afrontan exigencias estrictas en sanidad, medicamentos veterinarios, bienestar animal, medio ambiente, sostenibilidad y trazabilidad.
    </p><p class="article-text">
        Un sentimiento que se ha repetido en distintas partes del territorio. En Galicia, el presidente de la Asociaci&oacute;n de Gandeiros da Suprema, Santiago Rego, resum&iacute;a este desacuerdo ante las diferencias entre ambos modelos productivos as&iacute;: &ldquo;Aqu&iacute; levamos tempo con esixencias, al&iacute; cabe todo&rdquo; -&ldquo;Aqu&iacute; llevamos tiempo con exigencias; all&iacute; cabe todo&rdquo;-. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Este no es el punto final, es el comienzo</strong></h2><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n llega en un momento especialmente delicado para el vacuno espa&ntilde;ol, que afronta un escenario de precios debilitados, costes elevados y dificultades para colocar la producci&oacute;n en determinados mercados exteriores.
    </p><p class="article-text">
        En Galicia, por ejemplo, el sector ha alertado durante los &uacute;ltimos meses de la ca&iacute;da de los precios en origen y de una rentabilidad cada vez m&aacute;s ajustada. La situaci&oacute;n resulta especialmente sensible despu&eacute;s del fuerte incremento de precios registrado durante 2025 y comienzos de 2026. Por eso, para los ganaderos, que Brasil deje de tener acceso al mercado comunitario mientras no acredite el cumplimiento de las exigencias europeas supone, sobre todo, una cuesti&oacute;n de igualdad de condiciones.
    </p><p class="article-text">
        Las organizaciones representativas de toda la cadena ganadero-c&aacute;rnica &mdash;entre ellas ASAJA, ASOPROVAC, UPA, Cooperativas Agro-alimentarias, ANICE y otras&mdash; coinciden en calificar la entrada en vigor de la medida como un &ldquo;punto de inflexi&oacute;n&rdquo;. El mensaje com&uacute;n es claro: si Brasil quiere volver a vender carne en Europa, tendr&aacute; que demostrar primero que cumple las reglas. Sin embargo, tambi&eacute;n reclaman que no se convierta en una actuaci&oacute;n temporal. 
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, el campo sabe que la celebraci&oacute;n de hoy tiene letra peque&ntilde;a. ASAJA considera que el 3 de septiembre &ldquo;no es un punto final&rdquo;, sino el comienzo de una pol&iacute;tica de reciprocidad que debe poder comprobarse sobre el terreno. La organizaci&oacute;n reclama controles fronterizos m&aacute;s fuertes y que cualquier eventual reapertura est&eacute; respaldada por garant&iacute;as reales y par&aacute;metros que se puedan verificar.
    </p><p class="article-text">
        Las organizaciones ganaderas y c&aacute;rnicas han pedido a Bruselas que se comprometa, y que no se conforme con el papel  as&iacute; como que mantenga los controles hasta que Brasil pueda acreditar de forma &ldquo;plena, verificable y auditable&rdquo; que cumple los requisitos comunitarios. Y es que el foco tambi&eacute;n est&aacute; puesto sobre el acuerdo UE-Mercosur ya que Brasil es uno de los cuatro pa&iacute;ses integrantes del bloque junto con Argentina, Uruguay y Paraguay, y ASAJA considera dif&iacute;cil separar completamente la suspensi&oacute;n del debate comercial abierto tras el acuerdo. Un acuerdo que, tal y como recuerda la organizaci&oacute;n agraria, todav&iacute;a debe superar el proceso de ratificaci&oacute;n en el Parlamento Europeo.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Brasil, un proveedor m&aacute;s all&aacute; del vacuno</strong></h2><p class="article-text">
        Brasil fue en 2025 el segundo mayor proveedor de carne de vacuno de la Uni&oacute;n Europea, con m&aacute;s de 92.000 toneladas exportadas al mercado comunitario por un valor superior a 713 millones de euros. Por eso, esta decisi&oacute;n no es menor desde el punto de vista comercial para el sector ganadero espa&ntilde;ol. Pero esta suspensi&oacute;n no afecta solo al vacuno, tambi&eacute;n lo hace a otras categor&iacute;as de productos de origen animal procedentes de Brasil, entre ellas &eacute;quidos, tripas, productos de acuicultura, miel y aves de corral -especialmente al pollo-. 
    </p><p class="article-text">
        En cuanto al plazo en el que podr&iacute;an reanudarse las importaciones desde Brasil, el Ejecutivo europeo no ha querido adelantar fechas, aunque se desprende de sus declaraciones que los plazos ser&aacute;n distintos para cada sector afectado. En el caso de las aves de corral y la miel tienen una particularidad, y es que podr&iacute;an volver a ser autorizadas en las pr&oacute;ximas semanas si la auditor&iacute;a en curso concluye con resultados satisfactorios. Sin embargo, la Comisi&oacute;n Europea apunta a que, en el caso de la carne de vacuno, los plazos se podr&iacute;an alargar m&aacute;s en el tiempo debido a la duraci&oacute;n de los ciclos de producci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, fuentes directas de la Comisi&oacute;n Europea han precisado que &ldquo;Brasil es un socio importante de la UE&rdquo; y que por ello: &ldquo;Estamos trabajando en estrecha colaboraci&oacute;n para garantizar que cumpla con estos requisitos. Una vez que se demuestre dicho cumplimiento, podr&aacute;n reanudarse las exportaciones a la UE&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Bosque Senero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/economia/campo-respira-no-bruselas-vacuno-brasileno-llevamos-tiempo-exigencias_1_13486189.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 03 Sep 2026 18:23:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El campo respira tras el 'no' de Bruselas al vacuno brasileño: “Aquí llevamos tiempo con exigencias cuando allí cabe todo"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ganadería,Comercio exterior]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los agricultores que ayudaron a sofocar incendios en Aragón aún esperan el pago del gasóleo: “No hemos recibido nada”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/economia/agricultores-ayudaron-sofocar-incendios-aragon-esperan-pago-gasoleo-no-hemos-recibido_1_13467428.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a08c3426-2f18-461e-a2aa-ab70135dcc6a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los agricultores que ayudaron a sofocar incendios en Aragón aún esperan el pago del gasóleo: “No hemos recibido nada”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Gobierno de Aragón recuerda que los agricultores voluntarios están incluidos en las compensaciones previstas en el Decreto-ley 6/2025 y asegura que explicará el procedimiento para solicitar el abono “en las próximas semanas”</p><p class="subtitle">Los agricultores de Aragón piden formar parte del operativo de incendios: “Somos los primeros interesados en apagarlos”
</p></div><p class="article-text">
        Los agricultores que durante los incendios forestales de este verano han puesto sus tractores y maquinaria a disposici&oacute;n de las labores de extinci&oacute;n esperan ahora recuperar el dinero que gastaron para hacerlo. Entre los principales costes asumidos por los profesionales del campo est&aacute; el combustible utilizado durante las horas de trabajo y los desplazamientos.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno de Arag&oacute;n asegura que estos agricultores ser&aacute;n compensados y que el procedimiento para solicitar el abono se concretar&aacute; una vez que las emergencias hayan pasado a la fase de recuperaci&oacute;n. As&iacute; lo trasladan desde Presidencia del Gobierno de Arag&oacute;n, que sit&uacute;a estas compensaciones en el Decreto-ley 6/2025, de 2 de octubre, aprobado como marco general para atender los da&ntilde;os y p&eacute;rdidas provocados por situaciones de emergencia de protecci&oacute;n civil.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este es el Decreto Marco que establece las ayudas ante cualquier emergencia de protecci&oacute;n civil&rdquo;, explica el Ejecutivo auton&oacute;mico. En concreto, el art&iacute;culo 5 establece la compensaci&oacute;n a personas f&iacute;sicas o jur&iacute;dicas que hayan efectuado prestaciones personales o de bienes durante una emergencia. El departamento competente en materia de emergencias debe sufragar los gastos ocasionados cuando esas prestaciones se hayan realizado en las condiciones previstas por la norma. Desde el Gobierno de Arag&oacute;n aseguran que este art&iacute;culo &ldquo;incluye a los agricultores voluntarios&rdquo; y que &ldquo;siempre, en todas y cada una de las emergencias, se pagan esos da&ntilde;os&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cada vez que hay una emergencia de protecci&oacute;n civil anunciamos las correspondientes ayudas que, aunque vienen recogidas en este decreto marco, se especifican en cada emergencia&rdquo;, explican desde Presidencia. Tambi&eacute;n explican que el sistema se activa una vez superada la fase de emergencia. &ldquo;Lo habitual es que cuando la emergencia pasa a fase recuperaci&oacute;n, es decir, cuando el incendio est&aacute; ya apagado, se abre el plazo para solicitar las compensaciones. Siempre se hace as&iacute;&rdquo;, se&ntilde;alan.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, desde finales del mes de junio, cuando se declar&oacute; el primer incendio en el que intervinieron agricultores de la comunidad, la Administraci&oacute;n todav&iacute;a no ha abonado estos gastos, tal y como denuncian los afectados. Y, hasta la fecha, tampoco se ha explicado a los interesados cu&aacute;l es el procedimiento concreto para realizar la petici&oacute;n de las compensaciones. El Gobierno asegura que &ldquo;en su momento se explicar&aacute;&rdquo; y que ser&aacute; cuando los incendios est&eacute;n extinguidos cuando se concrete c&oacute;mo deber&aacute;n realizarse estos tr&aacute;mites, algo que suceder&aacute; previsiblemente &ldquo;en las pr&oacute;ximas semanas&rdquo;, tal y como han adelantado fuentes del ejecutivo a este medio. 
    </p><h2 class="article-text">No han cobrado todav&iacute;a</h2><p class="article-text">
        Mientras la Administraci&oacute;n, sigue sin fijar una fecha concreta y contin&uacute;a preparando este procedimiento, quienes est&aacute;n colaborando con sus propios medios necesitan saber cuanto antes qui&eacute;n asumir&aacute; el coste de una ayuda que, en muchos casos, est&aacute;n prestando a costa de su propio combustible, del desgaste de su maquinaria y de sus horas de trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Es el caso de Fernando Luna, agricultor de Robres y uno de los profesionales que acudieron con su maquinaria al incendio declarado en Leci&ntilde;ena para abrir franjas de seguridad y colaborar en la contenci&oacute;n de las llamas. Preguntado por si ya les han abonado los gastos de gas&oacute;leo derivados de su participaci&oacute;n, su respuesta es clara: &ldquo;No&rdquo;. Tampoco, seg&uacute;n explica, les han comunicado cu&aacute;ndo se realizar&aacute; el pago.
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                Agricultores con sus tractores en el incendio de Leciñena                            </span>
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        La incertidumbre se extiende tambi&eacute;n a la documentaci&oacute;n que tendr&aacute;n que aportar para justificar los gastos. &ldquo;En Robres hemos presentado un listado de horas al Ayuntamiento&rdquo;, explica Luna, que se&ntilde;ala as&iacute; uno de los mecanismos utilizados por los agricultores para dejar constancia del trabajo realizado durante la emergencia.
    </p><p class="article-text">
        Los que salieron a hacer frente al incendio de Or&eacute;s explican una situaci&oacute;n similar: &ldquo;Nos dijeron lo que hab&iacute;a que hacer para cobrarlo, presentar ticket o declaraci&oacute;n responsable&rdquo;, confirma Diego Pem&aacute;n, ganadero de Uncastillo, localidad afectada por este incendio. &ldquo;Al Ayuntamiento se presentaron todos gastos que en teor&iacute;a hubo y que se calcularon desde el grupo de voluntarios teniendo en cuenta donaciones de comida, aguas y dem&aacute;s, y los gastos de gasoil&rdquo;, recuerda Pem&aacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        En Uncastillo se estima que colaboraron 58 tractores y 30 todorerrenos del pueblo, adem&aacute;s de los de los vecinos de localidades pr&oacute;ximas a esta villa. Los gastos derivados del combustible en la localidad rondaron los 11.000 euros, a los que se sumaron los cerca de 3.000 euros de los todoterrenos y m&aacute;s de 15.000 euros de tractoristas voluntarios de pueblos pr&oacute;ximos a la zona. Desde que llevaron estos documentos a sus respectivos ayuntamientos, ninguno de estos agricultores y ganaderos han tenido noticia de la evoluci&oacute;n de estos tr&aacute;mites por parte de las autoridades competentes.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, la cuesti&oacute;n m&aacute;s importante para ellos es saber c&oacute;mo se traducir&aacute; en la pr&aacute;ctica la compensaci&oacute;n anunciada por el Gobierno de Arag&oacute;n: qu&eacute; documentaci&oacute;n definitiva tendr&aacute;n que presentar, c&oacute;mo se calcular&aacute; el importe y, lo m&aacute;s acuciante de todo, cu&aacute;ndo recibir&aacute;n &ldquo;un dinero necesario para nosotros&rdquo;, recuerdan los afectados, que en muchos casos est&aacute;n soportando p&eacute;rdidas en sus explotaciones debido a los temporales de viento, lluvia y granizo de extrema violencia registrados desde el fin de semana en distintos puntos de la comunidad. 
    </p><h2 class="article-text">Movilizaci&oacute;n vecinal para sufragar gastos</h2><p class="article-text">
        La incertidumbre sobre cu&aacute;ndo y c&oacute;mo se compensar&aacute; a los agricultores ha llevado a algunos vecinos a organizar iniciativas propias para intentar ayudar a quienes est&aacute;n participando activamente en las labores de extinci&oacute;n del incendio de Las Pe&ntilde;as de Riglos. La Asociaci&oacute;n Vivir en la Canal de Berd&uacute;n ha puesto en marcha una campa&ntilde;a de recogida de fondos destinada a sufragar los gastos de los agricultores que han aportado en maquinaria, combustible y tiempo en la emergencia. 
    </p><p class="article-text">
        Su presidente, Peter Rich, explica que la iniciativa surge ante la falta de informaci&oacute;n clara por parte del ejecutivo aragon&eacute;s. Adem&aacute;s, ha subrayado en distintas declaraciones que &ldquo;Cada tractor puede consumir hasta 500 litros de gasoil al d&iacute;a&rdquo;, un gasto al que hay que sumar el desgaste de los aperos y otras aver&iacute;as que pueden derivar del desgaste general debido al trabajo de unas &ldquo;m&aacute;quinas cuyo valor puede ascender hasta 300.000 euros&rdquo;. 
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                    alt="Los agricultores también colaboraron en el incendio de Riglos"
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                Los agricultores también colaboraron en el incendio de Riglos                            </span>
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        Cuando se hizo p&uacute;blica esta iniciativa vecinal, el Gobierno de Arag&oacute;n emiti&oacute; un comunicado calific&aacute;ndola de &ldquo;bulo&rdquo; y asegur&oacute; por varios canales de comunicaci&oacute;n que era el Ejecutivo el que se iba a hacer cargo de esos gastos. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, en el incendio de las Pe&ntilde;as de Riglos, no el Gobierno de Arag&oacute;n pero s&iacute; otra instituci&oacute;n p&uacute;blica, en este caso la Comarca de la Jacetania, ha aprobado 40.000 euros espec&iacute;ficamente para cubrir el combustible de agricultores y ganaderos voluntarios que utilizaron su propia maquinaria en las labores de extinci&oacute;n del fuego. El acuerdo se aprob&oacute; por unanimidad en el pleno comarcal del 20 de agosto y la informaci&oacute;n publicada el d&iacute;a 21 se&ntilde;ala que la cuant&iacute;a de 55.000 euros aprobada de urgencia -40.000 &euro; para combustible y otros 15.000 &euro; para diferentes gastos- tienen como finalidad realizar un &ldquo;pago r&aacute;pido&rdquo; a quienes colaboraron en el incendio. Por el momento no se ha confirmado que las transferencias ya se hayan efectuado a los interesados. 
    </p><h2 class="article-text">Incendios ya extinguidos y sin compensaci&oacute;n para los agricultores</h2><p class="article-text">
        Durante el verano de 2026, Arag&oacute;n ha sufrido varios incendios forestales de especial relevancia. El incendio de Tamarite de Litera -Huesca- se declar&oacute; el 25 de junio y afect&oacute; a unas 4.525 hect&aacute;reas, aunque la mayor parte correspondi&oacute; a superficie agr&iacute;cola. El 30 de junio se declar&oacute; el incendio de Leci&ntilde;ena, Robres y Alcubierre -Zaragoza-, en la Sierra de Alcubierre, que afect&oacute; a m&aacute;s de 3.000 hect&aacute;reas, con aproximadamente un 80 % de masa forestal. Adem&aacute;s de los incendios en Loporzano, Castillonroy y Plan -Huesca-, Almonacid de la Sierra -Zaragoza- y de Ejulve -Teruel-, uno de los episodios m&aacute;s graves comenz&oacute; el 15 de julio en Or&eacute;s, en la comarca de las Cinco Villas (Zaragoza), donde el fuego lleg&oacute; a afectar a unas 15.700 hect&aacute;reas. 
    </p><p class="article-text">
        Hasta la fecha el incendio declarado el 10 de agosto ya denominado como gran incendio de Las Pe&ntilde;as de Riglos -Huesca-, con unas 14.500 hect&aacute;reas calcinadas y m&aacute;s de 1.000 personas desalojadas de 19 municipios, se encuentra desde el d&iacute;a 21 de agosto controlado, aunque todav&iacute;a no se considera oficialmente extinguido. 
    </p><p class="article-text">
        Quitando este, el resto de los incendios en los que ha habido colaboraci&oacute;n por parte de los agricultores en las labores de extinci&oacute;n se han dado ya por extinguidos, algunos desde hace semanas, es decir, la emergencia ha pasado a fase recuperaci&oacute;n, por lo que tal y como explican desde Presidencia se deber&iacute;a &ldquo;abrir el plazo para solicitar las compensaciones&rdquo;. Sin embargo, los agricultores aseguran no haber recibido informaci&oacute;n a este respecto. 
    </p><h2 class="article-text">El gas&oacute;leo, entre los gastos que se quieren compensar</h2><p class="article-text">
        La base jur&iacute;dica de estas ayudas se encuentra en el Decreto-ley 6/2025, cuyo art&iacute;culo 5 establece que el Gobierno de Arag&oacute;n compensar&aacute; los gastos, da&ntilde;os o perjuicios derivados de la prestaci&oacute;n de bienes o servicios durante una emergencia, incluidos los realizados por agricultores voluntarios, seg&uacute;n la interpretaci&oacute;n de Presidencia. Aprobado en octubre de 2025 y convalidado posteriormente por las Cortes de Arag&oacute;n, el decreto permite adem&aacute;s extender estas ayudas a otros acontecimientos catastr&oacute;ficos cuando se solicite su declaraci&oacute;n como emergencia de inter&eacute;s nacional o como zona afectada gravemente por una emergencia de protecci&oacute;n civil.
    </p><p class="article-text">
        La principal preocupaci&oacute;n de los agricultores es el coste del combustible consumido durante las horas de colaboraci&oacute;n. El Gobierno de Arag&oacute;n asegura que estos gastos est&aacute;n incluidos dentro de las compensaciones.
    </p><p class="article-text">
        La Administraci&oacute;n deber&aacute; concretar ahora c&oacute;mo se acredita ese consumo y qu&eacute; sistema se utilizar&aacute; para calcular el importe que corresponde a cada agricultor. Desde Presidencia insisten en que el procedimiento se explicar&aacute; cuando las emergencias pasen a la fase de recuperaci&oacute;n. Ser&aacute; entonces cuando se conozcan los plazos para solicitar las compensaciones, los requisitos y la forma en la que se determinar&aacute; el importe que recibir&aacute; cada agricultor.
    </p><p class="article-text">
        Hasta entonces, quienes se subieron al tractor para ayudar a frenar las llamas, quienes han puesto horas de trabajo, maquinaria y combustible para colaborar en la extinci&oacute;n, tendr&aacute;n que esperar a que esos gastos, tal y como asegura el Gobierno de Arag&oacute;n, sean finalmente resarcidos y que los costes derivados de esa participaci&oacute;n no terminen saliendo de sus bolsillos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Bosque Senero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/economia/agricultores-ayudaron-sofocar-incendios-aragon-esperan-pago-gasoleo-no-hemos-recibido_1_13467428.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 26 Aug 2026 19:10:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los agricultores que ayudaron a sofocar incendios en Aragón aún esperan el pago del gasóleo: “No hemos recibido nada”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Incendios,Agricultores,Aragón,Gobierno de Aragón]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tauste vuelve a escuchar la voz del pueblo a través de 300 grabaciones guardadas durante tres décadas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/tauste-vuelve-escuchar-voz-pueblo-traves-300-grabaciones-guardadas-durante-tres-decadas_1_13459519.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b85ba100-d4d5-4531-ae49-5431012cca3e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x187y127.jpg" width="1200" height="675" alt="Tauste vuelve a escuchar la voz del pueblo a través de 300 grabaciones guardadas durante tres décadas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Canciones, jotas, rezos, cuentos y recuerdos de los vecinos de entonces, cientos de grabaciones realizadas en los años noventa por Mario Gros y Luis Miguel Bajén, pueden escucharse ahora en internet gracias al trabajo de organización llevado a cabo por El Patiaz: “Necesitábamos rescatar del olvido las voces del pueblo”</p><p class="subtitle">El hallazgo de 14 pastoradas, un genero teatral desaparecido, permite conocer el aragonés del siglo XIX
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Se vende hilo, agujas de coser, ovillos blanco y negro y el calendario de Mariano Castillo&rdquo;. La voz de Ascensi&oacute;n Montolar Vera, vecina de Tauste, recuerda uno de los bandos que resonaban en las calles de esta localidad de la comarca de Cinco Villas &mdash;Zaragoza&mdash;, d&eacute;cadas atr&aacute;s. El recuerdo de un instante que se vuelve eterno.
    </p><p class="article-text">
        Un archivo hist&oacute;rico puede conservar una fotograf&iacute;a, una carta, un acta o un libro. Un archivo sonoro conserva algo diferente: la presencia de quien habla. En Tauste, lo saben bien. Durante d&eacute;cadas, las voces de vecinos de Tauste que hab&iacute;an cantado, contado historias, recitado romances, recordado costumbres o simplemente compartido aquello que conservaban en la memoria, permanecieron guardadas en cintas de casete. 
    </p><p class="article-text">
        Treinta a&ntilde;os despu&eacute;s, esas voces vuelven a escucharse gracias al trabajo llevado a cabo por la Asociaci&oacute;n Cultural El Patiaz y su Archivo de la Tradici&oacute;n Oral de Tauste, un fondo de m&aacute;s de 300 grabaciones realizadas durante los a&ntilde;os noventa y que ahora ha sido digitalizado, organizado y puesto a disposici&oacute;n del p&uacute;blico a trav&eacute;s de la p&aacute;gina web de la asociaci&oacute;n. &ldquo;Un espacio vivo donde la memoria taustana puede escucharse, estudiarse y compartirse&rdquo;, apuntan desde la asociaci&oacute;n, que incide en la necesidad de &ldquo;rescatar del olvido las voces&rdquo; intentando que, de alguna manera, ese pasado vuelva a formar parte del presente de la vecindad de la villa.
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            <span class="title">
                Mario Gros y Luis Miguel Bajén en la presentación del archivo digitalizado                            </span>
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        La novedad no est&aacute; en las grabaciones. Esas voces llevan m&aacute;s de tres d&eacute;cadas esperando. Lo nuevo es que ya no es necesario acudir a una antigua cinta para encontrarlas: el archivo permite consultarlas directamente en internet, clasificadas por contenidos y acompa&ntilde;adas de un buscador. Hay canciones de cuna y de falda, canciones infantiles, coplas, dichos, bandos y reclamos, jotas y boleros. Tambi&eacute;n oraciones y testimonios relacionados con la Semana Santa, romances, poemas, cuentos, adivinanzas, materiales del Dance de Tauste e incluso las voces utilizadas antiguamente para dirigirse a caballer&iacute;as y ganado. El Patiaz se&ntilde;ala adem&aacute;s que en la organizaci&oacute;n del fondo se ha respetado &ldquo;la expresi&oacute;n y la graf&iacute;a original&rdquo; de los testimonios.
    </p><p class="article-text">
        En la calle, esta iniciativa ha sido &ldquo;un &eacute;xito&rdquo;. &ldquo;Vamos haciendo visibles partes del Archivo a trav&eacute;s de las redes sociales y la gente est&aacute; respondiendo muy bien, a los vecinos les gusta escucharse y, sobre todo, escuchar a las personas que ya no est&aacute;n&rdquo;, explica Jes&uacute;s Alegre, miembro de la Asociaci&oacute;n El Patiaz y uno de los impulsores de este proyecto, que ha contado con el respaldo de toda la Junta y del resto de miembros activos de la entidad. 
    </p><h2 class="article-text">Del casete a internet</h2><p class="article-text">
        La recuperaci&oacute;n tiene adem&aacute;s un valor documental a&ntilde;adido. La propia asociaci&oacute;n considera que la investigaci&oacute;n desarrollada por Gros y Baj&eacute;n en las Cinco Villas constituye una de las recopilaciones m&aacute;s completas sobre la tradici&oacute;n oral aragonesa.
    </p><p class="article-text">
        En marzo de 2025, antes de la presentaci&oacute;n del archivo digital, Gros y Baj&eacute;n regresaron a Tauste para participar en las XXVI Jornadas sobre la Historia de la localidad. All&iacute; repasaron canciones, melod&iacute;as y tradiciones recogidas durante aquella investigaci&oacute;n. El Patiaz destac&oacute; entonces que el trabajo realizado d&eacute;cadas atr&aacute;s hab&iacute;a permitido conservar un patrimonio que hab&iacute;a pasado de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El trabajo con los contenidos de Tauste del archivo de Tradici&oacute;n Oral de Arag&oacute;n surgi&oacute;, seg&uacute;n explica Jes&uacute;s Alegre, ante la necesidad de ordenar un material que resultaba &ldquo;dif&iacute;cil de consultar&rdquo;. &ldquo;Nos cost&oacute; encontrar una soluci&oacute;n v&aacute;lida&rdquo; hasta dar con un sistema &ldquo;&aacute;gil y sencillo&rdquo;, asegura Alegre, que permite facilitar el acceso a estos contenidos a todos los vecinos que se acercan hasta este archivo. Una herramienta que, ahora, El Patiaz pone a disposici&oacute;n de otros municipios interesados en reorganizar de la misma manera los testimonios y materiales correspondientes a su territorio. 
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        La iniciativa se enmarca en la trayectoria de una asociaci&oacute;n que lleva cerca de tres d&eacute;cadas trabajando en la recuperaci&oacute;n y difusi&oacute;n del patrimonio de Tauste y que cuenta con m&aacute;s de 700 socios. Alrededor de quince participan habitualmente en la organizaci&oacute;n de actividades y en el desarrollo de nuevos proyectos. A pesar de &ldquo;la armon&iacute;a para llevar a cabo estos proyectos que existe entre quienes mantienen activa la asociaci&oacute;n&rdquo;, Alegre y el resto de la Junta, lamentan la falta de relevo generacional, que pone en riesgo la continuidad de su labor a largo plazo.  
    </p><p class="article-text">
        Por eso, desde El Patiaz, no solo animan a otros municipios a contactar con ellos para conocer el sistema que han puesto en marcha para hacer m&aacute;s accesible su Archivo de Tradici&oacute;n Oral y seguir as&iacute; el camino iniciado por Tauste, tambi&eacute;n invitan a sus vecinos y vecinas a que se acerquen a conocer la asociaci&oacute;n y a formar parte de ella.
    </p><h2 class="article-text">M&agrave;s all&aacute; de la tradici&oacute;n oral: el compromiso con el patrimonio humano de un pueblo</h2><p class="article-text">
        Para entender qu&eacute; acaba de recuperar Tauste hay que viajar hasta principios de los a&ntilde;os noventa. Entonces, los investigadores y folcloristas Mario Gros y Luis Miguel Baj&eacute;n emprendieron una labor de recopilaci&oacute;n de la tradici&oacute;n oral aragonesa que terminar&iacute;a dando lugar al Archivo de Tradici&oacute;n Oral de Arag&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En 1992 crearon este archivo con el prop&oacute;sito de investigar y conservar la cultura popular transmitida oralmente. Uno de sus primeros grandes trabajos se desarroll&oacute; en la comarca de las Cinco Villas. Durante dos a&ntilde;os reunieron m&aacute;s de 5.000 documentos sonoros y 2.000 im&aacute;genes, y en 1994 publicaron 'La tradici&oacute;n oral en las Cinco Villas'. Tauste destac&oacute; especialmente por la &ldquo;cantidad y la riqueza&rdquo; del material conseguido a trav&eacute;s de la colaboraci&oacute;n de sus vecinos.
    </p><p class="article-text">
        Gros y Baj&eacute;n no buscaban &uacute;nicamente canciones. Su trabajo part&iacute;a de un concepto mucho m&aacute;s amplio de lo que com&uacute;nmente se entiende por tradici&oacute;n oral. En un texto dedicado a aquella experiencia, Mario Gros explica que decidieron que sus encuestas deb&iacute;an ir m&aacute;s all&aacute; de sus propios intereses y que ten&iacute;an que registrar &ldquo;todo lo que pudiera ser grabado&rdquo;. 
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                Miembros de la asociación trabajando en la biblioteca, ordenando documentos y haciendo los envíos que pide gente de libros y de información                            </span>
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        Aquella decisi&oacute;n explica la riqueza del fondo que hoy recupera El Patiaz. En las cintas quedaron registradas manifestaciones musicales, pero tambi&eacute;n cuentos, adivinanzas, dichos, pregones, oraciones, romances y otras formas de literatura oral. En definitiva, no solo aquello que se cantaba, sino tambi&eacute;n la manera en que una comunidad hablaba y recordaba.
    </p><p class="article-text">
        Luis Miguel Baj&eacute;n ha explicado en trabajos posteriores el origen de su inter&eacute;s por esta tradici&oacute;n. Su acercamiento al folklore naci&oacute;, entre otras cosas, de comprobar el escaso conocimiento que exist&iacute;a sobre la m&uacute;sica tradicional y de escuchar a personas que lamentaban que las expresiones que hab&iacute;an aprendido de sus antepasados estuvieran desapareciendo. Tres d&eacute;cadas despu&eacute;s, aquellas preocupaciones siguen dando sentido al archivo que ahora se presenta actualizado y m&aacute;s accesible gracias a la aplicaci&oacute;n de los avances de la tecnolog&iacute;a.
    </p><h2 class="article-text">Cuando el patrimonio tiene voz</h2><p class="article-text">
        No es lo mismo leer el nombre de una canci&oacute;n que escuchar c&oacute;mo la cantaba una vecina de Tauste. No es lo mismo encontrar escrito un dicho que o&iacute;r su pronunciaci&oacute;n. Una transcripci&oacute;n puede conservar las palabras, pero no el timbre de una voz, su cadencia y sus pausas, su acento o la forma en que una persona recuerda aquello que aprendi&oacute; cuando era ni&ntilde;a. Este es el valor humano del archivo. 
    </p><p class="article-text">
        Las m&aacute;s de 300 grabaciones permiten acercarse a un Tauste que ya no existe exactamente como entonces, pero que contin&uacute;a presente en las voces de quienes la vivieron. Para una familia, adem&aacute;s de escuchar la voz de alguien que ya no est&aacute; entre nosotros, puede significar reencontrarse con una forma de hablar o cantar que pertenece a otra generaci&oacute;n. Para un investigador, significa disponer de una fuente para estudiar la cultura popular. Para un joven de la localidad, el archivo le brinda la oportunidad de descubrir que determinadas palabras, canciones o costumbres que no nacieron ayer, sino que forman parte de una historia mucho m&aacute;s larga. Y para el propio municipio supone tener accesible su memoria, adem&aacute;s de ponerla en valor.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto encaja en la trayectoria que El Patiaz viene desarrollando desde hace d&eacute;cadas, centrada en la recuperaci&oacute;n y difusi&oacute;n del patrimonio local. La asociaci&oacute;n trabaja con documentos, fotograf&iacute;as, publicaciones y otros materiales que permiten reconstruir la historia de Tauste, y en los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha recurrido tambi&eacute;n a la colaboraci&oacute;n de los propios vecinos para identificar personas y acontecimientos presentes en documentos gr&aacute;ficos antiguos.
    </p><p class="article-text">
        El archivo oral de esta villa de la comarca de las Cinco Villas lleva esa participaci&oacute;n un paso m&aacute;s all&aacute;. En este caso, los protagonistas no son &uacute;nicamente quienes investigan y conservan los documentos, son tambi&eacute;n las personas que prestaron su voz.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Bosque Senero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/tauste-vuelve-escuchar-voz-pueblo-traves-300-grabaciones-guardadas-durante-tres-decadas_1_13459519.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 25 Aug 2026 20:34:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tauste vuelve a escuchar la voz del pueblo a través de 300 grabaciones guardadas durante tres décadas]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una noche de pedrisco arrasa 4.000 hectáreas de cultivos en Cinco Villas: “Es como si hubiera pasado un tornado”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/agro/noche-pedrisco-arrasa-4-000-hectareas-cultivos-cinco-villas-si-hubiera-pasado-tornado_1_13463737.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/df326706-49b3-4109-9abb-582caa5ae9a3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una noche de pedrisco arrasa 4.000 hectáreas de cultivos en Cinco Villas: “Es como si hubiera pasado un tornado”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La tormenta suma en una sola noche y en una sola comarca el 60% de los daños registrados en Aragón en todo el verano</p><p class="subtitle">El verano pasado, el granizo acabó con el 100% de la hortaliza y el cereal en algunas zonas de Cinco Villas
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Hab&iacute;a &aacute;rboles arrancados de cuajo, se ve&iacute;an las ra&iacute;ces&rdquo;. As&iacute; cuenta una vecina de Bardenas la situaci&oacute;n de sus campos tras la tormenta de pedrisco que atraves&oacute; las Cinco Villas durante la madrugada del domingo 23 de agosto, que ha dejado una primera estimaci&oacute;n de unas 4.000 hect&aacute;reas afectadas en la comarca zaragozana. &ldquo;Es como si hubiera pasado un tornado con una violencia tremenda&rdquo;, a&ntilde;aden los vecinos de las localidades afectadas. Ahora, los da&ntilde;os y los estertores de la tormenta son el tema de conversaci&oacute;n en los bares y en las panader&iacute;as de estos pueblos en los que un importante n&uacute;mero de familias viven del sector primario. 
    </p><p class="article-text">
        Una sola noche ha cambiado el balance de un verano especialmente dif&iacute;cil para el campo aragon&eacute;s. La cifra de hect&aacute;reas afectadas, todav&iacute;a provisional y pendiente de peritaci&oacute;n, adquiere toda su dimensi&oacute;n cuando se compara con los datos que Agroseguro manejaba apenas unos d&iacute;as antes: m&aacute;s de 6.700 hect&aacute;reas de cultivos asegurados afectados por episodios tormentosos en el conjunto de Arag&oacute;n durante la primera mitad de agosto.
    </p><p class="article-text">
        Dicho de otra manera: en una sola noche, una comarca ha sufrido el equivalente al 60% de los da&ntilde;os acumulados en toda la comunidad aut&oacute;noma durante las semanas anteriores del mes de agosto. La superficie que esta &uacute;nica tormenta ha podido da&ntilde;ar en Cinco Villas equivale a casi seis de cada diez hect&aacute;reas que Agroseguro hab&iacute;a contabilizado como afectadas por episodios tormentosos en todo Arag&oacute;n durante la primera mitad de agosto. De las 4.000 hect&aacute;reas afectadas, la organizaci&oacute;n agraria UAGA calcula que unas 2.000 han quedado directamente arrasadas y que el 100 % de los cultivos estivales se ha perdido en varias zonas de la comarca. Y la cifra podr&iacute;a aumentar. 
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                Granizo caído en las Cinco Villas                            </span>
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        No se trata, no obstante, de comparar dos cifras exactamente homog&eacute;neas. Los 6.700 hect&aacute;reas de Agroseguro corresponden a cultivos asegurados afectados por episodios tormentosos en Arag&oacute;n, mientras que las 4.000 hect&aacute;reas de Cinco Villas son una primera estimaci&oacute;n local de superficie da&ntilde;ada por la tormenta de este fin de semana. La comparaci&oacute;n sirve para dimensionar la magnitud del episodio, pero el balance definitivo tendr&aacute; que llegar despu&eacute;s de las peritaciones.
    </p><h2 class="article-text">Biota, la localidad m&aacute;s afectada</h2><p class="article-text">
        El golpe m&aacute;s fuerte se lo ha llevado el entorno del municipio de Biota, donde las primeras estimaciones sit&uacute;an en unas 2.000 hect&aacute;reas la superficie pr&aacute;cticamente devastada, especialmente en las zonas de regad&iacute;o. El alcalde de la localidad, Ezequiel Marco, explica que mientras en el n&uacute;cleo urbano la tormenta dej&oacute; principalmente agua, en el monte la situaci&oacute;n fue muy diferente. &ldquo;Todo nuestro monte, sobre todo en la zona de regad&iacute;o, ha quedado completamente arrasado&rdquo;, se&ntilde;ala. En esas tierras hab&iacute;a br&oacute;coli, ma&iacute;z y girasol, entre otros cultivos.
    </p><p class="article-text">
        La descripci&oacute;n da una idea de la desigual distribuci&oacute;n del episodio: no toda la comarca recibi&oacute; el mismo golpe. La tormenta descarg&oacute; con una intensidad extraordinaria sobre determinadas zonas, dejando parcelas pr&aacute;cticamente destruidas mientras otras quedaron mucho menos afectadas. A las 2.000 hect&aacute;reas estimadas en Biota se suman otras 2.000 en los montes de S&aacute;daba, El Bayo, Pinsoro y Bardenas, los siguientes municipios m&aacute;s afectados despu&eacute;s de Biota seg&uacute;n las primeras valoraciones realizadas sobre el terreno.
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                Nave afectada en Castelserás                            </span>
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        Las afecciones no solo se contabilizan en cultivos, tambi&eacute;n en instalaciones, sobre todo de riego, que han sufrido los impactos del granizo. Entre los afectados est&aacute; Sergio S&aacute;nchez, agricultor de S&aacute;daba, que adem&aacute;s de sufrir los da&ntilde;os sobre sus cultivos pudo comprobar la violencia del episodio a trav&eacute;s de una infraestructura muy concreta de su explotaci&oacute;n. &ldquo;Ten&iacute;a unas sondas en los campos que captan las se&ntilde;ales de agua, y ayer, despu&eacute;s de la tormenta, dej&eacute; de recibir se&ntilde;ales porque el pedrisco me los hab&iacute;a roto todos&rdquo;, relata.
    </p><p class="article-text">
        El testimonio resulta especialmente significativo porque muestra que la intensidad del granizo no se limit&oacute; a producir da&ntilde;os superficiales en las plantas. El pedrisco lleg&oacute; a destrozar dispositivos instalados en las parcelas. Los agricultores describen que los bloques de granizo que precipit&oacute; la tormenta llegaron a alcanzar un tama&ntilde;o similar al de las pelotas de ping-pong.
    </p><h2 class="article-text">El almendro, golpeado con la cosecha a las puertas</h2><p class="article-text">
        Entre los cultivos m&aacute;s afectados se encuentran los almendros. La primera estimaci&oacute;n apunta a entre 200 y 300 hect&aacute;reas de almendra da&ntilde;adas en distintos puntos de la comarca de Cinco Villas. Los &aacute;rboles han sufrido una fuerte defoliaci&oacute;n y, en las zonas m&aacute;s castigadas, han quedado pr&aacute;cticamente sin hojas. La propia almendra, tambi&eacute;n ha recibido directamente los impactos del granizo.
    </p><p class="article-text">
        El momento en el que se ha vivido este episodio tormentoso agrava el problema, todav&iacute;a m&aacute;s, ya que buena parte de las almendras se encuentran a escasas fechas de la recolecci&oacute;n. La consecuencia inmediata puede ser una p&eacute;rdida muy elevada de la cosecha de 2026. Sin embargo, la preocupaci&oacute;n para los agricultores de este cultivo no se queda aqu&iacute; porque el efecto de estos da&ntilde;os podr&iacute;a prolongarse m&aacute;s all&aacute; de esta campa&ntilde;a. &ldquo;Una granizada de esta intensidad no solo provoca la ca&iacute;da de almendras, sino tambi&eacute;n da&ntilde;os f&iacute;sicos en el fruto y p&eacute;rdidas de calidad&rdquo;, apuntan los expertos. 
    </p><p class="article-text">
        Los afectados explican que ahora viene la parte silenciosa que m&aacute;s miedo les da: la evoluci&oacute;n del &aacute;rbol durante las pr&oacute;ximas semanas, que ser&aacute; clave para saber si el da&ntilde;o se limita al fruto y al follaje o si tambi&eacute;n ha afectado a los brotes y a la madera. Si la estructura del &aacute;rbol ha quedado da&ntilde;ada, la tormenta tendr&aacute; consecuencias sobre la capacidad productiva de estas plantaciones de cara a la pr&oacute;xima campa&ntilde;a y siguientes. 
    </p><h2 class="article-text">Ma&iacute;z, girasol y hort&iacute;colas, entre los cultivos arrasados</h2><p class="article-text">
        En Biota, la localidad que se ha llevado la peor parte de esta brutal tormenta de granizo, el ma&iacute;z, el girasol y el br&oacute;coli se encuentran entre las producciones directamente afectadas. Algunos cultivos se encontraban en fases avanzadas de desarrollo, lo que eleva el impacto econ&oacute;mico negativo para los agricultores propietarios de los campos que en algunos casos, tal y como han confesado los afectados, se puede decir que han quedado &ldquo;arrasados&rdquo;. 
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                Campos de maíz afectados en la zona de Biota                            </span>
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        En el ma&iacute;z, el grado de p&eacute;rdida depender&aacute; de si el granizo ha afectado fundamentalmente a las hojas o tambi&eacute;n ha roto tallos y provocado da&ntilde;os en las mazorcas. En el girasol, el impacto puede alcanzar tanto al tallo como al cap&iacute;tulo y a las semillas. En el caso de las hort&iacute;colas, como el br&oacute;coli, el margen de recuperaci&oacute;n es mucho menor cuando el producto comercial ha recibido directamente el impacto del pedrisco.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, las 4.000 hect&aacute;reas afectadas no equivalen autom&aacute;ticamente a 4.000 hect&aacute;reas de cosecha perdida. La superficie es la primera dimensi&oacute;n del problema; la segunda, todav&iacute;a por determinar, ser&aacute; el porcentaje de da&ntilde;o real de cada parcela.
    </p><h2 class="article-text">El golpe llega despu&eacute;s de un agosto ya de por s&iacute; excepcional</h2><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo balance espec&iacute;fico publicado por Agroseguro el 13 de agosto se&ntilde;alaba que los episodios tormentosos hab&iacute;an provocado da&ntilde;os sobre m&aacute;s de 6.700 hect&aacute;reas de cultivos asegurados en Arag&oacute;n. Huesca acumulaba casi 3.940 hect&aacute;reas declaradas con siniestro; Teruel superaba las 1.500 y Zaragoza contabilizaba casi 1.270.
    </p><p class="article-text">
        En Huesca, los cultivos herb&aacute;ceos, fundamentalmente ma&iacute;z y soja, eran los m&aacute;s perjudicados, con casi 3.450 hect&aacute;reas siniestradas. En Teruel se hab&iacute;an registrado tambi&eacute;n da&ntilde;os significativos en frutos secos, cereales de primavera y olivar.
    </p><p class="article-text">
        A escala nacional, Agroseguro hab&iacute;a contabilizado hasta el 13 de agosto m&aacute;s de 22.300 hect&aacute;reas de cultivos asegurados afectadas espec&iacute;ficamente por pedrisco. Entre las producciones m&aacute;s da&ntilde;adas figuraban la uva de vino, el almendro y los cultivos herb&aacute;ceos extensivos.
    </p><p class="article-text">
        En frutos secos, fundamentalmente almendro, se registraban entonces alrededor de 5.800 hect&aacute;reas declaradas con siniestro, mientras que los cultivos herb&aacute;ceos extensivos sumaban unas 5.050 hect&aacute;reas, principalmente ma&iacute;z. La tormenta de la madrugada del 23 de agosto en la comarca de Cinco Villas a&ntilde;ade ahora un nuevo episodio de enorme intensidad este verano en la comunidad. 
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Un mal d&iacute;a para ser alcalde&rdquo;: El temporal se ceba con los municipios de Teruel</h2><p class="article-text">
        En la provincia de Teruel tambi&eacute;n se han registrado da&ntilde;os importantes que han afectado a un total de 900 hect&aacute;reas, cifra aproximada que se maneja desde la organizaci&oacute;n agraria UAGA. En el municipio de Valdealgorfa, la producci&oacute;n ecol&oacute;gica se ha visto gravemente afectada por el episodio de granizo vivido este fin de semana. Los cultivos de nogales y frutales, han tenido importantes da&ntilde;os, aunque han sido las plantaciones de manzano las que se han llevado la peor parte de las consecuencias del temporal.
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                Árboles caídos en Valdealgorfa                            </span>
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        Las tormentas no solo han afectado a los cultivos, tambi&eacute;n han provocado da&ntilde;os en pinos y cipreses, e instalaciones municipales. En el municipio de Castelser&aacute;s, el temporal ha provocado graves desperfectos en el pabell&oacute;n municipal, cuya cubierta fue parcialmente arrancada por el viento y dej&oacute; entrar despu&eacute;s el agua y el granizo, afectando a su estructura de madera. El alcalde, Santiago Angl&eacute;s, hac&iacute;a esta declaraci&oacute;n a La Comarca tras la tormenta: &ldquo;Ha sido un mal d&iacute;a para ser alcalde&rdquo;. Angl&eacute;s explica que la tormenta le sorprendi&oacute; cuando regresaba al municipio con su familia y que tuvieron que refugiarse en una peque&ntilde;a granja; incluso su veh&iacute;culo sufri&oacute; da&ntilde;os por el granizo. Parte de la cubierta del pabell&oacute;n sali&oacute; despedida hasta las inmediaciones del colegio y la guarder&iacute;a, lo que oblig&oacute; a acordonar la zona. 
    </p><p class="article-text">
        En Alca&ntilde;iz, el alcalde, Miguel &Aacute;ngel Esteban, apunta que el casco urbano ha quedado relativamente a salvo, aunque s&iacute; se han registrado afecciones en las zonas agr&iacute;colas, especialmente en direcci&oacute;n a Castelser&aacute;s y en el entorno de Valdealgorfa. En esta &uacute;ltima localidad, la alcaldesa, Reyes Gimeno, cuenta como la intensa lluvia provoc&oacute; acumulaciones de agua en terrazas y otras zonas exteriores de viviendas, mientras los da&ntilde;os en las explotaciones agr&iacute;colas todav&iacute;a estaban pendientes de valoraci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Un balance que todav&iacute;a no est&aacute; cerrado</h2><p class="article-text">
        La fotograf&iacute;a actual de los da&ntilde;os en la comarca de Cinco Villas es provisional. A falta de conocer los resultados de las peritaciones, en los almendros tambi&eacute;n habr&aacute; que comprobar durante las pr&oacute;ximas semanas si la defoliaci&oacute;n va acompa&ntilde;ada de da&ntilde;os en brotes y madera. En el resto de cultivos ser&aacute; necesario determinar cu&aacute;nto producto puede salvarse y cu&aacute;nto ha quedado definitivamente inutilizado.
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                Árbol caído en Valdealgorfa                            </span>
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        Algo que preocupa y mucho a las organizaciones agrarias son las afecciones a los forrajes, un cultivo que no cuenta de manera habitual con seguro agrario, lo que hace que las p&eacute;rdidas sean &ldquo;especialmente dif&iacute;ciles de cubrir&rdquo; para los agricultores afectados. Adem&aacute;s, se encontraban en plena fase de crecimiento y &ldquo;los da&ntilde;os sufridos comprometen directamente el pr&oacute;ximo corte, reduciendo la producci&oacute;n que los agricultores esperaban obtener&rdquo;, aseguran desde UAGA. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, lo que s&iacute; est&aacute; claro es la excepcional intensidad del episodio vivido en esta comarca y su concentraci&oacute;n territorial. En una sola noche, el pedrisco ha provocado en Cinco Villas una superficie de da&ntilde;os equivalente al 60 por ciento de los siniestros acumulados por episodios tormentosos en Arag&oacute;n hasta mediados de agosto. Los profesionales del campo, muchos de ellos propietarios de explotaciones familiares, hacen ya c&aacute;lculos del impacto de las p&eacute;rdidas econ&oacute;micas en el corto plazo, y en las heridas que la tormenta habr&aacute; causado a largo plazo, especialmente en las plantaciones de almendros, porque &ldquo;una granizada as&iacute; no solo hace da&ntilde;o en el momento, nos puede trastocar tambi&eacute;n la cosecha del 2027&rdquo;, lamentan.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Bosque Senero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/agro/noche-pedrisco-arrasa-4-000-hectareas-cultivos-cinco-villas-si-hubiera-pasado-tornado_1_13463737.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 24 Aug 2026 21:23:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una noche de pedrisco arrasa 4.000 hectáreas de cultivos en Cinco Villas: “Es como si hubiera pasado un tornado”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultivos,Zaragoza,Agricultura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los 13.500 kilómetros que frenarían incendios en Aragón, olvidados entre maleza y burocracia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/13-500-kilometros-salvar-aragon-incendios-peligro-desaparecer_1_13444746.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0a91486e-8293-44c6-9e97-2c7d1e3f9ab6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los 13.500 kilómetros que frenarían incendios en Aragón, olvidados entre maleza y burocracia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aragón tiene casi 13.500 kilómetros de vías pecuarias, una de las redes más extensas del país, sin embargo, alrededor del 43% de sus municipios siguen sin completar la clasificación, lo que aumenta el riesgo de perder estos caminos que son una herramienta fundamental para mantener la ganadería extensiva, a través de la trashumancia, y para prevenir incendios</p><p class="subtitle">El incendio de Riglos amenaza la cuna de Aragón: las llamas entran en el entorno de San Juan de la Peña y acechan el Monasterio Nuevo
</p></div><p class="article-text">
        Cada primavera, cuando la nieve comenzaba a retirarse del Pirineo, miles de ovejas emprend&iacute;an un viaje que llevaba siglos repiti&eacute;ndose. Durante d&iacute;as recorr&iacute;an decenas de kil&oacute;metros por las caba&ntilde;eras aragonesas, acompa&ntilde;adas por los pastores y sus perros, hasta alcanzar los pastos de monta&ntilde;a. All&iacute; pasar&iacute;an el verano. En oto&ntilde;o, el camino se hac&iacute;a a la inversa. Aquellos desplazamientos no solo alimentaban al ganado; tambi&eacute;n modelaban el paisaje, manten&iacute;an abiertos los montes y conectaban pueblos separados por cientos de kil&oacute;metros. Hoy, en muchos de aquellos caminos, el silencio ha robado el protagonismo al caracter&iacute;stico sonido de los cencerros.
    </p><p class="article-text">
        La reciente petici&oacute;n de Ecologistas en Acci&oacute;n para que el Gobierno central apruebe la Red Nacional de V&iacute;as Pecuarias vuelve a poner el foco sobre un patrimonio que en Arag&oacute;n tiene una dimensi&oacute;n extraordinaria: casi 13.500 kil&oacute;metros de v&iacute;as pecuarias identificadas, de las que unas 11.000 ya han sido clasificadas, lo que supone cerca de 47.000 hect&aacute;reas de dominio p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la red sigue lejos de estar plenamente protegida. Seg&uacute;n los datos oficiales del Gobierno de Arag&oacute;n recopilados en el diagn&oacute;stico del Plan Forestal y actualizados por la Red PAC, poco m&aacute;s de la mitad de los municipios aragoneses cuentan con el proyecto de clasificaci&oacute;n aprobado, o lo que es lo mismo: Alrededor del 43% de los municipios siguen sin completar la clasificaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Las caba&ntilde;eras de Arag&oacute;n frenadas por la administraci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Arag&oacute;n posee una red de v&iacute;as pecuarias comparable a las grandes comunidades trashumantes como Castilla y Le&oacute;n o Extremadura. Sin embargo, mientras estas han avanzado durante las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, Arag&oacute;n mantiene todav&iacute;a importantes diferencias entre provincias. Huesca supera el 80% de municipios con las v&iacute;as clasificadas, Zaragoza ronda el 45% y Teruel apenas alcanza el 30% &mdash;a pesar de ser la que m&aacute;s ha avanzado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os&mdash;. Estos datos demuestran que el reto no es la falta de patrimonio, sino completar su protecci&oacute;n y gesti&oacute;n. 
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                Cabañera real de Javalambre                            </span>
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        Sin clasificaci&oacute;n no puede haber deslinde, sin deslinde resulta mucho m&aacute;s dif&iacute;cil recuperar los caminos y sin caminos continuos la trashumancia pierde viabilidad. Todo esto dificulta conocer con precisi&oacute;n el trazado de muchas caba&ntilde;eras y protegerlas frente a ocupaciones o alteraciones.
    </p><p class="article-text">
        Pero no se trata solo de un tr&aacute;mite administrativo, el problema va m&aacute;s all&aacute;, porque cuando desaparece una v&iacute;a pecuaria no solo se pierde un camino; tambi&eacute;n se debilita una herramienta para prevenir incendios, se dificulta la trashumancia y se pone un obst&aacute;culo m&aacute;s a la ganader&iacute;a extensiva, una forma de vida que lleva d&eacute;cadas luchando por sobrevivir.
    </p><h2 class="article-text">Una red con potencial eclipsada por la falta de gesti&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Teniendo en cuenta los datos Arag&oacute;n no parte de una mala situaci&oacute;n por falta de patrimonio, y todav&iacute;a tiene margen para reforzar su protecci&oacute;n y gesti&oacute;n. Andaluc&iacute;a lleva casi tres d&eacute;cadas ejecutando planes espec&iacute;ficos de clasificaci&oacute;n, deslinde, restauraci&oacute;n y se&ntilde;alizaci&oacute;n. Navarra, comunidad foral con la que Arag&oacute;n comparte algunas de las caba&ntilde;eras hist&oacute;ricas m&aacute;s importantes, como la Ca&ntilde;ada Real de los Roncaleses, que atraviesa las Cinco Villas, es un buen espejo en el que mirarse. La diferencia entre ambas no radica tanto en la extensi&oacute;n de la red como en la estrategia de gesti&oacute;n. Navarra ha entendido las ca&ntilde;adas como un patrimonio natural y cultural que sigue teniendo utilidad en el siglo XXI: facilitan la trashumancia, act&uacute;an como corredores ecol&oacute;gicos y forman parte de la identidad del territorio. 
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Arag&oacute;n posee un patrimonio mucho mayor, pero todav&iacute;a tiene el desaf&iacute;o de convertir sus caba&ntilde;eras en una aut&eacute;ntica infraestructura verde al servicio de la ganader&iacute;a extensiva, la biodiversidad y la prevenci&oacute;n de incendios. La comunidad aragonesa ha avanzado de forma irregular y dependiente de los recursos disponibles en cada momento. 
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                Una cabañera en la provincia de Huesca                            </span>
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        El resultado es que Navarra ha demostrado que las v&iacute;as pecuarias pueden seguir siendo una infraestructura &uacute;til en el momento actual, pero Arag&oacute;n no necesita construir esa red: ya la tiene. El desaf&iacute;o ahora consiste en recuperar, proteger y volver a llenar de vida los miles de kil&oacute;metros cuya protecci&oacute;n jur&iacute;dica todav&iacute;a no est&aacute; completamente garantizada.  
    </p><h2 class="article-text">Tres d&eacute;cadas de retraso</h2><p class="article-text">
        Ecologistas en Acci&oacute;n, la Plataforma Ib&eacute;rica por los Caminos P&uacute;blicos, la Federaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Deportes de Monta&ntilde;a y Escalada y numerosas asociaciones ambientales y senderistas de toda Espa&ntilde;a han reclamado al Ministerio para la Transici&oacute;n Ecol&oacute;gica y el Reto Demogr&aacute;fico la aprobaci&oacute;n definitiva del Real Decreto que desarrolla la Red Nacional de V&iacute;as Pecuarias, cuyo proyecto fue sometido por primera vez a informaci&oacute;n p&uacute;blica en 2023. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Sin embargo, m&aacute;s de treinta a&ntilde;os despu&eacute;s de la aprobaci&oacute;n de la ley, a&uacute;n no ha sido desarrollada, pese a su importancia para garantizar el mantenimiento de la trashumancia y por sus valores ambientales, deportivos y sociales&rdquo;, explican desde Ecologistas en acci&oacute;n. Adem&aacute;s, recuerdan que la declaraci&oacute;n de la trashumancia como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad &ldquo;resulta dif&iacute;cilmente efectiva sin una red de v&iacute;as pecuarias protegida y plenamente operativa&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Sin caba&ntilde;eras no hay trashumancia</h2><p class="article-text">
        Mucho antes de que existieran las carreteras, las caba&ntilde;eras conectaban los pastos del Pirineo con las tierras bajas del valle del Ebro y las sierras turolenses. Gracias a estas sendas, los reba&ntilde;os pod&iacute;an desplazarse siguiendo el ritmo de las estaciones, aprovechando los recursos naturales sin sobreexplotarlos.
    </p><p class="article-text">
        Hoy muchas de esas rutas siguen existiendo sobre el papel, pero numerosos tramos permanecen invadidos, interrumpidos o sin uso ganadero. El efecto inmediato es que esta forma de ganader&iacute;a est&aacute; &ldquo;en retroceso&rdquo;. Al deterioro de muchas v&iacute;as pecuarias se suman el envejecimiento del sector primario y la falta de relevo generacional. Una ecuaci&oacute;n cuyo resultado se traduce en: dificultad para llevar a cabo en el contexto actual una pr&aacute;ctica que la UNESCO reconoce como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
    </p><p class="article-text">
        Pero la p&eacute;rdida de las caba&ntilde;eras no solo afecta a los pastores ni al sector ganadero. Tambi&eacute;n supone m&aacute;s vegetaci&oacute;n acumulada, mayor riesgo de incendios y un territorio cada vez m&aacute;s despoblado de familias y pueblos vivos. Recuperar estos caminos es proteger un patrimonio hist&oacute;rico, pero tambi&eacute;n apoyar un modelo de ganader&iacute;a extensiva que contribuye a conservar la biodiversidad, mantener el paisaje y fijar poblaci&oacute;n en el medio rural.
    </p><h2 class="article-text">Matar al fuego reviviendo al ganado</h2><p class="article-text">
        Cada verano, cuando las altas temperaturas convierten los montes aragoneses en un polvor&iacute;n, el debate suele centrarse en los medios de extinci&oacute;n. Mientras unas voces dicen que &ldquo;se necesitan m&aacute;s bomberos&rdquo;. Otras responden: &ldquo;No, se necesitan m&aacute;s helic&oacute;pteros&rdquo;. Sin embargo, los expertos recuerdan que la mejor forma de combatir los grandes incendios es evitar que el monte acumule combustible: prevenci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        En esa tarea, los reba&ntilde;os desempe&ntilde;an un papel fundamental. Porque cuando un reba&ntilde;o atraviesa una caba&ntilde;era no solo se desplaza. Los animales hacen un trabajo silencioso, constante y gratuito desde hace siglos. A su paso por los caminos consumen hierbas, arbustos y vegetaci&oacute;n que, semanas despu&eacute;s, podr&iacute;a alimentar un incendio. Este aprovechamiento natural, conocido como <em>pastoreo preventivo</em>, reduce la biomasa, mantiene el paisaje en mosaico y dificulta la propagaci&oacute;n del fuego.
    </p><p class="article-text">
        Las v&iacute;as pecuarias permiten precisamente ese movimiento del ganado entre diferentes zonas de pasto. Sin estos corredores p&uacute;blicos, la ganader&iacute;a extensiva pierde movilidad y el territorio una de sus herramientas m&aacute;s eficaces y sostenibles para prevenir incendios. En un contexto de cambio clim&aacute;tico y de veranos cada vez m&aacute;s extremos, recuperar las caba&ntilde;eras es tambi&eacute;n una forma de invertir en prevenci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; dice el Gobierno de Arag&oacute;n</h2><p class="article-text">
        El Gobierno de Arag&oacute;n defiende que, aunque la clasificaci&oacute;n de alrededor de 300 t&eacute;rminos municipales contin&uacute;a pendiente y constituye uno de los principales retos para la protecci&oacute;n efectiva de la red, en los &uacute;ltimos tres a&ntilde;os se ha producido un cambio. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n explica la Consejer&iacute;a de Medio Ambiente, desde 2024 el Gobierno de Arag&oacute;n ha comenzado a aplicar &ldquo;por primera vez en la comunidad aut&oacute;noma&rdquo; el principio establecido en la legislaci&oacute;n estatal y auton&oacute;mica de que los ingresos obtenidos por autorizaciones, ocupaciones, aprovechamientos, sanciones y otras actuaciones relacionadas con las v&iacute;as pecuarias deben destinarse a su conservaci&oacute;n, vigilancia y mejora.
    </p><p class="article-text">
        Este cambio se materializ&oacute; con la creaci&oacute;n del fondo de mejoras de v&iacute;as pecuarias, identificado como fondo financiador 72030, en la Ley de Presupuestos de la Comunidad Aut&oacute;noma para 2024. A trav&eacute;s de este mecanismo se destinaron 502.881,49 euros a la mejora de las v&iacute;as pecuarias durante 2024. Debido a la pr&oacute;rroga presupuestaria, esa misma cantidad se ha mantenido en 2025 y se est&aacute; destinando tambi&eacute;n durante 2026.
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                Cabañera sin mantenimiento                            </span>
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        Las actuaciones llevadas a cabo desde entonces; centradas en desbroces, mejoras de pastizales y de los firmes de caminos que discurren por el interior de las v&iacute;as pecuarias, as&iacute; como la construcci&oacute;n y reparaci&oacute;n de refugios y apriscos, se han desarrollado en diferentes puntos de Arag&oacute;n, aunque con especial intensidad en la provincia de Zaragoza. Adem&aacute;s, el ejecutivo recuerda que tambi&eacute;n se han ejecutado actuaciones para construir y mejorar balsas y abrevaderos destinados al ganado.
    </p><p class="article-text">
        Pero el avance, apuntan desde Ecologistas en Acci&oacute;n, &ldquo;contin&uacute;a siendo insuficiente&rdquo; comparado con el trabajo que est&aacute;n llevando a cabo comunidades aut&oacute;nomas como Andaluc&iacute;a o la vecina Comunidad Foral de Navarra. 
    </p><p class="article-text">
        Por el momento, desde agosto de 2023, hasta agosto de 2026, se ha aprobado la clasificaci&oacute;n de las v&iacute;as pecuarias existentes en siete t&eacute;rminos municipales, y est&aacute; en tr&aacute;mite la de dos m&aacute;s, tal y como apuntan fuentes de la consejer&iacute;a que no se pronuncia sobre el tiempo que llevar&aacute; completar la clasificaci&oacute;n de los t&eacute;rminos municipales que todav&iacute;a carecen de ella, avanzar posteriormente en la delimitaci&oacute;n y recuperaci&oacute;n de los trazados y conseguir que una red de casi 13.500 kil&oacute;metros pueda funcionar de manera efectiva como infraestructura para la ganader&iacute;a extensiva, como corredor ecol&oacute;gico y como herramienta de prevenci&oacute;n frente a los incendios.
    </p><p class="article-text">
        Porque las caba&ntilde;eras aragonesas no han desaparecido. El desaf&iacute;o es conseguir que vuelvan a estar plenamente reconocidas, protegidas y utilizadas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Bosque Senero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/13-500-kilometros-salvar-aragon-incendios-peligro-desaparecer_1_13444746.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 13 Aug 2026 20:07:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los 13.500 kilómetros que frenarían incendios en Aragón, olvidados entre maleza y burocracia]]></media:title>
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      <title><![CDATA[No faltan helicópteros; faltan gestores del monte: la otra cara de los incendios en Aragón]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/no-faltan-helicopteros-faltan-gestores-monte-cara-incendios-aragon_1_13427808.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/115eded4-ec36-4ffc-8f38-54c79fff8ba9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No faltan helicópteros; faltan gestores del monte: la otra cara de los incendios en Aragón"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mientras Aragón invierte cada año más recursos en extinción, ingenieros de montes y agrónomos alertan de que el problema está también en el territorio: más de un millón de hectáreas están en manos de 158.000 propietarios forestales privados sin una gestión activa y acumulando combustible que convierte cualquier chispa en un gran incendio</p></div><p class="article-text">
        Helic&oacute;pteros, aviones anfibios, brigadas helitransportadas, autobombas, drones y centenares de profesionales desplegados sobre el terreno. Nunca Arag&oacute;n hab&iacute;a contado con un dispositivo de extinci&oacute;n tan potente como el actual y, sin embargo, el verano de 2026 est&aacute; dejando una de las campa&ntilde;as de incendios m&aacute;s complejas de los &uacute;ltimos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        La paradoja es evidente. Si los medios para apagar el fuego son cada vez mejores, &iquest;por qu&eacute; los grandes incendios siguen creciendo en intensidad, velocidad y superficie quemada?
    </p><p class="article-text">
        Para Ignacio P&eacute;rez-Soba, decano del Colegio Oficial de Ingenieros de Montes en Arag&oacute;n, la respuesta no est&aacute; en el aire, sino bajo los pies de quienes combaten las llamas. El problema, sostiene desde hace a&ntilde;os, no es &uacute;nicamente c&oacute;mo se extinguen los incendios, sino c&oacute;mo se est&aacute; gestionando el territorio mucho antes de que aparezca la primera columna de humo. Su tesis, compartida recientemente junto al decano del Colegio Oficial de Ingenieros Agr&oacute;nomos de Arag&oacute;n, Navarra y Pa&iacute;s Vasco, Jes&uacute;s &Aacute;ngel Betr&aacute;n, es clara: los incendios forestales no pueden seguir abord&aacute;ndose como una emergencia estacional, sino como un problema estructural de ordenaci&oacute;n del territorio.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, P&eacute;rez-Soba va un paso m&aacute;s all&aacute;. En el cap&iacute;tulo que acaba de publicar sobre la problem&aacute;tica de los incendios forestales en Espa&ntilde;a sostiene que en la actualidad los &ldquo;incendios forestales&rdquo; son cada vez menos exclusivamente forestales. &ldquo;Los incendios forestales son, ante todo, un fen&oacute;meno rural&rdquo;, escribe, porque es en el territorio rural donde confluyen las condiciones que explican su origen, su propagaci&oacute;n y sus consecuencias. Esa afirmaci&oacute;n obliga, a su juicio, a cambiar tambi&eacute;n el enfoque de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas: la prevenci&oacute;n no puede recaer &uacute;nicamente en los servicios forestales, sino que debe implicar a la agricultura, la ganader&iacute;a, la planificaci&oacute;n territorial y el desarrollo rural.
    </p><h2 class="article-text">Ni basta con &ldquo;limpiar&rdquo; el monte ni con contratar m&aacute;s helic&oacute;pteros </h2><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os, el debate p&uacute;blico sobre los incendios ha girado casi exclusivamente alrededor de dos preguntas: si hacen falta m&aacute;s medios de extinci&oacute;n y si basta con &ldquo;limpiar el monte&rdquo;.  
    </p><p class="article-text">
        Cuando un incendio alcanza un comportamiento extremo, genera su propia meteorolog&iacute;a y supera la capacidad de ataque de los equipos terrestres y a&eacute;reos, el margen de actuaci&oacute;n es muy reducido. El trabajo de los quipos de extinci&oacute;n (que en Arag&oacute;n son principalmente las brigadas forestales del Gobierno de Arag&oacute;n, conocido como &ldquo;dispositivo INFOAR&rdquo;) consiste entonces en proteger vidas humanas y evitar que el fuego alcance los n&uacute;cleos habitados.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, la verdadera prevenci&oacute;n empieza mucho antes. &ldquo;Solo con un sector profesional forestal fuerte podremos tener incendios m&aacute;s d&eacute;biles&rdquo;, ha repetido P&eacute;rez-Soba en distintas intervenciones p&uacute;blicas, defendiendo que la gesti&oacute;n activa del monte constituye la herramienta m&aacute;s eficaz frente a los grandes incendios.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el decano del Colegio de Ingenieros de Montes de Arag&oacute;n incide en denunciar que &ldquo;expresiones como &rdquo;los incendios se apagan en invierno&ldquo; o &rdquo;hay que limpiar el monte&ldquo; simplifican en exceso una realidad en la que intervienen factores ecol&oacute;gicos, econ&oacute;micos, sociales y culturales&rdquo;, al mismo tiempo que recuerda que &ldquo;un problema tan complejo&rdquo; no debe ser abordado con &ldquo;explicaciones o soluciones extremadamente simplistas&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Una vegetaci&oacute;n que se expande, y sin nadie que la gestione</h2><p class="article-text">
        Los expertos explican que el gran cambio sufrido por Arag&oacute;n en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas no ha sido &uacute;nicamente, ni siquiera principalmente, clim&aacute;tico. Tambi&eacute;n han cambiado tanto el paisaje como la sociedad rural. 
    </p><p class="article-text">
        El abandono de la explotaci&oacute;n de las le&ntilde;as y el marcad&iacute;simo descenso de la agricultura de monta&ntilde;a o marginal y de la ganader&iacute;a extensiva han causado y causan que el paisaje rural haya perdido cultivos agr&iacute;colas, eriales y pastizales, ganando matorrales y cubiertas arboladas. Esta realidad es en s&iacute; positiva: es la cicatrizaci&oacute;n de las heridas causadas por siglos de sobreexplotaci&oacute;n y maltrato humanos. 
    </p><p class="article-text">
        El problema no es la expansi&oacute;n de la vegetaci&oacute;n forestal, sino que &eacute;sta se haya producido a la vez que pasaban dos cosas en Espa&ntilde;a: hab&iacute;a un cambio estructural profund&iacute;simo de la actividad agroforestal, que pas&oacute; a hacer una agricultura y una ganader&iacute;a mucho m&aacute;s intensivas, y en muchos lugares abandon&oacute; los montes, dejando de tener actividad profesional en ellos; y disminuy&oacute;, en casi todas las Comunidades Aut&oacute;nomas, la inversi&oacute;n p&uacute;blica en gesti&oacute;n forestal. En esta disminuci&oacute;n influy&oacute; mucho que se difundieran entre la sociedad urbana (y por tanto, tambi&eacute;n en la clase pol&iacute;tica), prejuicios contra la corta de madera: lamentablemente el ciudadano espa&ntilde;ol medio actual cree poco menos que un crimen la corta de cualquier &aacute;rbol. Nada m&aacute;s falso: la ingenier&iacute;a de montes lleva casi 180 a&ntilde;os demostrando en Espa&ntilde;a que unas cortas bien hechas, que imiten los procesos naturales de muerte del arbolado, son una magn&iacute;fica herramienta para mejorar y rejuvenecer los bosques.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; pues, justo cuando se plante&oacute; un nuevo y amplio reto de gesti&oacute;n de la vegetaci&oacute;n forestal, descendieron los presupuestos dedicados a la ingenier&iacute;a de montes, y la sociedad se desvincul&oacute; de los montes. El resultado: millones de metros c&uacute;bicos de madera se incorporan cada a&ntilde;o a nuestros bosques, sin adecuada gesti&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        A ello se suma otro factor que este verano ha sido especialmente determinante: una vegetaci&oacute;n extremadamente seca tras semanas sin precipitaciones significativas y varios episodios consecutivos de calor extremo. Esa combinaci&oacute;n ha incrementado la energ&iacute;a liberada por los incendios y ha reducido enormemente la capacidad de controlarlos durante las primeras horas.
    </p><h2 class="article-text">Poner el foco sobre: &iquest;qui&eacute;n gestiona realmente el monte?</h2><p class="article-text">
        En un art&iacute;culo publicado en el Heraldo de Arag&oacute;n, firmado por los decanos P&eacute;rez-Soba y Betr&aacute;n, y secundado por el resto de decanos de los Colegios Profesionales de Ingenier&iacute;a de Arag&oacute;n, defienden que la prevenci&oacute;n de incendios es &ldquo;asunto de todas las ingenier&iacute;as&rdquo;. Una frase que encierra una idea mucho m&aacute;s profunda de lo que parece.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Gestionar el territorio no consiste &uacute;nicamente en apagar incendios&rdquo;, explican. &ldquo;Consiste en decidir qu&eacute; cultivos permanecen activos, qu&eacute; montes se aclaran, qu&eacute; caminos forestales nuevos son precisos, d&oacute;nde y c&oacute;mo pasta el ganado, c&oacute;mo se aprovecha la biomasa o qui&eacute;n se responsabiliza del mantenimiento de miles de hect&aacute;reas forestales&rdquo;, apuntan. 
    </p><p class="article-text">
        Y es justo en este punto donde aparece uno de los problemas que arrastra Arag&oacute;n: cerca de la mitad de la superficie forestal pertenece a propietarios privados. En numerosos casos se trata de parcelas extremadamente fragmentadas, heredadas durante generaciones, con titulares dif&iacute;ciles de localizar o cuya rentabilidad econ&oacute;mica resulta insuficiente para justificar inversiones peri&oacute;dicas en trabajos selv&iacute;colas.
    </p><p class="article-text">
        El Diagn&oacute;stico del Plan Forestal de Arag&oacute;n, elaborado por el Departamento de Agricultura, Ganader&iacute;a y Medio Ambiente, indica que: el 58,5 % de la superficie forestal aragonesa es de titularidad p&uacute;blica (1.475.140 hect&aacute;reas), y el 41,5 % restante es de titularidad privada, lo que supone m&aacute;s de un mill&oacute;n de hect&aacute;reas en manos alrededor de 158.000 propietarios particulares de monte privado diseminados por toda la comunidad.
    </p><p class="article-text">
        La propiedad est&aacute; muy fragmentada, y esa fragmentaci&oacute;n dificulta la gesti&oacute;n forestal. El Plan Forestal propone un &ldquo;Plan de dinamizaci&oacute;n y concentraci&oacute;n de la propiedad forestal privada aragonesa&rdquo;. Mientras existan millones de hect&aacute;reas con propietarios desconocidos, dudosos o incapaces de gestionar individualmente sus parcelas, resulta muy complicado planificar tratamientos forestales, restauraciones o infraestructuras de prevenci&oacute;n. Por ello, P&eacute;rez-Soba recuerda que, uno de los principales obst&aacute;culos para desarrollar una gesti&oacute;n preventiva eficaz, es precisamente la falta de claridad en la propiedad del monte.  
    </p><h2 class="article-text">El monte no puede mantenerse solo con subvenciones</h2><p class="article-text">
        Otra de las ideas que el decano del Colegio de Ingenieros de Montes pone sobre la mesa rompe con uno de los planteamientos m&aacute;s habituales sobre la conservaci&oacute;n de los bosques. Un monte no puede mantenerse solo mediante inversiones p&uacute;blicas. &ldquo;Permanece bien gestionado cuando genera actividad econ&oacute;mica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Durante siglos, el bosque fue un espacio productivo. Proporcionaba madera, carb&oacute;n vegetal, le&ntilde;a, resina, pastos, caza o setas. Esa actividad obligaba a mantener caminos abiertos y realizar aprovechamientos peri&oacute;dicos que reduc&iacute;an de forma natural la carga de combustible. Cuando esa econom&iacute;a desaparece, tambi&eacute;n desaparecen quienes trabajan diariamente en el monte. 
    </p><p class="article-text">
        La vegetaci&oacute;n crece durante d&eacute;cadas sin apenas intervenci&oacute;n humana y el resultado es un bosque m&aacute;s denso, con &aacute;rboles compitiendo por el agua, abundante matorral y grandes cantidades de biomasa seca acumulada. Esta fotograf&iacute;a fija se convierte en el escenario perfecto para que cualquier chispa termine convirti&eacute;ndose en un incendio de comportamiento extremo como los que se est&aacute;n viviendo este verano en Arag&oacute;n y en el resto de Espa&ntilde;a.
    </p><h2 class="article-text">De apagar incendios a gestionar paisajes</h2><p class="article-text">
        El cambio de estrategia frente a los incendios forestales pasa, seg&uacute;n defienden los decanos de los colegios de Ingenieros de Montes y de Ingenieros Agr&oacute;nomos, por actuar sobre el territorio mucho antes de que llegue el verano. Ignacio P&eacute;rez-Soba y Jes&uacute;s &Aacute;ngel Betr&aacute;n sostienen que la prevenci&oacute;n no puede limitarse a abrir cortafuegos o reforzar los dispositivos de extinci&oacute;n cuando comienza la campa&ntilde;a estival. La clave est&aacute; en recuperar una gesti&oacute;n integral del territorio, en el que bosques, cultivos y pastos sean espacios gestionados y activos. Se trata, en definitiva, de &ldquo;dise&ntilde;ar un territorio m&aacute;s resistente al fuego y menos vulnerable a los incendios de alta intensidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ese modelo requiere devolver al monte su funci&oacute;n productiva y favorecer actividades que contribuyen a su mantenimiento. La ganader&iacute;a extensiva ayuda a controlar de forma natural la vegetaci&oacute;n que alimenta los incendios; el aprovechamiento de la biomasa convierte un exceso de combustible forestal en un recurso con valor energ&eacute;tico; y en general los proyectos de ordenaci&oacute;n de montes permiten planificar una gesti&oacute;n integral. 
    </p><p class="article-text">
        Los ingenieros inciden en que la prevenci&oacute;n debe dejar de entenderse como un gasto asociado a la campa&ntilde;a de incendios para convertirse en una inversi&oacute;n permanente en gesti&oacute;n del territorio y desarrollo rural, capaz de generar actividad econ&oacute;mica, fijar poblaci&oacute;n y reducir el riesgo de que una chispa termine convirti&eacute;ndose en un gran incendio forestal.
    </p><h2 class="article-text">Una nueva pol&iacute;tica para el monte</h2><p class="article-text">
        Para P&eacute;rez-Soba y Betr&aacute;n, la prevenci&oacute;n de los incendios forestales no puede seguir siendo una responsabilidad exclusiva de los servicios de extinci&oacute;n o de un &uacute;nico departamento de la Administraci&oacute;n. Exigen una estrategia compartida en la que participen ingenieros de montes, ingenieros agr&oacute;nomos, administraciones p&uacute;blicas, propietarios forestales, agricultores, ganaderos y ayuntamientos. La gesti&oacute;n del territorio, defienden, debe convertirse en una pol&iacute;tica permanente que trascienda la campa&ntilde;a de verano y que integre la actividad agr&iacute;cola, ganadera y forestal como herramientas clave para reducir el riesgo de grandes incendios.
    </p><p class="article-text">
        Ese cambio de modelo pasa por adoptar medidas concretas que permitan recuperar un territorio m&aacute;s resiliente frente al fuego. Entre ellas, proponen favorecer la creaci&oacute;n de agrupaciones de propietarios para gestionar de forma conjunta parcelas forestales muy fragmentadas, actualizar la informaci&oacute;n catastral y registral para identificar con claridad la titularidad de los montes, incentivar fiscalmente la gesti&oacute;n forestal sostenible y consolidar un mercado estable para todos los productos forestales, que d&eacute; valor a&ntilde;adido al monte. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n consideran prioritario apoyar la ganader&iacute;a extensiva como m&eacute;todo natural para reducir la carga de combustible y sobre todo promover trabajos y actividades forestales, no solo de las brigadas de la Administraci&oacute;n Forestal, sino de empresas privadas y de otras Administraciones P&uacute;blicas, como las locales.
    </p><h2 class="article-text">Las cifras del fuego: las series hist&oacute;ricas demuestran que no hay m&aacute;s incendios que en los a&ntilde;os 80</h2><p class="article-text">
        La sensaci&oacute;n de que cada verano arden m&aacute;s montes forma parte ya del imaginario colectivo. Sin embargo, las estad&iacute;sticas oficiales dibujan un panorama m&aacute;s complejo. P&eacute;rez-Soba recuerda que el an&aacute;lisis de los incendios debe hacerse sobre series hist&oacute;ricas largas y no a partir de una campa&ntilde;a concreta. &ldquo;En el sector forestal toda tendencia se manifiesta en plazos largos&rdquo;, advierte.
    </p><p class="article-text">
        Los datos de la Estad&iacute;stica General de Incendios Forestales (EGIF), que recopila informaci&oacute;n homog&eacute;nea desde 1968, muestran que el n&uacute;mero de incendios en Espa&ntilde;a lleva a&ntilde;os descendiendo. Tras alcanzar m&aacute;ximos superiores a los 25.000 incendios anuales en la d&eacute;cada de los noventa, desde 2012 la cifra se estabiliza en torno a los 12.000, menos de la mitad del m&aacute;ximo hist&oacute;rico. Tambi&eacute;n ha disminuido el n&uacute;mero de grandes incendios forestales y la superficie media quemada por incendio respecto a los peores a&ntilde;os registrados.
    </p><p class="article-text">
        Entonces, &iquest;por qu&eacute; existe la percepci&oacute;n de que los incendios son cada vez peores? El ingeniero de montes apunta varias razones. Por un lado, la enorme repercusi&oacute;n medi&aacute;tica que tienen los grandes incendios durante el verano; por otro, la espectacularidad de las im&aacute;genes a&eacute;reas y la falta de especializaci&oacute;n t&eacute;cnica en buena parte de la informaci&oacute;n publicada. Todo ello contribuye, sostiene, a construir una visi&oacute;n parcial de un fen&oacute;meno mucho m&aacute;s complejo de lo que suele reflejar el debate p&uacute;blico.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;El incendio se apaga en invierno? No: se apaga todo el a&ntilde;o, todos los a&ntilde;os</h2><p class="article-text">
        La campa&ntilde;a de 2026 ha demostrado que Arag&oacute;n dispone de profesionales altamente cualificados para combatir el fuego. Pero tambi&eacute;n est&aacute; poniendo de manifiesto que existe un l&iacute;mite que los medios de extinci&oacute;n no pueden superar cuando el territorio acumula d&eacute;cadas de abandono.
    </p><p class="article-text">
        La reflexi&oacute;n que plantean Ignacio P&eacute;rez-Soba y Jes&uacute;s &Aacute;ngel Betr&aacute;n trasciende la gesti&oacute;n de una emergencia concreta. Su mensaje apunta a un cambio de modelo: dejar de considerar el incendio como un problema exclusivamente de extinci&oacute;n y empezar a entenderlo como la consecuencia visible de un territorio cada vez m&aacute;s abandonado.
    </p><p class="article-text">
        Porque, cuando el fuego llega en verano, las decisiones que realmente pod&iacute;an haber reducido su intensidad se tomaron &mdash;o se dejaron de tomar&mdash; muchos meses, o muchos a&ntilde;os, antes. Y en ese tiempo, concluyen los ingenieros, el protagonista ya no es el helic&oacute;ptero ni la autobomba. Es el propietario forestal, el agricultor, el ganadero, el t&eacute;cnico y la administraci&oacute;n capaces de mantener un monte vivo, rentable y gestionado durante los doce meses del a&ntilde;o. 
    </p><p class="article-text">
        La diferencia entre un monte que arde y otro que resiste no empieza cuando despega el primer helic&oacute;ptero. Empieza en la forma en que una sociedad decide gestionar -o no- su territorio rural.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Bosque Senero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/no-faltan-helicopteros-faltan-gestores-monte-cara-incendios-aragon_1_13427808.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 09 Aug 2026 20:04:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[No faltan helicópteros; faltan gestores del monte: la otra cara de los incendios en Aragón]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las tablets toman los muros del castillo medieval de Albalate para reconstruir su historia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/cultura/tablets-toman-muros-castillo-medieval-albalate-reconstruir-historia_1_13420843.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/88c0e00c-1db4-4d35-a18d-829bde9652c7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x535y819.jpg" width="1200" height="675" alt="Las tablets toman los muros del castillo medieval de Albalate para reconstruir su historia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Entre muros levantados hace siglos también hay espacio para la innovación. Albalate del Arzobispo ha incorporado tablets y experiencias inmersivas a las visitas de su castillo para hacer más accesible su patrimonio, enriquecer la experiencia de los visitantes y consolidar el castillo como un motor de desarrollo para la comarca
</p><p class="subtitle">El bonito claustro medieval que esconde la catedral más antigua de Aragón
</p></div><p class="article-text">
        La explicaci&oacute;n se detiene unos segundos. El grupo levanta la vista hacia una estancia centenaria del Castillo-Palacio Arzobispal de Albalate del Arzobispo y, casi al mismo tiempo, baja la mirada hacia la pantalla de una tablet. En ella aparece una imagen que ayuda a reconstruir lo que el tiempo ha borrado. Donde hoy quedan muros desnudos, la tecnolog&iacute;a dibuja espacios habitados; donde solo se intuye el paso de los siglos, surgen detalles que permiten comprender mejor la historia.
    </p><p class="article-text">
        No hay prisas. Las preguntas aparecen con naturalidad y el gu&iacute;a contin&uacute;a el recorrido. La escena resume una idea que hace apenas unos a&ntilde;os parec&iacute;a dif&iacute;cil de imaginar: un castillo medieval y una herramienta digital compartiendo protagonismo para contar la misma historia.
    </p><p class="article-text">
        La introducci&oacute;n de tablets en las visitas al Castillo-Palacio Arzobispal es un paso m&aacute;s en la estrategia de valorizaci&oacute;n tur&iacute;stica del castillo, y hacia la modernizaci&oacute;n de la experiencia de sus visitantes, cada vez m&aacute;s diversos y con necesidades diferentes. Sin embargo, lejos de convertir la visita en una experiencia puramente digital, la tecnolog&iacute;a act&uacute;a como una herramienta al servicio del patrimonio; facilita que cada estancia cobre vida y ayuda a quien lo ve a imaginar c&oacute;mo fue el edificio en sus diferentes etapas hist&oacute;ricas.
    </p><p class="article-text">
        La experiencia digital que llega al Castillo-Palacio Arzobispal de Albalate del Arzobispo se despliega en distintos espacios del mismo. En el patio, los visitantes pueden disfrutar de una visi&oacute;n inmersiva en 360&ordm;; la terraza combina la realidad virtual con una recreaci&oacute;n tambi&eacute;n en 360&ordm;, mientras que la capilla incorpora t&eacute;cnicas de realidad aumentada que enriquecen la interpretaci&oacute;n de este espacio hist&oacute;rico. 
    </p><h2 class="article-text">Innovar tambi&eacute;n es una forma de conservar</h2><p class="article-text">
        Durante mucho tiempo, la conservaci&oacute;n del patrimonio se ha centrado casi de manera exclusiva en la restauraci&oacute;n de piedras, consolidaci&oacute;n de muros o reparaci&oacute;n de cubiertas. Hoy, esa misi&oacute;n va un paso m&aacute;s all&aacute;, demostrando con iniciativas como esta que, velar por el patrimonio tambi&eacute;n consiste en conseguir que quien visita un monumento entienda por qu&eacute; merece la pena conservarlo.
    </p><p class="article-text">
        La incorporaci&oacute;n de tablets a las visitas del castillo responde precisamente a esa filosof&iacute;a. La entrada de un nuevo elemento no pretende sustituir la experiencia de caminar por un edificio con siglos de historia ni el relato de quienes lo conocen. En este caso el de su gu&iacute;a, Alfredo Mart&iacute;nez, un profesional altamente valorado por quienes han realizado visitas con &eacute;l, que se confiesa un apasionado de su trabajo, y que ha participado activamente en este proyecto que apenas est&aacute; comenzando a despegar con la llegada de las tablets. 
    </p><p class="article-text">
        Si algo tiene claro el equipo multidisciplinar que est&aacute; al frente de este proyecto, es que una pantalla nunca podr&aacute; sustituir la emoci&oacute;n de atravesar una puerta que ha permanecido abierta durante siglos. Pero s&iacute; puede ayudar a imaginar, identificar o contextualizar episodios hist&oacute;ricos que, sin una explicaci&oacute;n visual, resultar&iacute;an dif&iacute;ciles de entender. Y es que, tal y como subrayan los expertos, cuando la tecnolog&iacute;a se pone al servicio del patrimonio, no resta autenticidad; suma comprensi&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Musealizaci&oacute;n, <em>videomaping</em> y realidad aumentada y virtual</h2><p class="article-text">
        Las &uacute;ltimas actuaciones, financiadas a trav&eacute;s de una convocatoria de ayudas del Instituto para la Transici&oacute;n Justa (ITJ), han permitido consolidar el torre&oacute;n isl&aacute;mico y acometer distintas intervenciones en la Sala G&oacute;tica, con una inversi&oacute;n de 284.383 euros. A ello se suma la digitalizaci&oacute;n de la musealizaci&oacute;n del monumento, dotada con otros 51.546 euros, que incorpora herramientas tecnol&oacute;gicas para enriquecer la experiencia de la visita. &ldquo;Se trata de acercar a la gente a las nuevas tecnolog&iacute;as y de ofrecer una forma diferente de conocer la historia y nuestro patrimonio. Creemos que la experiencia ha gustado a quienes ya la han probado&rdquo;, explica la alcaldesa de Albalate del Arzobispo, Celia Trull&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La digitalizaci&oacute;n del castillo no termina con la incorporaci&oacute;n de las tablets. El proyecto nace con vocaci&oacute;n de crecer e integrar, en pr&oacute;ximas fases, distintas herramientas como la realidad aumentada, la realidad virtual o el <em>videomapping</em> para ofrecer una interpretaci&oacute;n cada vez m&aacute;s inmersiva del monumento. &ldquo;La idea es acercar al visitante esa realidad oculta que se esconde detr&aacute;s de la historia y de los restos que conservamos. Para hacerla m&aacute;s comprensible recurrimos a estas tres tecnolog&iacute;as&rdquo;, explica el coordinador del proyecto, Jos&eacute; &Aacute;ngel Guimer&aacute;.
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                Visitas guiadas al castillo de Albalate                            </span>
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        El recorrido se completa con contenidos audiovisuales que ayudan a contextualizar la evoluci&oacute;n del castillo y permiten descubrir detalles que, de otro modo, pasar&iacute;an inadvertidos, como los canecillos recuperados recientemente de la antigua techumbre.
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de esta iniciativa hay un equipo multidisciplinar que combina conocimiento hist&oacute;rico, restauraci&oacute;n patrimonial e innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica. El historiador y gu&iacute;a local Alfredo Mart&iacute;nez Tirado, el arquitecto especializado en restauraci&oacute;n Jos&eacute; &Aacute;ngel Gil Bord&aacute;s, el documentalista y coordinador t&eacute;cnico Jos&eacute; &Aacute;ngel Guimer&aacute; Maurel y la empresa Invelon Technologies han unido sus conocimientos para demostrar que la mejor manera de preservar el patrimonio no siempre consiste solo en restaurarlo, sino tambi&eacute;n en encontrar nuevas formas de contarlo.
    </p><h2 class="article-text">El patrimonio tambi&eacute;n genera futuro </h2><p class="article-text">
        Albalate del Arzobispo ha apostado por implantar las palabras: digitalizaci&oacute;n, innovaci&oacute;n o transformaci&oacute;n tecnol&oacute;gica, desde otra escala. Lo ha hecho utilizando su principal patrimonio como puerta de entrada. Sin embargo, no se trata &uacute;nicamente de ofrecer una visita m&aacute;s atractiva, esta innovaci&oacute;n tiene otra funci&oacute;n, la de demostrar que el medio rural tambi&eacute;n puede incorporar herramientas actuales sin renunciar a su identidad. La innovaci&oacute;n no siempre llega en forma de grandes infraestructuras. A veces cabe en una mochila y acompa&ntilde;a a un gu&iacute;a durante una visita, como estas tablets. 
    </p><p class="article-text">
        Cada persona que entra en el castillo deja algo m&aacute;s que una entrada vendida. En muchas ocasiones prolonga la visita con una comida en el municipio, una compra en un comercio local o un paseo por sus calles. Ese movimiento, aparentemente peque&ntilde;o, alimenta una econom&iacute;a hiperlocal a veces, que necesita motivos para seguir atrayendo visitantes durante todo el a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, mejorar la experiencia tur&iacute;stica no es un detalle menor. Es una inversi&oacute;n en oportunidades. Y una salvaguarda a futuro. En este contexto, los pueblos no compiten &uacute;nicamente por atraer turistas, tambi&eacute;n lo hacen para ofrecer a una sociedad acostumbrada a consumir im&aacute;genes, v&iacute;deos y experiencias, una oferta cada vez m&aacute;s inmersiva y de calidad. 
    </p><p class="article-text">
        Pero, el verdadero reto consiste en hacerlo sin convertir el patrimonio en un espect&aacute;culo. Y en Albalate del Arzobispo la apuesta es: utilizar la tecnolog&iacute;a para reforzar el valor de la historia, no para eclipsarla. As&iacute;, mientras la piedra prevalece, las tablets ayudan a que el visitante no solo observe un edificio hist&oacute;rico, sino que imagine c&oacute;mo fue, qui&eacute;nes lo habitaron y por qu&eacute; este enclave contin&uacute;a siendo uno de los grandes s&iacute;mbolos patrimoniales del Bajo Mart&iacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Cuando un pueblo mira al futuro sin dejar de mirar a su pasado</h2><p class="article-text">
        Hay proyectos que pasan desapercibidos en el territorio porque no implican grandes inversiones ni inauguraciones multitudinarias. Sin embargo, terminan explicando mejor que muchos discursos hacia d&oacute;nde quieren caminar los pueblos, y la apuesta de Albalate por maridar patrimonio y tecnolog&iacute;a es arriesgada, pero nace de la base de que la segunda, no borra la identidad rural, y que cuando se utiliza con sentido ayuda a reforzarla. 
    </p><p class="article-text">
        El Castillo-Palacio Arzobispal lleva a&ntilde;os recuperando protagonismo gracias a distintas actuaciones de conservaci&oacute;n, restauraci&oacute;n y promoci&oacute;n. La aprobaci&oacute;n de un plan director marc&oacute; adem&aacute;s la hoja de ruta para seguir consolid&aacute;ndolo como uno de los referentes patrimoniales de Arag&oacute;n y como un motor de dinamizaci&oacute;n para el municipio.
    </p><p class="article-text">
        A primera vista, cuesta imaginar una tablet entre muros levantados hace siglos. Sin embargo, en el Castillo-Palacio Arzobispal de Albalate del Arzobispo ambas realidades ya conviven con naturalidad. La piedra sigue contando historias, pero ahora encuentra un nuevo aliado para llegar m&aacute;s y mejor a quienes cruzan su puerta para descubrirla.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Bosque Senero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/cultura/tablets-toman-muros-castillo-medieval-albalate-reconstruir-historia_1_13420843.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 05 Aug 2026 19:56:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las tablets toman los muros del castillo medieval de Albalate para reconstruir su historia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Patrimonio,Tecnología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Construir un nido para salvar un paisaje: la lucha por recuperar la carraca europea en el Bajo Aragón]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/construir-nido-salvar-paisaje-lucha-recuperar-carraca-europea-aragon_1_13417616.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4367a03b-e4fe-499c-a0d9-f52d5be0899e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Construir un nido para salvar un paisaje: la lucha por recuperar la carraca europea en el Bajo Aragón"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El proyecto 'CasaCarraca', del ornitólogo Luis Bolonio, busca recuperar la población de esta ave mediante la instalación de cajas nido y la implicación de vecinos, escolares y agricultores. Un ejemplo de proyectos que no reciben ayudas públicas, pero que salen adelante con la implicación de la vecindad
</p><p class="subtitle">Aragón participa en un proyecto nacional para la conservación del alimoche, una de las aves carroñeras más amenazadas de Europa
</p></div><p class="article-text">
        El serr&iacute;n cae sobre la mesa mientras un destornillador aprieta el &uacute;ltimo tornillo. Es el paso final para que unas tablas de madera se conviertan en una peque&ntilde;a caja, con una abertura circular en uno de sus laterales. No parece gran cosa. Sin embargo, quienes la construyen saben que, dentro de unos meses, puede convertirse en el hogar de una de las aves m&aacute;s bellas y amenazadas del Bajo Arag&oacute;n: la carraca europea (Coracias garrulus).
    </p><p class="article-text">
        Cada primavera, esta ave de plumaje azul el&eacute;ctrico y unos 15 cent&iacute;metros, recorre miles de kil&oacute;metros desde el &Aacute;frica subsahariana hasta la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica. Un camino que viene haciendo durante siglos, pero cuyo destino hacia el Bajo Arag&oacute;n hab&iacute;a comenzado a cambiar hace unos a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        El abandono de espacios como granjas o casas de campo tradicionales, y la p&eacute;rdida de chopos o almendros viejos, han ido dejando a las carracas sin cavidades y huecos naturales donde poner sus huevos. Por ese motivo, la migraci&oacute;n a esta zona de Arag&oacute;n estaba dejando de tener sentido para la carraca. 
    </p><p class="article-text">
        Consciente de esta realidad que las cifras avalan, el ornit&oacute;logo Luis Bolonio ha puesto en marcha en Arag&oacute;n el proyecto 'CasaCarraca', una iniciativa que se sufraga con recursos propios y que est&aacute; implicando a vecinos, escolares, voluntarios y amantes de la naturaleza participando en la construcci&oacute;n de 36 casetas refugio de madera con un objetivo com&uacute;n: que la carraca encuentre un lugar donde criar cuando regrese al Bajo Arag&oacute;n de su largo viaje desde &Aacute;frica.
    </p><h2 class="article-text">La implicaci&oacute;n de quienes conocen el territorio</h2><p class="article-text">
        El proyecto ha iniciado la instalaci&oacute;n de 36 cajas nido repartidas por distintos enclaves del Bajo Arag&oacute;n Hist&oacute;rico, especialmente en zonas pr&oacute;ximas a las Saladas de Alca&ntilde;iz y otros espacios donde todav&iacute;a persisten algunas parejas reproductoras de carraca. Cada ubicaci&oacute;n es el resultado de un estudio llevado a cabo previamente para aumentar las posibilidades de &eacute;xito, y forma parte de un plan mucho m&aacute;s amplio que incluye censos, seguimiento de ejemplares y acciones de divulgaci&oacute;n. Y es que, como asegura el ornit&oacute;logo: &ldquo;La que tenemos en la comarca es una poblaci&oacute;n en una situaci&oacute;n muy fr&aacute;gil, muy vulnerable y que en poco tiempo se podr&iacute;a extinguir&rdquo;.
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                Cajas de madera para que aniden                            </span>
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        La carraca tiene una particularidad que comparte con otras aves: no construye su propio nido, por lo que depende de los agujeros abiertos por los p&aacute;jaros carpinteros o de las cavidades en edificios para cobijarse. Cuando desaparecen los &aacute;rboles viejos o se rehabilitan las masadas sellando todos sus huecos, la especie pierde autom&aacute;ticamente sus lugares de reproducci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Por eso las cajas nido se han convertido en una herramienta tan eficaz. Est&aacute;n fabricadas en madera y dise&ntilde;adas espec&iacute;ficamente para la especie, reproduciendo las condiciones que antes ofrec&iacute;a el propio paisaje. Los primeros resultados ya invitan al optimismo: buena parte de las primeras cajas instaladas antes de la llegada de las aves fueron ocupadas durante la misma temporada de cr&iacute;a.
    </p><h2 class="article-text">Un proyecto sin premio ni financiaci&oacute;n que sale adelante con recursos propios</h2><p class="article-text">
        'CasaCarraca' no pretende limitarse a colocar refugios artificiales. La iniciativa va m&aacute;s all&aacute; y pasa por implicar a agricultores, ganaderos, cazadores, propietarios de fincas, centros educativos y asociaciones locales. Porque la filosof&iacute;a del proyecto entiende que la conservaci&oacute;n solo es posible si nace desde el medio rural, contando con quienes m&aacute;s lo conocen, lo mantienen y lo habitan.
    </p><p class="article-text">
        Este proyecto tambi&eacute;n pone de manifiesto otra realidad habitual en el medio rural: muchas iniciativas nacen antes de contar con financiaci&oacute;n. 'CasaCarraca' es un buen ejemplo de ello. La idea no logr&oacute; acceder a las ayudas a las que opt&oacute; a trav&eacute;s de un v&iacute;deo que los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as del CRA Alifara grabaron para presentar el proyecto y conseguir as&iacute; salvar de la extinci&oacute;n a esta especie, como ha sucedido en Guadalajara. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Despu&eacute;s de que los programas de desarrollo local no contestaran a nuestros mensajes, decidimos seguir adelante con la iniciativa, pag&aacute;ndola nosotros&rdquo;, explica el ornit&oacute;logo. La falta de recursos p&uacute;blicos no fren&oacute; la puesta en marcha de algo que muchos ya hab&iacute;an integrado en su lista de <em>&ldquo;debe al pueblo&rdquo;</em>. Y eso es, precisamente, lo que ha sacado adelante 'CasaCarraca', que el entorno m&aacute;s pr&oacute;ximo ha hecho suyo el proyecto.
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                Carraca europea                            </span>
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        A pesar de la precariedad en los recursos, hay &ldquo;algo bonito&rdquo; en esta historia. &ldquo;La gente ha empezado a preguntar c&oacute;mo colaborar, as&iacute; que ahora estamos pensando c&oacute;mo poner en marcha alg&uacute;n mecanismo, por ejemplo, de micromecenazgo&rdquo;, que permita la viabilidad de 'CasaCarraca', a&ntilde;ade Bolonio. Tambi&eacute;n &ldquo;hay empresas interesadas en financiar el proyecto, al menos parcialmente&rdquo;, apunta, y la asociaci&oacute;n ecologista aragonesa ANSAR va a donar 10 cajas nido para instalar el pr&oacute;ximo a&ntilde;o. Casi sin buscarlo, a esta iniciativa se le abre una ventana con vistas al futuro, en un lugar donde no la hab&iacute;a buscado. Y mientras estos futuros apoyos llegan, hay uno que es ya una realidad tangible y vital. 
    </p><p class="article-text">
        Se trata del impulso de los escolares del CRA, que est&aacute;n participado en la construcci&oacute;n y decoraci&oacute;n de varias cajas nido, y tambi&eacute;n en su instalaci&oacute;n. Mientas construyen las casas prenden c&oacute;mo vive la carraca, por qu&eacute; necesita estos refugios y qu&eacute; papel desempe&ntilde;an los paisajes agr&iacute;colas tradicionales en la conservaci&oacute;n de la biodiversidad. Al mismo tiempo que unos sujetan los tornillos y otros pintan los listones, tambi&eacute;n descubren que proteger la naturaleza puede empezar con un gesto tan sencillo como lo es el construir un peque&ntilde;o nido. Una caja de madera que puede llegar a salvar de la extinci&oacute;n a un ave que forma parte del paisaje y de la tradici&oacute;n del Bajo Arag&oacute;n y el Bajo Mart&iacute;n. 
    </p><h2 class="article-text">S&iacute;mbolo de un problema mucho mayor</h2><p class="article-text">
        El descenso de la poblaci&oacute;n de carraca es el &ldquo;s&iacute;mbolo de un problema mucho mayor&rdquo;, asegura el ornit&oacute;logo Luis Bolonio. Cuando desaparecen los &aacute;rboles viejos, las construcciones del campo quedan vac&iacute;as, los barbechos se reducen y los insectos escasean, no solo se pierde una especie, el paisaje rural se empobrece. Por ello, fabricar una caja nido es mucho m&aacute;s que un trabajo de carpinter&iacute;a. Es una forma de devolver al paisaje un hogar que atrae vida. 
    </p><p class="article-text">
        Lejos de ser un investigador de laboratorio, Bolonio conoce el mundo rural desde dentro. Fue ganadero de cabras en extensivo en el Alto Tajo antes de especializarse en conservaci&oacute;n de la biodiversidad. M&aacute;s tarde trabaj&oacute; durante a&ntilde;os en &Aacute;frica Occidental desarrollando proyectos de cooperaci&oacute;n vinculados al desarrollo rural y la convivencia entre las personas y la fauna salvaje. Hoy preside la asociaci&oacute;n CEBIME (Conservaci&oacute;n y Estudio de la Biodiversidad en Medios Esteparios) y participa en diferentes investigaciones sobre aves esteparias y conservaci&oacute;n del territorio.
    </p><p class="article-text">
        Su historia con la carraca comenz&oacute; hace m&aacute;s de dos d&eacute;cadas en Guadalajara. All&iacute; comprob&oacute; que apenas sobreviv&iacute;an unas pocas parejas reproductoras y decidi&oacute; actuar. La soluci&oacute;n parec&iacute;a sencilla: construir cajas nido que sustituyeran los huecos naturales desaparecidos, pero detr&aacute;s de aquella idea hab&iacute;a mucho m&aacute;s que carpinter&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Hab&iacute;a censos, seguimiento cient&iacute;fico, colaboraci&oacute;n con agricultores y propietarios de fincas, restauraci&oacute;n del h&aacute;bitat y un convencimiento que Bolonio repite siempre que habla del proyecto: conservar una especie significa conservar tambi&eacute;n el paisaje que la hace posible. Los resultados terminaron dando la raz&oacute;n al equipo porque donde apenas quedaban unas pocas parejas reproductoras, la poblaci&oacute;n comenz&oacute; a recuperarse hasta convertirse en uno de los principales ejemplos de conservaci&oacute;n de la carraca en Espa&ntilde;a; salvando a esta especie de la extinci&oacute;n en esa zona.
    </p><h2 class="article-text">A las puertas de la extinci&oacute;n en el Bajo Arag&oacute;n</h2><p class="article-text">
        El primer censo provincial de carraca europea realizado por CasaCarraca en la comarca del Bajo Arag&oacute;n en 2025 dibuj&oacute; un escenario preocupante. El estudio localiz&oacute; cuatro subpoblaciones distribuidas en 12.169 hect&aacute;reas y cens&oacute; un total de 17 parejas reproductoras en toda la provincia de Teruel. De ellas, 11 se concentran entre el Bajo Arag&oacute;n y el Bajo Mart&iacute;n, donde se encuentra el 65 % de la poblaci&oacute;n turolense, mientras que las seis restantes viven en el entorno de la Laguna del Ca&ntilde;izar. Adem&aacute;s, el trabajo permiti&oacute; identificar por primera vez dos subpoblaciones desconocidas hasta ahora, en la Huerta de Ga&eacute;n y en los Llanos del Regallo-Va&ntilde;imala.
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                Divulgación sobre la carraca europea                            </span>
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        Los datos recogidos por el equipo de Bolonio muestran tambi&eacute;n la rapidez con la que la especie est&aacute; retrocediendo en esta zona. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os han desaparecido al menos seis parejas reproductoras en el Bajo Arag&oacute;n, lo que supone un declive del 35 %. En cinco de esos antiguos nidos hoy cr&iacute;an cern&iacute;calos vulgares, una se&ntilde;al de que las cavidades siguen siendo &uacute;tiles, pero ya no re&uacute;nen las condiciones que necesita la carraca. A ello se suma otro problema de fondo: la desaparici&oacute;n sinuosa, pero sin freno hasta ahora, del pito real ib&eacute;rico; el p&aacute;jaro carpintero que excava los huecos naturales de los que depende la carraca para reproducirse. 
    </p><p class="article-text">
        A d&iacute;a de hoy, solo dos parejas de carraca siguen utilizando este tipo de cavidades naturales; el resto ocupa edificios rurales muy deteriorados o intenta criar en construcciones modernas con orificios inadecuados que no garantizan el &eacute;xito de la reproducci&oacute;n para estas aves. 
    </p><p class="article-text">
        Con este diagn&oacute;stico sobre la mesa, CasaCarraca ya ha dise&ntilde;ado una hoja de ruta para los pr&oacute;ximos a&ntilde;os. El plan contempla instalar 60 nuevos nidales para consolidar las tres subpoblaciones del Bajo Arag&oacute;n y el Bajo Mart&iacute;n, ampliar el censo hacia la ribera zaragozana del Ebro, conectar las distintas poblaciones mediante nuevos puntos de reproducci&oacute;n, estudiar con emisores GPS los h&aacute;bitos de alimentaci&oacute;n de la carraca y analizar la situaci&oacute;n del pito real ib&eacute;rico, considerado una especie clave para la supervivencia del primero. Todo ello acompa&ntilde;ado del mantenimiento de los nidos y de un seguimiento continuado de la poblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Un trabajo ingente que, hasta ahora, ha sido posible poner en marcha gracias al alumnado y el profesorado del CRA Alifara, y al resto de vecinas y agricultores que han apostado por salvar a un p&aacute;jaro azul turquesa y anaranjado construyendo nidos con el fin de que &eacute;ste siga eligiendo surcar el cielo de Teruel para ver nacer a sus cr&iacute;as. 
    </p><p class="article-text">
        Un trabajo manual con madera, tornillos y alambre que va m&aacute;s all&aacute; de fabricar un nido. Lo que los vecinos del Bajo Arag&oacute;n est&aacute;n intentando es demostrar que con colaboraci&oacute;n y un buen gu&iacute;a, pueden llegar a conseguir que una parte de la memoria natural de la zona, vuelva a encontrar razones para regresar a su comarca cada primavera.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Bosque Senero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/construir-nido-salvar-paisaje-lucha-recuperar-carraca-europea-aragon_1_13417616.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Aug 2026 20:22:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Construir un nido para salvar un paisaje: la lucha por recuperar la carraca europea en el Bajo Aragón]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Biodiversidad,Aves,Teruel]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El profesor que desafía los prejuicios con máscaras africanas: "Es un vehículo de narración cultural, histórica y restitutiva"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/profesor-desafia-prejuicios-mascaras-africanas-vehiculo-narracion-cultural-historica-restitutiva_1_13398531.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/05e61690-4585-4008-bd91-7a200e62aba8_16-9-discover-aspect-ratio_default_1148016.jpg" width="1589" height="894" alt="El profesor que desafía los prejuicios con máscaras africanas: &quot;Es un vehículo de narración cultural, histórica y restitutiva&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">
El docente Alfonso Revilla, del campus de la Unizar en Huesca, está construyendo una línea de trabajo singular que utiliza el arte africano como herramienta para hablar de inclusión, diversidad y educación </p></div><p class="article-text">
        Las m&aacute;scaras africanas observan en silencio desde los muros de piedra del castillo de A&iacute;nsa. Frente a ellas, la tierra del Pirineo. Y entre unas y otras, una conversaci&oacute;n. Una de esas que solo el arte sabe mantener. Desde el silencio. A trav&eacute;s del simbolismo que cada una de las partes encierra. En un territorio donde hablar de cultura es tambi&eacute;n hablar de comunidad, el Festival Castillo de A&iacute;nsa ha reservado, en su edici&oacute;n de 2026, un espacio para mirar hacia las personas con capacidades diferentes, una parte de la sociedad que, demasiadas veces, se quedan fuera del foco. 
    </p><p class="article-text">
        Las jornadas 'Habitando los m&aacute;rgenes' han convertido durante unos d&iacute;as al Sobrarbe en un lugar donde el arte africano ha dialogado con las obras creadas por j&oacute;venes con discapacidad intelectual de ArteCor Monegros. Una l&iacute;nea que abri&oacute; a mediados del siglo pasado una mujer que nunca visit&oacute; A&iacute;nsa y que, sin embargo, ha estado muy presente entre las piedras del castillo.
    </p><p class="article-text">
        Se llamaba Judith Scott. Naci&oacute; en Estados Unidos en 1943 con s&iacute;ndrome de Down y sordera profunda. Cuando apenas ten&iacute;a siete a&ntilde;os fue separada de su hermana gemela e ingresada en una instituci&oacute;n donde pas&oacute; casi cuatro d&eacute;cadas. Nadie esperaba nada de ella. Nadie imaginaba que aquella mujer silenciosa acabar&iacute;a convirti&eacute;ndose en una de las escultoras m&aacute;s reconocidas del art brut contempor&aacute;neo.
    </p><p class="article-text">
        Su historia podr&iacute;a parecer muy lejana al Pirineo. Pero no lo es. Porque cuando el Festival Castillo de A&iacute;nsa decidi&oacute; dedicar unas jornadas al arte, la discapacidad y el medio rural, eligi&oacute; precisamente la vida de Judith Scott para recordar una idea sencilla: el talento necesita m&aacute;s oportunidades que permisos. Una historia que se ha podido conocer a trav&eacute;s de la proyecci&oacute;n del documental biogr&aacute;fico '&iquest;Qu&eacute; tienes debajo del sombrero?' (2006), dirigido por Lola Barrera e I&ntilde;aki Pe&ntilde;afiel y considerado como una de las obras documentales m&aacute;s importantes sobre arte y discapacidad en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        El documental contextualiza la exposici&oacute;n y el objetivo de este proyecto aragon&eacute;s, poniendo como ejemplo a la artista estadounidense; una mujer, fuera del foco y con discapacidad, condiciones muy similares a las de las personas que colaboran en la muestra de A&iacute;nsa &ndash;con capacidades diferentes y residentes en el mundo rural&ndash; que han encontrado en el arte una forma de expresi&oacute;n, reivindicaci&oacute;n y de ocupar un espacio en la sociedad actual. Y &iquest;por qu&eacute; a trav&eacute;s del arte africano?
    </p><h2 class="article-text">Herramienta para hablar de inclusi&oacute;n y territorio</h2><p class="article-text">
        Desde el Campus de Huesca de la Universidad de Zaragoza, Alfonso Revilla, docente e investigador, ha convertido el arte africano en una herramienta para hablar de educaci&oacute;n, diversidad, inclusi&oacute;n y memoria colectiva. Lejos de la visi&oacute;n folcl&oacute;rica o etnogr&aacute;fica con la que durante d&eacute;cadas se contemplaron, Revilla reivindica la dimensi&oacute;n cultural y social de estas piezas. &ldquo;El arte africano no solo es un medio de expresi&oacute;n est&eacute;tica, tambi&eacute;n es un veh&iacute;culo de narraci&oacute;n cultural, hist&oacute;rica y restitutiva&rdquo;, explicaba durante la presentaci&oacute;n de la exposici&oacute;n 'Alteridad e identidad: arte africano m&aacute;s all&aacute; de la frontera', organizada por la Universidad de Zaragoza en 2024.
    </p><p class="article-text">
        Ese planteamiento ha ido tomando forma en diferentes proyectos impulsados desde la universidad. Primero fue una exposici&oacute;n did&aacute;ctica para acercar el contexto hist&oacute;rico y simb&oacute;lico del arte africano a los futuros maestros. Despu&eacute;s, con la iniciativa 'Presentificaci&oacute;n' llev&oacute; m&aacute;scaras, esculturas y objetos ceremoniales a los escaparates del centro de Huesca, sacando el arte de los museos para integrarlo en la vida cotidiana de las personas, convirtiendo as&iacute; a la ciudad en un espacio de reflexi&oacute;n compartida.
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;ltima parada de ese recorrido ha sido A&iacute;nsa, donde las jornadas 'Habitando los m&aacute;rgenes' han propuesto a sus visitantes un di&aacute;logo entre piezas tradicionales africanas y las obras creadas por j&oacute;venes con discapacidad intelectual de ArteCor Monegros. Un proyecto que se adentra en un terreno nunca antes explorado y que no se ha basado en una simple convivencia est&eacute;tica. Ha sido una conversaci&oacute;n entre dos maneras de entender el arte como expresi&oacute;n de la comunidad, del cuidado, de la identidad y del lugar donde vives.
    </p><h2 class="article-text">Cambiar la mirada sobre la discapacidad y el rural</h2><p class="article-text">
        La elecci&oacute;n de ArteCor para participar en esta propuesta llevada a cabo en A&iacute;nsa tampoco es casual. Esta asociaci&oacute;n trabaja desde hace a&ntilde;os en Monegros utilizando el arte y la artesan&iacute;a como herramientas de inclusi&oacute;n. En A&iacute;nsa, al situar sus creaciones junto a esculturas y m&aacute;scaras africanas, la exposici&oacute;n ha dado un paso m&aacute;s all&aacute;. Ha puesto en cuesti&oacute;n otra frontera: la que todav&iacute;a separa el arte reconocido, de las creaciones que llevan a cabo personas con capacidades diferentes.  
    </p><p class="article-text">
        Esto explica muy bien el planteamiento de 'Habitando los m&aacute;rgenes': una m&aacute;scara ritual africana no lleg&oacute; a Huesca para ocupar una vitrina. Tampoco viaj&oacute; hasta el castillo de A&iacute;nsa para convertirse en una pieza ex&oacute;tica que admirar durante unos minutos. Su funci&oacute;n era m&aacute;s clara y mucho m&aacute;s profunda: obligar al espectador a mirar de otra manera.
    </p><p class="article-text">
        La propuesta del investigador Alfonso Revilla en este sentido ha sido hacer conversar al arte africano con obras contempor&aacute;neas creadas en el medio rural aragon&eacute;s, por personas con capacidades diferentes, moviendo los m&aacute;rgenes para obligar al p&uacute;blico a cambiar la mirada y observar el mundo para descubrir y entender otras formas de convivir. 
    </p><p class="article-text">
        Las piezas han despertado inter&eacute;s de quienes las han podido ver &ldquo;sobre todo nos preguntaban por el significado de cada una de ellas&rdquo;, explica Alfonso Revilla, que, aunque reconoce que es dif&iacute;cil decir si el objetivo de &ldquo;cambiar la mirada del p&uacute;blico y hacerles reflexionar&rdquo; se ha cumplido, ya que no se han hecho m&eacute;tricas de la exposici&oacute;n, s&iacute; que tira de experiencia y reconoce que &ldquo;toda propuesta de arte africano en contextos postcoloniales es una invitaci&oacute;n a hacer una reflexi&oacute;n cr&iacute;tica desde el arte que al p&uacute;blico le suele interesar, sobre todo teniendo en cuenta el inter&eacute;s y las preguntas que han generado las piezas en esta exposici&oacute;n&rdquo;, aclara.
    </p><p class="article-text">
        Este es un trabajo a largo plazo, y aunque hasta la fecha no se ha decidido de manera oficial, todo apunta a que el pr&oacute;ximo curso la l&iacute;nea de trabajo del Campus de Huesca, a trav&eacute;s de este profesor, puede tener continuidad con una muestra que reunir&aacute; m&aacute;s de 50 piezas y que se expondr&aacute;n, en este caso, en una zona urbana. 
    </p><h2 class="article-text">Una exposici&oacute;n que pone en valor el arte libre de etiquetas</h2><p class="article-text">
        &ldquo;El arte africano nos obliga a cuestionar nuestros prejuicios&rdquo;, ha apuntado en numerosas intervenciones Alfonso Revilla. Por ello, la exposici&oacute;n 'Invisibles; habitando los m&aacute;rgenes', una muestra comisariada por este profesor junto con Ra&uacute;l Urs&uacute;a, que ha reunido una veintena de piezas de &Aacute;frica occidental y central junto a creaciones elaboradas por artistas de ArteCor, ha sido un ejemplo de su l&iacute;nea de pensamiento expuesta para ser observada por el p&uacute;blico ne&oacute;fito.
    </p><p class="article-text">
        Esculturas, m&aacute;scaras y objetos rituales vinculados a la fertilidad, la protecci&oacute;n o el cuidado colectivo conviviendo en el mismo espacio y tiempo con obras nacidas en la tierra altoaragonesa. Las texturas del barro, los &oacute;xidos o los pigmentos naturales evocan r&iacute;os, monta&ntilde;as y paisajes del Pirineo, estableciendo un puente inesperado entre dos mundos que comparten una misma manera de entender la comunidad. Porque el verdadero hilo conductor es una pregunta: &iquest;qu&eacute; papel puede desempe&ntilde;ar el arte en un pueblo, en una comarca, en un territorio que lucha por mantener vivas sus oportunidades? 
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                    alt="Escultura de la exposición impulsada por Alfonso Revilla y comisariada por este profesor junto con Raúl Ursúa."
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            <span class="title">
                Escultura de la exposición impulsada por Alfonso Revilla y comisariada por este profesor junto con Raúl Ursúa.                            </span>
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        La propuesta de tanto de Revilla como de Urs&uacute;a es invitar a la sociedad actual a buscar la respuesta en lo colectivo: asociaciones, centros educativos, administraciones y entidades sociales que trabajan cada d&iacute;a en favor de la discapacidad, la creatividad y el desarrollo rural. Porque &ldquo;en los pueblos la cultura no se contempla como un hecho aislado, se articula como una red&rdquo; que conecta personas, proyectos y formas distintas de entender, sentir y habitar el territorio. 
    </p><p class="article-text">
        Por eso, que el escenario elegido haya sido A&iacute;nsa, un municipio del Pirineo aragon&eacute;s, tampoco es una serendipia. En el medio rural, &ldquo;donde las distancias obligan a cuidar m&aacute;s de los v&iacute;nculos&rdquo;, iniciativas como esta demuestran que la cultura puede ser una herramienta para invitar a la gente a quedarse, apostar por un proyecto de vida, generar comunidad y hacer visible aquello que durante demasiado tiempo permaneci&oacute; invisible; a los &ldquo;diferentes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Entre la piedra medieval del castillo, el barro del Pirineo y las historias que llegan desde &Aacute;frica o desde el estudio de Judith Scott, en A&iacute;nsa, el arte africano ha dejado de ser un objeto de estudio para &ldquo;demostrar que se puede convertir en una herramienta de mediaci&oacute;n cultural&rdquo;. As&iacute;, la discapacidad deja de abordarse desde la asistencia para hacerlo desde la creaci&oacute;n. Y el medio rural deja de ser un escenario perif&eacute;rico para transformarse en un laboratorio donde experimentar nuevas formas de inclusi&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Bosque Senero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/profesor-desafia-prejuicios-mascaras-africanas-vehiculo-narracion-cultural-historica-restitutiva_1_13398531.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 Jul 2026 20:47:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El profesor que desafía los prejuicios con máscaras africanas: "Es un vehículo de narración cultural, histórica y restitutiva"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Huesca,Arte,Medio rural]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sin medios pero con "mucho arrojo": así se enfrentan al fuego en Cinco Villas los voluntarios de la ‘Tropa de Pancho Villa’]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/medios-arrojo-enfrentan-fuego-cinco-villas-voluntarios-tropa-pancho-villa_1_13393427.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5acffe9e-2a1d-453c-ada0-3cd32d7d4aab_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x633y239.jpg" width="1200" height="675" alt="Sin medios pero con &quot;mucho arrojo&quot;: así se enfrentan al fuego en Cinco Villas los voluntarios de la ‘Tropa de Pancho Villa’"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Treinta años de entrega silenciosa de los bomberos voluntarios de Sos del Rey Católico: vecinos que dejan el tractor, el taller o la panadería del pueblo para proteger los montes y los pueblos con recursos precarios y sin esperar nada a cambio
</p><p class="subtitle">Mientras Aragón arde, la ciencia busca cómo evitar el próximo gran incendio: “Son fuegos mucho más complejos”</p></div><p class="article-text">
        El tel&eacute;fono nunca avisa con tiempo, puede sonar mientras Carlos Lobera est&aacute; subido al tractor, revisando una finca o terminando cualquier labor en el campo. Apenas hacen falta unas pocas palabras: &ldquo;Hay un incendio&rdquo;. No pregunta cu&aacute;nto durar&aacute; ni d&oacute;nde acabar&aacute; la jornada. El ritual comienza para este agricultor de 49 a&ntilde;os vecino de la comarca de las Cinco Villas. Se cambia de ropa, carga las botas, coge el coche y pone rumbo al parque de bomberos voluntarios de Sos del Rey Cat&oacute;lico. All&iacute;, casi al mismo tiempo, empiezan a aparecer otros vecinos. Uno llega del taller. Otro deja una obra a medias. Otro llega con olor a pan de su obrador. Otro sale de la carpinter&iacute;a. Ninguno sabe cu&aacute;ndo volver&aacute; a casa una vez que pongan rumbo al incendio. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Somos agricultores, carpinteros, panaderos... Cada uno tiene su trabajo. Cuando nos llaman dejamos lo que estamos haciendo y nos vamos. Luego igual vuelves a las dos o las tres de la ma&ntilde;ana y al d&iacute;a siguiente otra vez a trabajar&rdquo;, explica Carlos. As&iacute; funciona desde hace m&aacute;s de tres d&eacute;cadas la Agrupaci&oacute;n de Bomberos Voluntarios de Sos del Rey Cat&oacute;lico. Un grupo de vecinos que decidi&oacute; organizarse para proteger el monte cuando todav&iacute;a los recursos eran escasos y las distancias hac&iacute;an que la ayuda tardara demasiado en llegar.
    </p><p class="article-text">
        La agrupaci&oacute;n comenz&oacute; su andadura hace aproximadamente treinta a&ntilde;os con una misi&oacute;n muy concreta: intervenir en los incendios forestales que amenazaban Sos del Rey Cat&oacute;lico y las Altas Cinco Villas. Con el paso del tiempo, su &aacute;mbito de actuaci&oacute;n se ha consolidado y ampliado y hoy sus integrantes participan en grandes dispositivos de extinci&oacute;n por toda la comarca e incluso fuera de ella, siempre coordinados por los Bomberos de la Diputaci&oacute;n Provincial de Zaragoza con base en Ejea de los Caballeros.
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                    alt="Un momento de descanso en las labores de extinción del fuego en Cinco Villas."
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            <span class="title">
                Un momento de descanso en las labores de extinción del fuego en Cinco Villas.                            </span>
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        A lo largo de sus tres d&eacute;cadas de historia, este grupo ha participado en centenares de intervenciones, desde peque&ntilde;os conatos hasta algunos de los incendios forestales m&aacute;s importantes registrados en Arag&oacute;n en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Hoy la integran entre veinte y veinticinco personas. Entre ellos conviven veteranos como Benito o Solanas, con m&aacute;s de sesenta a&ntilde;os, y j&oacute;venes que representan el relevo generacional. &ldquo;No somos bomberos de profesi&oacute;n&rdquo;, recuerda Carlos. &ldquo;Somos gente normal que intenta echar una mano cuando hace falta.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        La labor de la agrupaci&oacute;n ha sido reconocida incluso por sus propios vecinos. En 2022, el Ayuntamiento de Sos del Rey Cat&oacute;lico les invit&oacute; a lanzar el chupinazo de las fiestas patronales como homenaje a un trabajo que rara vez ocupa titulares, pero que todos conocen cuando el monte empieza a arder. 
    </p><h2 class="article-text">Mucha voluntad y pocos medios</h2><p class="article-text">
        &ldquo;No tenemos apenas medios, pero lo que s&iacute; tenemos es mucha voluntad&rdquo;. Una frase que define el d&iacute;a a d&iacute;a de un equipo acostumbrado a trabajar con recursos limitados, pero con un elevado compromiso con el territorio. Carlos sonr&iacute;e cuando habla del cami&oacute;n del que disponen. No porque sea nuevo. Todo lo contrario. &ldquo;El cami&oacute;n nos lo cedieron desde el parque de Ejea cuando ya ten&iacute;a muchos a&ntilde;os, pero ah&iacute; sigue, haciendo su trabajo&rdquo;, apunta el voluntario mirando la fotograf&iacute;a en la que aparece su veh&iacute;culo al lado de una &ldquo;flamante&rdquo; Nodriza.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tenemos un cami&oacute;n viejo y la ropa... pues cada uno va un poco de una manera. Alguna vez nos han dicho de broma que parecemos la tropa de Pancho Villa&rdquo;, cuenta entre risas. Lo dice sin amargura. M&aacute;s bien con esa iron&iacute;a de quien lleva demasiado tiempo acostumbrado a arregl&aacute;rselas con lo que tiene. &ldquo;Nos gustar&iacute;a tener mejores medios, claro que s&iacute;. Pero lo que nunca nos falta es voluntad.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Esa voluntad es la que hace que muchos utilicen incluso sus propios veh&iacute;culos para acudir hasta los puntos donde deben realizar los relevos. Es la que hace que una intervenci&oacute;n pueda empezar despu&eacute;s de comer y terminar entrada la madrugada. Y es la que explica por qu&eacute; nadie habla de dinero. &ldquo;No cobramos absolutamente nada. Ponemos nuestro tiempo, nuestro coche, no nos llevan en autob&uacute;s como a la UME... Lo hacemos porque creemos que alguien tiene que hacerlo&rdquo;, defiende Carlos. Y es que, nadie como otro agricultor u otra vecina de un pueblo, puede saber lo que significa ver como el fuego devora tu monte, tu hogar.  
    </p><p class="article-text">
        En un incendio forestal hay muchas im&aacute;genes que impresionan. Los helic&oacute;pteros descargando agua. Los hidroaviones haciendo amerizajes casi art&iacute;sticos en embalses. Las columnas de humo visibles desde kil&oacute;metros. El cielo p&uacute;rpura y la luna reflejando el fuego. Pero cuando todo eso desaparece, quienes siguen caminando entre el monte son los equipos que trabajan sobre el terreno. Los voluntarios de Sos conocen bien esa realidad. Estuvieron presentes en el incendio declarado entre Sos del Rey Cat&oacute;lico y Castiliscar en mayo de 2023, donde colaboraron junto a los Bomberos de la Diputaci&oacute;n de Zaragoza, las cuadrillas forestales y medios a&eacute;reos en un operativo que consigui&oacute; estabilizar un fuego que afect&oacute; a unas 40 hect&aacute;reas. Semanas, meses y a&ntilde;os antes ya hab&iacute;an estado en muchos otros. Porque el tel&eacute;fono nunca deja de sonar.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Hubo un momento en que pensamos que no sal&iacute;amos&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Hay incendios que no se olvidan. Carlos lo dice sin dramatizar. Recuerda especialmente el operativo desarrollado en el entorno de la localidad de As&iacute;n, en el gran incendio forestal de este verano que ha calcinado m&aacute;s de 14.400 hect&aacute;reas superando los 80 kil&oacute;metros de per&iacute;metro en la comarca de Cinco Cillas (Zaragoza). La madrugada de aquel jueves el viento cambi&oacute; de direcci&oacute;n y las llamas avanzaron con rapidez. En un camino forestal quedaron bloqueados varios veh&iacute;culos de extinci&oacute;n. Entre ellos estaba el cami&oacute;n de la agrupaci&oacute;n de voluntarios de Sos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Delante se qued&oacute; un veh&iacute;culo parado y ya no pod&iacute;amos salir. All&iacute; est&aacute;bamos la UME, bomberos de Zaragoza y varias motobombas.&rdquo; Durante unos minutos el fuego rode&oacute; el camino: &ldquo;Ve&iacute;amos las llamas a los dos lados. Fue bastante traum&aacute;tico. Hubo un momento en que pensamos que no sal&iacute;amos.&rdquo; Finalmente, consiguieron abandonar la zona. 
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                    alt="Trabajo en una granja."
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                Trabajo en una granja.                            </span>
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        Un episodio de enorme tensi&oacute;n que refleja el riesgo al que se enfrentan quienes trabajan en primera l&iacute;nea de un gran incendio. Sin embargo, cuando Carlos lo recuerda ya no habla del miedo. Habla del trabajo, porque, al d&iacute;a siguiente, el incendio segu&iacute;a activo y su labor deb&iacute;a continuar.  Pese a situaciones como esa, ninguno de ellos habla de hero&iacute;smo. Prefieren hacerlo de compa&ntilde;erismo. Intentan trabajar siempre juntos porque conocen la forma de actuar de cada miembro del equipo y esa confianza mutua resulta fundamental cuando las condiciones son extremas como ha sucedido en este incendio, en el que juntos, los voluntarios de Sos han defendido del ataque del fuego los cascos urbanos de las localidades de Uncastillo y Luesia en otros dos momentos fat&iacute;dicos de ese gran incendio forestal. 
    </p><p class="article-text">
        En la agrupaci&oacute;n todos conocen a Blanca. Dentro de poco esperan que sea una conductora m&aacute;s del cami&oacute;n. Ahora mismo apenas cuentan con cuatro o cinco ch&oacute;feres y eso condiciona muchas salidas. &ldquo;Muchas veces el problema no es que no haya gente. Es que no tenemos quien pueda llevar el cami&oacute;n.&rdquo; Por eso celebran que Blanca est&eacute; sac&aacute;ndose el permiso necesario.
    </p><p class="article-text">
        El veh&iacute;culo contin&uacute;a siendo la herramienta principal de una agrupaci&oacute;n acostumbrada a sacar adelante las intervenciones con recursos limitados. Por eso, esta iniciativa de Blanca no es solo &ldquo;sacarse el carnet&rdquo;, significa mucho m&aacute;s. Es una garant&iacute;a de futuro para este grupo al asegurar el relevo de quienes llevan media vida apagando incendios.
    </p><h2 class="article-text">El sueldo que nunca llega y un reconocimiento sin fotos</h2><p class="article-text">
        La cuadrilla voluntaria guarda de manera especial un recuerdo del incendio de Carcastillo. All&iacute; coincidieron con efectivos de distintos parques. En un momento del operativo un mando pidi&oacute; varios bomberos para incorporarse al frente de llama. &ldquo;La respuesta fue muy sencilla: 'Que suban los voluntarios'&rdquo;. Carlos sonr&iacute;e al recordarlo: &ldquo;Nos dijo que los voluntarios ten&iacute;amos mucho arrojo.&rdquo; La palabra permanece unos segundos flotando en el aire con un tono de orgullo y satisfacci&oacute;n. Arrojo. Quiz&aacute; sea un concepto antiguo, pero explica bien qui&eacute;nes son estos hombres y mujeres, voluntarios, vecinos. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando termina una intervenci&oacute;n no hay medallas. Tampoco hay focos ni aplausos. A veces solo un bocadillo y una botella de agua compartidos junto al cami&oacute;n antes de regresar a casa. Carlos vuelve entonces al mismo lugar del que sali&oacute; horas antes. A la finca. Al tractor. A su vida. Al d&iacute;a siguiente el monte parece tranquilo otra vez. Solo, hasta que vuelva a sonar el tel&eacute;fono.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay gente que nos pregunta por qu&eacute; hacemos esto si no cobramos nada, es m&aacute;s, terminamos poniendo nosotros, y no solo nuestra vida&rdquo;, dice, y hace una peque&ntilde;a pausa. &ldquo;La respuesta es muy sencilla: porque cuando el monte arde, alguien tiene que ir&rdquo;. Y ellos, desde hace m&aacute;s de treinta a&ntilde;os, siempre van. Su labor constituye un ejemplo de solidaridad en el medio rural. Mientras muchos vecinos descansan o contin&uacute;an con su rutina diaria, ellos dejan atr&aacute;s sus obligaciones para proteger un patrimonio que pertenece a todos. Sin sueldo, sin protagonismo y, en muchas ocasiones, con recursos claramente mejorables.
    </p><p class="article-text">
        Tres d&eacute;cadas despu&eacute;s de su puesta en marcha, la Agrupaci&oacute;n de Bomberos Voluntarios de Sos del Rey Cat&oacute;lico, &ldquo;la orgullosa Tropa de Pancho Villa&rdquo;, contin&uacute;a demostrando que el compromiso con un territorio no siempre se mide por los medios disponibles, sino por la voluntad y el &ldquo;arrojo&rdquo; de quienes est&aacute;n dispuestos a acudir cuando y donde m&aacute;s se les necesita.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Bosque Senero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/medios-arrojo-enfrentan-fuego-cinco-villas-voluntarios-tropa-pancho-villa_1_13393427.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Jul 2026 19:40:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sin medios pero con "mucho arrojo": así se enfrentan al fuego en Cinco Villas los voluntarios de la ‘Tropa de Pancho Villa’]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Incendios forestales,Aragón,Bomberos forestales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los vecinos vuelven unos minutos a Asín y Orés entre cenizas: “Salimos con lo puesto y volvemos devastados”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/vecinos-vuelven-minutos-asin-ores-cenizas-salimos-puesto-volvemos-devastados_1_13389540.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9f37d6ce-008e-46f6-9b75-38db219a0998_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x798y738.jpg" width="1200" height="675" alt="Los vecinos vuelven unos minutos a Asín y Orés entre cenizas: “Salimos con lo puesto y volvemos devastados”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Medio centenar de vecinos desalojados han podido volver este viernes a sus viviendas en Asín y Orés para recoger ropa, medicación y comprobar el alcance de los daños. Mientras algunos han encontrado sus casas intactas, otros han confirmado que las llamas han arrasado viviendas, explotaciones ganaderas y recuerdos de toda una vida</p><p class="subtitle">“Tenemos un viento absolutamente loco”: la preocupación se traslada a la noche en el incendio de las Cinco Villas
</p></div><p class="article-text">
        Medio centenar de vecinos de las localidades de As&iacute;n y Or&eacute;s han podido volver a sus viviendas a primera hora de la tarde del viernes, aunque solo por menos de una hora. Los afectados, un miembro de cada casa, han subido en coches compartidos escoltados por Protecci&oacute;n Civil, Bomberos y Guardia Civil, adem&aacute;s de dos psic&oacute;logas.  
    </p><p class="article-text">
        La interrupci&oacute;n de Eduardo, uno de los vecinos desalojados de As&iacute;n, al presidente Jorge Azc&oacute;n durante su intervenci&oacute;n ante los medios de comunicaci&oacute;n la ma&ntilde;ana del viernes en presencia de la ministra para la Transici&oacute;n Ecol&oacute;gica y el Reto Demogr&aacute;fico, ha sido el detonante para la organizaci&oacute;n de este convoy de vecinos. Eduardo y Esperanza fueron desalojados de su casa el mi&eacute;rcoles por la tarde, han pasado dos noches en un hotel, ambos son jubilados y su residencia est&aacute; en Barcelona. &ldquo;Necesitamos volver a nuestras casas a coger ropa y medicamentos, al menos unos minutos, acompa&ntilde;ados o como sea&rdquo;, ha increpado al presidente, que le ha recordado que ahora, lo m&aacute;s importante es garantizar la seguridad antes de acceder a la zona del incendio. 
    </p><p class="article-text">
        Minutos despu&eacute;s, una pareja de bomberos acompa&ntilde;aba a estos dos vecinos hasta su casa en As&iacute;n para recoger sus enseres y volver de nuevo a Ejea, donde est&aacute;n en este momento alojados. Tras este incidente, un equipo se ha puesto a trabajar para poner en marcha la movilizaci&oacute;n, de car&aacute;cter puntual y bajo seguridad, que ha permitido a la vecindad volver a As&iacute;n y Or&eacute;s en una operaci&oacute;n que ha tenido lugar a primera hora de la tarde que ha durado alrededor de cincuenta minutos. 
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                Los vecinos que han podido acercarse a los pueblos reunidos en el bar                            </span>
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        Los vecinos est&aacute;n agradecidos de haber podido volver a sus pueblos. Especialmente afectados se encuentran los vecinos de As&iacute;n, el municipio de los seis desalojados hasta el momento que peor parte se ha llevado. &ldquo;Ya solo al ver los campos quemados y la carretera me ha dado angustia&rdquo;, confiesa Angelines, que ha vuelto para ver el estado en el que se encontraba la casa, coger algo de ropa y &ldquo;la medicaci&oacute;n de mi marido Juan Jos&eacute;, salimos tan r&aacute;pido y nos pusimos tan nerviosos en ese momento que nos la dejamos olvidada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Su casa est&aacute; bien, sin embargo, otros vecinos, como Carlos no han tenido tanta suerte. Con pena ense&ntilde;a en su tel&eacute;fono m&oacute;vil un v&iacute;deo que &eacute;l mismo ha grabado esta misma tarde. La parte exterior de su casa en As&iacute;n, aparece calcinada en un 90%. &ldquo;Aqu&iacute; hab&iacute;a una casa de madera exterior, acondicionada, en la que ten&iacute;amos v&iacute;deos familiares, fotograf&iacute;as, recuerdos, lo hemos perdido todo&rdquo;, junto con la nave de su abuelo, ahora en el terrero de su sobrino, p&eacute;rgolas, mobiliario y otros enseres. 
    </p><p class="article-text">
        Jes&uacute;s y Roberto, padre e hijo, se dedican a la agricultura y la ganader&iacute;a. &ldquo;Ten&iacute;a cuarenta cabras, pero solo han sobrevivido cuatro de ellas&rdquo;, dice Roberto, el resto se asfixiaron por el humo, antes de que el fuego alcanzara la zona en la que se encontraban. Tambi&eacute;n han perdido una nave y parte de la maquinaria de labor; un tractor y una empacadora entre ellos. Sin embargo, dentro de la desgracia, ellos insisten en que dan gracias por estar bien, y porque no haya habido da&ntilde;os personales hasta el momento &ldquo;esto es un accidente&rdquo;, repite Jes&uacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Los vecinos comparten fotos y v&iacute;deos en el bar de Farasdu&eacute;s, al que han acudido despu&eacute;s de bajar de sus pueblos. Tambi&eacute;n impresiones sobre c&oacute;mo han encontrado las calles, los corrales, los jardines y las casas. Y en el comentario de todos, la historia de una vecina, que al abrir la puerta de su vivienda se ha dado con el humo de frente. &ldquo;Sal&iacute;a de la cocina, un bombero ha ido y ha echado ox&iacute;geno, han prometido que ir&iacute;an despu&eacute;s para revisarla&rdquo;, cuenta uno de los vecinos, mientras en la mesa de al lado, Pili y Angelines dan gracias por haber podido subir a sus casas: &ldquo;Menos mal que hemos ido, si no, igual se hubiera quemado alguna vivienda m&aacute;s&rdquo;. 
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                El fuego ha llegado hasta al lado de las casas                            </span>
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        En la terraza, a la derecha; alrededor de cuatro mesas descansa un grupo de efectivos de la UME, a la izquierda; varios vecinos y vecinas de Luesia que todav&iacute;a no han podido volver al pueblo, y no hay previsi&oacute;n de que puedan salir en un convoy similar al organizado para los desalojados de Or&eacute;s y As&iacute;n porque ahora, ese punto es el que m&aacute;s preocupa a los equipos de extinci&oacute;n. En la puerta del bar, los m&aacute;s j&oacute;venes de As&iacute;n debaten tras haber visitado el pueblo. Tiene dudas sobre la toma de decisiones en este incendio; siente que &ldquo;se est&aacute; priorizando proteger la sierra frente a los municipios peque&ntilde;os, como As&iacute;n&rdquo;. La Sierra de Santo Domingo es uno de los enclaves naturales y paisaj&iacute;sticos m&aacute;s importantes de la comarca de Cinco Villas; un polo de atracci&oacute;n de turismo, principalmente deportivo y de familias. 
    </p><p class="article-text">
        Una ventana para la esperanza del turismo en As&iacute;n es que sus dos casas rurales est&aacute;n intactas. Una de ellas, dedicada al universo de Harry Potter ha logrado zafarse de las llamas, y los vecinos esperan que &ldquo;la gente venga a verla cuando todo esto pase&rdquo;, porque lo que viene a partir de ahora &ldquo;no es sencillo&rdquo;. Con el incendio todav&iacute;a por extinguir, los vecinos de As&iacute;n que han perdido sus casas o parte de ellas, piensan ya en &ldquo;c&oacute;mo limpiar y arreglar&rdquo; todo lo que han devorado las llamas. &ldquo;No sabemos si alguien vendr&aacute; a echarnos una mano&rdquo;, apunta Carlos, &ldquo;habr&aacute; que esperar a eso y a pedir las ayudas que nos correspondan&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p><p class="article-text">
        Mientras, en Uncastillo contin&uacute;an las labores de extinci&oacute;n, ahora centradas en campo y monte, los vecinos aseguran que se ven &ldquo;animales escapados&rdquo; de explotaciones cercadas, pero nada se puede hacer por ellos porque sus due&ntilde;os, &ldquo;o no pueden acceder o est&aacute;n subidos a un tractor colaborando con las brigadas de extinci&oacute;n&rdquo; comentan algunos afectados como Javier, que ha perdido su paridera, mientras observa con impotencia la estructura (renovada hace escasas fechas) y que hoy aparece devorada por las llamas. 
    </p><p class="article-text">
        Raquel, ganadera de vacuno en la zona hacia donde ahora se dirige el fuego, comparte el llamamiento recibido en el grupo de WhatsApp de ganaderos de la comarca: &ldquo;Necesitamos m&aacute;s tractores voluntarios&rdquo;. Tras una noche dedicada a frenar el fuego en su avance hacia el interior del pueblo, ahora los dispositivos hacen relevo y entra un nuevo refuerzo en la zona norte; si ayer a esta hora se defend&iacute;a Uncastillo, hoy la batalla se ha librado en Luesia, con el fuego a las puertas del casco urbano. 
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s al norte, en el punto de mira de las llamas, y a merced del comportamiento del viento, se encuentran los municipios de Biel y Fuencalderas. Ambos est&aacute;n prevenidos para un posible desalojo preventivo que ya ha sido coordinado tambi&eacute;n al otro lado del per&iacute;metro del incendio, en Ejea de los Caballeros, donde voluntarios de Cruz Roja, de Servicios Sociales, equipos de atenci&oacute;n psicol&oacute;gica, Protecci&oacute;n Civil, Polic&iacute;a y el Ayuntamiento de la localidad, junto con la comarca de Cinco Villas como instituci&oacute;n, ya est&aacute;n preparados tambi&eacute;n para responder.
    </p><p class="article-text">
        El fin de semana se presenta &ldquo;incierto&rdquo; en lo meteorol&oacute;gico, tal y como aseguraba el consejero Roberto Berm&uacute;dez de Castro tras la reuni&oacute;n de la tarde, y en lo humano, ya que el cansancio entre los desalojados comienza a hacer mella, las noches sobre una cama estrecha, r&iacute;gida y provisional van ya para tres, y entre los desalojados hay personas de mediana edad que necesitan descanso en un momento psicol&oacute;gica y emocionalmente complicado. El consejero aseguraba que tanto comarca como Ayuntamiento de Ejea est&aacute;n buscando &ldquo;alternativas habitacionales&rdquo; a esta situaci&oacute;n. Y tambi&eacute;n ha pedido que se reduzcan en todo lo posible los desplazamientos a dicha comarca, ya que hay un importante tr&aacute;nsito de maquinaria pesada y se necesitan las carreteras est&eacute;n lo m&aacute;s despejadas que sea posible, para facilitar los traslados y el trabajo de los equipos de extinci&oacute;n de este incendio que ha calcinado 14.000 hect&aacute;reas y que, hasta el momento, sigue sin control, y en el punto de mira por su comportamiento d&iacute;scolo. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Bosque Senero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/vecinos-vuelven-minutos-asin-ores-cenizas-salimos-puesto-volvemos-devastados_1_13389540.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Jul 2026 19:17:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los vecinos vuelven unos minutos a Asín y Orés entre cenizas: “Salimos con lo puesto y volvemos devastados”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Incendios,Incendios forestales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La primera línea de lucha contra el fuego en Cinco Villas: brigadas y voluntarios que plantan cara al mayor incendio del verano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/primera-linea-lucha-fuego-brigadas-voluntarios-sostienen-emergencia-incendio-cinco-villas_1_13388909.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b8122760-614c-499d-b243-8beb3c9e9d98_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x580y484.jpg" width="1200" height="675" alt="La primera línea de lucha contra el fuego en Cinco Villas: brigadas y voluntarios que plantan cara al mayor incendio del verano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Brigadas agotadas, voluntarios que convierten un pabellón en un hogar y vecinos que abren sus cuadras para salvar animales. En la comarca de Cinco Villas, la emergencia también se combate con manos tendidas, mucho más allá del frente del fuego</p><p class="subtitle">El incendio de las Cinco Villas alcanza las 12.600 hectáreas quemadas y continúa “fuera de capacidad de extinción”
</p></div><p class="article-text">
        Tras una noche complicada, con la banda sonora de las naves que sobrevuelan los m&aacute;s de 60 kil&oacute;metros de per&iacute;metro, el incendio de la comarca de Cinco Villas sigue activo y sin control. El sector 6, en el flanco derecho, es el que m&aacute;s preocupa al equipo de extinci&oacute;n y hacia &eacute;l se dirigen seis efectivos de Sarga. Llegan de las brigadas 33 'Las Pardinas' y 34 'R&iacute;o Arag&oacute;n' de Jaca. &ldquo;Lo normal es que seamos cinco personas en cada equipo, pero solo estamos tres, por eso nos han tenido que juntar a dos brigadas, aun as&iacute; no llegamos a las 10 personas&rdquo;, explica Yasmina, miembro de una de las brigadas. En sus m&aacute;s de dos d&eacute;cadas trabajando en Sarga asegura que &ldquo;este es el peor momento&rdquo; en cuando a falta de personal y que &ldquo;desconocen los motivos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Llegan al puesto de mando en Farasdu&eacute;s tras m&aacute;s de dos horas de camino, y se abren paso entre la comitiva pol&iacute;tica para llegar hasta el puesto de los APN, donde uno de ellos les explicar&aacute; cu&aacute;l ser&aacute; su funci&oacute;n y a qu&eacute; sector ser&aacute;n movilizados. En el flanco derecho del fuego trabajaran durante 12 horas desde tierra, en primera l&iacute;nea. As&iacute; llevan todo el verano. La falta de efectivos y el gran volumen de trabajo est&aacute;n haciendo que muchos de ellos casi encadenen incendios. Es el caso de Javi, que el lunes particip&oacute; en las labores de extinci&oacute;n del fuego declarado en Nogu&eacute;s, el martes estuvo en el operativo desplazado a la zona de Tiermas, cerca del Pantano de Yesa, y este viernes llega para movilizarse junto con sus otros dos compa&ntilde;eros de brigada, y los tres nuevos de otra, al incendio declarado en Or&eacute;s el mi&eacute;rcoles. 
    </p><p class="article-text">
        Ellos son parte de la realidad del incendio que no se ve, los que pasan entre pol&iacute;ticos, fuerzas de seguridad y prensa con camisetas naranjas y monos descoloridos que llevan marcas de muchas horas frente a las llamas y otras tantas en las labores preventivas que realizan a lo largo de todo el a&ntilde;o. 
    </p><p class="article-text">
        Hoy se enfrentan a un incendio que ha calcinado ya m&aacute;s de 12.000 hect&aacute;reas en el que trabajan m&aacute;s de 440 efectivos, que ha obligado a evacuar a m&aacute;s de un millar de personas de cinco n&uacute;cleos de poblaci&oacute;n y que por el momento, sigue descontrolado a pesar de los esfuerzos de los equipos de extinci&oacute;n, Luis vivi&oacute; el incendio de 2015 en la misma comarca. Recuerda c&oacute;mo particip&oacute; como brigadista, antes de subir al veh&iacute;culo que lo traslada al sector 6, asegura que &ldquo;esta vez es mucho peor&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Brigadas desplazadas a Ejea de los Caballeros                            </span>
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        Y mientras unos luchan por contener el avance del fuego, otros sostienen a las personas que esperan al otro lado de las llamas. Son voluntarios que organizan camas, reparten comida, acompa&ntilde;an incertidumbres y cuidan de quienes han tenido que abandonar su hogar sin saber cu&aacute;ndo podr&aacute;n regresar.
    </p><p class="article-text">
        Porque en un gran incendio no solo arden montes. Tambi&eacute;n se alteran vidas enteras. Y es precisamente ah&iacute;, donde las llamas ya no alcanzan, donde comienza otra forma de combatir la emergencia: la de quienes entre colchones improvisados, mantas, listados de nombres, biberones, conversaciones en voz baja y miradas c&oacute;mplices, hacen que nadie afronte el desastre en soledad. Es la otra cara de la emergencia. 
    </p><h2 class="article-text">La otra cara de la emergencia: los voluntarios</h2><p class="article-text">
        Cuando un incendio obliga a evacuar un pueblo entero, apagar el fuego deja de ser la &uacute;nica prioridad. Cuando se desalojan cinco localidades completas, la situaci&oacute;n es l&iacute;mite. Tambi&eacute;n hay que encontrar un lugar donde dormir, darse una ducha, atender a quien ha salido de casa sin apenas pertenencias, tranquilizar a los ni&ntilde;os, acompa&ntilde;ar a las personas no saben cu&aacute;ndo podr&aacute;n volver y responder, una y otra vez, a la misma pregunta: &ldquo;&iquest;Y ahora qu&eacute; va a pasar?&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Polideportivo de Ejea, donde se han desplazado vecinos de los pueblos afectados                            </span>
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        Hasta el polideportivo de Ejea de los Caballeros se han desplazado personas voluntarias de Cruz Roja llegadas desde Tarazona, Calatayud, Teruel, Borja y Huesca. Casi un centenar de hombres y mujeres de todas las edades que trabajan codo a codo desde las primeras horas con trabajadores sociales del Colegio de Arag&oacute;n, Servicios Sociales de la Comarca y vecinos para sostener la vida cotidiana de los desalojados de As&iacute;n, Or&eacute;s, Luesia, Malpica de Arba y Uncastillo. 
    </p><p class="article-text">
        Esta noche, en este refugio temporal han dormido 92 personas, ocho personas mayores permanecen atendidas en las residencias Elvira Otal y Villa de Ejea, y una m&aacute;s fue trasladada al hospital, &ldquo;estaba en cama y consideramos que en el hospital de Ejea era donde mejor atendida iba a estar&rdquo;, explican desde Cruz Roja.
    </p><p class="article-text">
        Entre las personas evacuadas hay ocho menores. El m&aacute;s peque&ntilde;o tiene apenas 13 meses; otro, 15. Sus necesidades obligan a que cada decisi&oacute;n se tome con un cuidado especial: leche, pa&ntilde;ales, espacios tranquilos donde descansar, rutinas que ayuden a reducir el miedo mientras en un escenario sobrevenido y antinatural para ellos. Por eso, servicios sociales ha decidido habilitar para estas familias la vivienda tutelada de ADISCIV, la asociaci&oacute;n de personas con capacidades diferentes de la comarca. Ahora, all&iacute;, conviven 14 personas desplazadas. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Personas desplazadas al polideportivo de Ejea de los Caballeros                            </span>
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        Mar&iacute;a Luisa Guart, trabajadora social de la Asamblea de Cruz Roja, no es nueva en situaciones l&iacute;mite. Ha participado en tres dispositivos de recepci&oacute;n de personas migrantes en las costas canarias, uno de los escenarios humanitarios m&aacute;s exigentes de los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Sin embargo, reconoce que lo vivido estos d&iacute;as en las Cinco Villas le ha recordado aquella intensidad. &ldquo;Se puede equiparar el volumen de trabajo, y tambi&eacute;n el emocional&rdquo;, explica, agradecida, y en parte sorprendida, por la respuesta desplegada.
    </p><p class="article-text">
        Los voluntarios de la comarca de Ejea est&aacute;n igualmente emocionados, mientras observan a sus hom&oacute;logos m&aacute;s j&oacute;venes, equipos de Cruz Roja Juventud, entretener a los m&aacute;s j&oacute;venes en el polideportivo, al mismo tiempo que miembros de ERBE, los Equipos de Respuesta B&aacute;sica en Emergencias, y los ERIE, los Equipos de Respuesta Inmediata en Emergencias, especializados en la atenci&oacute;n de situaciones de mayor complejidad, trabajan en este escenario.
    </p><h2 class="article-text">Acogiendo animales: &ldquo;Est&aacute;n como en casa&rdquo;</h2><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; del porche de ladrillo caravista y de las puertas verdes del polideportivo de Ejea, la solidaridad para con los afectados de este incendio se extiende como las ra&iacute;ces de un &aacute;rbol. &ldquo;Los animales son los que m&aacute;s sufren en esta situaci&oacute;n, dependen de nosotros para poderse mover y salvarse&rdquo;. Es el pensamiento que tuvo Ana Cristina, vecina de Ejea de los Caballeros amante de los animales. &ldquo;Siempre he tenido caballos y ver esta situaci&oacute;n me hizo pensar a cu&aacute;ntos animales estar&iacute;an afectados por el fuego y las evacuaciones&rdquo;. Para aportar su granito de arena, Ana Cristina ha puesto a disposici&oacute;n de los vecinos de las poblaciones evacuadas con animales sus cuadras, a la entrada de Ejea. 
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                Cuadra que Ana Cristina ha dejado a vecinos de los pueblos afectados                            </span>
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        En este momento acoge a siete caballos y tres perros, est&aacute; pendiente de la llegada de dos yeguas y un poni, y todav&iacute;a tendr&iacute;a espacio para cinco m&aacute;s. Adem&aacute;s, tambi&eacute;n est&aacute; cuidando de tres perros. &ldquo;Un vecino nos va a traer paja para los animales, aqu&iacute; est&aacute;n bien&rdquo;, explica Cristina que a&ntilde;ade: &ldquo;Sent&iacute;a que ten&iacute;a que hacer algo ante esta tragedia&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La colaboraci&oacute;n ciudadana y el boca a boca ha sido crucial. Ana Cristina puso un aviso en WhatsApp ofreciendo su cuadra, adem&aacute;s del remolque para caballos por si alguien lo necesita para la evacuaci&oacute;n de sus animales. El mensaje ha circulado por grupos de toda la comarca, y as&iacute;, estos caballos y perros, tienen estos d&iacute;as un espacio seguro y confortable hasta que puedan volver a sus hogares. Los afectados est&aacute;n muy agradecidos a esta vecina que les ha facilitado un espacio a sus animales que son &ldquo;parte de la familia&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Ana Cristina junto a uno de los caballos                            </span>
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        A unos kil&oacute;metros de estas cuadras, los hidroaviones y naves FOCA hacen repostajes en el pantano de San Bartolom&eacute;. Cuando el &uacute;ltimo helic&oacute;ptero regrese a su base y las c&aacute;maras abandonen la comarca, quedar&aacute;n montes ennegrecidos, pueblos marcados por el humo y cientos de personas tratando de recuperar la normalidad. Pero tambi&eacute;n el recuerdo de los brigadistas que trabajaron hasta el l&iacute;mite de sus fuerzas, los voluntarios que transformaron un pabell&oacute;n en un hogar improvisado, y de todas las personas que abrieron las puertas de sus casas y de sus cuadras sin preguntar a qui&eacute;n ayudaban. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Bosque Senero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/primera-linea-lucha-fuego-brigadas-voluntarios-sostienen-emergencia-incendio-cinco-villas_1_13388909.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Jul 2026 14:39:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La primera línea de lucha contra el fuego en Cinco Villas: brigadas y voluntarios que plantan cara al mayor incendio del verano]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un cactus como alimento para el ganado: la solución para las zonas secas que Aragón mantiene bloqueada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/cactus-alimento-ganado-solucion-zonas-secas-aragon-mantiene-bloqueada_1_13382273.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ac8b3c02-fdeb-4ff6-b75b-8ab7495cd805_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un cactus como alimento para el ganado: la solución para las zonas secas que Aragón mantiene bloqueada"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hace 35 años el Ministerio de Agricultura recomendaba la chumbera como cultivo para combatir la sequía. Hoy un proyecto piloto en Aragón encuentra dificultades para ensayarla por su consideración como especie invasora, a pesar de su demostrada respuesta como alimento seguro para el ganado en múltiples zonas áridas del mundo
</p><p class="subtitle">El calor y la sequía están cambiando el sabor y la calidad de lo que comemos
</p></div><p class="article-text">
        Cuando se piensa en grandes extensiones de chumberas, la imagen viaja casi siempre a M&eacute;xico, Marruecos o al nordeste de Brasil. Pocos imaginar&iacute;an que este cactus, s&iacute;mbolo de los paisajes &aacute;ridos, podr&iacute;a convertirse en una de las respuestas del campo aragon&eacute;s frente a la sequ&iacute;a. Sin embargo, eso es precisamente lo que intenta demostrar un proyecto piloto que se est&aacute; gestando en Fabara, en pleno Bajo Arag&oacute;n-Caspe.
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de la iniciativa est&aacute; el agricultor y ganadero Michel Campanales, que junto con investigadores del Centro de Investigaci&oacute;n y Tecnolog&iacute;a Agroalimentaria de Arag&oacute;n (CITA) trabaja desde hace m&aacute;s de dos a&ntilde;os para evaluar el potencial de variedades de chumbera sin espinas como alimento para el ganado, y como cultivo adaptado a un territorio donde cada verano el agua escasea un poco m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Fabara re&uacute;ne todas las condiciones que buscan los investigadores: precipitaciones muy limitadas, temperaturas extremas y una sequ&iacute;a que ha dejado de ser una excepci&oacute;n para convertirse en parte del paisaje. Un escenario duro para la agricultura y la cr&iacute;a de ganado, pero tambi&eacute;n un aut&eacute;ntico laboratorio natural para poner a prueba especies capaces de producir donde otros cultivos apenas resisten.
    </p><p class="article-text">
        Michel Campanales conoce bien esa realidad. Agricultor de cereal y olivar, y ganadero cun&iacute;cola, lleva a&ntilde;os buscando alternativas que permitan hacer m&aacute;s resistentes las explotaciones del territorio. &ldquo;Esto nace como respuesta a una necesidad real del campo&rdquo;, explica. &ldquo;No hablamos de traer una planta ex&oacute;tica porque s&iacute;, sino de estudiar si las que ya tenemos en nuestro paisaje pueden ayudarnos a afrontar las sequ&iacute;as que cada vez son m&aacute;s frecuentes&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Una idea que viene de lejos</h2><p class="article-text">
        El proyecto comenz&oacute; a tomar forma en 2023. En aquellas primeras conversaciones, adem&aacute;s de este agricultor y miembros de la organizaci&oacute;n agraria UAGA en Arag&oacute;n, participaron tambi&eacute;n empresas vinculadas al sector del biog&aacute;s interesadas en estudiar las posibilidades de esta planta, dentro de sistemas de econom&iacute;a circular y aprovechamiento de digestatos.
    </p><p class="article-text">
        La inspiraci&oacute;n no era nueva. Brasil lleva d&eacute;cadas cultivando chumbera de forma intensiva en las zonas semi&aacute;ridas del nordeste del pa&iacute;s, donde los corredores verdes de este cactus mantienen a miles de explotaciones ganaderas en regiones con escasez de agua subterr&aacute;nea. La propia FAO lleva a&ntilde;os recomendando este modelo como herramienta para reforzar la alimentaci&oacute;n del ganado en territorios considerados &ldquo;vulnerables&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Campanales recuerda adem&aacute;s que Espa&ntilde;a tampoco part&iacute;a de cero. &ldquo;Durante d&eacute;cadas el Ministerio de Medio Ambiente destin&oacute; recursos para estudiar esta planta como alternativa para zonas &aacute;ridas y degradadas. Aquellos trabajos quedaron olvidados, pero ahora vuelven a tener sentido con la llegada de las plantas de biog&aacute;s y la necesidad de gestionar los digestatos&rdquo;, apunta el agricultor. 
    </p><p class="article-text">
        La iniciativa respaldada por el CITA, en realidad se remonta a una l&iacute;nea de investigaci&oacute;n que Espa&ntilde;a ya explor&oacute; hace d&eacute;cadas. En 1990, el entonces Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentaci&oacute;n dedic&oacute; una Hoja Divulgadora monogr&aacute;fica a 'La chumbera como cultivo de zonas &aacute;ridas', en la que describ&iacute;a esta especie como especialmente adaptada a las zonas c&aacute;lidas, &aacute;ridas y semi&aacute;ridas, y destacaba su extraordinaria eficiencia en el uso del agua. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Campo de chumberas                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        El documento se&ntilde;alaba que en Espa&ntilde;a exist&iacute;an entonces unas 6.000 hect&aacute;reas cultivadas de chumbera y subrayaba que eran capaces de producir la misma cantidad de materia org&aacute;nica consumiendo hasta diez veces menos agua que un cultivo de cereal. Aquella publicaci&oacute;n no fue un caso aislado. La Biblioteca del Ministerio conserva boletines sobre la chumbera desde 1915, cuando ya se analizaban sus posibles aplicaciones agr&iacute;colas, y en 1983 edit&oacute; otra gu&iacute;a t&eacute;cnica dedicada a su cultivo para la producci&oacute;n de higos de 'retallo'. 
    </p><p class="article-text">
        Ese recorrido hist&oacute;rico pone de manifiesto una aparente paradoja: una planta que durante buena parte del siglo XX fue objeto de estudios y recomendaciones oficiales como cultivo alternativo para las zonas m&aacute;s secas del pa&iacute;s, encuentra hoy dificultades administrativas para su implantaci&oacute;n experimental debido a que est&aacute; considerada como especie ex&oacute;tica invasora en Espa&ntilde;a. Algo que, sin embargo, &ldquo;no sucede en el resto de pa&iacute;ses del arco Mediterr&aacute;neo&rdquo;, recuerda Michel Campanales. 
    </p><h2 class="article-text">Un proyecto bloqueado</h2><p class="article-text">
        Pese al respaldo cient&iacute;fico y a las evidencias de un pasado reciente, la iniciativa puesta en marcha en Arag&oacute;n permanece pr&aacute;cticamente paralizada por cuestiones administrativas: el principal escollo es la catalogaci&oacute;n de la especie como invasora en este pa&iacute;s. &ldquo;Empezamos a desarrollar el proyecto con informaci&oacute;n y casos de &eacute;xito en otros pa&iacute;ses como Brasil o M&eacute;xico, pero nos hemos encontrado con much&iacute;simas dificultades&rdquo;, lamenta Campanales. &ldquo;Nos explican que la chumbera est&aacute; catalogada como especie invasora en Espa&ntilde;a y, de momento, no existe voluntad pol&iacute;tica para revisar esa clasificaci&oacute;n&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        El agricultor asegura que &ldquo;no pedimos que esta planta sea extra&iacute;da del cat&aacute;logo, solo que se permita explorarla como recurso&rdquo;.  Por su parte, el CITA mantiene su disposici&oacute;n a colaborar con los agricultores interesados, pero reconoce que sin la autorizaci&oacute;n de Sanidad Vegetal no se pude seguir adelante. &ldquo;Despu&eacute;s se nos pide a los profesionales del campo y a las organizaciones agrarias que busquemos cultivos alternativos, pero cuando aparece una alternativa real nos encontramos con este tipo de limitaciones&rdquo;, denuncia Campanales. Unas limitaciones que el agricultor considera &ldquo;carentes de sentido en un contexto de cambio clim&aacute;tico como el que estamos sufriendo, especialmente en el sector primario y las zonas rurales&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El temor era que pudiera expandirse fuera de la parcela, por eso precisamente el proyecto estaba dise&ntilde;ado para analizar ese comportamiento en condiciones controladas&rdquo;, por ello, explican los promotores del proyecto, se plante&oacute; un ensayo completamente controlado, estudiando variedades ya presentes en la comarca del Matarra&ntilde;a y evaluando tanto su producci&oacute;n por hect&aacute;rea como su posible capacidad de dispersi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Mientras los agricultores y los investigadores esperan la luz verde que les permita avanzar, los expedientes contin&uacute;an recorriendo despachos. &ldquo;Los papeles han ido pasando de mesa en mesa y seguimos esperando las reuniones que permitir&iacute;an dar el siguiente paso&rdquo;. Campanales recuerda adem&aacute;s que la situaci&oacute;n espa&ntilde;ola contrasta con la de buena parte del arco mediterr&aacute;neo. &ldquo;En la mayor&iacute;a de pa&iacute;ses mediterr&aacute;neos la chumbera no est&aacute; considerada una amenaza. Todo lo contrario: en muchas zonas se ha convertido en una aliada para la ganader&iacute;a sin la que los reba&ntilde;os no podr&iacute;an sobrevivir&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Un dep&oacute;sito natural de agua</h2><p class="article-text">
        El inter&eacute;s de la chumbera va mucho m&aacute;s all&aacute; de producir biomasa. Sus pencas carnosas almacenan enormes cantidades de agua. Seg&uacute;n la Organizaci&oacute;n de las Naciones Unidas para la Alimentaci&oacute;n y la Agricultura (FAO), una hect&aacute;rea puede llegar a acumular hasta 180 toneladas de agua, funcionando como un aut&eacute;ntico dep&oacute;sito vegetal que ayuda a mantener hidratado al ganado durante los meses m&aacute;s secos.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de agua, las pencas aportan energ&iacute;a de f&aacute;cil digesti&oacute;n, minerales y vitaminas. Desde hace d&eacute;cadas forman parte de la alimentaci&oacute;n del ganado en pa&iacute;ses como M&eacute;xico, Brasil, Etiop&iacute;a o T&uacute;nez cuando las sequ&iacute;as reducen la disponibilidad de pastos.
    </p><p class="article-text">
        La chumbera no sustituye al consumo de otros alimentos, ya que su contenido proteico es limitado, por lo que debe complementarse con alfalfa, paja tratada o concentrados, pero, a cambio, reduce notablemente las necesidades de agua de los animales en los momentos m&aacute;s cr&iacute;ticos.
    </p><h2 class="article-text">El cactus que interesa al mundo</h2><p class="article-text">
        La FAO considera la chumbera una de las alternativas agr&iacute;colas con mayor potencial para las regiones &aacute;ridas del siglo XXI. Su extraordinaria eficiencia se explica por su metabolismo CAM, un sistema que permite abrir las estomas durante la noche para minimizar la p&eacute;rdida de agua durante el d&iacute;a, convirti&eacute;ndola en una de las especies agr&iacute;colas m&aacute;s eficientes desde el punto de vista h&iacute;drico.
    </p><p class="article-text">
        El director de la Divisi&oacute;n de Producci&oacute;n y Protecci&oacute;n Vegetal de la FAO, Hans Dreyer, resum&iacute;a esa capacidad con una frase que hoy cobra especial sentido en territorios como el valle del Ebro: &ldquo;El cambio clim&aacute;tico y los crecientes riesgos de sequ&iacute;a son razones importantes para elevar este humilde cactus al estatus de cultivo esencial en muchas zonas&rdquo;. En la misma l&iacute;nea, el investigador del ICARDA Ali Nefzaoui, considera que la presi&oacute;n creciente sobre los recursos h&iacute;dricos convierte a la chumbera en uno de los cultivos estrat&eacute;gicos del futuro.
    </p><p class="article-text">
        Durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os numerosos trabajos cient&iacute;ficos a nivel internacional han reforzado esa idea. Entre ellos destaca una investigaci&oacute;n publicada en 2025 con datos de 736 agricultores de cinco pa&iacute;ses, que concluye que las variedades sin espinas ofrecen mayores rendimientos forrajeros, mejores m&aacute;rgenes econ&oacute;micos y una rentabilidad superior respecto a las tradicionales.
    </p><h2 class="article-text">Mucho m&aacute;s que forraje</h2><p class="article-text">
        Las posibilidades econ&oacute;micas del cultivo tampoco terminan en la alimentaci&oacute;n animal. Los frutos tienen mercado para consumo humano; las pencas j&oacute;venes forman parte de la alimentaci&oacute;n en numerosos pa&iacute;ses; la biomasa resulta apta para producir biog&aacute;s y tambi&eacute;n se estudia su aplicaci&oacute;n en procesos de econom&iacute;a circular vinculados a la gesti&oacute;n de residuos ganaderos.
    </p><p class="article-text">
        Precisamente esa versatilidad es una de las razones que hacen especialmente atractivo el proyecto planteado en Fabara. &ldquo;No se trata &uacute;nicamente de alimentar al ganado&rdquo;, resume Campanales. La chumbera genera &ldquo;un ciclo cerrado, una planta capaz de gestionar sus propios recursos y ofrecer distintas aplicaciones dentro de la explotaci&oacute;n&rdquo;. Sin embargo, tal y como lamenta el ganadero &ldquo;ya hay oportunidades perdidas&rdquo;, en referencia a una empresa, apunta, que mostr&oacute; inter&eacute;s por participar en este proyecto en la zona, pero que, definitivamente se han ido a Italia porque aqu&iacute; la legislaci&oacute;n parapetaba el avance. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el ganadero destaca otra ventaja poco conocida de esta planta, pero necesaria en un momento como el que estamos viviendo en toda Espa&ntilde;a, y hace escasos d&iacute;as en el propio Matarra&ntilde;a. &ldquo;La chumbera tambi&eacute;n puede actuar como un cortafuegos natural, algo que adquiere cada vez m&aacute;s importancia en un territorio donde el riesgo de incendios aumenta cada verano&rdquo;, recuerda. 
    </p><h2 class="article-text">Arag&oacute;n mira al futuro</h2><p class="article-text">
        Las previsiones clim&aacute;ticas apuntan a que el valle del Ebro sufrir&aacute; sequ&iacute;as m&aacute;s frecuentes y prolongadas. Ante ese escenario, encontrar cultivos capaces de producir con menos agua se ha convertido en una prioridad para agricultores e investigadores.
    </p><p class="article-text">
        La experiencia impulsada desde Fabara pretende responder precisamente a esa pregunta: si una planta que ya sostiene explotaciones ganaderas en algunas de las regiones m&aacute;s secas del planeta puede desempe&ntilde;ar el mismo papel en Arag&oacute;n. La respuesta sigue esperando en un despacho. Y, mientras tanto, un cactus acostumbrado a sobrevivir donde otros fracasan contin&uacute;a alimentando una idea que podr&iacute;a cambiar la forma de entender la agricultura del secano desde una peque&ntilde;a parcela en el Bajo Arag&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Bosque Senero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/cactus-alimento-ganado-solucion-zonas-secas-aragon-mantiene-bloqueada_1_13382273.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Jul 2026 19:44:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un cactus como alimento para el ganado: la solución para las zonas secas que Aragón mantiene bloqueada]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ganadería,Sequía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Necesito saber cómo está mi casa": la inquietud de los más de 800 evacuados en Cinco Villas que miran de reojo al fuego]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/necesito-mil-casa-inquietud-evacuados-cinco-villas-miran-reojo-fuego_1_13385442.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3ab27d1a-a901-4819-8ba7-cd3d0b16ca08_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Necesito saber cómo está mi casa&quot;: la inquietud de los más de 800 evacuados en Cinco Villas que miran de reojo al fuego"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las llamas arrasan más de 5.000 hectáreas de las Cinco Villas en un fuego que se extiende todavía sin control y que ha obligado a evacuar cinco municipios, mientras mantiene en alerta a otros dos municipios. Las historias entre los afectados se cuentan en los dos polideportivos, el albergue y el casino de Ejea donde vecinos y equipos de extinción pasan estas horas de incertidumbre</p><p class="subtitle">Fuego en las calles: el incendio de Orés entra en el casco urbano de Asín y obliga a desalojar Uncastillo
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Necesitamos saber c&oacute;mo est&aacute;n nuestras casas&rdquo;. La frase se repite una y otra vez entre los vecinos de Or&eacute;s, Luesia y As&iacute;n que montan guardia frente al puesto de mando instalado en Farasdu&eacute;s. Helic&oacute;pteros, hidroaviones y naves FOCA les sobrevuelan en un baile a&eacute;reo con una ruta fija, de las balsas y piscinas a las llamas, del pantano de San Bartolom&eacute; hasta el flanco izquierdo del per&iacute;metro del incendio, el que m&aacute;s preocupa. 
    </p><p class="article-text">
        Han pasado m&aacute;s de veinticuatro horas desde que estos vecinos y vecinas fueron desalojados y todav&iacute;a no saben cu&aacute;ndo podr&aacute;n regresar a pueblos. El humo del incendio y las llamas han sacado de sus casas a la vecindad de As&iacute;, Or&eacute;s, Luesia, Malpica de Arba y Uncastillo mientras tienen en vilo a S&aacute;daba y Biota. Las llamas han calcinado ya m&aacute;s de 5.000 hect&aacute;reas y la cifra no deja de subir. De ellas, una parte importante pertenecen del t&eacute;rmino municipal de Or&eacute;s, pero sin duda es As&iacute;n el pueblo que se ha llevado la peor parte hasta ahora, porque el fuego ha llegado al coraz&oacute;n del municipio, a sus calles y sus viviendas. Aun as&iacute;, los servicios de extinci&oacute;n explican que ha logrado salvarse en gran parte del casco urbano. 
    </p><p class="article-text">
        Casas en las que viven personas, j&oacute;venes y sobre todo muchos mayores que ahora comparten su incertidumbre en un banco a la sombra en Farasdu&eacute;s o en las distintas ubicaciones puestas en marcha por el Ayuntamiento de Ejea en la localidad. Entre los m&aacute;s de sesenta vecinos que han pasado la primera noche en el polideportivo de Ejea las historias circulan en un escenario improvisado de sillas y mesas entre los que los medios de comunicaci&oacute;n les hacen preguntas y algunos familiares y amigos les visitan. La previsi&oacute;n es que muchos de ellos vuelvan a dormir all&iacute; mientras contin&uacute;e restringido el acceso a sus viviendas. 
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                Josefina y Paco, dos de los desplazados de la residencia                            </span>
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        Jes&uacute;s, Josefina y Jos&eacute;, est&aacute;n entre los vecinos evacuados de m&aacute;s edad. Anoche fueron trasladados por Cruz Roja a la residencia Villa de Ejea para que pudieran descansar, y estar m&aacute;s c&oacute;modos y mejor atendidos. Josefina, vecina de Luesia, a sus 90 a&ntilde;os cuenta que ha vivido ya muchas cosas y que por eso est&aacute; tranquila y, sobre todo, agradecida: &ldquo;Me han tratado como si estuviera en un hotel. A los tres nos dieron una muda limpia, pijama y esta ma&ntilde;ana hasta hemos estado con la fisioterapeuta&rdquo;, cuenta agradecida. Aun as&iacute;, este jueves ha preferido regresar al polideportivo para pasar el d&iacute;a junto a su familia y el resto de vecinos. &ldquo;Me hab&iacute;an preparado la comida all&iacute;, pero prefiero estar aqu&iacute; con los m&iacute;os. Pero ya les he dicho que esta noche me esperen para cenar y dormir en la residencia&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Y de los m&aacute;s mayores a los m&aacute;s peque&ntilde;os. Isaac, de nueve a&ntilde;os, y Atenea, de seis, corretean junto a otros ni&ntilde;os entre las 80 camas instaladas en el polideportivo de Ejea. Ellos aportan las risas, el juego y la inocencia en un entorno improvisado en el que contrastan con las conversaciones y miradas de preocupaci&oacute;n que los adultos mantienen al otro lado de la cortina, donde se ha habilitado la zona de comedor.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Isaac y Atenea junto a su madre María Luisa                            </span>
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        Los dos peque&ntilde;os han pasado la noche en el pabell&oacute;n junto a su madre, Mar&iacute;a Luisa, de 31 a&ntilde;os. Son de Murcia, pero hace dos a&ntilde;os se instalaron en Luesia con un proyecto de vida en el medio rural. Van al colegio de la localidad, junto otra decena de ni&ntilde;os, mientras el padre trabaja en una f&aacute;brica de Ejea de los Caballeros y la madre en la residencia de personas mayores de Luesia.
    </p><p class="article-text">
        La evacuaci&oacute;n les oblig&oacute; a marcharse pr&aacute;cticamente con lo puesto. Pese a ello, aseguran que han pasado la noche con tranquilidad. Pudieron ducharse y recibieron un kit de higiene, adem&aacute;s de la cena y el desayuno facilitados por el dispositivo de emergencia que han puesto en marcha desde Cruz Roja en colaboraci&oacute;n con el Ayuntamiento de Ejea y los servicios sociales de la comarca de Cinco Villas. Mientras los ni&ntilde;os siguen jugando ajenos a la magnitud de lo ocurrido, los adultos esperan la hora de la comida pendientes del tel&eacute;fono y de las noticias que llegan desde Luesia, donde algunos vecinos siguen colaborando con los equipos de extinci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El marido y el hijo mayor de Marimar son dos los muchos vecinos que decidieron quedarse en el primer punto de evacuaci&oacute;n, Luesia, para ayudar a los equipos de extinci&oacute;n a ubicarse y reconocer en terreno para atacar al fuego. Ella, sin embargo, fue evacuada junto a su hija Carla, de 16 a&ntilde;os.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Casas afectadas por el fuego en Asín                            </span>
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        La familia tiene una empresa de construcci&oacute;n y vive de forma permanente en Or&eacute;s. Esta misma ma&ntilde;ana la nave donde guardaban herramientas, maquinaria y veh&iacute;culos ha sido alcanzada por las llamas. &ldquo;Se han ido una hora a descansar y, cuando han vuelto, el fuego se hab&iacute;a reactivado y se hab&iacute;a quemado todo: el material y los veh&iacute;culos que hab&iacute;a dentro&rdquo;, lamenta Marimar que espera con incertidumbre la llamada de su marido que, ahora intenta regresar a Or&eacute;s con su hijo para salvar una segunda nave. Por el momento siguen sin autorizaci&oacute;n para acceder.
    </p><p class="article-text">
        Marimar abandon&oacute; Or&eacute;s por una pista forestal cuando la carretera ya estaba cortada. &ldquo;Esper&eacute; para llevarme conmigo a tres vecinos: dos hombres mayores y una se&ntilde;ora con esclerosis m&uacute;ltiple que no pod&iacute;a subir al autob&uacute;s&rdquo;, recuerda. Horas antes, el pueblo ya se hab&iacute;a organizado para ayudar a quienes iban a pasar la noche fuera de casa. &ldquo;El panadero de Or&eacute;s tiene el horno en Farasdu&eacute;s, nos trajo el pan que pudo y entre las vecinas preparamos unos sesenta bocadillos con todo lo que ten&iacute;amos en casa porque, en un principio, pens&aacute;bamos que nos trasladaban a Luesia&rdquo;, explica.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Marimar y su familia                            </span>
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        La evacuaci&oacute;n se hizo puerta por puerta. As&iacute; lo cuentan Carla y Carla, dos amigas que comparten nombre y ahora tambi&eacute;n una experiencia que aseguran &ldquo;les ha marcado&rdquo;. Su iniciativa ha sido clave para que todos sus vecinos est&aacute;n a salvo. Juntas fueron avisando a las personas de mayor edad y a quienes viven solos y no utilizan tel&eacute;fono m&oacute;vil: &ldquo;Les avisamos uno por uno y les ayudamos a salir de sus casas para que nadie se quedara dentro del pueblo&rdquo;, recuerdan. Son ellas quienes grabaron el v&iacute;deo que muestra la salida de Or&eacute;s con las llamas a escasos metros de la carretera que ha circulado durante las &uacute;ltimas horas por las redes sociales.
    </p><p class="article-text">
        Carla, la hija de Marimar, y la hermana de su amiga iban a hacerse cargo este verano de las piscinas municipales. Hoy los helic&oacute;pteros cargan all&iacute; agua para combatir el incendio. Y en un escenario de desolaci&oacute;n y p&eacute;rdida, el fuego tambi&eacute;n deja historias de fraternidad porque &ldquo;ahora no somos pueblo, somos familia&rdquo; dice una de las vecinas m&aacute;s j&oacute;venes de Or&eacute;s que junto a Carla y otros amigos ya piensan en c&oacute;mo recuperar el c&eacute;sped de las piscinas, muy da&ntilde;ado por el operativo, para que el pueblo vuelva a tener cuanto antes un lugar donde reunirse lo que queda de este dif&iacute;cil verano.
    </p><h2 class="article-text">La incertidumbre por volver a As&iacute;n </h2><p class="article-text">
        Algunos de esos vecinos tuvieron la &ldquo;suerte&rdquo; de poder refugiarse en otra vivienda cuando lleg&oacute; la orden de evacuaci&oacute;n. Es el caso de Eduardo y Juan Carlos, que se trasladaron a Zaragoza y evitaron pasar la noche en el polideportivo. Ambos pasan pr&aacute;cticamente todo el verano, adem&aacute;s de puentes, fines de semana y otras fechas se&ntilde;aladas, en la localidad cincovillesa.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Entorno de Asín afectado por las llamas                            </span>
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        Ahora, sin embargo, la preocupaci&oacute;n es la misma que la del resto de desalojados. &ldquo;Necesitamos saber c&oacute;mo est&aacute;n nuestras casas, si hay alg&uacute;n madero que todav&iacute;a se est&aacute; quemando y nosotros podemos hacer algo para terminar de apagarlo antes de que se propague a otras partes de las casas o del pueblo&rdquo;, explica Juan Carlos, que junto a Eduardo espera frente al puesto de mando de la Unidad Militar de Emergencias (UME) noticias sobre cu&aacute;ndo podr&aacute;n acceder.
    </p><p class="article-text">
        Aunque el casco urbano logr&oacute; salvarse en gran parte tras una noche cr&iacute;tica en la que las llamas llegaron a entrar en el pueblo, pr&aacute;cticamente todo el t&eacute;rmino municipal &mdash;los campos, los montes y el entorno de As&iacute;n&mdash; ha quedado calcinado. El incendio ha afectado adem&aacute;s a una decena de viviendas: en la mayor&iacute;a de los casos los da&ntilde;os se concentran en graneros, corrales y otras construcciones anexas, pero en tres de ellas el fuego lleg&oacute; a entrar en el interior. Pese a ello, el municipio mantiene el suministro el&eacute;ctrico.
    </p><p class="article-text">
        Alfonso tiene 31 a&ntilde;os y es el alguacil de As&iacute;n. Lleg&oacute; al pueblo hace apenas seis meses en busca de una oportunidad para desarrollar su proyecto de vida y de pensamiento en el medio rural, y este martes vivi&oacute; con incertidumbre la evacuaci&oacute;n del municipio. &ldquo;Nunca hab&iacute;a vivido una situaci&oacute;n as&iacute;&rdquo;, asegura. Cree, sin embargo, que lo ocurrido debe servir como una llamada de atenci&oacute;n para tomar m&aacute;s en serio tanto el cambio clim&aacute;tico como la forma que tenemos de mantener el entorno rural porque &ldquo;esta p&eacute;rdida&rdquo;, asegura &ldquo;nos debe hacer reflexionar como sociedad&rdquo;. 
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                Alfonso Maribel y Esperanza, vecinos de Asín                            </span>
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        Maribel, de 70 a&ntilde;os, asiente a las palabras del alguacil. Ella vive en Zaragoza, aunque pasa los fines de semana y los veranos en As&iacute;n. Ayer estaba en el pueblo. Su vivienda no se encuentra entre las afectadas, pero recuerda &ldquo;como si fuera ahora&rdquo; el incendio que hace quince a&ntilde;os arras&oacute; cerca de 14.000 hect&aacute;reas en la comarca de las Cinco Villas. &ldquo;En aquel momento As&iacute;n tambi&eacute;n pudo haberse quemado, pero no lo hizo por la r&aacute;pida actuaci&oacute;n de los vecinos y vecinas, que son quienes primero saben por d&oacute;nde tienen que atacar al fuego en el pueblo&rdquo;, recuerda. En esta ocasi&oacute;n &ldquo;no han podido hacerlo&rdquo;, lamenta, y reconoce que el municipio ha sido el que peor parte se ha llevado.
    </p><p class="article-text">
        Algunas viviendas se han salvado &ldquo;de milagro&rdquo;. Es el caso de Esperanza Trujillo, que vive en Barcelona, pero tambi&eacute;n pasa largas temporadas en el municipio. Su vivienda, que est&aacute; situada en el centro del pueblo, ha logrado salvarse. &ldquo;Es de ladrillo y est&aacute; pegada a una casa que s&iacute; se ha quemado. Parece que nosotros hemos tenido m&aacute;s suerte&rdquo;, explica. Aun as&iacute;, tampoco ha podido comprobar personalmente en qu&eacute; estado ha quedado tras el paso de las llamas.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, hay quienes no saben nada, y no solo de sus posesiones materiales, sino de sus animales. Otros dos vecinos, que prefieren mantener el anonimato, tienen un corral junto a la residencia de personas mayores, una de las construcciones a las que llegaron las llamas. Durante toda la ma&ntilde;ana han intentado acceder al pueblo para comprobar si sus perros se encuentran bien, pero sin &eacute;xito. &ldquo;Nos dicen que la carretera est&aacute; cortada y que est&aacute; prohibido el paso, incluso para los ganaderos que tienen que subir a echar de comer a sus animales&rdquo;, lamentan. Padre e hijo, el primero ya de avanzada edad, terminan subi&eacute;ndose al coche para regresar a Ejea sin haber podido entrar en As&iacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Y en este escenario de incertidumbre, las nuevas tecnolog&iacute;as despiertan dudas y miedos. Durante la tarde de este mi&eacute;rcoles un v&iacute;deo en el que se ve c&oacute;mo las llamas entran en el n&uacute;cleo urbano de la poblaci&oacute;n de As&iacute;n circul&oacute; por redes sociales. Una de las vecinas asegura que han preguntado entre la gente del pueblo y que nadie reconoce haberlo grabado. &ldquo;En aquel momento fue desolador ver esas im&aacute;genes, nos hab&iacute;an evacuado y no sab&iacute;amos absolutamente nada, as&iacute; que llam&eacute; al 112 para ver si me pod&iacute;an dar algo de informaci&oacute;n, all&iacute; me aseguraron que el v&iacute;deo pod&iacute;a estar creado con inteligencia artificial, pero ahora ya sabemos que eran im&aacute;genes reales&rdquo; explica a Maribel en presencia de sus vecinos. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2077629317958320143?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><h2 class="article-text">Las p&eacute;rdidas que deja el fuego</h2><p class="article-text">
        En Or&eacute;s, el fuego ha arrasado aproximadamente la mitad del t&eacute;rmino municipal, aunque en este caso no ha afectado a viviendas. Jes&uacute;s, de 74 a&ntilde;os, sigue en activo y ha perdido seis hect&aacute;reas de almendros, muchos de ellos muy antiguos. &ldquo;Eso ya no se recupera; servir&aacute; para le&ntilde;a, si alguien la quiere&rdquo;, dice mientras baja la mirada. Conoce bien el tiempo que necesita este cultivo para volver a ser rentable y asume que, a su edad, dif&iacute;cilmente podr&aacute; recuperar la explotaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La noche dej&oacute; adem&aacute;s &ldquo;momentos muy complejos&rdquo; en As&iacute;n. El consejero de Hacienda e Interior, Roberto Berm&uacute;dez de Castro, explic&oacute; que efectivos del operativo INFOAR, de la Unidad Militar de Emergencias (UME) y de los Bomberos de la Diputaci&oacute;n de Zaragoza llegaron a verse cercados por las llamas y tuvieron que retirarse con rapidez. Algunos de los veh&iacute;culos sufrieron da&ntilde;os debido a la elevada carga t&eacute;rmica del incendio.
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                Vecinos desalojados esperando noticias                            </span>
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        El jefe de intervenci&oacute;n del Servicio de Extinci&oacute;n de Incendios de la Diputaci&oacute;n de Zaragoza, Fernando P&eacute;rez, ha reconocido que se vivieron momentos de &ldquo;gran incertidumbre&rdquo; y &ldquo;tensi&oacute;n&rdquo;. &ldquo;Ha habido varios da&ntilde;os materiales, pero ning&uacute;n da&ntilde;o humano que lamentar gracias a que todos los efectivos que estaban trabajando en ese momento decidieron evacuar r&aacute;pidamente el municipio&rdquo;, asegura.
    </p><p class="article-text">
        Mientras los equipos de extinci&oacute;n apuran sus fuerzas, voluntarios de Cruz Roja y vecinos que se han acercado a ayudar en Ejea acogen a los que han tenido que dejar sus casas, sus explotaciones ganaderas, a sus animales de compa&ntilde;&iacute;a y a una parte importante de su vida dentro de un pueblo del que han salido sin saber cu&aacute;ndo volver&aacute;n. Cuerpos y fuerzas de seguridad -polic&iacute;a local, nacional, guardia civil, APN, bomberos, etc&eacute;tera- en un incendio que afecta a una zona rural no solo son profesionales, son personas afectadas; son vecinos, amigos, familiares e incluso personas que han coincidido en varios incendios, y esa relaci&oacute;n lo cambia todo. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora, mientras todos miran al cielo, pendientes de cada cambio en el viento, de los grados de temperatura y de la humedad, los trabajos de los profesionales se centran en contener el avance del frente hacia Uncastillo, S&aacute;daba y Biota, los puntos que m&aacute;s preocupan al operativo en una emergencia que todav&iacute;a tardar&aacute; d&iacute;as en darse por controlada.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Bosque Senero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/necesito-mil-casa-inquietud-evacuados-cinco-villas-miran-reojo-fuego_1_13385442.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Jul 2026 15:02:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Necesito saber cómo está mi casa": la inquietud de los más de 800 evacuados en Cinco Villas que miran de reojo al fuego]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Incendios,Desalojos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dos pueblos del Campo de Belchite reivindican sus cuevas trogloditas como patrimonio y oportunidad de futuro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/cultura/pueblos-campo-belchite-reivindican-cuevas-trogloditas-patrimonio-oportunidad-futuro_1_13370494.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bbc75fe8-1e55-4391-9de2-3c5f4872151d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Dos pueblos del Campo de Belchite reivindican sus cuevas trogloditas como patrimonio y oportunidad de futuro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Moyuela y Azuara han celebrado la I edición de las Jornadas Trogloditas Contemporáneas en las que las cuevas han sido las protagonistas y dejan una conclusión compartida entre organizadores y participantes: “Lo subterráneo no es únicamente un vestigio del pasado, sino un recurso con capacidad para proyectar nuevas oportunidades de futuro”</p><p class="subtitle">La Lista Roja de Patrimonio incorpora dos inmuebles de Zaragoza y Teruel: Aragón suma 161 bienes en riesgo
</p></div><p class="article-text">
        Al amanecer, cuando el sol comenzaba a calentar los montes del Campo de Belchite, la vida ya se abr&iacute;a paso entre las cuevas excavadas en la ladera. Tras sus fachadas de piedra y tierra, hombres y mujeres iniciaban una jornada marcada por el trabajo en el campo, mientras en las estancias de su interior se cocinaba, se dorm&iacute;a, se guardaban los alimentos y el vino de la cosecha, se remendaban prendas y se arreglaban herramientas mientras se compart&iacute;an historias al calor del fuego. 
    </p><p class="article-text">
        Aquellas cuevas no eran un refugio improvisado, eran aut&eacute;nticos hogares construidos con paciencia, aprovechando la roca blanda del terreno para excavar, ampliar y adaptar cada estancia a las necesidades de la familia. Durante generaciones, este modo de habitar el paisaje fue una muestra de ingenio, de sostenibilidad y de una profunda conexi&oacute;n con el territorio. 
    </p><p class="article-text">
        Hoy, las cuevas de Moyuela y Azuara conservan el eco de aquella vida cotidiana y recuerdan que, mucho antes de convertirse en patrimonio, fueron el escenario de la historia de quienes hicieron del subsuelo su hogar, y con ese pensamiento nacen las Jornadas Trogloditas Contempor&aacute;neas.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los principales objetivos de esta primera cita ha sido la puesta en valor de este patrimonio tan singular de la comarca; reivindicar las viviendas excavadas en la roca y otros espacios trogloditas como un legado hist&oacute;rico que merece ser protegido, investigado y difundido. En la presentaci&oacute;n de las jornadas, el representante de AVIROMA, Javier Roche, defin&iacute;a el proyecto como &ldquo;un punto de encuentro para la cultura, la memoria y el futuro rural&rdquo;, destacando que estos espacios siguen ofreciendo posibilidades culturales, sociales e incluso econ&oacute;micas para los municipios que los conservan.
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                Cueva de Moyuela                            </span>
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        La iniciativa, impulsada por los ayuntamientos de las localidades de Moyuela y Azuara con la colaboraci&oacute;n de diversas asociaciones locales y el apoyo del grupo de acci&oacute;n local ADECOBEL a trav&eacute;s del programa LEADER, han nacido con vocaci&oacute;n de continuidad. Y parece que con el &eacute;xito que ha cosechado esta primera edici&oacute;n se ha abierto la puerta a la organizaci&oacute;n de futuras convocatorias que permitan consolidarlas como un referente en Arag&oacute;n para el estudio y la divulgaci&oacute;n de este tipo de patrimonio, a veces olvidado.
    </p><h2 class="article-text">Conocer el entorno a trav&eacute;s de la actividad cultural</h2><p class="article-text">
        Las I Jornadas Trogloditas Contempor&aacute;neas han servido para confirmar, seg&uacute;n sus organizadores, que el patrimonio excavado en la roca despierta inter&eacute;s entre la gente, y que es un elemento de identidad, conservaci&oacute;n y desarrollo para el medio rural. La muestra es que, durante tres d&iacute;as, tanto el municipio de Moyuela como el de Azuara se han convertido en punto de encuentro para especialistas, vecinos y visitantes, que han participado en un programa en el que se han combinado divulgaci&oacute;n, patrimonio, arte y turismo.
    </p><p class="article-text">
        El programa ha incluido conferencias, mesas de debate, talleres y propuestas culturales donde los asistentes y los propios vecinos de la zona han podido descubrir el singular conjunto de cuevas de ambas localidades, poniendo as&iacute; en valor y sacando de su letargo por unos d&iacute;as a una arquitectura tradicional que durante siglos form&oacute; parte de la vida cotidiana de las generaciones que les precedieron.
    </p><p class="article-text">
        La organizaci&oacute;n apost&oacute; por el di&aacute;logo entre tradici&oacute;n y creaci&oacute;n contempor&aacute;nea. Una apuesta compleja, pero ganadora que resolvieron con el concierto del cantaor Juan Pinilla en el entorno de las cuevas de Moyuela, el espect&aacute;culo de teatro de sombras &ldquo;Roma Umbra&rdquo; en Azuara y el taller de arcilla celebrado en la jornada de clausura. Actividades que aportaron al evento una dimensi&oacute;n art&iacute;stica que complement&oacute; la parte m&aacute;s divulgativa de las jornadas. 
    </p><p class="article-text">
        Las visitas guiadas, que fueron bien acogidas dado el numeroso p&uacute;blico asistente, permitieron conocer de primera mano la singularidad de las cuevas mientras que, a trav&eacute;s de las conferencias y mesas redondas, profesionales y expertos invitaron a reflexionar sobre la conservaci&oacute;n, la rehabilitaci&oacute;n y el futuro de la arquitectura troglodita.
    </p><h2 class="article-text">Espacios excavados, adaptados y sostenibles</h2><p class="article-text">
        Las cuevas constituyen uno de los patrimonios m&aacute;s singulares del Campo de Belchite. El conjunto m&aacute;s conocido de Moyuela es el de las Cuevas de Valtierra, en Azuara existe tambi&eacute;n un importante conjunto de espacios excavados, entre los que destaca la Cueva del Tabaco que ha servido como escenario para la celebraci&oacute;n de estas jornadas. Sin embargo, sigue habiendo un importante desconocimiento sobre ellas; la documentaci&oacute;n hist&oacute;rica es limitada y muchas cuevas permanecen sin catalogar o requieren trabajos de conservaci&oacute;n.
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                Vecinos picando en las cuevas trogloditas                            </span>
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        Dichas construcciones pertenecen al denominado patrimonio troglodita; t&eacute;rmino que procedente del griego y significa &ldquo;el que vive en una cueva&rdquo;, se entiende como un tipo de arquitectura excavada directamente en la roca que aprovecha las cualidades geol&oacute;gicas del terreno para crear espacios habitables con una temperatura pr&aacute;cticamente constante durante todo el a&ntilde;o. Los materiales empleados en su construcci&oacute;n eran m&iacute;nimos y quedaban perfectamente integrados en el paisaje, tanto que hoy es considerado como un ejemplo de arquitectura bioclim&aacute;tica tradicional.
    </p><p class="article-text">
        Durante siglos, estas cavidades sirvieron como vivienda, bodega, almac&eacute;n o refugio. En los municipios organizadores de las jornadas predominan las casas-cueva, destinadas a residencia permanente o temporal; las bodegas y cuevas de almacenamiento, utilizadas para conservar vino, aceite, alimentos y aperos de labranza; y otras cavidades adaptadas como corrales, refugios o espacios de trabajo. 
    </p><p class="article-text">
        Durante d&eacute;cadas muchas de estas cuevas quedaron abandonadas, pero en los &uacute;ltimos a&ntilde;os los ayuntamientos de la zona y varias asociaciones locales han impulsado iniciativas para recuperar este patrimonio volviendo a poner el foco en ellas para recuperar el inter&eacute;s de investigadores, instituciones y visitantes.
    </p><h2 class="article-text">De la mano se llega m&aacute;s lejos</h2><p class="article-text">
        Para demostrar que la recuperaci&oacute;n del patrimonio puede convertirse en una herramienta de dinamizaci&oacute;n social, econ&oacute;mica y tur&iacute;stica para el territorio ha sido fundamental la colaboraci&oacute;n entre ambos municipios. Las jornadas han servido para reforzar la relaci&oacute;n institucional, pero tambi&eacute;n la de los vecinos y profesionales expertos que han compartido tiempo y espacio estos d&iacute;as, y el balance final deja una conclusi&oacute;n compartida: las cuevas de Moyuela y Azuara no son &uacute;nicamente un legado hist&oacute;rico, son un testimonio en el presente de la vida rural, con capacidad para proyectar nuevas oportunidades de futuro.
    </p><p class="article-text">
        Una pieza clave del engranaje que ha mantenido a la idea en movimiento han sido las asociaciones, como reconoce el teniente de alcalde de Moyuela, Jos&eacute; Antonio Gadea: &ldquo;Sin el trabajo del tejido asociativo -las asociaciones ARCUMO, AVIROMA y Arbir Malena- habr&iacute;a sido imposible sacar adelante una iniciativa de estas caracter&iacute;sticas&rdquo;. As&iacute;, la cita se ha convertido en un ejemplo de cooperaci&oacute;n entre instituciones y voluntariado en favor del patrimonio com&uacute;n; uno de los aspectos m&aacute;s destacados de la primera edici&oacute;n. 
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                Cueva en Moyuela                            </span>
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        La diputada provincial de Turismo, Cristina Palac&iacute;n, que estuvo presente en la inauguraci&oacute;n, incidi&oacute; en esa misma idea: las jornadas son un proyecto &ldquo;con profundidad&rdquo; porque las cuevas representan un legado que va m&aacute;s all&aacute; de la arquitectura, al conservar tambi&eacute;n la memoria, las formas de vida y las tradiciones de varias generaciones. Una iniciativa que se puede hacer sostenible en el tiempo a trav&eacute;s del impulso de &ldquo;un modelo de turismo experiencial&rdquo; y &ldquo;respetuoso con el territorio&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Crear una red para investigar y dar continuidad</h2><p class="article-text">
        Las Jornadas Trogloditas Contempor&aacute;neas ya ha tomado tierra y se ven como el punto de partida para crear una red de colaboraci&oacute;n entre investigadores, administraciones y vecinos que permita documentar el legado y convertirlo en un nuevo atractivo para el turismo cultural del Campo de Belchite. 
    </p><p class="article-text">
        Uno de los aspectos que m&aacute;s destacan los investigadores es que: buena parte del patrimonio troglodita de Moyuela y Azuara a&uacute;n no ha sido estudiado de forma sistem&aacute;tica, por lo que las jornadas son una &ldquo;buena oportunidad&rdquo; para seguir profundizando en ello. 
    </p><p class="article-text">
        El reto ahora ser&aacute; consolidar el proyecto, ampliar la red de municipios vinculados al patrimonio troglodita y seguir demostrando que la conservaci&oacute;n del pasado puede convertirse en una oportunidad para construir el futuro del medio rural.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Bosque Senero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/cultura/pueblos-campo-belchite-reivindican-cuevas-trogloditas-patrimonio-oportunidad-futuro_1_13370494.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Jul 2026 19:52:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Dos pueblos del Campo de Belchite reivindican sus cuevas trogloditas como patrimonio y oportunidad de futuro]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando la casa determinaba tu destino: un recorrido por el sistema que organizó durante cinco siglos la vida en el Sobrarbe]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/cultura/casa-determinaba-destino-recorrido-sistema-organizo-durante-cinco-siglos-vida-sobrarbe_1_13353671.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8e61b40a-9335-4215-98be-ccd6ba8ae37d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1196y344.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuando la casa determinaba tu destino: un recorrido por el sistema que organizó durante cinco siglos la vida en el Sobrarbe"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El documental 'Cuatro Casas' del cineasta Jesús Bosque presenta sin filtros el sistema social de las zonas rurales e invita a reflexionar sobre cómo conservar la memoria de los pueblos sin convertirla en museo</p><p class="subtitle">La llegada de nuevos vecinos a los pueblos de Aragón se topa con un dilema: “No tenemos casa para alquilar”
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando dec&iacute;as que hab&iacute;as nacido en una casa, ten&iacute;as ya todos los defectos y virtudes de esa casa. No ten&iacute;as personalidad propia&rdquo;. La voz de Mar&iacute;a Victoria Broto abre el <a href="https://www.eldiario.es/temas/documental/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">documental</a> <em>Cuatro casas</em> con una afirmaci&oacute;n que descoloca al espectador contempor&aacute;neo. A su lado, Severino Pallaruelo confirma la idea: bastaba pronunciar el nombre de una casa para que cualquiera supiera qui&eacute;n eras, c&oacute;mo te comportabas o si se pod&iacute;a confiar en ti. 
    </p><p class="article-text">
        En apenas unos minutos, el documental dirigido por Jes&uacute;s Bosque deja claro que no va a hablar de arquitectura ni de patrimonio construido. Va a hablar de una instituci&oacute;n que fue la forma de organizaci&oacute;n social que sostuvo durante m&aacute;s de quinientos a&ntilde;os la vida en <a href="https://www.eldiario.es/temas/pirineo-aragones/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Pirineo</a> y que, con su desaparici&oacute;n, se ha llevado consigo una forma de entender la comunidad, la familia y la identidad.
    </p><p class="article-text">
        La propuesta podr&iacute;a parecer un ejercicio de nostalgia sobre el <a href="https://www.eldiario.es/temas/medio-rural/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mundo rural</a>. Sin embargo, <em>Cuatro casas</em> toma otro camino. A partir de la historia familiar de Mar&iacute;a Victoria Broto y Severino Pallaruelo, el documental reconstruye el papel de la casa como eje de la sociedad tradicional pirenaica y plantea una mirada cr&iacute;tica sobre un sistema que garantizaba la supervivencia colectiva, pero que tambi&eacute;n limitaba la libertad individual. No est&aacute;n contando la vida de cuatro edificios. Est&aacute;n hablando de un mundo entero que desapareci&oacute; hace apenas unas d&eacute;cadas.
    </p><h2 class="article-text">M&aacute;s all&aacute; de la construcci&oacute;n: La casa como instituci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        El proyecto, que naci&oacute; con vocaci&oacute;n etnogr&aacute;fica, ha terminado convirti&eacute;ndose en algo m&aacute;s &iacute;ntimo. A lo largo de 52 minutos de metraje, los dos protagonistas recorren la historia de las casas donde nacieron ellos y sus madres en Guaso, Puyarruego, Escapa y Morillo de San Pietro. La documentaci&oacute;n conservada durante siglos y de los recuerdos personales de Broto y Pallaruelo, sirven al documental de hilo para reconstruir la historia de varias generaciones. El resultado es un relato donde se entrelazan la memoria familiar y la historia social de Sobrarbe. 
    </p><p class="article-text">
        La idea, explica Mariv&iacute; Broto, llevaba tiempo rondando: &ldquo;Hace mucho que quer&iacute;amos hacer algo sobre nuestras casas, incluso escribir un libro, hasta que una noche decidimos que un documental era la mejor forma de contarlo&rdquo;. Comenzaron grab&aacute;ndose ellos mismos de manera casera y llegaron a reunir cerca de seis horas de material, antes de estructurar el relato en torno a cuatro casas, cada una asociada a un tema: la subsistencia, la libertad, el trauma familiar y la desconexi&oacute;n del territorio.
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            <span class="title">
                Fotogramas del documental                            </span>
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        Seg&uacute;n los expertos, y tambi&eacute;n quienes ya lo han visionado, ese es precisamente uno de los grandes aciertos de <em>Cuatro casas</em>, que lo que comienza como una aproximaci&oacute;n etnogr&aacute;fica a cuatro casas pirenaicas acaba convirti&eacute;ndose en algo mucho m&aacute;s profundo: una reflexi&oacute;n sobre la identidad, la herencia y la vida colectiva. Porque para entender los pueblos del Pirineo no basta con mirar sus paisajes, sus angostas y empinadas calles o sus iglesias. Hay que comprender qu&eacute; significaba la casa. No la casa como edificio. La casa como instituci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Durante generaciones, en los valles del Sobrarbe, una persona no era &uacute;nicamente un individuo. &ldquo;Era una sociedad en la que las decisiones vitales estaban al servicio de la supervivencia y continuidad del patrimonio&rdquo;. Los dos protagonistas del documental coinciden en que aquella organizaci&oacute;n social, dejaba poco espacio para la libertad individual. Una afirmaci&oacute;n que puede resultar &ldquo;inc&oacute;moda&rdquo; para quienes miran el mundo rural tradicional con los ojos de la nostalgia. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<em>Cuatro casas</em> no idealiza el pasado&rdquo;. Lo observa, lo explica, y deja que sea el espectador quien saque sus propias conclusiones. &ldquo;Es una historia muy personal que, a trav&eacute;s de nuestras familias, lleva hasta las personas que lo ven un tema universal&rdquo;, resume Broto. El mensaje, a&ntilde;ade, es que amaron profundamente aquellas casas y los valores que les transmitieron, pero tambi&eacute;n que &ldquo;nos restaron libertad; hay que romper ese cord&oacute;n, vivir y desprendernos del pasado&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Un relato que va de lo particular a lo universal </h2><p class="article-text">
        Jes&uacute;s Bosque, cineasta oscense con una larga trayectoria vinculada al documental etnogr&aacute;fico y a las culturas tradicionales, ha optado en este trabajo por una puesta en escena austera. No hay artificios ni dramatizaciones innecesarias y la naturalidad a la hora de grabar y del montaje han sido claves para Bosque que ha querido que los espectadores &ldquo;vean lo que hay detr&aacute;s&rdquo;, incluyendo en el montaje momentos en los que quienes hablan no eran conscientes de que la c&aacute;mara segu&iacute;a grabando. &ldquo;Honestidad hasta el final&rdquo;.  
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                Severino Pallaruelo en el documental                            </span>
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        La fuerza de este documental reside en las palabras de las dos personas que ponen voz y rostro a las cuatro casas, en los documentos, en los paisajes, y tambi&eacute;n en los silencios. Una decisi&oacute;n que la cr&iacute;tica ha destacado de manera positiva, valorando &ldquo;su capacidad para dejar hablar a la memoria sin interferencias&rdquo;. As&iacute;, el cineasta ha conseguido lo que pretend&iacute;a, que una c&aacute;mara no impostara la realidad para poder ofrecer un contenido lo m&aacute;s cercano posible a la realidad de quien lo ha vivido. 
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; por eso las proyecciones que se han ido celebrando han llenado las salas. El inter&eacute;s que despierta este trabajo en el p&uacute;blico no es solo &ldquo;por ver un documental&rdquo;. Se trata del reconocimiento de muchas familias que, de una manera u otra, se ven reflejadas en la pantalla. Un mensaje que es tan universal que trasciende el &aacute;mbito pirenaico. Habla de algo que est&aacute; ocurriendo en gran parte del medio rural europeo: la desaparici&oacute;n de las estructuras tradicionales que durante siglos dieron sentido a la vida de nuestros pueblos; esencialmente comunitaria.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Aquello que se perdi&oacute; fue otra cosa&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Trayendo el tema del que habla el documental al presente, en algunas de sus intervenciones, Severino Pallaruelo insiste en que la cuesti&oacute;n a d&iacute;a da hoy no es si las casas se restauran f&iacute;sicamente o si los pueblos recuperan habitantes. Recuerda que muchas viviendas se han rehabilitado y algunos n&uacute;cleos vuelven a tener actividad. Pero que &ldquo;aquello que desapareci&oacute; fue otra cosa&rdquo;. Desapareci&oacute; una forma de entender las relaciones humanas, el trabajo, la propiedad y la pertenencia a una comunidad.
    </p><p class="article-text">
        Un sentir que pr&aacute;cticamente todos los territorios rurales comparten al afrontar una pregunta similar: &iquest;C&oacute;mo conservar la memoria sin convertirla en museo? `Cuatro casas&acute; no ofrece respuestas cerradas, pero s&iacute; que abre una senda de reflexi&oacute;n al rescatar voces -que todav&iacute;a recuerdan c&oacute;mo funcionaba aquel mundo- y ponerlas en di&aacute;logo con el presente.
    </p><p class="article-text">
        El documental <em>Cuatro Casas</em> cuenta la historia de una sociedad que desaparece lentamente. Un modelo que &ldquo;no tendr&iacute;a sentido en este momento&rdquo; y que &ldquo;limit&oacute;&rdquo; a quienes vivieron sumidos en &eacute;l. Pero tambi&eacute;n desliza la invitaci&oacute;n a preguntarnos qu&eacute; parte de aquella forma de sociedad merece todav&iacute;a ser recordada o incluso salvada. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Bosque Senero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/cultura/casa-determinaba-destino-recorrido-sistema-organizo-durante-cinco-siglos-vida-sobrarbe_1_13353671.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Jul 2026 20:10:47 +0000]]></pubDate>
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