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    <title><![CDATA[elDiario.es - Luis González Calbet]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/luis-gonzalez-calbet/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Luis González Calbet]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Mentiras (también) sobre impuestos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/mentiras-impuestos_129_9079442.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d7e9db72-85c5-4c19-a77e-69ac84dc01ed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mentiras (también) sobre impuestos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El PP presenta su política bajo un enunciado engañoso, falso. Si, en nuestra comunidad de vecinos, alguien hiciera campaña para que le eligiéramos prometiendo una bajada de cuota, todos asumiríamos que reduciría el horario de calefacción, limitaría el uso del ascensor, etc. Pues con las cuentas públicas pasa lo mismo</p></div><p class="article-text">
        Hablar de impuestos en Espa&ntilde;a est&aacute; de moda. Los que defendemos que urge reformar un sistema tributario que se ha quedado obsoleto, resultando cada vez m&aacute;s injusto, deber&iacute;amos estar contentos. Pues no lo estamos. Y creo hablar por boca de la mayor&iacute;a de especialistas en la materia. Porque se ha puesto de moda un discurso que solo intenta seducirnos, que est&aacute; plagado de medias verdades y, s&iacute;, tambi&eacute;n de muchas mentiras.
    </p><p class="article-text">
        El Partido Popular lleva a&ntilde;os convirtiendo la &ldquo;<em>pol&iacute;tica de bajada de impuestos</em>&rdquo; en su principal bandera y eslogan. Pero los impuestos son el instrumento para financiar los bienes y servicios que una sociedad decide que sean p&uacute;blicos. Y el fin es prestar esos servicios. La pol&iacute;tica debe, primero, fijar la cantidad y/o calidad de estos. Y a continuaci&oacute;n establecer la m&aacute;s eficiente y justa forma de financiarlos. El PP presenta, pues, su pol&iacute;tica bajo un enunciado enga&ntilde;oso, falso. Si, en nuestra comunidad de vecinos, alguien hiciera campa&ntilde;a para que le eligi&eacute;ramos prometiendo una bajada de cuota, todos asumir&iacute;amos que reducir&iacute;a el horario de calefacci&oacute;n, limitar&iacute;a el uso del ascensor, etc. Pues con las cuentas p&uacute;blicas pasa lo mismo.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el falso enunciado se justifica acomod&aacute;ndolo a cualquier coyuntura econ&oacute;mica. Si las cosas van medianamente bien y se recauda mucho, hay que devolver el dinero a los ciudadanos. Si las cosas van mal, hay que reducirles la carga para que les vaya mejor. No hace falta progresar mucho en la carrera de Econom&iacute;a para adivinar que alguno de los razonamientos es falso. Lo &uacute;ltimo es esto de que ante la elevada inflaci&oacute;n tambi&eacute;n hay que bajar impuestos (si se tiene coraz&oacute;n&hellip;).
    </p><p class="article-text">
        Resulta novedoso, y un tanto extra&ntilde;o, que para defenderse de estos burdos discursos se citen fuentes autorizadas de los organismos internacionales (FMI, OCDE&hellip;). Y no crean ustedes que esos organismos han mutado en defensores a ultranza de la socialdemocracia, no. Siguen defendiendo con firmeza las bases del capitalismo m&aacute;s cl&aacute;sico, pero son cada vez m&aacute;s conscientes de que Estados d&eacute;biles y sociedades cada vez m&aacute;s desiguales amenazan de manera creciente las propias bases del sistema.
    </p><p class="article-text">
        Si alguien fuese rebatiendo mis argumentos seg&uacute;n va leyendo esto, intuyo su siguiente r&eacute;plica. Nosotros, me dir&iacute;an, vamos a prestar m&aacute;s y mejores servicios p&uacute;blicos, aun bajando impuestos, porque &ldquo;<em>vamos a gestionar mejor&rdquo;</em>. Esto no es ni verdad ni mentira, es una promesa electoral. Calific&aacute;ndolo as&iacute;, algunos ya me dir&aacute;n que est&aacute; m&aacute;s cerca de la mentira&hellip; Ojal&aacute; se mejore la gesti&oacute;n, digo yo, pues hay mucho margen de mejora en nuestro sector p&uacute;blico. Pero, acudiendo a la historia reciente, resulta imposible creer que, en muy poco tiempo, solo cambiando de gobierno, se puedan conseguir logros que permitan bajadas de impuestos. No hay evidencia seria de que, en la alternancia de poder del bipartidismo, el PP haya gestionado mejor la cosa p&uacute;blica; por no hablar de los casos de corrupci&oacute;n que hacen tan dif&iacute;cil creer en esas buenas intenciones. En la etapa m&aacute;s reciente, no consiguieron acabar con el elevado d&eacute;ficit estructural, ni recurriendo (contra todas sus promesas electorales) a fuertes subidas de impuestos, ni apoy&aacute;ndose en a&ntilde;os de bonanza econ&oacute;mica, como los cuatro &uacute;ltimos de su mandato. En cualquier caso, hay que poner como gran objetivo la mejora de la eficiencia del sector p&uacute;blico. Pero los resultados de estas actuaciones tardan tiempo, tiempo que no tenemos para salvaguardar las prestaciones de nuestro estado de bienestar.
    </p><p class="article-text">
        Pero no solo esta &ldquo;pol&iacute;tica de bajada de impuestos&rdquo; se presenta con un enunciado falso, sino que muchas veces se apoya directamente en mentiras. Solo citar&eacute; unos ejemplos. &ldquo;Bajando los impuestos sube la recaudaci&oacute;n&rdquo;. Esta es una mentira burda, por m&aacute;s que haya habido argumentos pseudocient&iacute;ficos para apoyarla. Otras mentiras se concentran en los impuestos que gravan el capital de los m&aacute;s ricos. &ldquo;El impuesto de sucesiones hace que mucha gente tenga que renunciar a las herencias&rdquo;. Falso, adem&aacute;s de absurdo. Las renuncias obedecen a otros factores, destacando las herencias que contienen hipotecas o deudas elevadas. &ldquo;El impuesto de patrimonio es una reliquia que solo se paga en pocos pa&iacute;ses (y peque&ntilde;os)&rdquo;. Es una media verdad, m&aacute;s enga&ntilde;osa que muchas mentiras. Cierto es que no existe una figura normativa espec&iacute;fica similar a la espa&ntilde;ola en muchos pa&iacute;ses, pero la gran mayor&iacute;a grava el patrimonio en tributos de diversa &iacute;ndole. Por no hablar de los calificativos de &ldquo;confiscatorio&rdquo;, aplicados al sistema tributario espa&ntilde;ol, por pol&iacute;ticos que ignoran la existencia de Francia, Alemania, Italia&hellip; pa&iacute;ses con presi&oacute;n fiscal muy superior a la nuestra.
    </p><p class="article-text">
        La difusi&oacute;n de mentiras a trav&eacute;s de los medios de informaci&oacute;n no es un fen&oacute;meno nuevo. Pero la proliferaci&oacute;n de medios y opinadores ha convertido en una tarea tit&aacute;nica la de protegerse contra el efecto de las mentiras. Una columna es poca cosa para combatir la repetici&oacute;n machacona y el fant&aacute;stico eco con el que much&iacute;simos medios difunden esas mentiras. Pero hay que seguir tirando con nuestra honda contra ese Goliat. Porque una mentira cien mil veces repetida no se convierte en verdad. Los medios como maldita.es u otros que trabajan desmintiendo bulos nos ayudan mucho, pues solos no nos podemos proteger.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La oposici&oacute;n nos enga&ntilde;a en esta materia. Y nos seduce con mensajes sencillos (simplones) pero que resultan atractivos. A qui&eacute;n no le gustar&iacute;a pagar menos y recibir m&aacute;s. La repetici&oacute;n de estos mensajes va calando, en especial en aquellos cerebros que no han recibido unos conocimientos adecuados para rechazar estos bulos. Pero tambi&eacute;n el<strong> </strong>Gobierno contribuye a su difusi&oacute;n, al rehuir este debate. Convencidos de que hablar seriamente de temas como impuestos, pensiones&hellip; solo conduce a perder elecciones. En la &uacute;ltima campa&ntilde;a electoral en la Comunidad de Madrid, el candidato socialista renunci&oacute; a hablar de este tema, asumi&oacute; que ni se pod&iacute;a hablar de modificar tributos&hellip; y el resto ya es historia. Yo no s&eacute; si se ganan o se pierden elecciones hablando de estos temas. Pero s&iacute; s&eacute; que debemos educar en las escuelas sobre estas materias para tener un criterio informado que nos proteja contra las mentiras. Y s&eacute; que debemos reformar con urgencia nuestro sistema tributario, adaptando un sistema obsoleto a la realidad del siglo XXI, pues si no nos vemos abocados a seguir retocando (recortando) a la baja las prestaciones de nuestro estado del bienestar.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis González Calbet]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/mentiras-impuestos_129_9079442.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Jun 2022 04:01:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mentiras (también) sobre impuestos]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sí que toca hablar de impuestos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/si-toca-hablar-impuestos_129_8849218.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f8403884-2cc7-4bca-aa8a-1cd28a18ea9f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sí que toca hablar de impuestos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Por dura que sea la realidad, no puede convertirse en una excusa para abandonar la senda de reformas que debe permitir a este país dar un salto adelante y sacar ventajas de las nuevas realidades económicas</p></div><p class="article-text">
        El Comit&eacute; de personas expertas nombrado por el Gobierno dio a conocer su Libro Blanco sobre la Reforma Tributaria. Contiene un detallado diagn&oacute;stico del sistema tributario espa&ntilde;ol y propone medidas sobre algunos tributos. Medidas que cabe calificar de moderadas, fruto del consenso entre un grupo muy amplio de expertos con especializaciones diversas.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno, convocando dicho Comit&eacute;, buscaba ganar tiempo antes de abordar un tema muy sensible para la sociedad. Pero, agotado ya ese amplio periodo, la pelota volvi&oacute; al tejado del Gobierno. Y su respuesta ha sido descorazonadora, indicando que ahora no toca hablar de este tema.
    </p><p class="article-text">
        Es decepcionante que la clase pol&iacute;tica nos hurte de un debate sereno y fruct&iacute;fero sobre esta cuesti&oacute;n capital para nuestro presente y futuro. La oposici&oacute;n hace un discurso rampl&oacute;n: identifica cualquier intento de hablar de cambios en los tributos con un &ldquo;hachazo fiscal&rdquo;. El debate debiera centrarse sobre la cuant&iacute;a y la calidad de los servicios p&uacute;blicos que queremos sostener entre todos, siendo esta la base para definir un sistema tributario justo que financie adecuadamente esos servicios. As&iacute; lo subraya tambi&eacute;n el Comit&eacute;: &ldquo;Un elemento clave es que la sociedad asuma y comparta la necesidad de coherencia global entre el nivel de prestaci&oacute;n de servicios p&uacute;blicos y&hellip; la carga impositiva&rdquo;. Pero la oposici&oacute;n dirige el debate hacia la parte m&aacute;s &aacute;rida, la financiaci&oacute;n v&iacute;a impuestos, para ocultar la consecuencia &uacute;ltima de su propuesta pol&iacute;tica, que no es otra que la de minorar la oferta p&uacute;blica de educaci&oacute;n, sanidad o servicios sociales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y el Gobierno, con su renuncia a hablar de este tema (ahora no toca), hace el juego a este discurso rampl&oacute;n de la oposici&oacute;n, pues parece aceptar que cualquier reforma que mejore y modernice nuestro sistema fiscal es nociva para los ciudadanos. Renuncia a debatir, a hacer pedagog&iacute;a, a convencer. Y juega a confundir, intencionadamente, medidas que pudieran suponer una subida r&aacute;pida y coyuntural de los impuestos, que efectivamente no tocan ahora, con un debate para abordar una reforma integral de nuestro obsoleto sistema tributario, que s&iacute; toca, y cada vez con m&aacute;s urgencia.
    </p><p class="article-text">
        Hace mucho que toca hablar seriamente de este tema. Y este sigue siendo un buen momento para hacerlo y abordar una reforma fiscal. Estos son los principales motivos:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Nuestro sistema tributario est&aacute; obsoleto. Necesita con urgencia una r&aacute;pida adaptaci&oacute;n a los tiempos actuales. La globalizaci&oacute;n, la digitalizaci&oacute;n, y otros fen&oacute;menos que han modificado a gran velocidad el funcionamiento de la econom&iacute;a hacen que el dise&ntilde;o de algunos impuestos presente serias deficiencias, que conducen a recaudar menos de lo necesario y de manera m&aacute;s injusta.</li>
                                    <li>El sector p&uacute;blico afrontaba un d&eacute;ficit de car&aacute;cter estructural, ya antes de las fuertes tensiones a que est&aacute; siendo sometido con la pandemia y con la guerra en Europa. El Comit&eacute; diagnostica, creo que con acierto, que, aunque debamos redoblar todos los esfuerzos posibles para gastar de manera m&aacute;s eficiente, &ldquo;los datos sugieren que el mayor d&eacute;ficit p&uacute;blico espa&ntilde;ol tiene que ver, sobre todo, con lo que ocurre por el lado de los ingresos&rdquo;.&nbsp;</li>
                                    <li>El encadenamiento de tan graves crisis en tan poco tiempo ha incrementado notablemente la desigualdad en nuestra sociedad y creado bolsas cr&oacute;nicas de pobreza a las que no debemos acostumbrarnos. Es moralmente inaceptable. Pero, sin recurrir a la &eacute;tica, la elevada desigualdad limita el crecimiento econ&oacute;mico y amenaza gravemente la propia democracia, como desgraciadamente estamos observando en muchos pa&iacute;ses.</li>
                                    <li>Prolongar la situaci&oacute;n de d&eacute;ficit p&uacute;blico sin buscar soluciones plantea un grave problema de equidad intergeneracional, siendo los j&oacute;venes los perjudicados.&nbsp;</li>
                                    <li>La solidaridad se ejerce fundamentalmente pagando los impuestos que nos corresponden y no evadiendo o eludiendo su pago. La guerra ha vuelto a sacar a la luz la vena solidaria que sin duda posee la sociedad espa&ntilde;ola. Pero la reacci&oacute;n espont&aacute;nea se agotar&aacute;. Combatir el fraude con m&aacute;s determinaci&oacute;n ser&iacute;a el arma m&aacute;s potente para ejercer eficazmente ese car&aacute;cter solidario.</li>
                                    <li>Se plantea acabar esta guerra con medidas econ&oacute;micas. Hay que evitar que los oligarcas rusos la financien. Para ello hay que perseguir su dinero, y eso exige que occidente ponga mayor coto a las guaridas (los mal llamados para&iacute;sos) fiscales. S&iacute; que toca avanzar decididamente en la disminuci&oacute;n de esos refugios para el blanqueo de dinero. Ojo, al hacerlo, pondr&iacute;amos dificultades a la elusi&oacute;n de los grandes ricos de &ldquo;nuestro bando&rdquo;. Ganar&iacute;amos todos los dem&aacute;s, ojal&aacute; estemos dispuestos a hacerlo.</li>
                                    <li>En esta crisis, como en todas, la gran mayor&iacute;a sale perjudicada, pero tambi&eacute;n hay unas minor&iacute;as que obtienen ping&uuml;es beneficios. &iquest;Por qu&eacute; no incrementar la retribuci&oacute;n de estos beneficiados por la guerra a las arcas comunes?</li>
                                    <li>Las medidas m&aacute;s importantes de reforma del sistema tributario requieren de tiempo prolongado<strong> </strong>para su debate, para buscar consensos y para su tramitaci&oacute;n parlamentaria. Y los efectos sobre las arcas p&uacute;blicas tardan bastante en producirse. Hay que hablar cuanto antes sobre esas medidas para dise&ntilde;ar el sistema tributario del futuro.</li>
                                    <li>Nuestra sociedad tiene un d&eacute;ficit de educaci&oacute;n tributaria de enorme magnitud. Hace mucho que es urgente educar desde la escuela sobre el valor social asociado al pago de impuestos. Que la clase pol&iacute;tica eluda un debate sosegado sobre esta cuesti&oacute;n capital tampoco ayuda.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        El Comit&eacute; hizo un diagn&oacute;stico prolijo y proporcion&oacute; algunas propuestas de mejora del sistema tributario, aunque haya obviado hacerlas sobre algunos de los tributos fundamentales.&nbsp; Bastantes propuestas ya figuraban en informes de anteriores comit&eacute;s convocados por gobiernos liderados por el ahora primer partido de la oposici&oacute;n. Debiera servir para iniciar una reforma aceptada por una amplia representaci&oacute;n de parlamentarios.
    </p><p class="article-text">
        La guerra nos ha conmocionado a todos. Ha modificado tr&aacute;gicamente la vida de millones de personas. En el terreno de la econom&iacute;a espa&ntilde;ola, amenaza seriamente la recuperaci&oacute;n que ya vislumbr&aacute;bamos. Y s&iacute;, puede ser conveniente alg&uacute;n alivio fiscal, siempre que se informe con claridad de su car&aacute;cter coyuntural y reversible. Pero, por dura que sea esa realidad, no puede convertirse en una excusa para abandonar la senda de reformas que debe permitir a este pa&iacute;s dar un salto adelante y sacar ventajas de las nuevas realidades econ&oacute;micas. Y una de las reformas urgentes es la del sistema tributario. Una reforma de las estructuras del sistema para, adapt&aacute;ndose a los tiempos, aumentar su potencial y hacerlo m&aacute;s justo. Ya tocaba hace bastante, pero ahora toca m&aacute;s si cabe.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis González Calbet]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/si-toca-hablar-impuestos_129_8849218.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 22 Mar 2022 05:00:40 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Más impuestos, y más progresivos, para mitigar la desigualdad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/impuestos-progresivos-mitigar-desigualdad_129_8670914.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9954d723-a761-45cd-b584-7886bfe85482_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Más impuestos, y más progresivos, para mitigar la desigualdad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es el momento de diseñar una estrategia fiscal de alcance, que persiga revertir el avance de la desigualdad. Para ello, debemos garantizar la financiación del estado del bienestar a la vez que reducir nuestra ratio de deuda pública</p><p class="subtitle">La pandemia duplica la precariedad laboral y se ceba con los jóvenes</p></div><p class="article-text">
        La desigualdad ha aumentado en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. Tambi&eacute;n se ha acentuado el inter&eacute;s por medirla y analizarla. Y se ha constatado, por si no estaba ya claro, que altos niveles de desigualdad tienen efectos nocivos sobre nuestras sociedades. Aleja la igualdad de oportunidades, necesaria para dotar de justicia social al sistema econ&oacute;mico. Constituye un freno al crecimiento y al desarrollo de las sociedades. Y plantea una seria amenaza a la continuidad de los sistemas democr&aacute;ticos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tras la gran recesi&oacute;n de 2008 la desigualdad aument&oacute; notablemente. La crisis creada por la pandemia, pese a su origen m&aacute;s &ldquo;igualitario&rdquo; (el virus no mira la renta antes de atacar), tiene tambi&eacute;n consecuencias econ&oacute;micas m&aacute;s da&ntilde;inas sobre los segmentos m&aacute;s d&eacute;biles de la sociedad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El sector p&uacute;blico juega, en los pa&iacute;ses m&aacute;s desarrollados, un papel crucial para mitigar la desigualdad, a trav&eacute;s de sus pol&iacute;ticas de car&aacute;cter redistributivo. En Espa&ntilde;a, un estudio reciente conclu&iacute;a que, antes de la pandemia, impuestos y prestaciones sociales reduc&iacute;an en un 35% la desigualdad en la <a href="https://documentos.fedea.net/pubs/eee/eee2021-33.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">distribuci&oacute;n de la renta de los hogares</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica econ&oacute;mica ha generado una respuesta contundente a la pandemia, actuando las pol&iacute;ticas fiscal y monetaria al alim&oacute;n de manera enormemente expansiva, a&ntilde;adiendo instrumentos extraordinarios de gran potencia a los que ya se ven&iacute;an utilizando de manera habitual. Ello quiere decir que, con seguridad, la actuaci&oacute;n del sector p&uacute;blico reduce hoy la desigualdad en un porcentaje mayor al mencionado. As&iacute;, otro estudio m&aacute;s reciente indica que, en pleno confinamiento (primavera de 2020), las prestaciones por desempleo, junto con las transferencias proporcionadas a los trabajadores en ERTE, permitieron <a href="https://www.caixabankresearch.com/es/economia-y-mercados/sector-publico/eficacia-y-eficiencia-del-estado-del-bienestar-reduccion" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">amortiguar un 80% de las desigualdades</a> salariales creadas en aquella dram&aacute;tica coyuntura.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Podemos explicarlo de otra manera. Los ciudadanos observamos directamente los muy negativos efectos que ha tenido el virus hoy en t&eacute;rminos de salud f&iacute;sica y mental. Y vemos los muchos proyectos econ&oacute;micos que han tenido que abandonarse y los trabajadores que vieron mermarse sus rentas salariales. Lo que no vemos, porque no es directamente observable, es lo que hubiera sucedido en ausencia de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas. Lo que hubiera pasado si no cont&aacute;ramos con un estado del bienestar construido en los &uacute;ltimos 40 a&ntilde;os ni con la actuaci&oacute;n decidida de la pol&iacute;tica econ&oacute;mica en el presente. Los datos anteriores apenas permiten hacerse una m&iacute;nima idea de la cat&aacute;strofe a la que nos hubi&eacute;ramos enfrentado.
    </p><p class="article-text">
        La respuesta econ&oacute;mica a la crisis sanitaria ha implicado un fuerte incremento del gasto p&uacute;blico. Se ha afrontado la compra de vacunas, se han aumentado las prestaciones sociales y las ayudas econ&oacute;micas; se han potenciado los ERTEs, rebajando notablemente el coste para las empresas de mantener estos trabajadores en su n&oacute;mina. Y se han aprobado ayudas a nivel europeo sin precedentes. Este formidable aumento del gasto p&uacute;blico se ha financiado con deuda p&uacute;blica. Y a diferencia de lo sucedido hace una d&eacute;cada, esa deuda p&uacute;blica a&uacute;n no ha tenido impactos negativos pues ha sido comprada por el Banco Central Europeo dentro del dise&ntilde;o de esa pol&iacute;tica monetaria fuertemente expansiva.
    </p><p class="article-text">
        Pero ese esfuerzo econ&oacute;mico a base de gasto financiado con deuda p&uacute;blica no puede mantenerse durante mucho m&aacute;s tiempo. La pol&iacute;tica monetaria debe girar si no queremos que las tasas de inflaci&oacute;n actuales se consoliden. Y si hay algo que exacerba la desigualdad en una sociedad son las fuertes subidas de precios. En el terreno fiscal, hay que retomar progresivamente la senda de la estabilidad presupuestaria. Ojal&aacute; que la reforma de las reglas fiscales que est&aacute; en estudio en el marco de la Uni&oacute;n Europea concluya con un acuerdo exitoso que nos conduzca a reglas m&aacute;s eficaces, transparentes y sencillas de aplicar. Retomar las vigentes, ahora suspendidas, ser&iacute;a un lastre para la recuperaci&oacute;n de la econom&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        En el &aacute;mbito nacional, es el momento de dise&ntilde;ar una estrategia fiscal de alcance. Que, entre otros objetivos, persiga revertir el avance de la desigualdad. Por razones de justicia y de econom&iacute;a. Para lograrlo debemos garantizar la financiaci&oacute;n de un estado del bienestar que genere cuando menos las mismas prestaciones que el actual. Debemos hacerlo al mismo tiempo que reducimos nuestra ratio de deuda p&uacute;blica (si no queremos ser sumamente injustos con las generaciones m&aacute;s j&oacute;venes).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El envejecimiento de nuestra poblaci&oacute;n implica que hay que gastar m&aacute;s (y tambi&eacute;n mejor, reforzando los pasos ya dados en materia de evaluaci&oacute;n de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas) para dar las mismas prestaciones. Por si no era ya evidente, la pandemia permite visualizar, a golpe de sufrimiento, los costes necesarios para atender debidamente a la poblaci&oacute;n mayor.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; pues, llega el momento de una profunda reforma fiscal que eleve la capacidad recaudatoria de nuestro sistema. Los pol&iacute;ticos que sostienen lo contrario deben quitarse la careta y mostrar las consecuencias de lo que pregonan: una fuerte disminuci&oacute;n de la cantidad y la calidad de los servicios sanitarios, educativos y sociales, en paralelo a un fuerte incremento de la desigualdad. Un escenario futuro con algunos ganadores (los m&aacute;s ricos) y muchos perdedores, y que supone una seria amenaza para la estabilidad de nuestra democracia.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, dado que para mitigar la desigualdad el Estado se apoya ahora mayoritariamente en las prestaciones, debemos acentuar el potencial redistributivo de los impuestos, dot&aacute;ndolos de una mayor progresividad. A este respecto, el IRPF es el impuesto que admite un mayor margen de adaptaci&oacute;n. El impuesto de sucesiones tiene un potencial recaudatorio reducido, pero es la figura tributaria creada espec&iacute;ficamente para contribuir a la igualdad de oportunidades, dado que una gran parte de la riqueza es heredada. El dise&ntilde;o del impuesto es muy mejorable en Espa&ntilde;a, pero los pol&iacute;ticos que utilizan su margen para anular esta figura hacen una declaraci&oacute;n expl&iacute;cita de su aprecio por sociedades m&aacute;s desiguales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Confiemos en que los expertos que ha reunido el Gobierno acierten y proporcionen las claves para incrementar la capacidad recaudatoria de nuestros tributos. Eso permitir&iacute;a seguir financiando un sistema de bienestar que, sobre todo por la v&iacute;a de las prestaciones, ya contribuye a contener las desigualdades. Esperemos tambi&eacute;n que estos asesores den las pistas para potenciar la contribuci&oacute;n de los impuestos a la redistribuci&oacute;n de la renta. Pero luego nuestro Gobierno no deber&iacute;a perder m&aacute;s tiempo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis González Calbet]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/impuestos-progresivos-mitigar-desigualdad_129_8670914.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 26 Jan 2022 05:02:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Más impuestos, y más progresivos, para mitigar la desigualdad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Desigualdad,Pobreza,Coronavirus]]></media:keywords>
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