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    <title><![CDATA[elDiario.es - Matías Escalera Cordero]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/matias-escalera-cordero/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Matías Escalera Cordero]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Ángel Guinda, la poesía como conducta y resistencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/angel-guinda-poesia-conducta-resistencia_1_8703536.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1ef62053-8668-4ba5-ab8a-70e4364476dd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ángel Guinda, la poesía como conducta y resistencia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este sábado falleció el Premio Nacional de Poesía 2012, una importante voz de la poesía crítica en España</p><p class="subtitle">Intuición y tradición convierten a María Elena Higueruelo en Premio Nacional de Poesía Joven 2021</p></div><p class="article-text">
        El pasado s&aacute;bado 29 de enero falleci&oacute; el poeta zaragozano &Aacute;ngel Guinda, poeta zaragozano. Recibi&oacute; el Premio Nacional de Poes&iacute;a en 2012, el Premio de las Letras Aragonesas en 2010 y fue coautor del himno de su Comunidad aunque es, desde hace tiempo, madrile&ntilde;o de adopci&oacute;n del mejor de <em>los Madriles. </em>El artista<em>,</em> nacido en 1948, ha sido una de las voces imprescindibles de la poes&iacute;a espa&ntilde;ola de los &uacute;ltimos cuarenta a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Desde su primer poemario,&nbsp;<em>Vida &aacute;vida</em>, de 1981, hasta<em>&nbsp;Los deslumbramientos y Recapitulaciones</em>, de 2020, y la que a&uacute;n est&aacute; in&eacute;dita, en imprenta, su obra y su figura se han convertido en referencia de dos generaciones de poetas, para los que la poes&iacute;a ha sido algo m&aacute;s que exhibici&oacute;n y autorreferencia narcisistas o vac&iacute;o juego esteticista. No en vano su primer manifiesto po&eacute;tico, en 1978, de los varios que nos dio a lo largo de su vida, se titul&oacute;&nbsp;<em>Poes&iacute;a y subversi&oacute;n</em>. Luego vendr&iacute;an&nbsp;<em>Poes&iacute;a &uacute;til</em>&nbsp;(1994),&nbsp;<em>El Mundo del Poeta. El Poeta en el Mundo</em>&nbsp;(2007) y&nbsp;<em>Poes&iacute;a violenta</em>&nbsp;(2012).
    </p><p class="article-text">
        Entre sus poemarios, se puede destacar&nbsp;<em>El almendro amargo</em>&nbsp;(1989),&nbsp;<em>Lo terrible: expedici&oacute;n a las tinieblas</em>&nbsp;(1990),&nbsp;<em>Despu&eacute;s de todo</em>&nbsp;(1994),&nbsp;<em>Conocimiento del medio</em>&nbsp;(1996),&nbsp;<em>La llegada del mal tiempo</em>&nbsp;(1998),&nbsp;<em>Biograf&iacute;a de la muerte</em>&nbsp;(2001),&nbsp;<em>Toda la luz del mundo. Minimal love poems</em>&nbsp;(2002),&nbsp;<em>Poemas perimentales</em>&nbsp;(2005)&nbsp;<em>Claro interior</em>&nbsp;(2007),&nbsp;<em>Poemas para los dem&aacute;s</em>&nbsp;(2009),&nbsp;<em>Espectral</em>&nbsp;(2011),&nbsp;<em>Caja de lava</em>&nbsp;(2012),&nbsp;<em>Rigor vitae</em>&nbsp;(2013),&nbsp;<em>Materia del amor</em>&nbsp;(2013),&nbsp;<em>Catedral de la Noche</em>&nbsp;(2015), junto con tres libros de aforismos:&nbsp;<em>Breviario</em>&nbsp;(1992),&nbsp;<em>Huellas</em>&nbsp;(1998) y&nbsp;<em>Libro de huellas</em>&nbsp;(2014); as&iacute; como un ensayo fundamental sobre otro poeta y ser humano clave tambi&eacute;n en su propia vida y obra, con el que mantuvo unas 'exigentes', pero siempre tiernas relaciones, durante un tiempo,&nbsp;<em>Leopoldo Mar&iacute;a Panero: El peligro de vivir de nuevo</em>&nbsp;(2015).
    </p><p class="article-text">
        Guinda cuenta con una inmensa obra po&eacute;tica publicada en parte en Argentina, Cuba o Italia. En Espa&ntilde;a, buena parte de ella por su querida editorial aragonesa Olifante, con la que ha mantenido unas especiales relaciones toda su vida. Pero adem&aacute;s, el poeta era uno de compa&ntilde;ero fiel, amable y solidario para sus amigos, tanto en la trinchera de la vida como en la escritura con sentido. Nunca dijo no a un compromiso justificado o a una invitaci&oacute;n, fuese quien fuese el anfitri&oacute;n, por humilde que este fuese.
    </p><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os, su tertulia de&nbsp;<em>El Alambique</em>, junto con otros entra&ntilde;ables compa&ntilde;eros, ha sido referencia obligada de la vida po&eacute;tica de Madrid y punto de encuentro y fuente de energ&iacute;a, inspiraci&oacute;n y &aacute;nimos para incontables poetas que por ella han pasado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La poes&iacute;a para &Aacute;ngel Guinda deb&iacute;a ser respuesta al mundo, conducta &eacute;tica, o no era poes&iacute;a; pues, incluso cuando nos respondemos o nos indagamos a nosotros mismos, si somos honestos, respondemos al mundo que nos ha constituido. Sin embargo, esa respuesta debe sujetarse al reino de la met&aacute;fora y del ritmo, los constituyentes esenciales del hecho po&eacute;tico; en esa respuesta no se debe perder el respeto a las reglas que rigen el arte que practicamos; no todo vale, por justificadas que sean las razones que nos mueven, como no todo vale en el torno del alfarero, o en la forja del herrero. La b&uacute;squeda del sentido po&eacute;tico tiene un coste, el compromiso con el mundo real, pero tambi&eacute;n con lo esencialmente po&eacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Desde un determinado momento, la muerte justamente, como negadora de lo vivo, pero tambi&eacute;n como reveladora del valor de existir y de vivir, se convirti&oacute; en materia po&eacute;tica esencial de su obra, junto con el amor, en cuanto experiencia arrebatadora, poli&eacute;drica y peligrosa&hellip;
    </p><p class="article-text">
        <em>Ya no me falta el aire.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>(Ahora respiro tu respiraci&oacute;n.)</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>A tu lado</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>tengo m&aacute;s sed de fuego que de agua.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>A tu lado</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>todo desaparece menos t&uacute;.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>(Salgo del mundo cuando entro en ti.)</em>
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, la poes&iacute;a de &Aacute;ngel Guinda est&aacute; encuadrada en gran medida en lo que Alberto Garc&iacute;a-Teresa ha denominado Poes&iacute;a de la Conciencia Cr&iacute;tica. Como toda su vida, ha sido resistencia; resistencia al des&aacute;nimo y a la desesperanza, resistencia contra las injusticias que provocan el dolor de los humildes y contra el dominio de la muerte, hasta el final. Hasta que, tras tres a&ntilde;os de lucha contra la enfermedad y de resistencia digna y entregada, fue vencido, pero no derrotado, por el &uacute;nico enemigo invencible.
    </p><p class="article-text">
        <em>&hellip; Morir es estar quietos, sordos,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>ciegos, mudos, desaparecidos,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>desconectados de todos y de todo,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>de nosotros tambi&eacute;n;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>no regresar a casa nunca m&aacute;s.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>No emitir ya se&ntilde;ales,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>recibirlas tampoco.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Morir es no volver.</em>
    </p><p class="article-text">
        De hecho, su <a href="https://www.odiseacultural.com/2021/09/24/una-conversacion-con-angel-guinda-escritura-vida-y-sentido-por-matias-escalera-cordero/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&uacute;ltima entrevista publicada</a> (en&nbsp;<em>Casa Bukowski</em>, Chile, y en&nbsp;<em>Odisea cultural</em>, Espa&ntilde;a) es una conversaci&oacute;n en la que da un repaso esencial al sentido de su obra y en la que se trata tambi&eacute;n de la enfermedad y de la muerte; para aquellos lectores que deseen adentrarse en el &Aacute;ngel Guinda consciente y digno ante el final previsible y ante el sentido de lo vivido y de lo testimoniado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Matías Escalera Cordero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/angel-guinda-poesia-conducta-resistencia_1_8703536.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 31 Jan 2022 15:46:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ángel Guinda, la poesía como conducta y resistencia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Poesía,Zaragoza,Poetas,Obituario]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[César de Vicente Hernando o la radical coherencia de un intelectual de izquierda]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cesar-vicente-hernando-radical-coherencia-intelectual-izquierda_1_8679767.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4f5c3a07-1fe2-48b6-8dc9-7d82a17fde4a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="César de Vicente Hernando o la radical coherencia de un intelectual de izquierda"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ha fallecido el crítico, dramaturgo, experto en teoría literaria marxista y profesor universitario a los 58 años a causa de un infarto</p></div><p class="article-text">
        Este viernes ha muerto en Almer&iacute;a, en cuya Universidad trabajaba dentro del Departamento de Filolog&iacute;a, en el &aacute;rea de Teor&iacute;a de la Literatura y Literatura Comparada, C&eacute;sar de Vicente Hernando, que impart&iacute;a tambi&eacute;n en la Universidad Aut&oacute;noma de Madrid, desde hac&iacute;a seis a&ntilde;os, un exitoso curso sobre la novela social y pol&iacute;tica, y la historia de la producci&oacute;n literaria; y que fue, asimismo, profesor de teor&iacute;a y pr&aacute;ctica del teatro pol&iacute;tico en la Universidad Complutense de Madrid.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s muchos lectores de este art&iacute;culo dedicado a su recuerdo no sabr&aacute;n qui&eacute;n era o les sonar&aacute; solo lejanamente su nombre; sin embargo, para una buena parte de la inteligencia de izquierda de este pa&iacute;s, universitaria, editorial, teatral y literaria, su nombre se ligar&aacute; inmediatamente a la hondura de sus an&aacute;lisis cr&iacute;ticos, la potencia provocadora de sus intervenciones dram&aacute;ticas y la relevancia de sus propuestas pol&iacute;ticas, as&iacute; como a la utilidad de las mismas, pues, para C&eacute;sar de Vicente Hernando, el pensamiento, como la escritura, eran herramientas de conocimiento, de cambio y de avance o no eran nada; as&iacute; era la insobornable coherencia cr&iacute;tica y personal, hasta la incomodidad si hac&iacute;a falta, de sus planteamientos y propuestas, se diesen estas en los niveles y planos que se diesen.
    </p><p class="article-text">
        Ayer mismo, a otro gran amigo y compa&ntilde;ero, Antonio Orihuela, uno de nuestros grandes poetas e intelectuales libertarios, compartiendo el dolor por la repentina muerte de nuestro com&uacute;n amigo y compa&ntilde;ero, le dec&iacute;a, a modo de cari&ntilde;osa broma, pero en serio tambi&eacute;n, algo que le repet&iacute;a, a menudo, yo mismo al propio C&eacute;sar, que acaso fuese el &uacute;ltimo comunista que nos quedaba, el &uacute;ltimo que pensaba y que, sobre todo, viv&iacute;a como comunista en este territorio enemigo de cualquier valor o gesto comunitario, con esa extrema y radical coherencia que le identificaba como persona y como intelectual.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Acaso era el último comunista que nos quedaba, el último que vivía como comunista en este territorio enemigo de cualquier valor o gesto comunitario, con esa extrema y radical coherencia que le identificaba como persona y como intelectual</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A C&eacute;sar de Vicente Hernando me uni&oacute; nuestro com&uacute;n maestro, en la Universidad Aut&oacute;noma de Madrid, Julio Rodr&iacute;guez Pu&eacute;rtolas, del que aprendimos lo esencial, la consideraci&oacute;n materialista, social y cr&iacute;tica de la realidad literaria y cultural, y de los conocimientos heredados de la Academia, algo que en su tesis sobre &ldquo;la literatura como forma ideol&oacute;gica&rdquo;, a prop&oacute;sito de la obra de Juan Goytisolo, ya se plasm&oacute;. El que toda obra literaria y art&iacute;stica es respuesta al mundo que la construy&oacute;, a la coyuntura hist&oacute;rica de la que se desprende y a la que responde, por activa o por pasiva; y que, si no tenemos en cuenta ese hecho radicalmente pol&iacute;tico del origen y de la naturaleza hist&oacute;rica del arte y de la literatura, no comprenderemos su significado. Y esa fue la lecci&oacute;n que interioriz&oacute;, desarroll&oacute; y profundiz&oacute; hasta sus &uacute;ltimas consecuencias, luego, C&eacute;sar de Vicente Hernando a lo largo de su propia vida personal, no solo como intelectual, sino tambi&eacute;n como activista social y cultural, desde los a&ntilde;os noventa del siglo pasado hasta su muerte.
    </p><p class="article-text">
        Recuerdo la fundaci&oacute;n en Vallecas de la sala Youkali, como la canci&oacute;n de su querido Kurt Weil, primero, en Sierra Carbonera, luego, en Santa Luc&iacute;a y, durante un tiempo epigonal, en un peque&ntilde;o local justo enfrente de la que fue la casa de mis padres y la m&iacute;a propia, en una calleja de Antonio L&oacute;pez.
    </p><p class="article-text">
        Youkali, en sus distintas localizaciones, era, para sus habitantes, como una isla de sentido en medio del sinsentido, espacios teatrales, de encuentros y de intervenciones sociales y culturales, cuya historia es imprescindible, como lo son los incontables eventos que contuvieron, para comprender a su fundador. 
    </p><p class="article-text">
        Recuerdo los distintos foros sociales de las artes y de las letras, que congregaron en Vallecas a decenas de escritores, cr&iacute;ticos y especialistas para debatir sobre el sentido de su propia escritura y de sus intervenciones culturales en el mundo del capitalismo salvaje; o la fundaci&oacute;n del grupo de intervenci&oacute;n teatral Alcores, o la del Centro de Documentaci&oacute;n Cr&iacute;tica, necesario para entenderlo tambi&eacute;n; o de Tierradenadie Ediciones, etc&eacute;tera, etc&eacute;tera. Sin esos distintos espacios Youkali, no se puede llegar a comprender lo que era C&eacute;sar, los esfuerzos &iacute;mprobos para mantenerlos abiertos y dotarlos de vida constante, d&iacute;a tras d&iacute;a, semana tras semana, hasta el agotamiento.
    </p><p class="article-text">
        Recuerdo tambi&eacute;n su incansable labor de recuperaci&oacute;n y reivindicaci&oacute;n de figuras y obras que &eacute;l consideraba centrales para un drama, un arte y una escritura realmente materialistas y cr&iacute;ticas, el esfuerzo que le cost&oacute; la edici&oacute;n de <em>El hom&oacute;vil</em>, la novela p&oacute;stuma de Jes&uacute;s L&oacute;pez Pacheco, en Debate (2002), con Constantino B&eacute;rtolo, otra persona clave en su vida, sin duda.
    </p><p class="article-text">
        No se me olvidar&aacute;n nunca las cuarenta y ocho horas de lectura ininterrumpida de las galeradas de esa monumental novela, entre los dos, para llegar a tiempo en los plazos, y, el &uacute;ltimo d&iacute;a, la escena en la misma sede de la editorial, yo releyendo las &uacute;ltimas p&aacute;ginas en un despacho, mientras &eacute;l, a medida que yo las visaba y se&ntilde;alaba las &uacute;ltimas erratas, se las iba pasando a Constantino, en el despacho de al lado.
    </p><p class="article-text">
        En fin, cu&aacute;ntos recuerdos se nos agolpan a todos los que hemos compartido parte de ese extraordinario trayecto vital e intelectual. Important&iacute;simo, creo, es mencionar su colaboraci&oacute;n con el Instituto Alem&aacute;n de Madrid, de alguien que ha sido, adem&aacute;s, uno de los m&aacute;ximos especialistas en el periodo de entreguerras en Alemania, pues, en efecto, una de sus pasiones intelectuales fue, justamente, esos a&ntilde;os de la Rep&uacute;blica de Weimar, de ebullici&oacute;n pol&iacute;tica, social, art&iacute;stica y cultural que pudieron cambiar la historia de la clase obrera europea, y que cambiaron el arte y la cultura europea de facto. Su extraordinario trabajo sobre la obra de Piscator, o de Brecht y, luego, la recuperaci&oacute;n de la figura de Peter Weiss: recuerdo el acto con la mujer de Weiss, en el propio Goethe Institut, con motivo de las jornadas que dirigi&oacute; &eacute;l, en 1996, en las que se present&oacute; su obra <em>Peter Weiss, una est&eacute;tica de la resistencia</em>. O su inter&eacute;s por la obra y la figura de G&uuml;nter Anders, con la edici&oacute;n antol&oacute;gica de <em>La filosof&iacute;a de la situaci&oacute;n</em> (2007) o <em>G&uuml;nter Anders, fragmentos de mundo</em> (2011). Hasta llegar a su monumental <em>La Revoluci&oacute;n de 1918-1919</em> (2018).
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">De Vicente ha sido quizás una de las personas que más han hecho por la reivindicación de la obra de Alfonso Sastre y de su figura</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Un parte de su vida y un aspecto, sin embargo, que debe ser recordado especialmente es su relaci&oacute;n con <a href="https://www.eldiario.es/cultura/alfonso-sastre-ultimo-bastion-ideologico-teatro-espanol-siglo-xx_1_8313828.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alfonso Sastre</a>; C&eacute;sar de Vicente Hernando ha sido quiz&aacute;s una de las personas que m&aacute;s han hecho por la reivindicaci&oacute;n de su obra y de su figura; la colaboraci&oacute;n con &eacute;l y con Hiru me parecen esenciales en su inmensa y riqu&iacute;sima trayectoria vital e intelectual. Me viene a la memoria, por ejemplo, el gran homenaje a Alfonso Sastre que dirigi&oacute; y mont&oacute; en la sala Rigoberta Mench&uacute;, en Legan&eacute;s, con la presencia del propio Alfonso y Eva, ante cientos de personas. <em>Alfonso Sastre: teor&iacute;a teatral, dramaturgia y critica de la imaginaci&oacute;n</em> (2021) ha sido, en este sentido, su &uacute;ltima contribuci&oacute;n a la causa <em>alfonsina</em>.
    </p><p class="article-text">
        Otra personalidad importante en la vida intelectual de C&eacute;sar de Vicente Hernando, como hombre de teatro, de la que no nos podemos olvidar en este momento fue Juan Antonio Hormig&oacute;n y su ADE-Teatro &ndash;heroica revista, por su resiliencia&ndash;, para la que escribi&oacute; y con cuyo director, durante muchos a&ntilde;os, colabor&oacute; en muchos proyectos tambi&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El teatro, verdaderamente, era su vida, entre tantas y tantas aportaciones suyas a su conocimiento, an&aacute;lisis cr&iacute;tico y desarrollo, nos deber&iacute;amos quedar, al menos, con <em>La escena constituyente: teor&iacute;a y pr&aacute;ctica del teatro pol&iacute;tico</em> (2013) y <em>La dramaturgia pol&iacute;tica. Po&eacute;ticas del teatro pol&iacute;tico</em> (2018), obras que permanecer&aacute;n como dos hitos de la cr&iacute;tica y de la teor&iacute;a del teatro en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        En fin, qu&eacute; decir de su incansable labor cr&iacute;tica y como editor, de vindicador de autores y obras centrales de nuestra literatura preteridas u olvidadas por la cr&iacute;tica oficial y can&oacute;nica, su inter&eacute;s en la recuperaci&oacute;n de Ferm&iacute;n Gal&aacute;n o de la obra de D&iacute;az Fern&aacute;ndez, con <em>La Venus mec&aacute;nica</em>, por ejemplo, novela esencial del &lsquo;nuevo romanticismo&rsquo; espa&ntilde;ol de los a&ntilde;os veinte del siglo pasado, la novela moderna espa&ntilde;ola que pudo ser y que finalmente no logr&oacute; ser. Todo esto y m&aacute;s, todos estos nombres y muchos m&aacute;s que aqu&iacute; no caben constituyeron las constelaciones de pensamiento y vida que C&eacute;sar de Vicente Hernando logr&oacute; tejer a su alrededor. Adi&oacute;s, amigo m&iacute;o. Hasta siempre, camarada. T&uacute; fuiste quien me hizo la pregunta m&aacute;s importante que jam&aacute;s me han hecho como escritor: &ldquo;&iquest;por qu&eacute; escribes?&rdquo;, me dijiste, de pronto, regresando de Tarazona. Esa es la pregunta que dejo, por ti, a todos los escritores e intelectuales que se quieren de izquierda, hoy, &iquest;por qu&eacute; escribimos? &iquest;Por qu&eacute; hacemos lo que hacemos? Y respond&aacute;monos con honestidad, sin mentirnos, como C&eacute;sar nos lo exig&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Matías Escalera Cordero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cesar-vicente-hernando-radical-coherencia-intelectual-izquierda_1_8679767.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 22 Jan 2022 16:29:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[César de Vicente Hernando o la radical coherencia de un intelectual de izquierda]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Obituario,Literatura,Crítica,Marxismo]]></media:keywords>
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