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    <title><![CDATA[elDiario.es - Mª del Carmen Agulló Díaz]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/ma-del-carmen-agullo-diaz/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Mª del Carmen Agulló Díaz]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La revolución en la escuela]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/revolucion-escuela_130_8588147.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/890d07af-98bb-45f9-b6d2-5853a0752124_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La revolución en la escuela"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En lugar de 'la república de los intelectuales' hubiera sido más acertado apodar a la Segunda República como la de los maestros y las maestras, pues fueron estos los que vertebraron los grandes avances de la época</p><p class="subtitle">Este reportaje pertenece a la revista 'Las luces de la Segunda República', de elDiario.es. Hazte socia antes del 31 de diciembre y te enviamos a casa esa y otras dos revistas</p></div><p class="article-text">
        En nuestro imaginario colectivo la figura de don Gerardo, el protagonista de 'La lengua de las mariposas' &mdash;impresionante Fernando Fern&aacute;n G&oacute;mez&mdash; , permanece como el arquetipo del maestro republicano, sabio, esc&eacute;ptico, pero que no pierde la ilusi&oacute;n de cambiar la sociedad mediante una educaci&oacute;n capaz de formar alumnos cr&iacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        Los maestros republicanos se convierten as&iacute; en el s&iacute;mbolo de una rep&uacute;blica que, aunque se ha conocido como 'la rep&uacute;blica de los intelectuales' por el inicial apoyo que le proporcion&oacute; la &eacute;lite de la intelectualidad, nos induce a pensar que ser&iacute;a m&aacute;s correcto calificarla como 'la rep&uacute;blica de los maestros', por la importancia que el r&eacute;gimen democr&aacute;tico otorg&oacute; a la educaci&oacute;n, y, en particular, al Magisterio.
    </p><p class="article-text">
        Es innegable que la educaci&oacute;n es uno de los pilares del nuevo sistema. La necesidad de creaci&oacute;n de un Estado docente, que garantice una escuela p&uacute;blica, basada en la independencia entre Iglesia y Estado, que facilite el acceso a la educaci&oacute;n, en igualdad de condiciones a todos los sectores de la poblaci&oacute;n, con el &uacute;nico criterio selectivo de las capacidades y aptitudes de cada persona, se revela como imprescindible para sostener al r&eacute;gimen democr&aacute;tico y avanzar en la construcci&oacute;n de la modernidad. Para configurarlo en la realidad, se redacta una Constituci&oacute;n que otorga una gran relevancia a la educaci&oacute;n. En ella se establece la laicidad de la ense&ntilde;anza, la obligatoriedad y gratuidad de la escuela b&aacute;sica, organizada seg&uacute;n el principio de la escuela unificada; se introduce el trabajo como eje de su actividad, y se define como su ideal el de la solidaridad humana (art&iacute;culo 48). Unos principios que responden tanto a las propuestas de la Instituci&oacute;n Libre de Ense&ntilde;anza, como a las del movimiento obrero, especialmente las de la escuela &uacute;nica/unificada de Luzuriaga y la de la tolerancia de Rodolfo Llopis, quien critica de la Rusia sovi&eacute;tica el lema &ldquo;hay que apoderarse del alma del ni&ntilde;o&rdquo; y propone su sustituci&oacute;n por &ldquo;hay que respetar el alma del ni&ntilde;o&rdquo;, directriz que implica que no exista ninguna imposici&oacute;n, ni pol&iacute;tica ni religiosa.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La escuela no es nada sin buenos maestros, son su alma: profesionales dignos y entusiastas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Ideales pedag&oacute;gicos y directrices educativas que se concretan en un lema tan sencillo como efectivo: &ldquo;m&aacute;s escuelas y mejores maestros&rdquo;, acu&ntilde;ado por el ministro de Instrucci&oacute;n P&uacute;blica y Bellas Artes, Marcelino Domingo (del partido Izquierda Republicana) y por Rodolfo Llopis (PSOE), director general de primera ense&ntilde;anza. Los dos son maestros, conocen las dificultades econ&oacute;micas, las deficientes infraestructuras, la falta de material did&aacute;ctico. Llopis, adem&aacute;s, es profesor de la Normal de Cuenca, maestro de maestros, lo que le permite diseccionar con precisi&oacute;n las carencias del plan de formaci&oacute;n del profesorado vigente.
    </p><p class="article-text">
        Este conocimiento directo de la realidad educativa les ayuda a dise&ntilde;ar, de manera inmediata, un plan que se pone en funcionamiento durante los ocho meses en los que el t&aacute;ndem Domingo-Llopis trabajan juntos y que se prolonga en el ministerio de Fernando de los R&iacute;os. Un plan que, como dir&iacute;a Llopis, intenta conseguir la &ldquo;revoluci&oacute;n en la escuela&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una revoluci&oacute;n ciertamente pac&iacute;fica que comienza por crear escuelas y &ldquo;sembrarlas a voleo&rdquo; por toda Espa&ntilde;a. Con un presupuesto reducido se aprueba un plan de creaci&oacute;n y construcci&oacute;n de edificios escolares para paliar su hist&oacute;rico d&eacute;ficit; y se completa la acci&oacute;n social de la escuela con cantinas (comedores escolares) a los que acuden todos los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as, sin distinci&oacute;n por razones econ&oacute;micas o sociales, convirtiendo el momento de la comida en educativo; y con colonias escolares, que les permiten, en verano, acudir a disfrutar del aire puro, del mar o la monta&ntilde;a, al tiempo que se realizan actividades de car&aacute;cter l&uacute;dico, deportivo y cultural.
    </p><p class="article-text">
        Pero la escuela no es nada sin maestros, buenos maestros. Ellos son el alma de la escuela. Podemos crear y edificar escuelas magnificas, pero si falla el maestro no conseguimos nada. Marcelino Domingo afirma que &ldquo;no pretende solamente levantar las paredes de una escuela: aspira a dar a la Escuela un alma. Con esta reforma, que es a la vez social, cultural y econ&oacute;mica, la Rep&uacute;blica tiene la convicci&oacute;n de formar, independizar, sostener y fortalecer el alma del maestro, con el fin de que sea el alma de la escuela&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y en una escuela por primera vez laica, se impone la idea del 'alma' para expresar la necesidad de unos docentes que se comprometan con la renovaci&oacute;n de la escuela y de la sociedad, que sean profesionales dignos y entusiastas, que le pongan pasi&oacute;n a la ense&ntilde;anza, lo mismo que les ped&iacute;a el gran maestro Manuel Bartolom&eacute; Coss&iacute;o.
    </p><p class="article-text">
        Se exige vocaci&oacute;n y entrega y se les ofrece dignificar la profesi&oacute;n. Por una parte, un sueldo que se traduce en 4.000 pesetas anuales en un pa&iacute;s en el que el salario medio de un obrero es de 1.500; por otra, equiparar los estudios de Magisterio a los universitarios, acabar con el injusto sistema de oposiciones al funcionariado y garantizar la formaci&oacute;n continua de los que ya est&aacute;n ejerciendo.
    </p><p class="article-text">
        Hay que dise&ntilde;ar y poner en pr&aacute;ctica un proyecto de formaci&oacute;n del Magisterio que, de manera simult&aacute;nea y entrelazada, proporcione respuesta adecuada a sus necesidades en los diferentes momentos: inicial, continuo y de acceso al funcionariado. Un planteamiento global novedoso, porque se acostumbra, a&uacute;n hoy, a reformar alguno de ellos, de manera independiente, pero no se incide en la complementariedad y necesidad de una visi&oacute;n con-junta del oficio de maestro.
    </p><p class="article-text">
        La reforma se convierte, de inmediato, en revolucionaria.
    </p><h3 class="article-text">Sin oposiciones</h3><p class="article-text">
        En la formaci&oacute;n inicial se unifican las Normales, masculina y femenina, con claustro mixto, bajo la direcci&oacute;n de un Director o Directora, correspondiendo dicho cargo al profesor o profesora de mayor antig&uuml;edad. Es la primera vez que las mujeres pueden y de hecho van a dirigir a los hombres, que se reconoce su autoridad, un tema que se mostrar&aacute; conflictivo. Casi tanto como el de la convivencia de alumnos y alumnas en un &uacute;nico centro, aspecto denunciado como inmoral por los sectores m&aacute;s tradicionales en sucesivas campa&ntilde;as de prensa.
    </p><p class="article-text">
        Se implanta el plan de estudios conocido como Plan Profesional repleto de novedades. Por primera vez se exigen id&eacute;nticos requisitos que para ingresar en la Universidad: bachillerato superior y diecis&eacute;is a&ntilde;os cumplidos. Adem&aacute;s, hay que superar una dura prueba de acceso con numerus clausus y, despu&eacute;s, aprobar tres cursos de metodolog&iacute;as o did&aacute;cticas (ense&ntilde;ar a ense&ntilde;ar) tras los que se realiza una prueba de conjunto en la misma Normal. A continuaci&oacute;n se realiza un a&ntilde;o entero de pr&aacute;cticas, al frente de un aula, pagadas en condici&oacute;n de alumno-maestro, y supervisadas por la inspecci&oacute;n educativa. Finalizadas de manera satisfactoria, se accede al funcionariado. Sin oposiciones ni ninguna prueba adicional.
    </p><p class="article-text">
        Tres datos: desde 1939, cuando se deroga este plan, hasta 1967, el acceso es con 14 a&ntilde;os y no se vuelve a exigir el bachillerato superior; hasta 2009 no se recupera la carrera de cuatro a&ntilde;os, al implantarse el grado siguiendo los preceptos de Bolonia; y las oposiciones son, sin interrupci&oacute;n, desde 1939 hasta la actualidad, el mecanismo de selecci&oacute;n para alcanzar el estatus de funcionario.
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                Representación teatral en el patio del Institut-Escola de Barcelona (1932)                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">El maestro no pega</h3><p class="article-text">
        El idealismo de los pol&iacute;ticos republicanos se nos muestra cuando piensan que todo el profesorado puede ser reeducado en los nuevos principios y no se sanciona a nadie, ni siquiera a los m&aacute;s comprometidos con la dictadura primorriverista. &iquest;Acierto o error? &iquest;Habr&iacute;a sido conveniente y necesario apartar a los elementos m&aacute;s reaccionarios que intentar&aacute;n de manera reiterada el boicot activo y pasivo a los nuevos preceptos constitucionales? Desde su coherencia en la confianza de la educaci&oacute;n como reformadora social, optan por intentar convencerlos de la bondad de sus medidas, actualizando el Magisterio en activo mediante una red de propuestas innovadoras de formaci&oacute;n continua, que se traducen en la creaci&oacute;n de los Centros de Colaboraci&oacute;n, las Semanas Pedag&oacute;gicas y, en Catalu&ntilde;a, la recuperaci&oacute;n de las Escoles d'estiu.
    </p><p class="article-text">
        Los Centros de colaboraci&oacute;n implican al magisterio en su propia formaci&oacute;n de manera participativa, activa, motivadora y l&uacute;dica. Se acompa&ntilde;an las reuniones de trabajo con excursiones y visitas culturales, en un intercambio de experiencias y materiales que facilita su cohesi&oacute;n profesional al mismo tiempo que se forman metodol&oacute;gicamente. Igual ocurre en las Semanas Pedag&oacute;gicas, en las que se invita a participar a normalistas, inspectores y maestros quienes relatan sus experiencias pr&aacute;cticas. Un intercambio fruct&iacute;fero, una revalorizaci&oacute;n del d&iacute;a a d&iacute;a de la escuela.
    </p><p class="article-text">
        Las criticadas oposiciones son sustituidas por los Cursillos de selecci&oacute;n, tres meses en los que maestros y maestras que desean acceder al funcionariado asisten a una serie de actividades formativas y selectivas, de manera que quienes no las superan, han recibido, como m&iacute;nimo, una actualizaci&oacute;n metodol&oacute;gica, cultural y pr&aacute;ctica en las corrientes de renovaci&oacute;n pedag&oacute;gica vigentes en el momento.
    </p><p class="article-text">
        Con estas actuaciones se va configurando un modelo de maestro, innovador en sus formas y pr&aacute;cticas educativas. Se intenta que la escuela sea un lugar de convivencia, de tolerancia y respeto. &ldquo;El maestro no pega&rdquo; es una afirmaci&oacute;n recurrente en los ni&ntilde;os que tuvieron maestros republicanos. Se trata de utilizar la pedagog&iacute;a de convencer, frente a la punitiva del castigo f&iacute;sico, desterr&aacute;ndose varas y punteros que se hab&iacute;an convertido en instrumentos de castigo. Una escuela en la que los propios alumnos aprueban sus normas disciplinarias y las obligan a cumplir en un ejercicio de democracia que los acerca al ideal de Dewey de que la democracia no se aprende, se practica.
    </p><p class="article-text">
        Porque la apuesta desde el gobierno por la renovaci&oacute;n pedag&oacute;gica es una de las marcas distintivas de su programa educativo, aunque no existe un modelo pedag&oacute;gico &uacute;nico, propio, distintivo, de la II Rep&uacute;blica, que se caracteriza precisamente por la diversidad, el respeto a la elecci&oacute;n de cada docente.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">
Las maestras intentan trasmitir la alegría de aprender en una escuela nueva y la llegada de la modernidad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        As&iacute;, se permiten, divulgan y fomentan diversas t&eacute;cnicas y discursos pedag&oacute;gicos, sobre todo los encuadrados en el movimiento de la Escuela Nueva, que hab&iacute;an iniciado su andadura a principios de siglo y que ahora se propagan bajo el paraguas protector del Gobierno. Ciertamente 'se abrieron mil flores' y Montessori se hace presente en las aulas de p&aacute;rvulos; se configuran aulas y escuelas democr&aacute;ticas, siguiendo a Dewey, se dise&ntilde;an centros de inter&eacute;s seg&uacute;n Decroly, se conoce el aprendizaje funcional de Claparede y, de manera especial en las escuelas rurales, se difunden las t&eacute;cnicas Freinet, el autor que defiende la pedagog&iacute;a popular y el arraigo de la escuela en el medio natural y social y que resumen, no casualmente, los principios constitucionales de actividad, solidaridad, trabajo, libertad y cooperaci&oacute;n.
    </p><h3 class="article-text">M&aacute;quinas de coser y de escribir</h3><p class="article-text">
        Formar ciudadanos y ciudadanas se convierte as&iacute; en un imperativo moral para los pol&iacute;ticos republicanos, imprescindible para conformar una sociedad democr&aacute;tica. Y dentro del colectivo del Magisterio destacan las maestras republicanas, que encarnan, dentro y fuera de la escuela, en especial en las zonas rurales, el nuevo modelo de ciudadanas modernas. Son mujeres independientes econ&oacute;micamente, con poder de decisi&oacute;n sobre su vida afectiva, con una profesi&oacute;n, que no necesitan obligatoriamente el matrimonio para sobrevivir.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ellas introducen en las escuelas las m&aacute;quinas de coser y de escribir, como propone Leonor Serrano, para impartir una formaci&oacute;n profesional y dom&eacute;stica. E, implicadas en la renovaci&oacute;n pedag&oacute;gica, lo hacen de manera cient&iacute;fica, pr&aacute;ctica, experimental, siguiendo a Rosa Sensat. Les ense&ntilde;an a cuidar el cuerpo, practican actividades higi&eacute;nicas, paseos, ejercicios gimn&aacute;sticos al aire libre y, sobre todo, compaginan &eacute;tica y est&eacute;tica, practicando un doble compromiso pedag&oacute;gico y social.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el documental 'Las maestras de la Rep&uacute;blica' de Pilar P&eacute;rez Solano, se pueden ver estas maestras con su imagen moderna, sus cabellos y faldas cortas y su sonrisa, porque intentan trasmitir a sus alumnas el concepto del aprendizaje atractivo, de la alegr&iacute;a de aprender en una escuela nueva, de la llegada de la modernidad. Maestras que son ciudadanas que votan y que se incorporan al &aacute;mbito p&uacute;blico, que se afilian a partidos pol&iacute;ticos y a sindicatos, que tienen una participaci&oacute;n ciudadana activa y son concejalas, alcaldesas, diputadas en Cortes.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se ocupan de las escuelas de adultas. Es necesario alfabetizarlas para que puedan ejercer de manera consciente el voto, para ser ciudadanas de pleno derecho. Han de aprender a leer y escribir, pero, sobre todo, a discutir, a debatir, a cuestionar. Formaci&oacute;n de adultas y adultos que ser&aacute; decisiva en las zonas rurales, en las que se completa con las acciones del Patronato de Misiones Pedag&oacute;gicas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tiempos de guerra deshar&aacute;n los ideales pacifistas y tolerantes republicanos. Ante el fascismo hay que educar antifascistas y maestros y maestras se convierten en 'milicianos de la cultura', en el frente de batalla, en hospitales o en las aulas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero la destrucci&oacute;n total del modelo republicano ser&iacute;a consecuencia de la represi&oacute;n franquista, mediante depuraciones que finalizaron con sanciones de diverso grado, separaci&oacute;n de la profesi&oacute;n, encarcelamientos o, como don Gerardo, la muerte.
    </p><p class="article-text">
        Muerte real y simb&oacute;lica. A&ntilde;os en azul y gris, en los que como dec&iacute;a Manuel V&aacute;zquez Montalb&aacute;n &ldquo;nada qued&oacute; de abril&rdquo; porque se apagaron todas sus luces. Pero queda su ilusi&oacute;n y su memoria, su doble compromiso ciudadano y pedag&oacute;gico, su ejemplo de, por encima de todo, ser el alma de la escuela: &ldquo;Sed buenos y no m&aacute;s. Sed lo que he sido para vosotros: alma&rdquo;, como escribe Antonio Machado en su poema 'A Don Francisco Giner de los R&iacute;os'.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mª del Carmen Agulló Díaz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/revolucion-escuela_130_8588147.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 Dec 2021 20:31:16 +0000]]></pubDate>
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