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    <title><![CDATA[elDiario.es - José Miguel Martín]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/jose-miguel-martin/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - José Miguel Martín]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Altura de miras]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/altura-miras_132_12218422.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/584b1bfd-63a9-4a50-bd12-95e73321e5fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Altura de miras"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los recientes acontecimientos en las filas del canarismo autonomista –no por esperados, menos frenéticos– representan, entre otras cosas, una interpelación directa hacia quienes hoy ocupan los puestos de mando del mismo</p></div><p class="article-text">
        La expresi&oacute;n &ldquo;altura de miras&rdquo; es una de las pocas en las que el adjetivo <em>&ldquo;altus, -a, -um&rdquo;</em> retiene en espa&ntilde;ol una de sus acepciones originales del lat&iacute;n: lejano. Tener altura de miras es ser capaz de ver lejos, o estrat&eacute;gicamente, como dicen en pol&iacute;tica, quienes verdaderamente entienden de ella. Tambi&eacute;n podemos observar esa misma acepci&oacute;n en la expresi&oacute;n &ldquo;alta mar&rdquo;, que no quiere decir que el mar se ponga en vertical. Ambas me valen para introducir el asunto de este art&iacute;culo: el canarismo necesita l&iacute;deres con altura de miras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quienes lean estas l&iacute;neas comprender&aacute;n que no conviene dar por hecho que esto es algo evidente. Los recientes acontecimientos en las filas del canarismo autonomista &ndash;no por esperados, menos fren&eacute;ticos&ndash; representan, entre otras cosas, una interpelaci&oacute;n directa hacia quienes hoy ocupan los puestos de mando del mismo: los que pasan claramente a la primera fila&nbsp; pero tambi&eacute;n los que deben abandonarla si es verdad que est&aacute;n por el inter&eacute;s general y no por el particular.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El movimiento centr&iacute;peto que desembocar&aacute; en alg&uacute;n tipo de frente amplio canarista en las pr&oacute;ximas elecciones generales es imparable. Quienes llevamos observando este proceso y abogando por el mismo desde hace a&ntilde;os &ndash;en mi caso concreto desde 2019, con la amarga experiencia de noviembre de ese mismo a&ntilde;o a cuestas&ndash; tenemos razones para sostener que el canarismo avanza hacia niveles mayores de cooperaci&oacute;n y hasta de integraci&oacute;n. El sistema de partidos rara vez es completamente estable pero siempre, tras los movimientos convulsos que se puedan dar, busca la estabilidad. Es hacia ese punto hacia el que avanzamos r&aacute;pidamente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Creo que la altura de miras no abunda en el canarismo. Tampoco en el espa&ntilde;olismo pero hoy no voy a escribir acerca de eso. Sin embargo, todo el mundo parece reclamarla. Como el propio Teodoro Sosa escrib&iacute;a en un <a href="https://www.canarias7.es/canarias/teodoro-sosa-gran-canaria-canarias-20250412220431-nt.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo publicado el pasado 13 de abril</a>, &ldquo;con una transversalidad que supere sectarismos ideol&oacute;gicos;&rdquo;. El presidente del Gobierno de Canarias y l&iacute;der de Coalici&oacute;n Canaria, Fernando Clavijo, afirmaba con motivo del VIII congreso de su formaci&oacute;n que <a href="https://coalicioncanaria.org/clavijo-defiende-una-canarias-unida-que-haga-avanzar-a-esta-tierra/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;cuando decimos &lsquo;Canarias unida&rsquo;, hablamos de unir voluntades, de superar diferencias y de entender que por encima de cualquier matiz, de cualquier estrategia, est&aacute; nuestra tierra y est&aacute; nuestra gente&rdquo;</a>. Luis Campos, portavoz de Nueva Canarias (NC) en nuestro Parlamento, en esa misma cita sosten&iacute;a que NC <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/politica/luis-campos-nc-cc-comparten-posiciones-90-defender-canarias-madrid_1_12197630.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;comparte posiciones, &lsquo;casi hasta un 90%&rsquo;, en la defensa de los intereses de Canarias en Madrid ante el Gobierno central.&rdquo;</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando se dice que alguien tiene &ldquo;altura de miras&rdquo;, de alguna manera tambi&eacute;n se est&aacute; diciendo que esa persona sabe ver m&aacute;s all&aacute; del &ldquo;narcisismo de la diferencia&rdquo; que acu&ntilde;ara Freud, de los deslices y contratiempos inevitables en toda acci&oacute;n humana. En cierto modo, comprende que cualquier creaci&oacute;n es imperfecta y que, en sociedades complejas como las nuestras, es la heterogeneidad la norma y no la homogeneidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quienes desde las filas del canarismo, se entretienen en practicar el fuego amigo no hacen sino demostrar su tremenda debilidad y, algo no menos importante, su miedo: miedo a que en un escenario de amplia transversalidad, queden descolgados. El ombliguismo siempre tiene algo de rid&iacute;culo y necesita de la mentira y la impostaci&oacute;n para tratar de quedar bien. Es entonces cuando aparece alguien que dice que &ldquo;por el bien de la unidad, yo soy capaz de quitarme de aqu&iacute; o all&aacute;&rdquo;, como si no se supiera ya que no se cuenta con esa persona, que ya el tiempo, la vida, el electorado&hellip; lo han quitado.
    </p><p class="article-text">
        Estas peque&ntilde;as miserias no conducen a ning&uacute;n lado. Es hora de que las personas que conducen en este momento el canarismo, con Fernando Clavijo a la cabeza, pero tambi&eacute;n Teodoro Sosa, tengan esa altura de miras, sean generosas y hasta magn&aacute;nimas, que est&eacute;n a la altura de la Canarias en la que viven tambi&eacute;n sus descendientes y piensen en la Canarias dentro de treinta a&ntilde;os; en los enormes problemas que nos aquejan y en la imprescindible soberan&iacute;a que, paso a paso, tendremos que conquistar para poder afrontarlos. Sin ambig&uuml;edades, deben volver a tender la mano a Nueva Canarias, a quienes la dirijan en la nueva etapa, a sus militantes, a esa valios&iacute;sima corriente organizada de personas que tienen una Canarias mejor como proyecto pol&iacute;tico irrenunciable. Eso ser&iacute;a un ejercicio inapelable de altura de miras o mirada amplia, que viene a ser lo mismo o algo muy parecido.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Miguel Martín]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/altura-miras_132_12218422.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 13 Apr 2025 15:04:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Altura de miras]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Si de verdad queremos parar a Vox]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/si-queremos-parar-vox_132_13009617.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Este artículo intenta armar una táctica  plausible para que Vox pierda una buena cantidad de diputados, deje de ganar otros muchos e  imposibilite un gobierno de las derechas para la próxima legislatura. No es el bálsamo de  Fierabrás. Es solo una modesta aportación en forma propuesta táctica dirigida a un objetivo  concreto, que no es poco</p></div><p class="article-text">
        La reflexi&oacute;n que hoy quiero compartir con ustedes no es de aplicaci&oacute;n al Pa&iacute;s Canario. Nuestro&nbsp;mapa pol&iacute;tico responde a unas coordenadas propias, entre las que la m&aacute;s determinante es la&nbsp;existencia del espacio pol&iacute;tico canarista, que invalidan <em>de facto </em>lo que yo pueda decir en adelante&nbsp;en cuanto a su puesta en pr&aacute;ctica en Canarias. Tampoco me referir&eacute; a aquellas comunidades&nbsp;aut&oacute;nomas con partidos pol&iacute;ticos nacionalistas potentes, que ya act&uacute;an como cortafuegos para&nbsp;la ultraderecha espa&ntilde;ola. Busco poner sobre la mesa la que considero la propuesta m&aacute;s eficaz&nbsp;(no la m&aacute;s viable ni la m&aacute;s probable) para detener el avance de Vox y hacerlo retroceder;&nbsp;tambi&eacute;n, en la medida de lo posible, provocar un efecto similar en el Partido Popular.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        	No estoy pensando en apoyar a tal o cual sigla, facci&oacute;n o l&iacute;der en la lucha por la hegemon&iacute;a del&nbsp;espacio pol&iacute;tico a la izquierda del PSOE, algo que me interesa bien poco. Todav&iacute;a menos me&nbsp;interesa el oportunismo de quien ve aqu&iacute; una posibilidad, seguramente la &uacute;ltima, de prolongar su&nbsp;vida pol&iacute;tica o la de su agonizante proyecto. No enga&ntilde;an a nadie. Los pr&oacute;ximos meses nos&nbsp;deparar&aacute;n muchas ocasiones para ver el ejercicio del &ldquo;narcisismo de las peque&ntilde;as diferencias&rdquo;&nbsp;en su apogeo. Mi intenci&oacute;n no puede ser m&aacute;s dispar. Este art&iacute;culo intenta armar una t&aacute;ctica&nbsp;plausible para que Vox pierda una buena cantidad de diputados, deje de ganar otros muchos e&nbsp;imposibilite un gobierno de las derechas para la pr&oacute;xima legislatura. No es el b&aacute;lsamo de&nbsp;Fierabr&aacute;s. Es solo una modesta aportaci&oacute;n en forma propuesta t&aacute;ctica dirigida a un objetivo&nbsp;concreto, que no es poco.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        	Sentado el punto de partida de mi propuesta, delimitar&eacute; el alcance de la misma: las pr&oacute;ximas&nbsp;elecciones generales, sean cuando sean, en unas determinadas circunscripciones electorales.&nbsp;Dichas circunscripciones ser&iacute;an fundamentalmente aquellas siete que eligen cinco diputados y&nbsp;donde Vox obtuvo el &uacute;ltimo esca&ntilde;o en disputa: Valladolid, Cantabria, Ciudad Real, Ja&eacute;n,&nbsp;Castell&oacute;n, Huelva y Badajoz. Tambi&eacute;n Guadalajara, que solo elige tres diputados pero donde la&nbsp;fuerza ultra obtuvo un esca&ntilde;o. Por la naturaleza misma de la propuesta y por lo que apuntan&nbsp;todos los sondeos conocidos, creo que debe ser extensiva a provincias donde eligen cuatro&nbsp;diputados (Le&oacute;n y Salamanca); tres diputados (Palencia, Zamora, &Aacute;vila, Huesca, Teruel y Cuenca);&nbsp;dos diputados (Segovia y Soria) y hasta las ciudades aut&oacute;nomas de Ceuta y Melilla (uno/a cada&nbsp;una). En todas estas circunscripciones, el voto a la izquierda del PSOE, con cualquier sigla, se fue&nbsp;directamente a la basura. Hay que evitar a toda costa que esto vuelva a suceder. En total, hay&nbsp;setenta esca&ntilde;os en liza, de los que ninguno debe caer en manos de la ultraderecha si se juega&nbsp;esta partida con inteligencia, visi&oacute;n estrat&eacute;gica y generosidad.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        	No creo que sea demasiado &uacute;til para esto que voy a proponer teorizar sobre si el PSOE es o no&nbsp;un partido de izquierdas, si sus pol&iacute;ticas son m&aacute;s o menos progresistas. Esa es una batalla del&nbsp;d&iacute;a a d&iacute;a, en la que la sociedad civil siempre debe presionar de forma cr&iacute;tica y propositiva en una&nbsp;misma direcci&oacute;n. Ahora hablamos de algo de naturaleza distinta: del sentido concreto de un acto&nbsp;pol&iacute;tico puntual, no irrelevante pero de trascendencia discutible, como es el del voto. Para m&iacute; lo&nbsp;fundamental es comprender que, sociol&oacute;gicamente, s&iacute; lo es: que la gente cuando vota al PSOE lo&nbsp;hace mayoritariamente porque cree que est&aacute; votando un partido de izquierdas. Y que, adem&aacute;s,&nbsp;es a d&iacute;a de hoy la &uacute;nica fuerza que puede propiciar un escenario en el que el nivel de&nbsp;autogobierno logrado hasta ahora, adem&aacute;s de derechos sociales y libertades p&uacute;blicas, no&nbsp;retroceda. As&iacute; de grave es la cosa.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        	Propongo que en el &aacute;mbito electoral ya mencionado todas las fuerzas de izquierdas &ndash;incluido por&nbsp;supuesto el PSOE o los n&uacute;meros no dar&aacute;n&ndash; presenten una lista conjunta, unitaria, en torno a un&nbsp;programa m&iacute;nimo y con el compromiso expl&iacute;cito de apoyar en la investidura al candidato con m&aacute;s&nbsp;posibilidades de frenar el gobierno de las derechas. Primero, quitar el agua al pez, luego todo lo&nbsp;dem&aacute;s. Hablen entre ustedes, cedan, concedan, lleguen a acuerdos&hellip; ejerzan esas funciones que&nbsp;se les presuponen a los/as profesionales de la pol&iacute;tica. Creen un &ldquo;olivo espa&ntilde;ol&rdquo; quienes pueden&nbsp;hacerlo y donde nunca podr&aacute; un independentista catal&aacute;n por muy bien que le vaya en las redes.&nbsp;Sean capaces de ilusionar y hasta emocionar a un electorado que no quiere elegir entre varias papeletas y que, en buena medida, lo har&aacute; por el voto &uacute;til o la abstenci&oacute;n, hastiado de tantos&nbsp;codazos a ver qui&eacute;n va primero. No es la soluci&oacute;n a todos los problemas pero s&iacute; puede ser un&nbsp;buen dique de contenci&oacute;n all&iacute; donde &uacute;nico se puede alzar. Si es que de verdad estamos hablando&nbsp;de parar en seco a Vox...
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Miguel Martín]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/si-queremos-parar-vox_132_13009617.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Feb 2026 10:31:58 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Si de verdad queremos parar a Vox]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La recomposición del espacio canarista en Gran Canaria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/recomposicion-espacio-canarista-gran-canaria_132_11490164.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Desde hace unos a&ntilde;os viene teniendo lugar un proceso paulatino, con sus avances y retrocesos, pero ininterrumpido, de recomposici&oacute;n del espacio canarista autonomista en la isla de Gran Canaria. Me refiero principalmente al espacio pol&iacute;tico compuesto por Nueva Canarias (NC) y Coalici&oacute;n Canaria (CC). Dicho fen&oacute;meno debe ser analizado al menos en tres planos: el electoral, que es a d&iacute;a de hoy pr&aacute;cticamente lo mismo que el pol&iacute;tico; el ideol&oacute;gico y el generacional. No sin cierto exceso de ambici&oacute;n, dedicar&eacute; las siguientes l&iacute;neas a un tema tan complejo, as&iacute; como a aventurar cinco posibles l&iacute;neas de trabajo para llevar a buen puerto dicho proceso. A mi juicio, es algo que conviene no s&oacute;lo a ese espacio sino tambi&eacute;n a sus hipot&eacute;ticos antagonistas dentro del canarismo, que deben nacer y jugar un important&iacute;simo papel, aunque no ser&aacute;n protagonistas de este art&iacute;culo.
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, en el plano electoral, es preciso constatar que, en Gran Canaria, el apoyo a Nueva Canarias en las &uacute;ltimas elecciones auton&oacute;micas se redujo en unos diez mil votos: de 63.571 votos en 2019 a 53.140 en 2023. Tambi&eacute;n lo hizo de manera similar el registrado por Coalici&oacute;n Canaria, que pas&oacute; de 42.507 a 34.990 en las mismas elecciones. Resumiendo, el espacio canarista autonomista pierde casi 20.000 votos en cuatro a&ntilde;os. En el caso de Coalici&oacute;n, su retroceso encuentra en buena medida explicaci&oacute;n en la ruptura de la alianza que manten&iacute;a con Unidos por Gran Canaria (UxGC), pues &eacute;sta obtuvo unos nada despreciables 17.153 votos. Por la izquierda, la aparici&oacute;n de Drago Verdes Canarias (DVC) alcanz&oacute; los 7.589 sufragios, mermando las posibilidades de Nueva Canarias. En mi opini&oacute;n, los votos de UxGC son &ldquo;recuperables&rdquo; para una opci&oacute;n canarista transversal en el 2027. Sobre los votos de DVC tengo m&aacute;s dudas por razones que explicar&eacute; m&aacute;s adelante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La comparativa de las elecciones generales arroja una lecci&oacute;n para quien la quiera entender: yendo juntos, puede haber menos voto, pero es m&aacute;s probable que haya esca&ntilde;o; yendo por separado, lo m&aacute;s probable es que todo ese voto canarista se vaya a la basura. En noviembre de 2019, la coalici&oacute;n CC-PNC-NC obtuvo 48.028 sufragios en la provincia de Las Palmas, de los cuales 36.031 sufragios fueron en Gran Canaria. Fueron suficientes para obtener un esca&ntilde;o. Sin embargo, en julio de 2023 los 61.647 votos obtenidos por ambas fuerzas por separado (39.866 por NC y 21.781 por CC) no sirvieron para absolutamente nada. Como tampoco sirvieron los 70.698 que obtuvieron divididos en las generales de abril. Gran noticia para el espa&ntilde;olismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El an&aacute;lisis del voto canarista al Cabildo de Gran Canaria en 2019 y 2023 devuelve una imagen paralela a la del Parlamento de Canarias y que venimos anunciando precisamente desde aquella primera convocatoria electoral: el lento declive del canarismo no parece encontrar fin. Entre ambas elecciones, NC pierde 4.191 votos y CC, 5.923. El espacio canarista se reduce y la aspiraci&oacute;n de contar con una mayor&iacute;a s&oacute;lida en el gobierno insular sin que los socialistas les pisen los talones se aleja cada vez m&aacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el plano ideol&oacute;gico, a mi juicio, conviene no llevarse a enga&ntilde;os y relativizar los discursos que los propios partidos ponen en circulaci&oacute;n con el fin de embellecer su imagen y hacer aparecer al adversario como alguien odioso y, sobre todo, muy alejado ideol&oacute;gicamente de tus posiciones. En primer lugar, las ideolog&iacute;as cl&aacute;sicas juegan un papel secundario en la pol&iacute;tica actual, puesto que los partidos son, sobre todo, gerencialistas y, en el d&iacute;a a d&iacute;a, cuesta hallar diferencias entre ellos. Las diferencias que pueda haber entre NC y CC a escala municipal, por ejemplo, tienen muchas veces que ver con las filias y fobias que se dan en cualquier colectivo humano. Es m&aacute;s, dir&iacute;a que no son mayores que las que pueda haber entre sectores de un mismo partido, ll&aacute;mese PSOE o PP. O en el interior de la misma CC o NC.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es significativo, por ejemplo, el consenso que existe entre los partidos en torno al proyecto Salto de Chira, emblem&aacute;tico de la acci&oacute;n de gobierno de NC en Gran Canaria. Coalici&oacute;n, por supuesto, tambi&eacute;n defiende el proyecto. Sin embargo, en el espacio de lo que, en otros textos, he dado en llamar &ldquo;canarismo popular&rdquo;, la oposici&oacute;n es frontal. He ah&iacute; una frontera insalvable por la que creo que para NC es m&aacute;s rentable, en t&eacute;rminos pol&iacute;ticos, liderar la reunificaci&oacute;n del canarismo en Gran Canaria que lanzarse a aventuras a su izquierda con socios que, b&aacute;sicamente, los consideran parte del problema y no de la soluci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El canarismo es ese espacio de encuentro de familias y sensibilidades ideol&oacute;gicas que, desde la transversalidad, consideran que es necesario articular una fuerza de amplio espectro donde nacionalistas, federalistas, municipalistas, etc., desde la socialdemocracia al socioliberalismo, puedan entenderse, asumiendo las leg&iacute;timas diferencias que en toda experiencia colectiva y plural siempre existen. Ese espacio s&oacute;lo puede (re)nacer desde acuerdos sensatos y razonables entre NC y GC en Gran Canaria. Pero luego volver&eacute; sobre esto. Ahora debo ocuparme de una cuesti&oacute;n no menor: el relevo generacional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En 2025 la c&uacute;pula de NC cumplir&aacute; veinte a&ntilde;os al frente de la que en su momento fue una escisi&oacute;n de Coalici&oacute;n Canaria. Cuesta encontrar en la pol&iacute;tica de nuestro pa&iacute;s un caso similar de ausencia de renovaci&oacute;n. Si acaso, el de Casimiro Curbelo es un r&eacute;cord que no parece deseable igualar ni mucho menos superar: diecisiete a&ntilde;os de secretario general del PSC-PSOE en La Gomera (1983-2015) y, desde entonces, secretario general de la Agrupaci&oacute;n Socialista Gomera (ASG). En total, treinta y un a&ntilde;os. Las personas que se pusieron al frente de NC en 2005 han cumplido un ciclo y deben asumirlo: los que tuvieron &eacute;xito en mayo de 2023 y los que fracasaron. Su pase ordenado a la reserva es una exigencia democr&aacute;tica que no pueden deso&iacute;r. Pretender aferrarse a puestos de direcci&oacute;n que, en su amplia mayor&iacute;a, ya ocupaban desde mucho antes, hace un grav&iacute;simo da&ntilde;o a una organizaci&oacute;n que, como todas, debe renovarse y regenerarse. Las generaciones nacidas en democracia o, al menos, despu&eacute;s de mayo del 68, deben tomar el relevo y no estar condenadas a un eterno papel secundario. Los nuevos liderazgos municipales e insulares deben dar un paso al frente, respaldados por su importante apoyo popular. Esto debe entenderse y ponerse en pr&aacute;ctica de manera diplom&aacute;tica y efectiva, como de hecho sucede en el resto de partidos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; las cosas, vistas desde la grada del terrero, por parte de quien no tiene equipo pero s&iacute; aspira a ver una buena luchada, opino que el proceso de recomposici&oacute;n del canarismo en la isla de Gran Canaria debe avanzar por los siguientes carriles:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Se debe construir una cultura de la complementariedad y la alianza entre CC y NC. Hacen falta l&iacute;deres con altura pol&iacute;tica y pensamiento estrat&eacute;gico que no piensen exclusivamente en su supervivencia pol&iacute;tica.&nbsp;</li>
                                    <li>Es justo asumir la prevalencia de NC sobre CC en voto (generales, auton&oacute;micas y locales) en la isla de GC y de CC en el resto del pa&iacute;s. Sin ese c&aacute;lculo tan elemental, ninguna negociaci&oacute;n llegar&aacute; a buen puerto.&nbsp;</li>
                                    <li>La renovaci&oacute;n generacional de NC por v&iacute;a congresual a los 20 a&ntilde;os de su fundaci&oacute;n se debe dar cuanto antes. Los resultados de 2023 se&ntilde;alan el camino.&nbsp;</li>
                                    <li>Tan pronto como sea posible, se debe llegar a un pacto formal para la construcci&oacute;n de una plataforma canarista unitaria y transversal de cara a las pr&oacute;ximas generales y auton&oacute;micas, sean en 2027 o antes. Ser&aacute; m&aacute;s progresista cuanta m&aacute;s gente progresista incluya.&nbsp;</li>
                                    <li>Hay que acordar la articulaci&oacute;n de compromisos de competici&oacute;n virtuosa all&iacute; donde no fuera posible todav&iacute;a el acuerdo. El ejemplo de Telde en 1987 bien puede ilustrar a algunos.&nbsp;</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Si todo esto y alg&uacute;n asunto m&aacute;s se desenreda, habr&aacute; en 2027 un gran partido canarista hegem&oacute;nico ocupando la centralidad del tablero pol&iacute;tico y con peso pol&iacute;tico en Madrid para que, entre otras cosas, no nos ninguneen como ahora sucede con la dram&aacute;tica situaci&oacute;n de los menores no acompa&ntilde;ados en las islas. Esto no basta. Toca adem&aacute;s, en paralelo, construir su gran oponente, una fuerza canarista, nacional-popular, que emane de la sociedad civil y quiera ir m&aacute;s all&aacute; en todo, pero sucede a veces que hay ideas a las que le ha llegado su momento mientas que otras deben seguir esperando por las personas que sepan interpretarlas.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Miguel Martín]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/recomposicion-espacio-canarista-gran-canaria_132_11490164.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 01 Jul 2024 07:19:09 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La recomposición del espacio canarista en Gran Canaria]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Desestabilizando el sistema educativo canario]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/desestabilizando-sistema-educativo-canario_1_11359341.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d77b16ac-6c29-489c-bd5e-bc25b4071bbe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Desestabilizando el sistema educativo canario"></p><p class="article-text">
        Desprop&oacute;sito, negligente, contraproducente, ataque brutal&hellip; todas estas palabras y alguna m&aacute;s han sido usadas a lo largo de estas semanas para calificar al concurso de estabilizaci&oacute;n de los docentes interinos canarios. A mi juicio, no exageran. El que un proceso administrativo, supuestamente dise&ntilde;ado para dar estabilidad laboral a quienes ejerc&iacute;an la docencia en Canarias en situaci&oacute;n de interinidad, acabe provocando el surrealista desenlace de estabilizar mayoritariamente a docentes que jam&aacute;s han ejercido en las islas, no merece ninguna consideraci&oacute;n positiva por nuestra parte. De hecho, a la espera que el Tribunal de Justicia de la Uni&oacute;n Europea (TJUE), cual <em>deus ex machina</em>, dicte una sentencia favorable a los intereses de los ense&ntilde;antes interinos canarios, no est&aacute; de m&aacute;s desbrozar responsabilidades ante semejante sinsentido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La interinidad en la funci&oacute;n p&uacute;blica debe ser excepcional. Los niveles de hasta el 40% de interinidad que se dan en el sistema educativo canario no son aceptables. La Comisi&oacute;n Europea fija en torno al 8% los l&iacute;mites del mismo, entendiendo que la estabilidad en el puesto de trabajo, en las plantillas de los centros educativos, es, junto con otros factores, un elemento que aporta calidad a la educaci&oacute;n. Cuando las plantillas de los centros cambian masivamente a&ntilde;o tras a&ntilde;o, es tremendamente dif&iacute;cil consolidar una comunidad educativa estable, en la que el alumnado se sienta acogido con seguridad y pleno conocimiento de sus caracter&iacute;sticas psicosociales, sino que se da una situaci&oacute;n de &ldquo;eterno recomienzo&rdquo; de la que nadie sale beneficiado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, abrir un proceso de estabilizaci&oacute;n que contribuyera a aminorar de manera importante los porcentajes de profesorado interino en las islas era una idea razonable, siempre y cuando se llevara a cabo con criterio y garant&iacute;as. Nada de esto ha sucedido. La &ldquo;Ley 20/2021 de medidas urgentes para la reducci&oacute;n de la temporalidad en el empleo p&uacute;blico&rdquo; fue un instrumento aplicado de manera irresponsable por la Consejer&iacute;a de Educaci&oacute;n del anterior ejecutivo canario. Como su mutismo en estas semanas es absoluto, es importante recordar que dicha consejer&iacute;a estuvo en manos del PSOE y su titular fue la consejera Manuela Armas. &iquest;Pedir&aacute;n perd&oacute;n a los docentes canarios que ver&aacute;n frustradas sus esperanzas de estabilizarse mediante este proceso? A la vista del mencionado mutismo, lo veo improbable.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El equipo de la Consejer&iacute;a de Educaci&oacute;n del Pacto de las Flores cometi&oacute; errores grav&iacute;simos, muy probablemente sin posibilidad de subsanaci&oacute;n al menos en el corto plazo. De entrada, sac&oacute; a Canarias de la coordinaci&oacute;n estatal, sin prever que eso daba oportunidad a los docentes de otras comunidades de concursar en su propia comunidad y, adem&aacute;s, en Canarias. En el concurso de m&eacute;ritos no aprovech&oacute; la posibilidad de computar en mayor grado la experiencia docente acreditada en Canarias, lo cual hubiera supuesto una ventaja competitiva en muchos casos imbatible en beneficio del profesorado ya ejerciendo en Canarias. Este apartado pod&iacute;a haber sido impugnado por nuestro gobierno precisamente para defender los derechos laborales de sus docentes y no los de otras comunidades aut&oacute;nomas. Sin embargo, pudo m&aacute;s la sumisi&oacute;n a Madrid.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De fondo, no se puede dejar de mencionar la pr&aacute;ctica inexistencia de contenidos canarios de car&aacute;cter obligatorio en nuestro sistema educativo a todos los niveles y, por ende, en los temarios de oposiciones para acceder al ejercicio de la docencia en Canarias. No se puede poner en pie una Escuela Canaria digna de tal nombre si la administraci&oacute;n no inculca en el profesorado la obligaci&oacute;n, recogida por otra parte en todas las leyes educativas de este Estado, desde la mism&iacute;sima Ley General de Educaci&oacute;n de 1970 hasta la actual LOMLOE de 2020: el proceso de ense&ntilde;anza-aprendizaje no debe darse &ldquo;en el vac&iacute;o&rdquo; sino que siempre debe partir de la realidad (social, natural, hist&oacute;rica, cultural, etc.) del alumnado. &iquest;C&oacute;mo va a cumplirse este principio orientador con la aut&eacute;ntica avalancha de profesorado for&aacute;neo que nos espera?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; las cosas, los docentes en situaci&oacute;n de interinidad no tienen demasiadas ilusiones a las que aferrarse. Est&aacute; por ver que los anuncios de la consejer&iacute;a actual, por m&aacute;s que bienintencionados, acaben teniendo un efecto de contrapeso suficiente ante semejante desprop&oacute;sito. En cualquier caso, no van mucho m&aacute;s all&aacute;, por ahora, de &ldquo;asegurar&rdquo; que podr&aacute;n seguir siendo interinos mientras que una mayor&iacute;a de docentes que jam&aacute;s han trabajado en las islas pasan a ser funcionarios del Gobierno de Canarias sin ni siquiera pasar por un periodo de pr&aacute;cticas. Peor lo tienen tantos egresados de nuestras universidades que ven la oportunidad de incorporarse a la docencia m&aacute;s lejos gracias a este desprop&oacute;sito.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora toca reclamar masivamente antes del 15 de mayo, a la espera de que las nefastas consecuencias del proceso de estabilizaci&oacute;n no se materialicen el pr&oacute;ximo curso y nuestro profesorado pueda situarse en mejores condiciones &ndash;ante una hipot&eacute;tica competici&oacute;n equitativa que a d&iacute;a de hoy no existe&ndash;&nbsp; para su definitiva estabilizaci&oacute;n. Si el 13 de junio llegan buenas noticias desde Bruselas, habr&aacute; que presionar al Gobierno de Espa&ntilde;a para que la cordura retorne a nuestro sistema educativo. A ver si el PSOE de Madrid tiene la altura pol&iacute;tica que el PSOE en Canarias no ha tenido en ning&uacute;n momento en este respecto, a pesar de haber estado presidido por un funcionario docente. Como dir&iacute;a nuestro poeta universal, &ldquo;la esperanza nos mantiene&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Miguel Martín]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/desestabilizando-sistema-educativo-canario_1_11359341.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 May 2024 13:39:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Desestabilizando el sistema educativo canario]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Laguna, capital de las canariedades]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/laguna-capital-canariedades_132_10592636.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        La semana del 16 al 20 de octubre de 2023 tendr&aacute; lugar la celebraci&oacute;n del Curso de Extensi&oacute;n Universitaria <em>Canariedades. Una herencia en devenir</em>. Dicho curso, organizado por el Museo de Historia y Antropolog&iacute;a de Tenerife, la Universidad de La Laguna y la Fundaci&oacute;n Canaria Tamaimos enmarca el lanzamiento de un nuevo libro de las Ediciones Tamaimos: <em>Canariedades. Textos para pensar una Canarias Otra</em>. El libro es un compendio de quince reflexiones a cuenta de las canariedades actuales desde los m&aacute;s variados &aacute;mbitos disciplinares. Pueden leer el programa&nbsp;completo del curso <a href="https://www.ull.es/portal/agenda/evento/canariedades-una-herencia-en-devenir/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hasta aqu&iacute; la informaci&oacute;n m&aacute;s elemental acerca de un evento que, a mi parecer, ir&aacute; ganando peso en el debate ideol&oacute;gico y cultural canario en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os. Pero, &iquest;qu&eacute; es lo que se expresa en este curso, de conferencias de car&aacute;cter m&aacute;s acad&eacute;mico en la ma&ntilde;ana y debates abiertos en la tarde? &iquest;C&oacute;mo es posible reunir a personas tan dispares como Antonio Gonz&aacute;lez Vi&eacute;itez &ndash;hist&oacute;rico del canarismo progresista&ndash; y Juan Manuel Garc&iacute;a Ramos, uno de los l&iacute;deres hist&oacute;ricos del PNC? &iquest;O&nbsp; a Koldobi Velasco &ndash;activista de mil causas justas&ndash; con Ana Oramas, la m&aacute;s fiel representante del canarismo conservador? Sin duda una voluntad nada sectaria de acoger en este marco a los extremos casi improbables de un espacio cuya existencia se intuye y en el que se reconocen no pocas diferencias y puntos de fricci&oacute;n pero alguna se&ntilde;a en com&uacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, &iquest;qu&eacute; representa la pluralidad de voces acad&eacute;micas como Larisa P&eacute;rez Flores, Roberto Gil Hern&aacute;ndez, Pablo Est&eacute;vez Hern&aacute;ndez, Paula Fern&aacute;ndez Hern&aacute;ndez, Jos&eacute; Miguel Perera Santana, Rumen Sosa Mart&iacute;n, etc.? &iquest;Qu&eacute; tendr&aacute; que decir sobre Canarias este grupo de canarios y canarias, nacidos en democracia y autonom&iacute;a? A mi juicio, que estamos ante el nacimiento de la Generaci&oacute;n Otra, algo que intentar&eacute; desarrollar, aunque sea brevemente, en las pr&oacute;ximas l&iacute;neas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde hace alg&uacute;n tiempo &ndash;alguien deber&aacute; concretar m&aacute;s y mejor el momento exacto, si es que esto es posible&ndash; se viene dejando sentir una perspectiva y una sensibilidad nuevas acerca de Canarias, nuestro lugar en el mundo, nuestro devenir como pueblo. No dir&eacute; que es un hecho absolutamente extraordinario y totalmente desconectado de cualquier otro movimiento o escuela en otros lugares del mundo. De hecho, estos empujes generacionales se suceden con alguna periodicidad aunque tampoco son frecuentes. Son m&aacute;s los a&ntilde;os est&eacute;riles, en los que algunos intelectuales recorren la larga traves&iacute;a del desierto esperando entregar el testigo a quien lo quiera recoger.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es innegable, por otra parte, la influencia en esta Generaci&oacute;n Otra de escuelas como el posmarxismo o, significadamente, el pensamiento decolonial en el conjunto de reflexiones que vienen delimitando esta Generaci&oacute;n Otra. Nombres como los de Manuel Alem&aacute;n, Frantz Fanon, Fernando Est&eacute;vez, &Aacute;ngel S&aacute;nchez, Derrida o Laclau, no les son ajenos. Las alteridades en su lucha por la emancipaci&oacute;n de sus respectivas subalternidades son definitivamente su terrero de lucha. La subversi&oacute;n epist&eacute;mica, la criollidad, el cuestionamiento de la canariedad hegem&oacute;nica, el descentramiento cognitivo, la colonialidad, el colonialismo,&hellip; muchas de las pegas en las que estos luchadores y luchadoras se fajan sin miedo al disenso interno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Asistimos, en fin, al nacimiento de una Generaci&oacute;n Otra que pide paso en su derecho de enunciaci&oacute;n de Canarias; que se viene re(v/b)elando en libros, art&iacute;culos, charlas, debates, etc. desde hace no menos de una d&eacute;cada; que ejerce un activismo intelectual en la denuncia de los l&iacute;mites del autonomismo y la (ultra)periferia (auto)impuesta; que participa, en fin, de la construcci&oacute;n de una subjetividad nueva para hombres, mujeres, personas no binarias, grupos sociales excluidos, etc. aun en su heterogeneidad de enfoques y puntos de vista en otra Canarias posible y urgente. La Laguna &ndash;escenario hist&oacute;rico de tantas contestaciones&ndash; acoge esta pr&oacute;xima semana la constataci&oacute;n de que Canarias se sigue pensando en clave rebelde y emancipadora; de que las diferentes canariedades vuelven a expresarse sin miedo a ser ocultadas. Deseo que nueva hornada de ilustrados e ilustradas nacidos de nuestros sectores populares alcancen cotas a&uacute;n m&aacute;s altas que las que anteriormente otros alcanzaran en sus tertulias laguneras.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Miguel Martín]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/laguna-capital-canariedades_132_10592636.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 12 Oct 2023 08:42:41 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La Laguna, capital de las canariedades]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De amnistías y referéndums]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/amnistias-referendums_1_10527129.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Deseo que en el debate acerca de la amnistía en Cataluña los canaristas autonomistas de CC y NC se sitúen del lado de la resolución del problema</p></div><p class="article-text">
        Los refer&eacute;ndums para consultar a la ciudadan&iacute;a sobre el estatus de una determinada comunidad nacional con respecto a la entidad supranacional en la que se inserta no son infrecuentes. Los ha habido en el pasado y, con toda seguridad, los seguir&aacute; habiendo en el futuro. En Qu&eacute;bec tuvieron lugar en 1980 y 1995 y fueron alegales, que no ilegales. La opci&oacute;n independentista perdi&oacute; en ambas ocasiones por escaso margen y no hubo en ning&uacute;n caso consecuencias legales.&nbsp; Tampoco las hubo en el refer&eacute;ndum escoc&eacute;s de 2014, que adem&aacute;s contaba con el benepl&aacute;cito de Westminster. Tambi&eacute;n fue derrotado el independentismo y no hubo, por supuesto, represalia de ning&uacute;n tipo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Puerto Rico ha realizado desde 1967 hasta seis refer&eacute;ndums o consultas no vinculantes para decidir acerca de su estatus con respecto a los Estados Unidos. Las opciones disponibles han basculado entre la independencia, el Estado Libre Asociado (ELA) y la estadidad, es decir, ser incluido como un estado m&aacute;s de la Uni&oacute;n. Tradicionalmente ha sido esta &uacute;ltima opci&oacute;n la vencedora, sobre todo en 2017, cuando el apoyo a la conversi&oacute;n de Puerto Rico en un nuevo estado concit&oacute; el 97&rsquo;13% de los apoyos, si bien es verdad que la participaci&oacute;n fue la m&aacute;s baja en toda la historia de estos refer&eacute;ndums. S&oacute;lo votaron un 23&rsquo;23% de los puertorrique&ntilde;os, lo cual plantea dudas razonables acerca de la representatividad del resultado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La declaraci&oacute;n de independencia de Kosovo en 2008 se sosten&iacute;a no solo en una mayor&iacute;a parlamentaria inapelable &ndash;109 de sus 120 diputados votaron a favor&ndash; sino en el precedente del refer&eacute;ndum de 1991, en el cual participaron un 87% de las personas llamadas a votar. Un 99% de los votantes expresaron su apoyo a que Kosovo se independizara de Serbia. En tres votaciones (1974, 1976 y 2009) ha podido la ciudadan&iacute;a de Mayotte ratificar su voluntad de continuar ligada a la Rep&uacute;blica Francesa y no seguir el camino del resto del archipi&eacute;lago de las Comores, estado independiente desde 1974. Hasta en tres ocasiones (2018, 2020 y 2021) han rechazado los habitantes de Nueva Caledonia la independencia de su archipi&eacute;lago con respecto a Francia, adquiriendo el estatus de colectividad de ultramar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No quiero continuar con la larga lista de ejemplos acerca de c&oacute;mo las sociedades pueden expresar de manera pac&iacute;fica y democr&aacute;tica su voluntad de permanencia, abandono o cambio de estatus. Esa debe ser la normalidad y no la que llevamos viviendo en el Estado espa&ntilde;ol desde que el <em>proc&eacute;s</em> catal&aacute;n se convirti&oacute; en la pr&aacute;ctica en una v&iacute;a unilateral hacia la independencia sin contar ni con una mayor&iacute;a parlamentaria amplia ni con un refrendo popular suficiente para un proyecto que debe concitar apoyos amplios que permitan avanzar hacia otro modelo distinto del actual.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Estado espa&ntilde;ol no fue precisamente un ejemplo de escrupulosidad democr&aacute;tica en el tratamiento del refer&eacute;ndum del 1 de octubre en Catalu&ntilde;a. Las im&aacute;genes de las cargas policiales contra la parte de la ciudadan&iacute;a catalana que insist&iacute;a en votar en aquella oportunidad dieron la vuelta al mundo. El nacionalismo espa&ntilde;ol alent&oacute; la crispaci&oacute;n y la catalanofobia abortando lo que probablemente no hubiera sido m&aacute;s que una votaci&oacute;n con participaci&oacute;n claramente insuficiente como para la de poner en marcha un proceso de independencia de ning&uacute;n tipo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se impone pasar p&aacute;gina pero ante habr&aacute; que aprender unas cuantas lecciones. No existe en la sociedad catalana un consenso mayoritario a favor de la independencia que permita una v&iacute;a unilateral. &Eacute;sta debe ser desechada de manera expl&iacute;cita por quien debe y puede hacerlo. El Gobierno espa&ntilde;ol, el futuro gobierno presidido por Pedro S&aacute;nchez, debe comprometerse a realizar una consulta en la que la sociedad catalana pueda expresar su voluntad de independizarse, continuar con el modelo actual o una tercera v&iacute;a que una mayor&iacute;a suficiente del Parlament debe acordar en un plazo no demasiado lejano.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Catalu&ntilde;a debe poder votar qu&eacute; quiere ser de mayor: una nacionalidad con amplia autonom&iacute;a como en la actualidad, alg&uacute;n tipo de estatus que conserve lazos con el Estado espa&ntilde;ol incrementando tanto como sea posible su autogobierno o convertirse en un pa&iacute;s independiente. Esta &uacute;ltima opci&oacute;n, de ser vencedora, algo poco probable, obligar&iacute;a a arbitrar condiciones mediante las cuales podr&aacute;n articularse dicho mandato popular. Exigir&iacute;a reformar el Estado espa&ntilde;ol tal y como lo conocemos y avanzar hacia un modelo de libre adhesi&oacute;n donde las partes actuales decidan democr&aacute;ticamente qu&eacute; papel se quiere jugar, qu&eacute; se quiere compartir o no en un hipot&eacute;tico modelo reformado de inspiraci&oacute;n confederal. Una victoria poco clara de la continuidad del modelo actual contribuir&iacute;a a que el problema se enquistara durante a&ntilde;os pues siempre habr&iacute;a una parte nada despreciable de la sociedad catalana que querr&iacute;a ir m&aacute;s all&aacute;. Algo se debe mover para acertar con un estatus que concite apoyos superiores a la opci&oacute;n de la independencia o la autonom&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Finalmente,<strong> en Canarias debemos tomarnos el debate territorial con bastante m&aacute;s intensidad</strong>, que no dramatismo, de lo que demuestra nuestra clase pol&iacute;tica en estos d&iacute;as. Las intervenciones que hemos le&iacute;do hasta ahora son francamente decepcionantes. El autonomismo canario de CC y NC, siempre tan conservador, da palos de ciego y deja ver, de manera indisimulada, su incapacidad de poner encima de la mesa un modelo m&iacute;nimamente cre&iacute;ble que pueda ser compartido por la mayor&iacute;a de la sociedad canaria y represente un paso m&aacute;s all&aacute; de lo que ahora mismo tenemos. Lo mismo resucitan el ELA que mentan un Estado federal asim&eacute;trico &ndash;que conlleva una Constituci&oacute;n propia, un(a) Primer(a) Ministro(a), etc.&ndash; poco cre&iacute;ble si examinamos con detalle su escasa inclinaci&oacute;n a otra cosa que no sea quedarnos como estamos. Cuando la pol&iacute;tica, la ideolog&iacute;a, saltan por la ventana, por la puerta entra el culto a la gesti&oacute;n, como si los dem&aacute;s no fueran capaces de gestionar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Deseo que en el debate acerca de la amnist&iacute;a en Catalu&ntilde;a los canaristas autonomistas de CC y NC se sit&uacute;en del lado de la resoluci&oacute;n del problema</strong>, es decir, a favor de hacer de la misma un instrumento para el avance en un cierre sensato y democr&aacute;ticamente acordado de los peores aspectos del <em>proc&eacute;s.</em> Si se pronuncian en contra de la misma y de cualquier posibilidad de que la sociedad catalana vote acerca del estatus que quiere tener o, como ya sucediera cuando la aplicaci&oacute;n del 155 en Catalu&ntilde;a, se ponen de perfil, acabar&aacute;n por convertirse en un serio obst&aacute;culo para que en Canarias se pueda articular una propuesta m&iacute;nimamente cre&iacute;ble de profundizaci&oacute;n en nuestro autogobierno. Ser un dem&oacute;crata convencido hoy, en la Canarias del siglo XXI, significa, como dijera el poeta, saber que no vale &ldquo;pasar de largo, no saber nada, hacer la vista gorda a lo que pasa, guardar la sed de estrellas bajo llave.&rdquo;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Miguel Martín]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/amnistias-referendums_1_10527129.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 19 Sep 2023 13:49:30 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[De amnistías y referéndums]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Desde el Turia al Guiniguada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/turia-guiniguada_132_10014246.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Mientras el canarismo autonomista de Coalici&oacute;n Canaria y Nueva Canarias se ve obligado a ahondar en su divisi&oacute;n ante las pr&oacute;ximas elecciones (aunque no faltar&aacute; quien lo celebre), al canarismo popular y soberanista de Proyecto Drago no dejan de present&aacute;rsele nuevos retos. En este momento embrionario que vive, son todo desaf&iacute;os que ir acometiendo a la par que Drago va haciendo un poco todo a la vez: constituirse, definirse, reagrupar, trabar alianzas, marcar l&iacute;mites, visibilizarse, formar cuadros, preparar la contienda electoral, etc. Y este viernes, 10 de marzo, adem&aacute;s, dar continuidad como anfitri&oacute;n al Acuerdo del Turia, desde una perspectiva propia, situada, profundamente canaria. No creo que sobre una reflexi&oacute;n desde la prudencia acerca de esto &uacute;ltimo.
    </p><p class="article-text">
        Tratar&eacute; de explicar mejor a lo que me refiero. Todos hemos visto en muchas ocasiones c&oacute;mo las din&aacute;micas federales o confederales que a nivel estatal adoptaban organizaciones pol&iacute;ticas o sociales canarias acaban mutando en el cl&aacute;sico sucursalismo que tanto hemos padecido en este archipi&eacute;lago. Nuestras experiencias m&aacute;s originales progresivamente se iban diluyendo primero en un <em>totum revolutum</em> de realidades con las que poco ten&iacute;amos que ver para acabar siendo un mero ap&eacute;ndice de un poder estatal, normalmente radicado en Madrid, y subordinado a intereses que rara vez coincid&iacute;an con los nuestros. La izquierda no ha sido en absoluto una excepci&oacute;n a todo esto. Antes bien, ha actuado numerosas veces como agente de la colonialidad sin apenas diferencias con la derecha. Esto no puede volver a ocurrirnos.
    </p><p class="article-text">
        Desde luego, siempre cabe la posibilidad de renunciar a cualquier tipo de relaci&oacute;n que vaya m&aacute;s all&aacute; de la visita protocolaria a eventos como congresos, jornadas, etc. Dar por hecho que la &uacute;nica relaci&oacute;n posible con entidades de otras comunidades debe darse precisamente en Madrid, casi de manera &ldquo;espont&aacute;nea&rdquo;, y evitar cualquier posibilidad de sinergia -pol&iacute;tica o ideol&oacute;gica- en otras coordenadas. Es en buena medida la pol&iacute;tica tradicionalmente adoptada por el canarismo autonomista que, sin embargo, s&iacute; participa con otras fuerzas de otros lugares del Estado en las elecciones europeas, por ejemplo, o incluso, en el caso de Nueva Canarias, integr&aacute;ndose puntualmente en la lista al Congreso del PSOE para las elecciones generales de 2015. Tambi&eacute;n el&nbsp;canarismo independentista particip&oacute; recientemente en Ahora Rep&uacute;blicas, una experiencia con otros partidos de parecida ideolog&iacute;a. Es bueno recordarlo para identificar quienes en estos d&iacute;as, interesadamente, pretenden confundir sucursalismo y estatalismo.
    </p><p class="article-text">
        Este aislacionismo imperfecto, de baja intensidad, a mi juicio ha estado presidido fundamentalmente por una visi&oacute;n puramente instrumental, de supervivencia electoral, porque lo cierto es que el canarismo autonomista, en sus treinta a&ntilde;os de existencia, apenas ha mostrado inter&eacute;s en imaginar y mucho menos desarrollar una visi&oacute;n del Estado espa&ntilde;ol que vaya m&aacute;s all&aacute; del Estado de las autonom&iacute;as. Aparece aqu&iacute; y all&aacute; alguna invocaci&oacute;n al Estado federal pero en sus pol&iacute;ticas es imposible detectar ninguna propuesta seria en ese sentido. De hecho, no han sido escasas las ocasiones en las que ha desechado desarrollar instrumentos propios para limitarse a la competencia con otras autonom&iacute;as por los favores del poder central: como ejemplo, el reciente debate sobre la desconcentraci&oacute;n de las instituciones estatales. No existe en Canarias una s&oacute;lida visi&oacute;n acerca de c&oacute;mo debe ser el Estado espa&ntilde;ol m&aacute;s all&aacute; de, por un lado, un autonomismo centrado en los asuntos econ&oacute;micos y, por otro, un independentismo que no es capaz de explicar c&oacute;mo se llegar&iacute;a a esa hipot&eacute;tica independencia desde el modelo auton&oacute;mico actual.
    </p><p class="article-text">
        A mi juicio, las preguntas que en Canarias debemos hacernos son las siguientes: &iquest;puede el Turiacuerdo, incluso en su actual formulaci&oacute;n como foro de encuentro, ayudar a desarrollar el autogobierno de las islas como el canarismo autonomista parece ser incapaz de lograr desde hace alg&uacute;n tiempo? &iquest;Puede contribuir a impulsar en el seno de la sociedad canaria la necesidad de superar el marco competencial actual para afrontar con garant&iacute;as los graves problemas demogr&aacute;ficos, sociales, econ&oacute;micos, ambientales, etc. que afronta nuestro pa&iacute;s? &iquest;Servir&aacute; para acelerar el cambio de unas relaciones entre Canarias y Espa&ntilde;a presididas por la compensaci&oacute;n, la ayuda, la dependencia y el extractivismo a otras donde la constituci&oacute;n de un modelo propio, la apuesta por nuestra propia v&iacute;a, la soberan&iacute;a, en fin, sean el motor de nuestro desarrollo?
    </p><p class="article-text">
        A mi juicio, a Proyecto Drago hay que exigirle que dedique su participaci&oacute;n en dicho foro a lograr alianzas en el nivel estatal para que estas preguntas sean respondidas de forma afirmativa; para que avanzar hacia, por ejemplo, la Plena Autonom&iacute;a Interna no sea un asunto de minor&iacute;as m&aacute;s o menos radicales, sino un proyecto de pueblo, de pa&iacute;s, que pueda recibir apoyos m&aacute;s all&aacute; de nuestras fronteras. A Comprom&iacute;s, M&aacute;s Pa&iacute;s, la Chunta Aragonesista, Verdes Equo, M&eacute;s Per Mallorca, Coalici&oacute;n por Melilla y Movimiento por la Dignidad y la Ciudadan&iacute;a en Ceuta, hay que pedirles que comprendan que vienen al Pa&iacute;s Canario, un archipi&eacute;lago con graves problemas y, desde luego, una realidad muy diferente a la de sus respectivos territorios. Unas islas que inauguraron el colonialismo europeo en 1402 y en cuya sociedad actual todav&iacute;a se dejan sentir en muchos planos la colonialidad de una relaciones centro-periferia en la que ellos deben, de manera consciente y emp&aacute;tica, situarse del lado &ldquo;correcto&rdquo; de la Historia. Si esto es as&iacute;, habr&aacute; valido la pena consolidar unas relaciones que, en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os, pueden ser fundamentales para defender, en el actual periodo de resistencia, el autogobierno alcanzado y construir mayor&iacute;a popular a favor de las soberan&iacute;as del pueblo canario y otros pueblos del Estado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Miguel Martín]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/turia-guiniguada_132_10014246.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Mar 2023 10:42:29 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Desde el Turia al Guiniguada]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De la “obediencia canaria” a la obediencia a Canarias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/obediencia-canaria-obediencia-canarias_1_9923531.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/896e4416-787a-41f8-b691-094e96421863_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De la “obediencia canaria” a la obediencia a Canarias"></p><p class="article-text">
        Sin &aacute;nimo de precisi&oacute;n hist&oacute;rica, creo recordar que la expresi&oacute;n &ldquo;obediencia canaria&rdquo; nace, o al menos se usa de manera corriente, con motivo del nacimiento &ldquo;oficial&rdquo; del canarismo autonomista en 1993. Los dirigentes de aquella Coalici&oacute;n Canaria -que muchos entonces calificaban &ldquo;contra natura&rdquo; y que tanto iba a marcar el futuro de esta tierra- insist&iacute;an, con bastante acierto, en se&ntilde;alar dicha obediencia como la argamasa que los un&iacute;a: los partidos que conformaban la alianza electoral -Agrupaciones Independientes de Canarias, Centro Canario Nacionalista e Iniciativa Canaria- no respond&iacute;an ante ninguna instancia pol&iacute;tica que no fuera canaria. Sus programas, candidatos, pol&iacute;ticas, acuerdos, etc. se decid&iacute;an aqu&iacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la expresi&oacute;n fue cayendo en desuso, en paralelo con el declive de una fuerza cada vez m&aacute;s envejecida, debilitada por la escisi&oacute;n de Nueva Canarias y con una crisis de orientaci&oacute;n cada vez m&aacute;s evidente. El mismo espacio del canarismo autonomista -puesto que no se dedica a la construcci&oacute;n nacional- parece limitarse a la defensa de un Estado de las Autonom&iacute;as que se le qued&oacute; corto a Canarias hace ya alg&uacute;n tiempo. Cuesta reconocer en el medio y largo plazo qu&eacute; proponen estas dos fuerzas que sea Canarias distinto a lo que ya es con respecto a lo que se supone que debiera diferenciarlas del resto de partidos: su proyecto de &ldquo;pa&iacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este debate sobre la &ldquo;obediencia canaria&rdquo; ha sido revivido en las &uacute;ltimas semanas con inusitado &iacute;mpetu a ra&iacute;z de la aparici&oacute;n de un nuevo actor pol&iacute;tico que a nadie ha dejado indiferente: el Proyecto Drago. Desde esta nueva fuerza se ha hecho hincapi&eacute; en la &ldquo;obediencia canaria&rdquo; no s&oacute;lo como se&ntilde;a de identidad del proyecto sino tambi&eacute;n como requisito para cualquier posible alianza pol&iacute;tica o electoral. A ra&iacute;z de la reciente firma de Proyecto Drago del &ldquo;Acuerdo del Turia&rdquo;, -un acuerdo pol&iacute;tico no electoral que establece un marco de cooperaci&oacute;n con fuerzas como Comprom&iacute;s, M&aacute;s Pa&iacute;s, Movimiento por la Dignidad y la Autonom&iacute;a de Ceuta, M&eacute;s per Mallorca, Chunta Aragonesista, Ciudadanos por Melilla y Equo Verdes- no ha faltado quien ha se&ntilde;alado una posible contradicci&oacute;n con la &ldquo;obediencia canaria&rdquo; tan a gala de la formaci&oacute;n canaria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En mi opini&oacute;n, no existe tal contradicci&oacute;n. Ser&iacute;a demasiado ingenuo pensar que los adversarios no iban a aprovechar cualquier m&iacute;nimo resquicio para socavar las bases de un competidor inesperado, inc&oacute;modo y al que no controlan; que amenaza con perturbar el <em>status quo</em> que reposa en nuestras instituciones. Confunden -no pocas veces de manera interesada- lo que &ldquo;Jorge Guerra&rdquo; (alias de Pablo R&oacute;denas, secretario general del Partido de Unificaci&oacute;n Comunista de Canarias) se&ntilde;al&oacute; como sucursalismo y, por otro lado, estatalismo, ya en la I Conferencia Insular de Las Palmas (sic) en mayo del 1978. Sobre el primero dice que &ldquo;El sucursalismo lo es en tanto que delega decisiones que s&oacute;lo al pueblo canario soberano corresponden&rdquo;. El estatalismo ser&iacute;a &ldquo;el mantenimiento de lazos con organizaciones hom&oacute;logas de la Pen&iacute;nsula [Ib&eacute;rica]&rdquo;. Considero evidente, por lo que sabemos hasta ahora, que el Acuerdo del Turia, de manera expl&iacute;cita e impl&iacute;cita, transcurre por la segunda de las v&iacute;as. Habr&aacute; que ver a d&oacute;nde llega m&aacute;s adelante.
    </p><p class="article-text">
        He querido, en una versi&oacute;n personal del Diagrama de Nolan, representar el sistema de partidos canarios no s&oacute;lo en el eje izquierda-derecha -una visi&oacute;n simplista en la que tantos caen- sino tambi&eacute;n en cuanto a la soberan&iacute;a/dependencia organizativa de los mismos. Por tanto, no me refiero ahora a la asunci&oacute;n de un determinado cuerpo de ideas como a culturas organizativas en algunos casos muy asentadas. Aunque representar siempre exige delimitar, no conviene olvidar que siempre existen las zonas grises, los solapamientos y que es ah&iacute; precisamente donde cualquier proyecta se juega crecer o estancarse. Tambi&eacute;n es necesario aclarar que no siempre ambos extremos de este eje se corresponden de manera exacta con el par canarismo/espa&ntilde;olismo, aunque s&iacute; que suelen -a grandes rasgos- coincidir.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Gráfico de partidos en Canarias.                            </span>
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        As&iacute;, resulta f&aacute;cil comprender que en la izquierda del tablero, no todas las organizaciones son iguales. Existen algunas que cultivan a rajatabla aquello de la &ldquo;obediencia canaria&rdquo; puesto que son fuerzas cuyas estructuras no responden a instancias for&aacute;neas de ning&uacute;n tipo. Se sit&uacute;an a la izquierda de la parte alta del diagrama y son fuerzas canaristas. A la izquierda tambi&eacute;n pero en la parte central del eje vertical, estar&iacute;an aquellas organizaciones de car&aacute;cter federal o confederal (habr&aacute; que volver sobre esto) las cuales mantienen lazos estructurales con organizaciones similares del Estado espa&ntilde;ol. Son fuerzas estatalistas. Por &uacute;ltimo, en la parte inferior del diagrama estar&iacute;an aquellas fuerzas que, en mi opini&oacute;n, est&aacute;n claramente subordinadas a sus respectivas centrales en Madrid. Son sucursalistas: all&iacute; deciden y aqu&iacute; obedecen.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo juzgar el viraje repentino de Podemos hace unos d&iacute;as desde la propuesta de una coalici&oacute;n electoral plural con nombre nuevo e inclusivo hacia la imposici&oacute;n del nombre de esa organizaci&oacute;n en la papeleta? Es imposible no reconocer una consigna directa de su direcci&oacute;n en Madrid. Resulta tambi&eacute;n muy dif&iacute;cil no recordar algunos movimientos similares de la direcci&oacute;n madrile&ntilde;a de Podemos en todos aquellos lugares donde hubiera voluntad de afirmar una identidad propia: Euskadi, Catalunya, Galiza, Pa&iacute;s Valenci&agrave;, Andaluc&iacute;a&hellip; y ahora Canarias. La tradici&oacute;n de Izquierda Unida o el PCE no es muy diferente. El nacionalismo espa&ntilde;ol, ya sea de izquierdas o de derechas, no est&aacute; dispuesto a ceder lo verdaderamente importante: la soberan&iacute;a pol&iacute;tica, la capacidad de nombrarte a ti mismo y que no te nombren otros, firmar acuerdos aqu&iacute; sin mandarlos a que se firmen en Madrid, etc.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        S&oacute;lo las mentes m&aacute;s r&iacute;gidas no son capaces de distinguir los distintos tonos de la &eacute;poca compleja que vivimos. Como dijera en su cita m&aacute;s conocida Gramsci: &ldquo;El viejo mundo se muere. El nuevo tarda en aparecer. Y en ese claroscuro surgen los monstruos.&rdquo; Tambi&eacute;n surgen criaturas m&aacute;s agradables, que conviene cuidar y atender. En este momento seminal del canarismo popular, se puede comprender sin demasiada dificultad que canaristas y estatalistas hacen bien en converger mediante acuerdos justos y razonables; que la &ldquo;obediencia canaria&rdquo; no es mal instrumento ni mala se&ntilde;a de identidad para lograr lo verdaderamente esencial: la obediencia a Canarias, es decir, a su pueblo, a sus mayor&iacute;as sociales y ponerse al servicio de la causa de la construcci&oacute;n de una vida digna en nuestro pa&iacute;s del noroeste atl&aacute;ntico africano.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Miguel Martín]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/obediencia-canaria-obediencia-canarias_1_9923531.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Feb 2023 19:43:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De la “obediencia canaria” a la obediencia a Canarias]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Canarismos. Un croquis]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/canarismos-croquis_132_9884354.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0f3f41c6-7ab9-4e91-a35e-802c8acf9f0e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Canarismos. Un croquis"></p><p class="article-text">
        El presidente del Gobierno de Canarias, &Aacute;ngel V&iacute;ctor Torres, en la &uacute;ltima reuni&oacute;n del Comit&eacute; Regional (sic) del PSOE, celebrada en Las Palmas de Gran Canaria el 14 de enero, cerraba su intervenci&oacute;n arguyendo que &ldquo;da igual que se llame canarismo, canariedad, canaristas&hellip;&rdquo;: su partido es tan defensor de los intereses de Canarias como los partidos que se reconocen en esos conceptos. M&aacute;s all&aacute; del ardid ret&oacute;rico de presentar al canarismo como un rebumbio ininteligible, habremos de admitir dos aspectos que desgranar&eacute; a continuaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, hace no demasiado era totalmente impensable que la principal figura pol&iacute;tica de este pa&iacute;s canario aludiera al &ldquo;canarismo&rdquo; ni siquiera como posibilidad. El concepto como tal no era manejado por absolutamente nadie. Pertenec&iacute;a -en su primera formulaci&oacute;n- a una &eacute;poca ya lejana y no parec&iacute;a que fuera a jugar ning&uacute;n papel en el est&eacute;ril campo del pensamiento &ldquo;nacionalista&rdquo; canario, si es que tal cosa ha existido desde 1993 en adelante, m&aacute;s all&aacute; de las notables pero escas&iacute;simas excepciones habituales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seguidamente, el socialismo en Canarias no puede seguir haciendo caso omiso -en curiosa coincidencia con Coalici&oacute;n Canaria, el partido canarista por excelencia desde su creaci&oacute;n- y pasar de largo ante un debate que necesariamente deber&aacute; afrontar en alg&uacute;n momento: la redefinici&oacute;n de Canarias y su propio proyecto pol&iacute;tico desde claves propias. Cuando se atrevan a tener esa discusi&oacute;n ideol&oacute;gica e intelectual, tal vez adquieran las caracter&iacute;sticas propias de una tradici&oacute;n pol&iacute;tica que merece volver a ser mucho m&aacute;s que un ap&eacute;ndice de Ferraz. En otras palabras, pasar de ser el PSOE en Canarias para ser un verdadero Partido Socialista Canario.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, como admito que en cualquier momento constituyente, la inestabilidad de los significantes, am&eacute;n de muchas otras variables, no ayuda a orientarse con certeza en cuanto a algunos debates y conceptos, me propongo fijar aqu&iacute; algunos elementos por si pudieran servir de ayuda en cuanto a ese debate tan forzoso como necesario. A riesgo de repetirme y de incurrir en cierta ligereza, dir&eacute; para empezar que la canariedad es la identidad cultural del pueblo canario; que esta es una construcci&oacute;n hist&oacute;rica inacabada e inacabable que se va enriqueciendo no solo con la propia evoluci&oacute;n del sustrato cultural ya asentado tras siglos en nuestra sociedad, sino con los innumerables aportes que llegaron y siguen llegando del exterior.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, en una sociedad tan compleja como la canaria, con actores sociales tan diversos, adem&aacute;s de por su propia fragmentaci&oacute;n territorial, generacional, de g&eacute;nero, etc., no es en absoluto descabellado hablar mejor de canariedades antes que de canariedad. Estas canariedades son patrimonio del pueblo canario en su conjunto, m&aacute;s all&aacute; de ideolog&iacute;as, y tambi&eacute;n de la humanidad entera, como cualquier otra identidad cultural del planeta. Merecen ser protegidas, celebradas, conservadas, rediscutidas y transmitidas en sus mejores versiones, como el tesoro que son para ser entregadas a las futuras generaciones, las cuales deben sumarse activamente a la tarea constante e ingente de su redefinici&oacute;n para libremente dejar su impronta en un esfuerzo inagotable.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tan plurales como las canariedades lo son los canarismos. Al igual que con los catalanismos, valencianismos, andalucismos, etc., hablamos ahora de ideolog&iacute;as pol&iacute;ticas. Consciente de la tremenda importancia que el hecho geogr&aacute;fico tiene en la conformaci&oacute;n de la subjetividad colectiva canaria, he entendido siempre que los distintos canarismos se asientan sobre un pilar elemental: son fuerzas de todo tipo cuyas estructuras se asientan en las Islas Canarias. Sus propuestas, proyectos, programas, candidatos, alianzas, etc. se deciden en el archipi&eacute;lago. No es un mero asunto cartogr&aacute;fico. Simplemente, cuando las decisiones que nos ata&ntilde;en se toman fuera de Canarias, no revisten la m&aacute;s m&iacute;nima norma elemental del funcionamiento democr&aacute;tico. Es cierto que hay fuerzas que cumplen con este elemental requisito posicional pero que todav&iacute;a no han hecho ninguna reflexi&oacute;n al respecto. Son canaristas por circunstancias, es forzoso admitirlo, pero uno no siempre elige el lado del que te coloca la Historia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n he querido definir los canarismos como habitantes de un espacio pol&iacute;tico comprometido no solo con la defensa del autogobierno sino tambi&eacute;n con el bienestar de la ciudadan&iacute;a canaria. Y es aqu&iacute; donde encontramos no pocas de las razones para la pluralidad interna de dicho espacio. En demasiadas ocasiones, ese &ldquo;bienestar&rdquo; se ha entendido estrictamente como la defensa de las singularidades econ&oacute;micas y fiscales de las Islas. Adem&aacute;s, para rizar el rizo, dichas singularidades no siempre han sido interpretadas como instrumentos para la mejora de las condiciones de vida de la ciudadan&iacute;a canaria sino como herramientas al servicio de lobbies, minor&iacute;as extractivas, atractivos para la inversi&oacute;n for&aacute;nea de dudoso beneficio para la sociedad isle&ntilde;a, etc. Es normal, por tanto que afloren distintas visiones, sensibilidades en torno al canarismo, como sucede en tantas otras latitudes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En mi opini&oacute;n, podemos distinguir dos grandes corrientes dentro del canarismo actual f&aacute;cilmente reconocibles. En primer lugar, una hegem&oacute;nica, m&aacute;s desarrollada, que es la del canarismo autonomista que representan Coalici&oacute;n Canaria y Nueva Canarias. Su aceptaci&oacute;n del marco del Estado de las Autonom&iacute;as, la Constituci&oacute;n del 78, el modelo econ&oacute;mico actual, la importancia que conceden a las singularidades econ&oacute;micas y fiscales sin apenas cuestionamiento cr&iacute;tico, su nula atenci&oacute;n a los elementos de una hipot&eacute;tica construcci&oacute;n nacional o la identidad cultural m&aacute;s all&aacute; de cierto tradicionalismo, etc. los ubican en un espacio de moderaci&oacute;n y conformidad con el <em>status quo</em> actual, en el que comparten much&iacute;simos elementos, como no pod&iacute;a ser de otra forma, al venir ambas del mismo tronco com&uacute;n. Las diferencias y matices que los separan podr&iacute;an desaparecer ma&ntilde;ana mismo -si se dieran ciertas condiciones- y no son mayores que las que hay dentro de la propia Coalici&oacute;n Canaria o dentro del PSOE-Canarias, canaliz&aacute;ndose estas mediante el debate en los &oacute;rganos internos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, se intuye el nacimiento de un canarismo popular que recoge algunos elementos del nacionalismo de izquierdas hist&oacute;rico de la etapa anterior a 1993 pero que comienza a nuclearse en torno a ideas y construcciones nuevas. Es prioritario reconocer que este no se reconoce en absoluto en el canarismo autonomista y nace como su antagonista, para combatirlo, aunque una vez supere esta fase embrionaria deber&aacute; admitir que su principal antagonista no es otro que el sucursalismo espa&ntilde;ol. Quiere ser alternativo, contestatario y a la vez participar de la pol&iacute;tica institucional desde marcos propios e innovadores como ni se imagina el canarismo autonomista. Mantiene una visi&oacute;n muy cr&iacute;tica con el modelo econ&oacute;mico instaurado en Canarias y comienza a dibujar un horizonte de superaci&oacute;n de la autonom&iacute;a, a la que se juzga como causante y/o mantenedora de alguno de los principales problemas de las islas: dependencia, subdesarrollo, paro, precariedad, emigraci&oacute;n, sobrepoblaci&oacute;n, etc. Aunque hace gala de una voluntad de constituirse como fuerza soberana, no deja de tener lazos, relaciones, canales de comunicaci&oacute;n -no siempre cordiales- con fuerzas que sin ser estrictamente sucursalistas, s&iacute; que est&aacute;n integradas en estructuras estatales de corte federal no muy distintas a las del PSOE, por poner un ejemplo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y es que los canarismos no pueden negarse a jugar sus respectivos papeles hist&oacute;ricos: canarizar tanto como se pueda a aquellas fuerzas menos hostiles al objetivo pol&iacute;tico de &ldquo;que todo lo que suceda en Canarias se decida en Canarias&rdquo; para avanzar hacia el &ldquo;aqu&iacute; vivimos, aqu&iacute; decidimos&rdquo; que nos empodere como pueblo. He ah&iacute; que el canarismo pone tareas a todo el mundo, a su debido nivel, para que se hagan cargo de ellas. El canarismo popular debe atraer a la izquierda menos anticanaria hacia posiciones m&aacute;s civilizadas y democr&aacute;ticas para construir un nuevo soberanismo para el siglo XXI. Coalici&oacute;n Canaria y Nueva Canarias deben ser conscientes de la necesidad de construir un gran partido nacional canario -aport&aacute;ndose mutuamente implantaci&oacute;n territorial y centralidad ideol&oacute;gica- desde el que canaricen a los partidos hoy sucursalistas para que cuestionen sus respectivos cordones umbilicales con Ferraz y G&eacute;nova. Todos deben trabajar sin descanso para derrotar la dependencia y el subdesarrollo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De esto tambi&eacute;n trata la pol&iacute;tica, m&aacute;s all&aacute; del regate corto, la pr&oacute;xima cita electoral, la mirada exclusivamente t&aacute;ctica. Existe tambi&eacute;n el pensamiento estrat&eacute;gico para quien sepa comprenderlo y cultivarlo. Sin &eacute;l, el canarismo no pasar&aacute; de ser una moda a la que sustituir&aacute; otra, sin mayor sustancia ni trascendencia. Sin embargo, si los distintos canarismos desarrollan una perspectiva propia, de medio y largo plazo, en la voluntad de transformar no solo el sistema de partidos sino Canarias entera, llegar&aacute; un d&iacute;a en que decir canarista sea algo perfectamente innecesario y redundante. No podemos aspirar a una victoria m&aacute;s rotunda.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Miguel Martín]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/canarismos-croquis_132_9884354.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Jan 2023 18:17:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Canarismos. Un croquis]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Son el canarismo y la obediencia canaria lo mismo?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/son-canarismo-obediencia-canaria_132_9682199.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        En la pol&iacute;tica, como en tantos otros terrenos, sucede a veces que determinadas f&oacute;rmulas ling&uuml;&iacute;sticas encuentran cierto acomodo en el lenguaje popular y acaban siendo usadas como met&aacute;foras de ideas m&aacute;s elaboradas que ser&iacute;an muy complejas a la hora de ser expresadas. As&iacute;, todos usamos construcciones como &ldquo;la izquierda a la izquierda del PSOE&rdquo;, &ldquo;la clase pol&iacute;tica&rdquo; o &ldquo;los movimientos sociales&rdquo; para referirnos a realidades que merecer&iacute;an mayor detenimiento si quisi&eacute;ramos afinar en cuanto a la precisi&oacute;n sobre aquello que queremos describir. Esto, con ser insatisfactorio, resulta imprescindible puesto que en la comunicaci&oacute;n cotidiana e inmediata -no solo oral sino escrita- ser&iacute;a poco efectivo estar constantemente detallando las incontables aristas que posee cada idea, cada concepto. Una de estas construcciones, que ya cuenta con cierta tradici&oacute;n, es la de &ldquo;la (estricta) obediencia canaria&rdquo;, que parece gozar de una nueva vida tras las declaraciones de Alberto Rodr&iacute;guez, (<em>El Pa&iacute;s, </em>30 de octubre), principal cabeza visible del recientemente creado Proyecto Drago. En ellas, el tinerfe&ntilde;o se refiri&oacute; al mismo como un proyecto &ldquo;de obediencia canaria&rdquo;, sorteando inteligentemente definiciones m&aacute;s problem&aacute;ticas como la de &ldquo;nacionalista&rdquo;, as&iacute; como la de &ldquo;izquierda&rdquo;, por cierto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin af&aacute;n de ser exhaustivo, creo que no yerro si digo que dicha f&oacute;rmula se empez&oacute; a usar con cierto &eacute;xito a ra&iacute;z de los debates conducentes a la constituci&oacute;n de Coalici&oacute;n Canaria en 1993. Seguramente circular&iacute;a desde alg&uacute;n tiempo antes pero fue en la atm&oacute;sfera del nacimiento de la primera fuerza canarista transversal cuando se habl&oacute; abiertamente de la creaci&oacute;n de una fuerza de &ldquo;estricta obediencia canaria&rdquo; en oposici&oacute;n a fuerzas abiertamente sucursalistas. Con ello se quer&iacute;a de alguna manera expresar de manera condensada la idea de que en Canarias deb&iacute;amos contar con fuerzas cuya foco de atenci&oacute;n, prioridades, proyecto pol&iacute;tico estuviera radicado en el archipi&eacute;lago y no fuera del mismo. No era sino el reverso de siglos de historia en los que las &eacute;lites de todo tipo radicadas en Canarias trasladaban al resto de &aacute;mbitos de la vida su sempiterna desubicaci&oacute;n cognitiva, por la que sus pies estaban en las islas pero su mente estaba en Europa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, sin menospreciar la efectividad de la f&oacute;rmula en cuesti&oacute;n, no podemos quedarnos del todo satisfechos si no somos capaces de abordar los aspectos menos convincentes de la misma. En el ep&iacute;logo a mi libro <em>Canarismo. Sobre nacionalistas y otras especies amenazadas</em>, un incisivo Pablo Utray -alter ego del profesor de Filosof&iacute;a Pol&iacute;tica, Pablo R&oacute;denas- me preguntaba lo siguiente: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; debe significar &rdquo;obediencia canaria&ldquo; o &rdquo;que las cosas de Canarias se decidan en Canarias&ldquo;? Si una peque&ntilde;&iacute;sima oligarqu&iacute;a econ&oacute;mica canaria, prolongada en lo pol&iacute;tico y lo administrativo, y adem&aacute;s de en lo militar y lo religioso, decide todo en connivencia y bajo las &oacute;rdenes de sus pares en Madrid, Bruselas y Washington, &iquest;significa que &rdquo;Canarias decide&ldquo; o m&aacute;s bien que el r&eacute;gimen dominante pervive &rdquo;lampedusianamente&ldquo;, haciendo que &rdquo;todo cambie para que todo siga igual?&ldquo;. Argument&eacute; entonces que una obediencia canaria que no respondiera al inter&eacute;s general, al bien com&uacute;n, si ese poder ejercido desde Canarias se hace en contra de las mayor&iacute;as sociales canarias y a favor de las oligarqu&iacute;as extractivas en connivencia con los poderes ejercidos desde dichas capitales&hellip; no representar&iacute;a un cambio sustancial con respecto a los &uacute;ltimos cinco siglos. Sigo pensando lo mismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Toca ahora, por fin, tratar de responder a la pregunta con la que titulo este art&iacute;culo. Adelanto desde ya mismo que no creo que sean exactamente lo mismo aunque s&iacute; en parte. Precisando, creo que no puede haber canarismo sin obediencia canaria pero el canarismo debe ser mucho m&aacute;s que la obediencia canaria. Y como br&uacute;jula para orientarnos en el laberinto de la pol&iacute;tica canaria propongo una doble mirada. Por un lado, debemos atender al eje izquierda-derecha o redistribuci&oacute;n-acumulaci&oacute;n. Por otro lado, prestaremos atenci&oacute;n al eje soberan&iacute;a-dependencia o Canarias-Espa&ntilde;a. Cualquier an&aacute;lisis que no contemple como m&iacute;nimo esta doble mirada ser&aacute; forzosamente incompleto o excesivamente simplificador.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A mi juicio, la f&oacute;rmula &ldquo;de obediencia canaria&rdquo; va a ser acusada siempre, no sin raz&oacute;n, de imprecisi&oacute;n o de ser un subterfugio para enmascarar el viejo centralismo con nuevos ropajes. Si no un cambio lampedusiano, s&iacute; un cambio insuficiente. Si entendemos exclusivamente por &ldquo;fuerzas de obediencia canaria&rdquo; aquellas fuerzas pol&iacute;ticas que no responden a estructuras radicadas fuera de las islas, perfectamente podr&iacute;amos incluir entre ellas a Unidos por Gran Canaria, la Agrupaci&oacute;n Socialista Gomera y Gana Fuerteventura, si finalmente esta &uacute;ltima fuerza no vuelve al Partido Popular. Por tanto, su principal debilidad ser&iacute;a la de agrupar a fuerzas demasiado dispares si centramos nuestra mirada &uacute;nicamente en el eje izquierda-derecha. Puede servir, de alguna manera, como as&iacute; ocurre con una de las dimensiones del canarismo, que es, adem&aacute;s de muchas otras cosas, una categor&iacute;a de an&aacute;lisis para describir un espacio pol&iacute;tico muy heterog&eacute;neo. Sin embargo, nada dice esa &ldquo;obediencia canaria&rdquo; por s&iacute; misma en cuanto al tipo de sociedad que se propone, qu&eacute; va a ocurrir con el modelo de desarrollo, la protecci&oacute;n social, el papel de lo p&uacute;blico, etc., donde los extremos del espacio canarista (UxGC y CC-TF y, por otro lado, el Proyecto Drago, por ejemplo) apenas hallar&iacute;an elementos de coincidencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En cambio, los partidarios de la &ldquo;obediencia madrile&ntilde;a&rdquo; -ya por convicci&oacute;n, ya por ingenuidad- encuentran en la f&oacute;rmula &ldquo;obediencia canaria&rdquo; un flanco d&eacute;bil por el que tratar&iacute;an de defender el unionismo y el dependentismo al ser, por lo visto, intr&iacute;nsecamente m&aacute;s progresistas y avanzados. Escurren as&iacute; convenientemente el bulto de tener que explicar por qu&eacute; es mejor y m&aacute;s democr&aacute;tico que los asuntos canarios se decidan fuera de Canarias. De paso, caricaturizan a su antojo a los canaristas como gente que se pelea por una bandera o un timple mientras que ellos aparecen como seres centrados en lo verdaderamente importante, que no se distrae con tonter&iacute;as. &ldquo;El nacionalismo no es una ideolog&iacute;a&rdquo;, dicen. Ellos dicen lo que es una ideolog&iacute;a y lo que no. &iquest;Puede haber un acto m&aacute;s ideol&oacute;gico? Cuentan a su favor, si no con la raz&oacute;n, s&iacute; con la fuerza de la tradici&oacute;n y el nacionalismo espa&ntilde;ol que gangrena todo el Estado espa&ntilde;ol, sus instituciones, su cultura, etc. en su propio beneficio.
    </p><p class="article-text">
        No es f&aacute;cil aunar en una sola f&oacute;rmula la voluntad de defender un buen autogobierno para Canarias, sorteando la complejidad de t&eacute;rminos poco abarcadores y en cierta medida excluyentes como izquierda o nacionalista. Vivimos en tiempos l&iacute;quidos, de identificaciones d&eacute;biles, en las que la rigidez de las grandes categor&iacute;as suele encontrar numerosas dificultades a la hora de aunar pueblo, ciudadan&iacute;a detr&aacute;s de valores que merecen ser defendidos por mayor&iacute;as sociales amplias, m&aacute;s all&aacute; de etiquetas pol&iacute;ticas en sentido estricto. Es hora de encontrarnos en terrenos donde compartamos ideas, visiones, sentimientos, menos estancados en una sociedad dividida casi al cincuenta por ciento entre izquierda y derecha.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;No merecen la sostenibilidad, la igualdad de g&eacute;nero, el bienestar, una cultura propia&hellip; ser defendidas por mucha m&aacute;s gente que la que se pueda definir a s&iacute; misma como de izquierda o nacionalista, por ejemplo? &iquest;Qu&eacute; es lo que quiere decir la inmensa mayor&iacute;a de la gente que en Canarias se declaran nacionalistas? &iquest;Que est&aacute;n comprometidos con un proyecto de construcci&oacute;n nacional? De todos los enga&ntilde;os posibles, el autoenga&ntilde;o es el m&aacute;s pat&eacute;tico. Si siempre necesitaremos categor&iacute;as, busquemos aquellas que unan en mayor medida de la que separan, sin por ello caer en una oportunista indefinici&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por ello, con toda prudencia pero con el mejor de los deseos, desde fuera de cualquier proyecto partidista pero desde dentro de la sociedad civil canarista, me atrevo a proponer la definici&oacute;n de <em>canarismo popular</em> para las personas que auspician el incipiente Proyecto Drago. Tampoco es perfecta pero s&iacute; creo que encarna mejor las aspiraciones que creo adivinar tras las gentes de Alberto Rodr&iacute;guez. Ojal&aacute; contribuya a encarnar la no siempre bien defendida voluntad del pueblo canario por construir su propio futuro en bienestar y libertad.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Miguel Martín]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/son-canarismo-obediencia-canaria_132_9682199.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 04 Nov 2022 10:41:17 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Son el canarismo y la obediencia canaria lo mismo?]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El largo camino hacia el canarismo transversal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/camino-canarismo-transversal_129_8906570.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Un local en el Paseo de Tom&aacute;s Morales. No es clandestino, pero casi. Veintisiete de mayo de 1978. El marco: la 1&ordf; Conferencia Insular del Partido de Unificaci&oacute;n Comunista de Canarias (PUCC). El enigm&aacute;tico Jorge Guerra toma la palabra. Su voz suena firme en el sal&oacute;n cuando dice: &ldquo;El proyecto canarista, basado en la unidad de la izquierda canaria supone abordar la actual situaci&oacute;n de ruina y deterioro del archipi&eacute;lago con soluciones canarias y desde Canarias. Supone enfrentarse a los proyectos imperialistas con una estrategia de desarrollo nacional canario dirigido por el proletariado en el marco de la revoluci&oacute;n socialista&rdquo;. El canarismo hac&iacute;a entonces su debut como s&iacute;ntesis superadora del enfrentamiento dial&eacute;ctico entre el atlantismo de la OTAN y los partidos que lo apoyaban y, por otro lado, el africanismo del MPAIAC.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Meses atr&aacute;s hab&iacute;a nacido la Unidad Popular del Pa&iacute;s Canario (UPPC). La integraban el ya mencionado PUCC de Francisco Tovar y Pablo R&oacute;denas, el Partido Popular Canario (PPC) y el Partido Socialista de Canarias (PSC). El primero de los partidos era una fuerza inequ&iacute;vocamente marxista pero antidogm&aacute;tico, a la izquierda del PCE, que ven&iacute;a de realizar un fuerte viraje hacia el autodeterminismo. El PPC constitu&iacute;a una experiencia claramente nacionalista, liberal-progresista y que lideraban personalidades reconocidas como Victoriano R&iacute;os o Juan Pedro D&aacute;vila. Por &uacute;ltimo, el PSC de Manuel Bermejo y C&eacute;sar Rodr&iacute;guez Placeres era una escisi&oacute;n canaria del Partido Socialista Popular (PSP) de Tierno Galv&aacute;n cuando &eacute;ste decidi&oacute; disolver su partido dentro del PSOE.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Volvamos a ese discreto local en Tom&aacute;s Morales. Sobre el programa de la coalici&oacute;n, Pablo R&oacute;denas, af&iacute;n a Guerra, sub&iacute;a la apuesta: &ldquo;alrededor [de este programa] queremos que el pueblo canario se agrupe. (&hellip;) No queremos una UPPC exclusivamente formada por partidos&rdquo;. Esta experiencia de alianza transversal, en la que se intu&iacute;an ecos del pensamiento del primer Laclau, no dur&oacute; lo suficiente como para poder medirse electoralmente. Tal vez naci&oacute; muy adelantada a su tiempo. Hubo que aprender antes de la frustrada experiencia de la Uni&oacute;n del Pueblo Canario (UPC), una coalici&oacute;n electoral claramente de izquierda radical autodeterminista, &eacute;sta s&iacute;, exclusivamente formada por partidos, con tanto apoyo popular como no muy largo recorrido temporal. La &eacute;pica de la segunda oculta el inter&eacute;s de la primera.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cinco a&ntilde;os despu&eacute;s, en 1983, la autonom&iacute;a de Canarias empieza a dar sus primeros pasos con el PSOE en la presidencia del Gobierno canario. Entre la bruma de Valleseco, el intelectual &Aacute;ngel S&aacute;nchez, hace las &uacute;ltimas correcciones a sus imprescindibles <em>Ensayos sobre cultura canaria.</em> Lleva en mente a Franz Fanon, V&iacute;ctor Ram&iacute;rez, Camus, Garc&iacute;a Cabrera, Sartre, Juan Jim&eacute;nez,&hellip; All&iacute; leemos acerca &ldquo;[d]el resorte sentimental del canarismo como mecanismo de enganche m&aacute;s utilitario que ideol&oacute;gico, m&aacute;s convencional que revolucionario&rdquo;. Las masas canarias son manipuladas y mantenidas en la subcultura, tambi&eacute;n colonizadas por el nacionalismo. El canarismo como canariedad explosiva y, por tanto, fr&aacute;gil. Torpe mecanismo de defensa para un pueblo que se sigue buscando.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sentimiento y conciencia</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo que S&aacute;nchez denuncia guarda relaci&oacute;n con lo que ya en 1980 otro intelectual, Manuel Alem&aacute;n, definiera en el tambi&eacute;n imprescindible <em>Psicolog&iacute;a del hombre canario. </em>El mar de Agaete con el Teide al fondo se asoma por la ventana. Distingu&iacute;a entonces entre el &ldquo;sentimiento ingenuo&rdquo; de la canariedad, que s&oacute;lo vivencia aspectos perif&eacute;ricos de la misma, como el paisaje y el clima, y el &ldquo;sentimiento emocional&rdquo;, una exaltaci&oacute;n fren&eacute;tica de lo canario sin el contexto de nuestra verdad identitaria. Sin sentimiento de canariedad no hay conciencia de canariedad. Ni canarismo alguno, se podr&iacute;a a&ntilde;adir. Sin embargo, debe ser un sentimiento emp&aacute;tico, que conecte con el &ldquo;ser&rdquo; canario, desde una mirada apreciativa, el que alumbre el camino hasta la canariedad consciente.
    </p><p class="article-text">
        Pero volvamos a la lucha partidaria. Pasan los a&ntilde;os y en 1993 fuerzas autonomistas, nacionalistas, insularistas, municipalistas,&hellip; dan lugar al nacimiento de Coalici&oacute;n Canaria, definida entonces como una opci&oacute;n pol&iacute;tica de &ldquo;estricta obediencia canaria&rdquo;. Su alto grado de transversalidad a todos los niveles, parad&oacute;jicamente, no se ve correspondido con un nombre que pueda reflejarlo de manera adecuada. Se tira de lo que hay. El adjetivo &ldquo;nacionalista&rdquo; es bien conocido, con trayectoria sobre todo en el ala izquierda de la coalici&oacute;n. Sin embargo, no describe con precisi&oacute;n la p&aacute;gina de la Historia reciente de Canarias que entonces se abr&iacute;a ni se piensa en la problem&aacute;tica polisemia del t&eacute;rmino. A nadie se le ocurri&oacute; en aquel momento hablar de canarismo para describir ese movimiento hacia la centralidad hegem&oacute;nica y el desarrollo de la autonom&iacute;a n&iacute;tidamente vern&aacute;culo. Parec&iacute;a de m&aacute;s categor&iacute;a imaginar que en Canarias hab&iacute;a un nacionalismo equivalente al del Pa&iacute;s Vasco y Catalu&ntilde;a. Parafraseando a Juan Manuel Trujillo, Canarias no comprend&iacute;a que no se comprend&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        El canarismo realmente existente se fractura en 2005 y su proyecto pol&iacute;tico entra en una v&iacute;a muerta. Son a&ntilde;os de escasa imaginaci&oacute;n y menor pegada. En 2018, Pablo Utray -claramente influido por Guerra, R&oacute;denas y Strat&oacute;s- define en su <em>Libertad de actuar</em> el canarismo como un significante vac&iacute;o, flotante, que deviene un macrorrelato, el cual, a su vez, permite la existencia de m&uacute;ltiples microrrelatos. Frente al canarismo espa&ntilde;olista ofensivo (ultraespa&ntilde;olismo) y el canarismo antiespa&ntilde;olista reactivo (ultracanarismo), es preciso impulsar el canarismo democr&aacute;tico, pluralista, incluyente, mestizo, decolonial, no dependiente, interdependiente y tricontinental. Por si esto fuera poco, tiene delante de s&iacute;, la tarea pendiente de entablar el &ldquo;buen pleito nacional-popular canario&rdquo;. He aqu&iacute; una br&uacute;jula.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Distintas sensibilidades</strong>
    </p><p class="article-text">
        Avancemos. El periodista Enrique Bethencourt, en largos paseos por Las Canteras, intuye con fino olfato que un ciclo se ha agotado, que se avecina un momento de cambio en lo que se viene llamando &ldquo;nacionalismo&rdquo;. Cuando publica en 2020 su <em>Nacionalismo canario 3.0., </em>el autor aventura ya buena parte de las ideas para un nacionalismo distinto, nuevo. Seguramente lleva a Utray en mente. O a R&oacute;denas. En ese mismo volumen, un huidizo y ca&oacute;tico prologuista esboza t&iacute;midamente una definici&oacute;n actualizada del canarismo para la etapa venidera: un campo pol&iacute;tico-electoral, ideol&oacute;gico-cultural y social, que en el eje Canarias-Espa&ntilde;a recoge distintas sensibilidades desde el autonomismo hasta el independentismo estatal; en el eje izquierda-derecha, se ubica desde la socialdemocracia hasta el socioliberalismo. Su proyecto ser&aacute; la articulaci&oacute;n del pa&iacute;s canario, la defensa de los intereses de la mayor&iacute;a social, su bienestar y la reivindicaci&oacute;n de la canariedad. Este canarismo redefinido debe disputar la centralidad hegem&oacute;nica como dif&iacute;cilmente podr&aacute; hacer por s&iacute; sola la izquierda en nuestro pa&iacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nueve de abril de 2022. V Congreso de Nueva Canarias. Terrero de lucha deconstruido. El partido, mayoritariamente implantado en Gran Canaria, asume el canarismo como su espacio de alianzas natural y necesario, evoluci&oacute;n de su propio nacionalismo. Como escribi&oacute; Borges, &ldquo;Que la historia hubiera copiado a la historia ya era suficientemente pasmoso; que la historia copie a la literatura ya es inconcebible&hellip;&rdquo;. Declararse canaristas es un movimiento inteligente, &aacute;gil y, sobre todo, valiente. Debe ser acompa&ntilde;ado ahora por los hechos. El microrrelato del &ldquo;canarismo progresista&rdquo; no puede ocultar una evidencia: un espectro de partidos exclusivamente progresistas ser&iacute;a muy coherente pero en Canarias, poco amplio y limitado. Un espectro m&aacute;s amplio y ambicioso debe asumir cierto nivel manejable de disenso y hasta de entrop&iacute;a, que desborde para ser masivo y popular. Se hace preciso llegar a acuerdos, trabar alianzas con otros microrrelatos del canarismo en un ejercicio de seducci&oacute;n inteligente desde la honestidad, que vaya mucho m&aacute;s all&aacute; del mero marketing electoral. Dejar de ser lo que se es sin dejar de ser lo que se es. A Canarias no la salvar&aacute;n los progresistas, la salvar&aacute; el pueblo, es decir, una ciudadan&iacute;a democr&aacute;tica, autoconsciente y comprometida. Todas las miradas se fijan ahora en Coalici&oacute;n Canaria y el Partido Nacionalista Canario: &iquest;asumir&aacute;n el desaf&iacute;o hist&oacute;rico de contribuir a articular el amplio espectro del canarismo transversal?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Jos&eacute; Miguel Mart&iacute;n es coordinador de Canarismo y Democracia.</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Miguel Martín]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/camino-canarismo-transversal_129_8906570.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 11 Apr 2022 08:22:24 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El largo camino hacia el canarismo transversal]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Autonomismo y nacionalismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/autonomismo-nacionalismo_132_8861446.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        En el espacio sociopol&iacute;tico del canarismo, entre las fuerzas de estricta obediencia canaria, coexisten distintas sensibilidades ideol&oacute;gicas acerca de lo que debe ser Canarias. En este art&iacute;culo me referir&eacute; a aquellas que considero que han tenido un protagonismo mayor: el autonomismo y el nacionalismo, por ese orden. No har&eacute; referencia a otras sensibilidades como el insularismo o el municipalismo, tambi&eacute;n de relevancia indiscutible. Tampoco a aquellas que tienen hoy en d&iacute;a una presencia menor que la que tuvieran en el pasado: &eacute;ste es el caso del independentismo, soberanismo o autodeterminismo. Ni, por &uacute;ltimo, al federalismo, una tendencia poco representativa en la Canarias actual y que hist&oacute;ricamente encarn&oacute; el Partido Republicano Federal de Franchy y Roca. Aunque tanto Coalici&oacute;n Canaria (CC) como Nueva Canarias (NC) recogen en sus documentos que apoyan un Estado federal asim&eacute;trico, sus iniciativas en ese sentido no han pasado de tales declaraciones. No creo exagerado dudar acerca de la existencia de una cultura pol&iacute;tica federal en Canarias.
    </p><p class="article-text">
        Entre muchas de estas ocho sensibilidades cabe la &ldquo;doble militancia&rdquo;: hay muchos autonomistas que son tambi&eacute;n insularistas o municipalistas y tambi&eacute;n muchos nacionalistas que, adem&aacute;s, son soberanistas o autodeterministas. En estos &uacute;ltimos, se percibe muchas veces una pr&aacute;ctica pol&iacute;tica eminentemente autonomista, aunque puedan albergar deseos m&aacute;s o menos postergados de avanzar hacia otros niveles de autogobierno. El contexto social dificulta proyectar horizontes m&aacute;s ambiciosos. En esta cartograf&iacute;a soy partidario de fijar m&aacute;s la mirada en los hechos que en las &iacute;ntimas aspiraciones o los documentos pol&iacute;ticos que tan poca gente lee o las proclamas m&aacute;s o menos exaltadas. Una prevenci&oacute;n: este bosquejo de an&aacute;lisis tiene por objeto a todas las siglas del canarismo, sin que se deba establecer una correspondencia un&iacute;voca entre una fuerza y una determinada tendencia. Dicho de otra manera, en todos los partidos hay de todo y, en mi opini&oacute;n, en todos, es mayor&iacute;a el autonomismo.&nbsp;&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Hegemon&iacute;a del autonomismo</strong></h3><p class="article-text">
        &nbsp;Dejando atr&aacute;s el regionalismo nunca alcanzado durante el XIX y los frustrados ideales autonomistas en sentido federalizante de la I Rep&uacute;blica Espa&ntilde;ola o los tambi&eacute;n frustrados proyectos de Estatuto de Autonom&iacute;a de Arozena (1919), Franchy y Roca y, por otro lado, Gil-Rold&aacute;n (1936), lo cierto es que el canarismo autonomista empieza a vivir su edad de oro a ra&iacute;z de la constituci&oacute;n de las Agrupaciones Independientes de Canarias (AIC) en 1985. Posteriormente, en 1993, dar&aacute; un salto cuantitativo con el nacimiento de CC tras la alianza de las AIC con el Centro Democr&aacute;tico y Social de Lorenzo Olarte, luego Centro Canario Nacionalista (CCN), e Iniciativa Canaria (ICAN). La posterior incorporaci&oacute;n del Partido Nacionalista Canario (PNC) a&ntilde;adir&iacute;a algo de pedigr&iacute; nacionalista, necesario y &uacute;til, pero de modesta influencia real.
    </p><p class="article-text">
        La mayor tradici&oacute;n y definici&oacute;n ideol&oacute;gica de la izquierda nacionalista de ese momento acab&oacute; por decidir la disputa terminol&oacute;gica e imponer la denominaci&oacute;n &ldquo;nacionalista&rdquo; para una alianza que, en la mayor&iacute;a de sus aspectos program&aacute;ticos, era claramente autonomista: no cuestionamiento de la espa&ntilde;olidad de Canarias, acatamiento de la monarqu&iacute;a y, obviamente, del Estado de las Autonom&iacute;as como f&oacute;rmula de organizaci&oacute;n territorial. Objetivamente, su horizonte pol&iacute;tico era el m&aacute;ximo desarrollo auton&oacute;mico acorde con el alicorto Estatuto de 1982 y su terrero de lucha, la defensa de las singularidades econ&oacute;micas de Canarias ante Madrid y, posteriormente, Bruselas. Jam&aacute;s se plante&oacute; un movimiento de reforma o ruptura en clave de construcci&oacute;n nacional. La sociedad canaria ya no estaba mayoritariamente en eso, si es que alguna vez lo estuvo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se dej&oacute; sentir a partir de entonces, y a&uacute;n ahora, una voluntad de construcci&oacute;n auton&oacute;mica a la que el sucursalismo autonomista, que tambi&eacute;n existe, aunque sea a control remoto, no supo responder adecuadamente. Los sectores hasta entonces m&aacute;s abiertamente nacionalistas dentro de CC se incorporaron sin demasiada dificultad a la gesti&oacute;n de la autonom&iacute;a otorgada. En t&eacute;rminos pr&aacute;cticos, esto no supuso una contradicci&oacute;n insalvable para aquellos que ven&iacute;an de la actividad pol&iacute;tica de d&eacute;cadas anteriores, en las que el nacionalismo (autodeterminista, independentista, &hellip;) era indudablemente hegem&oacute;nico dentro del canarismo, tal vez precisamente por la falta de un marco de construcci&oacute;n nacional realista que contraponer al marco estatutario.
    </p><p class="article-text">
        Solamente en momentos puntuales, el pico de demanda del autogobierno alcanz&oacute; ribetes verdaderamente nacionalistas: la pol&eacute;mica por los descrestes siendo presidente Lorenzo Olarte, con amenaza del Gobierno de Espa&ntilde;a de aplicarnos el c&eacute;lebre art&iacute;culo 155 y derogar nuestro autogobierno y, por otro lado, bajo la presidencia de Paulino Rivero, durante la lucha contra las prospecciones petrol&iacute;feras de Repsol en aguas canarias. Fue entonces cuando se plante&oacute; t&iacute;midamente avanzar hacia modelos como el del Estado Libre Asociado de inspiraci&oacute;n puertorrique&ntilde;a o alcanzar la Plena Autonom&iacute;a Interna, respectivamente. La sociedad canaria, siempre amiga de la moderaci&oacute;n, no recogi&oacute; el guante.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Necesaria autocr&iacute;tica del nacionalismo</strong></h3><p class="article-text">
        &nbsp;Tras la victoria p&iacute;rrica acerca del nombre de la cosa, han venido d&eacute;cadas de praxis pol&iacute;tica autonomista en las que el canarismo, en Canarias y en Madrid, ha retrocedido terreno para acomodarse a la batalla de los presupuestos estatales y el modelo de financiaci&oacute;n sin ir mucho m&aacute;s all&aacute;. Ni siquiera el propio desarrollo del Estatuto de 2018 parece ser una prioridad, si exceptuamos las competencias en materia de costas. Sin restar ni un &aacute;pice de importancia a estos trascendentales asuntos, es obvio que, como proyecto, quedan lejos de las aspiraciones de construcci&oacute;n nacional que se observan en otras naciones sin estado, tendentes siempre a desbordar o trascender los marcos pol&iacute;ticos asignados por los respectivos poderes centrales. Ha faltado iniciativa, voluntad y capacidad -tambi&eacute;n apoyo popular- para &ldquo;imaginar&rdquo; la naci&oacute;n, como dir&iacute;a Benedict Anderson. El nacionalismo canario no ha sabido ser nacionalista. Ah&iacute;, el autonomismo pisa m&aacute;s en firme puesto que su proyecto es tambi&eacute;n m&aacute;s tangible: lograr mejoras y compensaciones por la singularidad de Canarias en un marco hasta ahora pr&aacute;cticamente inamovible.
    </p><p class="article-text">
        En este momento, se hace necesaria una precisi&oacute;n. Incluso para un nacionalista como yo, no se debe criticar al autonomismo por ser autonomista, por hacer m&aacute;s o menos bien su trabajo, aunque ciertamente en demasiadas ocasiones limitado a las demandas de car&aacute;cter econ&oacute;mico al poder central. Es de justicia reconocer que el autogobierno que hoy disfrutamos y que, con sus luces y sombras, es claramente un avance hist&oacute;rico para nuestro pueblo, es fruto del autonomismo imperante desde 1993 hasta la actualidad. No se les puede culpar de ser tan parecidos a una sociedad que vive sin contradicci&oacute;n alguna sus leg&iacute;timos sentimientos identitarios canario y espa&ntilde;ol, sea de manera dual sim&eacute;trica o asim&eacute;trica; que es mayoritariamente partidaria de encauzar los conflictos pol&iacute;ticos de manera sosegada y gradual, sin sobresaltos. En todo caso, desde las filas del nacionalismo, es cada vez m&aacute;s insoslayable una autocr&iacute;tica que sit&uacute;e el problema donde realmente debe estar: &iquest;por qu&eacute; languidece de manera tan evidente el proyecto de la construcci&oacute;n nacional de Canarias? &iquest;Qu&eacute; deben hacer los nacionalistas para disputar la hegemon&iacute;a del canarismo a los autonomistas? &iquest;Cu&aacute;l es el proyecto pol&iacute;tico del nacionalismo canario en este momento hist&oacute;rico? &iquest;Existe o es simplemente el proyecto autonomista? Son preguntas que alg&uacute;n d&iacute;a, m&aacute;s temprano que tarde, habr&aacute; que enfrentar.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Sinergias necesarias</strong></h3><p class="article-text">
        &nbsp;Soy un firme defensor de la imprescindible colaboraci&oacute;n entre autonomismo y nacionalismo y, por ende, de todas las familias del canarismo. Creo que hay que trabajar para consolidar una fuerza de amplio espectro ideol&oacute;gico que luche por la centralidad hegem&oacute;nica perdida, hoy en manos de la socialdemocracia sucursalista. No veo posibilidades de dar esa batalla si no es desde niveles de convergencia superiores a los actuales, casi inexistentes. A partir de ah&iacute;, concibo la relaci&oacute;n entre todas estas tendencias como una competici&oacute;n virtuosa, la cual desemboque no s&oacute;lo en una &uacute;nica papeleta sino en un debate ideol&oacute;gico m&aacute;s rico e ilusionante que el que hemos padecido en la &uacute;ltima d&eacute;cada. No sin raz&oacute;n, se percibe en la sociedad que el canarismo tiene como proyecto &uacute;nico la defensa de la Disposici&oacute;n Adicional del R&eacute;gimen Econ&oacute;mico y Fiscal (REF) sin albergar un proyecto de pa&iacute;s que pueda concitar mayores esperanzas: un proyecto que vaya m&aacute;s all&aacute; del &ldquo;Virgencita, que me quede como estoy&rdquo;. Alguna luz de esa esperanza hemos visto en el reciente Debate sobre el Estado de la Nacionalidad.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, opino que buena parte de las sinergias del canarismo reformado y regenerado para el segundo cuarto del siglo XXI est&aacute;n por explorar. Transitan desde las mejores experiencias de 1993 en adelante hacia el encuentro con sus fortalezas actuales y futuras oportunidades, ejemplos de otras sociedades de las que podamos aprender, un debate ideol&oacute;gico anclado en la realidad, pero sin miedo a volar con audacia cuando sea necesario. Desde el autonomismo, con frecuencia se ha tachado al nacionalismo como irrealista o radical. Desde el nacionalismo, se ha tildado al autonomismo de excesivamente moderado y conformista. Seguramente, como suele suceder, todos tengan su parte de raz&oacute;n, pero hay que encontrar la raz&oacute;n, &eacute;sa que nos haga comprender que en la colaboraci&oacute;n seremos capaces de redefinir el proyecto de una Canarias con niveles de democracia y bienestar mejores que los actuales. &iquest;Por qu&eacute; no empezar levantando un Bloque Canarista en Madrid?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Miguel Martín]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/autonomismo-nacionalismo_132_8861446.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 25 Mar 2022 10:34:53 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Autonomismo y nacionalismo]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cambio de guardia en el PNC]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/cambio-guardia-pnc_129_8815429.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Tuve el honor de ser invitado recientemente al XII Congreso Nacional del Partido Nacionalista Canario (PNC). En el mismo, adem&aacute;s de continuar con la discusi&oacute;n acerca del papel del partido arrancada en la pasada Convenci&oacute;n Nacional, celebrada el 25 de septiembre de 2021, se produjo la renovaci&oacute;n total de la dirigencia de esta fuerza hist&oacute;rica. El incombustible Juan Manuel Garc&iacute;a Ramos abandona sus funciones como presidente, cargo que ahora asume Francisco Mart&iacute;n Espinosa, para ocupar la Presidencia de Honor. Emiliano Oliva, joven empresario, ejercer&aacute; la Secretar&iacute;a General del PNC en lo que supone un movimiento hacia un partido m&aacute;s ejecutivo y con mayor capacidad de intervenci&oacute;n pol&iacute;tica, con voluntad de regenerarse y crecer.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante el sobrio acto de clausura, Garc&iacute;a Ramos defini&oacute; al PNC como &ldquo;un partido de cuadros&rdquo;. En mi opini&oacute;n, todos los partidos lo son, de alguna manera, en la medida en que los &ldquo;partidos de masas&rdquo; ya no existen y la cartelizaci&oacute;n de los mismos es un fen&oacute;meno de car&aacute;cter generalizado. Sin embargo, al contrario que a otros, al PNC le espera una funci&oacute;n de suma importancia, m&aacute;s all&aacute; de competir ag&oacute;nicamente como el resto de fuerzas por alcanzar el poder. El PNC debe configurarse como el aut&eacute;ntico referente intelectual del nacionalismo dentro de un espacio pol&iacute;tico como el canarismo que, en la actualidad, est&aacute; hegemonizado por el autonomismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El autonomismo -a grandes rasgos, la defensa del modelo de la Espa&ntilde;a de las Autonom&iacute;as y la defensa de una participaci&oacute;n de Canarias en la misma de manera justa y equitativa- viene siendo desde 1993 la cultura pol&iacute;tica preponderante en el canarismo. Nuestro autogobierno ha avanzado sobre todo en base a un proyecto pol&iacute;tico moderado, con amplio apoyo popular, que se ha encargado de vehicular el desarrollo de las transferencias, su gesti&oacute;n desde Canarias y vigilar el que el archipi&eacute;lago reciba un trato justo en materia de financiaci&oacute;n, cumplimiento del REF, etc. sin plantear nunca de manera consistente la superaci&oacute;n de dicho modelo. En ese sentido, se perciben notables diferencias con Euskadi y Catalu&ntilde;a, que s&iacute; han contado con partidos fuertemente nacionalistas, comprometidos con la construcci&oacute;n nacional de sus respectivos pa&iacute;ses.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Complementariedad</strong></h3><p class="article-text">
        Lejos de presentar autonomismo y nacionalismo como tendencias enfrentadas, creo sinceramente en su necesaria colaboraci&oacute;n desde el respeto y la complementariedad. Los nacionalistas no debemos ser anti-autonomistas sino post-autonomistas. Ambas tendencias deben confluir en una opci&oacute;n de amplio espectro a&uacute;n por construir, en una segunda fase de desarrollo del canarismo nacido en 1993. A esta opci&oacute;n est&aacute;n invitados los insularismos no fratricidas, o sea no insolidarios, tambi&eacute;n los municipalismos no ombliguistas, que compartan una visi&oacute;n de pa&iacute;s canario y el resto de familias del canarismo. Creo que el renovado PNC puede aportar much&iacute;simo en este proceso, se&ntilde;alando horizontes, elevando el nivel del debate, ampliando las fronteras ideol&oacute;gicas como partido con vocaci&oacute;n pluralista, que no quiere limitarse a acoger exclusivamente a una sola tendencia ideol&oacute;gica en el eje izquierda-derecha.
    </p><p class="article-text">
        Juan Manuel Garc&iacute;a Ramos ha liderado un cambio de guardia ordenada, sin conflictos. En este sentido ha sido, una vez m&aacute;s, ejemplar. Espero que no sea su &uacute;ltimo servicio a la causa del nacionalismo canario. El Parlamento canario perder&iacute;a mucho si finalmente no continuara ocupando su esca&ntilde;o. Pocos parlamentarios aportan el nivel intelectual y la referencia hist&oacute;rica que &eacute;l viene encarnando desde hace d&eacute;cadas. Es muy necesario que se siga oyendo la voz del PNC en la sede de la soberan&iacute;a popular canaria. Finalmente, deseo que su pase a la reserva sea acompa&ntilde;ado por un Homenaje Nacional, en el que todos los canaristas, nacionalistas o no, podamos agradecerle su entrega.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Miguel Martín]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/cambio-guardia-pnc_129_8815429.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 09 Mar 2022 12:28:53 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Cambio de guardia en el PNC]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El canarismo: ¿frente amplio del nacionalismo?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/canarismo-frente-amplio-nacionalismo_132_8639281.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        La expresi&oacute;n &ldquo;frente amplio&rdquo; parece haber revivido al calor de la perspectiva de liderazgo electoral de Yolanda D&iacute;az y una hipot&eacute;tica recuperaci&oacute;n del espacio a la izquierda del PSOE, con el que la vicepresidenta no parece conformarse. Los m&aacute;s optimistas al respecto vuelven a situar el horizonte del <em>sorpasso</em> a los socialistas como posible, en mi opini&oacute;n, confundiendo popularidad y simpat&iacute;a hacia la posible candidata con intenci&oacute;n de voto. En cualquier caso, no est&aacute; de m&aacute;s dedicar unas l&iacute;neas de car&aacute;cter general a esta f&oacute;rmula pol&iacute;tica desde las filas del canarismo, al cual auguro mejores perspectivas en el &ldquo;amplio espectro&rdquo; que en el &ldquo;frente amplio&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El nombre de &ldquo;frente amplio&rdquo; no es precisamente nuevo. Su origen puede rastrearse en la resistencia a las dictaduras de Brasil y Uruguay, a finales de los a&ntilde;os sesenta y a comienzos de los setenta del siglo pasado, respectivamente. Remite a una tradici&oacute;n pol&iacute;tica inequ&iacute;vocamente de izquierda. Otras experiencias, como la peronista o la boliviana, conjugan elementos de diverso tipo y deben quedar fuera de este art&iacute;culo. S&oacute;lo en Uruguay, donde tambi&eacute;n participan sectores liberales y dem&oacute;crata-cristianos en el Frente Amplio, ha sido &eacute;sta una f&oacute;rmula de &eacute;xito electoral. En otros pa&iacute;ses latinoamericanos (Per&uacute;, M&eacute;xico, Guatemala, Panam&aacute;, Argentina, Paraguay, etc.) los distintos frentes amplios se han movido entre la representaci&oacute;n minoritaria de algunas familias de la izquierda y la irrelevancia. En el caso espa&ntilde;ol, la f&oacute;rmula &ldquo;Frente Popular&rdquo;, m&aacute;s com&uacute;n en el siglo XX europeo, no parece haber sido barajada por razones obvias. En mi opini&oacute;n, todo indica que ese &ldquo;Frente Amplio&rdquo;, si llegara a constituirse, se situar&iacute;a, a pesar de los deseos de Yolanda D&iacute;az, exclusivamente a la izquierda del PSOE.
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, hay que entender que con &ldquo;frente amplio&rdquo; se alude sobre todo a la voluntad de desbordar el h&aacute;bitat natural de una determinada fuerza pol&iacute;tica, estableciendo alianzas y complicidades con sectores afines. No siempre es posible. En un sentido d&eacute;bil, a veces se intenta lograr este objetivo a&ntilde;adiendo la coletilla al nombre del partido queriendo dar a entender que se ha producido alg&uacute;n tipo de alianza o suma, en ocasiones de cuestionable amplitud. En un sentido fuerte, se llega a cuestionar la propia denominaci&oacute;n, para disolverla en una marca que evocar&iacute;a alg&uacute;n tipo de espacio mayor, en un esquema no siempre perfecto de c&iacute;rculos conc&eacute;ntricos. 
    </p><p class="article-text">
        La primera f&oacute;rmula no pasa de truco de marketing electoral de dudosos resultados. La segunda, sea cual sea la denominaci&oacute;n que adopte, requiere disponer de un espacio mayor al que dirigirse, algo que no est&aacute; al alcance de todas las fuerzas pol&iacute;ticas ni est&aacute; disponible en todos los periodos. Aunque no deja de haber conformismos y actitudes acomodaticias, lo l&oacute;gico es que una fuerza quiera ensanchar su campo electoral m&aacute;s all&aacute; de su tradicional nicho de votantes. Sin embargo, esta &uacute;ltima f&oacute;rmula plantea un problema de dif&iacute;cil soluci&oacute;n: la voluntad de algunos partidos u organizaciones de seguir manteniendo su identidad y actividad propias m&aacute;s all&aacute; de esa nueva marca.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de esto &uacute;ltimo, encuentro en la segunda perspectiva un elemento de no poco inter&eacute;s: cierta tensi&oacute;n que permite discutir la forma partido, la cual debe ser reelaborada seriamente en beneficio de la democracia, de la pol&iacute;tica y de los propios partidos. No se puede andar recomenzando todo cada cuatro a&ntilde;os, pero s&iacute; se puede debatir acerca de todo, si se hace con voluntad de construir y avanzar. No hay que temer derribar los estrechos marcos que muchas veces imponen las siglas, las ideolog&iacute;as en sentido fuerte, las inercias heredadas, etc. para ganar sectores y conquistar espacios. Una pol&iacute;tica con aspiraciones se gu&iacute;a por un esp&iacute;ritu as&iacute; antes que por el conformismo y el cortoplacismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En mi opini&oacute;n, es m&aacute;s provechoso poner el acento en los principios y en los valores, que no son negociables, antes que en el patriotismo de las siglas pero tampoco es menor el inter&eacute;s que debe despertar el espacio sociol&oacute;gico, pol&iacute;tico-electoral, ideol&oacute;gico-cultural&hellip; al que se quiere representar. Hay que poner encima de la mesa de qu&eacute; se habla cuando se habla de transversalidad en Canarias, c&oacute;mo superar la pol&iacute;tica de bloques estatal de manera satisfactoria o c&oacute;mo sortear la eterna divisi&oacute;n entre leones y ratones de nuestro sistema de partidos, por ejemplo. Echo en falta reflexiones en esta l&iacute;nea en el marco del canarismo, siempre pendiente de un tacticismo m&aacute;s bien poco fruct&iacute;fero a la vista de los resultados.
    </p><p class="article-text">
        Desde mi punto de vista, pensar en clave estrat&eacute;gica, de pa&iacute;s, significa hoy avanzar hacia la constituci&oacute;n de una fuerza canarista de amplio espectro que dispute la centralidad hegem&oacute;nica en un marco de ideas compartidas, no s&oacute;lo entre las partes integrantes de dicha fuerza sino principalmente con la sociedad canaria, que se define mayoritariamente en torno a valores progresistas. Adem&aacute;s, el canarismo para el siglo XXI debe tener vocaci&oacute;n de punto de encuentro entre nacionalistas, autonomistas, regionalistas, federalistas, insularistas en positivo, soberanistas, etc. y esto no tiene por qu&eacute; suponer la m&aacute;s m&iacute;nima rebaja en las aspiraciones y demandas pol&iacute;ticas concretas, las cuales -es bien sabido- no vienen definidas por el nombre de la criatura. Esto no siempre se ha entendido bien o simplemente no se ha querido entender. En suma, el amplio espectro significa gesti&oacute;n de una razonable transversalidad y constante b&uacute;squeda de grandes consensos. Quienes deseen profundizar en este concepto y su alcance tienen numerosas experiencias en las que mirarse, pero har&eacute; referencia a dos que, salvadas todas las distancias, que no son pocas, considero especialmente valiosas. 
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, el Partido Nacionalista Vasco, que en su &ldquo;Diagn&oacute;stico del momento para construir el futuro de Euskadi&rdquo;, presentado ante su pasada Asamblea General, devuelve la imagen de un partido instalado en la centralidad pol&iacute;tica y con una visi&oacute;n de presente y futuro para su pa&iacute;s en clave progresista, de construcci&oacute;n nacional. Superada definitivamente la escisi&oacute;n de Eusko Alkartasuna, debilitada en Bildu, el PNV se presenta ante su sociedad como el aut&eacute;ntico partido de amplio espectro, representante de muy diversos grupos sociales y defensor de los derechos nacionales de Euskadi en sinton&iacute;a con los tiempos; capaz de llegar a acuerdos en Madrid con quien detente en cada momento el Gobierno espa&ntilde;ol para desarrollar el autogobierno vasco pero que jam&aacute;s pactar&iacute;a ni se dejar&iacute;a apoyar por la ultraderecha recentralizadora espa&ntilde;ola de Vox. Flexibilidad en la t&aacute;ctica y firmeza en los principios. 
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, el Bloc Qu&eacute;b&eacute;cois representa, en mi opini&oacute;n, otra experiencia de inter&eacute;s. Naci&oacute; de la profunda insatisfacci&oacute;n de diputados quebequeses del Partido Conservador y el Partido Liberal en 1987 ante el irrespeto a los derechos nacionales del Qu&eacute;bec durante la reforma constitucional canadiense pero no fue hasta 1991 cuando se constituy&oacute; formalmente como partido. Supo conectar en ese momento con demandas muy enraizadas en la sociedad quebequesa. Se articul&oacute; como una fuerza que se presenta exclusivamente a las elecciones federales, en un exquisito reparto de roles con el Parti Qu&eacute;b&eacute;cois, socio-liberalismo, y Qu&eacute;bec Solidaire, soberanismo de izquierdas, los cuales concurren exclusivamente en las elecciones de la provincia franc&oacute;fona. Hoy encarna una opci&oacute;n de contenidos inequ&iacute;vocamente progresistas. As&iacute; se expresa en su &ldquo;Plateforme Politique Bloc 2021&rdquo; con la que compiti&oacute; en las pasadas elecciones de septiembre y en la que reafirm&oacute; su papel de interlocutor nacionalista exclusivo ante Ottawa. Desde ese papel arrastra al resto del sistema de partidos quebequeses hacia posturas aun m&aacute;s descentralizadoras y condiciona de manera importante la agenda federal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quienes estudien ambos documentos encontrar&aacute;n un marco de ideas y propuestas en las que el canarismo, aut&eacute;ntico &ldquo;frente amplio&rdquo; del nacionalismo transecular, puede perfectamente reconocerse y transitar: un proyecto pol&iacute;tico defensor de la sanidad y la educaci&oacute;n p&uacute;blicas, a favor de la justicia y los derechos sociales, la igualdad de g&eacute;nero y el respeto a las diversidades de todo tipo en nuestras sociedades plurales; comprometido con la sostenibilidad y contra el cambio clim&aacute;tico, por la defensa de los derechos culturales y las identidades nacionales en el marco de la globalizaci&oacute;n, de salvaguarda de la democracia y sus valores; por una econom&iacute;a circular, equilibrada entre el sector p&uacute;blico y el privado, diversificada y al servicio de la sociedad; por la investigaci&oacute;n, el conocimiento, la revoluci&oacute;n digital, etc. 
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;sta es la verdadera amplitud a la que deber&iacute;a aspirar el canarismo: reconocer con audacia la oportunidad del amplio espectro. Identificar las respectivas zonas de confort como las trampas que realmente son. Renovar, imaginar, repensar,&hellip; absolutamente todo en una conversaci&oacute;n sin l&iacute;mites ni exclusiones. Gestionar la complejidad, el disenso y la complementariedad ideol&oacute;gica y territorial antes que agonizar en una est&eacute;ril competitividad. M&aacute;s pensamiento sist&eacute;mico y menos pensamiento individual; m&aacute;s perspectiva intergeneracional, desde la empat&iacute;a con la ciudadan&iacute;a canaria que hereder&aacute; en los pr&oacute;ximos cincuenta a&ntilde;os los desaf&iacute;os del presente, y menos perspectiva intrageneracional, desde la voluntad de concentrar indefinidamente todas las oportunidades en minor&iacute;as etarias muy determinadas. 
    </p><p class="article-text">
        Que los principales partidos del canarismo (Coalici&oacute;n Canaria, Nueva Canarias y Partido Nacionalista Canario) salgan de su actual aletargamiento depender&aacute; no s&oacute;lo de que sean capaces de atender y seducir a la sociedad civil sino tambi&eacute;n de traducir correctamente otras experiencias y leer la realidad propia. Tambi&eacute;n de que sepan aprender de sus errores del pasado y de los indicadores que ya anuncian el futuro. Las pr&oacute;ximas elecciones generales ser&aacute;n un buen momento para despejar &eacute;stas y otras inc&oacute;gnitas.
    </p><p class="article-text">
        <em>Jos&eacute; Miguel Mart&iacute;n es coordinador de Canarismo y Democracia</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Miguel Martín]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/canarismo-frente-amplio-nacionalismo_132_8639281.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 08 Jan 2022 09:53:26 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El canarismo: ¿frente amplio del nacionalismo?]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De ratones y leones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/ratones-leones_129_8594907.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        &nbsp;El Sociobar&oacute;metro Canario (SBC) se va consolidando como la fuente de referencia que nunca debi&oacute; desaparecer. Aunque los datos que ofrecen rebasan el &aacute;mbito pol&iacute;tico-electoral, suele suceder que es este plano el que concita mayor inter&eacute;s. No se puede decir que sea algo ejemplar, pero ocurre en pr&aacute;cticamente todos los lugares donde hay instrumentos similares.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Sobre este &aacute;mbito, unas primeras apreciaciones muy evidentes: el PSOE consolida su hegemon&iacute;a desde una centralidad y presencia territorial indiscutibles. Por otro lado, pase lo que pase, Casimiro Curbelo tendr&aacute; tres diputados. Por &uacute;ltimo, el canarismo sigue en ca&iacute;da m&aacute;s o menos libre. Moverse en una horquilla de entre diecisiete y veintid&oacute;s diputados sobre un total de setenta aleja al canarismo del horizonte de representaci&oacute;n de un tercio de la sociedad canaria para acercarlo al cuarto de la misma. Dicho de otra forma, el sucursalismo puede extenderse a las tres cuartas partes de la c&aacute;mara. Se impone una reflexi&oacute;n profunda, sosegada, autocr&iacute;tica y de largo alcance.
    </p><p class="article-text">
        Pero deteng&aacute;monos ahora en algunos elementos que no pueden dejar de considerarse. Se consolida un sistema de partidos dual en nuestro Parlamento por el que un primer grupo de partidos, grandes, con amplia implantaci&oacute;n territorial, concitan la mayor&iacute;a de los apoyos electorales. Obviamente, me refiero al PSOE con CC y PP en una disputada segunda posici&oacute;n. Este bloque de &ldquo;leones&rdquo; alcanz&oacute; cincuenta y seis diputados en las pasadas elecciones (un ochenta por ciento de la c&aacute;mara) y en &eacute;sta se mover&iacute;a, atendiendo a los datos del Sociobar&oacute;metro y con la debida prudencia, en una horquilla de entre cincuenta y cuatro y sesenta y cinco diputados. Tomando el valor medio como referencia, sesenta diputados de los setenta posibles, es decir, casi un ochenta y seis por ciento del total. Con la anterior composici&oacute;n del Parlamento, de sesenta diputados, los leones obtuvieron cuarenta y tres diputados en 2015, casi un setenta y dos por ciento. Se desmiente as&iacute; a quienes pensaban que la t&iacute;mida reforma electoral supondr&iacute;a el caos parlamentario.
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, tendr&iacute;amos una serie de partidos, (los &ldquo;ratones&rdquo;) que se disputar&iacute;an el resto de esca&ntilde;os, entre ocho y once seg&uacute;n el SBC de noviembre de 2021. Hablamos de Nueva Canarias (NC), Agrupaci&oacute;n Socialista Gomera (ASG), Podemos y Vox, que vendr&iacute;a a ocupar el lugar en el Parlamento de Ciudadanos. Son partidos m&aacute;s peque&ntilde;os y con menor implantaci&oacute;n territorial. Sus posibilidades de intervenci&oacute;n pol&iacute;tica vienen dadas casi exclusivamente de la posibilidad de convertirse en apoyo imprescindible de alguno(s) de los leones. Sin embargo, su papel no es despreciable. En esta legislatura, los ratoncitos han conseguido enviar al ostracismo a dos leones que siguen sin levantar cabeza. Contribuyen a dar estabilidad pol&iacute;tica, al igual que hacen los nacionalismos a nivel estatal, y, como vemos en el caso de ASG, sus r&eacute;ditos en t&eacute;rminos de poder pol&iacute;tico en funci&oacute;n del voto recibido son astron&oacute;micos. En 2011 este bloque fue habitado exclusivamente por NC y sus tres diputados mientras que en 2015 lleg&oacute; a alcanzar los quince diputados, principalmente por la entrada con fuerza del primer Podemos.
    </p><p class="article-text">
        Nada parece alterar este orden &ldquo;natural&rdquo; de leones y ratones. No hay desplazamientos entre bloques. No hay ascensor de subida ni de bajada. Como en la Edad Media, uno se muere en la clase social en la que nace. Todo lo m&aacute;s, los ratones pueden so&ntilde;ar con que alg&uacute;n le&oacute;n los necesite circunstancialmente pero siempre llevando en mente que, en cualquier momento, pueden acabar en su barriga. Si por alg&uacute;n motivo, los leones se llegaran a entender, ser&aacute;n los ratones los que acaben en el ostracismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        S&iacute; es m&aacute;s animado el escenario intrabloque: no todo el mundo puede ser cabeza de rat&oacute;n y hay quien s&oacute;lo vive para eso, sin mayores aspiraciones. Tambi&eacute;n los hay que se tienen que conformar con ser cola de le&oacute;n, muy a su pesar. Y por seguir con la met&aacute;fora extendida, a riesgo de cansar a quien haya llegado a este punto del art&iacute;culo, tampoco muchos ratones hacen un le&oacute;n. De la misma manera, el que aparezcan m&aacute;s ratoncitos en la jaula podr&iacute;a tener un efecto parecido al que tendr&aacute; la aparici&oacute;n de m&aacute;s partidos nacionalistas, regionalistas, provincialistas, municipalistas, etc. en las Cortes: a mayor oferta, mayor depreciaci&oacute;n de la demanda. Le ser&aacute; muy barato al gran le&oacute;n de la centralidad hegem&oacute;nica conseguir apoyos en geometr&iacute;a variable insular sin que, en ning&uacute;n caso, se discuta a qui&eacute;n corresponde el filete, hueso incluido, dejando las migajas para los ilusos ratoncitos. Y para el canarismo pero tambi&eacute;n para Canarias, la italianizaci&oacute;n de su parlamento ser&iacute;a un paso atr&aacute;s, un rebumbio de partidos que en buena medida la constituci&oacute;n de Coalici&oacute;n Canaria en su momento contribuy&oacute; a evitar.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Dentro de seis meses habr&aacute; otro SBC. Unos subir&aacute;n y otros bajar&aacute;n pero seguir&aacute; habiendo leones y ratones sin cambio de papeles. Y Casimiro, h&aacute;bil roedor, seguir&aacute; teniendo tres diputados. Aqu&iacute; acaba este art&iacute;culo, que las personas m&aacute;s sagaces habr&aacute;n sabido interpretar que no va ni de leones ni de ratones, sino del elefante en la sala, que, como buen paquidermo de amplio espectro, sigue haci&eacute;ndose esperar.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Jos&eacute; Miguel Mart&iacute;n es coordinador de Canarismo y Democracia</strong>.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Miguel Martín]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/ratones-leones_129_8594907.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Dec 2021 08:53:45 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[De ratones y leones]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El canarismo ante los adelantos electorales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/canarismo-adelantos-electorales_132_8574407.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Es imposible saber cu&aacute;ndo ser&aacute;n las pr&oacute;ximas elecciones generales. S&oacute;lo Pedro S&aacute;nchez lo sabe, al igual que tambi&eacute;n sabe cu&aacute;ndo ser&aacute;n las canarias. A partir de ah&iacute;, todo son conjeturas, las cuales ocupan m&aacute;s a los pol&iacute;ticos de lo que les gusta admitir.&nbsp;Hacer pasar actividad pol&iacute;tica y an&aacute;lisis prospectivo por actividades incompatibles es para m&iacute; m&aacute;s una se&ntilde;al de debilidad que una fortaleza. Cuando hay organizaci&oacute;n, en el sentido m&aacute;s amplio, se puede y se debe poder hacer ambas cosas. Es bien sabido que los objetivos pol&iacute;ticos se definen en funci&oacute;n de los periodos y, adem&aacute;s de para reflejar la voluntad popular en un momento determinado, las elecciones sirven para abrir y cerrar periodos y hasta ciclos: estas pr&oacute;ximas elecciones especialmente.
    </p><p class="article-text">
        Personalmente pienso que nos movemos en una horquilla que va desde la coincidencia con las pr&oacute;ximas elecciones andaluzas -probablemente antes del pr&oacute;ximo verano- a la coincidencia con las elecciones auton&oacute;micas y locales el &uacute;ltimo domingo de mayo de 2023. O sea, que m&aacute;s all&aacute; de Pablo Iglesias e Iv&aacute;n Redondo, estamos ya de alguna manera en periodo preelectoral. A partir de ah&iacute;, todas las opciones posibles (tambi&eacute;n la de una hipot&eacute;tica &ldquo;no coincidencia&rdquo;) tienen ventajas e inconvenientes y ser&aacute;n muchos los factores de todo tipo que acabar&aacute;n inclinando la balanza de costes y beneficios en un sentido u otro. O sea, un rebumbio en el que es f&aacute;cil perderse.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No s&eacute; si exagero diciendo que hasta Christine Lagarde y el Banco Central Europeo saben que va a haber adelanto electoral. Tal vez, pero es dif&iacute;cil rechazar tajantemente que lo que se decida en su pr&oacute;xima reuni&oacute;n del 16 de diciembre ser&aacute; una de las piezas m&aacute;s a analizar de cara a calibrar el ritmo y devenir de los acontecimientos. Una retirada de est&iacute;mulos econ&oacute;micos en clave acelerada, o sea antes del pr&oacute;ximo marzo, puede invitar a celebrar elecciones cuanto antes. Pasar el Rubic&oacute;n de marzo tal vez aconsejar&iacute;a esperar a finales de 2022, prorrogando los actuales presupuestos.
    </p><p class="article-text">
        En paralelo, en clave estatal, no se puede dejar de examinar la evoluci&oacute;n de la &ldquo;Operaci&oacute;n Yolanda D&iacute;az&rdquo; y la reconstrucci&oacute;n del espacio a la izquierda del PSOE, el desarrollo de la estructura &ldquo;Espa&ntilde;a Vaciada&rdquo;, las diatribas internas del Partido Popular y sus liderazgos emergentes, el reparto del voto entre las fuerzas de la derecha recentralizadora, el margen temporal entre la llegada de los fondos de reconstrucci&oacute;n y el comienzo de los recortes,&nbsp;los resultados electorales en Andaluc&iacute;a y probablemente Castilla-Le&oacute;n y Pa&iacute;s Valenci&agrave;, la pol&iacute;tica de bloques y su devenir en las encuestas, la estabilidad del gobierno catal&aacute;n, etc.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Agenda pol&iacute;tica</strong></h3><p class="article-text">
        Desde el canarismo cr&iacute;tico y apartidista, no puedo dejar de mirar con simpat&iacute;a y hasta cierta envidia cuando &Aacute;gueda Mic&oacute;, secretaria general de M&eacute;s-Comprom&iacute;s, defend&iacute;a en julio pasado un adelanto electoral en el Pa&iacute;s Valenci&agrave; afirmando que &ldquo;tenemos oportunidad de marcar agenda pol&iacute;tica propia&rdquo; y que deb&iacute;an centrarse en sus &ldquo;problemas como pueblo&rdquo; y no votar en clave estatal. No digo que aqu&iacute; tengamos que imitar forzosamente esa postura y reclamar un adelanto electoral pero s&iacute; echo en falta en el canarismo esa perspectiva autocentrada del valencianismo, que exige casi de manera natural construir un marco pol&iacute;tico propio.
    </p><p class="article-text">
        Se recordar&aacute; que en 2019, el socialista Ximo Puig hizo coincidir las elecciones valencianas con las generales con el fin de aprovechar la marea y dejar que Pedro S&aacute;nchez hiciera el resto; por otro lado, M&eacute;s-Comprom&iacute;s no es precisamente una fuerza que est&eacute; en la marginalidad dedicada a la pol&iacute;tica de ficci&oacute;n. En la segunda edici&oacute;n del Pacto del Bot&aacute;nico, M&eacute;s-Comprom&iacute;s ostenta, adem&aacute;s de una de las vicepresidencias, cuatro consejer&iacute;as: Igualdad y Pol&iacute;ticas Inclusivas, Econom&iacute;a, Educaci&oacute;n y Agricultura y Medio Ambiente. Tienen un diputado en Madrid y una nada desde&ntilde;able visibilidad a nivel estatal, derivada de, entre otros motivos, su alianza estrat&eacute;gica con M&aacute;s Pa&iacute;s. Ambos datos son elocuentes.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, nos movamos en el escenario corto (primavera de 2022) o en el largo (primavera de 2023), lo &uacute;nico que se puede afirmar con una certeza casi cartesiana es que cada d&iacute;a que pasa, las elecciones est&aacute;n m&aacute;s cerca. El canarismo, desde su nacimiento en la etapa moderna en 1993, no ha creado <em>think tanks</em> ni institutos de pensamiento estrat&eacute;gico, etc. que puedan apuntalar un discurso coherente y sostenido en el tiempo, para opinar con solidez al respecto de &eacute;sta y muchas otras cuestiones. Llegamos tarde a bastantes tareas, no s&eacute; si tambi&eacute;n a la constituci&oacute;n del Frente Amplio Canarista tan necesario para la defensa de los intereses canarios frente a Madrid, como vemos cada semana, Sin embargo, con todos nuestros l&iacute;mites e imperfecciones, parafraseando a Mic&oacute;, no renunciemos a marcar una agenda pol&iacute;tica propia en la convicci&oacute;n de que es la mejor manera de centrarnos en nuestros problemas como pueblo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Miguel Martín]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/canarismo-adelantos-electorales_132_8574407.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Dec 2021 13:35:44 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El canarismo ante los adelantos electorales]]></media:title>
    </item>
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