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    <title><![CDATA[elDiario.es - Marina García Diéguez]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/marina-garcia-dieguez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Marina García Diéguez]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Patrick Zaki, el estudiante egipcio de la Universidad de Granada que movilizó a Italia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/patrick-zaki-estudiante-egipcio-universidad-granada-movilizo-italia_1_8623775.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/51197a90-ef54-4df0-bc69-4549dabae318_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Patrick Zaki, el estudiante egipcio de la Universidad de Granada que movilizó a Italia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El joven estudiaba en Bolonia en el marco de un máster de la Universidad de Granada pero, en un viaje a su país, fue detenido ilegalmente. Tras ser liberado, espera el nuevo proceso.</p><p class="subtitle">Egipto deja en libertad al estudiante de la Universidad de Granada encarcelado hace dos años</p></div><p class="article-text">
        La zona cero de esta historia es la celda en la que el joven Patrick Zaki pas&oacute; 22 meses tras ser arrestado por la polic&iacute;a en extra&ntilde;as circunstancias el 7 de febrero de 2020 en Egipto, minutos despu&eacute;s de bajarse del avi&oacute;n que lo hab&iacute;a llevado desde Italia, donde estudiaba, a su pa&iacute;s para visitar a su familia. Lo acusaban, entre otras cosas, de difusi&oacute;n de noticias falsas tras denunciar en varias publicaciones de Facebook las vulneraciones de derechos humanos en su pa&iacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        De existir otro punto neur&aacute;lgico, el contrapeso de esta lucha se encuentra en la ciudad italiana de Bolonia. Aqu&iacute; disfrutaba el joven del programa de movilidad del&nbsp;<a href="https://masteres.ugr.es/gemma-es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;ster Gemma</a>&nbsp;de Estudios de las Mujeres y de G&eacute;nero de la&nbsp;<a href="http://www.ugr.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Universidad de Granada</a>, y aqu&iacute; se impuls&oacute; la maquinaria de una gran movilizaci&oacute;n ciudadana por la liberaci&oacute;n de Zaki. Sus compa&ntilde;eros se pusieron en marcha cuando tuvieron la primera noticia de su desaparici&oacute;n, antes de conocer su detenci&oacute;n, explica su &iacute;ntimo amigo Felipe Garrido. De ah&iacute;, dos d&iacute;as despu&eacute;s, lleg&oacute; al Ministerio de Exteriores italiano, la llamada <em>Farnesina</em>, y poco despu&eacute;s a o&iacute;dos del Parlamento Europeo. Su imagen visti&oacute; las paredes de numerosas universidades italianas, <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/granada/patrick-universidad-granada-torturado-egipto_1_1117563.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tambi&eacute;n espa&ntilde;olas</a>, y lleg&oacute; a desplegarse en la plaza del Capitolio de Roma.
    </p><p class="article-text">
        Tras salir de la c&aacute;rcel, el activista egipcio sonr&iacute;o frente a un periodista del Corriere della Sera. Y le dijo: &ldquo;Forza Bologna&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">La lucha de los estudiantes de Bolonia</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Supimos de su desaparici&oacute;n y saltaron todas las alarmas, todos sufrimos por su integridad f&iacute;sica pero, tambi&eacute;n, por las secuelas psicol&oacute;gicas y el proceso tan duro al que se enfrentaba, las acusaciones eran tremendas&rdquo;, cuenta Garrido, que habla en un tono pausado y reflexivo, intentando transmitir las im&aacute;genes de su memoria. 
    </p><p class="article-text">
        Garrido y Zaki hicieron amigos por estas calles, por la conocida Piazza Verdi, de soportales anaranjados y siempre llena de estudiantes; por el bar de la Universidad donde se encontraban antes de ir a estudiar; en los <em>aperitivi</em> que compart&iacute;an o mientras disfrutaban otra de sus grandes pasiones: el f&uacute;tbol. &ldquo;Nos unimos muy pronto, nos interesaban las mismas cosas, la defensa de los derechos humanos, la igualdad de g&eacute;nero. Me di cuenta al momento de la sensibilidad que ten&iacute;a en algunos temas sociales y que era una persona especialmente solidaria&rdquo;, expresa a&ntilde;adiendo que destacaba por su manera de ser y de expresarse con los dem&aacute;s. 
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            <span class="title">
                Estudiantes protestan en febrero de 2020 en apoyo a Patrick Zaki, en Bolonia.                            </span>
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        En esas primeras conversaciones que mantuvieron, el activista egipcio habl&oacute; a Garrido de su pa&iacute;s, su<em> tal&oacute;n de Aquiles. </em>Ten&iacute;a en mente volver, le dec&iacute;a, porque cre&iacute;a que all&iacute; estaba su verdadera acci&oacute;n en la lucha por los derechos humanos. &ldquo;Recuerdo una de nuestros primeros intercambios, me explic&oacute; c&oacute;mo hab&iacute;a sido la &lsquo;Primavera &Aacute;rabe&rsquo; en Egipto. Supe al momento que &eacute;l estudiaba para poder volver a su pa&iacute;s a trabajar por un mundo mejor&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p><p class="article-text">
        Patrick Zaki gozaba de una beca que lo acercaba a los estudios de g&eacute;nero y era un activista por los derechos humanos convencido, tambi&eacute;n por su propia historia. As&iacute; lo explican quienes han formado parte de su entorno, que han sido part&iacute;cipes de su lucha. Lo que cuenta su amigo Felipe, lo ratifica el rector de la Universidad, Giovanni Molari: &ldquo;Todos aquellos que me hablaron de &eacute;l a lo largo de todo el proceso lo defin&iacute;an de la misma forma: era una persona entregada&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Transcurridos los meses, los estudiantes bolo&ntilde;eses y las asociaciones humanitarias que reclamaban sus derechos fraguaron una protesta que consigui&oacute; mantenerse firme, y a&uacute;n lo hace, durante estos casi dos a&ntilde;os. Bajo el lema, #FreePatrickZaki se celebraron manifestaciones p&uacute;blicas y declaraciones pol&iacute;ticas de todos los colores. La situaci&oacute;n incierta del joven conmocion&oacute; a Italia y generaba inter&eacute;s all&aacute; donde llegaba. &ldquo;Fue espont&aacute;neo desde el principio, pero la lucha naci&oacute; entre las paredes de esta Universidad. El objetivo era mantener la atenci&oacute;n constante sobre su caso&rdquo;, dice el rector Molari. 
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Tenemos que hacer algo&rdquo;</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Tenemos que hacer algo&rdquo;, se dec&iacute;an. Todo empez&oacute; con varios mensajes que se intercambiaron sus amigos en aquellos primeros y angustiosos d&iacute;as, a trav&eacute;s de un grupo de Whatsapp, en el que tambi&eacute;n conocieron a sus amigos egipcios para coordinarse, cuenta Garrido. De ah&iacute;, de la calle. De la calle, a las instituciones. Una met&aacute;fora lo escenifica: cuando la cara de Patrick Zaki se convirti&oacute; en un s&iacute;mbolo en Italia, la artista Laika realiz&oacute; un graffiti que dio la vuelta al mundo. Ahora ya no se puede ver en las paredes exteriores de la Universidad de Bolonia, pues se ha pintado toda la fachada de un color uniforme, pero en la entrada del rectorado, donde nos recibe Molari, un gran cuadro con su cara preside el camino a la sala principal.
    </p><p class="article-text">
        Fue excarcelado el pasado 7 de diciembre. &ldquo;Aquel d&iacute;a y el siguiente, que se materializ&oacute; la liberaci&oacute;n, fue de felicidad. Recuerdo que empez&oacute; a sonar el tel&eacute;fono sin parar y supe que era lo que tanto tiempo llev&aacute;bamos esperando&rdquo;, manifiesta el rector Giovanni Molari. A pesar de su puesta en libertad, el proceso sigue en curso y el juicio se retomar&aacute; el pr&oacute;ximo 1 de febrero.  
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                Un retrato gigante del activista Patrick Zaki en la fachada del Capitolio, en Roma.                            </span>
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        En prisi&oacute;n, Zaki fue v&iacute;ctima de torturas, seg&uacute;n denuncia el activista, su defensa y Amnist&iacute;a Internacional (AI). Durante el interrogatorio, &ldquo;lo&nbsp;golpearon en el est&oacute;mago y la espalda&nbsp;y lo torturaron aplic&aacute;ndole&nbsp;descargas el&eacute;ctricas en el torso&rdquo;, alert&oacute; la ONG, que considera que se trata de una detenci&oacute;n ilegal. Desde que el 8 de febrero entr&oacute; en prisi&oacute;n preventiva, la privaci&oacute;n de libertad se renovaba cada 45 d&iacute;as. Las condiciones del estudiante fueron, durante esos 22 meses, cada vez peores y el joven pidi&oacute; en numerosas ocasiones evaluaciones m&eacute;dicas para demostrar los malos tratos recibidos, detalla a elDiario.es el portavoz de Amnist&iacute;a Italia, Riccardo Noury. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la organizaci&oacute;n, el activista dorm&iacute;a en el suelo, no ten&iacute;a acceso a un colch&oacute;n ni a unas condiciones dignas. &ldquo;Patrick fue y es un prisionero de conciencia, detenido exclusivamente por su trabajo a favor de los derechos humanos y por las opiniones pol&iacute;ticas expresadas en las redes sociales&rdquo;, concluye Noury. El juzgado de la ciudad de Mansura lo acus&oacute; el 8 de febrero de &ldquo;amenaza a la seguridad nacional, llamamiento a la manifestaci&oacute;n ilegal, difusi&oacute;n de noticias falsas y propaganda del terrorismo&rdquo;. 
    </p><h3 class="article-text">Refugiado en la literatura</h3><p class="article-text">
        Su familia, amigos y Amnist&iacute;a tambi&eacute;n han denunciado las condiciones de aislamiento del joven. Un ejemplo: de las m&uacute;ltiples cartas que escribi&oacute;, hasta 20 a su familia, solo llegaron dos de ellas. En su celda, el joven le&iacute;a a la escritora italiana Elena Ferrante. La literatura, dijo tras ser liberado, le hab&iacute;a &ldquo;salvado la vida&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;He hablado con &eacute;l tras su liberaci&oacute;n y me emocion&eacute; mucho porque vi que segu&iacute;a igual de esperanzado y sonriente que siempre&rdquo;, dice su amigo Felipe Garrido. El rector, Molari, apela a la cautela: &ldquo;No hay que pensar en fiestas a&uacute;n, tenemos que poner atenci&oacute;n a lo que queda del proceso porque la lucha no ha concluido. A trav&eacute;s de la visibilidad p&uacute;blica y a trav&eacute;s de s&iacute;mbolos, el lazo rojo que llevo en el reverso de mi chaqueta es en honor a Patrick y lo hered&eacute; cuando llegu&eacute; al cargo de parte del anterior rector&rdquo;, dice el alto cargo, conmovido, desde el edificio del rectorado de la Universidad convertida en s&iacute;mbolo de esta batalla por la libertad de Zaki.
    </p><p class="article-text">
        La primera petici&oacute;n de Zaki tras ingresar en prisi&oacute;n fue que le enviasen sus libros para no perder el a&ntilde;o ni la beca de estudios de la que gozaba en Italia. El escritor y periodista Roberto Saviano, especialmente entregado con esta causa, dijo siempre que la Universidad de Bolonia hab&iacute;a sido &ldquo;valiente&rdquo; en esta lucha. Las apariciones en prensa nacional e internacional eran continuas, en un intento de dar visibilidad a su situaci&oacute;n. Hab&iacute;a algo que conmov&iacute;a especialmente a la sociedad del pa&iacute;s transalpino, incluidos los distintos nombres de figuras p&uacute;blicas pidieron su liberaci&oacute;n: desde la hist&oacute;rica pol&iacute;tica italiana, Lilliana Segre, quien dec&iacute;a sentirse su abuela, hasta el presidente del Parlamento Europeo David Sassoli. 
    </p><p class="article-text">
        Todas las fuentes de este reportaje y todos los an&aacute;lisis de la prensa italiana coinciden en apuntar un nombre que toca profundamente la memoria colectiva en este caso. El de <a href="https://www.eldiario.es/politica/asesinato-joven-italiano-cairo-aislado_1_4083760.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Giulio Regeni</a>, un estudiante italiano asesinado en El Cairo en 2016. El calvario sufrido era imposible de disociar de la historia de Zaki. El estudiante egipcio pertenece a&nbsp;Iniciativa Egipcia para los Derechos Personales, la misma organizaci&oacute;n no gubernamental a la que estaba adherido&nbsp;Regeni. &Eacute;l tambi&eacute;n sufri&oacute;, presuntamente, los abusos de las autoridades egipcias en un proceso que sigue abierto y que ha enfrentado a la diplomacia de ambos pa&iacute;ses. Tambi&eacute;n en el caso del activista egipcio, la pol&iacute;tica italiana, aunque con un poco de retraso como denuncia Amnist&iacute;a, actu&oacute; en la defensa del estudiante. 
    </p><p class="article-text">
        La escritora Elena Ferrante, tras conocer las palabras de Zaki sobre c&oacute;mo sus libros lo &ldquo;salvaron&rdquo; durante su encierro, realiz&oacute; unas declaraciones muy aplaudidas en el pa&iacute;s: &ldquo;En torno a Zaki ha crecido una comunidad que se ha dado cuenta de cu&aacute;nto est&aacute; en riesgo hoy, en todas las partes del mundo, la juventud m&aacute;s generosa y m&aacute;s sensible. Ha escenificado, junto a Regeni, todas las injusticias y todos los peligros a los cuales nuestras hijas e hijos est&aacute;n expuestos solo estudiando, pensando e intentando entender en qu&eacute; mundo les ha tocado vivir&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        De la tremenda sensibilidad de Zaki hablan todas las fuentes que han participado en la reconstrucci&oacute;n de m&aacute;s de 22 meses de una lucha que a&uacute;n espera al 1 de febrero de 2022 para la decisi&oacute;n final. &ldquo;Siempre que me encontraba con &eacute;l me presentaba a un amigo nuevo&rdquo;, dice Felipe. Ahora Patrick tiene cientos de miles de amigos en todo el mundo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Bolonia (Italia), Marina García Diéguez]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Jan 2022 20:59:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Patrick Zaki, el estudiante egipcio de la Universidad de Granada que movilizó a Italia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Activismo,Egipto,Universidad de Granada,Torturas]]></media:keywords>
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