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    <title><![CDATA[elDiario.es - Liz Tyson]]></title>
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      <title><![CDATA[¿Vivieron felices para siempre?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/santuarios-de-animales-monos-macacos-maltratro-animal_132_8850659.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0ce4acd6-abf1-468f-85c7-cc495a9d64f8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Vivieron felices para siempre?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Por qué los santuarios no son la solución al sufrimiento animal</p></div><p class="article-text">
        Gambit, un hermoso macaco Rhesus de unos cinco a&ntilde;os, lleg&oacute; a nuestro santuario en julio de 2021. Su <em>due&ntilde;o </em>anterior lo compr&oacute; siendo un beb&eacute;. Lo visti&oacute; con ropa humana, lo abraz&oacute;, jug&oacute; con &eacute;l y lo trat&oacute; como a un ni&ntilde;o humano, pero con el paso del tiempo las circunstancias de esa persona cambiaron. Gambit pas&oacute; a otros miembros de la familia y comenz&oacute; a crecer hasta la adolescencia. Con los a&ntilde;os, el joven macaco se estaba volviendo cada vez m&aacute;s agresivo, algo natural en la sociedad de los monos ya que los j&oacute;venes buscan encontrar su lugar en la jerarqu&iacute;a social de su manada. Mordi&oacute; a uno de sus cuidadores y le cogieron miedo. Lo encerraron en una jaula de 60 cm x 60 cm x 90 cm, asegurada con un candado.
    </p><p class="article-text">
        Cuando vi a Gambit por primera vez se me rompi&oacute; el coraz&oacute;n. Estaba m&aacute;s flaco y p&aacute;lido que cualquier otro mono que hubiera visto, debido a no haber tenido acceso a la luz solar durante tres a&ntilde;os. Sin embargo, su comportamiento era todav&iacute;a m&aacute;s inquietante. Daba vueltas y vueltas en c&iacute;rculos en su jaula y se lanzaba contra los barrotes si me acercaba demasiado. Este comportamiento repetitivo se conoce como estereot&iacute;pico y solo se ve en animales salvajes cuando est&aacute;n cautivos. Es una manifestaci&oacute;n externa del estr&eacute;s y el trauma que han sufrido, un mecanismo de supervivencia para sobrellevar sus vidas, vac&iacute;as y miserables, en jaulas.
    </p><p class="article-text">
        La primera vez que Gambit sali&oacute; de esa diminuta jaula, despu&eacute;s de tres a&ntilde;os de encarcelamiento, fue cuando nuestro equipo lleg&oacute; para recogerlo y recorrer los 2.100 kil&oacute;metros desde Las Vegas hasta el sur de Texas para comenzar su nueva vida en nuestro santuario.
    </p><p class="article-text">
        Con una superficie de 71 hect&aacute;reas, en nuestro santuario el sol brilla la mayor parte del a&ntilde;o, y en los pocos meses fr&iacute;os los monos pueden refugiarse en sus espacios interiores, especialmente dise&ntilde;ados y climatizados. Los monos son atendidos por personal experto, incluido nuestro propio equipo veterinario. Cuentan con una excelente nutrici&oacute;n, espacio, enriquecimiento y, lo que es m&aacute;s importante, la compa&ntilde;&iacute;a de otros monos. Somos uno de los pocos santuarios de todo el mundo que han recibido la acreditaci&oacute;n de la Global Federation of Animal Sanctuaries (GFAS), lo que significa que hemos cumplido el complejo y riguroso proceso de inspecci&oacute;n que confirma nuestros altos est&aacute;ndares. Estoy orgullosa del trabajo que hacemos.
    </p><p class="article-text">
        Pero aunque estaba encantada de que Gambit viniera a vivir con nosotros y tuviera una segunda oportunidad en su vida, mis emociones mientras conduc&iacute;amos por el largo camino a casa eran ambiguas. Aunque Gambit recibir&iacute;a el mejor cuidado que podamos darle el resto de su vida, seguir&iacute;a viviendo enjaulado para siempre. A pesar de que se le iba a dar la oportunidad de conocer y entablar amistad con otros monos, su trauma pasado podr&iacute;a no permitirle conectarse de manera beneficiosa con otros de su propia especie. A pesar de que se le dar&iacute;a m&aacute;s espacio para vivir del que hab&iacute;a conocido en su corta vida, su mundo seguir&iacute;a siendo mucho m&aacute;s peque&ntilde;o de lo que se merec&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Porque si bien los rescates nos dan motivos para celebrar, los santuarios no pueden garantizar que los monos &ldquo;vivan felices para siempre&rdquo;. El viaje de recuperaci&oacute;n de cada individuo es singular, personal y, a veces, el trauma que han sufrido es demasiado dif&iacute;cil de superar.
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; Charlie, por ejemplo. Charlie era un macaco japon&eacute;s de siete a&ntilde;os que hab&iacute;a pasado su juventud enjaulado como mascota. Como tantos otros animales salvajes forzados a situaciones de cautiverio antinaturales, mordi&oacute; a uno de los miembros de la familia de su due&ntilde;o. Las autoridades casi lo mataron pero una perrera local lo salv&oacute;. Despu&eacute;s de ser trasladado a otro santuario, donde las cosas no fueron bien para &eacute;l, finalmente vino a nosotros en diciembre de 2018. El trauma de Charlie lo abarcaba todo. Rebot&oacute; entre aterrorizado y furioso: nuestro personal tuvo que tomar precauciones extremas a su alrededor, ya que aprovechar&iacute;a cada oportunidad para ara&ntilde;arlos o morderlos. Se comportaba igual con otros monos. Su miedo se convert&iacute;a en agresividad y cada vez que trat&aacute;bamos de socializarlo con otro mono terminaba hiri&eacute;ndolo o asust&aacute;ndolo. Tuvimos que volver al comienzo, lo que significaba que Charlie pasaba la mayor parte del tiempo solo.
    </p><p class="article-text">
        Una ma&ntilde;ana, mi colega me llam&oacute; con un extra&ntilde;o tono de voz. &ldquo;Creo que est&aacute; muerto&rdquo;, dijo, se&ntilde;alando el cuerpo inm&oacute;vil de Charlie.
    </p><p class="article-text">
        No hab&iacute;a una raz&oacute;n obvia para su muerte, por lo que solicitamos la ayuda de un pat&oacute;logo experto. A pesar de sus problemas de comportamiento, Charlie gozaba de una salud f&iacute;sica perfecta. Su muerte fue un completo misterio.
    </p><p class="article-text">
        El informe confirm&oacute; que Charlie hab&iacute;a muerto de estr&eacute;s, literalmente. El estr&eacute;s que hab&iacute;a culminado en el transcurso de su corta vida mientras trataba desesperadamente de enfrentar el trauma diario de que se le negaran sus necesidades biol&oacute;gicas, emocionales y psicol&oacute;gicas m&aacute;s b&aacute;sicas. Muri&oacute; porque lo hab&iacute;an tenido como mascota. Su historia es demasiado familiar.
    </p><p class="article-text">
        Gambit por ahora est&aacute; bien. Su peso es saludable, tiene buen color de cara y disfruta de su nuevo espacio. Le aterrorizan los otros monos. Hemos intentado presentarlos pero echa a correr, se esconde dentro de su casa y permanece all&iacute; durante horas. Es como si se cerrara por completo; actualmente estar con otros monos es demasiado para &eacute;l. Esperamos que esto mejore a medida que se sienta m&aacute;s c&oacute;modo y se distancie de su horrible comienzo de vida. Tengo la esperanza de que va a estar bien y el deseo de que su historia tenga un final feliz, a diferencia del pobre Charlie.
    </p><p class="article-text">
        Pero incluso si Gambit sale adelante, hay miles m&aacute;s como &eacute;l y Charlie que est&aacute;n sufriendo ahora mismo. Se estima que hay hasta diez mil monos como mascotas en Estados Unidos. Otros setenta y cinco mil est&aacute;n siendo explotados en laboratorios. No podemos rescatarlos a todos. No podemos garantizar un final feliz para ninguno de ellos.
    </p><p class="article-text">
        Por lo tanto, pese a que los santuarios hacen un trabajo vital para ayudar a los animales como individuos, no son la soluci&oacute;n al sufrimiento de los animales. Porque el da&ntilde;o ya est&aacute; hecho cuando estos animales son separados de sus madres al tener pocas semanas. El trabajo que hacemos puede contribuir a que vivan mejor, pero no podemos curar las heridas causadas por el trauma que han sufrido en el pasado. Debemos seguir trabajando para terminar con la explotaci&oacute;n de los animales, todos los animales, por parte de los humanos. Ni siquiera el mejor de los santuarios puede proporcionar la vida que estos animales merecen. S&oacute;lo la verdadera libertad puede hacer eso. Debemos seguir luchando.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Liz Tyson]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/santuarios-de-animales-monos-macacos-maltratro-animal_132_8850659.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 23 Mar 2022 05:01:46 +0000]]></pubDate>
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