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    <title><![CDATA[elDiario.es - Nano Stern]]></title>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Chile: volver a sentir esperanza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/chile-volver-sentir-esperanza_129_8615615.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0d0813d8-ed8f-4268-a9e5-4731d3863488_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Chile: volver a sentir esperanza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Dos años después del octubre incendiado, Chile se encuentra en medio de un proceso constituyente y acaba de elegir a un presidente joven que personifica el comienzo de un nuevo ciclo. Aquí la historia de un revolución nacida de las inquietudes de varias generaciones de estudiantes</p><p class="subtitle">El progresista Gabriel Boric tumba a la extrema derecha y confirma el viraje político en Chile</p></div><p class="article-text">
        En Chile se han vuelto a abrir las grandes alamedas y por ellas se abre paso la esperanza. Tras a&ntilde;os de implosi&oacute;n social y pandemia, y d&eacute;cadas de frustraci&oacute;n acumulada, comienza a consolidarse una senda que conduce hacia un futuro de justicia social. El camino ser&aacute; sinuoso y lleno de obst&aacute;culos, desaf&iacute;os, errores y bloqueos. Habr&aacute; que enfrentar las contradicciones propias de un pa&iacute;s que ha vivido, como ninguno, las luces y sombras del neoliberalismo descarnado, y llegar a buen puerto requerir&aacute; de templanza, tes&oacute;n y capacidad de liderazgo. Los protagonistas de este cap&iacute;tulo de la historia ser&aacute;n j&oacute;venes nacidos hacia finales de la dictadura de Pinochet liderados por <a href="https://www.eldiario.es/internacional/progresista-gabriel-boric-tumba-extrema-derecha-confirma-viraje-politico-chile_1_8594763.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gabriel Boric, quien con 35 a&ntilde;os se convertir&aacute; en el presidente m&aacute;s joven</a> de la historia del pa&iacute;s y el m&aacute;s novel en ejercicio a nivel mundial.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La cr&oacute;nica de esta generaci&oacute;n &ndash;nuestra generaci&oacute;n&ndash; comienza a escribirse durante las protestas de estudiantes secundarios en 2006. En la llamada &ldquo;revoluci&oacute;n ping&uuml;ina&rdquo;, cientos de miles de j&oacute;venes se volcaron a las calles para manifestar su rechazo a la progresiva privatizaci&oacute;n del sistema educacional. La reci&eacute;n asumida presidenta Michelle Bachelet logr&oacute; alcanzar un acuerdo transversal que permiti&oacute; a la clase pol&iacute;tica apaciguar los &aacute;nimos, tomarse una vistosa fotograf&iacute;a triunfal, y poco m&aacute;s. A falta de cambios estructurales, en la calle crec&iacute;a la sensaci&oacute;n de haber sido traicionados y la frustraci&oacute;n colectiva se profundizaba.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n volver&iacute;a a agudizarse en 2011, bajo el primer mandato de Sebasti&aacute;n Pi&ntilde;era. Los universitarios marcharon en masa exigiendo educaci&oacute;n p&uacute;blica, gratuita y de calidad. Durante el gobierno de Ricardo Lagos, la l&oacute;gica de la transici&oacute;n hab&iacute;a engendrado el CAE (Cr&eacute;dito con Aval del Estado): un mecanismo de financiamiento en el que el Estado act&uacute;a como aval bancario para permitir el ingreso a las universidades. El resultado &ndash;adem&aacute;s del previsto incremento de estudiantes que acceden a la educaci&oacute;n superior&ndash; fue el endeudamiento asfixiante de una generaci&oacute;n y el enriquecimiento grotesco de los due&ntilde;os de universidades. A la cabeza del movimiento figuraban los presidentes de la federaci&oacute;n de estudiantes de la Universidad de Chile: Camila Vallejo y su sucesor Gabriel Boric. El neoliberalismo a la chilena comenzaba a mostrar grietas profundas y el &iacute;mpetu tel&uacute;rico de nuestra sociedad volver&iacute;a a hacerse sentir algunos a&ntilde;os despu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        En octubre de 2019, el protagonismo volvi&oacute; a estar en manos de los secundarios. En respuesta a un alza de 30 pesos en el precio del transporte p&uacute;blico, los estudiantes protestaron realizando evasiones masivas del pago en el metro de Santiago. La situaci&oacute;n &ndash;que ten&iacute;a como antecedente directo el endurecimiento de leyes represivas dentro de las escuelas p&uacute;blicas&ndash; fue escalando, hasta que el 18 de octubre se produjo un quiebre definitivo en la historia del pa&iacute;s. Esa noche, las calles de Santiago se convertir&iacute;an en escenario de barricadas, incendios y saqueos, mientras que decenas de estaciones del metro arder&iacute;an simult&aacute;neamente. En un acto sin precedentes desde los tiempos de Pinochet, Pi&ntilde;era decreta el estado de emergencia y le declara la guerra a su propio pueblo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A la explosi&oacute;n social del 18-O le seguir&iacute;an semanas de marchas pac&iacute;ficas y violentos incidentes. El domingo 25 se lleva a cabo la manifestaci&oacute;n m&aacute;s multitudinaria de la historia de Chile y a los gritos de &ldquo;No son 30 pesos, son 30 a&ntilde;os&rdquo;, comienza a sumarse con fuerza la demanda de una nueva constituci&oacute;n. Tras un mes de extrema tensi&oacute;n, en el que Chile se tambalea entre la anomia y la amenaza de un nuevo golpe de estado, la clase pol&iacute;tica procura poner fin al descontento mediante el &ldquo;Acuerdo por la Paz Social y Nueva Constituci&oacute;n&rdquo;. Este trascendental pacto es firmado, entre otros, por el diputado Boric. Tras hacerlo a t&iacute;tulo personal por no contar con la unanimidad de su colectivo &ldquo;Convergencia Social&rdquo;, es suspendido en su militancia. Esta decisi&oacute;n le costar&iacute;a, adem&aacute;s, el repudio de sectores de la ultra y lo llevar&iacute;a a sufrir agresiones f&iacute;sicas y verbales.
    </p><p class="article-text">
        La vor&aacute;gine social desatada en 2019 se ve truncada por la pandemia, pero la pulsi&oacute;n democr&aacute;tica se impone y se realizan plebiscitos y elecciones que reafirman la voluntad mayoritaria de echar a andar procesos de cambio profundos en el pa&iacute;s. Se logra instalar una Convenci&oacute;n Constitucional paritaria, con esca&ntilde;os reservados para Pueblos Originarios, y con una amplia representaci&oacute;n de independientes y movimientos sociales. La derecha, que por primera vez desde la vuelta a la democracia obtiene una representaci&oacute;n minoritaria (muy por debajo del tercio que le permitir&iacute;a tener capacidad de veto), comienza a atrincherarse.
    </p><p class="article-text">
        Los sectores conservadores, avasallados tras a&ntilde;os de inestabilidad social y desmoralizados por el mal gobierno de Pi&ntilde;era, ceden ante la tentaci&oacute;n de la mano dura y se cuadran casi por completo detr&aacute;s del liderazgo neo-pinochetista de Jose Antonio Kast. En respuesta a este escenario, una inmensa mayor&iacute;a se consolida en apoyo a Boric, convirtiendo la elecci&oacute;n presidencial reci&eacute;n pasada en un espejo contempor&aacute;neo del plebiscito que puso fin a la dictadura en 1988. Como no suced&iacute;a desde entonces, se produce una efervescencia cultural genuina en torno a un proyecto pol&iacute;tico que ofrece renovaci&oacute;n y nuevas perspectivas. La campa&ntilde;a es re&ntilde;ida y Kast no duda en jugar sucio, saturando los medios con fake news y enarbolando un discurso al m&aacute;s puro estilo Bolsonaro.
    </p><p class="article-text">
        El d&iacute;a de las elecciones no comienza bien. En distintos puntos del pa&iacute;s, votantes reportan que ante la falta de transporte p&uacute;blico no pueden ir a votar. Circulan im&aacute;genes que muestran los estacionamientos llenos de autobuses aparcados, mientras que miles de personas esperan en los paraderos bajo el sofocante calor del verano y muchos deciden volver a sus casas sin poder votar. Ante la grave situaci&oacute;n, muchos ciudadanos se organizan y salen a suplir el transporte p&uacute;blico usando sus autos particulares para llevar gente a los locales de votaci&oacute;n. Hasta el &uacute;ltimo momento no se tiene indicio alguno respecto al inminente resultado. A eso&nbsp;de las seis de la tarde, las mesas comienzan a cerrar y el resultado es incuestionable. Con la mayor votaci&oacute;n obtenida en toda nuestra historia y por m&aacute;s de un mill&oacute;n de votos de diferencia, Gabriel Boric se convierte en presidente electo. Todo es j&uacute;bilo y la Alameda, abierta de par en par, congrega a un oc&eacute;ano de ciudadanos unidos en celebraci&oacute;n para recibir al nuevo mandatario.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, la historia sigue su curso. A dos a&ntilde;os de aquel octubre incendiado, Chile se encuentra en medio de un proceso constituyente y acaba de elegir a un presidente joven que personifica el comienzo de un nuevo ciclo. Con un parlamento dividido y una crisis econ&oacute;mica de proporciones globales, Boric y su equipo deber&aacute;n enfrentar tiempos complejos y desafiantes. Adem&aacute;s de ofrecer gobernabilidad para avanzar en las necesarias reformas planteadas en su programa, el gobierno tendr&aacute; la responsabilidad de proteger y velar por el buen desarrollo de la Convenci&oacute;n Constitucional. All&iacute; se buscan f&oacute;rmulas para trascender el modelo neoliberal y se forja el dise&ntilde;o de lo que ser&aacute; el Chile de las d&eacute;cadas venideras. Una vez m&aacute;s, los ojos del mundo miran hacia esta angosta faja de tierra con la certeza de que, como dijera Salvador Allende, &ldquo;no se detienen los procesos sociales ni con el crimen ni con la fuerza&rdquo;. La posibilidad de que una nueva generaci&oacute;n pueda conducir los destinos de Chile con templanza, energ&iacute;a y humildad es raz&oacute;n de sobra para, finalmente, volver a sentir esperanza.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nano Stern]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Dec 2021 20:50:23 +0000]]></pubDate>
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