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    <title><![CDATA[elDiario.es - Nadim Pérez Missaghi]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/nadim-perez-missaghi/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Nadim Pérez Missaghi]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Shock 2020-2022: del elefante al alfiler]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/shock-2022-elefante-alfiler_129_8866318.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8c25ae90-d9b3-4757-afac-ab20bb136d95_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Shock 2020-2022: del elefante al alfiler"></p><p class="article-text">
        Primer golpe. Gran Recesi&oacute;n de 2008: contaminaci&oacute;n sobre los sectores financieros e inmobiliarios. Segundo golpe. Pandemia en 2020: fractura de las cadenas de suministros y hundimiento del turismo. Tercer golpe. Invasi&oacute;n de Ucrania en 2022: terremoto energ&eacute;tico y reorganizaci&oacute;n del mapa geopol&iacute;tico. Esta vez Espa&ntilde;a parece estar menos expuesta. 
    </p><p class="article-text">
        Enric Juliana, director adjunto de La Vanguardia, explica que la historia contempor&aacute;nea espa&ntilde;ola es una sucesi&oacute;n de shocks. La revoluci&oacute;n rusa de 1917 lanza al general Primo de Rivera a tomar el poder mientras el fascismo aparece en Italia. El crack del 29 exilia a la monarqu&iacute;a, facilita el establecimiento de la Segunda Rep&uacute;blica y, hasta cierto punto, tambi&eacute;n allana el camino hacia la Guerra Civil. El enorme terremoto de la Segunda Guerra Mundial provoca que una dictadura vinculada con Hitler encuentre un bote salvavidas como fort&iacute;n anticomunista. La autarqu&iacute;a estuvo a punto de hundir este modesto bote, pero esta vez el flotador ten&iacute;a forma de liberalizaci&oacute;n de la econom&iacute;a (1959) y aroma a clase media. 
    </p><p class="article-text">
        La crisis del petr&oacute;leo de 1974, provocada por la guerra de Yom Kippur, aceler&oacute; el final del franquismo y puso patas arriba los planes de una transici&oacute;n lenta. Se llevaron a cabo los Pactos de la Moncloa, pero la revoluci&oacute;n iran&iacute; de 1979 volvi&oacute; a encarecer los precios del petr&oacute;leo, situaci&oacute;n que hunde al presidente Su&aacute;rez y el PSOE llega al poder. Espa&ntilde;a ingresa en la Comunidad Econ&oacute;mica Europea, etapa de bienestar, privatizaci&oacute;n de empresas p&uacute;blicas y fiebre inmobiliaria. Shock yihadista en 2004, crisis financiera en 2008, crisis sanitaria de la COVID-19... 
    </p><p class="article-text">
        Resulta extremadamente complicado intuir hacia d&oacute;nde nos conduce el shock 2020-2022. No es f&aacute;cil captar los cambios cuando estos apenas comienzan a manifestarse. Nos llegan fragmentos de informaci&oacute;n pero nunca observamos la panor&aacute;mica de la situaci&oacute;n en tiempo real. En muchas ocasiones ni siquiera sabemos qu&eacute; es lo que ignoramos, pero s&iacute; hay preguntas que podemos concretar. 
    </p><p class="article-text">
        De lo general a lo particular. Plano general. 
    </p><p class="article-text">
        Los medios occidentales interpelan a China. Se preguntan qu&eacute; posici&oacute;n tomar&aacute; Pek&iacute;n, cu&aacute;l ser&aacute; el papel de Xi Jinping en el nuevo escenario. Es una gran inc&oacute;gnita. Unos defienden que la tensi&oacute;n con la &oacute;rbita occidental aumenta la consolidaci&oacute;n de la alianza sino-rusa. Otros argumentan que Mosc&uacute; y Pek&iacute;n mantienen una cooperaci&oacute;n de conveniencia con importantes tensiones camufladas (el Lejano Oriente ruso, Asia Central, etc.) y estas contradicciones se pueden acentuar a corto plazo. 
    </p><p class="article-text">
        Los dirigentes comunistas chinos se mantuvieron leales al liderazgo sovi&eacute;tico hasta la muerte de Stalin en 1953. Los chinos se opusieron a la pol&iacute;tica de &ldquo;coexistencia pac&iacute;fica&rdquo; con el bloque occidental de Jruschev y Br&eacute;zhnev. Las tensiones aumentaron hasta que en 1969 se concentraron cientos de miles de soldados en tierras siberianas, a orillas de los r&iacute;os Amur y Ussuri. Un conflicto fronterizo altamente peligroso. 
    </p><p class="article-text">
        Mao Zedong y Zhou Enlai (su primer ministro) se sintieron rodeados tanto por la propia URSS, como por pa&iacute;ses sat&eacute;lites de Mosc&uacute; y otras naciones pro-sovi&eacute;ticas (con la guerra de Vietnam como tel&oacute;n de fondo). En este contexto, la administraci&oacute;n Nixon aprovech&oacute; la ruptura sino-sovi&eacute;tica para impulsar su acercamiento hacia China en 1971-72. 
    </p><p class="article-text">
        Divide y vencer&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Las contradicciones volvieron a emerger a finales de los ochenta. Gorbachov primaba las reformas pol&iacute;ticas (Perestroika y Glasnost) para dinamizar la econom&iacute;a. Deng Xiapoing priorizaba la reforma econ&oacute;mica excluyendo la apertura pol&iacute;tica (represi&oacute;n en la plaza de Tiananmen en 1989). &iquest;C&oacute;mo coexistir&aacute;n ahora las doctrinas nacionalistas rusas y la creciente asertividad econ&oacute;mica de China? 
    </p><p class="article-text">
        Las escuelas de negocio tendr&aacute;n que revisar sus cursos formativos. El tiempo de la globalizaci&oacute;n y el libre comercio, donde la econom&iacute;a s&oacute;lo se interesaba por las cuentas de resultados y no por la pol&iacute;tica, est&aacute; en peligro. La envergadura de las sanciones a Rusia ha manifestado con claridad estas nuevas coordenadas en la Uni&oacute;n Europea. 
    </p><p class="article-text">
        Un poco de zoom. Plano medio. 
    </p><p class="article-text">
        En los dos &uacute;ltimos a&ntilde;os los dogmas financieros de Bruselas han sufrido rectificaciones sustanciales para adaptarse a los se&iacute;smos de la nueva d&eacute;cada. El golpe de tim&oacute;n de 2020 se comprende mejor si revisamos lo sucedido unos a&ntilde;os antes. Un apunte previo: los gobiernos tienen obligaciones a corto plazo y refinancian cada a&ntilde;o parte de su deuda para cumplir con esos compromisos. Si el mercado de capitales pronostica que el Estado puede pagar sus deudas, entonces los pr&eacute;stamos le saldr&aacute;n baratos y no tendr&aacute; problemas. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, en 2011 los inversores pronosticaron que algunos Estados con cuentas poco saneadas, como Grecia o Portugal, podr&iacute;an verse en dificultades para pagar. Entonces, como en una profec&iacute;a autocumplida, la elevada prima de riesgo provoc&oacute; el aumento de los tipos de inter&eacute;s: sale mucho m&aacute;s caro pedir pr&eacute;stamos y se complica pagar la deuda. El tratamiento recetado para esta dolencia financiera se llam&oacute; austeridad y ya son conocidos sus efectos socioecon&oacute;micos y el terremoto pol&iacute;tico que propici&oacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Tras el confinamiento de 2020 se prescribi&oacute; un tratamiento diferente. El m&uacute;sculo exportador alem&aacute;n hab&iacute;a sufrido por la victoria del Brexit, la elecci&oacute;n del presidente Trump (proteccionismo) y la guerra comercial entre Pek&iacute;n y Washington. Las crisis de 2008 y 2011 tuvieron un grave impacto en el sur de Europa pero no afectaron tanto a la industria alemana. Sin embargo, tras el shock de 2020 la posibilidad de derrumbe econ&oacute;mico de los dos grandes pa&iacute;ses del sur, Espa&ntilde;a e Italia, s&iacute; amenazaba la estabilidad econ&oacute;mica del n&uacute;cleo de la Uni&oacute;n Europea. 
    </p><p class="article-text">
        La nueva terapia financiera se bas&oacute; en la emisi&oacute;n de deuda com&uacute;n a trav&eacute;s de la Comisi&oacute;n Europea. Esta decisi&oacute;n (adoptada tras una dura negociaci&oacute;n) permite a los pa&iacute;ses m&aacute;s afectados del sur endeudarse con mejores condiciones en los mercados internacionales debido a que los bonos emitidos a nivel comunitario se benefician de la fiabilidad que aportan las econom&iacute;as de los pa&iacute;ses del norte (menos endeudadas). 
    </p><p class="article-text">
        Ahora, tras dos a&ntilde;os de pandemia, la recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica se cruza con una guerra en Ucrania y enormes sanciones a Rusia para interrumpir la brutal invasi&oacute;n en curso. Crece la incertidumbre sobre los precios de la energ&iacute;a y vuelve a escucharse la palabra inflaci&oacute;n. Aumentan los presupuestos en defensa, pero la toma de decisiones en pol&iacute;tica exterior seguir&aacute; siendo complicada porque, en vez de mecanismos de mayor&iacute;as, persiste el requisito de unanimidad entre los Veintisiete. &iquest;Despertar geopol&iacute;tico de la UE? &iquest;Acelerador de las contradicciones nacionales? 
    </p><p class="article-text">
        Del elefante al alfiler. Primer plano. 
    </p><p class="article-text">
        Buena parte de la tendencia inflacionista tiene que ver con la configuraci&oacute;n de la tarifa el&eacute;ctrica, donde el precio del gas tiende a primar sobre energ&iacute;as m&aacute;s baratas como las renovables (el gas supone s&oacute;lo un 15% de la generaci&oacute;n el&eacute;ctrica espa&ntilde;ola). En el Consejo Europeo del 24 y 25 de marzo se debate sobre c&oacute;mo desacoplar el gas del precio de la tarifa el&eacute;ctrica. Cumbre de alta tensi&oacute;n por la divergencia de intereses entre Estados miembros. 
    </p><p class="article-text">
        Madrid y Roma se aliaron en 2020 para reivindicar un fondo de recuperaci&oacute;n apropiado a las circunstancias. Ahora el sur se vuelve a movilizar. El italiano Draghi acogi&oacute; una reuni&oacute;n con S&aacute;nchez, el portugu&eacute;s Costa y el griego Mitsotakis para exhibir una posici&oacute;n com&uacute;n sobre la fijaci&oacute;n de los precios de la energ&iacute;a. En Bruselas subir&aacute; la temperatura del debate y, si se atasca la negociaci&oacute;n de los Veintisiete, Espa&ntilde;a y Portugal exigir&aacute;n un trato diferenciado debido a su realidad de &ldquo;isla energ&eacute;tica&rdquo;. Excepci&oacute;n ib&eacute;rica para reducir la factura de la luz. 
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, nuestro pa&iacute;s cuenta con el 27% de la capacidad de regasificaci&oacute;n de gas natural licuado (GNL) de Europa. El problema es que, en algunos aspectos, Espa&ntilde;a sigue aislada: &ldquo;a un visitante que entrara en Espa&ntilde;a desde Francia, digamos en 1970, el abismo que separaba ambos lados de los Pirineos se le antojar&iacute;a inmenso&rdquo; (Postguerra, Tony Judt). En las &uacute;ltimas d&eacute;cadas Espa&ntilde;a ha conseguido superar su tendencia aislacionista, se ha incorporado pol&iacute;ticamente y se ha integrado econ&oacute;micamente con Europa, pero tiene una asignatura pendiente con las interconexiones que cruzan los Pirineos. 
    </p><p class="article-text">
        Bruselas mira con inter&eacute;s una futura plataforma energ&eacute;tica en la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica. Junto con la implantaci&oacute;n de las renovables, el gobierno de Espa&ntilde;a vuelve a poner sobre la mesa la construcci&oacute;n del Midcat, el gasoducto que conectar&iacute;a con Francia a trav&eacute;s de Catalu&ntilde;a, y que en el futuro podr&iacute;a transportar hidr&oacute;geno verde en vez de gas. La distribuci&oacute;n de gas y electricidad renovable desde la pen&iacute;nsula tambi&eacute;n contar&iacute;a con las oportunidades energ&eacute;ticas del Magreb, regi&oacute;n con proyectos de energ&iacute;a e&oacute;lica y solar. Este plan requiere de delicados equilibrios en las relaciones con Marruecos y Argelia por la cuesti&oacute;n del S&aacute;hara Occidental (unos kil&oacute;metros m&aacute;s al sur vuelve a aparecer Rusia a trav&eacute;s de los mercenarios de Wagner, que est&aacute;n sustituyendo a las fuerzas de seguridad francesas en el Sahel). 
    </p><p class="article-text">
        Las interconexiones son complejas y los planes energ&eacute;ticos son a medio plazo, pero ahora existen preocupaciones m&aacute;s urgentes e inmediatas como el enorme flujo de refugiados ucranianos, la evoluci&oacute;n de la inflaci&oacute;n y la ofensiva pol&iacute;tica del autoritarismo en Europa. &iquest;Qu&eacute; escribir&aacute;n los historiadores sobre el shock 2020-2022? Sin la perspectiva necesaria todav&iacute;a no hay respuesta para tantas inc&oacute;gnitas.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nadim Pérez Missaghi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/shock-2022-elefante-alfiler_129_8866318.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 27 Mar 2022 12:57:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Shock 2020-2022: del elefante al alfiler]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Democracia digital?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/democracia-digital_132_9608445.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Si el peri&oacute;dico se publicase s&oacute;lo una vez cada siglo, &iquest;cu&aacute;l ser&iacute;a el titular de portada? <em>Los nazis son derrotados</em>, <em>Aterrizamos en la luna</em> o <em>La esperanza de vida se duplica</em> podr&iacute;an colarse en la portada del siglo XX. En 1922 no hubiera sido sencillo adivinar el porvenir de la humanidad. Huxley (<em>Brave New World</em>) y Orwell (<em>1984</em>) probaron suerte. Hoy estos autores podr&iacute;an imaginar distop&iacute;as sobre el colapso ecol&oacute;gico, el desastre nuclear o la disrupci&oacute;n tecnol&oacute;gica. La digitalizaci&oacute;n ha presentado candidatura para conquistar un hueco en la portada de este siglo. 
    </p><p class="article-text">
        Datos. Ahora mismo est&aacute;n siendo recogidos desde la app o sitio web donde lees esta palabra. Se transmiten, cruzan fronteras, son procesados. Se crean perfiles digitales basados en nuestro comportamiento online. Luego se personalizan contenidos mediante algoritmos para aumentar el tiempo que pasamos frente a la pantalla (mientras consumimos anuncios). Bienvenidos a la econom&iacute;a de la atenci&oacute;n. Y no olvidemos el auge de datos biom&eacute;tricos: frecuencia card&iacute;aca, saturaci&oacute;n de ox&iacute;geno, registro de sue&ntilde;o o medici&oacute;n de actividad (piense en un reloj inteligente). Revoluci&oacute;n de la salud en marcha. 
    </p><p class="article-text">
        Apple, Microsoft, Amazon, Alphabet (Google), Meta, Tencent, Alibaba, Samsung&hellip; El poder tecnol&oacute;gico se concentra en Norteam&eacute;rica y Asia. El &aacute;rea de Silicon Valley, en la costa este de Estados Unidos, y la ciudad de Shenzhen, en el suroeste de China, son las principales sedes de plataformas digitales globales. No importa que el usuario se encuentre en Nueva Delhi, Par&iacute;s, Yakarta, Tokio o Lagos; sus datos se acaban almacenando y procesando en el lejano Oeste norteamericano y el extremo Oriente chino. 
    </p><p class="article-text">
        En la pugna por el liderazgo digital entre EE.UU. y China, cada potencia desarrolla su propio enfoque para dominar la econom&iacute;a de datos. Washington aboga por el libre flujo de estos, que a su vez conduce a un bucle de retroalimentaci&oacute;n positiva: cuantos m&aacute;s datos recojan las tecnol&oacute;gicas estadounidenses, mejor ser&aacute; el desarrollo de sus productos y servicios digitales. En este sistema, bautizado como &ldquo;capitalismo de vigilancia&rdquo;, la digitalizaci&oacute;n se extiende y adentra en nuestras vidas &iacute;ntimas o privadas, hasta ahora aisladas de la mercantilizaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Pek&iacute;n promueve un enfoque de flujos de datos restringidos y controlados por el Estado para asegurar la estabilidad de su r&eacute;gimen pol&iacute;tico. La ciberseguridad nacional y el control sobre datos personales son fundamentales. Mediante el plan <em>Made in China 2025</em> el gobierno ha impulsado la subvenci&oacute;n de plataformas digitales emergentes y la inversi&oacute;n en tecnolog&iacute;as estrat&eacute;gicas. Sin embargo, EE.UU. utiliza las sanciones para impedir a China el acceso a ciertas tecnolog&iacute;as como la producci&oacute;n de chips inform&aacute;ticos. 
    </p><p class="article-text">
        Si se tratara de un partido de tenis, el comentarista dir&iacute;a que Washington a&uacute;n lleva la iniciativa. El inquilino de la Casa Blanca eleva el brazo y suelta la pelota, saca la raqueta por encima de la cabeza y despide la esfera en un saque agresivo. La bola cruza la pista a gran velocidad, traspasa la red e impacta con fuerza en el campo contrario. Desde all&iacute;, el l&iacute;der chino calcula la trayectoria de la pelota, mueve los pies, se posiciona y golpea la bola con id&eacute;ntica potencia para devolver el servicio. El gobierno chino suele fijar pol&iacute;ticas de reciprocidad sobre las medidas que considera perjudiciales para sus intereses. 
    </p><p class="article-text">
        Y, finalmente, el tercero en discordia: la Uni&oacute;n Europea. A pesar de la presencia anecd&oacute;tica de plataformas digitales y la escasa inversi&oacute;n tecnol&oacute;gica, la UE tiene un punto fuerte. Bruselas aprovecha la dimensi&oacute;n de su mercado interno para implantar una exigente legislaci&oacute;n en materia de protecci&oacute;n de datos personales. Este marco legal tiene efectos reguladores en otros estados y organizaciones, donde se imita la protecci&oacute;n europea de derechos individuales. A esto se le ha llamado &ldquo;efecto Bruselas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; efectos tienen estos modelos de regulaci&oacute;n digital? Por un lado, el poder centralizado sobre los flujos de datos conduce a distop&iacute;as, como revela la represi&oacute;n china sobre opositores y minor&iacute;as &eacute;tnicas y religiosas. Por otro lado, el poder descentralizado sobre la econom&iacute;a de datos nos gu&iacute;a a la cat&aacute;strofe: el modelo de negocio de San Francisco basado en la validaci&oacute;n social y el refuerzo de nuestros sesgos cognitivos de confirmaci&oacute;n aumenta los problemas de salud mental y polarizaci&oacute;n. Necesitamos una tercera v&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        A unos 180 kil&oacute;metros de la costa de la Rep&uacute;blica Popular China se encuentra una isla en disputa donde se est&aacute;n produciendo experimentos de democracia digital. El uso de herramientas de Inteligencia Artificial (algoritmos como Pol.is) para aumentar la participaci&oacute;n c&iacute;vica y ampliar procesos de deliberaci&oacute;n a gran escala en Taiw&aacute;n podr&iacute;an marcar el camino. La conexi&oacute;n entre digitalizaci&oacute;n y democracia requerir&aacute; la actualizaci&oacute;n de instituciones democr&aacute;ticas para mejorar los m&eacute;todos de toma de decisiones orientados al bien com&uacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nadim Pérez Missaghi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/democracia-digital_132_9608445.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 08 Oct 2022 19:46:46 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Democracia digital?]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El pivote ucraniano en tiempos de Weimar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/pivote-ucraniano-tiempos-weimar_132_8804501.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/678c2330-da9f-49c4-9bbe-4bb1cef6157a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2899y2274.jpg" width="1200" height="675" alt="El pivote ucraniano en tiempos de Weimar"></p><p class="article-text">
        Ansiedad y claustrofobia recorren las mentes y los sistemas nerviosos de quienes se asoman a las im&aacute;genes del telediario. Menguan las distancias debido a la tecnolog&iacute;a y la interdependencia. Siempre hay una crisis que, por lejana que parezca, nos acaba afectando. Un virus se desplaza de una punta del planeta a otra en avi&oacute;n en cuesti&oacute;n de horas. La tecnolog&iacute;a militar desarrolla misiles que cubren esa distancia en minutos. Los apasionados mensajes en las redes sociales son todav&iacute;a m&aacute;s r&aacute;pidos, son instant&aacute;neos. Las consecuencias sobre los mercados de una guerra entre las principales econom&iacute;as en el Mar de China son muy superiores a los efectos econ&oacute;micos de las recientes intervenciones militares en Oriente Medio (a pesar de sus numerosas v&iacute;ctimas mortales). De acuerdo con el periodista Robert D. Kaplan, el mundo es cada vez m&aacute;s un &uacute;nico sistema en inestabilidad pol&iacute;tica constante. Habitamos una Rep&uacute;blica de Weimar en crisis permanente pero el futuro no est&aacute; escrito.
    </p><p class="article-text">
        La semana que va del 4 al 11 de febrero la sociedad espa&ntilde;ola diger&iacute;a una reforma laboral aprobada en el Congreso por el error de un diputado mientras se aproximaban las elecciones auton&oacute;micas de Castilla y Le&oacute;n, cuyo resultado desatar&iacute;a una grave crisis en el principal partido de la oposici&oacute;n. Al mismo tiempo, la atenci&oacute;n medi&aacute;tica segu&iacute;a en un segundo plano los esfuerzos diplom&aacute;ticos de Emmanuel Macron para favorecer una desescalada de la tensi&oacute;n con el Kremlin. Ahora sabemos que Vladimir Putin se encontraba ultimando los preparativos para una invasi&oacute;n militar de Ucrania unas semanas despu&eacute;s. La fecha del 24 de febrero de 2022 no pasar&aacute; desapercibida en los libros de historia. Desde el palacio de Livadia, en Yalta, en esas mismas fechas de 1945 tres se&ntilde;ores discut&iacute;an el futuro de los pueblos de Europa (unos meses m&aacute;s tarde en Potsdam se decidir&iacute;a el porvenir del r&eacute;gimen de Franco en Espa&ntilde;a).
    </p><p class="article-text">
        La idea de unos acuerdos y pactos entre las &ldquo;grandes potencias&rdquo; aliadas donde se despliega un mapa sobre la mesa y se delimitan los espacios de influencia es muy atractiva en el Kremlin. Pero no estamos en el contexto del 1945 de Churchill, Stalin y Roosevelt, ni tampoco en la posterior Guerra Fr&iacute;a del siglo XX. Putin busca una nueva Conferencia de Yalta para garantizar gobiernos afines o &ldquo;marionetas&rdquo; en los Estados de Europa del Este y Central. Pero, como se&ntilde;ala el historiador Tony Judt: &ldquo;Yalta ha entrado a formar parte del l&eacute;xico de la pol&iacute;tica centroeuropea como sin&oacute;nimo de la traici&oacute;n occidental, el momento en que los aliados occidentales vendieron a Polonia y otros peque&ntilde;os Estados situados entre Rusia y Alemania&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La soluci&oacute;n de neutralidad o &ldquo;finlandizaci&oacute;n&rdquo; (una postura ni atlantista ni prorrusa pero orientada hacia la Uni&oacute;n Europea) para los Estados de la regi&oacute;n ha sido una posici&oacute;n extendida con el objetivo de preservar la paz. Incluso el exsecretario de Estado estadounidense Henry Kissinger se expresaba en esta direcci&oacute;n:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si Ucrania debe sobrevivir y prosperar, ha de funcionar como puente entre Este y Oeste, no convertirse en la avanzadilla de uno contra el otro. Occidente debe entender que, para Rusia, Ucrania no puede ser un pa&iacute;s extranjero m&aacute;s. Tratar a Ucrania como parte de una confrontaci&oacute;n Este-Oeste acabar&aacute; con la perspectiva de integrar a Rusia y Europa en un sistema internacional cooperativo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Estos argumentos, desgraciadamente, saltan por los aires en una situaci&oacute;n de invasi&oacute;n militar y discursos imperialistas que niegan la existencia de otras naciones. En apenas unos d&iacute;as la Rusia de Putin ha pasado de ser un vecino muy inc&oacute;modo a un enemigo militar de primer orden. Se entierran los anuncios del fin de la historia con la victoria occidental en la Guerra Fr&iacute;a y se rescatan las lecciones geopol&iacute;ticas del siglo XX. El sat&eacute;lite norteamericano y las regiones lim&iacute;trofes de Europa y Asia Oriental frente a las grandes potencias del interior de Asia, Rusia y China, con el pivote ucraniano como punto de fuga de las tensiones existentes (Oriente Medio tambi&eacute;n ser&aacute; parte del tablero). En este escenario toma especial protagonismo el posicionamiento de Berl&iacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Alemania era el signo de interrogaci&oacute;n fundamental de la OTAN. Un pa&iacute;s impaciente por poner fin a su historia moderna de guerra con Rusia y con una elevada dependencia energ&eacute;tica (un 60% del gas que consume es ruso). As&iacute; mismo, una Europa econ&oacute;micamente integrada tanto con Rusia como con China podr&iacute;a poner en serias dificultades la unidad de la Alianza Atl&aacute;ntica. Sin embargo, el escenario de invasi&oacute;n militar en el flanco oriental del continente provoc&oacute; un giro hist&oacute;rico en Berl&iacute;n al anunciar un incremento de su presupuesto militar y el env&iacute;o de armamento a Ucrania.
    </p><p class="article-text">
        Las se&ntilde;ales de unidad entre los Estados miembros de la Uni&oacute;n Europea y la OTAN en los primeros compases de la guerra en Ucrania no auguran importantes avances en el aumento de influencia rusa en territorio europeo. La intensidad emocional de las im&aacute;genes de destrucci&oacute;n dejan huella en las retinas de centroeuropa. Hasta el momento parece que la invasi&oacute;n ha acelerado el proceso por el cual las sociedades de pa&iacute;ses que pertenecieron a la URSS o al Pacto de Varsovia (a excepci&oacute;n de la Bielorrusia del debilitado Lukashenko) ven mayoritariamente su futuro vinculado a Bruselas o Washington.
    </p><p class="article-text">
        Madrid ser&aacute; la anfitriona de la pr&oacute;xima Cumbre de la OTAN en junio, donde se adoptar&aacute; el nuevo Concepto Estrat&eacute;gico para los pr&oacute;ximos a&ntilde;os. En la Cumbre se debatir&aacute; sobre la defensa del flanco oriental de la Alianza, pero tambi&eacute;n del flanco sur. La reducci&oacute;n de la dependencia energ&eacute;tica de Rusia obliga a reorganizar el mapa energ&eacute;tico del continente, y esto puede tener consecuencias sobre las tensiones en el Magreb.
    </p><p class="article-text">
        Argelia enviar&aacute; m&aacute;s gas a Italia (un 40% del gas que consume es ruso) mediante un gasoducto que atraviesa T&uacute;nez y que a su vez se podr&iacute;a destinar al centro de Europa. En el Mediterr&aacute;neo occidental el gasoducto que cruza el estrecho de Gibraltar se mantiene cerrado debido a la ruptura de relaciones entre Argel y Rabat. Espa&ntilde;a recibe gas de Argelia &uacute;nicamente mediante el gasoducto Medgaz, que conecta Or&aacute;n con Almer&iacute;a, pero cuya potencia es insuficiente para abastecer la demanda interna espa&ntilde;ola. La soluci&oacute;n se encuentra en un gas g&eacute;lido que viaja en barco. Espa&ntilde;a es el pa&iacute;s europeo con mayor n&uacute;mero de plantas de regasificaci&oacute;n de GNL (gas natural licuado), el gas procesado a muy bajas temperaturas (-162 C&ordm;) para transportarse en estado l&iacute;quido en buques metaneros. La capacidad de regasificaci&oacute;n espa&ntilde;ola es alta, el problema es que faltan m&aacute;s conexiones hacia Francia para conducir el gas a Europa Central. Se divisa un suministro energ&eacute;tico complejo y un impacto econ&oacute;mico a&uacute;n m&aacute;s incierto.
    </p><p class="article-text">
        La Rep&uacute;blica de Weimar podr&iacute;a haber tenido otros horizontes. La elevada inflaci&oacute;n de principios de la d&eacute;cada de 1920, los efectos del Tratado de Versalles y la Gran Depresi&oacute;n de 1929 provocaron un contexto de disoluci&oacute;n social que fortaleci&oacute; al Partido Nazi. As&iacute; mismo, ciertos gobernantes alemanes de principios de la d&eacute;cada de 1930 creyeron que tendr&iacute;an el control de la situaci&oacute;n al apoyar a un se&ntilde;or a quien podr&iacute;an utilizar y manipular. El plan no sali&oacute; como esperaban, la estrategia demostr&oacute; la enorme fragilidad del sistema democr&aacute;tico y el se&ntilde;or que alcanz&oacute; el poder en 1933 todav&iacute;a sigue en el imaginario colectivo. La democracia en este Weimar global de inestabilidad constante es fr&aacute;gil. Vuelve la Historia.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nadim Pérez Missaghi]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 05 Mar 2022 09:55:56 +0000]]></pubDate>
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