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    <title><![CDATA[elDiario.es - Antonio José Fernández González]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/antonio-jose-fernandez-gonzalez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Antonio José Fernández González]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El papel del microbioma en los olivares]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/papel-microbioma-olivares_132_8734114.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/213734d9-1f0e-48c8-a79d-498041051648_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El papel del microbioma en los olivares"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Estrategias como la abordada permitirán conocer mejor el estado de salud, desarrollo y adaptación de las plantas, así como la contribución de su microbiota ante un determinado escenario medioambiental</p></div><p class="article-text">
        El olivo es un icono del mediterr&aacute;neo que tiene fuertes impactos econ&oacute;micos, sociales y ecol&oacute;gicos en Espa&ntilde;a. Seg&uacute;n las estad&iacute;sticas de producci&oacute;n alimentaria y agricultura de <a href="https://www.fao.org/faostat/es/#home" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">FAOSTAT</a> alrededor de 10,5 millones de hect&aacute;reas est&aacute;n dedicadas al cultivo del olivo en todo el mundo. Si esto parece mucho&hellip;ni m&aacute;s, ni menos que el 98% de la superficie cultivada se localiza en la cuenca mediterr&aacute;nea. Esta zona es un agroecosistema de gran relevancia y biodiversidad. Tampoco tenemos que olvidar los numerosos beneficios nutricionales que nos aporta el aceite de oliva virgen. Esta grasa vegetal nos ayuda a reducir la aparici&oacute;n de enfermedades cardiovasculares como la hipertensi&oacute;n, algunos tipos de c&aacute;ncer, la diabetes tipo 2, entre otras muchas. Adem&aacute;s, estimula nuestro microbioma intestinal, generando una mayor diversidad de bacterias beneficiosas en nuestro sistema digestivo.
    </p><p class="article-text">
        A diferencia de la mayor&iacute;a de los cultivos frutales, el olivo est&aacute; bien adaptado a las condiciones ambientales de las diferentes zonas clim&aacute;ticas mediterr&aacute;neas. Como son, una gran amplitud t&eacute;rmica (que oscila entre los 0 y los 38&ordm;C), el estr&eacute;s salino o la privaci&oacute;n de agua (producida principalmente por las sequ&iacute;as estivales). Dichas condiciones ambientales y agroclim&aacute;ticas tienen un impacto significativo en las plantas y en las comunidades microbianas que conviven con ellas. 
    </p><p class="article-text">
        Al igual que los humanos, las plantas tambi&eacute;n necesitan un microbioma para vivir. En nuestro caso, la m&aacute;s estudiada es la microbiota intestinal que proporciona importantes beneficios tanto nutricionales como para el correcto desarrollo celular y la mejora de nuestro sistema inmunol&oacute;gico. En el caso del olivo es importante destacar que existen una enorme diversidad de bacterias y hongos que conviven tanto en el interior como en la superficie de las ra&iacute;ces e incluyendo el suelo que las rodea. Algunos de estos microorganismos son pat&oacute;genos (es decir, que son da&ntilde;inos para la planta) y algunos de ellos son muy temidos por los agricultores. Entre ellos, los hongos de la especie <em>Verticillium dahliae</em> son los culpables de la verticilosis del olivo (enfermedad que lleva d&eacute;cadas suponiendo un gran problema en el olivar y en la que actualmente se sigue investigando el modo de frenarla). O las bacterias de la especie <em>Xylella fastidiosa</em>, causantes del s&iacute;ndrome del declive r&aacute;pido del olivo (esta bacteria es de origen americano y sus devastadores efectos en el olivo se observaron por primera vez en la Uni&oacute;n Europea hace pocos a&ntilde;os, concretamente en la provincia de Lecce, al sureste de Italia). 
    </p><p class="article-text">
        No obstante, hay que subrayar que la mayor&iacute;a de los microorganismos que se encuentran en las ra&iacute;ces tienen efectos beneficiosos para la planta. Algunos son conocidos como agentes de biocontrol, pues tienen un papel protector frente a los pat&oacute;genos. Un ejemplo es la cepa bacteriana <em>Pseudomonas simiae</em> PICF7 (esta cepa ha demostrado ser muy &uacute;til en la reducci&oacute;n de los efectos de la verticilosis del olivo gracias a que induce una amplia variedad de respuestas de defensa de la propia planta). Otros promueven el crecimiento vegetal y aumentan el vigor de la planta favoreciendo su adaptaci&oacute;n a posibles condiciones desfavorables. Destacan los hongos <em>Glomeromycetes</em> que ayudan a las plantas a captar nutrientes del suelo. Dichos hongos forman micorrizas arbusculares, unas estructuras intracelulares que permiten establecer una simbiosis planta-hongo que resulta positiva para ambos.
    </p><p class="article-text">
        Recientemente nuestro grupo de investigaci&oacute;n con la colaboraci&oacute;n del Instituto de Agricultura Sostenible (IAS-CSIC) y la Universidad de Ja&eacute;n, hemos detallado por primera vez las relaciones que se establecen entre la expresi&oacute;n de genes en el sistema radicular del olivo y las comunidades microbianas asociadas al mismo. El estudio se centra en dos grupos de olivos cultivados en una finca situada en el banco mundial de germoplasma de olivo en el IFAPA de C&oacute;rdoba. Observamos que ambos grupos presentan un perfil microbiano muy distinto habitando el interior de sus ra&iacute;ces. Esta divergencia se correlaciona con diferencias en los perfiles de expresi&oacute;n g&eacute;nica entre los dos grupos. Destacamos que &ldquo;muchos de estos genes est&aacute;n relacionados con un papel protector de respuesta a estreses&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Estudios anteriores han analizado por separado las alteraciones en la expresi&oacute;n g&eacute;nica de la planta y en sus comunidades microbianas, en respuesta a estr&eacute;s de tipo bi&oacute;tico (ej. infecciones por pat&oacute;genos) o abi&oacute;tico (ej. estr&eacute;s h&iacute;drico en la estaci&oacute;n estival). Sin embargo, apenas hay estudios que eval&uacute;en al mismo tiempo el efecto de las condiciones ambientales tanto en la planta hospedadora como en la comunidad microbiana que habita en &eacute;l. Desde esta perspectiva hol&iacute;stica, considerando al hospedador y a sus hu&eacute;spedes microsc&oacute;picos como un todo (holobionte), es posible ir un paso m&aacute;s all&aacute; y estudiar las interacciones que co-ocurren entre los distintos genes de la planta y su microbiota. 
    </p><p class="article-text">
        En el presente estudio se pone de manifiesto la importancia que tienen las bacterias <em>Actinophytocola</em> por su habilidad para crecer en suelos muy deficientes en agua. Cabe destacar que se han aislado cepas de este g&eacute;nero de costras de suelos en condiciones de sequ&iacute;a extrema como es el caso del desierto del Sahara o el desierto del Tengger, al noroeste de China. 
    </p><p class="article-text">
        Observamos una clara correlaci&oacute;n entre individuos del g&eacute;nero <em>Actinophytocola</em> y los perfiles de expresi&oacute;n que mostraron los genes de las ra&iacute;ces de los olivos para adaptarse a sus condiciones medioambientales y defenderse de posibles pat&oacute;genos en un largo per&iacute;odo de escasez de agua. De hecho, encontramos que un grupo de genes de la planta relacionados con la defensa frente a hongos patog&eacute;nicos y con el engrosamiento y endurecimiento de la pared celular de dichas ra&iacute;ces se sobreexpresaban en el grupo de olivos en el que este g&eacute;nero bacteriano era m&aacute;s predominante.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        El conocimiento sobre el v&iacute;nculo entre las comunidades microbianas asociadas al olivo y el crecimiento, desarrollo y adaptaci&oacute;n a las limitaciones bi&oacute;ticas de este &aacute;rbol es todav&iacute;a muy fragmentario. Este estudio ofrece una visi&oacute;n de la comunicaci&oacute;n que existe entre el sistema radicular del olivo y la microbiota que habita en su interior. Estrategias como la abordada permitir&aacute;n conocer mejor el estado de salud, desarrollo y adaptaci&oacute;n de las plantas, as&iacute; como la contribuci&oacute;n de su microbiota ante un determinado escenario medioambiental. Los resultados abren una puerta para llevar a cabo nuevas estrategias de recuperaci&oacute;n y mejora de los cultivos.<strong>&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Referencia:</strong>
    </p><p class="article-text">
        Fern&aacute;ndez Gonz&aacute;lez, A. J.; Ram&iacute;rez-Tejero, J. A.; Nevado Berzosa, M.; Luque. F.; Fern&aacute;ndez L&oacute;pez, M. &amp; Mercado Blanco. J.<strong> </strong>(2021) Coupling the endophytic microbiome with the host transcriptome in olive roots,<strong> </strong><em>Computational and Structural Biotechnology Journal</em>,<strong> </strong>Volume 19. DOI: &nbsp;<a href="https://doi.org/10.1016/j.csbj.2021.08.035" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">https://doi.org/10.1016/j.csbj.2021.08.035</a>.<strong>&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>M&aacute;s informaci&oacute;n en:</strong>
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S2001037021003664" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S2001037021003664</a> 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio José Fernández González]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 10 Feb 2022 19:23:36 +0000]]></pubDate>
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