<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Julieta García González]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/julieta-garcia-gonzalez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Julieta García González]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/1037342/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Julia Carabias: guerrera conservacionista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/julia-carabias-guerrera-conservacionista_129_8590669.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a402882d-5829-4036-acb0-3cadb9351e68_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1101y1317.jpg" width="1200" height="675" alt="Julia Carabias: guerrera conservacionista"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La ecología es una causa difícil en un país lastrado por los intereses económicos. Mujer de acción (política, científica, activista), esta ambientalista lucha por preservar la diversidad biológica y cultural de México</p><p class="subtitle">Este artículo pertenece a la revista 'México, esdrújulo y volcánico' de elDiario.es. Hazte socia o socio y te enviamos a casa nuestras revistas trimestrales</p></div><p class="article-text">
        Julia Carabias Lillo (M&eacute;xico, 1954) es una de esas presencias imposibles de encapsular en uno o dos t&eacute;rminos. No es como una estrella de cine o una figura literaria o pol&iacute;tica, que se han convertido en personajes a los que les quedan etiquetas r&aacute;pidas. Tal vez esto se deba a que el espacio en el que Carabias se ha desarrollado suele tener poca presencia medi&aacute;tica. La ciencia y sus aplicaciones en la vida de las personas carecen del glamur, la est&eacute;tica o el esc&aacute;ndalo que enganchan audiencias y revientan canales de YouTube, que pasan de tel&eacute;fono en tel&eacute;fono por el chat o que se vuelven conversaci&oacute;n de sobremesa. Son demasiado reales para resultar apasionantes. Julia Carabias, sin embargo, ha logrado poner estos temas al frente de las discusiones en M&eacute;xico.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a402882d-5829-4036-acb0-3cadb9351e68_source-aspect-ratio_50p_0_x1101y1317.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a402882d-5829-4036-acb0-3cadb9351e68_source-aspect-ratio_50p_0_x1101y1317.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a402882d-5829-4036-acb0-3cadb9351e68_source-aspect-ratio_75p_0_x1101y1317.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a402882d-5829-4036-acb0-3cadb9351e68_source-aspect-ratio_75p_0_x1101y1317.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a402882d-5829-4036-acb0-3cadb9351e68_source-aspect-ratio_default_0_x1101y1317.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a402882d-5829-4036-acb0-3cadb9351e68_source-aspect-ratio_default_0_x1101y1317.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a402882d-5829-4036-acb0-3cadb9351e68_source-aspect-ratio_default_0_x1101y1317.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        No lo ha hecho convirtiendo su materia de estudio en un espect&aacute;culo para las grandes masas ni se ha convertido tampoco en una santona con visiones que pregona las cat&aacute;strofes que est&aacute;n por venir. Cualquiera de estas alternativas parecer&iacute;a m&aacute;s viable en un pa&iacute;s como M&eacute;xico, tan refractario a tomar las riendas de su propio destino, devoto de santos esquivos y reacio a encontrar las soluciones a sus problemas en un suelo que es, en m&aacute;s de un sentido, megadiverso.
    </p><p class="article-text">
        Julia Carabias es bi&oacute;loga y conservacionista; ha sido secretaria de Estado y ha tenido otros cargos relevantes en instituciones que se dedican a la conservaci&oacute;n del ambiente. Fue acreedora al premio internacional Cosmos (galard&oacute;n cient&iacute;fico, dotado con algunos millones de d&oacute;lares que ella don&oacute; a investigaci&oacute;n y conservaci&oacute;n) y ha recibido, en M&eacute;xico, muy altos honores y reconocimientos. Forma parte del sistema de investigadores mexicano y del reputado Colegio Nacional &ndash;llamado &ldquo;la m&aacute;xima c&aacute;tedra de M&eacute;xico&rdquo;. A la vez, es una mujer de acci&oacute;n, que se desplaza con botas de le&ntilde;ador y pantalones tipo comando por la selva Lacandona; se enfrenta sin temor a la autoridad que le pongan enfrente y le se&ntilde;ala sus errores, y puede estar un d&iacute;a s&iacute; y otro tambi&eacute;n con los brazos sumidos en el fango, abrazando a un coat&iacute;, recogiendo basura del suelo h&uacute;medo o colectando especies vegetales.
    </p><p class="article-text">
        Es poco com&uacute;n en nuestro pa&iacute;s que una persona con las credenciales de Carabias se trepe a diario a una panga para surcar las aguas que la llevar&aacute;n de una estaci&oacute;n investigadora a la siguiente. Por regla, las figuras reputadas est&aacute;n en las grandes ciudades mexicanas, casi siempre en la capital, Ciudad de M&eacute;xico. Ver a una persona de su talla con un paliacate deteni&eacute;ndole la cabellera indomable para atravesar por entre ra&iacute;ces &ndash;con los pies hundidos en el barro y picoteada por insectos&ndash; es francamente notable: casi tanto como el trabajo de investigaci&oacute;n, gesti&oacute;n y divulgaci&oacute;n que ha desarrollado y que la ha puesto lo mismo en un espacio de reconocimiento asombrado que en el ojo del hurac&aacute;n. Resulta que la biolog&iacute;a que practica Julia Carabias es una asociada a la conservaci&oacute;n y que su &aacute;rea de estudio es una de las m&aacute;s pol&eacute;micas del pa&iacute;s, porque concentra no solo una riqueza natural sin parang&oacute;n en esta parte del continente, sino tambi&eacute;n una riqueza cultural milenaria y la ambici&oacute;n de grupos de inter&eacute;s sin escr&uacute;pulos.
    </p><p class="article-text">
        La selva Lacandona est&aacute; en la parte sur del pa&iacute;s, en Chiapas. Y &ndash;como todas las selvas del planeta&ndash; est&aacute; amenazada de muerte. Lo mismo en Borneo que en la Amazon&iacute;a, la complejidad selv&aacute;tica es un espacio enredado, necesario, al que la atenci&oacute;n ha llegado tarde y mal. No es suficiente decretar su protecci&oacute;n en el papel para que la conservaci&oacute;n de esos pulmones mundiales, recuperadores de agua y hogar de millones de especies, sobrevivan; es necesario tambi&eacute;n entender que en ellos o a su alrededor habitan personas que tienen tanto derecho como el que m&aacute;s a una vida digna y a las aspiraciones, por equivocadas que sean, de la vida moderna. Chiapas es un estado muy pobre, con una poblaci&oacute;n que vive con insuficiencia alimentaria y poqu&iacute;simos accesos a salud, vivienda y educaci&oacute;n. Del norte de la Rep&uacute;blica mexicana, de las tierras &aacute;ridas y tradicionalmente ganaderas, ha llegado a la Lacandona una nutrida poblaci&oacute;n de personas asediadas por el crimen organizado, instal&aacute;ndose ah&iacute; con sus pr&aacute;cticas ganaderas, talando &aacute;rboles. Otros grupos de inter&eacute;s tambi&eacute;n los talan por sus maderas preciosas. De la selva medran pol&iacute;ticos y capos municipales, como si fuera un espacio a la espera de ser explotado (la Lacandona ha perdido ya el 70% de su cobertura y las especies de animales grandes que la habitan, como el jaguar, est&aacute;n en peligro de extinci&oacute;n). Cerca de ese espacio, adem&aacute;s, est&aacute; el famoso Ej&eacute;rcito Zapatista de Liberaci&oacute;n Nacional, un grupo rebelde levantado en armas en 1994, que se ha independizado de los criterios y est&aacute;ndares del pa&iacute;s, alentando el crecimiento y la educaci&oacute;n de los pueblos originarios chiapanecos que se le asocian.
    </p><p class="article-text">
        En este remolino se encuentra Julia Carabias, quien se ha planteado defender las &aacute;reas de conservaci&oacute;n de la selva como una forma de conservar, tambi&eacute;n, el patrimonio nacional para el futuro. Este ejercicio de voluntad la ha llevado a gestionar esos recursos, a plantear nuevas formas &ndash;junto con otros colegas&ndash; de entender y aprovechar la naturaleza, sin mermarla. Por esa actitud, casi desafiante aqu&iacute;, fue que la secuestraron un 28 de abril de 2014, en la madrugada. Alg&uacute;n grupo sinti&oacute; lastimados sus intereses y fue por ella.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque la rescataron muy pronto fue un claro aviso. No hay todav&iacute;a un responsable, aunque pueden ser much&iacute;simos, porque lo que ha planteado la conservacionista al frente de instituciones p&uacute;blicas, desde una estaci&oacute;n en medio de la selva y en sus participaciones en medios de comunicaci&oacute;n resulta francamente inc&oacute;modo en un pa&iacute;s que ha vivido de la explotaci&oacute;n de sus recursos naturales sin miramientos y sin un plan alternativo, un pa&iacute;s que piensa en soluciones &ldquo;pol&iacute;ticas&rdquo; y no en las que surgen del conocimiento, que ha vivido de dar prebendas durante d&eacute;cadas, otorgando a unos pocos lo que pertenece a todos. Por si fuera poco, Julia Carabias es mujer y este pa&iacute;s es mis&oacute;gino.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al ingresar al Colegio Nacional, declar&oacute;: &ldquo;Avanzar hacia un desarrollo racional exige ajustes radicales en las pol&iacute;ticas econ&oacute;micas [...] como internalizar los costos ambientales de la producci&oacute;n y los mercados; disminuir el exceso del consumo [...]; eliminar los subsidios perversos y asignarlos al fomento de sistemas productivos sustentables; [&hellip;]; establecer l&iacute;mites de extracci&oacute;n de recursos; [&hellip;]; pagar por los servicios ambientales...&rdquo;. Una posici&oacute;n as&iacute; supone toda una afrenta a los intereses creados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con la voz suave y la dicci&oacute;n precisa de quien ha explicado muchas veces algo que deber&iacute;a quedar claro a la primera, Carabias se dirige a quienes la cuestionan. Ha criticado a todos los gobiernos mexicanos por su omisi&oacute;n. Al presente con dureza, por su intento de volver a las energ&iacute;as f&oacute;siles con pozos petroleros en una zona que tambi&eacute;n fue selv&aacute;tica. A los pasados, por su ego&iacute;smo pol&iacute;tico y chamb&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las tupid&iacute;simas cejas que enmarcan sus ojos azules le confieren un aire de desconcierto, como de sorpresa ante la incapacidad de los dem&aacute;s para ver lo obvio: comemos, bebemos y vivimos gracias al entorno que m&aacute;s nos vale proteger y conservar. Frente a los fot&oacute;grafos sonr&iacute;e a medias, sin mucha convicci&oacute;n pero con gracia: Julia Carabias es la hero&iacute;na precisa para nuestro tiempo.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julieta García González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/julia-carabias-guerrera-conservacionista_129_8590669.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 02 Jan 2022 20:42:06 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a402882d-5829-4036-acb0-3cadb9351e68_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1101y1317.jpg" length="1490367" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a402882d-5829-4036-acb0-3cadb9351e68_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1101y1317.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1490367" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Julia Carabias: guerrera conservacionista]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a402882d-5829-4036-acb0-3cadb9351e68_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1101y1317.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[México,México, esdrújulo y volcánico]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
