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    <title><![CDATA[elDiario.es - Guillermo Osorno]]></title>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[María de Jesús Patricio, Marichuy: el grito indígena]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/maria-jesus-patricio-marichuy-grito-indigena_129_8590600.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2652b45f-3b75-48ae-98ea-bcd7b88284b6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Marichuy."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En 2018, se presentó a la Presidencia del país. No pretendía ganar, sino utilizar su candidatura para llamar la atención de los mexicanos sobre las deplorables condiciones en las que viven millones de indígenas</p><p class="subtitle">Este reportaje pertenece a la revista 'México, esdrújulo y volcánico', de elDiario.es. Hazte socia antes de esta noche y te enviamos a casa esa y otras dos revistas</p></div><p class="article-text">
        En noviembre de 2020 se estren&oacute; en el Festival de Cine de Guadalajara el documental, 'La vocera', sobre Mar&iacute;a de Jes&uacute;s Patricio, 'Marichuy', la primera mujer ind&iacute;gena que compiti&oacute; por la Presidencia de M&eacute;xico en las elecciones de 2018. Dirigido por Luciana Kaplan, que ya hab&iacute;a trabajado el asunto de las mujeres ind&iacute;genas en el documental 'La revoluci&oacute;n de los alcatraces', es una manera de entender que aquella no fue una campa&ntilde;a electoral en sentido estricto, sino una manera de llamar la atenci&oacute;n de los mexicanos sobre las condiciones en que viven millones de personas en los pueblos, naciones, barrios y tribus ind&iacute;genas en el pa&iacute;s; es tambi&eacute;n un viaje por paisajes desolados y sin esperanza y un testimonio de un despojo territorial del que se habla muy poco en M&eacute;xico. Tambi&eacute;n es una lecci&oacute;n de c&oacute;mo se podr&iacute;a hacer pol&iacute;tica de otra manera.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La figura de Marichuy se ha ido apagando en los &uacute;ltimos meses, y no podr&iacute;a haber sido de otra manera, pues queda claro tambi&eacute;n en la pel&iacute;cula que ella no representaba a un partido, ni estaba all&iacute; por una ambici&oacute;n pol&iacute;tica duradera, sino cumpliendo el mandato que un concejo ind&iacute;gena le hab&iacute;a otorgado. Pero su mensaje ha sido poco a poco incorporado al debate. Y por lo tanto no es dif&iacute;cil entender, por ejemplo, la hipocres&iacute;a del presidente Andr&eacute;s Manuel L&oacute;pez Obrador por la carta que en marzo de 2019 envi&oacute; al rey de Espa&ntilde;a y al papa para que pidan perd&oacute;n por los abusos de la conquista, cuando su Gobierno anima proyectos de infraestructura que despojan de sus tierras a comunidades ind&iacute;genas; o la desfavorable reacci&oacute;n que tuvo el perd&oacute;n que pidi&oacute; L&oacute;pez Obrador al pueblo maya, en mayo de 2021, por las atrocidades cometidas en la guerra de castas, un levantamiento ind&iacute;gena que fue duramente apagado a finales del siglo XIX y principios del XX. Los mismos pueblos mayas le dijeron que ser&iacute;a m&aacute;s congruente que detuviera uno de los proyectos favoritos de este Gobierno, la construcci&oacute;n de un tren tur&iacute;stico, llamado el Tren Maya, que atraviesa sus comunidades y amenaza con convertir a la poblaci&oacute;n en peones de los servicios de hospitalidad, como ya sucede en zonas como Canc&uacute;n y Tulum.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Marichuy.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La precandidatura de Marichuy, su recorrido por el pa&iacute;s y la introducci&oacute;n de nuevos temas y perspectivas en el debate tambi&eacute;n se deben entender por la renovada imaginaci&oacute;n pol&iacute;tica del Ej&eacute;rcito Zapatista de Liberaci&oacute;n Nacional. Vale recordar que el EZLN se levant&oacute; en armas en enero de 1994 y puso en jaque a la pol&iacute;tica mexicana por varios a&ntilde;os, adem&aacute;s de convertirse en una opci&oacute;n de la izquierda, con miles de adeptos en Europa. A principios de los 2000 estuvieron a punto de lograr que el Estado mexicano reconociera los derechos pol&iacute;ticos de las comunidades ind&iacute;genas, pero la negociaci&oacute;n se descarril&oacute; y el futuro del zapatismo cay&oacute; en un limbo. Los zapatistas se han organizado en comunidades semiindependientes, llamadas &ldquo;caracoles&rdquo;; la fama de su l&iacute;der, el subcomandante Marcos (ahora rebautizado como Galeano), fue decreciendo por la inactividad. Pero la voz de los pueblos ind&iacute;genas se reactiv&oacute; cuando 840 delegados de 60 pueblos de todo M&eacute;xico, reunidos en el Congreso Nacional Ind&iacute;gena, decidieron participar en las elecciones y nombraron a Marichuy como su representante. Recientemente dieron muestra de su audacia medi&aacute;tica con el env&iacute;o de una delegaci&oacute;n zapatista en una carabela que parti&oacute; en mayo de este a&ntilde;o de Isla Mujeres para llegar al puerto de Vigo, en Espa&ntilde;a, en alg&uacute;n momento de junio.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; se describi&oacute; a s&iacute; misma Marichuy en una publicaci&oacute;n de la Universidad de Guadalajara: &ldquo;Mi nombre es Mar&iacute;a de Jes&uacute;s Patricio Mart&iacute;nez; nac&iacute; en la comunidad nahua de Tuxpan, Jalisco, el 23 de diciembre de 1963. Recuerdo que durante mucho tiempo solo hubo luz y empedrado en el primer cuadro de mi pueblo; las casas eran de adobe y teja, y se ten&iacute;an que hacer largas filas para surtir el agua que emanaba &uacute;nicamente de tres llaves&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo con el escritor Juan Villoro, Marichuy trabaj&oacute; la tierra desde ni&ntilde;a en condiciones casi medievales. &ldquo;A los 12 a&ntilde;os impuls&oacute; a su padre a protestar. Recibieron ma&iacute;z, pero al a&ntilde;o siguiente se quedaron sin tierra&rdquo;. El padre botaba el poco dinero que ten&iacute;a en alcohol y Marichuy ten&iacute;a que vender semillas en una ciudad vecina: con las ganancias com&iacute;an todos en la familia.
    </p><p class="article-text">
        Marichuy estudi&oacute; la secundaria y la preparatoria a escondidas de su padre. De ni&ntilde;a, observaba c&oacute;mo las mujeres de su familia curaban a las personas del pueblo de diversos males. En 1987 su madre perdi&oacute; la movilidad de la cintura para abajo. Pas&oacute; por algunos especialistas que no pudieron mejorarla, hasta que ella misma la trat&oacute; haciendo uso de los saberes tradicionales. Marichuy no solo logr&oacute; sacar adelante a su madre, sino que se convirti&oacute; en una curandera y abri&oacute; una casa de salud en Tuxpan. Hoy es parte del cuerpo acad&eacute;mico de la Universidad de Guadalajara.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El levantamiento de los zapatistas, en 1994, fue para m&iacute; sumamente inspirador: siendo quiz&aacute; m&aacute;s pobres que yo, se atrevieron a luchar contra los ricos y poderosos&rdquo;, escribi&oacute; Marichuy. A lo largo de ese mismo a&ntilde;o su comunidad de ind&iacute;genas nahuas fue invitada a participar en un foro nacional ind&iacute;gena y ella fue nombrada la representante. &ldquo;Descubr&iacute; que este era mi espacio y que deb&iacute;a unirme a la lucha contra el poderoso. Desde entonces decid&iacute; participar en las siguientes reuniones, fungiendo como puente entre mi comunidad y el resto de las comunidades organizadas&rdquo;. Marichuy particip&oacute; en las elecciones de 2018 como precandidata independiente, una figura legal que permite a personas sin partido entrar a la contienda electoral. De acuerdo con la ley mexicana, para poder participar los candidatos independientes deben conseguir poco m&aacute;s de 800.000&nbsp; firmas y alcanzar el 1% del padr&oacute;n electoral en 17 estados, metas que son imposibles de alcanzar si no se tiene alg&uacute;n tipo de infraestructura.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que la campa&ntilde;a de Marichuy se centr&oacute; en conseguir esas firmas, pero sobre todo, en demostrar, por un lado, la desigualdad entre ella y los otros independientes, pol&iacute;ticos profesionales sin partido que aprovecharon el hueco para colarse en el proceso, que gastaron sumas considerables de dinero e hicieron trampa para conseguir aquellas firmas, como se demostr&oacute; m&aacute;s tarde. Sirvi&oacute; tambi&eacute;n para levantar conciencia de lo alejadas que estaban esas comunidades ind&iacute;genas de alg&uacute;n tipo de representaci&oacute;n digna, y para levantar algo de apoyo, sobre todo en las &eacute;lites intelectuales de la Ciudad de M&eacute;xico, que se organizaron a su alrededor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su discurso, abiertamente anticapitalista, ecologista, feminista, y en favor de las autonom&iacute;as ind&iacute;genas, tambi&eacute;n contrastaba con la mezcla ideol&oacute;gica del otro candidato de izquierda, Andr&eacute;s Manuel L&oacute;pez Obrador, que es en realidad una reedici&oacute;n del viejo nacionalismo de la Revoluci&oacute;n mexicana, en la pr&aacute;ctica antifeminista, contra la sociedad civil, la libertad de expresi&oacute;n y ambiguo contra la oligarqu&iacute;a, que ha dominado la escena nacional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Marichuy no obtuvo el registro y en febrero de 2018 se sali&oacute; de la contienda, pero a los que vivimos en la ciudad nos ha dejado una idea del abandono del mundo rural y de las comunidades originarias. Una versi&oacute;n moderna de la misma desolaci&oacute;n de 'El llano en llamas', de Juan Rulfo, o una llamada de atenci&oacute;n a c&oacute;mo nos hemos aprovechado de un bot&iacute;n que tiene m&aacute;s de 500 a&ntilde;os de historia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entrevistada en Espa&ntilde;a el 12 de octubre de 2019, dijo <a href="https://elpais.com/internacional/2019/10/12/actualidad/1570904742_707998.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a un periodista de 'El Pa&iacute;s'</a> que le pregunt&oacute; qu&eacute; significaba para ella esa fecha. &ldquo;Para m&iacute;, y para los pueblos ind&iacute;genas de M&eacute;xico, que es de quienes traigo la voz, es un d&iacute;a en el que empieza un exterminio, un desangramiento de Am&eacute;rica. Es un d&iacute;a malo: no hay nada que celebrar. Y aquello que se inici&oacute; entonces se sigue dando hoy: no ha acabado el despojo y el desprecio de los pueblos originarios. No se ha terminado de robar sus riquezas&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Osorno]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/maria-jesus-patricio-marichuy-grito-indigena_129_8590600.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Dec 2021 20:50:24 +0000]]></pubDate>
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