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    <title><![CDATA[elDiario.es - Fernando Lamata]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/fernando-lamata/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Fernando Lamata]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Retos de la sanidad española para el 2024]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/retos-sanidad-espanola-2024_129_10938081.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ca53d458-e66c-4f77-afea-3093d0a801f8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Retos de la sanidad española para el 2024"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A nuestro juicio no bastan medidas coyunturales ni reactivas. El Gobierno de España debe impulsar y liderar a los gobiernos de las comunidades autónomas para desarrollar una serie de estrategias de recuperación</p></div><p class="article-text">
        La sanidad p&uacute;blica espa&ntilde;ola viene soportando un debilitamiento progresivo, iniciado con la aplicaci&oacute;n de las soluciones que se adoptaron durante la crisis financiera de 2009. Recordemos que, como respuesta a la crisis, se produjeron importantes recortes en los presupuestos p&uacute;blicos, ocasionados por el enfoque neoliberal empleado para tratar de contener el d&eacute;ficit y rescatar a las entidades financieras. Como resultado de la aplicaci&oacute;n de esta estrategia econ&oacute;mica, la sanidad p&uacute;blica ha sufrido graves problemas para responder adecuadamente a las necesidades y demandas de la ciudadan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Llamativamente se ha ido produciendo una p&eacute;rdida de profesionales, provocada por un conjunto de medidas para reducir el gasto sanitario, como la no cobertura de plazas, la no renovaci&oacute;n de contratos, la utilizaci&oacute;n abusiva de la contrataci&oacute;n temporal, etc. El empeoramiento de las condiciones de trabajo y la falta de recursos ha generado un deterioro de la calidad de la atenci&oacute;n, un aumento inaceptable de los tiempos de espera y el cansancio y agotamiento de los profesionales sanitarios. Es urgente para la sanidad espa&ntilde;ola romper esa inercia negativa en 2024, y comenzar un proceso de recuperaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        El Bar&oacute;metro del CIS del pasado noviembre preguntaba el grado de preocupaci&oacute;n por la asistencia sanitaria p&uacute;blica. Un 46,3% de encuestados contestaron que les preocupaba mucho. Un 32,1% contestaron que bastante. Es decir, casi un 80% est&aacute; bastante o muy preocupado por la sanidad. En el mismo Bar&oacute;metro, la sanidad es el segundo problema que m&aacute;s preocupa personalmente a la poblaci&oacute;n. Las se&ntilde;ales de alerta est&aacute;n encendidas y es imperativo que respondamos para recuperar la calidad perdida del Sistema Nacional de Salud (SNS) y consolidar su futuro.
    </p><p class="article-text">
        A nuestro juicio no bastan medidas coyunturales ni reactivas. El Gobierno de Espa&ntilde;a debe impulsar y liderar a los gobiernos de las comunidades aut&oacute;nomas para desarrollar una serie de estrategias de recuperaci&oacute;n, abordando temas clave para el SNS. Una condici&oacute;n previa es, sin duda, la financiaci&oacute;n adecuada. Se debe ampliar la financiaci&oacute;n del Sistema Nacional de Salud en torno a 20.000 millones de euros anuales, para recuperar los recortes y hacer frente al crecimiento y envejecimiento de la poblaci&oacute;n. Esa financiaci&oacute;n adicional deber&iacute;a tener car&aacute;cter finalista, completando el marco de financiaci&oacute;n auton&oacute;mica, mediante acuerdos bilaterales, que permitan impulsar estrategias concretas y controlar su cumplimiento. 
    </p><p class="article-text">
        Un SNS bien financiado, donde el gasto sanitario p&uacute;blico suponga el 85% del gasto sanitario total, es el requisito b&aacute;sico para conseguir que el sistema p&uacute;blico de salud recupere su prestigio y el reconocimiento de la calidad de sus resultados. Conviene se&ntilde;alar que en el mismo Bar&oacute;metro citado m&aacute;s arriba, el 89,1% los encuestados opinan que habr&iacute;a que aumentar el presupuesto sanitario. &iquest;Cu&aacute;les ser&iacute;an las estrategias a definir e impulsar prioritariamente con esos recursos adicionales?
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, la centrada en el personal sanitario. Es imprescindible garantizar la suficiencia de profesionales sanitarios, de las diferentes cualificaciones y especialidades en todo el territorio nacional, mejorando sus condiciones de trabajo, su remuneraci&oacute;n, su estabilidad, su formaci&oacute;n continuada y su liderazgo, as&iacute; como su participaci&oacute;n real y efectiva en la toma de decisiones. Una dotaci&oacute;n suficiente permitir&aacute; abordar el problema de los tiempos de espera exagerados, tanto en atenci&oacute;n primaria como en atenci&oacute;n hospitalaria.
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, un elemento nuclear: la Atenci&oacute;n Primaria. Es una prioridad recuperar su capacidad de respuesta mediante la dotaci&oacute;n de personal, infraestructuras y equipamiento adecuados, actualizando el modelo de trabajo y las competencias, y asegurando la coordinaci&oacute;n con atenci&oacute;n hospitalaria y servicios sociales, para desarrollar eficazmente su papel central en la prevenci&oacute;n y promoci&oacute;n de salud.
    </p><p class="article-text">
        En tercer lugar, la salud p&uacute;blica. Siguen sin tomarse medidas desde la pandemia, cuando se evidenci&oacute; su debilidad estructural. Es preciso crear la Agencia Estatal de Salud P&uacute;blica, y es necesario reforzar las dotaciones de sus servicios en las CCAA, y actualizar la legislaci&oacute;n para prevenir y responder adecuadamente a nuevas emergencias de salud. La inversi&oacute;n en salud p&uacute;blica deber&aacute; priorizar la superaci&oacute;n de las desigualdades en salud de los colectivos m&aacute;s vulnerables. 
    </p><p class="article-text">
        La salud mental es la cenicienta del SNS. Dispone de la mitad del presupuesto que ser&iacute;a necesario para ofrecer una atenci&oacute;n de calidad, sin esperas, con enfoque comunitario, integral, y con protagonismo de las personas afectadas. Los problemas de salud han aumentado, marcadamente en los j&oacute;venes, y la respuesta de la sanidad p&uacute;blica es muy insuficiente. Adem&aacute;s, esas carencias propician una reorientaci&oacute;n hacia lo biol&oacute;gico (los f&aacute;rmacos) y el hospital, frente a lo biogr&aacute;fico, lo social y comunitario, as&iacute; como una derivaci&oacute;n hacia la sanidad privada.
    </p><p class="article-text">
        Un quinto aspecto de inexcusable abordaje es la pol&iacute;tica farmac&eacute;utica. El exceso de gasto en medicamentos, por sobre-precios y por utilizaci&oacute;n inadecuada, supone alrededor de 10.000 millones de euros anuales que van a las cuentas de resultados de las grandes empresas farmac&eacute;uticas, y que deber&iacute;an utilizarse, junto con el aumento de la financiaci&oacute;n citada m&aacute;s arriba, para recuperar la salud de nuestra sanidad. Para lograrlo, revisar y modificar las bases de la pol&iacute;tica farmac&eacute;utica, con un planteamiento dirigido a disminuir y controlar el gasto farmac&eacute;utico, es una pol&iacute;tica imprescindible.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, el replanteamiento de la coordinaci&oacute;n en el SNS es una tarea ardua pero clave para el futuro a corto y medio plazo. Es preciso reforzar el Ministerio de Sanidad, dot&aacute;ndolo de personal cualificado a todos los niveles para que pueda llevar a cabo sus funciones con solvencia: la universalizaci&oacute;n sanitaria (incluyendo la incorporaci&oacute;n de la asistencia sanitaria de MUFACE y otros subsistemas residuales), la supresi&oacute;n de incentivos fiscales a seguros privados, la ampliaci&oacute;n del cat&aacute;logo de prestaciones, y la coordinaci&oacute;n, elaboraci&oacute;n e implantaci&oacute;n de las estrategias se&ntilde;aladas en los p&aacute;rrafos anteriores. 
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo que se estimula la cooperaci&oacute;n, se impulsa la coordinaci&oacute;n, y se ampl&iacute;a la presencia en las pol&iacute;ticas europeas y en la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud, se debe modificar el funcionamiento del Consejo Interterritorial del SNS, para que pueda asumir su papel de &oacute;rgano eficaz de toma de decisiones. La pandemia ha puesto de relieve que es fundamental reforzar la coordinaci&oacute;n para asegurar una toma de decisiones coherente para el conjunto del sistema. No se trata de centralizar funciones. Se trata de completar la organizaci&oacute;n de un sistema auton&oacute;mico, de orientaci&oacute;n federal, que, cuando se constituy&oacute; en la Ley General de Sanidad de 1986, con la mayor&iacute;a de competencias sanitarias centralizadas, no se dot&oacute; de &oacute;rganos de decisi&oacute;n de car&aacute;cter federal, sino de &oacute;rganos de debate cuya ejecutividad depende de la buena voluntad de las partes. Cuando hay un incendio deben estar claras las l&iacute;neas de mando y toma de decisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Estos son, a nuestro juicio, los principales retos de la sanidad espa&ntilde;ola para el 2024. Estamos en una situaci&oacute;n de grave riesgo para el SNS. No podemos ni debemos aceptar incrementos en la mortalidad y morbilidad originados por la falta de medidas inmediatas. No podemos ni debemos aceptar el sufrimiento de pacientes sin respuesta a sus demandas de atenci&oacute;n y cuidados. No podemos ni debemos aplazar las medidas de mejora de las condiciones de trabajo de los profesionales sanitarios. Si no se adoptan estas estrategias de forma decidida, el deterioro del SNS p&uacute;blico ser&aacute; irreversible, con consecuencias desastrosas para la vida de las y los ciudadanos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ramón Gálvez, Fernando Lamata]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/retos-sanidad-espanola-2024_129_10938081.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 21 Feb 2024 05:00:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Retos de la sanidad española para el 2024]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sanidad,Sanidad pública,Hospitales,Ministerio de Sanidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una buena salud mental: ¿cómo y con qué?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/buena-salud-mental_129_8628458.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6a2f35fd-2dab-45bd-a3b5-2ba0d7030ef0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una buena salud mental: ¿cómo y con qué?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En España se destina a salud mental solamente un 5% del gasto sanitario total, unos 4.000 millones de euros anuales, (cuando la carga de enfermedad es el 15% del total). Y, de ese gasto, el 44% se destina a hospitales, el 42% a medicación y solo un 14% a servicios comunitarios</p></div><p class="article-text">
        Cualquiera de nosotros ha vivido, en s&iacute; mismo, en un familiar o en un amigo querido, un problema severo de salud mental. Al decir severo quiero decir que nos ha producido sufrimiento indecible y nos ha dificultado el desarrollo de nuestra vida, en el &aacute;mbito familiar, escolar, laboral o social. A veces nos ha dejado tirados, sin fuerza para seguir adelante, sintiendo incomprensi&oacute;n y desesperanza: una depresi&oacute;n que vino sin saber c&oacute;mo; una obsesi&oacute;n que no nos deja vivir; percepciones alteradas que nos hacen o&iacute;r voces en nuestra mente y nos confunden haci&eacute;ndonos dudar de la realidad; trastornos de la alimentaci&oacute;n que ponen en riesgo nuestra vida&hellip;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los problemas de salud mental suponen <a href="https://www.angelinipharma.es/media/xahawdh3/211005_headway-2023_report_def.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el 15% de la &ldquo;carga de enfermedad&rdquo; total de la poblaci&oacute;n</a> (a&ntilde;os de vida vividos con discapacidad). Las causas y los procesos que generan estos trastornos <a href="https://www.healthdata.org/research-article/global-regional-and-national-burden-12-mental-disorders-204-countries-and" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">son muy complejos</a>. A veces, uno mismo puede tratar de salir adelante por s&iacute; mismo. Pero muchas otras es necesaria ayuda profesional. Hasta mediados del siglo XX se pensaba que estos problemas eran incomprensibles e irresolubles. Hoy sabemos que, con los apoyos apropiados, la inmensa mayor&iacute;a de las personas con problemas severos de salud mental pueden lograr una recuperaci&oacute;n completa. Por eso es inaceptable que, en un pa&iacute;s con el desarrollo econ&oacute;mico de Espa&ntilde;a, miles de personas no puedan contar con esos apoyos. Por ejemplo, no es admisible que, cuando se pide cita con un especialista en salud mental, <a href="https://www.newtral.es/listas-espera-salud-mental/20211218/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la espera supere el mes o los dos meses</a>. En ese tiempo el problema se agrava, aumenta el estigma y se hace m&aacute;s dif&iacute;cil de superar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; condiciones y apoyos considero adecuados para disfrutar de una buena salud mental? Poder vivir en un entorno saludable, en una familia acogedora; poder estudiar y, m&aacute;s tarde, lograr un empleo y llevar una vida independiente, con mi familia, amigos y vecinos, acept&aacute;ndome como soy, disfrutando de las peque&ntilde;as cosas, compartiendo y contribuyendo al desarrollo de la comunidad, queriendo y sinti&eacute;ndome querido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Que, si aparecen problemas de salud mental (depresi&oacute;n, voces, ansiedad, etc.), poder expresar mi dificultad y pedir ayuda a la familia y amigos; que en los servicios de Atenci&oacute;n Primaria puedan escucharme, valorar mi problema, orientarme; que, si necesito servicios de salud mental, haya un acceso r&aacute;pido (menos de una semana) a un equipo de salud mental multidisciplinar, asertivo, con enfoque comunitario, que disponga de tiempo para valorar mi situaci&oacute;n y, si procede, dise&ntilde;ar conmigo un plan individualizado de atenci&oacute;n. Que estos apoyos incluyan psicoterapia, acompa&ntilde;amiento con asistente personal o persona con experiencia propia, apoyo a la familia y atenci&oacute;n domiciliaria, acceso telef&oacute;nico &aacute;gil, etc. En caso necesario, medicaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si fuera preciso, tener acceso a otros programas o unidades sociales (centro de d&iacute;a, hospital de d&iacute;a, vivienda de respiro, apoyo para vivienda habitual, orientaci&oacute;n y apoyo laboral y educativo, hospitalizaci&oacute;n, etc.). Que, en todo momento, se respetasen mis derechos humanos, mi participaci&oacute;n en las decisiones, mis preferencias y consentimiento previo, buscando una recuperaci&oacute;n activa en la comunidad, aprendiendo a gestionar mis molestias, con autonom&iacute;a, sinti&eacute;ndome parte de la sociedad y de la vida, con esperanza y con sentido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es decir, una atenci&oacute;n centrada en la persona, respetando los derechos humanos y con un enfoque de recuperaci&oacute;n, <a href="https://www.who.int/publications/i/item/guidance-and-technical-packages-on-community-mental-health-services" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como propone la OMS</a> en su Gu&iacute;a en Servicios de Salud Mental comunitarios y como se planteaba ya en Espa&ntilde;a en el documento para la Reforma Psiqui&aacute;trica de 1985, en la Ley General de Sanidad de 1986, y en los planes de salud mental de aquellas comunidades aut&oacute;nomas que impulsaron este enfoque de atenci&oacute;n hasta la crisis financiera de 2009. Entonces, los recortes en servicios p&uacute;blicos y en sanidad afectaron gravemente a los recursos para la salud mental. Y, paralelamente, la falta de medios facilit&oacute; una regresi&oacute;n en el enfoque de la atenci&oacute;n: del enfoque integrado en la comunidad se pas&oacute; al enfoque centrado en el hospital; de los apoyos psicol&oacute;gicos y sociales, al enfoque farmacol&oacute;gico y a la contenci&oacute;n mec&aacute;nica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En efecto, en Espa&ntilde;a se destina a salud mental solamente un 5% del gasto sanitario total, unos 4.000 millones de euros anuales, (cuando, como ve&iacute;amos, la carga de enfermedad es el 15% del total). Y, de ese gasto, el 44% se destina a hospitales, el 42% a medicaci&oacute;n y solo un 14% a servicios comunitarios. La disponibilidad de profesionales (psiquiatras, psic&oacute;logos cl&iacute;nicos, enfermeras, trabajadores sociales, terapeutas ocupacionales, etc.) es menos de la mitad de la media europea. Los recursos sociales (apoyos para empleo, vivienda, integraci&oacute;n social), que se recortaron en la crisis financiera, no se han recuperado y son muy insuficientes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como consecuencia de esta falta de recursos y esta regresi&oacute;n en el enfoque, la calidad de los servicios de salud mental en Espa&ntilde;a se ha deteriorado, siendo muy inferior a la de otros pa&iacute;ses europeos, <a href="https://www.angelinipharma.es/media/xahawdh3/211005_headway-2023_report_def.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como muestra el Mental Health Index</a>. La <a href="https://www.mscbs.gob.es/gabinete/notasPrensa.do?id=5590" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Estrategia de Salud Mental del Sistema Nacional de Salud 2022-2026</a>, aprobada en diciembre de 2021 por el Consejo Interterritorial del SNS, trata de volver al enfoque comunitario, centrado en la persona y basado en los derechos humanos. La Estrategia va en la buena direcci&oacute;n respecto al &ldquo;c&oacute;mo&rdquo;, sin embargo, se echan en falta dos cuestiones importantes: la definici&oacute;n de objetivos mensurables y, sobre todo, la cuantificaci&oacute;n y previsi&oacute;n de los recursos adicionales para los pr&oacute;ximos cuatro a&ntilde;os para poder recuperar y consolidar unos buenos servicios de salud mental: se prev&eacute;n 30 millones de euros anuales frente a los m&aacute;s de 4.000 millones precisos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; est&aacute; el principal escollo. Sabemos &ldquo;c&oacute;mo&rdquo; se deber&iacute;an hacer las cosas, pero nos falta el &ldquo;con qu&eacute;&rdquo;. Los recursos. <a href="https://www.angelinipharma.es/media/xahawdh3/211005_headway-2023_report_def.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Como vimos</a>, del gasto sanitario p&uacute;blico total, destinamos solo un 5% a salud mental, mientras Alemania destina el 11%, Suecia el 10%, Reino Unido el 9,5% y Holanda el 8,8%. Si destin&aacute;ramos el 10% del gasto sanitario p&uacute;blico a salud mental dispondr&iacute;amos de otros 4.000 millones anuales. Por otro lado, ese aumento de recursos se deber&iacute;a orientar no a hospitales o a medicamentos, sino a la salud mental comunitaria, que pasar&iacute;a a suponer un 70% del total de gasto en salud mental. Se preguntar&aacute;n: pero &iquest;de qu&eacute; otras partidas de sanidad se reduce el gasto? Pues, por ejemplo, reduciendo los precios abusivos de los medicamentos se ahorrar&iacute;an 8.000 millones anuales, como mostramos <a href="https://www.fundacionalternativas.org/laboratorio/documentos/documentos-de-trabajo/monopolios-y-precios-de-los-medicamentos-un-problema-etico-y-de-salud-publica" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en nuestro documento para la Fundaci&oacute;n Alternativas</a>.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, en Espa&ntilde;a disponemos de menos gasto sanitario p&uacute;blico en relaci&oacute;n con nuestra renta que en la Euro&aacute;rea-15, <a href="https://ec.europa.eu/eurostat/databrowser/view/HLTH_SHA11_HF__custom_1816831/default/table?lang=en" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un 6,5% del PIB frente a un 8,3%</a>. Esa diferencia supone casi 20.000 millones de euros menos, de los cuales el 10% deber&iacute;a ir a salud mental. &iquest;Podemos permitirnos ese gasto? Si los ingresos fiscales fueran similares a los de otros pa&iacute;ses europeos, en proporci&oacute;n a nuestra renta, desde luego que s&iacute;. En efecto, la diferencia de ingresos fiscales con la Euro&aacute;rea <a href="https://ec.europa.eu/eurostat/databrowser/view/gov_10a_main/default/table?lang=en" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">era de 7 puntos en 2019</a>, equivalente a 87.500 millones de euros, m&aacute;s que suficiente para financiar las necesidades de dotaci&oacute;n en salud mental y sanidad en general. No se trata de cobrar m&aacute;s impuestos a las rentas medias y bajas, sino de cobrar impuestos justos a las grandes fortunas y a las grandes corporaciones y evitar el fraude fiscal.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos dos a&ntilde;os, la pandemia de la COVID-19 <a href="https://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736(21)02143-7/fulltext" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha impactado negativamente sobre la salud mental</a> y ha tensionado m&aacute;s todav&iacute;a a los profesionales de unos servicios sanitarios <a href="http://datos.cis.es/pdf/Es3312marMT_A.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">infradotados</a>. As&iacute;, vimos que en 2020 <a href="https://www.ine.es/jaxiT3/Datos.htm?t=7947" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aument&oacute; el n&uacute;mero de suicidios un 7,3% respecto al a&ntilde;o anterior</a>, hasta alcanzar 3.941 fallecidos. Cada estad&iacute;stica son personas y familias que sufren. Dolor innecesario y muertes que, en muchos casos, pod&iacute;an haberse evitado. Con los recursos adecuados orientados a la salud mental comunitaria, la atenci&oacute;n podr&iacute;a ser excelente, en tiempo y en calidad, apoyando la recuperaci&oacute;n completa de las personas. Pero, por falta de atenci&oacute;n adecuada, muchas personas con problemas de salud mental ven limitada su autonom&iacute;a, su posibilidad de trabajar y de formar una familia independiente, o se convierten en &ldquo;sin techo&rdquo; que viven en la indigencia. Hoy sabemos &ldquo;c&oacute;mo&rdquo; recuperar una buena salud mental. Pero necesitamos cuadrar el &ldquo;con qu&eacute;&rdquo;. Los gobiernos y la ciudadan&iacute;a saben que es posible. Solo falta voluntad pol&iacute;tica y un fuerte respaldo social.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fernando Lamata]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/buena-salud-mental_129_8628458.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 05 Jan 2022 21:29:27 +0000]]></pubDate>
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